Los nuncios en el Vaticano

Parolin a los nuncios: «Si queremos ser cristianos debemos ser marianos»

Vísperas. Capilla Sixtina
Vísperas. Capilla Sixtina

La tarde de este 8 de septiembre, en el marco extraordinario de la Capilla Sixtina, se celebraron las Vísperas con los Representantes Pontificios que se encuentran estos días en el Vaticano para participar en su encuentro trienal

En su homilía, el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, subrayó el vínculo especial entre la Virgen María y los nuncios, que no se representan a sí mismos, sino a la Iglesia y al Pontífice

Recordando todas las situaciones de conflicto, dificultad y persecución que sabemos que hay en la actualidad, concluyó el cardenal, repetimos a María: «danos días de paz»

Por Adriana Masotti

(Vatican News).- La Virgen María, cuya Natividad se celebra hoy, es el corazón de las Vísperas de la noche de este jueves, 8 de septiembre. En primera fila, a un lado, los cardenales con el birrete rojo, detrás y a un lado la extensión de gorros morados de los obispos que representan al Papa en las distintas partes del mundo, y con ellos los jefes de Dicasterios de la Curia Romana, los superiores de la Secretaría de Estado y los Observadores permanentes sin estatus episcopal.

No se puede amar lo suficiente a María

Presidiendo las Vísperas, con las que concluyó la segunda jornada del encuentro en el Vaticano de los Representantes Pontificios, el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolinal inicio de su homilía, se congratuló de que en el centro de la oración de esta noche estuviera «la Madre de Cristo según la carne y nuestra Madre espiritualmente». «No debemos tener miedo -continuó- de alimentar una tierna devoción filial hacia ella, de María nunca se puede decir lo suficiente, nunca se puede amar lo suficiente«. El Purpurado citó una frase del cardenal Ratzinger que recuerda cuando de joven tenía reservas sobre algunas fórmulas antiguas relativas a María, «me parecían exageradas, ahora comprendo que son verdades que son más válidas hoy que nunca».

Un vínculo especial entre el nuncio y la Virgen

Si queremos ser cristianos debemos ser marianos, dice el cardenal Parolin, debemos reconocer la relación que une a María con Jesús. «María es todo relativo a Jesús. Si la devoción a María alejara a uno de Jesús, habría que rechazarla, dice, pero es lo contrario. Es necesario amar a Dios. San Luis de Montfort, tan querido por Juan Pablo II, estaba convencido de ello. Esta unidad de María con Jesús cobra especial relieve hoy, señala el cardenal, porque la celebración de hoy es en honor a la Natividad de María, pero su verdadero significado es la Encarnación del Verbo. Para esto, de hecho, nació María. Y «esta característica de la fiesta de hoy es especialmente importante para nosotros», subrayó el Secretario de Estado, «porque también nosotros, en nuestra misión, somos todos relativos a otro».

Confiemos a María nuestra oración por la paz

En 2019 el Papa Francisco había dicho, recuerda Parolinque el nuncio no se representa a sí mismo, sino a la Iglesia y en particular al Sucesor de Pedro en una zona determinada. «Asemejándonos a María, estamos llamados a amarla e imitarla y a imitar sus virtudes», ella que es «modelo en la fe y en la caridad». Nos enseña a ser fuertes y misericordiosos.

A continuación, el cardenal Parolin invitó a todos los presentes a confiar a la intercesión de María la oración por la paz «en este mundo tan agitado, danos días de paz». Y también en esta preocupación por el mundo entero, el cardenal Parolin ve un vínculo especial entre los Representantes Pontificios y María porque, dice, el nuncio tiene en el corazón el bien de todo un pueblo. Recordando todas las situaciones de conflicto, dificultad y persecución que sabemos que hay en la actualidad, concluye el cardenal, repetimos a María: «danos días de paz».

Encuesta a 300 clérigos y seminaristas sobre el clericalismo

El 58% de curas y seminaristas encuestados por una universidad jesuita se declaró «no heterosexual»

Clericalismo

Los teólogos de EE.UU. han estudiado las actitudes de los católicos hacia el clericalismo, y han llegado a conclusiones claras: Los sacerdotes apenas reciben apoyo para establecer una relación sana con su sexualidad. Esto fomenta el abuso

«Los nuevos modelos de sacerdocio que se centran en el empoderamiento de los laicos, el cuidado mutuo, la transparencia, la apertura y la vulnerabilidad, son cruciales para la prevención de la violencia sexual en la iglesia», subrayan los autores.

Las dimensiones importantes para el estudio del clericalismo son la sexualidad, los roles de género y el poder

Los investigadores recomiendan, por tanto, anclar el desarrollo de una sexualidad madura en la formación de sacerdotes y laicos. Todavía hay muy poca reflexión en la Iglesia sobre cómo se retratan las relaciones

El 49% de los sacerdotes y el 73% de los seminaristas encuestados dijeron que les habían aconsejado reprimir la sexualidad como estrategia para afrontar su propia sexualidad. Proporciones similares de sacerdotes y seminaristas dijeron que les resultaba difícil hablar de su sexualidad. 

Estos datos forman parte de un estudio realizado por teólogos de la Universidad jesuita de Santa Clara, donde examinan las actitudes del clero y de los laicos ante el clericalismo, entendido este «como una estructura de poder que sitúa a los sacerdotes por encima de los demás, les otorga un exceso de poder y autoridad, y limita la competencia de los laicos para actuar».

Según las conclusiones, en la formación del clero se descuida el examen de la sexualidad, los roles de género y el poder, recalcando que el clericalismo se ve favorecido por las deficiencias en la formación para una sana integración de la sexualidad, según informa a la agencia KNA.

Violencia y dominación

Otro factor fue la falta de confrontación con los roles de género. «El clericalismo se manifiesta en formas de masculinidad que se asocian en la investigación con la violencia y la dominación. El estudio llega a la conclusión de que una forma clericalista de ejercer el poder está asociada a estilos de liderazgo autoritarios y caóticos», apunta la misma fuente.

Según los autores, los abusos sexuales en la Iglesia no pueden explicarse de forma individualista por el hecho de que sólo los lleven a cabo autores individuales. «En cambio, es necesario un análisis estructural de la vida de la Iglesia. Para superar el clericalismo, se necesitan estrategias ‘anticlericalistas’, a las que hasta ahora no se ha prestado suficiente atención entre las medidas para afrontar y prevenir la violencia sexualizada en la Iglesia».

Los estudios demuestran que existe una conexión entre la falta de capacidad para hablar de la sexualidad y el abuso. También faltan enfoques sobre cómo dar forma adecuada a la intimidad y la vulnerabilidad. El tratamiento de esto debe ir más allá de establecer límites con los demás, señalan los autores.

Educación sexual

Tras la ordenación sacerdotal, muchos clérigos carecen de estrategias sobre cómo implicar más a los laicos y permitirles asumir mayores responsabilidades. «Por lo tanto, uno de los enfoques en los seminarios y facultades de teología, pero también en las parroquias, debería ser el tema del ‘empoderamiento’. Desde el punto de vista teológico -apunta el informe- hay que reforzar las imágenes del sacerdocio que se centran menos en la autoridad del clérigo individual».

