«Nicaragua Nunca Más»

Denuncian que 60 sacerdotes y religiosas han huido o sido expulsados de Nicaragua desde 2018

“Han sido despojados de su pasaporte, nacionalidad, residencia, negada la entrada a Nicaragua, o que han decidido salir al exilio”, ha explicado el abogado del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más

Al menos 60 religiosos, entre sacerdotes y monjas, han abandonado o han sido expulsados de Nicaragua desde 2018 debido a la situación de persecución a la que el gobierno de Daniel Ortega está sometiendo a la Iglesia católica en el país. Así lo informaba ayer el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, en declaraciones recogidas por EFE.


“Contabilizamos más de 60 religiosos que han sido desplazados, despojados de su pasaporte, nacionalidad, residencia, negada la entrada a Nicaragua, o que han decidido salir al exilio”, explicó el abogado del Colectivo, Yader Valdivia. El informe sobre la situación en Nicaragua abarca desde los considerados presos políticos, la ilegalización de ONG y “la violencia y brutal persecución del Estado contra la Iglesia católica” que en lo que va de año, según el reporte, “ha provocado el exilio de al menos 55 sacerdotes, el destierro de dos y múltiples procesos judiciales”.

“Proteger su vida”

Asimismo, Valdivia explicó que los religiosos han sufrido desplazamiento forzado desde abril de 2018, cuando estalló una revuelta popular por las controvertidas reformas a la seguridad social que planteaba el Gobierno. La protesta se convertiría, más tarde, en una exigencia de renuncia del presidente Daniel Ortega, que respondería con el uso de la fuerza.

Entre los religiosos que han dejado Nicaragua se encuentra el exnuncio apostólico en el país, Waldemar Stanislaw Sommertag, a quien el Gobierno expulsó; el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez; el sacerdote sobrino del héroe nacional Augusto Sandino, Edwing Román; y 18 monjas de la orden Misioneras de la Caridad, fundada por la Madre Teresa de Calcuta. Del mismo modo, el abogado apuntó que al menos 30 religiosos “decidieron salir al exilio para proteger su vida e integridad física”.

Mons Báez responde a Daniel Ortega

Nicaragua: obispo Báez responde desde el exilio a las críticas del presidente Ortega

Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua

Silvio José Báez consideró que hay ignorancia, mentira y cinismo en el discurso de “un dictador, dando lecciones de democracia”

El obispo nicaragüense Silvio José Báez respondió desde el exilio al presidente Daniel Ortega, luego de que éste calificara -en declaraciones a los medios locales- a la Iglesia católica como una “dictadura perfecta, una tiranía perfecta”, pues sus representantes no son elegidos “democráticamente” por el “voto de los católicos”.


Silvio Báez vive actualmente en los Estados Unidos. El 23 de abril de 2019 se vio en la necesidad de partir de Nicaragua luego de ser advertido por la embajada norteamericana que existía la certeza de que sería asesinado.

Ignorancia y mentira

Sin aludir de manera directa a lo dicho por el mandatario de Nicaragua, a través de un mensaje en Twitter, Báez aseguró: “¡Cuanta ignorancia, cuánta mentira y cuánto cinismo! Un dictador dando lecciones de democracia; alguien que ejerce en forma ilegítima el  poder, criticando la autoridad que Jesús otorgó a su Iglesia; alguien que es ateo, lamentándose de no sentirse representado por la Iglesia”.

Por otro lado, en su página en Facebook denunció que tuvo conocimiento de la negación a un sacerdote nicaragüense para ingresar a ese país:

“¡La dictadura de Nicaragua niega la entrada al país a otro sacerdote nicaragüense! Acabo de hablar con el padre Guillermo Blandón, párroco de la iglesia Santa Lucía de Boaco, diócesis de Granada. Venía de Israel, y en Miami le comunicaron que no podía viajar pues no estaba autorizada su entrada a Nicaragua“.

Ortega contra la Iglesia

Ortega arremete contra la Iglesia católica y la tilda de una «dictadura perfecta»

Daniel Ortega

Agencia EFE

Managua, 28 sep (EFE).- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, arremetió este miércoles contra la Iglesia católica, a la que acusó de no practicar la democracia, y de ser una «dictadura» y una «tiranía perfecta».

Durante un acto en ocasión del 43 aniversario de la Policía Nacional y transmitido en cadena de radio y televisión, Ortega también acusó a la Iglesia católica que dirige el papa Francisco de haber utilizado «a sus obispos en Nicaragua para dar un golpe de Estado» a su Gobierno en el marco de las manifestaciones que estallaron en abril de 2018 por unas controvertidas reformas a la seguridad social.

