La buena noticia del domingo 24.04.2022—2º. Dgo de Pascua-C

SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO

Jesús se hace presente a los discípulos y a Tomás (Dibujo Cerezo B.)
Jesús se hace presente a los discípulos y a Tomás (Dibujo Cerezo B.)

LA HORA DE LA PALABRA

Una comunidad tentada de encerrarse por el miedo

Nuestras comunidades cristianas no viven días como aquellos en los que la gente se hacía lenguas de los cristianos y el número de los que se adherían al Señor crecía visiblemente. As bien nos asemejamos a los discípulos que estaban con las puertas cerradas, dominados por el miedo a un mundo que nos parece lleno de peligros.

La experiencia creyente del Resucitado

El Resucitado sale al encuentro de sus discípulos llenos de miedo y desesperación porque han matado al maestro. El se hace presente para decirles: “Yo soy el que vive; estaba muerto y, ya veis,vivo por los siglos”

Los discípulos vieron al Señor Resucitado y se llenaron de alegría.

También en medio de nosotros se hace presente el Señor y nos invita a creer en El, como la forma propia de hacer también nosotros la experiencia del Resucitado y ser testigos de la resurrección ante los demás.

TESTIGOS DE LA PALABRA

La catequista Laura
La catequista Laura

Laura López

El pasado 23 de abril ha sido el 37º aniversario de la muerte de Laura López, una líder campesina salvadoreña, celebradora de la Palabra y asesinada por el ejército en un operativo de “tierra arrasada” en la ladera norponiente del cerro de Guazapa. Era la Primera Responsable y Coordinadora del Equipo Pastoral de las Comunidades del cerro Guazapa. Donde no había sacerdotes que pudieran atender a las comunidades, o solo alcanzaba a llegar alguno después de varios meses porque era una zona de guerra.
Ella siempre acompañaba al pueblo sufriente, que a veces tenía que salir “en guinda” porque venía el ejército destruyendo todo lo que encontraba a su paso ya fueran personas, animales, casas y cultivos.

¡FELIZ PASCUA FLORIDA!

Por unos pueblos vivos en C-LM y un mundo rural más consciente y más organizado. Para defender la vida, la salud Y una ecología integral para todos.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

Creemos en la resurrección

Creemos
que afirmar la resurrección
es vivir como resucitados:
una forma de situarse en el mundo,
de vivir de otra manera,
de apuntarse a la construcción del Reino,
de seguir apuntados
asumiendo las propias limitaciones
y el propio pecado,
de optar por el bien,
la verdad y la hermandad.
Creemos
Que la resurrección de Jesús
Significa que está vivo
y se puede uno encontrar con El
y tener una experiencia liberadora,
y seguir siendo una persona,
una amalgama de gloria y de miseria.
Creemos
Que para experimentar una resurrección
en nosotros y en el mundo
no tenemos más salida
que rebelarnos y asumir la insurrección
Amén.
Juaquín Suárez Bautista, “Los otros salmos”. Sal Terrae.

Pastoral bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro, Cuenca

La Buena Noticia del Dgo de Resurrección-C

¡ALLELUYA, ALLELUYA! ¡EL SEÑOR RESUCITÓ!

Vio y creyó que Jesús había de resucitar de entre los muertos (Dibujo Cerezo Barredo)
Vio y creyó que Jesús había de resucitar de entre los muertos (Dibujo Cerezo Barredo)

LA HORA DE LA PALABRA

JESÚS TENÍA RAZÓN

¿Qué sentimos los seguidores de Jesús cuando nos atrevemos a creer de verdad que Dios ha resucitado a Jesús?¿Qué vivimos mientras seguimos caminando tras sus pasos? ¿Cómo nos comunicamos con él cuando lo experimentamos lleno de vida?

Jesús resucitado, tenías razón.

Es verdad cuanto nos has dicho de Dios. Ahora sabemos que es un Padre fiel, digno de toda confianza. Un Dios que nos ama más allá de la muerte. Le seguiremos llamando «Padre» con más fe que nunca, como tú nos enseñaste. Sabemos que no nos defraudará.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios es amigo de la vida. Ahora empezamos a entender mejor tu pasión por una vida más sana, justa y dichosa para todos. Ahora comprendemos por qué anteponías la salud de los enfermos a cualquier ley o tradición religiosa. Siguiendo tus pasos, viviremos curando la vida y aliviando el sufrimiento. Pondremos siempre la religión al servicio de las personas.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios hace justicia a las víctimas inocentes: hace triunfar la vida sobre la muerte, el bien sobre el mal, la verdad sobre la mentira, el amor sobre el odio. Seguiremos luchando contra el mal, la mentira y los abusos. Buscaremos siempre el reino de ese Dios y su justicia. Sabemos que es lo primero que el Padre quiere de nosotros.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios se identifica con los crucificados, nunca con los verdugos. Empezamos a entender por qué estabas siempre con los dolientes y por qué defendías tanto a los pobres, los hambrientos y despreciados. Defenderemos a los más débiles y vulnerables, a los maltratados por la sociedad y olvidados por la religión. En adelante escucharemos mejor tu llamada a ser compasivos como el Padre del cielo.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora empezamos a entender un poco tus palabras más duras y extrañas. Comenzamos a intuir que el que pierda su vida por ti y por tu evangelio la va a salvar. Ahora comprendemos por qué nos invitas a seguirte hasta el final cargando cada día con la cruz. Seguiremos sufriendo un poco por ti y por tu evangelio, pero muy pronto compartiremos contigo el abrazo del Padre.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora estás vivo para siempre y te haces presente en medio de nosotros cuando nos reunimos dos o tres en tu nombre. Ahora sabemos que no estamos solos, que tú nos acompañas mientras caminamos hacia el Padre. Escucharemos tu voz cuando leamos tu evangelio. Nos alimentaremos de ti cuando celebremos tu cena. Estarás con nosotros hasta el final de los tiempos.