Los nuevos modelos de sacerdocio

«Los nuevos modelos de sacerdocio que se centran en el empoderamiento de los laicos, el cuidado mutuo, la transparencia, la apertura y la vulnerabilidad, son cruciales para la prevención de la violencia sexual en la Iglesia», subrayan los autores.

Esto incluye también la reflexión sobre las prácticas litúrgicas. En este sentido, «el clericalismo estructural debe ser contrarrestado por prácticas litúrgicas que enfaticen la posición del sacerdote como miembro de la congregación que preside, se centren en la oración de la congregación (sacerdote y pueblo) y fomenten con alegría la participación plena, consciente y activa de todo el pueblo de Dios», dice el estudio.

«Los nuevos modelos de sacerdocio que se centran en el empoderamiento de los laicos, el cuidado mutuo, la transparencia, la apertura y la vulnerabilidad son cruciales para la prevención de la violencia sexual en la iglesia»

Dificultades para encontrar posibles encuestados

El estudio se basó en casi 300 encuestados, de los cuales aproximadamente la mitad eran clérigos, en formación para ser clérigos o religiosos. Aunque querían haber llegado a los 600 encuestados, no fue posible debido a la resistencia de las diócesis y los seminarios, lo que ha hecho que los encuestados formados en instituciones jesuitas estén sobrerrepresentados.

«Al compararlos con los egresados de otras instituciones de formación, se notan grandes diferencias: la mitad de los sacerdotes y seminaristas entrevistados afirmaron haber sido preparados adecuadamente en su formación para vivir el celibato sin negar su sexualidad; todos ellos eran egresados de instituciones jesuitas», subrayan los autores.

Muy llamativo fue el dato de que entre los encuestados, el 58% dijo no ser heterosexual (25% homosexual, 10% bisexual, 11% otro o sin respuesta), mientras que entre los encuestados laicos, el 85% se describió como heterosexual y sólo el 1% no dio ninguna indicación sobre su orientación sexual. «No se puede obviar la concentración de hombres homosexuales en el sacerdocio, ya que la mayoría de los sacerdotes son incapaces de hablar abiertamente de su orientación sexual, y algunos de ellos, consciente o inconscientemente, eligen el sacerdocio como una forma de evitar o reprimir su sexualidad, lo que dificulta extraordinariamente un enfoque saludable del celibato», señalan los autores en la información acogida por la agencia alemana.

CONVERTIRNOS EN DISCÍPULOS DE JESÚS

Todo cristiano está llamado a convertirse en discípulo de Jesús. De hecho, los primeros que se encontraron con él y lo siguieron se llamaron <<discípulos>>, es decir, hombres y mujeres dispuestos a aprender de su Maestro.

1 La tarea más decisiva

Sin embargo, hoy son mayoría los cristianos para los que Jesús no es, en modo alguno, inspirador de su vida. No aciertan a ver qué relación puede existir entre Jesús y lo que ellos viven día a día. Y, sin embargo, ese Jesús mejor conocido y más fielmente seguido podría transformar su vida. No como el Maestro lejano que ha dejado un legado de sabiduría admirable a la humanidad, sino como alguien vivo que, desde el fondo mismo de nuestro ser, puede ser nuestro Maestro de vida.

Por eso, lo primero que hemos de hacer es tomar conciencia de que la tarea decisiva de los cristianos es profundizar en nuestra relación personal con Jesús en el silencio y la escucha interior.

La crisis actual del cristianismo está sacudiendo sus cimientos como ninguna otra en el pasado. La Iglesia no va a poder llevar a cabo su misión en el mundo de hoy si los cristianos no nos convertimos en discípulos. Convertirnos en discípulos de Jesús no es una búsqueda ideológica, es un camino interior. No es buscar doctrina, es una experiencia mística. No es conocerlo desde fuera, es escucharlo en lo más profundo de nuestro ser.

¿Cómo despertar en nosotros el deseo de convertirnos en discípulos de Jesús? Lo primero es, sin duda, reconocer que tengo algo que aprender y que todavía ignoro:¿cuál es el sentido último de mi existencia?¿Quién soy yo realmente?¿Ya me conozco a mí mismo?¿Qué es acertar en la vida?. Además, para convertirme en discípulo de Jesús he de salir de mí mismo y de mi pequeño mundo para dar pasos hacia el encuentro interior con él.

Iremos descubriendo que, para él, Dios no es un concepto, sino una experiencia amistosa y cercana que le hace vivir y amar la vida de manera diferente. Sentiremos que Jesús vive a Dios como el mejor amigo del ser humano. Para él, Dios no es algo extraño que, desde lejos, controla el mundo y presiona nuestras pobres vidas; es el amigo que, desde dentro, comparte nuestra existencia y se convierte en la luz más clara y la fuerza más segura para enfrentarnos a la dureza de la vida y al misterio de la muerte.

Nos sorprenderemos al descubrir que, según Jesús, lo que más interesa a Dios no es la religión, sino un mundo más humano y amable. Lo que busca siempre es una vida más digna, sana y dichosa para todos, empezando por los últimos. Lo que quiere Dios es vernos felices, desde ahora y para siempre. Esta es la Buena Noticia de Dios que nos enseña Jesús, nuestro Maestro interior: Dios es un misterio insondable de amor, liberación y salvación.

2 Adentrarnos en la existencia de Jesús

Hay cosas que conviene aclarar desde el comienzo: ¿qué buscamos nosotros al orientar nuestra vida en dirección a Jesús?. <<Maestro, ¿Dónde vives?>>. Todavía no le conocen, pero le llaman <<Maestro>>. Parecen dispuestos a aprender de él. Su pregunta es profunda: ¿dónde vives?, ¿cuál es el secreto de tu vida?. No buscan en Jesús nuevas doctrinas. Quieren que les enseñe dónde vive. Quieren aprender un modo diferente de vivir. Desean que Jesús les enseñe a vivir como él.

Jesús les responde directamente: <<Venid y lo veréis>>. Haced vosotros mismos la experiencia. Solo conviviendo con Jesús aprenderemos a vivir como él. Este es el paso que hemos de dar. Esto es hacernos discípulos de Jesús como Maestro interior.

Lo primero es buscar. Lo importante no es buscar algo, sino buscar a Jesús. Lo decisivo no es conocer más cosas sobre Jesús, sino encontrarnos con su persona viva, adentrarnos en su existencia.

Pero, sin duda, lo decisivo es <<aprender a vivir como Jesús>>. Aprender de su experiencia de Dios a creer en un Padre bueno en el que podemos confiar siempre. Aprender de Jesús a ser misericordiosos como el Padre para introducir en el mundo su misericordia. Aprender de Jesús a abrir caminos al proyecto humanizador del Padre, que quiere ver a sus hijos viviendo de manera digna, fraterna y solidaria.

Aprender de Jesús a identificarnos con la causa de los últimos, los más pobres y necesitados. Aprender de Jesús a acoger y escuchar a todos sin excluir a nadie. Aprender a orar como él en el silencio y en lo secreto del corazón. Contagiar esperanza como contagiaba él.