«¿Desde cuándo los curas están para dar golpe de Estado y desde cuándo tienen autoridad para hablar de democracia?», cuestionó el líder sandinista.

«¿Quién elige a los curas, a los obispos, al papa, a los cardenales? ¿cuántos votos?, ¿quién se los da?», continuó.

Ortega dijo que si la Iglesia católica quiere hablar de democracia, debería empezar «por elegir con el voto de los católicos al papa, a los cardenales, a los obispos, a los sacerdotes, sino que todo es impuesto, es una dictadura, la dictadura perfecta, es una tiranía, la tiranía perfecta».

Para el antiguo guerrillero marxista, que ahora se define como católico, la Iglesia católica no tiene autoridad para hablar de democracia, porque «los obispos son nombrados de dedo de parte de alguien que no ha sido electo por el pueblo, sino por un grupo de cardenales».

«Le diría a su santidad, el papa, con todo respeto, a las autoridades de la Iglesia católica, yo soy católico, que como católico no me siento representado y no me siento representado por todo lo que conocemos de esa historia terrible, pero también por el hecho que lo oímos hablar de democracia y no practican la democracia», alegó.

A juicio de Ortega, «sería una revolución que al papa lo eligiera el pueblo católico del mundo».

ACUSA A JERARCAS DE PEDIR SU MUERTE

Asimismo, el líder sandinista volvió a tildar de «golpistas» a «algunos obispos» de Nicaragua y los acusó de encubrir a una «banda de asesinos» que, según dijo, intentaron derrocarlo y asesinarlo en el marco de las manifestaciones antigubernamentales de hace cuatro años, en la que se pidió su dimisión por responder con la fuerza.

Según el mandatario, «algunos curas, algunos obispos, llamaron a la gente a que me metieran plomo (balas), qué esperaban para matarme», aunque no ofreció pruebas.

Es decir, agregó, era «una banda de asesinos encubierta con la Iglesia católica» de Nicaragua.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, calificó de mentiroso y cínico a Ortega por los señalamientos a la Iglesia católica y a los religiosos nicaragüenses.

«¡Cuánta ignorancia, cuánta mentira y cuánto cinismo! Un dictador dando lecciones de democracia; alguien que ejerce en forma ilegítima el poder, criticando la autoridad que Jesús otorgó a su Iglesia; alguien que es ateo, lamentándose de no sentirse representado por la Iglesia», escribió en un tuit el obispo, quien se encuentra fuera del país desde hace 41 meses por decisión del papa Francisco por motivos de seguridad.

IGLESIA-ESTADO: UN AÑO CONVULSO

El discurso de este miércoles del líder sandinista es el capítulo más reciente de un último año especialmente convulso para la Iglesia católica de Nicaragua con el Gobierno de Ortega, quien ha tildado de «golpistas» y «terroristas» a los religiosos.

Este año, el Gobierno sandinista expulsó del país al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag y a 18 monjas de la orden Misioneras de la Caridad, fundada por la Madre Teresa de Calcuta.

También mantiene bajo arresto a ocho sacerdotes, incluyendo al obispo Rolando Álvarez, quien fue sustraído por agentes policiales la madrugada del viernes 19 de agosto, junto a otros cuatro presbíteros, dos seminaristas y un camarógrafo del palacio episcopal de la diócesis de Matagalpa, después de haber estado 15 días confinados.

Además, el Ejecutivo cerró nueve estaciones de radio católicas y sacó de la programación de la televisión por suscripción a tres canales católicos.

La Policía Nacional, que dirige Francisco Díaz, consuegro de Ortega, además ingresó por la fuerza y allanó una parroquia, impidiendo a los feligreses recibir la eucaristía dentro del templo y sitiando a otros sacerdotes en sus iglesias, prohibido procesiones con imágenes de los santos, entre otros.

Las relaciones entre los sandinistas y la Iglesia católica de Nicaragua han estado marcadas por roces y desconfianzas en los últimos 43 años

Represión a la Iglesia en Nicaragua

Medio centenar de sacerdotes nicaragüenses piden refugio en Honduras y Costa Rica

Daniel Ortega persigue a la Iglesia
Daniel Ortega

Los curas señalan que han sufrido la presencia de “policías en las afueras de las parroquias, rodeando sus casas o recibiendo llamadas telefónicas para tratar de angustiarlos”

Al menos 50 sacerdotes nicaragüenses han solicitado refugio a Honduras y Costa Rica ante los constantes actos de represión y hostigamiento por parte de la dictadura de Daniel Ortega, tal como informa hoy El Heraldo.


