Dom Claudio ha entrado en la alegría del Señor

Dom Cláudio Hummes

Cláudio Hummes: maestro y amigo

Estaba en una visita pastoral a las lejanas comunidades indígenas, sin comunicación.  Al regresar a la sede de la diócesis, el séptimo día, recibí con lágrimas la noticia de la muerte de Dom Cláudio Hummes, maestro y amigo de muchos años. Había conocido a Cláudio en 1968. Acababa de regresar de Fráncfort, donde hizo su doctorado en filosofía. Fue un excelente profesor de filosofía en el seminario de Viamão, en Rio Grande do Sul. Después de las motivadoras lecciones teóricas nos llevaba a la biblioteca para leer textos originales de Max Scheler, Immanuel Kant y Karl Marx. Eran los tiempos de plomo de la dictadura militar.autorizó que se abrieran las puertas de las iglesias para acoger a los trabajadores perseguidos por la violenta represión policial. Invitado a participar en una mesa de negociación de los líderes sindicales con los jefes de la fábrica, se sentó junto a los trabajadores. Al ser interrogado por los jefes, que también decían ser cristianos, respondió: “Por fidelidad al Evangelio, debo ponerme del lado de los más débiles que son perseguidos”. Fue durante estas huelgas cuando conoció a Luiz Inácio Lula da Silva y se hizo amigo suyo.

Cuando fui nombrado obispo, el cardenal Dom Cláudio era prefecto de la Congregación para el Clero. Fue de él de quien recibí una de las primeras llamadas telefónicas animándome a asumir generosamente la desafiante misión en la Amazonía. Poco después, al cumplir 75 años, regresó a Brasil y lo elegimos presidente de la Comisión Episcopal para la Amazonía de la CNBB. Al felicitarle, confesó que estaba sorprendido y dijo: “Este puesto me ha caído encima”. Inmediatamente le invité a visitar São Gabriel da Cachoeira. Incluso para bendecir una sede de la Fazenda da Esperança que se inauguraría en breve. Así comenzó las visitas de la Iglesia más lejana, más pobre y más indígena del Amazonas.

Catequesis inculturada

Dom Cláudio realizó una segunda visita a la Iglesia de Río Negro, poco después de cumplir 80 años. Me dijo que el papa Francisco le había pedido que acompañara un encuentro de formación con catequistas indígenas. Viajó durante todo un día en voadeira (lancha rápida) por el Río Negro y Vaupés para llegar a la sede de la parroquia de Iauareté, en la frontera con Colombia.

A pesar del sol abrasador y de la incomodidad de la embarcación, no mostró ningún cansancio. Por el contrario, en todo momento expresó su admiración por la belleza de los paisajes y los pueblos a lo largo de los ríos. Incluso manifestó su deseo de vivir algún día en una de las numerosas islas.

En Iauareté, setenta catequistas de las comunidades, durante una semana, estudiaron diversos temas de catequesis inculturada. En un momento dado, Dom Cláudio me preguntó si sería posible celebrar la misa en tucano, la lengua predominante en la región. Nos acompañó Reginaldo Cordeiro, SDB, quien se encargó de preparar y presidir la misa. Cuando estábamos listos para empezar, Dom Cláudio nos pidió que rezáramos al menos la consagración en portugués.

Tras la celebración, expresó su alegría al ver el entusiasmo de todos al cantar y rezar en su propia lengua. Y nos animó a traducir la misa a las lenguas más habladas. Gracias a Dios, ya tenemos varios sacerdotes autóctonos que están llevando a cabo esta tarea. Al final de la semana, Dom Cláudio agradeció la oportunidad de estar junto a los catequistas y ver su conocimiento de la Biblia y la generosidad con la que se dedican a la misión evangelizadora.

A partir de su experiencia al frente de la Comisión Episcopal para la Amazonía, Dom Cláudio fue elegido para presidir también la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), una iniciativa del papa Francisco que tuvo una misión fundamental en la realización del Sínodo para la Amazonía. Como ponente de este evento, su contribución fue relevante en todas sus etapas.

Por una Iglesia de rostro amazónico

Durante el Sínodo, por iniciativa y colaboración del padre José Oscar Beozzo, un grupo de obispos y otros hermanos sinodales, estuvimos redactando el Pacto de las Catacumbas por la Casa común, por una Iglesia de rostro amazónico, pobre y servidora, profética y samaritana. Cuando le mostré el texto e invité a Dom Cláudio a presidir la celebración y la firma de la Alianza en las Catacumbas de Santa Domitila, me dijo que no podía hacerlo porque no podría cumplir todos los compromisos de la Alianza.

Le motivé diciéndole que cada uno los cumpliría según su edad y sus posibilidades. Finalmente aceptó. Fue una celebración inolvidable el 20 de octubre de 2019. Concelebraron con nosotros el cardenal Pedro Barreto, vicepresidente de la REPAM, unos sesenta obispos, muchos sacerdotes, religiosos y cristianos laicos.

A mi regreso de la canonización de san Carlos de Foucauld, el 19 de mayo, junto con el padre José Bizon, visitamos a Dom Cláudio. Muy debilitado, respirando con un tubo de oxígeno, con palabras entrecortadas por la tos, expresó su sufrimiento ante la calamitosa situación que vive nuestro país. Al final nos dijo que estaba esperando que el Señor lo llamara.

Dom Cláudio, buen y fiel servidor, amigo y compañero de muchos viajes, felizmente has entrado en la alegría de tu Señor.

La Sinodalidad desde América Latina

Jesuitas

«La Comisión Teológica de la CPALsj, busca favorecer entre sus miembros el debate crítico teológico, desde la realidad histórica y eclesial latinoamericana de los excluidos y las víctimas»

«Caminar juntos y humanamente como pueblo de Dios en la construcción del Reino, solo se puede en una perspectiva escatológica. Pero ésta ha de ser entendida desde los últimos, los descartados y las víctimas de la historia»

«La Iglesia sinodal, pues, está inspirada por el Espíritu y es aquí donde se alimentan los ministerios»

«Hay que caminar juntos hacia la fraternidad de los hijos e hijas de Dios, por el camino que es Jesús de Nazaret en la construcción del Reinado de su Padre»

Por | Hugo Gudiel García*

Introducción

Del lunes 25 al viernes 29 de julio del 2022, los miembros de la Comisión Teológica de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina (CPALsj) realizaron su reunión anual. Ésta se llevó a cabo en la casa de las Hermanas Carmelitas Teresas de San José,  en Bogotá.

La Comisión Teológica de la CPALsj, busca favorecer entre sus miembros el debate crítico teológico, desde la realidad histórica y eclesial latinoamericana de los excluidos y las víctimas para contribuir a la misión de la Compañía de Jesús, hoy. Con ello se pretende teologizar sinodalmente como muy bien señala la Comisión Teológica Internacional, al afirmar que el ministerio de los teólogos es personal, comunitario, colegial, y sinodal.

En efecto, la “sinodalidad eclesial compromete también a los teólogos a hacer teología en forma sinodal, promoviendo entre ellos la capacidad de escuchar, dialogar, discernir e integrar la multiplicidad y la variedad de las instancias y de los aportes” (SVMI 75). 

A continuación presentaremos el nombre de las ponencias con la temática de la sinodalidad, y las resonancias o ecos de nuestra reunión.    

1.  El tema y las ponencias

El tema central del encuentro del año 2022 giró en torno a la Sinodalidad desde América Latina. Este fue acordado discutir y trabajar en la reunión anual en linea del año 2021, coordinada desde San Salvador, El Salvador, Centroamérica por Hugo Gudiel. 

El lunes 25 por la tarde tuvimos un simposio en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, fundamentalmente con los profesores de teología de la misma, aunque abierta al público universitario. Ahí adelantamos y presentamos dos de las ponencias trabajadas. La primera sobre “Sinodalidad Básica”, de Pedro Trigo, y la segunda sobre “Sinodalidad y Escatología desde los últimos”, de Hugo Gudiel García. 

Los trabajos presentados y discutidos en la Comisión fueron los siguientes. El primero titulado “Caminar juntos hacia la fraternidad de las hijas e hijos de Dios por el camino que es Jesús de Nazaret”, de Pedro Trigo; el segundo “Sinodalidad y Escatología desde los últimos” de Hugo Gudiel García; el tercero, “La sinodalidad nace del Espíritu. Hacia una vida cristiana en fidelidad al Espíritu”, de Víctor M. Martínez Morales; el cuarto, “Caminar y comer juntos. La eucaristía, alimento para el camino”, de José María Cantó; el quinto “Una Iglesia sinodal inspirada por el Espíritu y alimentada por los ministerios”, de José Sánchez Zariñana; y, finalmente se presentó “La sinodalidad básica en las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano”, de Pedro Trigo.

2.  Ecos o resonancias de la reunión

A continuación presentaré algunos ecos o resonancias de la reunión. Ciertamente se hará en un tono un tanto personal, aunque obviamente tomando en cuenta y citando algunas afirmaciones de las resonancias de los otros miembros de la Comisión.

  Ante todo, hay que comenzar destacando que el trasfondo de nuestra reflexión ha sido fundamental: la situación de la realidad colombiana presentada en modo amplio y exhaustivo por Martha Lucía Márquez R.,  directora del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP). El trasfondo de la realidad nacional colombiana en el contexto mundial ha sido clave para el teologizar juntos. Y es que es importante  y necesario “construir colectivamente conocimiento teológico entre pares” (Luis Felipe Navarrete, Ecografía).

El punto de partida en la discusión sobre la sinodalidad es el modo humano de ser siendo, como bien indica Pedro Trigo. Ese punto de partida sobre la sinodalidad básica “ha servido como un excelente comienzo y ‘encuadre’ de toda la reflexión” teológica (J.M. Cantó, Ecografía). Y esto solo se logra caminando juntos, pues el camino sinodal se realiza con otros, sabiendo que Jesús es nuestro camino, que él nos atrae libremente.

En definitiva, se trata de “irse haciendo humano, teniendo presente que humano, humano, lo que se dice humano es Jesús de Nazaret” (Trigo, Ecografía). Por eso hemos de “caminar juntos hacia la fraternidad de las hijas e hijos de Dios por el camino que es Jesús de Nazaret” (Trigo). Así es como nos vamos haciendo cristianos. 

Ahora bien, caminar juntos y humanamente como pueblo de Dios en la construcción del Reino, solo se puede en una perspectiva escatológica. Pero ésta ha de ser entendida desde los últimos, los descartados y las víctimas de la historia. Ellos son los que han de marcar la dinámica de la sinodalidad. Lo escatológico es la relación de hijos en el Hijo desde los últimos. Solo desde ellos se puede ser hermano, pues los pobres son el lugar de la universalidad. Sinodalidad y Escatología tienen una íntima relación, como indicaba Hugo Gudiel.

En este caminar juntos, que es constitutivo del Pueblo de Dios, la acción del Espíritu es central. De hecho, “ponernos en camino ha significado dejarnos llevar por el amor, dejarnos transformar por el Espíritu, hacer posible que en nosotros se revele la acción del Espíritu” (Víctor Martínez, Ecografía).  Ciertamente se trata del Espíritu del Hijo y del Padre, pues es fundamental entenderlo en contexto trinitario. Sin vida en el Espíritu la sinodalidad es imposible e irrealizable. El Espíritu es el compañero fiel en el discernimiento del camino. 

La Iglesia sinodal, pues, está inspirada por el Espíritu y es aquí donde se alimentan los ministerios. Éstos han de ser entendidos como un “servicio específico” (Trigo), como una vocación determinada en el Pueblo de Dios. Entre ellos  José Sánchez destacaba en su ponencia, cuatro ministerios: el ministerio del “despertar espiritual”, el ministerio bíblico, el ministerio del discernimiento y el ministerio del “salto cualitativo”. El autor concluye afirmando que se ofrecen “estos cuatro ministerios como una manera de contribuir a que los creyentes en camino trabajen en esperanza activa, creativa, proactiva”. 

La Eucaristía es el alimento para el camino sinodal, por eso hemos de caminar y comer juntos, en camino con Jesús. Comer con es “la esencia del cristianismo”, citaba José María Cantó. Las comidas de Jesús eran comidas de inclusión, misericordia y solidaridad. 

En este contexto vale la pena recordar la pregunta de Lucio Gera, citada por José Ma. Cantó en su trabajo, “‘¿es auténtico celebrar la Eucaristía en América Latina?’. Y enumeraba las situaciones de injusticia, de violencia, de desigualdad comunes en nuestras tierras. Hasta llegar a preguntarse: ‘¿no debería este Continente ser puesto en ‘entredicho’ y, cerradas las puertas de las Iglesias, vaciados sus altares, ser él conminado a realizar primero la ‘realidad’ del sacramento, para que, recién luego, sin mentira pudiera ser celebrado el sacramento de esa realidad?”. La pregunta, hecha hace más de 50 años, sigue más vigente que nunca” (p. 15). 

Se trata de una pregunta radical a la que el mismo teólogo argentino responde afirmando “que sí, es auténtico, y esto por dos razones”. La primera “porque la Eucaristía es signo en el tiempo de una realidad que está más allá, llamando a la unidad, pero no unidad consumada. ‘Es viático, pan de ruta; la Eucaristía presupone que el hombre desfallece; presupone también qu todo un Continente desfallece’”. Y la segunda “porque la Eucaristía también Palabra, que como Palabra de Dios examina y obliga. ‘Ella examina, escruta los corazones’” (p. 16). 

Por tanto, ser cristiano es una modulación de ser humano. El punto de partida en la sinodalidad es lo humano: es lo que de hecho aparece en las cuatro Conferencias Episcopales Latinoamericanas. Sólo en Cristo se revela la verdadera grandeza del hombre. La fraternidad se ha realizado en Jesús. La fe es, ante todo y sobre todo, humana y sólo después es religiosa y cristiana.  

3.  Conclusión

Pues bien, para terminar recordemos con José Sánchez que, “en este camino sinodal, todos somos actores. Todos damos y recibimos, enseñamos y aprendemos, siendo conscientes del papel de las autoridades, que han de ser primero hermanas antes que dirigentes” (Ecografía).

En definitiva, hay que caminar juntos hacia la fraternidad de los hijos e hijas de Dios, por el camino que es Jesús de Nazaret en la construcción del Reinado de su Padre. Y se camina en perspectiva escatológica desde los últimos de la historia, tomando conciencia que la sinodalidad nace del Espíritu del Padre y del Hijo. En ese caminar la Eucaristía se nos da como alimento y viático para el camino, porque se puede caminar y comer juntos. La Iglesia sinodal, pues, está inspirada por el Espíritu y es aquí donde se alimentan los ministerios. 

*Escrito por Hugo C. Gudiel García, coordinador de la Comisión Teológica de la CPALSJ

Ha fallecido Dom Claudio Hummes

Cláudio Hummes: el Francisco de la Amazonía

 El fallecimiento de nuestro querido hermano Dom Cláudio Hummes, OFM, me ha causado un gran vacío interior. Me había acostumbrado a compartir, muy de cerca, sus sueños para la Amazonía y, desde ella, para toda la humanidad. Sin embargo, desde nuestra fe en Jesús, muerto resucitado, creemos firmemente que Don Cláudio participa de la alegría eterna en la presencia de Dios, a quien amó durante su vida terrena y sirvió con generosidad a la Iglesia como persona, franciscano, obispo y cardenal.us últimos 12 años de vida, como arzobispo emérito de São Paulo, los vivió intensamente presidiendo la Comisión Episcopal Amazónica de Brasil desde el 2009, visitando los diversos vicariatos apostólicos; fue elegido presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en 2014 y de la inédita Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) en 2020. Una trayectoria pastoral que engrandece la figura de Don Cláudio para llevar a la práctica las orientaciones del Documento de Aparecida (2007). Fue un hombre de esperanza que sabía mirar lejos desde la realidad dolorosa y devastada de la Amazonía y sus pueblos.

Cómo no recordar sus proféticas palabras que resonaron en el corazón y la mente del entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio el 13 de marzo del 2013, cuando salió elegido Obispo de Roma: “No te olvides de los pobres”. A partir de este acontecimiento eclesial, ayudó enormemente en la imposición del nombre de Francisco, el hombre pobre y sencillo. Dom Cláudio comprendió pronto que fue una fuente de inspiración para el 266 Sucesor del Apóstol Pedro que asumía el compromiso de edificar una Iglesia “pobre y para los pobres”. A las pocas semanas de la elección del papa Francisco, Dom Claudio afirmaba de él: “Es un san Francisco de Asís actualizado”.

Tuve la enorme gracia de Dios de compartir de cerca sus últimos ocho años y medio de vida. Lo conocí personalmente en Brasilia, en setiembre de 2014 en la fundación de la REPAM. La elección de presidente de este nuevo espacio de coordinación pastoral en la Amazonía fue unánime por su cercanía al Obispo de Roma y su compromiso evangélico en favor del cuidado de la vida y del entorno natural. Se mostraba como un pastor sencillo y firme para expresar sus convicciones de fe y sus opciones claras en favor de los más pobres y olvidados. Su amor por toda la creación de Dios y su opción preferencial por la Amazonía y sus pueblos originarios eran su pasión.

Con Dom Cláudio compartimos nuestra gratitud al Consejo Episcopal de América Latina y El Caribe (CELAM) porque, a los pocos meses de haberse creado la REPAM, la asamblea de Obispos (mayo 2015), por unanimidad, la acogió y con este respaldo facilitó su crecimiento sostenido.

Un signo de plena confianza

El momento más significativo de la vida de Dom Cláudio fue la convocatoria por el papa Francisco del Sínodo Especial de la Amazonía (2017). Al año siguiente, en la visita pastoral al Perú, en Puerto Maldonado (enero de 2018), el Obispo de Roma tuvo un emotivo encuentro con los representantes de las poblaciones originarias amazónicas y declaró el inicio formal de la preparación al Sínodo Amazónico. La REPAM acogió este desafío de iniciar un proceso de escucha en todo el bioma amazónico.

Se realizaron más de 45 asambleas territoriales, foros temáticos con la participación de más de 50.000 personas, la mayoría de los pueblos originarios, que enriquecieron el Documento Preparatorio al Sínodo sobre la Amazonía. La realización de este evento eclesial se llevó a cabo, en la ciudad de Roma, del 4 al 27 de octubre de 2019, con la presidencia del papa Francisco. Dom Cláudio fue el relator del Sínodo. Esta nominación fue un claro signo de la plena confianza en el presidente de la REPAM.

Debilitado por la enfermedad, Dom Cláudio tuvo el valor de presentar su renuncia a la presidencia de la CEAMA en una asamblea extraordinaria realizada en São Paulo (Brasil) a fines de marzo pasado. Fue un momento especial para todos nosotros. En sus palabras de despedida pudimos escuchar de Dom Cláudio sus sueños y esperanzas en la renovación de la Iglesia desde los sueños de la Querida Amazonía y los mandatos del Documento Final del Sínodo, aprobado por el papa Francisco. Un gran desafío que nos deja a todos los que estamos comprometidos con la REPAM (2014) y la CEAMA (2020): poner en práctica los sueños del Francisco de Roma y del Francisco de la Amazonía que es para nosotros Dom Cláudio Hummes.

El mejor legado

Recuerdo sus palabras proféticas: “La crucifixión de la Amazonía desata el sufrimiento de muchos hijos e hijas de Dios. Los pueblos indígenas corren el riesgo de perder el derecho de posesión de sus territorios, ya tan invadidos y destruidos. Los ribereños se quedan con los ríos secos y las aguas contaminadas por pesticidas y residuos mineros”. Pero Dom Cláudio no se quedaba tan solo en la denuncia. Anunciaba la esperanza con una profunda convicción de fe, porque “en medio de la noche más oscura, con la muerte de Jesús, se impuso para siempre, la luz de la resurrección”.

Dom Cláudio nos deja el mejor legado de apostar por los últimos, por los invisibles de la humanidad. Fue un auténtico maestro porque nos enseñó el camino hacia Jesús y nos señala el camino sinodal que recorre hoy la Iglesia, con nuestro querido papa Francisco, en su proceso de renovación.

¡Gracias Dom Cláudio, tu testimonio nos acerca a Jesús, a la Iglesia con el papa Francisco y a nuestros hermanos que viven, trabajan y anuncian el Evangelio en la Querida Amazonía!

¡Dom Claudio descansa en la paz eterna del Señor!

¿Dominados por el dinero?

Dios y el dinero
Dios y el dinero

Pagola: «El Dios que busca con pasión una vida más digna y justa para los pobres no puede reinar en quien vive dominado por el dinero»

Cuidado con el dinero, pues «donde está vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón». El dinero atrae nuestro corazón y nos seduce porque da poder, seguridad, honor y bienestar: viviremos esclavizados por el deseo de tener siempre más

Aun en medio de una sociedad que tiene su corazón puesto en el dinero es posible vivir de manera más austera y compartida

Por José Antonio Pagola

Jesús tenía una visión muy lúcida sobre el dinero. La resume en una frase breve y contundente: «No se puede servir a Dios y al Dinero». Es imposible. Ese Dios que busca con pasión una vida más digna y justa para los pobres no puede reinar en quien vive dominado por el dinero.

Pero no se queda solo en este principio de carácter general. Con su vida y su palabra se esfuerza por enseñar a los ricos de Galilea y a los campesinos pobres de las aldeas cuál es la manera más humana de «atesorar».

En realidad, no todos podían hacerse con un tesoro. Solo los ricos de Séforis y Tiberíades podían acumular monedas de oro y plata. A ese tesoro se le llamaba mammona, es decir, dinero que «está seguro» o que «da seguridad». En las aldeas no circulaban esas monedas de gran valor. Algunos campesinos se hacían con algunas monedas de bronce o cobre, pero la mayoría vivía intercambiándose productos o servicios en un régimen de pura subsistencia.

Jesús explica que hay dos maneras de «atesorar». Algunos tratan de acumular cada vez más mammona; no piensan en los necesitados; no dan limosna a nadie: su única obsesión es acaparar más y más. Hay otra manera de «atesorar» radicalmente diferente. No consiste en acumular monedas, sino en compartir los bienes con los pobres para «hacerse un tesoro en el cielo», es decir, ante Dios.

Solo este tesoro es seguro y permanece intacto en el corazón de Dios. Los tesoros de la tierra, por mucho que los llamemos mammona, son caducos, no dan seguridad y siempre están amenazados. Por eso lanza Jesús un grito de alerta. Cuidado con el dinero, pues «donde está vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón». El dinero atrae nuestro corazón y nos seduce porque da poder, seguridad, honor y bienestar: viviremos esclavizados por el deseo de tener siempre más.

Al contrario, si ayudamos a los necesitados nos iremos enriqueciendo ante Dios, y el Padre de los pobres nos irá atrayendo hacia una vida más solidaria. Aun en medio de una sociedad que tiene su corazón puesto en el dinero es posible vivir de manera más austera y compartida

Por una Iglesia sinodal,

que «hará posible la escucha real del Pueblo de Dios”

Por una Iglesia plenamente participativa: arranca la consulta del Sínodo

El recorrido sinodal está teniendo tres fases que van de octubre de 2021 a octubre del 2023: la primera, llamada fase diocesana, ha tenido lugar entre octubre del año pasado y abril de este año. La segunda, la fase continental, se realizará desde septiembre de 2022 a marzo de 2023. Los trabajos que se hagan en estas dos fases, darán lugar a dos Instrumentum Laboris diferentes, antes de la fase definitiva, que será la tercera, la universal, y que tendrá lugar en octubre del 2023

Desgraciadamente, en una Iglesia jerarquizada, a los laicos no se les tiene en cuenta y por eso no son escuchados

Por Josep Miquel Bausset

Este es el título del Documento Preparatorio que la Iglesia nos ha ofrecido como un servicio al camino sinodal. Fue el papa Francisco que, el 24 de abril de 2021, aprobó el itinerario para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los obispos.

El Sínodo es una institución consultiva instituida por el papa Pablo VI el 15 de septiembre de 1965 (por medio del Motu proprio “Apostolica Sollicitudo”). Por tanto este órgano nació en el marco del Concilio Vaticano II, con el objetivo de ayudar al papa en el gobierno de la Iglesia, por medio de sus consejos. Desde 1965 se han celebrado en la Iglesia 29 Asambleas del Sínodo de los obispos. Por otra parte, los últimos años el papa Francisco ha dado una nueva dimensión a los Sínodos, con la participación de todo el pueblo de Dios y no solo los obispos sino también religiosos, laicos, hombres y mujeres.

El texto: “Por una Iglesia Sinodal”, es el instrumento que servirá “para favorecer la primera fase de escucha y consulta del Pueblo de Dios en las Iglesias particulares”, que ha tenido lugar desde octubre de 2021 a abril del 2022.

Sínodo España

El recorrido del Sínodo se inició en el Vaticano el 9 y 10 de octubre del año pasado, mientras que el día 17 del mismo mes se inició en las Iglesias diocesanas de todo el mundo. Así, en el País Valenciano, el 17 de octubre de 2021 comenzaron este camino sinodal los cristianos valencianos de las diócesis de Tortosa, València, Sogorb-Castelló y Oriola-Alacant.

El recorrido sinodal está teniendo tres fases que van de octubre de 2021 a octubre del 2023: la primera, llamada fase diocesana, ha tenido lugar entre octubre del año pasado y abril de este año. La segunda, la fase continental, se realizará desde septiembre de 2022 a marzo de 2023. Los trabajos que se hagan en estas dos fases, darán lugar a dos Instrumentum Laboris diferentes, antes de la fase definitiva, que será la tercera, la universal, y que tendrá lugar en octubre del 2023, con la celebración de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los obispos. Por eso, como desea el Documento Preparatorio, la articulación de las diferentes fases del proceso sinodal “hará posible la escucha real del Pueblo de Dios”.

Con este texto, el papa invitaba a la Iglesia “a interrogarse sobre un tema decisivo para su vida y su misión”, para así impulsar la “comunión, la participación y la misión” de la Iglesia en este tercer milenio.

Este camino, hasta octubre de 2023, “se sitúa en la línea del aggiornamento de la Iglesia propuesto por el Concilio Vaticano II”, un camino que, como dice este Documento Preparatorio, “es un don y un trabajo”. Y es que “caminando juntos, la Iglesia podrá aprender a vivir la comunión” y así, “abrirse a la misión”. Por eso, en medio de diversos movimientos inmovilistas que cuestionan (y casi desautorizan) el Concilio Vaticano II, el papa ha declarado que “el Concilio es nuestro ecosistema eclesial y pastoral” (Religión Digital, 28 de septiembre de 2021). 

Este camino de la sinodalidad, como dice el texto de trabajo, “es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”. Como dijo muy acertadamente José Mª Marín, la sinodalidad ha de ayudar a la Iglesia “a sanar la parálisis eclesial”, de la misma manera que fue curado el paralítico y que recoge el Evangelio de San Juan (Jo 5:1-16), al mismo tiempo que también ayudará a renovar las comunidades cristianes a la luz del Evangelio.

Sé de cristianos valencianos que han trabajado el Documento Preparatorio, como el grupo de la parroquia de San Jaime de Algemesí, un grupo que, desde hace más de treinta años, periódicamente, se reúne para leer, comentar y reflexionar la Sagrada Escritura. En el documento que este grupo ha trabajado y en las reflexiones que ha hecho llegar al Vaticano, aunque se reconoce una cierta desconfianza, como me comentaba el amigo Vicent Niclòs, los integrantes de este grupo no quieren desfallecer y por eso continúan pidiendo en las propuestas que sus miembros han enviado a Roma, “lo que es justo y necesario para nuestro pueblo”.

Entre las conclusiones a que han llegado los miembros de este grupo, destaca en primer lugar una constatación clara: “la poca conciencia de comunidad que existe entre los diferentes grupos” y por eso piden “crear comunidad, avanzar en el conocimiento de Cristo y trabajar la acogida y el acompañamiento. Este grupo constata también un hecho bastante triste: y es que en la Iglesia “se fomenta una concepción individualista” y por eso mismo “se habría de trabajar una fe más participativa”, que hiciese posible “conocer y escuchar la Palabra de Dios, caminar juntos y escucharnos de veras”, ya que desgraciadamente, en una Iglesia jerarquizada, a los laicos no se les tiene en cuenta y por eso no son escuchados. Con valentía, este grupo de Algemesí pide “escuchar y acercarse a los descartados y excluidos que no tienen la oportunidad de expresar su voz”. De aquí la “necesidad del diálogo” en el seno de la Iglesia, escuchando a todos (y no solo a los sacerdotes, a los obispos y a los religiosos), “para hacer fructificar el amor” y de esta manera “avanzar con valentía”.