3 La atracción por una vida nueva

Si nos abrimos con cierta hondura a Jesús, nuestro Maestro interior y perseveramos escuchando en silencio su voz, nos sentiremos poco a poco atraídos hacia una vida nueva, una vida sencilla y humilde, abierta al misterio de Dios, entregada a hacer el bien a todos, sin excluir a nadie…

Por eso hemos de caminar con corazón humilde, sin apoyarnos en nuestras fuerzas, con fe grande en Jesús y confianza absoluta en Dios. Si nos mantenemos en contacto interior con él, su presencia en nosotros empezará a hacernos ver todo bajo una luz nueva. Nos iluminará para responder de manera evangélica en las diversas situaciones y antes los diferentes acontecimientos. Si perseveramos, experimentaremos poco a poco que Jesús, nuestro Maestro interior, se va convirtiendo en el centro de nuestra vida, el fundamento de nuestra existencia y la razón de nuestra esperanza última.

4 Jesús, Maestro interior, camino hacia el misterio de Dios

No hemos de olvidar nunca lo más decisivo. Vivir en contacto interior con Jesús como Maestro interior nos orienta hacia el misterio de Dios.

La cercanía al misterio de Dios que vive Jesús, su confianza total en un Dios al que invoca como Abbá, su relación íntima con él, hace crecer en nosotros la disponibilidad a acoger su misterio. Nos sentiremos cada vez más atraídos por ese Dios Padre- Madre.

Hemos de recordar siempre que, cualquiera que sea el nombre con que se le designe, Dios sigue siendo para todos un misterio insondable. El misterio último de la realidad, que algunos llamamos Dios, está más allá de todas nuestras palabras, dogmas, fórmulas o explicaciones.

También para los cristianos Dios es un misterio, pero, si vivimos en contacto interior con Jesús, se despierta en nosotros la conciencia de nuestra finitud y caducidad y se reaviva el deseo de la unión con ese Misterio insondable en el que desde ahora <<vivimos, nos movemos y existimos>> (Hechos de los Apóstoles 17,28 ).

Al experimentar su presencia amistosa en nosotros, nos va atrayendo a ser sus testigos con una vida más digna y más humana.

Al mismo tiempo, si nos vamos centrando en Dios, irá disminuyendo nuestro falso ego: el cuidado de nosotros mismos y de nuestro prestigio, y el encerrarnos en el  pequeño mundo de nuestros intereses.

Esta transformación nos conducirá a buscar el bien de los demás. Los últimos del planeta, es decir, los hambrientos, los que sufren abandonados por todos, los refugiados que huyen de las guerras, los que viven sin hogar…. adquirirán cada vez más importancia para nosotros. Irá creciendo en nuestro interior el olvido de nosotros mismos y, al mismo tiempo, nuestro amor servicial a los demás.

En este camino de transformación <<no hay ningún fin que alcanzar. El propio camino es el fin>> (K.G.Durkheim).

Permaneciendo en ese camino, guiados por Jesús como Maestro interior, nos encontramos en el movimiento que conduce hacia la plenitud de la vida en el misterio insondable de Dios.

Jesús maestro interior1: Lectura orante del evangelio

Colaboración de Juan de la Cruz García

Querido Papa Francisco: De hecho, eres culpable!

Eres culpable de ser un hombre y no ser un ángel!

Eres culpable porque tienes la humildad de aceptar que te equivocas y pedir perdón. Pedir perdón por ti y por nosotros. Y eso para muchos es inadmisible.

Eres culpable porque quien deseaban que fuera un juez es un laico y eres un ejemplo y testimonio de misericordia.

Eres culpable porque abandonaste la tradición de vivir en palacios y elegir vivir en los medios de la gente.

Culpable porque dejaste la sede de San Juan de Letrán y elegiste la pobreza de las prisiones, los orfanatos, los asilos y las casas de recuperación de artículos.

Si eres culpable!

Dejaste de besar los pies » perfumados » de las eminencias y besas los pies » sucios » de convictos, mujeres, enfermos, de otras confesiones religiosas, de » diferentes «!

Eres condenado porque abriste las puertas a los » y porque ante temas dolorosos y pendientes respondes simplemente: » quién soy yo para juzgar?».

Eres condenado porque asumes tu fragilidad, pidiendo que recen por ti, cuando muchos exigen que seas dogmático, intolerante y rubricista.

Papa Francisco es culpable por tantos y tantos corazones llamados » infieles «, » excomulgados » e » impuros » han redescubierto la cara hermosa de Cristo ternura y misericordia.

Eres culpable porque » llamas las cosas por los nombres » y no te alteras de recordar a los obispos que no sean pastores de aeropuerto,

sino gente con «olor a oveja».

Culpable porque rompiste las páginas de la intolerancia, de los moralidad estériles y despiadados y nos ofreciste la belleza de la compasión, de la ternura

Eres culpable porque nos abrió no tanto los ojos, la inteligencia y la razón, pero sobre todo el corazón.

Eres culpable por querer llevar la cruz de la iglesia en vez de desviar la mirada, ser indiferente al dolor y a las lágrimas de los hombres de nuestro tiempo.

Eres culpable porque no soportas los atroces crímenes hechos en nombre de Dios y aquellos que hablan de Dios pero viven en su contra.

Culpable porque buscas la verdad y la justicia,

abrazadas por la misericordia, en lugar de silenciar, ocultar, minimizar o ignorar.

Eres culpable porque dejaste de querer una iglesia de privilegios y bombo, de glorias y puede mundanos y nos enseñas la fuerza del servicio, la riqueza del lava y la grandeza de la simplicidad.

Papa Francisco deja que te culpen de estos «crímenes». sabes que a tu lado son incontables eres hombres y mujeres que, como tú, no son ángeles, son frágiles, pecadores, esperando que Cristo nos mire a nosotros y a nosotros.

Sabes que contigo hay una gran procesión de corazones que por ti rezan cada instante, por ti darían su propia vida, te siguen como ovejas que confían en el pastor.

Fue Cristo quien te puso al timón de esta barca » que es la iglesia.

Es Cristo quien te dará las fuerzas para continuar ese camino de «culpabilidad» que tan bien hizo al mundo y a la iglesia.

Querido Papa Francisco gracias por ser culpable por la belleza de la iglesia soñada por Jesús.

RadioLuz-El Salvador

«Comité para el diálogo y la paz»

México propone al Vaticano crear un ‘Comité para el Diálogo y la Paz’ para acabar con la guerra en Ucrania

Formado por el Papa, el secretario general de la ONU y el primer ministro indio

El canciller mexicano presentó la propuesta a Sergei Lavrov
El canciller mexicano presentó la propuesta a Sergei Lavrov  Gobierno de México

“Muy grata conversación con el secretario de Estado de la Santa Sede, el Cardenal Pietro Parolin. Le compartí la propuesta de mediación y paz del presidente López Obrador”, informó el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón

La iniciativa de México para el Diálogo y la Paz en Ucrania plantea el establecimiento de un Consejo de Alto Nivel que pueda llevar los esfuerzos de mediación en los países en conflicto

 | RD/Agencias

El Gobierno de México presentó este viernes al Vaticano su plan para frenar el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. La propuesta de presidente Andrés Manuel López Obrador consiste en establecer un Comité para el Diálogo y la Paz, el cual estaría integrado por el primer ministro de la India, Narendra Modi; el Papa Francisco y el secretario general de la ONU, António Guterres.

