LAS MUJERES Y EL DISCERNIMIENTO

col aznarez

I.- El discernimiento y los jesuitas:

Al inicio del proceso sinodal, en el Discurso del Papa Francisco pronunciado el sábado 9 de octubre de 2021 en el Vaticano (Aula Nueva del Sínodo), al poco de comenzar Discurso, el discernimiento ya es mencionado: “Y para comenzar un discernimiento en nuestro tiempo, siendo solidarios con las fatigas y los deseos de la humanidad”. Recordó el Papa más adelante, lo siguiente, que es esencial y que muchos parecen olvidar: “El protagonista del Sínodo es el Espíritu Santo”.

Luego el Papa constató el malestar y sufrimiento de numerosos agentes pastorales, de los organismos de participación de las diócesis y de las parroquias, y también de “las mujeres que a menudo siguen quedando al margen”. El 10 de octubre de 2021, en la Homilía de la Santa Misa de Apertura del Sínodo de los Obispos, el Papa señaló que discernir es uno de los tres verbos del Sínodo, que es camino de discernimiento espiritual, de discernimiento eclesial.

No es sorprendente que un Papa que es jesuita, perteneciente a la Societatis Iesu, emplee con tanta frecuencia el sustantivo “discernimiento”, que es un elemento base, decisorio, de la espiritualidad de San Ignacio de Loyola, que está en sus Ejercicios Espirituales y en otros textos. Ya en la importante Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio), fechada el 24 de noviembre de 2013, a meses apenas de haber sido elegido Papa (que lo fue el 13 de marzo de 2013), la palabra discernimiento aparece once veces.

Ese repetido empleo de terminología tan jesuítica, da pie pensar que el Sínodo (2021-2023) tenga en sus fases originales y de inicio una fundamental influencia e impulso por parte de la Compañía de Jesús, que si siempre estuvo muy ligada al Papado, incluso por voto especial, ahora lo está mucho más, en tiempos en los que el Papa es también jesuita (S.J.) Y la discreción de la Compañía, muy agazapada, sin sobresalir en los primeros sitiales del Sínodo, promovido –reitero- por un Papa jesuita, es prueba de prudencia ante lo que pudiera ocurrir en el futuro, acaso indeseable, y de un vital instinto de conservación por parte de la varonil y militante orden religiosa, cuyo Fundador, de cojera por herida de guerra, no quiso hijas, hermanas o madres a su lado.

Es curioso constatar la evolución radical de los jesuitas en la Historia de la Iglesia. En tiempos contemporáneos, siguiendo las directrices y mandatos del documento final de la Congregación General, la número 32, que eligió General al Padre Arrupe, los jesuitas están a la cabeza del progresismo y son su avanzadilla en el mundo eclesiástico. Antes, en anteriores tiempos, cerca del Renacimiento, y más tarde, en tiempos de la Modernidad, los jesuitas hicieron el papel de “contras”, pues fueron los protagonistas del fenómeno de la “Contra-reforma” primero (respuesta católica a la reforma protestante de Lutero, que comenzó en el siglo XVI) y de la “Contra-revolución” después en el siglo XIX, esenciales en el Papado del anti/modernista Pio IX, agrupados en torno a la revista Civiltà Cattolica, e inspiradores de la extremista encíclica Quanta Cura y Syllabus, en 1864. Es normal que los del magis (del siempre más), difíciles a clasificar por ser muy plurales, transiten con facilidad de la contra al pro, o del pro a la contra.

Sobre ello algo ya escribimos, aquí, en Religión Digital, cuando titulamos El jesuita con tricornio, en referencia al Padre Pirrone. confesor del príncipe Salina en la novela siciliana El Gatopardo. Y para leer un análisis detallado del papel desempeñado por los jesuitas en el largo y fundamental Papado de Pío IX, se recomienda el libro de Jean Lacouture, Jesuitas, editado por Seuil, en 1991.

II.- Peligros del discernimiento:

Es de valentía y hay que tener mucho arrojo para animar a fieles a discernir en el seno de una Iglesia y Religión, pues puede producirse, con facilidad, una confusión entre lo que son pensamientos del discernimiento adecuados, muy aplaudidos por unos, y pensamientos de discernimiento inadecuados, de supuestas apostasías, cismas y herejías, muy rechazados por otros. Insisto en que hay que tener mucho cuidado, para no llevarse sorpresas, pues se conocen los inicios y nunca los finales en las incitaciones al discernimiento, colectiva e individualmente, siendo de evitar las tentaciones al fuego, salvo que se sea un pirómano, allí donde hay materias tan combustibles como son los dogmas y los anatemas, de tanta tradición católica, no siendo fortuito que el concilio de Letrán en 1215, que definió el dogma, fuera el de la institución de la Inquisición.

Siempre se dijo que a los alemanes y a sus aprendices, incluidos los españoles, enloquece la metafísica y, naturalmente, la teología, con sus cóncavos o picudos discernimientos, siendo esa la causa de tanta locura, de extremismo y de tantos extremistas a lo germánico, que, al igual que Goethe, hablan alemán en la intimidad, entretenidos en fuegos fatuos. Muchos consideran normal lo que ocurre ahora a los alemanes, en su Sínodo, como se consideró normal lo que les ocurrió en su exitoso Concilio, el Vaticano II, que tanto influyeron, aunque ya protestaban de todo y protestándolo todo. Algunos dirán que de aquellos polvos conciliares resultan los presentes barros sinodales. De lo que estoy seguro es que lo último nunca lo reconocerá el cardenal Kasper, que ahora, bélicamente, discursea sobre “golpes sinodales de Estado”, asunto tenebroso por venir de un germano.

Más dejemos, por ahora, los radicalismos sinodales de los alemanes y alejémonos también de los de alguna diócesis, más o menos española. Bástenos la llamada “ponderación”, nada revolucionaria de la Conferencia Episcopal Española, la  cual, en la conclusión de la fase diocesana del Sínodo 2021-2023, el 11 de junio de 2022 (Asamblea Final Sinodal de la Iglesia en España), señaló que la participación sinodal había sido principalmente de personas ya implicadas en la vida de la Iglesia, mayoritariamente mujeres, y que entre los temas de más fuerte resonancia en el proceso sinodal, el primer lugar lo ocupó el papel de la mujer en la Iglesia.

III.- Ya en lo femenino:  

Es normal que la llamada “Revolución feminista”, que nació en el siglo XIX y que continúa exitosa en el siglo XXI, golpease las puertas de los tres monoteísmos, el Judaísmo, el Islam y el Cristianismo, considerados baluartes o fortalezas del llamado patriarcado, y con unos textos fundamentales, por ser palabra de Dios, de un “Dios Padre”, tachados por ser de apoteosis masculina. Surge una diferencia entre el cristianismo y los otros dos monoteísmos, pues en los Evangelios la posición de Cristo hacia la mujer no puede ser menos patriarcal y más liberadora, de profundo respeto. Emmanuelle Seyboldt, cristiana protestante y “pastora”, escribió: “Los evangelios presentan a Jesús de una manera que se pudiera calificar de feminista”.

Acaso no tanto, pero son de recordar en sentido favorable a la mujer, episodios evangélicos como el encuentro de Jesús con la mujer samaritana (San Juan, 4, 8-43), la discusión con Marta (Lucas, 10, 38-42) y ese fascinante episodio de Jesús con la mujer adultera (San Juan, 8, 1-11), en el que, sorprendentemente, Jesús escribió en la arena sin saber el qué (“Jesús, inclinándose hacia abajo, escribía con el dedo en la tierra”). Esos tres episodios están magníficamente comentados en la Edición de Antonio Piñero, Los Libros del Nuevo Testamento, editorial Trotta 2022, 2ª edición, páginas 1336 y siguientes, 835 y siguientes, y 1358 y siguientes. A esos tres “episodios”, habrá de añadirse un cuarto, que consta en los cuatro Evangelios canónicos, acerca de la presencia de mujeres, María Magdalena, María la de Jacobo y José, y la madre de los hijos del Zebedeo; un cuarto muy importantes, pues inició el relato acerca de la Resurrección del Señor, esencial en el Cristianismo. 

Mucho y trascendental debió ocurrir para pasar de unos textos tan respetuosos hacia lo femenino, a la realidad, la de la Iglesia católica, de una religión muy clerical a base de varones, denunciado por el mismo Papa y siendo conclusión de la fase sinodal diocesana la denominada superación del clericalismo. Acaso en ello haya un deseo divino, propiciador de la  sequedad vocacional, y que sin las mujeres no sea superable el galopante secularismo. Y aquí procede hacer  tres observaciones:

A).- Los textos de la Biblia judía y del Corán, referidos a la mujer, nada de parecido tienen con los Evangélicos antes indicados, tan de delicadeza femenina. La lectura en clave femenina de los textos judíos y musulmanes han de exigir interpretaciones y hermenéuticas que no precisan los textos cristianos, pues a estos bastará quitarles la roña acumulada y no esconderlos. A dicho efecto sirve de prueba el libro escrito a tres voces por la cristiana Emmanuelle Seyboldt, la judía Floriane Chinsky y la musulmana Kahina Bahloul, titulado Mujeres y dioses, publicado en Francia en 2021 y ahora es muy actual por la conclusión de la fase diocesana del Sínodo. En ese libro se trata de dar respuesta al asunto del papel de las mujeres en las tres religiones, tan marcadas por siglos de patriarcado, y ello a través del diálogo a tres, de  una mujer “pastor” en una Iglesia protestante, de una mujer “rabino” en una Sinagoga judía  y de una mujer “imán” en una Mezquita. Interesante el reportaje sobre Kahina publicado el pasado 17 de junio en ABC,  si bien la apellida indebidamente, Bahlqui.

B).- Se destaca la enorme importancia del clericalismo católico, de alguna equivalencia o parecido al clericalismo musulmán del Chiismo, y no existiendo clérigos ni en el Judaísmo ni en el Sunismo musulmán, pues ni los rabinos ni los ulemas e imanes son clérigos en sentido estricto. Es de señalar lo ocurrido en los años 1980-1990, con la llegada al poder en Irán de los clérigos chiítas encabezados por el ayatollah Khomeyni: una llegada que supuso una conquista del Poder, preocupación y ocupación primordial de hombres clérigos, y, además, una revisión fundamentalista de textos musulmanes y de prácticas, con la consiguiente apoteosis de lo masculino y un endemoniar lo femenino. Basta observar la realidad de las mujeres en Irán, hoy.

C).- Es de juristas y de Justicia no generalizar sobre clérigos, pues unos o muchos son ejemplares y otros, en especial, los ya en la jerarquía, son del “ordeno y mando”, del abuso de superioridad y del prevalimiento, que encubren el miedo, miedo al otro sexo. Frente a ellos, a las mujeres queda no sólo el reproche, incluso el de las más altas autoridades eclesiásticas, sino también la denuncia por pisotear dignidades humanas. Y traigo a colación la reciente sentencia, de uno de Junio de 2022, la número 544,  de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, presidida por el sabio magistrado don Manuel Marchena, discípulo, por cierto, de los jesuitas de Deusto. Y una Sentencia que cita al filósofo Rawls, recordando lo que llamó “el deber de civilidad”, que ha de estar ínsito en los que dicen estar sujetos al “deber de religiosidad”. 

(Deberá continuar con el asunto de los cuerpos, también el de las mujeres, con la peculiaridad cristiana de un Dios encarnado, con ese texto tan peculiar que es El Cantar de los Cantares y con los monoteísmo “liberales” en el Islam y Judaísmo, regidos por mujeres)

Persecución a la Iglesia en Nicaragua

Cardenal Rosa Chávez: «Hay mucho sufrimiento en Nicaragua»

Mons. Gregorio Rosa

El cardenal católico de El Salvador dijo este lunes que espera que la situación en Nicaragua se vaya «normalizando» para que los ciudadanos puedan «libremente expresar su fe»

Las declaraciones se dan luego que la Diócesis nicaragüense de Siuna denunció este lunes la detención y desaparición de uno de sus sacerdotes, el presbítero Óscar Benavidez, párroco de la Parroquia Espíritu Santo

Es el tercer sacerdote detenido en lo que va del año en Nicaragua, y el noveno que se encuentra bajo custodia policial, incluyendo al obispo Rolando Álvarez y otros cinco sacerdotes que están encerrados desde el pasado día 4 en el Palacio Episcopal de la Diócesis de Matagalpa (norte)

 | RD/EFE

El cardenal católico de El Salvador, Gregorio Rosa Chavéz, dijo este lunes que espera que la situación en Nicaragua se vaya «normalizando» para que los ciudadanos puedan «libremente expresar su fe».

«Hay mucho sufrimiento en el pueblo nicaragüense, en el pueblo católico principalmente, saben que estamos con ellos y deseamos que pronto se vaya normalizando para que haya paz de verdad y la gente pueda libremente expresar su fe», dijo el religioso a periodistas.

El jerarca católico llamó a que la situación «se vaya resolviendo pacíficamente, que el diálogo vaya finalmente estableciéndose para que todos estemos en paz».

A comienzos de agosto, Rosa Chávez indicó que la «persecución» que vive la Iglesia católica nicaragüense por parte de las autoridades gubernamentales es actualmente el «caso más horrendo» de «martirio» de la región.

Las declaraciones del religioso salvadoreño se dan luego que la Diócesis nicaragüense de Siuna denunció este lunes la detención y desaparición de uno de sus sacerdotes, en medio de tensiones entre el Gobierno Ortega y la Iglesia católica de Nicaragua.

«La tarde del domingo 14 de agosto fue detenido el presbítero Óscar Benavidez, párroco de la Parroquia Espíritu Santo. Brindó su apoyo público al obispo Álvarez»

«La tarde del domingo 14 de agosto fue detenido el presbítero Óscar Benavidez, párroco de la Parroquia Espíritu Santo», en el municipio de Mulukuku, en la Región Autónoma del Caribe Norte de Nicaragua, informó la Diócesis de Siuna en una declaración.

Por su parte, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) afirmó que el sacerdote fue detenido de forma arbitraria.

Benavidez es el tercer sacerdote detenido en lo que va del año en Nicaragua, y el noveno que se encuentra bajo custodia policial, incluyendo al obispo Rolando Álvarez y otros cinco sacerdotes que están encerrados desde el pasado día 4 en el Palacio Episcopal de la Diócesis de Matagalpa (norte).

Siuna fue la primera Diócesis que brindó su apoyo público al obispo Álvarez, a quien la Policía Nacional acusa de intentar «organizar grupos violentos», aunque hasta ahora no ha ofrecido pruebas.

«Las autoridades del país centroamericano han expulsado a un grupo de misioneras de la orden Madre Teresa de Calcuta, han cerrado ocho radioemisoras católicas, cancelado la programación de la televisión por suscripción de tres canales católicos, y han ingresado a la fuerza y allanado una parroquia»

Las autoridades del país centroamericano han expulsado a un grupo de misioneras de la orden Madre Teresa de Calcuta, han cerrado ocho radioemisoras católicas, cancelado la programación de la televisión por suscripción de tres canales católicos, y han ingresado a la fuerza y allanado una parroquia.

El presidente Ortega tildó de «terroristas» a los obispos nicaragüenses que actuaron como mediadores de un diálogo nacional con el que se buscaba una salida pacífica a la crisis que vive el país desde abril de 2018.

La situación en Nicaragua se acentuó tras las controvertidas elecciones de noviembre pasado en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión.

Las relaciones entre los sandinistas y la Iglesia católica de Nicaragua han estado marcadas por roces y desconfianzas en los últimos 43 años.

Sigue la represión en Nicaragua

La policía de Daniel Ortega detiene a otro sacerdote

P. Óscar Benavides

Según denuncia la diócesis nicaragüense, «desconocemos las causas o motivos de su detención», por lo que piden oraciones para un párroco «cuya única misión es y ha sido la de anunciar la buena nueva de Jesucristo»

En lo que va de año, Ortega ha llevado a prisión a dos sacerdotes, cerrado ocho radioemisoras católicas, ingresado por la fuerza y allanamiento a una parroquia, la expulsión de las misioneras de la Madre Teresa de Calcuta y sitiado al obispo Rolando Álvarez

 | RD/Agencias

La diócesis nicaragüense de Siuna ha informado en un comunicado de que uno de sus sacerdotes ha sido detenido por la policía del régimen sandinista sin dar ningún tipo de explicaciones, en una nueva acción que se suma al rosario de hechos que viene sufriendo la Iglesia católica en la últimas semanas en el país centroamericano, entre ellos, la reciente detención de dos curas y el obligado confinamiento del obispo Rolando Álvarez y varios de sus sacerdotes en las dependencias diocesanas.

“Comunicamos a todos nuestros fieles católicos que en la tarde de hoy domingo 14 de agosto fue detenido el presbítero Óscar Benavides, párroco de la parroquia Espíritu Santo Mulukukú, desconocemos las causas o motivos de su detención, esperamos que las autoridades nos mantengan informados”, señala el texto difundido.

El comunicado diocesano invita a los feligreses a orar por el sacerdote, «cuya única misión es y ha sido la de anunciar la buena nueva de Jesucristo, que es la palabra vida y salvación para todos”, finaliza.  

Obispo sitiado

Los roces entre la Iglesia católica y el régimen de Daniel Ortega datan de hace más de cuatro décadas. El más reciente estalló la semana pasada, cuando la Policía impidió que Rolando Álvarez oficiará una misa matutina, con lo cual el obispo salió a rezar con el Santísimo Sacramento en lo alto y clamó a Dios de rodillas, tras lo cual fue sitiado y acusado por la institución.

En lo que va de año, Ortega ha llevado a prisión a dos sacerdotes, cerrado ocho radioemisoras católicas, sacado de la programación de la televisión por suscripción a tres canales católicos, el ingreso por la fuerza y allanamiento a una parroquia, y la expulsión de las misioneras de la congregación de la Madre Teresa de Calcuta, que tuvieron que salir hacia Costa Rica hace unas semanas. El nuncio también fue expulsado hace unos meses de manera fulgurante. Toda esta situación ha llevado a una cincuentena de ONG a escribir al papa Francisco pidiendo su mediación

La fiesta de Nuestra Señora

Mons. Jorge Lozano: «María es imagen de la vida de la Iglesia, la comunidad redimida»

La Asunción de María: expresión de la unión perfecta entre Madre e Hijo

En la Asunción «María es imagen de la vida de la Iglesia, de la comunidad redimida y lo que se dice de María se dice de la Iglesia»

La Asunción de María a los cielos ha de constituirse en una ocasión para pedirle a ella que nos ayude a construir fraternidad y caminos de diálogo

 | Paola Calderón – ADN Celam

El significado de la solemnidad de la Virgen y su actualidad en la vida de los creyentes es el tema que aborda Monseñor Jorge Lozano en su reflexión semanal.

El secretario general del Celam nos recuerda que cada 15 de agosto celebramos la Asunción de la Virgen María en cuerpo y alma a los cielos; una solemnidad entrañable para los creyentes que nos invita a mirar en ella una aspiración nuestra, la de alcanzar esa unión perfecta con Jesús que mantiene viva nuestra esperanza y nos permite mirar la realidad con otros ojos.

Ella es el anticipo de lo que será nuestra plenitud en la gloria. Es expresión de nuestra vocación más profunda,” afirma el prelado al recordar que en ella se realiza la Pascua como un don para toda la humanidad.

En la Asunción -explica- «María es imagen de la vida de la Iglesia, de la comunidad redimida y lo que se dice de María se dice de la Iglesia». Por eso, advierte es preciso comprender que la unión profunda entre María y Jesús se inicia con la unidad corporal pero luego se hace plena y total en el amor.

Ella fue la persona más cercana a Jesús en la tierra, pero también en la gloria. Recordando la promesa de Jesús: “donde Yo esté, estará también mi servidor,” en la existencia de su madre esto se cumple sin duda. La Iglesia a imagen de María debe ser evidencia de esa unión con Cristo en cada acto, en cada paso. Para Monseñor Lozano la unión entre María y Jesús se manifiesta en este acontecimiento particular que podemos decir es único.

Asunción y realidad

La Asunción de María a los cielos ha de constituirse en una ocasión para pedirle a ella que nos ayude a construir fraternidad y caminos de diálogo; indica el prelado, porque ante los conflictos que se viven en diferentes países de América Latina y el Caribe, donde los actos de corrupción, la impunidad, los caminos democráticos cerrados, la incertidumbre, la persecución y la cárcel condena a quienes piensan diferente, se hace necesaria nuestra oración y testimonio.

Al respecto, Monseñor Lozano evoca la postura del Celam ante situaciones de vulneración de los derechos en países como Nicaragua. Situaciones dolorosas que para los creyentes han de ser suficiente motivo para orar y actuar. En este sentido recuerda algunos fragmentos de los pronunciamientos oficiales del organismo por esta causa.  Situaciones que han de motivarnos a la reflexión y la oración en la solemnidad de la Asunción de María, porque es necesario asumir el sufrimiento de nuestros hermanos como si fuera propio, porque bien lo recuerda el obispo argentino «el amor no conoce barreras y ni siquiera la distancia lo apaga«  en el amor y el sufrimiento somos uno solo.

El asedio a sacerdotes y obispos, la expulsión de miembros de comunidades religiosas, la profanación de templos y el cierre de radios, nos duelen profundamente. Les manifestamos nuestra solidaridad y cercanía.

Acompañamos a nuestros hermanos que por distintos caminos buscan ser voz de los que no tienen voz, para construir un diálogo capaz de trazar un camino de unidad y de paz.”

Invitamos a todos nuestros hermanos y hermanas en América Latina y El Caribe a unirnos en oración por el pueblo nicaragüense, sus líderes, autoridades y la Iglesia ya que ‘cuando un miembro sufre, todos los miembros sufren con él’ 1Cor. 12, 26.”

Asunción: apuntando a la meta

Recordar la meta ayuda a soportar las dificultades que encontramos en el camino. La vida, a veces, es dura. No sólo en el mundo, también en la Iglesia coexisten el trigo y la cizaña.

La Asunción de la Virgen María apunta al destino al que todos aspiramos. Lo que todos buscamos es vida y vida en plenitud. A esa meta ha llegado ya María. Recordar la meta ayuda a soportar las dificultades que encontramos en el camino. La vida, a veces, es dura. No sólo en el mundo, también en la Iglesia coexisten el trigo y la cizaña. Lo justo y lo injusto no puede ser eliminado de la vida histórica de la Iglesia. Ante la injusticia, a veces, nos encolerizamos; otras veces la soportamos con resignación. Pero siempre duele porque hiere. Una forma de mitigar el dolor es precisamente pensar en la meta                                      Hace unas semanas tuvimos ocasión de comprobar como un gran deportista (Rafael Nadal) tuvo que aceptar sufrir para conseguir la victoria en el importante torneo de Roland Garros. Es posible que san Pablo aludiera al esfuerzo y sacrificio que debían hacer los atletas para competir en Olimpia cuando escribe: “los atletas se privan de todo; y esto ¡por una corona corruptible!”. Y añade enseguida, comparando al cristiano con un atleta: “nosotros, en cambio, por una incorruptible” (1 Cor 9,25). ¿Cómo es posible sobrellevar las dificultades, los sin sabores que, a veces, nos asaltan, incluso injustamente como antes he dicho? Como si fuéramos atletas. O sea, pensando en la corona, en la meta, en el destino. Pensar en la alegría que nos espera al llegar al destino, ayuda a la mente a dejar de dar vueltas a lo que nos entristece.                                                                                                      María es una buena referencia de nuestro destino. Al definir el dogma de la Asunción, Pío XII, utilizando una antropología común, definió que la Madre de Dios, “terminado el curso de su vida terrenal, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celeste”. La vida terrenal termina con la muerte. Pero para el cristiano la muerte no es una barrera, sino una puerta, un puente a la gloria celeste, a la salvación. Y en ella entramos con toda nuestra realidad, con todas nuestras dimensiones, en cuerpo y alma. Porque si nos faltase algo, la salvación no sería completa. La salvación, la gloria celeste (para emplear la terminología de Pío XII) tiene que ser un proyecto de felicidad estable, completa, permanente, en el que todas las dimensiones de la persona queden saciadas.                                                                                 A esa felicidad estable y completa apunta el dogma de la Asunción. Mientras tanto, mientras estamos en camino, conviviendo con lo injusto, pensar en la meta pueda ser un buen lenitivo para las penas de la vida, y un estímulo para centrarnos en lo importante y no dejarnos desanimar por lo pasajero.  