“Ellos nos han expresado estar en contra de las situaciones de injusticia e irrespeto de los derechos humanos en su país”, ha explicado José Canales, obispo de la Diócesis hondureña de Danlí. “Nosotros estamos disponibles para recibir a aquellos sacerdotes que en circunstancias extremas tengan que salir de Nicaragua. De esta forma puedan integrarse a la vida de la iglesia en El Paraíso”, añadió.

Represión a la Iglesia

Tal como señala Canales, los sacerdotes no alegan haber sufrido violencia física, pero sí psicológica. “Considero que esto es peor que una patada, policías en las afueras de las parroquias, rodeando sus casas o recibiendo llamadas telefónicas para tratar de angustiarlos”, ha expresado el obispo.

Actualmente, el régimen de Ortega mantiene bajo arresto al obispo Rolando Álvarez y a siete sacerdotes. Además, hace unas semanas el Servicio de Telecomunicaciones (TELCOR) del gobierno de nicaragüense cerraba la emisora católica ‘Radio Stereo Fe’, perteneciente a la diócesis de Estelí, por considerar que estaba “operando de manera ilegal”

El Gobierno de Nicaragua cierra Radio-Stereo-Fe

Nicaragua: el gobierno de Daniel Ortega atenta de nuevo contra un medio de comunicación de la Iglesia

Daniel Ortega y Rosario Murillo - Nicaragua

Después de casi 28 años de trabajo evangelizador, ‘Radio Stereo Fe’ cesó sus transmisiones por FM, pero continuará a través de redes sociales

El Servicio de Telecomunicaciones (TELCOR) del gobierno de Nicaragua cerró la emisora católica ‘Radio Stereo Fe’, perteneciente a la diócesis de Estelí, por considerar que estaba operando de manera ilegal.n la notificación que el TELCOR dirigió al director de ‘Radio Stereo Fe’, Álvaro José Toledo Amador, se pide el cese inmediato de las transmisiones, alegando que la radio funciona con licencia a nombre del padre Francisco Valdivia, quien falleció en el 2021, y que el nuevo director no tiene permiso de dirigir la emisora.

De acuerdo con la dirección de la radio, esta es una razón injustificada, ya que desde que falleció el padre Valdivia, la emisora ha tenido varios directores, y nunca tuvieron problemas.

Casi 28 de años de evangelización radial en FM, se han terminado hoy”, anunció la radio, cuyos directivos pidieron a los fieles no desanimarse, permanecer unidos en oración y seguirlos escuchando a través de las redes sociales de la emisora.

‘Radio Stereo Fe’ condenó en sus redes sociales el cierre de la emisora, donde “mucha gente humilde de nuestras comunidades se alimentaban de la Palabra de Dios; a través de la eucaristía, prédicas y mucho más. De igual manera los ministerios de nuestra parroquia La Asunción podían transmitir el quehacer evangelizador y misionero”.

“Robo” de las instalaciones

En tanto, el diario ‘La Prensa’, el más antiguo de ese país, informó que a más de un año de que el gobierno tomó sus instalaciones, en estos días la Policía Nacional ingresó al inmueble, e incluso, retiró el rótulo del nombre del rotativo del exterior del inmueble.

El edificio de ese periódico fue intervenido policialmente el 13 de agosto de 2021, cuando el gobierno de Daniel Ortega inició en su contra “una investigación” por los supuestos delitos de “defraudación aduanera y lavado de dinero”, por lo que fue detenido Juan Lorenzo Holmann, gerente general de este periódico crítico del gobierno.

Para el jefe de redacción de ‘La Prensa’, Eduardo Enríquez, con esa acción el régimen Ortega-Murillo ha concretado el “robo” de las instalaciones de ese medio de comunicación

Secuestro del obispo por la noche

Como a Jesús en el huerto: dictador Ortega secuestra a obispo nicaragüense

Daniel Ortega quiere negociar con el Vaticano el exilio de Rolando Álvarez
Daniel Ortega quiere negociar con el Vaticano el exilio de Rolando Álvarez

«Toda América se pone en pie para contemplar cómo un pequeño Herodes, un pobre hombrecillo, lleno de miedos, -y por tanto de violencias- escondido detrás de un ejército, persigue a la Iglesia defensora de los pobres, -cuya voz ha sido acallada-«

Llegó la hora del martirio para los fieles testigos de la Luz y de la Palabra Viva en nuestra amada Nicaragua. Es la misma escena del Evangelio narrada por Marcos 14, 43 a 63: “(Acababa Jesús de orar con sus discípulos) todavía estaba hablando, cuando de pronto se presenta Judas, acompañado de un grupo con espadas y palos…”

PorVíctor Ricardo Moreno Holguín, Pbro.

