Seminario de ecología integral

La España rural, un reto para la evangelización

“La España rural, un reto para la evangelización y el cuidado de la Creación”: este será el tema del seminario sobre Ecología Integral que se celebrará en Madrid los días 13, 20 y 27 de septiembre, mes dedicado al Tiempo de la Creación

“El objetivo del seminario -se lee en una nota- es abrir una línea temática sobre la España rural como reto humano, ecológico y evangelizador, analizado desde tres perspectivas: el respeto y cuidado de la Creación; los valores éticos de las comunidades rurales; los recursos pastorales y la espiritualidad de las comunidades cristianas en el contexto rural”

21.08.2021

La cita está promovida por el Departamento de Ecología Integral, organismo que funciona en el seno de la Subcomisión Episcopal Española de Acción Caritativa y Social, y está dirigida principalmente a las Comisiones diocesanas que trabajan por la salvaguarda de la Creación; a las ONG e Instituciones de desarrollo rural; a los miembros de Cáritas y Justicia y Paz; y a los sacerdotes y religiosos de las comunidades rurales. El curso se impartirá tanto de forma presencial, con un número máximo de 15 participantes en cumplimiento de la normativa anti-Covid, como en línea.

“El objetivo del seminario -se lee en una nota- es abrir una línea temática sobre la España rural como reto humano, ecológico y evangelizador, analizado desde tres perspectivas: el respeto y cuidado de la Creación; los valores éticos de las comunidades rurales; los recursos pastorales y la espiritualidad de las comunidades cristianas en el contexto rural”. Estos temas se debatirán con “especialistas, representantes de instituciones eclesiales y agentes pastorales implicados en el mundo rural”. El trasfondo de las reflexiones serán dos encíclicas del Papa Francisco: “Laudato si’ sobre el cuidado de la casa común” y “Fratelli tutti sobre la fraternidad y la amistad social”.

En cada sesión de trabajo habrá varias presentaciones de 20 minutos cada una, que darán paso a un diálogo entre los especialistas y los participantes. El seminario será inaugurado por el presidente de la Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social, monseñor Jesús Fernández, mientras que la clausura correrá a cargo del secretario general de los obispos españoles, monseñor Luis Argüello.

Cabe recordar que el Tiempo de la Creación tiene un carácter ecuménico y se extiende desde el 1 de septiembre hasta el 4 de octubre, es decir, desde la “Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación”, instituida por el Papa Francisco en 2015, a la memoria litúrgica de San Francisco de Asís, figura hagiográfica de referencia para la protección del medio ambiente. A lo largo del mes, se invita a los cristianos de todo el mundo a rezar y actuar por la protección de la casa común en todos los ámbitos posibles

Una ecología integral

Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la CreaciónLos obispos, preocupados por la España vaciada, reclaman “una verdadera ecología integral”

“Necesitamos escuchar y acoger el grito de la tierra y el grito de lo humano como lugar de encuentro y de salvación”, afirma el departamento de Ecología Integral de la CEE

25.08.2021

El cuidado de la Casa Común pregonado por la Iglesia no arranca «de un voluntarismo heroico ni de una ideología», sino que «nuestra motivación no puede tener otro fundamento que el que sustenta a la creación y a toda la historia de la salvación, que es el amor gratuito y consagrado de Dios». Así lo asegura el departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española, que ha dado a conocer su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación del próximo 1 de septiembre.

En este sentido, el mensaje subraya que es «el crucificado resucitado» quien «nos abre el horizonte del verdadero sentido de una ecología integral». Con la resurrección de Jesús, «todo está llamado a la vida y a la plenitud», porque los católicos «creemos en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro». Bajo estas premisas, «necesitamos escuchar y acoger el grito de la tierra y el grito de lo humano como lugar de encuentro y de salvación». Un encargo que «tiene como horizonte la realización del bien común».

Para lograr, la CEE insta a «avanzar en la participación y compromiso en lo social y en lo público, tanto desde actitudes personales y familiares ­–en la vida diaria–, como profesionales y comunitarias». Y hacerlo de la mano del resto de confesiones religiosas, así como de todos los hombres de buena voluntad.

Preocupación por la España vaciada

En el mensaje, que tiene por lema ¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios, el departamento de Ecología Integral también expresa su preocupación por «la realidad del mundo rural y lo que venimos llamando “la España vaciada”», donde «necesitamos concretar nuestro compromiso como creyentes y ciudadanos, pues forma parte de una verdadera ecología integral».

