Benedicto XVI – Un Papa de la vieja cristiandad –

Por Leonardo Boff

Siempre que muere un Papa toda la comunidad eclesial y mundial se conmueve, pues ve en él el confirmador de la fe cristiana y el principio de unidad entre las varias iglesias locales. Pueden hacerse muchas interpretaciones de la vida y de los actos de un Pontífice. Haré una a partir de Brasil (de América Latina), seguramente parcial e incompleta.

Es importante constatar que en Europa viven solo el 23,18% de los católicos y en América Latina el 62%, el restante en África y Asia. La Iglesia Católica es una Iglesia del Segundo y del Tercer mundo. Probablemente los futuros Papas vendrán de esas Iglesias, llenas de vitalidad y con nuevos estilos de encarnar el mensaje cristiano en las culturas no occidentales.

Con referencia a Benedicto XVI conviene distinguir al teólogo Joseph Ratzinger del Pontífice Benedicto XVI.

El teólogo Joseph Alois Ratzinger fue un típico intelectual y teólogo centroeuropeo, brillante y erudito. No fue un creador, sino un eximio expositor de la teología oficial. Esto aparecía claramente en los varios diálogos públicos que mantuvo con ateos y agnósticos.

No introdujo visiones nuevas, pero dio otro lenguaje a las ya tradicionales, fundadas especialmente en San Agustín y San Buenaventura. Tal vez sea algo nuevo su propuesta de la Iglesia como un pequeño grupo altamente fiel y santo en “representación” de la totalidad. Para él no era importante el número de los fieles. Era suficiente el pequeño grupo altamente espiritual que está en lugar de todos. Sucede que dentro de ese grupo de puros y santos hubo pedófilos y personas envueltas en escándalos financieros, lo que desmoralizó su comprensión de representación.

Benedicto XVI alimentaba el sueño de recristianizar Europa bajo la hegemonía de la Iglesia Católica, un sueño considerado inviable porque la Europa de hoy, con tantas revoluciones que ha hecho y con la introducción de valores democráticos, no es la misma del imaginario de estilo medieval, con su síntesis entre fe y razón. Ese ideal no encontró resonancia por ser extemporáneo y raro.

Otra posición singular, objeto de una polémica interminable conmigo, que obtuvo resonancia en la Iglesia, fue la interpretación de que la “Iglesia Católica es la única Iglesia de Cristo”. Las discusiones conciliares y el espíritu ecuménico cambiaron “es” por “subsiste”. Se abría así un camino para que en otras Iglesias “subsistiese” también la Iglesia de Cristo. Ratzinger siempre afirmó que ese cambio era solo un sinónimo de “es”, lo que la investigación minuciosa de las actas teológicas del Concilio no confirmó. Pero siguió sustentando su tesis. Afirmó además que las otras Iglesias no son iglesias, sino que poseen solamente elementos eclesiales.

Llegó a afirmar, varias veces, que mi posición se había difundido entre los teólogos como algo común, lo que motivó nuevas críticas por parte del Papa. No obstante, se fue quedando aislado, pues había provocado gran decepción en las demás iglesias cristianas, como la luterana, la baptista, la presbiteriana y otras, por cerrar las puertas al diálogo ecuménico.

Entendió la Iglesia como una especie de castillo fortificado contra los errores de la modernidad, colocando la ortodoxia de la fe, ligada siempre a la verdad (su tonus firmus), como referencia principal. No obstante su carácter personal sobrio y cortés, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe se mostró extremadamente duro e implacable. Cerca de cien teólogas y teólogos, de los más preeminentes, fueron sentenciados o con la pérdida de la cátedra, o con la prohibición de enseñar y escribir teología o, como en mi caso, con “silencio obsequioso”.

Así, nombres notables de Europa como Hans Küng, Edward Schillebeeckx, Jacques Dupuis, B. Häring, J. M. Castillo entre otros. En América Latina, el fundador de la Teología de la Liberación, el peruano Gustavo Gutiérrez, el hispanoamericano Jon Sobrino, la teóloga Ivone Gebara, censurada, así como el autor de estas líneas.

 En Estados Unidos hubo otros, como Charles Curran y R. Haight. Hasta fueron prohibidos los libros de un teólogo indio ya fallecido, el padre Anthony de Mello, así como T. Balasurya de Sri Lanka que fue excomulgado.

Los/las teólogos/as de América Latina, decepcionados, nunca acabamos de comprender por qué prohibió la colección “Teología y Liberación”, de 53 volúmenes, que incluía a decenas de teólogos y teólogas (se publicaron unos 25 tomos), destinada a subsidiar los seminarios, las comunidades eclesiales de base y los grupos cristianos comprometidos con los derechos humanos. Era la primera vez que se producía una obra teológica de envergadura fuera de Europa, con resonancia mundial. Pero fue pronto abortada. El teólogo Joseph Ratzinger no se mostró amigo de los amigos de los pobres. Eso entrará negativamente en la historia de la teología.

Son muchos los teólogos que afirman que estaba obsesionado con relativismo y el marxismo, aunque este hubiese fracasado en la Unión Soviética. Publicó un documento sobre la teología de la Liberación, Libertatis nuntius (1984), lleno de advertencias pero sin una condena explícita. Otro documento posterior, Libertatis conscientia (1986), destaca los elementos positivos pero con demasiadas restricciones. Podemos decir que nunca entendió lo central de esa teología: la “opción por los pobres contra su pobreza y por su liberación”, que hacía de los pobres protagonistas de su liberación y no meros destinatarios de la caridad y del paternalismo. Esa era la visión tradicional y la del Papa Benedicto XVI. Sospechaba que había marxismo dentro de ese protagonismo de la fuerza histórica de los pobres.

Como Pontífice, Benedicto XVI inauguró el “Retorno a la Gran Disciplina”, con clara tendencia restauradora y conservadora, hasta el punto de reintroducir la misa en latín y de espaldas al pueblo. Causó extrañeza general en la propia Iglesia cuando en el año 2000 publicó el documento “Dominus Iesus”. En él reafirma la vieja doctrina medieval superada por el Concilio Vaticano II, según la cual “fuera de la Iglesia Católica no hay salvación”. Los no-cristianos corrían grave peligro. Nuevamente negó el calificativo de “iglesia” a las demás Iglesias, lo que provocó irritación general. Serían solamente comunidades eclesiales. Con toda su sagacidad polemizó con los musulmanes, con los evangélicos, con las mujeres y con el grupo integrista contrario al Vaticano II.

Su forma de conducir la Iglesia no mostraba el carisma, tan fuerte en Juan Pablo II. Se orientaba más por la ortodoxia y por el celo vigilante de las verdades de la fe que por la apertura al mundo y por una relación de ternura con el pueblo cristiano, como aparece fuertemente en el Papa Francisco.

Fue un genuino representante de la vieja cristiandad europea con su pompa y poder político-religioso. Desde la perspectiva de la nueva fase de la planetización, la cultura europea, rica en todos los campos, se ha encerrado en sí misma. Raramente se ha mostrado abierta a otras culturas como las antiguas de América Latina, África y Asia, lo cual se ha mostrado en el proceso de evangelización, que implicaba una occidentalización de la fe. Nunca se liberó de una cierta arrogancia de ser la mejor y en nombre de eso colonizó todo el mundo, tendencia aún no totalmente superada.

No obstante las limitaciones, por sus virtudes personales y por la humildad de haber renunciado al munus papal al haber llegado al límite de sus fuerzas, seguramente se contará entre los bienaventurados.


*Leonardo Boff, teólogo católico brasilero

El Papa viaja a las guerras de África central

El Papa Francisco

El Papa verá de cerca a partir de este martes el abismo de dos de los conflictos más olvidados y crueles del planeta. Francisco visitará dos naciones de África central, la República Democrática del Congo (RDC) y Sudán del Sur, países devastados por la violencia y las crisis humanitarias. Se tratará de un viaje de seis días en los que el jefe de la Iglesia católica tiene previstos encuentros con refugiados, desplazados, y personas en situación de pobreza y hambruna extrema.

