Las claves de una catástrofe anunciada

El lamentable papel de Europa en la guerra Rusia – Ucrania y las lágrimas que desató

El reconocido sociólogo portugués analiza cómo se llegó al conflicto y la incapacidad de los dirigentes europeos para desarmar una guerra largamente preparada. El papel de Estados Unidos y lo que le espera a la política y la economía internacional.

Boaventura de Sousa Santos

Por Boaventura de Sousa Santos

Debido a que Europa no ha sido capaz de hacer frente a las causas de la crisis, está condenada a hacer frente a sus consecuencias. El polvo de la tragedia está lejos de haberse asentado, pero, aun así, nos vemos obligados a concluir que los líderes europeos no estaban ni están a la altura de la situación que estamos viviendo. Pasarán a la historia como los líderes más mediocres que Europa ha tenido desde el final de la Segunda Guerra Mundial. 

Seguí en vivo el minuto a minuto de la guerra entre Rusia y Ucrania 

Ahora están haciendo todo lo posible en la ayuda humanitaria, y no se puede cuestionar el mérito de dicho esfuerzo. Pero lo hacen para salvar las apariencias ante el mayor escándalo de este tiempo. Gobiernan los pueblos que, en los últimos setenta años, más se han organizado y manifestado contra la guerra en cualquier parte del mundo donde sea que esta se haya producido. Y no fueron capaces de defenderlos de la guerra que, al menos desde 2014, se venía gestando en casa. 

Las democracias europeas acaban de demostrar que gobiernan sin el pueblo. Hay muchas razones que nos llevan a esta conclusión.

Una guerra preparada hace mucho

Esta guerra estaba siendo preparada hace mucho tiempo tanto por Rusia como por Estados Unidos. En el caso de Rusia, la acumulación de inmensas reservas de oro en los últimos años y la prioridad otorgada a la asociación estratégica con China, concretamente en el ámbito financiero, con miras a la fusión bancaria y la creación de una nueva moneda internacional, y en el comercio, donde hay enormes posibilidades de expansión con la iniciativa Belt and Road en Eurasia. 

En las relaciones con los socios europeos, Rusia ha demostrado ser un socio creíble, dejando claras sus preocupaciones de seguridad. Preocupaciones legítimas, si por un momento pensamos que en el mundo de las superpotencias no hay buenos ni malos, hay intereses estratégicos que hay que acomodar. Este fue el caso en la crisis de los misiles de 1962 con la línea roja de Estados Unidos, que no quería misiles de mediano alcance instalados a 70 km de su frontera. Que no se piense que fue solo la Unión Soviética la que cedió. Estados Unidos también desistió de los misiles de mediano alcance que tenía en Turquía. Cedieron de manera recíproca, se acomodaron, y tuvieron un acuerdo duradero. ¿Por qué no fue posible lo mismo en el caso de Ucrania? Veamos la preparación en el lado estadounidense.

La democracia es solo la pantalla de EE.UU.

Ante el declive del dominio global que ha tenido desde 1945, EE.UU. busca consolidar a toda costa zonas de influencia, que garanticen facilidades comerciales para sus empresas y acceso a materias primas. Lo que escribo a continuación se puede leer en documentos oficiales y think tanks, por lo que se prescinde de teorías conspirativas. La política del regime change no está dirigida a crear democracias, solo gobiernos que sean fieles a los intereses de Estados Unidos. 

No fueron estados democráticos los que surgieron de las sangrientas intervenciones en Vietnam, Afganistán, Iraq, Siria, y LibiaNo fue para promover la democracia que alentaron golpes de Estado que depusieron a presidentes elegidos democráticamente en Honduras (2009), Paraguay (2012), Brasil (2016), Bolivia (2019), sin mencionar el golpe de 2014 en Ucrania. 

Desde hace algún tiempo, el principal rival es China. En el caso de Europa, la estrategia estadounidense tiene dos pilares: provocar a Rusia y neutralizar a Europa (especialmente a Alemania). La Rand Corporation, una conocida organización de investigación estratégica, publicó en 2019 un informe preparado a petición del Pentágono, titulado «Extendiendo Rusia. Competir desde terreno ventajoso». En él se analiza cómo impactar a los países para que la provocación pueda ser explotada por Estados Unidos. 

Cómo desestabilizar a Rusia

Con respecto a Rusia, dice: «Hemos analizado una serie de medidas no violentas capaces de explotar las vulnerabilidades y ansiedades reales de Rusia como un medio para presionar al ejército y la economía de Rusia y el estatus político del régimen en el país y en el extranjero. Los pasos que hemos examinado no tendrían la defensa ni la disuasión como objetivo principal, aunque podrían contribuir a ambos. Por el contrario, tales pasos se consideran elementos de una campaña diseñada para desestabilizar al adversario, obligando a Rusia a competir en campos o regiones donde Estados Unidos tiene una ventaja competitiva, llevando a Rusia a expandirse militar o económicamente, o haciendo que el régimen pierda prestigio e influencia a nivel nacional y/o internacional». 

¿Necesitamos saber más para entender lo que está sucediendo en Ucrania? Rusia fue provocada a expandirse para luego ser criticada por hacerlo. La expansión de la OTAN hacia el este, en contra de lo que se había acordado con Gorbachov en 1990, fue la pieza clave inicial de la provocación. La violación de los acuerdos de Minsk fue otra pieza. Cabe señalar que Rusia comenzó por no apoyar el reclamo de independencia de Donetsk y Lugansk después del golpe de 2014. Prefería una fuerte autonomía dentro de Ucrania, como está establecido en los acuerdos de Minsk. Estos acuerdos fueron rotos por Ucrania con el apoyo de Estados Unidos, no por Rusia.

El papel destinado a Europa

En cuanto a Europa, el principio es consolidar la condición de socio menor que no se atreva a perturbar la política de las zonas de influencia. Europa debe ser un socio fiable, pero no puede esperar reciprocidad. Por eso la UE, ante la ignorante sorpresa de sus líderes, fue excluida del AUKUS, el tratado de seguridad para la región del Índico y el Pacífico entre EE.UU., Australia e Inglaterra. 

La estrategia del socio menor requiere que se profundice la dependencia europea, no solo en el ámbito militar (ya garantizado por la OTAN) sino también en el económico, es decir, en términos energéticos. La política exterior (y la democracia) de EE. UU. está dominada por tres oligarquías (no solo hay oligarcas en Rusia y Ucrania): el complejo militar-industrial; el complejo gasífero, petrolero y minero; y el complejo bancario-inmobiliario. Estos complejos tienen ganancias fabulosas gracias a las llamadas rentas monopólicas, situaciones privilegiadas de mercado que les permiten inflar los precios.

El objetivo de estos complejos es mantener al mundo en guerra y crear una mayor dependencia de los suministros de armas estadounidenses. La dependencia energética de Europa en relación con Rusia era inaceptable. Desde el punto de vista de Europa, no se trataba de dependencia, se trataba de racionalidad económica y diversidad de socios. 

Con la invasión de Ucrania y las sanciones, todo se consumó como estaba previsto, y la apreciación inmediata de los precios de las acciones de los tres complejos tenía champán esperándolosUna Europa mediocre, ignorante y sin visión estratégica cae impotente en manos de estos complejos, que ahora les dirán los precios a cobrar. Europa está empobrecida y desestabilizada por no haber tenido líderes a la altura del momento. 