“Muy grata conversación con el secretario de Estado de la Santa Sede, el Cardenal Pietro Parolin. Le compartí la propuesta de mediación y paz del presidente López Obrador”, informó el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón.

La iniciativa de México para el Diálogo y la Paz en Ucrania plantea el establecimiento de un Consejo de Alto Nivel que pueda llevar los esfuerzos de mediación en los países en conflicto.

“El objetivo de este Caucus sería servir como canal diplomático para comprometerse tanto con la Federación Rusa como con Ucrania, con miras a construir medidas de fomento de la confianza, disminuir las tensiones y negociar un alto el fuego que podría conducir a una tregua, abriendo así un camino para el diálogo hacia el objetivo fundamental de lograr un acuerdo de paz sostenible”, dice el documento presentado por Relaciones Exteriores.

“No es necesario decir que es más fácil decirlo que hacerlo. México es plenamente consciente de que la condición previa para que cualquier esfuerzo de mediación tenga éxito es la voluntad política de las partes y estamos conscientes de que las tensiones continúan en aumento”, agrega.

Las autoridades de México se mostraron convencidas de que es deber de todos los miembros de las Naciones Unidas agotar todos los esfuerzos diplomáticos para un acuerdo pacífico de los conflictos

“La indiferencia es inaceptable. Es precisamente en tiempos difíciles como estos cuando nuestra resistencia se pone a prueba”, dice la iniciativa.


“No podemos ni debemos ceder a la desesperación. Esta iniciativa está ahora a merced de la voluntad política de las partes. Esperamos que conduzca a un nuevo capítulo en este conflicto, regido por la diplomacia y el diálogo político, por el bien de los pueblos del mundo que continúan sufriendo el flagelo de la guerra y ante quienes siempre seremos responsables de nuestras acciones y de nuestras omisiones”, añade.

Ayer, el canciller Marcelo Ebrard llevó ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador para frenar la guerra entre Rusia y Ucrania.

En una intervención de 11 minutos, el diplomático mexicano afirmó que ante la parálisis del Consejo de Seguridad de la ONU, todos los países del mundo deben ofrecer un canal diplomático para la resolución de conflicto entre Rusia y Ucrania.

Jornada del Migrante y Refugiado

Gritos, Manos grandes, Pies anchos… (ante la Jornada del Migrante y Refugiado)

'Piedad Mediterránea'
‘Piedad Mediterránea’

Representa los gritos de las madres que pierden a sus hijos ahogados en  mil mares ( o sin aire en miles de tierras) hundidos también en el infierno acallado de la indiferencia ante el sufrimiento de tanta tragedia visible. O escondida. De todos aquellos que peregrinan buscando dignidad, tierra, trabajo, pan …desde todos los rincones del mundoJuntemos las manos de las mujeres (y de los hombres)  migrantes y no migrante . Hagamos red – migrantes, todos con derechos –  concreta, objetiva, eficaz que aúne tantos esfuerzos , a veces vacíos por protagonismos inútiles – por restaurar dignidades migratorias ante el grito de quien se hunde en el mar, en la burocracia, en el muelle de un puerto, o ante cadáveres inertes en medio de dos vallas en Melilla ( ¿o son miles de vallas?)

Reforma de extranjería, papeles, acceso a la vivienda, inmigrantes en la calle, cierre de los CIEs participación ciudadana… claves

Por| José Luis Pinilla, sj

Estos dias con 70 buenas gentes de la Comunidad Loyola peregrinamos por Manresa y aprovechamos para hacer una visita a Santa María del Mar en Barcelona.

Entro en la Iglesia y lo primero que se me presenta a los ojos es el cartel anunciador de la Jornada Mundial del migrante y refugiado , cuyo lema este año habla del futuro . Exactamente: “Construir el futuro con los migrantes y los refugiados” . No sé si la palabra central es precisamente futuro, o más bien el “con” que nos implica a compartir heridas y sueños con ellos  

Me siento cerca la puerta junto a un espacio de encuentro en el que está situada una imagen de S. Ignacio de Loyola caminante y peregrino , vestido con ropa de saco  obra del escultor Lau FeliuMaspons, Con un estilo expresionista heredero de Jorge Oteiza. La capilla no es nueva. Está situada en el lugar que el peregrino  pedía limosna mientras escuchaba la misa durante sus estancias en Barcelona entre 1524 y 1526.

Al mismo tiempo cerca de 25 niños se están preparando para celebrar la primera comunión .De 10 orígenes distintos de fuera de España .Hacen verdad lo necesario y lo imprescindibleque es la aceptación de la diversidad en nuestra Iglesia. La visibilidad y la riqueza que aporta al seguimiento compartido de Aquel que se identificaba como huésped y extranjero, como huella Humanizada de Dios

Protestas en el templo contra la detención de migrantes
Protestas en el templo contra la detención de migrantes

Me puse a repasar y leer  los ricos materiales que la Iglesia estaba a ofreciendo ya desde  hace tiempo para sensibilización y compromiso con los migrantes y refugiados . Me detuve  en los que se ofrecen desde la Iglesia española, en su Revista sobre la Campaña , sobre todo en una hermosa poesía de Monserrat Feliu titulada : “Piedad Mediterránea” aludiendo a otra  escultura de LauFeliu que representa los gritos de las madres que pierden a sus hijos ahogados en  mil mares ( o sin aire en miles de tierras) hundidos también en el infierno acallado de la indiferencia ante el sufrimiento de tanta tragedia visible. O escondida. De todos aquellos que peregrinan buscando dignidad, tierra, trabajo, pan …desde todos los rincones del mundo.  

Y así expresa el momento en que el hijo migrante cae, desde sus brazos, al fondo del mar

Se cuela veloz, la vida ,

tan rápido, en un instante.

No hay tiempo para la inocencia,

no hay sueños, ni mañana.

“ ¿ Nadie oye el clamor  que rasga

el horizonte de este mar

bravo?¿ Y del clamor quien se acuerda

cuando se ahoga  en la oscuridad?

De entre las manos de una mujer,

el mar traga

afanes. La danza de olas, con despiadada sal,

le arrebata, vil,

la vida “

Un grito mismo  es esa escultura – también del escultor Lau Feliu- que le inspira estos versos  :Un llanto por los ahogados, un ruego por un mundo mejor

Me siento al lado de S.Ignacio y entro en  mis rezos y reflexiones cuando la Iglesia está embarcada estos días  en sensibilidad y acción con los migrantes en “su Jornada” :

Me llama la atención de la imagen ignaciana , las manos desmesuradamente  grandes y los pies enormemente anchos

Estatua de San Ignacio
Estatua de San Ignacio

Intencionadamente así realizadas. Evocando la experiencia de Ignacio pidiendo ayuda para los pobres y ofreciendo al Señor su existencia. Manos abiertas para recoger y para entregarse. En un  espacio que quiere ser de encuentro . Aquí me encuentro – con muchos extranjeros- con otros caminantes haciéndome presente al tan necesario abrazo que la diversidad de razas, culturas, religiones, nacionalidades etc pueden producir para el enriquecimiento de todos. Para un mejor futuro en suma.