La Asunción de María

«María creyó en el Señor, lo acogió, le fue fiel y le sirvió con alegría»

La Asunción de María

«María nos enseña que nosotros también seremos felices si, pese a nuestras incoherencias, creemos en Jesús desde el fondo de nuestro corazón. Conocer a Jesús es lo mejor que nos puede pasar en la vida»

«El Magnificat es el canto que reza la Iglesia cada día en la liturgia de las vísperas. Es una oración de gran realismo. En ella se reconoce que en el mundo hay situaciones injustas, con opresores y oprimidos. Sin embargo, la Virgen no pierde la esperanza y sigue confiando en Dios»

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Este lunes, solemnidad de la Asunción de María, la Iglesia celebra que la Virgen, después de haber seguido a Cristo con fidelidad durante toda su vida, entró en la casa del Padre. Esta festividad nos recuerda que también nosotros, algún día, viviremos en plena comunión con Dios eternamente. Y es que, como dice el papa Francisco, en el umbral del cielo hay una madre que nos espera (cf. Angelus, 15 de agosto de 2019).

El evangelista Lucas nos dice que María, después de haber creído en la promesa del Señor de que iba a dar a luz a Jesús, atravesó las montañas de Judea para ayudar a su prima Isabel, la cual también estaba embarazada. Cuando Dios se presenta en nuestra vida y dejamos que entre en nuestro interior, nuestra vida cambia por completo. El amor de Dios hace que, como María, superemos montañas de dificultades y nos pongamos al servicio de los demás.

Cuando Isabel ve que María entra en su casa, se pregunta quién es ella para recibir a la madre del Señor (cf. Lc 1,43). Isabel se siente pequeña ante Dios. Su actitud nos enseña a acoger a Dios con humildad y confianza, a poner en sus manos todos nuestros problemas. Nos lo dice bellamente la Sagrada Escritura: «Descarga tu preocupación en el Señor y él te sostendrá» (Sal 54,23).

En toda la escena María e Isabel están llenas de alegría. Mientras hablan, el niño que Isabel lleva en sus entrañas salta de alegría en su interior. Al final de la conversación, Isabel le dice a María: Feliz tú que has creído (cf. Lc 1,45). María nos enseña que nosotros también seremos felices si, pese a nuestras incoherencias, creemos en Jesús desde el fondo de nuestro corazón. Conocer a Jesús es lo mejor que nos puede pasar en la vida.

Después de esta escena, el evangelista Lucas nos muestra a María elevando a Dios una oración de gran belleza. Es el Magnificat. El Magnificat es el canto que reza la Iglesia cada día en la liturgia de las vísperas. Es una oración de gran realismo. En ella se reconoce que en el mundo hay situaciones injustas, con opresores y oprimidos. Sin embargo, la Virgen no pierde la esperanza y sigue confiando en Dios. En esta oración, María aparece como una verdadera madre, que camina y lucha con nosotros. Como dice el papa Francisco, María es un signo de esperanza para los pueblos que sufren injusticias (cf. Evangelii gaudium 286).

Queridos hermanos y hermanas, María creyó en el Señor, lo acogió, le fue fiel y le sirvió con alegría. Que ella nos enseñe a acoger con delicadeza al Señor que se acerca a nosotros de múltiples maneras en nuestro día a día y, de manera particular, en todos los crucificados de nuestro mundo. Sepamos, como ella, decirle «sí» a Dios con fe y esperanza.

† Cardenal Juan José Omella Omella

El recrudecimiento de la violencia en Brasil

La violencia recurrente en Brasil es fruto de las relaciones constitutivas desiguales de la sociedad brasileña fomentadas por una política de autoritarismo, exclusión y abandono que permea las dimensiones de raza, clase y género

POR  EUZAMARA DE CARVALHO  – 9 DE AGOSTO DE 2022

El recrudecimiento de la violencia en Brasil ha provocado la preocupación de algunos sectores del Estado, así como de la sociedad civil popular organizada y la comunidad internacional. Las diferentes formas de violencia que impregnan la vida cotidiana en las zonas de conflicto del campo y de la ciudad han marcado la historia de los pobres y el conjunto de la clase trabajadora. Para esta clase, la violencia se produce como “respuesta” a sus diferentes luchas, las cuales se ven motivadas por la negación de las dimensiones económica, territorial, cultural, racial, generacional, política y de género, y por la falta de reconocimiento del derecho a la organización social para exigir el cumplimiento de los derechos.

Los actos de violencia contra la población negra, los sin tierra, los indígenas, los ribereños, los okupas, los quilombolas, las mujeres, los religiosos, los dirigentes sindicales y políticos tienen un impacto más fuerte. No por casualidad, es en estos temas colectivos donde reina la violenciaLeonilde de Medeiros, al analizar la lucha por la reforma agraria y la violencia del latifundio, señala:

“terminar un liderazgo es también pretender destruir un largo proceso de preparación, de educación, de producción de nuevas percepciones, gestado dentro de los propios movimientos. Así, esta violencia no afecta a una persona en particular, sino a un símbolo de la resistencia en sí mismo y a la voz portadora de una utopía movilizadora”

La grave amenaza a los valores democráticos para la integridad y la paz de los ciudadanos brasileños es preocupante y se muestra inaceptable para las instituciones políticas y las libertades públicas. Según el informe del Coletivo RPU Brasil – 2022, Brasil sigue siendo uno de los países más peligrosos para los defensores de los derechos humanos, en particular para los activistas medioambientales y para las personas transgénero.

A lo largo de los años, la violencia ha sido denunciada por diversos sectores de la sociedad. Los datos sobre los conflictos en el campo, organizados por la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), han sido un importante espejo para denunciar y profundizar la violencia presente en la lucha por la tierra y el territorio. En el año 2021, se produjeron 1.768 conflictos en el campo, motivados por disputas por la tierra, el agua y el trabajo; entre los conflictos registrados, los pueblos indígenas y los quilombolas son los más afectados.

Según los datos publicados en el cuaderno de conflictos 2021, el año pasado hubo un aumento del 75% en el número de asesinatos en conflictos rurales en Brasil. El número de muertes derivadas de los conflictos aumentó en un 1,100%. Lo más destacado es la región del Amazonas, que históricamente concentra el mayor número de conflictos y asesinatos en el campo.

La creciente violencia contra los pueblos indígenas, seguida de represión, amenazas y muertes, también ha sido motivo de gran preocupación, como en el reciente caso de la muerte a tiros de Márcio Moreira el 14/07, ocurrida durante una emboscada contra cinco indígenas del pueblo Guaraní Kaiowá en la ciudad de Amambai (MS). De acuerdo con el último informe que dio a conocer el Consejo Indígena Misionero (Cimi), el estado de Mato Grosso do Sul concentra el mayor número de muertes en 2019. De un total de 113 homicidios, 40 se produjeron en el estado respectivo. Según el Atlas de la Violencia 2021, entre 2009 y 2019, en números absolutos, hubo 2.074 asesinatos a indígenas.

En cuanto al espacio urbano, señala la gravedad de la violencia practicada contra las personas negras, agravada por el racismo estructural – en 2019, las personas negras representaron el 76% de las víctimas de homicidios. Desde la perspectiva generacional, cabe destacar la histórica mortalidad por homicidio de los jóvenes negros en el país, con base en una encuesta del Instituto Sou da Paz, entre 2012 y 2019, la tasa de mortalidad de los jóvenes negros fue 6,5 veces mayor que la tasa nacional.

En cuanto a la violencia de género, en sus diferentes dimensiones territorial, de raza, de clase, generacional y de creencias religiosas, en una comparación entre 83 países, Brasil tiene una tasa media de 4,8 asesinatos por cada 100.000 mujeres, ocupando así el 5º lugar en el ranking mundial de feminicidios, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH). La investigación también muestra que las mujeres negras son las mayores víctimas de la violencia en Brasil. Según el Atlas de la Violencia 2021, el 66% de las mujeres asesinadas en Brasil en 2019 eran negras.

“Según el Atlas de la Violencia 2021, entre 2009 y 2019, en números absolutos, hubo 2.074 asesinatos a indígenas”

El aumento de la violencia contra la población LGBTQI+ ha llamado nuestra atención, según una encuesta del “Observatorio de Muertes y Violencia contra LGBTI+” aproximadamente 316 personas LGBTI+ (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Intersexuales y otros) murieron en Brasil víctimas de actos violentos en 2021. En el Informe mundial sobre la transexualidad en Europa se señala que, de los 325 asesinatos de personas transgénero registrados en 71 países en los años 2016 y 2017, un total del 52% -o sea, 171 casos- ocurrieron en Brasil.

En el ámbito de la violencia con resultado de muertes colectivas, no podemos olvidar Candelária, Carandirú, Corumbiara, Eldorado dos Carajás, Jacarezinho, entre otros sucesos. En el marco de las masacres en el campo, el CPT contó, hasta el año 2021, un total de 57 masacres en 11 estados brasileños. En el espacio urbano entre 2021/2022, 40 masacres ocurrieron en Río de Janeiro – RJ (incluyendo la reciente en el complejo alemán el 22/07).

Esta breve presentación de algunos datos sobre la violencia física con resultado de muerte no excluye otras dimensiones de la violencia que están presentes en estas diferentes realidades, teniendo en cuenta su complejidad temática y su diversidad conceptual en relación con las situaciones concretas. Estas cifras, dan cuenta de la profundidad de las diversas violencias que impregnan la lucha por el derecho a la existencia y el acceso a condiciones de vida dignas de los grupos sociales en el campo y en la ciudad.

En lo que se refiere al papel del Estado brasileño frente a situaciones de violencia agravada, los hechos recientes apuntan a que su actuación va en la dirección opuesta al respeto y promoción de la dignidad humana. Opera contra los derechos colectivos, agravando las situaciones de violencia y confirmando su dimensión estructural. En este sentido, Minayo y Souza aclaran que:

“Los partidarios de la fuerza represiva del Estado, prevaricando sobre las complejas causas de la violencia, reducen su concepción de este fenómeno a la delincuencia y tienden a interpretarlo como fruto de la conducta patológica de los individuos. Al mismo tiempo, absolutizan el papel autoritario del Estado en el desarrollo socioeconómico de las sociedades. Las ideas de estos intelectuales se combinan con el sentido común, que aboga por la fuerza represiva como condición para el ´orden y el progreso´”

Los recientes acontecimientos promovidos por la cúpula del actual gobierno brasileño, la cual incita a la violencia anclada en el falso discurso del orden y el progreso, resulta un claro ejemplo del accionar del estado y un atentado contra el estado democrático de derecho. En este sentido, cabe destacar la función de la violencia como instrumento emblemático de dominación económica y política sobre los grupos sociales en sus diferentes constituciones obreras. La violencia, se encuentra arraigada en diferentes sectores de la sociedad que perpetúan esta violencia en sus complejas realidades.

“En lo que se refiere al papel del Estado brasileño frente a situaciones de violencia agravada, los hechos recientes apuntan a que su actuación va en la dirección opuesta al respeto y promoción de la dignidad humana”

También, resulta preciso señalar la violencia que se extiende al proceso electoral en Brasil, como la violencia contra los ciudadanos brasileños en su ejercicio de libre elección de la representación política democrática, como en el caso del asesinato de Marcelo Arruda. En este sentido, destaco aquí el recuerdo del asesinato de Mariele Franco. Las respectivas situaciones tienen como trasfondo hacer imposible el fortalecimiento de un proyecto democrático en el país conquistado a través de arduas luchas colectivas organizadas. El camino señalado, según las manifestaciones públicas, es el de hacer inviables las libertades aseguradas por los pilares de la democracia y que puede traducirse en más muertes, persecuciones, amenazas e intimidaciones.

La alerta que nos mueve a enfrentar la violencia en este contexto, nos lleva a situar que la violencia recurrente en Brasil es fruto de las relaciones constitutivas desiguales de la sociedad brasileña fomentadas por una política de autoritarismo, exclusión y abandono que permea las dimensiones de raza, clase y género. En las más diversas formas de silenciamiento donde se utiliza la violencia contra la lucha por la posibilidad de constituir a los defensores de los derechos humanos, interlocutores en el proceso de positivización y reconocimiento institucional de sus expectativas de realización de los derechos en una sociedad democrática.

Esta reflexión nos moviliza para el efecto pedagógico de considerar los puntos sinérgicos de la causa y de la reproducción de la violencia opuesta a la lucha histórica de los pueblos en una acción a corto, medio y largo plazo. También permite situar estas luchas, constitutivas de derechos, en una dimensión regional y su interrelación con las resistencias para la construcción de la paz en el entorno latinoamericano

Dom Claudio ha entrado en la alegría del Señor

Dom Cláudio Hummes

Cláudio Hummes: maestro y amigo

Estaba en una visita pastoral a las lejanas comunidades indígenas, sin comunicación.  Al regresar a la sede de la diócesis, el séptimo día, recibí con lágrimas la noticia de la muerte de Dom Cláudio Hummes, maestro y amigo de muchos años. Había conocido a Cláudio en 1968. Acababa de regresar de Fráncfort, donde hizo su doctorado en filosofía. Fue un excelente profesor de filosofía en el seminario de Viamão, en Rio Grande do Sul. Después de las motivadoras lecciones teóricas nos llevaba a la biblioteca para leer textos originales de Max Scheler, Immanuel Kant y Karl Marx. Eran los tiempos de plomo de la dictadura militar.autorizó que se abrieran las puertas de las iglesias para acoger a los trabajadores perseguidos por la violenta represión policial. Invitado a participar en una mesa de negociación de los líderes sindicales con los jefes de la fábrica, se sentó junto a los trabajadores. Al ser interrogado por los jefes, que también decían ser cristianos, respondió: “Por fidelidad al Evangelio, debo ponerme del lado de los más débiles que son perseguidos”. Fue durante estas huelgas cuando conoció a Luiz Inácio Lula da Silva y se hizo amigo suyo.

Cuando fui nombrado obispo, el cardenal Dom Cláudio era prefecto de la Congregación para el Clero. Fue de él de quien recibí una de las primeras llamadas telefónicas animándome a asumir generosamente la desafiante misión en la Amazonía. Poco después, al cumplir 75 años, regresó a Brasil y lo elegimos presidente de la Comisión Episcopal para la Amazonía de la CNBB. Al felicitarle, confesó que estaba sorprendido y dijo: “Este puesto me ha caído encima”. Inmediatamente le invité a visitar São Gabriel da Cachoeira. Incluso para bendecir una sede de la Fazenda da Esperança que se inauguraría en breve. Así comenzó las visitas de la Iglesia más lejana, más pobre y más indígena del Amazonas.

Catequesis inculturada

Dom Cláudio realizó una segunda visita a la Iglesia de Río Negro, poco después de cumplir 80 años. Me dijo que el papa Francisco le había pedido que acompañara un encuentro de formación con catequistas indígenas. Viajó durante todo un día en voadeira (lancha rápida) por el Río Negro y Vaupés para llegar a la sede de la parroquia de Iauareté, en la frontera con Colombia.

A pesar del sol abrasador y de la incomodidad de la embarcación, no mostró ningún cansancio. Por el contrario, en todo momento expresó su admiración por la belleza de los paisajes y los pueblos a lo largo de los ríos. Incluso manifestó su deseo de vivir algún día en una de las numerosas islas.

En Iauareté, setenta catequistas de las comunidades, durante una semana, estudiaron diversos temas de catequesis inculturada. En un momento dado, Dom Cláudio me preguntó si sería posible celebrar la misa en tucano, la lengua predominante en la región. Nos acompañó Reginaldo Cordeiro, SDB, quien se encargó de preparar y presidir la misa. Cuando estábamos listos para empezar, Dom Cláudio nos pidió que rezáramos al menos la consagración en portugués.

Tras la celebración, expresó su alegría al ver el entusiasmo de todos al cantar y rezar en su propia lengua. Y nos animó a traducir la misa a las lenguas más habladas. Gracias a Dios, ya tenemos varios sacerdotes autóctonos que están llevando a cabo esta tarea. Al final de la semana, Dom Cláudio agradeció la oportunidad de estar junto a los catequistas y ver su conocimiento de la Biblia y la generosidad con la que se dedican a la misión evangelizadora.

A partir de su experiencia al frente de la Comisión Episcopal para la Amazonía, Dom Cláudio fue elegido para presidir también la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), una iniciativa del papa Francisco que tuvo una misión fundamental en la realización del Sínodo para la Amazonía. Como ponente de este evento, su contribución fue relevante en todas sus etapas.

Por una Iglesia de rostro amazónico

Durante el Sínodo, por iniciativa y colaboración del padre José Oscar Beozzo, un grupo de obispos y otros hermanos sinodales, estuvimos redactando el Pacto de las Catacumbas por la Casa común, por una Iglesia de rostro amazónico, pobre y servidora, profética y samaritana. Cuando le mostré el texto e invité a Dom Cláudio a presidir la celebración y la firma de la Alianza en las Catacumbas de Santa Domitila, me dijo que no podía hacerlo porque no podría cumplir todos los compromisos de la Alianza.

Le motivé diciéndole que cada uno los cumpliría según su edad y sus posibilidades. Finalmente aceptó. Fue una celebración inolvidable el 20 de octubre de 2019. Concelebraron con nosotros el cardenal Pedro Barreto, vicepresidente de la REPAM, unos sesenta obispos, muchos sacerdotes, religiosos y cristianos laicos.

A mi regreso de la canonización de san Carlos de Foucauld, el 19 de mayo, junto con el padre José Bizon, visitamos a Dom Cláudio. Muy debilitado, respirando con un tubo de oxígeno, con palabras entrecortadas por la tos, expresó su sufrimiento ante la calamitosa situación que vive nuestro país. Al final nos dijo que estaba esperando que el Señor lo llamara.

Dom Cláudio, buen y fiel servidor, amigo y compañero de muchos viajes, felizmente has entrado en la alegría de tu Señor.

La Sinodalidad desde América Latina

Jesuitas

«La Comisión Teológica de la CPALsj, busca favorecer entre sus miembros el debate crítico teológico, desde la realidad histórica y eclesial latinoamericana de los excluidos y las víctimas»

«Caminar juntos y humanamente como pueblo de Dios en la construcción del Reino, solo se puede en una perspectiva escatológica. Pero ésta ha de ser entendida desde los últimos, los descartados y las víctimas de la historia»

«La Iglesia sinodal, pues, está inspirada por el Espíritu y es aquí donde se alimentan los ministerios»

«Hay que caminar juntos hacia la fraternidad de los hijos e hijas de Dios, por el camino que es Jesús de Nazaret en la construcción del Reinado de su Padre»

Por | Hugo Gudiel García*

Introducción

Del lunes 25 al viernes 29 de julio del 2022, los miembros de la Comisión Teológica de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina (CPALsj) realizaron su reunión anual. Ésta se llevó a cabo en la casa de las Hermanas Carmelitas Teresas de San José,  en Bogotá.

La Comisión Teológica de la CPALsj, busca favorecer entre sus miembros el debate crítico teológico, desde la realidad histórica y eclesial latinoamericana de los excluidos y las víctimas para contribuir a la misión de la Compañía de Jesús, hoy. Con ello se pretende teologizar sinodalmente como muy bien señala la Comisión Teológica Internacional, al afirmar que el ministerio de los teólogos es personal, comunitario, colegial, y sinodal.

En efecto, la “sinodalidad eclesial compromete también a los teólogos a hacer teología en forma sinodal, promoviendo entre ellos la capacidad de escuchar, dialogar, discernir e integrar la multiplicidad y la variedad de las instancias y de los aportes” (SVMI 75). 

A continuación presentaremos el nombre de las ponencias con la temática de la sinodalidad, y las resonancias o ecos de nuestra reunión.    

1.  El tema y las ponencias

El tema central del encuentro del año 2022 giró en torno a la Sinodalidad desde América Latina. Este fue acordado discutir y trabajar en la reunión anual en linea del año 2021, coordinada desde San Salvador, El Salvador, Centroamérica por Hugo Gudiel. 

El lunes 25 por la tarde tuvimos un simposio en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, fundamentalmente con los profesores de teología de la misma, aunque abierta al público universitario. Ahí adelantamos y presentamos dos de las ponencias trabajadas. La primera sobre “Sinodalidad Básica”, de Pedro Trigo, y la segunda sobre “Sinodalidad y Escatología desde los últimos”, de Hugo Gudiel García. 

Los trabajos presentados y discutidos en la Comisión fueron los siguientes. El primero titulado “Caminar juntos hacia la fraternidad de las hijas e hijos de Dios por el camino que es Jesús de Nazaret”, de Pedro Trigo; el segundo “Sinodalidad y Escatología desde los últimos” de Hugo Gudiel García; el tercero, “La sinodalidad nace del Espíritu. Hacia una vida cristiana en fidelidad al Espíritu”, de Víctor M. Martínez Morales; el cuarto, “Caminar y comer juntos. La eucaristía, alimento para el camino”, de José María Cantó; el quinto “Una Iglesia sinodal inspirada por el Espíritu y alimentada por los ministerios”, de José Sánchez Zariñana; y, finalmente se presentó “La sinodalidad básica en las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano”, de Pedro Trigo.

2.  Ecos o resonancias de la reunión

A continuación presentaré algunos ecos o resonancias de la reunión. Ciertamente se hará en un tono un tanto personal, aunque obviamente tomando en cuenta y citando algunas afirmaciones de las resonancias de los otros miembros de la Comisión.

  Ante todo, hay que comenzar destacando que el trasfondo de nuestra reflexión ha sido fundamental: la situación de la realidad colombiana presentada en modo amplio y exhaustivo por Martha Lucía Márquez R.,  directora del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP). El trasfondo de la realidad nacional colombiana en el contexto mundial ha sido clave para el teologizar juntos. Y es que es importante  y necesario “construir colectivamente conocimiento teológico entre pares” (Luis Felipe Navarrete, Ecografía).

El punto de partida en la discusión sobre la sinodalidad es el modo humano de ser siendo, como bien indica Pedro Trigo. Ese punto de partida sobre la sinodalidad básica “ha servido como un excelente comienzo y ‘encuadre’ de toda la reflexión” teológica (J.M. Cantó, Ecografía). Y esto solo se logra caminando juntos, pues el camino sinodal se realiza con otros, sabiendo que Jesús es nuestro camino, que él nos atrae libremente.

En definitiva, se trata de “irse haciendo humano, teniendo presente que humano, humano, lo que se dice humano es Jesús de Nazaret” (Trigo, Ecografía). Por eso hemos de “caminar juntos hacia la fraternidad de las hijas e hijos de Dios por el camino que es Jesús de Nazaret” (Trigo). Así es como nos vamos haciendo cristianos. 

Ahora bien, caminar juntos y humanamente como pueblo de Dios en la construcción del Reino, solo se puede en una perspectiva escatológica. Pero ésta ha de ser entendida desde los últimos, los descartados y las víctimas de la historia. Ellos son los que han de marcar la dinámica de la sinodalidad. Lo escatológico es la relación de hijos en el Hijo desde los últimos. Solo desde ellos se puede ser hermano, pues los pobres son el lugar de la universalidad. Sinodalidad y Escatología tienen una íntima relación, como indicaba Hugo Gudiel.