Además de eso, se apresura a armar a los nazis. Tampoco recuerda que, en diciembre de 2021, la Asamblea General de la ONU adoptó, a propuesta de Rusia, una resolución contra la «glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que promuevan el racismo, la xenofobia y la intolerancia». Dos países votaron en contra, Estados Unidos y Ucrania.

¿Para qué sirve la OTAN?

Las negociaciones de paz en curso son una equivocación. No tiene sentido que sean entre Rusia y Ucrania. Deberían ser entre Rusia y EE.UU./OTAN/Unión Europea. La crisis de los misiles de 1962 se resolvió entre la URSS y Estados Unidos. ¿Alguien se acordó de llamar a Fidel Castro para las negociaciones? 

Es una cruel ilusión pensar que habrá una paz duradera en Europa sin compromiso real por parte de Occidente. Ucrania, cuya independencia todos queremos, no debería unirse a la OTAN. ¿Finlandia, Suecia, Suiza o Austria han necesitado hasta ahora la OTAN para sentirse seguros y desarrollarse? 

De hecho, la OTAN debería haber sido desmantelada tan pronto como acabó el Pacto de Varsovia. Solo entonces la UE podría haber creado una política y una fuerza de defensa militar que respondiera a sus intereses, no a los intereses estadounidenses. ¿Qué amenaza había para la seguridad de Europa que justificara las intervenciones de la OTAN en Serbia (1999), Afganistán (2001), Irak (2004), y Libia (2011)? Después de todo esto, ¿es posible seguir considerando a la OTAN como una organización defensiva?

Cultura de violencia y agresión a la mujer

José M. Tojeira

El Observatorio Universitario de Derechos Humanos (OUDH) de la UCA nos ha aportado abundantes datos sobre la violación de los derechos de la mujer en El Salvador en su último informe sobre los Derechos Humanos en el año 2021. Lo mismo podríamos decir de ORMUSA, que mantiene una interesante y permanente información sobre el mismo tema. Ambas fuentes de información nos revelan un problema cultural, el del machismo, que no hemos logrado resolver desde principio básico de la ética y la moral, aunque haya habido algunos avances en diversos sectores.

El OUDH nos dice en su informe que la tasa de agresión sexual en El Salvador durante el año 2021 alcanza la cifra de 58 agresiones por cada 100.000 habitantes. Una tasa considerada altamente epidémica, y a la que no se le presta la debida atención ni en el nivel educativo ni en el de las instituciones estatales, a pesar de lo grave que es el delito de agresión sexual y los traumas y problemas psicológicos, muchos de ellos de difícil curación, que puede engendrar. Tasa además, que en este tipo de delitos sólo suele mostrar una proporción pequeña del número de abusos cometidos. Pues según los estudios emprendidos en diversos países, incluso con mayor nivel educativo, la mayoría de las personas agredidas suelen tener miedo a denunciar a sus agresores. Bien porque viven con ellos, o bien por miedo, por vergüenza o por desconfianza de las instituciones

Al contemplar el número de agresiones impacta con dureza el ver la gran cantidad de niñas y adolescentes abusadas. El hecho de que la mayor parte de estos crímenes se cometan contra mujeres en edad fértil indica una terrible ausencia de conciencia moral y un componente de irrespeto a la vida y a esa dimensión sagrada de la misma que es la maternidad. Y reproduce a nivel de pareja esa tragedia humana, fuente de demasiados males, como lo es el hecho de valorar la fuerza bruta como la justificación de todo abuso. De hecho, en la Encuesta Nacional de Violencia Sexual realizada por la Dygestic y el Ministerio de Economía se nos decía que el 53% de las mujeres adolescentes y jóvenes encuestadas habían sufrido al menos un hecho de violencia sexual.

Los datos hablan con fuerza de la necesidad de entender la masculinidad de otra manera. Pero muy pocos tienen una idea clara de cómo se puede vivir la virilidad sin caer en el machismo. Por eso se habla poco del tema. A lo más que se llega es a hablar de la necesidad de respeto, pero sin fundamentar ni explicar el modo de vivir sin caer en la prepotencia de quien se considera superior, simplemente porque tiene más fuerza física

El problema es lo suficientemente grave como para que no se pueda solucionar con simples consejos de moralidad. Es necesaria una formación e información amplia sobre el tema y una receptividad mucho mayor de las instituciones frente a las personas ofendidas. La familia, la escuela, las asociaciones juveniles y las Iglesias tienen una enorme responsabilidad educativa en este terreno. Es en ellas donde se alcanza con mayor facilidad la conciencia de la igual dignidad de la persona, donde se adquiere sensibilidad frente al dolor ajeno y donde se aprende a dialogar y a convivir viendo la diversidad y las diferencias no como un obstáculo sino como un camino de complementariedad y enriquecimiento.

La educación sexual, como la educación para la ciudadanía y para la convivencia democrática, no pueden quedarse en recetarios de comportamiento y en moralidades abstractas. Deben partir de una concepción de la persona como un ser humano comunicativo, capaz de analizar y valorar sus sentimientos y educarlos en beneficio de todos. Con los datos que se nos dan, pasar indiferente ante el complejo de superioridad masculino y ante el abuso y la agresión a la mujer solo garantiza la perpetuación de la violencia. Con demasiada frecuencia pensamos que el castigo soluciona los problemas. Es un error, pues con demasiada frecuencia hay formas de burlar el castigo cuando el abuso se produce contra el más débil.

Aunque haya que castigar al agresor, lo más importante es crear una cultura en la que la igual dignidad entre los sexos se refleje realmente en el comportamiento cotidiano y en el funcionamiento de las instituciones. Y para crearla se necesita conocimiento, diálogo, formación y autocrítica. Y por supuesto caer en la cuenta de la gravedad y de las terribles consecuencias sociales del exceso de impunidad del que gozan unos crímenes, los sexuales, en los que el abuso y la brutalidad destruyen la conciencia de la igual dignidad humana

Asesinan a periodista palestina

Militares israelíes asesinan a una periodista palestina de Al Jazeera TV. Iba perfectamente identificada como prensa

Le dispararon a quemarropa y directo a la cara a pesar de que tenía el chaleco identificatorio de la prensa. Hay decenas de denuncias sobre agresiones diarias a periodistas palestinos por parte de la ocupación israelí. «En un trágico asesinato premeditado que viola las leyes y normas internacionales, las fuerzas de ocupación israelíes, a sangre fría, mataron a nuestra reportera, Shireen Abu Akleh», dijo en un comunicado la Red Internacional de Al Jazeera.

La madrugada del 11 de mayo, fuerzas de ocupación del Estado de Israel asesinaron a la reportera de Al-Jazeera Shireen Abu Akleh, quien se encontraba cubriendo una incursión del Ejército en la ciudad de Jenin, ubicada al norte del territorio de Cisjordania, parte de Palestina, pero bajo dominio israelí de facto.

La periodista palestina falleció después de que una bala le alcanzara en la cabeza, mientras que otro compañero periodistafue herido con una bala en la espalda y su condición es estable, según el Ministerio de Salud palestino.

El productor de la cadena, Ali Al Samudi, que también fue “atacado al ser disparado por la espalda durante la cobertura y ahora se encuentra siendo tratado”, dijo el medio, sin dar más detalles sobre su estado de salud.