Aprender la lengua propia en los seminarios

Este  grupo de Algemesí también constata en sus conclusiones, el escándalo que supone, por parte de la jerarquía del País Valenciano, el hecho de que nuestros obispos, desde hace siglos, continúan rechazando y excluyendo el valenciano en la Iglesia, cosa que es un “desprecio y un escarnio público”, ya que existe una “marginación intencionada, reiterada y permanente” de nuestra lengua en la Iglesia. Por eso este grupo valenciano pide que “los ministros ordenados aprendan la lengua propia en los Seminarios. Y es que a pesar que las Constituciones Sinodales de Valencia y el  Plan Pastoral Diocesano, pedían la normalización del valenciano (o catalán), con la publicación de los libros litúrgicos en valenciano, y de una manera particular la aprobación (por fin) del Misal Romano en valenciano, los obispos (haciendo caso omiso de lo que pedían aquellas asambleas), no han hecho nada de lo que pedían los participantes que aprobaron las Constituciones Sinodales de Valencia y del Plan Pastoral Diocesano.

El grupo de Algemesí cuestiona en sus conclusiones enviadas a Roma, que se priorice la misa dominical por encima de la atención integral y de calidad y por eso a menudo, “los jóvenes se aburren en misa, debido, en buena parte, a las “cotillas litúrgicas” y a la “falta de participación en las celebraciones litúrgicas”. Hace falta, como pide este grupo, “dinamizar el edificio” y un mayor compromiso de las comunidades cristianas con “la justicia social, los derechos humanos o la ecología”. Igualmente se pide una mayor “corresponsabilidad y no tanta clericalización” (como existe en la actualidad) en el seno de la Iglesia.

Otro punto a destacar de las propuestas que este grupo de Algemesí ha enviado al Vaticano, es “la falta de diálogo de la diócesis con las otras diócesis de su ámbito social-cultural-político”, así como también “la falta de sintonía entre la Iglesia institucional y el mundo actual”. También es importante, como destaca este grupo, “la asunción de responsabilidades por parte de los laicos y no identificar “la autoridad con el poder”. Por eso este grupo pide “reducir organismos consultivos”, para “dar voz y voto a los distintos estamentos de la Iglesia”. Y es que si la Iglesia lo somos todos, no se puede dar a los laicos (como precocinado) lo que los obispos y los sacerdotes han preparado ellos solos.   

Formalismo, intelectualismo e inmovilismo

En la inauguración del Sínodo en Roma, el papa nos recordó los tres riesgos donde puede caer la Iglesia: el formalismo, el intelectualismo y el inmovilismo. Y por eso, Francisco pedía a Dios que nos libere de “convertirnos en una Iglesia de museo, hermosa pero muda, con mucho pasado y poco futuro” (Religión Digital, 9 de octubre de 2021). 

Solo si en este camino escuchamos la voz del Espíritu, con los oídos y todavía más con el corazón, como desea este grupo de Algemesí, podremos descubrir “el rostro y la forma de una Iglesia sinodal”, tal como pide el texto preparatorio del Sínodo. Y es por eso que el papa ha invitado a la Iglesia a “aprender a escucharnos: obispos, sacerdotes, religiosos y laicos”, para de esta manera pasar del desencanto y del cansancio a la esperanza. Seguro que si se escuchasen las reflexiones de este grupo de Algemesí, la sinodalidad de la Iglesia sería una realidad.

Un grito desde Honduras

Honduras
Honduras

«Estoy convencido que tu voz resonará como un eco poderoso en las distintas latitudes de nuestra Casa Común y que la sinergia de nuestras voces se convertirá en un clamor mundial que subirá al cielo»

«Tu grito es la continuidad de una herencia compartida de aquellos que se posicionan a favor de los descartados de la historia»

«Déjame aterrizar tu encíclica a la realidad hondureña. La llamo el grito de las tres M. El grito de las Mujeres, el grito de los Migrantes y el grito de los menores de edad»

«Amigos de Jesús es un sueño compartido, un santuario de sanación, transformación y esperanza»

Por Patricio Lynch, Honduras

¡Querido Hermano Francisco! Gracias por la encíclica Fratelli tutti, la recibimos con alegría y como un signo de los tiempos. Me animo a sugerir que mientras la escribías estabas gritando. ¡Sí! Un grito entrañable, de denuncia y de anuncio. Francisco, estás gritando, pero no es un grito impertinente, desmedido, impositivo ni amenazante. Es el grito del Evangelio de Jesús del cual Francisco de Asís había comprendido como un llamado a la fraternidad universal. Citando tus palabras Santo Padre: “Les propongo una forma de vida con sabor a Buena Noticia. Invito a un amor que va más allá de las barreras de la geografía y del espacio”. 

Estoy convencido que tu voz resonará como un eco poderoso en las distintas latitudes de nuestra Casa Común y que la sinergia de nuestras voces se convertirá en un clamor mundial que subirá al cielo. Por supuesto, habrá resistencias, indiferencia, oídos sordos, o quienes quieran gritar más fuerte para callar tu voz. 

Fratelli tutti
Fratelli tutti

Tu grito es la continuidad de una herencia compartida de aquellos que se posicionan a favor de los descartados de la historia.  Millones de hermanos y hermanas que ya no tienen voz, que han perdido hasta la fuerza para gritar. Pareciera que a muchos ya no les interesa escuchar o se encuentran ensordecidos por una cultura que anestesia las conciencias, autorreferencial e individualista. 

Como paisano tuyo me animo a gritar con vos, pero no desde nuestro terruño del fin del mundo, sino desde la querida tierra de Honduras. Junto a mis hermanos hondureños te acercamos el grito con el espíritu Lenca, misquitos, garífunas y tawahkas, entre otros. 

En estas tierras la opulencia está en manos de una minoría cada vez más pequeña y abruma la pobreza de las mayorías.  Déjame aterrizar tu encíclica a la realidad hondureña. La llamo el grito de las tres M. El grito de las Mujeres, el grito de los Migrantes y el grito de los menores de edad.  

La mujer hondureña es la primera en sufrir las consecuencias de la pobreza estructural. Abuso, reducción al ámbito de lo doméstico, violaciones, roles estereotipados, menor acceso al trabajo, femicidios, y podría seguir. Desgarra ser testigo del machismo que atraviesa estas tierras como en gran parte de nuestra Latinoamérica. ¡Hay que levantar la voz y desterrar este rasgo cancerígeno tan presente! 

Honduras

La otra M es la crisis humanitaria de los migrantes. Son recurrentes las famosas caravanas de hondureños que junto a otros hermanos centro americanos salen de sus países en búsqueda de un futuro mejor. 

Pero quiero detenerme particularmente en el último grito. Y quiero gritar bien fuerte. El grito de los menores de edad, el grito de los niños y niñas. Una inmensa mayoría atraviesan situaciones abusivas. Desde temprana edad solo conocen diversidad de violencias y maltrato. Sumado a esto la delincuencia organizada, el narcotráfico, las maras, el sicariato. 

Francisco, nos invaden estadísticas y somos expertos en hacer diagnósticos, pero los fríos números no mueven las entrañas, necesitamos ponerle rostros a los fríos números, por eso quiero finalizar narrando esta pequeña historia que resumen las tres M.

Un niño tirado al borde de la frontera con El Salvador, sin nombre, con peso de un bebé, con calcetines en las manos, ya que se estaba muriendo por desnutrición y se las mordía como instinto de supervivencia. De alrededor unos 6 a 7 años, pero con el peso de uno de 3 años.  Sin saber hablar fue encontrado por las Misioneras de la Caridad quienes lo llevaron al hospital y después a nosotros.

Honduras

Le pusimos nombre, Oscarito, en honor al santo salvadoreño, lo alimentamos, lo tratamos con amor y dignidad. Era conmovedor verlo sonreír. Pero el tremendo maltrato que recibió en su corta vida fue de tal magnitud que sólo sobrevivió 40 días con nosotros. Pero estoy seguro de que por primera vez experimento el verdadero amor y vivió sus últimos 40 días con dignidad y también murió con dignidad, no tirado como basura de descarte en una carretera internacional. Yo me pregunto… ¿Cómo puede pasar esto? 

Nos invitaste a soñar Francisco. Amigos de Jesús es un sueño compartido, un santuario de sanación, transformación y esperanza. Te quiero aclarar algo: Se escuchan muchos gritos en el Hogar, pero ya no gritos de dolor sino de niños jugando, gritos de niños haciendo travesuras, en definitivo…  de niños que han vuelto a ser niños. 

¡Seguí gritando Francisco!

2º Aniversario de Casaldáliga

En memoria de Pedro Casaldáliga: 8 agosto 2020-2022

Benjamín Forcano


Hacemos memoria, tras dos años de su muerte. Mi escrito de entonces, sirve para retratarlo y asimilar un modelo de vida cristiana, que sigue comprometiéndonos hoy con mayor urgencia.
“Vivir como Jesús de Nazaret,
le hizo pobre, libre y profeta”
Para el día de su muerte, Pedro tenía escrito:
Hiciste la belleza
porque sabías que mis ojos
exultarían viéndola.
Me esperas en la muerte
porque sabes
que necesito verte.

Tumba de Pedro Casaldáliga – Foto Rômu

“Su testimonio quedo clavado en el alma de la Sociedad y de la Iglesia, tan profundo que en el futuro será como faro que haga imposible oscuridades y encallamientos del pasado y haga realidad sus sueños de una humanidad fraterna, más justa y libre”
“Su coherencia de vida, confiere a Pedro libertad profética y credibilidad universal”

“En la visita ad limina, tuvo también una sesión en que los cardenales Gantin y Ratzinger lo sometieron a examen. Casaldáliga contestó con serenidad y gran lucidez”
“Pedro es un hombre libre ante las instituciones, sean políticas o religiosas; libre ante las personas, los grupos y las ideologías”
Como si fuera ayer, va esta “memoria” en el segundo aniversario de la muerte de nuestro querido Pedo Casaldáliga.

1 ¿Pedro Casaldáliga fue siempre el mismo?
Escribir sobre Pedro Casaldáliga cuando nos dejó en la tierra la estela luminosa de sus 92 años, es un desafío y una interpelación. Y es también un deber, un servicio a la humanidad para quienes lo hemos conocido y compartido su estilo de evangelizar en la Iglesia y en la sociedad.

Yo lo conocí, siendo claretiano como él, por los años 1967, cuando él rondaba los 39 años y yo los 32. Fecha clave porque Pedro, con su labor de 6 años en Sabadell con los obreros y emigrantes; 3 años en Barcelona como animador de comunidades cristianas y movimientos sociales; 3 años en Barbastro como formador de seminaristas claretianos y misionero en el Pirineo; 4 años en Madrid como director de la revista “El Iris de Paz” = “Revista de Testimonio y esperanza” y otras actividades; y en Guinea como impulsor de los Cursillos de Cristiandad, había como anticipado no poco de lo que el concilio Vaticano II aportó y elaboró para la Iglesia universal.

Y como remate de este período, fue elegido para asistir como delegado en 1968 al Capítulo General de los Claretianos, que se proponía asimilar la renovación decretada por el Vaticano II. Según entreveíamos, a los jóvenes nos tocó vibrar con la tarea de este Capítulo claretiano, apostando decididamente por la tendencia renovadora, pilotada por Casaldáliga, denominado en aquella ocasión como el Che de la sierra maestra claretiana. Y, como cumbre de sus deseos, Pedro decidió, acabado el Capítulo, cumplir su sueño de irse a Misiones, concretamente a la Amazonía del Brasil, al Matto Grosso.

Sin este terreno previo, no se entiende el itinerario posterior de Pedro Casaldáliga. Su excepcional modo de vivir y evangelizar no comienza con su ida al Matto Grosso. Es anterior y no hace sino confirmarse en el nuevo contexto en que le toca actuar.

La savia que lo alimentaba estaba ya dentro. Pedro lo expresa con naturalidad: “Los pobres son la niña de mis ojos. A mí siempre se me ha quebrado el corazón ver la pobreza de cerca. Me he llevado bien con la gente excluida. Soy incapaz de presenciar un sufrimiento sin reaccionar. Por otra parte, nunca me he olvidado de que nací en una familia pobre. Me siento mal en un ambiente burgués. Siempre me pregunté que si puedo vivir con tres camisas, por qué voy a necesitar diez en el armario. Los pobres de mi Prelatura viven con dos, de quita y pon. Estoy convencido de que no se puede ser revolucionario ni profeta, ni libre sin ser pobre. Siendo pobre me siento libre de todo y para todo. Mi lema fue: ser libre para ser pobre y ser pobre para ser libre”.

Si sientes la pobreza como una cuestión de justicia y decencia humana, necesariamente sentirás compasión, mostrarás amor y te rebelarás con indignación. “No podíamos ver todo eso con los brazos cruzados. Quien cree en Dios, debe creer en la dignidad del hombre. Quien ama al Padre, debe servir a los hermanos. El Evangelio es un fuego que le quema a uno la tranquilidad. No se puede ser cristiano y soportar la justicia con la boca callada. Jesús dice en el Evangelio que El nos juzgará el último día por lo que hayamos hecho con nuestros hermanos más pobres y pequeños”.

2 .Su coherencia de vida, confiere a Pedro libertad profética y credibilidad universal
Después de tratar y encomiar a gente eminente por su defensa de la justicia y la verdad, me resulta difícil encontrar un testimonio tan contundente como el de Pedro Casaldáliga. Pedro muestra coherencia extrema entre lo que dice y hace y por eso es creíble.

Lo llamamos el “Obispo de los pobres” y, como a él, a otros. Pero Pedro lo siente como si le fuera algo natural: “Señor, no sé si he sabido hallarte en todos, pero siempre te he amado en los más pobres”. Y la confesión se convierte en realidad como acaso nadie puede imaginar: “Cuando me muera, advierte firme al “Movimiento de Trabajadores sin Tierra”: me enterráis junto al rio Araguaia, en la tierra, donde yo he enterrado a tantos indígenas, a tantos peones perseguidos o huidos de Haciendas y a tantos niños sin caja. “Oidlo bien: como un pobre más, siete palmos de tierra, una crucecita de palo y… la resurrección” .

A la mente, puede que nos venga ahora la fastuosidad de los entierros de Papas, Obispos incluso beneméritos, en catedrales, con mausoleos de mármol, personajes venidos del mundo entero, ceremonias ostentosas, exhibiendo indumentaria, títulos y honores. Pedro Casaldáliga no podía acceder a otra cosa que a su identidad con los más pobres, pues era su obispo.

3 ¿Qué o quién da base a la libertad de Pedro Casaldáliga?
Digo esto, porque encuentro natural que mucha gente se pregunte: ¿De dónde le viene a Pedro la libertad de cuestionar procedimientos, costumbres, normas que no ayuden a vivir según el Reino de Dios?

Le viene, en respuesta suya, de sentirse en radical seguimiento e identificación con Jesús de Nazaret, lo cual implica adoptar el obrar mismo de Dios que se nos revela en Jesús, su hijo predilecto. Y si todos nosotros somos con Jesús hijos de Dios, debemos reconocerlo sobre todo en sus hijos más desatendidos y necesitados. Jesús en una de sus narraciones magníficas lo deja bien claro: “Os encontrareis con gente que pasa hambre, que tiene sed, que es extranjero, no tiene que vestir, está enfermo o está en la cárcel,…Os lo repito: cuanto hagáis con cada uno de estos hemanos mios más humildes lo estáis haciendo conmigo mismo”( 25, 35-40).

El tener a Dios como Padre supone obrar como El y, en consecuencia, obrar como Jesús: “Rezar por los que os persiguen, querer a los que no os quieren, mostrar afecto a los que no son de vuestra gente, no ofender a los que os afrentan, compartid generosamente lo que teneis y no volver nunca la espalda a los que os piden” (Mt 5, 9-48) .

Es engañoso, por tanto, creerse conocer a Dios y llevarse bien con él sin portarse como conviene con sus hijos. La grandeza del hombre no consiste en dominar, sino en servir y nada hay que lo aleja tanto de él como el odio contra uno cualquiera de nuestros prójimos.
El odio rebaja y degrada al ser humano, lo hace incapaz de ver su yo reflejado en el otro y de estimarlo como si se tratara de uno mismo. Nadie puede ser uno mismo si no logra aceptar al diferente, al otro y tratarlo como a sí mismo.: “Quien dice amar a Dios , a quien no ve ; y aborrece a su prójimo a quien ve; ese tal es un mentiroso”.

Quizás comprendamos ahora de dónde le viene a Pedro Casaldáliga la gran libertad de cuestionar ante quien sea cualquier comportamiento eclesiástico o civil, que no concuerde con los principios del Reino de Dios. El le ha mostrado fidelidad total y de ella no le apartará soborno ni amenaza alguna. Y es que en su testimonio está presente el espíritu mismo de Dios: “Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”. Y ahí, creyentes y no creyentes, clamarán: “Chapoo”, como me lo expresó en cierta ocasión Julio Anguita al hablarle yo de Pedro Casaldáliga.

Sólo procediendo de esta manera, se entiende que Pedro pida a la madre de Jesús que nos enseñe:
“A ese Jesús carne de su carne, más nuestro que suyo, más del pueblo que de casa, más del mundo que de Israel, más del Reino que de la Iglesia, aquel Jesús que por el Reino del Padre, se arrancó de sus brazos de madre y se entregó a la muchedumbre, sólo y compasivo, poderoso y servidor, amado y traicionado,fiel ante los sueños de su Pueblo, fiel contra los intereses del Templo, fiel bajo las lanzas del Pretorio, fiel hasta la soledad de la muerte» (Pedro Casaldáliga, p.96).

4 Hecha suya la vida de Jesús, Pedro entra en todo y a todos con su misma libertad
Si Pedro Casaldáliga tomaba parte en todo ámbito y problema humano, era porque debía colaborar a resolverlo con la sabiduría y fuerza liberadoras del Nazareno.
Su caminar en este planeta tierra, iba a estar señalado por las palabras y acciones de cada lugar y momento, siempre al estilo de Jesús para lograr esa gran familia de hermanos e hijos de Dios.

El desafío es permanente en un mundo donde todos tratamos de abrirnos camino buscando que se nos reconozca y se nos reserve un puesto en la sociedad. Nadie viene a este mundo por sí mismo ni para sí solo. Somos dependientes y desde esa dependencia nacemos, nos necesitamos y nos relacionamos y nos aceptamos.
La aceptación supone que somos portadores de una misma naturaleza, que somos capaces de conocerla y cuidarla en nosotros mismos y en los demás, secundando la norma universal de “Tratar a los demás como nosotros queremos que nos traten”. La vida de todos es tan digna como la nuestra, sujeto de unos mismos derechos y obligaciones.

Por tanto, se sea varón o mujer, joven o viejo, blanco negro, europeo, americano o asiático, trabajador de una u otra profesión, constituimos una comunidad humana universal , que descarta cualquier tipo de exclusión o discriminación. Todos somos ciudadanos, con la dignidad y derechos que nos son propios, siendo creyentes o ateos. Pero, lo que en modo alguno se puede

admitir es la pretensión de quienes , idólatras del dios dinero, se dedican a sacrificar en su altar, miles y millones de vidas para superar la frustración de su egoísmo y codicia y la desesperación de su malograda vida.

5 Algunos hechos relevantes del vivir “libre y pobre –pobre y libre” de Pedro
Creo interpelante recordar ahora algunos hechos en los que Pedro manifiestó de maneras relevante su libertad profética:
-La innovación ritual y programática de su Consagración episcopal
– El no ir a Roma para hacer la visita “ad limina”
-La acogida del equipo expulsado de la Congregación claretiana
-Su viaje a Nicaragua para apoyar la Revolución Sandinista.
A)- Inusual la celebración de su Consagración episcopalPedro
Casaldáliga llegó ilusionado al Matto Grosso, consciente de que llegaba a un lugar donde le tocaría mostrar la fuerza liberadora del proyecto de Jesús. Llegó en 1968 y a los cuatro meses, se propuso visitar y conocer el lugar y condiciones de vida de la gente entre quienes iba a realizar su misión.

Pasaron casi tres años y ya tenía en su mano el mapa de lo que pronto iba a ser su Prelatura: un territorio de 150.000 km. , 1/3 de España, con fincas de hasta 700.000 hectáreas. Le quisieron nombrar obispo y él se negaba, pero muchos amigos le obligaron a que aceptara para poder trabajar más y mejor para el bien de todos.
En pocos días, logró tener a punto el Documento “Una Iglesia en conflicto con el latifundio y la marginación social”.

Y sobrevino lo que acaso nadie esperaba: la alarma, el escándalo y la persecución. Gobierno, Policía y hasta el mismo Nuncio le pideron que no lo publicara en el extranjero. Pedro acababa de dar puntilla a la complicidad histórica de una Iglesia con los poderosos de este mundo. Hasta cinco veces estuvo a punto de ser expulsado del país. Pero el Papa Pablo VI lo defendió: “ Tocar a Pedro es tocar al Papa”. Y se evitó la expulsión.

En su consagración episcopal, Pedro Casaldáliga dejo bien plasmado su programa pastoral, expresado en una celebración que sobrepasó todo ritualismo tradicional.
Poéticamente anunciaba:
Tu MITRA será un sombrero de paja; el sol y la luna; la lluvia y el sereno; el pisar de los pobres con quien caminas y el pisar glorioso del Señor.

Tu BÁCULO será la verdad del Evangelio y la confianza del pueblo en ti.
Tu ANILLO será la fidelidad a la Nueva Alianza del Dios Liberador y la fidelidad al pueblo de esta tierra.
Tu ESCUDO la fuerza de la esperanza y la libertad de los hijos de Dios.
Tus GUANTES el servicio del amor.

B) Negación de ir a Roma para realizar la “Visita ad limina”
Pedro consecuente consigo y la tarea eclesial que le correspondía, decidió no hacer la “Visita ad limina” para ver al Papa, que los obispos tienen que hacer por prescripción canónica cada cinco años. El lo explicó: tales visitas no cumplen con su objetivo de informar al Papa sobre los problemas de cada diócesis, se reducen a un despliegue de ceremonias más o menos ostentosas. Y añadía ademá: Yo soy un pobre y los pobres no viajan.

Pedro cumplió su palabra, jamás viajo a España, ni siquiera cuando murió su madre, (cuya noticia yo le trasmití). Lógicamente, de Roma le llamaron la atención, le enviaron un delegado y él admitió que si el Papa lo deseaba, él lo haría sin demora. Luego resulta que tardaron más de dos años en recibirlo. Y sabiendo la repercusión que iba a tener, determinaron que la difusión fuera nula o lo menos posible, que llevara sotana, y se abstuviera de hacer declaraciones públicas.

Pedro se había hecho preceder con una carta al Papa, donde ponía en acción su corresponsabilidad episcopal, mencionándole una serie de puntos que debía acometer para transformar la Iglesia y hacerla fiel seguidora de Jesús. Tuvo también una sesión en que los cardenales Gantin y Ratzinger lo sometieron a examen. Casaldáliga contestó con serenidad y gran lucidez.

Posteriormente, con una dureza ajena a este encuentro, oficiales de la Curia mandaron a Casaldáliga un documento de unos 10 puntos controvertidos, para que los firmase. Casaldáliga los rechazó argumentando que no era eso lo que él y el Papa (incluidos los dos cardenales) habían acordado. Y la cosa terminó ahí.

C) Pedro Casaldáliga, sin dudarlo acogió al equipo claretiano expulsado de la Congregación
Muchos teólogos hubieron de afrontar represión y censura debido a la involución instaurada por los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI. Yo formaba comunidad claretiana con otros cinco compañeros más, creada expresamente por nuestros superiores para enseñar, difundir y asegurar la renovación del concilio Vaticano II.

Publiqué por entonces el libro “Nueva Etica Sexual” que, tras unos años de pacífica circulación, fue sometido a examen por Roma, dictando después de largo proceso, sentencia de prohibición del libro y del autor. Los cinco compañeros se solidarizaron conmigo y asumimos juntos la decisión de no tolerar la disolución de la comunidad. Al no aceptar dicha disolución, tuvimos que emprender una serie de recursos que anulara la orden dada. La decisión, tomada en última y máxima instancia, nos expulsaba de la Congregación.

Esto suponía que seguíamos siendo sacerdotes, pero teníamos que buscar un obispo benévolo que nos acogiera. Dentro de España vimos que no era nada fácil que un obispo acogiera a un grupo de seis, en tales circunstancias.

Y, dado que con Pedro, además de claretiano, teníamos intensa y convergente relación, procedimos a exponerle con tiempo si nos acogía en su Prelatura, llegado el caso. Producida la sentencia, teníamos asegurada ya su respuesta, que me comunicó en persona cuando lo visité. Fueron éstas sus palabras: “Mira , Benjamín, por el amor que os tengo, contad incondicionalmente conmigo hasta la muerte. Soy vuestro obispo”.
Y, desde entonces, se incrementó y reforzó la red inmensa de amigos y colaboradores que, en España sobre todo, habíamos construido. Eramos, en palabras suyas, “La trinchera teológica de la Prelaturas en el Primer Mundo”.

D) Su solidario e incondicional apoyo a la revolución sandinista
AL igual que Een los anteriores puntos, tengo ser breve. Pedro, no viajaba ni salía del Brasil según tenía decidido, pero viajar a Nicaragua era una prueba de su libertad profética. No le eran favorables los aires de la política internacional, del superconservador Papa polaco Juan Pablo II, ni por supuesto la posición de los obispos de Nicaragua.

Pero, Pedro, en conciencia y en fidelidad al Evangelio, tenía que hacerse presente para apoyar la revolución sandinista, -revolución la más “pura” de la historia-, también la primera que se hacía con la Iglesia y no contra la Iglesia, y así poder ejercer en medio de ella la pastoral de la Frontera y de la Consolación.
Vivo e interpelante es el libro que escribió “Nicaragua combate y profecía”.
Lo dedica a todo el pueblo nica: “Digo en voz alta lo que en conciencia no podía dejar de decir. Y a cuantos creen en el Dios de la Vida y de la Liberación les pido que oren también -además de actuar- para que el Reino siga aconteciendo en Nicaragua” .

“Una reciente señal de la envergadura del fenómeno nicaragüense es que su sola y estimulante presencia ha motivado a salir de Brasil por primera vez en 18 años, al obispo y poeta Pedro Casaldáliga, quien ejerce una incansable labor evangelizadora. Durante dos meses se integra a una tierra que se puebla de hombres y mujeres que, aun discrepando sobre el cielo, coinciden sobre el suelo y sin violencia ni mayores desgarramientos convierten aquella tierra de nadie en tierra de todos” (Mario Benedetti).

“Pedro Casaldáliga prolonga la estirpe de ciertos padres de nuestra fe latinoamericana. Igual que aquellos en su tiempo, también Pedro en el nuestro es incomprendido, mal visto, obligado a justificarse ante las más altas esferas de la Iglesia. Y en el caso de que Nicaragua sea invadida –ha prometido Pedro- volverá a ella , para consolar y estar en la frontera , para dar vida s sus hermanos , como Dios manda” (Leonardo Boff).

6) El lema de Pedro: ser libre para ser pobre y ser pobre para ser libre.
“Mi lema, escribe Pedro, fue: ser libre para ser pobre y ser pobre para ser libre”.
En el sistema eclesiástico, la libertad brilla por su ausencia. Educa para la obediencia, no para la libertad. Quizás por eso, Pedro deja escrito: “Si me bautizas otra vez, un día…; di a Dios y al mundo, que me has puesto el nombre de Pedro-Libertad”.

Pedro es un hombre libre ante las instituciones, sean políticas o religiosas; libre ante las personas, los grupos y las ideologías; es la palabra libre, el gesto en rebeldía , la osadía que bebe en la fuente del Espíritu, que es viento y fuego y revienta estructuras y cadenas.

Es difícil manipular a Pedro. El es él, y porque es él antes que todo, su relación con las cosas y con las personas es de extremo respeto, delicadeza y libertad. Trata a todos y a todas exactamente igual, se entrega entero en cada encuentro y quien se relaciona con él sale convencido de que fue tratado como alguien muy especial y único.

Si Pedro es libre es porque a la vez es pobre. Lo tiene muy claro: la actitud ante los pobres define la actitud ante Dios. Encontrarse con el pobre es encontrarse con Dios. Por tanto, quien no toma en serio al pobre, no puede encontrarse con Dios: “Quien cree en Dios, debe creer en la dignidad del hombre. Quien ama al Padre, debe servir a los hermanos. El Evangelio es un fuego que le quema a uno la tranquilidad. No se puede ser cristiano y soportar la justicia con la boca callada. Jesús dice en el Evangelio que El nos juzgará el último día por lo que hayamos hecho con nuestros hermanos más pobres y pequeños”.