Y los pies anchos  Muy anchos . Como si con ellos los caminantes intentaran ampliar caminos y sendas para que todos quepamos juntos en los caminos de la vida. Lo que dice el papa : “Nadie debe ser excluido. Su proyecto es esencialmente inclusivo y sitúa esencialmente en el centro a los habitantes de las periferias existenciales”.

Con acierto la campaña eclesial en España reafirma el imperativo de que eso también debe ser AQUÍ construido

A  eso hay que encaminarse. Al aterrizaje que llene las manos abiertas y muchas veces vacías de los que se cruzan en nuestro camino

Tres inmigrantes que lograron cruzar la frontera con España
Tres inmigrantes que lograron cruzar la frontera con España

Ofrezco para ello estas claves compartidas ,ofrecidas y   tan  necesarias, desde el rincón migratorio madrileño de Pueblos Unidos donde ahora trabajo  :

La reforma de extranjería, ¿oportunidad? Me parece buena oportunidad en cuanto que puede facilitar vías legales (contratación en origen) y regularizar a personas, sin embargo está por ver si se despliega tal y como se ha planteado. Hay que animar a la Administracion  a que además de legislar refuerce los recursos para articularlos O   para agilizar las solicitudes que duran meses y meses  para mejorar el acceso a las citas (¡ hay “anuncios-pirata” que cobran por facilitar una cita o un trámite y que dicen mucho de lo que hay por hacer). Y es que el acceso al asilo está muy tocado por la vulneración de derechos

– Y además debe mirar con más atención a los que están aquí, sin papeles para facilitar su integración, (articular la ciudadanía y no solo la economía ) pues aunque el arraigo laboral suena interesante está por desarrollar y en todo caso no abre puerta al empleo.

-Sigue habiendo muchas personas migrantes en situación de calle, los recursos son muy limitados, hay casos sangrantes de mamás con niño a cargo y preocupa que los chicos jóvenes, como son “hombres” no son prioridad y se da como normal que duermen en la calle… ¡ Algunos son casi niños! 

– Los papeles , en concreto para los jóvenes extutelados  , no son la solución. La reforma ha mejorado mucho la situación pero sin un acompañamiento (¡¡¡esto es clave¡¡¡) siguen perdidos

-El acceso a la vivienda en un derecho por conquistar. Los jóvenes cuando tratan de acceder a un alquiler o compartir habitación se siguen encontrando con mucha discriminación por el color de su piel. Las familias aunque tengan ingresos no lo logran ( tres meses de aval y exigiéndoles  nóminas inalcanzables) .

-Necesitamos todos ya , ¡ y AQUÍ ¡  un diálogo más fecundo entre las administraciones, en todos los  lugares . ¡ Por supuesto en Madrid! El Ayuntamiento, el gobierno regional y el ministerio de Inclusión parecen una torre de Babel, donde unos se echan la culpa a los otros y la casa sigue sin ser atendida , aferrándose  a sus supuestas competencias (emergencia-integración-asilo) y la fundamental que es atender a los ciudadanos es para … los otros.  Y mientras tanto el Ministerio del Interior  haciendo de poli malo!.Y los CIES …sin cerrarse

Los ciudadanos, la sociedad civil somos una llave que puede abrir algunas de estas puertas. Y  podemos exigir a la administración que hagan su trabajo, que hagan política de la buena de trabajar juntos y gestión de la buena, de ponerle fácil a las personas las gestiones básicas. Pero sobre todo debemos pedirnos a nosotros mismos no mirar a otro lado, implicarnos y hacer hospitalidad de la buena con estas manitas pequeñas que Dios nos dio

CIE de Aluche
CIE de Aluche

Juntemos las manos de las mujeres (y de los hombres)  migrantes y no migrante . Hagamos red – migrantes, todos con derechos –  concreta, objetiva, eficaz que aúne tantos esfuerzos , a veces vacíos por protagonismos inútiles – por restaurar dignidades migratorias ante el grito de quien se hunde en el mar, en la burocracia, en el muelle de un puerto, o ante cadáveres inertes en medio de dos vallas en Melilla ( ¿o son miles de vallas?).

Cadáveres que se arrojan entre sí por ejemplo entre los gobiernos de Marruecos y España en un el cruce  interesado de culpabilizaciones que terminan articulando nuevos Pilatos que , políticamente interesados – como muchos partidos políticos- se lavan las manos.

Detalle del Guernica de Picasso
Detalle del Guernica de Picasso

Como un grito parecido al del Guernica de Picasso que cuando se expuso el cuadro en París no tenía título ni estaba firmado. Se le conocía como: «Gritos de niños, gritos de mujeres, gritos de pájaros».

Esa imagen me vino a colación de lo que estaba reflexionando porque visité recientemente hace poco ese cuadro de Picasso donde también hay una “Piedad o mujer sufriente y un niño muerto que no tienen más explicación que la que da un grito desgarrador”. Es fuerte. La madre suplicando al cielo pidiendo explicaciones a Dios. Es el dolor más fuerte, la muerte del hijo, la muerte del bebé inocente. Como la piedad mediterránea de la que os hablaba a al principio

Como desde hace mucho tiempo ,  el profeta Jeremías hace de manera similar , refiriéndose a Raquel al hablar a los israelitas en el exilio para consolarlos, con palabras llenas de emoción y de poesía;  Consuelo y acompañamiento que han surgido del llanto de una mujer del pueblo , la gran matriarca de una tribu que se deshilacha también cuando va perdiendo, como agua entre las manos, a sus hijos

“En Ramá se oye un grito

Un lamento, un llanto amargo

Es Raquel que llora a sus hijos

Y no quiere que la consuelen

Porque sus hijos ya no están “

Raquel, que en la narración del Génesis había muerto dando a luz y había asumido esta muerte para que su hijo pudiese vivir, ahora en cambio, es presentada nuevamente por el profeta como viva en Ramá -allí donde se reunían los deportados-  llora por sus hijos que, de alguna manera, han muerto yendo al exilio; hijos que, como ella misma dice, “ya no existen”, han desaparecido para siempre.

Profundidad de su dolor y amargura de su llanto.