El productor dijo que no había palestinos armados en la zona cuando su compañera murió.

Un fotógrafo de la AFP en el lugar confirmó que Abu Akleh y su compañero vestían chalecos de prensa cuando empezaron los disparos.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP), reportó Al Jazeera, aseguró que presentará el caso de Abu Akleh frente a la Corte Penal Internacional. “Otra vez periodistas, vistiendo chalecos de prensa, claramente identificados, fueron atacados por tiradores israelíes”, señaló la Federación en un comunicado.

Al Jazeera pidió a la comunidad internacional responsabilizar a Israel por la muerte «intencional» de la periodista.

«En un asesinato flagrante que viola las leyes y normas internacionales, las fuerzas de ocupación israelíes asesinaron a sangre fría a la corresponsal de Al Jazeera» en los territorios palestinos», indicó la televisión.

El ejército israelí confirmó que realizó un operativo la mañana del miércoles en el campo de refugiados de Yenín, en el norte de Cisjordania ocupada, pero negó haber disparado a periodistas.

El ejército de ocupación aseguró que hubo un intercambio de tiros entre sospechosos y las fuerzas de seguridad, y que está «investigando el hecho y viendo la posibilidad de que los periodistas fueran atacados por palestinos armados».

La organización israelí de derechos humanos B’Tselem desmiente la versión oficial israelí

No obstante, la investigación de la organización israelí de derechos humanos B’Tselem reveló que los disparos de un supuesto pistolero palestino, tal como se documenta en la cinta publicada y distribuida por el ejército israelí, no pueden ser el origen de las lesiones de la periodista Shireen Abu Akleh.

«En un trágico asesinato premeditado que viola las leyes y normas internacionales, las fuerzas de ocupación israelíes, a sangre fría, mataron a nuestra reportera, Shireen Abu Akleh», dijo en un comunicado la Red Internacional de Al Jazeera.

Fuentes: Agencias, corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada y redes sociales

VER: 

‘Israel asesinó a 17 periodistas palestinos en su ataque a Gaza’

Lo que cierta prensa oculta: 384 ataques israelíes a periodistas en Palestina en 2021

Lo que la prensa occidental oculta: Brutal represión israelí contra perriodistas palestinos

Israel comete 337 violaciones contra periodistas en Palestina sólo durante el mes de mayo

Israel tiene aún a 16 periodistas palestinos encarcelados.

Lo que los medios occidentales ocultan: Periodistas sufren incautación de sus equipos, arrestos y golpizas por militares israelíes

Violaciones de la ocupación israelí en contra de los periodistas palestinos durante el mes de marzo

Jerusalén ocupada: Nuevamente soldados israelíes agreden a los periodistas y detienen a la periodista Al-Budairi

Video: Después de salir de la cárcel, periodista palestina clama por la situación de las infancias presas

El Sindicato de Periodistas Palestinos pide una investigación internacional sobre los ataques de Israel

Periodistas palestinos detenidos por Israel subió a 13 según Reporteros sin Fronteras

Denuncian a Israel ante Naciones Unidas por sus ‘ataques sistémicos’ contra periodistas en Palestina

Exigen liberación de 25 periodistas palestinos detenidos en las cárceles de la ocupación israelí 

Verdad y justicia para nuestros mayores

ANITA BOTWIN

Varias personas en una manifestación en homenaje a los residentes fallecidos por coronavirus en la Plaza de la Diputación de Vitoria, País Vasco (España), a 20 de marzo de 2021.- EUROPA PRESS

Este miércoles tenemos una cita con la memoria, la verdad y la justicia. Se presenta en Madrid la Plataforma Verdad y Justicia en la residencias de mayores con las voces de epidemiólogas, periodistas, familiares y trabajadores de residencias. Aunque parece lejano ya, no han pasado ni dos años desde que la presidenta de la Comunidad de Madrid decidió abandonar a su pueblo y especialmente a sus mayores. Ya casi dos años desde que muchos ancianos morían solos y encerrados en sus residencias. Otros no morían, pero malvivían sin apenas tener comunicación con el mundo exterior.

Las familias se han cansado de esperar respuesta y se han unido para presionar al Gobierno de la Comunidad de Madrid y buscan conocer qué pasó en las residencias de mayores en la primera ola de la pandemia, cuando murieron 7.291 personas en los propios centros sin ser trasladados a un hospital para recibir atención médica.

Ahora que ya pasó (tocamos madera) la emergencia sanitaria y gozamos de una normalidad que permite hacer lo mismo de siempre es momento de reivindicar y exigir que se haga justicia con los que ya no están. Es momento de preguntarse también que habría pasado si la Comunidad de Madrid no hubiera concedido la gestión de hospitales públicos a ciertas empresas privadas que se han hecho de oro gracias al deterioro de la atención sanitaria que recibimos los madrileños.

Verdad y Justicia nace con el apoyo de Amnistía Internacional, que ya documentó en distintos informes la vulneración de los derechos de los mayores usuarios de residencias durante la primera ola. La ONG denunció en su momento que los ancianos vieron vulnerados su derecho a la salud, a la vida, a la no discriminación, a la vida privada y a una muerte digna. En sus informes se dice, entre otras cosas que las residencias nunca pueden ser ‘aparcamientos’ de personas mayores y que la emergencia sanitaria no debió ser nunca una excusa para no asegurarles atención y protección.  La organización también habló de la mala gestión durante el pico de la primera ola de la pandemia que tuvo como consecuencia la falta de los EPI en el personal, la exclusión generalizada y discriminatoria de la derivación hospitalaria y aislamiento de residentes durante semanas enteras sin apenas comunicación con sus familias ni con el mundo exterior.

Sin embargo y a pesar de la gravedad de los hechos, no se ha conseguido respuesta ni por la vía política ni por lo judicial (9 de cada diez investigaciones penales de la Fiscalía han sido archivadas) y por eso mismo la sociedad civil organizada ha decidido que si las instituciones les dan la espalda, serán ellos los que tomen las riendas y crearán si es preciso una comisión de investigación para averiguar lo ocurrido. En las investigaciones penales no se ha escuchado a los familiares, que son quienes tienen mucho que contar y de primera mano, y se han archivado nueve de cada diez casos. Se ha hecho caso omiso de los informes médicos que han aportado, en los que en muchos casos queda claro que se les abandonó y algunos de ellos murieron incluso de hambre o de sed.

La plataforma se presenta este miércoles 18 de mayo a las 11.00 horas en la librería Traficantes de Sueños, en Madrid, y el acto será presentado por Victoria Zunzunegui, epidemióloga; Manuel Rico, director de investigación de infoLibre y autor del libro ¡Vergüenza! El escándalo de las residencias; Mercedes Huertas, familiar de una persona fallecida, y Rosa María García, trabajadora de una residencia.

Como en otros casos de la historia reciente de nuestro país, y de eso los republicanos sabemos un poco, se quiere pasar página sin hacer justicia, que la memoria se transforme en olvido y no existan responsabilidades de ningún tipo. Nos suena la historia en la que por desgracia, se abandona a los más desfavorecidos, a los nadies, los olvidados.

Para dar un paso hacia adelante es necesario poner el foco en los errores del pasado. Por ello, es fundamental que se aclare todo lo sucedido, porque si no hay cambios ni humanización en las residencias, nada cambiará. Y les diré más, jamás se podrá conseguir una atención humana y digna en las residencias mientras no se depuren responsabilidades.