Pedro Casaldáliga

“Si vivir es convivir, todos y todas debemos ser reconocidos como personas en la radical dignidad de la raza humana. La más esencial tarea de la Humanidad es humanizarse-. Humanizar la Humanidad es la misión de todos, de todas, de cada uno y de cada una de nosotros. La ciencia, la técnica, el progreso solamente son dignos

de nuestros pensamientos y de nuestras manos, si nos humanizan más. Y esto nos compromete a transformar el mundo juntos.

El pequeño mundo del propio corazón, del propio hogar, de la vecindad y de el gran mundo de la política y de la economía y de las instituciones. Otra ONU es posible, y necesaria. La paz y el diálogo son necesarios entre las religiones para que haya paz en el mundo. Un diálogo generador de humanidad. Es hora, pues, de creer en plural unidad en el Dios de la vida y del amor y de practicar la religión como justicia, servicio y compañía. Un Dios que separa la humanidad es un ídolo mortífero”.
Su radicalidad por la pobreza y libertad, la tiene escrita Pedro en estos versos:
No tener nada.
No llevar nada.
No poder nada.
No pedir nada.

Y, de pasada,
no matar nada;
no callar nada.

Solamente el Evangelio, como una faca afilada,
y el llanto y la risa en la mirada,
y la mano extendida y apretada,
y la vida, a caballo, dada.

Y este sol, y estos ríos, y esta tierra comprada,
para testigos de la revolución ya estallada.

¡Y mais nada!

El epitafio de Don Pedro Casaldàliga
Su radicalidad le ha llevado a decir: “El teólogo Karl Rhaner escribía en el siglo XXI un cristiano, o será místico o no será cristiano. Que conste que yo considero a Rhaner como el mayor teólogo del siglo XX. Sin embargo, creo, con la más estremecida convicción evangélica, que hoy, ya en el siglo XXI, un cristiano o cristiana, o es pobre y/o aliado o aliada visceralmente de los pobres, o no es cristiano, no es cristiana. Ninguna de las famosas notas de la Iglesia se mantiene en pie si se olvida esta nota fundamental, la más evangélica de todas: la opción por los pobres”.
Pedro siendo distante, extranjero y prójimo se hace hermano universal.

“Cuando los tiempos actuales perturbados hubieren pasado, cuando las desconfianzas y mezquindades hubieren sido engullidos por lo vorágine del tiempo, cuando miremos para atrás y consideremos los últimos decenios del siglo XX y los comienzos del siglo XXI, identificaremos una estrella en el cielo de nuestra fe, rutilante, después de haber parado nubes, soportando oscuridades y venciendo tempestades: es la figura simple, pobre, humilde, espiritual y santa de un obispo que, extranjero, se hace compatriota, distante se hace prójimo y prójimo se hace hermano de todos, hermano universal: Don Pedro Casaldáliga” (Leonardo Boff, p. 103).

Mujeres sacerdotes

Mujeres sacerdotes: la historia que han falseado Papas y teólogos

El sacerdocio de las mujeres
El sacerdocio de las mujeres

Durante las últimas décadas han aparecido rigurosas investigaciones científicas, numerosos documentos y declaraciones de teólogos y teólogas, de movimientos cristianos de base, de organizaciones cívico-sociales, e incluso de obispos y cardenales de la Iglesia católica, reclamando fundadamente el acceso de las mujeres al sacerdocio

‘Ordinatio sacerdotalis. Sobre la ordenación sacerdotal reservada sólo a los hombres’ (22 de mayo de 1994) es la más contundente de todas las declaraciones contra el sacerdocio femenino que zanja la cuestión y cierra todas las puertas a cualquier cambio en el futuro con un tono dogmático y absoluto impropio de una declaración que choca con los datos de la historia

Unos meses antes de renunciar al pontificado, Benedicto XVI, citando la ‘Ordinatio sacerdotalis’, de Juan Pablo II, ratificó la prohibición de la Iglesia católica de ordenar a mujeres con un tono más contundente todavía al aseverar que dicha prohibición es parte de la constitución divina de la Iglesia

Es verdad que la historia no es pródiga en ofrecer relatos de mujeres sacerdotes. Esto no debe extrañar ni sorprender, ya que ha sido escrita por varones, en su mayoría clérigos, y su tendencia ha sido a ocultar el protagonismo de las mujeres en la historia del cristianismo y a mitificar el sacerdocio patriarcal

Según consta en algunas tradiciones evangélicas, las mujeres se incorporaron al movimiento de Jesús en igualdad de condiciones que los varones. Esta práctica religiosa inclusiva suponía una verdadera revolución en el seno de la sociedad y la religión judías

Por Juan José Tamayo

Durante las últimas décadas han aparecido rigurosas investigaciones científicas, numerosos documentos y declaraciones de teólogos y teólogas, de movimientos cristianos de base, de organizaciones cívico-sociales, e incluso de obispos y cardenales de la Iglesia católica, reclamando fundadamente el acceso de las mujeres al sacerdocio. Todos ellos consideran la exclusión femenina del ministerio sacerdotal como una discriminación de género que es contraria a la actitud inclusiva de Jesús de Nazaret y del cristianismo primitivo, va en dirección opuesta a los movimientos de emancipación de las mujeres y a las tendencias igualitarias en la sociedad, la política, la vida doméstica y la actividad laboral.

El Magisterio eclesiástico católico contra el sacerdocio de las mujeres

El alto magisterio eclesiástico católico responde negativamente a esa reivindicación, apoyándose en dos argumentos: uno teológico-bíblico y otro histórico, que pueden resumirse así: Cristo no llamó a ninguna mujer a formar parte del grupo de los apóstoles, y la tradición de la Iglesia ha sido fiel a esta exclusión, no ordenando sacerdotes a las mujeres a lo largo de los veinte siglos de historia del catolicismo. Esta práctica se interpreta como la voluntad explícita de Cristo de conferir solo a los varones, dentro de la comunidad cristiana, el triple poder sacerdotal de enseñar, santificar y gobernar. Solo ellos, por su semejanza con Cristo, pueden representarlo y hacerlo presente en la eucaristía.

Estos argumentos vienen repitiéndose sin apenas cambios desde hace siglos y son expuestos en varios documentos de idéntico contenido, de los que destaco tres a los que apelan los obispos cada vez que los movimientos cristianos críticos se empeñan en reclamar el sacerdocio para las mujeres: la declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe Inter insigniores (15 de octubre de 1976) y dos cartas apostólicas de Juan Pablo II: Mulieris dignitatem (15 de agosto de 1988) y Ordinatio sacerdotalisSobre la ordenación sacerdotal reservada sólo a los hombres (22 de mayo de 1994). La más contundente de todas las declaraciones al respecto es esta última, que zanja la cuestión y cierra todas las puertas a cualquier cambio en el futuro con un tono dogmático y absoluto impropio de una declaración que choca con los datos de la historia: “Declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia”.

Unos meses antes de renunciar al pontificado, Benedicto XVI, citando la Ordinatio sacerdotalis, de Juan Pablo II, ratificó la prohibición de la Iglesia católica de ordenar a mujeres con un tono más contundente todavía al aseverar que dicha prohibición es parte de la constitución divina de la Iglesia y declarar que la Iglesia carece de autoridad para permitir el acceso de las mujeres al sacerdocio, ya que Jesucristo ordenó sacerdotes solo a hombres, y lo hizo voluntariamente.  

Cristina de Pisan
Cristina de Pisan

Es verdad que la historia no es pródiga en ofrecer relatos de mujeres sacerdotes. Esto no debe extrañar ni sorprender, ya que ha sido escrita por varones, en su mayoría clérigos, y su tendencia ha sido a ocultar el protagonismo de las mujeres en la historia del cristianismo y a mitificar el sacerdocio patriarcal. “Si las mujeres hubieran escrito los libros, estoy segura de que lo habrían hecho de otra manera, porque ellas saben que se les acusa en falso”. Esto escribía Cristina de Pisan, autora de La ciudad de las damas en 1404, la obra que suele considerarse protofeminista. Sin embargo, documentos no faltan, como voy a intentar mostrar.

Presidencia de las mujeres de la eucaristía en las iglesias domésticas

La mayoría de los estudios sobre el Nuevo Testamento, de las investigaciones históricas sobre el cristianismo primitivo y de las reflexiones teológicas actuales coincide en que no hay razones teológicas, bíblicas e históricas, y menos pastroales, para la exclusión de las mujeres de los diferentes ministerios eclesiales. Según consta en algunas tradiciones evangélicas, las mujeres se incorporaron al movimiento de Jesús en igualdad de condiciones que los varones. Esta práctica religiosa inclusiva suponía una verdadera revolución en el seno de la sociedad y la religión judías de carácter patriarcal y androcéntrico. Creo puede afirmarse que las mujeres recuperan en el movimiento de Jesús la libertad y la dignidad que les negaban los códigos domésticos romanos y las tendencias ortodoxas del judaísmo.

Las mujeres ejercieron funciones ministeriales y directivas en el cristianismo primitivo. En su libro El ministerio eclesial. Responsables en la comunidad cristiana (Ediciones Cristiandad, Madrid, 1983) Edward Schillebeeckx asevera que las mujeres, en cuanto responsables de las comunidades cristianas domésticas, pudieran presidir la celebración eucarística.

Dios, ¿legitimador del patriarcado?

Importantes investigaciones históricas desmienten las contundentes afirmaciones del magisterio papal, hasta invalidarlas y convertirlas en pura retórica al servicio de una institución jerárquico-piramidal-clerical como es la Iglesia católica, uno de los últimos y más eficaces bastiones del patriarcado, que apela a la masculinidad de Dios “Padre” y a la virilidad de Jesús de Nazaret para excluir a las mujeres del ministerio presbiteral, episcopal y papal. Dicha práctica excluyente de las mujeres del ámbito de lo sagrado y de la representación divina viene a confirmar las dos afirmaciones tan certeras de dos feministas del feminismo de la tercera ola: Mary Daly y Kate Millet. La primera afirma en su libro Más allá de Dios Padre (1973): “Si Dios es varón, el varón es Dios”. La segunda escribe en Política sexual (1970): “El patriarcado tiene a Dios de su lado”.

Theodora, episcopa

Para no alargar en exceso este artículo voy a citar dos de los estudios más rigurosos que invalidan las afirmaciones de los tres documentos antes citados: Cuando las mujeres eran sacerdotes (El Almendro, Córdoba, 2000), de Karen Jo Torjesen, catedrática de Estudios sobre la Mujer y la Religión en Claremont Graduate School, y los trabajos del historiador italiano Giorgio Otranto, director del Instituto de Estudios Clásicos y Cristianos de la Universidad de Bari. En ellos se demuestra, mediante inscripciones en tumbas y mosaicos, cartas pontificias y otros textos, que las mujeres ejercieron el sacerdocio durante los trece primeros siglos de la historia de la Iglesia. Veamos algunas de estas pruebas que quitan todo valor a los argumentos del magisterio eclesiástico.

Episcopa Theodora
Episcopa Theodora

Debajo del arco de una basílica romana aparece un fresco con cuatro mujeres. Dos de ellas son las santas Práxedes y Prudencia, a quienes está dedicada la iglesia. Otra es María, madre de Jesús de Nazaret. Sobre la cabeza de la cuarta hay una inscripción que dice: Theodora Episcopa (= Obispa). La ‘a’ de Theodora está raspada en el mosaico, no así la ‘a’ de Episcopa.

En el siglo pasado se descubrieron inscripciones que hablan a favor del ejercicio del sacerdocio de las mujeres en el cristianismo primitivo. En una tumba de Tropea (Calabria meridional, Italia) aparece la siguiente dedicatoria a “Leta Presbytera”, que data de mediados del siglo V: “Consagrada a su buena fama, Leta Presbytera vivió cuarenta años, ocho meses y nueve días, y su esposo le erigió este sepulcro. La precedió en paz la víspera de los Idus de Marzo”.

Otras inscripciones de los siglos VI y VII atestiguan igualmente la existencia de mujeres sacerdotes en Salone (Dalmacia) (presbytera, sacerdota), Hipona, diócesis africana de la que fue obispo san Agustín cerca de cuarenta años (presbiterissa), en las cercanías de Poitires (Francia) (presbyteria) y, en Tracia (presbytera, en griego), etcétera.

En un tratado sobre la virtud de la virginidad, del siglo IV, atribuido a san Atanasio, se afirma que las mujeres consagradas pueden celebrar juntas la fracción del pan sin la presencia de un sacerdote varón: “Las santas vírgenes pueden bendecir el pan tres veces con la señal de la cruz, pronunciar la acción de gracias y orar, pues el reino de los cielos no es ni masculino ni femenino. Todas las mujeres que fueron recibidas por el Señor alcanzaron la categoría de varones” (De virginitate, PG 28, col. 263).

En una carta del papa Gelasio I (492-496) dirigida a los obispos del sur de Italia el año 494, les dice que se ha enterado, para gran pesar suyo, de que los asuntos de la Iglesia han llegado a un estado tan bajo que se anima a las mujeres a oficiar en los sagrados altares y a participar en todas las actividades del sexo masculino al que ellas no pertenecen. Los propios obispos de esa región italiana habían concedido el sacramento del orden a mujeres, y estas ejercían las funciones sacerdotales con normalidad.

Febe de Cencreas
Febe de Cencreas

Un sacerdote llamado Ambrosio pregunta a Atón, obispo de Vercelli, que vivió entre los siglos IX y X y era buen conocedor de las disposiciones conciliares antiguas, qué sentido había que dar a los términos presbytera y diaconisa, que aparecían en los cánones antiguos. Atón le responde que las mujeres también recibían los ministerios ad adjumentum virorum, y cita la carta de Pablo de Tarso a los Romanos, donde puede leerse: “Os recomiendo a Febe, nuestra hermana y diaconisa en la Iglesia de Cencreas”. Fue el concilio de Laodicea, celebrado durante la segunda mitad del siglo IV, sigue diciendo en su contestación el obispo Aton, el que prohibió la ordenación sacerdotal de las mujeres. Por lo que se refiere al término presbytera, reconoce que en la Iglesia antigua también podía designar a la esposa del presbítero, pero él prefiere el significado de sacerdotisa ordenada que ejercía funciones de dirección, enseñanza y culto en la comunidad cristiana.

En contra de conceder la palabra a las mujeres se manifestó el papa Honorio III (1216-1227) en una carta a los obispos de Burgos y Valencia, en la que les pedía que prohibieran hablar a las abadesas desde el púlpito, práctica habitual entonces. Estas son sus palabras: “Las mujeres no deben hablar en la Iglesia porque sus labios llevan el estigma de Eva, cuyas palabras han sellado el destino del hombre”.

Encerrados en la torre de la ‘patriarquía

Estos y otros muchos testimonios que podría aportar son rechazados por el magisterio eclesiástico y por la teología de él dependiente, alegando que carecen de rigor científico. Pero, ¿quiénes son los teólogos, quiénes el papa, los cardenales y los obispos para juzgar sobre el valor de las investigaciones históricas? La verdadera razón de su rechazo son los planteamientos patriarcales en los que están instalados. El reconocimiento de la autenticidad de esos testimonios debiera llevarlos a revisar sus concepciones androcéntricas y a abandonar sus prácticas misóginas. Pero no parece que estén dispuestos a ello. Prefieren ejercer el poder autoritariamente y en solitario encerrados en la torre de su ‘patriarquía’, en vez de ejercerlo democráticamente y compartirlo con las mujeres, que hoy son mayoría en la Iglesia católica y, sin embargo, carecen de presencia en la mayoría de sus órganos directivos y se ven condenadas a la invisibilidad y al silencio.

Mujeres sacerdotes en la Iglesia católica, hoy

Es verdad que el papa Francisco nos sorprende gratamente con muy certeras críticas contra la discriminación de las mujeres en la sociedad y con iniciativas como la incorporación de tres mujeres, dos religiosas y una laica, en el dicasterio romano de Obispos, cuya función es el nombramiento de candidatos al episcopado. Pero en este mismo nombramiento aprecio una incoherencia o, mejor, una contradicción: las mujeres pueden elegir a los obispos sin poder acceder al episcopado.

Las nuevos miembros de la Congregación para los Obispos
Las nuevos miembros de la Congregación para los Obispos

Una segunda contradicción, todavía mayor que la anterior, es que, teniendo las mujeres la historia a favor de su ejercicio del ministerio presbiteral, el Código de Derecho Canónico impone a las mujeres ordenadas sacerdotes una pena mayor que a los pederastas: la excomunión, pero no a través de ninguna declaración oficial condenatoria, sino latae sententiae, es decir, automáticamente. Lo que significa que son las propias mujeres sacerdotes las que se auto-excomulgan.

El Código de Derecho Canónico impone a las mujeres ordenadas sacerdotes una pena mayor que a los pederastas: la excomunión

Pero, lógicamente, se niegan a hacerlo y siguen ejerciendo el ministerio, y en dicho ejercicio cuentan con el apoyo de un sector importante de la comunidad cristiana. Un ministerio al servicio de la comunidad cristiana, ejercido eso sí, clandestina o semiclandestinamente. Estamos ante una tercera contradicción, que afecta actualmente a 265 mujeres ordenadas dentro de la Iglesia Católica Romana en la Asociación de Presbíteras Católicas Romanas, iniciado hace veinte años en el río Danubio, que ejercen vocacionalmente su ministerio en el seguimiento de Jesús de Nazaret, el Cristo liberador, en los ambientes sociales más vulnerables.

Puedo dar fe de ello porque conozco a algunas de estas mujeres sacerdotes que ejercen el ministerio presbiteral de manera gratuita desde la opción por los pobres, no reproducen el clericalismo ni el patriarcado del sacerdocio masculino oficial, trabajan por una Iglesia no discriminatoria por razones de etnia, cultura, religión, clase social, género e identidad sexual y cuentan con una excelente acogida y un merecido reconocimiento en el seno de las comunidades de base y de los movimientos sociales, con quienes están comprometidas en la lucha por una sociedad más justa y eco-fraterno-sororal.

Día Internacional de los Pueblos Indígenas

La minería de oro y la violencia contra el pueblo yanomami

mujeres yanomami

En los últimos cinco años, Manos Unidas ha dedicado más de 17 millones de euros a financiar 225 proyectos destinados a poblaciones indígenas, la mayor parte de ellas en América Latina, para apoyar directamente a más de medio millón de personas

 | Manos Unidas

La creciente violencia que sufren los pueblos indígenas de América Latina, así como la constante presión que soportan sus territorios a consecuencia de actividades extractivas como la minería, la industria maderera, el agronegocio y los grandes proyectos energéticos, es la realidad que Manos Unidas vuelve a denunciar en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Recientemente, un representante del pueblo indígena yanomamiMauricio Iximaweteri, nos visitó para contarnos la durísima situación que viven las comunidades yanomami en Brasil.

Más de 16.000 personas de 273 comunidades yanomami se encuentran gravemente afectadas por la incursión en sus territorios de los garimpeirosmineros ilegales que ejercen violencia directa contra la población, en forma de asesinatos, violaciones y secuestros, y que ponen en marcha explotaciones mineras que contaminan, principalmente con mercurio, los ríos y los bosques de los que dependen las comunidades para su supervivencia.

Día Internacional Pueblos Indígenas - Yanomami - Minas de oro - Foto Bruno Kelly/HAY
Terrenos devastado por la minería cerca de las comunidades yanomami


Contaminación, enfermedades y abusos

Como nos explicó Iximaweteri y como queda constancia en un informe publicado el pasado abril («Yanomami Under Attack»), la minería ilegal afecta a los territorios yanomami desde la década de los 80, pero esta actividad se ha agravado en los últimos años: las explotaciones han aumentado un 46 % solo entre 2020 y 2021, con los consiguientes impactos en cuanto a ataques violentos a las comunidades, contaminación del entorno por mercurio y aumento de los casos de malaria y otras enfermedades infecciosas.

«Entran disparando con sus armas –asegura Mauricio–, violando a las mujeres yanomami y matando a los niños». Según distintos informes, la violencia contra los yanomami incluye el abuso sexual contra mujeres y niñas, el secuestro de personas, y la explotación laboral en condiciones altamente peligrosas para aquellos indígenas que se ven forzados a trabajar en las minas de oro.

A pesar de las denuncias de los yanomamis a lo largo de los últimos años, las autoridades brasileñas no han controlado la situación y las organizaciones indígenas acusan a las autoridades de facilitar la impunidad de los garimpeiros.

Tanto la Corte Interamericana de Derechos Humanos como la Comisión Episcopal Especial de Lucha contra la Trata de Personas, han expresado su profunda preocupación por la situación de violencia sistemática a la que hacen frente estas comunidades indígenas y urgen al Estado brasileño a que actúe de inmediato.

«Los garimpeiros entran disparando con sus armas, violando a las mujeres yanomami y matando a los niños» (Mauricio Iximaweteri). 

Por todo ello, Manos Unidas está en estos días comenzando a definir, junto las organizaciones locales, cómo puede ser la intervención para apoyar a las comunidades más afectadas. En alianza con la Asociación Servicio y Apoyo al Pueblo Yanomami (SECOYA), estamos elaborando una propuesta que permita fortalecer a la Asociación Yanomami Kurikama en sus capacidades para la defensa y gestión de su territorio, haciendo especial énfasis en la formación integral de los jóvenes, mujeres y hombres, para que puedan continuar resistiendo y defendiendo sus territorios y su modo de vida ante las amenazas y los desafíos que les plantea el mundo actual. También se espera trabajar en el ámbito de la educación escolar diferenciada, garantizando que los servicios educativos en las comunidades sean culturalmente pertinentes.

Yanomami - Día Internacional de los Pueblos Indígenas - Foto: Secoya
Niños yanomami

«Los pueblos indígenas no solo son guardianes de la naturaleza»

Según informes de la FAO, los territorios indígenas abarcan solo el 22 % de la superficie terrestre pero albergan el 80 % de la diversidad biológica del planeta, lo que convierte a los pueblos originarios en los mejores custodios de los ecosistemas y los recursos naturales. Sin embargo, este «reconocimiento» internacional no ha conllevado un mayor respeto a los derechos de las comunidades y sus territorios, ni una mejor protección ante los ataques que sufren por parte de actores relacionados con actividades extractivas de Estados y empresas.

Como dice Luis Hallazi, del Instituto del Bien Común, socio local de Manos Unidas en Perú, «los pueblos indígenas no solo son guardianes de la naturaleza». «Es indispensable que no reduzcamos a estas comunidades a su papel de barrera de protección de los bosques; urge la reivindicación de su sabiduría ancestral, el respeto de sus derechos, el reconocimiento político y la obligación de contar con su participación directa en la toma de decisiones para enfrentar el inminente colapso climático».

Día Internacional Pueblos Indígenas 2022 - Manos Unidas - Foto SECOYA
Indígenas yanomami con indumentaria ritual


l – Foto: SECOYA.

En este sentido, Anabel Guerrero, integrante del pueblo originario Ñuu Savi y parte del Centro de Estudios Ecuménicos (CEE) –organización socia de Manos Unidas que acompaña procesos de transformación social en México–, hace hincapié en que lo que, para la comunidad internacional es «conservación de los ecosistemas», para los pueblos originarios es una «cosmovisión desde la vida, en relación con la madre tierra y el cosmos, desde una dinámica no utilitaria ni de posesión, porque, como suelen recordar, la tierra no es nuestra, nosotros somos de la tierra».

«La tierra no es nuestra, nosotros somos de la tierra», una frase que representa la cosmovisión de muchos pueblos indígenas

¿Qué es el territorio para los pueblos indígenas?

Entender la idea de «territorio» es esencial para comprender la cosmovisión de muchos pueblos indígenas. Como explica Eleazar Encino, también integrante del CEE y miembro del pueblo originario tzeltalel territorio «no solo es un espacio físico; también es la luna, la lluvia, las estrellas;  es cuerpo, es memoria, es historia, es herencia, es comunidad, es familia; el territorio son los hijos, las hijas, el territorio es vida, identidad, cultura, es donde habitamos y donde podemos ser».

México - Foto CEE - Manos Unidas - Día Internacional Pueblos Indígenas

Asamblea de los pueblos maseual, tutunaku y mestizo en México. – Foto: CEE.

Esta forma de percibir al territorio, tan ligada y necesaria para la propia supervivencia de los pueblos originarios, es transmitida de generación de generación y choca frontalmente con la idea occidental extractivista del medio natural como un espacio del que extraer recursos para su explotación económica.

«Los pueblos indígenas han conformado su identidad, su cultura y su alimentación en estrecha relación con el territorio –continúa Encino–. No consideran a la tierra como un recurso natural que puede ser sojuzgado; la tierra es madre, es sagrada, generadora de vida, la que alimenta y sostiene la vida».

«¿Desarrollo para quién?», se preguntan las comunidades afectadas

Durante la reciente visita a Manos Unidas de la red Iglesias y Minería, uno de sus miembros, Pedro Sánchez, resumió las consecuencias del extractivismo de una manera contundente: «Prometieron el desarrollo y solo dejaron pobreza». Para Sánchez, las grandes multinacionales explotan los territorios «sin tener en cuenta las consecuencias para las comunidades, la salud de las personas y los efectos medioambientales».

México - Foto CEE - Manos Unidas - Día Internacional Pueblos Indígenas
Movilización en Puebla, México – Foto: CEE.

Para Anabel Guerrero, las empresas extractivas llegan a los territorios «con el discurso del desarrollo y prometen el progreso de las comunidades». Sin embargo, las comunidades sufren «una ola de violencia y despojo». Es el caso de las comunidades de Chiapas que defienden el agua frente a empresas de refrescos o se resisten a la imposición del tren maya en la península de Yucatán, o la situación de «infierno ambiental» provocado por la concentración de proyectos industriales y extractivos en la Cuenca-Libres Oriental, en Puebla. «¿Desarrollo de quién? –se pregunta Guerrero–, ¿de los despojados?, ¿de los violentados?, ¿algún día los despojados alcanzarán el desarrollo que ya tienen quienes quitan y saquean?».

Encino califica este despojo a los pueblos originarios de «histórico y sistémico, con capacidad de reinventarse». «Sin embargo –continúa el miembro del CEE–, hoy los pueblos originarios siguen resistiendo, no solo al despojo territorial y cultural, sino que se asumen y reivindican como sujetos políticos y sociales capaces de generar conocimiento y decidir sobre sus propios modos de vida en sus territorios».

Manos Unidas y los pueblos indígenas

Día Internacional Pueblos Indígenas 2022 - Manos Unidas

Desde el compromiso con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, Manos Unidas trabaja con sus socios locales para fortalecer a las organizaciones comunitarias con el fin de que las comunidades indígenas conozcan sus derechos y puedan reclamarlos de manera efectiva antes las autoridades, así como defenderse jurídicamente de agresiones a sus territorios y ataques o amenazas que puedan sufrir. Apoyamos también procesos de formación y liderazgo para que puedan defender sus territorios y proteger el medio ambiente a partir de la participación en los distintos ámbitos de decisión política.

Asimismo, un componente principal de las intervenciones de Manos Unidas es el impulso de la seguridad y soberanía alimentaria de las familias, a través de actividades generadoras de ingresos, apoyo a proyectos agropecuarios que doten de autonomía a las comunidades y fortalecimiento de los circuitos de comercialización de sus productos en condiciones justas, entre otras iniciativas.

En los últimos cinco años, Manos Unidas ha dedicado más de 17 millones de euros a financiar 225 proyectos destinados a poblaciones indígenas, la mayor parte de ellas en América Latina, para apoyar directamente a más de medio millón de personas.

El Sínodo de Pavía

Mil años del ‘Sínodo de Pavía’: cuando el Papa (y el emperador) prohibieron casarse a los curas

Sínodo de Pavía, mil años después
Sínodo de Pavía, mil años después

Hace justo un milenio, Papado e Imperio promulgaron una norma que, diez siglos después, sigue estando vigente, y sigue siendo discutida: prohibir el matrimonio de los curas

Ahora se llama ‘Tradición’, pero lo cierto es que, durante el primer milenio de la Iglesia, era natural que los sacerdotes contrajeran matrimonio. De hecho, casi todos los apóstoles de Jesús (el primer Papa, Pedro, también -los Evangelios nos hablan de su suegra), excepto Juan, estaban casados, y muchos tenían hijos

«Me viene a la mente una frase de San Pablo VI: ‘Prefiero dar mi vida antes que cambiar la ley del celibato'», dijo el Papa a la vuelta de un viaje a Panamá, aunque también reconoció que «no es un dogma» y que, como tal, puede modificarse

Por Jesús Bastante

El 1 de agosto de 1022 los ciudadanos (entonces ni siquiera lo eran) no paraban por vacaciones (de hecho, no existían vacaciones), así que no había necesidad de lanzar ‘tormentas de verano’ para dar carnaza a una opinión pública, que por entonces tampoco existía. Ese día, hace justo un milenio, Papado e Imperio promulgaron una norma que, diez siglos después, sigue estando vigente, y sigue siendo discutida: prohibir el matrimonio de los curas.

