La economía, una ciencia social

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por Enrique Lluch Frechina 

  

Los economistas creemos que la economía es una ciencia, y lo es. ¿Por qué? Porque intenta dar respuestas objetivas a preguntas que tenemos sobre el campo de la economía y lo hace siguiendo una metodología que podríamos denominar científica. Al mismo tiempo se trata de una ciencia social, social porque este apelativo se refiere al colectivo de personas que se organizan bajo unas mismas normas y que se organizan para conseguir unos objetivos comunes.


La economía trata, precisamente, de estudiar cómo nos organizamos de manera individual y colectiva para satisfacer nuestras necesidades y deseos con unos recursos que son limitados. Estudiamos, pues, un comportamiento humano que se realiza también de una manera colectiva.

Que sea social tiene una implicación que no sucede con las ciencias exactas o naturales y que vale la pena traer a colación. Cuando buscamos respuestas a preguntas de manera científica en campos que nada tienen que ver con los comportamientos de las personas, podemos encontrar respuestas ciertas, respuestas parcialmente ciertas o respuestas falsas (si hemos aplicado un método equivocado o uno correcto de manera errónea).

Pero, de lo que podemos tener la absoluta seguridad, es que el objeto de nuestro estudio no va a verse afectado por las conclusiones a las que nosotros hemos llegado. Una teoría falsa sobre el movimiento de los planetas, sobre el origen de una enfermedad, sobre una reacción química o sobre cualquier otra cuestión no humana, no va a tener ninguna influencia sobre esos planetas, sobre la enfermedad o sobre los productos químicos estudiados.

Sin embargo, con las ciencias sociales no sucede lo mismo. Al estudiar comportamientos humanos que están ligados a la libertad de las personas, que dependen de decisiones voluntarias y diferentes de muchos individuos, los resultados de sus estudios no solo pueden ser cambiantes dependiendo de las personas estudiadas (como lo son con frecuencia) sino que sus conclusiones pueden conllevar cambios de comportamiento en el sujeto estudiado.

Cambios sociales profundos

Cuando las personas piensan que una cosa es así porque hay estudios científicos que lo avalan, pueden cambiar su comportamiento económico para ajustarse a aquello que dice la teoría. La afirmación de que un fenómeno social se comporta de una manera, puede llevar a que se confirme la hipótesis de partida aunque al principio no fuese así debido a quienes ajustan su comportamiento a lo que se supone que es científico.

Por ello, las conclusiones científicas de las ciencias sociales son un desencadenante de cambios sociales que pueden llegar a ser muy profundos. Es importante, pues, validar bien las afirmaciones que se hacen en la ciencia económica porque de sus conclusiones se derivan, con frecuencia, comportamientos personales y societarios que no siempre son los más adecuados para promover una sociedad sana y positiva para todos sus componentes.

