Hasta que la igualdad se haga costumbre

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EL RELATO DE LA MUJER ENCORVADA UN SIMBOLO ACTUAL POTENTE Y LIBERADOR . (LC.13,10-17)

¿Qué dice el texto sobre ella, y en qué medida es un símbolo actual? 

Lucas la describe así: «una mujer a la que un espíritu tenía enferma desde hacia 18 años.»

«estaba encorvada»

“Y no podía de ningún modo enderezarse” (v.10-11)

Vamos a aproximarnos a esta narración como un modo de evidenciar e iluminar la realidad de muchas mujeres aún hoy en el mundo.

La desigualdad injusta entre hombres y mujeres muestra muy bien el mecanismo de desigualdad en el mundo. Expresa la creencia de que hay unas personas con más derechos que otras, unas personas superiores y otras inferiores, unas personas llamadas a gobernar y otras a obedecer… 

El texto la describe así:

  • Padecía esa situación desde hacía 18 años, (desde hacía muchísimo tiempo, «siempre ha sido así»…)
  • Enteramente encorvada no podía sino mirar el mundo que le rodeaba desde la perspectiva que le era impuestapor ese  “espíritu» (demonio) que la poseía
  • No podía enderezarse de ningún modo, y su lugar de referencia estaba restringido al suelo.
  • Desconocía su verdadera talla.
  • Estaba en silencio. No dice una sola palabra para interceder por ella misma, no pide nada, no hace nada para ser vista (silenciosa e invisible).
  • Está en la sinagoga, al final detrás de los varones, escuchando a Jesús.

Esta descripción de la mujer encorvada es una buena imagen simbólica para expresar la situación de millones de mujeres hoy en el mundo, como una y otra vez ponen de relieve los informes de Naciones Unidas.         

Encorvadas por «los demonios»:

  • Demonios del sexismo, clasismo, racismo, patriarcalismo social y eclesial. Los demonios de la violencia estructural e intra-familiar.
  • Los demonios de la esclavitud y explotación sexual y económica, la prostitución forzada y la llamada “libre”, la compra-venta de sus cuerpos no solo en la prostitución sino, en todo tipo de pornografía (las mujeres son un cuerpo para usar, abusar y tirar sin problemas), compraventa de sus cuerpos, también en los vientres de alquiler, en el tráfico sexual y laboral de sus personas, de sus órganos, en la violación sistemática fuera y dentro del matrimonio o pareja.
  • Los demonios de la desigualdad de oportunidades, la doble o triple jornada laboral, el peso de responsabilidades familiares no compartidas, culpabilidades y angustias.
  • Los demonios de la subordinación y dependencia económica y afectiva.
  • Los demonios de la negación de la categoría “trabajo” al trabajo doméstico, equiparando falsamente trabajo y salario, y considerando a esas mujeres trabajadoras de su propio hogar como “económicamente no activas”, cuando la economía mundial está sustentada en gran parte por el trabajo gratuito de las mujeres. Estos demonios consideran el cuerpo de las mujeres como cuerpos reproductores, no productores.
  • Los demonios de una concepción falsa del amor donde se vincula amor, con celos, con control, con violencia personal o vicaria, incluso con el asesinato.
  • Los demonios de costumbres “culturales” y/o religiosos donde se mutila el cuerpo de las mujeres para robarles el placer sexual, dónde se ocultan sus cuerpos, se niega su independencia…
  • Los demonios, introyectados en muchas mujeres aún, de la sumisión, pasividad, sentimiento de inferioridad, falta de autoestima y resignación.
  • Los demonios del mito destructivo de la belleza diseñada por los varones que lleva a muchas mujeres a someterse a operaciones varias para ser “sexualmente deseables y bellas”, a tener graves problemas con la alimentación, la anorexia y la bulimia son solo enfermedades que hablan de este mito, la anorexia es además un arma política para controlar la fuerza de las mujeres. La dieta hipocalórica deja a las mujeres sin energía vital provoca pasividad, ansiedad y debilidad afectiva.
  • Los demonios de unas creencias religiosas que nos han cargado con identidades falsas y destructivas: “la tentadora”, “la pecadora”,” la llorona arrepentida” (María Magdalena) , “la culpable de la muerte, el dolor…” “la mentirosa y no digna de ser creída”, “la incapacitada para revelar el ser de Dios”, para ser sujeto de los 7 sacramentos,(uno se nos ha negado por ser mujeres), inferior a los varones “el hombre es la cabeza de la mujer” ( parece que a nosotras nos toca ser un cuerpo sin cabeza) 
  • ¿Qué otros demonios podemos reconocer?

 “Silenciadas«. Las mujeres no somos silenciosas, gustamos de la comunicación y tenemos facilidad para ella. Pero hemos sido sistemáticamente silenciadas por un lenguaje androcéntrico y patriarcal que nos ha hecho invisibles en la historia y en las Iglesias y nos  ha impedido ,durante siglos, decirnos a nosotras mismas quienes somos, mostrar nuestras capacidades y valores. El lenguaje nombra y da identidad. Lo que  no se nombra…no existe.

“En nuestro lugar.”Sin duda no en los primeros puestos, sino al final, en lugares invisibles.

En muchas ocasiones las mujeres hemos escuchado como un gran elogio por parte de los varones  el hecho de “saber estar en nuestro lugar” 

          Por supuesto lugar no elegido por nosotras mismas, sino impuesto socialmente, pero justificado y sacralizado: así es por “naturaleza” o “por voluntad de Dios“ comunicada a las mujeres a través del varón, !evidentemente como debe ser…!

          Lugar -dentro de la “Sinagoga”...pero por supuesto «oyendo»

  • Lugar de la escucha no de la palabra, aunque la palabra dicha nos concierna directamente, incluso nos defina.
  • Lugar de la ejecución generosa y gratuita «propia de nuestro ser de mujer”, pero no lugar para participar en las decisiones que nos afectan y condicionan.
  • Lugar del cuidado de los otros no del autocuidado
  • Lugar invisible, Ya lo dice un dicho muy halagador para las mujeres:. «Detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer.» Mientras esté en su lugar ”detrás”recibirá el reconocimiento de su valía pero… !que no cambie de lugar… y oculte al varón ¡porque habrá dejado de estar ·”en su lugar”!.
  • Lugar del anonimato y de la no identidad “una mujer sin nombre, enferma, y encorvada…”
  • Lugar dónde se nos indica cuál es nuestra identidad, estatura y por tanto a dónde podemos llegar y a donde no, cual debe ser nuestro punto de mira y nuestras aspiraciones ( no demasiado altas.) y por tanto a dónde podemos llegar a dónde no  Hay lugares que no nos corresponden, «porque así lo quiere Dios» y lo ha dejado muy claro en la Palabra de Dios,  por supuesto revelada al varón, seleccionada e interpretada por él.
  • Lugar que nos corresponde porque así ha sido siempre (¿18 años, 18 siglos,28 siglos?…)
  • No aceptar ese lugar es ir contra lo establecido ¿por Dios?.

¿Y si lo que Dios quisiera fuese que aprendiésemos a desaprender ese lugar?

Eso es lo que estamos haciendo muchas mujeres en la sociedad y dentro de las iglesias. Los movimientos feministas llevan años denunciando esta situación y hoy son un referente movilizador de la sociedad cada día más consciente de la injusticia intolerable que este sometimiento y encorvamiento  de las mujeres supone.

Dentro de las Iglesias cristianas hace ya tiempo que las teólogas feministas, las organizaciones feministas católicas, muchas mujeres creyentes en Jesús,  hemos levantado la voz con fuerza y energía promoviendo desde hace un par de años La revuelta de las Mujeres en la Iglesia denunciando esta situación que consideramos no sólo injusta sino una traición a Jesús de Nazaret que no sólo miró y trató a las mujeres de otro modo sino que promovió un movimiento de igualdad en torno a él y a la construcción de un sociedad y mundo de iguales. 

Una revuelta internacional que terminará con un “Sínodo de Mujeres” en Roma en septiembre de 2022. En ese sínodo denunciaremos nuestra marginación, la invisibilización  de nuestras personas, de nuestras teologías, nuestra exclusión de todos los lugares de decisión dentro de la Iglesia, una escandalosa ausencia de mujeres teólogas en facultades de teología y Seminarios, la negación de uno de los sacramentos sólo por razón de nuestro sexo y un largo etc.

 Además de denunciar anunciaremos nuestras demandas que en definitiva quieren pedir a la Iglesia católica que vuelva a Jesús de Nazaret como lugar referencial para promover un mundo y una sociedad donde desaparezcan todas las discriminaciones,  y desigualdades por razón de clase, raza, sexo, orientación e identidad sexual, y eso no será creíble mientras dentro de la Iglesia siga una profunda discriminación de las mujeres traicionando a la comunidad de iguales que se formó en torno a Jesús y a la primerísima comunidad donde muchas mujeres ejercieron roles y funciones de autoridad.

 Vamos a volver al texto de Lucas para confirmar que esta discriminación no tiene su fundamento en Jesús de Nazaret sino en el dualismo y patriarcalismo social, cultural y religioso que sigue vigente hoy en muchos lugares y organizaciones.

  • Es un sábado y Jesús está enseñando en la sinagoga, él sí cae en la cuenta de la situación de esta mujer, la mira, se fija en su persona. ¿Como seres humanos y como creyentes en Jesús ¿somos conscientes del encorvamiento de las mujeres en el mundo y sobre todo de las causas del mismo?
  • La llamó»y al nombrarla la saca del anonimato e invisibilidad, del lugar que «le correspondía» social y religiosamente para ponerla delante, a la vista, como lugar de revelación de la verdad de esa mujer. Aunque hay quien lo sigue negando: lo que no se nombra no existe, dar nombre es reconocer identidad y presencia por eso es tan importante luchar contra un lenguaje sexista y patriarcal que no nos nombra o que utiliza el género masculino ocultando nuestras presencias e identidades.
  • La pone delante, no detrás…En un lugar donde ella y todas las personas puedan reconocer su auténtica identidad y la verdad del lugar que Jesús está seguro que  Dios quiere para ella y en ella para todas las mujeres.
  • «y le dijo»: es decir le dirige la palabra y la reconoce sujeto, un “tu” a quien hablarle personalmente.
  • «Mujer quedas libre de tu enfermedad». Jesús reconoce que esos “demonios” ancestrales la habían enfermado, la habían esclavizado y él quiere que ella reconozca su verdad y recupere su libertad arrebatada, que se libre del sometimiento y encorvamiento al que estaba sujeta.
  • Jesús toma la iniciativa para liberarla, sabe leer el deseo de esa mujer que no ha abierto la boca, y lo hace transgrediendo la ley sagrada del sábado, mostrando una vez más que toda realidad que niega la igualdad y que discrimina no es sagrada, ni responde al proyecto de Dios. Hoy muchas mujeres ya hemos despertado y no guardamos silencio, ni esperamos que otros tomen la iniciativa para liberarnos, pero nos urge una alianza potente de las mujeres entre nosotras y de todos los varones que sean conscientes de la injusticia que esta discriminación supone.
  • «Y le impuso las manos». Entra en contacto corporal con ella, aunque cultural y religiosamente ella era una mujer impura por su enfermedad. Volviendo de nuevo a transgredir la ley ¿“sagrada? que prohibía tocar a las personas consideradas impuras.

Qué consecuencias tiene esa acción.

La mujer al sentirse mirada, reconocida, situada en su lugar delante no detrás

  • “Se enderezó”: es decirrecupera su verdadera talla, su propia identidad, su libertar para poder mirar de frente a lo largo y ancho de la vida, sin que nadie le imponga su perspectiva.
  • “Alabando a Dios”, recuperó la palabra y esa palabra es para reconocer agradecida lo que Jesús le revela, que Dios no quiere ningún encorvamiento y que todas las personas más allá de su condición sexual, social, racial son iguales.

 El jefe de la sinagoga:

  • ” Indignado, de que Jesús hubiese hecho una curación en sábado”. Intenta justificar con leyes sagradas que esa mujer permanezca en una situación injusta, encubriendo así la verdadera causa de su situación  y  quizá también queriendo encubrir la verdad de su enojo ¿ no será que lo que no acepta es que las mujeres recuperemos nuestra dignidad?
  • decía a la gente….incapaz de dirigir su agresividad hacia Jesús, y hacia esa mujer que Jesús acaba de sanar, desvía su indignación hacia la gente, buscando un chivo expiatorio que oculte la verdad de su corazón.

 Me da mucha pena reconocer que hoy después de 20 siglos, una vez más  nos encontramos con la dificultad de muchas autoridades religiosas para comprender que:

primero estamos las personas y después las leyes, por muy santas que éstas sean que el proyecto que Jesús propone, como proyecto de Dios, no tolera discriminación alguna y si hay que privilegiar y señalar algo como prioritario es empoderar a las personas a las que se les ha arrebatado su  poder, es situar en el centro de la vida a todas las personas y de un modo especial a las que han sido marginadas que cuando las mujeres reclamamos esta igualdad fundamental y pedimos en la Iglesia recuperar una comunidad de iguales estamos denunciando una infidelidad y traición al proyecto de Jesús

  y por eso también hoy hay autoridades religiosas que, como el jefe de la sinagoga, se indignan y nos niegan tanto la realidad de injusticia como nuestro derecho a reclamar igualdad de hecho y de derecho dentro de la sociedad y de Iglesia. 

Volvemos al texto para seguir leyéndolo hoy: 

Después de la reprimenda indignada que el jefe de la sinagoga echa a la gente Jesús toma la palabra para dirigirse directamente a él y en él a todos los jefes de sinagogas, iglesias para: 

  • Denunciar su hipocresía personal e institucional (habla en plural). ”Hipócritas, no desatáis del pesebre todos vosotros en día sábado a vuestro buey o a vuestro asno para llevarlos a abrevar?» Jesús denuncia y desenmascara los interesas ocultos que hay debajo de su celo “religioso”. Debajo del cuidado de los animales está un interés económico, pero no cuenta igual el interés por el bien del pueblo. ¿Dónde está la causa verdadera de su enojo y de su escándalo? ¿No serán estas las palabras de Jesús que deberían resonar en los oídos de tantos “jefes” de Iglesias que siguen negando, ocultando, no denunciando, el encorvamiento de las mujeres, su discriminación bajo excusas inaceptables?
  • Proclamar la verdadera identidad de esa mujer y lo hace con unas palabras que resonaron en ella como un nuevo nacimiento que confiere nueva identidad: “ y a ésta que es hija de Abrahán”. Era la máxima dignidad en el pueblo judío, casi siempre puesto en género masculino. Jesús con esas palabras reconoce a esa mujer como un miembro del pueblo en igualdad de derechos que los “hijos de Abrahán”. Dios no solo tiene “hijos” sino también “hijas” con igual dignidad.
  • Des-velarlas verdaderas causas de su situación: “Satanás la tenía atada desde hace 18 años…”…No estaba encorvada porque era así sino porqué las fuerzas del mal, “los demonios” que hemos reconocido antes (de siglos y siglos) la tenían atada: esclavizada y encorvada.
  • Anunciarel verdadero sentido del día del Señor, la buena noticia de que por encima de todas las leyes , tradiciones, argumentos “por muy sagradas que sean o parezcan “están las personas y que liberar de toda esclavitud es el verdadero culto y la auténtica fidelidad al Señor “¿Y no se debía desatarla precisamente el día sábado?”.

          “Cuando decía estas cosas sus adversarios quedaban confundidos,mientras que toda la gente se alegraba con las maravillas que hacia»(v.17)

 Ojala sea verdad que cada vez más personas, que siguen negando aún hoy, la injusta situación de muchas mujeres en el mundo, y en muchas de las religiones e Iglesias,  abran los ojos para descubrir su ceguera y sientan confusión y vergüenza y vayamos haciendo verdad esa igualdad fundamental .

