SINODALMENTE. Forma y reforma de una Iglesia sinodal.

 por Rafael Luciani y Serena Noceti

Los Autores: Son dos teólogos laicos expertos en el tema que el libro aborda: La Sinodalización de la Iglesia Católica. Rafael es venezolano. Es miembro del Peter and Paul Seminar para la reforma de la Iglesia y de la Comisión Teológica de la Secretaría General del Sínodo de la Sinodalidad. Serena es italiana. Miembro fundador de la Asociación de Mujeres Teólogas Italianas y forma parte del Grupo Iberoamericano de Teología para la Reforma de la Iglesia. Ambos dos han participado en el diseño y preparación del Proceso Sinodal 21-24 con investigación, publicaciones y actividades de difusión y formación. Mi primera información sobre Sinodalidad me llegó a través de ellos en el Curso sobre “Sínodos y Sinodalidad” que impartieron en el Boston College en 2018. Desde entonces, sigo muy de cerca sus aportaciones continuas en este campo. Además de sus aportaciones teóricas, tienen amplia experiencia profesional como docentes universitarios y formadores en sus contextos locales (América latina y Europa) y a nivel de Iglesia universal. En suma: Son expertos en la teoría y la práctica de la sinodalidad, en la reflexión teológica y experiencias eclesiales nuevas. Han estado presentes en todos los momentos importantes del Proceso Sinodal 2021-24. Sus publicaciones, conferencias y presencia en acontecimientos sinodales es continuada. Este libro es fruto de su larga experiencia y conocimiento. Por eso es una obra de síntesis y de madurez.

Contenido. El libro se compone de dos partes, un prefacio y una introducción. El prefacio es de Alphonse Borras, profesor emérito de Derecho Canónico en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica). En él se presenta el por qué y para qué, motivo y finalidad, del contenido del libro en función del contexto eclesial del momento presente. De los autores destaca su ser teólogos laicos comprometidos: Sus ventajas y dificultades. La Introducción está escrita por los dos autores. El subtítulo del libro, Forma y reforma de una Iglesia sinodal, anticipa y resumen los objetivos que persiguen al escribirlo. La búsqueda de un nuevo modelo institucional para la Iglesia del tercer milenio a partir de la actualización de la eclesiología del Vaticano II y las reformas y orientaciones del Papa Francisco.

La primera parte la escribe Rafael. La titulaLa emergencia de una eclesialidad sinodal: “Una más completa definición de la Iglesia”. Consta de tres apartados y una conclusión. 1. De la conversión pastoral a la conversión sinodal. 2. La sinodalidad como una recepción más orgánica de la Iglesia pueblo de Dios. 3. La sinodalidad como un proceso de reconfiguración teológico-cultural de las Iglesias locales. La Conclusión habla de “una más completa definición de la Iglesia” (Pablo VI). En esta primera parte se desarrollan los conocimientos básicos sobre la sinodalidad vista desde una Iglesia Pueblo de Dios. Sus retos y desafíos, como condiciones para su posibilidad, son: La conversión de mentalidades y la reforma de estructuras. A las diversas conversiones, pastoral, personal y comunitaria, eclesial y sinodal, Rafael ha dedicado mucho tiempo y papel en publicaciones anteriores.

Diría yo que es un tema preferencial para él. El último apartado lo dedica al nuevo modelo institucional de ser Iglesia, por el que clama la sinodalidad y sobre el que Rafael ha reflexionado y puesto a prueba en varios proyectos de renovación institucional en Iglesias locales de América Latina. Como cierre y conclusión glosa la expresión de Pablo VI:” Una más completa definición de la Iglesia”. Así concibe el autor la sinodalización de la Iglesia.

