Un cambio de estilo de vida

Francisco plantea que «sería conveniente consumir menos carne» para salvar el ambiente

Francisco plantea que "sería conveniente consumir menos carne"
Francisco plantea que «sería conveniente consumir menos carne» El Viejo Topo

«Es urgente reducir el consumo no sólo de combustibles fósiles, sino también de muchas cosas superfluas; e igualmente, en ciertas zonas del mundo, sería conveniente consumir menos carne, esto también puede ayudar a salvar el medio ambiente»

En su mensaje, el pontífice destacó a los jóvenes que «mientras las generaciones anteriores hablaban mucho y concluían poco, ustedes, en cambio, son capaces de tomar iniciativas concretas»

«Si no consiguen darle la vuelta a esta tendencia autodestructiva, será difícil que otros lo hagan en el futuro»

«Aspiren a una vida digna y sobria, sin lujos ni derroches, para que todos puedan habitar el mundo con dignidad»

Por Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano

El Papa de la ecología integral lo volvió a hacer. Tras la publicación en 2015 de Laudato si’, esa encíclica social en la que sentó las bases de la «ecología integral» y que es citada (mucho) y leída (menos) por los políticos de todo el mundo, Francisco volvió a mostrar su conciencia de la crisis ambiental de la humanidad y su constante apertura a gestos cada vez más concretos para salvar la Tierra.

En un mensaje a jóvenes europeos, fue claro y directo: «sería conveniente consumir menos carne» para ayudar al ambiente, les dijo, en una nueva vuelta de tuerca a pedidos ya considerados de base en el Papa, como el de reducir también el uso de combustibles fósiles.

Jornada europea de la juventud

«Es urgente reducir el consumo no sólo de combustibles fósiles, sino también de muchas cosas superfluas; e igualmente, en ciertas zonas del mundo, sería conveniente consumir menos carne, esto también puede ayudar a salvar el medio ambiente», planteó el pontífice en un mensaje enviado a una conferencia de jóvenes de la Unión Europea que inició hoy en Praga y se extenderá hasta el miércoles.

En 2015, el Papa publicó la encíclica Laudato si’, en la que plantea el concepto de «ecología integral» y considerada uno de los escritos más importantes sobre el tema de los últimos años. La conferencia sobre el clima de París, ese año, tuvo a la encíclica como uno de los grandes impulsos para poder llegar a acuerdos que, más allá del incumplimiento posterior, resultarno también históricos.

En su mensaje, el pontífice destacó a los jóvenes que «mientras las generaciones anteriores hablaban mucho y concluían poco, ustedes, en cambio, son capaces de tomar iniciativas concretas».

«Por eso digo que este momento puede ser el adecuado. Si no consiguen darle la vuelta a esta tendencia autodestructiva, será difícil que otros lo hagan en el futuro«, los convocó.

¿Está enferma la tierra?
¿Está enferma la tierra? Día de la Tierra

«No se dejen seducir por las sirenas que proponen una vida de lujo reservada a una pequeña porción del mundo, ojalá que tengan ojos grandes para ver al resto de la humanidad en su conjunto, que no se reduce a la pequeña Europa; que aspiren a una vida digna y sobria, sin lujos ni derroches, para que todos puedan habitar el mundo con dignidad», pidió Francisco.

La semana pasada, de hecho, monseñor Gabriele Giordano Caccia, Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU, entregó al Secretario General de las Naciones Unidas el documento por el que la Santa Sede, en nombre y representación del Estado de la Ciudad del Vaticano, se adhiere a la Convención Marco de la ONU sobre el cambio climático.

El Papa también llamó a los jóvenes europeos a «no dejarse arrastrar por ideologías miopes que quieren mostraros al otro, al que es diferente, como un enemigo».

Movimiento Laudato Si'
Movimiento Laudato Si’

Texto íntegro del mensaje papal

Queridos jóvenes:  

Me siento muy contento de dirigirme a vosotros, que estáis participando en la Conferencia  Europea de la Juventud. Quisiera compartiros algo que me interesa mucho. En primer lugar, me  gustaría invitaros a transformar el “viejo continente” en un “nuevo continente”, y esto sólo es posible  con vosotros. Sé que vuestra generación tiene algunas buenas cartas que jugar: sois jóvenes atentos,  menos ideologizados, acostumbrados a estudiar en otros países europeos, abiertos a las experiencias  de voluntariado, sensibles a las cuestiones medioambientales. Por eso siento que hay esperanza.  

Vosotros, jóvenes europeos, tenéis una misión importante. Si en el pasado vuestros ancestros  viajaron a otros continentes, no siempre por intereses nobles, ahora os toca a vosotros presentar al  mundo una nueva cara de Europa.  

Con respecto al origen del nombre “Europa”, todavía no hay explicaciones seguras. Entre las  diversas hipótesis, una es particularmente sugestiva: se remonta a la expresión “eurús op”, es decir,  “ojo grande”, “mirada amplia”, que evoca la capacidad de mirar más allá. Europa, una figura  mitológica que había hecho que los dioses se enamoraran de ella, era llamada “la doncella de los ojos  grandes”. Así que también pienso en vosotros, jóvenes europeos, como personas con una mirada  amplia y abierta, capaces de ver más allá. 