En este caminar juntos, que es constitutivo del Pueblo de Dios, la acción del Espíritu es central. De hecho, “ponernos en camino ha significado dejarnos llevar por el amor, dejarnos transformar por el Espíritu, hacer posible que en nosotros se revele la acción del Espíritu” (Víctor Martínez, Ecografía).  Ciertamente se trata del Espíritu del Hijo y del Padre, pues es fundamental entenderlo en contexto trinitario. Sin vida en el Espíritu la sinodalidad es imposible e irrealizable. El Espíritu es el compañero fiel en el discernimiento del camino. 

La Iglesia sinodal, pues, está inspirada por el Espíritu y es aquí donde se alimentan los ministerios. Éstos han de ser entendidos como un “servicio específico” (Trigo), como una vocación determinada en el Pueblo de Dios. Entre ellos  José Sánchez destacaba en su ponencia, cuatro ministerios: el ministerio del “despertar espiritual”, el ministerio bíblico, el ministerio del discernimiento y el ministerio del “salto cualitativo”. El autor concluye afirmando que se ofrecen “estos cuatro ministerios como una manera de contribuir a que los creyentes en camino trabajen en esperanza activa, creativa, proactiva”. 

La Eucaristía es el alimento para el camino sinodal, por eso hemos de caminar y comer juntos, en camino con Jesús. Comer con es “la esencia del cristianismo”, citaba José María Cantó. Las comidas de Jesús eran comidas de inclusión, misericordia y solidaridad. 

En este contexto vale la pena recordar la pregunta de Lucio Gera, citada por José Ma. Cantó en su trabajo, “‘¿es auténtico celebrar la Eucaristía en América Latina?’. Y enumeraba las situaciones de injusticia, de violencia, de desigualdad comunes en nuestras tierras. Hasta llegar a preguntarse: ‘¿no debería este Continente ser puesto en ‘entredicho’ y, cerradas las puertas de las Iglesias, vaciados sus altares, ser él conminado a realizar primero la ‘realidad’ del sacramento, para que, recién luego, sin mentira pudiera ser celebrado el sacramento de esa realidad?”. La pregunta, hecha hace más de 50 años, sigue más vigente que nunca” (p. 15). 

Se trata de una pregunta radical a la que el mismo teólogo argentino responde afirmando “que sí, es auténtico, y esto por dos razones”. La primera “porque la Eucaristía es signo en el tiempo de una realidad que está más allá, llamando a la unidad, pero no unidad consumada. ‘Es viático, pan de ruta; la Eucaristía presupone que el hombre desfallece; presupone también qu todo un Continente desfallece’”. Y la segunda “porque la Eucaristía también Palabra, que como Palabra de Dios examina y obliga. ‘Ella examina, escruta los corazones’” (p. 16). 

Por tanto, ser cristiano es una modulación de ser humano. El punto de partida en la sinodalidad es lo humano: es lo que de hecho aparece en las cuatro Conferencias Episcopales Latinoamericanas. Sólo en Cristo se revela la verdadera grandeza del hombre. La fraternidad se ha realizado en Jesús. La fe es, ante todo y sobre todo, humana y sólo después es religiosa y cristiana.  

3.  Conclusión

Pues bien, para terminar recordemos con José Sánchez que, “en este camino sinodal, todos somos actores. Todos damos y recibimos, enseñamos y aprendemos, siendo conscientes del papel de las autoridades, que han de ser primero hermanas antes que dirigentes” (Ecografía).

En definitiva, hay que caminar juntos hacia la fraternidad de los hijos e hijas de Dios, por el camino que es Jesús de Nazaret en la construcción del Reinado de su Padre. Y se camina en perspectiva escatológica desde los últimos de la historia, tomando conciencia que la sinodalidad nace del Espíritu del Padre y del Hijo. En ese caminar la Eucaristía se nos da como alimento y viático para el camino, porque se puede caminar y comer juntos. La Iglesia sinodal, pues, está inspirada por el Espíritu y es aquí donde se alimentan los ministerios. 

*Escrito por Hugo C. Gudiel García, coordinador de la Comisión Teológica de la CPALSJ

Ha fallecido Dom Claudio Hummes

Cláudio Hummes: el Francisco de la Amazonía

 El fallecimiento de nuestro querido hermano Dom Cláudio Hummes, OFM, me ha causado un gran vacío interior. Me había acostumbrado a compartir, muy de cerca, sus sueños para la Amazonía y, desde ella, para toda la humanidad. Sin embargo, desde nuestra fe en Jesús, muerto resucitado, creemos firmemente que Don Cláudio participa de la alegría eterna en la presencia de Dios, a quien amó durante su vida terrena y sirvió con generosidad a la Iglesia como persona, franciscano, obispo y cardenal.us últimos 12 años de vida, como arzobispo emérito de São Paulo, los vivió intensamente presidiendo la Comisión Episcopal Amazónica de Brasil desde el 2009, visitando los diversos vicariatos apostólicos; fue elegido presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en 2014 y de la inédita Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) en 2020. Una trayectoria pastoral que engrandece la figura de Don Cláudio para llevar a la práctica las orientaciones del Documento de Aparecida (2007). Fue un hombre de esperanza que sabía mirar lejos desde la realidad dolorosa y devastada de la Amazonía y sus pueblos.

Cómo no recordar sus proféticas palabras que resonaron en el corazón y la mente del entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio el 13 de marzo del 2013, cuando salió elegido Obispo de Roma: “No te olvides de los pobres”. A partir de este acontecimiento eclesial, ayudó enormemente en la imposición del nombre de Francisco, el hombre pobre y sencillo. Dom Cláudio comprendió pronto que fue una fuente de inspiración para el 266 Sucesor del Apóstol Pedro que asumía el compromiso de edificar una Iglesia “pobre y para los pobres”. A las pocas semanas de la elección del papa Francisco, Dom Claudio afirmaba de él: “Es un san Francisco de Asís actualizado”.

Tuve la enorme gracia de Dios de compartir de cerca sus últimos ocho años y medio de vida. Lo conocí personalmente en Brasilia, en setiembre de 2014 en la fundación de la REPAM. La elección de presidente de este nuevo espacio de coordinación pastoral en la Amazonía fue unánime por su cercanía al Obispo de Roma y su compromiso evangélico en favor del cuidado de la vida y del entorno natural. Se mostraba como un pastor sencillo y firme para expresar sus convicciones de fe y sus opciones claras en favor de los más pobres y olvidados. Su amor por toda la creación de Dios y su opción preferencial por la Amazonía y sus pueblos originarios eran su pasión.

Con Dom Cláudio compartimos nuestra gratitud al Consejo Episcopal de América Latina y El Caribe (CELAM) porque, a los pocos meses de haberse creado la REPAM, la asamblea de Obispos (mayo 2015), por unanimidad, la acogió y con este respaldo facilitó su crecimiento sostenido.

Un signo de plena confianza

El momento más significativo de la vida de Dom Cláudio fue la convocatoria por el papa Francisco del Sínodo Especial de la Amazonía (2017). Al año siguiente, en la visita pastoral al Perú, en Puerto Maldonado (enero de 2018), el Obispo de Roma tuvo un emotivo encuentro con los representantes de las poblaciones originarias amazónicas y declaró el inicio formal de la preparación al Sínodo Amazónico. La REPAM acogió este desafío de iniciar un proceso de escucha en todo el bioma amazónico.

Se realizaron más de 45 asambleas territoriales, foros temáticos con la participación de más de 50.000 personas, la mayoría de los pueblos originarios, que enriquecieron el Documento Preparatorio al Sínodo sobre la Amazonía. La realización de este evento eclesial se llevó a cabo, en la ciudad de Roma, del 4 al 27 de octubre de 2019, con la presidencia del papa Francisco. Dom Cláudio fue el relator del Sínodo. Esta nominación fue un claro signo de la plena confianza en el presidente de la REPAM.

Debilitado por la enfermedad, Dom Cláudio tuvo el valor de presentar su renuncia a la presidencia de la CEAMA en una asamblea extraordinaria realizada en São Paulo (Brasil) a fines de marzo pasado. Fue un momento especial para todos nosotros. En sus palabras de despedida pudimos escuchar de Dom Cláudio sus sueños y esperanzas en la renovación de la Iglesia desde los sueños de la Querida Amazonía y los mandatos del Documento Final del Sínodo, aprobado por el papa Francisco. Un gran desafío que nos deja a todos los que estamos comprometidos con la REPAM (2014) y la CEAMA (2020): poner en práctica los sueños del Francisco de Roma y del Francisco de la Amazonía que es para nosotros Dom Cláudio Hummes.

El mejor legado

Recuerdo sus palabras proféticas: “La crucifixión de la Amazonía desata el sufrimiento de muchos hijos e hijas de Dios. Los pueblos indígenas corren el riesgo de perder el derecho de posesión de sus territorios, ya tan invadidos y destruidos. Los ribereños se quedan con los ríos secos y las aguas contaminadas por pesticidas y residuos mineros”. Pero Dom Cláudio no se quedaba tan solo en la denuncia. Anunciaba la esperanza con una profunda convicción de fe, porque “en medio de la noche más oscura, con la muerte de Jesús, se impuso para siempre, la luz de la resurrección”.

Dom Cláudio nos deja el mejor legado de apostar por los últimos, por los invisibles de la humanidad. Fue un auténtico maestro porque nos enseñó el camino hacia Jesús y nos señala el camino sinodal que recorre hoy la Iglesia, con nuestro querido papa Francisco, en su proceso de renovación.

¡Gracias Dom Cláudio, tu testimonio nos acerca a Jesús, a la Iglesia con el papa Francisco y a nuestros hermanos que viven, trabajan y anuncian el Evangelio en la Querida Amazonía!

¡Dom Claudio descansa en la paz eterna del Señor!

Por una Iglesia sinodal,

que «hará posible la escucha real del Pueblo de Dios”

Por una Iglesia plenamente participativa: arranca la consulta del Sínodo

El recorrido sinodal está teniendo tres fases que van de octubre de 2021 a octubre del 2023: la primera, llamada fase diocesana, ha tenido lugar entre octubre del año pasado y abril de este año. La segunda, la fase continental, se realizará desde septiembre de 2022 a marzo de 2023. Los trabajos que se hagan en estas dos fases, darán lugar a dos Instrumentum Laboris diferentes, antes de la fase definitiva, que será la tercera, la universal, y que tendrá lugar en octubre del 2023

Desgraciadamente, en una Iglesia jerarquizada, a los laicos no se les tiene en cuenta y por eso no son escuchados

Por Josep Miquel Bausset

Este es el título del Documento Preparatorio que la Iglesia nos ha ofrecido como un servicio al camino sinodal. Fue el papa Francisco que, el 24 de abril de 2021, aprobó el itinerario para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los obispos.

El Sínodo es una institución consultiva instituida por el papa Pablo VI el 15 de septiembre de 1965 (por medio del Motu proprio “Apostolica Sollicitudo”). Por tanto este órgano nació en el marco del Concilio Vaticano II, con el objetivo de ayudar al papa en el gobierno de la Iglesia, por medio de sus consejos. Desde 1965 se han celebrado en la Iglesia 29 Asambleas del Sínodo de los obispos. Por otra parte, los últimos años el papa Francisco ha dado una nueva dimensión a los Sínodos, con la participación de todo el pueblo de Dios y no solo los obispos sino también religiosos, laicos, hombres y mujeres.

El texto: “Por una Iglesia Sinodal”, es el instrumento que servirá “para favorecer la primera fase de escucha y consulta del Pueblo de Dios en las Iglesias particulares”, que ha tenido lugar desde octubre de 2021 a abril del 2022.

Sínodo España

El recorrido del Sínodo se inició en el Vaticano el 9 y 10 de octubre del año pasado, mientras que el día 17 del mismo mes se inició en las Iglesias diocesanas de todo el mundo. Así, en el País Valenciano, el 17 de octubre de 2021 comenzaron este camino sinodal los cristianos valencianos de las diócesis de Tortosa, València, Sogorb-Castelló y Oriola-Alacant.

El recorrido sinodal está teniendo tres fases que van de octubre de 2021 a octubre del 2023: la primera, llamada fase diocesana, ha tenido lugar entre octubre del año pasado y abril de este año. La segunda, la fase continental, se realizará desde septiembre de 2022 a marzo de 2023. Los trabajos que se hagan en estas dos fases, darán lugar a dos Instrumentum Laboris diferentes, antes de la fase definitiva, que será la tercera, la universal, y que tendrá lugar en octubre del 2023, con la celebración de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los obispos. Por eso, como desea el Documento Preparatorio, la articulación de las diferentes fases del proceso sinodal “hará posible la escucha real del Pueblo de Dios”.

Con este texto, el papa invitaba a la Iglesia “a interrogarse sobre un tema decisivo para su vida y su misión”, para así impulsar la “comunión, la participación y la misión” de la Iglesia en este tercer milenio.

Este camino, hasta octubre de 2023, “se sitúa en la línea del aggiornamento de la Iglesia propuesto por el Concilio Vaticano II”, un camino que, como dice este Documento Preparatorio, “es un don y un trabajo”. Y es que “caminando juntos, la Iglesia podrá aprender a vivir la comunión” y así, “abrirse a la misión”. Por eso, en medio de diversos movimientos inmovilistas que cuestionan (y casi desautorizan) el Concilio Vaticano II, el papa ha declarado que “el Concilio es nuestro ecosistema eclesial y pastoral” (Religión Digital, 28 de septiembre de 2021). 

Este camino de la sinodalidad, como dice el texto de trabajo, “es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”. Como dijo muy acertadamente José Mª Marín, la sinodalidad ha de ayudar a la Iglesia “a sanar la parálisis eclesial”, de la misma manera que fue curado el paralítico y que recoge el Evangelio de San Juan (Jo 5:1-16), al mismo tiempo que también ayudará a renovar las comunidades cristianes a la luz del Evangelio.

Sé de cristianos valencianos que han trabajado el Documento Preparatorio, como el grupo de la parroquia de San Jaime de Algemesí, un grupo que, desde hace más de treinta años, periódicamente, se reúne para leer, comentar y reflexionar la Sagrada Escritura. En el documento que este grupo ha trabajado y en las reflexiones que ha hecho llegar al Vaticano, aunque se reconoce una cierta desconfianza, como me comentaba el amigo Vicent Niclòs, los integrantes de este grupo no quieren desfallecer y por eso continúan pidiendo en las propuestas que sus miembros han enviado a Roma, “lo que es justo y necesario para nuestro pueblo”.

Entre las conclusiones a que han llegado los miembros de este grupo, destaca en primer lugar una constatación clara: “la poca conciencia de comunidad que existe entre los diferentes grupos” y por eso piden “crear comunidad, avanzar en el conocimiento de Cristo y trabajar la acogida y el acompañamiento. Este grupo constata también un hecho bastante triste: y es que en la Iglesia “se fomenta una concepción individualista” y por eso mismo “se habría de trabajar una fe más participativa”, que hiciese posible “conocer y escuchar la Palabra de Dios, caminar juntos y escucharnos de veras”, ya que desgraciadamente, en una Iglesia jerarquizada, a los laicos no se les tiene en cuenta y por eso no son escuchados. Con valentía, este grupo de Algemesí pide “escuchar y acercarse a los descartados y excluidos que no tienen la oportunidad de expresar su voz”. De aquí la “necesidad del diálogo” en el seno de la Iglesia, escuchando a todos (y no solo a los sacerdotes, a los obispos y a los religiosos), “para hacer fructificar el amor” y de esta manera “avanzar con valentía”.

Aprender la lengua propia en los seminarios

Este  grupo de Algemesí también constata en sus conclusiones, el escándalo que supone, por parte de la jerarquía del País Valenciano, el hecho de que nuestros obispos, desde hace siglos, continúan rechazando y excluyendo el valenciano en la Iglesia, cosa que es un “desprecio y un escarnio público”, ya que existe una “marginación intencionada, reiterada y permanente” de nuestra lengua en la Iglesia. Por eso este grupo valenciano pide que “los ministros ordenados aprendan la lengua propia en los Seminarios. Y es que a pesar que las Constituciones Sinodales de Valencia y el  Plan Pastoral Diocesano, pedían la normalización del valenciano (o catalán), con la publicación de los libros litúrgicos en valenciano, y de una manera particular la aprobación (por fin) del Misal Romano en valenciano, los obispos (haciendo caso omiso de lo que pedían aquellas asambleas), no han hecho nada de lo que pedían los participantes que aprobaron las Constituciones Sinodales de Valencia y del Plan Pastoral Diocesano.

El grupo de Algemesí cuestiona en sus conclusiones enviadas a Roma, que se priorice la misa dominical por encima de la atención integral y de calidad y por eso a menudo, “los jóvenes se aburren en misa, debido, en buena parte, a las “cotillas litúrgicas” y a la “falta de participación en las celebraciones litúrgicas”. Hace falta, como pide este grupo, “dinamizar el edificio” y un mayor compromiso de las comunidades cristianas con “la justicia social, los derechos humanos o la ecología”. Igualmente se pide una mayor “corresponsabilidad y no tanta clericalización” (como existe en la actualidad) en el seno de la Iglesia.

Otro punto a destacar de las propuestas que este grupo de Algemesí ha enviado al Vaticano, es “la falta de diálogo de la diócesis con las otras diócesis de su ámbito social-cultural-político”, así como también “la falta de sintonía entre la Iglesia institucional y el mundo actual”. También es importante, como destaca este grupo, “la asunción de responsabilidades por parte de los laicos y no identificar “la autoridad con el poder”. Por eso este grupo pide “reducir organismos consultivos”, para “dar voz y voto a los distintos estamentos de la Iglesia”. Y es que si la Iglesia lo somos todos, no se puede dar a los laicos (como precocinado) lo que los obispos y los sacerdotes han preparado ellos solos.   

Formalismo, intelectualismo e inmovilismo

En la inauguración del Sínodo en Roma, el papa nos recordó los tres riesgos donde puede caer la Iglesia: el formalismo, el intelectualismo y el inmovilismo. Y por eso, Francisco pedía a Dios que nos libere de “convertirnos en una Iglesia de museo, hermosa pero muda, con mucho pasado y poco futuro” (Religión Digital, 9 de octubre de 2021). 

Solo si en este camino escuchamos la voz del Espíritu, con los oídos y todavía más con el corazón, como desea este grupo de Algemesí, podremos descubrir “el rostro y la forma de una Iglesia sinodal”, tal como pide el texto preparatorio del Sínodo. Y es por eso que el papa ha invitado a la Iglesia a “aprender a escucharnos: obispos, sacerdotes, religiosos y laicos”, para de esta manera pasar del desencanto y del cansancio a la esperanza. Seguro que si se escuchasen las reflexiones de este grupo de Algemesí, la sinodalidad de la Iglesia sería una realidad.

2º Aniversario de Casaldáliga

En memoria de Pedro Casaldáliga: 8 agosto 2020-2022

Benjamín Forcano


Hacemos memoria, tras dos años de su muerte. Mi escrito de entonces, sirve para retratarlo y asimilar un modelo de vida cristiana, que sigue comprometiéndonos hoy con mayor urgencia.
“Vivir como Jesús de Nazaret,
le hizo pobre, libre y profeta”
Para el día de su muerte, Pedro tenía escrito:
Hiciste la belleza
porque sabías que mis ojos
exultarían viéndola.
Me esperas en la muerte
porque sabes
que necesito verte.

Tumba de Pedro Casaldáliga – Foto Rômu

“Su testimonio quedo clavado en el alma de la Sociedad y de la Iglesia, tan profundo que en el futuro será como faro que haga imposible oscuridades y encallamientos del pasado y haga realidad sus sueños de una humanidad fraterna, más justa y libre”
“Su coherencia de vida, confiere a Pedro libertad profética y credibilidad universal”

“En la visita ad limina, tuvo también una sesión en que los cardenales Gantin y Ratzinger lo sometieron a examen. Casaldáliga contestó con serenidad y gran lucidez”
“Pedro es un hombre libre ante las instituciones, sean políticas o religiosas; libre ante las personas, los grupos y las ideologías”
Como si fuera ayer, va esta “memoria” en el segundo aniversario de la muerte de nuestro querido Pedo Casaldáliga.

1 ¿Pedro Casaldáliga fue siempre el mismo?
Escribir sobre Pedro Casaldáliga cuando nos dejó en la tierra la estela luminosa de sus 92 años, es un desafío y una interpelación. Y es también un deber, un servicio a la humanidad para quienes lo hemos conocido y compartido su estilo de evangelizar en la Iglesia y en la sociedad.

Yo lo conocí, siendo claretiano como él, por los años 1967, cuando él rondaba los 39 años y yo los 32. Fecha clave porque Pedro, con su labor de 6 años en Sabadell con los obreros y emigrantes; 3 años en Barcelona como animador de comunidades cristianas y movimientos sociales; 3 años en Barbastro como formador de seminaristas claretianos y misionero en el Pirineo; 4 años en Madrid como director de la revista “El Iris de Paz” = “Revista de Testimonio y esperanza” y otras actividades; y en Guinea como impulsor de los Cursillos de Cristiandad, había como anticipado no poco de lo que el concilio Vaticano II aportó y elaboró para la Iglesia universal.

Y como remate de este período, fue elegido para asistir como delegado en 1968 al Capítulo General de los Claretianos, que se proponía asimilar la renovación decretada por el Vaticano II. Según entreveíamos, a los jóvenes nos tocó vibrar con la tarea de este Capítulo claretiano, apostando decididamente por la tendencia renovadora, pilotada por Casaldáliga, denominado en aquella ocasión como el Che de la sierra maestra claretiana. Y, como cumbre de sus deseos, Pedro decidió, acabado el Capítulo, cumplir su sueño de irse a Misiones, concretamente a la Amazonía del Brasil, al Matto Grosso.

Sin este terreno previo, no se entiende el itinerario posterior de Pedro Casaldáliga. Su excepcional modo de vivir y evangelizar no comienza con su ida al Matto Grosso. Es anterior y no hace sino confirmarse en el nuevo contexto en que le toca actuar.

La savia que lo alimentaba estaba ya dentro. Pedro lo expresa con naturalidad: “Los pobres son la niña de mis ojos. A mí siempre se me ha quebrado el corazón ver la pobreza de cerca. Me he llevado bien con la gente excluida. Soy incapaz de presenciar un sufrimiento sin reaccionar. Por otra parte, nunca me he olvidado de que nací en una familia pobre. Me siento mal en un ambiente burgués. Siempre me pregunté que si puedo vivir con tres camisas, por qué voy a necesitar diez en el armario. Los pobres de mi Prelatura viven con dos, de quita y pon. Estoy convencido de que no se puede ser revolucionario ni profeta, ni libre sin ser pobre. Siendo pobre me siento libre de todo y para todo. Mi lema fue: ser libre para ser pobre y ser pobre para ser libre”.

Si sientes la pobreza como una cuestión de justicia y decencia humana, necesariamente sentirás compasión, mostrarás amor y te rebelarás con indignación. “No podíamos ver todo eso con los brazos cruzados. Quien cree en Dios, debe creer en la dignidad del hombre. Quien ama al Padre, debe servir a los hermanos. El Evangelio es un fuego que le quema a uno la tranquilidad. No se puede ser cristiano y soportar la justicia con la boca callada. Jesús dice en el Evangelio que El nos juzgará el último día por lo que hayamos hecho con nuestros hermanos más pobres y pequeños”.