A la luz de las «situaciones de crisis que nuestros pueblos están viviendo», como el envejecimiento o la falta de servicios, «es el momento de actuar y de tener en cuenta las necesidades vitales de nuestra realidad rural para que, en lugar de vaciarse, pueda llenarse y ser fuente de riqueza para nuestra sociedad en general».

Movimiento Laudato Sí


Movimiento Laudato si’: renacer por la Casa común

·                                 El Movimiento Católico Mundial por el Clima cambia de nombre tras un proceso sinodal y la bendición del Papa

En 2020, el Movimiento Católico Mundial por el Clima inició un “amplio y profundo” proceso de transformación de su estructura tras cinco años de fundación, cuyo último paso fue un cambio de nombre. Por ello, a partir de este 30 de julio ha pasado a convertirse en Movimiento Laudato Si’, volviendo a su esencia: “Inspirar y movilizar a la comunidad católica para cuidar nuestra Casa común y lograr la justicia climática y ecológica”.

Vida Nueva conversó con Tomás Insúa, cofundador y director ejecutivo de esta organización, para ampliar detalles. Al respecto ha dejado muy claro: “Hemos querido, siguiendo el ejemplo del papa Francisco, que todo el proceso fuese lo más sinodal posible”.

Insúa cuenta que desarrollaron un sistema de consulta desde la Secretaría y el Comité (directorio ampliado), el cual compartieron con el apoyo de las bases del movimiento y organizaciones aliadas. “De una lista inicial de veinticinco posibles nuevos nombres, redujimos a cinco y volvimos a someter esta lista reducida a la consulta de las bases. Finalmente, los miembros escogieron Movimiento Laudato Si’ como nuevo nombre. Es interesante mencionar que este nombre había sido descartado por la Secretaría y el Comité, pero hemos querido escuchar a la gente y seguir su consejo”, explica Insúa. Por eso, “lo natural era que el cambio de nombre represente mucho mejor nuestro trabajo, pero que también se haga más fácil y manejable en todos los idiomas”.

Más allá de lo climático

Una de las razones –detalla el directivo– de este cambio se debe a que “nuestro antiguo nombre no representaba quienes éramos, puesto que nuestra misión y nuestro trabajo siempre estuvieron más allá de lo climático. Aún cuando la justicia climática seguirá siendo una prioridad para nosotros, esta es parte de una misión más amplia y holística sobre el cuidado de la Casa común”. Por otra parte, “la encíclica siempre ha estado ahí, debemos nuestra existencia a Laudato si’, incluso antes de que fuese publicada, fue la inspiración para fundar el Movimiento en 2015 y sigue siendo la piedra angular de cada actividad”.

“Laudato Si” llega a las parroquias de Vitoria

La Diócesis crea equipos parroquiales para trabajar la ecología a nivel local

Se busca actuar de forma sostenible en todos los ámbitos, innovar y promover estilos de vida respetuosos con la Creación y educar con formación continua para impulsar una acción social transformadora.

| Vicente Luis García Corres (Txenti) Sigue leyendo

El Papa lanza la plataforma “Laudato Si”