Lo primero que hay que aclarar es que el celibato obligatorio no es un dogma de la Iglesia, sino una disposición del Derecho Canónico, que se estableció merced a un acuerdo entre el Papa Benedicto VIII y el Emperador Enrique II, que estaban muy unidos (el monarca repuso al pontífice, que había sido depuesto pocos meses después de ser elegido, y el Papa le coronó en Roma como emperador, en un acto que unió, por primera vez, la corona, el globo y la cruz, como símbolo del poder universal), y que acordaron introducir de forma definitiva en el credo niceno-constantinopolitano la procedencia del Espíritu Santo del Padre “y del Hijo” que desembocará años más tarde en el Cisma de las Iglesias de Oriente y Occidente, tan en boga hoy con el conflicto en Ucrania. pero esa es otra historia. 

El poder, la propiedad y las herencias

La que hoy cumple un milenio es la del Sínodo de Pavía, planteado como una suerte de reformar de la Iglesia, y que se celebró bajo la presidencia de Papa y emperador, concluyéndose que el alto clero (hasta el subdiaconado) debía ser obligatoriamente célibe, y que sus hijos habrían de convertirse en sacerdotes para no peligrar la herencia de los bienes eclesiásticos El dinero, los terrenos y los templos, todo muy actual. También se condenaron la simonía (compra de cargos) y el nepotismo, pero donde sí se cumplió a rajatabla, durante siglos, la norma, fue en lo tocante al celibato. 

Ahora se llama ‘Tradición’, pero lo cierto es que, durante el primer milenio de la Iglesia, era natural que los sacerdotes contrajeran matrimonio. De hecho, casi todos los apóstoles de Jesús (el primer Papa, Pedro, también -los Evangelios nos hablan de su suegra), excepto Juan, estaban casados, y muchos tenían hijos.

Jesús se aparece a sus discípulos
Jesús se aparece a sus discípulos

Sin embargo, la creciente unión entre el poder religioso y el poder político, consagrada por Constantino en el año 314, hizo que conviniera más a la institución que el clero estuviera únicamente reservado a varones (¿hubo mujeres sacerdotisas en los primeros tiempos del Cristianismo?), solteros y -como se ha encargado de recordar convenientemente la normativa más rancia- heterosexuales. De momento, como recomendaciones, que después se convirtieron en reglas, más o menos encubiertas. 

Con todo, no fue norma oficial de la Iglesia hasta este momento, hoy hace un milenio. Posteriormente, las normas fueron endureciéndose más y más, pese a los sucesivos cismas (el de Oriente, de 1054; o el provocado por Lutero en 1521, y al que se sumó Enrique VIII, precisamente, para poder volver a casarse -lo hizo en unas cuantas ocasiones-), hasta llegar al Segundo Concilio de Letrán, en 1139, que declaró nulos los matrimonios sacerdotales.

Ignacio Puente y su familia
Ignacio Puente y su familia

Una veintena de excepciones

Ya en Trento, como respuesta a la reforma de Lutero, se confirmó la exclusión de casarse después de la ordenación, pero no negó la posibilidad de ordenar a hombres ya casados, algo que, todavía hoy, se permite en muchas iglesias cristianas (y en hasta 23 ritos permitidos por la Iglesia católica, como el caso de los curas anglicanos que ‘vuelven a Roma’ y siguen siendo sacerdotes sin tener que abandonar mujer e hijos). Lo que sí hizo este Concilio fue impedir la entrada a las órdenes sagradas de hombres no célibes.

El Código de Derecho Canónico de 1917 declaró «simplemente impedidos» para recibir las órdenes sagradas los que tienen esposa»,y el Código que actualmente está en vigor, el de 1983, prohibe a los hombres casados ser ordenados sacerdotes (aunque sí pueden ser diáconos), y a éstos «observar una continencia perfecta y perpetua por el Reino de los Cielos». Una regla que, como decíamos, tiene excepciones.

Visita del Papa a un grupo de curas casados
Visita del Papa a un grupo de curas casados Vatican News

¿Y qué piensa el Papa Francisco? En febrero de este año, en plena polvareda por la petición del Camino Sinodal Alemán para acabar con el celibato obligatorio (algo que también ha sucedido en varias diócesis españolas, aunque la Conferencia Episcopal haya ‘afeitado’ convenientemente esta y otras demandas en la síntesis enviada a Roma), Bergoglio defendía el celibato sacerdotal como «un don» que «requiere relaciones sanas» para «no convertirse en un peso insoportable». 

«Me viene a la mente una frase de San Pablo VI: ‘Prefiero dar mi vida antes que cambiar la ley del celibato'», dijo el Papa a la vuelta de un viaje a Panamá, aunque también reconoció que «no es un dogma» y que, como tal, puede modificarse. Tal vez no sea necesario derogar la norma creada hace hoy mil años, pero sí llenar el Derecho Canónico de excepciones (los ‘viri probati’ de la Amazonía, o cristianos de reconocido prestigio en zonas despobladas, donde es imposible la llegada de curas) que, unidas al creciente crisis vocacional, puedan convertirse, con el paso de los años, en norma. Aunque no hay Iglesia que soporte aguantar otro milenio.

El sabroso despertar de Colombia

Gustavo Petro, Francia Márquez: el sabroso despertar de Colombia

Gustavo Petro celebra junto a la vicepresidenta electa, Francia Márquez, la victoria en las elecciones de Colombia. EFE/

En las instalaciones del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, un lugar emblemático donde se refleja la dureza vivida en Colombia en el último medio siglo, el presidente Gustavo Petro, que este domingo asumirá oficialmente el mando, recibió un documento elaborado por diferentes plataformas de derechos humanos y organizaciones sociales. El documento, un importante jalón en la dirección del Informe de la Comisión por la Verdad, incorpora un plan de choque para proteger a los líderes sociales en Colombia. Para que dejen de matarles. Porque en Colombia, a la gente de izquierda la asesinan.

En la recepción del documento, Petro le dijo a Ruiz Masseu, jefe de la Misión de la ONU en Colombia: «Esta violencia estalla alrededor de mercados ilegales, controles territoriales y algo que no hemos podido resolver, que es el narcotráfico (…) Los amigos de Naciones Unidas que están acá deben saber que esto estalla porque hay una prohibición y Naciones Unidas apoya la prohibición». Petro sabe que para acabar con el narco y el paramilitarismo en Colombia hay que legalizar porque prohibir no ha servido para nada.

Petro terminó la campaña electoral con chaleco antibalas y, al igual que Francia Márquez, la vicepresidenta, escoltado. El narcotráfico es dinero y el dinero no sabe de democracia. Sin embargo, un par de días después de haber ganado las elecciones, Petro se reunió con Álvaro Uribe, el narcopresidente al que las organizaciones de derechos humanos señalan como el responsable de la violencia paramilitar. Petro ha decidido, como si salieran de una dictadura, pactar con los asesinos para mitigar la violencia. Hay cosas que recuerdan a la transición española. Ojalá aprendan de nuestros errores. La derecha entiende las cesiones como debilidad.

Los asesinatos de líderes sociales no han parado desde que Petro y Francia ganaron las elecciones. Solo en el gobierno del saliente Iván Duque -amigo del PP y de VOX- fueron asesinados 930 líderes sociales. En la derecha siempre hay gente que no acepta los resultados electorales cuando pierden. En América Latina, llegado el caso, tiran de pistola. En España, seguro que por la influencia europea, sólo de policías y jueces corruptos. El ruido que acompaña a los gobiernos progresistas no suena cuando pierde la izquierda. La izquierda no hace la vida imposible a la derecha cuendo pierde unas elecciones. El Parlamento peruano, lleno de corruptos de la etapa fujimorista, no ha autorizado al presidente Castillo a acudir a la toma presidencial de Gustavo Petro, de la misma manera que Lasso en Ecuador sigue persiguiendo al correísmo, los gorilas argentinos siguen persiguiendo a Cristina Fernández de Kirchner, Bolsonaro en Brasil sueña con volver a meter en la cárcel a Lula y las cloacas en España no han dejado de perseguir a Podemos.

Petro ha propuesto una serie de cambios que tienden la mano a los que han gobernado en Colombia toda la vida como si fuera su hacienda. Hace falta mucho coraje para invitar a la concordia a los que asesinaron al candidato de la izquierda Jorge Eliécer Gaitán en 1948, provocando el nacimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a los que asesinaron a campesinos y líderes sociales y los presentaron como guerrilleros para cobrar la recompensa, a los que montaron las autodefensas y luego el paramilitarismo, a los seguidores del presidente saliente Iván Duque que deja el país endeudado, agujereado fiscalmente y lleno de contratos inmorales firmados con urgencia (como la compra de más de un cuarto de millón de litros de glifosato por valor de 12.000 millones de pesos, sabiendo que ese veneno no lo usará nunca el presidente Petro). También, y no es menor, Petro se ha sentado con los militares que dejan sonar sus sables para que nadie se olvide de que cuando quieran pueden dar un golpe de Estado (que Joe Biden y Kamala Harris entenderían por las mismas razones por las que van a visitar en Arabia Saudí al jeque asesino Mohammed bin Salman, tienen preso a Julian Assange o arrastran a Europa a la guerra en Ucrania como si no les bastaran las muertes que provocaron en Irak).

En la nueva «marea roja» que está viviendo América Latina hay diferencias con la que recorrió la región con el cambio de siglo. No solo porque aquellos liderazgos fueron muy peculiares (Hugo Chávez, Lula da Silva, Evo Morales, Rafael Correa, Néstor Kirchner, Fernando Lugo, Mel Zelaya, todos bestias negras en sus países de las oligarquías tradicionales), sino también porque aquella oleada de cambio coincidió con un alto precio de las materias primas (que permitió redistribuir la renta), porque la crisis de 2008 aún no había hecho su tarea devastadora y porque aquellos gobiernos contaron con mayorías sociales y electorales para desarrollar su programa.

Gariel Boric en Chile, Pedro Castillo en Perú, Gustavo Petro en Colombia, Andrés Manuel López Obrador en México gobiernan con frentes amplios a menudo tensionados por su juventud, esto es, por su falta de recorrido. Esto lleva a que a la interna no siempre tengan la necesaria coherencia ideológica, lo que deviene en falta de coherencia organizativa. A la izquierda siempre la dividen las ideas mientras que a la derecha la unen los intereses. Enfrente tienen una articulación de la derecha con la extrema derecha (a menudo liderado por esta última, como ha pasado con José Antonio Kast, Jair Bolsonaro, Keiko Fujimori o Rodolfo Hernández) que ha sido capaz, pese a perder las elecciones, de mantener el apoyo de casi la mitad de los electores. Y que cuando han perdido los palacios de gobierno no han perdido el poder. Poder económico que se traduce en poder mediático, judicial, policial, militar. Las derechas controlan casi el 100% de los medios de comunicación y los medios son el principal partido de la oposición a los partidos de cambio. Que se lo pregunten en España a Inda y Ferreras.

Dios como Abba e Imma

No temas, pequeño rebaño; vuestro Padre ha querido daros el reino (Lc 12, 32)

El Dios de Jesús es Abba, Padre, siendo también Imma, es decir, madre. Estos dos nombres unidos, que Jesús ha recreado (como mesías materno/paterno) nos sitúan ante  la experiencia más honda de la vida humana, en la raíz del evangelio.

Mons. Romero en La Chacra

Por| X. Pikaza

 Las dos palabras (Abba Imma) son inseparables, pues, en principio, el Padre depende de la Madre. En el centro del Nuevo Testamento se encuentra la palabra Abba, que Jesús ha utilizado en su oración, al referirse al Padre (cf. Mc 14, 36 par). Ésta es una palabra de la Biblia Cristiana, pero ella sólo puede interpretarse a partir de la madre (Imma), que se la transmite al niño, aunque luego ella queda a veces en la penumbra. Sólo cuando Imma (o la que hace sus veces) enseña al niño a decir Padre , y cuando el niño dice así (Abba)  la vida tiene sentido y el hombre se sabe enraizado en la marcha divina de la vida.

Diciendo Abba, el niño no se aleja de la madre, para caer en manos de un mal patriarcalismo, sino que penetra en la experiencia más honda de la madre, que pone al niño ante su padre.  Para que la vida del niño madure en riqueza y diálogo hace falta una buena madre (Imma) que le lleve al Abba,  entrando en la relación mutua del padre y de la madre, que será principio de todas las restantes relaciones (con los hermanos, con los otros).

Abba no es una palabra técnica, propia de discusiones eruditas,  sino la más sencilla de todas las palabras, casi onomatopéyica, que el niño pronuncia y comprende en el mismo principio de su vida, al referirse cariñosamente al padre (abba), en unión (a partir) de la madre (imma) como primera de todas las experiencias que son, al mismo tiempo, profanas y sagradas. No es palabra aislada, que se entiende por sí misma, sino que forma parte de una relación doble: Imma-Abba, Madre-Padre. Por eso, tomada en sí misma, ella alude a un padre que no solamente incluye elementos de madre (padre materno, padre tierno), sino que sigue teniendo a su lado a la madre, de la que depende (la Madre es la que sigue haciendo que el hijo diga Padre).

Un Abba sin Imma no es sólo enfermizo sino contrario al evangelio, pues al lado del Abba ha de estar la Imma como iniciadora y testigo del Padre. Su misma cercanía (las dos palabras marcan el acceso del niño a la vida personal consciente) definen su identidad. Muchos han aplicado a Dios palabras muy sabias, como si hubiera que dejar la infancia para encontrarle, como si la experiencia del niño fuera incapaz de abrirnos a la hondura de la Realidad. Pues bien, Jesús ha vuelto de algún modo a la infancia (en ejercicio de intensa neotenia), recuperando ante Dios su primera experiencia de niño en brazos de la madre (Imma) que le lleva al padre, pudiendo decía así Abba (que es siempre Padre desde la Madre).

Otros no se han atrevido, Jesús, en cambio, lo ha hecho  y de esa forma ha saludado a Dios de un modo intenso con la más fuerte de todas las palabras, aquella que los niños confiados y gozosos aprenden de boca de la Madre (Imma) para referirse al Padre (Abba) en quien creen y confían, sin dejar por eso a la Madre (sino todo lo contrario). Conocer a Dios resulta, para Jesús, lo más fácil y primero; no ha necesitado argumentos para comprender su esencia, no ha buscado demostraciones: Su madre María le ha enseñado a decir Abba y en el abba familiar (José) ha podido descubrir el rostro de Dios Abba, un Padre con madre o, mejor dicho, desde la madre.

La experiencia de Dios como Madre-Padre resulta inseparable del camino concreto, diario, de su vida. Jesús se ha confiado en Dios Madre-Padre y de esa forma ha vivido, dialogando con la tradición de su pueblo y de su entorno religioso pero, sobre todo, viviendo de un modo trasparente, ante el Dios que es madre-padre. No ha dejado de ser niño para hacerse mayor, sino que se ha hecho mayor profundizando en su experiencia de niño. 

  No os preocupéis…Don y tarea del Padre

 El punto de partida del mensaje de Jesús es el don del Dios Padre/madre; la conversión (transformación) del hombre vendrá después. Mirado así, el mensaje de Jesús resulta sencillo, asombrosamente claro, lo más simple y normal: Nos conduce de nuevo, como a niños, con la ayuda de la madre, al lugar del verdadero nacimiento, al gozo y presencia del Padre. Otros personajes religiosos, históricos o simbólicos (Daniel, Henoc, Esdras…) habían realizado largos “viajes” para encontrar a Dios, Señor de Espíritus, envuelto en Halo de Misterio, Anciano de Días. Jesús no los ha hecho, sabe que Dios está a su lado. Jesús dice: 

 No os preocupéis, diciendo: ¿Qué comeremos, qué beberemos o con qué nos vestiremos? Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; pero vuestro Padre (Mt: celestial] sabe que las necesitáis. Por eso, buscad primero el reino y su justicia, y todas estas cosas se os darán por añadidura (Lc 12, 22-32; cf. Mt 6, 25-33).

Éste pasaje sapiencial nos sitúa ante el principio de la vida (cf. Gen 1-3), para descubrir allí la mano bondadosa de un Dios Padre, que realiza acciones y gestos maternos: Alimenta y viste a los hombres, como Madre que da leche al hijo y que le abriga, para que pueda así crecer y madurar sin miedo. Pues bien, cuando Jesús compara a los hombres con cuervos (Mt: aves) que no siembran y con lirios que no hilan, lo hace precisamente para marcar la diferencia, dentro de las semejanzas; aves y plantas no trabajan, pero los hombres han de hacerlo (sembrar, hilar…), aunque sabiendo que en el fondo de todo, más profundo que el trabajo, está el gozo y confianza de la vida, que se funda en el Padre y en su don del reino.

Lo primero es la experiencia del Dios Creador, que cuida a los pájaros del cielo y a los li­rios del campo, apareciendo después como Padre de los pequeños, de aquellos que parecen más pobres y perdidos, como Fuente de Amor entrañable, principio de existencia, alimento y protección (vestido). Por eso, el evangelio es ante todo palabra de consuelo para hombres y mujeres agobiados y oprimidos (cf. Mt 11, 28), revelación de Padre/Madre, principio de vida. ­Por eso, en principio, situados ante el Padre/Madre, los hombres no tenemos que hacer nada, sino ser: Dejar que nos ame el Padre/Madre y nos ponga en camino de reino.  

  La oración al Padre

 Los textos anteriores han mostrado la bondad universal y reconciliadora de Dios en cuyo nombre ha salido Jesús a proclamar el reino. Desde ese fondo y desde la necesidad de los hombres se entiende su oración:

Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino. Danos hoy nuestro pan cotidiano, y perdona nuestra deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores (versión de Mt), y no nos metas en tentación (Lc 11, 2-4; cf. Mt 6, 9-13).

Éste es el nombre de Dios, simplemente padre, padre-madre. El primer nombre, el más hondo de la vida

‒ Santificado sea tu Nombre.   Al decir a Dios “santificado sea tu Nombre” (=santifica tu nombre), le pedimos que muestre su santidad, como Padre liberador de los oprimidos, dominados por los prepotentes. Nombre significa identidad, lo más propio de Dios, aquello que define su persona. Pues bien, ahora descubrimos que el Nombre de Dios es Padre (Padre/Madre) no Yahvé (Soy el que Soy: Ex 3, 14), y así le pedimos que lo santifique, es decir, que se manifieste como tal, escuchando y respondiendo a sus hijos, los hombres.

‒ Venga tu reino. Los judíos habían llamado a Dios Rey y Padre en las Dieciocho Bendiciones. Jesús le llama sólo Padre, pero le pide que venga (que traiga) su Reino (afirmando así implícitamente que es Rey). Ésta es su paradoja: El Reino que pedimos y buscamos no es conquista de un rey que se impone por armas, sino regalo familiar de Padre. En este contexto recordamos la tradición mesiánica israelita: El Padre Dios desplegaba su poder a través del Hijo Rey (monarca davídico). Ahora, por medio de Jesús, Dios revela y despliega su Reino, sin necesidad de un rey de este mundo.  

‒ Danos hoy nuestro pan cotidiano. Del Padre nuestro pasamos al pan nuestro. El primer signo del Padre no es una Ley particular sagrada, sino el alimento universal que deben compartir en solidaridad todos los hombres y mujeres, sin distinción de raza o religiones. La primera tarea de Dios Madre/Padre es alimentar a sus hijos, dándoles su pecho, ofreciéndoles sus bienes. Este pan, que Don de Dios,  es “nuestro”, es decir, de todos lo orantes, que deben trabajar por conseguirlo y compartirlo. Los cuervos y lirios tenían su pan si trabajar (cf. Mt 6, 25-34). Los hombres lo reciben del Padre Dios Padre trabajando y compartiendo lo que tienen.

‒ Perdona nuestras deudas… Del pan pasamos al perdón. La oración supone que tenemos deudas con Dios y con otros hermanos. Según justicia, el hombre debería devolverle a Dios (y a los demás) lo que les debe. Pero Dios no es acreedor, ni juez, sino Padre y, como tal, perdona las deudas de los hijos, como recuerda esta petición, que nos hace pasar del plano de la ley (que impone obligaciones) al de la gracia. Como madre-padre, Dios perdona todo que pudiéramos deberle. Pero, al mismo tiempo, su perdón supone que también nosotros perdonemos nuestras deudas como hermanos.

‒ Y no nos metas en tentación… En esta versión de Lucas pedimos al Padre que “no nos meta en tentación”: lo normal sería que lo hiciera, como en el principio de los tiempos (Gen 2-3); por eso, nosotros, débiles humanos, le decimos que se porte como Padre, que no ponga nuestra vida a prueba. Pero el texto se puede traducir también diciendo no nos dejes caer en la tentación, protégenos en ella, suponiendo así que en la vida hay pruebas y que el verdaderoPadre educa a los hijos para que puedan superarlas, sin quedar derrotados por ellas. Lógicamente, no podemos evitar las pruebas, pero pedimos a Dios que nos ayude a superarlas.

Todo lo que pidiereis orando, creed que ya lo habéis recibido y así será. Y cuando oréis, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre celestial os perdone vuestras culpas (Mc 11, 24-25).

Los seguidores de pueden dialogar y dialogan directamente con Dios,  con plena confianza, teniendo la certeza de que el Padre les ha concedido ya (cf. elabete: 11, 24) aquello que le piden. Frente al negocio del templo, que divide a unos de otros (judíos y gentiles, laicos y levitas, vendedores y compradores…), ha situado Marcos la experiencia luminosa y creadora de la reconciliación directa de unos hombres y mujeres que se perdonan mutuamente, como el Padre Dios les perdona.

Siglos habían tardado los judíos en construir una nación fundada en leyes y templo. Pues bien, Jesús ha superado ese nivel, condenando el comercio del templo (cf. Mc 11, 11), para instaurar una comunidad donde cada uno es sacerdote, y puede orar con plena confianza, sin necesidad de sacrificios ni templos exteriores:

‒ Y cuando oréis, perdonad… No hay templo que avale unos derechos particulares (judíos) ni un perdón por rito. Y así, desaparecido el santuario antiguo con sus leyes sacrificiales, emerge el perdón gratuito del Padre que se expresa a través del perdón interhumano. Orar es perdonar, vivir en gratuidad. No exigir, no imponer los criterios propios, no expulsar ni condenar a nadie, amar directamente, como hijos de Dios.

‒ Para que vuestro Padre Celestial os perdone… Marcos emplea aquí el lenguaje cultual (paraptôma: caída, ofensa; cf. Rom 4, 25; 5, 15-20; Mt 6, 14-15) en vez del económico y profano (deudas, Mt 6, 12), para situarnos ante los pecados que según la tradición judía eran ofensas contra Dios, de tal manera que sólo Dios podía perdonarlos, a través de un ritual preciso, muy sagrado, de templo. Pues bien, ese ritual ha terminado, pues Dios ama y/o perdona como Padre, allí donde nosotros acogemos su perdón y nos amamos mutuamente.

Dios se revela así como Padre, no porque impone su autoridad sobre los hombres, sino porque les ama. No es Señor de seres sometidos, sino Madre-Padre, Imma-Abba, de hijos libres, que le acogen y responden, perdonándose entre síEn ese contexto se vinculan los dos mandamientos “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón; amarás al prójimo como a ti mismo” (cf. Mc 12, 38-34 par). Otros grupos judíos decían algo semejante (amar a Dios, amar al prójimo), pero sólo Jesús ha vinculado de forma radical esos mandatos, como base de toda experiencia y tarea religiosa, descubriendo a Dios en el despliegue y desarrollo del amor humano (cf. Lc 10, 25-37: parábola del buen samaritano), interpretado de forma universal.

Jesús supera así el plano del talión, de manera que aquello que podía parecer pura arbitrariedad se convierte en principio de una justicia más alta, del don gratuito del Padre. Ésta es básicamente una experiencia de “oración”, que se expresa en forma de unión gratuita con Dios. De esa forma, allí donde Jesús dice pedid y se os dará, buscad y hallaréis… (Mt 7, 7; Lc 11, 9) se está diciendo: Pedid y Dios Padre os dará; buscad, y Dios Padre os mostrará…  Así concluye la sección:

Si pues vosotros, siendo malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, cuanto más vuestro Padre celestial dará bienes a quienes se los pidan (Mt 7, 11) [Cf Lc 11, 13: dará el Espíritu santo a quienes se lo pidan].

Si los padres humanos saben dar cosas buenas a sus hijos, queriendo para ellos lo mejor, más lo querrá el Padre (Mt: “celestial”), ofreciendo sus dones a los hombres, hijos suyos. Por eso, los hombres, hijos de Dios, no deben angustiarse, pues Dios cuida de ellos, de manera que incluso los cabellos de su cabeza están contados (cf- Mt 10, 29-31). Dios es Padre-Madre, en sus manos estamos. Todos somos sus hijos.

Educar la escucha

 


“Quién eres, tú sonoro al fondo de mi mismo?”, se pregunta el poeta Armando Rojas Guardia. Este ‘tú’ sonoro es también horizonte presentido, oscuridad ansiada, “paisaje último donde el gozo no puede saber sino a agonía”. ¿Quién eres? ¿Qué es? Lanzamos la pregunta, pero para poder tener una respuesta, tenemos que ubicarnos en el perfecto abrazo que supone estar justo entre la palabra y el silencio. undirnos lenta y conscientemente en ese horizonte supremo donde el silencio y la palabra se unen. En esa madura pulpa de paz donde Pachelbel fue a recoger matices para su ‘Canon’. Preguntamos, pero debemos esperar superar el escalofrío ontológico para que la respuesta llegue.

Voy trazando estas líneas mientras escucho, justamente, el ‘Canon’ de Pachelbel. Maravillosa composición del alemán Johann Pachelbel, creada para deleite de la humanidad en 1680. Una obra que destaca precisamente por su armonía. Hay una progresión armónica en esta obra que nos va llevando de la mano entre la simpleza en que la belleza se nos ofrece a los sentidos, en este caso la escucha. Sentido que ha venido siendo desplazado para entronizar otros, en especial, el habla. Para disfrutar del ‘Canon’ debo callar para que él hable y así inundarme de una belleza insólita que va alimentado mi espíritu.

El acontecimiento de la escucha

Sobre el fenómeno de la escucha nuestros antepasados tuvieron algo muy claro que nosotros hemos ido perdiendo. La tradición hebrea le brinda a la escucha un significado más profundo que el ‘mero’ acto de escuchar. Para ellos la escucha tiene una condición fundamental que abre su corazón a lo teológico, lo metafísico, lo ontológico, lo histórico, lo antropológico, lo existencial. Tiene que ser así, ya que todo gira en torno a la convicción de que Dios es la palabra a ser escuchada. A Dios no se le ve, se le escucha, y a través de la escucha, por lo tanto, la existencia alcanza su sentido más vivo. El ‘dábar’ hebreo no sólo significa ‘palabra’, sino también la gran enseñanza relacionada con el poder que las palabras tienen para edificar, sanar y restaurar, pero también para destruir. Sin embargo, solo puede ser poseído por medio de la escucha.

Lamentablemente, entre ellos y nosotros, estuvieron los helénicos. Ellos no quisieron ‘escuchar’, ellos querían ver. Todo estaba asociado a lo visto. Todo pasaba por el ojo de la mente. La mirada abría el camino hacia procesos importantes, pero nos alejó de una ‘gnosis’ de obediencia para acercarnos a una que ‘instrumentaliza’ lo que ve para poseerlo y ponerlo a su servicio.

Educar la escucha

Cuando nos planteamos la idea de educar la escucha lo hacemos apelando al afán de contestar la pregunta que inicialmente nos hacíamos con el poeta Rojas Guardia: ¿Quién eres, tú sonoro al fondo de mi mismo?”. Esta pregunta hace que mi mirada contemple lo que el budismo señala como ‘escucha interior’ o meditación sobre el sonido interior, ‘Nada Yoga’ en sánscrito. Este sonido es un agudo timbre interno capaz de abrazar amorosamente el silencio que es cubierto por palabras, o notas musicales, para entrar a una dimensión más profunda de la escucha que, a su vez, nos abre el camino para transitar el enigma de la belleza.