2 .Su coherencia de vida, confiere a Pedro libertad profética y credibilidad universal
Después de tratar y encomiar a gente eminente por su defensa de la justicia y la verdad, me resulta difícil encontrar un testimonio tan contundente como el de Pedro Casaldáliga. Pedro muestra coherencia extrema entre lo que dice y hace y por eso es creíble.

Lo llamamos el “Obispo de los pobres” y, como a él, a otros. Pero Pedro lo siente como si le fuera algo natural: “Señor, no sé si he sabido hallarte en todos, pero siempre te he amado en los más pobres”. Y la confesión se convierte en realidad como acaso nadie puede imaginar: “Cuando me muera, advierte firme al “Movimiento de Trabajadores sin Tierra”: me enterráis junto al rio Araguaia, en la tierra, donde yo he enterrado a tantos indígenas, a tantos peones perseguidos o huidos de Haciendas y a tantos niños sin caja. “Oidlo bien: como un pobre más, siete palmos de tierra, una crucecita de palo y… la resurrección” .

A la mente, puede que nos venga ahora la fastuosidad de los entierros de Papas, Obispos incluso beneméritos, en catedrales, con mausoleos de mármol, personajes venidos del mundo entero, ceremonias ostentosas, exhibiendo indumentaria, títulos y honores. Pedro Casaldáliga no podía acceder a otra cosa que a su identidad con los más pobres, pues era su obispo.

3 ¿Qué o quién da base a la libertad de Pedro Casaldáliga?
Digo esto, porque encuentro natural que mucha gente se pregunte: ¿De dónde le viene a Pedro la libertad de cuestionar procedimientos, costumbres, normas que no ayuden a vivir según el Reino de Dios?

Le viene, en respuesta suya, de sentirse en radical seguimiento e identificación con Jesús de Nazaret, lo cual implica adoptar el obrar mismo de Dios que se nos revela en Jesús, su hijo predilecto. Y si todos nosotros somos con Jesús hijos de Dios, debemos reconocerlo sobre todo en sus hijos más desatendidos y necesitados. Jesús en una de sus narraciones magníficas lo deja bien claro: “Os encontrareis con gente que pasa hambre, que tiene sed, que es extranjero, no tiene que vestir, está enfermo o está en la cárcel,…Os lo repito: cuanto hagáis con cada uno de estos hemanos mios más humildes lo estáis haciendo conmigo mismo”( 25, 35-40).

El tener a Dios como Padre supone obrar como El y, en consecuencia, obrar como Jesús: “Rezar por los que os persiguen, querer a los que no os quieren, mostrar afecto a los que no son de vuestra gente, no ofender a los que os afrentan, compartid generosamente lo que teneis y no volver nunca la espalda a los que os piden” (Mt 5, 9-48) .

Es engañoso, por tanto, creerse conocer a Dios y llevarse bien con él sin portarse como conviene con sus hijos. La grandeza del hombre no consiste en dominar, sino en servir y nada hay que lo aleja tanto de él como el odio contra uno cualquiera de nuestros prójimos.
El odio rebaja y degrada al ser humano, lo hace incapaz de ver su yo reflejado en el otro y de estimarlo como si se tratara de uno mismo. Nadie puede ser uno mismo si no logra aceptar al diferente, al otro y tratarlo como a sí mismo.: “Quien dice amar a Dios , a quien no ve ; y aborrece a su prójimo a quien ve; ese tal es un mentiroso”.

Quizás comprendamos ahora de dónde le viene a Pedro Casaldáliga la gran libertad de cuestionar ante quien sea cualquier comportamiento eclesiástico o civil, que no concuerde con los principios del Reino de Dios. El le ha mostrado fidelidad total y de ella no le apartará soborno ni amenaza alguna. Y es que en su testimonio está presente el espíritu mismo de Dios: “Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”. Y ahí, creyentes y no creyentes, clamarán: “Chapoo”, como me lo expresó en cierta ocasión Julio Anguita al hablarle yo de Pedro Casaldáliga.

Sólo procediendo de esta manera, se entiende que Pedro pida a la madre de Jesús que nos enseñe:
“A ese Jesús carne de su carne, más nuestro que suyo, más del pueblo que de casa, más del mundo que de Israel, más del Reino que de la Iglesia, aquel Jesús que por el Reino del Padre, se arrancó de sus brazos de madre y se entregó a la muchedumbre, sólo y compasivo, poderoso y servidor, amado y traicionado,fiel ante los sueños de su Pueblo, fiel contra los intereses del Templo, fiel bajo las lanzas del Pretorio, fiel hasta la soledad de la muerte» (Pedro Casaldáliga, p.96).

4 Hecha suya la vida de Jesús, Pedro entra en todo y a todos con su misma libertad
Si Pedro Casaldáliga tomaba parte en todo ámbito y problema humano, era porque debía colaborar a resolverlo con la sabiduría y fuerza liberadoras del Nazareno.
Su caminar en este planeta tierra, iba a estar señalado por las palabras y acciones de cada lugar y momento, siempre al estilo de Jesús para lograr esa gran familia de hermanos e hijos de Dios.

El desafío es permanente en un mundo donde todos tratamos de abrirnos camino buscando que se nos reconozca y se nos reserve un puesto en la sociedad. Nadie viene a este mundo por sí mismo ni para sí solo. Somos dependientes y desde esa dependencia nacemos, nos necesitamos y nos relacionamos y nos aceptamos.
La aceptación supone que somos portadores de una misma naturaleza, que somos capaces de conocerla y cuidarla en nosotros mismos y en los demás, secundando la norma universal de “Tratar a los demás como nosotros queremos que nos traten”. La vida de todos es tan digna como la nuestra, sujeto de unos mismos derechos y obligaciones.

Por tanto, se sea varón o mujer, joven o viejo, blanco negro, europeo, americano o asiático, trabajador de una u otra profesión, constituimos una comunidad humana universal , que descarta cualquier tipo de exclusión o discriminación. Todos somos ciudadanos, con la dignidad y derechos que nos son propios, siendo creyentes o ateos. Pero, lo que en modo alguno se puede

admitir es la pretensión de quienes , idólatras del dios dinero, se dedican a sacrificar en su altar, miles y millones de vidas para superar la frustración de su egoísmo y codicia y la desesperación de su malograda vida.

5 Algunos hechos relevantes del vivir “libre y pobre –pobre y libre” de Pedro
Creo interpelante recordar ahora algunos hechos en los que Pedro manifiestó de maneras relevante su libertad profética:
-La innovación ritual y programática de su Consagración episcopal
– El no ir a Roma para hacer la visita “ad limina”
-La acogida del equipo expulsado de la Congregación claretiana
-Su viaje a Nicaragua para apoyar la Revolución Sandinista.
A)- Inusual la celebración de su Consagración episcopalPedro
Casaldáliga llegó ilusionado al Matto Grosso, consciente de que llegaba a un lugar donde le tocaría mostrar la fuerza liberadora del proyecto de Jesús. Llegó en 1968 y a los cuatro meses, se propuso visitar y conocer el lugar y condiciones de vida de la gente entre quienes iba a realizar su misión.

Pasaron casi tres años y ya tenía en su mano el mapa de lo que pronto iba a ser su Prelatura: un territorio de 150.000 km. , 1/3 de España, con fincas de hasta 700.000 hectáreas. Le quisieron nombrar obispo y él se negaba, pero muchos amigos le obligaron a que aceptara para poder trabajar más y mejor para el bien de todos.
En pocos días, logró tener a punto el Documento “Una Iglesia en conflicto con el latifundio y la marginación social”.

Y sobrevino lo que acaso nadie esperaba: la alarma, el escándalo y la persecución. Gobierno, Policía y hasta el mismo Nuncio le pideron que no lo publicara en el extranjero. Pedro acababa de dar puntilla a la complicidad histórica de una Iglesia con los poderosos de este mundo. Hasta cinco veces estuvo a punto de ser expulsado del país. Pero el Papa Pablo VI lo defendió: “ Tocar a Pedro es tocar al Papa”. Y se evitó la expulsión.

En su consagración episcopal, Pedro Casaldáliga dejo bien plasmado su programa pastoral, expresado en una celebración que sobrepasó todo ritualismo tradicional.
Poéticamente anunciaba:
Tu MITRA será un sombrero de paja; el sol y la luna; la lluvia y el sereno; el pisar de los pobres con quien caminas y el pisar glorioso del Señor.

Tu BÁCULO será la verdad del Evangelio y la confianza del pueblo en ti.
Tu ANILLO será la fidelidad a la Nueva Alianza del Dios Liberador y la fidelidad al pueblo de esta tierra.
Tu ESCUDO la fuerza de la esperanza y la libertad de los hijos de Dios.
Tus GUANTES el servicio del amor.

B) Negación de ir a Roma para realizar la “Visita ad limina”
Pedro consecuente consigo y la tarea eclesial que le correspondía, decidió no hacer la “Visita ad limina” para ver al Papa, que los obispos tienen que hacer por prescripción canónica cada cinco años. El lo explicó: tales visitas no cumplen con su objetivo de informar al Papa sobre los problemas de cada diócesis, se reducen a un despliegue de ceremonias más o menos ostentosas. Y añadía ademá: Yo soy un pobre y los pobres no viajan.

Pedro cumplió su palabra, jamás viajo a España, ni siquiera cuando murió su madre, (cuya noticia yo le trasmití). Lógicamente, de Roma le llamaron la atención, le enviaron un delegado y él admitió que si el Papa lo deseaba, él lo haría sin demora. Luego resulta que tardaron más de dos años en recibirlo. Y sabiendo la repercusión que iba a tener, determinaron que la difusión fuera nula o lo menos posible, que llevara sotana, y se abstuviera de hacer declaraciones públicas.

Pedro se había hecho preceder con una carta al Papa, donde ponía en acción su corresponsabilidad episcopal, mencionándole una serie de puntos que debía acometer para transformar la Iglesia y hacerla fiel seguidora de Jesús. Tuvo también una sesión en que los cardenales Gantin y Ratzinger lo sometieron a examen. Casaldáliga contestó con serenidad y gran lucidez.

Posteriormente, con una dureza ajena a este encuentro, oficiales de la Curia mandaron a Casaldáliga un documento de unos 10 puntos controvertidos, para que los firmase. Casaldáliga los rechazó argumentando que no era eso lo que él y el Papa (incluidos los dos cardenales) habían acordado. Y la cosa terminó ahí.

C) Pedro Casaldáliga, sin dudarlo acogió al equipo claretiano expulsado de la Congregación
Muchos teólogos hubieron de afrontar represión y censura debido a la involución instaurada por los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI. Yo formaba comunidad claretiana con otros cinco compañeros más, creada expresamente por nuestros superiores para enseñar, difundir y asegurar la renovación del concilio Vaticano II.

Publiqué por entonces el libro “Nueva Etica Sexual” que, tras unos años de pacífica circulación, fue sometido a examen por Roma, dictando después de largo proceso, sentencia de prohibición del libro y del autor. Los cinco compañeros se solidarizaron conmigo y asumimos juntos la decisión de no tolerar la disolución de la comunidad. Al no aceptar dicha disolución, tuvimos que emprender una serie de recursos que anulara la orden dada. La decisión, tomada en última y máxima instancia, nos expulsaba de la Congregación.

Esto suponía que seguíamos siendo sacerdotes, pero teníamos que buscar un obispo benévolo que nos acogiera. Dentro de España vimos que no era nada fácil que un obispo acogiera a un grupo de seis, en tales circunstancias.

Y, dado que con Pedro, además de claretiano, teníamos intensa y convergente relación, procedimos a exponerle con tiempo si nos acogía en su Prelatura, llegado el caso. Producida la sentencia, teníamos asegurada ya su respuesta, que me comunicó en persona cuando lo visité. Fueron éstas sus palabras: “Mira , Benjamín, por el amor que os tengo, contad incondicionalmente conmigo hasta la muerte. Soy vuestro obispo”.
Y, desde entonces, se incrementó y reforzó la red inmensa de amigos y colaboradores que, en España sobre todo, habíamos construido. Eramos, en palabras suyas, “La trinchera teológica de la Prelaturas en el Primer Mundo”.

D) Su solidario e incondicional apoyo a la revolución sandinista
AL igual que Een los anteriores puntos, tengo ser breve. Pedro, no viajaba ni salía del Brasil según tenía decidido, pero viajar a Nicaragua era una prueba de su libertad profética. No le eran favorables los aires de la política internacional, del superconservador Papa polaco Juan Pablo II, ni por supuesto la posición de los obispos de Nicaragua.

Pero, Pedro, en conciencia y en fidelidad al Evangelio, tenía que hacerse presente para apoyar la revolución sandinista, -revolución la más “pura” de la historia-, también la primera que se hacía con la Iglesia y no contra la Iglesia, y así poder ejercer en medio de ella la pastoral de la Frontera y de la Consolación.
Vivo e interpelante es el libro que escribió “Nicaragua combate y profecía”.
Lo dedica a todo el pueblo nica: “Digo en voz alta lo que en conciencia no podía dejar de decir. Y a cuantos creen en el Dios de la Vida y de la Liberación les pido que oren también -además de actuar- para que el Reino siga aconteciendo en Nicaragua” .

“Una reciente señal de la envergadura del fenómeno nicaragüense es que su sola y estimulante presencia ha motivado a salir de Brasil por primera vez en 18 años, al obispo y poeta Pedro Casaldáliga, quien ejerce una incansable labor evangelizadora. Durante dos meses se integra a una tierra que se puebla de hombres y mujeres que, aun discrepando sobre el cielo, coinciden sobre el suelo y sin violencia ni mayores desgarramientos convierten aquella tierra de nadie en tierra de todos” (Mario Benedetti).

“Pedro Casaldáliga prolonga la estirpe de ciertos padres de nuestra fe latinoamericana. Igual que aquellos en su tiempo, también Pedro en el nuestro es incomprendido, mal visto, obligado a justificarse ante las más altas esferas de la Iglesia. Y en el caso de que Nicaragua sea invadida –ha prometido Pedro- volverá a ella , para consolar y estar en la frontera , para dar vida s sus hermanos , como Dios manda” (Leonardo Boff).

6) El lema de Pedro: ser libre para ser pobre y ser pobre para ser libre.
“Mi lema, escribe Pedro, fue: ser libre para ser pobre y ser pobre para ser libre”.
En el sistema eclesiástico, la libertad brilla por su ausencia. Educa para la obediencia, no para la libertad. Quizás por eso, Pedro deja escrito: “Si me bautizas otra vez, un día…; di a Dios y al mundo, que me has puesto el nombre de Pedro-Libertad”.

Pedro es un hombre libre ante las instituciones, sean políticas o religiosas; libre ante las personas, los grupos y las ideologías; es la palabra libre, el gesto en rebeldía , la osadía que bebe en la fuente del Espíritu, que es viento y fuego y revienta estructuras y cadenas.

Es difícil manipular a Pedro. El es él, y porque es él antes que todo, su relación con las cosas y con las personas es de extremo respeto, delicadeza y libertad. Trata a todos y a todas exactamente igual, se entrega entero en cada encuentro y quien se relaciona con él sale convencido de que fue tratado como alguien muy especial y único.

Si Pedro es libre es porque a la vez es pobre. Lo tiene muy claro: la actitud ante los pobres define la actitud ante Dios. Encontrarse con el pobre es encontrarse con Dios. Por tanto, quien no toma en serio al pobre, no puede encontrarse con Dios: “Quien cree en Dios, debe creer en la dignidad del hombre. Quien ama al Padre, debe servir a los hermanos. El Evangelio es un fuego que le quema a uno la tranquilidad. No se puede ser cristiano y soportar la justicia con la boca callada. Jesús dice en el Evangelio que El nos juzgará el último día por lo que hayamos hecho con nuestros hermanos más pobres y pequeños”.

Pedro Casaldáliga

“Si vivir es convivir, todos y todas debemos ser reconocidos como personas en la radical dignidad de la raza humana. La más esencial tarea de la Humanidad es humanizarse-. Humanizar la Humanidad es la misión de todos, de todas, de cada uno y de cada una de nosotros. La ciencia, la técnica, el progreso solamente son dignos

de nuestros pensamientos y de nuestras manos, si nos humanizan más. Y esto nos compromete a transformar el mundo juntos.

El pequeño mundo del propio corazón, del propio hogar, de la vecindad y de el gran mundo de la política y de la economía y de las instituciones. Otra ONU es posible, y necesaria. La paz y el diálogo son necesarios entre las religiones para que haya paz en el mundo. Un diálogo generador de humanidad. Es hora, pues, de creer en plural unidad en el Dios de la vida y del amor y de practicar la religión como justicia, servicio y compañía. Un Dios que separa la humanidad es un ídolo mortífero”.
Su radicalidad por la pobreza y libertad, la tiene escrita Pedro en estos versos:
No tener nada.
No llevar nada.
No poder nada.
No pedir nada.

Y, de pasada,
no matar nada;
no callar nada.

Solamente el Evangelio, como una faca afilada,
y el llanto y la risa en la mirada,
y la mano extendida y apretada,
y la vida, a caballo, dada.

Y este sol, y estos ríos, y esta tierra comprada,
para testigos de la revolución ya estallada.

¡Y mais nada!

El epitafio de Don Pedro Casaldàliga
Su radicalidad le ha llevado a decir: “El teólogo Karl Rhaner escribía en el siglo XXI un cristiano, o será místico o no será cristiano. Que conste que yo considero a Rhaner como el mayor teólogo del siglo XX. Sin embargo, creo, con la más estremecida convicción evangélica, que hoy, ya en el siglo XXI, un cristiano o cristiana, o es pobre y/o aliado o aliada visceralmente de los pobres, o no es cristiano, no es cristiana. Ninguna de las famosas notas de la Iglesia se mantiene en pie si se olvida esta nota fundamental, la más evangélica de todas: la opción por los pobres”.
Pedro siendo distante, extranjero y prójimo se hace hermano universal.

“Cuando los tiempos actuales perturbados hubieren pasado, cuando las desconfianzas y mezquindades hubieren sido engullidos por lo vorágine del tiempo, cuando miremos para atrás y consideremos los últimos decenios del siglo XX y los comienzos del siglo XXI, identificaremos una estrella en el cielo de nuestra fe, rutilante, después de haber parado nubes, soportando oscuridades y venciendo tempestades: es la figura simple, pobre, humilde, espiritual y santa de un obispo que, extranjero, se hace compatriota, distante se hace prójimo y prójimo se hace hermano de todos, hermano universal: Don Pedro Casaldáliga” (Leonardo Boff, p. 103).

Día Internacional de los Pueblos Indígenas

La minería de oro y la violencia contra el pueblo yanomami

mujeres yanomami

En los últimos cinco años, Manos Unidas ha dedicado más de 17 millones de euros a financiar 225 proyectos destinados a poblaciones indígenas, la mayor parte de ellas en América Latina, para apoyar directamente a más de medio millón de personas

 | Manos Unidas

La creciente violencia que sufren los pueblos indígenas de América Latina, así como la constante presión que soportan sus territorios a consecuencia de actividades extractivas como la minería, la industria maderera, el agronegocio y los grandes proyectos energéticos, es la realidad que Manos Unidas vuelve a denunciar en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Recientemente, un representante del pueblo indígena yanomamiMauricio Iximaweteri, nos visitó para contarnos la durísima situación que viven las comunidades yanomami en Brasil.

Más de 16.000 personas de 273 comunidades yanomami se encuentran gravemente afectadas por la incursión en sus territorios de los garimpeirosmineros ilegales que ejercen violencia directa contra la población, en forma de asesinatos, violaciones y secuestros, y que ponen en marcha explotaciones mineras que contaminan, principalmente con mercurio, los ríos y los bosques de los que dependen las comunidades para su supervivencia.

Día Internacional Pueblos Indígenas - Yanomami - Minas de oro - Foto Bruno Kelly/HAY
Terrenos devastado por la minería cerca de las comunidades yanomami


Contaminación, enfermedades y abusos

Como nos explicó Iximaweteri y como queda constancia en un informe publicado el pasado abril («Yanomami Under Attack»), la minería ilegal afecta a los territorios yanomami desde la década de los 80, pero esta actividad se ha agravado en los últimos años: las explotaciones han aumentado un 46 % solo entre 2020 y 2021, con los consiguientes impactos en cuanto a ataques violentos a las comunidades, contaminación del entorno por mercurio y aumento de los casos de malaria y otras enfermedades infecciosas.

«Entran disparando con sus armas –asegura Mauricio–, violando a las mujeres yanomami y matando a los niños». Según distintos informes, la violencia contra los yanomami incluye el abuso sexual contra mujeres y niñas, el secuestro de personas, y la explotación laboral en condiciones altamente peligrosas para aquellos indígenas que se ven forzados a trabajar en las minas de oro.

A pesar de las denuncias de los yanomamis a lo largo de los últimos años, las autoridades brasileñas no han controlado la situación y las organizaciones indígenas acusan a las autoridades de facilitar la impunidad de los garimpeiros.

Tanto la Corte Interamericana de Derechos Humanos como la Comisión Episcopal Especial de Lucha contra la Trata de Personas, han expresado su profunda preocupación por la situación de violencia sistemática a la que hacen frente estas comunidades indígenas y urgen al Estado brasileño a que actúe de inmediato.

«Los garimpeiros entran disparando con sus armas, violando a las mujeres yanomami y matando a los niños» (Mauricio Iximaweteri). 

Por todo ello, Manos Unidas está en estos días comenzando a definir, junto las organizaciones locales, cómo puede ser la intervención para apoyar a las comunidades más afectadas. En alianza con la Asociación Servicio y Apoyo al Pueblo Yanomami (SECOYA), estamos elaborando una propuesta que permita fortalecer a la Asociación Yanomami Kurikama en sus capacidades para la defensa y gestión de su territorio, haciendo especial énfasis en la formación integral de los jóvenes, mujeres y hombres, para que puedan continuar resistiendo y defendiendo sus territorios y su modo de vida ante las amenazas y los desafíos que les plantea el mundo actual. También se espera trabajar en el ámbito de la educación escolar diferenciada, garantizando que los servicios educativos en las comunidades sean culturalmente pertinentes.

Yanomami - Día Internacional de los Pueblos Indígenas - Foto: Secoya
Niños yanomami

«Los pueblos indígenas no solo son guardianes de la naturaleza»

Según informes de la FAO, los territorios indígenas abarcan solo el 22 % de la superficie terrestre pero albergan el 80 % de la diversidad biológica del planeta, lo que convierte a los pueblos originarios en los mejores custodios de los ecosistemas y los recursos naturales. Sin embargo, este «reconocimiento» internacional no ha conllevado un mayor respeto a los derechos de las comunidades y sus territorios, ni una mejor protección ante los ataques que sufren por parte de actores relacionados con actividades extractivas de Estados y empresas.

Como dice Luis Hallazi, del Instituto del Bien Común, socio local de Manos Unidas en Perú, «los pueblos indígenas no solo son guardianes de la naturaleza». «Es indispensable que no reduzcamos a estas comunidades a su papel de barrera de protección de los bosques; urge la reivindicación de su sabiduría ancestral, el respeto de sus derechos, el reconocimiento político y la obligación de contar con su participación directa en la toma de decisiones para enfrentar el inminente colapso climático».

Día Internacional Pueblos Indígenas 2022 - Manos Unidas - Foto SECOYA
Indígenas yanomami con indumentaria ritual


l – Foto: SECOYA.

En este sentido, Anabel Guerrero, integrante del pueblo originario Ñuu Savi y parte del Centro de Estudios Ecuménicos (CEE) –organización socia de Manos Unidas que acompaña procesos de transformación social en México–, hace hincapié en que lo que, para la comunidad internacional es «conservación de los ecosistemas», para los pueblos originarios es una «cosmovisión desde la vida, en relación con la madre tierra y el cosmos, desde una dinámica no utilitaria ni de posesión, porque, como suelen recordar, la tierra no es nuestra, nosotros somos de la tierra».