El Papa lanza la plataforma Laudato si’: “hay que perseguir la ecología integral”
El Pontífice envía un video mensaje para el lanzamiento de la plataforma Laudato si’: “Nuestro egoísmo, nuestra indiferencia y nuestros estilos irresponsables están amenazando el futuro de nuestros hijos. Cuidemos de nuestra madre Tierra”.
Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano
Hoy, junto al lanzamiento de la plataforma Laudato si’ – el programa que pretende implicar a todo el mundo católico en un proceso de conversión ecológica, según el espíritu de la encíclica Laudato si’ y la ecología integral – el Santo Padre ha enviado un video mensaje para recordar que nuestro planeta está enfermo y urgen acciones ecológicas y eco-sostenibles.
Necesitamos una ecología humana integral y nuevos estilos de vida
En el video Francisco recuerda su Encíclica Laudato si’, promulgada en 2015 y en la que invitó a todas las personas de buena voluntad a cuidar la Tierra, nuestra casa común y señala que, desde hace tiempo, “esta casa que nos acoge sufre las heridas que provocamos por una actitud depredadora, que nos hace sentir dueños del planeta y de sus recursos y nos autoriza a un uso irresponsable de los bienes que Dios nos ha dado”. Además – dice – “hoy, estas heridas se manifiestan dramáticamente en una crisis ecológica sin precedentes que afecta al suelo, al aire, al agua y al ecosistema en el que viven los seres humanos” y la actual pandemia ha sacado a la luz de forma aún más contundente el clamor de la naturaleza y el de los pobres, que son los que más sufren las consecuencias.
Ante este panorama, el Papa insiste, una vez más, en que “necesitamos un nuevo enfoque ecológico que transforme nuestra forma de habitar el mundo, nuestros estilos de vida, nuestra relación con los recursos de la Tierra y, en general, nuestra forma de ver al hombre y de vivir la vida”. De hecho, subraya que necesitamos una ecología humana integral “que involucre no sólo las cuestiones ambientales sino al hombre en su totalidad”.
Tenemos una gran responsabilidad con las generaciones futuras
“¿Qué tipo de mundo queremos dejar a nuestros niños y jóvenes?” se pregunta el Papa, pues – continúa – “nuestro egoísmo, nuestra indiferencia y nuestros estilos irresponsables están amenazando el futuro de nuestros hijos”. De ahí su llamamiento a “cuidar de nuestra madre Tierra”, a “superar la tentación del egoísmo que nos convierte en depredadores de los recursos”, a “cultivar el respeto por los dones de la Tierra y de la creación” y a “inaugurar un estilo de vida y una sociedad por fin eco-sostenibles”. “De las manos de Dios hemos recibido un jardín; no podemos dejar un desierto a nuestros hijos” puntualiza.
Plataforma Laudato si’ como resultado del Año Laudato si’
El año pasado el Papa Francisco proclamó el año Laudato si’ y hoy esto se traduce en un proyecto de acción concreto: la Plataforma de Acción Laudato si’. “Un viaje de siete años que verá a nuestras comunidades comprometidas de diferentes maneras para llegar a ser totalmente sostenibles, en el espíritu de la ecología integral” dice el Papa.
Es por ello que Francisco hoy invita a todos “a emprender juntos este camino”, y en particular se dirige a esas siete realidades: familias – parroquias y diócesis – escuelas y universidades – hospitales – empresas y granjas – organizaciones, grupos y movimientos – instituciones religiosas. “Trabajen juntos – pide el Papa – sólo así podremos crear el futuro que queremos: un mundo más inclusivo, fraternal, pacífico y sostenible”. Por último, asegura que, en estos próximos siete años, se perseguirá la visión de la ecología integral: “responder al grito de la Tierra, responder al grito de los pobres, la economía ecológica, adoptar un estilo de vida sencillo, la educación ecológica, la espiritualidad ecológica y el compromiso comunitario”. “Hay esperanza – dice el Santo Padre – todos podemos colaborar, cada uno con su propia cultura y experiencia, cada uno con sus propias iniciativas y capacidades”

Entrevista a Antoni Mataboch

Antoni Matabosch: “O nos convertimos a una ecología integral, o no sobreviviremos”
• El presidente honorario de la Fundació Joan Maragall reúne en un libro sus inquietudes sobre el planeta
Reconoce Antoni Matabosch (Barcelona, 1935) que la encíclica ‘Laudato si” y la exhortación ‘Querida Amazonía’ han supuesto “un potente aldabonazo para despertar nuestras conciencias” frente a la crisis del planeta. Una urgente sensibilización con el cuidado de la Casa común a la que él quiere sumarse ahora, recién cumplido un año del documento postsinodal, con su libro ‘Ecología integral y supervivencia’ (PPC). La obra, prologada por el cardenal Omella, reúne una amplia selección de clases, artículos y conferencias del que fuera profesor de la Facultad de Teología de Cataluña y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona sobre un tema que le viene preocupando desde hace décadas.
PREGUNTA.- ¿Hay esperanza para la creación?, se preguntaba años atrás un pequeño libro de Boff y Moltmann. Si es así, ¿por dónde pasa?
RESPUESTA.- Por un cambio radical de nuestro entender y usar la naturaleza, que concibe al ser humano como el centro y la medida de todas las cosas, como señor y propietario absoluto de la creación mediante la ciencia y la técnica, que explota el mundo para lograr un supuesto crecimiento ilimitado. O realizamos una profunda conversión ecológica integral o no sobreviviremos. Sigue leyendo