José Antonio Pagola

TESTIGOS DE LA PALABRA

Paul McAuley
Paul McAuley

El misionero y activista medioambiental británico Paul McAuley, de 71 años, fue encontrado sin vida en el albergue que él mismo fundó para escolares indígenas en un barrio de la ciudad de Iquitos, en plena Amazonía peruana.
Los primeros indicios señalaban que el religioso había sido quemado hasta la muerte, pero un experto forense peruano, según « The Washington Post», asegura que murió antes de que su cuerpo fuera quemado en la Comunidad Estudiantil Intercultural ‘La Salle’ al no encontrarse dióxido de carbono en su sangre.
Los fiscales todavía no han determinado si McAuley fue asesinado o cuál ha sido el motivo de su muerte, aunque el forense señala que el cuerpo fue quemado «en circunstancias sospechosas”.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

¡ Cristo el Señor resucitó!
¡Alegría! ¡Aleluya! ¡Cristo el Señor resucitó!
Como un grito en la mañana, ¡resucitó!
Como amigo en el camino, ¡resucitó!
Como aquel que da la vida, resucitó!
 
¿Dónde estás, Señor, dónde?
Auí estoy, en el silencio, provocando la sorpresa
Abre los ojos y mira hacia dentro y hacia fuera,
Que en el lugar del dolor, en el trajín de la fiesta
O en la noria del amor, yo, el Señor,
llamo a tu puesta.
Quien se siente caminante,
de seguro que me encuentra
Llamando por las esquinas
Voy de camino y sin tregua.
 
Peregrino hacia Emaús para sentarme a tu mesa
Partiendo el Pan con cariño,
descubrirás mi presencia.
 
¿Dónde estás, Señor, dónde?
Vivo estoy y para siempre
Resucitado a tu vera.
Grita conmigo: ¡Aleluya!
Que ha merecido la pena.
Resucité del sepulclo y el cielo se hizo tierra.
¿Dónde estoy? Preguntas…
Tu vida es la respuesta.
¡Alegría! ¡Aleluya! ¿Cristo el Señor resucitó!
Como amigo en el camino, ¡resucitó!
Como aquel que da la vida, ¡resucitó!
 
Isidro Lozano o.c.
 
Pastoral Bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro (Cuenca).

Ante el 42º aniversario de Mons. Romero

La Iglesia después de 42 años, todavía emocionada, solo puede decirte: ‘Gracias, Monseñor Romero’
«Romero sigue siendo desconocido dentro de nuestra Iglesia, y sigue siendo por parte de muchos sectores de ella, martirizado, incluso después de su martirio físico, e incluso después del reconocimiento oficial por parte de la Iglesia, elevándolo a los altares»
«Ha tenido que ser un papa venido justamente de América Latina, el que ha reconocido quién es Monseñor, y cómo su vida es modelo para los creyentes»
«Monseñor Romero, como Jesús, como los jesuitas de la UCA, como las monjas norteamericanas, como miles de campesinos y campesinas asesinados en El Salvador antes y durante la guerra, eran gente que estorbaba, precisamente porque se enfrentaba al poder establecido»
«Su ‘comunismo’ era ese, reconocer que todos nos merecemos lo mismo y que Dios no hace distinciones, que la única distinción que hace es favor delos pobres y los sencillos, pero no tanto por ser buenos, sino por ser los más necesitados y desgraciados»
«Te encomendamos en este día a toda la Iglesia del papa Francisco que lucha cada día por hacer una Iglesia de los pobres y para los pobres, una Iglesia misericordiosa y acogedora»
Por Javier Sánchez, sacerdote Seguir leyendo

Fiesta de la conversión de San Pablo

-«Quién eres, Señor?»

Yo soy Jesús nazareno a quien tú persigues«

Pintura del retablo de la iglesia parroquial de Alconada del Río Almar, Salamanca

Himno de la fiesta de La Conversión de San Pablo

¿Cómo has logrado, Señor,

este cambio nunca visto

de Saulo, el perseguidor,

en Paulo, el heraldo de Cristo.

Pablo muele en su molino

el Antiguo Testamento,

Cristo le sale al camino,

le arrastra en su seguimiento.

Siempre la Iglesia recibe

como un eco del Señor,

las cartas que Pablo escribe

dictadas por el amor

Infatigable viajero,

recorres la tierra entera,

apóstol y misionero

hasta el fin de tu carrera.

