Comunidades Eclesiales de base

Comunidades Eclesiales de Base: Un método de reunión y un modo de vivir

CEBs : “ VER, JUZGAR, ACTUAR Y CELEBRAR ”
Un método de reunión y un modo de vivir
Pedro Pierre. CEBs de Guayaquil.
Las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) tienen un particular método de reunión y de acción heredado de… Jesús. Fue en el Concilio Vaticano 2° donde encontró su auge. Anteriormente fue asumido por los movimientos eclesiales llamados de la Acción Católica. Este método es también un modo de vivir.A. UN POCO DE HISTORIA

1. Origen del método ‘Ver-Juzgar-Actuar’ es la JOC (Movimiento cristiano ‘Juventud Obrera Católica’)
En los años 1920 en Bélgica El padre José Cardjin crea el movimiento católico ‘JOC’: Juventud Obrera Cristiana
– Estaba preocupado por los jóvenes marginados de las ciudades.
– Tenía una especial atención al compromiso social del Evangelio.
– En 1919 agrupó a los jóvenes obreros o desempleados de Bruselas en la llamada Juventud Sindicalista que luego se transformó en Juventud Católica Obrera (JOC).
– Una de su característica era su método de trabajo y reunión con los clásicos 3 pasos: 1. Ver-Conocer la realidad. 2. Juzgar-Iluminarla con la Palabra de Dios y 3. Actuar mediante compromisos individuales y colectivos
– Luego este movimiento se extendió por toda Europa.
– Falleció en 1967, después de haber sido nombrado cardenal (1965) por el papa Pablo 6°.
– Inspirándose de la JOC, otros grupos cristianos en muchos países de Europa formaron movimientos parecidos: Jóvenes Estudiantes (JEB), Jóvenes Agricultores (JAC), Obreros adultos (ACO = Acción Católico Obrera), Mujeres (ACM)…
– En América Latina, la JOC llegó primero en Brasil. De allí se extendió a muchos otros países.
– En Ecuador la JOC nació en los años ’70 con monseñor Leonidas Proaño en Ibarra y luego Riobamba. Se extendió en Guayaquil, Quito…

2. En el Concilio Vaticano 2°
– Estos movimientos católicos tuvieron mucha influencia en los cambios eclesiales que precedieron el Concilio (1962-65).
– El mayor documento pastoral del Concilio “Alegría y Esperanza” (Gaudium et Spes) se inspiró de la metodología de la JOC. En una primera parte, analiza la situación de la sociedad y de la Iglesia. Luego reflexiona sobre lo que dice la Palabra de Dios. Termina dando orientaciones concretas para el compromiso social y la transformación eclesial.
– Es muy conocido el texto del inicio: “Los gozos y esperanzas, las tristezas y angustias de los hombres de la época actual, sobre todo de los pobres y afligidos de toda clases, son también los gozos y esperanzas, las tristezas y angustias de los discípulos de Cristo” (GS 1).