Sinodalidad (V) : la ecología es más que unos brotes verdes

Delfines jugando en muchos puertos; ciervos correteando por calles de pueblos; las aguas de Venecia claras y transparentes; ciudades con horizonte limpio de contaminación… Todos fuimos testigos sorprendidos de cómo la naturaleza fue capaz de recuperarse en unas pocas semanas, mientras nosotros estábamos confinados en nuestras casas. Hubiera sido bueno recapacitar sobre nuestro comportamiento con la naturaleza al observar cómo nuestra ausencia era precisamente lo que le permitía regenerarse.
La sinodalidad también atiende a la ecología, que es mucho más que los brotes verdes en los que algunos piensan, porque la ecología es una cuestión de la Doctrina Social de la Iglesia. ¿Cómo se integra la preocupación ecológica en el anuncio del evangelio? ¿Qué lugar tiene la dimensión ecológica en la catequesis, la predicación, y en la misma celebración eucarística? Es la reflexión necesaria, afortunadamente ya en práctica en algunos lugares donde la aplicación de Laudato si’ es una realidad, que conlleva la sinodalidad y los cambios que propone.
Ecología integral
Al hablar de “ecología integral” lo que se quiere resaltar es que la ecología va mucho más allá de la preservación de nuestro mundo, por medio del uso y el consumo responsable de las energías fósiles, el agua, el reciclaje, el no desperdicio de la comida… porque todo está relacionado, interconectado. También la economía, el desarrollo sostenible, la bioética… Absolutamente todo en la ecología nos llama a uno de los puntos centrales de la sinodalidad que es la conversión.
ios estudiantes participan en la recogida de basura que forma parte del proyecto Libera en San Sebastián de los Reyes. EFE/David Fernández Sigue leyendo

Tres grandes amenazas para la vida en la Tierra

Tres grandes amenazas a la vida en la Tierra que debemos afrontar en 2021
Se necesita un internacionalismo robusto para prestar una atención adecuada e inmediata a los peligros de la extinción: extinción por la guerra nuclear, por la catástrofe climática, y por el colapso social
Noam Chomsky / Vijay Prashad 

Corrí hacia mi casa a través de un mar de llamas. De Yoshiko Michitsuji (Japón, 1974).
HIROSHIMA PEACE MEMORIAL MUSEUM