El viaje llega precedido por algunas declaraciones contundentes de Francisco sobre las razones detrás de estos conflictos, que repetidas desde allí tal vez se oigan también en otras partes del planeta. La primera es la condena contra la industria de las armas, “que es de las más potentes”, como dijo en una entrevista de la semana pasada con un medio estadounidense. 

La idea del Papa sobre este asunto es clara. “El mundo está obsesionado por tener armas. Los países, hoy en día en vez de ensayar el arma del diálogo, de la comprensión, del negociado, vamos al arma de la prepotencia, de la guerra, es más a la mano”, afirmó Francisco, en diálogo con la agencia AP, en la que también criticó los expolios que sufre África por parte de las grandes potencias. 

Infierno en tierra

Los escenarios a los que Francisco acude —después de tener que postergar en julio el viaje por sus problemas de movilidad— son, en este sentido, unos de los más dramáticos que vive el mundo. Ambos países tienen conflictos en curso. En RDC, se han reactivados los enfrentamientos en el este del país entre el Ejército y las milicias que existen en la zona fronteriza con Ruanda. Por eso, Francisco ha tenido que renunciar a la programada etapa en Goma.

En Sudán del Sur, los ataques contra civiles a manos de bandas armadas en medio del recrudecimiento de la violencia en los estados de Jonglei y del Alto Nilo (fronterizo con Sudán y Etiopía), ya han provocado centenares de muertos. Por esto, más de 20.000 personas se han visto desplazadas por la violencia desde agosto, según uno de los últimos informes de la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

Las cifras sobre la crisis humanitaria son, de hecho, abrumadoras. En Sudán del Sur, un país de 11 millones de habitantes, hay un total de más de 2 millones de desplazados internos y más de 6 millones de hambrientos graves (en estado de inseguridad alimentaria aguda, en lenguaje técnico). En RDC, ha sido declarada una epidemia de cólera en la zona de Goma y el año pasado incluso el virus del Ébola volvió a asomarse en el este del país. Además, con el mundo mirando hacia otro lado, los fondos para la ayuda humanitaria que reciben las agencias de la ONU siguen siendo insuficientes. 

Católicos activos

Pero, en este escenario, generan gran expectativa las reuniones que Francisco tiene previstas en Khinsasa y en Yuba, la capital de RDC y de Sudán del Sur, con los fieles y sacerdotes locales. La razón es que, pese a todo, el catolicismo es aquí particularmente activo y los católicos son alrededor de la mitad de la población en los dos países, según estadísticas oficiales de la Iglesia.

Tanto es así que los católicos locales también participan en los debates más relevantes de las sociedades de ambos países. Además, en el caso de Sudán del Sur, también han participado en las negociaciones en 2018 para el llamado ‘Acuerdo Revitalizado de Resolución del Conflicto’, un pacto (en el que también colaboró la Asociación de Sant’Egidio) que, sin embargo, ha sido incumplido en muchas de sus partes y que el Gobierno de Yuba suspendió en noviembre pasado, supuestamente por la falta de acuerdo entre los partidos. 

Con ello, como suele hacer antes de sus viajes internacionales, el Papa acudió el lunes a la basílica de Santa María la Mayor, en Roma, para encomendar su viaje a la virgen. La apuesta de los analistas en temas de religión es que el Papa aproveche la ocasión para lanzar mensajes fuertes. La incógnita es si, al finalizar su viaje el 6 de febrero, estos llamamientos habrán llegado a todos.

Persecución religiosa en Nicaragua

Más sacerdotes exiliados y desterrados: la persecución religiosa de Ortega no cesa en Nicaragua

Monseñor Rodrigo Urbina

Historia de Wilfredo Miranda 

Monseñor Rodrigo Urbina llegó a tiempo al aeropuerto de Miami el viernes 27 de enero para tomar el avión que lo llevaría de regreso a Nicaragua, donde es párroco de la iglesia San Juan Bautista, un templo enclavado en el barrio indígena de Sutiaba en la ciudad de León. Todo marchaba bien hasta que los dependientes de la aerolínea le notificaron que las autoridades de su país, es decir el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, no habían permitido su ingreso. No pudo abordar y desde ese momento el religioso quedó desterrado, presa de una medida represiva que otros sacerdotes ya han experimentado en los últimos meses, en medio de la persecución religiosa que la pareja presidencial mantiene contra la Iglesia católica.

El destierro de monseñor Urbina ha sido confirmado por fuentes eclesiales, entre ellas el vicario general de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Carlos Avilés, una de las pocas voces pastorales que aún responde las consultas de los periodistas en un ambiente de terror para los religiosos católicos. Los párrocos sufren sistemático hostigamiento policial y judicial por criticar las violaciones a los derechos humanos por parte del oficialismo desde abril de 2018, cuando policías y paramilitares cometieron una matanza de más de 350 personas, el saldo más fatal de una represión muy variada y encarnizada.

El temor difícilmente se matiza en las iglesias y hasta en los seminarios. El pasado 29 de enero, durante la misa dominical, el Cardenal Leopoldo Brens dijo en el púlpito que “un grupo” de neocatecúmenos extranjeros recientemente ordenados sacerdotes pidieron regresar a sus países de origen. “El cardenal no tiene que decir las razones, pero evidentemente esos hermanos recién ordenados no quieren prestar servicios bajo estas circunstancias”, dijo una fuente católica que pide anonimato.

Ni la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) ni el Vaticano han dicho cuántos sacerdotes —como monseñor Urbina, quien tampoco ha respondido a las consultas de EL PAÍS— han sido desterrados. Mucho menos el número de párrocos que se han exiliado para escapar de la persecución religiosa. De acuerdo a un recuento hecho por EL PAÍS sobre los casos denunciados públicamente, hasta la fecha cinco sacerdotes han sido desterrados. Mientras que 10 religiosos (un obispo, ocho sacerdotes y un seminarista) han huido de Nicaragua. Sin embargo, defensores de derechos humanos y hasta el titular de la Diócesis de Danlí en Honduras, monseñor José Canales, creen que el número de sacerdotes y religiosos católicos es mayor.

En septiembre pasado, Canales le dijo al diario La Prensa —cuya redacción fue confiscada por los Ortega-Murillo— que ha tenido intercambios vía electrónica “con sacerdotes en situación de riesgo”. “Ellos me han hablado de otros compañeros y el cálculo que yo hago es que unos 50 sacerdotes están con la idea de salir de Nicaragua porque ya no soportan el acoso”, dijo. La mayoría, continuó el obispo de Danlí, piensan solicitar refugio en Costa Rica y Honduras.

En San José, la capital costarricense, el abogado Gonzalo Carrión dijo a El PAÍS que desde su organización, Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, dan acompañamiento a dos sacerdotes exiliados cuyos nombres se mantienen en reserva. “No te puedo hablar de una cifra, pero hay muchos casos que no se denuncian por temor”, afirma Carrión, también perseguido y exiliado.

“Vemos un desplazamiento forzado de sacerdotes y personas relacionadas a la Iglesia católica. Es la continuación de los crímenes de lesa humanidad en Nicaragua. Esto ha dado pie al estado de terror que se vive, perpetrado por un régimen totalitario que en 2022 aplicó cárcel a sacerdotes y privó de su libertad a un obispo”, agrega Carrión. “El año pasado Nicaragua vivió un desplazamiento forzado nunca visto; miles y miles de ciudadanos de todos los territorios que se han ido hacia Estados Unidos y Costa Rica, entre ellos personas que se declaran exiliados. Los sacerdotes no han escapado de esta tragedia”.