«La tierra no es nuestra, nosotros somos de la tierra», una frase que representa la cosmovisión de muchos pueblos indígenas

¿Qué es el territorio para los pueblos indígenas?

Entender la idea de «territorio» es esencial para comprender la cosmovisión de muchos pueblos indígenas. Como explica Eleazar Encino, también integrante del CEE y miembro del pueblo originario tzeltalel territorio «no solo es un espacio físico; también es la luna, la lluvia, las estrellas;  es cuerpo, es memoria, es historia, es herencia, es comunidad, es familia; el territorio son los hijos, las hijas, el territorio es vida, identidad, cultura, es donde habitamos y donde podemos ser».

México - Foto CEE - Manos Unidas - Día Internacional Pueblos Indígenas

Asamblea de los pueblos maseual, tutunaku y mestizo en México. – Foto: CEE.

Esta forma de percibir al territorio, tan ligada y necesaria para la propia supervivencia de los pueblos originarios, es transmitida de generación de generación y choca frontalmente con la idea occidental extractivista del medio natural como un espacio del que extraer recursos para su explotación económica.

«Los pueblos indígenas han conformado su identidad, su cultura y su alimentación en estrecha relación con el territorio –continúa Encino–. No consideran a la tierra como un recurso natural que puede ser sojuzgado; la tierra es madre, es sagrada, generadora de vida, la que alimenta y sostiene la vida».

«¿Desarrollo para quién?», se preguntan las comunidades afectadas

Durante la reciente visita a Manos Unidas de la red Iglesias y Minería, uno de sus miembros, Pedro Sánchez, resumió las consecuencias del extractivismo de una manera contundente: «Prometieron el desarrollo y solo dejaron pobreza». Para Sánchez, las grandes multinacionales explotan los territorios «sin tener en cuenta las consecuencias para las comunidades, la salud de las personas y los efectos medioambientales».

México - Foto CEE - Manos Unidas - Día Internacional Pueblos Indígenas
Movilización en Puebla, México – Foto: CEE.

Para Anabel Guerrero, las empresas extractivas llegan a los territorios «con el discurso del desarrollo y prometen el progreso de las comunidades». Sin embargo, las comunidades sufren «una ola de violencia y despojo». Es el caso de las comunidades de Chiapas que defienden el agua frente a empresas de refrescos o se resisten a la imposición del tren maya en la península de Yucatán, o la situación de «infierno ambiental» provocado por la concentración de proyectos industriales y extractivos en la Cuenca-Libres Oriental, en Puebla. «¿Desarrollo de quién? –se pregunta Guerrero–, ¿de los despojados?, ¿de los violentados?, ¿algún día los despojados alcanzarán el desarrollo que ya tienen quienes quitan y saquean?».

Encino califica este despojo a los pueblos originarios de «histórico y sistémico, con capacidad de reinventarse». «Sin embargo –continúa el miembro del CEE–, hoy los pueblos originarios siguen resistiendo, no solo al despojo territorial y cultural, sino que se asumen y reivindican como sujetos políticos y sociales capaces de generar conocimiento y decidir sobre sus propios modos de vida en sus territorios».

Manos Unidas y los pueblos indígenas

Día Internacional Pueblos Indígenas 2022 - Manos Unidas

Desde el compromiso con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, Manos Unidas trabaja con sus socios locales para fortalecer a las organizaciones comunitarias con el fin de que las comunidades indígenas conozcan sus derechos y puedan reclamarlos de manera efectiva antes las autoridades, así como defenderse jurídicamente de agresiones a sus territorios y ataques o amenazas que puedan sufrir. Apoyamos también procesos de formación y liderazgo para que puedan defender sus territorios y proteger el medio ambiente a partir de la participación en los distintos ámbitos de decisión política.

Asimismo, un componente principal de las intervenciones de Manos Unidas es el impulso de la seguridad y soberanía alimentaria de las familias, a través de actividades generadoras de ingresos, apoyo a proyectos agropecuarios que doten de autonomía a las comunidades y fortalecimiento de los circuitos de comercialización de sus productos en condiciones justas, entre otras iniciativas.

En los últimos cinco años, Manos Unidas ha dedicado más de 17 millones de euros a financiar 225 proyectos destinados a poblaciones indígenas, la mayor parte de ellas en América Latina, para apoyar directamente a más de medio millón de personas.

El sabroso despertar de Colombia

Gustavo Petro, Francia Márquez: el sabroso despertar de Colombia

Gustavo Petro celebra junto a la vicepresidenta electa, Francia Márquez, la victoria en las elecciones de Colombia. EFE/

En las instalaciones del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, un lugar emblemático donde se refleja la dureza vivida en Colombia en el último medio siglo, el presidente Gustavo Petro, que este domingo asumirá oficialmente el mando, recibió un documento elaborado por diferentes plataformas de derechos humanos y organizaciones sociales. El documento, un importante jalón en la dirección del Informe de la Comisión por la Verdad, incorpora un plan de choque para proteger a los líderes sociales en Colombia. Para que dejen de matarles. Porque en Colombia, a la gente de izquierda la asesinan.

En la recepción del documento, Petro le dijo a Ruiz Masseu, jefe de la Misión de la ONU en Colombia: «Esta violencia estalla alrededor de mercados ilegales, controles territoriales y algo que no hemos podido resolver, que es el narcotráfico (…) Los amigos de Naciones Unidas que están acá deben saber que esto estalla porque hay una prohibición y Naciones Unidas apoya la prohibición». Petro sabe que para acabar con el narco y el paramilitarismo en Colombia hay que legalizar porque prohibir no ha servido para nada.

Petro terminó la campaña electoral con chaleco antibalas y, al igual que Francia Márquez, la vicepresidenta, escoltado. El narcotráfico es dinero y el dinero no sabe de democracia. Sin embargo, un par de días después de haber ganado las elecciones, Petro se reunió con Álvaro Uribe, el narcopresidente al que las organizaciones de derechos humanos señalan como el responsable de la violencia paramilitar. Petro ha decidido, como si salieran de una dictadura, pactar con los asesinos para mitigar la violencia. Hay cosas que recuerdan a la transición española. Ojalá aprendan de nuestros errores. La derecha entiende las cesiones como debilidad.

Los asesinatos de líderes sociales no han parado desde que Petro y Francia ganaron las elecciones. Solo en el gobierno del saliente Iván Duque -amigo del PP y de VOX- fueron asesinados 930 líderes sociales. En la derecha siempre hay gente que no acepta los resultados electorales cuando pierden. En América Latina, llegado el caso, tiran de pistola. En España, seguro que por la influencia europea, sólo de policías y jueces corruptos. El ruido que acompaña a los gobiernos progresistas no suena cuando pierde la izquierda. La izquierda no hace la vida imposible a la derecha cuendo pierde unas elecciones. El Parlamento peruano, lleno de corruptos de la etapa fujimorista, no ha autorizado al presidente Castillo a acudir a la toma presidencial de Gustavo Petro, de la misma manera que Lasso en Ecuador sigue persiguiendo al correísmo, los gorilas argentinos siguen persiguiendo a Cristina Fernández de Kirchner, Bolsonaro en Brasil sueña con volver a meter en la cárcel a Lula y las cloacas en España no han dejado de perseguir a Podemos.

Petro ha propuesto una serie de cambios que tienden la mano a los que han gobernado en Colombia toda la vida como si fuera su hacienda. Hace falta mucho coraje para invitar a la concordia a los que asesinaron al candidato de la izquierda Jorge Eliécer Gaitán en 1948, provocando el nacimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a los que asesinaron a campesinos y líderes sociales y los presentaron como guerrilleros para cobrar la recompensa, a los que montaron las autodefensas y luego el paramilitarismo, a los seguidores del presidente saliente Iván Duque que deja el país endeudado, agujereado fiscalmente y lleno de contratos inmorales firmados con urgencia (como la compra de más de un cuarto de millón de litros de glifosato por valor de 12.000 millones de pesos, sabiendo que ese veneno no lo usará nunca el presidente Petro). También, y no es menor, Petro se ha sentado con los militares que dejan sonar sus sables para que nadie se olvide de que cuando quieran pueden dar un golpe de Estado (que Joe Biden y Kamala Harris entenderían por las mismas razones por las que van a visitar en Arabia Saudí al jeque asesino Mohammed bin Salman, tienen preso a Julian Assange o arrastran a Europa a la guerra en Ucrania como si no les bastaran las muertes que provocaron en Irak).

En la nueva «marea roja» que está viviendo América Latina hay diferencias con la que recorrió la región con el cambio de siglo. No solo porque aquellos liderazgos fueron muy peculiares (Hugo Chávez, Lula da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Néstor Kirchner, Fernando Lugo, Mel Zelaya, todos bestias negras en sus países de las oligarquías tradicionales), sino también porque aquella oleada de cambio coincidió con un alto precio de las materias primas (que permitió redistribuir la renta), porque la crisis de 2008 aún no había hecho su tarea devastadora y porque aquellos gobiernos contaron con mayorías sociales y electorales para desarrollar su programa.

Gariel Boric en Chile, Pedro Castillo en Perú, Gustavo Petro en Colombia, Andrés Manuel López Obrador en México gobiernan con frentes amplios a menudo tensionados por su juventud, esto es, por su falta de recorrido. Esto lleva a que a la interna no siempre tengan la necesaria coherencia ideológica, lo que deviene en falta de coherencia organizativa. A la izquierda siempre la dividen las ideas mientras que a la derecha la unen los intereses. Enfrente tienen una articulación de la derecha con la extrema derecha (a menudo liderado por esta última, como ha pasado con José Antonio Kast, Jair Bolsonaro, Keiko Fujimori o Rodolfo Hernández) que ha sido capaz, pese a perder las elecciones, de mantener el apoyo de casi la mitad de los electores. Y que cuando han perdido los palacios de gobierno no han perdido el poder. Poder económico que se traduce en poder mediático, judicial, policial, militar. Las derechas controlan casi el 100% de los medios de comunicación y los medios son el principal partido de la oposición a los partidos de cambio. Que se lo pregunten en España a Inda y Ferreras.

Dios como Abba e Imma

No temas, pequeño rebaño; vuestro Padre ha querido daros el reino (Lc 12, 32)

El Dios de Jesús es Abba, Padre, siendo también Imma, es decir, madre. Estos dos nombres unidos, que Jesús ha recreado (como mesías materno/paterno) nos sitúan ante  la experiencia más honda de la vida humana, en la raíz del evangelio.

Mons. Romero en La Chacra

Por| X. Pikaza

 Las dos palabras (Abba Imma) son inseparables, pues, en principio, el Padre depende de la Madre. En el centro del Nuevo Testamento se encuentra la palabra Abba, que Jesús ha utilizado en su oración, al referirse al Padre (cf. Mc 14, 36 par). Ésta es una palabra de la Biblia Cristiana, pero ella sólo puede interpretarse a partir de la madre (Imma), que se la transmite al niño, aunque luego ella queda a veces en la penumbra. Sólo cuando Imma (o la que hace sus veces) enseña al niño a decir Padre , y cuando el niño dice así (Abba)  la vida tiene sentido y el hombre se sabe enraizado en la marcha divina de la vida.

Diciendo Abba, el niño no se aleja de la madre, para caer en manos de un mal patriarcalismo, sino que penetra en la experiencia más honda de la madre, que pone al niño ante su padre.  Para que la vida del niño madure en riqueza y diálogo hace falta una buena madre (Imma) que le lleve al Abba,  entrando en la relación mutua del padre y de la madre, que será principio de todas las restantes relaciones (con los hermanos, con los otros).

Abba no es una palabra técnica, propia de discusiones eruditas,  sino la más sencilla de todas las palabras, casi onomatopéyica, que el niño pronuncia y comprende en el mismo principio de su vida, al referirse cariñosamente al padre (abba), en unión (a partir) de la madre (imma) como primera de todas las experiencias que son, al mismo tiempo, profanas y sagradas. No es palabra aislada, que se entiende por sí misma, sino que forma parte de una relación doble: Imma-Abba, Madre-Padre. Por eso, tomada en sí misma, ella alude a un padre que no solamente incluye elementos de madre (padre materno, padre tierno), sino que sigue teniendo a su lado a la madre, de la que depende (la Madre es la que sigue haciendo que el hijo diga Padre).

Un Abba sin Imma no es sólo enfermizo sino contrario al evangelio, pues al lado del Abba ha de estar la Imma como iniciadora y testigo del Padre. Su misma cercanía (las dos palabras marcan el acceso del niño a la vida personal consciente) definen su identidad. Muchos han aplicado a Dios palabras muy sabias, como si hubiera que dejar la infancia para encontrarle, como si la experiencia del niño fuera incapaz de abrirnos a la hondura de la Realidad. Pues bien, Jesús ha vuelto de algún modo a la infancia (en ejercicio de intensa neotenia), recuperando ante Dios su primera experiencia de niño en brazos de la madre (Imma) que le lleva al padre, pudiendo decía así Abba (que es siempre Padre desde la Madre).

Otros no se han atrevido, Jesús, en cambio, lo ha hecho  y de esa forma ha saludado a Dios de un modo intenso con la más fuerte de todas las palabras, aquella que los niños confiados y gozosos aprenden de boca de la Madre (Imma) para referirse al Padre (Abba) en quien creen y confían, sin dejar por eso a la Madre (sino todo lo contrario). Conocer a Dios resulta, para Jesús, lo más fácil y primero; no ha necesitado argumentos para comprender su esencia, no ha buscado demostraciones: Su madre María le ha enseñado a decir Abba y en el abba familiar (José) ha podido descubrir el rostro de Dios Abba, un Padre con madre o, mejor dicho, desde la madre.

La experiencia de Dios como Madre-Padre resulta inseparable del camino concreto, diario, de su vida. Jesús se ha confiado en Dios Madre-Padre y de esa forma ha vivido, dialogando con la tradición de su pueblo y de su entorno religioso pero, sobre todo, viviendo de un modo trasparente, ante el Dios que es madre-padre. No ha dejado de ser niño para hacerse mayor, sino que se ha hecho mayor profundizando en su experiencia de niño. 

  No os preocupéis…Don y tarea del Padre

 El punto de partida del mensaje de Jesús es el don del Dios Padre/madre; la conversión (transformación) del hombre vendrá después. Mirado así, el mensaje de Jesús resulta sencillo, asombrosamente claro, lo más simple y normal: Nos conduce de nuevo, como a niños, con la ayuda de la madre, al lugar del verdadero nacimiento, al gozo y presencia del Padre. Otros personajes religiosos, históricos o simbólicos (Daniel, Henoc, Esdras…) habían realizado largos “viajes” para encontrar a Dios, Señor de Espíritus, envuelto en Halo de Misterio, Anciano de Días. Jesús no los ha hecho, sabe que Dios está a su lado. Jesús dice: 

 No os preocupéis, diciendo: ¿Qué comeremos, qué beberemos o con qué nos vestiremos? Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; pero vuestro Padre (Mt: celestial] sabe que las necesitáis. Por eso, buscad primero el reino y su justicia, y todas estas cosas se os darán por añadidura (Lc 12, 22-32; cf. Mt 6, 25-33).

Éste pasaje sapiencial nos sitúa ante el principio de la vida (cf. Gen 1-3), para descubrir allí la mano bondadosa de un Dios Padre, que realiza acciones y gestos maternos: Alimenta y viste a los hombres, como Madre que da leche al hijo y que le abriga, para que pueda así crecer y madurar sin miedo. Pues bien, cuando Jesús compara a los hombres con cuervos (Mt: aves) que no siembran y con lirios que no hilan, lo hace precisamente para marcar la diferencia, dentro de las semejanzas; aves y plantas no trabajan, pero los hombres han de hacerlo (sembrar, hilar…), aunque sabiendo que en el fondo de todo, más profundo que el trabajo, está el gozo y confianza de la vida, que se funda en el Padre y en su don del reino.

Lo primero es la experiencia del Dios Creador, que cuida a los pájaros del cielo y a los li­rios del campo, apareciendo después como Padre de los pequeños, de aquellos que parecen más pobres y perdidos, como Fuente de Amor entrañable, principio de existencia, alimento y protección (vestido). Por eso, el evangelio es ante todo palabra de consuelo para hombres y mujeres agobiados y oprimidos (cf. Mt 11, 28), revelación de Padre/Madre, principio de vida. ­Por eso, en principio, situados ante el Padre/Madre, los hombres no tenemos que hacer nada, sino ser: Dejar que nos ame el Padre/Madre y nos ponga en camino de reino.  

  La oración al Padre

 Los textos anteriores han mostrado la bondad universal y reconciliadora de Dios en cuyo nombre ha salido Jesús a proclamar el reino. Desde ese fondo y desde la necesidad de los hombres se entiende su oración:

Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino. Danos hoy nuestro pan cotidiano, y perdona nuestra deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores (versión de Mt), y no nos metas en tentación (Lc 11, 2-4; cf. Mt 6, 9-13).

Éste es el nombre de Dios, simplemente padre, padre-madre. El primer nombre, el más hondo de la vida

‒ Santificado sea tu Nombre.   Al decir a Dios “santificado sea tu Nombre” (=santifica tu nombre), le pedimos que muestre su santidad, como Padre liberador de los oprimidos, dominados por los prepotentes. Nombre significa identidad, lo más propio de Dios, aquello que define su persona. Pues bien, ahora descubrimos que el Nombre de Dios es Padre (Padre/Madre) no Yahvé (Soy el que Soy: Ex 3, 14), y así le pedimos que lo santifique, es decir, que se manifieste como tal, escuchando y respondiendo a sus hijos, los hombres.

‒ Venga tu reino. Los judíos habían llamado a Dios Rey y Padre en las Dieciocho Bendiciones. Jesús le llama sólo Padre, pero le pide que venga (que traiga) su Reino (afirmando así implícitamente que es Rey). Ésta es su paradoja: El Reino que pedimos y buscamos no es conquista de un rey que se impone por armas, sino regalo familiar de Padre. En este contexto recordamos la tradición mesiánica israelita: El Padre Dios desplegaba su poder a través del Hijo Rey (monarca davídico). Ahora, por medio de Jesús, Dios revela y despliega su Reino, sin necesidad de un rey de este mundo.  

‒ Danos hoy nuestro pan cotidiano. Del Padre nuestro pasamos al pan nuestro. El primer signo del Padre no es una Ley particular sagrada, sino el alimento universal que deben compartir en solidaridad todos los hombres y mujeres, sin distinción de raza o religiones. La primera tarea de Dios Madre/Padre es alimentar a sus hijos, dándoles su pecho, ofreciéndoles sus bienes. Este pan, que Don de Dios,  es “nuestro”, es decir, de todos lo orantes, que deben trabajar por conseguirlo y compartirlo. Los cuervos y lirios tenían su pan si trabajar (cf. Mt 6, 25-34). Los hombres lo reciben del Padre Dios Padre trabajando y compartiendo lo que tienen.

‒ Perdona nuestras deudas… Del pan pasamos al perdón. La oración supone que tenemos deudas con Dios y con otros hermanos. Según justicia, el hombre debería devolverle a Dios (y a los demás) lo que les debe. Pero Dios no es acreedor, ni juez, sino Padre y, como tal, perdona las deudas de los hijos, como recuerda esta petición, que nos hace pasar del plano de la ley (que impone obligaciones) al de la gracia. Como madre-padre, Dios perdona todo que pudiéramos deberle. Pero, al mismo tiempo, su perdón supone que también nosotros perdonemos nuestras deudas como hermanos.

‒ Y no nos metas en tentación… En esta versión de Lucas pedimos al Padre que “no nos meta en tentación”: lo normal sería que lo hiciera, como en el principio de los tiempos (Gen 2-3); por eso, nosotros, débiles humanos, le decimos que se porte como Padre, que no ponga nuestra vida a prueba. Pero el texto se puede traducir también diciendo no nos dejes caer en la tentación, protégenos en ella, suponiendo así que en la vida hay pruebas y que el verdaderoPadre educa a los hijos para que puedan superarlas, sin quedar derrotados por ellas. Lógicamente, no podemos evitar las pruebas, pero pedimos a Dios que nos ayude a superarlas.

Todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido y así será. Y cuando oréis, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre celestial os perdone vuestras culpas (Mc 11, 24-25).

Los seguidores de pueden dialogar y dialogan directamente con Dios,  con plena confianza, teniendo la certeza de que el Padre les ha concedido ya (cf. elabete: 11, 24) aquello que le piden. Frente al negocio del templo, que divide a unos de otros (judíos y gentiles, laicos y levitas, vendedores y compradores…), ha situado Marcos la experiencia luminosa y creadora de la reconciliación directa de unos hombres y mujeres que se perdonan mutuamente, como el Padre Dios les perdona.

Siglos habían tardado los judíos en construir una nación fundada en leyes y templo. Pues bien, Jesús ha superado ese nivel, condenando el comercio del templo (cf. Mc 11, 11), para instaurar una comunidad donde cada uno es sacerdote, y puede orar con plena confianza, sin necesidad de sacrificios ni templos exteriores:

‒ Y cuando oréis, perdonad… No hay templo que avale unos derechos particulares (judíos) ni un perdón por rito. Y así, desaparecido el santuario antiguo con sus leyes sacrificiales, emerge el perdón gratuito del Padre que se expresa a través del perdón interhumano. Orar es perdonar, vivir en gratuidad. No exigir, no imponer los criterios propios, no expulsar ni condenar a nadie, amar directamente, como hijos de Dios.

‒ Para que vuestro Padre Celestial os perdone… Marcos emplea aquí el lenguaje cultual (paraptôma: caída, ofensa; cf. Rom 4, 25; 5, 15-20; Mt 6, 14-15) en vez del económico y profano (deudas, Mt 6, 12), para situarnos ante los pecados que según la tradición judía eran ofensas contra Dios, de tal manera que sólo Dios podía perdonarlos, a través de un ritual preciso, muy sagrado, de templo. Pues bien, ese ritual ha terminado, pues Dios ama y/o perdona como Padre, allí donde nosotros acogemos su perdón y nos amamos mutuamente.

Dios se revela así como Padre, no porque impone su autoridad sobre los hombres, sino porque les ama. No es Señor de seres sometidos, sino Madre-Padre, Imma-Abba, de hijos libres, que le acogen y responden, perdonándose entre síEn ese contexto se vinculan los dos mandamientos “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón; amarás al prójimo como a ti mismo” (cf. Mc 12, 38-34 par). Otros grupos judíos decían algo semejante (amar a Dios, amar al prójimo), pero sólo Jesús ha vinculado de forma radical esos mandatos, como base de toda experiencia y tarea religiosa, descubriendo a Dios en el despliegue y desarrollo del amor humano (cf. Lc 10, 25-37: parábola del buen samaritano), interpretado de forma universal.

Jesús supera así el plano del talión, de manera que aquello que podía parecer pura arbitrariedad se convierte en principio de una justicia más alta, del don gratuito del Padre. Ésta es básicamente una experiencia de “oración”, que se expresa en forma de unión gratuita con Dios. De esa forma, allí donde Jesús dice pedid y se os dará, buscad y hallaréis… (Mt 7, 7; Lc 11, 9) se está diciendo: Pedid y Dios Padre os dará; buscad, y Dios Padre os mostrará…  Así concluye la sección:

Si pues vosotros, siendo malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, cuanto más vuestro Padre celestial dará bienes a quienes se los pidan (Mt 7, 11) [Cf Lc 11, 13: dará el Espíritu santo a quienes se lo pidan].

