Entrevista a Noam Schomsky

Noam Chomsky, filósofo y lingüista: “Trump es el presidente más criminal que jamás haya habitado el planeta Tierra”

Noam Schomsky
Vijay Prashad: Hola y bienvenidos a News Click. Hoy tenemos la suerte de tener con nosotros al legendario Noam Chomsky. Noam, bienvenido a News Click.
Noam Chomsky: Un placer estar contigo, aunque sea solo de forma virtual.

Hace unos 60 o 70 años, Aimé Césaire escribió una frase que me gustaría leerle: “Una civilización que no puede solucionar los problemas que ha creado, es una civilización en decadencia”. En mi opinión, esta es una frase muy acertada. Noam, ¿cómo describiría la civilización actual, sobre todo en los países occidentales?

Hace 15 años escribí un libro titulado Estados fallidos, que se centraba sobre todo en Estados Unidos, pero que generalizaba sobre otras sociedades occidentales. Lo que han hecho, bueno, antes ya tenían muchos problemas, pero lo que ha hecho occidente en los últimos 40 años es participar en un proyecto, que está muy bien para las personas que lo han diseñado, de hecho, ellas viven en el paraíso, pero que es un desastre para casi todos los demás. Se llama neoliberalismo. En los años 70 prosperó realmente con Reagan y Thatcher. El diseño estaba bastante claro desde el principio, como podemos ver en los resultados actuales, que son muy parecidos a lo que ellos adelantaron.

La riqueza se ha concentrado hasta unos niveles extraordinarios, mientras que la población en general se ha quedado estancada, degradada. Por ejemplo Estados Unidos, donde actualmente un 0,1%, no un 1%, sino un 0,1% posee un 20% de la riqueza, y aproximadamente la mitad de la población tiene un patrimonio neto negativo, es decir, más pasivos que activos, así que más o menos un 70% vive al día, de nómina a nómina. Si se produce cualquier imprevisto, pues mala suerte. Las prestaciones también han disminuido considerablemente.

Lógicamente, la concentración de riqueza se traduce directamente en un si cabe mayor poder de control sobre el sistema político. Siempre ha existido, pero ahora se ha agudizado. Eso se puede apreciar en la legislación, que está diseñada para destruir a los sindicatos, para destruir los derechos laborales, para crear un sistema global, que luego ha resultado ser perjudicial para los mismos responsables. Es un frágil sistema global que está diseñado para sacar hasta el último céntimo de beneficio posible de la movilidad del capital, aunque claro, sin movilidad laboral. Es un sistema extremadamente proteccionista. Se habla mucho del libre mercado, pero eso son patrañas, es un sistema altamente proteccionista, que está diseñado para garantizar los derechos de los inversores.

Pongamos el ejemplo de los medicamentos, ya que últimamente se habla mucho de eso. Existe una medicina que parece servir para aliviar algunos síntomas. Es propiedad de una farmacéutica, Gilead, una farmacéutica enorme, que desarrolló el medicamento, en parte, como siempre, gracias a las ayudas gubernamentales para el desarrollo de la investigación. Pero ellos quieren quedarse con la patente.

Según las reglas neoliberales de la Organización Mundial del Comercio, tienen derechos de monopolio durante décadas, así que pueden cobrar, no sé, unos 20.000 dólares por dosis, si quieren. Bueno, pues resulta que existe una ley en Estados Unidos, la Ley Bayh-Dole, puedes comprobarlo si quieres, que obliga, no autoriza, sino que obliga al gobierno a garantizar que si un medicamento se desarrolla con ayudas del gobierno, tiene que estar públicamente disponible a un precio razonable. Pero vivimos en un mundo de gobiernos criminales que no se preocupan en absoluto por el mundo. Para nada. Reagan lo dejó bien claro y todos los que han venido después han hecho lo mismo. Así que todos ignoran esta norma y ellos pueden cobrar lo que quieren. Bueno, ahora la presión sobre ellos es tan grande que puede que den marcha atrás, pero así es como está diseñado el sistema.

Y ese es el efecto que ha provocado en la gente, que ha marginado a muchas personas, ha creado lo que se denomina el precariado; es decir, una gran cantidad de personas en una situación muy precaria, sin sindicatos, sin ayudas. Tal y como señaló Thatcher, la sociedad no existe. Reagan y Thatcher dieron justo en el blanco. Lo primero que hicieron fue intentar destruir a los sindicatos, que es la única protección que tiene la gente frente al capitalismo depredador. Así que destruyámoslos. Bueno, Reagan ni siquiera aplicó, bueno, no ni siquiera, sino no aplicó a propósito la legislación laboral que obliga a respetar ciertos derechos laborales y no contratar esquiroles, que es ilegal en todo el mundo, para acabar con las huelgas, y las empresas solo tomaron el testigo e hicieron lo mismo.

Así que se abandona a la gente a su suerte, se la atomiza. Una de las consecuencias es una gran ira, rencor y odio hacia las instituciones. Y este es un terreno fértil para que aparezcan demagogos y digan que la culpa es de otro, como por ejemplo los inmigrantes, los espaldas mojadas, las madres que viven de las ayudas, como sucedió en tiempos de Reagan, algo que es extremadamente racista, y culpar de los problemas a las madres negras ricas que van a cobrar el subsidio en limusinas para robarte lo tuyo. Ese tipo de cosas. Trump es un genio en ese sentido, lo hace constantemente. Por eso habla tanto de construir el muro y todo lo demás.

Y esto está sucediendo en muchos otros países, terreno fácil para los demagogos. Ese es el mundo al que nos enfrentamos: un mundo de capitalismo salvaje y extremo que ha tenido 40 años para destrozarlo todo. En Europa esto se agudiza por la propia estructura de la Unión Europea, que transfiere todas las decisiones, las decisiones importantes, a una troika no electa, a Bruselas, que tiene a los grandes bancos observándola por encima de los hombros, así que puedes imaginarte cuál será el resultado. Ese es el mundo actual. Y todavía no he hablado de lo peor.