Ese enigma de la belleza que me incita a buscar a buscar el ‘Canon’ de Pachelbel me conduce a recordar que San Agustín destacaba el poder de la música para modelar el ánimo y despertar estados de placer y éxtasis. La escucha nos ayuda a comprender la belleza, no sólo del fenómeno musical, sino la propia grandiosidad de todo lo creado por Dios y, por ello, ayuda a expresar la gratitud hacia el Creador y el sentimiento de pertenecer a un universo único, fruto de su amor.

Sócrates decía a sus discípulos: “Hablen para que los conozca”. El filósofo tenía claro que la escucha es un eje central de una apertura existencial que favorece la comprensión del otro. Escuchar es un fenómeno profundo que permite el acceso a lo esencial que, como señaló Saint-Exupery, es invisible a los ojos. Eso esencial que inaugura todo proceso de diálogo, puesto que en la escucha es donde se fundamenta la comprensión humana. Paz y Bien


Por Valmore Muñoz ArteagaProfesor y escritor. Maracaibo – Venezuela

Toma de posesión del Gobierno de colombia

Emocionante la posesión del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez!

¡Emocionante la posesión del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez!
¡Emocionante la posesión del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez!

Colombia es un país creyente y la toma de posesión se hizo invocando a Dios. Pero esa creencia va más allá de esa invocación. Los discursos y los propósitos que señala este nuevo gobierno tienen todo que ver con los valores cristianos

Con seguridad Dios se hizo presente en esa multitud emocionada porque donde se defiende la vida, Dios está presente

 Por Consuelo Vélez

¡Petro amigo, el pueblo está contigo! Así lo recibió el pueblo colombiano reunido en la plaza de Bolívar para su posesión como presidente. Se cambiaron los estilos tradicionales de una ceremonia protocolaria por un acto que representó el sentir de la gente. Una plaza llena -con la mayoría de gente común y corriente- y en la que una “hija de la historia dolida de Colombia” – la senadora María José Pizarro, hija del excandidato Pizarro, asesinado por la violencia irracional que ha acompañado la historia de Colombia-, le colocó la banda presidencial.

No menos fueron las ovaciones a Francia Márquez quien encarna la “dignidad” del pueblo más sufrido de Colombia -los nadies y las nadies-, jurando fidelidad a la responsabilidad que le confían como vicepresidenta: “hasta que la dignidad se haga costumbre”. Estos juramentos enmarcados en la realidad de dolor, violencia, muerte que han acompañado tantas décadas la realidad colombiana -y excelentemente recogidos en las fotografías de Mauricio Vélez que fueron proyectadas-, significan mucho más que un juramento: son compromisos a “no olvidar la historia vivida” para “no repetirla” pero también para “repararla” y “transformarla” para que la vida se imponga en este territorio tan azotado por la muerte.

El discurso del presidente del Congreso, Roy Barreras, recordando la historia de la que venimos para transformarla de una vez por todas nos conectó con los grandes desafíos que tiene el nuevo gobierno: ha de ser para el pueblo y responder a sus necesidades; ha de parar la muerte y convertir a Colombia en una potencia mundial de la vida; ha de conocer las heridas para curarlas. Este gobierno es el primero de izquierda y progresista que llega a Colombia y significa una ruptura, un quiebre con lo vivido hasta ahora, buscando cambiar la injusticia social que ha golpeado a tantos. Colombia está llamada a trabajar por la paz hasta que se consiga plenamente.

El discurso del presidente Petro no tuvo ni una sola palabra de sobra. Enfocado a la justicia social y a la paz con un llamado a despertar la conciencia: “no naturalicemos la desigualdad y la pobreza, somos una de las sociedades más desiguales en todo el planeta y eso es una aberración, una inmoralidad que no podemos aceptar”. Trazó diez compromisos: (1) La paz -para vivir sabroso-; (2) Los abuelos/as, niños/niñas -política del cuidado; (3) Con y para las mujeres -Francia y el ministerio de la igualdad-; (4) diálogo con todas y todos -puertas abiertas-; (5) gobierno de la escucha -no distante del pueblo, cerca de los problemas-; (6) defender a todos de las violencias -estrategia de seguridad humana; la vida será el test del éxito-; (7) Lucha contra la corrupción -recuperar lo que robaron, desestimar ese sistema-; (8) protección del ambiente -potencia mundial de la vida-; (9) desarrollar la industria nacional, economía popular y el campo -especialmente las mujeres y los pequeños empresarios-; (10) Cumplir y hacer cumplir la Constitución -la ley es el poder de los que no tienen poder-.

Por supuesto, las palabras no cambiarán la realidad, pero tener una ruta clara ya es el primer paso. Con su discurso Petro se volvió a comprometer con sus promesas de campaña. No las olvidaremos y las exigiremos.

Colombia es un país creyente y la toma de posesión se hizo invocando a Dios. Pero esa creencia va más allá de esa invocación. Los discursos y los propósitos que señala este nuevo gobierno tienen todo que ver con los valores cristianos. Se puede decir que la jornada que vivimos hoy fue una celebración creyente de un pueblo que cree en la dignidad humana, la justicia social, la paz, el bien común por encima de los intereses personales. Con seguridad Dios se hizo presente en esa multitud emocionada porque donde se defiende la vida, Dios está presente.

Medios, no fines

Los bienes creados y recibidos son medios para vivir, no fines     Benjamín Forcano

Reflexión para este domingo (Luc 12,32- 42)

Una vez más, los cristianos , sin dejar de ser humanos, es decir, sin renunciar a su grandeza y entidad propia, abrimos el Evangelio para añadir y enriquecernos con la enseñanza de Jesús de Nazaret.
Hoy, el evangelista Lucas nos comenta y esclarece cuál debe ser nuestra actitud antes los bienes creados-recibidos y los producidos.

Prendido de la palabra de Jesús, nos dice: todos tenemos la necesidad elemental de comer y beber, de alimentarnos. ¡Todos! Pero una cosa es eso y otra tener el corazón apegado a la riqueza con ambición y angustia.

Vosotros, que me seguís, tenéis que buscar primero de todo que Dios reine en vuestras vidas .       Lo advierto: esto es imposible en quienes se afanan por acaparar bienes y más bienes, que roban, malgastan o desperdician inútilmente.

Este afán corrompe, porque acaba apegando el corazón a la riqueza, como bien supremo y prescinde de Dios y no menos del cuidado de la vida de nuestros hermanos, los hombres.
Para estar en forma, es preciso entender que nuestra vida terrenal es para un tiempo, al que llegó el reinado de Dios, anunciado por Jesús de Nazaret, que lo vivió e hizo visible entre nosotros.

¡Tiempos estos! en los que no pocos piensan que el objetivo central de la vida está n poseer y disfrutar de la riqueza. Y no,, porque Lo bienes, todos, que hemos recibido vienen en última instancia de Dios, quien nos los ha regalado para que los poseamos con justicia y los repartamos fraternalmente entre todos.
Nuestra vida terrenal no es eterna, al final de ella lo que cuenta es si, ante nuestro encuentro definitivo con Dios, podemos testimoniar: Padre, de ti lo recibí todo y trabajé para que a todos ayudara y sirviera.

Por tano y resumiendo, ilusos o idiotas: Dios Padre en su hijo Jesús de Nazaret, nos dejó revelado el origen, el sentido y el destino de todos los bienes : los creados y los que producimos. Pretender que nuestro caminar y convivir en la tierra, podamos hacerlo con la negación absoluta del Dios verdadero, acaba malgastando esos bienes con perjuicio y esclavitud de cuantos injustamente fueron privados de ellos y con desespero y llanto de quienes se entregaron a tan estéril y lamentable desvarío.

Brindo como broche, algunas palabras y versos de Pedro Casaldáliga:
“Yo creo que el capitalismo es intrínsecamente malo, porque es el egoísmo socialmente institucionalizado, la idolatría del lucro por el lucro, el reconocimiento oficial de la explotación del hombre por el hombre, la esclavitud de los muchos al yugo y prosperidad de los pocos”.

“Somos, en última instancia,
el reino que nos es dado,
y que hacemos cada día
y hacia el que, anhelantes, vamos

Peregrinación con Mons. Romero

San Óscar Romero: la masiva peregrinación que une a católicos y no católicos en El Salvador

El cardenal Rosa Chávez encabezó la peregrinación
El cardenal Rosa Chávez encabezó la peregrinación

Cada año, desde el 2017, el 2 y 3 de agosto el pueblo salvadoreño peregrina siguiendo los pasos del santo hasta Ciudad Barrios, lugar donde nació el mártir

Encabezada por Rosa Chávez, el cardenal salvadoreño señaló que «la peregrinación es una manifestación de fe, esperanza y caridad para nuestro pueblo en medio de un mundo que nos vende desesperanza, miedo y violencia”

Por Patricia Ynestroza

(Vatican News).- “ Con el lema “San Romero y los mártires, esperanza de nuestro pueblo”, la Iglesia salvadoreña realizó por quinta vez la peregrinación desde San Salvador hasta Ciudad Barrios, en el departamento de San Miguel, cuna del mártir y primer santo salvadoreño, Óscar Arnulfo Romero. El programa, como también informa el Celam, dio inicio con la celebración de la Santa Misa de Envío a las 5 de la mañana desde Catedral Metropolitana de San Salvador hasta llegar a Ciudad Barrios San Miguel al oriente del país. donde concluyó con la celebración eucarística.

La peregrinación estuvo encabezada por el cardenal Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador, quien ofició una eucaristía el 02 de agosto, con el inicio de la peregrinación. En entrevista concedida a Vatican News por los medios católicos, el cardenal expresa su emoción de ver el pueblo peregrinar con mucha ilusión y esperanza. A los jóvenes participantes en la peregrinación el purpurado les aconsejó que ellos tienen derecho a una vida digna, se reza mucho en esta caminata. Hay que caminar juntos, como lo dice el Papa Francisco.

Peregrinación hacia la cuna de San Óscar Romero
Peregrinación hacia la cuna de San Óscar Romero

“Estamos atravesando a nivel mundial una situación de mucho caos: guerras, pandemia y crisis económica. La peregrinación es una manifestación de fe, esperanza y caridad para nuestro pueblo en medio de un mundo que nos vende desesperanza, miedo y violencia”, expresó el purpurado.  Asimismo, afirmó que “es una expresión de luz que transforma, renueva y nos llama a la reconciliación como pueblo asimilando el legado de San Oscar Romero”.

Elogio a la juventud que peregrina

El cardenal Rosa Chávez ha elogiado la masiva participación de jóvenes en esta actividad: «Sin juventud no tenemos futuro y sin Cristo no hay jóvenes felices, por tanto, hay que seguir caminando».

Fue un recorrido de 157 km en el que miles de peregrinos han compartido para hacer memoria “siguiendo los pasos del santo con más fervor”, por ello, “esta peregrinación reúne a católicos y no católicos que centran su esperanza en la sangre derramada por los Mártires”.

En esta peregrinación también se rindió homenaje a los beatos Cosme Spessotto, Rutilio Grande, Nelson Rutilio Lemus, Manuel Solórzano y los mártires salvadoreños. Cabe recordar que esta peregrinación se realiza desde 2017 con motivo del centenario del primer santo salvadoreño.

Peregrinación hacia la cuna de San Óscar Romero
Peregrinación hacia la cuna de San Óscar Romero

La nueva etapa de Colombia

El 7 de agosto comienza una nueva etapa para Colombia

El 7 de agosto comienza una nueva etapa para Colombia
Gustavo Petro, presidente de Colombia

Petro representa un cambio profundo, lo que nos entusiasmó a muchos y asustó a otros tantos.  Ahora llega el momento de poner en práctica lo prometido y, con toda seguridad, habrá muchas dificultades y tropiezos en el camino

Esta nueva etapa representa otra mirada de la realidad, una apuesta explícita por la paz, una integración de otras etnias y otras visiones

Por Consuelo Vélez

El próximo 7 de agosto se posesiona el presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez. Fueron unas elecciones bien difíciles porque se oponían dos proyectos diametralmente diferentes. Coincidían -y eso parece convocó a muchos votantes- en que se quería un cambio, pero hay cambios de fondo y cambios más superficiales. Petro representa un cambio profundo, lo que nos entusiasmó a muchos y asustó a otros tantos.  Ahora llega el momento de poner en práctica lo prometido y, con toda seguridad, habrá muchas dificultades y tropiezos en el camino. Ojalá este nuevo gobierno sepa sortear los problemas que se presenten, pueda superar los obstáculos, no lo debilite el cansancio, no se venda a las propuestas que -en aras de la conciliación- puedan rebajar metas más altas. De antemano sabemos que no todo será perfecto y no faltarán las ocasiones de expresar nuestra inconformidad, pero también hay mucho que celebrar -independiente de lo que se logre hacer en el gobierno-.

Esta nueva etapa representa otra mirada de la realidad, una apuesta explícita por la paz, una integración de otras etnias y otras visiones. El que Gustavo Petro pueda ser nuestro presidente, reafirma que es posible el diálogo y el reinsertarse a la sociedad, a tal punto, que incluso un exguerrillero pueda ser presidente. Los que lo rechazan por ese pasado guerrillero, parece que no entendieran que la opción guerrillera que tomaron muchos jóvenes, en aquellas décadas, era la única posibilidad que veían, en ese momento, para lograr un cambio. Algunos grupos, cuando constataron lo equivocado de dicha opción, fueron capaces de acogerse a la amnistía y seguir trabajando por sus ideales desde la legalidad. Así lo hizo Gustavo Petro y nadie debería negar que su paso por el congreso ha sido muy fructífero y su gestión como alcalde tuvo logros -sin dejar de reconocer los errores y oposiciones férreas con las que tuvo que contar. Y, en este país, tan necesitado de diálogo para reinsertar a los demás grupos guerrilleros, a los disidentes, a la delincuencia organizada, etc., un presidente como él, puede ser ocasión de lograr, algún día, que se desmovilicen todos los grupos armados¡Tenemos derecho a vivir en un país sin grupos alzados en armas! Quiero anotar aquí, el papel que tanto el Nuncio Apostólico como la Conferencia Episcopal Colombiana están jugando en esta apuesta por el diálogo para conseguir la paz. Si en otros momentos han tenido posturas tibias -y algunos de la jerarquía todavía muestran reticencia-, como Institución eclesial han manifestado su apoyo incondicionalOtras confesiones cristianas también están apostando por la construcción de la paz bajo tres énfasis: reconciliación, no violencia y búsqueda de justicia y verdad. En el Encuentro Interreligioso realizado el 3 de agosto reafirmaron esos compromisos.

Gustavo Petro y Francia Márquez
Gustavo Petro y Francia Márquez

Otra señal realmente valiosa que da este gobierno, es la figura de Francia Márquez. Mujer, negra, líder social, ambientalista, feminista, pobre, luchadora, capaz de abrirse caminos en un país que niega posibilidades a la gente que tiene las características que ella representa. Su presencia rompe varios techos de cristal que parecían imposibles de sobrepasar. Y, como ella misma dijo en alguna ocasión, llegan al gobierno personas que hablan claro y directo -lo cual trae problemas y confrontaciones- pero, precisamente eso es señal de la libertad con la que quieren buscar el cambio, conscientes de que no será nada fácil y, más de una vez, tendrán que rectificar. Su sola presencia es un grito fuerte de esperanza para tantos jóvenes y niños/as que no soñaban con llegar a algunos niveles de responsabilidad porque nadie como ellos lo había hecho, pero con ella en la vicepresidencia, se abre la posibilidad de creer que un futuro mejor para todos y todas puede lograrse, en la medida que, estructuralmente, se creen la condiciones para ello.

El gabinete que el presidente ha ido designado ha fortalecido la esperanza de que “otra organización política es posible”. Personas valiosas, con trayectorias reconocidas, con visiones amplias y, sobre todo, con ese deseo profundo de construcción de la paz. Vuelven a ponerse en primer plano los Derechos Humanos, la justicia social, la reforma agraria, la superación del conflicto, el diálogo, la reconciliación, la paz. Interesa mucho tener una narrativa de amor y de encuentro como bien lo señala el papa Francisco en la Encíclica Fratelli Tutti para fortalecer la esperanza y trabajar para conseguir un país mejor.

Petro y Francia
Petro y Francia

No faltan los que se empeñan en mantener la guerra. Lamentablemente, entre ellos, hay muchas personas que se dicen creyentes y, aunque se han quedado algo silenciosas después del triunfo contundente del Pacto Histórico -parece que Dios no libró a Colombia de ese personaje como tanto lo invocaron en sus oraciones- ahora, próximos a la posesión presidencial, se vuelven a oír esas “ideologías” -que curiosamente creen combatir cuando parece que son ellos las que más las tienen. Ya escuché a personas diciendo que con este gobierno entra la santería o la brujería -no acaban de entender la incorporación de las culturas indígenas y afrocolombianas con sus valiosas creencias ancestrales; o que se va a imponer la “ideología de género” con el Informe de la Comisión de la Verdad -como si no tuviéramos derecho a conocer lo que nos pasó-, o que nos van a expropiar -como si esto no fuera más que una noticia falsa. En el fondo lo que defienden es su mirada individualista y su incapacidad de pensar en el bien común.

Pero, en fin, volvamos a la fiesta, a la vida, a la diversidad cultural y religiosa, a la esperanza, a la construcción de la paz. Se prevé que la posesión del nuevo gobierno tendrá muchas expresiones culturales para marcar el inicio de un tiempo nuevo para Colombia. ¡Tenemos derecho a vivir sabroso! Y a esto le apostamos con este nuevo gobierno. Ojalá todos deseemos que le vaya bien porque si a este gobierno le va bien, a toda Colombia le va bien.

La Buena Noticia del Dgo. 19º-C

Vivir despiertos

Como los que aguardan a que el Señor vuelva

La hora de la Palabra

Lucas 12, 32-48

Estad preparados

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.

Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos talegas que no se echen a perder, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro allí estará también vuestro corazón.

Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.

Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.

Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete.

Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.»

Pedro le preguntó: «Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?»

El Señor le respondió: «¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas?

Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes.

Pero si el empleado piensa: «Mi amo tarda en llegar», y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles.

El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos.

Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá.»

Comentarios a la lectura

En vela y con corazón

Como suele pasar con la mayoría de los relatos evangélicos, las comparaciones puestas en boca de Jesús exceden la realidad y los relatos se vuelven intrigantes y hasta distópicos. Estos relatos del texto de Lucas 12,32-48 son cuanto menos inquietantes y se distancian bastante de lo que podemos suponer que se daba en el entorno de Jesús. Ciertamente, es muy improbable que en la práctica un sirviente se mantenga en vela toda la noche, todas las noches. Mucho más increíble es que el señor, al llegar, si encontrara a sus sirvientes en vela, se pusiera a servir él mismo a los sirvientes. La metáfora resulta cada vez más increíble: sirvientes que cumplen la voluntad de un señor aún sin conocerla y un señor que castiga con azotes o que sirve él mismo a sus sirvientes, según el caso.

Es clara la insistencia de este texto acerca del estar en vela, vigilante, el estar preparados y, sobre todo, acerca de la premura por cumplir la voluntad de Dios. Pero no se trata de hacer lo que se pueda con buena intención o de intentar conocer la voluntad de Dios. El relato es sumamente exigente: conocer o no conocer la voluntad no exime de cumplirla, y todas las acciones tienen consecuencias drásticas.

Este relato podría interpretarse de manera actual como una llamada a convertirnos en agentes de nuestra propia vocación y misión y a discernir en común espacios institucionales que hagan posible la realización del reino. Siempre teniendo presente que estas exigencias son realizables ya que están en función de una promesa: “No temas, pequeño rebaño, que el Padre ha querido darles el reino”.

Por el contrario, el activismo es uno de los desafíos que sigue acechando nuestras comunidades. Incluso en las comunidades más vitales, se piden muchas obras y tareas a cada uno, la mayoría de ellas muy buenas y necesarias. Sin embargo, en el relato no se habla de cantidad; no se trata de hacer mucho; se trata de mantenerse “en vela” y de estar atentos para cumplir la voluntad de Dios. Este estar en vela requiere fe y atención; requiere de un discernimiento individual y de uno colectivo, de uno personal y de otro institucional.

Unir la atención, el trabajo y la acción no resulta sencillo. Los tiempos actuales están mucho más llenos de activismo que de acción. La filósofa Hannah Arendt distingue bien el trabajo y la acción. El trabajo estaría más vinculado al hacer para cubrir las necesidades mientras que la acción sería aquella actividad propiamente humana que tiene un sentido más allá de las necesidades y que contribuye a la formación de realidades que colaboran en el crecimiento y desarrollo de todos y de todo. Por supuesto que un activismo sin dirección queda descartado de las opciones éticas.

En el mismo sentido, orientar las decisiones, las expectativas e incluso las posesiones al sentido profundo de la vida es el requisito sine qua non para que crezca el reino. Y esta disposición desapegada genera entusiasmo, inspiración, prevalece frente a los obstáculos y anima a la acción, porque está claro que “donde está tu tesoro allí está tu corazón”.

Paula Depalma

La investidura de Petro en Colombia

La investidura de Petro será un acto masivo, lleno de simbolismo y cultura

El acto tendrá lugar en la plaza de Bolívar, donde se espera la presencia de decenas de representantes gubernamentales y la asistencia de unas 100.000 personas.

El presidente electo de Colombia, Gustavo Petro.

La investidura de Gustavo Petro el próximo domingo, en la que se espera la presencia de más de una decena de jefes de Estado y la asistencia de unas 100.000 personas, será diferente a las ceremonias anteriores y estará llena de símbolos para el traspaso del poder al primer presidente de izquierdas de Colombia.

«La posesión presidencial de Gustavo Petro marca una nueva historia para Colombia porque no es la posesión de un presidente, es la posesión de los colombianos», manifestó la coordinadora de comunicación del acto, Marisol Rojas.

El rey Felipe VI de España encabeza la lista de jefes de Estado y representantes gubernamentales que se darán cita el 7 de agosto en la plaza de Bolívar, en el corazón de Bogotá, donde este fin de semana cuadrillas de obreros preparaban el montaje de la tarima de la ceremonia de investidura.

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CONSTANZA VIEIRA

Entre los presidentes que asistirán figuran los de Chile, Gabriel Boric; Argentina, Alberto Fernández; Perú, Pedro Castillo; Ecuador, Guillermo Lasso; Paraguay, Mario Abdo Benítez; Bolivia, Luis Arce; República Dominicana, Luis Abinader; Panamá, Laurentino Cortizo; Costa Rica, Rodrigo Chaves, y Honduras, Xiomara Castro, según el equipo del presidente electo.

Igualmente, estarán en Bogotá el jefe de Gobierno de Curazao, Bernard Whiteman; el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, y Beatriz Gutiérrez, esposa del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

La espada de Bolívar

El equipo de Petro también ha dicho que la transmisión de mando será el aperitivo «para Colombia y el mundo del inicio de una nueva forma de gobernar en donde el respeto por la vida en todas sus expresiones será prioridad y se trabajará por un país inclusivo desde y con los territorios, un gobierno realmente comprometido y cercano a la ciudadanía».

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Al subrayar esas tareas añaden que Colombia será un «solo equipo que construirá una nación en paz y próspera desde la diferencia a través de consensos».

Entre el cúmulo de simbolismos programados para la jornada sobresale la espada del Libertador Simón Bolívar, que fue robada en 1974 del museo Quinta de Bolívar, en el centro de Bogotá, por el Movimiento 19 de Abril (M-19), guerrilla de la que hizo parte el electo presidente en su juventud, y que posteriormente fue devuelta.

Al comentar el significado que puede tener este objeto histórico en su posesión, Petro dijo el pasado viernes que se podrá apreciar «la espada desenvainada, no como símbolo de guerra sino, como dijo su propietario cuando la desenvainó, que solo se debería envainar cuando haya justicia en Colombia».

Música y cultura

Se espera que el acto de investidura sea también un hervidero de gente porque los organizadores quieren que unas 100.000 personas llenen la plaza de Bolívar y calles de los alrededores porque «está invitada toda la población».

«Olvídense de la transmisión de mando a la que estamos acostumbrados, esta va a ser diferente, va a estar llena de muchos símbolos. Va a ser algo muy especial no solo para los medios de comunicación, sino para la ciudadanía porque va a ser una transmisión para todos los colombianos», agregó Rojas.

En el corredor cultural que se desplegará el 7 de agosto, del que hacen parte seis tarimas, habrá 70 actos culturales y 1.000 artistas que presentarán una variada muestra del acervo cultural del país.

Y es que la transmisión de mando busca tener un sello innovador y progresista que invita a reconocer que la cultura es una herramienta de cohesión para construir un mejor país.

Entre los artistas o bandas que llevarán alegría ese día al público estarán Adriana Lucía, Aterciopelados, Doctor Krápula, Nidia Góngora, Beto Jamaica, Los Gaiteros de San Jacinto, Wilson Manyoma, Edson Velandia y Adriana Lizcano.

Igualmente, estará una representación del Carnaval de Negros y Blancos, del Movimiento de Músicas Andinas y Comunitarias de Colombia y otras muestras musicales, artes plásticas, circo y grafiti, que llenarán las calles con sus destrezas.

El equipo organizador considera que en el evento se ratificará que la cultura en el Gobierno de Petro, elegido para el periodo 2022-2026, estará en el centro de las políticas económicas y sociales, y será definitiva para consolidar una era de paz para Colombia.

Mariposas, el logo de la posesión

Otro símbolo que será visible en la transmisión de mando será el logotipo creado para la ocasión: compuesto por tres mariposas, una amarilla, otra azul y otra roja, que representan los colores de la bandera de Colombia.

La creación estuvo a cargo del artista colombiano Carlos Duque, quien explicó que la presencia de las mariposas en este trabajo es el «símbolo de nuestra biodiversidad, el compromiso ambiental y la fragilidad de la vida en todas sus manifestaciones».

La mujer del perfume

Margarita Saldaña: «El placer es una experiencia antropológica que Jesús, en su humanidad verdadera, también ha vivido»

La teóloga y periodista Margarita Saldaña
La teóloga y periodista Margarita Saldaña

«Creo que Jesús disfruta [ese gesto de la mujer que le derrama el perfume de nardo], y este es una de los aspectos más sorprendentes de esta escena penetrada de sensualidad. Mientras que los comensales murmuran, precisamente porque su lógica no alcanza a ‘entender”’, Jesús abre bien todos sus sentidos y recibe a partir de ellos no solo el perfume, sino a la mujer que lo ofrece»

«El gesto, con su carga de escándalo, queda así justificado en el marco del perdón y de la misericordia. Sin embargo, si leemos atentamente este relato concreto nos daremos cuenta de que en él no hay trazas de pecado ni de perdón; los temas que están en juego son otros»

«Allí donde los discípulos no ven más que gasto, derroche y transgresión de las normas establecidas, Jesús descubre y acoge a una mujer libre y todo lo que ella le regala: belleza, placer, aliento para vivir su misión hasta el final»

Por José Lorenzo

“La mujer del perfume” (Editorial San Pablo), de Margarita Saldaña, es una sugerente lectura llena de delicadeza que, como en un trabajo de arqueología, recupera una escena maravillosa del Evangelio (Mc 14,3-9) que, sin embargo, ha llevado mal el paso de los días, y no precisamente por culpa del significado del relato, hoy necesario, sino por el miedo que inspiró, y que está tan a la vista que solo hace falta volver a leerlo, pero con otros ojos, casi nada.

La autora, periodista y teóloga, nos limpia la mirada para ayudarnos a percibirla como intuye que la percibió el propio Jesús, a la luz del relato de Marcos, donde la sensualidad tiene su lugar, y destacado, pero invitándonos a “recuperar el punto de vista genesíaco (“y vio Dios que era bueno”) para afrontar la escena en su bondad y en su belleza original, como lo hace Jesús”. Puro aroma a autenticidad.

¿Qué significaba una escena como esa, la de una mujer derramando perfume de nardos sobre la cabeza de Jesús, en una estancia llena de otros hombres, en aquellos tiempos?

En los tiempos de Jesús, como en los nuestros, una escena como esta provoca necesariamente sorpresa, incluso escándalo. La llamada «unción de Jesús en Betania» debió de impresionar de tal manera a quienes la vivieron que los cuatro evangelistas se hacen eco de ella, aunque siguen versiones y tradiciones diferentes. Los significados de este relato, según Marcos, albergan matices muy particulares por el hecho de que él sitúa este acontecimiento justo antes de la última cena. En este contexto, aparecen contrastes muy marcados que el lector está invitado a descubrir y a disfrutar. 