Quizás el compromiso político, cultural, religioso etc aunado por todos  aquí, y redoblado estos días haga resonar de nuevo el grito . Esta vez acompañado por el del  salmo 76: “Que suba hasta el cielo nuestro clamor”. El grito de la mirada de las madres suplicando al cielo con sus  hijos ahogados , exiliados, emigrados, ausentes, solos, minorizados, esclavizados…

Con las manos grandes de todos para entrecruzarse dando y dándose. Y con pies anchos para hacer de los caminos tierra amplias , donde todos quepan

“Que suba hasta el cielo nuestro clamor”

Porque en la tierra estamos sordos

Día 25-Sep: Día del Migrante y del Refugiado

Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2022

Fuente: Observatorio Eclesial
El Vaticano publicó el 12 de mayo el Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2022 que se celebrará el domingo 25 de septiembre con el tema:

―Construir el futuro con los migrantes y los refugiados‖.

Construir el futuro con los migrantes y los refugiados significa reconocer y valorar lo que cada uno de ellos puede aportar al proceso de edificación‖, escribió el Papa. A continuación, el Mensaje del Papa Francisco por la Jornada Mundial del Migrante del Refugiado 2022: no tenemos aquí ab ajo una ciudad permanente, sino que buscamos la futura» (Hb 13,14).

Queridos hermanos y hermanas: El sentido último de nuestro viaje en este mundo es la búsqueda de la verdadera patria, el Reino de Dios inaugurado por Jesucristo, que encontrará su plena rea-lización cuando l vuelva en su gloria. Su Reino aún no se ha cumplido, pero ya está presente en aquellos que han acogido la salvación. El Reino de Dios está en nosotros. Aunque todavía sea escato-lógico, sea el futuro del mundo, de la humanidad, se encuentra al mismo tiempo en nosotros». [1]La ciudad futura es una ciudad de sólidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios (Hb 11,10). Su proyecto prevé una intensa obra de edificación, en la que todos debemos sentirnos comprometidos perso-nalmente.

Se trata de un trabajo minucioso de conver-sión personal y de transformación de la realidad, para que se adapte cada vez más al plan divino. Los dramas de la historia nos recuerdan cuán lejos es-tamos todavía de alcanzar nuestra meta, la Nueva Je-rusalén, morada de Dios entre los hombres (Ap 21,3). Pero no por eso debemos desanimarnos. A la luz de lo que hemos aprendido en las tribulaciones de los últimos tiempos, estamos llamados a renovar nuestro compromiso para la construcción de un futuro más acorde con el plan de Dios, de un mundo donde todos podamos vivir dignamente en paz. Pero nosotros, de acuerdo con la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva donde habitará la justicia (2 P 3,13).

La justicia es uno de los elementos constitutivos del Reino de Dios. En la búsqueda cotidiana de su voluntad, ésta debe edificar-se con paciencia, sacrificio y determinación, para que todos los que tienen hambre y sed de ella sean sacia-dos (cf. Mt 5,6). La justicia del Reino debe entenderse como la realiza-ción del orden divino, de su armonioso designio, según el cual, en Cristo muerto y resucitado, toda la creación vuelve a ser ―buena‖ y la humanidad ―muy buena‖ (cf. Gn 1,1-31). Sin embargo, para que reine esta maravi-llosa armonía, es necesario acoger la salvación de Cris-to, su Evangelio de amor, para que se eliminen las de-sigualdades y las discriminaciones del mundo presente. Nadie debe ser excluido. Su proyecto es esencialmente inclusivo y sitúa en el centro a los habitantes de las pe-riferias existenciales.

Entre ellos hay muchos migrantes y refugiados, desplazados y víctimas de la trata. Es con ellos que Dios quiere edificar su Reino, porque sin ellos no sería el Reino que Dios quiere. La inclusión de las personas más vulnerables es una condición necesaria para obtener la plena ciudadanía. De hecho, dice el Señor: Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me die-ron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver» (Mt 25,34-36).

Construir el futuro con los migrantes y los refugiados significa también reconocer y valorar lo que cada uno de ellos puede aportar al proceso de edificación. Me gusta ver este enfoque del fenómeno migratorio en una visión profética de Isaías, en la que los extranjeros no figuran como invasores y destructores, sino como trabajadores bien dispuestos que reconstruyen las murallas de la Nueva Jerusalén, la Jerusalén abierta a todos los pueblos (cf. Is 60,10-11).

En la misma profecía, la llegada de los extranjeros se presenta como fuente de enriquecimiento: Se volcarán sobre ti los tesoros del mar y las riquezas de las naciones llegarán hasta ti (60,5). De hecho, la historia nos enseña que la aportación de los migrantes y refugiados ha sido fundamental para el crecimiento social y eco-nómico de nuestras sociedades. Y lo sigue siendo también hoy. Su trabajo, su capacidad de sacrificio, su juventud y su entusiasmo enriquecen a las comunidades que los acogen.

Pero esta aportación podría ser mucho mayor si se valorara y se apoyara mediante programas específicos. Se trata de un enorme potencial, pronto a manifestarse, si se le ofrece la oportunidad. Los habitantes de la Nueva Jerusalén —sigue profeti-zando Isaías—mantienen siempre las puertas de la ciudad abiertas de par en par, para que puedan entrar los extranjeros con sus dones: «Tus puertas estarán siempre abiertas, no se cerrarán ni de día ni de noche, para que te traigan las riquezas de las naciones» (60,11). La presencia de los migrantes y los refugiados representa un enorme reto, pero también una oportunidad de crecimiento cultural y espiritual para todos. Gracias a ellos tenemos la oportunidad de conocer mejor el mundo y la belleza de su diversidad. Podemos madurar en humanidad y construir juntos un ―nosotros‖ más grande.

En la disponibilidad recíproca se generan espacios e confrontación fecunda entre visiones y tradiciones diferentes, que abren la mente a perspectivas nuevas. Descubrimos también la riqueza que encierran religiones y espiritualidades desconocidas para nosotros, y esto nos estimula a profundizar nuestras propias convicciones. En la Jerusalén de las gentes, el templo del Señor se embellece cada vez más gracias a las ofrendas que llegan de tierras extranjeras: En ti se congregarán todos los re-baños de Quedar, los carneros de Ne-baiot estarán a tu servicio: subirán como ofrenda aceptable sobre mi altar y yo glorificaré mi Casa gloriosa (60,7). En esta perspectiva, la llegada de migrantes y refugia-dos católicos ofrece energía nueva a la vida eclesial de las comunidades que los acogen. Ellos son a menudo portadores de dinámicas revitalizantes y animadores de celebraciones vibrantes.

Compartir expresiones de fe y devociones diferentes representa una ocasión privilegiada para vivir con mayor plenitud la catolicidad del pueblo de Dios. Queridos hermanos y hermanas, y especialmente uste-des, jóvenes, si queremos cooperar con nuestro Padre celestial en la construcción del futuro, hagámoslo junto con nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados.

¡Construyámoslo hoy! Porque el futuro empieza hoy, y empieza por cada uno de nosotros. No podemos dejar a las próximas generaciones la responsabilidad de decisiones que es necesario tomar ahora, para que el proyecto de Dios sobre el mundo pueda realizarse y venga su Reino de justicia, de fraternidad y de paz.