16 -mayo, Día Internacional de la Convivencia en Paz

Manos Unidas denuncia la «violenta normalidad» en América Latina

Manos Unidas denuncia la "violenta normalidad" en América Latina
Manos Unidas denuncia la «violenta normalidad» en América Latina

«Desde Manos Unidas estamos en contacto permanente con nuestros socios en el Chocó para monitorear la situación de las comunidades –explica Santolaya– y fortalecer el rol de las organizaciones locales en la defensa de los derechos humanos y la paz»

En un contexto tan fraccionado y polarizado, la intervención de Manos Unidas en Colombia se centra en las comunidades y los grupos más vulnerables

| Manos Unidas

Para la Organización de Naciones Unidas (ONU), «la paz no solo es la ausencia de conflictos», sino que consiste en «aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida». Con este espíritu, la ONU declaró el 16 de mayo como el Día Internacional de la Convivencia en Paz.

Desde Manos Unidas nos sumamos a las acciones de sensibilización en este día a través de la denuncia de la grave situación de violencia que soportan las comunidades indígenas y campesinas de Colombia; una violencia que ha llegado a afectar directamente a las comunidades y socios locales con los que trabajamos.

Ever Ortega y Luz Marina Arteaga, activistas sociales asesinados en Colombia
Ever Ortega y Luz Marina Arteaga

En pocos meses hemos recibido dos terribles noticias de nuestros socios locales: en los primeros días del año encontraban el cuerpo sin vida de Luz Marina Arteaga, miembro de la Corporación Claretiana NPB –organización socia de Manos Unidas en la región del Casanare–, y hace pocos días ocurría lo mismo con Ever Ortega, colaborador del Servicio Jesuita de Refugiados.

La «violenta normalidad» en América Latina

Miembro de la guardia indígena

Lamentablemente, estos asesinatos –realizados presumiblemente como «castigo» a Luz Marina y Ever por su labor junto a las comunidades y en defensa de los derechos humanos– han venido conformando una «violenta normalidad» que se extiende a lo largo de toda América Latina y que afecta sobre todo a aquellas regiones disputadas por actores con intereses en el agronegocio, las industrias extractivas y el narcotráfico.

Tal y como hemos venido haciendo recientemente al denunciar la violencia contra las poblaciones indígenas en Perú (aquíaquíaquí), en esta ocasión insistimos en alertar sobre la crisis humanitaria desatada en Colombia a raíz de una violencia que, según Carmen Santolaya, responsable de Proyectos de Manos Unidas en Colombia, se relaciona con tres grandes factores:

  • La falta de compromiso y la débil implementación del proceso de paz ante el conflicto armado interno.
  • La explotación de los territorios por parte de un modelo económico extractivista que se beneficia de la violencia para amedrentar o controlar a los pobladores.
  • El incremento de la actividad de grupos guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes, de la que el «paro armado» decretado el 5 de mayo por el «Clan del Golfo» sería el último episodio de una «guerra» que sigue cobrándose víctimas en Colombia.

Aunque los ataques –en forma de amenazas, secuestros, agresiones y asesinatos– se suceden a lo largo del todo el país, nos referimos a continuación a tres regiones en las que trabaja Manos Unidas.

«Que la defensa de los derechos humanos de las comunidades no cueste la vida»

Con este lema arranca el comunicado firmado, entre otras organizaciones, por el Servicio Jesuita de Refugiados (SJR) en Colombia, tras el reciente asesinato de Ever Ortega en el municipio de Norosí, en el Sur del departamento Bolívar. Ever era colaborador del SJR, líder comunitario y presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento de Santa Elena. Para el SJR, el liderazgo del joven se destacó por «su sencillez, carisma y disposición al servicio dinamizando procesos en favor de su comunidad».

A través de iniciativas apoyadas por Manos Unidas, Ever y otros jóvenes trataban de cumplir su sueño de arraigo y permanencia en el territorio a pesar de todas las dificultades. Se formaron en derechos humanos, en agroecología y economía solidaria, y junto a otros campesinos fortalecieron sus redes y sus medios de vida a través de viveros, cultivos sostenibles y cría de animales.

Jóvenes colombianos asisten a un taller de formación comunitaria

«Este territorio está en medio del paro armado –explica el SJR– y sus pobladores están padeciendo zozobra y miedo». «Sienten cómo se van quedando solos» y «sin un Estado que les proteja». Por esta razón, el SJR apela al Estado colombiano para «avanzar en la implementación del Acuerdo final de Paz, asumiendo con responsabilidad su obligación de proteger los liderazgos y la integridad de quienes habitan en territorios históricamente golpeados por la violencia».

El «paro armado» golpea al Chocó

La región del Chocó ha sido una de las regiones más afectadas por el «paro armado» impuesto por el Clan del Golfo, como ha denunciado el obispo de Quibdó, Juan Carlos Barreto, que ha alertado del cierre de los transportes y del obligado confinamiento que, bajo amenazas de muerte, ha sufrido la población.

Diálogo entre activistas sociales y el ejército colombiano


Diálogo entre el ejército colombiano y activistas sociales
Foto: NPB

Tal y como se denuncia en un comunicado firmado por organizaciones colombianas e internacionales como Manos Unidas, el Chocó sufre «una compleja crisis humanitaria y de derechos humanos que, de acuerdo con el informe de las Misiones Humanitarias, se deteriora cada día más». En este sentido, las organizaciones piden «poner límites a la confrontación armada mientras se avanza en una negociación política que ponga fin al conflicto armado interno».

Muertes y desplazamientos en el Casanare

Indígena colombiana cultiva yuca

En el departamento del Casanare, la Corporación Claretiana NPB desarrolla con apoyo de Manos Unidas un programa de soberanía alimentaria junto a los pueblos indígenas del Resguardo de Caño Mochuelo, una zona de conflicto entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y un grupo guerrillero disidente de las FARC-EP.

La Corporación Claretiana, que ha sufrido recientemente el asesinato de uno de sus miembros, Luz Marina Arteaga, hace un llamamiento a «desescalar el conflicto y que se respeten los convenios internacionales de derechos humanos».

Según Jaime León, director de la Corporación, «en lo que va de 2022 los asesinatos suman ya cerca de 150 solo en el Arauca», a lo que se suman «las personas desaparecidas, el desplazamiento masivo y el silencio institucional». «Las familias migran ante el temor de ser asesinadas –continúa León– y, quienes deciden quedarse, terminan atrapadas, confinadas y sufriendo el desabastecimiento».

¿Cómo trabaja Manos Unidas por la paz en Colombia?

En un contexto tan fraccionado y polarizado, la intervención de Manos Unidas en Colombia se centra en las comunidades y los grupos más vulnerables. De forma paralela, «impulsamos procesos productivos y de generación de ingresos para que la población pueda permanecer en sus comunidades de forma autónoma y que pueda disfrutar de los derechos económicos, sociales y culturales que ahora se encuentran en constante amenaza», afirma Santolaya.

Formación comunitaria en Colombia


Formación comunitaria en Colombia.
NPB

«Fortalecemos a las organizaciones civiles para que puedan defender su territorio ante los diferentes grupos armados y ante aquellos actores con intereses de mercantilización del territorio con graves efectos de expulsión de los pueblos originarios: indígenas, afros, campesinos», explica Carmen Santolaya, responsable de Proyectos de Manos Unidas en Colombia.

