Sor Lucía Caram defiende al Papa

Sor Lucía Caram: “A la derecha rancia no le mola pedir perdón” 

Inda

Con motivo del bicentenario de la declaración de la Independencia de México, el Papa Francisco envió un mensaje al Pueblo mexicano, que los críticos y detractores, “no han leído” y han manipulado para atacar al Santo Padre sin motivos ni razones 

Pedir perdón es evangélico. En la Conquista o en la evangelización, hubo luces y sombras… Se arrasó con una cultura y un pueblo; se diezmaron poblaciones, se impuso la cruz con la espada… Y también hubo un anuncio positivo del Evangelio por parte de los misioneros y los conquistadores que hicieron mucho y bien… y otros mucho y mal y viceversa. 

El Papa está reconociendo que en nombre de Dios, muchas veces hacemos las cosas bien, y otras abusamos del poder. Y lo hace respecto al pasado lejano, pero también recordando los errores de un pasado más reciente 

04.10.2021 Sor Lucía Caram 

La frívola superficialidad y la falta de “cultura de la lectura” o de la capacidad de escuchar se ha instalado en los taquilleros “populistas de la derecha española” que buscan titulares para poder vender sus paranoias. Con motivo del bicentenario de la declaración de la Independencia de México, el Papa Francisco envió un mensaje al Pueblo mexicano, que los críticos y detractores, “no han leído” y han manipulado para atacar al Santo Padre sin motivos ni razones. 

El Papa dice: “Deseo que este aniversario tan especial sea una ocasión propicia para fortalecer las raíces y reafirmar los valores que los construyen como nación (…) Para fortalecer las raíces es preciso hacer una relectura del pasado, teniendo en cuenta tanto las luces como las sombras que han forjado la historia del País (…) Esa mirada retrospectiva incluye necesariamente un proceso de purificación de la memoria, es decir, reconocer los errores cometidos en el pasado, que han sido muy dolorosos (…) Por eso, en diversas ocasiones, tanto mis antecesores como yo mismo, hemos pedido perdón por los pecados personales y sociales, por todas las acciones u omisiones que no contribuyeron a la evangelización”.  

Me permito citar a los “antecesores” y a las palabras a las que se refiere Francisco. 

Juan Pablo II reconoció y pidió perdón en 1992, desde República Dominicana, por “los abusos cometidos debido a la falta de amor de aquellas personas que no supieron ver en los indígenas hermanos e hijos del mismo Padre Dios”. También al convocar el Jubileo del año 2000 dijo: “Como Sucesor de Pedro, pido que en este año de misericordia la Iglesia, persuadida de la santidad que recibe de su Señor, se postre ante Dios e implore perdón por los pecados pasados y presentes de sus hijos”. 

Benedicto XVI, hizo lo mismo en el año 2007 al regresar de Aparecida (Brasil), señalando que “el recuerdo de un pasado glorioso no puede ignorar las sombras que acompañaron la obra de evangelización del continente latinoamericano: no es posible olvidar los sufrimientos y las injusticias que infligieron los colonizadores a las poblaciones indígenas, a menudo pisoteadas en sus derechos humanos fundamentales”. 

Y el mismo papa Francisco en Bolivia en el 2015, pidió “humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”. 

En esa misma perspectiva del recuerdo del pasado, el Papa sabe que no se pueden ignorar las acciones que, en tiempos más recientes, se cometieron contra el sentimiento religioso cristiano de gran parte del Pueblo mexicano, provocando con ello un profundo sufrimiento. Francisco pone las luces largas, desde la realidad actual, pero también mira por el retrovisor. No hace una lectura superficial y envía un mensaje cargado de contenido, sentimiento y desafíos. 

Pedir perdón es evangélico 

Pedir perdón es evangélico —Cristiano—. En la Conquista o en la evangelización, hubo luces y sombras… Se arrasó con una cultura y un pueblo; se diezmaron poblaciones, se impuso la cruz con la espada… Y también hubo un anuncio positivo del Evangelio por parte de los misioneros y los conquistadores que hicieron mucho y bien… y otros mucho y mal y viceversa. 

El Papa está reconociendo que en nombre de Dios, muchas veces hacemos las cosas bien, y otras abusamos del poder. Y lo hace respecto al pasado lejano, pero también recordando los errores de un pasado más reciente: el pueblo mexicano fue herido de muerte por los abusos y los encubrimientos que llevan el nombre de Marcial Maciel y muchísimos otros nombres y movimientos que se llaman cristianos, pero han sido unos cretinos y traidores. 

Y pide perdón… porque sabe que “no evocamos los dolores del pasado para quedarnos ahí, sino para aprender de ellos y seguir dando pasos, vistas a sanar las heridas”. Ya lo sabemos: “Dolor de los pecados, propósito de enmienda…” 

Las bravucanadas de Inda 

Pero resulta que saltan de la Caverna el señor Inda que nos tiene acostumbrados a bravuconadas y se atrevió a decir que el Papa es “el representante del diablo en la tierra”. Y Ana Rosa y sus cortesanos le rieron las gracias y condimentaron el plató con improperios, diciendo que es un Papa comunista y terrorista. 

Y vuelve Inda, con otra boludez en La Sexta noche empecinándose en decirla más bestia: “El indigenismo es el nuevo comunismo» y continúa: “lo que tendría que hacer el Papa es callarse un poquito». 

Y luego viene aquel que perdió el bigote pero no la vergüenza: José María Aznar, que se jacta que él no va a engrosar la fila de los que piden perdón… y se atreve a hablar de la evangelización y de ridiculizar al Papa sin nombrarle. Y resulta que los obsecuentes presentes le aplauden; los mismo que después dicen que el PP es el partido de los Católicos. 

Y suma y sigue: La presidenta de la Comunidad de Madrid, y el Espinosa de los Monteros: ¡Todos contra el Papa! 

Está de moda atacar a quien les incomoda. Tal vez al único líder mundial que habla con autoridad y compromiso; aquel no tiene intereses creados y que se juega todas las cartas a la defensa de las persones y al mensaje del Evangelio. 

Una vez más resuenan con fuerza las palabras de Jesús en el Evangelio: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. A Pedro le dio las llaves, y Pedro es Francisco, y no pacta con la mediocridad, la mentira, la corrupción ni los populismos. 

Detractores: leed el mensaje y por favor: dejad de hacer el ridículo. Leed lo que dice Francisco: Y si tenéis un poco de decencia, pedid perdón, que eso no es de cobardes, es de sabios y de almas grandes. 

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