           Esta es nuestra esperanza que la Revuelta de las Mujeres en la Iglesia no pare, que sigamos levantando nuestra voz, nuestras manos, nuestros cuerpos para protestar  hasta que la igualdad de haga costumbre.

Este es nuestro sueño y empeño y  a unirse a  él invitamos a toda la comunidad cristiana.

Texto base reelaborado, Martinez Ocaña, Emma, Cuando la Palabra se hace cuerpo en cuerpo de mujer, 2014, 4ªed, pp.51-57

Hasta que la igualdad se haga costumbre

Mujeres afganas - Universidad Católica de Córdoba | noticiasucc

Por Emma Martiínez Ocaña

EL RELATO DE LA MUJER ENCORVADA UN SIMBOLO ACTUAL POTENTE Y LIBERADOR . (LC.13,10-17)

¿Qué dice el texto sobre ella, y en qué medida es un símbolo actual? 

Lucas la describe así: «una mujer a la que un espíritu tenía enferma desde hacia 18 años.»

«estaba encorvada»

“Y no podía de ningún modo enderezarse” (v.10-11)

Vamos a aproximarnos a esta narración como un modo de evidenciar e iluminar la realidad de muchas mujeres aún hoy en el mundo.

La desigualdad injusta entre hombres y mujeres muestra muy bien el mecanismo de desigualdad en el mundo. Expresa la creencia de que hay unas personas con más derechos que otras, unas personas superiores y otras inferiores, unas personas llamadas a gobernar y otras a obedecer… 

El texto la describe así:

  • Padecía esa situación desde hacía 18 años, (desde hacía muchísimo tiempo, «siempre ha sido así»…)
  • Enteramente encorvada no podía sino mirar el mundo que le rodeaba desde la perspectiva que le era impuestapor ese  “espíritu» (demonio) que la poseía
  • No podía enderezarse de ningún modo, y su lugar de referencia estaba restringido al suelo.
  • Desconocía su verdadera talla.
  • Estaba en silencio. No dice una sola palabra para interceder por ella misma, no pide nada, no hace nada para ser vista (silenciosa e invisible).
  • Está en la sinagoga, al final detrás de los varones, escuchando a Jesús.

Esta descripción de la mujer encorvada es una buena imagen simbólica para expresar la situación de millones de mujeres hoy en el mundo, como una y otra vez ponen de relieve los informes de Naciones Unidas.         

Encorvadas por «los demonios»:

  • Demonios del sexismo, clasismo, racismo, patriarcalismo social y eclesial. Los demonios de la violencia estructural e intra-familiar.
  • Los demonios de la esclavitud y explotación sexual y económica, la prostitución forzada y la llamada “libre”, la compra-venta de sus cuerpos no solo en la prostitución sino, en todo tipo de pornografía (las mujeres son un cuerpo para usar, abusar y tirar sin problemas), compraventa de sus cuerpos, también en los vientres de alquiler, en el tráfico sexual y laboral de sus personas, de sus órganos, en la violación sistemática fuera y dentro del matrimonio o pareja.
  • Los demonios de la desigualdad de oportunidades, la doble o triple jornada laboral, el peso de responsabilidades familiares no compartidas, culpabilidades y angustias.
  • Los demonios de la subordinación y dependencia económica y afectiva.
  • Los demonios de la negación de la categoría “trabajo” al trabajo doméstico, equiparando falsamente trabajo y salario, y considerando a esas mujeres trabajadoras de su propio hogar como “económicamente no activas”, cuando la economía mundial está sustentada en gran parte por el trabajo gratuito de las mujeres. Estos demonios consideran el cuerpo de las mujeres como cuerpos reproductores, no productores.
  • Los demonios de una concepción falsa del amor donde se vincula amor, con celos, con control, con violencia personal o vicaria, incluso con el asesinato.
  • Los demonios de costumbres “culturales” y/o religiosos donde se mutila el cuerpo de las mujeres para robarles el placer sexual, dónde se ocultan sus cuerpos, se niega su independencia…
  • Los demonios, introyectados en muchas mujeres aún, de la sumisión, pasividad, sentimiento de inferioridad, falta de autoestima y resignación.
  • Los demonios del mito destructivo de la belleza diseñada por los varones que lleva a muchas mujeres a someterse a operaciones varias para ser “sexualmente deseables y bellas”, a tener graves problemas con la alimentación, la anorexia y la bulimia son solo enfermedades que hablan de este mito, la anorexia es además un arma política para controlar la fuerza de las mujeres. La dieta hipocalórica deja a las mujeres sin energía vital provoca pasividad, ansiedad y debilidad afectiva.
  • Los demonios de unas creencias religiosas que nos han cargado con identidades falsas y destructivas: “la tentadora”, “la pecadora”,” la llorona arrepentida” (María Magdalena) , “la culpable de la muerte, el dolor…” “la mentirosa y no digna de ser creída”, “la incapacitada para revelar el ser de Dios”, para ser sujeto de los 7 sacramentos,(uno se nos ha negado por ser mujeres), inferior a los varones “el hombre es la cabeza de la mujer” ( parece que a nosotras nos toca ser un cuerpo sin cabeza) 
  • ¿Qué otros demonios podemos reconocer?

 “Silenciadas«. Las mujeres no somos silenciosas, gustamos de la comunicación y tenemos facilidad para ella. Pero hemos sido sistemáticamente silenciadas por un lenguaje androcéntrico y patriarcal que nos ha hecho invisibles en la historia y en las Iglesias y nos  ha impedido ,durante siglos, decirnos a nosotras mismas quienes somos, mostrar nuestras capacidades y valores. El lenguaje nombra y da identidad. Lo que  no se nombra…no existe.

“En nuestro lugar.”Sin duda no en los primeros puestos, sino al final, en lugares invisibles.

En muchas ocasiones las mujeres hemos escuchado como un gran elogio por parte de los varones  el hecho de “saber estar en nuestro lugar” 

          Por supuesto lugar no elegido por nosotras mismas, sino impuesto socialmente, pero justificado y sacralizado: así es por “naturaleza” o “por voluntad de Dios“ comunicada a las mujeres a través del varón, !evidentemente como debe ser…!

          Lugar -dentro de la “Sinagoga”...pero por supuesto «oyendo»

  • Lugar de la escucha no de la palabra, aunque la palabra dicha nos concierna directamente, incluso nos defina.
  • Lugar de la ejecución generosa y gratuita «propia de nuestro ser de mujer”, pero no lugar para participar en las decisiones que nos afectan y condicionan.
  • Lugar del cuidado de los otros no del autocuidado
  • Lugar invisible, Ya lo dice un dicho muy halagador para las mujeres:. «Detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer.» Mientras esté en su lugar ”detrás”recibirá el reconocimiento de su valía pero… !que no cambie de lugar… y oculte al varón ¡porque habrá dejado de estar ·”en su lugar”!.
  • Lugar del anonimato y de la no identidad “una mujer sin nombre, enferma, y encorvada…”
  • Lugar dónde se nos indica cuál es nuestra identidad, estatura y por tanto a dónde podemos llegar y a donde no, cual debe ser nuestro punto de mira y nuestras aspiraciones ( no demasiado altas.) y por tanto a dónde podemos llegar a dónde no  Hay lugares que no nos corresponden, «porque así lo quiere Dios» y lo ha dejado muy claro en la Palabra de Dios,  por supuesto revelada al varón, seleccionada e interpretada por él.
  • Lugar que nos corresponde porque así ha sido siempre (¿18 años, 18 siglos,28 siglos?…)
  • No aceptar ese lugar es ir contra lo establecido ¿por Dios?.

¿Y si lo que Dios quisiera fuese que aprendiésemos a desaprender ese lugar?

Eso es lo que estamos haciendo muchas mujeres en la sociedad y dentro de las iglesias. Los movimientos feministas llevan años denunciando esta situación y hoy son un referente movilizador de la sociedad cada día más consciente de la injusticia intolerable que este sometimiento y encorvamiento  de las mujeres supone.

Dentro de las Iglesias cristianas hace ya tiempo que las teólogas feministas, las organizaciones feministas católicas, muchas mujeres creyentes en Jesús,  hemos levantado la voz con fuerza y energía promoviendo desde hace un par de años La revuelta de las Mujeres en la Iglesia denunciando esta situación que consideramos no sólo injusta sino una traición a Jesús de Nazaret que no sólo miró y trató a las mujeres de otro modo sino que promovió un movimiento de igualdad en torno a él y a la construcción de un sociedad y mundo de iguales. 

Una revuelta internacional que terminará con un “Sínodo de Mujeres” en Roma en septiembre de 2022. En ese sínodo denunciaremos nuestra marginación, la invisibilización  de nuestras personas, de nuestras teologías, nuestra exclusión de todos los lugares de decisión dentro de la Iglesia, una escandalosa ausencia de mujeres teólogas en facultades de teología y Seminarios, la negación de uno de los sacramentos sólo por razón de nuestro sexo y un largo etc.

 Además de denunciar anunciaremos nuestras demandas que en definitiva quieren pedir a la Iglesia católica que vuelva a Jesús de Nazaret como lugar referencial para promover un mundo y una sociedad donde desaparezcan todas las discriminaciones,  y desigualdades por razón de clase, raza, sexo, orientación e identidad sexual, y eso no será creíble mientras dentro de la Iglesia siga una profunda discriminación de las mujeres traicionando a la comunidad de iguales que se formó en torno a Jesús y a la primerísima comunidad donde muchas mujeres ejercieron roles y funciones de autoridad.

 Vamos a volver al texto de Lucas para confirmar que esta discriminación no tiene su fundamento en Jesús de Nazaret sino en el dualismo y patriarcalismo social, cultural y religioso que sigue vigente hoy en muchos lugares y organizaciones.

  • Es un sábado y Jesús está enseñando en la sinagoga, él sí cae en la cuenta de la situación de esta mujer, la mira, se fija en su persona. ¿Como seres humanos y como creyentes en Jesús ¿somos conscientes del encorvamiento de las mujeres en el mundo y sobre todo de las causas del mismo?
  • La llamó»y al nombrarla la saca del anonimato e invisibilidad, del lugar que «le correspondía» social y religiosamente para ponerla delante, a la vista, como lugar de revelación de la verdad de esa mujer. Aunque hay quien lo sigue negando: lo que no se nombra no existe, dar nombre es reconocer identidad y presencia por eso es tan importante luchar contra un lenguaje sexista y patriarcal que no nos nombra o que utiliza el género masculino ocultando nuestras presencias e identidades.
  • La pone delante, no detrás…En un lugar donde ella y todas las personas puedan reconocer su auténtica identidad y la verdad del lugar que Jesús está seguro que  Dios quiere para ella y en ella para todas las mujeres.
  • «y le dijo»: es decir le dirige la palabra y la reconoce sujeto, un “tu” a quien hablarle personalmente.
  • «Mujer quedas libre de tu enfermedad». Jesús reconoce que esos “demonios” ancestrales la habían enfermado, la habían esclavizado y él quiere que ella reconozca su verdad y recupere su libertad arrebatada, que se libre del sometimiento y encorvamiento al que estaba sujeta.
  • Jesús toma la iniciativa para liberarla, sabe leer el deseo de esa mujer que no ha abierto la boca, y lo hace transgrediendo la ley sagrada del sábado, mostrando una vez más que toda realidad que niega la igualdad y que discrimina no es sagrada, ni responde al proyecto de Dios. Hoy muchas mujeres ya hemos despertado y no guardamos silencio, ni esperamos que otros tomen la iniciativa para liberarnos, pero nos urge una alianza potente de las mujeres entre nosotras y de todos los varones que sean conscientes de la injusticia que esta discriminación supone.
  • «Y le impuso las manos». Entra en contacto corporal con ella, aunque cultural y religiosamente ella era una mujer impura por su enfermedad. Volviendo de nuevo a transgredir la ley ¿“sagrada? que prohibía tocar a las personas consideradas impuras.

Qué consecuencias tiene esa acción.

La mujer al sentirse mirada, reconocida, situada en su lugar delante no detrás

  • “Se enderezó”: es decirrecupera su verdadera talla, su propia identidad, su libertar para poder mirar de frente a lo largo y ancho de la vida, sin que nadie le imponga su perspectiva.
  • “Alabando a Dios”, recuperó la palabra y esa palabra es para reconocer agradecida lo que Jesús le revela, que Dios no quiere ningún encorvamiento y que todas las personas más allá de su condición sexual, social, racial son iguales.

 El jefe de la sinagoga:

  • ” Indignado, de que Jesús hubiese hecho una curación en sábado”. Intenta justificar con leyes sagradas que esa mujer permanezca en una situación injusta, encubriendo así la verdadera causa de su situación  y  quizá también queriendo encubrir la verdad de su enojo ¿ no será que lo que no acepta es que las mujeres recuperemos nuestra dignidad?
  • decía a la gente….incapaz de dirigir su agresividad hacia Jesús, y hacia esa mujer que Jesús acaba de sanar, desvía su indignación hacia la gente, buscando un chivo expiatorio que oculte la verdad de su corazón.

 Me da mucha pena reconocer que hoy después de 20 siglos, una vez más  nos encontramos con la dificultad de muchas autoridades religiosas para comprender que:

primero estamos las personas y después las leyes, por muy santas que éstas sean que el proyecto que Jesús propone, como proyecto de Dios, no tolera discriminación alguna y si hay que privilegiar y señalar algo como prioritario es empoderar a las personas a las que se les ha arrebatado su  poder, es situar en el centro de la vida a todas las personas y de un modo especial a las que han sido marginadas que cuando las mujeres reclamamos esta igualdad fundamental y pedimos en la Iglesia recuperar una comunidad de iguales estamos denunciando una infidelidad y traición al proyecto de Jesús

  y por eso también hoy hay autoridades religiosas que, como el jefe de la sinagoga, se indignan y nos niegan tanto la realidad de injusticia como nuestro derecho a reclamar igualdad de hecho y de derecho dentro de la sociedad y de Iglesia. 

Volvemos al texto para seguir leyéndolo hoy: 

Después de la reprimenda indignada que el jefe de la sinagoga echa a la gente Jesús toma la palabra para dirigirse directamente a él y en él a todos los jefes de sinagogas, iglesias para: 

  • Denunciar su hipocresía personal e institucional (habla en plural). ”Hipócritas, no desatáis del pesebre todos vosotros en día sábado a vuestro buey o a vuestro asno para llevarlos a abrevar?» Jesús denuncia y desenmascara los interesas ocultos que hay debajo de su celo “religioso”. Debajo del cuidado de los animales está un interés económico, pero no cuenta igual el interés por el bien del pueblo. ¿Dónde está la causa verdadera de su enojo y de su escándalo? ¿No serán estas las palabras de Jesús que deberían resonar en los oídos de tantos “jefes” de Iglesias que siguen negando, ocultando, no denunciando, el encorvamiento de las mujeres, su discriminación bajo excusas inaceptables?
  • Proclamar la verdadera identidad de esa mujer y lo hace con unas palabras que resonaron en ella como un nuevo nacimiento que confiere nueva identidad: “ y a ésta que es hija de Abrahán”. Era la máxima dignidad en el pueblo judío, casi siempre puesto en género masculino. Jesús con esas palabras reconoce a esa mujer como un miembro del pueblo en igualdad de derechos que los “hijos de Abrahán”. Dios no solo tiene “hijos” sino también “hijas” con igual dignidad.
  • Des-velarlas verdaderas causas de su situación: “Satanás la tenía atada desde hace 18 años…”…No estaba encorvada porque era así sino porqué las fuerzas del mal, “los demonios” que hemos reconocido antes (de siglos y siglos) la tenían atada: esclavizada y encorvada.
  • Anunciarel verdadero sentido del día del Señor, la buena noticia de que por encima de todas las leyes , tradiciones, argumentos “por muy sagradas que sean o parezcan “están las personas y que liberar de toda esclavitud es el verdadero culto y la auténtica fidelidad al Señor “¿Y no se debía desatarla precisamente el día sábado?”.