Pongamos India, por ejemplo, que en 50 años será un lugar inhabitable, si persiste la situación actual, muy probablemente, no es seguro, pero si el curso de las cosas sigue como hasta ahora, los análisis más creíbles sugieren que India será sencillamente inhabitable, todo el sur de Asia, será inhabitable, por el calentamiento del planeta. ¿Y esto a quién beneficia? A los ricos y poderosos: empresas de hidrocarburos, grandes bancos, fábricas contaminantes, etc. ¿Y qué estamos haciendo al respecto? Bueno, la mayoría de países está haciendo algo. El país que más hace es Estados Unidos.

Está corriendo hacia el precipicio lo más rápido posible. El principal plan de Trump es destruir las probabilidades de que exista una vida humana organizada. Literalmente. Este es el presidente humano más criminal que jamás haya habitado el planeta Tierra. De acuerdo, Hitler era un monstruo que quería matar a todos los judíos, a todos los gitanos, a 30 millones de personas. De eso podemos librarnos. Pero Hitler no quería acabar con la vida humana organizada en el planeta Tierra, Trump sí. Sabe perfectamente lo que está haciendo, pero le da igual. Y la gente que le apoya, por ejemplo el director general de JP Morgan Chase, que está volcando dinero en los combustibles fósiles, lo sabe perfectamente bien. Pero les da igual. Sigue leyendo

El Papa Francisco, portavoz de las causas ambientalistas

Garzón aprecia en Twitter la lectura que el Papa está haciendo de la actualidad del planeta

El ministro Alberto Garzón

 “Ojalá todas las instituciones públicas y privadas supieran leer el momento del planeta de la misma manera que lo está haciendo la actual Iglesia Católica, con el Papa a la cabeza”, ha escrito en su cuenta de la red social

Verdadero portavoz mundial de las causas ambientalistas, Bergoglio llama a menudo a la frugalidad en el consumo para proteger los bienes de la tierra. Un hecho central en las preocupaciones del Ministro de Consumo español

Ambas figuras han denunciado repetidas veces las injusticias de la sociedad capitalista

04.09.2020 Lucía López Alonso

El actual Ministro de Consumo del Gobierno de España, Alberto Garzón, ha apreciado en Twitter la mirada de la Iglesia Católica a los problemas de la sociedad de hoy en día. “Ojalá todas las instituciones públicas y privadas supieran leer el momento del planeta de la misma manera que lo está haciendo la actual Iglesia Católica, con el Papa a la cabeza”, ha escrito en su cuenta de la red social.

El también líder de Izquierda Unida ha insistido en que “la transición ecológica no es una opción, sino una necesidad” y ha difundido el último vídeo del Papa Francisco. “No al saqueo, sí al compartir”, dice el Pontífice en su vídeo-mensaje. En el que reprende al Primer Mundo la explotación de los recursos de las naciones empobrecidas.

Verdadero portavoz mundial de las causas ambientalistas, Bergoglio llama a menudo a la frugalidad en el consumo para proteger los bienes de la tierra. Un hecho central en las preocupaciones del Ministro de Consumo español. Ambas figuras han denunciado repetidas veces las injusticias de la sociedad capitalista y defendido la conversión ecológica.

Ojalá todas las instituciones públicas y privadas supieran leer el momento del planeta de la misma manera que lo está haciendo la actual Iglesia Católica, con @Pontifex_es a la cabeza. La transición ecológica no es una opción, sino una necesidad. https://t.co/voADZ4iMbu

— Alberto Garzón (@agarzon) September 3, 2020

 

Estamos perdiendo la Tierra

Cambio climático, deshielo, megaincendios en Siberia y temperaturas de récord: las consecuencias de la crisis climática ya están aquí

El verano de 2020 ha estado marcado por la pandemia, pero también por el deshielo de los glaciares de Groenlandia, que han alcanzado el punto de no retorno, y por los incendios forestales en la región ártica.

alejandro tena

Los síntomas son cada vez más evidentes. Estamos perdiendo la Tierra. Las consecuencias del calentamiento del planeta se tornan irrebatibles. Las advertencias científicas del pasado se consolidan con los hechos del presente, los ecosistemas se retuercen y la inacción aleja a la humanidad de un escenario optimista. Este verano que se cierra pasará a la historia por la trágica pandemia, pero también por el calor global, el deshielo, los incendios y los huracanes. Y es que los meses de julio y agosto de 2020 han arrojado demasiadas certezas sobre la crisis climática.

El nivel que marca el mercurio del termómetro revela que el calor estival ha estado significativamente por encima de la media. Tanto es así, que el Servicio Europeo de Cambio Climático Copernicus ha registrado un mes de agosto mucho más cálido de lo normal, con unas temperaturas 0,44 grados por encima del promedio que lo convierten en el cuarto más caluroso desde que hay registros. Lejos de ser un dato anecdótico, se trata de una cifra que se inscribe dentro de una tendencia climática preocupante con temperaturas al alza. El mes de agosto, desde 2015 a 2020 ha sido más tórrido a nivel mundial que cualquier agosto anterior a esos seis años.

De esta forma se han llegado a registrar temperaturas inauditas de 55 grados en el Valle de la Muerte de California. Siberia, por su parte, ha confirmado que el calentamiento global está siendo más severo en la zona ártica del planeta, tal y como explica a Público la física y meteoróloga de Eltiempo.es Irene Santa . “Se han llegado a registrar 38 grados en esta región, cuando lo normal para esa etapa del año estaría en los 20 grados. Hablamos de una anomalía de 18 grados”, expone.  “Ya sabíamos que el planeta se está calentando, pero esto corrobora que en el Ártico es el doble. Y no sólo en verano, las temperaturas medias de enero-mayo en la zona del centro y norte de Siberia han sido este año 8 grados por encima de lo normal”.

Los termómetros no engañan y las consecuencias de este calor que lleva prolongándose durante los últimos años está dejando consecuencias directas en los ecosistemas. Uno de ellos es el deshielo de los casquetes polares. En ese sentido, este verano pasará a la historia después de que los glaciares de Groenlandia, la segunda masa de hielo más grande del mundo, se hayan reducido hasta alcanzar un punto de no retorno, tal y como informó la revista Nature. “El hielo que se descarga en el océano supera con creces la nieve que se acumula en la superficie de la capa de hielo”, explicaban los autores de la investigación, que demuestra que la superficie helada sólo aumentaría su masa de hielo uno de cada cien años.

