16 -mayo, Día Internacional de la Convivencia en Paz

Manos Unidas denuncia la «violenta normalidad» en América Latina

Manos Unidas denuncia la "violenta normalidad" en América Latina
Manos Unidas denuncia la «violenta normalidad» en América Latina

«Desde Manos Unidas estamos en contacto permanente con nuestros socios en el Chocó para monitorear la situación de las comunidades –explica Santolaya– y fortalecer el rol de las organizaciones locales en la defensa de los derechos humanos y la paz»

En un contexto tan fraccionado y polarizado, la intervención de Manos Unidas en Colombia se centra en las comunidades y los grupos más vulnerables

| Manos Unidas

Para la Organización de Naciones Unidas (ONU), «la paz no solo es la ausencia de conflictos», sino que consiste en «aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida». Con este espíritu, la ONU declaró el 16 de mayo como el Día Internacional de la Convivencia en Paz.

Desde Manos Unidas nos sumamos a las acciones de sensibilización en este día a través de la denuncia de la grave situación de violencia que soportan las comunidades indígenas y campesinas de Colombia; una violencia que ha llegado a afectar directamente a las comunidades y socios locales con los que trabajamos.

Ever Ortega y Luz Marina Arteaga, activistas sociales asesinados en Colombia
Ever Ortega y Luz Marina Arteaga

En pocos meses hemos recibido dos terribles noticias de nuestros socios locales: en los primeros días del año encontraban el cuerpo sin vida de Luz Marina Arteaga, miembro de la Corporación Claretiana NPB –organización socia de Manos Unidas en la región del Casanare–, y hace pocos días ocurría lo mismo con Ever Ortega, colaborador del Servicio Jesuita de Refugiados.

La «violenta normalidad» en América Latina

Miembro de la guardia indígena

Lamentablemente, estos asesinatos –realizados presumiblemente como «castigo» a Luz Marina y Ever por su labor junto a las comunidades y en defensa de los derechos humanos– han venido conformando una «violenta normalidad» que se extiende a lo largo de toda América Latina y que afecta sobre todo a aquellas regiones disputadas por actores con intereses en el agronegocio, las industrias extractivas y el narcotráfico.

Tal y como hemos venido haciendo recientemente al denunciar la violencia contra las poblaciones indígenas en Perú (aquíaquíaquí), en esta ocasión insistimos en alertar sobre la crisis humanitaria desatada en Colombia a raíz de una violencia que, según Carmen Santolaya, responsable de Proyectos de Manos Unidas en Colombia, se relaciona con tres grandes factores:

  • La falta de compromiso y la débil implementación del proceso de paz ante el conflicto armado interno.
  • La explotación de los territorios por parte de un modelo económico extractivista que se beneficia de la violencia para amedrentar o controlar a los pobladores.
  • El incremento de la actividad de grupos guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes, de la que el «paro armado» decretado el 5 de mayo por el «Clan del Golfo» sería el último episodio de una «guerra» que sigue cobrándose víctimas en Colombia.

Aunque los ataques –en forma de amenazas, secuestros, agresiones y asesinatos– se suceden a lo largo del todo el país, nos referimos a continuación a tres regiones en las que trabaja Manos Unidas.

«Que la defensa de los derechos humanos de las comunidades no cueste la vida»

Con este lema arranca el comunicado firmado, entre otras organizaciones, por el Servicio Jesuita de Refugiados (SJR) en Colombia, tras el reciente asesinato de Ever Ortega en el municipio de Norosí, en el Sur del departamento Bolívar. Ever era colaborador del SJR, líder comunitario y presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento de Santa Elena. Para el SJR, el liderazgo del joven se destacó por «su sencillez, carisma y disposición al servicio dinamizando procesos en favor de su comunidad».

A través de iniciativas apoyadas por Manos Unidas, Ever y otros jóvenes trataban de cumplir su sueño de arraigo y permanencia en el territorio a pesar de todas las dificultades. Se formaron en derechos humanos, en agroecología y economía solidaria, y junto a otros campesinos fortalecieron sus redes y sus medios de vida a través de viveros, cultivos sostenibles y cría de animales.

Jóvenes colombianos asisten a un taller de formación comunitaria

«Este territorio está en medio del paro armado –explica el SJR– y sus pobladores están padeciendo zozobra y miedo». «Sienten cómo se van quedando solos» y «sin un Estado que les proteja». Por esta razón, el SJR apela al Estado colombiano para «avanzar en la implementación del Acuerdo final de Paz, asumiendo con responsabilidad su obligación de proteger los liderazgos y la integridad de quienes habitan en territorios históricamente golpeados por la violencia».

El «paro armado» golpea al Chocó

La región del Chocó ha sido una de las regiones más afectadas por el «paro armado» impuesto por el Clan del Golfo, como ha denunciado el obispo de Quibdó, Juan Carlos Barreto, que ha alertado del cierre de los transportes y del obligado confinamiento que, bajo amenazas de muerte, ha sufrido la población.

Diálogo entre activistas sociales y el ejército colombiano


Diálogo entre el ejército colombiano y activistas sociales
Foto: NPB

Tal y como se denuncia en un comunicado firmado por organizaciones colombianas e internacionales como Manos Unidas, el Chocó sufre «una compleja crisis humanitaria y de derechos humanos que, de acuerdo con el informe de las Misiones Humanitarias, se deteriora cada día más». En este sentido, las organizaciones piden «poner límites a la confrontación armada mientras se avanza en una negociación política que ponga fin al conflicto armado interno».

Muertes y desplazamientos en el Casanare

Indígena colombiana cultiva yuca

En el departamento del Casanare, la Corporación Claretiana NPB desarrolla con apoyo de Manos Unidas un programa de soberanía alimentaria junto a los pueblos indígenas del Resguardo de Caño Mochuelo, una zona de conflicto entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y un grupo guerrillero disidente de las FARC-EP.

La Corporación Claretiana, que ha sufrido recientemente el asesinato de uno de sus miembros, Luz Marina Arteaga, hace un llamamiento a «desescalar el conflicto y que se respeten los convenios internacionales de derechos humanos».

Según Jaime León, director de la Corporación, «en lo que va de 2022 los asesinatos suman ya cerca de 150 solo en el Arauca», a lo que se suman «las personas desaparecidas, el desplazamiento masivo y el silencio institucional». «Las familias migran ante el temor de ser asesinadas –continúa León– y, quienes deciden quedarse, terminan atrapadas, confinadas y sufriendo el desabastecimiento».

¿Cómo trabaja Manos Unidas por la paz en Colombia?

En un contexto tan fraccionado y polarizado, la intervención de Manos Unidas en Colombia se centra en las comunidades y los grupos más vulnerables. De forma paralela, «impulsamos procesos productivos y de generación de ingresos para que la población pueda permanecer en sus comunidades de forma autónoma y que pueda disfrutar de los derechos económicos, sociales y culturales que ahora se encuentran en constante amenaza», afirma Santolaya.

Formación comunitaria en Colombia


Formación comunitaria en Colombia.
NPB

«Fortalecemos a las organizaciones civiles para que puedan defender su territorio ante los diferentes grupos armados y ante aquellos actores con intereses de mercantilización del territorio con graves efectos de expulsión de los pueblos originarios: indígenas, afros, campesinos», explica Carmen Santolaya, responsable de Proyectos de Manos Unidas en Colombia.