Portada del libro de Saldaña
Portada del libro de Saldaña

¿Por qué ha decidido dedicarle esta obra?

Esta obra o, mejor dicho, “obrita» (porque se trata de un libro de pocas páginas), forma parte de una colección sobre mujeres bíblicas que la editorial San Pablo ha comenzado a publicar. El equipo de coordinación distribuyó distintas figuras a otras tantas teólogas, y yo tuve la suerte de que me tocase “la mujer del perfume”. El encuentro con ella me ha resultado mucho más revelador de lo que hubiese podido imaginar cuando me situé ante el texto por primera vez.

Usted habla de una “presencia profética” y de “denuncia” en la actitud de esa mujer. ¿Qué quería demostrar, dar a conocer o reivindicar?

Con su actitud y con su gesto, esta mujer se inserta en la tradición profética de la Biblia, que incluye una dimensión de denuncia y otra de anuncio. Sin nombre conocido, e incluso sin pronunciar una sola palabra, el nardo puro y sobreabundante que ofrece viene a desenmascarar las tretas de los líderes de Israel y los cálculos mezquinos de los discípulos. Al mismo tiempo, ese perfume puro que se derrama sobre la cabeza de Jesús le reconoce como Ungido, precisamente a las puertas de la pasión. 

La autora en una videoconferencia
La autora en una videoconferencia

¿Entiende Jesús este gesto?

Antes de «entenderlo», yo creo que Jesús lo disfruta, y este es una de los aspectos más sorprendentes de esta escena penetrada de sensualidad. Mientras que los comensales murmuran, precisamente porque su lógica no alcanza a “entender”, Jesús abre bien todos sus sentidos y recibe a partir de ellos no solo el perfume, sino a la mujer que lo ofrece. 

¿Cómo ha sido interpretada esta escena a lo largo de los siglos y cómo ha influido en la manera de mirar la Iglesia estas cuestiones? 

Esta escena ha calado menos en el imaginario cristiano que esa otra unción en Betania que tuvo lugar en casa de Lázaro. La gente suele confundir ambos relatos, así como a sus protagonistas y los gestos que realizaron, y se queda con la idea de que fue María Magdalena, una mujer pecadora, la que derramó perfume sobre los pies de Jesús y luego los enjugó con sus cabellos. El gesto, con su carga de escándalo, queda así justificado en el marco del perdón y de la misericordia. Sin embargo, si leemos atentamente este relato concreto nos daremos cuenta de que en él no hay trazas de pecado ni de perdón; los temas que están en juego son otros.  

¿Por qué Jesús, a diferencia de los discípulos presentes, no se escandaliza?

Ocurre en esta escena como en tantas otras de los evangelios: la mirada de Jesús percibe la realidad en un nivel mucho más profundo que la mirada de sus interlocutores. Allí donde los discípulos no ven más que gasto, derroche y transgresión de las normas establecidas, Jesús descubre y acoge a una mujer libre y todo lo que ella le regala: belleza, placer, aliento para vivir su misión hasta el final. 

Una mujer anónima que se atreve a franquear todas las barreras sociales, cuestiona demasiado unas estructuras que siguen marcadas por el patriarcado y el clericalismo

¿Por qué el mensaje subyacente está poco presente en la Iglesia de hoy?

Quizá porque la figura de su protagonista, una mujer anónima que se atreve a franquear todas las barreras sociales, cuestiona demasiado unas estructuras que siguen marcadas por el patriarcado y el clericalismo.

¿Entiende hoy la Iglesia el gesto de esa mujer, un gesto de servicio, sin decir tampoco, como en tantas ocasiones, ni una sola palabra, simplemente siendo y estando?

Francisco anima continuamente a la Iglesia a caminar en la línea de la salida y del don, hasta el exceso. Es una lógica en la que la ineficacia aparente encuentra todo su sentido, porque lo que se buscan no son cifras ni resultados que engorden el cristianismo sociológico, sino algo mucho más humilde: la luz que emana suavemente y sin deslumbrar, el sentido del grano de mostaza o del puñado de levadura. En la Iglesia estamos siempre necesitados de conversión para caminar en esa dirección, la dirección del Evangelio.

La sensualidad que preside la escena, el indudable placer que debió de aparecer también en aquel acto, ¿le ha jugado una mala pasada a la escena y al papel de la mujer en aquella comunidad y en la Iglesia?

La sensualidad y el placer son temas que tradicionalmente han sido mirados con malos ojos en la Iglesia, y de los que se ha hablado y se habla poco de manera abierta y en sentido positivo. La mujer, particularmente, aparece como fuente de provocación y amenaza para la castidad de los varones, sobre todo de los clérigos. En ese contexto de interpretación, resulta difícil captar el sentido y la relevancia de este relato. Es necesario recuperar el punto de vista genesíaco («y vio Dios que era bueno») para afrontar la escena en su bondad y en su belleza original, como lo hace Jesús. 

Parece peligroso, incluso blasfemo, contemplar a Jesús en relación con el placer

¿Cómo acoge Jesús el gesto? ¿Es consciente de la sensualidad inherente? ¿Nota el placer? ¿Lo acoge?

Parece peligroso, incluso blasfemo, contemplar a Jesús en relación con el placer. Y, sin embargo, el placer es una experiencia antropológica que Jesús, en su humanidad verdadera, también ha vivido. Marcos deja entender que Jesús acoge el placer que esta mujer le regala con su perfume, y que su mirada reconoce en este gesto una obra, no solo “buena” sino también «bella» y digna de ser recordada.

¿Viven los cristianos de hoy más reprimidos de lo que el mensaje de belleza, amor, entrega, afecto, cariño, respeto, sensualidad… nos muestra en esa escena del Evangelio?

Aunque el tema del placer se halla omnipresente en nuestra cultura, no está tan claro que los cristianos lo vivamos conscientemente a partir de las claves de Jesús. Liberar al placer de las etiquetas negativas que se le han ido adhiriendo con el paso de los siglos y redescubrirlo como una dimensión querida por Dios en su plan creador, podría ayudarnos a vivirlo con mayor libertad, profundidad y respeto.

Discípulos misioneros

Discípulos misioneros: la vida que se desató en Aparecida

 El gran eje de Aparecida es “para que tengan vida”. El “para qué” indica la finalidad, que es una oferta de vida plena. La palabra “vida” aparece 631 veces en el documento y eso le da un tono marcadamente positivo.sta vida se comunica a través de cauces, que son los “discípulos misioneros”. La ausencia de la “y” es una originalidad de Aparecida, para mostrar que no son dos realidades yuxtapuestas sino inseparables y compenetradas. No se es discípulo sin ser misionero y no se es misionero sin ser discípulo.

En la invitación a la misión se quiere mostrar que una vida digna y feliz no se realiza en el aislamiento individualista. Uno de los grandes peligros de la época en que vivimos es que cada uno se encierre en su mundo privado. Así no es posible una vida digna, ni la solidaridad, ni la amistad, ni la preocupación por los pobres, ni el compromiso ciudadano. El documento recuerda que una ley de la vida es que ella crece en la medida en que se comunica. Por eso es ineludible ser misioneros.

A partir de esta  convicción se quiere promover una actividad misionera mucho más intensa, para llegar especialmente a los que están abandonados. Consiste en buscar una mayor cercanía con todos. No se trata solo de predicar. Un periodista lo hará particularmente buscando la verdad y promoviendo valores, un político lo hará buscando sinceramente y con sacrificio el bien común, un docente lo hará con su misión de ayudar a crecer a sus alumnos. Pero siempre estará el intento de comunicar de alguna manera el primer anuncio: hay un Dios que te ama infinitamente, Cristo dio su vida por ti y está vivo para compartir tu camino y tu lucha.

El documento es muy radical en este punto de la misión, porque pide que todas las estructuras de la Iglesia se reformen de manera que sean más misioneras, que estén más al servicio de esta vida digna y plena de la gente. También reclama que se abandonen todas las estructuras caducas que no sirvan a esta finalidad. Este punto fue claramente asumido y relanzado por Francisco en Evangelii gaudium, aunque tuvo escasa respuesta.

Otro tono

Pero solo podemos ofrecer un mejor servicio misionero si somos realmente discípulos de Jesucristo. Este acento en el discipulado le da a la tarea misionera otro tono, otro color que le agrega atractivo. Porque no es lo mismo alguien que proclama una verdad creyendo que es un dueño de la sabiduría, que alguien que se considera humilde discípulo, necesitado del Maestro, que aprende de él todos los días, que necesita volver a escucharlo, volver a imitarlo.

Al mismo tiempo, un corazón de discípulo sabe que también tiene que aprender de los demás. Por eso fomenta el diálogo con los diferentes, se deja cambiar los esquemas, se deja enriquecer por los otros. Así se quiere remarcar que todos somos discípulos (el Papa, los empresarios, cada ama de casa, etc.) y que siempre somos discípulos, hasta la muerte.

Ignacio, un hombre entre dos mundos

Si San Ignacio volviera…

Si San Ignacio volviera
San Ignacio

Ignacio de Loyola llegaría a ser un hombre entre dos mundos, el medioevo y el Renacimiento. Una época convulsa con grandes semejanzas a la nuestra

Con el aumento de la población el acontecer histórico se desarrolla en una mayor escala, las guerras son más sangrientas, las sublevaciones sociales ganan en amplitud y violencia, se complica el gobierno y la administración. Asistimos con los viajes intercontinentales a la primera globalización.

El hombre del Renacimiento se percibe como un superhombre que rompe sus cadenas y así se vuelve más frívolo, pródigo y licencioso. Los propios representantes de la Iglesia, incluidos los papas, se vieron también sumidos en esta transformación,

Íñigo, por su origen, podríamos decir que era lo que hoy llamaríamos “un niño bien”, un “pijo” de entonces, un joven vasco rubio y fuerte que se siente transformado desde su herida en Pamplona 

Ignacio tiene un encuentro místico, pero progresivamente matizado con los pies en el suelo. Cree en la Iglesia, a pesar de la corrupción dominante. Su equivalente hoy sería desafección a la misma, por ejemplo, con la pederastia

El maestro Ignacio pone el acento en el corazón unido a Dios más que en los medios y la sabiduría humana

Pero Ignacio no quiso tampoco perderse en los abismos de la mística. Su gran logro fue descubrir la unidad del todo. La clave reside en su “Contemplación para alcanzar amor” llevada a la vida con un gran sentido práctico

Como dice Francisco, “el sueño de Dios para Ignacio no se centraba en Ignacio. Se trataba de ayudar a las almas. Era un sueño de redención, un sueño de salir al mundo entero, acompañado de Jesús, humilde y pobre”

En una palabra, Ignacio hoy recomendaría desde la experiencia y la intimidad con Dios seguir a Cristo cada día, verle en nuestros hermanos y discernir, según los signos de los tiempos, cómo actuar en cada momento.

Por Pedro Miguel Lamet

El 31 de julio, día de su fiesta, se clausura en todo el mundo el año Ignaciano, que ha conmemorado el quinto centenario de  su conversión y el cuarto de su canonización. La Compañía de Jesús, con estas celebraciones ha encontrado una oportunidad propicia para recordar su estilo de vida y la fuerza transformadora de su cosmovisión. Aquí pretendemos evocar la importancia de la figura de Ignacio para nuestro mundo de hoy intentado responder a esta pregunta: ¿Qué haría san Ignacio si volviera ahora entre nosotros?

ESPAÑA Y EL MUNDO EN TIEMPOS DE ÍÑIGO

Cuando Íñigo nació en 1491, España y el mundo se encontraban en una auténtica convulsión. La Edad Media llegaba a su término y Europa entraba en el Renacimiento. Así que el recién nacido llegaría a ser un hombre entre dos mundos.Una época con semejanzas a la nuestra. Europa en la última parte del siglo XV asistía a grandes descubrimientos e invenciones. Los exploradores zarpaban hacia el Oeste, a las Américas, y por el sur hacia África, mientras los estudiosos volvían su mirada a las civilizaciones olvidadas de Grecia y Roma. La imprenta alimentaba la sed de conocimientos entre la clase media; la pólvora revolucionaba la estrategia de la guerra, y la brújula la de la navegación. Era el fin de la época de caballería y el comienzo de un nuevo humanismo, un tiempo pues de cambios rápidos, agitación social y guerras.

También estaba transformándose la población. En el siglo XIII la Europa centro-occidental pasaba de unos 30 millones de habitantes a más de 50 millones en el año 1500, a pesar de las mortíferas pestes de los años trescientos. Con el aumento de la población el acontecer histórico se desarrolla en una mayor escala, las guerras son más sangrientas, las sublevaciones sociales ganan en amplitud y violencia, se complica el gobierno y la administración. Asistimos con los viajes intercontinentales a la primera globalización.

En Europa se estaban produciendo cambios económicos y políticos. Los siglos XIV y XV marcan el comienzo de la gran época mercantilista. Oriente se aproximaba a través de Venecia. Inglaterra y Flandes acumulaban beneficios, mientras los países bálticos se enriquecían con centro en Brujas y Amberes. La banca residía sobre todo en manos italianas, a la vez que transformaciones políticas sacudían el continente. Del régimen de señores feudales se pasaba una administración centralizada. A finales del XIV existía ya una burguesía ciudadana, artesana y comercial, que conseguía enriquecerse más que los príncipes.  Por eso Ignacio viajaría a pedir limosna para sus estudios a los mercaderes de Flandes.

El hombre, protagonista del Renacimiento
El hombre, protagonista del Renacimiento

El hombre se percibe como un superhombre que rompe sus cadenas y así se vuelve más frívolo, pródigo y licencioso. Los propios representantes de la Iglesia, incluidos los papas, se vieron también sumidos en esta transformación, que va resquebrajando la vieja cristiandad. El hombre rechaza la tutela de la Iglesia y del Imperio; se imponen constantes fricciones entre papa y emperador, a los que se une la creciente decadencia de los monasterios y las órdenes mendicantes en busca de privilegios; se imponen la simonía y el cisma. Todo contribuye a que en el s. XIV cunda en la Iglesia la sensación de miedo.

En plena amenaza del turco y la toma de Constantinopla, comienza la empresa fallida de la Cruzada. Se respiraba en el ambiente un nombre: Jerusalén y su conquista. Los reyes clamaron entonces por la reforma de la Iglesia y abundaban en la idea de reunir un concilio para curar tanta decadencia.

El primer papa renacentista, Nicolás V, reunifica la Iglesia y sus sucesores se empeñan en embellecer Roma cuando surgen los nacionalismos. Esto acontece aun en países tan divididos como Alemania e Italia. Al mismo tiempo en España, ocupada con expulsiones de judíos y moriscos, nace un cripto-judaísmo y un cripto-islamismo que invita a los Reyes Católicos a echar mano de la Inquisición, que más adelante añadirá a estas causas la de los «alumbrados», un movimiento que afectará de lleno a los intereses de Ignacio.

Al pontificado llegan nuevos papas renacentistas mucho más preocupados por todas las intrigas italianas que por las causas verdaderamente universales. Y cuando el pontificado empieza a salir de esa situación, Ignacio pisa las calles de Roma, donde la aparición de la reforma de Lutero y el miedo a la herejía afectarán profundamente la vida, la fundación y el gobierno de la Compañía.

IGNACIO EN EL MUNDO DE HOY

Nuestro mundo vive cierto paralelismo con el de Ignacio con grandes cambios tecnológicos, globalización, caída de valores, nacionalismos, imperio de la materia, desmitificación secularizada, confusión posmoderna, pandemia, terrorismo, migraciones, globalización, hambre, deterioro ecológico, miedo al futuro y un largo etcétera.

La primera respuesta de Ignacio está en su vida, bien conocida por las numerosas biografías existentes. Desde sus experiencias e ideas aquí nos limitaremos a responder en lo posible a la pregunta: ¿qué haría él hoy día?

Ignacio y primeros compañeros
Ignacio y primeros compañeros

En primer lugar, por su origen, podríamos decir que era lo que hoy llamaríamos “un niño bien”, un “pijo” de entonces, un joven vasco rubio y fuerte que se siente transformado desde su herida en Pamplona y su convalecencia, lo que le hace descabalgar de sus sueños de caballero andante, “ligón”, “guaperas”, ambicioso, algo pendenciero, formado en la Corte de Castilla para medrar en su tiempo. Eso sí, buena persona con grandes ideales y una fe de fondo.

Su enfermedad y primeros pasos en Loyola y Manresa le proporcionan una experiencia directa de Dios. Más que las visiones, lágrimas y otros fenómenos sobrenaturales, lo importante es que sintió a Dios por dentro, que le instruyó personalmente “como un maestro de escuela”, hasta experimentar su inefable incomprensibilidad. Esta vivencia se plasmará en sus famosos Ejercicios Espirituales, su mejor logro y gran “secreto” de los jesuitas en el futuro. Hoy el mundo, como siempre, necesita la experiencia de Dios, la ansía. Pero quizás con mayor intensidad después de la secularización y un pasado siglo XX que ha sido “el siglo del hombre y la libertad” desde el imperio de la tecnología. Por eso están de moda muchas y diversas búsquedas espirituales de todo tipo.

Ignacio tiene un encuentro místico, pero progresivamente matizado con los pies en el suelo. Cree en la Iglesia, a pesar de la corrupción dominante. Su equivalente hoy sería desafección a la misma, por ejemplo, con la pederastia, el descrédito de las religiones monoteístas, el supermercado “a la venta” de múltiples espiritualidades.

El otro lado del hallazgo ignaciano es el sentido práctico. Sabe por experiencia y dificultades en sus primeros pasos apostólicos que ha de prepararse intelectualmente, entre tanta confusión reinante; ha de alcanzar instrumentos para hacer partícipe a los prójimos de su gran descubrimiento. Para ello estudia en Alcalá, Salamanca y París, pero sin dejar nunca de dar mayor importancia a lo que nos une a Dios, la gracia, que a la eficacia meramente humana. Por decirlo de otra manera, pone el acento en el corazón unido a Dios más que en los medios y la sabiduría humana. ¿Qué haría Ignacio hoy día? Sin duda se volcaría otra vez en acercar al hombre a Dios a través de los Ejercicios y la oración, más que en las instituciones o grandes estructuras que regentan actualmente sus hijos, inútiles si no son insufladas de espíritu. Como dice Karl Rahner, para “ayudar a que se produzca esa experiencia directa de Dios, en la que al ser humano se le revela que ese misterio incomprensible que llamamos Dios es algo cercano, se puede hablar con Él y nos salva por sí mismo precisamente cuando no tratamos de someterlo, sino que nos entregamos a Él incondicionalmente”[1].

Ignacio de Loyola
Ignacio de Loyola

Pero Ignacio no quiso tampoco perderse en los abismos de la mística. Su gran logro fue descubrir la unidad del todo. La clave reside en su “Contemplación para alcanzar amor”, última meditación de los Ejercicios. Hoy nos urgiría de nuevo a que fuéramos “contemplativos en la acción”, que viéramos el mundo y los acontecimientos como una realidad provista de transparencia, en la que Dios se me está regalando en cada brizna de belleza, incluso en el dolor, la pandemia, el fracaso, hasta las guerras. Pues detrás de las limitaciones, contingencias del tiempo actual nos descubriría una secreta luz, su último sentido

En aquel ambiente depauperado que le tocó vivir, estuvo cerca de los pobres, los marginados y olvidados de su época. Vivía en los hospitales, hospederías miserables, se preocupaba de las prostitutas de Roma, robaba tiempo a sus ocupaciones de primer general de la Compañía para dar catequesis a los niños. Desde su cojera atravesó España y Europa o fue a Jerusalén sin provisiones. Su único pasaporte era la confianza en Dios.

Pedro Arrupe, su sucesor, interpretó este carisma para nuestro tiempo desde la opción por la justicia que brota de la fe, y sus últimos desvelos fueron en favor de los refugiados y drogodependientes. En las desigualdades del neoliberalismo actual Ignacio estaría sin duda al lado de los últimos, como está haciendo también su hijo espiritual el papa Francisco: “El sueño de Dios para Ignacio no se centraba en Ignacio. Se trataba de ayudar a las almas. Era un sueño de redención, un sueño de salir al mundo entero, acompañado de Jesús, humilde y pobre”, 

Pero sobre todo fue un gran enamorado de Jesús. En Jesús encontró a Dios, que vino a nosotros como carne estremecida, sudor, sonrisas, lágrimas, dolor, misericordia, palabra concreta, consuelo, libertad, haciéndose uno más de nuestra finitud. Su locura por Jesús le llevó a Palestina donde pretendía sobre todo seguirle literalmente. Se la jugó solo porque se había olvidado de contemplar sus huellas en el Monte de los Olivos. En Jesús crucificado y resucitado, en ese Jesús que a un tiempo es abandonado y recibido por Dios, hallaba definitivamente presente esa unidad que puede ser asumida en la fe, la esperanza y el amor. Más que nunca el dedo de Ignacio señalaría hoy la persona de Jesús. Toda su vida fue una aventura de seguirle pobre y humilde. “De lo que te enamoras te cambia la vida”, dirá Pedro Arrupe.

Descubrió la esencia del Evangelio al romper con una familia vasca que le habría catapultado a esferas de riqueza, poder y éxito. Luego, ya de general, en razón de su cargo acabó por codearse con cardenales y príncipes de este mundo, sin que nada de eso le privara de la fuerza espiritual que procedía de su desmedido amor a Jesucristo. En su gabinete de Roma, donde gobernaba una Compañía en expansión seguía siendo un desasido peregrino de Cristo.

“Magnanimidad” es la palabra que utiliza él mismo junto a “fortaleza de ánimo” para describir en las Constituciones al futuro general en una especie de autorretrato, “sin perder ánimo con las contradicciones, aunque fuesen de personas grandes y potentes”, sin dejarse apartar por ruegos o amenazas, estando por encima, ni “levantarse con los prósperos ni abatirse con los adversos; estando muy aparejado para recibir, cuando menester fuese, la muerte por el bien de la Compañía, en servicio de Jesucristo, Dios y Señor nuestro”.

En una palabra, Ignacio hoy recomendaría desde la experiencia y la intimidad con Dios seguir a Cristo cada día, verle en nuestros hermanos y discernir, según los signos de los tiempos, cómo actuar en cada momento. Así lo resume su actual sucesor Arturo Sosa[2]: “Guiados por el discernimiento de las Preferencias Apostólicas Universales hemos aceptado el reto de escuchar el grito de los pobres, los excluidos, aquellos cuya dignidad ha sido violada. Hemos aceptado caminar con ellos y promover juntos la transformación de las estructuras injustas que se han puesto de manifiesto tan claramente en la actual crisis mundial. Y permítanme ser claro: esta crisis no es sólo sanitaria y económica sino, sobre todo, social y política. La pandemia del Covid-19 ha mostrado las graves deficiencias de las relaciones sociales en todos los niveles, el desorden internacional y las causas del desequilibrio ecológico. Sólo el amor de Jesús trae la curación definitiva. Sólo podemos ser testigos de ese amor si estamos estrechamente unidos a Él, entre nosotros y con los descartados del mundo”.

Para saber más, cfr. mi libro «Para alcanzar amor·, ed La Esfera de los Libros.

[1] Karl Rahner, Palabras de Ignacio de Loyola a un jesuita de hoy, Sal Terrae, Santander, 1990.

[2] Para saber más del actual general y las últimas opciones de la Compañía cfr: Arturo Sosa, El camino con Ignacio, En conversación con Darío Menor, ed. Mensajero, Bilbao, 2021.

Los talentos

La parábola de los talentos: hace falta armarse de valor

  


Las breves reflexiones que siguen no se sitúan en el plano exegético ni académico, sino en el de la experiencia de una existencia que, desde hace mucho tiempo, se enfrenta a la parábola de los talentos viéndola como un texto que puede suponer un programa de vida completo ; aspectos que solo pueden emerger con un estudio largo y cuidadoso. Por otra parte, el plano ni siquiera es el académico ya que aquí no pretendemos hacer alarde de doctrina y erudición, sino simplemente compartir los estímulos y sugerencias que la parábola me inspiró y aún me sigue inspirando.

Esto no significa tratar de plegar el sentido del pasaje evangélico a mis necesidades y mi búsqueda de sentido, sino, dejarme guiar y moldear por las palabras que relata Mateo.

Concretar la experiencia

En mi experiencia, la lectura de la parábola de los talentos se estructura en torno a dos preguntas fundamentales: ¿qué son para mí los talentos?, ¿para qué los recibí? En consecuencia, mi primer objetivo es tratar de responder a estas preguntas y, posteriormente, tratar de resumir con algunas conclusiones que se refieren a la concreción de la experiencia.

Para responder a las dos preguntas recién mencionadas es necesario adelantar una premisa a la que se dirige inmediatamente el texto de Mateo: los talentos no son ni pueden ser exigidos, sino que son dados gratuitamente a cada uno según una medida que no nos corresponde a nosotros juzgar.

Si ahora abordamos la primera pregunta, se pueden formular dos respuestas relacionadas pero distintas. En primer lugar, los talentos para mí están constituidos por el tiempo, por la existencia que se me permite vivir, recordando que cada momento no es solo un instante del kronos que fluye inexorablemente, sino un kairos único e irrepetible, en el que debo saber ponerme juego con todas mis fuerzas.

Los talentos son mis aptitudes y habilidades, pocas o muchas, que debo aprender, ante todo, a discernir y reconocer, y luego comprometerme a hacerlas fructificar con una lógica de multiplicación que es lo que nos recuerda la parábola. Queriendo responder a la segunda pregunta y hablando como creyente, debo subrayar que el primer fin para el que me han sido dados los talentos es la edificación del Reino de Dios y esto, en la parábola, es precisamente lo que supone el retorno del patrón que tiene un significado escatológico, pero también terrenal porque el Reino debe tomar ya forma concreta en nuestra vida y en nuestro compromiso.

Los talentos deben ser invertidos para el bien y el crecimiento de la comunidad eclesial en la que nadie es espectador o receptor pasivo, sino protagonista de iniciativas y acciones para las que es absolutamente necesaria su contribución insustituible. Finalmente, los talentos son dados a cada uno para su crecimiento personal y para hacer su propia existencia cada vez más conforme al plan que Dios tiene para cada uno de nosotros.

Atreverse

Para poder cooperar eficazmente en este plan, este debe ser conocido y aquí tiene mucho que ver el tema del discernimiento al que debe seguir, como decíamos al principio, un claro programa de vida, que es programa de Dios para cada uno de nosotros y que hemos de poner en práctica en todo momento y en toda circunstancia.

Llegados a este punto, es posible sacar algunas conclusiones concisas y la primera, que para mí es especialmente significativa, se puede resumir en dos palabras clave: saber atreverse. No importa cuántos y qué talentos hayamos recibido, lo que importa es tener el valor de invertirlos y arriesgarse sin ser perezosos ni conformarse con lo que ya se tiene y se es porque siempre nos lo pueden quitar si no cooperamos a un crecimiento continuo de nosotros mismos y de lo que tenemos.

En el compromiso de invertir los talentos, pues, nunca debemos olvidar que todo es don y que estamos llamados a ser administradores eficaces, pero nunca dueños de lo que no nos hemos dado a nosotros mismos, sino que proviene solo de la bondad gratuita de Dios.

La última consideración final es consecuencia directa de las dos anteriores: si todo me es dado y si no me lo he dado yo, seré llamado a dar cuenta de ello debiendo justificar no tanto el resultado concreto (diez o cuatro talentos), sino mi actitud y mi adhesión vital a la voluntad de Dios.

«Es como un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”. Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”. Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”. El señor le respondió: “Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».

Mateo 25, 14-3

Acabar con el clericalismo

“Cristianismo clerical, cristianismo formalista, cristianismo apagado y endurecido”

Clericalismo
Clericalismo

Contradicciones entre la palabra del Papa y la realidad eclesial (1)

«La ‘prudencia’ clerical ha apagado mucho del Espíritu: desde la libertad creativa (marginando y luego rehabilitando a teólogos, pensadores…, impidiendo reformas litúrgicas y jurídicas…), hasta el diálogo sincero, la cultura»

«Todo lo que merma el protagonismo clerical, es puesto en entredicho. Ahí están muchos de los resúmenes diocesanos presentados para el Sínodo. Siguen en ‘lo de siempre'»

Por Rufo González

La homilía pronunciada en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo (29.06.2022) gira en torno a dos ejes. Dos actitudes vividas por Pedro y Pablo. La primera es del relato de la prisión y liberación milagrosa de Pedro: “¡Levántate rápido! (Hch 12,7). La segunda es traída de la Segunda Carta a Timoteo: “He peleado el buen combate (2Tm 4,7). Hoy comentamos la primera. “`Levantarse rápido´ es una imagen significativa para la Iglesia”, afirma rotundamente el Papa Francisco. “Nosotros estamos llamados a levantarnos rápidamente para entrar en el dinamismo de la resurrección y dejarnos guiar por el Señor en los caminos que Él quiere mostrarnos”.