El nuncio en Ucrania:

“Esta guerra no se puede ganar, lo único que queda es detenerla”

soldados heridos Ucrania

El arzobispo Visvaldas Kulbokas aplaude “la cohesión y el diálogo” entre todas las confesiones presentes en Ucrania

El arzobispo lituano Visvaldas Kulbokas, nuncio apostólico en Kiev volvió a hacer un llamamiento a alcanzar la paz en Ucrania “cuanto antes”, y acabar con una guerra “que no se puede ganar”. El prelado, que no abandonó la ciudad ni siquiera en los peores momentos de los ataques rusos, y testigo de excepción del horror, pidió que las balas y las bombas dejen paso a la diplomacia y el diálogo.


Kulbokas lamentó que todavía haya países que sigan hablando de “cómo ganar la guerra”. El nuncio, sin embargo, se remite a su experiencia propia sobre el terreno para explicar que esto es imposible: “¿Qué significa “ganar” cuando hay decenas de miles de muertos? Lo único que queda es detenerla, la guerra. Si alguien tiene la oportunidad de hacerlo, que lo haga ahora. La guerra mata a todos”.

Desbordados por las urgencias

La situación provocada por el conflicto, les lleva al límite cada día. “Estamos desbordados por las urgencias, empezando por las cuestiones humanitarias, a veces con intervenciones puntuales sobre el terreno, a veces -y este es el ámbito de competencia de la nunciatura- las que requieren el uso de los canales diplomáticos…”

No obstante, es realista sobre su capacidad para influir en las partes: “No tenemos la fuerza de las superpotencias políticas y militares, habría que preguntarles a ellos. Somos pequeños. Pero lo que podemos hacer es quedarnos aquí y hacer nuestra parte, nuestra labor de persuasión moral, que tiene muchas facetas y que obviamente debe ser confidencial. Estar ahí y recordar lo esencial”.

Ejemplo de unión ecuménica contra la guerra

En este aspecto, el lituano quiso destacar la comunión entre las distintas confesiones que están en Ucrania. “Un aspecto alentador es la cohesión entre los hombres de fe. Aquí en Ucrania existe un Consejo de Iglesias y Organizaciones Religiosas que reúne a representantes de las principales confesiones, cristianas y no cristianas, y que constituye un importante ejemplo de cohesión y diálogo. Un arma espiritual y positiva que muestra cómo toda la humanidad debe estar unida en la lucha contra la guerra“.

Al ser cuestionado por la esperanza de que la guerra se detenga pronto, Kulbokas abrió una ventana a la esperanza con la ayuda de Dios. “Humanamente hablando, parece que no hay posibilidades. Pero, como hombres de fe, tenemos la vocación de esperar contra viento y marea, porque sabemos que Dios está ahí e intervendrá en cuanto hayamos hecho nuestra parte”.

El Papa y los emigrantes

El Papa anima al mundo a «construir el futuro» con ellos y afirma que «nadie debe ser excluido «Francisco considera que el aporte de migrantes y refugiados es «fundamental» para la sociedad

El Papa, con refugiados
El Papa, con refugiados

«Construir el futuro con los migrantes y los refugiados significa también reconocer y valorar lo que cada uno de ellos puede aportar al proceso de edificación»

«Me gusta ver este enfoque del fenómeno migratorio en una visión profética de Isaías, en la que los extranjeros no figuran como invasores y destructores, sino como trabajadores bien dispuestos que reconstruyen las murallas de la Nueva Jerusalén, la Jerusalén abierta a todos los pueblos»

«Su trabajo, su capacidad de sacrificio, su juventud y su entusiasmo enriquecen a las comunidades que los acogen. Pero esta aportación podría ser mucho mayor si se valorara y se apoyara mediante programas específicos»

Por Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano

En un nuevo mensaje de cercanía, el papa Francisco consideró hoy «fundamental» el aporte a las sociedades modernas los migrantes y los refugiados», al tiempo que animó a «construir el futuro» con ellos y afirmó que «nadie debe ser excluido».  

«Construir el futuro con los migrantes y los refugiados significa también reconocer y valorar lo que cada uno de ellos puede aportar al proceso de edificación», planteó el pontífice en su mensaje dedicado a la Jornada Mundial que los recuerda y que se celebra el próximo 25 de septiembre.

«Me gusta ver este enfoque del fenómeno migratorio en una visión profética de Isaías, en la que los extranjeros no figuran como invasores y destructores, sino como trabajadores bien dispuestos que reconstruyen las murallas de la Nueva Jerusalén, la Jerusalén abierta a todos los pueblos», agregó Francisco, que ha hecho de la cercanía a migrantes y refugiados una de las banderas de su pontificado.

Papa y refugiados

En ese marco, el Papa afirmó que «de hecho, la historia nos enseña que la aportación de los migrantes y refugiados ha sido fundamental para el crecimiento social y económico de nuestras sociedades».

«Y lo sigue siendo también hoy», sostuvo Jorge Bergoglio, quien en julio de 2013, en su primer viaje como Papa fuera de Roma eligió ir a la isla de Lampedusa a mostrar su cercanía con migrantes. 

«Su trabajo, su capacidad de sacrificio, su juventud y su entusiasmo enriquecen a las comunidades que los acogen. Pero esta aportación podría ser mucho mayor si se valorara y se apoyara mediante programas específicos. Se trata de un enorme potencial, pronto a manifestarse, si se le ofrece la oportunidad», agregó luego.

Para el Papa, «la presencia de los migrantes y los refugiados representa un enorme reto, pero también una oportunidad de crecimiento cultural y espiritual para todos». En su mensaje, dado a conocer este jueves por el Vaticano, Francisco agregó que «nadie debe ser excluido» y recordó «a los habitantes de las periferias existenciales», entre ellos a «muchos migrantes y refugiados, desplazados y víctimas de la trata».

«Es con ellos que Dios quiere edificar su Reino, porque sin ellos no sería el Reino que Dios quiere. La inclusión de las personas más vulnerables es una condición necesaria para obtener la plena ciudadanía», sostuvo.

«Queridos hermanos y hermanas, y especialmente ustedes, jóvenes, si queremos cooperar con nuestro Padre celestial en la construcción del futuro, hagámoslo junto con nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados. ¡Construyámoslo hoy!», convocó luego.

Papa y emigrante

Texto íntegro del mensaje papal

Construir el futuro con los migrantes y los refugiados

«No tenemos aquí abajo una ciudad permanente, sino que buscamos la futura» (Hb 13,14). 

Queridos hermanos y hermanas: 

El sentido último de nuestro “viaje” en este mundo es la búsqueda de la verdadera patria, el  Reino de Dios inaugurado por Jesucristo, que encontrará su plena realización cuando Él vuelva en  su gloria. Su Reino aún no se ha cumplido, pero ya está presente en aquellos que han acogido la  salvación. «El Reino de Dios está en nosotros. Aunque todavía sea escatológico, sea el futuro del  mundo, de la humanidad, se encuentra al mismo tiempo en nosotros».[1] 

La ciudad futura es una «ciudad de sólidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios»  (Hb 11,10). Su proyecto prevé una intensa obra de edificación, en la que todos debemos sentirnos  comprometidos personalmente. Se trata de un trabajo minucioso de conversión personal y de  transformación de la realidad, para que se adapte cada vez más al plan divino. Los dramas de la  historia nos recuerdan cuán lejos estamos todavía de alcanzar nuestra meta, la Nueva Jerusalén,  «morada de Dios entre los hombres» (Ap 21,3). Pero no por eso debemos desanimarnos. A la luz de  lo que hemos aprendido en las tribulaciones de los últimos tiempos, estamos llamados a renovar nuestro compromiso para la construcción de un futuro más acorde con el plan de Dios, de un mundo  donde todos podamos vivir dignamente en paz. 