Grandes partes del mundo –fuera de China y unos pocos otros países– enfrentan un virus descontrolado, que no ha sido detenido debido a la incompetencia criminal de los gobiernos. El hecho de que estos gobiernos en países ricos dejen de lado hipócritamente los protocolos científicos básicos publicados por la Organización Mundial de la Salud y por organizaciones científicas revela su práctica maliciosa. Cualquier cosa que no sea centrar la atención en manejar el virus mediante el testeo, la trazabilidad de los contactos, y el aislamiento –y si esto no es suficiente, imponer un confinamiento temporal– es imprudente. Es igualmente preocupante que estos países ricos hayan seguido una política de “nacionalismo de la vacuna”, acaparando candidatas a vacuna en vez de alinearse con una política de creación de una “vacuna de los pueblos”. Por el bien de la humanidad, sería prudente suspender las normas de propiedad intelectual y desarrollar un procedimiento para crear vacunas universales para todos los pueblos.
Aunque la pandemia es el principal tema en nuestras mentes, hay otras grandes amenazas a la longevidad de nuestra especie y del planeta. Estas incluyen:
Aniquilación nuclear. En enero de 2020, el Bulletin of the Atomic Scientists [Boletín de científicxs atómicxs] fijó el Reloj del Juicio Final de 2020 a 100 segundos de la medianoche, demasiado cerca para la comodidad. El reloj, creado dos años después de que se desarrollaron las primeras armas atómicas en 1945, es evaluado anualmente por el Consejo de Ciencia y Seguridad del Boletín, consultando a su Consejo de Patrocinadores, quienes deciden si mover el minutero o dejarlo en el mismo lugar. Para cuando vuelvan a fijar la hora, es probable que estemos más cerca de la aniquilación. Los ya limitados tratados de control de armas están siendo destruidos, mientras las principales potencias poseen cerca de 13.500 armas nucleares (más del 90% de las cuales están solamente en manos de Rusia y Estados Unidos). El rendimiento de estas armas podría fácilmente hacer este planeta aún más inhabitable. La Armada de Estados Unidos ya desplegó ojivas nucleares tácticas W76-2 de bajo rendimiento. El Día de Hiroshima, conmemorado cada 6 de agosto, debe convertirse en una jornada más importante de reflexión y protesta.
Los ya limitados tratados de control de armas están siendo destruidos, mientras las principales potencias poseen cerca de 13.500 armas nucleares
Catástrofe climática. En 2018 apareció un artículo científico con un título impactante: “La mayoría de los atolones serán inhabitables a mediados del siglo XXI debido a que el alza del nivel del mar aumentará las inundaciones provocadas por marejadas”. Lxs autorxs concluyeron que los atolones desde las Seychelles a las islas Marshall están en peligro de desaparecer. Un informe de 2019 de la ONU estimó que un millón de especies animales y plantas están en peligro de extinción. A esto hay que agregar los catastróficos incendios forestales y el grave blanqueamiento de los arrecifes de coral y resulta claro que ya no necesitamos quedarnos en clichés de que una cosa u otra es el canario en la mina de la catástrofe climática: el peligro no está en el futuro, sino en el presente. Es fundamental que las grandes potencias –que siguen fallando en dejar de usar combustibles fósiles– se comprometan con el enfoque de “responsabilidades comunes pero diferenciadas” de la Declaración de Río de Janeiro sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992. Es decidor que países como Jamaica y Mongolia hayan actualizado sus planes climáticos frente a las Naciones Unidas antes de que termine 2020, como lo exige el Acuerdo de París, a pesar de que estos países producen una fracción minúscula de las emisiones globales de carbono. Los fondos que fueron prometidos a los países en desarrollo para su participación en el proceso prácticamente se han evaporado, mientras la deuda externa ha aumentado exponencialmente. Esto muestra una falta de seriedad básica de parte de la “comunidad internacional”.
Destrucción neoliberal del contrato social. Los países de América del Norte y Europa han destripado su función pública a medida que el Estado ha sido entregado a los especuladores y la sociedad civil se ha mercantilizado vía fundaciones privadas. Esto significa que los caminos de la transformación social en estas partes del mundo han sido obstaculizados grotescamente. La terrible desigualdad social es el resultado de la relativa debilidad política de la clase trabajadora. Es esta debilidad la que permite que los multimillonarios establezcan políticas que causan que aumenten las tasas de hambre. Los países no deben ser juzgados por las palabras escritas en sus constituciones, sino por sus presupuestos anuales. Estados Unidos, por ejemplo, gasta casi un billón de dólares (si se suma el presupuesto de inteligencia estimado) en su maquinaria de guerra, mientras gasta apenas una fracción en bienes y servicios públicos (como atención sanitaria, algo evidente durante la pandemia). La política exterior de los países occidentales parece estar bien lubricada por acuerdos de armas: los Emiratos Árabes y Marruecos aceptaron reconocer a Israel bajo la condición de que puedan comprar 23.000 millones de dólares y 1.000 millones en armas hechas en EE.UU., respectivamente. Los derechos de las personas palestinas, saharauis y yemeníes no importaron para estos acuerdos. El uso de sanciones ilegales por parte de Estados Unidos contra treinta países, incluyendo Cuba, Irán y Venezuela, se ha vuelto parte de la vida normal, incluso durante esta crisis de salud pública mundial provocada por la pandemia. Es un fracaso del sistema político que las poblaciones en el bloque capitalista sean incapaces de obligar a sus gobiernos –que en muchos casos son democracias solo en el papel– a adoptar una perspectiva global frente a esta emergencia. El aumento de las tasas de hambre revela que la lucha por sobrevivir es el horizonte para miles de millones de personas en el planeta (todo esto mientras China logra erradicar la pobreza absoluta y eliminar en gran medida el hambre).
La aniquilación nuclear y la extinción por la catástrofe climática son amenazas gemelas para el planeta. Mientras tanto, para las víctimas del ataque neoliberal que ha sido una plaga para la última generación, los problemas de corto plazo para sostener su propia existencia desplazan cuestiones fundamentales sobre el destino de nuestrxs hijxs y nietxs.
Los problemas globales de esta escala requieren de la cooperación mundial. Presionados por los países del Tercer Mundo en los años 60, las grandes potencias aceptaron el Tratado sobre la no proliferación de armas nucleares (1968), aunque rechazaron la profundamente importante Declaración sobre el Establecimiento de un Nuevo Orden Económico Internacional (1974). Ya no está la correlación de fuerzas para impulsar ese tipo de agenda de clase en el escenario internacional. Ciertas dinámicas políticas en los países occidentales, en particular, pero también en los grandes Estados del mundo en desarrollo (como Brasil, India, Indonesia y Sudáfrica), son necesarias para cambiar el carácter de sus gobiernos. Se necesita un internacionalismo robusto para prestar una atención adecuada e inmediata a los peligros de la extinción: extinción por la guerra nuclear, por la catástrofe climática, y por el colapso social. Las tareas por delante son abrumadoras y no pueden ser aplazadas

