La dramática situación de las residencias de mayores

  • Argüello: «La dramática situación de las residencias de ancianos interpela a todos: Estado, centros y familias»

Luis Argüello

«La Doctrina social de la Iglesia se articula desde dos puntos focales: la dignidad de la persona y el bien común. La dignidad “sagrada” pide promoción y protagonismo social, de ahí el principio de subsidiariedad; el bien común.»

“Una de las cosas que la pandemia, con el confinamiento, ha aportado ha sido poner de manifiesto problemas existentes y, en parte ocultos u ocultados, como el de personas sin hogar ni techo. Era difícil decir, “quédate en casa” a quien no tenía donde reclinar la cabeza.»

16.09.2020 | Baltasar Bueno corresponsal en Valencia

 “La dramática situación interpela a todos. A las familias que llevan a sus seres queridos a residencias, ¿cuáles son las motivaciones? ¿qué situaciones laborales, de organización de la economía, de la vivienda, están detrás de esas decisiones? A las administraciones públicas, sobre la regulación y vigilancia de las residencias y a las propias instituciones de acogida sobre su funcionamiento, intereses económicos, formación del personal. Las residencias, no son hospitales, pero cada vez hay más personas en ellas que necesitan una intensa asistencia sanitaria. Es un asunto que interpela a las administraciones públicas (Estado), a las residencias (Mercado) y a las familias (Don). Es un punto crítico para la transformación del Estado del Bienestar en Sociedad de cuidados pues afecta a tres pilares del bienestar, servicios sociales, sanidad y pensiones”, ha declarado el portavoz secretario general de la Conferencia Episcopal Española y obispo auxiliar de Valladolid, Luís Argüello, a la revista “Cresol” de la Unión Apostólica de Valencia, que le ha preguntado sobre las consecuencias del coronavirus en las personas y el momento actual de la Iglesia.

Respecto al mensaje que se debiera enviar a los jóvenes en esta situación, Argüello  manifestó: “Cada generación tiene que responder a los desafíos de su tiempo, ejercitando el coloquio permanente entre fidelidad al don recibido y la novedad de cada época. Quizá no tengamos otra propuesta que hacer que invitar al discernimiento para descubrir las llamadas que la realidad y el rostro del otro provocan. Ilumina, en la búsqueda de respuestas, la acogida de la fraternidad como don y proyecto que hace posible que el coloquio entre libertad e igualdad no se viva solo en una dialéctica de contrarios. La fraternidad hace descubrir la importancia del deber y cuestiona “el derecho a tener derechos” que se ofrece a los jóvenes como señuelo manipulador, especialmente en tiempos populistas y emotivistas”.

“Esta propuesta precisa un ambiente de acompañamiento y escucha de los latidos más profundos del corazón de cada joven para poder realizar el anuncio que redime y entusiasma. Quizás hayamos de perder el miedo a proponer el Ideal encarnado en Cristo. Claro que para ello los adultos hemos de acompañar la propuesta con nuestra propia vida personal, comunitaria y de compromiso vocacional en el mundo”, agregó el prelado. Seguir leyendo

Foro «Nuevos tiempos, ¿nuevas personas?»

Entrevista a Victoria Camps y a Luis Argüello

  • Victoria Camps: «Nos hemos dado cuenta de la importancia de lo público, y de la necesidad de reforzarlo»

«Esta dependencia nos hace caer en la cuenta de la interdependencia», afirmó Luis Argüello

«Debatamos sobre los trabajos más esenciales, que son los peor pagados, como el de las empleadas de la limpieza», recalcó Camps

La filósofa lamentó que el Estado de alarma haya demostrado que “ni el Estado ha confiado en la ciudadanía ni los ciudadanos hemos confiado unos en otros”, con una cierta “sanción social” entre los ciudadanos

Argüello: «Una verdadera sociedad del bienestar, de los cuidados, ha de convocar a la plaza pública a la iniciativa social y a la de las instituciones públicas. En España tenemos unas resonancias del Estado que nos suenan con excesiva fuerza (esto nos lo solucionará el Estado)”

El portavoz de la CEE invitó a “pensar en la humanidad en su conjunto, en la situación de montones de personas en el planeta, y sobre todo en los empobrecidos de cerca, y los de lejos”

05.05.2020 Jesús Bastante

¿Qué sociedad saldrá de esta pandemia? ¿Qué personas? Estas y otras muchas preguntas fueron el eje de la conversación entre el portavoz de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, y la filósofa y Consejera Permanente del Estado, Victoria Camps, que debatieron durante una hora en el Foro virtual ‘Nuevos tiempos, ¿nuevas personas?’, convocados por la Fundación Pablo VI.