          “Cuando decía estas cosas sus adversarios quedaban confundidos,mientras que toda la gente se alegraba con las maravillas que hacia»(v.17)

 Ojala sea verdad que cada vez más personas, que siguen negando aún hoy, la injusta situación de muchas mujeres en el mundo, y en muchas de las religiones e Iglesias,  abran los ojos para descubrir su ceguera y sientan confusión y vergüenza y vayamos haciendo verdad esa igualdad fundamental .

           Esta es nuestra esperanza que la Revuelta de las Mujeres en la Iglesia no pare, que sigamos levantando nuestra voz, nuestras manos, nuestros cuerpos para protestar  hasta que la igualdad de haga costumbre.

Este es nuestro sueño y empeño y  a unirse a  él invitamos a toda la comunidad cristiana.

Texto base reelaborado, Martinez Ocaña, Emma, Cuando la Palabra se hace cuerpo en cuerpo de mujer, 2014, 4ªed, pp.51-57

Hasta que la igualdad se haga costumbre

Revuelta de mujeres en la Iglesia
Revuelta de mujeres en la Iglesia

«La desigualdad injusta entre hombres y mujeres muestra muy bien el mecanismo de desigualdad en el mundo»

«Los demonios de unas creencias religiosas que nos han cargado con identidades falsas y destructivas»

«Dentro de las Iglesias cristianas hace ya tiempo que las teólogas feministas, las organizaciones feministas católicas, muchas mujeres creyentes en Jesús,  hemos levantado la voz con fuerza y energía promoviendo desde hace un par de años La revuelta de las Mujeres en la Iglesia»

«También hoy hay autoridades religiosas que, como el jefe de la sinagoga, se indignan y nos niegan tanto la realidad de injusticia como nuestro derecho a reclamar igualdad de hecho y de derecho dentro de la sociedad y de Iglesia»

Por | Emma Martínez teóloga

El texto de la mujer encorvada (Lc 13, 10-17)

¿Qué dice el texto sobre ella, y en qué medida es un símbolo actual? 

Lucas la describe así: «una mujer a la que un espíritu tenía enferma desde hacia 18 años.»

«estaba encorvada»

“Y no podía de ningún modo enderezarse” (v.10-11)

Vamos a aproximarnos a esta narración como un modo de evidenciar e iluminar la realidad de muchas mujeres aún hoy en el mundo

La desigualdad injusta entre hombres y mujeres muestra muy bien el mecanismo de desigualdad en el mundo. Expresa la creencia de que hay unas personas con más derechos que otras, unas personas superiores y otras inferiores, unas personas llamadas a gobernar y otras a obedecer…

La mujer encorvada

El texto la describe así: 

Padecía esa situación desde hacía 18 años, (desde hacía muchísimo tiempo, «siempre ha sido así»…)
 Enteramente encorvada no podía sino mirar el mundo que le rodeaba desde la perspectiva que le era impuesta por ese  “espíritu» (demonio) que la poseía
No podía enderezarse de ningún modo, y su lugar de referencia estaba restringido al suelo.
Desconocía su verdadera talla.
Estaba en silencio. No dice una sola palabra para interceder por ella misma, no pide nada, no hace nada para ser vista (silenciosa e invisible).
Está en la sinagoga, al final detrás de los varones, escuchando a Jesús.

Esta descripción de la mujer encorvada es una buena imagen simbólica para expresar la situación de millones de mujeres hoy en el mundo, como una y otra vez ponen de relieve los informes de Naciones Unidas.

   Encorvadas por «los demonios»:

Demonios del sexismo, clasismo, racismo, patriarcalismo social y eclesial. Los demonios de la violencia estructural e intra-familiar. 

Los demonios de la esclavitud y explotación sexual y económica, la prostitución forzada y la llamada “libre”, la compra-venta de sus cuerpos no solo en la prostitución sino, en todo tipo de pornografía (las mujeres son un cuerpo para usar, abusar y tirar sin problemas), compraventa de sus cuerpos, también en los vientres de alquiler, en el tráfico sexual y laboral de sus personas, de sus órganos, en la violación sistemática fuera y dentro del matrimonio o pareja. 

Los demonios de la desigualdad de oportunidades, la doble o triple jornada laboral, el peso de responsabilidades familiares no compartidas, culpabilidades y angustias.

La mujer encorvada

Los demonios de la subordinación y dependencia económica y afectiva.

Los demonios de la negación de la categoría “trabajo” al trabajo doméstico, equiparando falsamente trabajo y salario, y considerando a esas mujeres trabajadoras de su propio hogar como “económicamente no activas”, cuando la economía mundial está sustentada en gran parte por el trabajo gratuito de las mujeres. Estos demonios consideran el cuerpo de las mujeres como cuerpos reproductores, no productores.

Los demonios de una concepción falsa del amor donde se vincula amor, con celos, con control, con violencia personal o vicaria, incluso con el asesinato.

Los demonios de costumbres “culturales” y/o religiosos donde se mutila el cuerpo de las mujeres para robarles el placer sexual, dónde se ocultan sus cuerpos, se niega su independencia…

Los demonios, introyectados en muchas mujeres aún, de la sumisión, pasividad, sentimiento de inferioridad, falta de autoestima y resignación.

Los demonios del mito destructivo de la belleza diseñada por los varones que lleva a muchas mujeres a someterse a operaciones varias para ser “sexualmente deseables y bellas”, a tener graves problemas con la alimentación, la anorexia y la bulimia son solo enfermedades que hablan de este mito, la anorexia es además un arma política para controlar la fuerza de las mujeres. La dieta hipocalórica deja a las mujeres sin energía vital provoca pasividad, ansiedad y debilidad afectiva.

Los demonios de unas creencias religiosas que nos han cargado con identidades falsas y destructivas: “la tentadora”, “la pecadora”,” la llorona arrepentida” (María Magdalena) , “la culpable de la muerte, el dolor…” “la mentirosa y no digna de ser creída”, “la incapacitada para revelar el ser de Dios”, para ser sujeto de los 7 sacramentos,(uno se nos ha negado por ser mujeres), inferior a los varones “el hombre es la cabeza de la mujer” ( parece que a nosotras nos toca ser un cuerpo sin cabeza)  

¿Qué otros demonios podemos reconocer?

   “Silenciadas». Las mujeres no somos silenciosas, gustamos de la comunicación y tenemos facilidad para ella. Pero hemos sido sistemáticamente silenciadas por un lenguaje androcéntrico y patriarcal que nos ha hecho invisibles en la historia y en las Iglesias y nos  ha impedido ,durante siglos, decirnos a nosotras mismas quienes somos, mostrar nuestras capacidades y valores. El lenguaje nombra y da identidad. Lo que  no se nombra…no existe.

Sueño con una Iglesia
Sueño con una Iglesia

“En nuestro lugar”.  Sin duda no en los primeros puestos, sino al final, en lugares invisibles.

En muchas ocasiones las mujeres hemos escuchado como un gran elogio por parte de los varones  el hecho de “saber estar en nuestro lugar” 

Por supuesto lugar no elegido por nosotras mismas, sino impuesto socialmente, pero justificado y sacralizado: así es por “naturaleza” o “por voluntad de Dios“ comunicada a las mujeres a través del varón, !evidentemente como debe ser…!

Lugar -dentro de la “Sinagoga”…pero por supuesto «oyendo»

Lugar de la escucha no de la palabra, aunque la palabra dicha nos concierna directamente, incluso nos defina.
Lugar de la ejecución generosa y gratuita «propia de nuestro ser de mujer”, pero no lugar para participar en las decisiones que nos afectan y condicionan.
Lugar del cuidado de los otros no del autocuidado
Lugar invisible, Ya lo dice un dicho muy halagador para las mujeres:. «Detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer.» Mientras esté en su lugar ”detrás” recibirá el reconocimiento de su valía pero… !que no cambie de lugar… y oculte al varón ¡porque habrá dejado de estar ·”en su lugar”!.
Lugar del anonimato y de la no identidad “una mujer sin nombre,  enferma, y encorvada…”
Lugar dónde se nos indica cuál es nuestra identidad, estatura y por tanto a dónde podemos llegar y a donde no, cual debe ser nuestro punto de mira y nuestras aspiraciones (  no demasiado altas.) y por tanto a dónde podemos llegar a dónde no  Hay lugares que no nos corresponden, «porque así lo quiere Dios» y lo ha dejado muy claro en la Palabra de Dios,  por supuesto revelada al varón, seleccionada e interpretada por él. 
Lugar que nos corresponde porque así ha sido siempre (¿18 años, 18 siglos,28 siglos?…)
No aceptar ese lugar es ir contra lo establecido ¿por Dios?.

¿Y si lo que Dios quisiera fuese que aprendiésemos a desaprender ese lugar?

Eso es lo que estamos haciendo muchas mujeres en la sociedad y dentro de las iglesias. Los movimientos feministas llevan años denunciando esta situación y hoy son un referente movilizador de la sociedad cada día más consciente de la injusticia intolerable que este sometimiento y encorvamiento  de las mujeres supone.

Mujeres en la Iglesia
Mujeres en la Iglesia

Dentro de las Iglesias cristianas hace ya tiempo que las teólogas feministas, las organizaciones feministas católicas, muchas mujeres creyentes en Jesús,  hemos levantado la voz con fuerza y energía promoviendo desde hace un par de años La revuelta de las Mujeres en la Iglesia denunciando esta situación que consideramos no sólo injusta sino una traición a Jesús de Nazaret que no sólo miró y trató a las mujeres de otro modo sino que promovió un movimiento de igualdad en torno a él y a la construcción de un sociedad y mundo de iguales. 

Una revuelta internacional que terminará con un “Sínodo de Mujeres” en Roma en septiembre de 2022. En ese sínodo denunciaremos nuestra marginación, la invisibilización  de nuestras personas, de nuestras teologías, nuestra exclusión de todos los lugares de decisión dentro de la Iglesia, una escandalosa ausencia de mujeres teólogas en facultades de teología y Seminarios, la negación de uno de los sacramentos sólo por razón de nuestro sexo y un largo etc.

 Además de denunciar anunciaremos nuestras demandas que en definitiva quieren pedir a la Iglesia católica que vuelva a Jesús de Nazaret como lugar referencial para promover un mundo y una sociedad donde desaparezcan todas las discriminaciones,  y desigualdades por razón de clase, raza, sexo, orientación e identidad sexual, y eso no será creíble mientras dentro de la Iglesia siga una profunda discriminación de las mujeres traicionando a la comunidad de iguales que se formó en torno a Jesús y a la primerísima comunidad donde muchas mujeres ejercieron roles y funciones de autoridad.

Vamos a volver al texto de Lucas para confirmar que esta discriminación no tiene su fundamento en Jesús de Nazaret sino en el dualismo y patriarcalismo social, cultural y religioso que sigue vigente hoy en muchos lugares y organizaciones.

Es un sábado y Jesús está enseñando en la sinagoga, él sí cae en la cuenta  de la situación de esta mujer, la mira, se fija en su persona. ¿Como seres humanos y como creyentes en Jesús ¿somos conscientes del encorvamiento de las mujeres en el mundo y sobre todo de las causas del mismo?
La  llamó» y al nombrarla la saca del anonimato e invisibilidad, del lugar que «le correspondía» social y religiosamente para ponerla delante, a la vista, como lugar de revelación de la verdad de esa mujer. Aunque hay quien lo sigue negando: lo que no se nombra no existe, dar nombre es reconocer identidad y presencia por eso es tan importante luchar contra un lenguaje sexista y patriarcal que no nos nombra o que utiliza el género masculino ocultando nuestras presencias e identidades. 
La pone delante, no detrás…En un lugar donde ella y todas las personas puedan reconocer su auténtica  identidad y la verdad del lugar que Jesús está seguro que  Dios quiere para ella y en ella para todas las mujeres.

"Imaginamos y construimos una Iglesia nueva, donde las mujeres ya somos, y nos reconocemos con autoridad y liderazgo"
«Imaginamos y construimos una Iglesia nueva, donde las mujeres ya somos, y nos reconocemos con autoridad y liderazgo»


«y le dijo»:  es decir le dirige la palabra y la reconoce sujeto, un “tu” a quien hablarle personalmente.
«Mujer quedas libre de tu enfermedad». Jesús reconoce que esos “demonios” ancestrales la habían enfermado, la habían esclavizado y él quiere que ella reconozca su verdad y recupere su libertad arrebatada, que se libre del sometimiento y encorvamiento al que estaba sujeta. 
Jesús toma la iniciativa para liberarla, sabe leer el deseo de esa mujer que no ha abierto la boca, y lo hace transgrediendo la ley sagrada del sábado, mostrando una vez más que toda realidad que niega la igualdad y que discrimina no es sagrada, ni responde al proyecto de Dios. Hoy muchas mujeres ya hemos despertado y no guardamos silencio, ni esperamos que otros tomen la iniciativa para liberarnos, pero nos urge una alianza potente de las mujeres entre nosotras y de todos los varones que sean conscientes de la injusticia que esta discriminación supone.
«Y le impuso las manos». Entra en contacto corporal con ella, aunque cultural y religiosamente ella era una mujer impura por su enfermedad. Volviendo de nuevo a transgredir la ley ¿“sagrada? que prohibía tocar a las personas consideradas impuras.

Qué consecuencias tiene esa acción.

La mujer al sentirse mirada, reconocida, situada en su lugar delante no detrás

“Se enderezó”: es decir recupera su verdadera talla, su propia identidad, su libertar para poder mirar de frente a lo largo y ancho de la vida, sin que nadie le imponga su perspectiva.
“Alabando a Dios”, recuperó la palabra y esa palabra es para reconocer agradecida lo que Jesús le revela, que Dios no quiere ningún encorvamiento y que todas las personas más allá de su condición sexual, social, racial son iguales. 

El jefe de la sinagoga:

” Indignado, de que Jesús hubiese hecho una curación en sábado”. Intenta justificar con leyes  sagradas que esa mujer permanezca en una situación injusta, encubriendo así la verdadera causa de su situación  y  quizá también queriendo encubrir la verdad de su enojo ¿ no será que lo que no acepta es que las mujeres recuperemos nuestra dignidad?
decía a la gente….incapaz de dirigir su agresividad hacia Jesús, y hacia esa mujer que Jesús acaba de sanar, desvía su indignación hacia la gente, buscando un chivo expiatorio que oculte la verdad de su corazón.

Hombre y mujer los creó
Hombre y mujer los creó

Me da mucha pena reconocer que hoy después de 20 siglos, una vez más  nos encontramos con la dificultad de muchas autoridades religiosas para comprender que:

primero estamos las personas y después las leyes, por muy santas que éstas sean
que el proyecto que Jesús propone, como proyecto de Dios, no tolera discriminación alguna y si hay que privilegiar y señalar algo como prioritario es empoderar a las personas a las que se les ha arrebatado su  poder, es situar en el centro de la vida a todas las personas y de un modo especial a las que han sido marginadas que cuando las mujeres reclamamos esta igualdad fundamental y pedimos en la Iglesia recuperar una comunidad de iguales estamos denunciando una infidelidad y traición al proyecto de Jesús

 y por eso también hoy hay autoridades religiosas que, como el jefe de la sinagoga, se indignan y nos niegan tanto la realidad de injusticia como nuestro derecho a reclamar igualdad de hecho y de derecho dentro de la sociedad y de Iglesia.