Vientos de cambio en América latina

por Yolanda Sober

No habrá luz en el planeta si dejamos de creer
que la próxima esperanza está siempre por nacer.

Quilapayún, “Aquí estamos”

Fuente: América Latina y el Caribe : panorama económico general – Otro Mundo Es Posible

La pandemia ha acallado las protestas que habían tomado las calles en diversos países de América Latina, pero no el descontento social que las propició. Y las urnas están dando cuenta de ello.

En 2021, mientras en Nicaragua se perpetúa el binomio del matrimonio Daniel Ortega y Rosario Murillo, gracias a la represión de los opositores, muchos en la cárcel o huidos, el resto de las elecciones presidenciales del continente han dado pie a un cambio de partido. En Ecuador, Guillermo Lasso, además de los votos de la derecha tradicional sumó los desafectos del correísmo.

En Perú, el sindicalista y docente, Pedro Castillo, uno de cuyos lemas de campaña su “¡Nunca más un pobre en un país rico!, se hizo con la presidencia como líder de “Perú Libre”, partido de izquierda. Pero, seis meses después de su toma de posesión, no ha conseguido consolidar un gobierno: 14 ministros han dejado su cargo y se ha visto obligado a renovar por cuarta vez su gabinete. Además, en el Congreso, su partido “Perú Libre” está dividido y carece de fuerza. Las encuestas no le son favorables y, según la publicación a mediados de enero por el diario “El Comercio”, el 60% de los ciudadanos desaprueba su gestión. Solo aprueba en el sur del país, con el 54% de los ciudadanos a favor. El mayor rechazo lo tiene en Lima, donde lo reprueban el 79% de los encuestados. Un resultado que no sorprende, ya que su rival en las elecciones presidenciales, Keiko Fujimori, le ganó con holgura en la provincia de Lima, donde se concentra un tercio de la población.

Honduras, “¡Sí, se pudo!”

“¡Sí, se pudo!”. Así recibieron los hondureños, el pasado 27 de enero, la toma de posesión de su nueva presidenta, Xiomara Castro. Honduras ha inaugurado los relevos presidenciales previstos para 2022. Y ha sido una renovación en el sentido más amplio, ya que Xiomara Castro, al frente del Partido Libertad y Refundación (Libre), una coalición de izquierdas creada en 2011, llega a la presidencia tras una clara victoria en las elecciones con mayor participación de la historia del país y un amplio respaldo, en particular en las principales ciudades, Tegucigalpa y San Pedro Sula. Además, marca otro hito: es la primera mujer en ocupar la presidencia en Honduras.

Esposa de Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de Estado en 2009, Xiomara Castro se comprometió a gobernar para todos y subrayó que Honduras, el segundo país más pobre de América Latina, está “en bancarrota tras 12 años de dictadura”, y se comprometió a una refundación socialista y democrática y, entre sus prioridades, señaló el acabar con la corrupción y la impunidad.

Xiomara Castro

Como no podía ser menos, se dirigió también en particular a las mujeres hondureñas, subrayando que “estamos rompiendo cadenas y tradiciones” y se comprometió a defender sus derechos, ya que Honduras, junto con el vecino El Salvador, tiene las tasas de violencia de género y feminicidios más altas de América Latina, lo que además es, según ACNUR, una de las causas del desplazamiento forzado en el país. Tuvo también un gesto hacia los pueblos indígenas y participó en una ceremonia simbólica, en la que recibió la “vara alta”, símbolo de la autoridad y el mando, de manos de Berta Zúñiga, de la comunidad lenca e hija de Bertha Cáceres, asesinada en 2016 por su defensa de sus tierras y recursos ancestrales.

Chile, una nueva generación con propuestas de cambio

En el extremo sur del continente, también se gira a la izquierda. Al frente de “Convergencia Social”, que aglutina varios grupos y movimientos políticos, Gabriel Boric, con 36 años, se convertirá, el próximo 11 de marzo, en el presidente más joven de Chile y también el más votado en unas elecciones en la que se registró la mayor participación desde que el voto es voluntario. Su victoria (55,9% de los votos) frente al candidato del Partido Republicano, el ultraderechista José Antonio Kast (44,1%) ha sido incontestable.

Gabriel Boric representa un cambio generacional en la política chilena y la esperanza de una nueva forma de hacer política. Su gobierno, según ha avanzado, no será paritario, pero sí muy diverso: 14 mujeres y 10 hombres y la mitad de ellos se han formado en centros públicos. Sus retos son afrontar las profundas transformaciones para acabar con la desigualdad y la injusticia social, tal como se reivindicó en las calles desde el estallido de las protestas de octubre 2019. Otros retos serán que el nuevo Congreso, en el que no tiene mayoría, apruebe una nueva Constitución, y la recuperación económica, para lo que debería establecerse un diálogo con los empresarios.

Las reivindicaciones feministas también están presentes en sus propuestas, como no podía ser menos en el país en el que el grupo “Las Tesis” creó y representó durante las protestas “Un violador en tu camino”, un performance que se convirtió rápidamente en un himno feminista internacional, con representaciones en las calles de ciudades de todo el mundo. Entre la propuesta figuran el acceso a la anticoncepción en la sanidad primaria, promover una ley que garantice la interrupción voluntaria del embarazo y un modelo de educación sexual integral.

Otro reto es la Araucanía, donde persiste el conflicto con los pueblos originarios, que reivindican su autonomía y territorios.

Las elecciones presidenciales de 2022

El calendario electoral se inició en Costa Rica, pero la mayor atención internacional se centrará en Colombia y en Brasil.

Tras meses de las grandes movilizaciones de protesta, Colombia celebrará elecciones presidenciales el 29 de mayo y una posible vuelta, el 19 de junio. Como precandidatos figuran, entre otros, Ingrid Betancourt, el economista Alejandro Gaviria Uribe, el ex senador Juan Manuel Galán, el ex alcalde de Medellín, Sergio Fajardo y Gustavo Petro, ex guerrillero y ex alcalde de Bogotá, quien, en caso de confirmarse los sondeos previos, podría ser el primer presidente izquierdista de Colombia.

En Brasil, las presidenciales, previstas para octubre, serán un mano a mano entre el actual presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro, y el expresidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, absuelto de sus cargos por corrupción. Las últimas encuestas dan como favorito a Lula da Silva, aunque puede necesitar la segunda vuelta, que sería el 30 de octubre. Juega al su favor, además, otro punto que señalan las encuestas: el 64% de los encuestados desaprueba la gestión de Bolsonaro, el 55% piensa que su gobierno es malo o pésimo y el 21%, regular. Bolsonaro ha alcanzado el mayor índice de desaprobación desde que tomó posesión como presidente, en enero de 2019. De confirmarse los pronósticos, Lula da Silva se ganaría la revancha.

Un nuevo Chile integrado en América Latina

La expectativa de los chilenos es que no sólo cambien las cosas en su país, sino la integración con los vecinos y el continente. Una agenda progresista al exterior.

Por Marco Teruggi

El clarotriunfo de Boric se une al de Castillo y Castro este mismo año.

Desde Santiago 

Santiago amaneció tranquila, de cielo azul y noche larga. La victoria presidencial de Gabriel Boric, reconocida rápidamente por su contrincante José Antonio Kast, aplacó todo escenario de especulación, en un continente donde algunas elecciones presidenciales se volvieron terrenos de altas tensiones o desestabilización, como ocurrió, por ejemplo, en mayo de este año en Perú. El candidato electo brindó un discurso ante una avenida Alameda desbordada y luego se retiró para despertar temprano y comenzar a trabajar en lo que vendrá, que es mucho.