Oración

Señor, haznos portadores de esperanza, para que donde haya oscuridad reine tu luz y donde haya resignación renazca la confianza en el futuro. Señor, haznos instrumentos de tu justicia para que donde haya exclusión florezca la fraternidad, donde haya codicia florezca la comunión. Señor, haznos constructores de tu reino junto con los migrantes, los refugiados, con todos los habitantes de las periferias. Señor, haz que aprendamos cuán bello es vivir como hermanos, hermanas. Amén.

¿Cómo resucitar la fe perdida?

Hagamos de nuestras vidas talleres, fábricas de milagros y maravillas

Caminar
Caminar

«Tal parece que en nuestros tiempos ‘merodea’ una cierta pérdida de fe en todos los sentidos. Y esto tiende a estancar la luchas»

«La ‘pérdida’ de la fe constituye una de las experiencias de dolor más profundas que puede tener un ser humano»

«Buscamos los culpables de nuestra pena… ¿Qué tal si cambiamos el orden de las preguntas? ¿Se me murió la fe por los golpes que me dio la vida o no resistí los golpes porque mi fe era falsa?»

«Invertimos demasiado tiempo hablando y muy poco tiempo actuando. Hagamos de nuestras vidas talleres, fábricas de milagros y maravillas. Veremos cómo resucita la fe»

Por Pedro Rafael Ortiz S. Sacerdote diocesano

Tal parece que en nuestros tiempos “merodea” una cierta pérdida de fe en todos los sentidos. Y esto tiende a estancar la luchas.   

La “pérdida” de la fe constituye una de las experiencias de dolor más profundas que puede tener un ser humano. Es una situación difícil de contar a los amigos, dura para sobrellevar y, sin embargo, es más común de lo que podría parecer. Las fachadas de alegrías y las muecas disfrazadas de sonrisa o de sentido del humor muchas veces ocultan esa tristeza a los ojos de los demás. Cuando eso nos pasa, parecemos felices, pero por dentro la vida se desangra.

«La ‘pérdida’ de la fe constituye una de las experiencias de dolor más profundas que puede tener un ser humano»

Buscamos los culpables de nuestra pena. Bueno -decimos- si yo soy la víctima inocente, entonces el culpable está fuera de mí. La culpa la tiene mi marido o mi mujer, la culpa la tienen los hijos malagradecidos, la culpa la tiene el patrono abusador. Hay quien, más sofisticado, dice que la culpa la tiene “el sistema”, la junta, el imperio. Todavía hay quien levanta los ojos al cielo y le reclama a Dios: “Tú tienes la culpa”, “Me trajiste al mundo para sufrir”.

Más a la corta que tener que esperar por la larga, el resultado es que se nos “muere” la fe. Como dice el viejo tango, “hoy no creo ni en mi mismo, todo es truco, todo es falso”.

¿Qué tal si cambiamos el orden de las preguntas?

Cuando digo que tengo fe, ¿cuánta fe de verdad tengo? ¿Se me murió la fe por los golpes que me dio la vida o no resistí los golpes porque mi fe era falsa? ¿Maltraté a mi esposa, a mi esposo, a mis hijos? ¿Fue cómplice de los abusos del patrono porque creía que así me iría mejor? ¿Traté de ser parte entusiasta de un sistema de opresión porque buscaba mi propio beneficio? ¿No me rebelé ante la junta fiscal Dictatorial porque no quería meterme en problemas? ¿Acepté el coloniaje del imperio?

Hay una canción popular que dice “la libertad cuesta mucho, eso dicen los cobardes. Amigo, no es lo que cuesta, es mucho más lo que vale”. Dios nos trajo al mundo colmados de bienes y nos dio la ley de la libertad. De eso, no hay duda. Pero a nosotros nos toca convertir en obras la palabra. Si invierto mi día haciendo el bien, ¿qué tiempo tengo para andar penando porque me duele aquí o me duele allá? Si no convierto los dones que he recibido en ayuda para quien los necesite y si no pongo en práctica la palabra de libertad que me entregó Dios, cualquiera podrá decirme -como advierte el Apóstol Santiago- muéstrame esa fe sin obra, que yo con mis obras que demostraré mi fe.

Hay una canción popular que dice «la libertad cuesta mucho, eso dicen los cobardes. Amigo, no es lo que cuesta, es mucho más lo que vale»

Para caminar tengo mis pies, que se mueven uno primero y el otro después. Si quiero que mi fe resucite, me toca ir, poco a poco, tramo a tramo, dedicando mis días a sembrar más vida.

Sembrador

Invertimos demasiado tiempo hablando y muy poco tiempo actuando. Así no es. Si quiero que mi pueblo se libere de las cadenas de opresión, “tengo que trabajar” por la libertad lo poco o lo mucho que puedo cada día. He conocido a la gran luchadora de la patria puertorriqueña María de Lourdes Santiago, quien le decía a los de su partido que sencillamente se preguntaran cada día qué podían hacer por la independencia. Traduzco ese llamado a muchas causas, personales y sociales. ¿Qué puedo hacer hoy por mi prójimo y mi comunidad?

Las discusiones sobre teorías, estrategias, tácticas y todas esos asuntos son muy buenas. Sin embargo, me parece que el momento que vivimos nos exige “hablar menos y hacer más”.  Así decía José Martí,  “Hacer es la mejor manera de decir”. 

Hagamos de nuestras vidas talleres, fábricas de milagros y maravillas. Veremos cómo resucita la fe

FRANCISCO, REPARA MI IGLESIA

La llamada ciudadana para recoger fondos para la reconstrucción de parte de la cubierta de la iglesia de Santa María de Camprodon, un templo iniciado el siglo XIV, me ha recordado a San Francisco de Asís en un episodio que tiene un cierto paralelismo con el de esta ciudad del Ripollès. Fue hace unos días cuando apareció un boquete de 40 m2 en la cubierta de esta iglesia, que es necesario reparar de inmediato, para evitar que vaya a más.

Fue el invierno de 1205, seguramente entre noviembre y diciembre, cuando un día San Francisco salió a caminar y entró en la iglesia de San Damián que se encontraba en los alrededores de Asís y que estaba en ruinas. Mientras Francisco rezaba delante del crucifijo, tuvo una visión de Cristo crucificado, donde oyó que Jesús le decía: “Francisco, repara mi iglesia. ¿No ves que se derrumba?”.

El Señor se refería a la Iglesia como comunidad de los seguidores de Jesús, pero San Francisco entendió que se refería a la iglesia de San Damián. Por eso el santo de Asís fue a la tienda de ropa de su padre y vendió las telas, para que con ese dinero se pudiera reparar aquel templo. Pero el sacerdote de San Damián no aceptó el dinero que le ofreció Francisco, pensándose que era una broma de aquel joven juglar y también por miedo a la reacción de los padres de Francisco. Por eso el Santo de Asís decidió quedarse en la iglesia para restaurarla él mismo, a la vez que ayudaba a los pobres. En la película de Franco Zefirelli, “Hermano sol, Hermana luna”, se nos muestra de una manera bellísima este episodio de la vida de Francisco, mientras reparaba la iglesia de San Damián.

De la misma manera que se derrumbó la iglesia de San Damián, también hoy ocho siglos después, encontramos un boquete de 40m2 en la iglesia de Santa María de Camprodon.