Volvemos al texto para seguir leyéndolo hoy:

Después de la reprimenda indignada que el jefe de la sinagoga echa a la gente Jesús toma la palabra para dirigirse directamente a él y en él a todos los jefes de sinagogas, iglesias para:

Denunciar su hipocresía personal e institucional (habla en plural). ”Hipócritas, no desatáis del pesebre todos vosotros en día sábado a vuestro buey o a vuestro asno para llevarlos a abrevar?»  Jesús denuncia y desenmascara los interesas ocultos que hay debajo de su celo “religioso”. Debajo del cuidado de los animales está un interés económico, pero no cuenta igual el interés por el bien del pueblo. ¿Dónde está la causa verdadera de su enojo y de su escándalo? ¿No serán estas las palabras de Jesús que deberían resonar en los oídos de tantos “jefes” de Iglesias que siguen negando, ocultando, no denunciando, el encorvamiento de las mujeres, su discriminación bajo excusas inaceptables? 
Proclamar la verdadera identidad  de esa mujer y lo hace con unas palabras que resonaron en ella como un nuevo nacimiento que confiere nueva identidad: “ y a ésta que es hija de Abrahán”. Era la máxima dignidad en el pueblo judío, casi siempre puesto en género masculino. Jesús con esas palabras reconoce a esa mujer como un miembro del pueblo en igualdad de derechos que los “hijos de Abrahán”. Dios no solo tiene “hijos” sino también “hijas” con igual dignidad.
Des-velar las  verdaderas causas de su situación: “Satanás la tenía atada desde hace 18 años…”…No estaba encorvada porque era así sino porqué las fuerzas del mal, “los demonios” que hemos reconocido antes (de siglos y siglos) la tenían atada: esclavizada y encorvada.
Anunciar el verdadero sentido del día del Señor, la buena noticia de que por encima de todas las leyes , tradiciones, argumentos “por muy sagradas que sean o parezcan “están las personas y que liberar de toda esclavitud es el verdadero culto y la auténtica fidelidad al Señor “¿Y no se debía desatarla precisamente el día sábado?”.

    “Cuando decía estas cosas sus adversarios quedaban confundidos, mientras que toda la gente se alegraba con las maravillas que hacia»(v.17)

Mujer lectora
Mujer lectora


Ojala sea verdad que cada vez más personas, que siguen negando aún hoy, la injusta situación de muchas mujeres en el mundo, y en muchas de las religiones e Iglesias,  abran los ojos para descubrir su ceguera y sientan confusión y vergüenza y vayamos haciendo verdad esa igualdad fundamental.

Esta es nuestra esperanza que la Revuelta de las Mujeres en la Iglesia no pare, que sigamos levantando nuestra voz, nuestras manos, nuestros cuerpos para protestar  hasta que la igualdad de haga costumbre.

Este es nuestro sueño y empeño y  a unirse a  él invitamos a toda la comunidad cristiana.


Texto base reelaborado, Martinez Oc

Carta abierta a María Magdalena

«La historia patriarcal de nuestro cristianismo tiene una profunda deuda contigo»

«Tú sigues siendo un referente para quienes, también como tú, formamos parte del movimiento de Jesús y reclamamos que éste vuelva a ser una comunidad de iguales»

«Primero se intentó silenciar tu protagonismo en la vida de Jesús y en el de la primera comunidad; después se quiso robarte el título de la primero testigo de la Resurrección, para atribuírselo a Pedro, tal como hizo el evangelio de Lucas (24,34) y Pablo que ni siquiera te nombra entre los testigos de la Resurrección (1Cor 15,5-8)»

«Las mujeres cristianas te vamos reconociendo como nuestra patrona, la inspiradora y sostenedora de nuestras luchas, la que mantienes la antorcha de la verdad del sueño de Jesús: hacer de la sociedad una comunidad de iguales y para ello había que empezar haciéndolo posible, en un pequeño grupo, para que fuese creíble»

Por Emma Martínez

Querida María Magdalena: ¡qué alegría poder celebrar una año más tu fiesta en un momento de fuerte despertar en el mundo entero del movimiento de mujeres en la sociedad y en las Iglesias reclamando igualdad y derechos!

Tú sigues siendo un referente para quienes, también como tú, formamos parte del movimiento de Jesús y reclamamos que éste vuelva a ser una comunidad de iguales. También nos alegramos de que gracias a tantas teólogas y biblistas feministas podamos hoy reconocer tu verdadera identidad y qué pena de tanta documentación y tradiciones perdidas que nos podrían haber aportar más luz sobre tu persona y tu papel central en la vida de Jesús y en la primera comunidad!

La historia patriarcal de nuestro cristianismo tiene una profunda deuda contigo. Las autoridades religiosas y teológicas deberían pedirte perdón públicamente por la injusticia que han cometido con tu persona.

Primero se intentó silenciar tu protagonismo en la vida de Jesús y en el de la primera comunidad; después se quiso robarte el título de la primero testigo de la Resurrección, para atribuírselo a Pedro, tal como hizo el evangelio de Lucas (24,34) y Pablo que ni siquiera te nombra entre los testigos de la Resurrección (1Cor 15,5-8).Una opción ideológica y política que sirvió para reclamar el derecho exclusivo de los varones para gobernar y obtener las “ordenes sagradas” y sostener así el patriarcado socialmente dominante, aunque eso fuese traicionar la opción de Jesús de una comunidad de iguales.

Sólo las tradiciones marginales como la de los gnósticos y maniqueos te otorgaron la importancia que te habías merecido y te escogieron como representante de sus doctrinas.

Con la exclusión del Canon de todos los Evangelios que no fueron reconocidos por la Iglesia oficial y la quema de los “escritos herejes” de los maniqueos y gnósticos se intentó liquidar tu figura y tu protagonismo.

Como dice la doctora Susan Haskins: “Con la desaparición de estos escritos <<heréticos>>, María Magdalena, heroína de los gnósticos, discípula principal, <<compañera del Salvador>>,<<esposa>>, <<consorte>> y <<pareja>> suyas, se desvaneció a su vez para resurgir brevemente entre los ortodoxos como testigo de la Resurrección y <<apóstol de los apóstoles>>, si bien sobre todo, y de mayor importancia para la historia del cristianismo y las mujeres, como una ramera arrepentida” [1].Porque es verdad que para completar y justificar el robo de tu autoridad, como era imposible borrar tu presencia de los cuatro Evangelios, se te convirtió en la “pecadora”, “la adúltera”, la “llorona arrepentida” (aún se conserva el dicho de “llorar como una Magdalena”); la representante del “pecado de la carne” paradójicamente ¡tan femenino! Que paradoja ¿verdad? Y todo eso ¿cómo no? se ratifica con la autoridad Papal.

El papa Gregorio Magno (540-604) zanjó la discusión sobre tu identidad y proclama que “María Magdalena, Maria de Betania y la “pecadora” de Lucas, eran la misma persona”.

Pero felizmente el reconocimiento de tu misión como la Apóstol de los Apóstoles está recogido no solo en los textos analizados sino que se difundió en grabados de los siglos XI y XII, así como en las vidrieras del XIII de las catedrales de Chartres, Auxerre y Semur in Burgundy.Pero hoy de nuevo las investigaciones feministas, y la de tantas teólogas y teólogos buscadores de la verdad, han vuelto a recuperar el esplendor de tu imagen. Pero aún están muy poco vulgarizadas sus conclusiones, aún eres una desconocida entre la mayoría de las personas de nuestra comunidad cristiana.

Aún hoy muchas te siguen identificando con la mujer “que amó mucho” así te nombró Jesús pero para el gran público sigue siendo la “adultera”(Lc 7,36-50). A Eva la pecadora del Antiguo testamento ya le salió una sustituta en el Nuevo, así quedó marcada nuestra condición femenina: nosotras somos las “tentadoras” (cuando el tentador reconocido por Jesús fue Pedro) y las “pecadoras”.

Las mujeres cristianas te vamos reconociendo como nuestra patrona, la inspiradora y sostenedora de nuestras luchas, la que mantienes la antorcha de la verdad del sueño de Jesús: hacer de la sociedad una comunidad de iguales y para ello había que empezar haciéndolo posible, en un pequeño grupo, para que fuese creíble.

Ayúdanos para ser de verdad seguidoras de Jesús, para gritar con nuestra vida que merece la pena seguir proclamando y haciendo verdad la Buena Noticia que nos encomendó. Ayúdanos también para que no nos falten las fuerzas, ni el humor, pues necesitamos una buena dosis de amor con humor para seguir ese camino que tú y otras muchas mujeres de tu tiempo y de todos los tiempos nos abrieron. Tú sabes de dificultades, rechazos, calumnias y menosprecios.En ti nos inspiramos, te reconocemos como nuestra patrona, compañera de camino, alentadora de nuestra vocación apostólica, te celebramos con gozo y con coraje. Gracias por ti. Te escribo en nombre de las muchas discípulas de Jesús que queremos seguir haciendo posible y creíble una comunidad donde no haya ninguna discriminación por ninguna razón (sexo, raza, clase, orientación y/o identidad sexual).

Me despido por hoy, yo una de las muchas discípulas en camino. 

[1] S. Haskins, María Magdalena. Mito y metáfora. Herder, Barcelona 1996. Para conocer las tradiciones sobre María Magdalena recomiendo también: C. Bernabé, María Magdalena. Tradiciones en el cristianismo primitivo, Verbo Divino, Estella 1994. Ambas obras con abundante bibliografía.

El mejor regalo del 15-M

«El mejor legado del 15M: ¡Que nada ni nadie nos arrebate una esperanza comprometida!»

«En Podemos queda mucho de lo que profundamente denunciaba y anunciaba el 15 M, pero que ha quedado injustamente tapado»

«Sigue en pie y vigente lo que de denuncia profética tuvo el 15M: no tenemos una democracia real»

«En la iglesia institucional en nuestro país, no hemos percibido ningún cambio y sí, quizás, en muchos casos, un retroceso defensivo»

«¿Es el Papa Francisco un indignado? Desde mi percepción, sin duda»

«Quiero apostar por que no triunfe el desencanto y vuelva a resurgir una indignación pacífica y constructiva, que sepa defender los derechos básicos frente a la ola privatizadora, una indignación con fuerza y al tiempo con paciencia histórica»

Emma Martínez teóloga

Sin mucho tiempo para elaborar mi respuesta, me ha llegado esta petición de José Manuel Vidal y he querido responder desde mi experiencia : ¿Qué queda del 15-M en Podemos, en la sociedad y en la Iglesia? ¿Es el Papa Francisco un indignado?

El 15M lo viví en Madrid y fue para mí un gran signo de esperanza: Por fin despertábamos como sociedad, nos indignábamos y salíamos del letargo reclamando derechos, justicia, equidad, denuncia del expolio bancario al grito: “No somos mercancías en manos de banqueros”, exigencia de ruptura con el bipartidismo corrupto y al servicio de una no tan modélica transición, cuyo fin era no tocar el franquismo soterrado en instituciones como el ejército, la iglesia, poderes económicos y financieros y sobre todo la aspiración y la lucha por una democracia real …Participé con entusiasmo en lo que pude en Sol y, sobre todo, seguí con pasión el movimiento que tenía reflejo en otros muchos movimientos de indignados en el mundo.A partir de la disolución de las acampadas en las diversas ciudades, surgieron distintas iniciativas ciudadanas: mareas (verde, naranja, blanca, negra…); marchas de la dignidad por todo el territorio nacional, movimiento “rodea el congreso” y diversos grupos de resistencia en los barrios de las ciudades.

¿Qué queda del 15M en la sociedad?

Algunas mareas y movimientos sociales como el feminismo, stop Desahucios, los movimientos ecologistas, entre otros, han continuado sus demandas y su lucha, pero la ley mordaza, las multas a quienes participaron en esas movidas, el cansancio y desaliento al comprobar el caso omiso que el gobierno del PP hizo de toda esa marea de indignación, fue acallando y desactivando parte de ella. La pandemia y el confinamiento hicieron el resto. H

Hoy, una especie de nihilismo desencantado, un agote pandémico, un individualismo y un liberalismo privatizador creciente, parecería que han dado al traste con el espíritu del 15 M. Pero quiero esperar que, de ahora en adelante cada vez con más claridad, descubramos que sin una fuerte movilización ciudadana no habrá cambio posible, nada se hará si la población no despertamos.

Fruto de ese indignado descontento surgió Podemos, con el deseo de responder al espíritu del 15M con sus principales denuncias y propuestas, y queriendo ser un instrumento político útil. Pero un partido político, por muy alternativo que quiera ser, no es un movimiento ciudadano. Al articularse como partido y dotarse de una estructura orgánica que le posibilitara acceder a los gobiernos y poder cambiar leyes para modificar el statu quo, pasó por el coste de decidir cuál era la postura y el liderazgo mayoritarios.Así se puso de relieve lo que era evidente: la existencia dentro de Podemos de diversas corrientes, sensibilidades, estrategias, luchas de poder, etc. y ahí empezaron las divisiones, los abandonos y la mirada hacia adentro, haciéndole perder en alguna medida, la conexión con movimientos sociales y con la calle. Los círculos de Podemos, que surgieron con gran fuerza, al no tener conexión con los órganos de decisión del partido, ni objetivos suficientemente claros, se fueron vaciando de militantes y de entusiasmo.

A todo lo anterior se sumó el miedo a perder sus privilegios por parte, tanto de los poderes fácticos como de los dos partidos políticos que se turnaban en el poder, mantenedores del sistema vigente y que se han beneficiado de él. Entre todos urdieron unas cloacas del estado y del seudoperiodismo que pusieron en marcha una campaña brutal e inmoral de acoso y derribo contra al partido y sus principales dirigentes, especialmente contra Pablo Iglesias. ¿Qué difusión se ha dado al hecho de que los tribunales hayan desestimado hasta hoy 20 causas judiciales contra Podemos y sus líderes?

¿Qué queda del 15 M en Podemos?

Quiero poner de relieve que, desde mi perspectiva, en Podemos queda mucho de lo que profundamente denunciaba y anunciaba el 15 M, pero que ha quedado injustamente tapado.Sin duda se ha producido la ruptura, de hecho, del bipartidismo. Sigue en pie y vigente lo que de denuncia profética tuvo el 15M: no tenemos una democracia real – cosa que se ha evidenciado aún más con el acoso y derribo de Pablo Iglesias – ; el régimen del 78 mantiene elementos vivos del franquismo en las instituciones del estado, como las fuerzas de seguridad y judicatura, y en poderes facticos como la banca y medios de comunicación, al servicio de los intereses de la oligarquía; seguimos sosteniendo una economía y cultura neoliberal que está provocando una cada vez mayor brecha social; que los bancos siguen sin devolvernos el dinero “prestado” y siguen siendo los dueños del país y de algunos medios de comunicación.

Queda en pie el hecho de que Podemos no se ha equivocado de bando en sus políticas, siempre al servicio de mejorar la vida de la gente, sobre todo de la más excluida, y de poner la vida (de las personas, del planeta) y su cuidado en el centro. Quiero recordar algunas de las medidas que se han tomado en el gobierno (opacadas por el ruido mediático, y con las limitaciones propias de este sistema) muchas de ellas gracias a la presión de UP y a la cabezonería de Pablo Iglesias: subida del SMI; los ERTES; la aprobación del Ingreso Mínimo Vital; la prohibición de desahucios y cortes de suministros básicos, así como ayudas a autónomos y empleadas del hogar durante la pandemia; la eliminación del despido por baja médica; la aprobación de la Tasa Tobin; la Declaración de la emergencia climática; la aprobación del impuesto para las multinacionales digitales; el decreto para limitar la publicidad en el juego etc.En el 15M también pedíamos otro tipo de política y de partido. “No nos representan”, era el grito que lo reivindicaba. A pesar de las limitaciones que el sistema impone a los partidos y la dificultad para compaginar novedad e integración en el mismo, unido a las limitaciones propias de toda realidad humana, quiero resaltar algunas de las diferencia de Podemos respecto de otros partidos. Es un partido que se auto-financia sin depender de los Bancos, lo que le permite una libertad que otros no tienen; un funcionamiento mucho más democrático y participativo de las personas militantes, tanto en la confección de los programas, como en la elección de candidaturas, y otras decisiones importantes del partido.