El nuevo gobierno asumirá internamente en un escenario de una fuerte movilización social de respaldo, elevada expectativa, paridad en el poder Legislativo, una derecha que demostró no tener inconveniente en nuclearse alrededor de un candidato pinochetista y que, puede anticiparse, buscará defender el modelo económico mantenido desde la dictadura de Augusto Pinochet. Será un escenario complejo, para lo cual Boric anunció en su discurso de victoria que irá “avanzando con pasos cortos, pero firmes”, en el marco de un “cambio de ciclo histórico”.

El nuevo presidente no dio nombres por el momento de quienes podrían ser los integrantes de su nuevo gobierno, en el marco de una campaña que fue realizada por una coalición política entre el Frente Amplio -su espacio- y el Partido Comunista, y donde, a su vez, se realizaron varios momentos de acercamiento con integrantes de la ex Concertación. Boric tiene un poco menos de tres meses para construir el gabinete y tomar posesión en lo que será una jornada histórica en el país: un mandatario de 36 años, exdirigente estudiantil, parlamentario, proveniente de una nueva generación política que ingresó en escena parar cuestionar el statu quo heredado desde la dictadura.

América latina

La expectativa interna, por parte de sectores de progresistas y de una parte importante de la izquierda, también tiene su correlato a nivel internacional, en particular en América Latina. La victoria de Boric cierra un 2021 marcado por las victorias de Pedro Castillo en Perú, y Xiomara Castro, en Honduras. El nuevo presidente de Chile suma así un tercer presidente de centro-izquierda en el continente este año, en el contexto de recuperación de fuerzas progresistas: el mapa continental es hoy muy diferente al que se encontró Andrés Manuel López Obrador al asumir la presidencia de México en 2018, o Alberto Fernández en Argentina al ganar en el 2019 en simultáneo con un golpe de Estado en Bolivia.

Ese crecimiento de gobiernos progresistas en el continente comenzó a tener su correlato de iniciativa de integración regional, por ejemplo, en la Cumbre de la CELAC realizada en México en septiembre pasado. La perspectiva de un gobierno de Boric visto desde esa óptica puede generar expectativa en cuanto a contar con un apoyo en la dirección integracionista. La declaración del senador Juan Ignacio Latorre, parte de Revolución Democrática al interior del Frente Amplio y encargado del área internacional en el comando de campaña de Boric, ya anticipó que: «queremos articular o ayudar a articular, porque tampoco va a ser algo solo de Gabriel, una coordinación mayor desde el sur de América Latina mirando al mundo, al Asia y a las potencias como China y Estados Unidos, pero con autonomía política».

Latorre, afirmó también estar “muy expectantes de todos los movimientos políticos que van a ocurrir en América Latina. El próximo año esperamos que Lula derrote a la extrema derecha (en Brasil), con (Gustavo) Petro en Colombia y que pueda haber una articulación de varios gobiernos progresistas». Las elecciones en ambos países, la primera en mayo, la segunda en octubre, serán decisivas en cuanto a la importancia de ambos países, económica, geopolítica y diplomática, en particular en el caso brasilero.

Boric, a diferencia de Fernández o López Obrador, se pondrá al frente de la presidencia de Chile en un momento de fortalecimiento de las fuerzas progresistas en cuanto a mapa de gobiernos, y de debilidad o desaparición de las iniciativas de las derechas, como el Grupo de Lima, creado en el 2017 en una política contra el gobierno de Nicolás Maduro, o Prosur, creado en el 2019 luego de que, de manera coordinada, los gobiernos de derecha de América del Sur hayan abandonado la Unasur.

¿Asumirá Chile un papel de liderazgo en ese escenario continental con potencialidad para avanzar en un fortalecimiento de instrumentos regionales? ¿O se mantendrá en un segundo plano? Dependerá seguramente del equilibrio entre su agenda de prioridades, concepciones, compromisos, fortalezas o debilidades internas. El caso de Perú, cuyo presidente asumió a fin de julio, evidenció que un escenario de fragilidades internas puede simultáneamente llevar a perder iniciativa en política exterior o tener que negociar de manera más marcada esa política.

Por el momento Latorre afirmó que la primera gira exterior de Boric “probablemente sea Argentina”, país para el cual la victoria de Boric significa la llegada de un gobierno de signo político cercano en su país vecino con salida al océano Pacífico. Por último, la victoria del nuevo presidente chileno es vista desde el progresismo latinoamericano, no solamente como una mayor posibilidad de construcción regional, sino también como una derrota de las fuerzas políticas de extrema derecha que, en los últimos tiempos han tenido crecimiento e iniciativa en varios países. La victoria de Boric es así la derrota de Kast, Jair Bolsonaro, Javier Milei, VOX, o Mario Vargas Llosa quien ha venido apoyando a candidatos sistemáticamente vencidos en las urnas.

Las CEBs en América Latina-Carta circular

“ LA  IGLESIA  DE  LOS  POBRES ”  EN  LAS  CEBs

Rupturas  y  novedades  en  América  Latina

Pedro Pierre, Guayaquil, julio de 2021.

CONTENU

1.      Mis vivencias en este camino de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base)

2.      Las CEBs adultas están en vía de desaparición, pero… dejan muchas huellas.

3.      Conclusión: Es una esperanza que desestabiliza.

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La sinodalidad, ese camino eclesial donde vivimos como iguales y con iguales responsabilidad, ha pasado a ser el gran tema de reflexión y resistencia en la Iglesia católica… Y no es para menos. Quienes tenemos una larga experiencia de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base) nos sentimos felices porque es una confirmación de nuestra manera de vivir, como nuevo de Iglesia, el seguimiento de Jesucristo.

COMENZARÉ CONTANDO MIS VIVENCIAS EN ESTE CAMINO DE LAS CEBs…

Siempre estuve en un trabajo parroquial en sectores populares en la línea de las CEBs tanto en la ciudad como en el campo. Primero estuve en una parroquia suburbana de Guayaquil (1976-1987). Luego de unos estudios en Roma estuve durante 8 años (1989-1997) en Nicaragua en una parroquia del campo en la zona tropical del este del país, de 120,000 habitantes en unas 130 comunidades bien organizadas. El centro urbano contaba con unos 15,000 habitantes. Visitaba en carro unas 30 comunidades cada 3 meses  y las demás 100, una vez al año, en mula o macho, por grupos de 10 a 20 durante un día cada uno. Estas Comunidades eran distantes de 3 a 5 horas de camino. Había en la parroquia unos 3,000 ministr@s de 27 ministerios diferentes: eclesiales, sociales y cívicos. El resto del tiempo lo dedicaba a la formación: tod@s est@s ministr@s tenían seguían un curso anual de formación de 3 a 6 días… Para los candidatos al diaconado (en mi época eran 4) el curso anual era de un mes.