Como una flecha bruñida,

vas a la meta, de suerte

que solo es Cristo tu vida

y una ganancia la muerte

Descúbrenos la victoria

de Jesús crucificado

para compartir la gloria

del Señor resucitado. Amén

Epifanía del Señor

Fiesta de Epifanía

Una luz para todos

Hoy es la fiesta de la Epifanía o la Manifestación del Señor a todos los pueblos de la tierra, simbolizados en los Magos que vienen de oriente guiados por una estrella.
Los Magos son modelos de fe para nosotros: están abiertos a lo nuevo, son personas inquietas, buscan y se ponen en camino siguiendo la estrella que les lleva a Jesús a quien adoran.
El Señor también nos envía continuamente luces que nos lleven hacia él.
¿Qué luces o estrellas recibimos nosotros y cómo las seguimos? ¿Cómo podemos ser nosotros luces o estrellas vivas para los demás?

Testigos de la Palabra

Misioneros asesinados en 2020


Según el desglose continental, este año el número mayor vuelve a registrarse en América, le siguen África y Asia. En los últimos 20 años, del 2000 al 2020, han sido asesinados en el mundo 535 agentes pastorales, de los cuales 5 eran obispos. También muchos agentes pastorales han sido asesinados durante intentos de robo, han sido secuestrados o se han visto envueltos en actos de violencia. Ninguno de ellos ha realizado hazañas o acciones llamativas, sino que simplemente han compartido la misma vida cotidiana que la mayoría de la población. La lista anual de Fides no solo se refiere a los misioneros ad gentes en sentido estricto, sino que trata de reflejar todos los casos en los que bautizados comprometidos con la vida de la Iglesia han muerto de manera violenta
| Agencia Fides
En el año 2020, según los datos recopilados por la Agencia Fides, han sido asesinados en el mundo 20 misioneros: 8 sacerdotes, 1 religioso, 3 religiosas, 2 seminarista y 6 laicos. Según el desglose continental, este año el número mayor vuelve a registrarse en América, donde han sido asesinados 5 sacerdotes y 3 laicos (8). Le sigue África, donde han sido asesinados 1 sacerdote, 3 religiosas, 1 seminarista y 2 laicos (7). Mientras que en Asia han sido asesinados 1 sacerdote, 1 seminarista y 1 laico. Por último, en Europa 1 sacerdote y 1 religioso. En los últimos 20 años, del 2000 al 2020, han sido asesinados en el mundo 535 agentes pastorales, de los cuales 5 eran obispos.
Continuando con su servicio de recopilación de información relativa a los misioneros asesinados durante el año, la Agencia Fides usa el término “misionero” para todos los bautizados, conscientes de que “en virtud del Bautismo recibido, cada miembro del Pueblo de Dios se convierte en discípulo misionero. Cada persona bautizada, sea cual sea su función en la Iglesia o conocimiento de la fe, es un sujeto activo de evangelización” (EG 120). Además, desde hace algún tiempo, la lista anual de Fidesno solo se refiere a los misioneros ad gentes en sentido estricto, sino que trata de reflejar todos los casos en los que bautizados comprometidos con la vida de la Iglesia han muerto de manera violenta, no expresamente “por odio a la fe”. Por esta razón, preferimos no usar el término “mártires”, – excepto en su significado etimológico de “testigos”-, con el fin de no entrar en el juicio que la Iglesia pueda hacer sobre algunos de ellos proponiéndolos, después de una cuidadosa consideración, para la beatificación o canonización, como sucede con frecuencia.
En este 2020 también muchos agentes pastorales han sido asesinados durante intentos de robo, realizados con gran ferocidad, o han sido objeto de secuestro o se han visto envueltos en tiroteos o en actos de violencia en los contextos en los que trabajaban marcados por la pobreza económica y cultural, de degrado moral y ambiental, donde la violencia y el desprecio por la vida y por cada derecho humano son casi lo habitual. Ninguno de ellos ha realizado hazañas o acciones llamativas, sino que simplemente han compartido la misma vida cotidiana que la mayoría de la población, dando su testimonio evangélico como signo de esperanza cristiana.

PROYECTO BIBLISTAS POPULARES DE EL SALVADOR (BIPO)