Hacia una ecología integral

Leonardo Boff: “El ser humano es la gran amenaza de la vida de la Tierra”
“La teología tiene que hacer una opción por los pobres, a favor de la justicia y de la libertad. Y dentro del ‘gran pobre’, hay que poner al grandísimo pobre que es la Tierra, la más violada, la más perseguida”, dijo el brasileño
Boff confirmó lo que era un secreto a voces: que Francisco le consultó antes de escribir Laudato Si. “Le escribimos con la carta de la Madre Tierra, y nos pidió documentación para ese maravilloso texto”, resaltó.
Daniela Cannavina (CLAR): “Apostamos por una ciudadanía con conciencia responsable, trabajando juntos en red, por una esperanza común, con la participación laical y el reconocimiento efectivo de la mujer”
José Manuel Vidal: “A veces se escupe a los profetas de la frontera, y tú te has mantenido firme, dándonos esperanza en momentos de negra sombra”
Consuelo Vélez: “El sistema patriarcal explota y subordina a la tierra, y también a las mujeres”
Vuelve a ver aquí el webinar ‘Hacia una ecología integral’
14.12.2020 Jesús Bastante
“Estamos de cara a una situación en la que la humanidad se encuentra en una encrucijada. El ser humano es la gran amenaza de la vida de la Tierra. De la ecología depende la vida o la muerte”. El teólogo brasileño Leonardo Boff trazó anoche un relato sombrío y esperanzado del futuro de la humanidad, y de la Madre Tierra, durante la presentación mundial de ‘Una ecología integral’, editado por Khaf.
Una presentación mundial, emitida por la Fundación Edelvives y Religión Digital, con el apoyo del Boston College y la Confederación Interamericana de Educación Católica, (CIEC), y que contó con la participación del director de RD, José Manuel Vidal; las teólogas Consuelo Vélez e Isabel Gómez Acebo; el secretario general de CIEC, Óscar Pérez Sayago; y la secretaria general de la CLAR, Daniela Cannavina, moderados por el director de la Fundación Edelvives, Juan Pedro Castellano.
“Todo está interconectado, interligado. De la Ecología depende nuestra vida o nuestra muerte. Lo dice el Papa en Fratelli Tutti: o nos salvamos todos o nos condenamos todos”, subrayó Boff, uno de los maestros de la Ecoteología, que defiende que “la teología tiene que hacer una opción por los pobres, a favor de la justicia y de la libertad. Y dentro del ‘gran pobre’, hay que poner al grandísimo pobre que es la Tierra, la más violada, la más perseguida”.
El Papa consultó a Boff
“Este pequeño libro es un intento de cómo pasar de una civilización de violencia a otra de unidad. El Papa leyó la primera edición, y muchos elementos que están en FT están aquí dentro”, desveló Boff, quien pese a todo se mostró esperanzado: “Dios, que es un apasionado de la vida, no va a permitir que nuestra vida pueda desaparecer tan miserablemente (…). Que no nos quiten la alegría de la esperanza en un nuevo tipo de sociedad, de tierra, de humanidad, hay que rescatar los derechos del corazón”.
Boff confirmó lo que era un secreto a voces: que Francisco le consultó antes de escribir Laudato Si. “Le escribimos con la carta de la Madre Tierra, y nos pidió documentación para ese maravilloso texto”, resaltó.
“Dios, que es un apasionado de la vida, no va a permitir que nuestra vida pueda desaparecer tan miserablemente (…). Que no nos quiten la alegría de la esperanza en un nuevo tipo de sociedad, de tierra, de humanidad, hay que rescatar los derechos del corazón”
“La Tierra no se aguanta: el Papa en LS lo dice claro: es mentira pensar que la Tierra tiene recursos infinitos”, añadió, señalando que Fratelli Tutti “es más radical, porque el Papa confronta dos paradigmas: el del ser humano como dueño de la naturaleza y el de ‘todos hermanos’. Porque la naturaleza no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la naturaleza”. Un imperativo categórico, el de cuidar de la tierra sagrada, que ya aparece en el Génesis, y que no hemos llevado a cabo. “El hombre se ha convertido en el Satán de la Tierra. El ser humano es la gran amenaza de la vida en la Tierra”.