Si los padres humanos saben dar cosas buenas a sus hijos, queriendo para ellos lo mejor, más lo querrá el Padre (Mt: “celestial”), ofreciendo sus dones a los hombres, hijos suyos. Por eso, los hombres, hijos de Dios, no deben angustiarse, pues Dios cuida de ellos, de manera que incluso los cabellos de su cabeza están contados (cf- Mt 10, 29-31). Dios es Padre-Madre, en sus manos estamos. Todos somos sus hijos.

Toma de posesión del Gobierno de colombia

Emocionante la posesión del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez!

¡Emocionante la posesión del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez!
¡Emocionante la posesión del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez!

Colombia es un país creyente y la toma de posesión se hizo invocando a Dios. Pero esa creencia va más allá de esa invocación. Los discursos y los propósitos que señala este nuevo gobierno tienen todo que ver con los valores cristianos

Con seguridad Dios se hizo presente en esa multitud emocionada porque donde se defiende la vida, Dios está presente

 Por Consuelo Vélez

¡Petro amigo, el pueblo está contigo! Así lo recibió el pueblo colombiano reunido en la plaza de Bolívar para su posesión como presidente. Se cambiaron los estilos tradicionales de una ceremonia protocolaria por un acto que representó el sentir de la gente. Una plaza llena -con la mayoría de gente común y corriente- y en la que una “hija de la historia dolida de Colombia” – la senadora María José Pizarro, hija del excandidato Pizarro, asesinado por la violencia irracional que ha acompañado la historia de Colombia-, le colocó la banda presidencial.

No menos fueron las ovaciones a Francia Márquez quien encarna la “dignidad” del pueblo más sufrido de Colombia -los nadies y las nadies-, jurando fidelidad a la responsabilidad que le confían como vicepresidenta: “hasta que la dignidad se haga costumbre”. Estos juramentos enmarcados en la realidad de dolor, violencia, muerte que han acompañado tantas décadas la realidad colombiana -y excelentemente recogidos en las fotografías de Mauricio Vélez que fueron proyectadas-, significan mucho más que un juramento: son compromisos a “no olvidar la historia vivida” para “no repetirla” pero también para “repararla” y “transformarla” para que la vida se imponga en este territorio tan azotado por la muerte.

El discurso del presidente del Congreso, Roy Barreras, recordando la historia de la que venimos para transformarla de una vez por todas nos conectó con los grandes desafíos que tiene el nuevo gobierno: ha de ser para el pueblo y responder a sus necesidades; ha de parar la muerte y convertir a Colombia en una potencia mundial de la vida; ha de conocer las heridas para curarlas. Este gobierno es el primero de izquierda y progresista que llega a Colombia y significa una ruptura, un quiebre con lo vivido hasta ahora, buscando cambiar la injusticia social que ha golpeado a tantos. Colombia está llamada a trabajar por la paz hasta que se consiga plenamente.

El discurso del presidente Petro no tuvo ni una sola palabra de sobra. Enfocado a la justicia social y a la paz con un llamado a despertar la conciencia: “no naturalicemos la desigualdad y la pobreza, somos una de las sociedades más desiguales en todo el planeta y eso es una aberración, una inmoralidad que no podemos aceptar”. Trazó diez compromisos: (1) La paz -para vivir sabroso-; (2) Los abuelos/as, niños/niñas -política del cuidado; (3) Con y para las mujeres -Francia y el ministerio de la igualdad-; (4) diálogo con todas y todos -puertas abiertas-; (5) gobierno de la escucha -no distante del pueblo, cerca de los problemas-; (6) defender a todos de las violencias -estrategia de seguridad humana; la vida será el test del éxito-; (7) Lucha contra la corrupción -recuperar lo que robaron, desestimar ese sistema-; (8) protección del ambiente -potencia mundial de la vida-; (9) desarrollar la industria nacional, economía popular y el campo -especialmente las mujeres y los pequeños empresarios-; (10) Cumplir y hacer cumplir la Constitución -la ley es el poder de los que no tienen poder-.

Por supuesto, las palabras no cambiarán la realidad, pero tener una ruta clara ya es el primer paso. Con su discurso Petro se volvió a comprometer con sus promesas de campaña. No las olvidaremos y las exigiremos.

Colombia es un país creyente y la toma de posesión se hizo invocando a Dios. Pero esa creencia va más allá de esa invocación. Los discursos y los propósitos que señala este nuevo gobierno tienen todo que ver con los valores cristianos. Se puede decir que la jornada que vivimos hoy fue una celebración creyente de un pueblo que cree en la dignidad humana, la justicia social, la paz, el bien común por encima de los intereses personales. Con seguridad Dios se hizo presente en esa multitud emocionada porque donde se defiende la vida, Dios está presente.

Medios, no fines

Los bienes creados y recibidos son medios para vivir, no fines     Benjamín Forcano

Reflexión para este domingo (Luc 12,32- 42)

Una vez más, los cristianos , sin dejar de ser humanos, es decir, sin renunciar a su grandeza y entidad propia, abrimos el Evangelio para añadir y enriquecernos con la enseñanza de Jesús de Nazaret.
Hoy, el evangelista Lucas nos comenta y esclarece cuál debe ser nuestra actitud antes los bienes creados-recibidos y los producidos.

Prendido de la palabra de Jesús, nos dice: todos tenemos la necesidad elemental de comer y beber, de alimentarnos. ¡Todos! Pero una cosa es eso y otra tener el corazón apegado a la riqueza con ambición y angustia.

Vosotros, que me seguís, tenéis que buscar primero de todo que Dios reine en vuestras vidas .       Lo advierto: esto es imposible en quienes se afanan por acaparar bienes y más bienes, que roban, malgastan o desperdician inútilmente.

Este afán corrompe, porque acaba apegando el corazón a la riqueza, como bien supremo y prescinde de Dios y no menos del cuidado de la vida de nuestros hermanos, los hombres.
Para estar en forma, es preciso entender que nuestra vida terrenal es para un tiempo, al que llegó el reinado de Dios, anunciado por Jesús de Nazaret, que lo vivió e hizo visible entre nosotros.

¡Tiempos estos! en los que no pocos piensan que el objetivo central de la vida está n poseer y disfrutar de la riqueza. Y no,, porque Lo bienes, todos, que hemos recibido vienen en última instancia de Dios, quien nos los ha regalado para que los poseamos con justicia y los repartamos fraternalmente entre todos.
Nuestra vida terrenal no es eterna, al final de ella lo que cuenta es si, ante nuestro encuentro definitivo con Dios, podemos testimoniar: Padre, de ti lo recibí todo y trabajé para que a todos ayudara y sirviera.

Por tano y resumiendo, ilusos o idiotas: Dios Padre en su hijo Jesús de Nazaret, nos dejó revelado el origen, el sentido y el destino de todos los bienes : los creados y los que producimos. Pretender que nuestro caminar y convivir en la tierra, podamos hacerlo con la negación absoluta del Dios verdadero, acaba malgastando esos bienes con perjuicio y esclavitud de cuantos injustamente fueron privados de ellos y con desespero y llanto de quienes se entregaron a tan estéril y lamentable desvarío.

Brindo como broche, algunas palabras y versos de Pedro Casaldáliga:
“Yo creo que el capitalismo es intrínsecamente malo, porque es el egoísmo socialmente institucionalizado, la idolatría del lucro por el lucro, el reconocimiento oficial de la explotación del hombre por el hombre, la esclavitud de los muchos al yugo y prosperidad de los pocos”.

“Somos, en última instancia,
el reino que nos es dado,
y que hacemos cada día
y hacia el que, anhelantes, vamos

Peregrinación con Mons. Romero

San Óscar Romero: la masiva peregrinación que une a católicos y no católicos en El Salvador

El cardenal Rosa Chávez encabezó la peregrinación
El cardenal Rosa Chávez encabezó la peregrinación

Cada año, desde el 2017, el 2 y 3 de agosto el pueblo salvadoreño peregrina siguiendo los pasos del santo hasta Ciudad Barrios, lugar donde nació el mártir

Encabezada por Rosa Chávez, el cardenal salvadoreño señaló que «la peregrinación es una manifestación de fe, esperanza y caridad para nuestro pueblo en medio de un mundo que nos vende desesperanza, miedo y violencia”

Por Patricia Ynestroza

(Vatican News).- “ Con el lema “San Romero y los mártires, esperanza de nuestro pueblo”, la Iglesia salvadoreña realizó por quinta vez la peregrinación desde San Salvador hasta Ciudad Barrios, en el departamento de San Miguel, cuna del mártir y primer santo salvadoreño, Óscar Arnulfo Romero. El programa, como también informa el Celam, dio inicio con la celebración de la Santa Misa de Envío a las 5 de la mañana desde Catedral Metropolitana de San Salvador hasta llegar a Ciudad Barrios San Miguel al oriente del país. donde concluyó con la celebración eucarística.

La peregrinación estuvo encabezada por el cardenal Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador, quien ofició una eucaristía el 02 de agosto, con el inicio de la peregrinación. En entrevista concedida a Vatican News por los medios católicos, el cardenal expresa su emoción de ver el pueblo peregrinar con mucha ilusión y esperanza. A los jóvenes participantes en la peregrinación el purpurado les aconsejó que ellos tienen derecho a una vida digna, se reza mucho en esta caminata. Hay que caminar juntos, como lo dice el Papa Francisco.

Peregrinación hacia la cuna de San Óscar Romero
Peregrinación hacia la cuna de San Óscar Romero

“Estamos atravesando a nivel mundial una situación de mucho caos: guerras, pandemia y crisis económica. La peregrinación es una manifestación de fe, esperanza y caridad para nuestro pueblo en medio de un mundo que nos vende desesperanza, miedo y violencia”, expresó el purpurado.  Asimismo, afirmó que “es una expresión de luz que transforma, renueva y nos llama a la reconciliación como pueblo asimilando el legado de San Oscar Romero”.

Elogio a la juventud que peregrina

El cardenal Rosa Chávez ha elogiado la masiva participación de jóvenes en esta actividad: «Sin juventud no tenemos futuro y sin Cristo no hay jóvenes felices, por tanto, hay que seguir caminando».

Fue un recorrido de 157 km en el que miles de peregrinos han compartido para hacer memoria “siguiendo los pasos del santo con más fervor”, por ello, “esta peregrinación reúne a católicos y no católicos que centran su esperanza en la sangre derramada por los Mártires”.

En esta peregrinación también se rindió homenaje a los beatos Cosme Spessotto, Rutilio Grande, Nelson Rutilio Lemus, Manuel Solórzano y los mártires salvadoreños. Cabe recordar que esta peregrinación se realiza desde 2017 con motivo del centenario del primer santo salvadoreño.

Peregrinación hacia la cuna de San Óscar Romero
Peregrinación hacia la cuna de San Óscar Romero

La nueva etapa de Colombia

El 7 de agosto comienza una nueva etapa para Colombia

El 7 de agosto comienza una nueva etapa para Colombia
Gustavo Petro, presidente de Colombia

Petro representa un cambio profundo, lo que nos entusiasmó a muchos y asustó a otros tantos.  Ahora llega el momento de poner en práctica lo prometido y, con toda seguridad, habrá muchas dificultades y tropiezos en el camino

Esta nueva etapa representa otra mirada de la realidad, una apuesta explícita por la paz, una integración de otras etnias y otras visiones

Por Consuelo Vélez

El próximo 7 de agosto se posesiona el presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez. Fueron unas elecciones bien difíciles porque se oponían dos proyectos diametralmente diferentes. Coincidían -y eso parece convocó a muchos votantes- en que se quería un cambio, pero hay cambios de fondo y cambios más superficiales. Petro representa un cambio profundo, lo que nos entusiasmó a muchos y asustó a otros tantos.  Ahora llega el momento de poner en práctica lo prometido y, con toda seguridad, habrá muchas dificultades y tropiezos en el camino. Ojalá este nuevo gobierno sepa sortear los problemas que se presenten, pueda superar los obstáculos, no lo debilite el cansancio, no se venda a las propuestas que -en aras de la conciliación- puedan rebajar metas más altas. De antemano sabemos que no todo será perfecto y no faltarán las ocasiones de expresar nuestra inconformidad, pero también hay mucho que celebrar -independiente de lo que se logre hacer en el gobierno-.

Esta nueva etapa representa otra mirada de la realidad, una apuesta explícita por la paz, una integración de otras etnias y otras visiones. El que Gustavo Petro pueda ser nuestro presidente, reafirma que es posible el diálogo y el reinsertarse a la sociedad, a tal punto, que incluso un exguerrillero pueda ser presidente. Los que lo rechazan por ese pasado guerrillero, parece que no entendieran que la opción guerrillera que tomaron muchos jóvenes, en aquellas décadas, era la única posibilidad que veían, en ese momento, para lograr un cambio. Algunos grupos, cuando constataron lo equivocado de dicha opción, fueron capaces de acogerse a la amnistía y seguir trabajando por sus ideales desde la legalidad. Así lo hizo Gustavo Petro y nadie debería negar que su paso por el congreso ha sido muy fructífero y su gestión como alcalde tuvo logros -sin dejar de reconocer los errores y oposiciones férreas con las que tuvo que contar. Y, en este país, tan necesitado de diálogo para reinsertar a los demás grupos guerrilleros, a los disidentes, a la delincuencia organizada, etc., un presidente como él, puede ser ocasión de lograr, algún día, que se desmovilicen todos los grupos armados¡Tenemos derecho a vivir en un país sin grupos alzados en armas! Quiero anotar aquí, el papel que tanto el Nuncio Apostólico como la Conferencia Episcopal Colombiana están jugando en esta apuesta por el diálogo para conseguir la paz. Si en otros momentos han tenido posturas tibias -y algunos de la jerarquía todavía muestran reticencia-, como Institución eclesial han manifestado su apoyo incondicionalOtras confesiones cristianas también están apostando por la construcción de la paz bajo tres énfasis: reconciliación, no violencia y búsqueda de justicia y verdad. En el Encuentro Interreligioso realizado el 3 de agosto reafirmaron esos compromisos.

Gustavo Petro y Francia Márquez
Gustavo Petro y Francia Márquez

Otra señal realmente valiosa que da este gobierno, es la figura de Francia Márquez. Mujer, negra, líder social, ambientalista, feminista, pobre, luchadora, capaz de abrirse caminos en un país que niega posibilidades a la gente que tiene las características que ella representa. Su presencia rompe varios techos de cristal que parecían imposibles de sobrepasar. Y, como ella misma dijo en alguna ocasión, llegan al gobierno personas que hablan claro y directo -lo cual trae problemas y confrontaciones- pero, precisamente eso es señal de la libertad con la que quieren buscar el cambio, conscientes de que no será nada fácil y, más de una vez, tendrán que rectificar. Su sola presencia es un grito fuerte de esperanza para tantos jóvenes y niños/as que no soñaban con llegar a algunos niveles de responsabilidad porque nadie como ellos lo había hecho, pero con ella en la vicepresidencia, se abre la posibilidad de creer que un futuro mejor para todos y todas puede lograrse, en la medida que, estructuralmente, se creen la condiciones para ello.

El gabinete que el presidente ha ido designado ha fortalecido la esperanza de que “otra organización política es posible”. Personas valiosas, con trayectorias reconocidas, con visiones amplias y, sobre todo, con ese deseo profundo de construcción de la paz. Vuelven a ponerse en primer plano los Derechos Humanos, la justicia social, la reforma agraria, la superación del conflicto, el diálogo, la reconciliación, la paz. Interesa mucho tener una narrativa de amor y de encuentro como bien lo señala el papa Francisco en la Encíclica Fratelli Tutti para fortalecer la esperanza y trabajar para conseguir un país mejor.

Petro y Francia
Petro y Francia

No faltan los que se empeñan en mantener la guerra. Lamentablemente, entre ellos, hay muchas personas que se dicen creyentes y, aunque se han quedado algo silenciosas después del triunfo contundente del Pacto Histórico -parece que Dios no libró a Colombia de ese personaje como tanto lo invocaron en sus oraciones- ahora, próximos a la posesión presidencial, se vuelven a oír esas “ideologías” -que curiosamente creen combatir cuando parece que son ellos las que más las tienen. Ya escuché a personas diciendo que con este gobierno entra la santería o la brujería -no acaban de entender la incorporación de las culturas indígenas y afrocolombianas con sus valiosas creencias ancestrales; o que se va a imponer la “ideología de género” con el Informe de la Comisión de la Verdad -como si no tuviéramos derecho a conocer lo que nos pasó-, o que nos van a expropiar -como si esto no fuera más que una noticia falsa. En el fondo lo que defienden es su mirada individualista y su incapacidad de pensar en el bien común.

Pero, en fin, volvamos a la fiesta, a la vida, a la diversidad cultural y religiosa, a la esperanza, a la construcción de la paz. Se prevé que la posesión del nuevo gobierno tendrá muchas expresiones culturales para marcar el inicio de un tiempo nuevo para Colombia. ¡Tenemos derecho a vivir sabroso! Y a esto le apostamos con este nuevo gobierno. Ojalá todos deseemos que le vaya bien porque si a este gobierno le va bien, a toda Colombia le va bien.

La mujer del perfume

Margarita Saldaña: «El placer es una experiencia antropológica que Jesús, en su humanidad verdadera, también ha vivido»

La teóloga y periodista Margarita Saldaña
La teóloga y periodista Margarita Saldaña

«Creo que Jesús disfruta [ese gesto de la mujer que le derrama el perfume de nardo], y este es una de los aspectos más sorprendentes de esta escena penetrada de sensualidad. Mientras que los comensales murmuran, precisamente porque su lógica no alcanza a ‘entender”’, Jesús abre bien todos sus sentidos y recibe a partir de ellos no solo el perfume, sino a la mujer que lo ofrece»

«El gesto, con su carga de escándalo, queda así justificado en el marco del perdón y de la misericordia. Sin embargo, si leemos atentamente este relato concreto nos daremos cuenta de que en él no hay trazas de pecado ni de perdón; los temas que están en juego son otros»

«Allí donde los discípulos no ven más que gasto, derroche y transgresión de las normas establecidas, Jesús descubre y acoge a una mujer libre y todo lo que ella le regala: belleza, placer, aliento para vivir su misión hasta el final»

Por José Lorenzo

“La mujer del perfume” (Editorial San Pablo), de Margarita Saldaña, es una sugerente lectura llena de delicadeza que, como en un trabajo de arqueología, recupera una escena maravillosa del Evangelio (Mc 14,3-9) que, sin embargo, ha llevado mal el paso de los días, y no precisamente por culpa del significado del relato, hoy necesario, sino por el miedo que inspiró, y que está tan a la vista que solo hace falta volver a leerlo, pero con otros ojos, casi nada.

La autora, periodista y teóloga, nos limpia la mirada para ayudarnos a percibirla como intuye que la percibió el propio Jesús, a la luz del relato de Marcos, donde la sensualidad tiene su lugar, y destacado, pero invitándonos a “recuperar el punto de vista genesíaco (“y vio Dios que era bueno”) para afrontar la escena en su bondad y en su belleza original, como lo hace Jesús”. Puro aroma a autenticidad.

¿Qué significaba una escena como esa, la de una mujer derramando perfume de nardos sobre la cabeza de Jesús, en una estancia llena de otros hombres, en aquellos tiempos?

En los tiempos de Jesús, como en los nuestros, una escena como esta provoca necesariamente sorpresa, incluso escándalo. La llamada «unción de Jesús en Betania» debió de impresionar de tal manera a quienes la vivieron que los cuatro evangelistas se hacen eco de ella, aunque siguen versiones y tradiciones diferentes. Los significados de este relato, según Marcos, albergan matices muy particulares por el hecho de que él sitúa este acontecimiento justo antes de la última cena. En este contexto, aparecen contrastes muy marcados que el lector está invitado a descubrir y a disfrutar. 

Portada del libro de Saldaña
Portada del libro de Saldaña

¿Por qué ha decidido dedicarle esta obra?

Esta obra o, mejor dicho, “obrita» (porque se trata de un libro de pocas páginas), forma parte de una colección sobre mujeres bíblicas que la editorial San Pablo ha comenzado a publicar. El equipo de coordinación distribuyó distintas figuras a otras tantas teólogas, y yo tuve la suerte de que me tocase “la mujer del perfume”. El encuentro con ella me ha resultado mucho más revelador de lo que hubiese podido imaginar cuando me situé ante el texto por primera vez.

Usted habla de una “presencia profética” y de “denuncia” en la actitud de esa mujer. ¿Qué quería demostrar, dar a conocer o reivindicar?

Con su actitud y con su gesto, esta mujer se inserta en la tradición profética de la Biblia, que incluye una dimensión de denuncia y otra de anuncio. Sin nombre conocido, e incluso sin pronunciar una sola palabra, el nardo puro y sobreabundante que ofrece viene a desenmascarar las tretas de los líderes de Israel y los cálculos mezquinos de los discípulos. Al mismo tiempo, ese perfume puro que se derrama sobre la cabeza de Jesús le reconoce como Ungido, precisamente a las puertas de la pasión. 

La autora en una videoconferencia
La autora en una videoconferencia

¿Entiende Jesús este gesto?

Antes de «entenderlo», yo creo que Jesús lo disfruta, y este es una de los aspectos más sorprendentes de esta escena penetrada de sensualidad. Mientras que los comensales murmuran, precisamente porque su lógica no alcanza a “entender”, Jesús abre bien todos sus sentidos y recibe a partir de ellos no solo el perfume, sino a la mujer que lo ofrece. 

¿Cómo ha sido interpretada esta escena a lo largo de los siglos y cómo ha influido en la manera de mirar la Iglesia estas cuestiones? 

Esta escena ha calado menos en el imaginario cristiano que esa otra unción en Betania que tuvo lugar en casa de Lázaro. La gente suele confundir ambos relatos, así como a sus protagonistas y los gestos que realizaron, y se queda con la idea de que fue María Magdalena, una mujer pecadora, la que derramó perfume sobre los pies de Jesús y luego los enjugó con sus cabellos. El gesto, con su carga de escándalo, queda así justificado en el marco del perdón y de la misericordia. Sin embargo, si leemos atentamente este relato concreto nos daremos cuenta de que en él no hay trazas de pecado ni de perdón; los temas que están en juego son otros.  

¿Por qué Jesús, a diferencia de los discípulos presentes, no se escandaliza?

Ocurre en esta escena como en tantas otras de los evangelios: la mirada de Jesús percibe la realidad en un nivel mucho más profundo que la mirada de sus interlocutores. Allí donde los discípulos no ven más que gasto, derroche y transgresión de las normas establecidas, Jesús descubre y acoge a una mujer libre y todo lo que ella le regala: belleza, placer, aliento para vivir su misión hasta el final. 

Una mujer anónima que se atreve a franquear todas las barreras sociales, cuestiona demasiado unas estructuras que siguen marcadas por el patriarcado y el clericalismo

¿Por qué el mensaje subyacente está poco presente en la Iglesia de hoy?

Quizá porque la figura de su protagonista, una mujer anónima que se atreve a franquear todas las barreras sociales, cuestiona demasiado unas estructuras que siguen marcadas por el patriarcado y el clericalismo.

¿Entiende hoy la Iglesia el gesto de esa mujer, un gesto de servicio, sin decir tampoco, como en tantas ocasiones, ni una sola palabra, simplemente siendo y estando?

Francisco anima continuamente a la Iglesia a caminar en la línea de la salida y del don, hasta el exceso. Es una lógica en la que la ineficacia aparente encuentra todo su sentido, porque lo que se buscan no son cifras ni resultados que engorden el cristianismo sociológico, sino algo mucho más humilde: la luz que emana suavemente y sin deslumbrar, el sentido del grano de mostaza o del puñado de levadura. En la Iglesia estamos siempre necesitados de conversión para caminar en esa dirección, la dirección del Evangelio.