40 días navegando con Laudato Si en la Querida Amazonía
40 días navegando con Laudato Si en la Querida Amazonía

Quizá hayáis oído hablar de la iniciativa denominada Pacto Educativo Global, lanzada en  septiembre de 2019. Se trata de una alianza entre educadores de todo el mundo para educar a las  jóvenes generaciones en la fraternidad. Sin embargo, viendo cómo va este mundo dirigido por los  adultos y los mayores, parece que tal vez deberíais ser vosotros los que educarais a los adultos en la  fraternidad y la convivencia pacífica. 

Uno de los primeros compromisos del Pacto Educativo es el de escuchar a los niños,  adolescentes y jóvenes. Por eso, queridos jóvenes, ¡haced que se oiga vuestra voz! Si no os escuchan,  gritad aún más fuerte, haced ruido, tenéis todo el derecho a opinar sobre lo que concierne a vuestro  futuro. Os animo a ser emprendedores, creativos y críticos. Ya sabéis que cuando un profesor tiene  en su clase alumnos exigentes, críticos y atentos, se ve estimulado a trabajar más y a preparar mejor  las lecciones.  

En este Pacto no hay “emisores” y “destinatarios”, sino que todos estamos llamados a  educarnos en comunión, como sugería el pedagogo brasileño Paulo Freire. Por tanto, no tengáis miedo  a ser exigentes, tenéis derecho a recibir lo mejor para vosotros mismos, al igual que vuestros  educadores tienen el deber de dar lo mejor de sí mismos.  

Entre las diversas propuestas del Pacto Educativo Global, me gustaría recordar dos que vi  también presentes en vuestra Conferencia.  

40 días navegando con Laudato Si en la Querida Amazonía
40 días navegando con Laudato Si en la Querida Amazonía

La primera es “Abrirse a la acogida”, y de ahí el valor de la inclusión; no dejarse arrastrar por  ideologías miopes que quieren mostraros al otro, al que es diferente, como un enemigo. El otro es una  riqueza. La experiencia de millones de estudiantes europeos que han participado en el Proyecto  Erasmus atestigua que los encuentros entre personas de diferentes pueblos ayudan a abrir los ojos, la  mente y el corazón. Es bueno tener “ojos grandes” para abrirse a los demás. No se discrimina a nadie,  por ningún motivo. Ser solidario con todos, no sólo con los que se parecen a mí, o muestran una  imagen de éxito, sino con aquellos que sufren, sin importar su nacionalidad o condición social. No olvidemos que en el pasado millones de europeos tuvieron que emigrar a otros continentes en busca  de un futuro. Yo también soy hijo de italianos que emigraron a Argentina.  

El objetivo principal del Pacto Educativo es educar a todos en una vida más fraterna, basada  no en la competitividad sino en la solidaridad. Que vuestra mayor aspiración, queridos jóvenes, no  sea entrar en entornos educativos de élite, donde sólo pueden acceder los que tienen mucho dinero.  

Estas instituciones suelen tener interés en mantener el status quo, en formar a las personas  para que el sistema funcione tal y como está. Más bien hay que valorar aquellas realidades que  combinan la calidad educativa con el servicio a los demás, sabiendo que la finalidad de la educación  es el crecimiento de la persona orientado al bien común. Son estas experiencias de solidaridad las que  cambiarán el mundo, no las experiencias “exclusivas” (y excluyentes) de las escuelas de élite.  Excelencia sí, pero para todos, no sólo para algunos.  

Os sugiero que leáis la Encíclica Fratelli tutti (3 octubre 2020) y el Documento sobre la  Fraternidad humana (4 febrero 2019) firmado junto al Gran Imán de Al-Azhar. Sé que muchas  universidades y escuelas musulmanas están estudiando estos textos con interés, por lo que espero que  a vosotros también os entusiasmen. Por tanto, educación no sólo para “conocerse a sí mismo”, sino  también para conocer al otro.  

Vía Crucis a la luz de la Laudato si'
Vía Crucis a la luz de la Laudato si’

 La otra propuesta que me gustaría mencionar se refiere al cuidado de la casa común.  También en este caso me alegró comprobar que, mientras las generaciones anteriores hablaban  mucho y concluían poco, vosotros, en cambio, sois capaces de tomar iniciativas concretas. Por eso  digo que este momento puede ser el adecuado. Si no conseguís darle la vuelta a esta tendencia  autodestructiva, será difícil que otros lo hagan en el futuro. No os dejéis seducir por las sirenas que  proponen una vida de lujo reservada a una pequeña porción del mundo, ojalá que tengáis “ojos  grandes” para ver al resto de la humanidad en su conjunto, que no se reduce a la pequeña Europa; que  aspiréis a una vida digna y sobria, sin lujos ni derroches, para que todos puedan habitar el mundo con  dignidad. Es urgente reducir el consumo no sólo de combustibles fósiles, sino también de muchas  cosas superfluas; e igualmente, en ciertas zonas del mundo, sería conveniente consumir menos carne,  esto también puede ayudar a salvar el medio ambiente. 

