Entrevista a Pedro Castelao

Pedro Castelao

«Encrucillada lleva más de cuatro décadas fielmente comprometida con la reforma de la Iglesia»

Pedro Castelao: «Las reformas del Papa se encuentran en una crucial encrucijada: o cuajan estructuralmente o pueden quedarse diluidas en buenos deseos»

«Probablemente sea necesario un nuevo Concilio Ecuménico en el que el obispo de Roma, en comunión con todas las Iglesias locales, pueda estudiar y evaluar en profundidad esas cuestiones tan graves y urgentes para poder decantarlas con toda precisión y con una autoridad máxima y plenamente vinculante. Sólo así se podrán sortear las eventuales amenazas de cisma»

«Tengo la impresión de que la dinámica reformista en España, en general, está aún pendiente de transitar desde el puente de mando a la sala de máquinas»

El clericalismo es «esa enfermedad estructural de la Iglesia que fractura en dos el Cuerpo de Cristo y vulnera la igualdad ontológica de todos los bautizados»

«No hay peor clericalismo que el de los laicos inconscientes del triple munus que todos hemos recibido en el bautismo»

Por José Manuel Vidal

Laico, casado y con hijos, Pedro Castelao (Ribeira, 1975) es una rara avis en el mundillo teológico español. El teólogo gallego es profesor de Antropología Teológica en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid y director de la revista ‘Encrucillada’. Como tal va a dirigir y moderar la Jornada sobre ‘retos pastorais: desafíos e reforma’, que se celebran en el Liceo de Ourense el día 29 de julio a las 20 horas, con la presencia del obispo de la diócesis, monseñor Lemos, y del autor de la entrevista.

Rompiendo el tópico del gallego que nunca se pronuncia claramente, Castelao asegura que «las reformas del Papa se encuentran en una crucial encrucijada: o cuajan estructuralmente o pueden quedarse diluidas en buenos deseos». Para eso, es necesario algo más que «el impulso unipersonal del Papa» y, de ahí que abogue por la celebración de «un nuevo Concilio Ecuménico» y, así, «sortear las eventuales amenzas de cisma». Y, por supuesto, acabar con la «enfermedad estructural» del clericalismo tanto de los curas como de algunos laicos.¿Cuáles son los objetivos de la Jornada sobre ‘retos pastorais: desafíos e reforma’, que se celebra en Ourense el día 29 de julio?

El objetivo principal es propiciar un espacio de diálogo y reflexión sobre la situación actual de la Iglesia. Encrucillada siempre ha querido ser un lugar eclesial de encuentro entre la fe cristiana y la cultura gallega, igualmente abierta a los problemas del mundo.

¿Por qué en Ourense?

El año pasado estuvimos en Mondoñedo. En este tocaba Ourense. En nuestro Consello de Redacción, de una u otra forma, siempre han estado representadas las cuatro provincias gallegas y sus cinco diócesis. Nuestro deseo es ir rotando por toda Galicia, siempre y cuando sea posible. Además, los miembros ourensanos del Consello se ofrecieron con gusto a colaborar activamente en la preparación del encuentro.

¿’Encrucillada’ está comprometida con la dinámica reformista del Papa Francisco?

Encrucillada lleva más de cuatro décadas fielmente comprometida con la reforma de la Iglesia. Lo estuvo ya desde su nacimiento público, en febrero de 1977, con los aires renovadores del Concilio Vaticano II y lo sigue estando hoy, en 2021, apoyando toda aquella iniciativa que trabaje, con sensatez y mesura, por profundizar en el núcleo esencial del cristianismo: la persona y el misterio de Jesús de Nazaret. Es en la proximidad a él donde se encuentra la clave y la autenticidad de las verdaderas reformas de la Iglesia. Es claro que el Papa Francisco rema en esa dirección.Encrucillada ¿En estos momentos del pontificado (con el Papa que acaba de superar una operación de colón) es necesario un impulso definitivo a las reformas papales?

