Sinodalidad (V) : la ecología es más que unos brotes verdes

Delfines jugando en muchos puertos; ciervos correteando por calles de pueblos; las aguas de Venecia claras y transparentes; ciudades con horizonte limpio de contaminación… Todos fuimos testigos sorprendidos de cómo la naturaleza fue capaz de recuperarse en unas pocas semanas, mientras nosotros estábamos confinados en nuestras casas. Hubiera sido bueno recapacitar sobre nuestro comportamiento con la naturaleza al observar cómo nuestra ausencia era precisamente lo que le permitía regenerarse.
La sinodalidad también atiende a la ecología, que es mucho más que los brotes verdes en los que algunos piensan, porque la ecología es una cuestión de la Doctrina Social de la Iglesia. ¿Cómo se integra la preocupación ecológica en el anuncio del evangelio? ¿Qué lugar tiene la dimensión ecológica en la catequesis, la predicación, y en la misma celebración eucarística? Es la reflexión necesaria, afortunadamente ya en práctica en algunos lugares donde la aplicación de Laudato si’ es una realidad, que conlleva la sinodalidad y los cambios que propone.
Ecología integral
Al hablar de “ecología integral” lo que se quiere resaltar es que la ecología va mucho más allá de la preservación de nuestro mundo, por medio del uso y el consumo responsable de las energías fósiles, el agua, el reciclaje, el no desperdicio de la comida… porque todo está relacionado, interconectado. También la economía, el desarrollo sostenible, la bioética… Absolutamente todo en la ecología nos llama a uno de los puntos centrales de la sinodalidad que es la conversión.
ios estudiantes participan en la recogida de basura que forma parte del proyecto Libera en San Sebastián de los Reyes. EFE/David Fernández Seguir leyendo