Un obispo enjuiciado

El caso de exilio forzado más conocido es el del obispo Silvio Baéz, quien se estableció en Miami desde abril de 2019. Pero ahora se suman otros, como el del padre Uriel Vallejos, quien solicitó refugio en Costa Rica, después de huir de la cacería que la policía inició contra la diócesis de Matagalpa y sus iglesias en agosto de 2022. En ese contexto de persecución fue capturado el obispo Rolando Álvarez, el integrante de mayor rango de la Iglesia católica que hasta ahora ha sido sometido a un juicio político por cometer los supuestos delitos de “menoscabo a la integridad nacional” y “propagación de noticias falsas”, mientras el régimen giró un oficio de captura contra Vallejos a la Interpol.

Álvarez es una de las voces destacadas de la Iglesia católica en Nicaragua, y azote moral contra el régimen sandinista. El prelado es mantenido bajo casa por cárcel y los Ortega-Murillo le ofrecen destierro a cambio de su libertad. Sin embargo, el obispo se ha negado rotundamente a irse de su patria, razón por la cual el juicio se ha alargado y continúa en el limbo. Semanas atrás, el presidente de la CEN, el obispo Carlos Herrera, reveló que la Santa Sede inició “conversaciones” con el régimen sandinista para abordar la situación del obispo de Matagalpa, pero por el momento no han trascendido más detalles. No obstante, las relaciones de Managua con el Vaticano están “en punto muerto” desde que el nuncio Monseñor Waldemar Stanislaw fue expulsado de Nicaragua en marzo de 2022.

El pasado 26 de enero, la justicia sandinista declaró “culpables” a cuatro sacerdotes, dos seminaristas y un laico que fueron apresados junto al obispo Álvarez. La Fiscalía pide una condena de 10 años de cárcel por el delito de “conspiración”. Mientras tanto, el acoso en las parroquias se mantiene. La abogada Marta Patricia Molina ha documentado desde 2018 al menos 396 ataques contra el catolicismo por parte del régimen, de los cuales 140 se han dado en el año 2022.

Los ataques registrados incluyen ofensas, profanaciones de templos, insultos y amenazas de muerte, ataques armados, encarcelamientos, prohibición del culto y actividades religiosas, a lo que se suma el exilio. “Obligar al destierro a cualquier persona es una grave vulneración de los derechos humanos. La Constitución Política de Nicaragua garantiza la entrada y salida de los nacionales libremente. Me encuentro realizando la tercera entrega de ‘Nicaragua:¿una iglesia perseguida?’, y es evidente que este año será más nefasto que el anterior. La dictadura no da tregua alguna a los religiosos”, dijo Molina a EL PAÍS.

La abogada alerta que el acoso continúa y se ha extendido contra los laicos y a aquellos que pertenecen a grupos parroquiales que viven en el interior del país. “Los policías les han detenido momentáneamente para preguntarles acerca de las actividades que ellos como laicos realizan”, denuncia Molina.

EL AUGE DE LA DERECHA RELIGIOSA

Cuatro grupos católicos dirigidos por españoles libran en la UE una cruzada contra el feminismo

  •  One of Us, Women of the World, Profesionales por la Ética y Enraizados, ‘lobbies’ con sede o líderes españoles, despliegan en Europa su lucha contra el aborto, la «ideología de género» y los derechos Lgtbi
  •  La estrategia permite a estas entidades acceder, lejos del foco nacional, a políticos de «gran influencia». Bruselas sirve como punto de encuentro para «crear redes», señala el investigador Felipe G. Santos
Manifestación contra el aborto convocada en Madrid en abril por la asociación Enraizados, que desarrolla actividad como lobby en la UE..
Manifestación contra el aborto convocada en Madrid en abril por la asociación Enraizados, que desarrolla actividad como lobby en la UE.. Europa Press

Ángel Munárriz

Una federación europea de organizaciones «provida». Una plataforma internacional contra el feminismo y por la mujer-madre. Una organización obsesionada con meter en las aulas el «pin parental». Otra inspirada por el ejemplo Isabel la Católica. One of Us, Women of the World, Profesionales por la Ética y Enraizados tienen mucho en común: su defensa de la llamada «familia natural» –es decir, del matrimonio heterosexual con hijos, lo «tradicional»–, su lucha por la financiación pública de la educación concertada católica –lo que llaman «libertad de educación«–, su reivindicación antifeminista del rol tradicional de la mujer, su beligerancia contra la izquierda…

Y dos rasgos más: uno, que son entidades registradas como lobbies en la UE, donde tratan de impulsar políticas en línea con su ideario ultracatólico; dos, que las organizaciones o bien son españolas o bien tienen como máximos responsables a figuras españolas del movimiento integrista.

El papel de estas cuatro organizaciones es indicativo de la ambición política del movimiento ultracatólico español, que tiene un creciente peso internacional y ha fijado sus ojos en las instituciones europeas. Felipe G. Santos, investigador postdoctoral de la Universidad de la Ciudad de Londres, explica por qué la UE es un escenario óptimo para el despliegue de este tipo de grupos: «A pesar de que la UE no tiene demasiadas competencias en temas de género y derechos de las mujeres, una práctica común entre los lobbies es intentar introducir sus temas en legislación que aparentemente no tiene mucho que ver con ello. Así, intentan limitar el apoyo a políticas de planificación familiar a través de las políticas de ayuda al desarrollo. Estas prácticas también se han hecho en la comisión de industria o de comercio internacional». Además, añade, la UE permite a este tipo de grupos «enterarse fácilmente de la evolución política en cada país en los temas que les interesan» e «incidir sobre ella, porque entre los eurodiputados hay mucha gente con gran influencia». La tercera ventaja de actuar en la UE es que permite «crear redes».

Santos y su colega Dorit Geva, catedrática del departamento de Sociología y Antropología de la Universidad Centroeuropea, ya alertaron en un reciente trabajo de las técnicas de penetración usadas por el movimiento contrario al feminismo y los derechos Lgbti en la Eurocámara. En su investigación analizaron el papel de 39 grupos, entre ellos One of Us y Profesionales por la Ética. «Los lobbies están ganando peso en la UE. Bruselas es la segunda ciudad en la que se destina más dinero a la incidencia política, después de Washington. Y dentro de esta tónica general, los lobbies ultras también están creciendo de manera considerable, gracias a toda la financiación que reciben tanto desde Rusia como desde EEUU. Desde 2013, los lobbies ultracatólicos no han parado de crecer tanto en número como en tamaño y profesionalidad», afirma Santos en una consideración general, no referida específicamente a los cuatro grupos que detalla este artículo.

infoLibre preguntó a las cuatro entidades por escrito detalles sobre actividad en la UE. Sólo respondió Profesionales por la Ética, que explicó que su actividad en Bruselas es «mínima» y tiene un coste de unos 3.000 euros anuales. «En estos años hemos mantenido relación con diversas asociaciones internacionales de perfil parecido al nuestro», señala la organización, que afirma que no ha celebrado reuniones con eurodiputados.

La federación europea que lidera Mayor Oreja

De las cuatro citadas, la organización con más peso político es One of Us, una federación europea de entidades «provida» –contra el aborto y la eutanasia–, a favor de la familia tradicional, contra la educación sexual y contra el reconocimiento de derechos de las personas Lgtbi. La integran un total de 48 entidades de 20 países europeos. España es el país que más aporta, un total de 17, entre ellas faros del activismo católico derechista como la Fundación Familia y Dignidad Humana –donde coinciden cargos del PP y Vox en rechazo del aborto incluso si hay violación–, Hazte Oír –con acreditadas conexiones con la órbita del Kremlin–, Valores y Sociedad –presidida por el exministro de Interior español Jaime Mayor Oreja–, Profesionales por la Ética –próxima a Hazte Oír y Abogados Cristianos–, Foro de la Familia y Red Madre –dos clásicos del movimiento provida–.

Figura como presidente de One of Us el propio Mayor Oreja, que junto a Ignacio Arsuaga –Hazte Oír-Citizen Go– es reconocido como una de las voces más autorizadas del movimiento católico radical a nivel internacional. Organización defensora del modelo político y social de Viktor Orbán en Hungría, One of Us tiene una firme vocación de influencia en la UE. Su propia sede está en Bélgica, concretamente en la localidad de Saint Ghislain. No obstante, su oficina de relaciones con la UE tiene domicilio en la madrileña calle Montalbán. La persona jurídicamente responsable de la entidad es también española: Ana del Pino, coordinadora de One of Us, responsable de las relaciones con la UE.