Entrevista a Melissa Mejía Flórez

Economía de Francisco: construir juntos un «tejido humano» empresarial
Culminan los encuentros virtuales y trabajos del proyecto Economía de Francisco. Vatican News conversó con una de sus participantes: Melissa Mejía Flórez, una joven colombiana residente en Roma que comparte con nosotros su experiencia. «La pandemia nos ha permitido también construir cosas positivas como sociedad. Esta invitación del Papa a reformular la economía en torno a la vida nos permite ofrecer soluciones concretas ahora y en el futuro», afirma.
Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano
El 21 de noviembre culminan los encuentros virtuales del evento global la Economía de Francisco, en el que participaron miles de jóvenes economistas y emprendedores provenientes de 120 países. Todos ellos comparten un anhelo común: construir un nuevo modelo económico que humanice, que cuide la creación y no la saquee; que conduzca hacia una transformación sostenible.
En este contexto conversamos con Melissa Mejía Flórez, colombiana, residente en Italia que trabaja como consultora en Comunicación Estratégica y Gestión Organizacional de Economía, y ha participado en una de las aldeas de «Economía de Francisco». Además, la joven ha ayudado al equipo de comunicación del proceso dando una mano a la gestión de contenidos del sitio web.
Entrevista a Melissa Mejía Flórez
– La economía de Francisco propone construir un modelo económico diferente al actual «que incluya y no excluya», ¿cómo se puede lograr esto, teniendo en cuenta el actual contexto de crisis global en medio de una pandemia?
Estamos expuestos a narrativas externas o internas que enfatizan en que la economía es altamente problemática y que es en gran medida responsable de las crisis sociales, sanitarias, ecológicas e incluso culturales actuales. Sin desconocer los grandes pasos que debemos dar para reformular la economía y dar voz a los excluidos por el sistema, hemos conocido agentes de cambio, emprendedores, estudiantes que desde ahora están dando vida a un mundo sostenible y floreciente para muchos.
Economía de Francisco: la fuerza del cambio está en los jóvenes
El proceso generativo, es decir, lo que ha nacido a partir de este llamado, ha sido impresionante. Aceptar la invitación del Papa Francisco nos ha permitido conocer a jóvenes de todo el mundo que, aunque quizás no compartimos la misma religión, creencias o estilos de vida, compartimos una visión de una economía inclusiva, justa y sostenible, con modelos de crecimiento, en armonía con el entorno, con la casa común.
La pandemia nos permitió reflexionar sobre la fragilidad del sistema y al mismo tiempo nos sorprendió con infinidad de buenas prácticas, de buenos directores, compañeros y colaboradores, de emprendedores que encuentran en su actividad productiva una forma de realización personal y de dar dignidad a otras comunidades. Por tanto, esta emergencia sanitaria nos ha permitido también construir cosas positivas como sociedad. Esta invitación a reformular la economía en torno a la vida nos permite ofrecer soluciones concretas ahora y en el futuro. Durante estos meses de trabajo en las aldeas hemos compartido espacios de diálogo, preguntas, reflexiones y propuestas a partir de temas claves de la economía de hoy y de mañana.
– ¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrentan los jóvenes como tú, para que sus voces sean escuchadas y para lograr grandes cambios estructurales en la sociedad?
Sin duda los jóvenes tenemos una gran responsabilidad de responder con entusiasmo a cada reto: mejorar nuestras competencias profesionales, actualizar nuestro conocimiento, adquirir o potenciar nuestras habilidades para establecer relaciones personales y profesionales, ser agentes de cambio, inspirar a otras generaciones, luchar por una causa que esté en nuestro corazón realizando voluntariado, por ejemplo.

Economía de Francisco: una alianza de jóvenes y adultos para cambiar el paradigma
Todo ello buscando un equilibrio con la vida personal, las relaciones de pareja, el descanso o el ocio. Porque nuestra respuesta frente a la humanidad debe estar «a la medida», a la medida de nuestras aspiraciones, de nuestras capacidades, de nuestra relación con el entorno. Es así como nuestro mayor desafío no es que se nos dé una voz, ya nos la están dando y tampoco hacer grandes cambios; porque ya los estamos haciendo, ya los estamos generando.
Nuestro mayor desafío es poder sentir que lo que hacemos nos permite sentir que ese es nuestro lugar en el mundo, que podemos ser competentes y sensibles y que nuestra juventud es sinónimo también de disminuir la velocidad, de caminar al compás de los latidos del corazón y no a mil revoluciones. De esta manera podremos pensar con mayor claridad si lo que estamos haciendo lo estamos haciendo bien, motivados, con pasión, con energía, cumpliendo nuestras expectativas y no las de otras personas que son externas a nosotros. Yo elegí participar de la aldea de trabajo y cuidado del proyecto de Economía de Francisco; justo por eso, porque quiero poner mi grano de arena en la construcción de un tejido humano empresarial que le dé valor a estas cosas.
La juventud y los desafíos para el cambio
– Finalmente Melissa, ¿cuéntanos qué ha significado para ti, personalmente, la experiencia de formar parte del proyecto Economía de Francisco?
Me siento muy emocionada de acompañar este proceso desde un papel activo como participante y como profesional. Para mí ha sido un tiempo de gran crecimiento profesional y espiritual muy especial. Agradezco la calidad humana y la ética de todas las personas con las que he trabajado. Todo el proceso ha superado «estratosféricamente» mis expectativas.

Los próximos mensajes del Papa

Francisco prepara dos fuertes mensajes sobre América Latina y la «economía que no mata»
El Papa participará el jueves de un evento organizado por la Pontificia Comisión para América Latina y dos días más tarde cerrará la cumbre de Asís sobre economía
El evento, titulado ‘América Latina: Iglesia, Papa Francisco y escenarios de la pandemia’, se enmarca en «la devastadora experiencia de la pandemia en América Latina»
16.11.2020 Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano
Retomando una vez más la agenda propositiva pese a los ataques mediáticos de las últimas semanas, el papa Francisco volverá a ocupar en los próximos días el centro de la escena comunicacional del Vaticano con dos importantes mensajes alejados de las lógicas clericalizantes y «ombliguistas» que han regido muchas directivas del aparato comunicacional vaticano.
Así, mientras la Santa Sede ultima los detalles para el Consistorio en el que el 28 de noviembre el papa Francisco creará 13 nuevos cardenales, el pontífice dará esta semana dos importantes mensajes centrados en su mirada sobre América Latina y en su apuesta por una «economía que incluye y no excluye».