Allí en Nicaragua hice la experiencia de una Iglesia en manos de los seglares. Había una Asamblea anual de delegados de cada Comunidad, unas 150 personas. Esta Asamblea era conducida por los seglares: se evaluaba la realidad de la parroquia en lo social y lo eclesial (¿respondemos a las necesidades sociales y religiosas?), buscando luces en la Palabra de Dios y los documentos eclesiales, en particular latinoamericanos y se decidía la programación del trabajo de toda el año siguiente. Había en Semana santa las celebraciones del Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, incluida ‘la Cena del Señor’, con chicha o café y tortilla de maíz. Los laicos celebraban los sacramentos de los enfermos y la confesión comunitaria con absolución (la del final del ‘Yo confieso’) de los moribundos o enfermos graves… En definitiva, los laicos eran ‘sacerdotes’ a la manera de las y los de las primeras comunidades cristianas. Era la Iglesia de los Pobres viva y muy activa deseada por el papa Juan 23… con la gran suerte que el obispo apoyaba esto, un poco asustado a veces de ver todo lo que se podía hacer cuando los laicos “toman en serio el Evangelio”… Por supuesto esa línea de Iglesia había comenzada antes de que yo llegara. Todas las parroquias iban también por ese camino y nos ayudábamos compartiendo experiencias y formación.

Me confirma estas opciones el mismo padre José Comblin (fallecido en 2011) que encontré muchas veces desde que llegué a Ecuador en 1976. Él decía más o menos lo siguiente:

1.      La Institución eclesial es como Rusia en tiempos de Gorbachov: un cascarón vacío que va a romperse no se sabe cuándo… ¿Qué habrá para sustituirlo?

2.      Va a haber una ruptura en la Iglesia. No puede ser de otra manera: la institución es incapaz de renovarse. Construyamos paralelamente y en comunión la Iglesia de los Pobres, desde los laicos y comunidades nuevas.

3.      El camino es la misión bautismal de los laicos: ser profeta, sacerdote y rey-pastor. El sacerdocio bautismal es primero, según el Concilio, sobre el sacerdocio ordenado y terminará sustituyéndolo.

4.      Nos quedaremos con 2 sacramentos: el bautismo y la fracción del pan, como en las primeras Comunidades.

5.      El cristianismo como religión está desapareciendo (ritos, sacerdocio ordenado, dogmas, moral, templos…). Volvemos al movimiento de Jesús por el Reino, es decir, la promoción de los valores humanos y los derechos de la naturaleza en nombre del Dios de la Vida y del Amor, esa Energía vital que todo lo habita.

6.      Vamos hacia un humanismo integral abierto a esta trascendencia.

7.      Las otras religiones tienen mucho que enseñarnos…

Personalmente creo que la puesta en marcha de una Iglesia sinodal es una ‘ruptura’. Con ella comienza otro modelo de Iglesia iniciado, desde las bases, a la manera de las CEBs en “autonomía y comunión” con la jerarquía eclesial. De hecho las CEBs caminamos en ruptura con los obispos y sacerdotes que nos persiguen y tratan de destruirnos a lo largo y ancho del continente.

POR OTRA PARTE, PIENSO QUE LAS CEBs ADULTAS ESTÁN EN VÍA DE DESAPARICIÓN, PERO DEJAN MUCHAS HUELLAS

Haré aquí la diferencia entre las CEBs adultas que nacimos en Brasil por los años 1955 y las CEBs juveniles.

Las CEBs juveniles que tuvieron su primera reunión continental el año pasado en el 11° Encuentro Continental que se realizó en Guayaquil. Ellas van por un camino nuevo tanto en lo teológico, como en la interpretación bíblica… Sus opciones muestran un decidido compromiso social. Estas CEBs juveniles vienen de las CEBs adultas, pero tienen su propia identidad y su propio camino.

Las CEBs adultos quedamos como un testimonio irremplazable. Decimos que:

–        otra forma de Iglesia es posible: la Iglesia de los pobres

–        otra forma de vivir y celebrar los sacramentos es posible

–        otra forma de religiosidad popular liberadora es posible,

–        otra forma de interpretar la Biblia mucho menos fundamentalista es posible,

–        otra forma de espiritualidad ‘laica’ es posible,

–        ….

CONCLUSIÓN: Es una esperanza que desestabiliza…

… Sobre todo si añoramos el pasado y no nos actualizamos tanto en la realidad social como en las transformaciones eclesiales impulsados por el papa Francisco. Además, ‘no hay camino abierto, el camino se está haciendo caminando’. El desafío es:

1.      Compartir todo esto con los laicos más abiertos y comprometidos y entre sacerdotes y obispos que vamos por este camino, como también con tod@s quieren emprenderlo.

2.      No quedarnos sólo en lo eclesial y espiritual, sino en lo social y lo político.

3.      Animarnos por una fuerte espiritualidad liberadora centrada en Jesús histórico, la oración contemplativa, la lectura de los signos de los tiempos y la sabiduría de todas las religiones.

4.      Estar convencido que el Reino es el horizonte definitivo y comienza a acontecer hoy en nosotros y en medio de nosotros.

Confirmémonos en este camino esperanzado para ser los testigos de un Iglesia renovada que responda a los actuales desafíos en fidelidad creativa a Jesús de Nazaret y a las primeras Comunidades cristianas

¡Ahora es tu hora, América latina

América Latina y El Caribe

Por Pedro Pierre 

 En estos días pasados, se multiplicaron las reuniones y manifestaciones nacionales e internacionales, más virtuales que presenciales, por el 33 aniversario de la Pascua de monseñor Leonidas Proaño. Él ayudó al despertar de los Indígenas y a la solidaridad entre los pueblos de la Patria Grande. Su testimonio es más necesario que nunca en estos tiempos en que el imperio occidental liderado por Estados Unidos y apoyado por la OTAN (Organización del Tratado militar del Atlántico Norte: leamos Europa) ha perdido vergonzosamente la guerra en Afganistán. 

Después de este estrepitoso fracaso, EE.UU. va a mirar y actuar en lo que considera todavía como su “patio trasero”: América Latina, donde China y Europa los están desplazando poco a poco con el comercio y la ayuda económica. Vemos que los gobiernos latinoamericanos apoyados por EE.UU. no logran mantenerse en la línea que se les impone. 

El caso más claro es Bolivia que ha recuperado su gobierno pluricultural, a pesar del apoyo de la jerarquía católica a la golpista Jeanine Añez. En Chile el proceso de la redacción de una nueva Constitución marca un profundo cambio con la dominación de la derecha nacida de la dictadura pinochetista. El gobierno fascista de Jaír Bolsonaro está acorralado por la justicia y las protestas de varios sectores sociales, en particular los Indígenas de la Amazonía. 

El gobierno norteamericano lo está presionando para que no acepte la instalación en su territorio de la nueva red ‘5G’ de última generación para las comunicaciones internacionales por satélites, promovida por China. ¡Hasta le ofrece entrar en la OTAN, como pasó con Colombia! En México, el presidente propone sustituir el “Grupo de Lima” (12 países americanos) por la CELAC (Comunidad de Estados Latino-Americanos y Caribeños, con la totalidad de sus 33 países). 

La resistencia civil en Colombia, organizada nacionalmente, ha sustituido la resistencia armada a pesar de las 7 bases militares norteamericanas que acampan en su territorio. Los colombianos apoyan a la oposición progresista de Gustavo Petro, senador de la República, para las próximas elecciones presidenciales. 

En Perú el nuevo gobierno izquierdista de Pedro Castillo se mantiene a pesar de no tener mayoría en la Asamblea legislativa y de sufrir las campañas negativas de los Medios de Comunicación comerciales. En Paraguay las protestas reclaman más democracia y participación. Venezuela resiste a pesar del bloqueo económico y logra controlar la oposición financiada y aconsejada por EE.UU. 