One of Us dedica ocho personas a actividades de presión ante las instituciones europeas, según figura en el registro. Allí señala que su «misión» es la defensa de «cada vida humana desde la concepción a la muerte natural». La entidad, que figura inscrita como lobby desde julio de este año aunque recoge actividades anteriores, señala como políticas objeto de seguimiento aquellas que pretenden la «legalización del aborto», así como las que implican la «experimentación» con células humanas. One of Us celebró en Bruselas en mayo una «convención por el futuro de Europa» centrada en el rechazo al aborto. También participó en un foro en Madrid en diciembre de 2021 organizado por Vox y el grupo de Conservadores y Reformistas, al que pertenece el partido de Santiago Abascal. One of Us se ha movilizado contra el llamado «informe Matic», que pretende garantizar el derecho al aborto. El lobby de Mayor Oreja colabora con la Comece, el grupo de presión de las diócesis europeas, al que la Conferencia Episcopal Española dedicó 130.000 euros en 2021. Ambos incluyen en sus acciones de lobby las reuniones con eurodiputados.

No se trata del único empeño organizativo de Mayor Oreja. Si One of Us es su iniciativa para cohesionar el movimiento «provida» y contra la «ideología de género» a escala europea, en Political Network for Values –donde es presidente de honor– se entrelazan políticos conservadores europeos con americanos del norte y el sur, compartiendo apoyo a las políticas de Orbán y de los Estados republicanos de EEUU. Por último, NEOS, también apadrinada por Mayor Oreja, intenta convertirse en un referente conservador en España, dotando de cohesión organizativa y discursiva al movimiento.

«Esposa y madre» es «lo que me define»

Con sede en Pozuelo de Alarcón, habitual de los listados de municipios más ricos de España, Women of the World (WoW) es una plataforma internacional de organizaciones que reivindican el rol tradicional de la mujer, oponiéndose a lo que llaman «feminismo radical». Se presenta como una red apoyada por 146 ONG de 47 países, que suscriben una declaración según la cual «en los países occidentales las mujeres son hoy discriminadas por su maternidad». Las organizaciones fundadoras son la española Profesionales por la Ética, la belga Woman Attitude y la francesa Femina Europa. Entre las asociadas está Citizen Go, rama internacional de Hazte Oír.

La coordinadora general y máxima responsable de WoW es Leonor Tamayo, que se presenta como «esposa y madre de diez hijos». «Eso es lo que realmente me define», dice. Se trata de una figura ya clásica del activismo católico español, donde lleva dando que hablar al menos desde 2007. Entonces tanto ella como su marido presentaron en el colegio de sus hijos, un concertado en Pozuelo, una declaración de objeción de conciencia contra la asignatura Educación para la Ciudadanía. «La muestra de lo que va a ser la Educación para la Ciudadanía es que las organizaciones de homosexuales […] acaban de recordar que esta materia escolar es importante como avance […]», alegaba para justificar su insumisión. Tamayo fue en 2015 la anfitriona de un significativo homenaje: el brindado por Profesionales por la Ética, organización de la que proviene, a los diputados más antiabortistas del PP, enfrentados con Mariano Rajoy. Allí estaba la diputada del PP Lourdes Méndez, hoy en el Congreso con Vox y el miembro del partido con mayor peso en el lobby ultracatólico. Acudieron a aquel homenaje figuras hoy destacadas de Vox –entonces un partido marginal– como Santiago Abascal, Iván Espinosa de los Monteros y Rocío Monasterio.

La coordinadora general de WoW es tanto la persona jurídicamente responsable de la organización como la encargada de las relaciones con la UE, en cuyo registro de transparencia figura desde 2018. WoW, que dedica cuatro personas a tareas de lobby, se presenta en el registro de la UE como «la voz de las mujeres que hablan en términos de mujer». Su misión: «Evitar que desde las instituciones y organismos internacionales, o desde los gobiernos nacionales, se promulguen leyes o resoluciones que ignoren, anulen o desprecien la identidad femenina, el valor y la dignidad de la maternidad, o la dedicación prioritaria a la familia». También «devolverle a la mujer su verdadera y completa identidad, en complementariedad con el hombre». La entidad se declara con «interés» en iniciativas de la UE como el «compromiso estratégico para la igualdad entre mujeres y hombres 2016-2019» o «plan de acción de género 2016-2020». Entre sus actividades cubiertas por el registro de la UE figuran un «informe sobre mobbing maternal o el «proyecto 1.000 maneras de ser mujer».

Un ariete por el «pin parental»

Profesionales por la Ética, además de pertenecer a Women of the World, es una organización registrada por sí misma como lobby en la UE desde 2014. Nacida en 1992 tras la IV Jornada Mundial de la Juventud en Czestochowa (Polonia), bajo la inspiración de Juan Pablo II, tiene entre sus fines combatir «la cultura de la muerte y la ideología de género». Es una de las organizaciones que más ha empujado para convertir el «pin parental» en un ariete de Vox. Ha estado vinculada a Profesionales por la Ética Alicia Rubio, diputada de Vox en la Asamblea de Madrid.

Con sede –también– en Pozuelo, el presidente de Profesionales es el consultor Miguel Gómez de Agüero, que a su vez es la persona jurídicamente responsable de la entidad y su encargado de relaciones con la UE. La entidad, con dos personas dedicadas a trabajos de presión e influencia en la UE, se declara interesada en las políticas que tengan relación con los siguientes temas: «derecho a la vida, derechos de la familia, libertad de educación, protección del menor, libertad y objeción de conciencia profesional«. Dentro de sus actividades como lobby ante la UE registra una campaña «contra las leyes autonómicas sobre la igualdad y no discriminación de LGTB», divulgación a favor del «pin parental» o «concienciación sobre la eutanasia».

Contra la ofensa religiosa

Enraizados es una organización próxima a Hazte Oír, Profesionales por la Ética y la Asociación Española de Abogados Cristianos. Se trata de uno de los terminales más activos del movimiento, integrado tanto en Women of the World como en las plataformas Pin Parental y Los 7.000, esta última contra la eutanasia.

Su afán principal es defender los símbolos religiosos de toda ofensa, lo que ha llevado a Enraizados a denunciar a las activistas de Femen por su irrupción sin camiseta en una marcha católica, a recoger firmas contra la colocación de la conocida como «estatua del diablillo», en Segovia, y a lanzar campañas contra la exhumación de Franco, contra la posible expulsión de los monjes benedictinos del Valle de los Caídos y contra el hipotético derribo de su gigantesca cruz. He aquí otras campañas de Enraizados. «Firma: Metro de Madrid dará pases gratuitos a transexuales. ¿Por qué a ti y a mí no?». «Defiende la libertad religiosa y de expresión ante los ataques injustificados y totalitarios al obispo de Granada por publicar Cásate y sé sumisa». «PSOE y Podemos quitan la Misa de TVE. Pide al Defensor del Pueblo que defienda a los católicos».

Enraizados se declara inspirada por el legado de Isabel La Católica, cuya «reivindicación» es «la mejor forma de iluminar algunos de los principales problemas a los que nos enfrentamos». ¿Por qué? «En Isabel encontramos un ejemplo práctico del papel de la mujer, esposa, madre, trabajadora (como Reina)». La asociación imparte cursos de «doctrina social de la Iglesia» y «matrimonio, sexualidad y familia», porque «llegó la hora de devolverle a la sexualidad su contexto: ¡el del amor fiel y comprometido!». Al activismo contra el aborto y la eutanasia, contra el «lobby gay» y el «adoctrinamiento» en las aulas, Enraizados suma la glorificación del pasado español.