Según confirmó RD, el pontífice mandará el jueves un mensaje a América Latina sobre «los escenarios de la pandemia» cuando participe de un seminario virtual sobre la región organizado por el Vaticano.
«Superemos las barreras de la indiferencia»
El pontífice enviará su videomensaje a las 16.15 locales del jueves durante su participación en el seminario online «América Latina: Iglesia, Papa Francisco y escenarios de la pandemia» organizado por la Pontificia Comisión para América Latina que se desarrollará el 19 y el 20 de noviembre.
Aporte para el futuro

El evento se enmarca en «la devastadora experiencia de la pandemia en América Latina» y que buscará contar con «el aporte que pueden hacer los especialistas en economía y política, para poder inferir en el futuro de nuestro continente latinoamericano».
En el evento, co-organizado por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales (PASS) y por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), también participará la titular de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), Alicia Bárcena.
Dos días más tarde, Francisco enviará un videomensaje al encuentro sobre economía que se hará en la ciudad italiana de Asís desde el jueves 19 en el que participarán más de 2.000 jóvenes economistas de todo el mundo de manera virtual, además de Premios Nobel y referentes de diversas disciplinas.
El pontífice será el encargado de cerrar, el sábado a las 17.30 locales el evento que convocó en mayo de 2019 con la idea de discutir una «economía diferente, la que hace vivir y no mata, que incluye y no excluye, que humaniza y no deshumaniza, que cuida la creación y no la depreda

«La economía actual no salva a nadie y menos a los pobres»

Adolfo Zon: «La economía actual no salva a nadie, ni a los propios economistas y, menos, a los pobres»
«El mundo se ha convertido e una aldea y, como discípulos y misioneros de Jesús, debemos humanizar la globalización junto a todos los hombres y mujeres que habitamos la Casa Común»
«El diálogo no permite neocolonialismos y menos colonialismo clerical»
«Esta convivencia me está ayudando a ser lo que soy, y ha contribuido, también, a enriquecer mi experiencia de fe, ayudándome a vivir una síntesis entre fe y vida»
«Las muertes tan numerosas por la pandemia crearon un ambiente de terror, pues los fallecidos no podían ser velados ni despedidos por sus familias»
«Aprovecho este espacio, para agradecer las ayudas que nos han llegado de España por parte de la Delegación de Misiones de la Diócesis de Orense y Manos Unidas que acaba de aprobar un Proyecto de Emergencia para 850 familias más necesitadas de las 8 parroquias que componen nuestra diócesis del Alto Solimões»
«Una economía basada en la actividad financiera y no en la producción, manipulada por la mano “invisible” de quien tiene la sartén por el mango… esa economía no salva a nadie ni a los propios economistas y menos a los pobres»
18.10.2020 José Manuel Vidal