3. Aplicación a América Latina
– Los obispos latinoamericanos más comprometidos con los pobres que habían participado en el Concilio decidieron aplicarlo a América Latina. Había conformado un grupo llamado “Iglesia de los Pobres”.
– Así se dio la 2ª Conferencia Episcopal Latinoamericana en Medellín (Colombia, 1968). El lema del reunión fue: “Presencia de la Iglesia en la actual transformación de América Latina”.
– Los obispos expresan así su propósito: “Nuestra palabra de Pastores quiere ser signo de compromiso. Como hombres latinoamericanos, compartimos la historia de nuestro pueblo. El pasado nos configura definitivamente como seres latinoamericanos; el presente nos pone en una coyuntura decisiva y el futuro nos exige una tarea creadora en el proceso de desarrollo” (Mensaje 1).
– Dicha reunión terminó publicando 16 documentos que utilizan todos el método ‘Ver-Juzgar-Actuar’. Tratan de “Promoción Humana’, Evangelización e Iglesia visible” en una síntesis magistral.
– El documento de Medellín es de una calidad excepcional: Expresa los fundamentos de la Iglesia de los Pobres en América Latina.
– En Medellín se da el bautismo de las CEBs con una definición esencial de las mismas: “El esfuerzo pastoral de la Iglesia debe estar orientado a la transformación de esas comunidades en «familia de Dios», comenzando por hacerse presente en ellas como fermento mediante un núcleo, aunque sea pequeño, que constituya una comunidad de fe, de esperanza y de caridad. La comunidad cristiana de base es así el primero y fundamental núcleo eclesial, que debe, en su propio nivel, responsabilizarse de la riqueza y expansión de la fe, como también del culto que es su expresión. Ella es, pues, célula inicial de estructuración eclesial, y foco de la evangelización, y actualmente factor primordial de promoción humana y desarrollo.”
– Las demás reuniones episcopales latinoamericanas retomaron este mismo método ya clásico en la Iglesia desde el Concilio, menos en Santo Domingo (República Dominicana, 1992).
– Actualmente, el papa Francisco que fue secretario de la Conferencia Episcopal Latinoamericana en Aparecida (Brasil, 2007), es un fiel seguidor de este método eclesial. Fue en Aparecida donde se confirmó clara y decididamente la identidad de las CEBs, su necesidad para la evangelización de los sectores populares y su ejemplaridad para vivir la opción por los pobres.
– Con el paso del tiempo, en América Latina, la oración final de las reuniones de CEBs se transformaron en celebración más amplias con cantos, símbolos, gestos, testimonios… Así nación un 4º paso: Celebrar la presencia de Dios, de la resurrección de Jesús, del crecimiento del Reino…

B. EL MÉTODO DE EVANGELIZACIÓN UTILIZADO POR JESÚS

1. Se trata del Encuentro de Jesús con los 2 discípulos de Emaús: Lucas 24, 13-35.
En este acontecimiento Jesús se presenta como el modelo del animador y del evangelizador. Será definitivamente el ejemplo a seguir en las CEBs.
En su Documento de Santo Domingo, nuestros obispos latinoamericanos nos lo recomiendan para lograr una Nueva Evangelización, afín de no repetir los errores del pasado.

2. He aquí los 4 tiempos o las 4 etapas de dicho método: Amistad, Palabra, Compartir y Celebración.

– 1ª etapa Vv.13-24: El tiempo de la amistad y del conocimiento de la realidad, mediante la sencillez, la escucha, las preguntas. Es una invitación para cultivar primero la amistad y partir siempre de la realidad: contándola, analizándola, buscándole las causas.
– 2ª etapa Vv. 25-27: El tiempo de la iluminación, a partir de los conocimientos que tienen las mismas personas. Es una invitación a profundizar con la ayuda de la Palabra de Dios, los Documentos Eclesiales, las reflexiones teológicas.
– 3ª etapa Vv. 28-31: El tiempo del compartir material, sentándose a la mesa de los con quienes caminamos. Es una invitación a saber tomar el tiempo necesario para momentos de compartir gratuito y fraternal. Ahí recién, los demás reconocerán la presencia del Resucitado, si ha habido las etapas anteriores. Este compartir se extenderá a toda clase de solidaridad.
– 4ª etapa Vv. 31-35: El tiempo de la celebración, con otros compañeros y compañeras que están en el mismo caminar, las mismas luchas, las mismas experiencias. Es una invitación para no olvidarnos de celebrar los logros, humana y religiosamente. Este punto es muy característico de nuestras vivencias cristianas. Notemos en este relato, justo antes de la celebración un tiempo de breve evaluación: ‘?No sentíamos arder nuestro corazón cuando nos hablaba de las Escrituras?’
– Detallemos ahora los pasos de nuestras reuniones.

B. APLICACIÓN DEL MÉTODO A NUESTRAS CEBs
El método ‘Ver-Juzgar-Actual-Celebrar’ se aplica tanto a nuestras reuniones como a nuestras acciones individuales y a nuestras actividades colectivas.