Se rige por un código ético, que se vigila y se exige: obligación de los cargos públicos de donar parte de su sueldo (proporcionado a las necesidades personales y familiares), para proyectos sociales; límite de dietas y desplazamientos para los parlamentarios de fuera de Madrid (850€, en vez de 1.800€); renuncia al plan de pensiones, a la tarjeta Oro, a la tarjeta de 3000€ para desplazamiento en taxi, a la línea de internet gratis para los parlamentarios de fuera de Madrid, etc.

Es mucho el camino que queda por andar, tanto en conquistas sociales largamente demandadas, como en el control de los alquileres, en agilizar y revisar el IMV, en la derogación de la ley mordaza y de la reforma laboral. Urge una reconexión con los movimientos sociales, con las demandas sociales, con los barrios y zonas despobladas y más necesitadas. Así mismo, es de vital necesidad la cohesión interna del propio partido. Se abre una etapa nueva con un marcado sello ecofeminista que puede ayudar a dar el giro que el partido necesita.¿Qué queda del 15M en la Iglesia?

La pregunta que me hago es si hubo un 15M en la Iglesia. Yo no he percibido esa indignación colectiva. Claro que hay hombres y mujeres cristianas presentes en todas esas mareas, protestas, colectivos, en Podemos como partido, que desde siempre han estado luchando contra este sistema que genera una insoportable injusticia, inequidad, descarte de personas y destrucción del planeta. Desde hace muchos años comunidades populares, cristianas y cristianos de base organizados y motivados en grupos, comunidades y redes cristianas, forman parte de esa movida e indignación que ha representado el 15M, pero en la iglesia institucional en nuestro país, no hemos percibido ningún cambio y sí, quizás, en muchos casos, un retroceso defensivo.

¿Es el Papa Francisco un indignado?

Desde mi percepción, sin duda.

Como fiel seguidor de Jesús de Nazaret, denuncia en innumerables ocasiones este sistema al que valientemente define como “asesino y ecocida”, que produce millones de personas “descartadas”. Sus palabras certeras son: “Esta economía mata” y está destruyendo el planeta “La iniquidad del sistema genera violencia, descarte y muerte de personas. Los excluidos no son «explotados» sino desechos sobrantes.1 Una economía por encima de la vida, contra la vida2 “Este sistema es injusto en su raíz”3. “Un sistema estructuralmente perverso” 4Y, con mucha fuerza, llama una y otra vez a decir “no” a la indiferencia cómplice y a indignarse. “Esta situación da lugar a la globalización de la indiferencia, ya no se nos conmueven las entrañas. La cultura del bienestar nos anestesia”5. Se indigna y muestra con claridad su indignación: “No es una opción posible vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede <<a un costado de la vida>>. “Esto nos debe indignar, hasta hacernos bajar de nuestra serenidad para alterarnos ante el sufrimiento humano. Esto es dignidad”6

Una y otra vez grita que el tratamiento a las personas migrantes es una vergüenza, que las leyes migratorias matan y maltratan a quienes vienen huyendo del horror de las guerras, el hambre, persecuciones, cambio climático, etc. Continuamente nos alerta de que, si no cambiamos de rumbo, vamos hacia un ecocidio que puede ser un suicidio colectivo. No para de hacer propuestas para caminar hacia otro mundo, otra Iglesia, otra sociedad sustentadora y cuidadora de la vida.

Por eso mismo ha despertado también las iras y persecuciones de quienes, dentro y fuera de la Iglesia, ven amenazados sus privilegios y formas indecentes e inmorales de comportarse.¿Qué espero de cara al futuro?

Difícil de predecir. Quiero apostar por que no triunfe el desencanto y vuelva a resurgir una indignación pacífica y constructiva, que sepa defender los derechos básicos frente a la ola privatizadora, una indignación con fuerza y al tiempo con paciencia histórica, ya que los cambios profundos son lentos. Que aprendamos que, ante desgracias colectivas, sólo nos salvan los servicios públicos bien cimentados, que despertemos al momento de emergencia global en el que estamos sumergidos como humanidad y todo ello, nos sirva para dar un salto en el nivel de consciencia colectiva que nos haga descubrir, como dice el Papa Francisco, que o nos salvamos juntos o perecemos juntos o, como expresan los nativos bolivianos, “ o nos unimos o nos hundimos”.

Espero que las semillas de justicia, solidaridad, valores éticos, cuidado de la vida… sembradas por tantas personas, grupos, colectivos, movimientos, ONG, comunidades, partidos… den fruto, aunque no lo veamos en esta generación. Este es el mejor legado del 15M. ¡Que nada ni nadie nos arrebate una esperanza comprometida!

Fratelli Tutti ( III)

III. SER PERSONA SAMARITANA ES HACER VERDAD UNA ESPIRITUALIDAD POLÍTICA.
Esta lectura socio-política y personal de la parábola supone un cambio importante en el modo de entender y vivir la espiritualidad. Reclama saber vivir una espiritualidad política concreta, historizada, aterrizada y esperanzada.
Ser una persona samaritana es practicar un amor político que busca generar una nueva sociedad cuyo eje estructurador sea el Bien Común y globalizar la solidaridad.
El amor político para ser verdad necesita ser efectivo, real y concreto, encarnándose en nuestras personas y comunidades para poder transformar nuestras estructuras, sociedades, culturas, religiones…
A) En el ámbito estructural vivir una espiritualidad polìtica en este mundo nuestro saqueado y expoliado supone:
• trabajar por construir estructuras políticas y económicas que garanticen la dignidad y los derechos de todas las personas y el cuidado de toda la vida en el planeta
• exigir a los gobiernos la creación de estructuras, leyes y políticas concretas que ponga el cuidado de las personas, empezando por las más frágiles y amenazadas, y del planeta tierra, en el centro de las decisiones (187) “cuidar la fragilidad quiere decir fuerza y ternura, lucha y fecundidad” (187)
• vivir personalmente y apoyar colectivamente todas las decisiones y leyes que favorezcan hacer verdad el principio del uso común de los bienes,que como nos recuerda el Papa “es el primer principio de todo ordenamiento ético y social”(n120); creernos personal y comunitariamente y hacer verdad que la propiedad privada no es un absoluto y tiene una hipoteca social,
• defender y exigir una política de derechos, para todas las personas y pueblos, derechos sin fronteras para que esto sea verdad es imprescindible una ética de las relaciones internacionales
• protestar y contestar todas las políticas anti-inmigraciones que niegan los derechos de acogida y trabajar por todos los medios para exigir un ordenamiento mundial jurídico, político y económico que se oriente a la cooperación para el desarrollo en los países de origen y con relación a los migrantes que llegan a nuestros pueblos es necesario: acoger, proteger, promover e integrarlos”. “Solo una cultura social y política que incorpore la acogida gratuita podrá tener futuro. (141)
• no apoyar con el voto, ni con el silencio un sistema como el actual que está contra la vida y que pone el dinero por encima de las personas, por tanto eso a su vez supone apoyar con nuestro voto y control aquellas políticas cuyas tareas fundamentales vayan en la dirección de ayudar a crear instituciones más sanas y eficaces, que protejan el bien común; que cambien leyes injustas, que favorezcan una justicia fiscal, que generen estructuras solidarias para todos, que protejan los bienes y necesidades esenciales para todas las personas.
B) En el ámbito social vivir una espiritualidad política samaritana supone:
• apoyar y exigir políticas sociales que estén de hecho al servicio del bien común empezando por los últimos
• crecer en consciencia crítica y en formación política para saber distinguir las noticias falsas de las verdaderas, para no dejarnos engañar; ser capaces de distinguir los populismos que utilizan al pueblo de quienes llaman populistas a los que defienden el bien común y la protección de los colectivos más desfavorecidos
• trabajar nuestras personas y comunidades para convertirlas en espacios de construcción social de una “artesanía de la paz” hecha de verdad, justicia y reparación (228-232) como compromiso comunitario
• aprender a transitar personal y socialmente el camino del perdón, un perdón que no es olvidar, ni permitir que quienes ofenden sigan haciendo daño, que no implica renunciar a la justicia, pero sí a la venganza y a alimentar el odio. Un perdón entendido como un acto de libertad que rompe los lazos con el agresor y se regala a uno mismo y a todo su entorno paz (n. 236, 241,243, 250-254)
• generar una cultura del cuidado(181) y del encuentro (191)
• ayudar a construir comunidades en los distintos niveles de la vida social (182)
• “avanzar hacia una civilización del amor a la que todos podamos sentirnos convocados” (183)
• organizarnos la ciudadana, sabiendo buscar la cooperación y unión de todos los grupos, colectivos y personas excluidas para luchar contra las injustas diferencias y exclusiones por cualquier razón, haciéndolas protagonistas de sus reivindicaciones, es decir que se haga una política no tanto para los excluidos cuanto con los excluidos.
C) En el ámbito cultural.
Hacer verdad una espiritualidad política samaritana supone:
• promover una educación transformadora que no sólo se centre en la educación formal sino en una educación permanente que nos re-eduque todas las personas para poder pasar de una antropología individualista y egocéntrica a una antropología de nuestra verdadera identidad que es relacional, que no es perder nuestra identidad personal sino vivirnos en la red-de-relaciones que somos (167)
• favorecer que esa educación sea integral: para todas personas y que abarque nuestro ser entero, subrayando el desarrollo de nuestra inteligencia espiritual
• colaborar en el cultivo de las diversas espiritualidades y confesiones religiosas confluyendo en una cooperación conjunta para dar a luz un mundo más justo y más participativo.
• hacer del diálogo social el camino privilegiado para construir una nueva cultura centrada en la búsqueda del Bien Común.
• buscar caminos de reencuentro y reconciliación que cicatricen heridas y construyen paz social desde las claves de verdad, justicia y reparación
• favorecer que cada vez más personas vivamos con proyecto y con sentido
• ayudar a descubrir que no basta la razón para transformar nuestras sociedades sino que necesitamos saber vivir uniendo la cabeza y el corazón (la razón cordial) en el momento presente, para poder pensar con lucidez y sentir la com-pasión como motores que alienten nuestro estilo de vida
En el ámbito personal
Ser persona samaritana, cultivando una espiritualidad política supone:
• abrirnos a recibir el don de experimentar lo que realmente somos: relación, comunión, interrelación, pasar del yo soy a sentir que Somos unidad con toda la humanidad, con toda la realidad, con el Misterio, que los creyentes llamamos Dios
• dejar que esa experiencia transforme nuestra mirada, nuestro corazón, nuestras entrañas y por tanto nuestra manera de estar en la realidad, el sentido y la orientación de nuestras vidas
• transformar nuestra consciencia de la vulnerabilidad y fragilidad humana y biótica en un camino para hacer del cuidado el modo privilegiado de estar en la realidad
• aprender a hacer de nuestra mirada un lugar que cree “proximidad”
• dejar que esa “proximidad” se haga conmoción de las entrañas para no pasar de largo ante tantas personas, colectivos, naciones…tiradas hoy al borde del camino de la vida
• transformar esa conmoción de las entrañas en un movimiento de toda nuestra persona en la dirección, no sólo de la sanación de tantas heridas, sino en el empeño por erradicar las causas de las misma
• cooperar con otras personas, organizaciones, colectivos etc buscando transformar nuestras estructuras, culturas, proyectos…en la dirección de hacer verdad la utopía de saber vivir una fraternidad abierta a todo el mundo.
D)En el ámbito religioso (n.272-284)
Las religiones tienen también un lugar muy importante en hacer verdad este amor político samaritano:
• colaborando en la construcción de una fraternidad universal, desde la experiencia de una fe en Dios que nos desvela que somos hijas e hijos, hermanos y hermanas, y esa verdad tiene que hacerse historia concreta
• aportando una mística potente que urja a cambios personales de nuestros corazones, hábitos y estilos de vida capaces de transformar nuestras comunidades y sociedades en lugares de trabajo por la paz y la justicia. (166)
• aportando una experiencia real de diálogo interreligioso, de escucha, valoración mutuo y búsqueda colectiva de todo lo que les une
• siendo fuente de esperanza, ayudando a reconocer todas las semillas de bien que Dios sigue derramando en la humanidad, una esperanza profundamente arraigada en lo profundo del ser humano (n54-55)
El Papa termina la encíclica con una emotiva oración, pero antes recupera un bello texto firmado por él y por el Gran Imán Ahmad Al-Tayyeb donde juntos hacen un llamamiento para que todas las religiones sean lugares que alienten, estimulen e inculquen a las personas y comunidades, la pasión por pasar por la vida como samaritanas viviendo un amor político. (285)
“Caminemos pues en esperanza” (55) de que la fraternidad universal es no sólo posible sino necesaria.
Que así sea y seamos capaces de hacerla verdad.
[1] Es casi la única referencia a la situación de las mujeres, obviando que no es sólo marginación sino violencia sistemática, violación, abusos (muchos dentro de la misma iglesia) feminicidio

Fratelli Tutti ( II )

II- LA PARÁBOLA DEL BUEN SAMARITANO COMO ICONO ILUMINADOR.