Por ello, aclaró Boff, “o hacemos este cambio para reconocernos todo como hermano o no vamos a salvar la vida de la tierra ni un futuro para nosotros ni para nuestro querido planeta. El Papa lo compone como un sueño de una fraternidad sin barreras”.
Hemos roto el pacto con la naturaleza
“Hasta ahora la Tierra nos daba todo: ahora somos nosotros los que tenemos que ayudar a la Tierra, porque ella no aguanta más (…). Hemos roto el pacto con la naturaleza, y de ahí vienen la injusticia y la muerte”, finalizó Boff, quien clamó por un futuro distinto. “Hay que inventar otra sociedad post-coronavirus (…). Cambiar de hábitos, hacerlos más amigables, de cuidado, con manos entrelazadas, no es el dedo que señala, sino la que cuida la vida y su misión”.
Antes de Boff, Castellano presentó a cada uno de los intervinientes en el diálogo previo, que trazaron sus opiniones sobre el cuidado de la casa común, Laudato Si y el papel de la educación, los medios de comunicación y los creyentes en la construcción de un nuevo planeta, de una nueva humanidad. Así, Gómez Acebo vinculó Laudato Si con el libro de Boff. “Muchos hemos visto su mano, y su apuesto por la melodía común, con pequeños gestos cotidianos que potencian la convivencia”.
Por su parte, Daniela Cannavina, secretaria general de la CLAR, apuntó a la Amazonía “como un nuevo sujeto” que admirar, que cuidar y donde vivir. “Apostamos por una ciudadanía con conciencia responsable, trabajando juntos en red, por una esperanza común, con la participación laical y el reconocimiento efectivo de la mujer”.
José Manuel Vidal quiso agradecer el trabajo inmenso de Boff por la Iglesia y por la Tierra, pese a los ataques directos de la más alta jerarquía: “Sodano le llamó públicamente traidor”. “Gracias por tus libros, pero sobre todo gracias por esa militancia que no te ha escupido”, subrayó el director de RD, quien lamentó cómo “a veces se escupe a los profetas de la frontera, y tú te has mantenido firme, dándonos esperanza en momentos de negra sombra”.
Sobre el papel de los medios, Vidal subrayó que no puede haber cuidado de la casa común si los medios no se implican, aunque lamentó que “los medios se han convertido en auténticos negocios, perdiendo su característica fundamental: su servicio al bien común”, y animó a “una de las revoluciones que tiene pendiente la Iglesia en sí misma: alentar medios distintos y libres, aunque sean deficitarios”.
La teóloga Consuelo Vélez destacó cómo Boff, al igual que Laudato Si, aterrizan en la realidad, “porque si un texto no tiene una recepción, es letra muerta”. ¿Dónde lo hace? “En los pobres y desde los pobres. ¿A quién se le niega el derecho a tener agua? a los pobres. Nunca como en la pandemia hemos visto que hay derechos que no son para todos”.
Por eso, añadió, “es tan necesaria la educación integral, que ponga rostro y nombre, porque las palabras crean realidad”. “Los pobres son maestros de una ecología a la que no damos importancia. Prácticas que van más allá de unos decretos”, añadió Vélez, quien reivindicó el ecofeminismo, porque “el sistema patriarcal explota y subordina a la tierra, y también a las mujeres”. Porque “la Iglesia no la hace solo el Papa, la hacen nuestras mentalidades, nuestras formas de pensar y de actuar”.
Finalmente, Óscar Pérez Sayago apostó por presentar la ecología como un tema integral en la educación, pues “es en las escuelas donde los niños aprenden a relacionarse, a convivir”. “Desde la escuela católica queremos partir del principio de que el futuro depende de nosotros. Podemos ser significativos”.
“Hay personas que se vuelven ambientalistas a tiempo completo, pero se olvidan de las personas que vivimos en ese mundo. Debemos asumir riesgos, también desde la educación”, concluyó Sayago, quien animó a que “profecía y educación se unan en un desafío común”, más evidente que nunca en estos tiempos de pandemia