1.- PRESENTACIÓN DE BIPO

Biblistas Populares de El Salvador, BIPO, es un equipo conformado actualmente por 9 personas laicas y tres religiosas. Surgió en 1992 en el marco del fin de la guerra civil en El Salvador, que afectó duramente a las comunidades eclesiales de base por la fuerte represión militar de esa década de conflicto armado. Todo el trabajo de evangelización realizado en el marco del sínodo de Obispos latinoamericanos en Medellín, durante los años 70s que dio como resultado la conformación de muchas comunidades eclesiales de base, fue dispersado por la represión que ocasionó la muerte, desaparición forzada o encarcelamiento de cientos de agentes de pastoral que animaban la lectura popular de la Biblia y las celebraciones comunitarias. Los últimos 3 años de la década de los 70 se alzó en el país la fuerte voz de Monseñor Romero alentando a la fidelidad al evangelio de Jesús, a la opción por los pobres, a la animación de una iglesia viva y comprometida con la verdad y la justicia, a la construcción de comunidades eclesiales de base, siendo él mismo la “voz de los sin voz” en esos difíciles años de guerra, represión, persecución y muerte. Cientos de agentes de pastoral fueron desaparecidos o sus cuerpos encontrados con señales de tortura, 11 sacerdotes asesinados, 5 religiosas fueron clara evidencia de la persecución a la Iglesia. Al finalizar la guerra civil, en 1992, un grupo de personas animadoras de comunidades de base, sobrevivientes de la persecución, se encuentran y constituyen un grupo de estudio bíblico, reuniéndose un día a la semana para compartir conocimientos y comenzar a llevar la Palabra de Dios a sus lugares e ir levantando el movimiento de Lectura popular de la Biblia. Hacen contacto con la Red Bíblica Latinoamericana y del Caribe (REBILAC) y algunas asisten a los cursos de un mes de formación bíblica facilitados en el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI) en San José, Costa Rica y al curso intensivo de biblia de 6 meses que la Red organiza cada 4 años. Es así como surge el equipo de Biblistas Populares de El Salvador, conectado con REBILAC.
Una de sus fundadoras, junto con Larry Madrigal, fue Eva del Carmen Menjivar, que aún continúa activa en BIPO, así como la hermana Gladys Lara, hermanita del evangelio, que desde mediados de los años 90 se unió a BIPO. A lo largo de estos 20 años, varias personas han formado parte del equipo, entre ellas fue muy importante el aporte del padre Daniel Sánchez Barbero, párroco durante 20 años de una zona muy pobre y marginal de San Salvador quien facilitó un espacio físico para nuestras reuniones semanales y los talleres bíblicos en los primeros años, también el padre Francisco Soto quien en los últimos 10 años que permaneció en el país fue un incansable animador del equipo.
Desde hace 20 años el Equipo de BIPO se dedica al estudio, promoción y divulgación de la Biblia mediante una metodología, sencilla, popular, participativa, interpretando la Palabra de Dios desde los contextos en que se escribió y la realidad que viven nuestros pueblos. Se busca que los pobres lean la Biblia con propiedad, seguridad y autoridad. Es una lectura popular, comunitaria y comprometida hecha en pequeñas comunidades conformadas por 12 o más personas en distintos lugares del país, que ponen en práctica el análisis de ver, juzgar, actuar y celebrar.
Leyendo en grupos la Biblia, los pobres comenzaron a compartir lo que eran y tenían, a partir, es decir a organizarse y organizar los compromisos, participando y abriéndose a las participaciones de los demás en la construcción de la justicia y además, a repartir entre ellos y con los otros, todo aquello que construye la vida y da crecimiento a la comunidad.

Un nuevo movimiento está dándose en las comunidades cristianas enraizadas a la vida, esperanzas y clamores de los pobres. Es un movimiento para leer nuevamente la Biblia en la comunidad. Es un movimiento que va naciendo y creciendo de muchas maneras y en muchos lugares. Nuevamente la Biblia adquiere la fuerza y el espíritu que la produjo, es Palabra que comunica comunión. La Biblia deja de ser palabra jerárquica, para convertirse en Palabra del pueblo..
Nosotros somos parte de ese movimiento. Estamos leyendo comunitariamente la Biblia y la leemos articulando e intercambiando otras experiencias en donde la lectura comunitaria de los biblistas comienza a suscitar el movimiento de la comunidad.
Somos un grupo de agentes de pastoral, animados por servir al Reino de Dios que está manifestándose en las diferentes realidades de los pobres. Queremos servir expandiendo el entusiasmo por este método, esta actitud y esta práctica con la que los pobres están leyendo comunitariamente la Biblia.

1.- OBJETIVOS GENERALES

Podemos concretarlos en los siguientes:

1.- Ayudar a que se tome conciencia de que el estudio y la reflexión de la Palabra de Dios es algo muy importante y necesario para las comunidades, Parroquias y sus agentes de Pastoral, para su autoliberación y desarrollo comunitario, en un mundo cambiante constantemente
2.- Capacitar a los agentes de pastoral, animadores de comunidades, catequistas etc. en el conocimiento de los textos bíblicos y su interpretación teniendo en cuenta el contexto en que fueron escritos.
3.- Ir creando grupos y comunidades bíblicas capaces de hacer síntesis entre Palabra de Dios y vida, fe y compromiso.

2. Medios de los que disponemos.

a) Estamos 12 personas, como hemos dicho anteriormente, de forma voluntaria, es decir, sin remuneración alguna.
b) Disponemos de un local facilitado por su dueño, donde nos reunimos. Contamos con un secretario a quien damos una pequeña remuneración por 4 horas diarias en las que atiende y lleva a cabo las funciones propias de una secretaría.
c) Nos reunimos todos los miércoles, de 2 a 5 de la tarde para orar, estudiar y preparar los contenidos de talleres de formación programados.
d) Durante 7 años Editamos una revista mensual, “La Biblia en Comunidad”, como medio de comunicación, información y formación para los agentes de pastoral, sacerdotes, religiosas y comunidades.
e) Disponemos de una Biblioteca, aunque modesta, disponible para el equipo BIPO y para cuantas personas desean profundizar en temáticas concretas o libros determinados de la Biblia.
f) Los medios económicos que necesitamos, cada año, nos han llegado de las propias personas que pertenecemos al grupo y de algunas instituciones que nos conocen y que valoran nuestro trabajo.