1. El diálogo es la base de la reunión
La costumbre de nuestras reuniones está con base de preguntas y respuestas, para que todos y todas podamos fácilmente participar. Se puede repetir cada pregunta y adaptarla, si es necesario, para que la entendamos bien. Todos tenemos algo que decir de lo que vivimos, porque todos somos importantes para Dios.
¡Cuidado con acaparar la palabra!: ‘Aquel que no escucha, no tiene derecho a hablar’. Todos vamos a participar, hablando y escuchando, leyendo, cantando o rezando. Es bueno que alguien anote lo que decimos. El animador deja hablar primero a los demás; se preocupa de que todos digan algo; lo ideal es que todos y todas hablen todos por igual tiempo. Tiene una particular atención a los que poco intervienen: Tienen muchas cosas que enseñarnos.
Se entiende que podemos, debemos comenzar nuestras reuniones con una breve oración, de acción de gracias a Dios y de petición al Espíritu Santo.

2. Primer paso ‘VER’: Comenzamos mirando nuestra propia realidad para conocerla profundamente
Todas nuestras reuniones comienzan compartiendo nuestra realidad porque es ahí donde Dios nos está esperando, amando y hablando. La Palabra de Dios viene en un segundo tiempo para iluminar, corregir y animar a partir de lo que uno vive. Este método, habitual en los grandes documentos de la Iglesia latinoamericana nos permite acostumbrarnos a descubrir ‘los signos de los tiempos’ y la voz de Dios en los acontecimientos cotidianos: mirar la realidad, iluminarla con la Palabra de Dios y los Documentos Eclesiales, afín de poder sacar compromisos eficaces; luego vendrá el tiempo de la evaluación y celebración.
En esta parte es bueno ver las causas, o sea, el origen que provoca las situaciones en las que nos encontramos.

3. Segundo paso ‘JUZGAR’: La Palabra de Dios y los Documentos eclesiales iluminan la realidad
La Palabra de Dios, la va leyendo cualquier persona. Se puede hacer una segunda lectura que permite captar mejor el sentido. La lectura puede hacerse de pie, de una manera pausada y en voz alta, para que todos entiendan bien. Se termina diciendo: «Es palabra de Dios» y todos respondemos: ‘Te alabamos, Señor’. Esta Palabra de Dios va a ser nuestra luz y fuerza, tanto para entender mejor nuestra realidad, como para descubrir en ella los llamados d Dios y poder satisfacerlos.
Es bueno relacionar la temática de la reunión con ‘palabras del papa Francisco y de nuestros obispos’, en particular las de los grandes Documentos eclesiales latinoamericanos, especialmente los de Medellín y Aparecida.

4. Tercer paso ‘ACTUAR’: La toma de decisiones para compromisos individuales y colectivos
Los compromisos son a la vez individuales y colectivos:
– Primero compromisos individuales Tenemos que, en un primer tiempo, cambiar y actuar en forma individual. Nos podemos invitar a otros a hacer lo que no somos capaces de realizar en forma individual. En un primer tiempo los compromisos deben ser personales: ¿Qué me exigen Dios, la Palabra de Jesús, las necesidades de los demás, la realidad que me rodea?
– Luego compromisos colectivos. Estos compromisos colectivos son de 2 clases. Por una parte, lo que vamos a hacer colectivamente como CEB y, por otra, lo que vamos a hacer con otros grupos con quienes tenemos que solidarizarnos.

5. Cuarto paso ‘CELEBRAR’: La oración-celebración comunitaria clausura la reunión
Después de habernos comunicado y escuchado; después de haber conversado de Dios, vamos a hablarle directamente a él. Siendo amigo de nosotros, él espera que le digamos algo. Por eso, vamos a darle gracias de su amistad, de nuestra reunión, de lo descubierto. Le pediremos que nos ayude a crecer en esta amistad; le confiaremos tal preocupación y nuestros compromisos: todos tenemos algo que decir a Dios. Al final de cada intervención, decimos todos: «Escucha, Señor, nuestra oración».
De vez en cuando es bueno hacer una oración más larga, tipo pequeña ‘celebración, más participativa, con símbolos, gestos, cantos…
Para terminar, el animador puede hacer rezar el Padrenuestro, Dios te salve, y concluye con la bendición diciendo: «Que Dios nos bendiga, nos guarde y nos guíe a todos y a todas, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.». Se contesta: ‘Amen’.