La segunda parte escrita por Serena tiene como título: Caminos hacia una reforma en perspectiva sinodal. Con tres apartados y una conclusión también. 1. El proceso de reconfiguración de la ministerialidad en una Iglesia sinodal. 2. Iglesia Sinodal. Iglesia de la corresponsabilidad. 3. Una Iglesia Local Sinodal: Reforma de las estructuras. Conclusión: Iglesia sinodal, pueblo en camino. El punto de partida de la autora es el lugar de los fieles, los bautizados, en la Iglesia, su igual dignidad, su vocación común y la corresponsabilidad de todos en la misión de la Iglesia. Una Iglesia toda ella ministerial. Desde esta premisa su discurso avanza a través de un proceso de reconfiguración de la ministerialidad, del servicio universal de la Iglesia, pueblo de Dios en camino. Desde este planteamiento la Sinodalidad supone un proceso de renovación y aprendizaje de todos los sujetos eclesiales, clero y laicos para hacer la Iglesia juntos. Como mujer y laica tiene un conocimiento experiencial prolongado del papel secundario de los laicos y más las mujeres laicas, en el modelo institucional jerarquizado y autoritario vigente. Sus aportaciones al respecto de los laicos como sujetos en una Iglesia sinodal y de las mujeres, sujetos de una palabra inaudita en la Iglesia, son de una calidad extraordinaria. La riqueza de la bibliografía que utiliza nos ayuda a actualizar y ponernos al día en este campo tan urgente de revisión y cambio. Considero que estos contenidos están tratados magistralmente y son iluminadores y estimulantes de la participación y corresponsabilidad de todos los laicos en la Iglesia. El último apartado lo dedica a la reforma de estructuras a partir de las Iglesias locales y particulares: diócesis y parroquias. Si todo el trabajo de Serena es muy práctico, este último lo es al máximo. Nos presta un modelo para saber cómo empezar a sinodalizar nuestra comunidad parroquial y diócesis. En la conclusión, Iglesia sinodal, pueblo en camino, hace un resumen espléndido de los conceptos básicos, fundantes de la Sinodalidad y sus retos. Para acabar, dándonos esperanza, habla del liderazgo transformador y de la espiritualidad sinodal.

Mis razones para recomendar este libro:

1. Su necesidad y pertinencia. En este momento del proceso sinodal 2021-24 necesitamos una buena fundamentación teológica sobre lo que supone la corresponsabilidad de todos los sujetos eclesiales y pistas para llevarla a cabo. Este libro nos lo ofrece.

2. Necesitamos formarnos en Sinodalidad, aprender a ser sujetos activos en el nuevo modo de ser Iglesia. Este libro, además de los aportes valiosos de los autores, nos permite ampliar nuestros conocimientos teóricos y prácticos. La bibliografía usada en la elaboración del libro es abundantísima. Si queremos saber más ahí tenemos recursos.

3. El cambio de mentalidades, que la sinodalización exige, es un proceso que afecta a ideas, imágenes, conocimientos, actitudes y competencias o comportamientos. Es un proceso complejo y difícil, con inercias, resistencias y falsas justificaciones. Es un proceso lento y largo. Imprescindible la formación teórica y práctica. Aprendizaje experiencial y comunitario. El libro nos da orientaciones.

4. Como mujer laica por vocación, comprometida con mi Iglesia local y en vías de formación en Sinodalidad, me ha resultado muy enriquecedor y útil el enfoque que hace Serena sobre una Iglesia de hombres y mujeres en pie de igualdad y la aportación en el apartado “Rediseñar las relaciones, los roles de autoridad y el ejercicio del poder con dos preguntas: una incómoda: ¿Qué poder? Y otra estimulante ¿qué liderazgo? Y en su conclusión nos habla del liderazgo transformador para una Iglesia sinodal.

Mi conclusión al terminar mi “trabajo” con este libro: La sinodalización de la Iglesia católica es una revolución. En una Iglesia sinodal todos los fieles bautizados caminan juntos en igualdad y respetando la diversidad. La sinodalidad supone una cultura eclesial de reciprocidad en la toma de consejos y la elaboración de consensos en la toma y ejecución de decisiones, como alternativa a una cultura clerical autoritaria y piramidal. El modelo de Iglesia sinodal supone la participación de toda la comunidad eclesial en comunión multiforme y poliédrica como Pueblo de Dios y etc…

Es tan exigente que entiendo un poco mejor las resistencias y oposición que está levantado dentro de la Iglesia. Ahora soy más consciente de su necesidad y pertinencia. Como obra sólo humana, la juzgo imposible. Por eso necesito hipotetizar que el Espíritu de Dios está a la base de este proceso. Sin la hipótesis Espíritu es inexplicable ¿De dónde viene a dónde va? Veremos y esperamos.

NOTA.- A partir de los recursos que este libro ofrece se puede montar un PROGRAMA DE FORMACIÓN EN SINODALIDAD. Contenidos:

1.- Concilio Vaticano II: Lumen Gentium. La Iglesia pueblo de Dios

2.- Nuevo modelo institucional de Iglesia Sinodalizada

3.- Teología del bautismo y corresponsabilidad. Derechos y deberes de los bautizados

4.-Conversión personal y comunitaria

5.-Una comunidad parroquial sinodal

6.-La mujer en la iglesia

7.- Liderazgo transformador

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