3- PROGRAMA ANUAL DE TRABAJO QUE REALIZAMOS

1.- Talleres anuales de formación que prepara el Equipo de BIPO.
a) Taller de Adviento (los talleres son de un día) Basado en las lecturas de los domingos de adviento. Se entrega un folleto para que los participantes lo reproduzcan en sus Parroquias o comunidades.
b) Taller de Cuaresma, con los temas de las lecturas de cuaresma y se entrega el material de cada subtema.
c) Talleres del Eje: Son tres talleres bíblicos sobre un tema de interés y actualidad que el equipo escoge: este año el tema eje es: “No tengan miedo, manténganse firmes en la fe”. Se desarrollan en los meses de Mayo, Junio y Julio.
d) Taller para preparar el Mes de la Bíblica. Es un taller que impartimos en agosto para celebrar el Mes de la Biblia, que es septiembre y cuenten las comunidades con material bíblico para su estudio.
f) Semana Intensiva de la Biblia: Una Semana de formación bíblica en base a un libro expecífico, en régimen de internado, destinada especialmente a los agentes de pastoral y animadores de comunidades. Se realiza en la última semana de septiembre para culminar con la fiesta de San Jerónimo, nuestro patrón. Cuando se ha contado con apoyo, hemos invitado a un Biblista teólogo/a, del movimiento bíblico latinoamericano que imparta la formación.

2.- Lo que nos demandan las Parroquias y comunidades:
Durante el año, atendemos a solicitudes de algunos párrocos y comunidades para que les demos formación bíblica.
Para ello nos organizamos en pequeños equipos de 3 que son enviados por el Equipo y preparan el tema a desarrollar y el material.
Normalmente son cursos de Iniciación bíblica para introducir a los participantes en el estudio de la Palabra de Dios.

3.- La Revista mensual “La Biblia en Comunidad”
Un esfuerzo realizado durante 7 años que finalizó en diciembre de 2012 por no poder continuar sosteniéndola. Se editaban 1,000 ejemplares mensuales y se distribuian en todo el país. Su contenido recogía experiencias de comunidades, noticias, artículos de opinión, un tema de estudio bíblico, otro de metodología de lectura comunitaria, con un sentido crítico de la realidad socio política del país.

4.- PERSONAS E INSTITUCIONES QUE SE BENEFICIAN

– A los 7 talleres que realizamos en el año acuden una media, por taller, de 50 personas, que son multiplicadores en sus respectivas Parroquias y comunidades.
– A la Semana Intensiva de la Biblia, suelen participar entre 35 y 40 personas.
– Se editaban 1.000 revistas, pero sabemos que sus lectores son muchos más porque muchas tienen como destino las Parroquias, sus grupos y comunidades.
– Cada año enviamos desde BIPO a dos personas al curso intensivo de Biblia organizado en el DEI en Costa Rica para su formación. Contamos con beca completa para las dos personas, y de parte de BIPO aportamos el costo del transporte.
Y las numerosas personas, grupos de parroquias y comunidades a las que atendemos a través del año, impartiendo charlas, talleres y cursos bíblicos por toda la geografía del El Salvador

Haití necesita la solidaridad internacional

 

Cáritas moviliza sus recursos para paliar los efectos del terremoto, que provocó más de 2.000 muertos y miles de damnificados 

Eran las 8:30 de la mañana de un sábado cualquiera, cuando María Inés Alce, misionera del Inmaculado Corazón de Jesús, sintió en carne propia el terror. Un estruendo apocalíptico emergió desde las entrañas de la tierra, la pesadilla de 2010 se repetía. “Fue un momento de mucho miedo, lloré al ver, escuchar y sentir el sufrimiento de la gente, la desesperación”. Solo alcanzó a gritar en su lengua natal: “¡Virgem Santíssima!”. Así relata a Vida Nueva esta religiosa brasileña cómo vivió el seísmo de 7,2 grados que sacudió Haití el pasado 14 de agosto

Ella trabaja en el sur del país, la región más devastada. “Todo giraba: los árboles, las casas, los animales… incluso un par de ovejas rompieron sus cordeles y se nos acercaron buscando protección”. Su comunidad lleva 34 años en la isla. Desde 1987 trabajan con campesinos de la zona y con Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). Por eso, “durante los días siguientes, atemorizadas por las réplicas, acogimos a dos familias que quedaron sin casa, salimos al barrio a brindar ayuda, compramos lonas, fuimos distribuyéndolas entre los más necesitados”. 

Ese mismo sábado, la vida religiosa de América Latina y el Caribe –que celebraba su congreso continental virtual, daba la triste primicia: “Acaba de temblar en Haití, hay muchos heridos, no sabemos cuántos a esta hora, nuestras oraciones”. Como un jarro de agua fría, la noticia sobrecogió a los 9.000 consagrados conectados. Daniela Cannavina, secretaria general de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR), expresaba su solidaridad con el pueblo haitiano: “Nuestras hermanas de las Dominicas de la Presentación estaban ayer conectadas a nuestro congreso, hoy deben estar acompañando a muchos hermanos sufrientes en este país”. 