América Central, incluyendo Puerto Rico, es un polvorín contra EE.UU. que mantiene su gran base militar en Honduras. Cuba sufre nuevas sanciones contra su economía y los intercambios con sus ciudadanos en Norteamérica… pero sus vacunas combaten la covid en varios países de América Latina y África. 

Y Ecuador… ¡perdido en su laberinto de derecha! con un movimiento indígena que no encuentra su rumbo y la izquierda que se ha esfumado. El presidente vende el país a “precio de gallina robada”, posterga las promesas de su campaña electoral, busca entrar en la Alianza del Pacífico patrocinada por Estados Unidos, mientras, a 100 días de gobierno, crecen el descontento popular, el des-“encuentro” con los Movimientos sociales, populares e indígenas, y aumentan el desempleo y la migración… 

Los sectores progresistas de la Iglesia Católica no quedan atrás gracias al apoyo del papa Francisco que denuncia incansablemente los estragos del sistema neoliberal, promueve como mayores agentes del cambio de estructuras de gobierno y economía a los movimientos populares. 

El Sínodo sobre la Amazonía de 2019 y la Carta papal “Querida Amazonía” promueven el desarrollo integral de esta inmensa región a partir de los mismos Indígenas y de la defensa y promoción de la naturaleza. Las Iglesias de los 9 países que participan de la Cuenca amazónica se han organizado en un Conferencia Eclesial común, para coordinar sus actividades pastorales y sociales. El Consejo Episcopal Latino Americano (CELAM), con sede en Bogotá, se ha renovado y está apoyando decididamente las opciones del papa Francisco. Para noviembre próximo el mismo papa ha convocado la Iglesia católica a una reunión de nuevo cuño: Una “Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe”. 

La novedad es la participación de todas las y los bautizados y no solo del clero (obispos, sacerdotes y diáconos) tanto en la preparación como en la realización de dicha Asamblea. Se repite la primera Asamblea Eclesial en los tiempos de las primeras Comunidades cristianas tal como nos lo cuenta el libro bíblico de los Hechos de los Apóstoles. De esta manera se retoma la dinámica de los tiempos del Concilio Vaticano 2° en los años ’60 del siglo pasado, tal como lo proclamó el papa Francisco el día de su elevación al papado: “Quiero una Iglesia pobre al servicio de los pobres”… confirmando los espacios y movimientos eclesiales que siempre trabajamos en la línea de la teología de la liberación. 

Así que… preparémonos a resistir los nuevos embates de dominación y persecución de parte del gobierno de EE.UU. A pesar de que ya ha perdido la hegemonía mundial a nivel tanto económico como militar, no por eso va a quedarse quieto y amigable. Nunca ha dejado de realizar el sueño de sus fundadores, los invasores europeos: “¡Las Américas a los americanos (del norte)!” Pero Abya Yala se está reconformando, unificando e integrando. 

Sigamos las huellas de monseñor Leonidas Proaño que quería un nuevo Ecuador, parte viva y pujante de una Patria Grande sin fronteras de razas ni de ideologías ajenas. “Tenemos que beber en nuestro propio pozo”, tal como lo decía el padre de la Teología de la Liberación, el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez. Por allí, muchos ya andamos 

América Latina va porque va

Por Pedro Pierre

Echemos una mirada a nuestra Patria Grande para confirmarnos en la esperanza y la solidaridad con lo mejor que está pasando en ella. La pandemia nos sigue desestabilizando y aumenta la migración, pero no nos detiene en las luchas por una presente y un futuro mejores. La gran manipulación de los medios de comunicación neoliberales nos invade de noticias parciales y falsas para discriminar los países como los grupos que buscan construir alternativas a la agonía del sistema capitalista.

Es llamativo que, en todos los países, no cesan las protestas juveniles. Colombia lideró esta hazaña con 2 meses de luchas incesantes a pesar de ser terriblemente reprimidos. En esta realidad, también destaca el protagonismo de los Indígenas. En Bolivia, han restablecido el gobierno del partido político de Evo Morales (indígena aymara y anterior presidente) después de un año de golpe de Estado.

En Chile, país conocido por su marginación del pueblo mapuche, nos sorprende al nombrar una mujer mapuche de gran trayectoria, Elisa Loncón, a la presidencia de la Asamblea Constituyente. En México, los indígenas zapatistas han delegado a 7 de ellos para visitar durante 4 meses las organizaciones europeas que van en contra del neoliberalismo. En Perú, los sectores indígenas han apoyado la elección del nuevo presidente, Carlos Castillo, un maestro dirigente del sindicato nacional de los maestros y profesores.

En Ecuador, a pesar de las divisiones, la CONAIE (Confederación Nacional de los Indígenas del Ecuador) ha elegido en la persona de Leonidas Iza a un dirigente crítico al candidato neoliberal que ha ganado las elecciones presidenciales.
Con la elección de Carlos Castillo, Perú acaba de sumarse a México, Argentina, Bolivia y de alguna manera Chile para revertir la ola de gobiernos neoliberales impulsados por Estados Unidos.

El presidente de México, Andrés López, acaba de sugerir que se sustituya la OEA (Organización de los Estados Americanos), controla por el gobierno norteamericano, por la CELAC (Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños). En Brasil, la resistencia contra el presidente fascista Jaír Bolsonaro es permanente; el antiguo presidente Lula tiene opiniones favorables para ser nuevamente elegido presidente el año que viene. Nicaragua y Panamá acaban de firmar un acuerdo novedoso de cooperación con China: China aporta el dinero y se reparten las ganancias mitad por mitad. Cuba y Venezuela sufren embargos criminales que limitan su desarrollo y su convivencia pacífica.

Pero resisten y siguen adelante con la solidaridad con muchos países. Cuba, a pesar del bloqueo económico impuesto desde 60 años, ha logrado elaborar varias vacunas y prevé vacunar a toda su población antes del fin de este año.
Al nivel eclesial, el papa Francisco, inspirándose en su conocimiento de la Iglesia latinoamericana, está promoviendo en la Iglesia católica la primera ‘Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe’ en México para noviembre próximo.

Es una novedad sorprendente ya que las anteriores reuniones continentales eran exclusivamente de obispos. Esta Asamblea Eclesial está abierta a todos los bautizados para prepararla, participar y redactar un documento final de orientaciones pastorales. Con esta Asamblea Eclesial el papa Francisco pone en marcha una Iglesia sinodal, o sea, en manos de los laicos y donde todos se sientan iguales e igualmente responsables, tal como era la práctica de las primeras Comunidades cristianas.

Esta novedad encuentra mucha resistencia en la gran mayoría del clero católico, obispos y sacerdotes. Estos prefieren mantener su poder clerical y sus privilegios, hacer opción por los gobiernos neoliberales y no entrar en la dinámica del Concilio Vaticano 2° que quiso “una Iglesia pobre y al servicio de los pobres”. Felizmente el Consejo Episcopal Latinoamericano con sede en Bogotá anima decididamente la preparación de esta Asamblea Eclesial.