Navidad como Ecología

“Navidad es conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias del encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que nos rodea”
“La espiritualidad cristiana de esta Navidad en la Creación, propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo”
“La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común”
“La espiritualidad ecológica integral para un cambio duradero es también una conversión comunitaria. ¡Feliz Navidad! La Casa Común está de fiesta y nosotros con ella”
24.12.2020 Victor Ricardo Moreno Holguín
“En el principio existía la Palabra… en ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres… se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria”. (Jn 1, 1-4.14) (Cfr LS 216-227)
¡Es Navidad! Nuestra Novena Contemplativa de Navidad en la Creación nos ha ayudado a meditar sobre la crisis ecológica, transformándose en un llamado a una profunda conversión interior. Navidad es conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias del encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que nos rodea, y nos lleva a vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios; es parte esencial de una existencia virtuosa.
Porque la espiritualidad no está desconectada del propio cuerpo ni de la naturaleza o de las realidades de este mundo, sino que se vive con ellas y en ellas, en comunión con todo lo que nos rodea. La espiritualidad ecológica, propia de una Navidad en la Creación, nace de las convicciones de nuestra fe, porque lo que el Evangelio nos enseña que tiene consecuencias en nuestra forma de pensar, sentir y vivir y alimenta la pasión por el cuidado del mundo.

Esta conversión ecológica de la Navidad en la Creación abre las puertas del cuidado generoso y lleno de ternura con la Casa Común: Implica gratitud y gratuidad, un reconocimiento del mundo como un don recibido del amor del Padre, que provoca como consecuencia actitudes gratuitas de renuncia y gestos generosos, aunque nadie los vea o los reconozca. Implica la amorosa conciencia de no estar desconectados de las demás criaturas, de formar con los demás seres del universo una preciosa comunión universal. El mundo no se contempla desde fuera sino desde dentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres. La conversión ecológica nos lleva a desarrollar la creatividad y el entusiasmo, para resolver los dramas del mundo.
Lo que hemos meditado a lo largo de esta Novena en la Creación, nos ayudan a enriquecer el sentido de esta conversión, como la conciencia de que cada criatura refleja algo de Dios y tiene un mensaje que enseñarnos, o la seguridad de que Cristo ha asumido en sí este mundo material y ahora, resucitado, habita en lo íntimo de cada ser, rodeándolo con su cariño y penetrándolo con su luz. También el reconocimiento de que Dios ha creado el mundo inscribiendo en él un orden y un dinamismo que provoca esa sublime fraternidad con todo lo creado que tan luminosamente vivió san Francisco de Asís.
La espiritualidad cristiana de esta Navidad en la Creación, propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo, hacerse presente serenamente ante cada realidad, por pequeña que sea; propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco. Es un retorno a la simplicidad que nos permite detenernos a valorar lo pequeño, encontrar satisfacción en los encuentros fraternos, en el servicio, en el despliegue de los carismas, en la música y el arte, en el contacto con la naturaleza, en la oración.
El Nacimiento del Verbo entre nosotros trae la paz, porque no podremos llegar a una feliz sobriedad si no se está en paz consigo mismo. La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común, porque, auténticamente vivida, se refleja en un estilo de vida equilibrado unido a una capacidad de admiración que lleva a la profundidad de la vida. La naturaleza está llena de palabras de amor. Una ecología integral implica dedicar algo de tiempo para recuperar la serena armonía con la creación, para reflexionar acerca de nuestro estilo de vida y nuestros ideales, para contemplar al Creador, que vive entre nosotros y en lo que nos rodea.
Estamos hablando de una actitud del corazón, que vive todo con serena atención, que sabe estar plenamente presente ante alguien sin estar pensando en lo que viene después, que se entrega a cada momento como don divino que debe ser plenamente vivido. Jesús sí que estaba plenamente presente ante cada ser humano y ante cada criatura, y así nos mostró un camino para superar la ansiedad enfermiza que nos vuelve superficiales, agresivos y consumistas desenfrenados.
En la cena de Navidad damos gracias a Dios, para fortalecer nuestro sentido de gratitud por la creación, reconocer el trabajo de quienes hicieron posible que ese alimento llegara a la mesa y animarnos a la solidaridad con los más necesitados. La espiritualidad ecológica integral para un cambio duradero es también una conversión comunitaria. ¡Feliz Navidad! La Casa Común está de fiesta y nosotros con ella. Dios, Hombre y Cosmos se han hecho uno en el seno de María.