Respuesta de la Iglesia 

La repuesta al unísono de la Iglesia en el continente no se hizo esperar: el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), Cáritas Latinoamérica, la Red Clamor, la Confederación Interamericana de Educación Católica y la CLAR, además de una declaración solidaria, elaboraron un plan de articulación que llamaron ‘Juntos por Haití’, iniciativa solidaria con la que buscan captar donaciones “de manera organizada” a través de sus conferencias nacionales y/o federaciones, mientras que Cáritas Latinoamérica “ofrecerá los apoyos técnicos y operativos” a través de su oficina nacional en Haití, cuyo papel ha resultado clave en la respuesta a la emergencia. Por tanto, han asegurado que “deseamos desarrollar acciones pastorales conjuntas para responder a la coyuntura actual y encaminadas a la reconstrucción del tejido social, a la puesta en marcha de acciones humanitarias para el cuidado de la vida y a apoyar la misión evangelizadora de la Iglesia haitiana”. 

Jean Hervé François, director general de Cáritas Haití, en conversación con esta revista, hace balance de la situación, agravada por el paso de la tormenta Grace. El sacerdote lamenta: “El panorama es grave, los muertos siguen aumentando. De momento, se han oficializado 2.237 fallecidos y 12.838 heridos”. En cuanto a los daños materiales, señala: “98.265 casas dañadas, 142 iglesias destruidas, 115 iglesias dañadas, 56 escuelas católicas destruidas, 38 escuelas católicas dañadas. Con un total de 650.000 personas afectadas y 66.146 familias en refugios improvisados”. 

Para el sacerdote, la situación político-social del país desde hace varios meses –incluido el asesinato del presidente Jovenel Moïse y la hostilidad de grupos criminales– tiene en jaque a toda la población, a merced de los infortunios de la naturaleza: “Las familias habitan prácticamente en las calles de las ciudades y en los espacios vacíos de las zonas rurales, sin tener, en su mayoría, lo suficiente para protegerse del sol o de la lluvia”, lamenta. (…) 

Por un laicado sinodal

«Un modelo de Iglesia sinodal es lo que se espera para este tercer milenio, según las palabras del papa Francisco» 

«Ya Vaticano II inició este proceso de transformación al definir la Iglesia como Pueblo de Dios en el que Jerarquía, laicado y vida religiosa son miembros plenos de la Iglesia por la dignidad que da el bautismo « 

«La sinodalidad no es un mero sentimiento de estar todos reunidos, afecta a los sujetos, las estructuras, los procesos y los acontecimientos sinodales, supone demasiado desprendimiento y apertura, salir de esa zona de confort que ofrece una estructura ya consolidada» 

«Lo que más llama la atención o parece casi inconcebible es que en grupos de iglesia formados solo por laicado también se presente tanta resistencia a dar participación plena a todos los miembros que conforman aquellos grupos» 

«Un carisma que no asume los modelos eclesiales que el espíritu va suscitando, no puede mantener su vitalidad y significado y es sensato preguntarse si tiene sentido seguir manteniéndolo» 

«Si los fundadores o fundadoras hoy vivieran, seguramente no dudarían en acoger esta voz del Espíritu que clama al cielo por un cambio para que la Iglesia salga de su anquilosamiento y se disponga a ser signo creíble de un ‘caminar juntos’ de hecho y de derecho» 

06.09.2021 Consuelo Vélez 

Un modelo de Iglesia sinodal es lo que se espera para este tercer milenio, según las palabras del papa Francisco. Ya Vaticano II inició este proceso de transformación al definir la Iglesia como Pueblo de Dios en el que Jerarquía, laicado y vida religiosa son miembros plenos de la Iglesia por la dignidad que da el bautismo haciendo a todos, participes del sacerdocio, profetismo y realeza del mismo Jesucristo. A lo largo de estos más de cincuenta años -después de realizado el Concilio- no se ha podido consolidar tal modelo e, incluso se ha desvirtuado, con el clericalismoque tanto ha denunciado Francisco y que no parece fácil desmontarlo. Pero el papa sigue insistiendo, utilizando ahora este término -sinodalidad- que significa “caminar juntos”

La sinodalidad no es un mero sentimiento de estar todos reunidos. Como lo explicó la Comisión Teológica Internacional en su documento sobre “La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia” (2018) esta afecta a los sujetos, las estructuras, los procesos y los acontecimientos sinodales. Y aquí viene la dificultad de hacerlo realidad porque cambiarnos a nosotros mismos -los sujetos- supone demasiado desprendimiento y apertura; modificar -las estructuras- implica transformaciones reales que dan mucho miedo porque supone salir de esa zona de confort que ofrece una estructura ya consolidada y no digamos la dificultad que trae proponer -procesos y acontecimientos sinodales- que se realicen de manera diferente a lo que estábamos acostumbrados. 

Sinodalidad 

Superar la barrera de desigualdad que históricamente ha vivido la jerarquía y el laicado y que ha llevado a que no todos participen en los niveles de decisión eclesial, será una tarea muy ardua y difícil. Pero lo que más llama la atención o parece casi inconcebible es que en grupos de iglesia formados solo por laicado también se presente tanta resistencia a dar participación plena a todos los miembros que conforman aquellos grupos

Conozco algunas asociaciones de fieles laicos que, en sus orígenes, se constituyeron con diversos tipos de grupos: uno de ellos que centraliza las instancias de decisión y los otros que, compartiendo la misión, no participan en los niveles de gobierno. A lo largo de las últimas décadas se ha visto que un laicado activo -como se ha buscado vivir en el postconcilio- implicaba niveles de mayor participación de todos los miembros de cualquier grupo eclesial. Por eso, algunas de estas asociaciones han hecho procesos para dar mayor participación en los niveles de misión y de gobierno. 

