Cuenca Ahora en Cardenete

Cuenca Ahora pide en Cardenete un Pacto de Estado contra la despoblación, para que los jóvenes no tengan que marcharse fuera de nuestra tierra.


                                                  Cruz Fernández Mariscal durante su intervención
Cuenca Ahora explicó en Cardenete sus propuestas contra la despoblación, en un acto que tuvo lugar en la tarde del sábado 17 de julio. Su coordinador, Cruz Fernández, volvió a insistir en la necesidad de un Pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas. “Es urgente”, añadió, “conseguir que los jóvenes puedan realizar su proyecto de vida en su tierra y no tengan que marcharse a otros lugares”. Sigue leyendo

Otra vida en el campo es posible

La ciudad ya no es para mí

Convivir en Horcajo de Santiago - Cuenca
Convivir en Horcajo de Santiago – Cuenca

La crisis del coronavirus está impulsando la búsqueda de alternativas lejos de las urbes densamente pobladas. Del Priorat a New Hampshire, seis ejemplos de que otra vida en el campo es posible

Ana Alfageme
Al cerrar la puerta de la calle, sorprendidos por el brusco embate del coronavirus, se abrieron otras expectativas. La vida, en pausa forzosa, se repensó. Mientras el apartamento se hacía más pequeño en el confinamiento —ya no bastaba para dormir, había que habitarlo— se barajaron prioridades. Para unos, la crisis ha empujado un proyecto que se demoraba, el de despertarse todos los días mirando las montañas. Para otros, la segunda residencia ha dejado de ser segunda. Alguien que había vivido en cinco metrópolis descubrió que 35 metros cuadrados en el pueblo de sus padres es su casa. Un golpe de timón cuya duración decidirá el incierto devenir de este tiempo. Cuando Marta Jiménez sale a pasear por la noche por su pueblo, Cercedilla, un enclave de veraneo clásico en la sierra de Madrid, todas las luces están encendidas. “Rara es la casa que está vacía. No queda nada en alquiler y la gente no pasará solo el verano, han rentado para todo el año”, dice. Es la propietaria de la inmobiliaria que lleva su nombre, M Jiménez. La poca oferta disponible se ha encarecido.Algo similar cuenta Óscar Nozal, un colega que dirige una agencia en Gijón y que es el coordinador de la Asociación de Inmobiliarias de Asturias. “Hemos tenido cifras de venta excelentes en junio. La psicosis de que haya otro brote ha hecho que la gente mueva ficha para tener buena calidad de vida, disponer de jardín, zonas espaciosas y poder reunirse al aire libre. Han sido segundas residencias o primeras. Hay gente que ha vendido su casa en Alicante para venir aquí, porque hay menos masificación. Pero se han caído ventas porque la propiedad no tenía acceso a Internet o buena comunicación”. La ubicación de la futura casa, asegura Nozal, es la variable que menos cuenta ahora para hacerla atractiva. Habrá, presumiblemente, un crecimiento del teletrabajo estable (hasta un 30% de los empleados podría desempeñarse a distancia, según el Banco de España). Asturias está recibiendo gente de todos los núcleos urbanos cercanos, pero también de Madrid y Barcelona.Ya no hay alquileres en Cercedilla (Comunidad de Madrid), y no solo para el verano

“No se puede hablar de un éxodo hacia el campo”, asegura por su parte el coordinador de la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) José María Alfaro. Pero sí de una aspiración a disponer de un jardín, de ganar amplitud y espacio al aire libre. Durante los meses de confinamiento, en uno de los portales inmobiliarios más populares, Idealista, las 10 casas más visitadas fueron chalés con jardín, y áticos.

En Madrid se ve un movimiento por abandonar los pisos del centro, añade Alfaro. “Tiene mucho que ver con las posibilidades de teletrabajar”, asegura el directivo de la FAI, que agrupa a casi 900 agencias. En Idealista bajaron las búsquedas en las capitales de provincia durante el estado de alarma. Pero cuando se levantaron las restricciones por el coronavirus dejamos de soñar, dicen los números, y las ciudades retomaron protagonismo, aunque no se llegó a los niveles prepandemia. No obstante, comprar una vivienda en un municipio de menos de 5.000 habitantes es un 51,8% más barato que la media nacional, según la plataforma.

Eva Piqué | Falset (Tarragona): Vinos del Priorat y otros sueños

Londres, México, Madrid, México otra vez, Fráncfort, Barcelona. Cinco metrópolis en 12 años. Mucho avión. Una frenética vida de ejecutiva urbana consagrada al trabajo. Hasta marzo de 2020. Ahora Eva Piqué, 37 años, sigue al frente da delegación de México de una multinacional de headhunting. Pero su ventana es la ventana a su infancia, en Falset, el pueblo del Priorat donde habitan sus padres, que no llega a los 3.000 vecinos. Al otro lado de la ventana, ya no hay viñedos, como antes, sino avellanos y ese huerto donde crecen lechugas, pimientos y berenjenas de los que se abastece. Donde, por primera vez en su vida, plantó albahaca para hacer pesto, y también romero, y plantas que dan flores. A ella, que en su vida anterior, saltando de viaje en viaje, se le secaban hasta los cactus.

”Vine a ver a mis padres unos días antes del confinamiento. Con una maleta para cuatro días. Y me quedé cuatro meses”, recuerda. “Fue toda una revelación. Disfrutar de tiempo de calidad con mis padres, hacía mucho que no pasaba más de una semana allí. Reconectar con amistades, hacer otras. Me planteé muchas cosas y miré hacia dentro”. También hacia fuera. Así que decidió acondicionar la pequeña casa que había construido su padre hacía 30 años en una finca, algo que siempre había tenido en mente. “Allí íbamos a comer y a bañarnos cuando era pequeña. Mi abuelo era payés y he vendimiado desde que tengo uso de razón”.