De esta manera el papa Francisco apoya una renovación de las actuales estructuras eclesiales. Esta renovación arrancó en el Sínodo por la Amazonía del año 2019 que abogó por el protagonismo de los laicos y los pueblos indígenas. Esta Sínodo permitió a las iglesias de los 9 países amazónicos conformarse en un Conferencia Eclesial de la Amazonía que tiene cierta independencia para reorganizar la liturgia, los ministerios y otras actividades misioneras para que sean más acordes a la realidad amazónica.

Así nos movemos, en todos los ámbitos, entre signos de resistencia y esperanza. Hagamos nuestros los deseos de monseñor Oscar Romero: “Señor, cambia el corazón de los que gobiernan y de los gobernados. Renuévanos por dentro con la justicia y la santidad. A los que les has dado la valentía de luchar por una patria nueva y se esfuerzan en las reivindicaciones del pueblo, hazles comprender que no gasten sus energías solamente en el pan que llena el estómago, sino que se eleven a luchar y morir con ideales del Reino de los cielos. Estos son los caminos que hay que seguir. Mueren, pero siguen viviendo.” “¡América Latina va porque va!”

Congreso interreligioso en América Latina

ADIM Información
Los días 15, 16 y 17 de junio de 2021 tendrá lugar, de manera virtual, el “PRIMER CONGRESO INTERRELIGIOSO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE POR EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN, LOS DERECHOS HUMANOS Y LA PAZ”. El Congreso es convocado por la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y co-gestionado por la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) y la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (UCEL). Junto con conferencias magistrales y paneles de expositores, habrá comisiones de trabajo (en las cuales podrán participar los asistentes).
Aunque nuestros horarios no coincidan, pueden inscribirse y participar en lo que puedan.
La página web informa sobre sus contenidos y participantes de muy diversas tradiciones: https://congresointerreligioso.unr.edu.ar/ Seguir leyendo

Vuelve el tiempo de la izquierda con Lula

Para este momento, la primera actitud responsable de la izquierda tiene que ser la de la unidad de todas las fuerzas, que hoy sólo puede darse en torno a Lula, el gran candidato de la izquierda.
Emir Sader
El pleno regreso de Lula a la vida política reemplaza los términos de los enfrentamientos políticos. Hasta entonces, el centro de los choques estaba en el marco de la derecha, entre Bolsonaro y los sectores de derecha que, apoyando su política económica, se apartaban de su estilo de gobierno. Entre Bolsonaro y el Poder Judicial, entre Bolsonaro y el Congreso, entre Bolsonaro y los medios.
Ante estos enfrentamientos, la izquierda tenía que posicionarse, siempre contra Bolsonaro. Pero no fue protagonista. Fue un frente concreto, en el que la derecha puso los términos del enfrentamiento con Bolsonaro. El horizonte de la lucha estuvo acotado por la derecha contra la extrema derecha, que no tocó la política económica del gobierno. Chocó con las tendencias autoritarias de Bolsonaro.
La reaparición de Lula cambia los términos de los debates y enfrentamientos. El hecho de que políticos de derecha como FHC, Delfim, Rodrigo Paes, Gilberto Kassab, eligieran votar por Lula en la segunda vuelta, representa una importante deserción de la derecha y la voluntad de considerar a Lula como una opción menos mala, en comparación con Bolsonaro. Seguir leyendo

¿Cuáles son los sueños de la Iglesia Latinoamericana?

«Una Iglesia que no se convierte ni se reforma es una Iglesia ya muerta»
Varias decenas de miles de internautas siguieron el XVI Jueves de RD sobre la ‘Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe’, organizado por Religión Digital y el Banco Sabadell, con el apoyo técnico de Católicos en Red y la cobertura compartida con las redes de REPAM y CELAM
Mauricio López: “Esta asamblea solo tiene sentido con la participación del pueblo de Dios, que es infalible cuando cree, esa es la convicción del Papa”
Liliana Franco: «No permitir que el miedo, o el peso de lo institucional, acorrale al espíritu, y ser ‘nosotras’ dentro del ‘Nosotros’, sacramento de comunión»
David Jasso: «Sueño con una Iglesia en la que nadie se quede fuera, donde no descartemos a nadie”
Luis Miguel Modino: “Sueño con continuar construyendo redes, escuchando y sobre todo haciendo realidad esa Iglesia sinodal que tanto necesitamos tanto en América Latina como en el mundo”
Miguel Cabrejos: “Caminemos eclesialmente, ciertamente, en sinodalidad, con una Iglesia en salida»
18.02.2021 Jesús Bastante
La Iglesia latinoamericana sueña. Con Aparecida, con Guadalupe, junto al Papa Francisco. Una Iglesia que siempre esté en reforma, en camino, como “principio clave y fundamental”, porque “una Iglesia que no se convierte ni se reforma es una Iglesia ya muerta”. El diagnóstico de Miguel Cabrejos, presidente del CELAM, sirvió como eje para el XVI Jueves de RD, que profundizó en la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, recientemente presentada, y que supone un paso adelante dentro del camino sin retorno hacia la sinodalidad y la plena participación del “santo pueblo de Dios” en la construcción de la Iglesia y del Reino.