Las consecuencias de la constante subida de temperaturas también se han visto evidenciadas en el hielo del mar de Bering, donde los datos de satélite recogidos en una publicación de la revista Science Advance revelan que la capa gélida ha caído ya a un mínimo histórico. Algo similar ocurre con el glaciar Reina de los Dolomitas que ha perdido ya más del 80% de su volumen y, según una información de The Guardian, podría desaparecer dentro de 15 años si la tendencia de temperaturas elevadas continúa. Y es que el calor –no sólo del verano 2020, sino de los últimos años– ha propiciado que los lagos que se nutren del agua de los glaciares aumenten su tamaño un 50% por causa del deshielo.                                                                                                                                           La disminución gradual del hielo viene a confirmar las advertencias de los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU a cerca de la subida del nivel del mar. En su último informe, publicado hace tan sólo un año, ya informaban de que el deshielo se había acelerado a unos ritmos hasta 2,5 veces superiores a la media del siglo anterior, lo que propiciará que, en el mejor de los casos, los

Arde Siberia

Los termómetros con cifras elevadas en Siberia han dejado un ecosistema mucho más seco de lo habitual, lo que ha permitido que esta región se convierta en un escenario idóneo para que el fuego se desate. Tanto es así, que esta zona de Rusia ha registrado uno de los mayores megaincendios del verano, con más de 300 focos activos y cerca de 9,26 millones de hectáreas calcinadas, más de la superficie que Portugal ocupa en el mapa, según las estimaciones de Greenpeace.                                                                                                                            El fuego en estas zonas del planeta tiene unas consecuencias más problemáticas que en cualquier otro lugar. Por un lado, el incendio quema la turba, un componente vegetal pastoso cuya mecha libera una gran cantidad de CO2 a la atmósfera. Y, por otra parte, el calor de las llamas contribuye a que se derrita el permafrost –la capa de suelo que permanece congelada– y se libere el metano que durante miles de años ha permanecido almacenado bajo tierra. De esta forma, los incendios pasan a ser al mismo tiempo una consecuencia y una causa de la crisis climática, puesto que contribuyen a la emisión de toneladas de elementos contaminantes que aceleran el calentamiento del planeta.                                                                                                                                    Además del atípico megaincendio siberiano, el verano de 2020 deja otros focos importantes como el actual fuego de California –el segundo más grande de la historia del Estado norteamericano–, o los incendios de la Amazonía, que van camino de ser los peores registrados en un mes de agosto desde hace diez años, según los expertos del Instituto Nacional de Investigación Espacial del Brasil.

La crisis climática es capaz de desencadenar al mismo tiempo fenómenos opuestos. Así, mientras California y Siberia ardían, el litoral atlántico se veía azotado por una temporada de huracanes cuya llegada se adelantó a julio, cuando el temporal Isaías ponía en jaque a la República Dominicana y dejaba seis muertes en Estados Unidos. La causa de que esta zona del Atlántico haya estado marcada por grandes tormentas durante el mes de agosto tiene que ver con el incremento de la temperatura del mar, que favorece el desarrollo de este tipo de fenómenos. De esta forma, las repercusiones de la crisis climática parecen ir más allá del calor y van encaminadas a hacer del planeta un lugar incomodo, donde las inundaciones, las lluvias torrenciales y los incendios son cada vez más comunes.

 

Teologías del sur, giro descolonizador

Curso Virtual “Teologías del sur, el giro descolonizador”, impartido por Juan José Tamayo

El autor y ponente hace un riguroso recorrido por las teologías africana, asiática, latinoamericana, indígena y negra ubicándolas en sus contextos y en sus más significativas tendencias: feminista, ecológica, de la liberación y de las religiones

29.09.2020 | Facultad de Teología SEUT

En este curso, Juan José Tamayo expone los entresijos de su texto que lleva el mismo nombre publicado por la editorial Trotta. No hace un resumen del libro, sino que nos ofrece claves de lectura ampliando el horizonte para acercarnos a las teologías emergentes del sur global.

El autor y ponente hace un riguroso recorrido por las teologías africana, asiática, latinoamericana, indígena y negra ubicándolas en sus contextos y en sus más significativas tendencias: feminista, ecológica, de la liberación y de las religiones. Después de cada presentación semanal la lectura capítulo a capítulo del libro será aún más esclarecedora y desafiante.

Profesor del curso: Juan José Tamayo-Acosta

Es licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1971 y doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca en 1976. Licenciado (1983) y doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid (1990). Es director de la Cátedra de Teología y Ciencias de la Religión Ignacio Ellacuría, de la Universidad Carlos III de Madrid. Es también profesor invitado en numerosos Centros Universitarios de Europa y de América Latina. Ha publicado más de 40 libros en las más reconocidas casas editoriales, entre los cuales está el libro de este curso: Teologías del sur. El giro descolonizador; Madrid: Trotta, 2017.

El curso se inicia el 28 de septiembre y consta de 11 clases semanales.

Cómo matricularse y precio

  1. Date de alta en la plataforma del Aula Virtual SEUT: https://aulavirtual.facultadseut.org
  2. Matricúlate ahí mismo mediante pago con PayPal o Tarjeta bancaria (para transferencia ponerse en contacto con nosotros).

Para más información:

email: israel.flores@facultadseut.org

COSTE: 40 EUROS (No incluye el libro

 

Urge ayuda inmediata refugiados Moria

La Subcomisión Episcopal de Migraciones exige “acción inmediata” de ayuda a las víctimas de Moria

Mediante un comunicado publicado ayer, los prelados insisten en “buscar condiciones alternativas y creativas para asegurar la vida y la dignidad humana de los emigrantes y refugiados”

Se unen al Papa Francisco en su llamada a ofrecer una respuesta a las víctimas del incendio en Moria

“Al mismo tiempo presenciamos con cierta impotencia y dolor las continuas arribadas a nuestras costas de migrantes en condiciones muy extremas y difíciles. Nos llega al corazón el sufrimiento y la muerte de muchos”

25.09.2020 Lucía López Alonso

Los obispos de la Subcomisión Episcopal de Migraciones y Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española publicaron ayer un comunicado exigiendo la “acción inmediata” de solidaridad con los refugiados de Moria.