Reparar, con urgencia la iglesia de Camprodon habría de ser un signo que nos mueva también a reparar la Iglesia de Cristo, como le pidió Jesús a San Francisco.

Como ha dicho el teólogo Leonardo Boff, San Francisco “comenzó un movimiento de renovación de la Iglesia, viviendo con los leprosos y predicando en la lengua del pueblo y no en latín”. También el papa Francisco, dice Boff, eligió este nombre “porque se dio cuenta que la Iglesia está en ruinas por la desmoralización, debido a los escándalos que han afectado a la moral y a la credibilidad”. Por eso, continúa Boff, “Francisco no es un nombre sino un proyecto de la Iglesia”, que ha de ser “pobre, sencilla, evangélica, alejada de los palacios y del poder”, donde el papa la presida y la sirva en la caridad.

Si la iglesia de Camprodon ha de ser reparada, aún también es urgente reparar la Iglesia, que es la comunidad de los seguidores de Jesús. Y este trabajo de reparar la Iglesia es misión de todos los cristianos, obispos, presbíteros, religiosas y laicos, bajo la guía valiente y audaz del papa Francisco.

Hemos de reparar la Iglesia para que sea como Jesús la pensó: un signo de misericordia y de esperanza para nuestro mundo. Una Iglesia al centro de la cual esté Jesús, no los dogmas, ni el Código de Derecho Canónico, ni la Tradición. Una Iglesia que sepa escuchar antes que hablar, capaz de acoger sin condenar y de perdonar sin juzgar. Una Iglesia que lleve un mensaje de paz y de reconciliación a todos los hombres y mujeres. Una Iglesia misionera y samaritana, que cure las heridas que todos llevamos en el corazón y que muestre el rostro misericordioso de Dios. Una Iglesia servidora de los pobres, en diálogo con la cultura y con el mundo moderno, abierta al ecumenismo y fuente de alegría y de comunión. Una Iglesia que sea un hogar de perdón, donde ninguna persona no sea excluida, donde todos sean acogidos fraternalmente, con afecto y solicitud fraterna, para así formar la familia de los hijos de Dios. Una Iglesia alejada de sospechas, de condenas, de desconfianzas, de juicios. Una Iglesia que confíe y siga a su Maestro, Jesús, el Señor.

Este es el reto que hoy tenemos los cristianos, para construir, gozosos, una Iglesia creíble y fiel al Evangelio, para así anunciar a nuestro mundo la Buena Nueva del Reino.

Como la iglesia de Camprodon, que ha de ser reparada para evitar su deterioro, también la Iglesia de Jesús hemos de repararla, para que sea el hospital de campaña que el papa nos pide que seamos, todos los que nos llamamos discípulos del Señor.

Josep Miquel Bausset

La participación de las mujeres en la Iglesia

Neocardenal McElroy: «Las mujeres deben ser incluidas en el ministerio del diaconado»

McElroy, con el Papa Francisco
McElroy, con el Papa Francisco

«Lo que me fascinó fue el grado en que el papel de la mujer era un tema que los obispos latinoamericanos impulsaban con fuerza, tanto dentro de la Iglesia como de la sociedad»

«En el sínodo de la Amazonía, más de dos tercios, en mi opinión, estaban a favor de la ordenación de mujeres como diaconisas»

«Mi opinión es que las mujeres deben ser incluidas en cualquier ministerio que no esté doctrinalmente excluido y que es la gran mayoría de la vida de la iglesia, y los diáconos son uno de esos roles»

Discrepa de sus hermanos de Episcopado que considerar «preeminente» el aborto como prioridad pastoral, sin llegar a entender que, por ejemplo, como afirmó en 2020, «el número de muertos por el aborto es más inmediato, pero el número de muertos a largo plazo por el cambio climático sin control es mayor»

Por J. Lorenzo

Considerado como uno de los principales valedores no solo del pontificado del papa Francisco en los Estados Unidos, sino también de los impulsores del Concilio Vaticano II en una Iglesia conservadora como la de la principal potencia mundial, el arzobispo de San Diego, Robert McElroy (68 años) será creado cardenal en el consistorio del próximo 28 de agosto.

Su designación tiene una clara significación pues el Papa le impondrá la birreta por delante de otros «pesos pesados» del Episcopado estadounidense, como son los arzobispos Gómez o Cordileone, este muy alejado del pensamiento de Bergoglio.

¿Deber ser el aborto una prioridad «preeminente»?

No es el caso de McElroy, un arzobispo que discrepa de sus hermanos de Episcopado que considerar «preeminente» el aborto como prioridad pastoral, sin llegar a entender que, por ejemplo, como afirmó en 2020, «el número de muertos por el aborto es más inmediato, pero el número de muertos a largo plazo por el cambio climático sin control es mayor y amenaza el futuro mismo de la humanidad».

Robert McElroy
Robert McElroy

Pastor de una diócesis fronteriza, le preocupa mucho la cuestión de los migrantes y desde hace tiempo viene defendiendo la necesidad de dar una mayor b¡visibilidad al papel de la mujer dentro de la Iglesia. En este sentido, según ha declarado en una entrevista en NBC7 San Diego, se mostró partidario de que puedan llegar a ser ordenadas como diaconisas.

«Asistí al Sínodo sobre la Amazonia, tan predominantemente centrado en las cuestiones de la región amazónica. La mayoría de los obispos que estaban allí eran de la región amazónica, y así y sólo había unos pocos de otros países. El cardenal Molly, arzobispo de Boston, y yo éramos los únicos de los Estados Unidos. Lo que me fascinó fue el grado en que el papel de la mujer era un tema que los obispos latinoamericanos impulsaban con fuerza, tanto dentro de la Iglesia como de la sociedad», señala en la entrevista.

Más de dos tercios, a favor 

McElroy reconoce que que en aquellas regiones amazónicas, los obispos «tienen verdaderos problemas para ordenar suficientes sacerdotes, pero era más que eso», señala. «Era que en las comunidades de América Latina y en muchas de nuestras propias comunidades parroquiales aquí, las mujeres contribuyen con la mayor parte del liderazgo y las contribuciones voluntarias y profesionales que hacen que las parroquias funcionen y que nuestra diócesis funcione. Y en ese contexto, en ese sínodo, más de dos tercios, en mi opinión, estaban a favor de la ordenación de mujeres como diaconisas».

Robert McElroy, obispo de San Diego
Robert McElroy, obispo de San Diego

«Ahora bien -prosigue-, en realidad no lo aprobaron, y la razón es -y estoy de acuerdo con esta razón- que no querían tomar una posición doctrinal para la Iglesia Universal en un sínodo regional, pero claramente, afirmaron que sentían que esto era algo cuyo tiempo había llegado».

«Mi opinión es que las mujeres deben ser incluidas en cualquier ministerio que no esté doctrinalmente excluido y que es la gran mayoría de la vida de la iglesia, y los diáconos son uno de esos roles», apunta el neocardenal norteamericano, que hace el número decimosexto en la historia d los Estados Unidos.