Un extenso debate, moderado por Fernando de Haro y presentado por Jesús Avezuela, en el que los dos protagonistas afrontaron cómo se está viviendo la pandemia, y los retos para salir de ella.

“Estamos viviendo un reto para la razón, y también para el sentimiento”, arrancó la filósofa. “Llega un momento en que la naturaleza nos sorprende con algo, y nos hace vulnerables y dependientes unos de otros”, insistió, abundando en que “para protegernos a nosotros mismos hay que ser altruista también, hay que proteger a los demás”, con lo que se ha generado una “relación de dependencia mutua que es muy importante”. Junto a ello, el “valor del cuidado, que se está convirtiendo en fundamental, como complemento de la justicia”.

«Somos vulnerables»

Por su parte, el secretario general de la CEE, que prefirió hablar de “realidad novedosa”, frente a la tan cacareada ‘nueva normalidad’, abundó en que “nos hemos dado cuenta de nuestra condición vulnerable, que nos explica”. “Tenemos una extraordinaria capacidad, como personas en relación, pero también hay una herida, externa pero también interna. Esta dependencia nos hace caer en la cuenta de la interdependencia”, explicó. Seguir leyendo

El «Ciudadano Bergoglio»

Por Juan Cejudo, miembro de MOCEOP y de Comunidades Cristianas Populares

Hace unos días el Sr. Abascal, líder del partido ultraderechista VOX, a propósito de las declaraciones del papa Francisco, que dijo el domingo de Resurrección a los movimientos populares :
«es tiempo de pensar en un salario universal» para los trabajadores más humildes y sin derechos a los que la crisis del coronavirus les «golpea doblemente», el Sr. Abascal habló muy despectivamente del Papa y le llamó «ciudadano Bergoglio» y dijo que su opinión era respetable «como la de cualquier otro ciudadano». Y poco menos le dijo que no se metiera en esas cosas, porque hay que dar «A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César».

Abascal, hasta ahora, ha presumido siempre de ser muy católico, apostólico y romano, pero una vez más su catolicismo ha quedado en entredicho. Ya hace un año también criticó a Francisco a propósito del tema de la inmigración. Ahora vuelve a las andadas.

Creo que ya es hora de que los obispos españoles denuncien públicamente la falta de sensibilidad  cristiana de esta persona, que de cristiana no tiene nada, tal como se expresa.

Que Francisco defienda un salario universal para todas las personas que lo pasan muy mal, además de ser un asunto perfectamente lógico desde el punto de vista social, para no dejar que la gente muera de hambre, además es completamente coherente con los valores del Evangelio de Jesús, que por lo visto el Sr. Abascal desconoce. Deberían los obispos descalificarlo.

¿Pero cómo lo van a descalificar si estos obispos nuestros se han declarado también en contra del salario mínimo vital que pretende implantar el Gobierno, para no dejar a nadie tirado con los problemas que estamos teniendo y que se agravarán en los próximos meses?

¿Ni siquiera serán capaces de decirle en público a este dirigente político ultraconservador, que trate con respeto al Papa y que su opinión no es la de cualquier ciudadano, sino de quien representa a millones y millones de cristianos  en todo el Mundo?
Y es que el Sr. Argüello parecía más bien estar defendiendo los postulados de FAES, del P.P  o de VOX, más que siguiendo el ejemplo de Jesús en el Evangelio y las claras orientaciones del papa Francisco. Y es que nuestros obispos parece que van por libres, sin seguir las indicaciones del Papa. Lógico que el Papa se resista a venir a España.

Ellos no tienen fuerza moral para descalificarlo como se merece y dejar claro ante toda España  que el Sr. Abascal, será político pero de cristiano no tiene nada, cuando prefiere dejar que la gente se muera de hambre, sin una cobertura de un ingreso mínimo vital o pretende expulsar a los inmigrantes de España o va contra los homosexuales o contra los derechos de las mujeres.

Importantes colectivos cristianos se han pronunciado estos días a favor del ingreso mínimo vital,  como la Plataforma Iglesia por el Trabajo Decente (ITD)  formada por diversas organizaciones cristianas como Cáritas, Conferencia Española de Religiosos CONFER, Hermandad Obrera de Acción Católica HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica JEC y Juventud Obrera Cristiana JOC).
También lo ha defendido en un reciente comunicado el colectivo Redes Cristianas que agrupa a más de 200 grupos, comunidades y movimientos católicos de base del Estado español. Y también lo han hecho las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía.

Para mí y para muchos queda claro, a la vista de los comportamientos de este señor, que de cristiano no tiene nada, por mucho que se reúna con el cardenal Sarah, uno de los principales opositores al Papa Francisco.
Pero sin duda, debería ser descalificado en público por quienes tienen la obligación de hacerlo. Pero  para eso necesitamos otro tipo de obispos.