Me ha llamado la atención la lectura socio-política que el Papa Francisco hace de esta parábola proponiéndola como icono iluminador tanto para denunciar con valentía qué le pasa a nuestro mundo y desenmascarar las causas de nuestra situación como icono que ilumina los caminos que podrían sanar y reconstruir este mundo nuestro que nos duele (n.67)
Francisco ve en ella un paradigma para el estado del mundo y, al mismo tiempo, para la conversión hacia la fraternidad y la amistad social más allá de las fronteras de religión, lengua, clase y nación:
«La inclusión o la exclusión de la persona que sufre al costado del camino define todos los proyectos económicos, políticos, sociales y religiosos» (n. 69)
2.1 La parábola en sí misma: el texto en el contexto.
Esta parábola de Lucas, hay que situarla en su contexto: Un maestro de la ley le pregunta a Jesús sobre qué es lo fundamental para entrar en el Reino y Jesús le va responder con esta escandalosa parábola. Escandalosa para su tiempo y para el nuestro.
En ella aparecen cuatro tipologías que responde a distintas maneras de situarnos ante la realidad: “los ladrones” que saquean y apalean al caminante y lo dejan abandonado, “el hombre herido”, “los que dan un rodeo y pasan de largo”, (el sacerdote y levita) y el que “se deja conmover las entrañas” y no solo lo cura sino que carga con él para pedir al dueño de un albergue que lo atienda, y él correrá con los gastos.
A la pregunta del maestro de la ley de ¿quién es mi prójimo? Jesús le contesta con claridad: prójimo es todo aquel que necesita de nosotros (Lc 10, 25-35). Y aunque no se lo pregunta el maestro de la ley también la parábola dice que hay una manera de mirar, sentir y actuar que genera “proximidad” y otra que pasa de largo y genera indiferencia.
La lectura que hace el Papa Francisco no es individualista, no apela solo a cada persona sino que, en coherencia con todo el enfoque de la encíclica, hace una llamada a vivir una espiritualidad política.
Esta parábola tan conocida está en Fratelli Tutti actualizada e historizada: lo que aquí se narra no es algo que pasó, no es un mito, es algo que sigue pasando aquí y ahora.
2.2 Un paradigma del estado del mundo
A) El hombre herido tirado en el camino saqueado y apaleado es una buena imagen del mundo en el que vivimos y la situación de nuestra madre tierra.
Hoy, no son sólo personas y colectivos, sino continentes enteros saqueados y tirados en la cuneta de la historia.
Son las víctimas:
• de este sistema neoliberal que en la Evangelii Gaudium y la Laudato Si el Papa denomina “asesino y ecocida”,(EG 53; LS 48) y aquí lo reafirma: “un modelo económico basado en las ganancias, que no duda en explotar, descartar e incluso matar al hombre” (n.22 ) que provoca millones de personas muertas y “descartadas” y un escandaloso abismo entre países, continentes, grupos de poder… ricos y pobres( n.20,22) y que a su vez es causante de una violencia estructural que oprime y que se manifiesta en una desigualdad insoportable (n.22)
• de la especulación financiera de la especulación financiera que pone las ganancias económicas por encima de la vida sometiendo a los países a sus dictámenes (n. 172,177, 189)
• de la globalización despiadada que nos hizo más cercanos pero no más humanos, que ha creado socios no hermanos. (n12)
• de un “libre” mercado que niega la igualdad y provoca más desigualdad (168) al defender la propiedad privada por encima del bien común
• de la violencia estructural y mediática que busca destruir al otro distinto, mediante la descalificación y las calumnias, la nombre como “agresividad sin pudor” (n. 44-46) “Hoy en muchos países se utiliza el mecanismo político de exasperar, exacerbar y polarizar.” (15)
• de las guerras, que son “una negación de todos los derechos y una dramática agresión al ambiente” (n 257) un fracaso social y político “no hay guerras justas”; guerras en muchos casos por acaparar recursos, pero disfrazadas de defensa de valores, (258) el papa ha hablado muchas veces de que estamos ante la “tercera guerra mundial por etapas”
• de la pena de muerte como una realidad inadmisible hoy (263)
• de “los populismos insanos”(159) “e irresponsables” (161) que engañan y manipulan al pueblo y al tiempo y también hay víctimas de visiones liberales individualistas que acusan de “populistas” a quienes defienden los derechos de los más débiles(n163)
• de la vulneración de los DDHH (22-24) que provocan múltiples injusticias a millones de personas en nuestro mundo, entre ellas las mujeres que “son doblemente pobres, sufren situaciones de exclusión, maltrato, violencia, porque frecuentemente se encuentran con menores posibilidades de defender sus derechos” (n.23)[1] .
• de la violación sistemática de los Derechos Humanos por parte de los propios Estados que llegan, incluso, a realizar, de modo sistemático, «ejecuciones extrajudiciales o extralegales, que son homicidios deliberados cometidos por algunos Estados o por sus agentes, que a menudo se hacen pasar como enfrentamientos con delincuentes o son presentados como consecuencias no deseadas del uso razonable, necesario y proporcional de la fuerza para hacer aplicar la ley» (n 267).
• de las múltiples formas de esclavitud hoy como son la explotación sexual, y laboral, trata de personas, “redes y mafias criminales” que engañan , someten a mujeres y niñas, la venta de órganos.(n.22, 189)
• de políticas migratorias que no respetan la dignidad de las personas en la fronteras, víctimas de mafias no perseguidas; de muros defensivos “asesinos”, de una “criminalización” de los inmigrantes, del crecimiento de una xenofobia que se extiende cada vez más (37-41)
• del silencio cómplice e inaceptable, tanto mediático como internacional y personal ante tantas y tan graves injusticias, violaciones de derechos, atropellos…(n.29)
• de una siembra interesada de desesperanza, desconfianza y desmotivación y miedo disfrazada de valores (n.15)
Son todas las víctimas provocadas, de un modo directo o indirecto por acción u omisión, por los personajes simbólicos de la parábola:
“los saqueadores” y “los que pasan de largo”.
Muchas veces el clamor de quienes están tirados al borde de la vida a veces ni siquiera nos llega, ya no tienen fuerzas ni para gritar, ni protestar
B) Los asaltantes
El Papa dice en la encíclica: “los conocemos” (72) parecería que no los nombra pero no es así, a lo largo de toda la encíclica los va poniendo muy claramente de manifiesto al desvelar dónde están las causas de tantas víctimas tiradas en el camino.
Los asaltantes de hoy.
• quienes sostenemos de múltiples maneras este sistema que está contra la vida (n.22) que provoca muertes, violencia, descarte de personas y alimentos, explotaciones varias, tráfico de personas y órganos
• los que además alimentamos una cultura que sostiene este sistema, que sitúa el dinero por encima de las personas y de la tierra y dificulta la toma de conciencia de la gravedad de la situación en la que estamos
• quienes sostenemos, con nuestras compras y colaboraciones, a empresas nacionales y multinacionales que destruyen las economías nacionales y la naturaleza (n. 24, 28)
• quienes nos adormecen y distraen y manipulan mediáticamente para no tomar conciencia de nuestras acciones inmorales (LS 56) intentando no ver (los problemas), luchando para no reconocerlos, postergando las decisiones importantes, actuando como si nada ocurriera” (LS 59)
• los que cooperamos construyendo una cultura de “muros”, muros excluyentes no solo en la tierra sino en los corazones, para evitar el encuentro con otras culturas y otras personas” sin darnos cuenta de que “cualquiera que levanta un muro, termina siendo un esclavo dentro de los muros que ha construido sin horizontes. Porque le falta esa alteridad” (27)
• quienes fomentamos de muchas maneras violencia, enfrentamientos, venganza, odio; es decir quienes no fomentamos una cultura del dialogo ni del perdón
• quienes con nuestras conductas vivimos una antropología individualista, consumista e indiferente “ (n,12,20) que destruye la consciencia del “nosotros” (222) y debilita los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad y el sueño de construir juntos la justicia y la paz parece una utopía de otras épocas. Con lucidez dice: el “sálvese quien pueda” se traducirá rápidamente en el “todos contra todos”, y eso será peor que una pandemia (n.36). Todos estamos en la misma barca. Por eso, o nos salvamos todos juntos o no se salva nadie. (n.32)
• quienes no hacemos verdad en nuestras vidas que todas nuestras propiedades y bienes tienen una función social (n118-120)
• quienes nos dejamos dominar por miedos personales y colectivos que nos llevan a callar tantos y tan graves atentados contra la dignidad humana y contra la vida
• quienes vamos perdiendo valores éticos, sentido comunitario, compromiso por la justicia
C) Quienes dan/damos un rodeo y pasan/mos de largo
La parábola es escandalosa si se lee en su contexto. A la pregunta lanzada por Jesús sobre lo que dice la ley, el maestro la conoce muy bien y la repite de memoria, está claro que el amor a Dios, al prójimo como a uno mismo es lo esencial para entrar en el Reino de Dios.
Jesús pone como ejemplo de la negación de ese principio precisamente a los representantes oficiales “del amor a Dios”: sacerdotes y levitas (la tribu de Leví había renunciado a poseer tierras porque su única tierra era Dios).
Escandaloso también para nosotros que pertenecemos a continentes que se definen herederos y defensores de los grandes “valores cristianos” pero nuestro modo de proceder deja mucho que desear y es muy poco evangélico.
El Papa deja muy claro en qué consiste pasar de largo:
• “esa peligrosa indiferencia de no detenerse…”reflejo de esa distancia cercenadora que se pone frente a la realidad” (73)
• “una indiferencia cómoda, fría y globalizada, hija de una profunda desilusión que se esconde detrás del engaño de una ilusión: creer que podemos ser todopoderosos y olvidar que estamos todos en la misma barca” (30)
• una búsqueda “de nuestros intereses particulares, familiares, corporativos, institucionales, eclesiales…que debilita la dimensión comunitaria de la existencia “ (12) cerrando los ojos a los desastres de este sistema, del espolio de las multinacionales,
• insimismarnos, desentendernos, pasar de largo, mirar hacia otro lado para no verlos (n.73)
• vivir con una conciencia anestesiada (275)
• soñar que la ciencia y la tecnología lo arreglará, o como todo está tan mal no hay remedio y que cada cual se las arregle, (75)
• vivir en la continua descalificación, generando sospechas sobre todo y todos nutriendo así el desencanto y la desesperanza (75)
• es también practicar “un estilo elegante de mirar para otro lado muy recurrentemente: bajo el ropaje de lo políticamente correcto o las modas ideológicas, se mira al que sufre sin tocarlo, se lo televisa en directo, incluso se adopta un discurso en apariencia tolerante y repleto de eufemismos”. (75 )
«Aliados secretos» de los salteadores
El Papa Francisco lo dice con toda claridad: quienes pasan de largo son /somos “aliados secretos de los salteadores”(75).
En esta encíclica hay una llamada muy potente a la lucidez. El Papa Francisco nos dice que todas las personas podemos reconocernos en todos los personajes, por eso sería importante caer en la cuenta de cómo por acción y/o omisión colaboramos en el apaleamiento y saqueo de tantos millones de personas tiradas al borde de los caminos de nuestro mundo y de nuestros diversos modos pasar de largo tantas veces.
No se trata de culpabilizarnos ni paralizarnos, sino de despertar, darnos cuenta, sentir el dolor por nuestras colaboraciones, es el primer paso para poder cambiar y querer pasar por la vida como buenas samaritanas.
“En efecto, nuestras múltiples máscaras, nuestras etiquetas y nuestros disfraces se caen: es la hora de la verdad. ¿Nos inclinaremos para tocar y curar las heridas de los otros? ¿Nos inclinaremos para cargarnos al hombro unos a otros? “ (n. 70)
2.3 La parábola como paradigma de cambio que necesitamos: El buen samaritano icono de una espiritualidad política.
El buen samaritano nos muestra claramente el camino que necesitamos hacer para caminar hacia un mundo donde la fraternidad y la amistad se hagan verdad más allá de las fronteras de religión, lengua, clase y nación.
En esta figura, en la parábola, hay de nuevo una provocación y una clara denuncia de Jesús. El samaritano pertenece a un pueblo que en tiempo de Jesús era tenido como hereje, pagano, cismático e indeseable. Justamente ese personaje es el se hace “prójimo”, representa a todas las personas de buena voluntad, que desde cualquier religión o sin ella, ayudan al necesitado e implican a otras personas en esa misma tarea. Son los que van más allá de su cultura y nación, se abren a toda la humanidad, al extranjero, el necesitado, al pobre y marginado.
Ser persona samaritana es el icono de un amor político capaz de ”reconstruir este mundo que nos duele, ante tanto dolor ante tanta herida la única salida es ser como el samaritano”(n.67)
El amor político como despliegue de una dimensión fundamental de nuestras personas. El Papa hace suya la afirmación de Aristóteles de que los humanos somos seres políticos. Por tanto, tenemos la obligación de cuidar, gestionar, vigilar, transformar la “polis” (hoy “la polis” es el mundo entero) hacia la consecución del Bien Común para la humanidad presente y futura y de la tierra que tenemos que entregar a la generación siguiente. Es una obligación personal y comunitaria.
Hacer verdad un amor político supone la imprescindible vinculación espiritualidad y política.
La espiritualidad nos ayuda a descubrir nuestra verdadera identidad relacional, nos revela que no solo soy sino que Somos: un somos humano, biótico, Trascendente. Esa identidad nos emplaza a cuidar, alentar y proteger la vida frente a todos los múltiples mecanismos de muerte.
La política al desvelarnos que somos seres políticos nos compromete con el cuidado y la gestión de la “polis”, cuidando y defendiendo las vidas y comunidades más vulnerables.
Es cierto que “la política” está hoy muy desprestigiada, por un lado por quienes la prostituyen utilizándola para sus intereses particulares y como lugar de enriquecimiento y de poder. Pero también el Papa alerta de quienes intencionadamente buscan degradarla con estrategias muy bien organizadas, a nivel nacional y global, buscando sustituirla por la economía, la ideología, la imposición autoritaria.
Se necesita una política no sometida al poder financiero. Pensada con una visión amplia, con planteamientos integrales, dialogante, capaz de coordinarse con todas las fuerzas del cambio para poder superar presiones e inercias.(n.177)

Políticos católicos, unidos en torno a Fratelli Tutti
Se pregunta ¿puede funcionar el mundo sin política? ¿Puede haber un camino eficaz hacia la fraternidad universal y la paz social sin una buena política? (n. 176)
En la encíclica no solo explica qué entiende él por una “buena política” sino que hace una reivindicación potente de la “política profesional”: “la política es una altísima vocación, una de las formas más preciosas de caridad porque busca el Bien Común” presente y futuro (n.180) La considera un ejercicio supremo de la caridad porque es un ejercicio que garantiza el derecho y la justicia.
“No es una opción posible vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede <>. Esto nos debe indignar, hasta hacernos bajar de nuestra serenidad para alterarnos ante el sufrimiento humano. Esto es dignidad”(n.68)
Es importante discernir cuando nos alteramos a causa de nuestros egos personales, familiares, comunitarios, institucionales de cuando nos indignan las injusticias, la violación de los derechos, las insoportables desigualdades. Vivir una espiritualidad política no es no es cultivar la ataraxia, ni una espiritualidad estoica sino apasionada. Quiero resaltar este punto porque hoy en algunos ámbitos está muy de moda una espiritualidad que hace del “no perder la paz, no perder la serenidad” un objetivo en la vida.
Vivir una espiritualidad política, tal como el Papa Francisco alienta a lo largo de toda la encíclica, no es solo curar a los heridos de hoy, sino que supone trabajar por un cambio global de sociedad luchando contra las causas estructurales de la pobreza, el descarte de personas y alimentos, la desigualdad, la falta de trabajo, techo y tierra, dar prioridad a la vida de todos por encima del dinero y de la apropiación de bienes de algunos.
Porque “la inclusión o la exclusión de la persona que sufre al costado del camino define todos los proyectos económicos, políticos, sociales y religiosos” (69)
Con toda claridad se nos dice en la encíclica que no bastan las ayudas particulares y de colectivos, no basta una mística de la fraternidad ni siquiera poner los recursos de un país al servicio de quienes más lo necesitan y de las naciones más saqueadas y abandonadas, sino que se requiere una organización mundial eficaz. El problema es mundial y requiere una implicación también mundial o global sin abandonar el cuidado y compromiso de lo local.
Este esfuerzo por armonizar lo global y lo local no es uniformidad sino comunión universal por la consciencia de que somos una única familia humana y biótica. (n.142-145) Es decir, creciendo en consciencia de que somos inter-dependientes y eco-dependientes
Ser persona samaritana, cultivar una espiritualidad política es cooperar en construir una cultura de la paz. La paz no solo entendida como ausencia de guerras, sino como compromiso incansable de reconocer, garantizar y reconstruir la dignidad de todas las personas especialmente las más heridas y vulnerables. El Papa deja muy claro que sin justicia y sin desarrollo humano integral es imposible la paz. (ns 228-235)
Este modo de ser persona samaritana, igual que acontece en la parábola, supone dar espacio a la ternura: “Un amor que se hace cercano y concreto, un movimiento que procede del corazón, llega a los ojos, a los oídos, a las manos” ( n.196) Es un amor hecho de pequeños gestos, que se hace cuidado mutuo y cuidado universal (n. 281) y el Papa pide saber cuidar de un modo especial a quienes optan por la política profesional porque ellas necesitan también nuestro amor y nuestra ternura.(n.193)
Con una gran empatía pone de relieve que los políticos, los colectivos, los movimientos sociales, las personas no siempre tienen/tenemos éxito en la consecución de las propuestas, porque los grandes objetivos se van consiguiendo parcial y lentamente, porque todo esfuerzo y trabajo por el Bien Común, realizados con amor, no se pierde. “Todo el esfuerzo, cansancio generoso, dolorosa paciencia, todo eso da vueltas por el mundo como una fuerza viva” (195).
Una espiritualidad política que sabe unir al amor la esperanza, la confianza en las reservas de bien que hay en la humanidad a pesar de todo, saber confiar en el poder del amor a largo plazo, sembrar sabiendo que seguramente los frutos los recogerán otros.
El papa Francisco en relación a las tareas y compromisos que nacen de un compromiso en favor del bien común lanza unas preguntas importantes, no tanto en relación a los logros, a las metas conseguidas sino a algo mucho más profundo e importante:
¿Cuánto amor puse, en qué hice avanzar al pueblo, qué conquistas y avances dejé en la sociedad, qué redes y lazos construí, que fuerzas positivas desaté, cuánta paz social sembré, qué provoqué en el lugar que se me encomendó?
“Si extendemos la mirada a la totalidad de nuestra historia y a lo ancho y largo del mundo, todos somos o hemos sido como estos personajes: todos tenemos algo de herido, algo de salteador, algo de los que pasan de largo y algo del buen samaritano.” (69)
Es bueno también saborear y alegrarnos de lo que como personas, comunidades, grupos, partidos, instituciones… tenemos de samaritanas.