Varias decenas de miles de internautas siguieron el webinar, organizado por Religión Digital y el Banco Sabadell, con el apoyo técnico de Católicos en Red y la cobertura compartida con las redes de REPAM y CELAM. Moderados por nuestro corresponsal en Brasil, Luis Miguel Modino, el propio Cabrejos, junto a Gloria Liliana Franco Echeverri, ODN, presidenta de la CLAR; David Jasso, Secretario General Ajunto del CELAM; y Mauricio López, Secretario Ejecutivo interino de la Conferencia Eclesial de la Amazonía debatieron acerca de los retos de la Iglesia en Latinoamérica y Caribe, tan presentes también en la Iglesia universal que ha estrechado sus brazos durante el Pontificado el primer Papa latino de la historia.
Sinodalidad del santo pueblo de Dios
“El Santo Pueblo de Dios, cada bautizado está convocado a ser protagonista en la misión”, resaltó Cabrejos, quien abogó por seguir los pasos marcados desde Aparecida y continuados por Evangelii Gaudium. “Una teología de la sinodalidad, que abre nuevos caminos que los fieles recorren”, es el objetivo de esta Asamblea, “inédita, que no es una asamblea episcopal, sino de todo el pueblo santo de Dios”.
David Jasso, uno de los responsables de que los primeros pasos de esta estructura sinodal hayan llegado a buen puerto, recordó cómo la comisión preparatoria “no dejó de reunirse durante la pandemia”, tratando de descifrar, y comenzar a responder, los “desafíos” en un camino que, en principio, ha de llegar hasta 2031-33.
“Estamos embarcados en un camino de escucha, dentro de un proceso de sinodalidad”, planteó Mauricio López, que destacó el apoyo total de Francisco. “El Papa plantea el proceso sinodal como un todo que comienza y termina en el Pueblo de Dios”. “Esto es fundamental, entender esto y ponerse en diálogo, aunque no todo sea perfecto, iluminando las estructuras por desborde”.
“Esta asamblea solo tiene sentido con la participación del pueblo de Dios, que es infalible cuando cree, esa es la convicción del Papa”, resaltó el secretario Ejecutivo de la Conferencia Eclesial de la Amazonía.
Iglesia discípula, misionera y hermana
La presidenta de CLAR, Liliana Franco, por su parte, destacó cómo la vida religiosa “está dando la vida en el día a día”, invitando a tres cosas: “Hacer memoria, participar, y proponer nuevos modos de relación, de misión y de compromiso eclesial”.
“Nos toca permear este proceso de los clamores del territorio, traer el eco de la realidad de la gente. Recordar con el testimonio esa llamada a ser discípulos y misioneros, hoy, tiene que ser una llamada a ser discípulos hermanos y misioneros”, destacó la religiosa, quien abogó por “modos más respetuosos de reconocer esa dignidad común que todos tenemos por el bautismo. Unos modos más circulares, más inclusivos, más evangélicos”, porque “la Iglesia está llamada a ser discípula y misionera, pero fundamentalmente a ser hermana”.
Y, para ello, y lo dice la jerarquía, “tenemos que asumir al laicado, involucrarlo. Y a veces no queremos hacerlo”. Para Cabrejos, “la responsabilidad del laico no se debe justificar como participación, pues eso haría del laico un servidor del obispo. Se debe interpretar como una colaboración eclesial. Ésa es la clave: corresponsabilidad y protagonismo de todos, y todas”.
Construir el ‘Nosotras’ para hacer el ‘Nosotros’
Nosotros, y nosotras, porque este camino es indisociable del imprescindible trabajo por el reconocimiento de la plena igualdad de hombres y mujeres en la Iglesia. “Se están dando pequeños símbolos, como el reconocimiento del acolitado y el lectorado, o el nombramiento de Nathalie, que será la primera mujer en votar en un Sínodo”, destacó Liliana Franco.
“Son signos elocuentes, son semillas que dicen que viene algo más significativo”. ¿El qué? “Yo siento que las mujeres estamos llamadas a escuchar, a discernir, y también a decidir, en esa dinámica de corresponsabilidad y complementariedad”. Es un proceso para poder generar “ese ‘nosotros’ eclesial, sin permitir que el miedo, o el peso de lo institucional, acorrale al espíritu, y ser ‘nosotras’ dentro del ‘Nosotros’, sacramento de comunión”.
“Este proceso nos emociona”, afirma David Jasso, que está logrando concienciar a las iglesias locales y a los pueblos originarios en este trabajo. “Hay un deseo de que todos seamos discípulos misioneros en salida”.
Para Mauricio, “lo fundamental de este proceso está siendo dar cauce concreto a las intuiciones del Espíritu Santo, como hizo Jesús, para que lo considerado periférico se convierta en piedra angular”. “El proceso ya estaba: la comunión es lo que nos hace ser Iglesia, pero faltaban los cauces, y hay que dar cauce al espíritu, aunque a algunos no les termine de cuadrar”.
Sueños proféticos, que se hacen realidad
Terminamos como empezamos: abogando por los sueños. Los del Papa, “que son sueños proféticos, que se hacen realidad”, subrayó Cabrejos. Sueños de madurez política, de acceso universal a la salud, de compromiso educativo, del fin de la corrupción, sueños ecológicos…
Y los de los protagonistas. Para David Jasso, el “sueño de una Iglesia en la que nadie se quede fuera, donde no descartemos a nadie”. El de Gloria: “una Iglesia encarnada, plena de humanidad, en la que nos reconozcamos hermanos”.
El de Mauricio: “En este kairós, tiempo de Dios, conversión, comunión, concreción”. Y el del propio Modino: “Sueño con continuar construyendo redes, escuchando y sobre todo haciendo realidad esa Iglesia sinodal que tanto necesitamos tanto en América Latina como en el mundo”.
“Caminemos eclesialmente, ciertamente, en sinodalidad, con una Iglesia en salida. No estancada ni retenida. Ése es mi sueño”, concluyó monseñor Cabrejos. Y el nuestro: seguir tendiendo puentes y ejerciendo nuestra voz por una Iglesia que, pese a todo, sigue creyendo en la primavera.