Sumándose al llamamiento del Papa Francisco, los prelados españoles piden “la acogida urgente de estos refugiados que lo han perdido todo en el incendio“. El texto denuncia que, a la vez, “las continuas arribadas a nuestras costas”, en la frontera sur de España, están siendo contestadas con dinámicas que vulneran “el cumplimiento de los derechos” de los migrantes.

Asumiendo la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado desde esa perspectiva, los obispos insisten en la necesidad de dedicar “todos los recursos posibles para la urgente cooperación con los países de origen de los migrantes, que es una de las maneras más eficaces para combatir las migraciones forzadas”. “Apelamos a la sensibilidad de nuestras sociedades hacia el derecho a la vida y a la dignidad de todo hijo de Dios”, añaden en su mensaje.

Mensaje íntegro: La compasión es ahora más vital que nunca

Hoy recordamos el reciente desastre humanitario generado en el campo de refugiados de Moria. En la isla griega de Lesbos, durante meses e incluso años, más de 12.000 residentes estaban acogidos en el campo, muchos niños entre ellos, superando cuatro veces su capacidad y soportando condiciones miserables, mientras esperaban que se procesaran sus solicitudes de asilo. Ya hace cuatro años, con motivo de su visita al campamento de Moria, el Papa Francisco dijo: «Se necesita con urgencia un consenso internacional más amplio y un programa de asistencia para defender el estado de derecho, defender los derechos humanos fundamentales en esta situación insostenible, proteger a las minorías, combatir la trata de personas y el contrabando, eliminar rutas inseguras, como las que atraviesan el Egeo y todo el Mediterráneo, y para desarrollar procedimientos de reasentamiento seguros».

Al mismo tiempo presenciamos con cierta impotencia y dolor las continuas arribadas a nuestras costas de migrantes en condiciones muy extremas y difíciles. Nos llega al corazón el sufrimiento y la muerte de muchos hermanos nuestros buscando alcanzar una vida más digna.

Estos acontecimientos y otros muchos son expresión viva y real del lema para la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado propuesto por el papa Francisco: «Como Jesucristo obligados también a huir». Con motivo de dicha Jornada los obispos hemos hecho público un mensaje en el que invitábamos a “poner rostro a estas personas vulnerables rescatándoles de las listas anónimas de cifras. Se trata de sensibilizar a la comunidad cristiana que reconoce a Jesús en cada persona obligada a huir. Se trata de sensibilizar a la sociedad española para que asegure los derechos de la dignidad humana a toda persona obligada a desplazarse. Todo lo que trabajemos por ellos y con ellos será poco”.

De nuevo, y urgidos por el dolor humano y por la ofensa a la dignidad en muchos de estos casos tan recientes y cercanos, apelamos a la sensibilidad de nuestras sociedades hacia el derecho a la vida y a la dignidad de todo hijo de Dios. Y reiteramos la necesidad urgente de trabajar para  salvar las vidas incluso en estos tiempos de crisis por la pandemia del COVID-19 que se está ensañando en los más vulnerables.

Entre esas actuaciones volvemos a recordar la necesaria atención y dedicación de todos los recursos posibles para la urgente cooperación con los países de origen de los migrantes, que es una de las maneras más eficaces para combatir las migraciones forzadas. Huyen de la guerra, la pobreza extrema, los desastres medioambientales, la persecución y la ofensa a los derechos humanos, y se encuentran en al llegar a Europa privados de refugio o seguridad. El papa Francisco insiste en la importancia de abordar las causas de las migraciones en origen, para que se garantice el derecho a no migrar: «Considero oportuno iniciar más estudios para abordar las causas remotas de la migración forzada, con el objetivo de identificar soluciones prácticas, aunque a largo plazo, porque primero se debe asegurar a las personas el derecho a no ser obligadas a emigrar».[1]

Como ya advertimos en el mensaje episcopal para la próxima Jornada Mundial de 2020, comprobamos con dolor que las fronteras de Europa y nuestras propias fronteras están siendo afectadas por muchas medidas que impiden la necesaria solidaridad, hospitalidad y acogida con estos hermanos tan heridos y vulnerables. Urge buscar condiciones alternativas y creativas para asegurar la vida y la dignidad humana de los emigrantes y refugiados tanto ahora como en el futuro.

Por ello, anclando nuestra voz en el Evangelio, a la vez que agradecemos la labor de tanta gente de Iglesia y de la sociedad civil en estos tiempos tan recios, pedimos y apelamos a los más nobles sentimientos de todas las personas de buena voluntad. Y así desplegar la mayor solidaridad y amor posible.

Como Iglesia, confortados por la presencia de Dios que sufre, os pedimos intensificar nuestra oración y colaborar entre todos al mayor número de respuestas generosas que se puedan activar, para hacer realidad la Hospitalidad y el cumplimiento de los derechos de los emigrantes. Nos urge el mandato de Jesús, también en estas difíciles circunstancias: «Fui extranjero y me acogisteis».

Porque la compasión humana que ha ennoblecido tantas acciones en nuestro país es más vital ahora que nunca.

Nos unimos a las voces del papa Francisco y de toda la Iglesia, así como de numerosas entidades de la sociedad civil, haciendo un llamamiento a los países de la Unión Europea para que articulen mecanismos y los medios adecuados que permitan la acogida urgente de estos refugiados que lo han perdido todo en el incendio y se encuentran en una situación dramática que requiere una acción inmediata.

 

 

La demagogia ha sustituido a la democracia

 Faus: “La gran enfermedad de nuestra democracia es que está siendo sustituida por la demagogia”

El discurso de Vox: “Grandes palabras vacías, grandes promesas estériles, grandes truenos muy sonoros, pero de tormenta seca, muchos adjetivos, muchos gritos y pocas razones”

“Lo que está diciendo el pueblo es simplemente esto otro: España somos todos (o Cataluña somos todos) y por tanto mandamos que os entendáis dialogando entre todos”

 

El clima pide auxilio

Jóvenes responden al S.O.S. El clima grita ¡auxilio!