La sensualidad que preside la escena, el indudable placer que debió de aparecer también en aquel acto, ¿le ha jugado una mala pasada a la escena y al papel de la mujer en aquella comunidad y en la Iglesia?

La sensualidad y el placer son temas que tradicionalmente han sido mirados con malos ojos en la Iglesia, y de los que se ha hablado y se habla poco de manera abierta y en sentido positivo. La mujer, particularmente, aparece como fuente de provocación y amenaza para la castidad de los varones, sobre todo de los clérigos. En ese contexto de interpretación, resulta difícil captar el sentido y la relevancia de este relato. Es necesario recuperar el punto de vista genesíaco («y vio Dios que era bueno») para afrontar la escena en su bondad y en su belleza original, como lo hace Jesús. 

Parece peligroso, incluso blasfemo, contemplar a Jesús en relación con el placer

¿Cómo acoge Jesús el gesto? ¿Es consciente de la sensualidad inherente? ¿Nota el placer? ¿Lo acoge?

Parece peligroso, incluso blasfemo, contemplar a Jesús en relación con el placer. Y, sin embargo, el placer es una experiencia antropológica que Jesús, en su humanidad verdadera, también ha vivido. Marcos deja entender que Jesús acoge el placer que esta mujer le regala con su perfume, y que su mirada reconoce en este gesto una obra, no solo “buena” sino también «bella» y digna de ser recordada.

¿Viven los cristianos de hoy más reprimidos de lo que el mensaje de belleza, amor, entrega, afecto, cariño, respeto, sensualidad… nos muestra en esa escena del Evangelio?

Aunque el tema del placer se halla omnipresente en nuestra cultura, no está tan claro que los cristianos lo vivamos conscientemente a partir de las claves de Jesús. Liberar al placer de las etiquetas negativas que se le han ido adhiriendo con el paso de los siglos y redescubrirlo como una dimensión querida por Dios en su plan creador, podría ayudarnos a vivirlo con mayor libertad, profundidad y respeto.

Los talentos

La parábola de los talentos: hace falta armarse de valor

  


Las breves reflexiones que siguen no se sitúan en el plano exegético ni académico, sino en el de la experiencia de una existencia que, desde hace mucho tiempo, se enfrenta a la parábola de los talentos viéndola como un texto que puede suponer un programa de vida completo ; aspectos que solo pueden emerger con un estudio largo y cuidadoso. Por otra parte, el plano ni siquiera es el académico ya que aquí no pretendemos hacer alarde de doctrina y erudición, sino simplemente compartir los estímulos y sugerencias que la parábola me inspiró y aún me sigue inspirando.

Esto no significa tratar de plegar el sentido del pasaje evangélico a mis necesidades y mi búsqueda de sentido, sino, dejarme guiar y moldear por las palabras que relata Mateo.

Concretar la experiencia

En mi experiencia, la lectura de la parábola de los talentos se estructura en torno a dos preguntas fundamentales: ¿qué son para mí los talentos?, ¿para qué los recibí? En consecuencia, mi primer objetivo es tratar de responder a estas preguntas y, posteriormente, tratar de resumir con algunas conclusiones que se refieren a la concreción de la experiencia.

Para responder a las dos preguntas recién mencionadas es necesario adelantar una premisa a la que se dirige inmediatamente el texto de Mateo: los talentos no son ni pueden ser exigidos, sino que son dados gratuitamente a cada uno según una medida que no nos corresponde a nosotros juzgar.

Si ahora abordamos la primera pregunta, se pueden formular dos respuestas relacionadas pero distintas. En primer lugar, los talentos para mí están constituidos por el tiempo, por la existencia que se me permite vivir, recordando que cada momento no es solo un instante del kronos que fluye inexorablemente, sino un kairos único e irrepetible, en el que debo saber ponerme juego con todas mis fuerzas.

Los talentos son mis aptitudes y habilidades, pocas o muchas, que debo aprender, ante todo, a discernir y reconocer, y luego comprometerme a hacerlas fructificar con una lógica de multiplicación que es lo que nos recuerda la parábola. Queriendo responder a la segunda pregunta y hablando como creyente, debo subrayar que el primer fin para el que me han sido dados los talentos es la edificación del Reino de Dios y esto, en la parábola, es precisamente lo que supone el retorno del patrón que tiene un significado escatológico, pero también terrenal porque el Reino debe tomar ya forma concreta en nuestra vida y en nuestro compromiso.

Los talentos deben ser invertidos para el bien y el crecimiento de la comunidad eclesial en la que nadie es espectador o receptor pasivo, sino protagonista de iniciativas y acciones para las que es absolutamente necesaria su contribución insustituible. Finalmente, los talentos son dados a cada uno para su crecimiento personal y para hacer su propia existencia cada vez más conforme al plan que Dios tiene para cada uno de nosotros.

Atreverse

Para poder cooperar eficazmente en este plan, este debe ser conocido y aquí tiene mucho que ver el tema del discernimiento al que debe seguir, como decíamos al principio, un claro programa de vida, que es programa de Dios para cada uno de nosotros y que hemos de poner en práctica en todo momento y en toda circunstancia.

Llegados a este punto, es posible sacar algunas conclusiones concisas y la primera, que para mí es especialmente significativa, se puede resumir en dos palabras clave: saber atreverse. No importa cuántos y qué talentos hayamos recibido, lo que importa es tener el valor de invertirlos y arriesgarse sin ser perezosos ni conformarse con lo que ya se tiene y se es porque siempre nos lo pueden quitar si no cooperamos a un crecimiento continuo de nosotros mismos y de lo que tenemos.

En el compromiso de invertir los talentos, pues, nunca debemos olvidar que todo es don y que estamos llamados a ser administradores eficaces, pero nunca dueños de lo que no nos hemos dado a nosotros mismos, sino que proviene solo de la bondad gratuita de Dios.

La última consideración final es consecuencia directa de las dos anteriores: si todo me es dado y si no me lo he dado yo, seré llamado a dar cuenta de ello debiendo justificar no tanto el resultado concreto (diez o cuatro talentos), sino mi actitud y mi adhesión vital a la voluntad de Dios.

«Es como un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”. Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”. Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”. El señor le respondió: “Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».

Mateo 25, 14-3

Acabar con el clericalismo

“Cristianismo clerical, cristianismo formalista, cristianismo apagado y endurecido”

Clericalismo
Clericalismo

Contradicciones entre la palabra del Papa y la realidad eclesial (1)

«La ‘prudencia’ clerical ha apagado mucho del Espíritu: desde la libertad creativa (marginando y luego rehabilitando a teólogos, pensadores…, impidiendo reformas litúrgicas y jurídicas…), hasta el diálogo sincero, la cultura»

«Todo lo que merma el protagonismo clerical, es puesto en entredicho. Ahí están muchos de los resúmenes diocesanos presentados para el Sínodo. Siguen en ‘lo de siempre'»

Por Rufo González

La homilía pronunciada en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo (29.06.2022) gira en torno a dos ejes. Dos actitudes vividas por Pedro y Pablo. La primera es del relato de la prisión y liberación milagrosa de Pedro: “¡Levántate rápido! (Hch 12,7). La segunda es traída de la Segunda Carta a Timoteo: “He peleado el buen combate (2Tm 4,7). Hoy comentamos la primera. “`Levantarse rápido´ es una imagen significativa para la Iglesia”, afirma rotundamente el Papa Francisco. “Nosotros estamos llamados a levantarnos rápidamente para entrar en el dinamismo de la resurrección y dejarnos guiar por el Señor en los caminos que Él quiere mostrarnos”.

A continuación denuncia que la Iglesia, en vez de sumarse al dinamismo de la vida resucitada, lleva años de retraso respecto de la evolución humana, y no digamos respecto de la utopía evangélica. Bien sabe Francisco que “los propios creyentes, en cuanto que, con el descuido de la educación religiosa, o con la exposición inadecuada de la doctrina, o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral y social, han velado más bien que revelado el genuino rostro de Dios y de la religión” (GS 19).

Apertura de la Asamblea Sinodal en la Fundación Pablo VI
Apertura de la Asamblea Sinodal en la Fundación Pablo VI

La recomendación de “no apaguéis el Espíritu, no despreciéis las profecías, examinadlo todo; quedaos con lo bueno” (1Tes 5,19-21) ha sido muy poco seguida por la cúpula eclesial. La “prudencia” clerical ha apagado mucho del Espíritu: desde la libertad creativa (marginando y luego rehabilitando a teólogos, pensadores…, impidiendo reformas litúrgicas y jurídicas…), hasta el diálogo sincero, la cultura, la democracia, el sindicalismo, el papel de la mujer, el celibato opcional…

Hoy el Papa se duele de estas actitudes eclesiales: “nos abruma la pereza y preferimos quedarnos sentados a contemplar el pasado…, no dirigimos nuestra mirada hacia nuevos horizontes”. Estamos “encadenados como Pedro en la prisión de la costumbre, asustados por los cambios, atados a la cadena de nuestras tradiciones”.

Recuerda, contemplando la escena que comenta, otra actitud eclesial, que no explica, pero que cree real: “relatar fantasías”: “Esa misma noche hay otra tentación”.Es la actuación de la criada Rode (He 12,13s) que “asustada, en lugar de abrir la puerta vuelve hacia atrás a relatar fantasías”. ¿A qué fantasías alude? ¿A las apariciones de vírgenes, santos, demonios…? ¿A las promesas que dan el cielo al que rece o haga alguna oración o actividad automática? ¿A la compra-venta de indulgencias? ¿A jubileos que aseguran “indulgencia plenaria” en virtud del “tesoro de gracia” que administran los clérigos? ¿A los encuentros más o menos folclóricos de imágenes a que se dan algunos clérigos más jóvenes? ¿A entretener a la gente con “devociones, ornamentos, consuelos vulgares”?…

Sínodo España
Sínodo España

Esta situación tiene consecuencias, reconocidas por el Papa: “nos deslizamos hacia la mediocridad espiritual… Corremos el “riesgo de `solo tratar de arreglárnoslas´ incluso en la vida pastoral… El entusiasmo por la misión disminuye… No somos  signo de vitalidad y creatividad”. Damos “impresión de tibieza e inercia”… “El Evangelio se convierte en una fe que «cae en el formalismo y cae en la costumbre, en religión de ceremonias y de devociones, de ornamentos y de consuelos vulgares… Cristianismo clerical, cristianismo formalista, cristianismo apagado y endurecido”. El Sínodo que estamos viviendo, dice el Papa, nos llama a convertirnos: “en una Iglesia que se levanta…, que no se encierra en sí misma…, capaz de mirar más allá, de salir de sus propias prisiones, de abrir las puertas”.

A partir de aquí, Francisco expone su sueño de Iglesia: – “Una Iglesia sin cadenas y sin muros”; – “todos puedan sentirse acogidos y acompañados”; – “se cultive la escucha, el diálogo, la participación, bajo la única autoridad del Espíritu Santo”; – “Una Iglesia libre y humilde”: – que “se levanta rápido”, – que “no posterga”, – que “no acumula retrasos ante los desafíos del ahora”, – que “no se detiene en los recintos sagrados”, – que “se deja animar por la pasión del Evangelio y el deseo de llegar y acoger a todos, – “vaya al cruce de las calles y lleve a ciegos, sordos, cojos, enfermos, justos, pecadores…, – que “haya lugar para todos, – que “no despida ni condene”.

Esta es la teoría, el evangelio, que enamora. Pero se queda todo en teoría. Al final el Papa deja dos preguntas para que las trabajemos. Una en singular: “¿qué puedo hacer por la Iglesia?”. Otra para las comunidades cristianas: “¿qué podemos hacer juntos, como Iglesia, para que el mundo en el que vivimos sea más humano, más justo, más solidario, más abierto a Dios y a la fraternidad entre los hombres?”.

Iglesia sinodal
Iglesia sinodal

Cualquier respuesta evangélica, de calado organizativo, pasa por el Código de Derecho canónico, lleno de “cadenas y muros”, uno de los derechos más despóticos. ¿Qué puede hacer un cristiano, ante la oligarquía clerical, por ejemplo en esta serie de temas: 1.- Democratizar la Iglesia para hacerla más comunión. 2.- Protagonismo de la comunidad. 3.- Recuperar el principio de elección de los responsables (obispos, párrocos…). 4.- Superar el divorcio entre jerarquía y fieles. 5.- Menos sacerdocio clerical y más sacerdocio común. 6.- La eucaristía, obra sacerdotal común. 7.- Voz y voto al pueblo cristiano. 8.- “Reunirse, unirse, escucharse, discutir, rezar, decidir”, camino de toda comunidad cristiana. 9.- Revalorizar la eucaristía como sacramento de reconciliación: Eucaristía y Penitencia, dos caminos opcionales de reconciliación. 10.- Que la “Forma C” sea un modo ordinario del sacramento de la Penitencia: como opción libre, sin necesidad de confesar los pecados tras la absolución general. 11.- Supresión del celibato obligatorio para obispos y presbíteros: La Iglesia ganaría en libertad, honradez, amor de Dios, alegría evangelizadora… 12.- Acceso de las mujeres al sacerdocio ordenado.

Estos temas están abiertos en la Iglesia. Sistemáticamente la oligarquía eclesial viene negándose a tratarlos. ¿“Les abruma la pereza y prefieren quedarse sentados a contemplar el pasado”? Cierto: “no dirigen su mirada hacia nuevos horizontes”. Están “encadenados como Pedro en la prisión de la costumbre, asustados por los cambios, atados a la cadena de sus tradiciones”. Todo lo que merma el protagonismo clerical, es puesto en entredicho. Ahí están muchos de los resúmenes diocesanos presentados para el Sínodo. Siguen en ‘lo de siempre’.

Y la Secretaría del Sínodo de la Conferencia Episcopal Española remata como insignificante lo que necesita hoy la Iglesia para recuperar la libertad evangélica y la honradez con la cultura actual: “se trata de cuestiones suscitadas solo en algunas diócesis y, en ellas, por un número reducido de grupos o personas…: la necesidad de discernir con mayor profundidad la cuestión relativa al celibato opcional en el caso de los presbíteros y a la ordenación de casados; en menor medida, ha surgido igualmente el tema de la ordenación de las mujeres…

Se detecta una clara petición de que, como Iglesia, dialoguemos sobre ellos con el fin de permitir conocer mejor el Magisterio respecto de los mismos y poder ofrecer una propuesta profética a nuestra sociedad”. La “propuesta profética” es la evangélica, concordante con el “sentido de los fieles”. No la imposición clerical. Suscribo lo que ha escrito J. Mª. Marín Sevilla: “silencian las voces disidentes especialmente cuando se trata de temas novedosos, que surgen, a mi entender de la acción del Espíritu y del discernimiento sereno y esperanzador” (RD 29.06.2022).

Cursos de verano de la HOAC

“La mejor política social ya no es el empleo, sino aquella que no deja a nadie atrás”

Raúl Flores, durante su ponencia en los cursos de verano de la HOAC
Raúl Flores, durante su ponencia en los cursos de verano de la HOAC  José A. Pérez García

Maru Megina: «Nuestra responsabilidad pasa por dar respuestas más allá de la denuncia de las situaciones, dando voz a quienes no la tienen, o se la silencia, y creando conciencia entre los trabajadores y trabajadoras para ir construyendo una sociedad distinta desde esas prácticas de comunión”

Raúl Flores: «La inmensa mayoría de los 27 millones de personas que no tienen un empleo en nuestro país, trabajan todas los días»

Por Olivia Pérez Reyes, Noticias Obreras

Con una invitación a seguir reflexionando en “las propuestas y prácticas para avanzar hacia el trabajo y la vida digna en el mundo obrero y del trabajo”, por parte de su presidenta, Maru Megina, se han iniciado esta mañana las Jornadas de profundización y diálogo de los cursos de verano de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) en Salamanca, las primeras con carácter presencial tras el parón obligado por la COVID-19.

Así, en la presentación de las Jornadas, la presidenta de la HOAC insistía en que “las respuestas que da el sistema van en la dirección de precarizar las condiciones del trabajo y expulsar cada vez más a los trabajadores y trabajadoras del mundo laboral”. Para Megina, estas Jornadas, cuyo lema es Soñando el trabajo decente, construyendo prácticas de comunión, nos animan a “interesarnos por conocer más a fondo otras realidades que igual que nuestro movimiento promueven el trabajo decente y la lucha por el bien común”. Por ello, “nuestra responsabilidad –ha añadido–, pasa por dar respuestas más allá de la denuncia de las situaciones, dando voz a quienes no la tienen, o se la silencia, y creando conciencia entre los trabajadores y trabajadoras para ir construyendo una sociedad distinta desde esas prácticas de comunión”.

Un menú con diez platos para cocinar el trabajo decente

La ponencia inaugural de las Jornadas ha sido desarrollada por Raúl Flores, coordinador de Estudios de Cáritas Española y secretario técnico de la Fundación FOESSA, que, con el título De camino hacia la vida digna, pasando por el trabajo decente, ha mostrado la realidad actual del mundo del trabajo y del empleo en nuestra sociedad.

Flores ha iniciado su conferencia cuestionando algunas de los supuestos esenciales del trabajo en la actualidad: su capacidad para generar los ingresos básicos que una persona necesita para tener una vida digna; su papel fundamental para que las personas sientan que forman parte de la sociedad; su centralidad como fuente de reconocimiento social; y cómo el empleo remunerado muchas veces ha dejado de articular nuestra cotidianidad. Estos elementos no son hoy tan verdad en una sociedad en la que no todos los trabajos son empleos remunerados y, con demasiada asiduidad, el empleo no es capaz de facilitar las condiciones de vida digna de las familias.

En este sentido, el responsable de Estudios de Cáritas ha recordado que, aunque el trabajo es una dimensión constitutiva del ser humano “la inmensa mayoría de los 27 millones de personas que no tienen un empleo en nuestro país, trabajan todas los días”. En este sentido, Flores ha insistido en que la “invasión de la lógica del mercado” ha provocado que “muchos trabajos y muchos empleos absolutamente esenciales son infravalorados e incluso invisibilizados en nuestra sociedad donde todo es mercado o todo está al servicio del mercado, y lo que no, sobra y se convierte en residuo. Así, solo lo que tiene precio, constituye valor, y solo que que tiene un precio alto, tiene un alto valor”, ha añadido.

Volatilidad, escasez y precariedad

Para Flores, el empleo actual en nuestro país está marcado por tres características: su volatilidad, su escasez y su precariedad. En este sentido, es un empleo “muy expuesto a la estacionalidad y al ciclo económico; con altas tasas de paro y con una elevada precariedad debido, principalmente a tasas de parcialidad y temporalidad altas y bajos salarios”. Además, la crisis de la COVID-19 ha impactado en las rentas del trabajo, pero también ha afectado al trabajo no considerado empleo (trabajos de cuidados, limpieza, etc.).

De la misma manera, esta crisis ha maltratado, de forma más intensa, a las personas involucradas en empleos informales y en los sectores más vulnerables que se han visto afectados, entre otros elementos por la transformación tecnológica; la parcialidad creciente; la inestabilidad laboral grave estructural que impide el proyecto vital; la polarización de los empleos, entre los altamente cualificados y los altamente precarizados; o la reducción del empleo irregular, con la consiguiente pérdida de oportunidades.

Entre las propuestas que Raúl Flores ha “servido como último plato” de su menú por el trabajo decente, el secretario técnico de la Fundación FOESSA ha insistido en que “el empleo es un derecho inseparable de otros derechos”, por lo que “tenemos que construir un camino en el que avanzar hacia el trabajo decente signifique avanzar hacia otros derechos, como el acceso a la vivienda, a unos ingresos mínimos y una protección social de las familias”, ya que para Flores, “la mejor política social ya no es el empleo, sino aquella que no deja a nadie atrás”.

Cristina Antoñanzas (i) y Maru Megina.

Antes del diálogo entre el ponente y los participantes, la vicesecretaria general de la UGT, Cristina Antoñanzas, presente en el inicio de las Jornadas, ha intervenido para subrayar las prioridades de su sindicato en la defensa del trabajo decente y las movilizaciones por salarios dignos para los trabajadores y las trabajadoras. Antoñanzas, además, ha recordado el compromiso de su organización con la HOAC “para seguir estableciendo relaciones que ayuden a mejorar la vida de los trabajadores y trabajadoras y la calidad de vida de las personas de nuestro país”.

El Sínodo de la Iglesia australiana

Los obispos australianos ceden y hacen suya la petición sobre el diaconado femenino

Unas mujeres se abrazan durante las sesiones
Unas mujeres se abrazan durante las sesiones 

El Consejo Plenario ha acordado que la Iglesia en Australia haga suya la petición de “implementar” el diaconado femenino, siempre y cuando el conjunto de la Iglesia universal lo permita

También se insta a que las mujeres formen parte de las estructuras de gobierno diocesanas, razón por la cual las diócesis se han de comprometer “a encontrar nuevas oportunidades para que las mujeres participen en los ministerios”

Por José Lorenzo

Finalmente, el Consejo Plenario de Australia, celebrado durante esta pasada semana en Sidney, acordó proponer una serie de reformas históricas sobre el papel de la mujer en la Iglesia tras una serie de jornadas muy tensas que, incluso, provocó un plante de más de 60 de los 270 miembros cuando el voto deliberativo de menos de una treintena de obispos bloqueó una moción para formalizar el apoyo a la ordenación de mujeres como diáconos.

Ahora, el Consejo Plenario ha acordado que la Iglesia en Australia haga suya la petición de “implementar” el diaconado femenino, siempre y cuando el conjunto de la Iglesia universal lo permita. En este sentido, hay que recordar que, en el año 2016, el papa Francisco nombró una comisión para estudiar la posibilidad del acceso femenino al diaconado y el tema fue objeto de debate también durante el Sínodo para la Amazonía.

El arzobispo de Sidney,  Anthony Fischer, durante el plenario
El arzobispo de Sidney, Anthony Fischer, durante el plenario

Incluirlas en las estructuras de gobierno

Además de esta histórica petición, el Consejo Plenario Australiano ha acordado igualmente que las mujeres formen parte de las estructuras de gobierno diocesanas, razón por la cual las diócesis se han de comprometer “a encontrar nuevas oportunidades para que las mujeres participen en los ministerios”, según informa The Tablet.

Estas cuestiones fueron aprobadas en la última sesión del Consejo Plenario y ponían punto final a un proceso deliberativo que ha implicado a más de 220.000 personas durante los cuatro últimos años en la Iglesia australiana.

Documento consensuado

La hermana Melissa Dwyer, que formó parte del comité del Consejo Plenario, en declaraciones a The Catholic Weekly, periódico de la archidiócesis de Sydney, afirmó que ahora “estoy segura de que es un documento [el que aborda el diaconado femenino] que realmente honra el espíritu de la sala”.

“Al mismo tiempo, también confío en que hemos tenido en cuenta la inspiración original que vino de esas miles de personas que han formado parte de este viaje desde el principio de las diferentes fases de escucha y discernimiento”, concluyó.

Santarém 2022

Documento Santarém 2022: «Hacer nuestros los sueños del Papa Francisco”

Foto Oficial Santarém 2022
Foto Oficial Santarém 2022

50 años después, los participantes del Encuentro de Santarém 2022 ratificaron las orientaciones y prioridades asumidas hace 50 años, actualizándolas a la luz del reciente Sínodo de la Amazonía, reafirmando la importancia de las dos grandes orientaciones de 1972: encarnación en la realidad y evangelización liberadora

El Documento de 2022 propone nuevos caminos de evangelización, líneas prioritarias, con la intención de «llevar a cabo las propuestas esbozadas y hacer nuestros los sueños del Papa Francisco«

Una formación que en relación con los sacerdotes debe ser un instrumento para superar «la aparición de un clericalismo que no se corresponde con la identidad de nuestras Iglesias«

«Promover una cultura de la comunicación que favorezca el diálogo, la cultura del encuentro y el cuidado de nuestra Casa Común»

Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Latinoamérica

Captura de Tela (999)

Gratitud y profecía son las actitudes que guían el Documento del IV Encuentro de la Iglesia Católica en la Amazonía Legal (lea aquí en portugués), realizado en el Seminario São Pio X de Santarém del 6 al 9 de junio de 2022, recordando lo ocurrido en el mismo lugar hace 50 años, que dio «frutos de fecundidad profética en la evangelización junto a los pueblos de esta inmensa Amazonía».