Las reformas del Papa se encuentran en una crucial encrucijada: o cuajan estructuralmente dando lugar a procesos profundos de verdadero cambio o pueden quedarse diluidas en buenos deseos. Tengo para mí que los temas de mayor calado que la Iglesia tiene aún pendientes de afrontar, con verdadero arrojo y con creativa fidelidad evangélica, están empezando a germinar en el camino sinodal de la Iglesia alemana. También creo que, para que ese camino particular acabe siendo el de la Iglesia universal, tal vez, se necesite algo más que el impulso unipersonal del Papa. Probablemente sea necesario un nuevo Concilio Ecuménico en el que el obispo de Roma, en comunión con todas las Iglesias locales, pueda estudiar y evaluar en profundidad esas cuestiones tan graves y urgentes para poder decantarlas con toda precisión y con una autoridad máxima y plenamente vinculante. Sólo así se podrán sortear las eventuales amenazas de cisma.

¿Las iglesias diocesanas han asumido la dinámica reformista en lo concreto y no sólo de palabra?

Es evidente que no todas caminan con igual ritmo. Pero también es cierto que yo no tengo un conocimiento suficiente de la realidad particular de cada una como para responder con fundamento a esa cuestión. No obstante, tengo la impresión de que la dinámica reformista en España, en general, está aún pendiente de transitar desde el puente de mando a la sala de máquinas.Pedro F. Castelao ¿Cómo acabar con el clericalismo, sin duda uno de los mayores estorbos para las reformas?

La primera persona a la que le oí denunciar el clericalismo —él lo llamaba «espíritu clerical»— fue a Manuel Guerra Campos, el médico de Santa Uxía de Ribeira, hermano del que fue obispo de Cuenca. En 1998 publicó La confesión de un creyente no crédulo en la editorial Verbo Divino y en ese libro pude leer algunas de las cosas que le escuché de muy viva voz y con mucha frecuencia, en su casa, en años anteriores. Entre otras, su crítica de esa enfermedad estructural de la Iglesia que fractura en dos el Cuerpo de Cristo y vulnera la igualdad ontológica de todos los bautizados. Me causó una profunda alegría escuchar al Papa denunciando esa misma dolencia que Manolo Guerra ya había diagnosticado certeramente mucho antes. ¿Cómo curarse de ese mal? No lo sé. Me imagino que con buena teología, humildad y oración. Y no sólo para los presbíteros y obispos, sino para todo el pueblo de Dios, porque no hay peor clericalismo que el de los laicos inconscientes del triple munus que todos hemos recibido en el bautismo.

Jornada sobre retos pastorales: desafíos y reforma de Francisco

José Manuel Vidal: «Es hora de que las parroquias funcionen como cajas de resonancia de lo que hace y dice el Papa»

El pasado jueves, 29 de julio, tuvo lugar en el Liceo de Ourense la Jornada sobre ‘retos pastorais: desafíos e reforma’, organizada por la revista de carácter religioso ‘Encrucillada’

Guiada por su director, el teólogo gallego Pedro Castelao y con el propósito de profundizar en la figura del papa Francisco y sus reformas, la jornada contó con José Manuel Vidal y Carme Soto Varela como invitados

Pedro Castelao: «‘Encrucillada’ Es una revista eclesial, de teología, testimonios, pastorales, espiritualidad. De compromiso con la Iglesia universal y con los desafíos concretos de las Iglesias particulares de Galicia»

Vidal: «Francisco, desde mi punto vista, está descongelando el Concilio Vaticano II. Sacándolo del congelador donde lo guardaron, los dos papas que le precedieron, por miedo. Por esa falsa prudencia tan eclesiástica»

«Lo que Francisco quiere es primero el evangelio y después la doctrina»

Carme Soto: «El feminismo tiene algo que decir en la Iglesia, y también Francisco. Necesitamos dignidad, de hecho y de derecho, dentro de la comunidad eclesial: en ministerios, en la palabra, en la reflexión, en la actuación»

«Si esto fuera así, tendríamos la llave que puede ayudarnos a hombres y mujeres a construir esa Iglesia en sinodalidad para todos”

Por Carmen Maestro

El pasado jueves, 29 de julio, tuvo lugar en el Liceo de Ourense la Jornada sobre ‘retos pastorais: desafíos e reforma’, organizada por la revista gallega ‘Encrucillada’, y dirigida por su director, el teólogo Pedro Castelao, que además es profesor de Antropología Teológica en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid.

Con el propósito de profundizar en la figura del papa Francisco y sus reformas, la jornada contó con José Manuel Vidal y Carme Soto Varela como invitados. Vidal, ourensano y director del portal de información religiosa Religión Digital, habló, desde una perspectiva universal, sobre la reforma de Francisco en relación con los desafíos actuales de la Iglesia.