Allí, en 35 metros cuadrados, en medio del campo, los días son más largos. Se despierta oyendo las cigarras. Su perro, Blau, se sorprende cuando escucha por la noche a los jabalíes. Ella se para a mirar las estrellas. “Me siento enraizada. Todo esto me da una enorme serenidad, ahora que en el trabajo estamos pasando por momentos difíciles”. Antes gastaba en ropa formal. Solía visitar las tiendas con frecuencia.

En pequeñas poblaciones, la vivienda es un 51,8% más barata

Ahora, que viste chanclas y un vestido, se ha comprado la cocina. Se ha asociado con un amigo para abrir un espacio al aire libre de degustación de vinos y comida de la zona. Servirán añadas difíciles de encontrar, de Dosterras, la bodega del amigo y otras. Otro sueño.

Elia Friegola | Santa Caterina dello Ionio (Calabria): Una elección de cambio con vistas al mar

La mudanza inquietó a sus padres, preocupados por lo que dejaba atrás. Y también molestó a una serpiente, con la que tuvo que disputarse el territorio: ella había construido su madriguera allí donde él pretendía empezar a aparcar su coche. Pero, tranquilizada su familia y ganada la pelea, ahora, 658 kilómetros más al sur, Elia Fregola asegura que se siente feliz.

Antes, le rodeaba su Roma natal: 2,8 millones de habitantes, belleza abrumadora y caos. Hoy, a ratos, le visita un ratoncito. Sus vecinos son dos árboles colosales, que dominan las ruinas de edificios abandonados. La casa de Fregola también está vacía, de momento. En septiembre empezarán las obras para reconvertir los escombros que adquirió en el casco antiguo de Santa Caterina dello Ionio (Calabria) en su nuevo hogar. “Compras una elección de vida”, sostiene. Cuando se instale —”en tres meses”, espera—, sumará uno más a los 2.194 residentes del pueblo, enclaustrado en las montañas pero a un paso del mar, un orgullo paisajístico del que presume toda Calabria.

Mientras, alquila una vivienda en la otra parte del pueblo, pegada al litoral. Aunque todas sus cosas ya están con él: la ropa de invierno, la guitarra, el imprescindible ordenador: “La sensación del primer día fue maravillosa. No llegaba, como siempre, para pasar un mes en verano, sino para quedarme”. Con vista al mar, Fregola saborea el enésimo cambio. Otras veces le empujó su sed de aventuras. Ahora, tiene mucho que ver la covid-19.

Llevaba 33 años y una vida asentada en la capital. Estudió formación y desarrollo de recursos humanos, se marchó a aprender inglés a Malta y a la vuelta, en plena “depresión poserasmus”, convirtió una ocurrencia en su futuro. Lo bautizó A cena con l’inglese porque, al fin y al cabo, eso era: cocinaba, compraba bebidas y reunía invitados obligados a hablar exclusivamente en ese idioma. Poco a poco, la asistencia fue creciendo, al igual que su currículo: empezó a dar clases online de inglés, fue reclutado como profesor universitario y consultor. En medio, se concedió un año sabático entre Australia y California. Hasta el coronavirus.

“En una semana, mi plan voló por los aires. La facturación bajó a cero. Trasladé lo que pude a Internet, y aguanté. Desde mayo, está todo parado. Aunque el reto llegará en septiembre”, relata. Para su trabajo planea mantener una cena al mes, en Roma, y llevar el resto de la actividad online, desde Santa Caterina dello Ionio. Y, sobre todo, para su vida. Ahora, el hospital más cercano dista media hora en coche. Para ir a supermercados o farmacias, también hay que bajar hasta la costa. Y la conexión a veces se pone caprichosa: “Hay que tener un plan A, B, C…”. Sin embargo, Fregola dice que, con la compra en Internet y la autopista ya por fin terminada, no se siente lejos de nada: “De mi casa a Trastevere, en Roma, tardaba una hora. Aquí, en el mismo tiempo, puedo visitar decenas de pueblos, salir con la bici o hacer buceo. Antes no sabía ni quiénes eran mis vecinos. Ahora, una señora me regala tres veces a la semana huevos o ensalada”. Por TOMMASO KOCH

Laura Martínez | Londonderry (New Hampshire): De Manhattan a Ítaca

Para Laura Martínez, la gran ciudad de Nueva York dejó de tener sentido con la llegada de la pandemia. La luminosa vida de la Gran Manzana se apagó. Teatros y bares bajaron las persianas, mientras los números de muertos y contagios no paraban de crecer. La angustia era asfixiante. “Mi vida era estar encerrada en el departamento en Manhattan. Salíamos con pánico al supermercado, vivimos en un edificio y solo estábamos pensando en que nos íbamos a contagiar”, cuenta. Laura y Pierre estuvieron presos por el estado de alarma durante dos meses. “Algún colega de mi novio murió y tuvimos nuestro primer funeral por Zoom. Abril y mayo fueron meses terribles”. Así que la periodista mexicana y el profesor universitario francés hicieron las maletas y partieron hacía el norte del Estado de Nueva York.

La primera parada fue en Groton, a las afueras de Ithaca, en la región de los Lagos Finger, cerca de la frontera con Canadá. El verde del campo les devolvió la vida y volvieron a respirar. “Tuvimos paz mental”, recuerda Laura. Allí alquilaron una casa y volvieron a disfrutar de los pequeños placeres: comer y beber. La mexicana comenzó a subir fotos a su cuenta de Instagram con valles verdes, lagos y pequeños detalles, como un cesto de fresas comprado a una comunidad amish. “Hay más espacio y la gente es súper disciplinada, no sé si era un asunto de esa zona, pero seguían las recomendaciones mejor que en la ciudad”, recuerda.