Pero ante esa propuesta, se han levantado algunas voces invocando el carisma fundacional donde pareciera que el fundador o fundadora habría dispuesto esa jerarquía entre grupos como algo constitutivo y, por tanto, hacer cualquier cambio, sería atentar contra dicho carisma. Algunos procesos que llevaban un buen tiempo de reflexión y de puesta en práctica de un modelo mucho más sinodal se han parado por esas voces que no están dispuestas a cambiar. Valga este ejemplo para recordar que un carisma nace en el seno de la iglesia y tiene su vigencia en la medida que siga siendo significativo para los modelos eclesiales que los signos de los tiempos van configurando

Además, es importante saber que la tradición eclesial tiene tres funciones: (1) Función constructiva: es la forma fundacional en la que se sustenta y desarrolla un carisma. (2) Función de conservación: corresponde a la fidelidad de los seguidores para mantener la sustancia vital del carisma recibido (3) Función innovadora: que se refiere a la capacidad de apropiarse del carisma fundacional y, manteniendo la fidelidad, recrearlo en los nuevos contextos, de manera que responda verdaderamente a los desafíos de cada tiempo presente. 

Un carisma que no asume los modelos eclesiales que el espíritu va suscitando, no puede mantener su vitalidad y significado y es sensato preguntarse si tiene sentido seguir manteniéndolo

Muchas personas que apelan a la fidelidad carismática para no dejar que haya cambios, parecen olvidar, negar o no conocer la tercera función de toda tradición eclesial y, sobre todo, da la impresión de que divorcian el carisma del modelo de Iglesia que la actualidad reclama

Si es urgente que clero y laicado, caminen juntos, con más razón, es indispensable que todos los miembros de una asociación laical, por ejemplo, tengan voz y voto para dar testimonio de una iglesia capaz de bajar para que todos crezcan, de desprenderse para vivir el poder como servicio y no como honor, de mirar a la iglesia de los orígenes donde el ideal de “la mesa común” hizo posible vivir una fraternidad/sororidad, signo del Reino

En definitiva, toda la Iglesia ha de ponerse en camino para hacer posible un modelo de Iglesia sinodal. Como ya dije, está siendo muy difícil que la jerarquía dé un paso decisivo en ese sentido -ni siquiera el mismo papa Francisco ha logrado llevar a cabo la tan esperada reforma de la Curia-. Pero, ¿no podría el laicado empujar ese cambio? 

El Dicasterio para los laicos, la vida y la familia que coordina las asociaciones de fieles laicos decretó hace poco que “Todos los miembros “pleno iure” (pleno derecho) tendrán voz activa, directa o indirectamente en la constitución de las instancias que eligen al órgano central de gobierno a nivel internacional”. Ojalá que algunas asociaciones de fieles donde ese pleno derecho de todos sus miembros de participar en instancias de decisión y de gobierno no es una realidad, no se queden pensando y en el peor de los casos –argumentando desde el carisma fundacional– para resistirse a hacer visible una Iglesia sinodal que, en definitiva, si los fundadores o fundadoras hoy vivieran, seguramente no dudarían en acoger esta voz del Espíritu que clama al cielo por un cambio para que la Iglesia salga de su anquilosamiento y se disponga a ser signo creíble de un “caminar juntos” de hecho y de derecho 

José Arregui en el Congeso de Teología

José Arregi: «O Dios o el dinero. Contra el liberalismo en la óptica de Jesús» 

El sembrador

«Allá por el año 27 de nuestra era, en plena crisis de la sociedad judeo-palestinense, Jesús, dejando su familia y su casa, se hizo discípulo de Juan Bautista» 

«Se fue por los caminos y las aldeas de Galilea, anunciando: ‘Levantad la cabeza, se acerca vuestra liberación’ (Lc 21,28). Provocó, arriesgó y perdió… Su fracaso se convirtió en semilla y antorcha pascual» 

«Y aquí seguimos. Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero no para bien de todos, es decir,  no para bien. He ahí nuestro fracaso. Por ello precisamente, volvemos la mirada y acercamos el oído a Jesús» 

«La mirada de Jesús, su compasión sanadora y subversiva, su comensalía abierta, su denuncia de la iniquidad personal y sistémica, su fe en Dios o la bondad creadora, su esperanza activa nos siguen inspirando» 

05.09.2021 José Arregi 

Allá por el año 27 de nuestra era, en plena crisis de la sociedad judeo-palestinense, en un clima revolucionario, un joven artesano de Nazaret llamado Jesús, dejando su familia y su casa, se hizo discípulo de Juan Bautista, pero pronto se apartó también de éste, para seguir el fuego y la esperanza que le empujaban. Y se fue por los caminos y las aldeas de Galilea, anunciando: “Levantad la cabeza, se acerca vuestra liberación” (Lc 21,28). Provocó, arriesgó y perdió. Pero su fracaso, como el fracaso de todos los que pierden por dar, se convirtió en semilla y antorcha pascual, pues la vida que se da no muere