A este respecto, os hará bien —si no lo habéis hecho ya— leer la Encíclica Laudato si’, donde  creyentes y no creyentes encuentran sólidas motivaciones para comprometerse en favor de una  ecología integral. Educar, por lo tanto, para conocer no sólo a uno mismo y a los demás, sino también  a la creación.  

Papa y jóvenes

Queridos jóvenes, mientras vosotros celebráis vuestra Conferencia, en Ucrania —que no es la  UE, pero sí Europa— se libra una guerra absurda. Sumado a los numerosos conflictos que tienen  lugar en diferentes regiones del mundo, se hace más urgente un Pacto Educativo que eduque a todos  en la fraternidad.  

La idea de una Europa unida surgió de un fuerte anhelo de paz después de muchas guerras  libradas en el continente, y condujo a un período de setenta años de paz. Ahora debemos  comprometernos todos para poner fin a estos estragos de la guerra, donde, como siempre, unos pocos  poderosos deciden y envían a miles de jóvenes a luchar y morir. En casos como éste, es legítimo  rebelarse. 

Alguien dijo que, si el mundo estuviera gobernado por mujeres, no habría tantas guerras,  porque quienes tienen la misión de dar la vida no pueden tomar decisiones de muerte. Del mismo  modo, me gusta pensar que si el mundo estuviera gobernado por los jóvenes, no habría tantas guerras;  los que tienen toda la vida por delante no quieren romperla y tirarla, sino que quieren vivirla  plenamente. 

40 días navegando con Laudato Si en la Querida Amazonía
40 días navegando con Laudato Si en la Querida Amazonía

Me gustaría invitaros a conocer la extraordinaria figura de un joven objetor, un joven europeo  de “ojos grandes”, que luchó contra el nazismo durante la segunda guerra mundial, Franz Jägerstätter,  proclamado beato por el Papa Benedicto XVI. Franz era un joven campesino austríaco que, debido a  su fe católica, hizo una objeción de conciencia al mandato de jurar lealtad a Hitler y de ir a la guerra.  Franz era un chico alegre, simpático y despreocupado que, al crecer, gracias también a su esposa  Francesca, con la que tuvo tres hijos, cambió su vida y maduró convicciones profundas. 

Cuando lo llamaron a las armas se negó, porque consideraba injusto matar vidas inocentes. Su decisión provocó duras reacciones contra él por parte de su comunidad, del alcalde e incluso de sus  familiares. Un sacerdote intentó disuadirle por el bien de su familia. Todos estaban en su contra,  excepto su esposa Francesca, que, a pesar de conocer los tremendos peligros, siempre estuvo al lado  de su esposo y lo apoyó hasta el final. A pesar de los intentos de persuasión y de las torturas, Franz  prefirió ser asesinado que matar. Consideraba la guerra totalmente injustificada. Si todos los jóvenes  llamados a las armas hubieran hecho lo mismo que él, Hitler no habría podido realizar sus diabólicos  planes. El mal necesita cómplices para ganar.  

Jornada de la Juventud en Praga

Franz Jägerstätter fue asesinado en la prisión en la que también estaba encarcelado su  compañero Dietrich Bonhoeffer, un joven teólogo luterano alemán y antinazi, que también tuvo el  mismo trágico final.  

Estos dos jóvenes “de ojos grandes” fueron asesinados porque permanecieron fieles a los  ideales de su fe hasta el final. Y aquí está la cuarta dimensión de la educación: después del  conocimiento de uno mismo, de los demás y de la creación, finalmente, el conocimiento del principio  y del fin de todo. Queridos jóvenes europeos, os invito a mirar más allá, hacia arriba, a buscar siempre  el sentido de vuestra vida, vuestro origen, vuestro fin, la Verdad, porque si no se busca la Verdad no  se puede vivir. Caminad con los pies bien puestos en la tierra, pero con la mirada amplia, abierta al  horizonte, al cielo. La lectura de la Exhortación apostólica Christus vivit, dirigida especialmente a los  jóvenes, os ayudará en esto. Además os invito a todos a la Jornada Mundial de la Juventud del año  que viene en Lisboa, donde podréis compartir vuestros sueños más bonitos con jóvenes de todo el  mundo.  

Quisiera concluir con un deseo: que seáis jóvenes generadores, capaces de generar nuevas  ideas, nuevas visiones del mundo, de la economía, de la política, de la convivencia social; pero no  sólo nuevas ideas, sino sobre todo nuevos caminos, para recorrerlos juntos. ¡Y que también podáis  ser generosos al generar nuevas vidas, siempre y sólo por amor! Amor a vuestro esposo y a vuestra  esposa, amor a vuestra familia, amor a vuestros hijos, y también amor a Europa, para que sea para  todos una tierra de paz, de libertad y de dignidad.  

¡Buen encuentro y buen camino! Os envío cordialmente mis saludos y mi bendición. Y os  pido, por favor, que recéis por mí.  

 Roma, San Juan de Letrán, 6 de julio de 2022 

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