Sergio Ferrari, desde la ONU, Ginebra, Suiza

Las temperaturas récords durante los últimos tres meses en el Ártico pasaron desapercibidas ante la marea informativa de la pandemia. Sin embargo, el clima lanza un desesperado S.O.S. Un sector de la juventud se moviliza para salvarlo.
Las fuerzas ambientalistas retoman la iniciativa. El pasado viernes 4 de septiembre, se realizaron movilizaciones en 18 cantones suizos convocadas por la Huelga del Clima, reactivando una dinámica que desde marzo se vivía en cámara lenta.

Por su parte, las Naciones Unidas anticipan para la 2da semana de septiembre un informe sobre el impacto del cambio climático en la criosfera. Hay creciente preocupación por el estado de las regiones de la Tierra cubiertas por hielo. Lo que explica que el documento sea presentado, en manera conjunta, por el propio secretario general desde Nueva York y el director de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en Ginebra.

Cuando el Ártico transpira

El verano del norte, entre junio y septiembre, está trayendo malas noticias en estas latitudes. Los registros “explosivos” en el Ártico -con días de hasta 38 ° en Siberia-, produjeron el desprendimiento de 81 kilómetros cuadrados de la plataforma de Milne en Canadá. Era la última de este tipo que quedaba todavía íntegra.

Las autoridades canadienses argumentaron que ese fenómeno se produjo debido a las temperaturas del aire por encima de lo normal, el impacto de vientos marinos y costeros, la falta de hielo marino y la existencia de fracturas preexistentes.

Un reciente estudio de la OMM (https://news.un.org/es/story/2020/09/1479842) asegura que “las temperaturas en el Ártico están aumentando más rápidamente que el promedio mundial. Su impacto repercute ya en todo el hemisferio norte.

En 20 de junio, por ejemplo, la ciudad siberiana de Verkhoyansk, en el círculo polar, registró por primera vez 38° C. Durante los diez días previos el termómetro había marcado 30° C como máxima. En el archipiélago de Svalbard, aún más al norte, el 25 de julio, se rompió el récord de las últimas cuatro décadas con 21,7°. Y aún más al norte, en la Estación Eureka en Nunavut, a fines de junio, se llegó a los 21,4°.

El “sauna” alpino

Aunque este verano no se han batido récords de temperaturas en los Alpes, se registró una ola de calor sostenida este verano. En Francia, se contabilizaron 40,4° C a inicios de julio en Ayze, una pequeña ciudad en el corazón del macizo del Mont Blanc. Y el termómetro marcó 5° C a una altitud de 4000 m sobre Courmayeur, en la vertiente italiana del Mont Blanc, a principios de agosto.

Víctimas principales del calentamiento: los glaciares. En la región alpina sufren enormemente con las temperaturas de verano por encima de lo normal. En Suiza, por ejemplo, el Turtmann, en el cantón del Valais, se partió en dos y perdió 300 000 metros cúbicos en un colapso dramático que tuvo lugar el 6 de agosto, fenómeno filmado en video por un excursionista.

“El retroceso de los glaciares en los Alpes no solo afecta nuestros paisajes, sino también nuestros recursos hídricos y parte de nuestra economía. Los eventos abruptos de pérdida de masa como el observado en el Turtmanngletscher son raros, pero son ilustrativos de cómo los mismos sufren veranos anormalmente cálidos”, asegura la agencia meteorológica internacional en un boletín.

Por su parte, el glaciar Planpincieux ubicado en la vertiente oriental de las Grandes Jorasses, Valle de Aosta, en el macizo del Mont Blanc, ha estado al borde del colapso durante más de 2 años.

Vigilado de cerca por investigadores italianos en colaboración con la Fondazione Montagna Sicura, el glaciar aceleró este verano hasta alcanzar velocidades superiores a un metro por día a principios de agosto, lo que provocó la evacuación de hoteles y casas cercanos. Más de 500.000 metros cúbicos de hielo se desprendieron gradualmente del cuerpo principal.

Las temperaturas en los Alpes han aumentado 2° C durante el siglo XX. El incremento se atribuye a la disminución de la capa de hielo sobre rocas más oscuras que absorben, así, más radiación solar.

Tipo de alimentación y clima

Una nueva estrategia basada en dietas sostenibles y en la reducción de los desperdicios alimenticios podría tener un impacto significativo en el clima, señala otro informe de la ONU presentado el 1ro de septiembre.

Y anticipa que introducir cambios en esos dos aspectos – por el momento no contemplados en los planes nacionales de acción climática-, podría reducir hasta 12,5 giga toneladas de emisiones anuales de Co2. Sería como sacar de las carreteras 2700 millones de automóviles.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) subraya que una alimentación sostenible y botar menos alimentos reducirían las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 25% (https://www.unenvironment.org/es/noticias-y-reportajes/comunicado-de-prensa/la-accion-climatica-en-los-sistemas-alimentarios-puede)

El informe elaborado en conjunto con el Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF), EAT y Climate Focus, afirma que el cambio de ciertos hábitos puede generar reducciones en las emisiones de dióxido de carbono y metano. Y subraya que la reducción de los cambios de uso del suelo y la conversión de hábitats naturales puede disminuir las emisiones en 4,6 giga toneladas de CO2 por año.

Una disminución en la pérdida y el desperdicio de alimentos, que representa el 8 por ciento de todas las emisiones mundiales, significaría disminuir las emisiones en 4,5 giga toneladas de CO2 por año. En tanto que si se mejorara los métodos de producción y se disminuyeran las emisiones de metano del ganado podría limitar las mismas hasta en 1,44 giga toneladas anualmente. Aunque esa cifra sería mucho mayor (hasta de 8 giga toneladas de CO2) si se lograra cambiar el paradigma alimenticio, pasando a dietas más saludables y sostenibles, con una mayor proporción de productos de origen vegetal que de origen animal.

Rediseñar planes nacionales

La tesis principal de los cuatro organismos internacionales que elaboraron el estudio es que sin una acción sobre la producción y el consumo de alimentos no se lograrán los objetivos climáticos o de biodiversidad previstos. Los que constituyen la base para lograr la seguridad alimentaria, prevenir la aparición de enfermedades y, en última instancia, para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Y recuerda que “hasta el momento, ningún plan de acción climática nacional menciona explícitamente las dietas más sostenibles”. Solo once países hacen referencia a la pérdida de alimentos en sus planes. Y ninguno considera, realmente, el tema del desperdicio de los mismos.