De noche, como el ladrón, -como los hijos de las tinieblas-, el dictador Daniel Ortega y sus lacayos, asaltaron la pacífica y sagrada casa episcopal de Matagalpa, llevándose secuestrado al obispo Rolando Álvarez, a quien, junto con un grupo de sacerdotes y laicos, tenía incomunicado y sin posibilidades de recibir alimento desde hace dieciséis días. Ni en los peores tiempos de las dictaduras de los Somoza, se vio lo sucedido en esta madrugada del 19 de agosto, en Matagalpa

Toda América se pone en pie para contemplar cómo un pequeño Herodes, un pobre hombrecillo, lleno de miedos, -y por tanto de violencias- escondido detrás de un ejército y aferrado a las enaguas de su mujer, persigue a la Iglesia defensora de los pobres, -cuya voz ha sido acallada-.

La hora del martirio

Llegó la hora del martirio para los fieles testigos de la Luz y de la Palabra Viva en nuestra amada Nicaragua. Es la misma escena del Evangelio narrada por Marcos 14, 43 a 63: “(Acababa Jesús de orar con sus discípulos) todavía estaba hablando, cuando de pronto se presenta Judas, acompañado de un grupo con espadas y palos…”.
El asalto a la casa episcopal fue en lo más oscuro de la noche: entre las dos y las tres de la madrugada de este viernes 19 de agosto. Las campanas de la Iglesia Catedral sonaron llamando de urgencia a la comunidad. La noticia también resonó en las redes sociales: “¡Urgente! En estos momentos la Policía Nacional ha ingresado a la Curia Episcopal de nuestra Diócesis de Matagalpa”.


“El que le iba a entregar les había dado esta contraseña: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es, prendedle y llevadle con cautela.» Nada más llegar, se acerca a él y le dice: «Rabbí», y le dio un beso.” Con anticipación, el dictador había dado “el primer paso para trasladar a la cárcel a Monseñor Rolando Álvarez”, anunció horas antes la directora del Centro nicaragüense de Derechos Humanos, Vilma Núñez de Escorcia, según fuentes periodísticas. “Ellos le echaron mano y le prendieron”.

Rompieron los portones

Sus lacayos antimotines rompieron los portones de la curia tomaron secuestrado al obispo y a sus acompañantes. Fuentes nicaragüenses confirmaron que, una vez allanada la curia, se llevaron al obispo Rolando Ortega y a los ochos sacerdotes. “Y tomando la palabra Jesús, les dijo: «¿Cómo contra un salteador habéis salido a prenderme con espadas y palos?».
Las palabras de monseñor Rolando Álvarez, pudieron ser las mismas de Jesús ante el asedio; pues el dictador, que manipula todas las fuerzas y armas del país centroamericano, llegó por medio de su tropa. Los testigos vieron salir a un convoy policial de al menos ocho patrullas. Nada más parecido y coincidente con la escena entre jueves y viernes santo.
“Todos los días estaba junto a vosotros enseñando en el Templo, y no me detuvisteis. Pero es para que se cumplan las Escrituras.” Monseñor Álvarez, desde la libertad que tienen los hijos de Dios, ha levantado la voz, para defender a un pueblo oprimido por Ortega, quien, asaltando los poderes de gobierno, encarceló con mentiras a sus opositores, expulsó al Nuncio del papa Francisco y a todos aquellos religiosos que brillan por la Luz de sus buenas obras.

Un reino de oscuridad

Parece que Ortega solo quiere un reino de oscuridad, dolor y muerte. “Andaban buscando contra Jesús un testimonio para darle muerte; pero no lo encontraban… muchos daban falso testimonio contra él, pero los testimonios no coincidían. Algunos, levantándose, dieron contra él este falso testimonio: «Nosotros le oímos decir: Yo destruiré este Santuario hecho por hombres y en tres días edificaré otro no hecho por hombres.»

Y tampoco en este caso coincidía su testimonio. Distintas fuentes indicaron que el dictador Ortega está buscando “testigos” que declaren en contra del caso que armaron contra monseñor Rolando Álvarez, a quien señalaron de “organizar a grupos violentos”, “incitar al odio” y crear “zozobra”, dicen medios de comunicación.

Las acusaciones de Ortega contra los obispos

Ortega, que además manipula los medios de comunicación de toda Nicaragua, ha levantado falso testimonio contra los obispos, diciendo que ocultan terroristas, armas y montan un plan para destruir la Nación. Nada más falso. ¿Se puede esperar otro discurso de quien se siente dueño de una Nación que ha luchado por la paz y la democracia, pero ha pasado de manos de las dictaduras Somoza al dictador Ortega?