Ambos continuaron trabajando desde casa, pero se olvidaron de las prisas. Recuperaron la salud y el buen sueño. Después de un mes se mudaron a otra casa en Corning, en el norte del Estado de Nueva York, y pasado el segundo mes decidieron explorar Vermont y se hospedaron unos días en una villa en Londonderry (New Hampshire), con modestas vistas a un pequeño lago. No necesitaban más. En toda la travesía, han vuelto un par de veces a la ciudad de Nueva York para hacer algunos recados, pero cada vez están más convencidos de que la vida plena está fuera de Manhattan. “En el futuro, no me veo en la ciudad”, reconoce la mexicana, que ha vivido casi 20 años en Nueva York. Por SONIA CORONA

José Ángel Moreno | Cercedilla (Comunidad de Madrid): El rock de mudarse a la sierra

Todos los días, a eso de las ocho de la tarde, José Ángel Moreno se sienta en la tumbona con una cerveza artesana y la música envolviéndole desde los altavoces del jardín. “Ese es el momento perfecto, con un perfecto efecto estéreo, que marca el final del día”, gesticula este hombre en pantalón tejano corto y zapatillas de patear monte en el porche de su casa. Parece un guía de montaña con el rostro marcado por el sol. Sobre el mantel de hule hay un vaso con un café solo. A su espalda se extiende el Pico de la Golondrina, Navacerrada y… Madrid. A 57 kilómetros de Cercedilla, queda muy lejos.

José Ángel, 51 años, da soporte tecnológico a 5.000 trabajadores de AENA, pero sobre todo es un rockero colgado de Radio 3. En ese instante en el que puede sonar acid jazz o cualquier grupo independiente, contempla los gigantescos setos que plantó el padre hace 40 años, ahora esculpidos por él; la piscina, los pájaros que, desde el confinamiento, se atreven a posarse en el césped que recorta. Sí, no se ha equivocado.

Esa ceremonia cotidiana le reafirma en su decisión de mudarse a la casa en la que pasó los veranos de su infancia. ”La crisis de la covid-19 ha sido una oportunidad para hacer algo que venía queriendo hacer. He nacido y soy muy de Madrid, he vivido en muchos barrios, Vallecas, La Prospe, Carabanchel, pero no sé si es que voy cumpliendo años, o es la masificación, y la contaminación, la cuestión es que quería mudarme”. Trabajaba desde casa días antes del estado de alarma y decidió, de acuerdo con su expareja, que se llevaría a sus hijos adolescentes al pueblo. “La madre convive con la abuela y eso conllevaba un riesgo”.

Así comenzó la rutina de adaptar esta casa de veraneo modesta, con tejado de pizarra a dos aguas y cuatro pequeñas habitaciones. Arañó un despacho en una parte del garaje, se compró una silla de gamer e instaló fibra. Revisó la calefacción. Colocó una cámara de vigilancia. Paralelamente, organizaba la compra y la comida de los tres. Ya lleva cinco meses con su nueva vida. Sigue con la mudanza. Conserva su piso de alquiler en Carabanchel por si acaso falla algo, pero confía en dejar atrás Madrid y acostarse mirando al monte. Madruga para salir con la bici o dar un paseo y luego se sienta a trabajar. Aún tiene un escritorio mínimo, pegado a una consola antigua de salón de juegos a la que le está metiendo en las tripas un ordenador con todos los videojuegos que existen. Un par de días a la semana baja a Madrid, a su oficina.

Sophie | Oise (Francia): Adiós al ruido e individualismo

Lo de dejar la ciudad y los apartamentos minúsculos a precios exorbitantes en calles ruidosas por una vida más tranquila en el campo es algo que se han planteado muchos parisinos después de interminables semanas de confinamiento. Sophie no quiso que fuera un mero sueño. “Me di un mes para irme de París y lo hice en tres semanas”, cuenta esta ya exparisina por teléfono desde su nuevo hogar, en una pequeña localidad en el departamento de Oise, al norte de la capital francesa.

Ante el miedo un nuevo brote, se busca la calidad de vida

Aunque vivir en París fue algo que deseó toda su vida y que consiguió por fin al acabar sus estudios, en 2003, esta francesa de 38 años, madre soltera de un niño de siete y que trabaja como formadora en una asociación, asegura que no se arrepiente del paso dado. En la capital llevaba siete años residiendo en una vivienda social en el noreste de la ciudad, a un precio subvencionado, sí, pero con ruidos que cada vez se le hacían más insoportables. Si lograr la adjudicación de uno de estos codiciados pisos ya es difícil, mudarse a otro es misión casi imposible. Sophie llevaba seis años esperando y todavía no había recibido respuesta. Claro que podría haber buscado en el mercado privado de alquiler, pero los precios en una de las ciudades más caras de Europa lo hacían casi imposible. Por la vivienda de 70 metros cuadrados con balcón que ha encontrado sin problemas a una hora de París, en la capital pagaría el triple. Y la calma que ha ganado, asegura, no tiene precio.

Cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, decretó el confinamiento nacional, Sophie no dudó. Un amigo tenía un piso en un pueblo en Oise y decidió mudarse con su hijo. Cuando regresó a París, tres meses después, todo le irritaba. “Venía de un lugar súper tranquilo, donde la gente era respetuosa con las consignas sanitarias y todos estábamos en modo solidario, y llego a París, donde hay solidaridad cero, solo individualismo y ruido… era insoportable. El confinamiento me abrió los ojos sobre el hecho de que es posible vivir de otra manera”.