Según el Acuerdo de París de 2015, se espera que los países revisen o vuelvan a enviar sus Contribuciones Nacionales Determinadas cada cinco años.

En ese marco, este año, los parlamentarios de cada nación tendrían la oportunidad de adoptar soluciones de sistemas alimentarios y establecer metas y medidas más ambiciosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y, a su vez, mejorar la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la salud pública, aseguran. “Se necesitan compromisos ambiciosos, con plazos concretos y cuantificables para la transformación de los sistemas alimentarios si queremos lograr un futuro de 1,5 ° C”, puntualizan.

Según las Naciones Unidas, el año próximo tendrá una particular importancia en lo que respecta esta temática. En 2021, en el contexto de la Conferencia de las Partes del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (COP 15), los líderes mundiales podrían llegar a un nuevo acuerdo para la naturaleza y las personas, y de esta forma detener y revertir la pérdida de biodiversidad. Así mismo, la primera Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU que se llevará a cabo en 2021 podría, también, reforzar este enfoque.

Emergencia: la protesta en las calles

El primer viernes de septiembre se realizaron manifestaciones en dieciocho ciudades de Suiza. Significaron el reinicio de la actividad masiva en las calles. Desde febrero pasado no se vivía una jornada tan activa, masiva y nacional.

Y esas mismas organizaciones juveniles llaman, en forma unitaria, a una semana de movilización, entre el 20 y el 25 del mes en curso, bajo la consigna “de pie para el cambio”. Lo convocan Extinction Rebellion, el Colectivo por la Justicia Climática, la Huelga por el Clima y el Colectivo Breack Free.

La no violencia, la participación ciudadana amplia y la acción urgente son pilares conceptuales del movimiento juvenil en marcha. Que no ahorra críticas a los gobiernos y a los Estados en general – y a las autoridades suizas en particular- por la pasividad en las decisiones y la lentitud para ejecutar medidas concretas contra el calentamiento global. Y que anticipa una *radicalización* de sus acciones, consecuente con la gravedad de la situación climática a nivel mundial

 

Respuesta ecuménica e interreligiosa contra el COVID-19

Las iglesias y religiones de todo el mundo se unen para luchar contra el coronavirus

“Servir a un mundo herido en la solidaridad interreligiosa” ofrece una base cristiana para la solidaridad interreligiosa que puede inspirar y confirmar el impulso de servir a un mundo herido no sólo por COVID-19 sino también por muchas otras heridas

“Hoy en día, necesitamos valores éticos y espirituales universales y compartidos para inyectar una nueva esperanza en el mundo devastado por la pandemia”

27.08.2020 | RD/VN

“Servir a un mundo herido en la solidaridad interreligiosa” tiene como finalidad animar a las iglesias y organizaciones cristianas a reflexionar sobre la importancia de la solidaridad interreligiosa en un mundo herido por la pandemia COVID-19.

El documento ofrece una base cristiana para la solidaridad interreligiosa que puede inspirar y confirmar el impulso de servir a un mundo herido no sólo por COVID-19 sino también por muchas otras heridas.

La publicación también está diseñada para ser útil a los practicantes de otras religiones, que ya han respondido a COVID-19 con pensamientos similares basados en sus propias tradiciones.

Un momento para descubrir nuevas formas de solidaridad

El documento reconoce el contexto actual de la pandemia como un momento para descubrir nuevas formas de solidaridad para repensar el mundo posterior a COVID-19. Compuesto por cinco secciones, el documento reflexiona sobre la naturaleza de una solidaridad sostenida por la esperanza y ofrece una base cristiana para la solidaridad interreligiosa, unos pocos principios clave y un conjunto de recomendaciones sobre la forma en que la reflexión sobre la solidaridad puede traducirse en medidas concretas y creíbles.

El Papa condena la violencia en nombre de la religión

“La esperanza es una característica esencial de todas las religiones. A lo largo de la historia de la humanidad, sabemos que la esperanza religiosa ha inspirado a menudo a los creyentes a preocuparse en el amor y la compasión por aquellos que sufren las tragedias de la condición humana. Hoy en día, necesitamos valores éticos y espirituales universales y compartidos para inyectar una nueva esperanza en el mundo devastado por la pandemia”, afirma el documento.

Respuesta conjunta en un mundo interconectado

El cardenal Miguel Ángel Ayuso Guixot, Presidente del PCID, reflexionó sobre el hecho de que el servicio cristiano y la solidaridad en un mundo herido ha formado parte del programa del PCID/CMI desde el año pasado. La pandemia de COVID-19 impulsó el proyecto a la acción como “una respuesta ecuménica e interreligiosa oportuna”, y añadió que “la pandemia ha expuesto las heridas y la fragilidad de nuestro mundo, revelando que nuestras respuestas deben ofrecerse en una solidaridad inclusiva, abierta a los seguidores de otras tradiciones religiosas y a las personas de buena voluntad, dada la preocupación por toda la familia humana”.

Fe y diálogo para responder a los desafíos

El secretario general interino del CMI, el Rev. Prof. Dr. Ioan Sauca, reflexionó sobre el hecho de que el diálogo interreligioso es vital para la curación y el cuidado mutuo a nivel mundial. “Frente a la pandemia de COVID-19, la familia humana se enfrenta junta a un llamamiento sin precedentes para protegerse unos a otros y para sanar nuestras comunidades”, dijo. “El diálogo interreligioso no sólo ayuda a aclarar los principios de nuestra propia fe y nuestra identidad como cristianos, sino que también abre nuestra comprensión de los desafíos -y las soluciones creativas- que pueden tener otros”.

El documento es el último en ser coproducido por el CMI y el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso después de la publicación de “Educación para la Paz en un Mundo Multirreligioso”: Una perspectiva cristiana” en mayo de 2019.

Coronavirus y solidaridad. Recomendaciones

El documento termina con siete recomendaciones:

1.- Encontrar maneras de dar testimonio del sufrimiento, llamar la atención sobre él y desafiar a cualquier fuerza que pretenda silenciar o excluir la voz de los heridos y vulnerables entre nosotros, haciendo responsables a las personas y estructuras que están detrás de este sufrimiento

2.- Promover la cultura de la inclusión;

3.- Alimentar la solidaridad a través de la espiritualidad.