Dejó su bella aldea de Xeixalbo (Ourense), para encarnarse como misionero javeriano en la inmensidad de la Amazonía brasileña. A Adolfo Zon le costó poco aprender el idioma. Le costó un poco más asumir la mitra y convertirse, sin esperarlo, en obispo de Alto Salimoes allá por el 2014. La pandemia, que arrasó su zona, lo ha tenido recluido, pero no maniatado, para socorrer a los pobres en medio «del terror ocasionado por las numerosas muertes». Agradece las ayudas de diversas partes, entre ellas, su diócesis originaria de Ourense y, sobre todo, de Manos Unidas, y denuncia que «la economía actual no salva a nadie, ni a los propios economistas y, menos, a los pobres».
¿Siguen siendo necesarios los misioneros extranjeros o, como algunos sostienen, su presencia induce a un nuevo colonialismo clerical europeo?
Claro que son necesarios aquí y en todas partes, en Europa también. El mundo se ha convertido e una aldea y, como discípulos y misioneros de Jesús, debemos humanizar la globalización junto a todos los hombres y mujeres que habitamos la Casa Común. Es decir, como nos exhorta el Papa Francisco en la Encíclica “Fratelli tutti” globalizar la fraternidad, fraternidad que se construye con el diferente.
El peligro y la tentación de un nuevo colonialismo siempre existe, apesar de que, desde hace más de 100 años, Bendito XV y todos los papas posteriores nos han alertado sobre ese peligro. Sin embargo, la evangelización y el encuentro con los pueblos se debe realizar teniendo en cuenta el paradigma de la Encarnación como el propio Jesús nos enseñó, que ha venido para servir y no a ser servido. Así los misioneros y misioneras, conviviendo con la gente entre la que se encuentran insertados, procuran colaborar en la busqueda y realización de la vida en plenitud para todos, donde nadie se quede al margen.
Hoy la misión “ad gentes” e “inter gentes” es muy actual y su camino, como nos manifiesta la Exhortación Apostólica “Querida Amazonia”, pasa por el Dialogo Intercultural e Interreligioso entre la diversidad de los pueblos que poblamos el mundo, nuestra Casa Común. El diálogo no permite neocolonialismos y menos colonialismo clerical!
¿Qué ha dado y que le han dado en estos ya más de 25 años que lleva en Brasil?
¿Que he dado…? No lo sé. Eso tienes que preguntárselo a las personas con las que he convividos a lo largo de estos años. Yo por mi parte he procurado y procuro estar presente en medio de las personas con las cuales convivo y mutuamente nos enriquecemos con la vivencia de las diversas experiencias. Es un enriquecimiento mutuo. Esta convivencia me está ayudando a ser lo que soy, y ha contribuido, también, a enriquecer mi experiencia de fe, ayudándome a vivir una síntesis entre fe y vida.
¿La mitra le separó o le acercó más a la gente?
La confianza y la responsabilidad que el Papa Francisco me ha dado como obispo de esta Iglesia Local del Alto Solimões me ha puesto en contacto con experiencias que jamás había pensado vivir tan de cerca. Más que alejarme me ha dado y me da la oportunidad de ir conociendo otros pueblos y otras experiencia religiosas, que me ayudan a profundizar y purificar la mía.
¿Cómo está viviendo usted y su gente la pandemia?
Después de un periodo de miedo y nerviosismo nos fuimos acostumbrando a vivir con el COVID 19. A pesar de que las autoridades municipales tomaron medidas para la prevención, después de varias semanas el COVID 19 entró en nuestros territorios, siendo Perú y Colombia los más afectados. Desde el 19 de marzo estuvimos en aislamiento social, quedándonos en casa. Solamente los supermercados tenían unas horas de funcionamiento. También todas la programaciones pastorales fueron suspendidas. A lo largo de los meses de abril y mayo nuestra gente fue bastante obediente a las rutinas sanitarias decretadas por la autoridades sanitarias.
Los momentos de mayor nervosismo han sido la última semana de abril y la primera quincena de mayo, donde los casos positivos eran más numerosos y también las muertes. Muertes que crearon un ambiente de terror, pues los fallecidos no podían ser velados ni despedidos por sus familias. Tuvimos que improvisar un Cementerio, pues el de la ciudad no tenia espacio suficiente para acoger tantos difuntos seguidos. Llegamos a ser el 4º municipio de mayor índice mortalidad del Estado del Amazonas y con una letalidad mayor que Itália y España.
Desde el mes de junio las autoridades municipales iniciaron una gradual flexibilización en el aislamiento social y el 14 de junio hemos podido reabrir nuestras Iglesias al culto con un 30% de aforo y con los procedimientos sanitarios pertinentes: Tres personas por banco, un banco libre, mascarilla, alcohol-gel…
A pesar de cerrar nuestras Iglesias al culto, se llevó a cabo una mega acción caritativo-asistencial a través de nuestras Caritas Diocesana y Parroquiales. Se inició con una llamada a nuestra gente a la solidaridad local: “Quien tiene algo comparte con el que no tiene”. Así se inició, ayudando a las familias que más lo necesitaban. Rápidamente también nos llegaron las ayudas de varias entidades del Brasil y del exterior. El papa Francisco nos ayudó a través de la Nunciatura Apostólica y, también, las Obras Misioneras Pontificias del Brasil colaboró en esta acción de emergencia.
Aprovecho este espacio, para agradecer las ayudas que nos han llegado de España por parte de la Delegación de Misiones de la Diócesis de Orense y Manos Unidas que acaba de aprobar un Proyecto de Emergencia para 850 familias más necesitadas de las 8 parroquias que componen nuestra diócesis del Alto Solimões.
¿Qué piensan de Bolsonaro los indígenas de su Diócesis?
Gracias a Dios los pueblos indígenas que conviven en el Alto Solimões son muy fuertes en su organización social, pues tienen asociaciones que les han ayudado a defenderse, a ser respetados, tras haber adquirido la demarcación de sus territorios. Hay todavía algunos pueblos que están luchando aún por la demarcación de sus territorios. Nuestros pueblos indígenas esperan que el gobierno les ofrezca las condiciones necesarias para su supervivencia a través de la realización de políticas públicas. Mejorando las ya existentes, como Educación, Sanidad y Asistencia Social, crear otras políticas públicas en el ámbito de su organización económica.
¿Comparte la idea del Papa Francisco en la “Frattelli tutti” que en el capitalismo no hay salvación para los pobres?
Aún no he leído la Encíclica Fratelli tutti. Me parece extraño que la Fratelli tutti retome la palabra capitalismo, ya que desde la “Caritas in veritate” esa palabra ha sido silenciada por la Doctrina Social de la Iglesia, pues el capitalismo a lo largo de los últimos siglos ha adquirido significados muy diferentes entre ellos.
Lo que si estamos sufriendo es esta economía que estamos viviendo aquí y ahora, siempre creando crisis para los otros, entre los que se encuentran los pobres, y que la mayoría de los gobiernos la está implementando siguiendo su guión, una economía basada en la actividad financiera y no en la producción, manipulada por la mano “invisible” de quien tiene la sartén por el mango… esa economía no salva a nadie ni a los propios economistas y menos a los pobres.