Con sede en Madrid, Enraizados está inscrita como lobby en la UE desde 2017. Su presidente es José Castro, jurídicamente responsable de la organización ante la UE ¿En qué políticas se interesa? En las que tienen que ver con la «libertad religiosa» en España y China, con la «migración», con la «solidaridad e integración de los refugiados», con la «libertad de educación», con la «defensa de los cuidados paliativos frente a la eutanasia», con la «defensa de la familia» y con la «protección de toda vida humana». Dentro de actividad como lobby, a las que dedica una persona, Enraizados ha desarrollado acciones como «peticiones por la defensa de la libertad religiosa, la libertad de educación y la defensa de la vida», la publicación del libro Hogares de amor y perdón y un estudio sobre «cristianofobia en Nigeria».

Encuentro Continental de sacerdotes Misioneros de la OSCHA en Lima

«Id al mundo entero» (Mc 16,15)

Treinta años después del Encuentro Continental de la OCSHA celebrado en Santo Domingo, nos hemos reunidos 30 sacerdotes y 4 obispos de la OCSHA en Lima (Perú), procedentes de Perú, Argentina, Dominicana, Nicaragua, Honduras, Ecuador, Estados Unidos y España

Se desarrolló del 23 al 27 de enero de 2023, acompañados por el Obispo de Córdoba, D. Demetrio Fernández González, y D. José María Calderón Castro, secretario de la Comisión Episcopal de Misiones de la Conferencia Episcopal Española

A modo de memoria agradecida, compartimos la crónica de lo vivido en estos días de fraternidad como una gracia de Dios, aun en medio de la difícil coyuntura sociopolítica que vive el Perú en estas últimas semanas.

Precisamente, sobre la situación del Perú se reflexionó el segundo día ayudados por el Dr. Luis Solari y la Hna. Birgit Weiler 

Por César Luis Caro

Treinta años después del Encuentro Continental de la OCSHA celebrado en Santo Domingo con ocasión del quinto centenario de la Evangelización de América, nos hemos reunidos 30 sacerdotes y 4 obispos de la OCSHA en Lima (Perú), procedentes de Perú, Argentina, Dominicana, Nicaragua, Honduras, Ecuador, Estados Unidos y España, del 23 al 27 de enero de 2023, acompañados por el Obispo de Córdoba, D. Demetrio Fernández González, y D. José María Calderón Castro, secretario de la Comisión Episcopal de Misiones de la Conferencia Episcopal Española.

A modo de memoria agradecida, compartimos la crónica de lo vivido en estos días de fraternidad como una gracia de Dios, aun en medio de la difícil coyuntura sociopolítica que vive el Perú en estas últimas semanas. Precisamente, sobre la situación del Perú se reflexionó el segundo día ayudados por el Dr. Luis Solari y la Hna. Birgit Weiler, quienes nos presentaron la realidad sociopolítica y los desafíos pastorales de la Iglesia en el Perú.

Por la tarde, pudimos compartir las vivencias personales y pastorales de cada uno de los sacerdotes durante la pandemia por el covid-19. Constatamos que el trabajo de los presbíteros españoles ha sido impresionante en el acompañamiento material, humano y espiritual de las comunidades durante el tiempo de pandemia. En la noche, se proyectó el documental “España, la primera globalización”.

En el tercer día, pudimos encontrarnos con el Arzobispo de Lima, Mons. Carlos Castillo, en el Palacio Episcopal y visitamos el monasterio de Santo Domingo para venerar a Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres y San Juan Macías, así como el santuario de las Nazarenas, para rezar ante el imagen del Señor de los Milagros. Por la noche, Mons. Rafael Cob nos presentó el caminar de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), la Conferencia Eclesial Amazónica (CEAMA) y las conclusiones del Sínodo Amazónico y la exhortación Querida Amazonía.

En el cuarto día, el P. Isidro Sala nos dirigió la mañana de retiro donde nos recordó la gracia recibida de ser sacerdotes discípulos y misioneros. Por la tarde, a los sacerdotes de la OCSHA se unieron otros sacerdotes del IEME, religiosos, laicas y laicos españoles que están de misión en Perú. Tras saludar y dar la bienvenida, D. Demetrio Fernández invitó a todos a conocer la situación actual de la Iglesia en España a través del Instrumento de trabajo pastoral “El Dios fiel mantiene su alianza”. Posteriormente, durante el diálogo abierto se reflexionaron distintos puntos e interesantes propuestas, las cuales recogemos a continuación:

Los obispos españoles presentes en el Perú, Argentina y Ecuador mostraron su preocupación por la escasez de sacerdotes en sus respectivas jurisdicciones y solicitaron más misioneros, sacerdotes y laicos, para atender los puestos de misión vacantes.

Ante la dificultad de la misión ad gentes, se vio la conveniencia de formar equipos misioneros de sacerdotes, españoles o nativos, de una o varias diócesis de origen, incluso intercongregacionales o con laicos. Para evitar la soledad y otros problemas, conviene ser enviados, como hizo Jesús, “de dos en dos” como mínimo.

Algunos de los presentes compartieron, y se valoraron como muy positivas, las experiencias misioneras temporales de seminaristas, sacerdotes y laicos españoles en Latinoamérica, las cuales conviene seguir promoviendo, pero con la adecuada preparación, para que su paso por la misión resulte significativo y eficaz.

Se considera necesario mejorar la animación misionera para la misión ad gentes en las diócesis españolas, especialmente en los seminarios y en los presbiterios diocesanos, y dar facilidades para aquellos sacerdotes que tienen inquietudes misioneras. Para ello, se podrían priorizar y seleccionar algunos destinos de misión, formando equipos misioneros de diferentes diócesis a través de la OCSHA para hacer sostenible la misión en

Desde nuestra experiencia misionera, reconocemos con gratitud que ser sacerdotes misioneros es un don precioso que hemos recibido del Señor y, por eso hemos de seguir orando e invitando, con nuestro testimonio personal, a que también otros presbíteros de nuestras diócesis de origen puedan descubrir la llamada del Señor a la misión ad gentes.

En el quinto y último día, tras la presentación de la vida de la OCSHA y de la ONG Misión América, a cargo de D. José María Calderón, el Nuncio Apostólico del Perú, Mons. Paolo Rocco Gualtieri mantuvo un breve reunión con los participantes, presidió la Eucaristía final y así se dio clausura al Encuentro Continental de la OCSHA 2023.

Agradecemos sinceramente la dedicación y el buen trabajo realizado por el responsable de la OCSHA en Perú, D. Gustavo Molina, y la acogida de las hermanas religiosas en la Casa de Espiritualidad San José de Cluny, despidiéndonos hasta el próximo Encuentro Continental de la OCSHA que será, Dios mediante, en Santo Domingo en el año 2025.

Benedicto XVI y los obispos españoles

Obispos españoles

Ratzinger impulsó, con Juan Pablo II, cinco líneas de fuerza que también marcan su papado. Y, por supuesto, el episcopado y la Iglesia española de los últimos decenios

El resultado va a ser, un pontificado y un episcopado español abonados a una lectura preconciliar e involutiva del Vaticano II -de puertas adentro- y a una restauración -de puertas afuera- presidida por la reimplantación de una sociedad neocristiana, en nombre de la Verdad, y con olvido de una consensuada convivencia entre diferentes, a la vez, empática y crítica

Por Jesús Martínez Gordo

Si bien es cierto que, entre los obispos españoles en activo existen diferentes sensibilidades, no lo es menos que hay una dominante, en total sintonía con la lectura involutiva que se empieza a realizar del Vaticano II en el pontificado del Papa Juan Pablo II, con la ayuda inestimable de J. Ratzinger, futuro Benedicto XVI: desde la finalización del concilio -se le oía decir entonces y, luego, a lo largo de su pontificado (2005-2013)- estamos asistiendo a una rápida secularización o solapamiento del misterio de Dios en la sociedad y a la mundanización de la Iglesia, sin que los obispos, los cristianos y las comunidades estén afrontando tales hechos con la lucidez y el coraje requeridos.

