La Buena Noticia del Dgo de Resurrección-B

¡ALLELUYA, ALLELUYA! ¡EL SEÑOR RESUCITÓ!

Vio y creyó que Jesús había de resucitar de entre los muertos (Dibujo Cerezo Barredo)
Vio y creyó que Jesús había de resucitar de entre los muertos (Dibujo Cerezo Barredo)

LA HORA DE LA PALABRA

JESÚS TENÍA RAZÓN

¿Qué sentimos los seguidores de Jesús cuando nos atrevemos a creer de verdad que Dios ha resucitado a Jesús?¿Qué vivimos mientras seguimos caminando tras sus pasos? ¿Cómo nos comunicamos con él cuando lo experimentamos lleno de vida?

Jesús resucitado, tenías razón.

Es verdad cuanto nos has dicho de Dios. Ahora sabemos que es un Padre fiel, digno de toda confianza. Un Dios que nos ama más allá de la muerte. Le seguiremos llamando «Padre» con más fe que nunca, como tú nos enseñaste. Sabemos que no nos defraudará.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios es amigo de la vida. Ahora empezamos a entender mejor tu pasión por una vida más sana, justa y dichosa para todos. Ahora comprendemos por qué anteponías la salud de los enfermos a cualquier ley o tradición religiosa. Siguiendo tus pasos, viviremos curando la vida y aliviando el sufrimiento. Pondremos siempre la religión al servicio de las personas.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios hace justicia a las víctimas inocentes: hace triunfar la vida sobre la muerte, el bien sobre el mal, la verdad sobre la mentira, el amor sobre el odio. Seguiremos luchando contra el mal, la mentira y los abusos. Buscaremos siempre el reino de ese Dios y su justicia. Sabemos que es lo primero que el Padre quiere de nosotros.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios se identifica con los crucificados, nunca con los verdugos. Empezamos a entender por qué estabas siempre con los dolientes y por qué defendías tanto a los pobres, los hambrientos y despreciados. Defenderemos a los más débiles y vulnerables, a los maltratados por la sociedad y olvidados por la religión. En adelante escucharemos mejor tu llamada a ser compasivos como el Padre del cielo.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora empezamos a entender un poco tus palabras más duras y extrañas. Comenzamos a intuir que el que pierda su vida por ti y por tu evangelio la va a salvar. Ahora comprendemos por qué nos invitas a seguirte hasta el final cargando cada día con la cruz. Seguiremos sufriendo un poco por ti y por tu evangelio, pero muy pronto compartiremos contigo el abrazo del Padre.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora estás vivo para siempre y te haces presente en medio de nosotros cuando nos reunimos dos o tres en tu nombre. Ahora sabemos que no estamos solos, que tú nos acompañas mientras caminamos hacia el Padre. Escucharemos tu voz cuando leamos tu evangelio. Nos alimentaremos de ti cuando celebremos tu cena. Estarás con nosotros hasta el final de los tiempos.

José Antonio Pagola

TESTIGOS DE LA PALABRA

Paul McAuley
Paul McAuley

El misionero y activista medioambiental británico Paul McAuley, de 71 años, fue encontrado sin vida en el albergue que él mismo fundó para escolares indígenas en un barrio de la ciudad de Iquitos, en plena Amazonía peruana.
Los primeros indicios señalaban que el religioso había sido quemado hasta la muerte, pero un experto forense peruano, según « The Washington Post», asegura que murió antes de que su cuerpo fuera quemado en la Comunidad Estudiantil Intercultural ‘La Salle’ al no encontrarse dióxido de carbono en su sangre.
Los fiscales todavía no han determinado si McAuley fue asesinado o cuál ha sido el motivo de su muerte, aunque el forense señala que el cuerpo fue quemado «en circunstancias sospechosas”.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

¡ Cristo el Señor resucitó!
¡Alegría! ¡Aleluya! ¡Cristo el Señor resucitó!
Como un grito en la mañana, ¡resucitó!
Como amigo en el camino, ¡resucitó!
Como aquel que da la vida, resucitó!
 
¿Dónde estás, Señor, dónde?
Auí estoy, en el silencio, provocando la sorpresa
Abre los ojos y mira hacia dentro y hacia fuera,
Que en el lugar del dolor, en el trajín de la fiesta
O en la noria del amor, yo, el Señor,
llamo a tu puesta.
Quien se siente caminante,
de seguro que me encuentra
Llamando por las esquinas
Voy de camino y sin tregua.
 
Peregrino hacia Emaús para sentarme a tu mesa
Partiendo el Pan con cariño,
descubrirás mi presencia.
 
¿Dónde estás, Señor, dónde?
Vivo estoy y para siempre
Resucitado a tu vera.
Grita conmigo: ¡Aleluya!
Que ha merecido la pena.
Resucité del sepulclo y el cielo se hizo tierra.
¿Dónde estoy? Preguntas…
Tu vida es la respuesta.
¡Alegría! ¡Aleluya! ¿Cristo el Señor resucitó!
Como amigo en el camino, ¡resucitó!
Como aquel que da la vida, ¡resucitó!
 
Isidro Lozano o.c.
 
Pastoral Bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro (Cuenca).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s