Se ha citado a decenas de personas de Matagalpa para interrogarlas. “Preguntó a Jesús: «¿No respondes nada? ¿Qué es lo que éstos atestiguan contra ti?» Pero él seguía callado y no respondía nada… le preguntó de nuevo: «¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?» Algunos se pusieron a escupirle, le cubrían la cara y le daban bofetadas, mientras le decían: «Adivina», y los criados le recibieron a golpes”. 

Un juicio probablemente injusto

Ahora, sometido a la tortura de un secuestro, monseñor Rolando Álvarez y sus sacerdotes, seguramente se verán sometidos a un injusto juicio, cuya sentencia ya está escrita con anticipación en el oscuro corazón del dictador. La cárcel, el exilio o la muerte, rodean a este obispo profeta de Dios y de Su Pueblo.

El obispo Rolando Álvarez sale a la calle de rodillas para clamar el fin de los ataques
El obispo Rolando Álvarez sale a la calle de rodillas para clamar el fin de los ataques

Han querido amordazar la Palabra de Dios, pero eso es imposible. La Iglesia y los gobiernos libres de Latinoamérica (extrañamente con ausencia de Colombia) ya condenaron la agresión contra los derechos humanos al pueblo nicaragüense y a la Iglesia Católica en particular. El pueblo nicaragüense sigue acompañado de sus pastores, que no buscan un reino de este mundo, pero si que Dios reine en este mundo de pobreza latinoamericana, en el que los dictadores, están arrasando con las posibilidades de paz, libertad religiosa y solidaridad. 

Oremos, comentemos y estemos prontos a buscar los modos más efectivos, pacíficos, solidarios y democráticos para defender al pueblo encabezado por sus pastores en martirio dictatorial. «Ha llegado la hora de las tinieblas”, nos advierte el Evangelio.

Persecución a la Iglesia en Nicaragua

Obispo de Nicaragua responde con la canción ‘Amigo’ a los antimotines que le impidieron celebrar misa

Policías del régimen de Daniel Ortega obligaron al obispo de Matagalpa a quedarse en la curia episcopal, por lo que no pudo celebrar la misa en la que se pediría por el cese de la represión contra la Iglesia

Policías antimotines del gobierno de Daniel Ortega impidieron al obispo de Matagalpa acudir a la Catedral de San Pedro donde tenía previsto celebrar una hora santa y una misa para pedir por el cese de la represión gubernamental en contra de la Iglesia católica en ese país.l momento fue compartido por Facebook Live, y en él se observa al obispo Rolando Álvarez dentro de la cochera de la curia episcopal, mientras un grupo de cinco antimotines, armados con escudos, le impiden salir.

El obispo Álvarez, uno de los críticos más fuertes del gobierno de Ortega, explica en el video: “He querido salir a la catedral a hacer la hora santa, pero obviamente las autoridades superiores no han dado permiso”.

También se le escucha explicando a los policías que no intentará salir por la fuerza, y entonando la canción ‘Amigo’ de Roberto Carlos, mientras los bendice.

Junto con el obispo, permanecieron encerrados en la curia seis sacerdotes e igual número de laicos: “Aquí vamos a permanecer sin irrespetar a la policía. Nunca la hemos irrespetado, a nuestros hermanos que tienen sus familias y que son nuestros amigos”, dijo.

Si bien las instalaciones de la curia se encuentran sitiadas desde el miércoles 3 de agosto, la mañana de este jueves, el obispo Álvarez logró salir a las calles para bendecir con el Santísimo a las personas, mientras algunos agentes de seguridad intentaban detenerlo.

En otro video se le ve intentando esquivar a los uniformados para bendecir a la gente, mientras canta ‘Tu reinarás’, y otras alabanzas a Jesús Eucaristía.

Finalmente, este jueves por la tarde sí se celebró la misa en la catedral; sin embargo, no fue presidida por el obispo. En la homilía, el sacerdote celebrante llamó a los nicaragüenses a no tener miedo a “ningún hombre ni a ninguna situación oscura, porque nuestra vida, si está en manos de Dios, está segura”, dijo.

“Para aquellos hermanos que piensan que agarrando un arma pueden resolver los problemas, esa es una manera de pensar meramente humana; los problemas, especialmente de esta calidad, el Señor nos está enseñando a pensar como hijos de Dios, que no resuelven las cosas con armas, sino con diálogo, amor y oración”, añadió.

Cabe mencionar que, en la diócesis de Matagalpa, el obispo convocó hace unos días a una cruzada de oración y adoración por la Iglesia, por los sacerdotes y por el país, que consiste entre otras acciones en que todos los primeros viernes de mes, dedicados al Sagrado Corazón de Jesús, se realice ayuno.