Repasando este diagnóstico, se confirma -como ya denunciaron los críticos en su día- que se trata de un análisis al servicio, en primer lugar, de una forma de papado, gobierno eclesial y magisterio teológicamente superada en el Vaticano II, es decir, involutiva. Y, en segundo lugar, por dar alas a un modo de presencia en la sociedad -que tutelar- es más propio de un régimen de neocristiandad y restauracionista que de un tiempo secular y aconfesional o laico como el nuestro, al menos en Europa occidental. No extraña, por ello, que impulsara, con Juan Pablo II, cinco líneas de fuerza que tambien marcan su papado. Y, por supuesto, el episcopado y la Iglesia española de los últimos decenios.

Según la primera de ellas, urge reafirmar la centralidad del primado del sucesor de Pedro -y de su Curia- frente a la conciliar doctrina de la colegialidad o co-gobernanza episcopal. Esta apuesta acabará recuperando un papado y una curia marcadamente centralistas que, ya incubados en el pontificado de Pablo VI, alcanzan su pleno desarrollo en los de Juan Pablo II y en el suyo. De acuerdo con la segunda de las apuestas, hay que contar con un nuevo Código de Derecho Canónico que corrija algunos de los “errores” interpretativos a los que se viene prestando el Vaticano II y que, a la vez, salga al paso de los vacíos dejados por los padres conciliares. La tercera pasa por promover, en coherencia con tal reafirmación del centro eclesial, obispos que, de hecho, sean más delegados o vicarios del Papa que sucesores de los apóstoles, “casados” con sus respectivas diócesis.

Por la cuarta de las apuestas, se busca contar con correas de transmisión que, relegando a otros colectivos más comprometidos en la promoción de la justicia y liberación de los últimos del mundo, sintonicen con el nuevo modelo de Iglesia que se está impulsando. Es la tarea que se asigna a los llamados “nuevos movimientos” y en la que éstos se van a implicar gustosamente. Y, para acabar, defender, en relación con la sociedad civil, la Verdad que -entregada por Dios en Jesús y transmitida a las generaciones posteriores -gracias al cauce de la tradición viva de la Iglesia- es autentificada por los obispos, presididos por el sucesor de Pedro.

El resultado va a ser, un pontificado y un episcopado español abonados a una lectura preconciliar e involutiva del Vaticano II -de puertas adentro- y a una restauración -de puertas afuera- presidida por la reimplantación de una sociedad neocristiana, en nombre de la Verdad, y con olvido de una consensuada convivencia entre diferentes, a la vez, empática y crítica. Poco o nada que ver con lo aprobado en el Concilio. Y mucho que ver con la llegada del cardenal Angel Suquía a la presidencia de la Conferencia Episcopal Española (1987). Desde entonces, se puede aplicar, a los obispos nombrados -e, incluso, a los elegidos en nuestros días- lo que en su día dijo el cardenal V. Tarancón, refiriéndose a algunos de sus compañeros de aquellos años: padecen torticolis de tanto mirar al Vaticano.

Obispos españoles

El éxito de este modelo de obispos en España es perceptible tanto en la forma de gobernar sus respectivas diócesis, como, de manera particular, en los diferentes diagnósticos -teológicos y sociales- y planes de acción pastoral que vienen promoviendo desde que son una mayoría aplastante. La lectura detenida de los mismos -imposible de explicitar en esta ocasión- permite percatarse de lo extendidas que se encuentran las cinco apuestas reseñadas más arriba como líneas de fuerza, tambien, del pontificado de Benedicto XVI.

Afortunadamente, el Papa “venido del fin del mundo” quiere leer el Vaticano II a partir de lo aprobado por la mayoría y mantener una relación adulta con la sociedad civil, sin falsos tutelajes. Pero se encuentra con un episcopado -en este caso, el español, aunque no solo- nombrado para otra tarea que poco o nada tiene que ver con lo que, por fidelidad a dicho Vaticano II, él propone. Se trata de un episcopado que, pillado con el pie cambiado, prefiere callar, mirar a otro lado o hacer lo imprescindible para no desentonar y, sobre todo, esperar a un nuevo tiempo.

Se trata de un episcopado que, pillado con el pie cambiado, prefiere callar, mirar a otro lado o hacer lo imprescindible para no desentonar y, sobre todo, esperar a un nuevo tiempo

Disfruta, hermano J. Ratzinger – Benedicto XVI, de la Vida en plenitud, otro de “los mil nombres” de lo que decimos cuando decimos “Dios”. Somos muchos los que experimentamos y sabemos contigo que nuestra existencia es un murmullo, un chispazo o un finito y limitado destello de dicha Vida. El Nazareno -de quien tanto hablaste y a quien seguimos- nos confirma en la bondad, verdad y belleza de dicha convicción, indicándonos, además, cómo vivir nuestra existencia -con sus claroscuros- como una anticipación de tal Vida en plenitud. Gracias por lo que pueda corresponderte en esta esperanzada convicción.

El Papa en El Congo y en Sudán

El papa viaja a la República Democrática del Congo y a Sudán del Sur para impulsar la paz y dar dignidad

Historia de Agencia EFE 

Ciudad del Vaticano, 30 ene (EFE).- El papa Francisco viaja desde mañana y hasta el 6 de febrero a la República Democrática del Congo (RDC) y a Sudán del Sur en un intento de impulsar la paz en dos países destrozados por la guerra civil y cuyos pueblos esperan que esa importante visita les otorgue «la dignidad» de formar parte del mundo.

El papa viaja a la República Democrática del Congo y a Sudán del Sur para impulsar la paz y dar dignidad© Proporcionado por Agencia EFE

Después de tener que aplazar el viaje previsto en julio por sus problemas de movilidad, Francisco prometió que iría, como recordó este domingo, a «República Democrática del Congo, desgarrada por enfrentamientos armados y explotación» y a «Sudán del Sur, destrozado por años de guerra que han obligado a tantas personas a vivir desplazadas y en condiciones de gran penuria».

La religiosa y teóloga congoleña Rita Mboshu Kongo, que acompañará a Francisco en este viaje, destaca a EFE «el impacto social y político» que tendrá la visita a la RDC: «No hablará sólo a los católicos, a los creyentes, sino que a toda la humanidad, a la gente de buena voluntad».

«La situación social en la RDC deja mucho que desear. Basta pensar en la agresión y explotación de la que son víctimas niños, mujeres, jóvenes y ancianos inocentes. Las potencias internacionales que buscan materias primas que llenan el subsuelo congoleño no hacen más que fomentar las guerras que cada día causan víctimas», explica sor Rita.

La población «espera del papa apoyo, aliento y acompañamiento espiritual, que tendrán un fuerte impacto social».

Francisco llega a la RDC cuando se ha recrudecido la violencia en el este del país entre el ejercito y las milicias que existen en la zona fronteriza con Ruanda y por ello ha tenido que renunciar a la prevista etapa en Goma.

Más de 200 civiles han muerto en las últimas seis semanas en la región de Ituri y al menos 52.000 personas han huido, que se suman a los más de 1,5 millones de desplazados en la provincia, según Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

En un encuentro con los medios, el obispo de Luiza, Félicien Mwanama Galumbulula, expresó su preocupación porque los últimos atentados han sido contra objetivos religiosos, como el más reciente, contra una iglesia pentecostal en Kasindi (noreste), y destacó que la RDC es uno de los ejemplos «de la Tercera Guerra Mundial a trozos de la que habla el papa».

También viaja a Sudán del Sur, un país escindido del resto de Sudán en 2011, que ningún pontífice ha visitado y al que Francisco quería ir desde 2018, cuando se le invitó después de que se firmase en Roma un esperanzador acuerdo de paz con la colaboración del movimiento católico Comunidad de San Egidio.

«La visita del papa reforzará las iglesias locales que tanto hacen por el país y apoyará al pueblo sursudanés que espera mucho de esta visita y también habrá un mensaje político, el de sostener el proceso de paz», asegura el secretario general de San Egidio, Paolo Impagliazzo.