Por su parte, Carme Soto Varela, viguesa, licenciada en Historia Contemporánea por la U. de Santiago de Compostela y doctora en Teología, especializada en Biblia, por la U. P de Comillas y autora de numerosas publicaciones vinculadas en su mayoría al tema de la mujer, relfexionó sobre los desafíos que la Iglesia de hoy tiene que enfrentar en relación con el tema del feminismo.

El obispo de Ourense, José Leonardo Lemos Montanet, invitado a formar parte de esta Jornada, no pudo asistir a causa de la muerte de su padre, al que enterraba ese mismo día en Ferrol, y al que desde aquí le hacemos llegar nuestras condolencias.

De la esfera al poliedro

“Dios es una esfera infinita cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna”. Así comenzó la introducción de esta Jornada Pedro Castelao, parafraseando a Empédocles de Agrigento, la primera persona en utilizar esta figura geométrica para definir a Dios, por su característica de equidistar todos los puntos que la componen. “Una figura adoptada también en el Concilio de Nicea”, añadió, “que muchos siglos después utilizó una imagen luminosa para definir la relación entre Dios padre y Jesús de Nazaret, teniendo como razón última de comprensión la difusión esférica de todo punto luminoso, la relación eterna del hijo con el padre”.

Es en este marco geométrico donde podemos empezar a vislumbrar a un Papa que marca la diferencia, puesto que Francisco, acudiendo a su vez a la geometría, nos propone otra figura: “cuando habla de poder, lo representa como una pirámide invertida en cuya parte superior se sitúa el pueblo de Dios y en la inferior la jerarquía; los obispos y él mismo, siguiendo la lógica de los ministerios entendidos como ‘servicio desinteresado’”. “Y cuando piensa en la sociedad, en la conformación de las comunidades eclesiales, ahonda en el simbolismo geométrico y coloca la figura del poliedro por delante de la esfera, que iguala y no revela la diversidad: ­

«El modelo es el poliedro, que refleja la confluencia de todas las parcialidades que en él conservan su originalidad. Tanto la acción pastoral como la acción política procuran recoger en ese poliedro lo mejor de cada uno” … “Es la conjunción de los pueblos que, en el orden universal, conservan su propia peculiaridad; es la totalidad de las personas en una sociedad que busca un bien común que verdaderamente incorpora a todos»” (Evangelii gaudium, núm 236).

Estas palabras de Francisco que destaca Castelao para explicar la cosmovisión del pontífice, nos descubren a un papa caminante de la tierra, de la realidad.

‘Encrucillada’

Tras esta introducción, Castelao define el espíritu que anima su revista, muy en consonancia con la idea geométrica del Papa: “Encrucillada tiene la vocación de ser punto de intersección, de avanzar con el único y verdadero centro que tiene el cristianismo, la persona de Jesús de Nazaret. Punto de convergencia, cruce de caminos, lugar reencuentro. Huyendo de extremos simplistas y abiertos a la complejidad de una realidad siempre en transformación. Es una revista eclesial, de teología, testimonios, pastorales, espiritualidad. De compromiso con la Iglesia universal y con los desafíos concretos de las Iglesias particulares de Galicia. No abanderamos ninguna ideología política, tan solo queremos y luchamos por un mundo mejor. Nuestro único centro está en Dios, pero tenemos los pies puestos en nuestra tierra”.

Dicho esto, da paso a José Manuel Vidal, quien habla de la figura del papa Francisco desde su perspectiva de periodista que sigue su labor día a día y de “alguien que le admira profundamente y que le quiere”: “Es un regalo de Dios para el mundo y para la Iglesia”, asegura. Comparando al Papa con un gran delantero, afirma que la revista que dirige está ‘a sus pies’ para dar relevancia a esas “jugadas tan bonitas” que hace, tanto de palabra como, sobre todo, de gestos: “Ocho años siguiéndole de cerca, escribiendo sobre él, soñando con él”.