«Pero nosotros, de acuerdo con la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra  nueva donde habitará la justicia» (2 P 3,13). La justicia es uno de los elementos constitutivos del  Reino de Dios. En la búsqueda cotidiana de su voluntad, ésta debe edificarse con paciencia,  sacrificio y determinación, para que todos los que tienen hambre y sed de ella sean saciados  (cf. Mt 5,6). La justicia del Reino debe entenderse como la realización del orden divino, de su  armonioso designio, según el cual, en Cristo muerto y resucitado, toda la creación vuelve a ser  “buena” y la humanidad “muy buena” (cf. Gn 1,1-31). Sin embargo, para que reine esta maravillosa  armonía, es necesario acoger la salvación de Cristo, su Evangelio de amor, para que se eliminen las  desigualdades y las discriminaciones del mundo presente. 

Papa, en Moria

Nadie debe ser excluido. Su proyecto es esencialmente inclusivo y sitúa en el centro a los  habitantes de las periferias existenciales. Entre ellos hay muchos migrantes y refugiados,  desplazados y víctimas de la trata. Es con ellos que Dios quiere edificar su Reino, porque sin ellos  no sería el Reino que Dios quiere. La inclusión de las personas más vulnerables es una condición  necesaria para obtener la plena ciudadanía. De hecho, dice el Señor: «Vengan, benditos de mi  Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque  tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me  alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver» (Mt 25,34- 36).

BOLLETTINO N. 00348 – 12.05.2022 11 

Construir el futuro con los migrantes y los refugiados significa también reconocer y valorar  lo que cada uno de ellos puede aportar al proceso de edificación. Me gusta ver este enfoque del  fenómeno migratorio en una visión profética de Isaías, en la que los extranjeros no figuran como  invasores y destructores, sino como trabajadores bien dispuestos que reconstruyen las murallas de la  Nueva Jerusalén, la Jerusalén abierta a todos los pueblos (cf. Is 60,10-11). 

En la misma profecía, la llegada de los extranjeros se presenta como fuente  de enriquecimiento: «Se volcarán sobre ti los tesoros del mar y las riquezas de las naciones llegarán  hasta ti» (60,5). De hecho, la historia nos enseña que la aportación de los migrantes y refugiados ha  sido fundamental para el crecimiento social y económico de nuestras sociedades. Y lo sigue siendo  también hoy. Su trabajo, su capacidad de sacrificio, su juventud y su entusiasmo enriquecen a las  comunidades que los acogen. Pero esta aportación podría ser mucho mayor si se valorara y se  apoyara mediante programas específicos. Se trata de un enorme potencial, pronto a manifestarse, si  se le ofrece la oportunidad. 

Los habitantes de la Nueva Jerusalén —sigue profetizando Isaías— mantienen siempre las  puertas de la ciudad abiertas de par en par, para que puedan entrar los extranjeros con sus dones:  «Tus puertas estarán siempre abiertas, no se cerrarán ni de día ni de noche, para que te traigan las  riquezas de las naciones» (60,11). La presencia de los migrantes y los refugiados representa un  enorme reto, pero también una oportunidad de crecimiento cultural y espiritual para todos. Gracias a  ellos tenemos la oportunidad de conocer mejor el mundo y la belleza de su diversidad. Podemos  madurar en humanidad y construir juntos un “nosotros” más grande. En la disponibilidad recíproca  se generan espacios de confrontación fecunda entre visiones y tradiciones diferentes, que abren la  mente a perspectivas nuevas. Descubrimos también la riqueza que encierran religiones y  espiritualidades desconocidas para nosotros, y esto nos estimula a profundizar nuestras propias  convicciones. 

Papa y emigrantes

En la Jerusalén de las gentes, el templo del Señor se embellece cada vez más gracias a las  ofrendas que llegan de tierras extranjeras: «En ti se congregarán todos los rebaños de Quedar, los  carneros de Nebaiot estarán a tu servicio: subirán como ofrenda aceptable sobre mi altar y yo  glorificaré mi Casa gloriosa» (60,7). En esta perspectiva, la llegada de migrantes y refugiados  católicos ofrece energía nueva a la vida eclesial de las comunidades que los acogen. Ellos son a  menudo portadores de dinámicas revitalizantes y animadores de celebraciones vibrantes. Compartir  expresiones de fe y devociones diferentes representa una ocasión privilegiada para vivir con mayor  plenitud la catolicidad del pueblo de Dios. 

Queridos hermanos y hermanas, y especialmente ustedes, jóvenes, si queremos cooperar con  nuestro Padre celestial en la construcción del futuro, hagámoslo junto con nuestros hermanos y  hermanas migrantes y refugiados. ¡Construyámoslo hoy! Porque el futuro empieza hoy, y empieza  por cada uno de nosotros. No podemos dejar a las próximas generaciones la responsabilidad de  decisiones que es necesario tomar ahora, para que el proyecto de Dios sobre el mundo pueda  realizarse y venga su Reino de justicia, de fraternidad y de paz. 

Oración 

Señor, haznos portadores de esperanza, 

para que donde haya oscuridad reine tu luz, 

y donde haya resignación renazca la confianza en el futuro. 

Señor, haznos instrumentos de tu justicia, 

para que donde haya exclusión, florezca la fraternidad, 

y donde haya codicia, florezca la comunión. 

Señor, haznos constructores de tu Reino 

junto con los migrantes y los refugiados 

y con todos los habitantes de las periferias.

Señor, haz que aprendamos cuán bello es 

vivir como hermanos y hermanas. Amén. 

Roma, San Juan de Letrán, 9 de mayo de 2022

A propósito de Ucrania: ¡Hagamos la paz!

Queremos acercarnos a este drama humano que está desarrollándose en Ucrania desde estas dos cuestiones: ¿Qué podemos saber de lo que está ocurriendo actualmente y qué deberíamos hacer para desterrar esta forma antihumana de resolver los conflictos?

¿Qué podemos saber? Podemos saber que

* Las Naciones Unidas (ONU) no tienen autoridad moral ni poder físico para resolver este tipo de conflictos. Su organización, sometida al poder omnímodo de los vetos, minoritarios pero omnipotentes, no puede condenar colectiva, coherente y éticamente hoy a Rusia sin condenar a la vez otras invasiones como la de Irak, Siria, Palestina, Yemen, Somalia… Tampoco tiene una fuerza física como para parar la destrucción que a todos los niveles estos conflictos provocan. ¡Pero debe seguir promoviendo acuerdos de paz!

* Rusia ha incumplido todos los acuerdos que ella misma ha apoyado y firmado en el seno de la ONU. Esto es un sarcasmo digno de la mayor condena (porque Rusia tiene veto en esta nada democrática organización). Pero este desprecio es el mismo que han tenido el Pentágono y su fuerza visible, la OTAN, cuando han invadido Irak, Siria, etc. o siguen apoyando a Israel en su invasión y colonización de Palestina.