 

Fratelli Tutti ( I )

‘Fratelli Tutti’: una llamada a vivir una espiritualidad política

«Es una encíclica que alienta la esperanza. La esperanza como motor interior que moviliza hacia nuevos sueños, nuevas perspectivas, nuevas reacciones»
«Hecho en falta una denuncia más contundente de la situación de las mujeres: violencia, maltrato, abusos, violaciones, feminicidios. Solo se nos nombra en el número 23. No hay ninguna presencia de la teología feminista, ni de mujeres inspiradoras»
«Hoy, las víctimas no son sólo personas y colectivos, sino continentes enteros saqueados y tirados en la cuneta de la historia»
«Vivir una espiritualidad política, tal como el Papa Francisco alienta a lo largo de toda la encíclica, no es solo curar a los heridos de hoy, sino que supone trabajar por un cambio global de sociedad luchando contra las causas estructurales de la pobreza, el descarte de personas y alimentos, la desigualdad, la falta de trabajo, techo y tierra, dar prioridad a la vida de todos por encima del dinero y de la apropiación de bienes de algunos»
04.01.2021 Emma Martínez
Comienzo haciendo mío este deseo del Papa Francisco:
“…Ojalá que al final ya no estén los “otros”, sino sólo un “nosotros”… Ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces, más allá de las fronteras que hemos creado” (n.35)
Desde el primer número el Papa deja claro la inspiración de la encíclica «Fratellitutti»[1], que es San Francisco de Asís, y desde él quiere dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio (…).
Saborear es una experiencia corporal y espiritual al mismo tiempo, nos habla de algo sentido y gustado y al tiempo sabor hace alusión a “sápere”,sabiduría.
Esta es la primera pregunta que me gustaría que nos hagamos: ¿Con qué sabiduría saboreamos la vida? ¿Nuestra vida a qué sabe? ¿A qué nos sabe a cada una de nosotras y qué les sabe a quienes se relacionan con nosotras?
El Papa declara feliz a quien ame al otro «tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él». Con estas pocas y sencillas palabras expresó lo esencial de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, psíquica, religiosa, ideológica… más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite. Esta es la fraternidad universal a la que el Papa nos llama en este encíclica.
No nos vendrá mal preguntarnos cómo andamos en esta capacidad de reconocer, valorar, amar…más allá de nuestras referencias, afectos, preferencias ideológicas, clase social, raza…
1- SUBRAYADOS GENERALES:
Una encíclica que es de alguna manera compendio del pensamiento del Papa Francisco. Con el precedente de Laudato si’ (2015), encíclica que marca claramente un punto de inflexión en el pensamiento social cristiano, incorporando el grito de la tierra -justicia ambiental- a la altura de y en relación con el grito de los pobres -justicia social-, llega ahora FratelliTutti (2020), un nuevo documento con un definido carácter social y político. No deja de ser una culminación de lo que desde Evangelii Gaudium (2013) -el programa de gobierno de Francisco- se nos ha ido repitiendo: vivimos en un sistema económico y un modelo social que está enfermo y que genera muerte y exclusión. Los cristianos tenemos el deber de transformarlo
La actual encíclica, FratelliTutti, es la respuesta a las dos derivadas más peligrosas del modelo sociopolítico de inicios del siglo XXI: el neoliberalismo y un populismo insano y manipulador .
• Es una encíclica que, como la Laudato Sí, está ofrecida a toda la humanidad, no solo a la comunidad cristiana.El papa claramente reconoce también la inspiración de «otros hermanos no católicos: Martin Luther King, Desmond Tutu, Mahatma Ghandi y especialmente, Carlos de Foucauld», quien rogaba a Dios ser «el hermano de todos» Lástima que no le haya inspirado ninguna mujer.
• Una encíclica en conexión con los documentos centrales de su pontificado: la Laudato sí, resalta la dimensión ecológica, en la Evangelii Gaudium hace un análisis muy lúcido y valiente de la problemática estructural de nuestro mundo y llama a una nueva espiritualidad, a una espiritualidad política, subrayándola como novedad, nombrándola como “Amor Político”
• Busca cómo humanizar nuestro mundo y cuidar la vida en nuestro planeta.
• La antropología subyacente a toda la encíclica es la del ser humano como ser-social-relacional-político-espiritual. Una antropología situada en la historia. Somos una única familia común con toda la humanidad, por eso habla de un amor universal. Esa mirada supone que sólo nos realizamos si salimos de nosotras mismas hacia el encuentro.
• Proclama con toda claridad un “sueño” que quiere contagiar a toda la humanidad, como una esperanza comprometida: que seamos capaces de descubrir y hacer verdad la fraternidad universal. Tenemos la misma carne, una común pertenencia, habitamos la misma casa común, tenemos la misma dignidad como seres humanos y para los cristianos, hay otra gran razón, somos hijas e hijos del Dios que Jesús llamó “Abba”
• Es una encíclica que alienta la esperanza. La esperanza como motor interior que moviliza hacia nuevos sueños, nuevas perspectivas, nuevas reacciones (n.128)
• Destaca la lucidez y la valentía profética, denuncia con toda contundencia el neoliberalismo imperante, que provoca un descarte mundial, los populismos manipuladores, los nacionalismos cerrados que provocan xenofobia, los fanatismos…
• La realidad terrible de las migraciones atraviesa toda la encíclica, denuncia el atropello de la dignidad humana en las fronteras y llama a construir una cultura de la unidad en la pluralidad, de la integración donde lo global y local se fecunden mutuamente.
• El método que utiliza el papa en esta encíclica es el que utiliza la Teología de la Liberación: ver, juzgar, actuar.
• Hecho en falta una denuncia más contundente de la situación de las mujeres: violencia, maltrato, abusos, violaciones, feminicidios. Solo se nos nombra en el número 23. No hay ninguna presencia de la teología feminista, ni de mujeres inspiradoras. También me sorprende la falta de autocrítica eclesial, las denuncias sociales no tienen su correspondencia en el seno de la Iglesia católica: la falta de fraternidad, los abusos de poder, la pederastia, los escándalos económicos

Espiritualidad y política (I)


Por Emma Martínez Ocaña

1- Clarificación conceptual: espiritualidad, política.

2- Vivimos un mundo en “emergencia”:
2.1 Emergencia como peligro y amenaza: un tiempo de “noche”, “tormenta”, “levantar muros”.
2.2 Emergencia como esperanza. “Algo nuevo está naciendo ¿no lo veis?”(Is 43,18-19).
Amanece: una nueva cosmología alternativa; una nueva espiritualidad holística; un nuevo humanismo; una nueva ciudadanía, un nuevo protagonismo de las mujeres.

3- La importancia y las exigencias de una espiritualidad política.

4- Una espiritualidad política como camino para colaborar en “dar a luz” un mundo nuevo.
4.1 Una civilización de personas “enredadas” en construir una globalización de la solidaridad.
4.2 Una sociedad más justa, inclusiva y democrática. Hacer de la pluralidad un “arco iris”.
4.3 Un planeta respetado y sostenible.

5- Jesús de Nazaret: un hombre que vivió una auténtica espiritualidad política.


ESPIRITUALIDAD Y POLÍTICA.

1. CLARIFICACIÓN CONCEPTUAL.

Antes de nada creo conveniente clarificar los dos términos de los que partimos: espiritualidad y política.

Quizás por diversas razones nos encontramos con dos términos denostados, desgastados y manipulados por el mal uso que se ha hecho de ellos.

Durante mucho tiempo se ha querido separar la espiritualidad y la política, como dos realidades diametralmente opuestas y/o irreconciliables, y en este encuentro pretendemos, por el contrario, mostrar la profunda vinculación de ambas.

La espiritualidad y la política son dos aspectos fundamentales de la vida. Lo ha expresado recientemente Ken Wilber: «En el ámbito de lo interpersonal, en el reino de como tú y yo nos relacionamos con el otro como seres sociales no hay áreas más importantes.»[1]

Qué entiendo por espiritualidad. [2]

La palabra espiritualidad es un término polisémico. Pero sobre todo es un término que, como he dicho antes, ha llegado a nuestro momento histórico contaminado, desgastado y empobrecido.

Contaminado por el dualismo y patriarcalismo imperante en nuestra cultura occidental, desgastado y empobrecido al reducirlo a la religión y dentro de ella a la oración, sacramentos y celebraciones…Por todo ello es una palabra que provoca rechazo, alejamiento y desconfianza o remite a algo superfluo, pasado y caduco. [3]

Resulta imprescindible entonces re-codifícarla antes de vincularla al término política.

Espiritualidad en su acepción semántica procede de “espíritu”, palabra que ha llegado a nosotros después de un largo recorrido. Desde la tradición judeocristiana nos encontramos con el hebreo femenino, “la ruaj”, el aliento de vida, pasando por su traducción griega “lo pneuma” (convertida en una palabra neutra) hasta su traducción latina “spiritus” (masculina y patrirarcal), que es cómo ha llegado a nosotros.[4]

No obstante, algo importante hay en común en estas traducciones, y es la referencia al principio vital, al hálito de vida, a lo que está en el origen de todo lo que existe. El “espíritu” es lo que alienta la realidad. .

Pedro Casaldáliga escribe que «el espíritu de una persona es lo más hondo de su propio ser, sus motivaciones últimas, su ideal, su utopía, su pasión, la mística por la que vive y lucha y con la cual contagia a los demás”[5]. Su espiritualidad será la talla de su propia humanidad”. O en palabras de Jon Sobrino “Espiritualidad es el espíritu, el talante con el que se afronta lo real, la historia que vivimos en toda su complejidad”[6]. Según esto alguien podría decirnos “dime cómo te sitúas ante la realidad y te diré cuál es tu espiritualidad”.

Complementando esta definición Leonardo Boff en su libro La voz del arco iris nos dice: “En su acepción originaria espíritu (de donde deriva espiritualidad), aliento, es una cualidad de todo ser vivo que respira (ser humano, animal, planta). En este sentido “espiritualidad es la actitud que pone la vida en el centro, que defiende y promueva la vida contra todos los mecanismos de estancamiento y muerte”. [7]

Es decir el término espiritualidad alude:

• al espíritu, a la fuerza que alienta la realidad,

• al modo de situarnos ante ella sosteniendo, defendiendo la vida contra todo lo que atenta contra ella

• al descubrimiento de la verdad más profunda de la humanidad y de la Realidad: la experiencia de ser Relación, Comunión

Una sociedad o persona espiritual sería, por tanto, la que va descubriendo la verdad de su Ser, su verdadera identidad, vislumbrando el Fondo Ultimo de la realidad (la Unidad que somos) y trata de vivir coherentemente con esa verdad experimentada, poniendo la vida, toda vida, de un modo especial las vidas más amenazadas, en el centro para cuidarla, defenderla y protegerla.

Desde esta aproximación conceptual podremos hablar de qué espiritualidad es adecuada en cada momento de la historia, pero siempre remitida a lo Real para confrontarse con ello[8]. Es, pues, un concepto dinámico, no estático y de profunda actualidad.

Cómo definir la política: también hemos empobrecido y degradado la política, reduciéndola o bien a la militancia de partido o a la acción directa de gobernar. Se nos ha olvidado que como dice Aristóteles el ser humano es un “animal político”, y que por el mero hecho de ser persona ya estamos implicados en el compromiso con la “polis” con la ciudad. La política como gobierno y administración de las cuestiones públicas, como la gestión de lo “común” nos afecta a todos.

2. VIVIMOS UN MUNDO EN “EMERGENCIA”:

Una emergencia es siempre una situación especial por la que pasa un sistema, sea éste político, ecológico, comunitario…

Al hablar de un mundo en “emergencia” quiero destacar su sentido como peligro y como esperanza de lo nuevo que está emergiendo. [9]

La palabra “emergencia” (en la doble acepción en la que la uso) alude a cambio y transformación y a la vez a un tiempo en el que no se encuentran respuestas o recursos suficientes para abordar ese cambio. Los momentos de emergencia pueden ser una gran oportunidad para desterrar estructuras caducas y cribar lo que sigue siendo valioso y lo que no lo es, y también un gran momento de esperanza de lo nuevo que emerge.

Estamos ante una transformación de grandes dimensiones: Joan Subirats, un prestigioso catedrático de Ciencia Política lo expresa así: “vivimos una situación de transición o de interregno entre dos épocas, en la que se constatan discontinuidades significativas entre lo que hacíamos y vivíamos y lo que estamos haciendo y viviendo, si bien no se vislumbra todavía con claridad los escenarios de futuro.” [10] Algunas personas la comparan con lo que supuso el paso del Paleolítico al Neolítico para la historia de la humanidad. Los nombres para identificar este radical cambio se suceden: tiempo axial, cambio de eje, nueva conciencia holística, trans-histórica, tras-personal, trans-religiosa, post-moderna, post industrial… Muchos analistas nos dicen que el cambio es de tal categoría que no nos es posible comprenderlo porque estamos demasiado encima, nos falta perspectiva para vislumbrar lo que puede suponer para la evolución del planeta tierra y de nuestra especie. Un cambio de paradigma que nos obliga a revisar nuestra manera de vivir y de situarnos en la realidad. Estar viviendo un momento de crisis conlleva también una gran carga de incertidumbre y la búsqueda a veces compulsiva de seguridad.

Es ya una evidencia para la mayoría de los analistas que nuestra civilización moderna, capitalista, burguesa, occidental, mundializada, ha entrado en crisis.

Federico Mayor Zaragoza, (que ha sido director general de la Unesco), lo expresa con toda claridad:” «Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro», proclama la Carta de la Tierra en el inicio del preámbulo. Es tiempo de cambios apremiantes. Es tiempo de acción. La mayoría de los diagnósticos y análisis han sido ya realizados y están disponibles: ha llegado el momento de aplicarlos resueltamente, audazmente. «Como nunca antes en la historia, el destino común reclama a la humanidad buscar un nuevo comienzo», establece la Carta de la Tierra en su epílogo, y nos advierte de que esta nueva etapa de la historia «requerirá un cambio de mentalidad […], un nuevo sentido de interdependencia global y responsabilidad universal». [11]

El ex candidato al Premio Nobel de la Paz Ervin Laszlo. Lo expresa como un momento de “emergencia global: «Con ello queremos decir que el sistema, como es, ha dejado de ser sostenible y ha entrado en un estado tal de inestabilidad que, para no colapsarse, se ve obligado a cambiar.[…] La inestabilidad e insostenibilidad en que nuestra actividad ha colocado al ser humano y al mundo natural reflejan una emergencia global que debemos afrontar, si queremos evitar una catástrofe global, con una cooperación también global» [12] El problema grave es que las instituciones o organizaciones políticas no han sido creadas para resolver los problemas globales sino los territoriales de las naciones-estado y a eso se dedican

En el intento de aproximarme modestamente a una lectura de nuestro mundo “en emergencia” como peligro y/o negatividad voy a utilizar tres símbolos: noche, tormenta, muralla.