“Un Papa incansable y transparente que está llevando a cabo una primavera de la Iglesia”. Una primavera realizable porque se hace sobre un terreno abonado durante 35 años: “Lo que está haciendo Francisco, desde mi punto vista, es descongelar el Concilio Vaticano II. Sacándolo del congelador porque lo metieron ahí, en la época anterior, los dos papas que le precedieron, por miedo. Por esa falsa prudencia tan eclesiástica”.

Reivindica a los teólogos y teólogas, laicos y laicas, monjas, curas y ‘algún obispo’ que sufrieron por mantenerse firmes en la línea del Concilio Vaticano II, durante los años oscuros: “Esta espera fue abonada por gente que se dejó la vida por mantenerse fiel al espíritu del Concilio; todos conocemos ejemplos de las parteras de esta nueva primavera de la Iglesia: el obispo Casaldáliga, muerto recientemente; la revista Encrucillada, durante cuatro décadas defendiendo una Iglesia encarnada, samaritana. Y Andrés Torres Queiruga, que sufrió en sus carnes, y no hace mucho tiempo, por defender la Iglesia del Concilio. “Hubo mucho sufrimiento durante estos años entre los teólogos, algunos han sido rehabilitados públicamente por el propio Papa, como J María Castillo. Jon Sobrino, Gutierrez, Leonardo Boff… Otros quedan sin rehabilitar”.

Primero el evangelio y después la doctrina

“Con Francisco, estamos asistiendo un nuevo pentecostés”, afirma. “Había tierra abonada, pero él puso el arado en funcionamiento. Sin programa establecido, pero con las ideas claras. En todo caso, si lo tiene, es un programa hecho en conjunto con el pueblo santo de Dios, poco a poco. Y lo está haciendo con el método de los sínodos. Un método de pequeños concilios temáticos, instrumentos permanentes de participación en el gobierno de la Iglesia, implicando a millones de personas”. “Por lo menos es lo que él quiere, otra cosa es que le ayudemos a hacerlo en cada país, en cada diócesis”, apunta.

“El Papa tiene una idea clara de lo que quiere: una Iglesia que sea la casa del Padre. Que deje de ser aduana”.

Señala que el cambio de orientación y de tendencia está siendo brutal, aunque casi no nos demos cuenta. “Estamos acostumbrándonos a la normalidad de un papa normal, por primera vez en la historia. Un papa que deja de ser rey para convertirse en una persona normal. Que pasea, que viaja con un coche sencillo, que vive en una casa y no en un palacio. Que ríe, que se acerca a las personas, que llena con su presencia. Y que cuando habla, le entendemos todos. Esto hace unos años era inconcebible”. “Lo que él quiere es primero el evangelio y después la doctrina”.

“Estamos perdiendo los ritos de paso porque nos guiamos demasiado por la doctrina y poco por el evangelio. Para conseguir ese cambio de rumbo, de una Iglesia-casa, el Papa propone abrir una serie de puertas para que entre el aire fresco y ventile, que falta hace”.

«Francisco no tiene programa, pero sí tiene una especie de hoja de ruta»

“El Papa habla de cuatro o cinco principios muy importantes que dice que son los que nuclean su forma de ser y de pensar. Uno de esos principios es que el tiempo es superior al espacio. La revolución tiene que ser de abajo a arriba. Por eso, no será de la noche a la mañana; es un proceso que ha de madurar en el tiempo”. “Esto es una revolución y tiene que ver con esta dinámica: que ya no caben ‘remiendos’. Si queremos una renovación tenemos que tener la valentía de estar dispuestos a todo”.

“Esto se está plasmando en tres ámbitos principales: Reforma ‘hacia adentro’ (la más costosa y donde más resistencia encuentra). Pide que hagamos cosas concretas; a los obispos, menos grandes palabras y más caminar en medio de la gente… Pero cambiar cuesta. El clericalismo es el gran mal de nuestra Iglesia”.

Reforma ‘hacia afuera’, mediante la cultura del encuentro, y la ‘transformación interior’, de conversión personal, a una espiritualidad distinta: misionera, empática, samaritana, compasiva. Que no cuestiona. Que no condena. Que camina con la gente”. Y la teología de la mujer, “que queda también por delante”.