Por otra parte, un grupo de exiliados nicaragüenses iniciaron una campaña para recolectar firmas a fin de hacérselas llegar al papa Francisco para que exprese una posición más firme sobre la situación en ese país, como parte de la resistencia pacífica para que el régimen de Ortega libere a los presos políticos. También convocaron a que este domingo 7 de agosto se llenen las iglesias para orar por el cese de la represión contra la Iglesia.

Secuestran a obispo en Nicaragua

La policía de Daniel Ortega captura a monseñor Rolando Álvarez, el obispo más crítico con el régimen en Nicaragua

El obispo Rolando Álvarez, durante una misa el pasado 5 de agosto

Por Wilfredo Miranda 19.08.2022

En torno a las 3.40 de la madrugada de este viernes, mientras la ciudad de Matagalpa dormía, un convoy de fuerzas especiales de la policía de Daniel Ortega y Rosario Murillo se llevó a monseñor Rolando Álvarez, el obispo más crítico con el régimen que continuaba en Nicaragua. Después de 15 días de cerco y acoso policial a la curia, donde el religioso se encontraba con ocho sacerdotes y colaboradores en cautiverio, ha ocurrido esta captura que supone uno de los golpes más duros del régimen sandinista en la persecución religiosa que mantiene contra el catolicismo que critica las violaciones a los derechos humanos

“Urgente. En estos momentos la Policía Nacional ha ingresado a la Curia Episcopal de nuestra Diócesis de Matagalpa”, publicó la cuenta de Facebook de la diócesis al momento del secuestro del religioso. Según fuentes eclesiales y de esa ciudad norteña, el operativo fue “exprés” y monseñor Álvarez fue trasladado en una camioneta con destino desconocido, junto a los otros sacerdotes que le acompañaban. Hasta ahora, no se sabe si el obispo fue trasladado a una prisión o será exiliado forzosamente, como barajaban algunas fuentes católicas.

Según el abogado de Matagalpa Yader Morazán, “se desplegaron entre 15 a 20 vehículos con policías y paramilitares, ordenaron a los guardas de seguridad de los bancos y negocios a esconderse y no ver lo que sucedía”, a la vez que cerraron una tienda de conveniencia que funciona 24 horas.

“La Ley establece que los allanamientos se deberán ejecutar entre las seis de la mañana y seis de la tarde, y sólo en estos dos casos excepcionales se puede hacer a otra hora: Con el consentimiento del dueño de la casa o en casos sumamente graves y urgentes, según el artículo 217 del Código Procesal Penal. Teniendo a monseñor Álvarez bajo su control por más de 15 días, ¿dónde está la urgencia o gravedad?”, se preguntó el jurista, quien trabajó en el servicio judicial de ese departamento norteño.

El último tuit del obispo de Matagalpa fue publicado en su cuenta oficial a eso de las 12:36 de la madrugada. Decía: “Preocupémonos por llevar el traje de fiesta en el Reino de Dios”. Las acciones policiales contra el religioso iniciaron el cuatro de agosto pasado, luego de que un grupo de policías impidiera la celebración de la misa matutina en la Catedral San Pedro Apóstol de Matagalpa, ante lo cual el obispo salió a la calle orar con el Santísimo Sacramento en lo alto, y luego dio la espalda a los agentes para arrodillarse y clamar a Dios.

El pasado 5 de agosto la policía de Ortega y Murillo abrió un proceso investigativo en contra de monseñor Álvarez, supuestamente por “intentar organizar grupos violentos y ejecutar actos de odio en contra de la población”.

Según la Policía, el prelado como cabeza de las altas autoridades de la Iglesia Católica y “prevaliéndose de su condición de líderes religiosos, utilizando medios de comunicación y redes sociales están intentando organizar grupos violentos, incitándolos a ejecutar actos de odio en contra de la población… con el propósito de desestabilizar al Estado de Nicaragua y atacar a las autoridades constitucionales”.

Desde ese día el régimen de Ortega y Murillo intensificó el asedio policial en la residencia de monseñor Álvarez y las calles cercanas a la Curia, las cuales se mantenían hasta el secuestro de esta madrugada tomadas por decenas de agentes de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP) completamente armados.

Para poder resistir el secuestro de 15 días, monseñor Álvarez y sus acompañantes tuvieron que racionar el alimento que el obispo guarda en su alacena, ya que el régimen sandinista no permitía el ingreso de víveres ni medicamentos a la residencia del religioso. El sitio policial contra el obispo es dirigido por el comisionado Ramón Avellán, un leal a los Ortega-Murillo y encargado de operaciones violentas contra opositores desde 2018.