A continuación denuncia que la Iglesia, en vez de sumarse al dinamismo de la vida resucitada, lleva años de retraso respecto de la evolución humana, y no digamos respecto de la utopía evangélica. Bien sabe Francisco que “los propios creyentes, en cuanto que, con el descuido de la educación religiosa, o con la exposición inadecuada de la doctrina, o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral y social, han velado más bien que revelado el genuino rostro de Dios y de la religión” (GS 19).

Apertura de la Asamblea Sinodal en la Fundación Pablo VI
Apertura de la Asamblea Sinodal en la Fundación Pablo VI

La recomendación de “no apaguéis el Espíritu, no despreciéis las profecías, examinadlo todo; quedaos con lo bueno” (1Tes 5,19-21) ha sido muy poco seguida por la cúpula eclesial. La “prudencia” clerical ha apagado mucho del Espíritu: desde la libertad creativa (marginando y luego rehabilitando a teólogos, pensadores…, impidiendo reformas litúrgicas y jurídicas…), hasta el diálogo sincero, la cultura, la democracia, el sindicalismo, el papel de la mujer, el celibato opcional…

Hoy el Papa se duele de estas actitudes eclesiales: “nos abruma la pereza y preferimos quedarnos sentados a contemplar el pasado…, no dirigimos nuestra mirada hacia nuevos horizontes”. Estamos “encadenados como Pedro en la prisión de la costumbre, asustados por los cambios, atados a la cadena de nuestras tradiciones”.

Recuerda, contemplando la escena que comenta, otra actitud eclesial, que no explica, pero que cree real: “relatar fantasías”: “Esa misma noche hay otra tentación”.Es la actuación de la criada Rode (He 12,13s) que “asustada, en lugar de abrir la puerta vuelve hacia atrás a relatar fantasías”. ¿A qué fantasías alude? ¿A las apariciones de vírgenes, santos, demonios…? ¿A las promesas que dan el cielo al que rece o haga alguna oración o actividad automática? ¿A la compra-venta de indulgencias? ¿A jubileos que aseguran “indulgencia plenaria” en virtud del “tesoro de gracia” que administran los clérigos? ¿A los encuentros más o menos folclóricos de imágenes a que se dan algunos clérigos más jóvenes? ¿A entretener a la gente con “devociones, ornamentos, consuelos vulgares”?…

Sínodo España
Sínodo España

Esta situación tiene consecuencias, reconocidas por el Papa: “nos deslizamos hacia la mediocridad espiritual… Corremos el “riesgo de `solo tratar de arreglárnoslas´ incluso en la vida pastoral… El entusiasmo por la misión disminuye… No somos  signo de vitalidad y creatividad”. Damos “impresión de tibieza e inercia”… “El Evangelio se convierte en una fe que «cae en el formalismo y cae en la costumbre, en religión de ceremonias y de devociones, de ornamentos y de consuelos vulgares… Cristianismo clerical, cristianismo formalista, cristianismo apagado y endurecido”. El Sínodo que estamos viviendo, dice el Papa, nos llama a convertirnos: “en una Iglesia que se levanta…, que no se encierra en sí misma…, capaz de mirar más allá, de salir de sus propias prisiones, de abrir las puertas”.

A partir de aquí, Francisco expone su sueño de Iglesia: – “Una Iglesia sin cadenas y sin muros”; – “todos puedan sentirse acogidos y acompañados”; – “se cultive la escucha, el diálogo, la participación, bajo la única autoridad del Espíritu Santo”; – “Una Iglesia libre y humilde”: – que “se levanta rápido”, – que “no posterga”, – que “no acumula retrasos ante los desafíos del ahora”, – que “no se detiene en los recintos sagrados”, – que “se deja animar por la pasión del Evangelio y el deseo de llegar y acoger a todos, – “vaya al cruce de las calles y lleve a ciegos, sordos, cojos, enfermos, justos, pecadores…, – que “haya lugar para todos, – que “no despida ni condene”.

Esta es la teoría, el evangelio, que enamora. Pero se queda todo en teoría. Al final el Papa deja dos preguntas para que las trabajemos. Una en singular: “¿qué puedo hacer por la Iglesia?”. Otra para las comunidades cristianas: “¿qué podemos hacer juntos, como Iglesia, para que el mundo en el que vivimos sea más humano, más justo, más solidario, más abierto a Dios y a la fraternidad entre los hombres?”.

Iglesia sinodal
Iglesia sinodal

Cualquier respuesta evangélica, de calado organizativo, pasa por el Código de Derecho canónico, lleno de “cadenas y muros”, uno de los derechos más despóticos. ¿Qué puede hacer un cristiano, ante la oligarquía clerical, por ejemplo en esta serie de temas: 1.- Democratizar la Iglesia para hacerla más comunión. 2.- Protagonismo de la comunidad. 3.- Recuperar el principio de elección de los responsables (obispos, párrocos…). 4.- Superar el divorcio entre jerarquía y fieles. 5.- Menos sacerdocio clerical y más sacerdocio común. 6.- La eucaristía, obra sacerdotal común. 7.- Voz y voto al pueblo cristiano. 8.- “Reunirse, unirse, escucharse, discutir, rezar, decidir”, camino de toda comunidad cristiana. 9.- Revalorizar la eucaristía como sacramento de reconciliación: Eucaristía y Penitencia, dos caminos opcionales de reconciliación. 10.- Que la “Forma C” sea un modo ordinario del sacramento de la Penitencia: como opción libre, sin necesidad de confesar los pecados tras la absolución general. 11.- Supresión del celibato obligatorio para obispos y presbíteros: La Iglesia ganaría en libertad, honradez, amor de Dios, alegría evangelizadora… 12.- Acceso de las mujeres al sacerdocio ordenado.

Estos temas están abiertos en la Iglesia. Sistemáticamente la oligarquía eclesial viene negándose a tratarlos. ¿“Les abruma la pereza y prefieren quedarse sentados a contemplar el pasado”? Cierto: “no dirigen su mirada hacia nuevos horizontes”. Están “encadenados como Pedro en la prisión de la costumbre, asustados por los cambios, atados a la cadena de sus tradiciones”. Todo lo que merma el protagonismo clerical, es puesto en entredicho. Ahí están muchos de los resúmenes diocesanos presentados para el Sínodo. Siguen en ‘lo de siempre’.

Y la Secretaría del Sínodo de la Conferencia Episcopal Española remata como insignificante lo que necesita hoy la Iglesia para recuperar la libertad evangélica y la honradez con la cultura actual: “se trata de cuestiones suscitadas solo en algunas diócesis y, en ellas, por un número reducido de grupos o personas…: la necesidad de discernir con mayor profundidad la cuestión relativa al celibato opcional en el caso de los presbíteros y a la ordenación de casados; en menor medida, ha surgido igualmente el tema de la ordenación de las mujeres…

Se detecta una clara petición de que, como Iglesia, dialoguemos sobre ellos con el fin de permitir conocer mejor el Magisterio respecto de los mismos y poder ofrecer una propuesta profética a nuestra sociedad”. La “propuesta profética” es la evangélica, concordante con el “sentido de los fieles”. No la imposición clerical. Suscribo lo que ha escrito J. Mª. Marín Sevilla: “silencian las voces disidentes especialmente cuando se trata de temas novedosos, que surgen, a mi entender de la acción del Espíritu y del discernimiento sereno y esperanzador” (RD 29.06.2022).

I Campamento Sostenible Intergeneracional

El Campamento ‘anti-descartes’ de Manos Unidas: jóvenes y mayores se dan la mano por el medio ambiente

Cartel del I Campamento Intergeneracional
Cartel del I Campamento Intergeneracional

Poniendo el foco en el cuidado del medio ambiente, de la “Casa Común” y de las personas, Manos Unidas celebra, del 3 al 7 de agosto, en Becerril de la Sierra (Madrid), su I Campamento Sostenible Intergeneracional con el nombre de “Manos que cuidan»

Este campamento, es el primero de estas características que se realiza en Manos Unidas y en la red internacional de organizaciones católicas de CIDSE, a la que la ONGD española pertenece

 | RD/Manos Unidas

Manos Unidas se une a la petición que ha hecho en estos días el Papa Francisco poniendo el foco en el cuidado del medio ambiente, de la “Casa Común” y de las personas y celebra, del 3 al 7 de agosto, en Becerril de la Sierra (Madrid), su I Campamento Sostenible Intergeneracional con el nombre de “Manos que cuidan”. En él participarán personas de entre 18 y 71 años provenientes de hasta trece provincias de toda España.

De hecho, el papa Francisco decía recientemente a los jóvenes europeos: “Tenéis una misión importante. Si en el pasado vuestros ancestros viajaron a otros continentes, no siempre por intereses nobles, ahora os toca a vosotros presentar al mundo una nueva cara de Europa”. “Es urgente reducir el consumo no solo de combustibles fósiles, sino también de muchas cosas superfluas”, y los animaba a alzar su voz.

Objetivo principal: diálogo y aprendizaje

Este campamento, el primero de estas características que se realiza en Manos Unidas y en la red internacional de organizaciones católicas de CIDSE, a la que la ONGD española pertenece, tiene como objetivo principal reunir a algunos de los jóvenes con quienes se ha ido trabajando desde 2015, a raíz de la publicación de la encíclica  Laudato si’, en temas como el cuidado del planeta y los estilos de vida sostenibles, para, incorporando los mandatos de la última encíclica del Pontífice, Fratelli tutti, dialogarcon adultos de Manos Unidas y, todos juntos, trabajarde la mano y crearun plan de trabajo para los próximos años.

Marcha senderista de Manos Unidas
Marcha senderista de Manos Unidas

Sabiendo que cuidar de nosotros mismos, de los otros y del planeta son realidades interconectadas y que nos unen a la misión de la Iglesia planteada con las encíclicas del papa Francisco, este campamento servirá para reforzar los valores que forman parte de la misión fundacional en Manos Unidas: luchar contra la pobreza y cuidar el planeta, fomentando un desarrollo sostenible, justo e integral y denunciando las estructuras que lo impiden en cualquier lugar del mundo.

Otros objetivos

Se pretende también fomentar el desarrollo de cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, por lo que el I Campamento Sostenible Intergeneracional de Manos Unidas “Manos que Cuidan”, a través de sus numerosos talleres y actividades, quiere:

– Servir de “conexión” entre jóvenes y mayores colaborando en la construcción de la ONGD. Ayudar a consolidar la red de jóvenes que trabajan estas cuestiones en algunas de las 72 Delegaciones de Manos Unidas, visibilizar su trabajo y potenciar su liderazgo. Continuar trabajando en la incorporación de estilos de vida sostenibles y en el resto de temas planteados por la encíclica Laudato si’ y que se llevan trabajando también junto a CIDSE y su campaña “Cambiemos por el Planeta, Cuidemos a las Personas”. Crear un plan de acción a largo plazo, conjuntamente, por y para los jóvenes de la ONGD.

– Cinco días con actividades diseñadas colaborativamente por un equipo intergeneracional y que se realizarán sobre todo al aire libre: talleres, video fórums, excursiones, momentos de oración, reflexión y debate para divertirse y construir comunidad juntos. En Becerril participarán jóvenes y adultos de Alcalá de Henares (Madrid), Alcalá del Río (Sevilla), San Juan (Alicante), Badajoz, Barcelona, Castellón, Granada, Jaén, Madrid, Murcia, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Santomera (Murcia), Sevilla, Solsona, y Valencia. 

RECUERDA

QUÉ: I Campamento Sostenible Intergeneracional de Manos Unidas “Manos que Cuidan”.

CUANDO: Del miércoles 3 al domingo 7 de agosto de 2022.

DÓNDE: Becerril de la Sierra (Madrid). 

QUIÉN: Unas 30 personas de entre 18 y 35 años de trece provincias de España.

ORGANIZA: Manos Unidas a través de su Departamento de Campañas. Con el apoyo de CIDSE “Cambiemos por el Planeta, Cuidemos a las Personas” y KR FOUNDATION.

El legado de Ignacio Ellacuría

El legado de Ignacio Ellacuría, ante la situación política actual de El Salvador

Ellacuría
Ellacuría

«El Norte sigue negándose, como en tiempos de Ellacuría, a mirarse en el espejo inverso del Sur, que le enfrentaría a su propia verdad y podría mostrarle formas de salir de la crisis»

«Detrás de la fachada cool del «presidente más popular de América Latina», que cuenta con la aprobación del 80 al 90 por ciento de la población salvadoreña, se esconde un autócrata»

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«El Norte sigue negándose, como en tiempos de Ellacuría, a mirarse en el espejo inverso del Sur, que le enfrentaría a su propia verdad y podría mostrarle formas de salir de la crisis«

«¿Cómo proponer el diálogo como camino para romper el círculo vicioso de la violencia histórica a una mayoría que defiende la fuerza bruta como única solución posible para el país?»

Por Martha Zechmeister CJ, teóloga

En este texto breve quiero confrontar las dos aporías fundamentales que me plantea el tratar de proponer el legado de Ellacuría ante la situación política actual de El Salvador. Supongo que siempre es más importante para una buena teología plantear las preguntas adecuadas, reconocer el problema, que dar respuestas precipitadas que nadie ha pedido.

Comienzo con tres premisas de mis reflexiones

La primera: podemos intentar hacer una exégesis minuciosa de los textos de Ellacuría para captar sus raíces filosóficas y la dinámica específica de su pensamiento, pero si nos guiamos por un mero interés retrospectivo y académico, esto puede convertirse en una traición a esta herencia intelectual. Porque precisamente esta herencia nos obliga a estar despiertos y vulnerables a nuestro momento histórico actual con la misma sensibilidad sismográfica que Ellacuría tuvo con el suyo.

Ellacuría

no hacemos teología fiel a este legado cuando respondemos a los desafíos del presente con las formulaciones literales de Ellacuría, como si fuesen estereotipos, sino cuando luchamos con la misma audacia y creatividad por la palabra que nos exige la situación concreta. La repetición estéril sería una copia ridícula de este pensador.

La segunda premisa: El Norte global habla del «cambio de los tiempos», de una crisis sin precedentes y del regreso de la guerra después de 70 años de paz. Y el Sur global se pregunta con asombro: ¿cuándo no hubo guerra y violencia mortal? ¿Cuándo no hubo crisis que se cobraran innumerables vidas? No es que el Sur no reconozca la magnitud del conflicto ucraniano. Las frágiles economías y, sobre todo, los pobres de estos países, son duramente golpeados por las galopantes subidas de precios del petróleo y del trigo. Pero una vez más parece confirmarse que hay vidas humanas que valen más que otras.

El Norte sigue negándose, como en tiempos de Ellacuría, a mirarse en el espejo inverso del Sur, que le enfrentaría a su propia verdad y podría mostrarle formas de salir de la crisis. En lugar de un copro-análisis a fondo, sigue dedicándose a restañar los daños de una forma chapucera que tarde o temprano se convertirá en rebote desastroso.

Bukele

La tercera premisa se refiere a la situación política actual de El Salvador. Supongo que, al menos, están informados a grandes rasgos de lo que sucede. El presidente joven y chic ha mantenido una presencia constante en los titulares de medios como la BBC, el New York Times o El País. 

Trato decir, en pocas pinceladas, lo mínimo: detrás de la fachada cool del «presidente más popular de América Latina», que cuenta con la aprobación del 80 al 90 por ciento de la población salvadoreña, se esconde un autócrata, como salido de un manual de ciencias políticas, que suspende sistemáticamente todas las instituciones del Estado de Derecho y las somete a su control. Desde marzo, vivimos en un “estado de excepción” permanente, que ya ha sido prolongado tres veces por el parlamento, un órgano completamente sometido al presidente. Ya no hay separación de poderes: el ejecutivo opera también a través del legislativo y del judicial.

El presidente ha declarado una «guerra contra los terroristas», como llama a su campaña contra las pandillas. No dice que él mismo ha pactado anteriormente con ellos. El estado de excepción justifica todo tipo de detenciones arbitrarias por mera sospecha o denuncia anónima. Incluso autoriza el asesinato de presuntos mareros por parte de policías y militares. Ser joven y vivir en un barrio marginal es suficiente delito para estar a merced de la arbitrariedad.

Maras

Mientras tanto, El Salvador es el país con la mayor tasa de personas encarceladas del mundo, con casi el 2% de la población adulta en prisión, hacinada en condiciones inimaginables. Con todo esto, es obvio que se trata de cualquier cosa menos de una estrategia eficaz contra la violencia de las pandillas, sino de un show a gran escala que en realidad sólo tiene un objetivo: la reelección del presidente, que en realidad está prohibida por la Constitución.

Les recomiendo, entre otros muchos, el artículo de BBC Mundo: Bukele contra las maras «En lugar de responder de manera efectiva a la violencia de las pandillas, Bukele está sometiendo al pueblo de El Salvador a una tragedia».

Pasemos ahora a las aporías a las que me enfrento en el intento de hacer productivo el legado de Ellacuría ante la actual situación política de El Salvador.

Primera aporía: ¿Cómo seguir hablando de los «pobres con espíritu» frente a las mayorías pobres seducidas por un «flautista de Hamelín»? La tonada más efectiva de su flauta es, obviamente, el despliegue de sus trolls en las redes sociales, que se encargan de que todo aquel que no sea un seguidor incondicional, todo aquel que piense diferente, sea expuesto al linchamiento digital e incluso a la persecución física. En un contexto así: ¿cómo leer los textos de Ellacuría que hablan de los pobres como ‘sujetos de redención’, aquellos sujetos donde se hace manifiesto el soplo del espíritu que renueva la faz de la tierra y transforma la sociedad con la justicia? 

Que la redención viene de abajo es uno de los fundamentos esenciales de la teología que me compromete. ¿Pero cómo no caer en patrones de arrogancia intelectual que afirman que las masas acríticas están a la merced de los trucos baratos por falta de educación? ¿Cómo conservar el respeto por los “pequeños y sencillos” (Mt 11, 25), a quienes se revela el espíritu que se esconde de quienes se creen sabios?

Ellacuría

Intento sugerir algunas líneas para una posible respuesta. ¿No padecen la teología y la Iglesia la misma enfermedad que los partidos políticos tradicionales? ¿No hemos perdido en gran parte la comunión y la comunicación vital con el mundo de los pobres, esa mayoría que aún vive de pura subsistencia, resolviendo de día a día sus necesidades más inmediatas, vulnerable a la violencia y a los desastres naturales? 

Es posible seguir utilizando toda la nomenclatura de la teología de la liberación, hacer esfuerzos para desarrollarla intelectualmente en el contexto postmoderno para no perder relevancia. Sin embargo, si este esfuerzo intelectual no se hace realidad en medio de los pequeños y vulnerables, si no es experimentado por ellos de manera efectiva y real, y sobre todo si no se alimenta de su sabiduría, de la revelación del Espíritu a través de ellos, es una palabrería vacía. Sería una traición pomposa de los privilegiados del evangelio. Lo que hace falta no es juzgar y dirigir desde arriba, sino reconocer la urgencia de nuestra conversión, callarnos, escuchar con paciencia y humildad, buscar comprender, vivir sin agendas ocultas una auténtica y fraterna amistad con los que están abajo y pisoteados.

Segunda aporía: ¿Cómo proponer el diálogo como camino para romper el círculo vicioso de la violencia histórica a una mayoría que defiende la fuerza bruta como única solución posible para el país? Esta es la convicción engendrada por una sociedad autoritaria que espera la salvación a través del macho fuerte y su mano súper-dura: toda propuesta alternativa aparece como una ingenuidad.

Ellacuría y Romero

“No es necesario extenderse en razones y pruebas de por qué es urgente salir de una situación intolerable, que está destruyendo no sólo a los salvadoreños, sino a El Salvador; no sólo a determinados grupos sociales, sino a la nación entera. Es necesario salir. Pero, ¿es necesario el diálogo entre las partes enfrentadas en el conflicto[…]? ¿O puede resolverse pronto el conflicto mediante otro instrumento principal de pacificación distinto del diálogo[…]?”

Estas palabras de Ellacuría, escritas en 1980, al inicio de la guerra civil salvadoreña, no pueden ser más actuales. También hoy la voluntad de diálogo parece estar fuera de los límites de lo posible por mucho tiempo. Podemos decirlo de nuevo con Ellacuría: “Estamos en una hora gravísima para la patria, en la cual pueden fructificar años y años de sacrificios o en la cual pueden quedar inutilizadas para mucho tiempo las esperanzas de días mejores.”

Una vez más, ofrezco algunas pinceladas sobre cómo salir de esta situación aparentemente desesperada. Lo más importante, creo, es reconocer incondicionalmente que estamos de nuevo en un punto cero, que no podemos presuponer nada de lo que ya hemos celebrado como conquistas. Los debates que tenemos que enfrentar son espantosamente similares a los que Ellacuría tuvo en su época. Son los debates sobre los fundamentos de la sociedad, como el debate sobre la universalidad de los derechos humanos. Estos se tambalean hasta sus cimientos cuando se niegan a los que están encarcelados por su supuesta afiliación a las pandillas. Porque si los derechos humanos no se aplican a ellos, tampoco están garantizados para mí.

Otro debate que tenemos que llevar a cabo de nuevo es lo que significa realmente la democracia. Democracia, no entendida como el derecho formal del sufragio en las urnas; y no como lo único que parece quedar de ella en la realidad política actual de El Salvador: el derecho de la mayoría a imponer su voluntad y su percepción de la realidad a la minoría. Es mucho más importante defender una concepción de la democracia que nos obligue a reconocer que los que son diferentes a mí y piensan diferente también tienen derecho a existir; una comprensión de la democracia que proteja a las minorías y facilita el diálogo entre todos los grupos sociales.

Semana Mon Romero
Semana Mon Romero

A pesar de todo lo que exige nuestra seriedad y honradez teológica frente a esta situación, quiero terminar con una experiencia que me ha dado esperanza en medio de todo esto. Hemos llevado a cabo un proyecto de investigación con víctimas de la violencia salvadoreña y les recomiendo el libro que es fruto de este proyecto. En el proceso, nos encontramos con un grupo de jóvenes autoorganizados en un barrio marginal, unidos por su pasión por el arte de la calle como el hip hop, el grafiti, el patinaje a un alto nivel deportivo etc. Se comprenden conscientemente como una alternativa a las maras.

Entre ellos, los mayores «adoptan» a niños de la calle. De lo contrario, serán reclutados por las pandillas ya a la temprana edad de siete u ochos años. Con gran astucia, se mueven entre la violencia de las maras y la violencia todavía más brutal de las «fuerzas de seguridad». Con ellos, redescubrí toda la teoría del arte de Theodor W. Adorno en un modo nuevo y vital: el arte es capaz de poner las condiciones vigentes patas arriba, de vislumbrar la situación desesperada desde una perspectiva nueva y sorprendente. Y las palabras de Monseñor Romero en su homilía de la fiesta de la Epifanía de 1979 han recuperado para mí su verdadero encanto: 

“Cuando miremos que nuestras fuerzas humanas ya no pueden, cuando miramos a la patria como en un callejón sin salida, cuando decimos: ´Aquí la política, la diplomacia no pueden, aquí todo es un destrozo, un desastre y negarlo es ser loco´, es necesario una salvación transcendente. Sobre estas ruinas brillará la gloria del Señor. De allí que los cristianos tienen una gran misión en esta hora de la patria: mantener esa esperanza”.

Romero
Romero

¿De vuelta a la “indignación”?

congreso diputados España
por José Fernando Juan 

El llamado de los políticos a la responsabilidad, el compromiso social y los sacrificios, les ha salido un “¡Basta!” alto y claro. A mí me ha sonado al segundo libro de Stéphane Hessel, cuyas consecuencias ya conocemos. El autor no tuvo tanto éxito con su siguiente, aunque sea probablemente mucho más interesante, pese a que siempre tenga la cantilena de los jóvenes como primeros agentes de cambio: “Comprometeos”.

Lo que refleja Ángel Martín en su publicación es el sentimiento general de hartazgo de una sociedad entera, que no comprende qué ocurre y por qué repetidamente sobrevienen cambios indeseados en las condiciones de vida y en su situación de bienestar y tranquilidad. La política, tan dependiente para su proyecto social, de todo lo que gira alrededor, termina por ser un espacio desquiciante, en el que el ciudadano medio, y no digamos el bajo, solo tiene la sensación de padecer, de tener que dar de sí mismo, de sentir una responsabilidad que no ve que transforme realmente la realidad que le rodea.

De Ortega y Gasset a Martha Nussbauum

Voz que ha estudiado hace cien años Ortega y Gasset, más contemporáneamente Martha Nussbaum y recientemente tenemos el libro traducido de Steinbock. ¿Qué emociones juegan en cada tiempo un papel político principal? ¿Cuáles cobran tanto cuerpo que se materializan en relaciones, en estructuras, en demandas y en horizontes? ¿Solo son las negativas, o en esto negativo y de rechazo, hay también algo positivo que busca el cambio y la transformación? ¿Sirven para algo más que para el desahogo o movilizan y comprometen en algo?

Poco antes de ver el video había publicado en Instagram una imagen, más común de lo que pueda parecer: unos contenedores de basura, llenos y desbordados, con bolsas ocupando parte de la acera. Todos, de un modo u otro, sintieron que tenían derecho a expulsar sus “mierdas” particulares, sus residuos. Compraron sabiendo que sobraría, porque a eso le llamaron progreso en algún tiempo y todavía hoy pagamos las consecuencias de no haber intuido finamente lo mejor. Algo parecido le ocurre a la política. Probablemente también a la Iglesia. A toda la humanidad. La indignación, al menos en una vertiente, es esperanzadora. Porque por fin comienza a ver más posibilidades, sin someterse a lo que hay y viene socialmente organizado. Pero no puede quedar en eso, en la expresión catártica de impulsos de rechazo.

Creo que el papa Francisco, cuando hace lo que hace y escribe lo que escribe, mantiene la tensión en ese horizonte, frente a lo irremediable, frente a la imposición cómoda de lo fáctico, frente a la indiferencia que se acomoda dulcemente en lo que hay hasta matar con su frialdad. Francisco le llama evangélicamente a esa emoción capaz de coger aire, tener fuerza, estar dispuesta, sufrir esperanzadamente y vivir a fondo. Lejos, muy lejos la queja y la ponzoña de la indignación de sillón. La alegría mira a lo bello, a lo bueno y a la verdad, por eso inunda de Buena Noticia la realidad.

Represión contra la Iglesia en Nicaragua

El reto del obispo Álvarez a Daniel Ortega: «Si tocan a uno de nuestros sacerdotes, tocan a toda la diócesis»

Policías nicaragüenses irrumpen en ola capilla
Policías nicaragüenses irrumpen en ola capilla

El régimen de Daniel Ortega decreta el cierre de seis emisoras católicas y asalta el templo para cerrar una de las radios en medio de disparos y forcejeo con los fieles que, convocados por el párroco, fueron a proteger las instalaciones parroquiales

Estos sucesos se suman a la escalada de presión del Gobierno sandinista contra la Iglesia católica, y se suma al incendio de una capilla de la catedral de Managua, la expulsión del nuncio vaticano, el hostigamiento a obispos y sacerdotes, la expulsión de las Misioneras de la Caridad…

Por | J. Lorenzo/EFE

Nueva provocación del gobierno de Daniel Ortega contra la Iglesia nicaragüense. Al día siguiente de que los templos católicos del país centroamericano conmemorasen el segundo aniversario del que se considera un “atentado” (así lo calificó el papa Francisco y una investigación independiente) contra la capilla de la Catedral Metropolitana de Managua, que fue incendiada, este lunes 1 de agosto, la policía irrumpió en un templo de la diócesis de Matagalpa para apropiarse de los equipos de una de las seis radios católicas cuyo cierre ha sido decretado en el mismo día por las autoridades.

Rolando Álvarez
Rolando Álvarez

«Queremos dejar claro que si tocan a uno de nuestros sacerdotes, tocan a toda la diócesis de Matagalpa», señalaron desde la diócesis que pastorea el obispo Rolando Álvarez, uno de las voces más críticas con el presidente Ortega, y que ha sido también objeto de acusaciones y hostigamiento, lo que incluso le llevó a declarase en huelga de hambre.

