Crisis en la Iglesia de Alemania

Camino Sinodal aleman

Terremoto en Alemania: el Vaticano “prohíbe” el Consejo Sinodal y Bätzing confirma que seguirán adelante

24/01/2023 | MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

Parolin, Ladaria y Ouellet notifican a los obispos germanos que “no tienen competencia” para establecer el nuevo organismoCinco prelados alemanes habían preguntado a la Santa Sede si estaban “obligados” o “autorizados” a “participar” en este procesoEl presidente del Episcopado responde que el Consejo continúa y “funcionará, por tanto, dentro del Derecho Canónico vigente”Ya en julio Roma aclaró que “no sería admisible iniciar nuevas estructuras o doctrinas oficiales en las diócesis”

Tras muchos meses de evidente tensión entre el Vaticano y el Episcopado alemán por el Camino Sinodal en el que la Iglesia germana está reflexionando sin trabas sobre la moral sexual, el celibato o la posible ordenación de mujeres, ya se ha entrado en una fase definitiva de conflicto.

Y es que, si en la última visita ‘ad limina’ (del 14 al 18 de noviembre) de los obispos alemanes a Roma pareció encauzarse el debate (eso sí, con serias “advertencias” de altos representantes vaticanos de que debía incluirse el Camino Sinodal Alemán en el conjunto del Sínodo de la Sinodalidad en el que está inmerso la Iglesia universal), ahora el tono ha cambiado.“No quieren abandonar su reforma sin luchar”

Solo basta con leer ‘Katolisch’, el medio de comunicación oficioso de la Conferencia Episcopal de Alemania, para ser conscientes de la dimensión del encontronazo: “Durante mucho tiempo, el Vaticano lo dejó en palabras de advertencia. Ahora viene una prohibición clara desde Roma: no se debe establecer el Consejo Sinodal en su forma prevista”. Al mismo tiempo, se apunta que “los obispos alemanes no quieren abandonar su reforma sin luchar”.

De hecho, desde Roma se ha transmitido a la Iglesia germana que el Consejo Sinodal, que debería concretar las medidas acordadas en la fase de diálogo, ha incurrido en la “nulidad canónica” y carece de “legitimidad y responsabilidad”.

“Obligados” o “autorizados”

Todo se precipitó el 21 de diciembre, cuando llegaron a la Santa Sede una serie de preguntas cuestionando sobre si “los obispos alemanes” estaban “obligados” o “autorizados” a “participar en el Camino Sinodal”. La cuestión, formal, fue remitida por el cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia; y por los obispos Bertram Meier (Augsburgo), Stefan Oster (Passau), Rudolf Voderholzer (Ratisbona) y Gregor Maria Hanke (Eichstätt).

Aunque se ha conocido ahora, el 20 de enero llegó la respuesta oficial desde Roma, firmada por los cardenales Pietro Parolin, secretario de Estado; Luis Francisco Ladaria, prefecto de Doctrina de la Fe; y Marc Ouellet, prefecto de la Congregación de los Obispos. Una notificación al más alto nivel que hace evidente que cuenta con el respaldo del papa Francisco y que sentencia lo siguiente: “Ni el Camino Sinodal, ni un organismo establecido por él, ni una conferencia episcopal tienen competencia para establecer el ‘Consejo Sinodal’ a nivel nacional, diocesano o parroquial”.

Sonoro portazo

Tras esta respuesta tajante, el presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania, Georg Bätzing, no se ha quedado atrás y ha publicado un comunicado en el que muestra su desconcierto ante el paso dado por el Vaticano. Sobre todo por no entender que, tras la nota conjunta que la Santa Sede y el Episcopado Alemán publicaran a la conclusión de la visita ‘ad limina’, en la que “se acordó que la escucha y el diálogo mutuo deberían continuar en los próximos meses”, ahora se haya optado por un sonoro portazo.

Para Bätzing, las preguntas de los cinco obispos alemanes, que han mostrado claramente su disconformidad con el Camino Sinodal, son “legítimas y necesarias”, pues obran en conciencia.

Aprobado por amplia mayoría

Eso sí, una vez que ha llegado la notificación desde Roma, se aclara que se ha “discutido” en el Consejo Permanente del Camino Sinodal, reparando de un modo especial “en la afirmación que en ella se hace de que no puede haber una participación obligatoria en los trabajos del Comité Sinodal para los miembros de la Conferencia Episcopal Alemana”. Para el presidente del Episcopado, el Consejo Sinodal, “aprobado por la Asamblea Sinodal por amplia mayoría”, entra dentro del “derecho canónico aplicable”, que “establece que las decisiones de este órgano tienen el mismo efecto jurídico que las decisiones de la Asamblea Sinodal”.

A su juicio, “esto deja claro que la preocupación expresada en la carta de que un nuevo organismo pudiera situarse por encima de la Conferencia Episcopal o socavar la autoridad de los obispos individuales es infundada”.

Sigue adelante

Por tanto, Bätzing concluye que “el Consejo Sinodal, que será preparado por la Comisión Sinodal, funcionará, por tanto, dentro del Derecho Canónico vigente, de acuerdo con el mandato contenido en la resolución”. Es decir, que, pese a la negativa rotunda del Vaticano, el Consejo Sinodal Alemán sigue (por ahora) adelante.

De algún modo, se vuelve a la situación que había el 21 de julio del pasado año, cuando la Santa Sede publicó una declaración en la que quiso “dejar claro que el Camino Sinodal en Alemania no tiene el poder de obligar a los obispos y a los fieles a adoptar nuevas formas de gobierno y nuevos enfoques de la doctrina y la moral”.