“Con el corazón indignado y dolido condeno el secuestro nocturno de Monseñor Álvarez. ¡Quienes lo sepan, digan dónde está mi hermano obispo! ¡Que sus secuestradores respeten su dignidad y lo liberen! De nuevo, la dictadura vuelve a superar su propia maldad y su espíritu diabólico”, expresó en su cuenta de Twitter el obispo Silvio Báez, el primer prelado exiliado forzosamente por el régimen.

Por su parte, el también sacerdote exiliado Edwin Román catalogó como indignante el secuestro de Álvarez. “Basta ya de tanto silencio, hablen quienes tienen que hablar y dar la cara, a eso se le llama pecado de omisión”, dijo el cura, cuya crítica hace rima con los cuestionamientos a la Conferencia Episcopal de Nicaragua que ha sido timorata en denunciar el acoso que sufre el catolicismo en este país centroamericano.

Represión contra la Iglesia en Nicaragua

El reto del obispo Álvarez a Daniel Ortega: «Si tocan a uno de nuestros sacerdotes, tocan a toda la diócesis»

Policías nicaragüenses irrumpen en ola capilla
Policías nicaragüenses irrumpen en ola capilla

El régimen de Daniel Ortega decreta el cierre de seis emisoras católicas y asalta el templo para cerrar una de las radios en medio de disparos y forcejeo con los fieles que, convocados por el párroco, fueron a proteger las instalaciones parroquiales

Estos sucesos se suman a la escalada de presión del Gobierno sandinista contra la Iglesia católica, y se suma al incendio de una capilla de la catedral de Managua, la expulsión del nuncio vaticano, el hostigamiento a obispos y sacerdotes, la expulsión de las Misioneras de la Caridad…

Por | J. Lorenzo/EFE

Nueva provocación del gobierno de Daniel Ortega contra la Iglesia nicaragüense. Al día siguiente de que los templos católicos del país centroamericano conmemorasen el segundo aniversario del que se considera un “atentado” (así lo calificó el papa Francisco y una investigación independiente) contra la capilla de la Catedral Metropolitana de Managua, que fue incendiada, este lunes 1 de agosto, la policía irrumpió en un templo de la diócesis de Matagalpa para apropiarse de los equipos de una de las seis radios católicas cuyo cierre ha sido decretado en el mismo día por las autoridades.

Rolando Álvarez
Rolando Álvarez

«Queremos dejar claro que si tocan a uno de nuestros sacerdotes, tocan a toda la diócesis de Matagalpa», señalaron desde la diócesis que pastorea el obispo Rolando Álvarez, uno de las voces más críticas con el presidente Ortega, y que ha sido también objeto de acusaciones y hostigamiento, lo que incluso le llevó a declarase en huelga de hambre.

La policía, según señaló la diócesis en sus redes sociales, entró a la fuerza en la capilla Niño Jesús de Praga en el municipio de Sébaco, anexa a la casa donde se aloja el sacerdote Uriel Vallejos, quien pidió a sus amigos y fieles acudir a la parroquia donde, según afirmó, “estoy siendo asediado”.

«La policía ha violentado los candados de la capilla para entrar donde están los equipos [de la Radio Católica, de Sébaco] para llevárselos. La policía está agrediendo a los fieles que están dentro del colegio», aseguró el sacerdote. Según imágenes divulgadas en las redes sociales, al lugar, en el que suena las campanas en señal de alarma, han acudido decenas de feligreses a defender las instalaciones y los equipos de Radio Católica y han sido repelidos por la policía con disparos al aire y bombas lacrimógenas. 

El Gobierno de Ortega, en medio de continuas discrepancias con la Iglesia, ordenó el cierre de seis emisoras católicas apelando a su presunta ilegalidad, ante lo que el obispo Álvarez retó a las autoridades a demostrar públicamente quién tiene la razón en cuanto a la legalidad o no de las radios católicas.

«Hemos dado testimonio que el 7 de julio del 2016, personalmente fui a una reunión con el anterior director de Telcor [el organismo oficial que regula las telecomunicaciones] con todos los folios de nuestras radios para que pedir que nos pusieran en la ley, según las órdenes vigentes de Telcor, y nunca recibimos respuestas como es ya la costumbre del Gobierno en este y muchos otros casos«, señaló el obispo.

«De tal manera que si la directora de Telcor me quiere recibir, le llevaré, con el recibido y firma de ese mismo día de Telcor, todos los documentos que les presenté. Si ellos tienen razón, yo mismo diré ante el pueblo que está correcto que cierren nuestras radios, pero si no tienen la razón, que tengan la valentía y el coraje de decir que ellos se equivocaron o que ellos quieren a propósito cerrar nuestros medios de comunicación», retó.