4.- Ampliar la formación del clero, agentes de pastoral y los fieles en la importancia de la cooperación con otros;

5.- Comprometer y apoyar a la gente joven;

6.- Crear espacios para el diálogo;

7.- Reestructurar proyectos y procesos que permitan la solidaridad interreligiosa

 

¿Dónde vamos?

¿Hacia dónde vamos? Una visión reflexiva y futura mundial

Por Marco Padilla

En un mundo lleno de problemas globales y tendencias apocalípticas, el nuevo coronavirus ha zarandeado el entramado de las relaciones internacionales, las economías de países de diferentes estadios de desarrollo, agudizadas las crisis, removido los cimientos del comercio, restringido la comunicación humana, ha desarrollado fake news y una infodemia sin límite en las TICs. ¿Qué hacer? ¿Cómo podría ser el futuro? podría preguntarse una simple persona en este mundo. La era postpandémica está obligada a ser distinta. Ello depende en gran medida de los hombres y mujeres de altas responsabilidades políticas y de gobiernos en cada país, grandes transnacionales, organismo mundiales y regionales que deciden el destino de la humanidad. El presente artículo presenta una valoración de la situación actual, a partir de los problemas que ha ocasionado la COVID-19 a nivel mundial y al mismo tiempo presenta un futuro atrevido, temerario y lleno de interrogantes, para seguir investigando y proponiendo efectivas y auténticas salidas humanas ante la avalancha que se nos avecina.

Palabras claves

Coronavirus, política, economía, cultura, pandemia, futuro, paradigmas, problemas globales, tendencias, relaciones internacionales.

Introducción

En 1492 cuando Cristóbal Colón llegaba a nuestras tierras nacía una Era en la historia de la humanidad, la vida comenzaba a transformarse de forma vertiginosa, y fueron implicándose en lo económico, político y cultural todo el globo terráqueo. Nadie podría imaginarse cuanto cambiaría el mundo 528 años después.

La Primera Revolución Industrial fue el proceso de transformación económica, social y tecnológica que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino Unido que se extendió unas décadas después a gran parte de Europa occidental y Norteamérica, y que concluyó entre 1820 y 1840. Durante este periodo se vivió el mayor conjunto de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales de la historia de la humanidad desde la antigüedad y dio el paso desde una economía rural basada fundamentalmente en la agricultura y el comercio a otra de carácter urbano, industrializada y mecanizada.

Dentro de las transformaciones tecnológicas se destacan: la introducción de la máquina de vapor de James Watt en las diferentes industrias, el desarrollo de los barcos y ferrocarriles, la aparición del motor de combustión interna, la energía eléctrica y otros.

Como consecuencia del desarrollo industrial nacieron nuevos grupos o clases sociales encabezadas por los trabajadores industriales y campesinos pobres— y la burguesía dueña de los medios de producción y poseedora de la mayor parte de la renta y el capital.

Esta nueva división social dio pie al desarrollo de problemas sociales y laborales, protestas populares y nuevas ideologías que propugnaban y demandaban una mejora de las condiciones de vida de las clases más desfavorecidas, por la vía del sindicalismo, el anarquismo y el socialismo.

La Segunda Revolución Industrial se destacó por el conjunto de transformaciones socio económicas interrelacionadas que se produjeron aproximadamente entre 1870 y el comienzo de la primera guerra mundial en 1914. Durante este período los cambios se aceleraron fuertemente. El proceso de industrialización cambió su naturaleza y el crecimiento económico varió de modelo. Los cambios técnicos siguieron ocupando una posición central, junto a los ocurridos en los mercados, en su tamaño y estructura.

Las innovaciones técnicas concentradas esencialmente, en nuevas fuentes de energía como el gas, el petróleo o la electricidad; nuevos materiales y nuevos sistemas de transporte (avión y automóvil) y comunicación (teléfono y radio) indujeron transformaciones en cadena que afectaron al factor trabajo y al sistema educativo y científico; al tamaño y gestión de las empresas, a la forma de organización del trabajo y la aparición y utilización de nuevos materiales: acero, zinc, aluminio, níquel, manganeso, cromo, cobre.

El desarrollo vertiginoso de la industria química como la aparición de: la sosa, el bicarbonato sódico, surgimiento de colorantes artificiales de productos derivados de la hulla, como el alquitrán, el benzol. Se descubren nuevos explosivos químicos que estallan por percusión como la nitrocelulosa y la nitroglicerina, así como el invento de la dinamita

En el campo la demanda dio lugar al desarrollo de los abonos químicos o fertilizantes sintéticos. Se van a elaborar superfosfatos y nitrato sódico, este último se elabora a partir de nitratos minerales procedentes de la Antártida. Otros elementos minerales indispensables para las plantas también se sintetizaron químicamente como el abono de potasio.

Durante el periodo de esta revolución industrial, Lenin declara la guerra cubana- española – norteamericana en 1898 en Cuba como el surgimiento de la primera guerra imperialista en el mundo.

En 1914 por las propias contradicciones entre las potencias imperialistas por el nuevo reparto del mundo surge la I Guerra Mundial y durante este período en 1917 brota el primer Estado socialista con el desarrollo de la Gran Revolución de Octubre en Rusia bajo la dirección de Vladimir Ilich Lenin.

La tercera revolución industrial comienza en el año 2006,  a esta revolución se le conoce como una revolución científico – tecnológica, resultante de una nueva fusión de ideas de esos dos ámbitos y además se le añade el calificativo de Revolución de la Inteligencia o tercera revolución tecnológica.

Esta revolución se destacó por los nuevos modelos de comunicación, se transforman y se logra una conjunción entre el avance tecnológico de las comunicaciones, el uso y desarrollo del internet y las nuevas modalidades de energía renovables.

La Cuarta Revolución Industrial se caracteriza por una gama de nuevas tecnologías que fusionan los mundos físico, digital y biológico, impactando en todas las disciplinas, economías e industrias, e incluso desafiando ideas sobre lo que significa ser humano. Las principales tecnologías de la cuarta revolución industrial son las siguientes: internet de las cosas, robots, realidad aumentada y la realidad virtual, Big data, impresión 3D y 4D, desarrollo de la robótica, nanotecnología y la 5G

Desde el punto de vista político y social 1991, marca un antes y un después, se desintegra el campo socialista de Europa, y desaparece la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) pero queda un reducto del socialismo. Las tesis de Fukuyama del fin de la historia por la caída del socialismo europeo no tuvo en cuenta el reducto socialista compuesto por, China, Corea del Norte, Vietnam, Cuba, que se desarrollaron bajo el principio de sus propias características nacionales.

