Un ejemplo de sinodalidad

En Algorta, provincia de Vizcaya, dos grupos de feligreses conocieron este proyecto de cuestionario sobre la reforma de la Iglesia y decidieron usarlo como tema de reflexión, independientemente de lo que hicieran sus parroquias por encargo del Sínodo. A las preguntas siguientes, los participantes contestaban sí o no. Omitimos los resultados para no influir a la hora de ser utilizado en otras parroquias o grupos.

Las preguntas se agruparon en dos grandes bloques en referencia a temas radicales que la iglesia debe ir estudiando y otros temas más urgentes que deberían resolverse con mayor inmediatez.

TEMAS MÁS RADICALES

¿Qué reformas sientes como necesarias para cambiar radicalmente la orientación de nuestra Iglesia para un seguimiento más fiel a Jesús de Nazaret?

Pobreza

· Renunciar al Estado Vaticano.

· Traspasar el museo vaticano y los museos diocesanos a la ONU u otras organizaciones culturales de cada nación.

· Renunciar a la capitalización del patrimonio.

· Suprimir los estipendios asociados a los actos de culto y confiar el mantenimiento por toda la comunidad de los miembros liberados.

· Otras sugerencias.

Doctrina

· Considerar la doctrina y los mandamientos de la Iglesia como orientaciones para las decisiones responsables de los fieles.

· Promover una revisión profunda de toda la teología, como una explicación coherente del mensaje de Jesús.

· Reconocer a las diversas religiones como caminos hacia la plenitud de la trascendencia.

· Otras sugerencias.

TEMAS URGENTES

¿Qué reformas sientes como más urgentes para cumplir con la dignidad y la justicia humana?

Desclericalización:

· Reconocer el valor de los carismas actuales que el Espíritu concede a los miembros para el desarrollo de su comunidad; especialmente el carisma de profecía entendida como el sentido de denuncia de las injusticias y la propuesta de nuevos caminos.

· Reconocer la igualdad de todos los cristianos sin distinción por sexo, raza, o ministerios ejercidos.

· Reconocer el carisma de dirigir a la comunidad como uno más y para el servicio a todo el Pueblo de Dios.

· Designar a laicas y laicos para presidir los dicasterios de la Curia vaticana, como miembros participantes en los próximos Sínodos y Concilios, y como formadoras en los seminarios.

· Readmitir en el ministerio pastoral a los sacerdotes secularizados que lo deseen.

· Administrar el ministerio sacerdotal a las mujeres.

· Iniciar la descentralización del gobierno de la Iglesia dando mayor relevancia a las Conferencias regionales.

· Iniciar el proceso de elección de obispos y párrocos por sus propias comunidades, quizás proponiendo una terna para que la comunidad decida.

· Abolición de títulos eclesiásticos (teniendo en cuenta los derechos económicos de los que han trabajado al servicio de las comunidades) o considerarlos como meras funciones temporales.

· Iniciar una reforma de los seminarios a modo de colegio universitario, con o sin residencia en los mismos, con orientadores espirituales y prácticas en barriadas marginales o en terreno de misión.

· Otras sugerencias.

Liturgia:

· Iniciar la renovación de rituales litúrgicos según las costumbres de cada pueblo

· Reconocer el sacerdocio común de los fieles, y favorecer que los laicos presidan la celebración de la eucaristía en ausencia de un sacerdote.

· Otras sugerencias.

Transparencia:

· Separar el dinero destinado a las obras de caridad del dinero destinado a la administración de las comunidades y al mantenimiento de los liberados para la atención pastoral.

· Someter el balance anual a la aprobación de toda la comunidad parroquial, diocesana, o eclesial.

· Otras sugerencias.