Expulsión del nuncio y de las monjas de la Madre Teresa

Este nuevo enfrentamiento se suma a las ya muy graves decisiones que el régimen presidencialista del matrimonio Daniel Ortega-Rosario Murillo ha ido tomando en los últimos años con respecto a la Iglesia católica, entre ellas, la expulsión del nuncio, el asalto a varias iglesias durante la dura represión contra manifestaciones ciudadanas en 2018 -que se saldó con centenares de muertos, muchos de ellos jóvenes universitarios que se habían refugiado en los templos-, el goteo de cierre de emisoras católicas o la expulsión de las monjas de la Madre Teresa el pasado mes.

Misioneras de la Caridad expulsadas de Nicaragua
Misioneras de la Caridad expulsadas de Nicaragua

Estas decisiones que marcan la deriva autocrática del régimen sandinista de nuevo cuño han estado salpicadas por graves acusaciones por parte de Ortega a los obispos, a los que ha llamado «terroristas» tras su mediación en el diálogo nacional con el que se buscaba una salida pacífica a la crisis que vive el país desde abril de 2018. Asimismo, también los ha calificado de «golpistas», acusado de ser cómplices de fuerzas internas y de grupos internacionales que, en su opinión, estarían actuando en Nicaragua para derrocarlo.

A pesar de la cautela de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y de la propia Santa Sede, que entienden que los Ortega-Murillo están buscando la mínima excusa para romper todos los puentes con la Iglesia en país cuya población se confiesa católica en casi un 60%, la desconfianza va a más, acrecentada tras las controvertidas elecciones generales del 7 de noviembre, donde Ortega fue reelegido para un quinto mandato -cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, como vicepresidenta- con sus principales contendientes en prisión y con unos pastores reclamando mayores garantías democráticas. Y la escalada de tensión puede ir a más.

Disolución de 101 ONGs en Nicaragua

El Parlamento de Nicaragua disuelve un centenar de ONG y expulsa a las Misioneras de la Caridad

El Parlamento de Nicaragua disuelve un centenar de ONG y expulsa a las Misioneras de la Caridad
El Parlamento de Nicaragua disuelve un centenar de ONG y expulsa a las Misioneras de la Caridad

La disolución de las 101 ONG fue aprobada con carácter urgente y sin debate por los 75 diputados sandinistas y sus aliados. Otros 15 legisladores, de los 91 que integran el Parlamento, se abstuvieron, y uno se ausentó.

La ilegalización de las Misioneras de la Caridad y de las otras 100 ONG fue propuesta por el diputado sandinista Filiberto Rodríguez, a petición del Gobierno del presidente Daniel Ortega, a través del Ministerio de Gobernación

 | RD/Efe

La Asamblea Nacional (Parlamento) de Nicaragua,de mayoría gubernamental, canceló este miércoles las personalidades jurídicas de otras 101 ONG, incluida la Asociación Misioneras de la Caridad de la Orden Madre Teresa de Calcuta.

Las Misioneras de la Caridad, creada el 16 de agosto de 1988 durante el primer régimen sandinista (1979-1990) tras una visita a Nicaragua de Madre Teresa de Calcuta, mantenía una guardería, un hogar para niñas víctimas de abusos o abandonadas, y un asilo de ancianos, que comenzaron a cerrar desde el pasado 15 de junio.

La disolución de las 101 ONG fue aprobada con carácter urgente y sin debate por los 75 diputados sandinistas y sus aliados. Otros 15 legisladores, de los 91 que integran el Parlamento, se abstuvieron, y uno se ausentó.


La ilegalización de las Misioneras de la Caridad y de las otras 100 ONG fue propuesta por el diputado sandinista Filiberto Rodríguez, a petición del Gobierno del presidente Daniel Ortega, a través del Ministerio de Gobernación.

Sin permiso para cuidar a niños o ancianos

Según un informe de la Dirección General de Registro y Control de Organismos Sin Fines de Lucro de la cartera de Gobernación, las Misioneras de la Caridad incumplieron «con sus obligaciones» conforme la ley que los regula, y la Ley de Lavado de Activos, el Financiamiento al Terrorismo y el Financiamiento a la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva.

Entre otros, las Misioneras de la Caridad no estaban acreditadas por el Ministerio de Familia para funcionar como guardería, centro de desarrollo infantil u hogar de niñas o asilo de ancianos, ni tenían permiso del Ministerio de Educación para realizar el reforzamiento de aprendizaje.

Además, no reportaban activos fijos, ni sus actividades de su sede en la ciudad de Granada (suroeste): hogar de niñas, comedor, guardería y reforzamiento de aprendizaje