Amenaza a la unidad de la Iglesia

También se apuntó que “no sería admisible iniciar nuevas estructuras o doctrinas oficiales en las diócesis, antes de un concordato a nivel de la Iglesia universal, lo que representaría una herida a la comunión eclesial y una amenaza a la unidad de la Iglesia”.

Pese a las tensiones registradas en la visita ‘ad limina’ de noviembre, pareció que se entraba en una nueva fase de “escucha y diálogo”. Sin embargo, el requerimiento de los cinco obispos alemanes, la contundente respuesta de Roma y la confirmación de Bätzing de que seguirán adelante con el Consejo Sinodal por estar “dentro del Derecho Canónico vigente”, encallan una relación ya de por sí compleja. La posible respuesta que llegue desde el Vaticano nos mostrará hasta qué punto es o no recuperable. Al menos con los actuales interlocutores

Las 7 tesis de las católicas alemanas

Contra el clericalismo, el patriarcado y la corrupción: éstas son las 7 tesis de las católicas alemanas


                                “En nuestra iglesia, todos comparten la misión; el poder se comparte”.

Tesis de las mujeres católicas

1.- En nuestra iglesia todas las personas participan del envío todos los cargos

Porque los derechos humanos y la Ley Fundamental garantizan la igualdad de derechos para todas las personas -sólo la Iglesia Católica lo ignora. Ser hombre hoy en día establece derechos especiales en la iglesia.

2.- En nuestra iglesia, todos comparten la misión; el poder se comparte.

Pues el clericalismo es uno de los problemas básicos de la Iglesia católica actual y favorece el abuso de poder con todas sus facetas inhumanas.

3.- En nuestra iglesia, los actos de violencia sexualizada se investigan exhaustivamente y los responsables rinden cuentas. Las causas se combaten sistemáticamente.

Durante demasiado tiempo, la Iglesia católica ha sido un escenario de violencia sexual. Las autoridades eclesiásticas siguen manteniendo en secreto la información sobre estos crímenes violentos y eluden su responsabilidad.

4.- Nuestra iglesia muestra una actitud de aprecio y reconocimiento hacia una sexualidad atenta y autodeterminada y hacia la pareja.

Pues la moral sexual enseñada oficialmente es ajena a la vida y discriminatoria. No se basa en la imagen cristiana del hombre y ya no es tomada en serio por la mayoría de los creyentes.

5.- En nuestra iglesia el modo de vida célibe no es un requisito para el ejercicio de un ministerio ordenado.

Pues la obligación del celibato impide a personas seguir su vocación. Los que no pueden cumplir con esta obligación vive a menudo detrás de falsas fachadas y se ven sumidos en crisis existenciales.

6.- Nuestra iglesia funciona según los principios cristianos. Es la administradora de los bienes que se le confían; no le pertenecen.

La ostentación, las transacciones financieras dudosas y el enriquecimiento personal de los responsables de la iglesia han sacudido y disminuido profundamente la confianza en la iglesia.

7.- Nuestra misión es el mensaje de Jesucristo. Actuamos en consecuencia y nos enfrentamos a los retos sociales.

Porque los dirigentes de la iglesia se han jugado su credibilidad. No consiguen hacerse oír de forma convincente y trabajar por un mundo justo en el espíritu del Evangelio.

«Sin las mujeres corre peligro la existencia de la Iglesia»

El presidente de los obispos alemanes se suma a Hollerich y afirma que «el diaconado de mujeres es algo muy legítimo»

Georg Bätzing sustituye a Marx al frente de los obispos alemanes

 “Ya hemos perdido a los trabajadores, es difícil acercarse a los jóvenes… Existe el riesgo de que el próximo vuelco sea inminente, porque muchas mujeres simplemente abandonan la Iglesia”

Niega las acusaciones de Woelki: «La Iglesia católica es una iglesia universal, que a su vez consiste en iglesias particulares. La iglesia en Alemania es parte de la iglesia universal y nada cambiará eso»

18.09.2020 Jesús Bastante

“El diaconado de mujeres es algo muy legítimo”. El presidente de los obispos alemanes, Georg Bätzing, salió al paso de las declaraciones del cardenal de Colonia, Rainer María Woelki, quien en una reciente entrevista declaró “cerrada” la cuestión, al tiempo de que alertaba de una suerte de cisma en Alemania, con la creación de una especie de “Iglesia nacional”.

Tal y como cuenta Katolisch.de, Bätzing insistió en que el debate no ha concluido, y que forma parte del proyecto de reforma incluido en el Camino Sinodal, cuyo proceso ha sido aceptado por Roma.

“La pregunta está ahí y hay que hacerla”, subrayó el obispo de Limburg, quien quiso dejar claro que él es un ‘moderador’ en el debate, que comparó con la cuestión del cambio climático. «Si pierdes tiempo para tomar ciertas decisiones, puede tener efectos devastadores».

“Ya hemos perdido a los trabajadores, es difícil acercarse a los jóvenes… Existe el riesgo de que el próximo vuelco sea inminente, porque muchas mujeres simplemente abandonan la Iglesia”, recalcó el líder de la Iglesia alemana, quien abundó: “Sin las mujeres, la existencia de la Iglesia corre peligro”.

Respecto al riesgo de volver a los tiempos de Lutero, creando una especie de “Iglesia nacional alemana”, como apunta Woelki, Bätzing fue claro: «La Iglesia católica es una iglesia universal, que a su vez consiste en iglesias particulares. La iglesia en Alemania es parte de la iglesia universal y nada cambiará eso