Fue un duro golpe para la izquierda internacional la caída del campo socialista y desaparición de la URSS. Muchos movimientos de liberación nacional en África fracasaron convirtiéndose estos países en principiantes del capitalismo. Para América Latina y el Caribe también fue un duro golpe, pero en la primera década del siglo XXI las fuerzas progresistas retomaron el pensamiento hacia la izquierda o centro izquierda y comenzaron una nueva etapa revolucionaria, pero antes que finalizara la segunda década varios gobiernos fracasaron por múltiples factores entre ellos dos de gran importancia: la influencia imperialistas hacia esos países y los problemas de las tácticas y estrategias de la unidad en la diversidad nacional.

La llegada al poder del Presidente Donald Trump rompió con los paradigmas positivos logrados, agudizó la divergencia interna y externa de la política económica y social norteamericana, se desarrollaron los problemas de racismo y xenofobia, el terrorismo de Estado se desplegó aún más, las sanciones a otros países aumentaron, las diferencias con dos grandes Estados como China y Rusia crecieron y el bloqueo económico, comercial y financiero se recrudeció contra Cuba. Sigue leyendo

El país saqueado nos lo exige

Por Pedro Pierre

Antes de ser cristianos, humanistas o ateos, somos ciudadanos que participamos, consciente o inconscientemente, tanto de las transformaciones como en las desgracias de nuestro país. Todas y todos nos beneficiamos de sus avances. Felizmente el papa Francisco nos confirma al denunciar la perversidad del sistema capitalista y al fomentar el compromiso político de los cristianos y de los hombres y mujeres de buena voluntad. Para iluminar este camino, la Comunidad Eclesial de Base de la que formo parte hemos hecho público un “comunicado sobre la realidad de nuestro país” afín de entender mejor nuestro papel en este período preelectoral que vivimos. Dirigimos este comunicado a los cristianos y a todas y todos los que trabajan para un Ecuador mejor.

“Con ocasión 32° aniversario de la pascua de monseñor Leonidas Proaño, el próximo 31 de agosto, compartimos con Uds. nuestro análisis de la realidad de Ecuador y nuestro compromiso para superar la actual catástrofe.
En lo político, estamos con un gobierno que inició con una traición a su partido y cuantos votaron por su línea política, pasando a alinearse con la derecha (Nebot, Lasso, Medios de Comunicación, ONG, empresas) que utilizaron a su beneficio la traición.
El diálogo nacional promovido por el gobierno se convirtió en un reparto de la troncha que inició con las aduanas, las eléctricas y siguió hasta el día de hoy con el reparto de los hospitales, un atraco vergonzoso durante la pandemia.

Al firmar el gobierno una acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional), se comprometió a reducir el número de funcionarios estatales, subir la gasolina, disminuir el gasto social en particular en la salud y educación con los despidos correspondientes, autorizar las empresas a despedir trabajadores, rebajarles el tiempo de trabajo y el sueldo, privatizar las empresas nacionales…

Los organismos del Estado, desarticulados, no resuelven los problemas y la corrupción campea descarada. La convocatoria a un referéndum fue anticonstitucional. Con el apoyo del ‘7 veces SÍ’ se justificó y legalizó todos estos atropellos y se dio carta blanca al gobierno y a los asambleístas para desmantelar las instituciones estatales en particular el 5º poder del Estado: el Consejo de Participación Ciudadana, quitándonos la posibilidad de defender nuestros derechos.

En lo económico unos 800 millones de dólares se fugaron a los paraísos fiscales, unos 4’000 millones de dólares se perdonaron a los grandes deudores del SRI (Servicio de Rentas Internas). Por la liquidación de unos 330 000 puestos de trabajo y la rebaja del salario de los empleados y trabajadores, el desempleo llega a un 13% y el trabajo informal, a un 50%.
La deuda externa aumentó en estos 3 años más que en los10 años del el gobierno anterior: pasó de 22’000 millones de dólares a 41’000 millones. Y la renegociación de los bonos fue otro atraco a las arcas del Estado.

Unos pocos privilegiados aumentaron descaradamente su riqueza. Mientras tanto no hay plata para pagar a tiempo a médicos, enfermeras, empleados de la salud, maestros y empleados de la educación, gobiernos seccionales… y sigue una larga lista. Son las clases media y baja que cargan con la crisis y el aumento galopante de la pobreza.

En lo social, el cartel de los grandes medios de comunicación nos manipulada, nos desorienta al esconder la realidad, censura lo que no les interesa y convierte la mentira en verdad.
Los partidos y movimientos de izquierda no se ven por ningún lado. El movimiento indígena lideró un levantamiento que consiguió un gran apoyo popular, pero terminó sentándose con el diablo, regalando la lucha nacional y manteniendo al presidente en el sillón presidencial.
Afirmamos que el actual gobierno es el peor que hemos tenido, por venderse al FMI (Fondo Monetario Internacional), someterse al gobierno de Estados Unidos y entregarse a la oligarquía nacional. Se nos ha matado la esperanza y destruido la dignidad.
Las próximas elecciones son un reto: o confirmamos la actual situación o la revertimos. Y eso se hará con nuestra unidad, nuestra organización, nuestro compromiso valiente y nuestra fe liberadora.

Que la espiritualidad de monseñor Leonidas Proaño nos seduzca para continuar con su legado en la construcción del Reino mediante la recuperación de nuestra unidad y de nuestro protagonismo.”
La lucha de cuantos compañeras y compañeras, como también la cárcel, el exilio y la entrega de la vida de tantos más nos confirman en esta linda y ardua tarea de colaborar en la mejora de nuestro país, porque es nuestra misión y nuestra dignidad. En su tiempo lo decía el mismo Jesús de Nazaret: “Quien ha puesto la mano en el arada, no puede dar marcha atrás”.