En su visita «histórica» a Sudán del Sur, según Impagliazzo, viajará con el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el moderador de la Iglesia de Escocia, Jim Wallace, pues el país cuenta con una importante presencia de anglicanos.

En abril de 2019, los tres líderes religiosos convocaron un retiro espiritual en el Vaticano para ayudar al proceso de paz en Sudán del Sur y durante esa iniciativa, en un gesto de humildad que conmovió al mundo, Francisco se arrodilló y besó los pies del presidente sursudanés, Salva Kiir Mayardit, y del opositor Riek Macharel, e instó a los dos líderes enfrentados a proceder con el acuerdo de paz firmado el año anterior.

El responsable de San Egidio explica que el acuerdo «avanza, pero dolorosamente de manera muy lenta» y por ello «todos esperan una palabra que anime a continuar a trabajar por la paz, y por la reducción de la violencia»

«La sociedad civil espera con alegría esta visita y hay una gran expectativa también entre la clase dirigente. Pero es sobre todo la gente común la que vé este viaje como un momento en el que se les tratará con dignidad», añade Impagliazzo, «algo fundamental en un país que ha vivido grandes dificultades, considerado muy problemático, incluso un paria por la comunidad internacional».

La visita del papa «les pone en el centro de la Historia, les da dignidad y esto les hace sentirse muy orgullosos».

Según recordó el Programa Mundial de Alimentos de la ONU en una sesión informativa con motivo del viaje, dos tercios de la población (7,76 millones de personas) sufren inseguridad alimentaria grave y otros 2,9 millones de personas se encuentran al borde de la inanición, incapaces de encontrar alimentos suficientes para ellos y sus familias. Y hay más de 2 millones de desplazados en todo el país debido a los conflictos de los últimos años.

«Hay que ir a estos países. Y el papa va porque no quiere ser uno de los que miran hacia otro lado. Hay gente que sufre y tiene que ser ayudada, también empujando a la clase dirigente a encontrar un modo para convivir en paz», subraya el secretario general de San Egidio.

Por Cristina Cabrejas

Benedicto XVI: el destino del Papa maestro

Hay frases que pueden marcar o al menos definir un destino. “Creo que, puesto que Dios hizo un Papa maestro, quiso precisamente que este aspecto de la reflexión, y de manera especial la lucha por la unidad de la fe y la razón, pasara a primer plano”. Son palabras pronunciadas por Benedicto XVI en 2010, en el libro de entrevistas A luz do mundo . Había llegado al pontificado, tras pasar muchos años como presidente de la Comisión de Fe y siendo claramente la cabeza teológica de Juan Pablo II ., el Papa más «político», con quien durante unos treinta años había promovido, sin concesiones, una exigente reagrupación doctrinal de la Iglesia. La redacción del Catecismo de la Iglesia Católica, cuidadosamente supervisada por él, fue la ideología que, declarada de autoridad pontificia, pretendió imponer como norma y criterio para la catequesis e incluso para la teología.

 De hecho, el prestigio de un profesor alemán, junto con una rica trayectoria de publicaciones teológicas, lograron introducir en el ambiente un sentido de dignidad cultural para el anuncio de la fe cristiana. Respondía así a una necesidad global de actualización, que el Concilio Vaticano II había reconocido y proclamado solemnemente. Era urgente tras la severa crisis de la Ilustración, que puso en crisis el papel destacado con el que el cristianismo había marcado la cultura occidental durante un milenio y medio y desde entonces, en buena medida, también la del mundo.

Él, no sólo por formación, sino por haber participado personalmente en el Consejo, parecía bien preparado para emprender la alta tarea. Y decidió afrontarlo, continuando, con otro estilo pero con la misma actitud de cierto mesianismo salvador, el camino ya emprendido junto al anterior Papa, Juan Pablo II. Pero sucede que, llegados a este punto, todo parece confirmar lo que gran parte de los teólogos han denunciado desde el principio. El Concilio había abierto las puertas a una revolución evangélica, y lo que estos dos Papas pretendían imponer era una renovación del compromiso, con arreglos de forma y acomodación de estilo, que al final no hacían más que apuntalar el mismo viejo edificio. Se procedió a través de una hermenéutica restauradora del mensaje conciliar, con el fortalecimiento de la autoridad central,

Si Juan Pablo II insistió sobre todo en la disciplina de un gobernante fuerte y experimentado, Benedicto XVI se centró en la teología. Publicó, siguiendo también el estilo del anterior, algunos documentos excelentes, como Deus caritas est (Dios es amor ), Spe salvi (Salvados por la esperanza ) y Caritas in veritate La caridad en la verdad ), que fueron luminosos y esperanzadores . , pues se centraron en los anuncios centrales de la fe, evitando los temas colaterales y discutibles.

Pero, en cuanto a los esfuerzos relacionados con una actualización teológica sustantiva, traicionó su interpretación del servicio papal, considerándose a sí mismo como un «papa maestro»: pensó que su autoridad pastoral como anunciador de la fe y animador de vida en un sentido evangélico, lo invistió también con el poder de controlar el «servicio teológico». Convirtió su teología en un modelo de teología. En consecuencia, prosiguió, reforzando con nueva autoridad papal, el control autoritario que había ejercido como prefecto de la doctrina de la fe. Las censuras, los procedimientos y las exclusiones de lo que sonaba a renovación fundamental se multiplicaron, imponiendo los textos de los representantes de la restauración teológica en la enseñanza más o menos oficial. Simplificando: Hans Urs von Balthasar contra Karl Rahner.

Sobre el segundo, incluso dijo: “Trabajando con él, me di cuenta de que Rahner y yo, a pesar de estar de acuerdo en muchos puntos y en múltiples aspiraciones, vivíamos desde el punto de vista teológico en dos planetas diferentes”. Ahí mismo y también simplificando, aparece un síntoma que, permítanme la opinión, es todo un diagnóstico: el teólogo Ratzinger está muy lejos de la creatividad y profundidad del teólogo Rahner. No supo reconocer la necesidad de un «cambio estructural de la Iglesia», o de una superación radical del paradigma escolástico, abriendo para la teología y para la Iglesia un futuro que golpea con los puños las puertas de la humanidad. De la humanidad religiosa, que necesita el aire fresco del Evangelio para volver a entrar. y de la humanidad secular,

No es casualidad que cierre estas reflexiones aquí con esta evocación. Bueno, confieso que siempre me ha parecido la pérdida de una gran oportunidad que el desenfoque del diagnóstico impidiera a Benedicto XVI aprovechar sus excelentes cualidades de síntesis precisa y exposición esclarecedora sobre este tema central que la amplia difusión de su libro sobre el Nazareno que le ofreció. Al no tener en cuenta los avances de los estudios bíblicos, la proclamación conciliar de la autonomía mundial y el nuevo diálogo entre las religiones, no logró presentar al mundo una visión actualizada y verdaderamente creíble de su figura. La figura entrañablemente humana, de uno como nosotros, que, anunciando con la palabra que Dios es amor infinito y perdón incondicional, y que, ejerciendo una conducta fraterna, comprometida y liberadora para con todos los humillados y ofendidos, permanece allí como un faro abierto.

Así sigue adelante Francisco con su proyecto sinodal 2021-2024

El Papa pide al padre Timothy Radcliffe que dirija el retiro del sínodo de los obispos

por Christopher CorderoThe Tablet,

El cardenal Jean-Claude Hollerich, relator general del sínodo, dijo en una conferencia de prensa en el Vaticano el 23 de enero que se estaba organizando un retiro para enfatizar que el sínodo tiene sus raíces en la oración y la escucha. En esta conferencia de prensa se anunció que el P. Timothi Radcliffe era el designado para dirigir el retiro espiritual de los obispos previo a la asamblea sinodal en ocybre de 2023 y que el Movimientyo de Taizé era el encargado de orgnaizar los actos de jóvenes previosa ese evento.