Es consciente de que la tranquilidad ganada tiene un coste: aunque ha pedido teletrabajar dos días, todavía tendrá que viajar el resto de la semana a la ciudad. Antes vivía a 15 minutos a pie, ahora deberá conducir —ha tenido que pedir un préstamo para comprarse un coche de segunda mano— hasta la estación, coger un tren regional hasta la capital y finalmente el metro. “Una hora de ida y otra de vuelta”, calcula. Y luego está la imbatible oferta de ocio y cultura que tiene una ciudad como París. “Es un precio a pagar, sí, pero a cambio tengo un gran apartamento y una calidad de vida completamente diferente”, replica. En su voz no hay ni sombra de duda. Por SILVIA AYUSO

Miguel Ángel del Arco | La Vega de Granada: Un ecologista de letras

“Estos lugares, según tu estado de ánimo, tus fuerzas, tus ilusiones o los amigos y amigas, pueden convertirse en un pozo o, incluso, en un cementerio. O, también, se puede seguir siendo ciudadano del mundo’. Así decía Severo Ochoa, y añadía: ‘Pero mis raíces están aquí”.

Esto escribe el juez jubilado y editor Miguel Ángel del Arco. Enraizado desde hace meses en un molino restaurado de la Vega de Granada, entre Fuentevaqueros y Valderrubio, las dos casas de Federico García Lorca.

Su segunda residencia ha dejado de serlo y ya no tiene otra. Vivir en el campo, dice, es una tradición social y literaria. Y él la ha seguido. “Ya Horacio glosaba la vida campestre, y en Menosprecio de corte y alabanza de aldea, Fray Antonio de Guevara también lo hacía”. Ecologistas avanzados, dice, como Juan Labrador, protagonista de El villano en su rincón.

Su trajín intelectual —es el fundador de la editorial académica Comares, que ahora dirige su hija— nunca ha sido tan fructífero. “Estoy leyendo como no he leído nunca”, proclama, de la mano estos días de don Ramón María del Valle Inclán y Benito Pérez Galdós. También escribe el tercer tomo de sus memorias de juez perseguidor de corruptelas y el primero de sus más de treinta años como editor. El confinamiento le sorprendió allí, con un caballo de raza española y dos perros. El calor llegó sin más ropa que la de montar, pero nunca volvió a su piso de la ciudad. Ya no lo tiene en alquiler. “Cultivo unos cuantos frutales para que se los coman los pájaros e intento que no me coma el jardín, el campo es muy duro”.

Es, dice, “el abogado de los pobres”, al que acuden los agricultores para consultarle sus peleas y le pagan con espárragos recién cortados. “Y me voy convirtiendo en un cocinero presentable”. Allá van y vienen los hijos, el nieto y los amigos, a esta estancia que es pura acequia. Y él también, haciéndose kilómetros por la Vega

 

Síntesis de la Encíclica “Laudato Si” -Cap.-1

Encíclica del hermano Papa Francisco: Laudato SI (“Alabado seas mi Señor”) dedicada a la ecología integral 

Por Faustino Vilabrille

EN ESTE PRIMER ESCRITO SINTETIZAMOS LO MAS SUSTENCIAL DEL CAPITULO PRIMERO DE LA ENCICLICA.

ENCICLICA DEL HERMANO PAPA FRANCISCO: LAUDATO SI

(“Alabado seas mi Señor”) DEDICADA A LA ECOLOGIA INTEGRAL
Catástrofe medioambiental en el Artico
Síntesis de los contenidos más importantes de esta Encíclica
del Papa Francisco
Esta Encíclica del Papa Francisco va a hacer historia, porque es la primera
vez que se aborda de manera sistemática e integral el gran problema del
deterioro de la naturaleza y del hombre al mismo tiempo como algo
interconectado e inseparable, desde un documento pontificio.
Por lo que hasta ahora sabemos, el planeta Tierra es, con muchísima
diferencia, el más bonito, maravilloso y extraordinario de cuantos
conocemos, sin posible comparación con ningún otro. Su evolución
filogenética, a través de muchos millones de años, y de un enorme y
prolongado esfuerzo, fue capaz de producir la inteligencia, llegar a la
hominización, dar origen al ser humano. Por eso el hombre es el
pensamiento consciente de la Tierra. El ser humano es, por tanto, la
misma Tierra en su expresión de conciencia, libertad y amor. La
Tierra y la mujer son el vientre del ser humano.
Por eso, nuestra primera actitud hacia ella debe ser de asombro, admiración
y alabanza, así como de agradecimiento, amor y cuidado.
Hoy sabemos que todas las criaturas tienen su valor y su belleza
intrínsecos. Sabemos que todo está interconectado y todo tiene su sentido.
Hoy tenemos más claro que nunca que los recursos de la Tierra son
limitados y que el hombre depende de la Tierra, pero no la Tierra del
hombre. Por tanto, para cuidar al hombre es imprescindible cuidar la
Tierra.
Partiendo de estos criterios básicos, la Encíclica aborda en primer lugar la
tragedia de lo que está pasando en Nuestra Casa Común, la Tierra, sobre
todo desde hace unos 200 años con el comienzo de la era industrial:
-Hemos partido del supuesto de que sus recursos eran ilimitados por
lo que hicimos uso y abuso irresponsable de sus bienes: nos consideramos
con derecho a explotarla y dominarla sin límite.
-Con la contaminación de todo tipo, especialmente Dióxido de
Carbono (CO2), Metano (CH4) y Oxido Nitroso (N2O), estamos dañando
el suelo, el aire, el agua y los seres vivos.
-Con la deforestación (25.750 Has. por día, más de 9 millones por
año), estamos eliminando el área boscosa del planeta, fuente del oxígeno
que respiramos, reducimos la biodiversidad genética y aceleramos la
desaparición de especies (150 por día, según la ONU).
-Con la manipulación genética estamos modificando el ADN de
muchos seres vivos, sin saber BIEN a dónde nos puede llevar este proceso.
Este deterioro y empobrecimiento global del planeta afecta
especialmente a los más pobres, pues es en sus países donde más lo
estamos explotando y dañando, de tal manera que la Madre Tierra es ya un
pobre más entre los empobrecidos del mundo. El cambio climático con sus
consecuencias está causando un daño enorme a los países más pobres,
especialmente de Africa.
La Encíclica, en el Capítulo 1º se fija especialmente en los siguientes
hechos más graves:
-la contaminación que produce millones de muertes prematuras,
especialmente de los más pobres, así de otros muchos seres vivos.
-la acumulación de desechos, muchos no biodegradables, y el no
reciclado de los biodegradables, como el papel, por lo que la Tierra y el
mar son cada vez más un depósito de basura.
Nota actual: Hasta las mascarillas ya están llegando al mar, y anteayer,
miércoles, se produjo una catástrofe medioambiental en el Artico, porque
20.000 toneladas de combustible diésel se han vertido en una zona con
fauna y flora protegida dentro del Círculo Polar Ártico, al norte de Rusia,
tras el derrumbe de uno de los depósitos de una central termoeléctrica
(Informa Geempeace).
-el calentamiento del sistema climático por aumento de los gases de
efecto invernadero, aumento del nivel del mar (la 4ª parte de la población
mundial vive junto a él o muy cerca), eventos meteorológicos extremos
(deslabes, terremotos, inundaciones extremas), disminución del agua
potable y su calidad (el oro azul del futuro, con tendencia a su privatización
lo que puede originar grandes conflictos sociales con guerras por el control
del agua), el trágico aumento de migrantes huyendo de situaciones
adversas.
-pérdida de biodiversidad: cada año desaparecen miles de especies
vegetales y animales para siempre, tanto en el mar como en los continentes,
que ya no podremos conocer ni utilizar para la alimentación, la curación de
enfermedades, avances científicos, obtención de nuevos productos, etc.
deterioro de la calidad de vida por el crecimiento desmedido y
desordenado de las ciudades que las hace insalubres, donde vivimos
rodeados de cemento, asfalto, vidrios, metales, privados de luz natural y de
naturaleza, sobre todo los más pobres con muy mala calidad de vivienda o
casi nula (chabolas, chozas, champitas, etc.); así como las áreas industriales
cercanas o metidas en las mismas ciudades con la consiguiente
contaminación aérea, acústica, densidad de tráfico, etc.; el deterioro del
clima social con el narcotráfico, las drogas, las dependencias, la pérdida de
identidad, la delincuencia, los consiguientes internamientos carcelarios, el
desasosiego personal, la inestabilidad laboral, la violencia de género.
la inequidad y desigualdad planetarias, o la asimetría Norte-Sur
fruto de la injusticias que los países del Norte cometen con los países del
Sur, que siendo los más ricos en materias primas explotadas por los del
Norte, albergan a la mayor parte de los más pobres de la tierra, unos 815
millones de personas, que carecen de lo más necesario para vivir y no
tienen acceso a los derechos humanos más elementales: alimentación (se
desperdician al año 1.400.000 Tn. de alimentos), vestido (se desperdician al
año 1.500.000 toneladas de ropa), vivienda, educación, salud, agua,
electricidad, formación profesional, etc., porque allí es donde los países
ricos más explotan la Tierra, como en las minas de coltán y oro, y más se
explota y perjudica y se abusa de los seres humanos que allí viven.
Para terminar este capítulo la Encíclica se fija en la debilidad de la reacción
ante estas situaciones, porque no escuchamos el gemido angustioso de la
Hermana Tierra unido al gemido de los empobrecidos y abandonados del
mundo.

Nunca hemos lastimado y maltratado tan mal a la Madre Tierra,
Casa Común, como en los últimos dos siglos. Esa debilidad de reacción se
demuestra en el sometimiento de la política internacional y nacional a la
tecnología y a las finanzas que se hizo patente en el fracaso de las Cumbres
mundiales sobre el medio ambiente. El interés económico particular y sobre
todo de las grandes corporaciones multinacionales, junto con la corrupción
que las acompaña, prevalecen siempre sobre el bien común. Aunque crece
en la población la sensibilidad ecológica integral, sin embargo el poder
económico-político impone sus intereses comerciales por encima de todo,
incluso acudiendo al comercio de armas y a las guerras, las cuales producen
daños muy graves a las personas y al medio ambiente.

Preguntas para la reflexión:

1ª.  ¿Según la Encíclica L.S. cuál es la tragedia que estamos sufriendo en nuestra Casa Común, la Tierra?

2ª. ¿Por qué decimos que los  recursos de la tierra son limitados y dependemos totalmente de la Madre Tierra?

3ª. ¿Puedes decir en qué consiste la contaminación socio-ambiental?

4ª. ¿Por qué es tan débil la reacción de la política internacional ante estos problemas?