A.L.: La peor crisis en un siglo por la pandemia

América latina contra las cuerdas de la pandemia
Sergio Ferrari, desde la ONU, Ginebra, Suiza
Pobreza aumenta a los niveles de 2005
“La peor crisis en un siglo”
América Latina y el Caribe constituyen ya la región del mundo más golpeada a nivel económico y laboral. Producto de la crisis sanitaria se perderán 44 millones de puestos de trabajo. A fin del 2020, el nivel de pobreza será igual que en el 2005.
Organismos internacionales calculan para fines de este año una caída del Producto Interno Bruto (PIB) regional de -9.4%. Algunos datos recientes anticipan, sin embargo, señales tibias de un lento y largo proceso de recuperación en puerta.
El mazazo pandémico es contundente, si se analizan los datos provenientes de nueve países del continente que concentran el 80 % de la población activa total y sobre los que se tiene información actualizada: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú, Paraguay y Uruguay. Cifras que son sistematizadas en la segunda edición del informe Impactos en el mercado de trabajo y los ingresos en América Latina y el Caribe (https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—americas/—ro-lima/documents/publication/wcms_756694.pdf) que acaba de publicar, a inicios de octubre, la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
¿Se está ya tocando el fondo de la crisis económico-sanitaria? El informe destaca “que, a partir del tercer trimestre de 2020, los niveles de actividad económica han mejorado un poco”. Algunos datos reflejan una incipiente recuperación del empleo y el retorno de un número de trabajadores a la fuerza laboral.
En su presentación del estudio Vinicius Pinheiro, director Regional Latinoamérica y el Caribe de la OIT, subraya que “los indicios preliminares de recuperación son una noticia positiva, pero el impacto de la COVID-19 en el trabajo y en las empresas fue enorme, y el camino por recorrer es largo”. Por lo cual “es fundamental relanzar las bases para la recuperación de la economía con seguridad sanitaria, asegurando condiciones favorables para el funcionamiento de las empresas y para la creación de más y mejores empleos”.
Pinheiro, además, señala que “es fundamental fortalecer los mecanismos de diálogo social para la concertación de pactos o acuerdos nacionales que apunten hacia una recuperación con transformación productiva, formalización, universalización de la protección social, transición justa hacia modelos de desarrollo más sostenibles e inclusivos”.
“Enfrentamos un desafío sin precedentes”, subraya. “El de reconstruir los mercados laborales de la región, lo cual implica abordar las fallas estructurales que se han agudizado con la pandemia, tales como la baja productividad, el nivel elevado de informalidad, y la desigualdad de los ingresos y de oportunidades de trabajo decente”.
A fin de abordar los efectos de la pandemia, los países en la región han adoptado una combinación de medidas dirigidas a proteger los empleos, los ingresos y las empresas. “La pronta adopción de estrategias que continúen atenuando estos impactos y que apuntalen la recuperación será esencial. También es fundamental fortalecer las instituciones laborales, en particular en lo que se refiere a las políticas activas del mercado de trabajo”, destaca en su documento la OIT.
El empleo en caída libre
Impactos en el mercado de trabajo y los ingresos señala que, en el primer trimestre de 2020, la tasa de empleo se situó en 51.1 %, una disminución de 5.4 puntos porcentuales en relación al mismo período del año anterior y que representa “un valor mínimo histórico”.
América Latina y el Caribe constituyen la región con mayor contracción en las horas de trabajo en todo el mundo, con una reducción estimada de alrededor de 20.9 % para los primeros tres trimestres de 2020. Esta cifra casi duplica la estimación media mundial, del 11.7 %. Por su parte, los ingresos por trabajo se contrajeron en 19.3 %, también muy por encima de la tasa mundial del 10.7 %.
Dado que los ingresos laborales representan, en promedio, de un 70% a un 90 % de los ingresos familiares totales, estas reducciones han significado grandes pérdidas para numerosos hogares, con impactos significativos sobre los niveles de pobreza, afirma la OIT.
Esta organización advierte, además, que la crisis podría agravar las desigualdades existentes antes del brote de la pandemia. Los trabajadores más afectados por la crisis están entre los sectores más pobres de la población, con empleos informales o en una situación de desventaja. Las mujeres y los jóvenes -menores de 24 años- son especialmente vulnerables. Ambos sectores son los que salen más golpeados en estos primeros 9 meses del año en curso.
“La peor crisis en un siglo”
El continente es el más afectado a nivel mundial en cuanto a horas trabajadas y a ingresos laborales. El segundo trimestre constituye, hasta ahora, el peor momento, con 33.5% de horas perdidas. En el tercer trimestre la caída es de menor intensidad y representa un 25.6%.
La pandemia provocó en América Latina y el Caribe una recesión económica de una magnitud y extensión sin precedentes. El Fondo Monetario Internacional proyecta una contracción del PIB regional en -9.4% para 2020. Lo que correspondería a caídas del -11% en México; -9.1% en Brasil; -9.9 en Argentina; -7.5 % en Chile; -7.8% en Colombia y -13.9% en Perú. La actualización a septiembre que elaboró la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para los países del G20, agudiza el panorama de Argentina, con una caída proyectada de -11.2%, y sugiere una perspectiva menos pesimista para Brasil (-6.5%) y México (-10.2%).
Si se trata de proyecciones hacia el futuro, el FMI estima que el crecimiento para el año próximo será más débil que el observado luego de crisis anteriores y, además, que se producirá a velocidades diferentes, dependiente de cómo seguirá afectando la pandemia a los distintos sectores de la actividad económica. Calcula para el continente un crecimiento del orden del 3.7% en 2020, significativamente más bajo que el observado en el 2010 (6.3%), luego de la crisis del 2008/9, cuando la economía logró recuperarse de forma más robusta.
El último Estudio económico anual 2020 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, ( https://www.cepal.org/es/comunicados/la-recuperacion-la-transformacion-economias-sustentables-sociedades-inclusivas-se ) presentado el último martes 6 de octubre en Santiago de Chile es contundente en algunas de sus constataciones.
Dicho informe subraya que la región está viviendo “su peor crisis económica en un siglo” y prevé que para fin del año el nivel de PIB per cápita sería igual al de 2010, es decir, “habría un retroceso de 10 años con un fuerte aumento en la desigualdad y la pobreza”.
La CEPAL analiza como posible el cierre de 2,7 millones de empresas formales en 2020, y un nivel de desempleo de aproximadamente 44 millones de personas (con un incremento de 18 millones de personas respecto al nivel de 2019, el mayor aumento desde la crisis financiera global).
Sobre estos parámetros económicos el organismo regional anticipa que la pobreza podría alcanzar los mismos niveles observados en 2005, lo que indicaría un retroceso de 15 años. Y golpearía a 231 millones de personas, mientras que la pobreza extrema llegaría a los niveles de 1990, lo que implicaría un retroceso de 30 años, y la condena de unos 96 millones de personas a dicha situación.
¿Recuperación?
Aunque la tendencia económico-laboral es frágil y el impacto de la pandemia en los próximos meses es imprevisible, hacia mitad del año se percibe el comienzo de un proceso de recuperación, con variaciones nacionales.
“Parece observarse un punto de inflexión en esta dinámica contractiva y el comienzo de un proceso de recuperación durante el mes de mayo o junio, dependiendo del país “, indica el informe de la OIT. Sin embargo, advierte, los registros de junio /julio son más bajos que los niveles a comienzo del 2020, lo que relativiza el proceso ascendente.
Aun cuando el continente parece haber comenzado una etapa de retorno y lenta normalización de la actividad productiva, y con ello del empleo, las brechas respecto de la situación previa a la pandemia son aun muy significativas, subraya el informe de 39 páginas. Por eso, la OIT, no grita victoria. “De cara a los próximos meses es esperable que algunas trayectorias se potencien a la vez que otras se debiliten”. En particular, el retorno a la fuerza de trabajo continuará de la mano del desconfinamiento y el ingreso a etapas más flexibles…
Aliviar la deuda, combatir la evasión fiscal
Para la CEPAL, las perspectivas rosas en el continente no existen. La recuperación de la crisis económica será “muy larga y lenta”. Debido a esta proyección, dicho organismo propone varias pistas “macro” a nivel fiscal y monetario.
“Debemos prepararnos para una recuperación que no se va a dar en el 2021, ni probablemente en el 2022 o 2023”, comentó Alicia Bárcena, directora de la CEPAL al presentar el estudio en Santiago de Chile. Son necesarias “políticas macroeconómicas activas para retomar el crecimiento y promover una agenda de transformación estructural.
El estudio señala que para mantener una política fiscal activa en un contexto de mayor endeudamiento hace falta que los países latinoamericanos y caribeños aumenten su recaudación tributaria, que actualmente es de 23.1% del Producto Interno Bruto de la región, comparado con el 34,3% de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En paralelo, es fundamental “combatir la evasión tributaria, que llega al 6,1% del PIB regional, consolidar el impuesto a la renta a personas físicas y corporaciones, extender el alcance de los impuestos sobre el patrimonio y la propiedad, establecer impuestos a la economía digital…”.
En cuanto al siempre actual tema de la deuda, el informe resalta que es necesario “el alivio y restructuración de la deuda para países con vulnerabilidades y alta carga de pagos de intereses”.
Actualmente, los países de renta media concentran el 96% del total de la deuda de los países en desarrollo (excluyendo a China e India), por lo que es urgente que la comunidad financiera internacional amplíe las condiciones de liquidez para hacer frente a las necesidades de financiamiento a nivel general. “En el mundo hay liquidez, pero está mal distribuida”, enfatizó la directora de la CEPA quien considera que “en este campo se debe capitalizar las instituciones de crédito multilaterales para ampliar su capacidad de financiamiento y liquidez tanto en la coyuntura como con una mirada más larga”.
La CEPAL propone institucionalizar la cooperación entre los bancos centrales para sostener tanto las políticas monetarias expansivas como aquellas dedicadas a la preservación de la estabilidad microfinanciera, junto con ampliar la red de seguridad financiera mundial y regional para contrarrestar los efectos negativos de la volatilidad de los flujos financieros en momentos de crisis sistémicas.
El continente latinoamericano -al igual que otras regiones del mundo- confronta su peor etapa en lo que va del siglo. La pobreza, el desempleo y la desigualdad en aumento, marcarán el rostro continental, por lo menos, durante los próximos cinco años. Los expertos lanzan pistas globales para la recuperación económica, que se muestran interesantes pero que son insuficientes. Poco se enfatiza, por el momento, la necesidad imperiosa de explorar una verdadera integración continental a fin de encontrar salidas comunes a la crisis. Esto supondría una posición única, por ejemplo, en temas esenciales como la deuda continental, la evasión de capitales, las políticas tributarias para las grandes fortunas y para los sectores exportadores, entre otros. Y poco se escucha, hasta ahora, la voz de los movimientos sociales y de la sociedad civil continental, actores claves de cualquiera salida viable para la pospandemia.