Es un camino que se ha actualizado en la Iglesia local, pero que también ha inspirado a la «Iglesia de Francisco». 50 años después, los participantes del Encuentro de Santarém 2022 ratificaron las orientaciones y prioridades asumidas hace 50 años, actualizándolas a la luz del reciente Sínodo para la Amazonía, reafirmando la importancia de las dos grandes orientaciones de 1972: encarnación en la realidad y evangelización liberadora.

Encarnación en la realidad «que exige de la Iglesia una total implicación en la realidad», inculturación e interculturalidad, que nos dice el Sínodo para la Amazonía. Una evangelización que libera, que hace que «la Iglesia se implique en todo lo que afecta a la dignidad y a la libertad de la persona humana y de la familia«.

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Con Querida Amazonía, que busca «una relación de cuidado frente a las amenazas cada vez mayores«, el Documento advierte de los errores de los últimos 50 años, desafiando a la Iglesia «a promover una tregua frente a estas agresiones y a lograr la paz en los territorios». Una Iglesia con rostros amazónicos, con una identidad eclesial construida a lo largo del tiempo y concretada en los sueños nacidos de la Querida Amazonía, que dibuja una Iglesia discípula misionera y sinodal (sueño eclesial); Iglesia servidora, profética y defensora de la vida (sueño social); Iglesia testigo del diálogo (sueño cultural); Iglesia hermana y cuidadora de la creación (sueño ecológico); Iglesia de mártires.

Al igual que en 1972, el Documento de 2022 propone nuevos caminos de evangelización, líneas prioritarias, con la intención de «llevar a cabo las propuestas esbozadas y hacer nuestros los sueños del Papa Francisco«. La primera línea prioritaria es el fortalecimiento de las comunidades eclesiales de base, haciendo hincapié en la ministerialidad (ordenación sacerdotal de diáconos permanentes, testigos laicos cualificados del matrimonio, implicación de los sacerdotes que han dejado el ministerio, implantación del ministerio de catequista, ministerio para el cuidado de la Casa Común) y la participación de la mujer (garantizando su dignidad e igualdad y posibilitando su ordenación diaconal).

En relación a la formación de discípulos misioneros en la Amazonía, el Documento insiste en su integralidad y en la articulación de los laicos, buscando «fortalecer y ampliar los espacios de participación de los laicos». Una formación que en relación con los sacerdotes debe ser un instrumento para superar «la aparición de un clericalismo que no se corresponde con la identidad de nuestras Iglesias«, reflexionando sobre el papel de los Institutos de Pastoral y de la educación.

Captura de Tela (981)

Tras el Documento de 1972, la defensa de los pueblos de la Amazonía sigue siendo una prioridad, insistiendo en la demarcación de los territorios, en la consulta libre, previa e informada, en la atención a los Pueblos Indígenas Aislados y de reciente contacto, en el reconocimiento de los derechos de la naturaleza, en la protección de los líderes amenazados. La necesaria atención al tema de la migración, la minería y los megaproyectos también aparece en el texto, insistiendo en que «no podemos persistir en el actual modelo de desarrollo«, un modelo etnocida y ecocida. Ante esto, aparecen propuestas alternativas para cada una de las realidades.

El documento aborda la cuestión de la evangelización de los jóvenes, de rostros y realidades diferentes, para quienes «la Iglesia está llamada a ser una presencia profética» de cercanía, acompañamiento y apoyo. También aborda las formas de compartir, dado que «el apoyo a las acciones de evangelización en la Amazonía siempre supera la capacidad de los recursos de las pobres Iglesias particulares de la Amazonía». Junto a ello, se aborda la comunicación, manifestando el deseo de «promover una cultura de la comunicación que favorezca el diálogo, la cultura del encuentro y el cuidado de nuestra Casa Común».

Todo esto se pone bajo la intercesión de «María, Madre de Jesús, Madre nuestra, Madre de la Amazonía», pidiendo «que este IV Encuentro de la Iglesia Católica en la Amazonía produzca muchos frutos, haciéndonos cada vez más una Iglesia con rostro amazónico, en salida misionera, servidora, solidaria, cuidadora de la vida y defensora de la naturaleza, nuestra casa común«

Ataque a la libertad de prensa en Guatemala

Los obispos de Guatemala denuncian los ataques a la libertad de prensa en el país

Los obispos de Guatemala denuncian los ataques a la libertad de prensa en el país
Los obispos de Guatemala denuncian los ataques a la libertad de prensa en el país

“Luchar por el bien común, respetar la democracia y defender el Estado de derecho constituyen prioridades para el Estado de Guatemala en sus distintos organismos: Judicial, Legislativo y Ejecutivo»

«La libertad de expresión y la libertad de prensa constituyen principios básicos de un sistema democrático”

| RD/Fides

La preocupación de los obispos guatemaltecos por el ataque a la libertad de prensa en el país ha sido expresada en un comunicado de la Conferencia Episcopal de Guatemala, firmado por el Presidente y el Secretario General, refiriéndose a la detención de Rubén Zamora, director del periódico “El Periódico”. “Independientemente de las razones argüidas por el representante de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI)” escriben los obispos, se termina “atacando de facto la libertad de prensa en el país y se genera un ambiente de zozobra y miedo en los medios de comunicación social”.

El periodista Rubén Zamora, fundador y director del diario ‘El Periódico’, crítico con el gobierno guatemalteco, fue detenido la tarde del 29 de julio en su domicilio, que fue registrado como la sede del periódico. Las cuentas bancarias fueron congeladas y Zamora está acusado de blanqueo de dinero. Según la fiscalía, Zamora está siendo juzgado como empresario y no como periodista.

Conferencia Episcopal de Guatemala
Conferencia Episcopal de Guatemala


Los obispos señalan en el comunicado enviado a la Agencia Fides que “el papel protagonista de la Fundación contra el Terrorismo en éste como en otros muchos casos anteriores de persecución de operadores de justicia, confiere a esta fundación un papel hegemónico en los procesos de administración de justicia”. Ese rol hegemónico deja al Ministerio Público (MP) y al Organismo Judicial (OJ) en condiciones de precariedad e incluso de sometimiento, en lugar de la independencia e imparcialidad necesarias.

Muchos ciudadanos y profesionales del Derecho consideran que los argumentos autoproclamados de la justicia y de la supremacía de ley están “más motivados por un espíritu de venganza que como actos imparciales de administración de justicia”.

Actuaciones como las ocurridas en la tarde del viernes 29 de julio, siembran dudas sobre hasta dónde se cuenta con un Estado de derecho efectivo en el país, observan los obispos, que reiteran: “Luchar por el bien común, respetar la democracia y defender el Estado de derecho constituyen prioridades para el Estado de Guatemala en sus distintos organismos: Judicial, Legislativo y Ejecutivo. Cuando, en el pasado, estos criterios se perdieron en nuestra historia, entramos en los tiempos funestos de las dictaduras”.

El comunicado de la Conferencia Episcopal de Guatemala concluye afirmando que “la libertad de expresión y la libertad de prensa constituyen principios básicos de un sistema democrático”, y esperan que en el caso del periodista Zamora se sigan los criterios de la ley, “de modo tal que la ley empiece a gozar de una credibilidad que lamentablemente ha perdido en no pocas ocasiones”.

¿Un «consejo sinodal » permanente en Alemania?

El plan alemán para un ‘consejo sinodal’ permanente provoca una dura reacción

Luke Coppen 

La segunda asamblea sinodal en Frankfurt, Alemania, el 1 de octubre de 2021. © Synodaler Weg/Maximilian von Lachner.

Un esfuerzo concertado para extender indefinidamente el controvertido “camino sinodal” alemán a través de la creación de un poderoso “consejo sinodal” permanente se enfrenta al rechazo de algunos líderes de la Iglesia alemana.

El “órgano consultivo y de toma de decisiones” propuesto, compuesto por obispos y laicos, marcaría un cambio radical en la estructura de la Iglesia católica en Alemania.

Los defensores de la idea dicen que garantizaría que la jerarquía y los laicos compartan la responsabilidad por el futuro de la Iglesia, en el contexto de un éxodo masivo de católicos alemanes.

Pero el teólogo cardenal Walter Kasper dijo al periódico Die Tagespost que la propuesta amenaza con destruir la estructura “que Cristo quería para su Iglesia”.

Un ‘consejo sinodal’ permanente

La idea de un «órgano consultivo y de toma de decisiones» permanente que guíe a la Iglesia alemana se describe en un borrador de documento que se discutirá en la próxima sesión plenaria del camino sinodal en Frankfurt del 8 al 10 de septiembre. 

Desde 2019, el camino sinodal ha reunido a obispos y laicos de Alemania para discutir cuatro temas: poder, sacerdocio, mujeres en la Iglesia y sexualidad. Hay cuatro «foros» correspondientes responsables de producir textos que se espera que se sometan a una votación final en 2023. 

El foro sobre “Poder y separación de poderes en la Iglesia” preparó el texto proponiendo un consejo sinodal permanente.

El documento, “Fortalecimiento sostenible de la sinodalidad: un consejo sinodal para la Iglesia católica en Alemania”, tendrá su segunda lectura en septiembre. 

La primera lectura de la propuesta del «consejo sinodal» tuvo lugar en la segunda asamblea sinodal del Camino sinodal en el otoño de 2021. La asamblea sinodal es el órgano supremo de toma de decisiones del Camino sinodal. 

La lectura inicialmente no llamó la atención de la mayoría de los observadores, dados los otros proyectos de texto llamativos del Camino sinodal, que pedían mujeres sacerdotes, sacerdotes casados, bendiciones para personas del mismo sexo y la revisión del Catecismo de la Iglesia Católica sobre la sexualidad.

Pero sin mucha fanfarria, la propuesta fue respaldada por 138 votos a favor, 32 en contra y 9 abstenciones (con un total de 212 delegados presentes), pasando a un grupo de trabajo para su consideración.

El texto recomienda que “los obispos establezcan un consejo sinodal de la Iglesia católica en Alemania en el marco del can. 127 y can. 129… que esté íntimamente ligado a la conferencia episcopal y que mantenga un estrecho diálogo con las diócesis”.

El consejo sinodal debe estar “compuesto de manera similar” a la asamblea sinodal (es decir, de obispos y laicos), y “debe tener una composición apropiada por razón de género”, explica el texto. 

“Con excepción de los miembros de la conferencia episcopal alemana, los miembros del consejo sinodal serán elegidos en elecciones libres, iguales y secretas por un período de cinco años. Los miembros del consejo sinodal tienen los mismos derechos de voto”, explica.

El consejo sinodal se reuniría al menos dos veces al año y contaría con el apoyo de una secretaría con personal permanente. 

El consejo tendría el poder de tomar «decisiones fundamentales sobre cuestiones presupuestarias que no se deciden a nivel de las diócesis, así como sobre la planificación pastoral y las perspectivas futuras de importancia supradiocesana». 

También promovería “las relaciones sociales, catequéticas y misioneras de la Iglesia Católica en Alemania con las iglesias locales en todo el mundo y con la Santa Sede”.

El consejo adoptaría resoluciones “con una mayoría de dos tercios de los miembros presentes, aprobadas por, al menos, dos tercios de los miembros de la conferencia episcopal alemana presentes, y de dos tercios de los miembros del consejo sinodal presente”, explica la propuesta. 

Una versión revisada del documento será discutida por los miembros sinodales en septiembre.

El texto revisado pide una especie de organismo intermediario, el «comité sinodal», que sentaría las bases para la creación del consejo sinodal, mientras toma «decisiones fundamentales» sobre cuestiones presupuestarias a nivel nacional.

El documento dice que para preparar el camino para un consejo sinodal, la asamblea sinodal debe establecer un «comité sinodal» compuesto por 27 obispos diocesanos, 27 miembros elegidos por el influyente Comité Central de laicos católicos alemanes (ZdK ) y 10 miembros elegidos tanto por los obispos como por el ZdK.

La versión revisada también establece las características del consejo sinodal, diciendo que sus decisiones tendrían “al menos el mismo efecto legal que las resoluciones de la asamblea sinodal”.

El consejo se reuniría en público y sería presidido conjuntamente por el presidente de la conferencia episcopal alemana y por el presidente de ZdK. También estaría “apoyado por una secretaría permanente, con el personal y la financiación adecuados”.

Un impulso concertado

Con la discusión sobre la propuesta que se avecina, el apoyo a la idea de un consejo sinodal ha ganado fuerza entre algunos participantes sinodales en las últimas semanas.

Katholisch.de, el portal web oficial de la Iglesia alemana, informó el 3 de julio sobre una entrevista con la presidenta de ZdK, Irme Stetter-Karp, quien dijo que el consejo se fundaría a partir de las discusiones entre obispos y laicos en el Camino sinodal.

“Desde el comienzo del camino sinodal, hemos visto cuán exitosas son las deliberaciones sinodales. Vemos que es bueno decidir juntos”, comentó.

El sitio web también destacó la esperanza de Stetter-Karp de que la Asociación de las Diócesis de Alemania, una entidad legal de la conferencia de obispos alemanes, apoye financieramente al consejo.

El Zdk, que está financiado por el impuesto eclesiástico federal del país, ha hecho campaña durante años por cambiar la enseñanza y la disciplina de la Iglesia. La perspectiva de un consejo sinodal permanente parecería aumentar su ya considerable poder dentro de la Iglesia alemana.

El 4 de julio, katholisch.de señaló que un organismo que representa a unas 130 organizaciones católicas alemanas había respaldado la idea de un consejo sinodal, lo que aumentó la sensación de fuerza que hay detrás de la idea.

El sitio también señaló las críticas del teólogo con sede en Viena Jan-Heiner Tück, quien dijo que el consejo pondría a la Iglesia Católica en línea con las “prácticas sinodales de la Iglesia Evangélica en Alemania”.

‘Una interrupción extraordinaria’

En medio de un apoyo creciente, la apuesta en favor del consejo sinodal también ha generado una dura reacción en Alemania, con el cardenal Kasper a la cabeza de las críticas. 

Si bien el expresidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos es visto, más bien, como un teólogo liberal, no es menos cierto que se ha convertido en uno de los principales opositores del camino sinodal. 

El exprofesor de teología dogmática cree que la iniciativa podría socavar la naturaleza de la Iglesia establecida por Cristo. 

“Los sínodos no pueden hacerse institucionalmente permanentes”, dijo recientemente , describiendo un sínodo como “una interrupción extraordinaria” de los procedimientos cotidianos.

Sumándose a las críticas, el abogado canónico p. Stefan Mückl dijo a Die Tagespost que las referencias del borrador del texto al canon 127 y al canon 129 del Código de Derecho Canónico eran dudosas y poco claras. 

El Canon 127 reconoce que un “colegio o grupo de personas” puede estar involucrado, según la ley de la Iglesia y ocasionalmente, en decisiones administrativas, requiriéndose incluso su consentimiento. Pero Mückl dijo que el canon se refiere a los consejos pastorales o a los consejos de las congregaciones religiosas, “no a los que idea un organismo legalmente inexistente”, como es el Camino Sinodal vinculante alemán.

El canon 129 reserva el poder de gobierno a “aquellos que han recibido las órdenes sagradas”, mientras que “los fieles cristianos laicos pueden cooperar en el ejercicio de este mismo poder”.

Mückl subrayó que el canon permite la participación de los laicos pero no la exige. Sugirió que el proyecto de texto «invirtiera» la relación entre los laicos y los que han recibido las órdenes sagradas.

¿Qué sigue?

Es probable que el consejo sinodal propuesto sea discutido en los medios católicos alemanes en las semanas previas a la reunión de septiembre. 

Si el texto es respaldado por los miembros de la asamblea sinodal en Frankfurt, la propuesta se convertiría en tema de discusión entre el ZdK, los obispos alemanes y el Vaticano, algo que la mayoría de los observadores entienden que va a ser un debate tenso.

Es probable que los puntos críticos sean los referidos a la financiación del consejo sinodal, a su estatus en la ley de la Iglesia y al desacuerdo sobre el ejercicio de la autoridad en la Iglesia.

El alargamiento de la vida

En los años noventa emerge con mucha fuerza la perspectiva biográfica en los estudios sobre el envejecimiento, que aporta una visión amplia frente a la construcción social de la vejez.

Por JOSÉ MARÍA MANZANO CALLEJO

Desde la perspectiva antropológica resulta interesante el estudio del proceso de envejecimiento y el imaginario que va generando esta experiencia en las personas, mujeres y hombres que envejecen, pero también en una sociedad que envejece. 

En antropología, una de las reflexiones debería surgir desde la pregunta por los significados y el sentido del ciclo vital y la mayor longevidad y en términos de concepciones temporales, por ejemplo. Al envejecimiento se le debe entender como un proceso, pero no sólo como un proceso lineal en el interior del ciclo vital. 

Redefinir la vejez

A nivel individual, este proceso es dinámico y discontinuo, que para ser entendido no sólo se debe observar y conocer desde un estado de vejez, desde una situación estática de sólo estar viejo o vieja, sino también como una construcción social y biográfica. 

Perspectiva biográfica

En los años noventa emerge con mucha fuerza la perspectiva biográfica en los estudios sobre el envejecimiento, que aporta una visión amplia frente a la construcción social de la vejez. En ella, la preocupación gira en torno a la vida cotidiana de las personas mayores y la construcción social de la vejez está en relación directa con el individuo que envejece y a su interacción constante con su sociedad. 

El enfoque biográfico centra su interés en la pregunta por el significado. No sólo en cómo los individuos dan significado a su experiencia vital, sino también en la ausencia de éste en la vejez. Se trata de una perspectiva más amplia, experiencial y cultural del envejecimiento, y de una visión del ciclo vital como una experiencia biográfica y no sólo biológica, que las personas crean y a la vez dan significado tanto social como lingüísticamente. 

Jules Renard dijo: “La vejez comienza cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven”

Si bien reconoce en el significado un lugar central para el conocimiento de la construcción social de las diferentes edades a lo largo del curso vital, también enfatiza la importancia de la interpretación. 

Las experiencias cotidianas de las personas que envejecen y los planteamientos de las ciencias sociales están ligados por las interpretaciones y comunicaciones lingüísticas, más que por los hechos, criticándose de esta forma, la concepción fragmentada y estática del ciclo de vida y las interpretaciones preconcebidas, que no ofrecen una idea positiva del envejecimiento y de las posibilidades de desarrollo humano. 

Expectativas frente a las edades

Cada época y cada cultura va configurando determinadas expectativas frente a las diferentes edades y a los comportamientos ligados a éstas. Gran parte de las sociedades se organizan en torno a la edad, sobre todo en el interior de sus instituciones formales, tales como la familia, la escuela, el trabajo o la jubilación. 

La vejez longevamente masiva característica del final del siglo pasado y del presente, nos muestra que la vejez es propia de cada tiempo y lugar. Cómo una persona -hombre y mujer- y cada pueblo experimentan la vejez nos habla del espacio social y cultural en el cual les ha tocado envejecer.

A la vez que “el sentido que los hombres y las mujeres asignan a su existencia, su sistema global de valores es el que define el sentido y el valor de la vejez. A la inversa, por la forma en que una sociedad se comporta con sus mayores, descubre sin equívoco la verdad -a menudo cuidadosamente enmascarada- de sus principios y sus fines. 

Los niveles de pobreza son un factor determinante a la hora de caracterizar o definir la vejez (y cualquier otra etapa de la vida). Pero aparte de cuestiones estructurales, las sociedades y las diferentes culturas van creando imaginarios entorno a la edad, la vejez y lo que ser vieja y viejo significa. 

La longevidad es una característica importante de los tiempos modernos. Los avances en biomedicina han permitido mejorar las condiciones de vida durante la vejez. Este aumento en la esperanza de vida genera un cambio cultural significativo en cuanto a la proyección socio-individual a futuro. La vejez así entendida no es sólo sinónimo de experiencia pasada, sino vivencia presente y proyección futura. 

Cuando la vejez es corta, se le vive en términos de ancianidad, “mayores de edad avanzada”, pues efectivamente significa o representa los últimos años antes de la muerte, es su preámbulo. Dentro del proceso de envejecimiento, se entiende la ancianidad como cuarta edad, o sea, como la etapa del deterioro físico y mental, cuando las personas ya están enfermas, postradas y no les cabe ninguna posibilidad de interacción social.

La estupidez, el rasgo más peligroso del ser humano

La vejez en la cultura occidental

En la cultura occidental moderna se configuran imágenes negativas de la vejez, principalmente ligadas a ideas de negación y pérdidas (roles, funciones, prestigio, etc.). La vejez se asocia a imágenes de pérdidas, carencias y deterioro, y en una relación directa con la muerte. 

Las personas mayores son caracterizadas como dependientes, inactivas, improductivas, enfermizas, intolerantes y en términos opuestos a la juventud, que es la etapa de la integración, de la vida laboral, en la que se establecen y consolidan la mayoría de la redes y relaciones sociales; en cambio, en la vejez, todo aquello ‘queda atrás’. Los valores ideales de vida están dados, socialmente, por lo que ser joven significa: cánones de belleza, vitalidad, salud, sexualidad y agilidad.

Cuarta edad

La expresión cuarta edad hace referencia a la última fase de la vida de las personas que alcanzan una vejez avanzada. Habitualmente se considera su comienzo a partir de los 80 años, el llamado umbral del cambio​. La gran mayoría de estas personas sufre enfermedades crónicas altamente discapacitantes neurológicas, como la enferedad de Alzheimer, o motoras como la artrosis, lo cual en muchos casos las hace dependientes tanto de su familia y de su entorno afectivo como de la atención sociosanitaria. Así, en España, casi la mitad de las personas mayores de 80 años padece algún grado de discapacidad.

Aunque el proceso de envejecimiento sea variable según gran diversidad de condiciones de las personas, en el envejecer avanzado propio de la cuarta edad hay una serie de rasgos comunes: 

· Deterioro de las funciones físicas por el desgaste provocado a lo largo de los años vividos.

· Menor adaptabilidad al cambio, por disminución tanto de la funcionalidad orgánica como psicológica.

· Mayor posibilidad de padecer enfermedades agudas

· Reducción de la capacidad de ser autónomo.

· Tendencia al aislamiento, por no poder seguir el ritmo de su entorno.

· Sensación de estar en proceso final, por tener menor vitalidad y por suposición de una muerte cercana.

¿Qué es ser un necio?

Redefinir la vejez

Por otro lado, deberíamos redefinir la vejez en el alargamiento de la vida de la sociedad occidental, en base a estos tres aspectos:

La vejez como proceso. Una evolución personal forjada a lo largo de la vida en lugar de una circunstancia que sobrecoge al individuo y lo desgaja de su historia convirtiéndolo en alguien diferente.

La vejez como adaptación. Una reorientación de los objetivos personales y de los escenarios que rodean al individuo desde el deseo propio para la construcción de los siguientes años. 

La vejez como entorno. La necesidad de mantener el control sobre algunos aspectos de la vida que son inexorables y manejar los recursos de los que se dispone para crear un entorno seguro permite definir la vejez como un escenario alejado de esa imagen negativa que se espera de ella.

Por último, compartir esta reflexión de Jules Renard: “La vejez comienza cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven”