Elecciones en Castilla-León

La España Vaciada se lanza en Castilla y León con la paradoja de dar voz a la población que más difícil tiene ir a votar

Soria, Palencia, Salamanca, Burgos y Valladolid tendrán una papeleta de la coordinadora en los comicios del 13 de febrero. Este domingo, los candidatos de las cinco provincias escenificarán su unión en un acto en Ampudia (Palencia), en su pistoletazo de salida hacia la política activa.

El número uno de la candidatura España Vaciada-Vía Burgalesa, José Ramón González (2d), posa en la presentación oficial de la candidatura.  

PILAR ARAQUE CONDE

La España Vaciada inicia su andadura política en Castilla y León este domingo. Ya en septiembre, antes del adelanto electoral anunciado por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, las 160 organizaciones que integran esta coordinadora decidieron dar el salto a la política siguiendo el ejemplo de Teruel Existe para canalizar las reivindicaciones de un movimiento ciudadano que lucha por un cambio de modelo.

No obstante, el anuncio de convocar elecciones antes de tiempo, no por esperado, obligó a acelerar los tiempos para hacer realidad esta declaración de intenciones. Finalmente, la plataforma ha presentado candidatura en cinco de las nueve provincias de Castilla y León para las elecciones autonómicas del próximo 13 de febrero

Las candidaturas de la España Vaciada de Palencia, Salamanca, Burgos, Valladolid y la de Soria ¡Ya! (es la única que no ha integrado el apellido de la plataforma en el nombre) escenificarán la puesta en marcha de su carrera hacia la vida política activa este domingo en Ampudia (Palencia), el lugar más céntrico para todos los territorios con esta papeleta.

La España vaciada quiere un grupo parlamentario para luchar contra la despoblación y la falta de servicios

PILAR ARAQUE CONDE

Así, los candidatos de las cinco provincias, acompañados por el diputado Tomás Guitarte y el senador Joaquín Egea (ambos de Teruel Existe), unirán sus fuerzas para esta carrera de fondo que empieza y que tiene como fin obtener al menos cinco procuradores para tener derecho a grupo parlamentario propio en las Cortes castellanoleonesas.

Partido político o agrupación de electores

Todas, menos Soria, concurren como partido político. «Llevamos trabajando mucho tiempo en las instituciones y organizaciones de Burgos. Hemos hecho durante mucho tiempo ese trabajo de escuchar prioridades. Somos un movimiento de base y es ahí donde tenemos que enfocarnos», cuenta a Público José Ramón González, cabeza de lista de la candidatura España Vaciada Vía Burgalesa.

Del otro lado, Ángel Ceña, que encabeza la lista soriana, relata que decidieron concurrir como agrupación de electores «por el pudor a ser un partido político». Esta decisión conlleva que Soria ¡Ya! no contará con subvenciones anticipadas ni con espacios electorales gratuitos en los medios de comunicación públicos, pero a través de un crowdfunding, donaciones y microcréditos, Ceña confía en poder lanzar su campaña sin contratiempos.

Vanessa García (Soria ¡Ya!): «No nos molesta que PSOE y PP hagan suyas nuestras reivindicaciones; es más, nos encanta»

PILAR ARAQUE CONDE

Las diferencias en la modalidad para concurrir a los comicios se quedan en eso. Por lo demás, todos tienen el mismo objetivo: «Dar voz a nuestros pueblos y exigir medidas para luchar contra la despoblación y la falta de servicios, que se acabe el olvido», reflexiona la líder de la candidatura de Palencia, Nieves Trigueros.

Defender el territorio sin ideología

En cuanto a los posibles pactos tras las elecciones de febrero, con las encuestas al alza para el PP de Mañueco (el candidato del partido conservador vincula su destino a la ultraderecha por la desaparición de Cs), Trigueros asegura que están dispuestos a apoyar la investidura que «más se acerque a nuestro ideario de territorio». «No tenemos ninguna ideología política que nos defina».

Esta consigna se repite en el seno del resto de candidaturas de la España Vaciada. «Para dar nuestros votos, tendremos que valorar cuál es el programa que más nos importa. Lo que veamos que va a transmitir más a las personas en ese momento, apoyaremos», añade José Ramón González.

Las macrogranjas sí existen y estas son sus consecuencias: degradación ambiental, despoblación y maltrato animal

ALEJANDRO TENA

Más allá de los pactos de investidura, si estas fuerzas logran obtener grupo propio en las Cortes de Fuensaldaña, tendrán «claro sus límites» para definir el sentido del voto en la iniciativas parlamentarias que se tramiten durante los próximos cuatro años de legislatura.

«No es tener o no ideología, sino que enfocamos el tema de atención en necesidades y carencias. Hay pluralidad de criterios y visiones, pero enfocamos el objetivo de trabajo en una serie de líneas de objetivos fundamentales. Tenemos claro el objetivo y en esos puntos coincidimos prácticamente», remacha la cabeza de lista de Salamanca, Verónica Santos.

Si bien, dentro de estas candidaturas hay integrantes que han pertenecido en el pasado a otros partidos políticos, como es el caso de la líder de España Vaciada Valladolid, Cristina Blanco, exconcejal de Cs en el Ayuntamiento de Medina del Campo y desde 2020 representante en dicha institución pero ya como no adscrita (Público ha intentado contactar con Blanco aunque sin éxito por «problemas de agenda», según su equipo de comunicación).

Ángel Ceña aclara que en Soria ¡Ya! esta posibilidad está descartada, ya que sus estatutos establecen que no pueden ser candidatos quienes hayan estado afiliados en los últimos cinco años a un partido para distanciarse de «ese modelo de político que va pasando de un sitio a otro». No obstante, ante las críticas que generan estos casos, Ceña defiende que «la gente puede cambiar de opinión y cambiar sus circunstancias vitales». «Mientras respeten los criterios en los creen, sin problema», zanja.

Los problemas también se verán el 13-F

Más allá de estas cuestiones, los candidatos aseguran estar centrados en los problemas reales de la España Vaciada. Su pretensión es formar grupo propio para desarrollar una política parlamentaria «más eficaz» basada en el plan contra la despoblación, denominado Modelo de desarrollo, en el que proponen 101 medidas con el objetivo de afrontar el «necesario proceso de reequilibrio territorial de España».

En este sentido, muestran su preocupación porque estos problemas no serán ajenos al día de las elecciones. Mucho menos después de la decisión de la Junta de colocar cerca de 500 mesas electorales menos que en los últimos comicios de 2019 al no coincidir por primera vez con las municipales, una medida que afecta especialmente a pueblos pequeños y pedanías, esto es, a la Castilla y León más vaciada. 

Pese al plan activado por el Gobierno de Mañueco para «garantizar el correcto funcionamiento» de las elecciones autonómicas, la representante de Palencia expone otra traba: «Además de que habrá mucha gente que no podrá votar ese día al no poderse desplazar a otros pueblos más grandes, conocemos a gente que ha sido borrada del censo. Como por ejemplo un integrante de nuestra lista, que tuvo que recurrir a la vía judicial para ser inscrito de nuevo y poder estar en nuestra candidatura», narra Nieves Trigueros. 

Por si fuera poco, el cabeza de lista de Soria ¡Ya! añade el factor climático como otro escollo que puede influir negativamente en la participación dada la fecha de los comicios, en pleno invierno y con posibilidad de temporales. Así, Ceña sostiene que el mal tiempo puede limitar el derecho al voto de los ciudadanos. «Si nieva, habrá mucha gente no va a querer salir a votar», ahonda.

MIEDO A LA REVUELTA DE LA ESPAÑA VACIADA

Asamblea de Priego

Por Fernando Casas Mínguez 

Cuando se habla de la gran transformación que ha tenido lugar en nuestro país, se menciona la consolidación de la democracia, el Estado de las autonomías, las políticas del Estado del bienestar (en materia de salud, igualdad de género, dependencia), el ingreso en la Unión Europea, los cambios en las costumbres y valores, la modernización económica, la transformación tecnológica y, en fin, que España se ha convertido en un país europeo y desarrollado. No obstante, estos cambios ocurridos durante las últimas cuatro décadas, no llegaron a una parte importante del país: la España Vaciada. 

 La democracia española se organizó de arriba abajo, centrada en la participación a través de los partidos políticos y las elecciones. Durante años la política en nuestro país ha sido excesivamente institucional, propiciando la debilidad de la sociedad civil, cuyo espacio ocuparon los partidos. Como organizaciones volcadas en la búsqueda de votos, (cuantos más mejor) los partidos han prestado poca atención a la despoblación de la España Vaciada (con pocos votantes).  

 Cuando a partir del 15M la sociedad civil irrumpe en la vida política, la sociedad se hace más activa, comprometida, participativa, formula demandas y exige respuestas ante los retos de futuro. Se generaliza en España una concepción de lo público como ámbito de responsabilidad colectiva y proliferan todo tipo de asociaciones.   

 Este interés por la cosa pública, este afán por participar en los asuntos colectivos es resultado de un cambio radical, de una ilusión por actuar para la mejora de la sociedad. Es este espíritu el que inspira la aparición de la Revuelta de la España Vaciada.   

 La España Vaciada es mucho más que un grito de indignación. Es un programa abierto, creado por 140 personas, de 80 asociaciones, pertenecientes a 30 provincias, que mediante el trabajo en redes presenta su Modelo de Desarrollo Sostenible. Un Modelo que propone se implementen, mediante un Pacto de Estado, las 101 medidas dirigidas a que se cumplan los compromisos de igualdad, justicia y derechos fundamentales, reconocidos por nuestra Constitución.  

 Las propuestas persiguen acabar con las deficientes condiciones de vida existente en los 3.403 municipios de España en riesgo de desaparición. Unas condiciones tan inaceptables, que las personas no tienen el derecho fundamental a elegir libremente su residencia, porque no pueden vivir con dignidad en sus pueblos y se les fuerza, en contra de su voluntad, a irse a otro lugar.  

 Entre las medidas incluidas en el Pacto de Estado se encuentran destinar el 1% PIB contra la despoblación; declarar estratégico el sector agroalimentario y forestal; aprobar una discriminación positiva en los impuestos; recuperar el tren, como elemento vertebrador del territorio; que las zonas rurales dispongan de buena conexión a Internet; tener garantizado el acceso a servicios sanitarios, educativos, sociales y de seguridad ciudadana en desplazamientos de menos de 30 minutos; contar con un parque público de viviendas de alquiler; dar una perspectiva de género a las políticas; promover unas instalaciones comunitarias de energías renovables que generen empleo, respeten el paisaje y favorezcan el autoabastecimiento.   

 En vez de debatir sobre el Pacto, los poderes públicos se dedican a alentar la codicia, a costa de las zonas despobladas. El discurso del poder gira en torno a “crear oportunidades donde no existen”. Así que los gobiernos de las Comunidades deshabitadas, como Castilla-La Mancha, dan subvenciones y simplifican los trámites para la expansión de la ganadería intensiva, en contra de los pueblos; desmantelan el servicio público de ferrocarril, en nombre de una “movilidad sensible a la demanda “; abren escombreras tecnológicas a las que se llama economía circular; y emprenden la instalación de grandes infraestructuras de energías renovables con un nocivo impacto ecológico.   

 A la vista de las desafortunadas respuestas promovidas, las asociaciones integrantes de la España Vaciada han considerado que los partidos existentes no les representan, ni tienen voluntad para comprometerse seriamente en adoptar medidas contra la despoblación y el desequilibrio territorial. Por ello acuerdan en Priego (Cuenca), dar el salto a la política institucional, creando una agrupación que concurra a las elecciones.     

 Según los sondeos, una mayoría de los españoles considera que la aparición de una plataforma centrada en la defensa de los intereses de la España Vaciada sería positiva para el panorama político nacional.   

 Sin embargo, los representantes de los partidos gobernantes y sus aliados, en el Estado y las comunidades autónomas, (con la excepción de los nacionalistas), han expresado una especie de horror instintivo ante la posibilidad de que las plataformas de la Revuelta se presenten a las elecciones.   

 Así que el miedo ante el eventual proyecto de participación de la España Vaciada, ha ocasionado que secretarias sin horizontes y aclamados secretarios provinciales de los partidos, hayan asumido con entusiasmo la tarea de censores. Haciendo alarde de una proverbial ignorancia y con escasa sensibilidad democrática, estos cargos dedican sus alegatos, en congresos, encuentros y en los medios de comunicación, a atacar al coordinador provincial de Cuenca Ahora y a criticar superficialmente el programa de la Revuelta, dando ostensibles muestras de su profundo desconocimiento del Modelo de desarrollo, propuesto por la España Vaciada. 

Un salto a la política de la EVA

La España vacía adelantó su salto a la política para influir en el reparto de los fondos UE 

© EFE La manifestación de la España vaciada en Madrid de marzo de 2019. (EFE)

Enrique Delgado 

El momento en que las plataformas de la España vaciada anunciaron que iban a presentarse a las próximas elecciones no fue casual. En el cónclave de Priego (Cuenca), el pasado 17 de septiembre, más de 160 colectivos de toda España llegaron a la conclusión de que había que dar un golpe encima de la mesa para ser escuchados. Así, los distintos grupos acordaron hacer público que iban a crear una herramienta electoral con el objetivo de influir en los presupuestos del Gobierno y también para presionar a los ejecutivos autonómicos para que tengan en cuenta las zonas despobladas ante la llegada de los fondos de recuperación europeos. 

El sentir entre las plataformas fue prácticamente unánime. Según ha podido saber El Confidencial, coincidieron en que no podían dejar pasar la oportunidad que supone para la España despoblada la llegada de miles de millones de euros procedentes de Bruselas con el objetivo de reconstruir el país. «Es ahora o nunca», comenta una fuente conocedora de lo que ocurrió en aquel encuentro en conversación con este diario. 

Los futuros partidos de la España vaciada, en la diana: «Irán a muerte a por nosotros» 

Tras anunciar su salto a la política, las plataformas asumen que las formaciones tradicionales las atacarán. Desde los partidos, les quitan peso: «Estamos acostumbrados a competir» 

Conscientes de los precarios equilibrios a los que tiene que recurrir el Gobierno para aprobar los presupuestos, las plataformas también encontraron en esta coyuntura una buena oportunidad para ganar influencia en la confección de las cuentas de 2022. De hecho, tras el anuncio, el Ejecutivo abrió la puerta a dar beneficios fiscales a las empresas de las zonas despobladas. «Lo importante es que se hagan cosas. Si por el miedo a que nos presentemos hacen algo, mejor, nos da igual quién lo haga, pero que se haga», explica otra fuente de la coordinadora.                                                                                                                               «Lo importante es que se hagan cosas. Si por el miedo a que nos presentemos hacen algo, mejor, nos da igual quién lo haga, pero que se haga»                                                            Con este movimiento, la España vaciada quería generar una reacción entre los poderes políticos clásicos que, tradicionalmente y como denuncian, no han prestado atención a los problemas de las zonas que padecen la sangría demográfica. Y, según confirman, los efectos van en la línea esperada. No es secreto que en las últimas semanas la despoblación ha tomado un papel más relevante en el debate público gracias también a otro tema candente, como es el de la desconcentración de instituciones gubernamentales

Pequeños proyectos dinamizadores 

Entre las plataformas, quizá por la experiencia que proporcionan las últimas décadas, temen que el dinero europeo se concentre en las grandes capitales y proyectos mastodónticos que puedan abrir más, si cabe, la brecha entre los territorios más desarrollados y los deprimidos. En esta línea, las fuentes consultadas insisten en que la presión no va únicamente dirigida hacia Madrid, sino hacia todos los ejecutivos regionales allá donde las plataformas y sus reivindicaciones tengan presencia. No es para menos, ya que serán los gobiernos autonómicos los que decidan, en buena medida, qué proyectos serán acreedores de financiación comunitaria y cuáles no. 

El Gobierno abre la puerta a que las zonas despobladas reciban beneficios fiscales 

Enrique Delgado                                                                                                                  Teruel Existe reclamó al Ejecutivo esta medida, que ya estaba en el acuerdo de investidura, como una línea roja para apoyar los Presupuestos de Pedro Sánchez 

Discriminar no será fácil, pero los agentes de la España vaciada sugieren que, en zonas con escasa población, no tiene por qué ser más adecuado invertir en grandes proyectos, sino que puede ser más apropiado hacer un buen examen y combinar esos macroproyectos que pueden tener una gran incidencia a nivel estructural con otras iniciativas más modestas que puedan servir como motor de la dinamización de una comarca.                                         «Todo el desarrollo que se va a hacer ahora no tenemos que pensarlo con un planteamiento macro. La reactivación debe hacerse en función de las particularidades de cada territorio», subraya Antonio Saz, uno de los coordinadores de la plataforma que aglutina los 160 colectivos de la España vaciada. Saz también insiste en que «los proyectos tractores son muy importantes, pero trasladados al ámbito rural no hacen falta necesariamente megaproyectos para dinamizar una región o comarca».                           «Tenemos que decidir si la reconstrucción se hace como hasta ahora o de forma diferente. Ya sabemos de muchos polígonos vacíos en pueblos» 

El problema, como sabe el coordinador, es que estas iniciativas deben de ser bendecidas por los ejecutivos autonómicos, que tradicionalmente han centrado las inversiones en los grandes núcleos de población, dejando en niveles residuales la inversión en estas otras zonas. A la mente de todos en la España vaciada viene el célebre plan E. «Tenemos que decidir si la reconstrucción se hace como hasta ahora o si repensamos las cosas y lo hacemos de forma diferente. Ya sabemos que hay muchos polideportivos, muchos polígonos vacíos en zonas rurales», recuerda Saz. 

Ganar tiempo 

Al margen del golpe de efecto que supuso el anuncio del desembarco político, otra de las finalidades de realizar el anuncio con tanta antelación tuvo un componente más básico: tener tiempo para armar unas estructuras sólidas antes de enfrentarse a las urnas. Las plataformas son conscientes de que recibirán los ataques de las principales formaciones políticas y no pueden tener puntos débiles en la elección de sus candidatos y programas. 

De momento, la despoblación como problema estructural de España sigue ganando terreno, tanto en el ámbito mediático como en las esferas sociales. Cada semana se suceden las manifestaciones y proyectos, como la protesta por la fiscalidad diferenciada del pasado viernes impulsada por Soria Ya! Años después de la manifestación en Madrid que despertó el «espíritu despoblado», el movimiento sigue vivo y ‘amenaza’ con seguir ganando peso hasta llegar, incluso, a ser decisivo para la gobernabilidad de España en las próximas elecciones generales 

Tres preguntas sobre la despoblación

por Enrique Lluch Frechina 

Detrás del fenómeno de la despoblación en gran parte de España hay tres preguntas que se hacen todas las familias y de cuya respuesta depende el lugar en el que decide vivir y trabajar: ¿Donde vivo? ¿Donde trabajo? ¿Donde me socializo? La respuesta a estas cuestiones no siempre es la misma. Existe un grupo de personas que viven, se socializan y trabajan en el mismo lugar. Pero hay muchas que hacen estas cosas en lugares diferentes, que viven en un sitio, trabajan en otro y se socializan o bien en alguno de los otros dos o bien en un tercer lugar. 

No tengo que irme muy lejos para ver el ejemplo. Porque yo vivo en Almàssera, mi pueblo de toda la vida, trabajo en Alfara del Patriarca, una población cercana a la mía y me socializo mucho con personas de Valencia y de Alboraya que son otras dos poblaciones (la primera una gran ciudad) cercanas a la mía. 

Mientras que en el pasado era muy habitual que las personas hiciesen estas tres actividades en el mismo lugar y la mayoría de la población vivía así, la mejora de las comunicaciones ha hecho que ahora sea muy habitual encontrar familias o personas que, como yo, hacemos cada una de estas actividades en un lugar distinto. 

Situar estas preguntas en la España vaciada nos permite entender algunas cuestiones. Porque para contestar a la primera pregunta, las familias buscamos un lugar en el que tengamos una serie de condiciones que nos permitan tener un vida algo más fácil. Evidentemente, estas comodidades no son las mismas para todos, algunos buscan tener cerca tiendas, centros de salud y escuelas, otros quieren lugares tranquilos donde no tengan que coger el coche, otros buscan casas espaciosas con jardín, otros priorizan las conexiones a las telecomunicaciones, etc. Pero en general queremos gozar de determinadas comodidades que nos faciliten lo que nosotros consideramos más importante en la vida. 

La respuesta a la pregunta sobre el trabajo corresponde sobre todo a la comunidad que es quien tiene que articularse de manera que ofrezca puestos de trabajo a sus ciudadanos. Lograr que un área o una población tenga posibilidades para de empleo depende del movimiento económico que se consigue generar en ese lugar y de cómo se estructura este. 

Rellenar lugares 

Para la tercera pregunta, dónde nos socializamos, lo más importante es la cantidad de personas que se encuentran en cada lugar, la posibilidad de juntarse con otros, de comer juntos, de pasar un rato de conversación, de tener eventos culturales que nos permitan juntarnos con muchos para hacer lo mismo, de tener lugares en los que reunirse. 

Pensar en clave de estas tres cuestiones nos ayuda a entender por qué gran parte de España se vacía y cuales son las actuaciones que podemos realizar para poder rellenar esa parte de nuestro país de la que salen cada vez más españoles. 

Cuenca Ahora en Cardenete

Cuenca Ahora pide en Cardenete un Pacto de Estado contra la despoblación, para que los jóvenes no tengan que marcharse fuera de nuestra tierra.


                                                  Cruz Fernández Mariscal durante su intervención
Cuenca Ahora explicó en Cardenete sus propuestas contra la despoblación, en un acto que tuvo lugar en la tarde del sábado 17 de julio. Su coordinador, Cruz Fernández, volvió a insistir en la necesidad de un Pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas. “Es urgente”, añadió, “conseguir que los jóvenes puedan realizar su proyecto de vida en su tierra y no tengan que marcharse a otros lugares”. Seguir leyendo

Otra vida en el campo es posible

La ciudad ya no es para mí

Convivir en Horcajo de Santiago - Cuenca
Convivir en Horcajo de Santiago – Cuenca

La crisis del coronavirus está impulsando la búsqueda de alternativas lejos de las urbes densamente pobladas. Del Priorat a New Hampshire, seis ejemplos de que otra vida en el campo es posible

Ana Alfageme
Al cerrar la puerta de la calle, sorprendidos por el brusco embate del coronavirus, se abrieron otras expectativas. La vida, en pausa forzosa, se repensó. Mientras el apartamento se hacía más pequeño en el confinamiento —ya no bastaba para dormir, había que habitarlo— se barajaron prioridades. Para unos, la crisis ha empujado un proyecto que se demoraba, el de despertarse todos los días mirando las montañas. Para otros, la segunda residencia ha dejado de ser segunda. Alguien que había vivido en cinco metrópolis descubrió que 35 metros cuadrados en el pueblo de sus padres es su casa. Un golpe de timón cuya duración decidirá el incierto devenir de este tiempo. Cuando Marta Jiménez sale a pasear por la noche por su pueblo, Cercedilla, un enclave de veraneo clásico en la sierra de Madrid, todas las luces están encendidas. “Rara es la casa que está vacía. No queda nada en alquiler y la gente no pasará solo el verano, han rentado para todo el año”, dice. Es la propietaria de la inmobiliaria que lleva su nombre, M Jiménez. La poca oferta disponible se ha encarecido.Algo similar cuenta Óscar Nozal, un colega que dirige una agencia en Gijón y que es el coordinador de la Asociación de Inmobiliarias de Asturias. “Hemos tenido cifras de venta excelentes en junio. La psicosis de que haya otro brote ha hecho que la gente mueva ficha para tener buena calidad de vida, disponer de jardín, zonas espaciosas y poder reunirse al aire libre. Han sido segundas residencias o primeras. Hay gente que ha vendido su casa en Alicante para venir aquí, porque hay menos masificación. Pero se han caído ventas porque la propiedad no tenía acceso a Internet o buena comunicación”. La ubicación de la futura casa, asegura Nozal, es la variable que menos cuenta ahora para hacerla atractiva. Habrá, presumiblemente, un crecimiento del teletrabajo estable (hasta un 30% de los empleados podría desempeñarse a distancia, según el Banco de España). Asturias está recibiendo gente de todos los núcleos urbanos cercanos, pero también de Madrid y Barcelona.Ya no hay alquileres en Cercedilla (Comunidad de Madrid), y no solo para el verano

“No se puede hablar de un éxodo hacia el campo”, asegura por su parte el coordinador de la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) José María Alfaro. Pero sí de una aspiración a disponer de un jardín, de ganar amplitud y espacio al aire libre. Durante los meses de confinamiento, en uno de los portales inmobiliarios más populares, Idealista, las 10 casas más visitadas fueron chalés con jardín, y áticos.

En Madrid se ve un movimiento por abandonar los pisos del centro, añade Alfaro. “Tiene mucho que ver con las posibilidades de teletrabajar”, asegura el directivo de la FAI, que agrupa a casi 900 agencias. En Idealista bajaron las búsquedas en las capitales de provincia durante el estado de alarma. Pero cuando se levantaron las restricciones por el coronavirus dejamos de soñar, dicen los números, y las ciudades retomaron protagonismo, aunque no se llegó a los niveles prepandemia. No obstante, comprar una vivienda en un municipio de menos de 5.000 habitantes es un 51,8% más barato que la media nacional, según la plataforma.

Eva Piqué | Falset (Tarragona): Vinos del Priorat y otros sueños

Londres, México, Madrid, México otra vez, Fráncfort, Barcelona. Cinco metrópolis en 12 años. Mucho avión. Una frenética vida de ejecutiva urbana consagrada al trabajo. Hasta marzo de 2020. Ahora Eva Piqué, 37 años, sigue al frente da delegación de México de una multinacional de headhunting. Pero su ventana es la ventana a su infancia, en Falset, el pueblo del Priorat donde habitan sus padres, que no llega a los 3.000 vecinos. Al otro lado de la ventana, ya no hay viñedos, como antes, sino avellanos y ese huerto donde crecen lechugas, pimientos y berenjenas de los que se abastece. Donde, por primera vez en su vida, plantó albahaca para hacer pesto, y también romero, y plantas que dan flores. A ella, que en su vida anterior, saltando de viaje en viaje, se le secaban hasta los cactus.

”Vine a ver a mis padres unos días antes del confinamiento. Con una maleta para cuatro días. Y me quedé cuatro meses”, recuerda. “Fue toda una revelación. Disfrutar de tiempo de calidad con mis padres, hacía mucho que no pasaba más de una semana allí. Reconectar con amistades, hacer otras. Me planteé muchas cosas y miré hacia dentro”. También hacia fuera. Así que decidió acondicionar la pequeña casa que había construido su padre hacía 30 años en una finca, algo que siempre había tenido en mente. “Allí íbamos a comer y a bañarnos cuando era pequeña. Mi abuelo era payés y he vendimiado desde que tengo uso de razón”.

Allí, en 35 metros cuadrados, en medio del campo, los días son más largos. Se despierta oyendo las cigarras. Su perro, Blau, se sorprende cuando escucha por la noche a los jabalíes. Ella se para a mirar las estrellas. “Me siento enraizada. Todo esto me da una enorme serenidad, ahora que en el trabajo estamos pasando por momentos difíciles”. Antes gastaba en ropa formal. Solía visitar las tiendas con frecuencia.

En pequeñas poblaciones, la vivienda es un 51,8% más barata

Ahora, que viste chanclas y un vestido, se ha comprado la cocina. Se ha asociado con un amigo para abrir un espacio al aire libre de degustación de vinos y comida de la zona. Servirán añadas difíciles de encontrar, de Dosterras, la bodega del amigo y otras. Otro sueño.

Elia Friegola | Santa Caterina dello Ionio (Calabria): Una elección de cambio con vistas al mar

La mudanza inquietó a sus padres, preocupados por lo que dejaba atrás. Y también molestó a una serpiente, con la que tuvo que disputarse el territorio: ella había construido su madriguera allí donde él pretendía empezar a aparcar su coche. Pero, tranquilizada su familia y ganada la pelea, ahora, 658 kilómetros más al sur, Elia Fregola asegura que se siente feliz.

Antes, le rodeaba su Roma natal: 2,8 millones de habitantes, belleza abrumadora y caos. Hoy, a ratos, le visita un ratoncito. Sus vecinos son dos árboles colosales, que dominan las ruinas de edificios abandonados. La casa de Fregola también está vacía, de momento. En septiembre empezarán las obras para reconvertir los escombros que adquirió en el casco antiguo de Santa Caterina dello Ionio (Calabria) en su nuevo hogar. “Compras una elección de vida”, sostiene. Cuando se instale —”en tres meses”, espera—, sumará uno más a los 2.194 residentes del pueblo, enclaustrado en las montañas pero a un paso del mar, un orgullo paisajístico del que presume toda Calabria.

Mientras, alquila una vivienda en la otra parte del pueblo, pegada al litoral. Aunque todas sus cosas ya están con él: la ropa de invierno, la guitarra, el imprescindible ordenador: “La sensación del primer día fue maravillosa. No llegaba, como siempre, para pasar un mes en verano, sino para quedarme”. Con vista al mar, Fregola saborea el enésimo cambio. Otras veces le empujó su sed de aventuras. Ahora, tiene mucho que ver la covid-19.

Llevaba 33 años y una vida asentada en la capital. Estudió formación y desarrollo de recursos humanos, se marchó a aprender inglés a Malta y a la vuelta, en plena “depresión poserasmus”, convirtió una ocurrencia en su futuro. Lo bautizó A cena con l’inglese porque, al fin y al cabo, eso era: cocinaba, compraba bebidas y reunía invitados obligados a hablar exclusivamente en ese idioma. Poco a poco, la asistencia fue creciendo, al igual que su currículo: empezó a dar clases online de inglés, fue reclutado como profesor universitario y consultor. En medio, se concedió un año sabático entre Australia y California. Hasta el coronavirus.

“En una semana, mi plan voló por los aires. La facturación bajó a cero. Trasladé lo que pude a Internet, y aguanté. Desde mayo, está todo parado. Aunque el reto llegará en septiembre”, relata. Para su trabajo planea mantener una cena al mes, en Roma, y llevar el resto de la actividad online, desde Santa Caterina dello Ionio. Y, sobre todo, para su vida. Ahora, el hospital más cercano dista media hora en coche. Para ir a supermercados o farmacias, también hay que bajar hasta la costa. Y la conexión a veces se pone caprichosa: “Hay que tener un plan A, B, C…”. Sin embargo, Fregola dice que, con la compra en Internet y la autopista ya por fin terminada, no se siente lejos de nada: “De mi casa a Trastevere, en Roma, tardaba una hora. Aquí, en el mismo tiempo, puedo visitar decenas de pueblos, salir con la bici o hacer buceo. Antes no sabía ni quiénes eran mis vecinos. Ahora, una señora me regala tres veces a la semana huevos o ensalada”. Por TOMMASO KOCH

Laura Martínez | Londonderry (New Hampshire): De Manhattan a Ítaca

Para Laura Martínez, la gran ciudad de Nueva York dejó de tener sentido con la llegada de la pandemia. La luminosa vida de la Gran Manzana se apagó. Teatros y bares bajaron las persianas, mientras los números de muertos y contagios no paraban de crecer. La angustia era asfixiante. “Mi vida era estar encerrada en el departamento en Manhattan. Salíamos con pánico al supermercado, vivimos en un edificio y solo estábamos pensando en que nos íbamos a contagiar”, cuenta. Laura y Pierre estuvieron presos por el estado de alarma durante dos meses. “Algún colega de mi novio murió y tuvimos nuestro primer funeral por Zoom. Abril y mayo fueron meses terribles”. Así que la periodista mexicana y el profesor universitario francés hicieron las maletas y partieron hacía el norte del Estado de Nueva York.

La primera parada fue en Groton, a las afueras de Ithaca, en la región de los Lagos Finger, cerca de la frontera con Canadá. El verde del campo les devolvió la vida y volvieron a respirar. “Tuvimos paz mental”, recuerda Laura. Allí alquilaron una casa y volvieron a disfrutar de los pequeños placeres: comer y beber. La mexicana comenzó a subir fotos a su cuenta de Instagram con valles verdes, lagos y pequeños detalles, como un cesto de fresas comprado a una comunidad amish. “Hay más espacio y la gente es súper disciplinada, no sé si era un asunto de esa zona, pero seguían las recomendaciones mejor que en la ciudad”, recuerda.

Ambos continuaron trabajando desde casa, pero se olvidaron de las prisas. Recuperaron la salud y el buen sueño. Después de un mes se mudaron a otra casa en Corning, en el norte del Estado de Nueva York, y pasado el segundo mes decidieron explorar Vermont y se hospedaron unos días en una villa en Londonderry (New Hampshire), con modestas vistas a un pequeño lago. No necesitaban más. En toda la travesía, han vuelto un par de veces a la ciudad de Nueva York para hacer algunos recados, pero cada vez están más convencidos de que la vida plena está fuera de Manhattan. “En el futuro, no me veo en la ciudad”, reconoce la mexicana, que ha vivido casi 20 años en Nueva York. Por SONIA CORONA

José Ángel Moreno | Cercedilla (Comunidad de Madrid): El rock de mudarse a la sierra

Todos los días, a eso de las ocho de la tarde, José Ángel Moreno se sienta en la tumbona con una cerveza artesana y la música envolviéndole desde los altavoces del jardín. “Ese es el momento perfecto, con un perfecto efecto estéreo, que marca el final del día”, gesticula este hombre en pantalón tejano corto y zapatillas de patear monte en el porche de su casa. Parece un guía de montaña con el rostro marcado por el sol. Sobre el mantel de hule hay un vaso con un café solo. A su espalda se extiende el Pico de la Golondrina, Navacerrada y… Madrid. A 57 kilómetros de Cercedilla, queda muy lejos.

José Ángel, 51 años, da soporte tecnológico a 5.000 trabajadores de AENA, pero sobre todo es un rockero colgado de Radio 3. En ese instante en el que puede sonar acid jazz o cualquier grupo independiente, contempla los gigantescos setos que plantó el padre hace 40 años, ahora esculpidos por él; la piscina, los pájaros que, desde el confinamiento, se atreven a posarse en el césped que recorta. Sí, no se ha equivocado.

Esa ceremonia cotidiana le reafirma en su decisión de mudarse a la casa en la que pasó los veranos de su infancia. ”La crisis de la covid-19 ha sido una oportunidad para hacer algo que venía queriendo hacer. He nacido y soy muy de Madrid, he vivido en muchos barrios, Vallecas, La Prospe, Carabanchel, pero no sé si es que voy cumpliendo años, o es la masificación, y la contaminación, la cuestión es que quería mudarme”. Trabajaba desde casa días antes del estado de alarma y decidió, de acuerdo con su expareja, que se llevaría a sus hijos adolescentes al pueblo. “La madre convive con la abuela y eso conllevaba un riesgo”.

Así comenzó la rutina de adaptar esta casa de veraneo modesta, con tejado de pizarra a dos aguas y cuatro pequeñas habitaciones. Arañó un despacho en una parte del garaje, se compró una silla de gamer e instaló fibra. Revisó la calefacción. Colocó una cámara de vigilancia. Paralelamente, organizaba la compra y la comida de los tres. Ya lleva cinco meses con su nueva vida. Sigue con la mudanza. Conserva su piso de alquiler en Carabanchel por si acaso falla algo, pero confía en dejar atrás Madrid y acostarse mirando al monte. Madruga para salir con la bici o dar un paseo y luego se sienta a trabajar. Aún tiene un escritorio mínimo, pegado a una consola antigua de salón de juegos a la que le está metiendo en las tripas un ordenador con todos los videojuegos que existen. Un par de días a la semana baja a Madrid, a su oficina.

Sophie | Oise (Francia): Adiós al ruido e individualismo

Lo de dejar la ciudad y los apartamentos minúsculos a precios exorbitantes en calles ruidosas por una vida más tranquila en el campo es algo que se han planteado muchos parisinos después de interminables semanas de confinamiento. Sophie no quiso que fuera un mero sueño. “Me di un mes para irme de París y lo hice en tres semanas”, cuenta esta ya exparisina por teléfono desde su nuevo hogar, en una pequeña localidad en el departamento de Oise, al norte de la capital francesa.

Ante el miedo un nuevo brote, se busca la calidad de vida

Aunque vivir en París fue algo que deseó toda su vida y que consiguió por fin al acabar sus estudios, en 2003, esta francesa de 38 años, madre soltera de un niño de siete y que trabaja como formadora en una asociación, asegura que no se arrepiente del paso dado. En la capital llevaba siete años residiendo en una vivienda social en el noreste de la ciudad, a un precio subvencionado, sí, pero con ruidos que cada vez se le hacían más insoportables. Si lograr la adjudicación de uno de estos codiciados pisos ya es difícil, mudarse a otro es misión casi imposible. Sophie llevaba seis años esperando y todavía no había recibido respuesta. Claro que podría haber buscado en el mercado privado de alquiler, pero los precios en una de las ciudades más caras de Europa lo hacían casi imposible. Por la vivienda de 70 metros cuadrados con balcón que ha encontrado sin problemas a una hora de París, en la capital pagaría el triple. Y la calma que ha ganado, asegura, no tiene precio.

Cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, decretó el confinamiento nacional, Sophie no dudó. Un amigo tenía un piso en un pueblo en Oise y decidió mudarse con su hijo. Cuando regresó a París, tres meses después, todo le irritaba. “Venía de un lugar súper tranquilo, donde la gente era respetuosa con las consignas sanitarias y todos estábamos en modo solidario, y llego a París, donde hay solidaridad cero, solo individualismo y ruido… era insoportable. El confinamiento me abrió los ojos sobre el hecho de que es posible vivir de otra manera”.

Es consciente de que la tranquilidad ganada tiene un coste: aunque ha pedido teletrabajar dos días, todavía tendrá que viajar el resto de la semana a la ciudad. Antes vivía a 15 minutos a pie, ahora deberá conducir —ha tenido que pedir un préstamo para comprarse un coche de segunda mano— hasta la estación, coger un tren regional hasta la capital y finalmente el metro. “Una hora de ida y otra de vuelta”, calcula. Y luego está la imbatible oferta de ocio y cultura que tiene una ciudad como París. “Es un precio a pagar, sí, pero a cambio tengo un gran apartamento y una calidad de vida completamente diferente”, replica. En su voz no hay ni sombra de duda. Por SILVIA AYUSO

Miguel Ángel del Arco | La Vega de Granada: Un ecologista de letras

“Estos lugares, según tu estado de ánimo, tus fuerzas, tus ilusiones o los amigos y amigas, pueden convertirse en un pozo o, incluso, en un cementerio. O, también, se puede seguir siendo ciudadano del mundo’. Así decía Severo Ochoa, y añadía: ‘Pero mis raíces están aquí”.

Esto escribe el juez jubilado y editor Miguel Ángel del Arco. Enraizado desde hace meses en un molino restaurado de la Vega de Granada, entre Fuentevaqueros y Valderrubio, las dos casas de Federico García Lorca.

Su segunda residencia ha dejado de serlo y ya no tiene otra. Vivir en el campo, dice, es una tradición social y literaria. Y él la ha seguido. “Ya Horacio glosaba la vida campestre, y en Menosprecio de corte y alabanza de aldea, Fray Antonio de Guevara también lo hacía”. Ecologistas avanzados, dice, como Juan Labrador, protagonista de El villano en su rincón.

Su trajín intelectual —es el fundador de la editorial académica Comares, que ahora dirige su hija— nunca ha sido tan fructífero. “Estoy leyendo como no he leído nunca”, proclama, de la mano estos días de don Ramón María del Valle Inclán y Benito Pérez Galdós. También escribe el tercer tomo de sus memorias de juez perseguidor de corruptelas y el primero de sus más de treinta años como editor. El confinamiento le sorprendió allí, con un caballo de raza española y dos perros. El calor llegó sin más ropa que la de montar, pero nunca volvió a su piso de la ciudad. Ya no lo tiene en alquiler. “Cultivo unos cuantos frutales para que se los coman los pájaros e intento que no me coma el jardín, el campo es muy duro”.

Es, dice, “el abogado de los pobres”, al que acuden los agricultores para consultarle sus peleas y le pagan con espárragos recién cortados. “Y me voy convirtiendo en un cocinero presentable”. Allá van y vienen los hijos, el nieto y los amigos, a esta estancia que es pura acequia. Y él también, haciéndose kilómetros por la Vega

 

Síntesis de la Encíclica «Laudato Si» -Cap.-1

Encíclica del hermano Papa Francisco: Laudato SI (“Alabado seas mi Señor”) dedicada a la ecología integral 

Por Faustino Vilabrille

EN ESTE PRIMER ESCRITO SINTETIZAMOS LO MAS SUSTENCIAL DEL CAPITULO PRIMERO DE LA ENCICLICA.

ENCICLICA DEL HERMANO PAPA FRANCISCO: LAUDATO SI

(“Alabado seas mi Señor”) DEDICADA A LA ECOLOGIA INTEGRAL
Catástrofe medioambiental en el Artico
Síntesis de los contenidos más importantes de esta Encíclica
del Papa Francisco
Esta Encíclica del Papa Francisco va a hacer historia, porque es la primera
vez que se aborda de manera sistemática e integral el gran problema del
deterioro de la naturaleza y del hombre al mismo tiempo como algo
interconectado e inseparable, desde un documento pontificio.
Por lo que hasta ahora sabemos, el planeta Tierra es, con muchísima
diferencia, el más bonito, maravilloso y extraordinario de cuantos
conocemos, sin posible comparación con ningún otro. Su evolución
filogenética, a través de muchos millones de años, y de un enorme y
prolongado esfuerzo, fue capaz de producir la inteligencia, llegar a la
hominización, dar origen al ser humano. Por eso el hombre es el
pensamiento consciente de la Tierra. El ser humano es, por tanto, la
misma Tierra en su expresión de conciencia, libertad y amor. La
Tierra y la mujer son el vientre del ser humano.
Por eso, nuestra primera actitud hacia ella debe ser de asombro, admiración
y alabanza, así como de agradecimiento, amor y cuidado.
Hoy sabemos que todas las criaturas tienen su valor y su belleza
intrínsecos. Sabemos que todo está interconectado y todo tiene su sentido.
Hoy tenemos más claro que nunca que los recursos de la Tierra son
limitados y que el hombre depende de la Tierra, pero no la Tierra del
hombre. Por tanto, para cuidar al hombre es imprescindible cuidar la
Tierra.
Partiendo de estos criterios básicos, la Encíclica aborda en primer lugar la
tragedia de lo que está pasando en Nuestra Casa Común, la Tierra, sobre
todo desde hace unos 200 años con el comienzo de la era industrial:
-Hemos partido del supuesto de que sus recursos eran ilimitados por
lo que hicimos uso y abuso irresponsable de sus bienes: nos consideramos
con derecho a explotarla y dominarla sin límite.
-Con la contaminación de todo tipo, especialmente Dióxido de
Carbono (CO2), Metano (CH4) y Oxido Nitroso (N2O), estamos dañando
el suelo, el aire, el agua y los seres vivos.
-Con la deforestación (25.750 Has. por día, más de 9 millones por
año), estamos eliminando el área boscosa del planeta, fuente del oxígeno
que respiramos, reducimos la biodiversidad genética y aceleramos la
desaparición de especies (150 por día, según la ONU).
-Con la manipulación genética estamos modificando el ADN de
muchos seres vivos, sin saber BIEN a dónde nos puede llevar este proceso.
Este deterioro y empobrecimiento global del planeta afecta
especialmente a los más pobres, pues es en sus países donde más lo
estamos explotando y dañando, de tal manera que la Madre Tierra es ya un
pobre más entre los empobrecidos del mundo. El cambio climático con sus
consecuencias está causando un daño enorme a los países más pobres,
especialmente de Africa.
La Encíclica, en el Capítulo 1º se fija especialmente en los siguientes
hechos más graves:
-la contaminación que produce millones de muertes prematuras,
especialmente de los más pobres, así de otros muchos seres vivos.
-la acumulación de desechos, muchos no biodegradables, y el no
reciclado de los biodegradables, como el papel, por lo que la Tierra y el
mar son cada vez más un depósito de basura.
Nota actual: Hasta las mascarillas ya están llegando al mar, y anteayer,
miércoles, se produjo una catástrofe medioambiental en el Artico, porque
20.000 toneladas de combustible diésel se han vertido en una zona con
fauna y flora protegida dentro del Círculo Polar Ártico, al norte de Rusia,
tras el derrumbe de uno de los depósitos de una central termoeléctrica
(Informa Geempeace).
-el calentamiento del sistema climático por aumento de los gases de
efecto invernadero, aumento del nivel del mar (la 4ª parte de la población
mundial vive junto a él o muy cerca), eventos meteorológicos extremos
(deslabes, terremotos, inundaciones extremas), disminución del agua
potable y su calidad (el oro azul del futuro, con tendencia a su privatización
lo que puede originar grandes conflictos sociales con guerras por el control
del agua), el trágico aumento de migrantes huyendo de situaciones
adversas.
-pérdida de biodiversidad: cada año desaparecen miles de especies
vegetales y animales para siempre, tanto en el mar como en los continentes,
que ya no podremos conocer ni utilizar para la alimentación, la curación de
enfermedades, avances científicos, obtención de nuevos productos, etc.
deterioro de la calidad de vida por el crecimiento desmedido y
desordenado de las ciudades que las hace insalubres, donde vivimos
rodeados de cemento, asfalto, vidrios, metales, privados de luz natural y de
naturaleza, sobre todo los más pobres con muy mala calidad de vivienda o
casi nula (chabolas, chozas, champitas, etc.); así como las áreas industriales
cercanas o metidas en las mismas ciudades con la consiguiente
contaminación aérea, acústica, densidad de tráfico, etc.; el deterioro del
clima social con el narcotráfico, las drogas, las dependencias, la pérdida de
identidad, la delincuencia, los consiguientes internamientos carcelarios, el
desasosiego personal, la inestabilidad laboral, la violencia de género.
la inequidad y desigualdad planetarias, o la asimetría Norte-Sur
fruto de la injusticias que los países del Norte cometen con los países del
Sur, que siendo los más ricos en materias primas explotadas por los del
Norte, albergan a la mayor parte de los más pobres de la tierra, unos 815
millones de personas, que carecen de lo más necesario para vivir y no
tienen acceso a los derechos humanos más elementales: alimentación (se
desperdician al año 1.400.000 Tn. de alimentos), vestido (se desperdician al
año 1.500.000 toneladas de ropa), vivienda, educación, salud, agua,
electricidad, formación profesional, etc., porque allí es donde los países
ricos más explotan la Tierra, como en las minas de coltán y oro, y más se
explota y perjudica y se abusa de los seres humanos que allí viven.
Para terminar este capítulo la Encíclica se fija en la debilidad de la reacción
ante estas situaciones, porque no escuchamos el gemido angustioso de la
Hermana Tierra unido al gemido de los empobrecidos y abandonados del
mundo.

Nunca hemos lastimado y maltratado tan mal a la Madre Tierra,
Casa Común, como en los últimos dos siglos. Esa debilidad de reacción se
demuestra en el sometimiento de la política internacional y nacional a la
tecnología y a las finanzas que se hizo patente en el fracaso de las Cumbres
mundiales sobre el medio ambiente. El interés económico particular y sobre
todo de las grandes corporaciones multinacionales, junto con la corrupción
que las acompaña, prevalecen siempre sobre el bien común. Aunque crece
en la población la sensibilidad ecológica integral, sin embargo el poder
económico-político impone sus intereses comerciales por encima de todo,
incluso acudiendo al comercio de armas y a las guerras, las cuales producen
daños muy graves a las personas y al medio ambiente.

Preguntas para la reflexión:

1ª.  ¿Según la Encíclica L.S. cuál es la tragedia que estamos sufriendo en nuestra Casa Común, la Tierra?

2ª. ¿Por qué decimos que los  recursos de la tierra son limitados y dependemos totalmente de la Madre Tierra?

3ª. ¿Puedes decir en qué consiste la contaminación socio-ambiental?

4ª. ¿Por qué es tan débil la reacción de la política internacional ante estos problemas?

 

 

La pobreza silenciada y ocultada en España

El gran silencio ensordecedor sobre la pobreza en España

Vicenç Navarro

Más de una cuarta parte de la población en España (un 26,1%) vive en condiciones de riesgo de pobreza y exclusión social, un dato que pone a este país entre los que tienen menor sensibilidad social en la Unión Europea de los Quince –UE-15– (el grupo de países más ricos de la UE). Y esta situación es incluso peor entre las criaturas, niños y niñas y adolescentes menores de 16 años, entre los cuales la pobreza es incluso mayor (28,8% de la población con estas edades). La diferencia entre los niveles de pobreza en todos estos grupos etarios en España y los niveles para cada grupo correspondiente con el promedio de la UE-15 es notable (en la UE-15 dichas tasas son, respectivamente, cinco y seis puntos más bajas). Y con los países con mayor sensibilidad social en la UE-15, como Suecia (uno de los países de tal comunidad de naciones con menos pobreza), la diferencia es enorme (en el caso de Suecia, la tasa de riesgo de pobreza y exclusión social es ocho puntos más baja que la española para el conjunto de la población, y para los menores de 16 años).

La pobreza silenciada y ocultada por el establishment político-mediático del país

Lo que llama la atención a los observadores y analistas de la situación social de este país es el silencio que existe sobre esta situación tan dramática (y no hay otra manera de definirla) en sus principales fórums políticos y mediáticos. Esta elevada pobreza es parte de la realidad ocultada que no aparece en el discurso oficial del establishment político-mediático del país. Tal establishment, ensimismado en su propia complacencia de que España, tras un proceso de transición de una dictadura a una democracia (considerado como modélico), se ha transformado en un país democrático homologable a cualquier otro país democrático de la UE-15, ignora esta realidad que, de conocerse, amargaría la imagen tan dulcificada que tiene de nuestro país (para un análisis detallado de la situación de la pobreza en España, en comparación con el promedio de la UE-15 y de Suecia, ver mi intervención «Las estrategias para lograr el fin de la pobreza» en los cursos de la UCM de El Escorial, 21.07.20). Seguir leyendo

Recelos a la «nueva industria» en la España vaciada

El rechazo a la ‘nueva industria’ florece en la España vacía: renovables, macrogranjas y ecología productiva disparan los recelos

Plataformas y movimientos de defensa del territorio, la economía familiar y la producción extensiva comienzan a menudear por todo el país, y especialmente por su zona noreste, ante el temor de que actividades de corte burbujeante y otras que llegan con opacidad acaben provocando daños irreparables y más despoblación.

«La tierra, el agua y el aire son nuestros recursos más preciados y codiciados. Por eso asistimos hoy a un proceso global que pretende concentrar y privatizar el espacio natural para controlar y expulsar a los pueblos que históricamente han contribuido a su mantenimiento y su gestión», denuncia el Manifiesto por la Vida Rural, al que, en un goteo que no cesa, en apenas dos semanas se han adherido una treintena de entidades y asociaciones de ocho comarcas aragonesas (el Maestrazgo y el Matarranya), catalanas (el Baix Ebre, el Monsià y la Terra Alta ) y de la Comunitat Valenciana (Es Ports, la Tinença de Benifassa y el Maestrat).

Las entidades de esas zonas, que suman 6.300 kilómetros cuadrados, una superficie mayor que las comunidades autónomas de La Rioja y Cantabria, y alrededor de 190.000 habitantes (el 80% de ellos en dos zonas de Tarragona) que superan en población a Soria, Teruel, Segovia, Ávila, Palencia y Zamora, reivindican, entre otros aspectos, la vigencia del minifundismo como «una forma de organización que va más allá de la explotación agrícola o forestal, [y que] es cultura, sentimiento, tradición, paisaje, sostenibilidad y sobre todo biodiversidad en nuestros territorios».

La plataforma, articulada en torno a la asociación cultural Maestrat Viu, ha surgido ante la inquietud que ha provocado en esas áreas el proyecto del llamado Yellowstone europeo, una iniciativa de rewilding o resilvestración impulsada por Maestrat-Es Ports, una entidad vinculada a Global Nature y a la estadounidense Fundación Wyss, que pretende explotar turísticamente mediante la reintroducción de especies salvajes un área de 5.500 kilómetros cuadrados con dos parques naturales (Es Ports y Benifassá) y más de la mitad del territorio incluido en la Red Natura.

La España vaciada

Malagón

El proyecto, que comenzó a moverse principios de año y que por ahora cuenta con el apoyo de las tres comunidades autónomas afectadas, o al menos carece del rechazo explícito de ninguna de ellas mientras mantienen contactos con los promotores, ha despertado recelos tanto por su inconcreción como por el contenido de los escasos aspectos concretados, lo que ha generado una vertiginosa movilización en plena desescalada de la pandemia.

«No vienen a potenciar la España vaciada sino a aprovecharse de ella»
Lo ocurrido en esas ocho comarcas comienza a convertirse en algo habitual en la España vaciada, cuyos habitantes recelan de la nueva industria que comienza a acercarse a sus territorios para explotarlos, ya sea mediante iniciativas de ecología productivista como esta o mediante la expansión de sectores en fase burbujeante y con elevados impactos ambientales como las macrogranjas o los parques de energías renovables. Seguir leyendo

Laicos, evangelizadores en el mundo rural

52 Asamblea general del Movimiento Rural Cristiano de A.C. Una experiencia de Iglesia en el mundo rural  que reflexiona a la luz de las propuestas del Papa Francisco: «Primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y festejar». La líneas del congreso de laicos hechas concreción en el mundo rural.

LII ASAMBLEA GENERAL DEL MOVIMIENTO RURAL CRISTIANO 

En la casa de oración de Santa María de los Negrales, llegados de una quincena de diócesis españolas, se han reunido -del 28 de Febrero, al 1 de Marzo – militantes del movimiento rural cristiano de acción católica, junto a algunos consiliarios, para su LII Asamblea general. Mujeres y hombres rurales que, a lo largo de más de sesenta años, a la luz del evangelio, con el espíritu del Concilio Vaticano II, embarrados en la vida de sus pueblos, comprometidos con la realidad, quieren vivir con coherencia la fe y ser auténtica iglesia encarnada y comprometida en su propio ámbito rural.  No deja de ser sacramental y significativo este singular poder de encontrarse, organizados en este movimiento eclesial, viniendo de rincones de nuestro país, de ser familia y comunidad viva en torno al tema del mundo rural, ahora cuando comienza a hablarse de la España vaciada, de ese mundo rural que tanto olvido, indiferencia y dolor ha sufrido en el contexto de una sociedad urbanizada y tecnificada. Su sencilla y comprometida organización es signo de una iglesia viva y laica.

Evangelizar, a la luz de Francisco, en el mundo rural

Con el lema “Laicos Cristianos, evangelizadores del mundo rural en claves del Papa Francisco”, les he podido acompañar, desde mi ser sacerdote diocesano y consiliario de Profesionales Cristianos de A.C. He querido servirles en aquello que me pidieron. Con ellos hemos analizado los cambios que la sociedad está viviendo en este cambio de época que presenta unos retos nuevos y radicales en el mundo de hoy tanto a nivel económico, social, cultural, político, tecnológico, religioso, que afectan a la situación de lo humano y también a la realidad de lo rural. En este contexto han mirado cuáles son los sufrimientos del mundo de hoy, cómo se reflejan en los pueblos, y cómo están afectando al ser cristiano, a los laicos y a la realidad del movimiento rural cristiano. Qué gusto oír y contemplar análisis desde lo vivido y sentido cada día en su propia realidad.

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