El COVID-19 en la economía mundial

Covid-19 en la economía mundial: impulso y retroceso

Foto: http://diario1.com/

Esta nota pretende contrastar lo que la pandemia COVID-19 ha significado en términos económicos y sociales y el patrón que puede dar para un cambio en las relaciones económicas. La adopción de nuevas tecnologías en el contexto del proteccionismo y las políticas nacionalistas ha cobrado impulso. Las diferentes realidades a las que se enfrentan los países y sectores de bajos y altos ingresos dan lugar a respuestas y consecuencias diferentes. Las nuevas proyecciones en las que todas las economías se contraen, mientras China se expande, serán una fuente de conflicto entre Oriente y Occidente. El hecho de que quede una economía que tire del crecimiento económico mundial indica que las relaciones económicas internacionales se dirigirán hacia el Este.

Como se anticipó (http://www.obela.org/analisis/covid19-el-comienzo-del-efecto-domino) las previsiones de crecimiento de la economía mundial a principios de año eran optimistas. A finales de junio, la producción mundial tiene una proyección anual de -4.9% (FMI) -5.2% (Banco Mundial) y -6% (OCDE). En el peor de los casos, estas dos últimas organizaciones prevén contracciones de -8 y -7.7%, respectivamente. El Fondo Monetario Internacional prevé que los Estados Unidos se contraigan en un -8.0% mientras que China observará un crecimiento del 1.0%. La Zona Euro y América Latina se contraerán en -10.2 y -9.4%, respectivamente. Según el presidente del Banco Mundial, Malpass, el año 2020 es el peor en términos de crecimiento desde la crisis de 1929 y posiblemente desde la larga depresión de 1872.

El impacto en la dinámica de crecimiento ha sido mundial. Sin embargo, la experiencia de la pandemia en las economías emergentes dista mucho de la de las economías avanzadas. La cuestión es por qué los gobiernos con mayor capacidad fiscal y monetaria para aplicar políticas anticíclicas tienen resultados de crecimiento similares. Una hipótesis es que se enfrentan a choques simultáneos de oferta y demanda que anulan los esfuerzos expansionistas de los gobiernos.

La diferencia en la estructura del mercado laboral entre las economías avanzadas y las emergentes es evidente. Las economías desarrolladas tienen mercados de trabajo formales con un margen informal más reducido. Las economías emergentes tienen altos niveles de informalidad que están estrictamente relacionados con mercados legales pequeños y precarios. Los altos niveles de informalidad están estrechamente relacionados con la baja capacidad tributaria de los gobiernos de esos países. Esta situación genera una serie de problemas, como la falta de acceso a la atención médica universal o al seguro de desempleo. Son inexistentes en las economías emergentes que, en las condiciones actuales, resultan ser un factor anticíclico fundamental para contener la pérdida de ingresos derivada de los efectos nocivos de la pandemia. Seguir leyendo