Ucrania, apoyada por la OTAN, dio el golpe de Maidan (2014) contra Victor Yanukovich, prorruso, elegido democráticamente, y, desde entonces, grupos neonazis (batallón Azov) integrados en la Guardia Nacional han mantenido una guerra sangrienta en la región rusófila de Donbass, (Donetsk y Luhansk). Ucrania ha incumplido los acuerdos firmados en Minsk (Bielorrusia) con Rusia, Francia y Alemania, el 12 de febrero del mismo 2015) … Y la OTAN, brazo armado de EE. UU ha incumplido el pacto con la “perestroika” y “glasnost” de M. Gorbachov interviniendo, desde los 90, en Yugoslavia, Kuwait, Irak, Libia, Siria, Afganistán, Yemen, en nombre de la presunta “seguridad” y “libertad” y dejando tras de sí una estela de millones de civiles heridos, mutilados, muertos, hambre… ¡y mayor contaminación del planeta!

* Que en este conflicto/guerra/invasión de Ucrania existen “oficialmente” dos relatos contrapuestos (el que se da desde el Kremlin y el que se da en Occidente). Ninguno de los dos dice toda la verdad, ambos ponen el acento en lo que les interesa a sus medios y, “salvo algunas cosas” (principalmente lo que dicen algunos reporteros independientes y ONG), no son fiables.

* Que, al acoger con humanidad a estas víctimas, desplazadas y refugiadas, no podemos olvidar las murallas que estamos levantando en el Unión Europea (UE) para defendernos del resto de personas victimadas por las mismas causas. En la UE no disponemos del mismo “estatuto de acogida a refugiados” que nos están llegando de las otras guerras y migraciones. ¡No somos un referente ético, aunque nos presentemos como la patria de la razón, de los Derechos Humanos y de la acogida!

* Que en este conflicto somos muchos y muchas los que perdemos. Ucrania (víctimas humanas, jóvenes guerreros improvisados y muertos, desplazamientos, ruptura de las familias, y destrozos de todo tipo de su historia); Rusia (los muertos y las sanciones, el aislamiento del mundo occidental); los países más pobres (que van a ver sensiblemente mermada la ya exigua cooperación al desarrollo y sus exportaciones); y la misma UE (con la crisis energética, la inflación y la dedicación al armamentismo de parte del presupuesto). Y, muy principalmente perdemos toda la humanidad y la tierra con el olvido de la respuesta al cambio climático.

*  Que quien está ganando, cuando ya andaba sumido imperialmente en una gran crisis, es Estados Unidos y su brazo militar la OTAN: mayor producción, exportación y venta de armas (ya cuenta con 750 bases militares para controlar más de la mitad del planeta) y envío multimillonario del gas natural para cubrir la ausencia del gas ruso, ahora penalizado. Indudablemente, también está ganando China, como imperio emergente, ¡que podría hacer algo más para parar esta guerra!

¿Qué podríamos/deberíamos hacer? Como seres humanos, estamos llamados a buscar alternativas que aseguren la solución de los conflictos entre los pueblos sin necesidad de acudir a los extremos, la violencia, la destrucción y la muerte.

 El proceso de evolución humana, darwinista, no está en la vuelta al pasado del “ojo por ojo” del Código de Hammurabi, sino en la utopía de una convivencia en paz. No podemos hablar de paz donde falta humanidad.  “Bienaventurados/as, proclamó Jesús, quienes trabajan por la paz” (Mt 5).

 Desde esta utopía de la paz,  podemos afirmar que otra forma de convivencia es posible en todos los planos de la existencia: políticos, socioeconómicos, culturales, religiosos. Desde esta referencia nos proponemos dos iniciativas que tienen, al menos, un valor profético-cultural:

 * En primer lugar, el rechazo absoluto al armamentismo y a su recurso como solución de los conflictos entre los humanos. Este rechazo debería llegar hasta la condena púbica de las industrias constructoras de armamentos y de los pueblos que trafican y hacen grandes negocios con las armas. ¡Consideramos un imperativo ético, rechazar todas las armas, y, en especial, las atómicas!

 * Y, en segundo lugar, apoyar la iniciativa del papa Francisco de visitar Kiev durante este conflicto.  Invitamos a todos los cristianos y cristianas a apoyar esta iniciativa, reuniéndonos ese mismo día y haciendo algún gesto colectivo y significativo orientado a establecer la paz. Sería deseable que esa visita de Francisco facilitara también un encuentro con Kirill, patriarca de Moscú y representante de los cristianos y cristianas ortodoxos.

 Finalmente, recordamos con nostalgia pero con esperanza, el preámbulo de la Carta de constitución de las Naciones Unidas en 1948:  Nosotros los pueblos estamos resueltos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles, a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre,  en la igualdad  de las naciones grandes y pequeñas, a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de las fuentes del derecho internacional, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad.

Causas y consecuencias de la guerra de Ucrania

¡No a la Guerra!

Fernando Bermúdez López, Coordinador Comisión de Migración. Alianza Convida20

La invasión de Ucrania por el ejército ruso es una violación del derecho internacional y un acto criminal contra la población civil. Los bombardeos del ejército de Putin están ocasionando millares de muertos y más de 5 millones de personas refugiadas, sobre todo mujeres y niños. Toda guerra genera un cúmulo de sufrimiento. Es una tragedia humana, un absurdo de la humanidad.

Esta guerra se podía haber evitado si la OTAN no hubiera rodeado a Rusia con misiles tal como se acordó con Gorbachov en 1991. Sin embargo, Estados Unidos, a través de su maquinaria de guerra, la OTAN, instaló misiles en los países de la antigua URSS en las fronteras con Rusia. Incluso el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, estaba haciendo gestiones para entrar también en la OTAN. Esto exasperó a Rusia, provocando la intervención militar. Recordemos que en 1962 la URSS comenzó a instalar misiles en Cuba y el presidente estadounidense John Kennedy lo consideró como una grave amenaza para Estados Unidos. Entonces, para evitar un conflicto bélico mundial, la URSS suspendió el proyecto. ¿Cómo hubiera reaccionado hoy Estados Unidos si México instalara misiles en su frontera norte? Esta guerra obedece en gran medida a una provocación de Estados Unidos y la OTAN.

Asimismo, otra causa de la guerra es la violación sistemática de los derechos humanos por parte del gobierno de Ucrania contra la población ruso-parlante de Donbass. En el año 2014 Estados Unido apoyó el golpe de estado en Ucrania contra el gobierno de Viktor Yanukovich, elegido democráticamente. Los protagonistas de este golpe fueron agrupaciones de carácter fascista y marcadamente supranacionalistas. Asumió el poder Poroshenko, una de las personas más ricas de Ucrania. Ilegalizó el partido socialista y el partido comunista y prohibió hablar ruso en todo el país. Esto generó un profundo malestar en la región de Donbass, cuyos habitantes son ruso-parlantes, y muchos de ellos de tendencia socialista o troskista. En 2019 le sucede Zelenski, quien ha gobernado utilizando el batallón Azov, marcadamente neonazi, para reprimir a la población de Donbass, utilizando la tortura y el asesinato de líderes de la región. Desde 2014 se calcula alrededor de13.000 asesinados. Putin dice que trata de proteger a las personas de esta región que son objeto de abusos y del genocidio del régimen de Kiev durante ocho años, desde el golpe de estado.