 

 

La pobreza silenciada y ocultada en España

El gran silencio ensordecedor sobre la pobreza en España

Vicenç Navarro

Más de una cuarta parte de la población en España (un 26,1%) vive en condiciones de riesgo de pobreza y exclusión social, un dato que pone a este país entre los que tienen menor sensibilidad social en la Unión Europea de los Quince –UE-15– (el grupo de países más ricos de la UE). Y esta situación es incluso peor entre las criaturas, niños y niñas y adolescentes menores de 16 años, entre los cuales la pobreza es incluso mayor (28,8% de la población con estas edades). La diferencia entre los niveles de pobreza en todos estos grupos etarios en España y los niveles para cada grupo correspondiente con el promedio de la UE-15 es notable (en la UE-15 dichas tasas son, respectivamente, cinco y seis puntos más bajas). Y con los países con mayor sensibilidad social en la UE-15, como Suecia (uno de los países de tal comunidad de naciones con menos pobreza), la diferencia es enorme (en el caso de Suecia, la tasa de riesgo de pobreza y exclusión social es ocho puntos más baja que la española para el conjunto de la población, y para los menores de 16 años).

La pobreza silenciada y ocultada por el establishment político-mediático del país

Lo que llama la atención a los observadores y analistas de la situación social de este país es el silencio que existe sobre esta situación tan dramática (y no hay otra manera de definirla) en sus principales fórums políticos y mediáticos. Esta elevada pobreza es parte de la realidad ocultada que no aparece en el discurso oficial del establishment político-mediático del país. Tal establishment, ensimismado en su propia complacencia de que España, tras un proceso de transición de una dictadura a una democracia (considerado como modélico), se ha transformado en un país democrático homologable a cualquier otro país democrático de la UE-15, ignora esta realidad que, de conocerse, amargaría la imagen tan dulcificada que tiene de nuestro país (para un análisis detallado de la situación de la pobreza en España, en comparación con el promedio de la UE-15 y de Suecia, ver mi intervención “Las estrategias para lograr el fin de la pobreza” en los cursos de la UCM de El Escorial, 21.07.20). Sigue leyendo

Recelos a la “nueva industria” en la España vaciada

El rechazo a la ‘nueva industria’ florece en la España vacía: renovables, macrogranjas y ecología productiva disparan los recelos

Plataformas y movimientos de defensa del territorio, la economía familiar y la producción extensiva comienzan a menudear por todo el país, y especialmente por su zona noreste, ante el temor de que actividades de corte burbujeante y otras que llegan con opacidad acaben provocando daños irreparables y más despoblación.

“La tierra, el agua y el aire son nuestros recursos más preciados y codiciados. Por eso asistimos hoy a un proceso global que pretende concentrar y privatizar el espacio natural para controlar y expulsar a los pueblos que históricamente han contribuido a su mantenimiento y su gestión”, denuncia el Manifiesto por la Vida Rural, al que, en un goteo que no cesa, en apenas dos semanas se han adherido una treintena de entidades y asociaciones de ocho comarcas aragonesas (el Maestrazgo y el Matarranya), catalanas (el Baix Ebre, el Monsià y la Terra Alta ) y de la Comunitat Valenciana (Es Ports, la Tinença de Benifassa y el Maestrat).

Las entidades de esas zonas, que suman 6.300 kilómetros cuadrados, una superficie mayor que las comunidades autónomas de La Rioja y Cantabria, y alrededor de 190.000 habitantes (el 80% de ellos en dos zonas de Tarragona) que superan en población a Soria, Teruel, Segovia, Ávila, Palencia y Zamora, reivindican, entre otros aspectos, la vigencia del minifundismo como “una forma de organización que va más allá de la explotación agrícola o forestal, [y que] es cultura, sentimiento, tradición, paisaje, sostenibilidad y sobre todo biodiversidad en nuestros territorios”.

La plataforma, articulada en torno a la asociación cultural Maestrat Viu, ha surgido ante la inquietud que ha provocado en esas áreas el proyecto del llamado Yellowstone europeo, una iniciativa de rewilding o resilvestración impulsada por Maestrat-Es Ports, una entidad vinculada a Global Nature y a la estadounidense Fundación Wyss, que pretende explotar turísticamente mediante la reintroducción de especies salvajes un área de 5.500 kilómetros cuadrados con dos parques naturales (Es Ports y Benifassá) y más de la mitad del territorio incluido en la Red Natura.

La España vaciada

Malagón

El proyecto, que comenzó a moverse principios de año y que por ahora cuenta con el apoyo de las tres comunidades autónomas afectadas, o al menos carece del rechazo explícito de ninguna de ellas mientras mantienen contactos con los promotores, ha despertado recelos tanto por su inconcreción como por el contenido de los escasos aspectos concretados, lo que ha generado una vertiginosa movilización en plena desescalada de la pandemia.

“No vienen a potenciar la España vaciada sino a aprovecharse de ella”
Lo ocurrido en esas ocho comarcas comienza a convertirse en algo habitual en la España vaciada, cuyos habitantes recelan de la nueva industria que comienza a acercarse a sus territorios para explotarlos, ya sea mediante iniciativas de ecología productivista como esta o mediante la expansión de sectores en fase burbujeante y con elevados impactos ambientales como las macrogranjas o los parques de energías renovables. Sigue leyendo

Laicos, evangelizadores en el mundo rural

52 Asamblea general del Movimiento Rural Cristiano de A.C. Una experiencia de Iglesia en el mundo rural  que reflexiona a la luz de las propuestas del Papa Francisco: “Primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y festejar”. La líneas del congreso de laicos hechas concreción en el mundo rural.

LII ASAMBLEA GENERAL DEL MOVIMIENTO RURAL CRISTIANO 

En la casa de oración de Santa María de los Negrales, llegados de una quincena de diócesis españolas, se han reunido -del 28 de Febrero, al 1 de Marzo – militantes del movimiento rural cristiano de acción católica, junto a algunos consiliarios, para su LII Asamblea general. Mujeres y hombres rurales que, a lo largo de más de sesenta años, a la luz del evangelio, con el espíritu del Concilio Vaticano II, embarrados en la vida de sus pueblos, comprometidos con la realidad, quieren vivir con coherencia la fe y ser auténtica iglesia encarnada y comprometida en su propio ámbito rural.  No deja de ser sacramental y significativo este singular poder de encontrarse, organizados en este movimiento eclesial, viniendo de rincones de nuestro país, de ser familia y comunidad viva en torno al tema del mundo rural, ahora cuando comienza a hablarse de la España vaciada, de ese mundo rural que tanto olvido, indiferencia y dolor ha sufrido en el contexto de una sociedad urbanizada y tecnificada. Su sencilla y comprometida organización es signo de una iglesia viva y laica.

Evangelizar, a la luz de Francisco, en el mundo rural

Con el lema “Laicos Cristianos, evangelizadores del mundo rural en claves del Papa Francisco”, les he podido acompañar, desde mi ser sacerdote diocesano y consiliario de Profesionales Cristianos de A.C. He querido servirles en aquello que me pidieron. Con ellos hemos analizado los cambios que la sociedad está viviendo en este cambio de época que presenta unos retos nuevos y radicales en el mundo de hoy tanto a nivel económico, social, cultural, político, tecnológico, religioso, que afectan a la situación de lo humano y también a la realidad de lo rural. En este contexto han mirado cuáles son los sufrimientos del mundo de hoy, cómo se reflejan en los pueblos, y cómo están afectando al ser cristiano, a los laicos y a la realidad del movimiento rural cristiano. Qué gusto oír y contemplar análisis desde lo vivido y sentido cada día en su propia realidad.

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Paro en Castilla-La Mancha

“El empleo en la región se ha instalado en la ruleta de la precariedad y la temporalidad. Si no hay un modelo, terminaremos por legalizar la desigualdad”

Juan Ramón Crespo e Isabel Álvarez – IU Castilla-La Mancha13/02/2020      Europa Press

Hace unas semanas nos hacíamos eco de los datos publicados en la Encuesta de Población Activa, más conocida como EPA, de Castilla-La Mancha, registrados en los últimos tres meses del año 2019.

Estos nos dicen que el paro ha aumentado en nuestra región el mismo número de personas, aproximadamente, que los contratos que se van a realizar para los planes de empleo de la Junta de Comunidades. Entonces, lo que nos vienen a decir estos números es que cuando estos planes de empleo se agotan no hay ninguna alternativa económica ni laboral para la clase trabajadora.

Los datos de la EPA demuestran que Castilla-La mancha no tiene proyecto de crecimiento, a pesar de los infinitos avisos a los que el Presidente regional nos tiene acostumbrados.

Siempre hemos denunciado que estos planes de empleo no son la solución y que existen multitud de deficiencias en estos, como por ejemplo que permiten que las entidades que contratan a los trabajadores y trabajadoras se inventen categorías laborales para pagarles cuantías diferentes aunque realicen el mismo trabajo. Se permite, como en el Ayuntamiento de Toledo y en muchos otros, que se contrate a personal al margen de los convenios colectivos posibilitando que las funciones que desarrollen no están sujetas a regulación, sino a “capricho” de las necesidades de un momento coyuntural.

Pero en la EPA hay otros datos, unos que nos dicen que Castilla-La Mancha sigue estando en umbrales de precariedad inasumibles. Entre el tercer y cuarto trimestre del 2019 hay cerca de 5.000 mujeres más en paro. No hay un modelo económico para la región, pero aún menos para las mujeres. Parece que ellas siguen dependiendo de las campañas concretas que las emplea y desemplea en función de “momentos” más que de modelos económicos.

Las jornadas de trabajo siguen siendo infernales e infinitas para muchas mujeres y, aún así, no garantizan un salario digno y suficiente para la subsistencia. De esta forma, se cierra el círculo: madres con trabajos temporales y mal pagados que necesitan recurrir a servicios prestados por otras mujeres con contratos precarios, para que sus hijos estén atendidos durante las horas que necesitan para cumplir con sus horarios.

La peor cara de la precariedad es, sin lugar a dudas, la siniestralidad laboral, sobre todo cuando tiene el resultado de muerte. Hasta noviembre de 2019 habían fallecido en su puesto de trabajo 22 personas, mientras que en estos pocos días que llevamos de año se han registrado 3 muertes por accidentes laborales, muchas de las cuales no deberían haberlo hecho con simples medidas de prevención.

Quizás la temporalidad, la precariedad, la falta de formación específica para desarrollar trabajos que van a durar unos pocos días, la falta de ayudas a las empresas en materia de prevención de riesgos laborales o las tibias sanciones que se imponen a las mismas cuando la Inspección de Trabajo detecta el incumplimiento de las normas, sean el mejor caldo de cultivo para este problema que en nuestra región ha adquirido unas cifras insoportables.

Las comunidades de Islas Baleares, Castilla-La Mancha, Navarra y La Rioja registraron un índice de incidencia de siniestros que terminan en muerte superior al total de territorios y, además, este índice de incidencia ha crecido respecto al año anterior. Hay que seguir invirtiendo en prevención, pero sobre todo hay que invertir en calidad.