Y aquí seguimos. Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero no para bien de todos, es decir, no para bien. He ahí nuestro fracaso. Por ello precisamente, volvemos la mirada y acercamos el oído a Jesús. ¿Qué vio, anunció y denunció en los campos de Galilea, a la orilla de su lago o junto a los palacios imperiales de Jerusalén y en los atrios de su templo? ¿Qué enseñó sobre el “dinero injusto”, sobre el ídolo Mamón, sobre la codicia insaciable y asesina, sobre los intereses ilícitos, sobre lo “debido al César y a Dios”, sobre el perdón de las “deudas” de la tradición bíblica del Jubileo que, en la única oración que él nos enseñó, hemos convertido en perdón de supuestas “ofensas” a Dios? 

La mirada de Jesús, su compasión sanadora y subversiva, su comensalía abierta, su denuncia de la iniquidad personal y sistémica, su fe en Dios o la bondad creadora, su esperanza activa nos siguen inspirando. Su Aliento vital, Aliento universal, nos sigue animando, más allá de toda frontera y religión. 

La Buena Noticia del Dgo 23º-B

Curar nuestra sordera

Lectura del  evangelio según san Marcos (7,31-37): 
 
En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. 
Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá», esto es: «Ábrete.» 
Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.» 

Actualización de la Palabra 

Jesús cura a un sordomudo. Le abre los oídos y le suelta la lengua diciendo: “abrete”. 
Ya los profetas usaban la sordera como una metáfora para hablar de a cerrazón y la resistencia del pueblo a su Dios. 
Estas curaciones de sordos en el Evangelio pueden ser leídas como relatos de conversión, que nos invitan a dejarnos curar por Jesús de sorderas y resistencias que nos impiden escuchar su llamada al seguimiento. En los acontecimientos cuotidianos hemos de saber escuchar la voz de Dios y no hacernos los sordos ante la injusticia, el hambre y el dolor de los demás. ¿Cuáles son nuestras sorderas? ¿Cuáles son nuestros nuestros silencios? ¿Cómo pùede ayudarnos la Comunidad a abrir nuestros oídos y a soltar nuestra lengua?   
 

Effetá, ábrete! 

Danos oídos atentos Y lenguas desatadas. Que nadie deje de oír El clamor de los acallados Ni se quede sin palabras Ante tantos enmudecidos. Tímpanos que se conmuevan Para los que no oyen. Palabras vivas Para los que no hablan Micrófonos y altavoces Sin trabas ni filtros Para pronunciar la vida  y acogerla Que los sordos oigan Y los mudos hablen. Para el grito y la plegaria Para el canto y la alabanza Para la música y el silencio Para la lira y el viento Para escuchar y pronunciar Tus palabras aquí y ahora T´que haces oír a los sordos Y hablar a los mudos… Danos oídos atentos Y lenguas desatadas! Ulibarri Fl 

¿No necesitamos abrirnos a Jesús para dejarnos curar de nuestra sordera?

La escena es conocida. Le presentan a Jesús un sordo que, a consecuencia de su sordera, apenas puede hablar. Su vida es una desgracia. Solo se oye a sí mismo. No puede escuchar a sus familiares y vecinos. No puede conversar con sus amigos. Tampoco puede escuchar las parábolas de Jesús ni entender su mensaje. Vive encerrado en su propia soledad.

Jesús lo toma consigo y se concentra en su trabajo sanador. Introduce los dedos en sus oídos y trata de vencer esa resistencia que no le deja escuchar a nadie. Con su saliva humedece aquella lengua paralizada para dar fluidez a su palabra. No es fácil. El sordomudo no colabora, y Jesús hace un último esfuerzo. Respira profundamente, lanza un fuerte suspiro mirando al cielo en busca de la fuerza de Dios y, luego, grita al enfermo: «¡Ábrete!».

Aquel hombre sale de su aislamiento y, por vez primera, descubre lo que es vivir escuchando a los demás y conversando abiertamente con todos. La gente queda admirada: Jesús lo hace todo bien, como el Creador, «hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

No es casual que los evangelios narren tantas curaciones de ciegos y sordos. Estos relatos son una invitación a dejarse trabajar por Jesús para abrir bien los ojos y los oídos a su persona y su palabra. Unos discípulos «sordos» a su mensaje serán como «tartamudos» al anunciar el evangelio.

Vivir dentro de la Iglesia con mentalidad «abierta» o «cerrada» puede ser una cuestión de actitud mental o de posición práctica, fruto casi siempre de la propia estructura psicológica o de la formación recibida. Pero, cuando se trata de «abrirse» o «cerrarse» al evangelio, el asunto es de importancia decisiva.

Si vivimos sordos al mensaje de Jesús, si no entendemos su proyecto, si no captamos su amor a los que sufren, nos encerraremos en nuestros problemas y no escucharemos los de la gente. Pero entonces no sabremos anunciar la Buena Noticia de Jesús. Deformaremos su mensaje. A muchos se les hará difícil entender nuestro «evangelio». ¿No necesitamos abrirnos a Jesús para dejarnos curar de nuestra sordera?

J.A. Pagola