6. Los cantos son muy importantes
Igual que la reunión, el animador prepara los cantos con anticipación según el tema de la reunión. Puede haber hasta 3 cantos: al principio, al fin y correspondiente a la Palabra de Dios. Al tener el texto de los cantos, es más fácil que todos participemos. Así expresamos nuestra alegría y la letra nos ayuda a profundizar el mensaje de la reunión.
Antes de separarnos, el animador hace notar que somos más amigos, y que vamos a vivir lo descubierto a lo largo de nuestra vida diaria. Nos ponemos de acuerdo para el lugar y la hora de la próxima asamblea.


Anexo: EJEMPLO DE REUNIÓN SOBRE EL MÉTODO DE TRABAJO EN LAS CEBs

Objetivo: El animador popular se orienta por el método de trabajo propio de las CEBs:
1. Mirar nuestra realidad y discernir sus causas;
2. Profundizarla a la luz de la Palabra de Dios y de los Documentos Eclesiales;
3. Tener compromisos personales y colectivos, y
4. Celebrar lo logrado como construcción del Reino de Dios.

Bienvenida. Canto. Saludo y motivación. Oración al Espíritu Santo.
Diálogo inicial: La fuerza de nuestra CEB.
1. ¿Qué logros se han alcanzado en el barrio mediante nuestra pequeña Comunidad?
Palabra de Dios. Lucas 24,13-35: Los discípulos de Emaús.
2. Vamos a proceder según los 4 pasos del acontecimiento.
– Vv.13-24: ¿Qué pasó en esta primera etapa entre Jesús y los 2 discípulos? ¿Cómo podríamos llamar esta etapa?
– Vv. 25-27: ¿Qué pasó en esta segunda etapa? ¿Cómo podríamos llamar esta segunda etapa?
– Vv. 28-31: ¿Qué ocurrió en esta tercera etapa? ¿Cómo podríamos llamar esta tercera etapa?
– Vv. 31-35: ¿Qué pasó en esta cuarta etapa? ¿Cómo podríamos llamar esta cuarta etapa?
Hoy nosotros: Seguir los mismos pasos que Jesús: escucharnos, profundizar, compartir y celebrar.
3. ¿Tienen nuestras reuniones las mismas etapas que en este encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús?
4. ¿Qué conclusiones y compromisos sacamos de toda esta reflexión?
Oraciones comunitarias. Padrenuestro y Dios te salve. Canto. Bendición final.

Comentario 4: ORIENTACIONES PARA LLEVAR MEJOR LAS REUNIONES.

El episodio de la caminata de Jesús con los 2 discípulos de Emaús es muy iluminador sobre la manera de evangelizar de Jesús. Nos da un esquema seguro de trabajo, el más adecuado para los sectores populares.
– 1ª etapa: El tiempo de la amistad y del conocimiento de la realidad, mediante la sencillez, la escucha, las preguntas. Es una invitación para cultivar primero la amistad y partir siempre de la realidad: contándola, analizándola, buscándole las causas.
– 2ª etapa: El tiempo de la iluminación, a partir de los conocimientos que tienen las mismas personas. Es una invitación a profundizar con la ayuda de la Palabra de Dios, los Documentos Eclesiales, las reflexiones teológicas.
– 3ª etapa: El tiempo del compartir material, sentándose de forma circular a la mesa de los con quienes caminamos. Es una invitación a saber tomar el tiempo necesario para momentos de compartir gratuito y fraternal. Ahí recién, los demás reconocerán la presencia del Resucitado, si ha habido las etapas anteriores. Este compartir se extenderá a toda clase de solidaridad.
– 4ª etapa: El tiempo de la celebración, con otros compañeros y compañeras que están en el mismo caminar, las mismas luchas, las mismas experiencias. Es una invitación para no olvidarnos de celebrar los logros, humana y religiosamente. Este punto es muy característico de nuestras vivencias cristianas. Notemos en este relato, justo antes de la celebración un tiempo de breve evaluación: ‘¿No sentíamos arder nuestro corazón cuando nos hablaba de las Escrituras?’

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