El empleo en Castilla-La Mancha se ha instalado en la ruleta de la precariedad y la temporalidad en la que está sumida la economía regional. Si no hay un modelo, terminaremos por legalizar la desigualdad

 

Claves contra la despoblación

Claves contra la despoblación: “Hay que poner el énfasis en el papel de los grupos de acción local”

Ángel Raúl Ruiz, profesor de la UCLM también apuesta por potenciar los modelos de cabeceras comarcales y reforzar el sentimiento de ser castellanomanchego

Teresa Sánchez Garzón   

Potenciar el papel de los grupos de acción local y los modelos de cabeceras comarcales para frenar la despoblación en Castilla-La Mancha. Esta es la propuesta de Ángel Raúl Ruiz Pulpón, profesor titular de Geografía Humana y director del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Castilla-La Mancha que ha dado a conocer durante su comparecencia en la Comisión de Despoblación de las Cortes Regionales.

“La despoblación es la pérdida efectiva de habitantes y el despoblamiento hace referencia a la pérdida física de ese enclave. Hay municipios que tienen ambos y otros que tienen solo uno. Esto es esencial, porque la característica del fenómeno es distinta. Despoblamiento ha habido siempre en Castilla-La Mancha. Si hablamos de despoblación es un fenómenos un poco más reciente”.

Según el profesor de la UCLM, si hablamos de despoblación hay que tener en cuenta lo que ha supuesto tener Madrid tan cerca “una aspiradora en cuanto a empleo y a la demanda de mano de obra”. Además ha recalcado que se trata de un fenómeno “muy complejo” que obedece a una realidad con muchos factores que están interviniendo.

En primer lugar, explica que hay que tener en cuenta que es un fenómeno demográfico. “El proceso de despoblamiento no se puede desligar del envejecimiento rural, de la masculinización rural, de la falta de nacimientos o de la creciente movilidad espacial. Mi recomendación es que la demografía tiene que formar parte de la agenda política de una forma activa”, asegura.

“El despoblamiento y la despoblación son fenómenos que tienen que ver con dinámicas territoriales propias, es decir, son consecuencia de un modelo de ocupación territorial. Cada territorio tiene unos síntomas Por ejemplo, el hecho de que un territorio tenga difícil accesibilidad, no tenga agua y el modelo de propiedad no sea directo, ahí la despoblación y el despoblamiento estarán más arraigados y por tanto será más difícil de revertir. Cada zona rural tiene unas capacidades de residencia para hacer frente a la despoblación o al despoblamiento distinta, porque parten de una herencia histórica distinta”, explica Ruíz Pulpón.

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Ante el desmantelamiento del campo

Arciprestazgo de Miajadas: “Queremos ser solidarios con los que viven y sufren en nuestra tierra”

Manifestación del campo

“Queremos estar cerca de nuestra gente del campo y ser solidarios con los que viven y sufren en nuestra tierra”

“Conociendo la situación de injusticia que vive nuestra gente del campo, nos solidarizamos y nos unimos a esta movilización, apoyamos su exigencia de justicia”

“El evangelio nos invita a hacer gestos solidarios para estar cerca de los que sufren y lo pasan mal. (Mateo 25, 40)”

08.02.2020 | Arciprestazgo de Miajadas (Cáceres)

El Arciprestazgo de Miajadas, como cristianos, y como animadores de la vida de nuestros pueblos y parroquias, queremos estar cerca de nuestra gente del campo y ser solidarios con los que viven y sufren en nuestra tierra.

El día 29 de enero TODAS las organizaciones agrarias convocaron una manifestación en Don Benito, en defensa de nuestro campo y de unos precios justos para los productos del campo.

Conociendo la situación de injusticia que vive nuestra gente del campo, nos solidarizamos y nos unimos a esta movilización, apoyamos su exigencia de justicia.

La denuncia del daño que soporta el mundo rural que hace San Juan Pablo II: “el campo continúa siendo la cenicienta del desarrollo económico. Por eso los poderes públicos deben afrontar los urgente problemas del sector agrario… alejándose de fáciles demagogias que aturden al pueblo sin resolver sus problemas, y alienten a todas las gentes de buena voluntad para coordinar esfuerzos en programas eficaces” (mensaje en Sevilla 1982).

“Son necesarios cambios radicales y urgentes para volver a dar a la agricultura y a los hombres y mujeres del campo, el justo valor como base de una sana economía… es menester proclamar y promover la dignidad del trabajo agrícola, en el cual el agricultor hace fructificar la tierra recibida como regalo a la humanidad de parte de Dios” (Laborem exercens nº. 21)

El evangelio nos invita a hacer gestos solidarios para estar cerca de los que sufren y lo pasan mal. (Mateo 25, 40)

 

Treinta propuestas ecologistas

Treinta propuestas ecologistas para cien días de Gobierno

Las cinco principales organizaciones ecologistas presentan a la vicepresidenta para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, una batería de propuestas medioambientales para los tres primeros meses de mandato.

Redacción El Salto publicado2020-02-06 16:00

Nuevo Gobierno, nuevo enfoque. Al menos esa es la teoría, a nivel medioambiental, más si se tiene en cuenta que Transición Ecológica ha pasado al rango de Vicepresidencia y es raro que ambas palabras no aparezcan en cualquiera de los documentos marco y discursos del Gobierno de coalición. Es por ello que las cinco principales organizaciones ecologistas activas en España —Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/Birdlife y WWF— han presentado este jueves a la vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, un documento para que el Ejecutivo “aborde los mayores retos ambientales a los que se enfrenta España y que lidere a nivel europeo las políticas más avanzadas en defensa de la naturaleza y las personas”.

Los cinco colectivos resaltan que el momento actual, “en el que las crisis ecológica y climática resultan evidentes y en todo el planeta aumentan los llamamientos para inclinar la balanza en favor de la sostenibilidad y de un sistema económico más justo”, es clave y así se lo han hecho saber a Ribera en una reunión que han mantenido con ella este jueves pasado

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