El padre Timothy, de 77 años, quien dirigió la orden dominicana mundial de 1992 a 2001, es un conocido predicador y escritor cuyos libros han sido traducidos a 24 idiomas. Tiene su base en Blackfriars en Oxford, donde ayudó a lanzar un instituto de justicia social en el Colegio, es teólogo y es Doctor honoris causa en Divinidad en la universidad. En 2015, fue nombrado consultor del entonces Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y es conocido por su enfoque pastoralmente sensible hacia los católicos homosexuales y lesbianas, incluido el apoyo a las uniones civiles entre personas del mismo sexo.

Su elección como líder de retiros revela la estima que tiene el fraile dominico por parte del Papa Francisco y refleja la larga experiencia que tienen las órdenes religiosas en los procesos sinodales con su enfoque en la escucha y el discernimiento comunitario. Dado que la práctica de la sinodalidad es todavía un concepto relativamente nuevo para la Iglesia de rito latino, varios obispos que asistieron a la asamblea de octubre han tenido poca exposición a los sínodos.

La reunión del Vaticano será un momento crucial para el sínodo convocado por el Papa sobre el tema de una “Iglesia sinodal: Comunión, Participación, Misión” que comenzó en octubre de 2021 y continuará hasta octubre de 2024. El proceso ha implicado un cambio sin precedentes. intenta escuchar a los católicos de todo el mundo, pero también se ha enfrentado a la resistencia de una minoría bien organizada que afirma que el proceso es un intento encubierto de anular ciertas enseñanzas de la Iglesia. El cardenal Mario Grech, líder de la oficina del sínodo en Roma,  admitió que “hay quienes se oponen abiertamente”  al sínodo, incluido el clero más joven.

“Los sínodos dependen tanto de tener la confianza para hablar como la humildad para escuchar. Escuchar es atreverse a abrirse a personas que tienen puntos de vista diferentes a los suyos, puntos de vista con los que puede estar en total desacuerdo”, dijo el padre Timothy en un  video  publicado el año pasado. “Nuestra sociedad teme a la diferencia, Google y Facebook tienen algoritmos que nos dirigen hacia personas de ideas afines, por lo que estamos tentados a vivir en burbujas de personas que piensan lo mismo”.

Agregó: “La Iglesia misma ha sido tocada por estas guerras culturales estériles de izquierda y derecha, y son infructuosas”.

El cardenal Hollerich hizo el anuncio sobre el padre Timothy durante una conferencia de prensa en la que se expusieron los detalles de una reunión de oración ecuménica que se llevará a cabo antes de que comience la cumbre del sínodo. Del 29 de septiembre al 1 de octubre, los jóvenes serán invitados a Roma para una serie de eventos organizados por Taizé, la fraternidad cristiana ecuménica, incluido un encuentro de oración en la Basílica de San Pedro, presidido por el Papa, al que están invitados todos los cristianos.

“La sinodalidad, con su énfasis en el bautismo y el Espíritu Santo, es una gran oportunidad para avanzar más en el camino del ecumenismo”, dijo el cardenal Hollerich durante la rueda de prensa, programada para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (18-25 de enero) .

A la rueda de prensa asistieron el hermano Alois, prior de la comunidad de Taizé, el arzobispo Ian Ernest, director del Centro Anglicano en Roma, el arzobispo Khajag Barsamian, representante de la Iglesia Apostólica Armenia ante la Santa Sede, y el reverendo Christian Kireger, el presidente de la Conferencia de Iglesias Europeas y jefe de la Federación Protestante de Francia.

El Arzobispo Ernest enfatizó que el proceso del sínodo global va más allá de los límites de la Iglesia Católica. “Abre las puertas para una mayor colaboración ecuménica”, agregó.

La cultura del descarte

Francisco revela en el ángelus las 3 claves contra la cultura del descarte

PorELENA MAGARIÑOS

Al final del rezo, el Papa ha pedido oraciones por Tierra Santa y su próximo viaje a África

El papa Francisco ha revelado en el ángelus de este domingo las tres claves contra la “cultura del descarte”. Y, para ello, se ha basado en la liturgia de hoy, en la que se proclaman las Bienaventuranzas según el Evangelio de Mateo, haciendo un fuerte énfasis en quiénes so los “pobres de espíritu”.

“Son los que saben que no se bastan a sí mismos y viven como ‘mendigos de Dios’: se sienten necesitados de Dios y reconocen que el bien viene de él, como don, como una gracia Los pobres de espíritu atesoran lo que reciben; por lo tanto, desea que ningún regalo se desperdicie”, ha explicado Francisco.

“Hoy quisiera detenerme en este aspecto típico de los pobres de espíritu: no derrochar”, ha continuado, señalando que “no derrochar nos permite apreciar el valor de nosotros mismos, de las personas y de las cosas”. “Desafortunadamente”, ha apuntado, “es un principio que a menudo se ignora, especialmente en las sociedades más ricas, donde domina la cultura del desperdicio y la cultura del descarte: ambas son una plaga. Así que me gustaría ofrecerte     tres desafíos contra la mentalidad de desperdicio y descarte”.

El primer reto apuntado por el Papa es el de no desperdiciar el don que tenemos. “Cada uno de nosotros es bueno, independientemente de las cualidades que tengamos. Cada mujer, cada hombre es rico no sólo en talentos, sino en dignidad, es amado por Dios, es digno, es precioso. Jesús nos recuerda que somos bendecidos no por lo que tenemos, sino por lo que somos.         Y cuando una persona se suelta y se tira, se desperdicia. Luchemos, con la ayuda de Dios, contra la tentación de considerarnos inadecuados, equivocados y compadecernos de nosotros mismos”, ha explicado.

Luego, el segundo desafío es “no desperdiciar los bienes que tenemos”. “Resulta que alrededor de un tercio de la producción total de alimentos se desperdicia cada año en el mundo. ¡Y esto mientras tantos se mueren de hambre! Los recursos de la creación no se pueden usar así; los bienes deben ser guardados y compartidos, para que a nadie le falte lo necesario”, ha denunciado el Papa.

Finalmente, Francisco ha señalado el tercer desafío: no descartar a la gente. “La cultura del descarte dice: te uso mientras te necesito; cuando ya no me interesas o estás en mi camino, te tiro. Y así se trata a los más frágiles: los niños no nacidos, los ancianos, los necesitados y los desfavorecidos. ¡Pero no se puede tirar a la gente, no se puede tirar a los desfavorecidos! Cada uno es un don sagrado, cada uno es un don único, en cada edad y en cada condición”, ha explicado.

Oraciones por Tierra Santa

Después del rezo del ángelus, el Papa ha clamado, una vez más, por la escalada de violencia en Tierra Santa. “Con gran dolor me entero de las noticias que llegan de Tierra Santa, en particular de la muerte de diez palestinos, entre ellos una mujer, asesinados durante las acciones militares antiterroristas israelíes en Palestina; y de lo que sucedió cerca de Jerusalén el viernes por la noche, cuando siete judíos israelíes fueron asesinados por un palestino y tres resultaron heridos cuando salían de la sinagoga”, ha dicho el Papa.

“La espiral de muerte que se acrecienta día a día no hace más que cerrar los pocos resquicios de confianza que existen entre los dos pueblos. Desde principios de año, decenas de palestinos han muerto en tiroteos con el ejército israelí”, ha subrayado, haciendo “un llamamiento a los dos Gobiernos ya la comunidad internacional para que encuentren, de inmediato y sin demora, otros caminos que incluyan el diálogo y la búsqueda sincera de la paz”.

Finalmente, Francisco ha pedido la oración de los fieles ante su próximo viaje a RD Congo y Sudán del Sur, dos países fuertemente amenazados por los conflictos. “Llegaré a Sudán del Sur junto con el Arzobispo de Canterbury y el Moderador de la Asamblea General de la Iglesia de Escocia: así viviremos juntos, como hermanos, una peregrinación ecuménica de paz”, ha asegurado.