2.1 La emergencia como peligro:

Nos envuelve la noche de un tiempo que se acaba y no se ve aún lo nuevo que alumbra. La sensación que vivimos la expresó bien el pensador italiano Antonio Gramsci <>

La noche en medio de una crisis económica financiera donde el sistema neoliberal domina imponiéndose a los gobiernos, a la política, a la ciudadanía, a la ética. Una situación que algunos analistas nombran como “terrorismo financiero”, los mercados tienen a los gobiernos arrodillados a sus pies. Una crisis que provoca una mayor injusticia, marginación, pobreza, paro masivo, hambre de millones de seres humanos que a su vez desencadena migraciones masivas, tal como estamos viendo con horror en estos momentos.

La noche de los valores y la ética, la noche de la corrupción y la impunidad.

Noche de los intereses colectivos de la humanidad, de la exacerbación de la competitividad en detrimento de la cooperación. Se están viendo afectados los cimientos que sustentan la sociabilidad humana, la confianza, la verdad, la cooperación destruidos por la voracidad del capital.

La noche del planeta tierra donde en este imperio de la economía neoliberal dominante se sacrifica la rentabilidad presente a la preservación de los recursos naturales y la protección de la biodiversidad. Algunos científicos nos avisan de que podemos estar en un punto de no retorno. [13]

La noche de la inoperancia de los organismos de representación mundial como la ONU.

La noche de la liquidación del estado de bienestar que algunos países habíamos alcanzado, de la liquidación de los derechos humanos: laborales, educativos, sanitarios, de justicia…que creímos alcanzado de un modo irreversible

La noche en el reconocimiento de las libertades de los ciudadanos a la disidencia, la protesta, la manifestación…la represión, a veces brutal, de estas manifestaciones ciudadanas va tomando cada día más fuerza y carta de ciudadanía, en medio de un orquestado linchamiento de quienes se atreven a disentir y manifestarse.

La noche de las instituciones políticas, jurídicas, sindicales, religiosas.

Vivimos también una noche de sentido, de decepción de todas las instancias de poder, de depresión personal y social. Noche también de ausencia de Dios, de esperanza.

A esta noche global tendríamos que unir nuestras noches más cercanas: las que nos afectan familiarmente, laboralmente, en nuestro entorno cercano…las noches personales, las noches de nuestro no saber, no entender, no poder… ¡Tantas noches!

En esta mirada a un mundo en crisis entendida como peligro, nos situamos en la segunda imagen: la tormenta.

En este mundo nuestro “atormentado” hay mucho ruido en nuestro entorno: el ruido ensordecedor de los aviones de guerra, de las ametralladoras y los tanques; el ruido de tanta violencia, gritos, maltrato, tanto machismo prepotente que no tolera que las mujeres se vayan poniendo en pie, el ruido de tantas mentiras, verdades a medias, corrupción; el ruido de la intransigencia, intolerancia, fanatismo, condenas, excomuniones, maldiciones, amenazas, silenciamientos forzosos, el ruido de la amenaza de un terrorismo internacional (sin duda preocupante, pero sin tomar consciencia de las causas de ese terrorismo y de quienes lo alimentaron, alimentan y sostienen) que provoca una estrategia del miedo con la obsesión por la defensa y protección y termina convirtiéndose en un estado policiaco que termina buscando y persiguiendo a disidentes internos. Mientras se calla la gran tormenta del terrorismo financiero, que de hecho provoca muchos mas muertos.

En medio de la tempestad se levantan olas de dolor y sin sentido, de paro masivo, de desahucios sangrantes e injustos, de muertes prematuras que hacen naufragar pateras, barcos, cayucos… llenos de sueños.

El planeta tierra grita de un modo ensordecedor, aunque nos neguemos a oírlo.

El ruido de tanta información controlada y manipulada que trata de aturdirnos, desinformarnos, engañarnos… y no nos permite digerirla, cribarla, sopesarla. Incluso termina insensibilizándonos como mecanismo defensivo.

Además soplan otros vientos huracanados que nos amenazan llevándose por delante tantas seguridades que nos han sostenido, tantos transatlánticos en los que nos hemos subido, tantos salvavidas a los que nos hemos agarrado.

Las tempestades y tormentas nos asustan, tienen el peligro de convertir nuestras personas y comunidades en asustados buscadores de seguridades propias, de suspender toda búsqueda de náufragos del sistema, de huidizos caminantes hacia lugares de calma.

En medio de este ruido ¿Cómo escuchar la voz de los sin voz, de tantas personas náufragas del sistema?

Vivimos un tiempo de levantar murallas, cerrar fronteras.

Las situaciones de emergencia, de peligro provocan inseguridad que no siempre sabemos manejar bien y en este momento que estamos viviendo estamos intentando defendernos levantando murallas, reforzando fronteras, blindándonos. Es nuestra pobre y terrible manera de situarnos ante la inseguridad, es nuestro egoísmo que nos dificulta saber compartir y/o devolver lo robado a otros continentes que previamente hemos expliado.[14]

Levantamos muros de exclusión de todo lo distinto: sexo, razas, culturas, religiones, ideologías, modos diversos de vivir la sexualidad…Nuestra falta de seguridad no soporta lo distinto que vivimos como amenaza, nuestro egoísmo hace que vivamos con desconfianza todo lo que suene a compartir, repartir, decrecer…

Levantamos muros, vayas con los que pretendemos evitar que millones de personas hambrientas, asediadas por guerras (provocadas y/o alimentadas con armas que nosotros producimos) entren en nuestros países, las asediamos, encerramos y expulsamos sin reconocer que la Tierra es de todos y a todos pertenece, sin reconocer de hecho derechos humanos que proclamamos con nuestras palabras.

Los muros que levantamos tienen muchos nombres: intransigencia, fanatismo, dogmatismos, fundamentalismos, xenofobia, patriarcalismo, sexismo, racismo, pensamiento único, cerrazón mental, auge de movimientos ultras, exclusiones, condenas, excomuniones, y silenciamientos forzosos, leyes excluyentes y un largo etc.

Permanece la separación y las fronteras entre varones y mujeres, no hay equidad en sueldos, roles, funciones, tareas domésticas, atención y cuidados…

Se exagera la amenaza del terrorismo internacional, (mientras se silencia el terrorismo financiero que mata a millones de seres humanos de hambre), que provoca una estrategia del miedo con la consiguiente obsesión por la “defensa” y “protección” ¿de los ciudadanos o de los poderes fácticos?

Un gran muro de separación se ha provocado en los últimos años entre la economía y la política, despojando a ésta última de todo poder de decidir los destinos de sus países

Este muro de separación, desigualdad y desconfianza entre la población y las élites que detectan el poder se agudiza cada vez más y se nos presenta como infranqueable[15].

También este muro de separación alcanza a la regulación de la fiscalidad en la mayoría de los países, mientras se exigen el pago de impuestos a los trabajadores y trabajadoras se facilita la evasión fiscal en grandes paraísos bien conocidos, pero no perseguidos.

También los humanos hemos ido fraguando un muro de separación entre nosotros y la tierra. Reduciendo el planeta tierra, a un recurso más de consumo y explotación en vez de sentirnos y vivirnos formando parte de una misma unidad de origen y destino.

Otro muro escandaloso es el que levantamos los creyentes de una y otra religión. Separaciones que cada día tienen menos sentido y provocan recelos, condenas, privilegios de unas religiones con agravios comparativos con relación a otras. Todo ello fuente de alejamiento y aumento del ateísmo y/o indiferencia religiosa.

Una emergencia crítica que se manifiesta a través de las distintas crisis actuales que se nombra de muchas formas:
una crisis de humanidad, Porque subyace en ella un concepto empobrecido de ser humano que sólo considera una parte de él, su parte de ego,
una crisis de civilización que nos llevará a tener que repensar todos nuestros esquemas mentales (tenemos que salir de la burbuja economicista) cambiar nuestros modos de vivir y relacionarnos con toda la humanidad y el resto de la biosfera
crisis por la ruptura de la cosmología clásica, en la que se partía de una visión mecanicista, antropocéntrica, dualista y patriarcal del universo. Las cosas están ahí las unas al lado de las otras, sin conexión entre sí, regidas por leyes mecánicas. No poseen valor intrínseco, sólo valen en la medida en que se ordenan al uso humano.

Crisis que se pueden leer como expresión de una única crisis: la de los fundamentos.

[1] WILBER, K., “Espiritualidad y política para el siglo XXI”, (54-60), 54, En CERVANTES , C., (editor), (2011), Espiritualidad y política Kairós


[2] MARTINEZ OCAÑA, E., (2014) Espiritualidad para un mundo en emergencia, Madrid, Narcea, 17-22


[3] He desarrollado este tema con cierta amplitud en MARTINEZ OCAÑA, E., (2009), Cuerpo espiritual, Madrid, Ed. Narcea, pp. 19-65


[4] Cfr MARTINEZ LOZANO, E., (2012) Vida en Plenitud. Apuntes para una espiritualidad transreligiosa, Madrid, Ed. PPC, pp. 7-12; 25-35


[5] Casaldáliga, P. – Vigil, J.M. (1993), Espiritualidad de la liberación, San Salvador, UCA, p. 23; Igual acepción se encuentra en Galilea, S. (1985), El camino de la espiritualidad, Bogotá, Ed. Paulinas, p. 26


[6] Sobrino, J., (1990) «Espiritualidad y seguimiento de Jesús» en Mysterium Liberationis T II, Madrid, Trotta, p. 450


[7] BOFF, L. (2003) La voz del arco iris, Madrid, Ed. Trotta, p.123


[8] Sobrino, J., (1990) o.c. pp. 449-458


[9] He desarrollado ampliamente esta perspectiva en MARTINEZ OCAÑA, E.M., (2014) Espiritualidad para un mundo en emergencia, Madrid, Narcea.


[10] SUBIRATS, J., (2012), ¿Nuevos movimientos sociales para una Europa en crisis? Enlace: http//eurobask.org//ficheros FTP/LIBROS/UNIVERSITAS, pdf. Sobre lo impredecible de este tiempo en que vivimos recomiendo el excelente libro de FONTANA, J., (2013), El futuro es un país extraño. Barcelona, Ed. Pasado y Presente


[11] MAYOR ZARAGOZA, F, “ El otro mundo posible que anhelamos” en. CERVANTES , C., (editor), (2011), Espiritualidad y política Kairós, 23


[12] LASZLO, E., “Emergencia global”, ibidem. 48, 51


[13] PIGEM, J., “ Un mundo nuevo quiere nacer”, en o.c. Espiritualidad y política, 32-36.33. Hoy el mundo está mucho más globalizado, y por tanto esta crisis alcanza como nunca antes a todas las sociedades del planeta. Y al mismo tiempo están en crisis todos los ecosistemas de la Tierra. Según el informe Planetary boundaries (Límites planetarios), elaborado por veintinueve científicos de tres continentes, las consecuencias de la acción humana han hecho que el equilibrio ecológico del planeta esté ya fuera de sus “límites de seguridad” en al menos tres ámbitos: extinción de especies (a un ritmo mil veces más rápido que antes de la Revolución Industrial), cambio climático y alteración del ciclo del nitrógeno.

[14] Este tema lo desarrolla con mucha lucidez y claridad MARTINEZ LOZANO, E., en la o.c. La botella en el océano.

¿Una Navidad más auténticamente humana y cristiana?

¿Estrenamos una Navidad más humana y cristiana?. Emma Martínez Ocaña. Teóloga feminista y psicoterapeuta.

Sin duda que esta navidad va a ser muy distinta a las anteriores. Para muchas personas puede ser un tiempo de dolor por las pérdidas de familiares, amistades, trabajo, dinero, salud… También podrá costarnos no poder encontrarnos con tantas personas como nos gustaría, ni abrazarnos, ni prolongar noches de tertulia y fiesta.
Estas navidades las vamos a vivir en vulnerabilidad e incertidumbre sobre el futuro de nuestras vidas, del trabajo, de nuestra humanidad y nuestra tierra.

Sin duda para muchas personas pueden ser navidades muy duras, pero ¿y si pudiéramos descubrir que, a pesar de todo, puede ser un momento de aprendizaje de lecciones vitales? ¿Y si nos damos cuenta de que las limitaciones que nos imponemos están movidas por el amor, el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, la empatía el cuidado de nosotros mismos y de los demás?

¿Y si fuésemos más conscientes de que puede ser una Navidad más auténticamente humana y cristiana?

En estas fiestas navideñas celebramos y recordamos, de una manera simbólica, que Jesús de Nazaret desde sus orígenes experimentó:

• la vulnerabilidad de un niño “acostado en un pesebre y envuelto en pañales”

• un niño al que se le negó acogida y cobijo porque sus padres eran pobres y “no había lugar para ellos”

• que tiene que nacer en la periferia, sin atención sanitaria, sin techo seguro donde refugiarse

• en incertidumbre sobre su propia vida

• que también vive “restricciones” de convivencia, pero en armonía simbólica y utópica (una buena cooperación entre los tres seres humanos y los dos animales)

• una familia que experimenta la alegría de acoger la generosidad de quienes se acercan a ofrecerles lo que cada cual tiene (pastores y “magos”)

• y al tiempo vive el miedo por sentirse perseguida y tiene que exilarse a otro país.

¿Descubrimos las similitudes entre esto que recordamos-celebramos con la realidad que estamos viviendo?

¿No podría ser ésta una aproximación más auténtica a lo que de verdad nos des-vela este acontecimiento que celebramos?

¿Y si no sólo recordamos lo que le pasó a Jesús y su familia, sino que descubrimos las miles de familias que hoy están viviendo unas situaciones semejantes e incluso mucho peores?

¿Y si además de poner el belén en nuestras casas e iglesias acogemos y/o compartimos dinero, tiempo, energía…para aliviar y hacer menos dura y vulnerable esta navidad para algunas familias?

¿Y si no sólo nos indigna que no acogieran a la madre embarazada y al padre de Jesús sino que protestamos y nos indignamos reclamando justicia para todas las personas que en nuestro país tenemos sin hogar tiradas en nuestras calles, para quienes vienen huyendo de guerras, hambre, persecución…y les cerramos nuestras puertas, los dejamos morir en el mar o los hacinamos en campamentos indecentes?

Podríamos vivir con más autenticidad y humanidad esta navidad si disminuimos nuestro consumir y crecemos en un compartir solidario, si tomamos nota de que nuestra vulnerabilidad humana reclama cercanía, cuidado, respeto, atención, compasión, ternura.

Si despertamos a que la vulnerabilidad no es sólo una realidad humana, sino de toda la vida y de nuestra Madre Tierra seguramente se despertará en nuestro corazón el deseo de dejar de expoliarla, decreciendo en consumo.

Quizás también crezca en nuestro corazón el deseo de convertirnos en personas samaritanas de toda vida herida, maltratada, amenazada, asesinada…

Si esto fuese así dejaríamos de decir que “nos quieren robar la navidad” sino que por el contrario descubrimos que se nos ofrece la oportunidad de vivirla de una manera más auténtica y más cristiana.

Yo al menos intentaré vivirla así ¿alguien más se anima?

Emma Martínez Ocaña