Cito la editorial de Redes Cristianas, que señala que

Ucrania, apoyada por la OTAN, dio el golpe de Maidan (2014) contra Victor Yanukovich. Desde entonces, grupos neonazis (batallón Azov) integrados en la Guardia Nacional han mantenido una guerra sangrienta en la región rusófila de Donbass, (Donetsk y Luhansk). Ucrania ha incumplido los acuerdos firmados en Minsk (Bielorrusia) con Rusia, Francia y Alemania, el 12 de febrero de 2015… Asimismo, la OTAN, brazo armado de Estados Unidos, incumplió el pacto con la “perestroika” y “glasnost” de Gorbachov interviniendo, desde los años 90, en Yugoslavia, Kuwait, Irak, Libia, Siria, Afganistán, Yemen, en nombre de la presunta “seguridad” y “libertad” y dejando tras de sí una estela de millones de civiles heridos, mutilados, muertos, mucha hambre…¡y mayor contaminación del planeta!

En la guerra de Ucrania existe dos relatos contrapuestos. Uno el que se da desde el Kremlin y otro el que se da en Occidente. Ninguno de los dos dice toda la verdad, ambos ponen el acento en sus intereses y en sus medios de comunicación.

Ante esta crítica situación la Unión Europea no supo mediar. Le faltó capacidad para favorecer el diálogo en el conflicto entre los gobiernos de Rusia, Estados Unidos, OTAN y el gobierno de Ucrania. Analistas independientes de prestigio internacional, incluidos varios norteamericanos, señalan que esta guerra es una confrontación entre Estados Unidos y Rusia, dos imperios que se disputan la hegemonía militar y el poder mundial.

Por otra parte, Naciones Unidas -ONU- no tienen autoridad moral ni poder físico para resolver este conflicto. Su organización, controlada por el Consejo de Seguridad, en donde Estados Unidos, Rusia y China tienen poder de veto, no puede condenar coherente y éticamente a Rusia sin condenar a la vez otras invasiones como la de Irak, Siria, Palestina, Yemen, Somalia, Libia, entre otras muchas.

Hoy Estados Unidos y los países de la Unión Europea están enviando armamento bélico y grandes sumas de dinero para la guerra de Ucrania. Este no es el camino. La paz no se construye con armas sino con el diálogo, que es la única vía para la resolución de conflictos. No es enviando armas a Ucrania como se apaga la guerra. Es echar más leña al fuego y generar una espiral de violencia que, incluso, puede llegar a la utilización de armas nucleares y esto sería una catástrofe mundial.

Entre las consecuencias de esta guerra, como de todas las guerras, es la muerte y sufrimiento de multitud de ciudadanos, sin dejar de lado el incremento del odio entre las diferentes etnias dentro del mismo país de Ucrania. A nivel socioeconómico la guerra está afectando además a todo el mundo, particularmente a los ciudadanos europeos por la subida del precio de la vida, debido al encarecimiento del petróleo, gas y electricidad. La guerra la pagamos todos.

La gran ganadora en toda guerra es la industria armamentista. Este es uno de los negocios más exitosos del mundo. No solo ha creado un sistema económico que sigue creciendo, sino que ha normalizado la guerra y las respuestas de seguridad a todas las crisis sociales, como señala Waldo Fernández.

Las grandes empresas europeas de armas son Thales (francesa), Leonardo (italiana), Indra Sistemas (española) y Airbus (Países Bajos). Las cuatro empresas cuentan entre sus accionistas con estos cuatro estados y con los mismos fondos de inversión estadounidenses que poseen acciones de la industria armamentística de Estados Unidos. Esto crea una creciente concentración de armamentos en manos de unos pocos gigantes. Solo Estados Unidos tiene 800 bases e instalaciones militares en el planeta y representa el 46% del gasto militar en todo el mundo.

Rusia, China y Estados Unidos tienen miles de armas nucleares, mucho más potentes que las que arrasaron Hiroshima y Nagasaki en 1945. Cada uno de esos países tiene unas 1.600 armas capaces de alcanzar objetivos en todo el mundo. Otros muchos países tienen cientos de armas nucleares: Francia, el Reino Unido, Corea del Norte, Israel, India… Una guerra nuclear podría acabar con la vida en el planeta. Este es el riesgo que corremos.

Ante la escalada armamentista, el 24 de marzo el Papa Francisco dijo:

“Me avergüenzo de los Estados que incrementan el gasto militar al 2%. ¡Están locos! La verdadera respuesta no está en más armas, más sanciones y más alianzas político-militares, sino en una actitud diferente, una forma diferente de gestionar un mundo ya globalizado, no para enseñarnos los dientes, sino para establecer relaciones internacionales… El mundo sigue siendo tratado como un ‘tablero de ajedrez’ donde los poderosos estudian los movimientos para extender su dominio en detrimento de los demás”.

Lo triste es que en el mundo se destina 195 veces más dinero en armas que para las inversiones sociales de salud, educación, investigación, apoyo a las familias, superación de la pobreza… Las guerras, y en concreto la que hoy vivimos en Ucrania, es una dolorosa tragedia que hiere el alma de todo ser humano y que se podía haber evitado con el diálogo y la conciencia ética del respeto a la vida y al derecho internacional. Pero Putin y los dirigentes de Estados Unidos y la OTAN y de alguna manera también de la Unión Europea, están demostrando una falta de humanidad, llevando al mundo a un conflicto bélico de incalculables consecuencias.

Finalmente, termino esta reflexión, lanzando un grito:

¡No al odio,
no a las armas,
no a la guerra,
no a los imperios,
no a la discriminación entre refugiados,
no a la xenofobia,
no a los fanatismos ultranacionalistas.

Sí al dialogo,
sí al respeto y convivencia pacífica entre etnias, culturas y religiones,
sí a la amistad entre los pueblos,
sí a la solidaridad con la humanidad sufriente,
sí a la fraternidad universal,
sí a la paz que nace de la justicia,
sí a la vida!

CISPES Solidarity with El Salvador

La represión no es una innovación. En cambio, es un regreso a las mismas estrategias de seguridad respaldadas por Estados Unidos que generaron la crisis actual.

‘Durante décadas, Estados Unidos ha vertido decenas si no cientos de millones de dólares en métodos punitivos y militarizados de combatir la violencia y la inseguridad en El Salvador», explica Yesenia Portillo, directora del programa del Comité de Solidaridad con T a Pueblo de El Salvador (CISPES).

Para las élites gobernantes, después del fin negociado de la guerra civil en 1992, la policía se convirtió en clave para contener las consecuencias sociales de la reestructuración neoliberal y las promesas incumplidas de paz.

El autoritarismo de Bukele – la represión militarizada, la vigilancia estatal de periodistas y disidentes, la persecución política – se sienta en aparente contradicción con su lanzamiento de ventas para cripto-utopía. Pero esta ha sido la fantasía libertaria todo el tiempo: vasta desigualdad social, sostenida a punta de pistola. La acumulación ilimitada de capital ha requerido durante mucho tiempo una intervención estatal antidemocrática, incluso violenta – Eduardo Galeano observó una vez que el dictador chileno respaldado por Estados Unidos Augusto Pinochet metió a la gente en prisión para que los precios pudieran ser libres. ‘»