La policía, según señaló la diócesis en sus redes sociales, entró a la fuerza en la capilla Niño Jesús de Praga en el municipio de Sébaco, anexa a la casa donde se aloja el sacerdote Uriel Vallejos, quien pidió a sus amigos y fieles acudir a la parroquia donde, según afirmó, “estoy siendo asediado”.

«La policía ha violentado los candados de la capilla para entrar donde están los equipos [de la Radio Católica, de Sébaco] para llevárselos. La policía está agrediendo a los fieles que están dentro del colegio», aseguró el sacerdote. Según imágenes divulgadas en las redes sociales, al lugar, en el que suena las campanas en señal de alarma, han acudido decenas de feligreses a defender las instalaciones y los equipos de Radio Católica y han sido repelidos por la policía con disparos al aire y bombas lacrimógenas. 

El Gobierno de Ortega, en medio de continuas discrepancias con la Iglesia, ordenó el cierre de seis emisoras católicas apelando a su presunta ilegalidad, ante lo que el obispo Álvarez retó a las autoridades a demostrar públicamente quién tiene la razón en cuanto a la legalidad o no de las radios católicas.

«Hemos dado testimonio que el 7 de julio del 2016, personalmente fui a una reunión con el anterior director de Telcor [el organismo oficial que regula las telecomunicaciones] con todos los folios de nuestras radios para que pedir que nos pusieran en la ley, según las órdenes vigentes de Telcor, y nunca recibimos respuestas como es ya la costumbre del Gobierno en este y muchos otros casos«, señaló el obispo.

«De tal manera que si la directora de Telcor me quiere recibir, le llevaré, con el recibido y firma de ese mismo día de Telcor, todos los documentos que les presenté. Si ellos tienen razón, yo mismo diré ante el pueblo que está correcto que cierren nuestras radios, pero si no tienen la razón, que tengan la valentía y el coraje de decir que ellos se equivocaron o que ellos quieren a propósito cerrar nuestros medios de comunicación», retó.

Expulsión del nuncio y de las monjas de la Madre Teresa

Este nuevo enfrentamiento se suma a las ya muy graves decisiones que el régimen presidencialista del matrimonio Daniel Ortega-Rosario Murillo ha ido tomando en los últimos años con respecto a la Iglesia católica, entre ellas, la expulsión del nuncio, el asalto a varias iglesias durante la dura represión contra manifestaciones ciudadanas en 2018 -que se saldó con centenares de muertos, muchos de ellos jóvenes universitarios que se habían refugiado en los templos-, el goteo de cierre de emisoras católicas o la expulsión de las monjas de la Madre Teresa el pasado mes.

Misioneras de la Caridad expulsadas de Nicaragua
Misioneras de la Caridad expulsadas de Nicaragua

Estas decisiones que marcan la deriva autocrática del régimen sandinista de nuevo cuño han estado salpicadas por graves acusaciones por parte de Ortega a los obispos, a los que ha llamado «terroristas» tras su mediación en el diálogo nacional con el que se buscaba una salida pacífica a la crisis que vive el país desde abril de 2018. Asimismo, también los ha calificado de «golpistas», acusado de ser cómplices de fuerzas internas y de grupos internacionales que, en su opinión, estarían actuando en Nicaragua para derrocarlo.

A pesar de la cautela de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y de la propia Santa Sede, que entienden que los Ortega-Murillo están buscando la mínima excusa para romper todos los puentes con la Iglesia en país cuya población se confiesa católica en casi un 60%, la desconfianza va a más, acrecentada tras las controvertidas elecciones generales del 7 de noviembre, donde Ortega fue reelegido para un quinto mandato -cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, como vicepresidenta- con sus principales contendientes en prisión y con unos pastores reclamando mayores garantías democráticas. Y la escalada de tensión puede ir a más.

¿Tiene futuro la Iglesia Católica?…

libro '¿Tiene futuro la Iglesia Católica?
por José Francisco Gómez Hinojosa 

  

‘¿Tiene futuro la Iglesia Católica?…’ es el título de mi reciente obra, hospedada por PPC. El sub-título, ‘Su actuación ante la situación actual’, busca manifestar que se trata de una reflexión sobre la Iglesia a propósito del coronavirus. En la introducción recuerdo que, a principios de los 90’s del siglo pasado, realicé tres investigaciones para la Universidad Pontificia de México, sobre el futuro del socialismo, del capitalismo y de la postmodernidad, respectivamente. El contexto mundial y latinoamericano de la época ponía en entredicho los grandes proyectos económicos, políticos y sociales que regían hasta ese momento, y me pareció interesante analizarlos, desde la óptica de la filosofía.

Pensé, a inicios del 2020, que algo semejante vivíamos en la Iglesia católica, con un gran distanciamiento de sus miembros, en especial de los jóvenes ‘millennials’, quienes no encontraban en su mensaje las respuestas a las preguntas que se plantean a diario. En esos pensamientos estaba cuando apareció, primero en China y luego en el mundo entero, el Covid-19 o coronavirus.

Me propuse, entonces, buscar una aproximación prospectiva al futuro de la Iglesia Católica, partiendo del arribo a nuestras vidas del terrible flagelo que tantas vidas ha cobrado. La primera parte, ‘La actuación de la Iglesia Católica frente a la pandemia del coronavirus’, la he abordado desde la óptica de la filosofía de la religión. La segunda: ‘Entonces: ¿tiene futuro la Iglesia Católica?’, desde la teología narrativa.

En ambas sigo la clásica tríada: reflexión, vivencia y celebración de la fe. En la primera me pregunto qué se reflexionó -vivió y celebró- durante la pandemia, cómo se iluminó tal reflexión, vivencia y celebración, y qué podríamos esperar de ellas en el horizonte post-pandemia. En la segunda me cuestiono cómo enfrentó Jesús estas dimensiones, y de qué manera puede impactar su legado en el futuro de la Iglesia católica.

Como lo anuncia la editorial: “La tesis central de esta obra es la necesidad que tiene la Iglesia católica de regresar a sus orígenes si quiere tener futuro. Pero también ha de evitar el retorno a actividades, prácticas, doctrinas, actitudes, esquemas, estructuras e instituciones que precisamente han afectado a su presente y que ponen en grave riesgo su futuro”.

Me inspiró en el intento la súplica del papa Francisco: “Líbranos de convertirnos en una iglesia de museo, hermosa pero muda, con mucho pasado y poco futuro”.

El texto ya está disponible en las principales librerías de España y, próximamente, en las de México.

Pro-vocación

Y en medio del tira-tira que vivimos la semana pasada entre el presidente mexicano y la jerarquía católica, la CEM (Conferencia del Episcopado Mexicano) ha distribuido ¡116! mensajes, comunicados o cartas de los obispos de este país, publicados en diferentes años, empezando desde 1968, y cuya principal preocupación es la búsqueda de la paz y la condena de los innumerables asesinatos. Esto ante el reciente reclamo presidencial: “¿Por qué callaron cuando se ordenaron las masacres?”. Tales pronunciamientos demuestran que los pastores católicos no guardaron silencio cómplice, no

La difícil situación de Honduras

Asesinatos políticos y comunes, corrupción, lavado y narcotráfico en Honduras: ¿quién pondrá el cascabel al gato?

Rodolfo Cortés Calderón
Cardenal Madariaga Xiomara Castro

El atrevido proverbio ¿Quién pondrá el cascabel al gato? tiene varios autores, pero el principal señalado es Esopo, esclavo y famoso fabulista griego que vivió en el año 600 a. de C. Pero esta expresión se atribuye también al poeta español Félix López de Vega y Carpio (1562-1635), que en una de sus famosas poesías en referencia al pleito entre gatos y ratones apunta a quién se atrevería a poner un chinchín, sonaja o cascabel al gato para anunciar su peligrosa presencia, que en su parte final dice: ¿quién de todos ha de ser el que se atreva a poner ese cascabel al gato?

Traemos a colación este proverbio, porque en varios países de Latinoamérica y Honduras no es la excepción, desde hace varias décadas la jurisprudencia y la legalidad han desaparecido y no sólo eso, la poca existente ha caído en manos de verdaderos truhánes y delincuentes de la toga, el legislativo y del ministerio Público. El Estado de Derecho es inexistente.

Pero este problema no es reciente en Honduras, tiene larga data. Del golpe de Estado de 1963 no se ha castigado a nadie, ni a militares ni civiles, y algunos de aquellos delincuentes, que todavía los hay, se pavonean como honestas personas. Del golpe de 1972 fueron los mismos anteriores. Pero el descaro más grande es lo sucedido en el recién pasado golpe de 2009 donde la casi totalidad de estos sátrapas–hoy militares, politiqueros, banqueros y empresarios–se pasean como Pedro por su casa.

Este contubernio ha motivado que la sociedad se haya descompuesto hasta el tuétano al ver que grandes asesinos, mafiosos y corruptos de alto vuelo, no son castigados como lo merecen, contaminando, además, a sindicalistas obreros, magisteriales, campesinos, profesionales, medios y organizaciones civiles.

Igual ha sucedido con los violadores de la Constitución de la República que promovieron la reelección del narco-dictador Juan Orlando Hernández y otras leyes en contra de la soberanía territorial y la ciudadanía hondureñas.

Numerosas y largas listas de todo tipo de delincuentes, saqueadores de los bienes del Estado, han circulado: Hermes, Pandora, Caja de la Dama, Carretillazo, Saqueo al IHSS, Engel I, II y III(2022), etc. que deberían ser una vergüenza para la institucionalidad.

Nosotros aquí solo señalaremos a algunos de los supuestos grandes indiciados, porque para mencionarlos a todos se requerirán varios tomos, pero apuntamos los más “famosos” y mencionados por los diferentes medios.

No obstante la Constitución de Honduras y otras leyes, conceden el derecho de presunción de inocencia, de ahí que estas personas están llamadas a defender su honor o pagar su delito si así resultase.

Nuestras fuentes son: Reporteros de Investigación, Criterio.HN, El Perro Amarillo News, El Libertador.hn, Revistazo.com, etc. de donde bajamos la información de los señalados.

EL PODER ECONÓMICO, LOS MANDAMACES

En sendos y bien sustentados documentos de los medios electrónicos, se señala como los verdaderos arquitectos detrás del trono y los que verdaderamente mueven los hilos de la corrupción y que han construido las mafias de las empresas bancarias, financieras y empresariales. Encabezan la lista FICOHSA, BANCO DE OCCIDENTE, BANRRURAL, BANCO DEL PAÍS, BANCO ATLÁNTIDA, BANCO DE LOS TRABAJADORES, entre otros. Y se menciona a banqueros como los que mueven los hilos del aparataje y el poder económico del país y a personajes como Camilo y Jacobo Atala, Luis Larach, Guillermo Bueso, Jorge Bueso Arias y además, miembros de las familias Nazer, Kafie, Hawitt, Asfura, Faraj, Faccusé, Canahuatti, Callejas, Ferrari, Maduro, Rosenthal, etc.

LOS GOLPISTAS, MILITARES, POLITIQUEROS

De los golpes de Estado 1963 y 1972 fueron señalados muchos militares y civiles, entre estos a Oswaldo López Arellano y los civiles Ramón Villeda Morales, Óscar Armando Flores y Ricardo Zúniga Agustinus; del golpe 2009 todos están vivitos: Romeo Vásquez Velásquez, Rene Antonio Herpburn Bueso y los jefes de las bases militares Acosta Mejía y Soto Cano. Pero además se señalan a Carlos Flores Faccusé, Roberto Micheletti Baín, Porfirio Lobo Sosa, Ricardo Maduro, entre otros.

Es vox populi que el poder Militar y Policial es el cuarto poder en Honduras y no sería extraño ya que desde el golpe militar de 1963, 1972, los posteriores golpes de barracas de los militares Juan Alberto Melgar Castro y Policarpo Paz García, ninguno de ellos ha sido castigado y sus delitos siguen impunes monda y lirondamente.

Pero esto no es todo, militares y civiles de alto rango que han activado en el ministerio de Defensa, Fuerzas Armadas y Seguridad han sido señalados en corrupción, lavado y narcotráfico. Algunos de los mencionados son: Freddy Díaz Zelaya, Julián Pacheco, Arturo Corrales Álvarez, Juan Carlos Bonilla pero hay infinidad de menor rango como Billy Joya Améndola.

LOS TRES PODERES NO SE SALVAN

Ni el Ejecutivo, Judicial, Legislativo y además del Ministerio Público de los tres últimos lustros se libran de estos señalamientos. Son una verdadera vergüenza, hasta mencionar esos nombres da asco, Se han visto implicados en el Carretillazo, Pandoras, Caja de la Dama, en fin. Resaltan: Marcelo Chimirri, Enrique Flores Lanza, Ricardo Álvarez, Juan Diego Zelaya, Rolando Argueta, Óscar Chinchilla, Óscar Nájera, Razel Tomé y varios centenares más entre ministros, diputados y magistrados.

LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN EN LA LISTA HERMES

Pero algunos medios de comunicación, llamados corporativos, también han sido señalados. Entre los mencionados están: TVC, HCH, VTV, Emisoras Unidas, Radio América y otros medios y más de 70 hombres de prensa entre ellos: Edgardo A. Melgar, Danilo Izaguirre, Amílcar Ulises Aguirre, Luis Edgardo Vallejo, Eduardo Maldonado, Carlos E. Riedel, etc.

Se les acusa en la lista Hermes de haberse aliado con la dictadura para acallar la reelección de JOH, de quien recibieron 100 millones de Lempiras y aliarse en empresas lavadoras de capitales con fondos del Estado.

Además se señala a la Junta Directiva del Colegio de Periodistas. CPH, de estar coludidos con la corrupción protegiendo a los indiciados.

LOS LÍDERES RELIGIOSOS

El pueblo hondureño en la casi totalidad abraza doctrinariamente la fe judeo-cristiana. Grandes sectores de la población practican las religiones evangélicas de origen protestante y católico, sin embargo, contrario a lo que debería ser por principios cristianos, varios de sus líderes emblemáticos se han visto señalados en actos impropios y de corrupción. Entre los pastores estigmatizados están Evelio Reyes Hernández, René Peñalba, Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, Alberto Solórzano, Horacio Macal Garbut, Oswaldo Canales, entre varios.

LAS JERARQUÍAS SINDICALISTAS

Los más doloroso de esta tragi-comedia es que sectores que se llaman “clases populares” se vean involucrados en actos de saqueo, corrupción y lavado de capitales, donde casi ninguna central obrera, campesina o colegios profesionales se han librado de ser salpicadas: CTH, CGT, CUTH, STENEE con algunos de sus representantes como Daniel Durón, Miguel Aguilar, José Hilario Espinoza, etc. y casi todos los Colegios Magisteriales, de Periodistas, de Abogados y Economistas. Algunos de los señalados son: Marco Antonio Vallecillo, Alejandro Ventura, Arnaldo Pinto, Edgardo Antonio Casaña Mejía, Armando Gómez, Orlando Mejía y varias decenas más.

Nuestras expectativas son:

1.- Que la nueva Corte Suprema de Justicia a elegirse el próximo año, acabe con este Estado cómplice y criminal. Lo mismo esperamos del nuevo Ministerio Público corrompido en la última década y media.

2.-La ciudadanía hondureña no debe permitir la elección de una CSJ elegida como un juego de naipe. Se debe exigir talento, idoneidad, integridad y honestidad. Esta será la mayor prueba de fuego para la sociedad y el gobierno de la Coalición.

3.-Esperamos que la nueva Corte Suprema tenga como principal prioridad al asumir funciones someter a investigación y juicio a todos los asesinos, saqueadores, lavadores y narcotraficantes extraditados a EEUU sin contemplaciones, empezando por los hermanos Juan Antonio y Juan Orlando Hernández Alvarado y la restante recua de delincuentes y que se allane e incauten sus bienes y los trasfieran a la OABI.

3.-El gobierno debe honrar al pie de la letra los compromisos adquiridos con el pueblo hondureño. Estaremos muy vigilantes de ello y lo apoyaremos si no flaquea.

Sugerimos al Gobierno de la Presidenta Xiomara Castro Sarmiento por el bien del país, apegarse al código moral inca: NO ROBAR, NO MENTIR, NO HARAGANEAR.

El buen humor

O humor, o riso e o divino

Viñeta de Cortés
Viñeta de Cortés

Sobre Deus que sabemos nós? Sabemos que Deus é Agapê: Amor incondicional. Segundo São João Deus é Logos: Razão, Inteligência e que tudo foi criado pelo Logos. Por isso, Deus tem sentido de humor, pois o humor é sinal de inteligência

«O humor e o riso, repito, são um sinal evidente de inteligência, desdramatizam a vida, permitem viver de modo sadio consigo próprio, fazem bem à saúde, abrem transcendências. A Igreja está atravessada pelo bom humor, porque ‘um santo triste é um triste santo'»

«Francisco socorre-se também do bom humor, e todos os dias reza a Oração do bom humor, oração atribuída a São Tomás Moro, o autor de A Utopia, o ex-chanceler que não se esqueceu de levar a gorjeta para o carrasco que ia decapitá-lo»

«Francisco recomendou-a também aos membros da Cúria Romana, onde tem tantos adversários e até inimigos, a quem falta o bom humor divino:’… Dá-me, Senhor, o sentido do bom humor./ Concede-me a graça de ser capaz de uma boa piada, uma boa piada para descobrir na vida um pouco de alegria/ e poder partilhá-la com os outros./ Ámen'»

Por Anselmo Borges

Pediram-me uma vez uma reflexão precisamente sobre o tema em epígrafe. Aí fica uma tentativa.

Sobre Deus que sabemos nós? Ele é infinito e está para lá de tudo o que possamos pensar ou dizer. O que sabemos dEle sabemo-lo através de Jesus, a sua revelação no mundo.

Através de Jesus, sabemos que Deus é, como se lê na Primeira Carta de São João, Agapê: Amor incondicional. Mas o Evangelho segundo São João também diz que Deus é Logos: Razão, Inteligência e que tudo foi criado pelo Logos. Por isso, Deus tem sentido de humor, pois o humor é sinal de inteligência. Não é o humor fino revelador de uma inteligência fina?

Logo no primeiro livro da Bíblia, o Génesis, há uma passo belíssimo em conexão com o riso. “O Senhor apareceu a Abraão quando ele estava sentado à porta da sua tenda”, sob a figura de três homens. ‘Onde está Sara, tua mulher?’ Ele respondeu: ‘Está aqui na tenda. Um deles disse: Passarei novamente pela tua casa dentro de um ano, nesta mesma época, e Sara, tua mulher, terá já um filho’. Ora, Sara estava a escutar à entrada da tenda. Abraão e Sara eram já velhos, e Sara já não estava em idade de ter filhos. Sara riu-se consigo mesma e pensou: ‘Velha como estou, poderei ainda ter esta alegria, sendo também velho o meu senhor?’.” O que é facto é que “o Senhor visitou Sara, como lhe tinha dito, e realizou nela o que lhe prometera. Sara concebeu e, na data marcada por Deus, deu um filho a Abraão, quando este era já velho. Ao filho que lhe nasceu de Sara deu Abraão o nome de Isaac. Abraão tinha cem anos quando nasceu Isaac, seu filho. Sara disse: Deus concedeu-me uma alegria, e todos quantos o souberem alegrar-se-ão comigo.”

Há aqui dois tipos de riso: Sara ri-se para dentro: como é possível, velha, ter um filho? Mas ao filho é dado o nome de Isaac, que, em hebraico, quer dizer “riso”, sendo aqui o riso um riso intenso de alegria: Isaac também quer dizer “aquele que traz alegria”.

De Jesus diz-nos o Evangelho que chorou: chorou pela morte do seu amigo Lázaro, também sobre Jerusalém. Não se diz que riu. O nome da rosa, de Umberto Eco, anda também à volta dessa questão. Mas já Santo Tomás de Aquino observou que é evidente que Jesus riu. A prova: Jesus é homem e rir é característica essencial do ser humano. Jesus participou em festas de casamento e alguém imagina uma festa de casamento sem risos, sem piadas festivas? O Evangelho testemunha que Jesus experienciou o melhor sentimento face à vida e ao seu milagre: o do maravilhamento e do contentamento.

Tomás de Aquino

O humor e o riso, repito, são um sinal evidente de inteligência, desdramatizam a vida, permitem viver de modo sadio consigo próprio, fazem bem à saúde, abrem transcendências. A Igreja está atravessada pelo bom humor, porque “um santo triste é um triste santo”. E há piadas fatais. Lá está o dito famoso: “ridendo castigat mores”: a rir castiga-se e corrige-se os costumes. Gil Vicente foi exemplar nisso. Digo: ai da Igreja e dos crentes sem a crítica mordaz, ácida, pela palavra e pela caricatura! O que não se pode é cair na boçalidade, pois esta apenas significa falta de inteligência. O riso também cura a vaidade oca: “Mesmo no mais alto trono do mundo, está-se sentado sobre o cu”, escreveu Montaigne.

Na Idade Média, realizava-se a chamada Festa dos Loucos, uma crítica brutal ao poder eclesiástico. Pegava-se num subdiácono, o grau mais baixo da hierarquia, era vestido de bispo, colocado em cima de um burro, entrava na igreja com a face voltada para a cauda, de costas para o altar. Em momentos fundamentais da liturgia, o celebrante e o povo zurravam. Na transmissão simbólica do báculo episcopal, rezava-se o Magnificat naquele passo: “e Deus derrubou os poderosos e exaltou os humildes.” Chamada a pronunciar-se, a Faculdade de Teologia de Paris, justificou-a com a necessidade de dar expansão à crítica, voltando depois a ordem.

A propósito da força crítica da piada e da caricatura, fica aí esta sobre o Vaticano e todo aquele luxo, que blasfema do Evangelho de Jesus, no fausto de uma procissão com cardeais, arcebispos, bispos, monsenhores… Veio São Pedro à janela do Céu e viu aquilo e, estarrecido, chamou Jesus, que olhou e apenas comentou: “E pensarmos nós, Pedro, que começámos aquilo, entrando de burro em Jerusalém onde fui crucificado… Lembras-te?” Por isso, respondi uma vez a uma jornalista:“Não. Jesus não entraria no Vaticano, porque não o deixariam entrar.”

Viñeta de Cortés
Viñeta de Cortés

Francisco socorre-se também do bom humor, e todos os dias reza a Oração do bom humor, oração atribuída a São Tomás Moro, o autor de A Utopia, o ex-chanceler que não se esqueceu de levar a gorjeta para o carrasco que ia decapitá-lo.

Francisco recomendou-a também aos membros da Cúria Romana, onde tem tantos adversários e até inimigos, a quem falta o bom humor divino: “Dá-me, Senhor, uma boa digestão e também algo para digerir./ Dá-me um corpo saudável e o bom humor necessário para mantê-lo./Dá-me uma alma simples que sabe valorizar tudo o que é bom/ e que não se amedronta facilmente diante do mal, /mas, pelo contrário, encontra os meios para voltar a colocar as coisas no seu lugar./ Concede-me, Senhor, uma alma/ que não conhece o tédio,/ os resmungos,/ os suspiros/ e as lamentações,/ nem os excessos de stress por causa desse estorvo chamado ‘Eu’./ Dá-me, Senhor, o sentido do bom humor./ Concede-me a graça de ser capaz de uma boa piada, uma boa piada para descobrir na vida um pouco de alegria/ e poder partilhá-la com os outros./ Ámen.”

¡qué calor hace!

Lo que ya no podemos decir

La batalla ecológica la hemos perdido. Y la hemos perdido por culpa nuestra.

Asistimos a los demoledores incendios que arrasan el sur y a las devastadoras inundaciones que ahogan el norte… La característica típica de nuestra economía (repartir pesimamente lo que hay), se ha traspasado a la tierra con consecuencias desoladoras: en un lado sobra todo lo que falta en el otro.

Por José Ignacio González Faus

Pues sí: a pesar de las temperaturas cuarentonas ya no podemos decir aquello de “¡qué calor!”: porque esa expresión aludía siempre a algo excepcional y pasajero que no forma parte de nuestra normalidad. Ya no podremos hablar de “una ola” o un golpe de calor: porque el calor se ha convertido en nuestro mar y nuestra atmósfera. Por supuesto, cambiarán las cosas porque la naturaleza tiene sus ritmos: Pero cuando volvamos a la situación actual dejemos de pensar en un accidente o una excepción.

Con eso quiero decir simplemente: la batalla ecológica la hemos perdido. Y la hemos perdido por culpa nuestra. Se ha cumplido el aviso de Francisco: “Dios perdona siempre, la naturaleza no perdona nunca”. Porque además, en los meses futuros iremos tomando medidas protectoras que aún dañarán más a la tierra. Y creo que alguna vieja máxima militar decía algo así: cuando las medidas que se toman para defenderse fortifican al adversario, es la señal de una guerra perdida.

Además parece ser que a nuestros políticos todo eso les importa un comino: ellos son el mejor ejemplo de ese inmediatismo de nuestra modernidad que, prometía “para mañana mismo”, convertir la tierra en un cielo, y ha acabado convirtiéndola en un infierno. Esa obsesión por lo inmediato nos ha configurado: y hace que a los políticos solo les importe mantenerse en el poder o llegar a él cuanto antes.

Y así, por un lado se toman por fin unas medidas (muy razonables por otra parte), pero solo cuando hay un bache en las encuestas. Y por el otro se dice que esas medidas no se han tomado para ayudar al pueblo sino para comprar “los votos de los etarras”; un juicio bastante sorprendente en quienes a veces presumen de católicos: porque pretende conocer no solo los hechos y las palabras, sino las intenciones y el corazón del otro. Y si algo repiten los evangelios y el nuevo testamento es que los corazones humanos solo son accesibles a Dios que es el único que puede conocerlos. Estamos pues como en aquel pasaje del evangelio en el que sus enemigos decían de Jesús que expulsaba demonios “en nombre del príncipe de los demonios”. No me parece la manera más ética de hacer política.

Pero volvamos al drama ecológico: estos días asistimos a los demoledores incendios que arrasan el sur y a las devastadoras inundaciones que ahogan el norte. En el sur, el antiguo gesto de aplaudir por las tardes a los sanitarios, debería continuarse ahora con los bomberos: alguno de ellos ya ha pagado con su vida, mientras nosotros aún podemos decir: “¡qué calor!”. La característica típica de nuestra economía (repartir pesimamente lo que hay), se ha traspasado a la tierra con consecuencias desoladoras: en un lado sobra todo lo que falta en el otro. España y Portugal formarán parte climática de África dentro de poco.

La tierra tiene cáncer: no se lo estábamos tratando bien porque ya sabemos que las terapias anticáncer son muy sacrificadas. Pero ahora, al revés: vamos a aplicarle medidas más cancerígenas, porque la necesidad de salir del frío o del calor es inmediata, mientras que la venganza de la naturaleza solo llega a largo plazo. Y todos llevamos dentro un pequeño tenorio acostumbrado a argumentar diciendo: “qué largo me lo fiais”.

Políticas terapéuticas que parece que aliviarían a la tierra (y a nuestro sufrimiento futuro) no son económicamente aconsejables: la obsesión por una plantada masiva y constante de árboles y de placas solares para energías renovables, suena a bello ideal: pero rinde mucho menos que una construcción de apartamentos en algún lugar de la costa (si es que queda aún algún espacio aprovechable): “comamos y bebamos que mañana moriremos”. O construyamos y cobremos, que mañana moriremos también.

Y, aunque hemos criticado a los políticos, es también claro que la culpa no es solo de ellos sino nuestra y bien nuestra. Y que si una formación o grupo o partido intentara implantar unas políticas ecológicas radicales, perdería las siguientes elecciones con gran regocijo de la oposición. Quedan solo esos grupos minoritarios bien intencionados que intentan hacer todo lo que pueden, invitándonos a los demás a seguirles: porque la vida está tan llena de milagros como de crímenes y siempre queda esa vaga esperanza de: quién sabe…

 Yo ya no lo veré y no sé qué es lo que podrán hacer (aunque temo que poco). Pero quedaría al menos el detalle de que después de los sanitarios (y de los bomberos) fuesen ellos los que reciben en aplauso desde los balcones al anochecer. Y la posibilidad de preguntarse si cuando Jesús hablaba de un fin del mundo calamitoso, en contraste con lo que había sido su primer lenguaje (cf. Mc 13, Lc 21 y Mat 24), no estaba dándonos un aviso.

Pero ya, con estos calores, ¿qué más da?