“Es hora de que nuestras parroquias funcionen como cajas de resonancia de lo que hace y dice el Papa”

Es hora de que nuestras parroquias funcionen como cajas de resonancia del evangelio, pero también de lo que hace y dice el Papa. Hay muchas en las que no se le nombra para nada. Se oculta todo lo que hace y dice. Y resulta que tenemos un ejemplo para enorgullecernos de él y para mostrarle al mundo. Tengo al Papa Francisco en la más alta estima; es la autoridad moral más importante de este planeta, con mucha diferencia a todos los niveles. Todo el mundo lo reconoce, menos en nuestras parroquias. En ellas no se nos invita a hacer lo que él hace. Y lo tenemos muy fácil”, asegura, y concluye:

“La tentación de acomodación será incapaz de impedir que siga soplando el viento del Espíritu para que podamos seguir conjugando la vida en gerundio: esperando, perdonando, llorando, riendo, compartiendo y amando, sabedores de que nadie puede parar la primavera en primavera”.

Carme: «El feminismo tiene algo que decir en la Iglesia, y también Francisco»

“Me toca hablar de un tema que parece anexo a los temas importantes. Es el tema de qué hacemos las mujeres creyentes en esta primavera, en este mundo de reformas de Francisco. O cuál es la presencia de la mujeres dentro de la Iglesia y qué tiene que ver con las mujeres creyentes todo ese gran movimiento que es el feminismo”. Así comienza su ponencia Carme Soto, quien desde su perspectiva de mujer, teóloga y creyente, plantea las preguntas fundamentales respecto al lugar de las mujeres dentro de la Iglesia, aún sin las respuestas que serían “la llave para crear, entre todos, una Iglesia sinodal”.

“Pienso que en esta reforma que Francisco quiere emprender, las mujeres tenemos una palabra. Por un lado, reivindicativa: dónde estamos las mujeres cristianas en la Iglesia. Dónde están las mujeres cristianas en la Teología. Dónde están -lo más importante-, las mujeres en las tomas de decisiones dentro de la Iglesia.

Es verdad que está habiendo cambios significativos pero son cambios que llevamos pidiendo desde antes del Concilio Vaticano II, donde 23 mujeres actuaron como auditoras e influyeron muchísimo en la redacción de Gaudium et spes, y hoy no las recordamos”.

“Francisco, en muchas de sus intervenciones y en documentos oficiales condena la violencia contra las mujeres, la desigualdad…, pero también cae en el tópico de resaltar de lo femenino su peculiaridad, la ternura, que no es que sea negativo, pero podemos decir que las mujeres somos algo más”:

«Las mujeres tenemos una mirada concreta de mirar a Dios y de hablar de él, de leer la sagrada escritura”.

 “El malestar que tenemos las mujeres en la Iglesia: Mi pregunta”

“Hoy sabemos que hay auditoras para los sínodos, en secretarías y en subscretarías… pequeña puertas que se van abriendo a las mujeres en la estructura eclesial, pero, sin duda, son puertas pequeñas”, continúa la teóloga.

“Mi pregunta es, en gran medida, por qué es tan difícil, dentro de la Iglesia, comprender que las mujeres somos, por lo menos, la mitad del pueblo de Dios”.

“¿Por qué es tan difícil entender el tema de la igualdad? También hay que preguntarnos a nosotras cómo entendemos a Dios, cómo es nuestra espiritualidad”.

“Por qué no hablar de quiénes son las mujeres que nos ha precedido y que son testimonio, también, del origen, y no solamente los apóstoles varones…”

“Las mujeres tenemos un lugar, pero queremos un lugar diferente. No es cuestión de darle la vuelta a la tortilla, sino que juntos, hombres y mujeres podamos hacer una Iglesia distinta”.

Una petición al Papa

“Me gustaría hacer una petición a Francisco: necesitamos que se nos pregunte más, que se nos pregunte quiénes queremos ser dentro de la Iglesia”.

“La dignidad de hecho y de derecho dentro de la comunidad eclesial, en ministerios, en la palabra, en la reflexión, en la actuación, en el escuchar, es necesaria. Si esto fuera así, tendríamos la llave que puede ayudarnos a hombres y mujeres a construir esa Iglesia en sinodalidad para todos”.

Termina su ponencia en la esperanza de que “este montón de preguntas pueda calar y podamos llegar, juntos, a darle respuesta”. Así sea.

Oposición a Francisco dentro de la Iglesia. Cómo lo vive

Llega el turno de preguntas y el teólogo Andrés Torres Queiruga, presidente de la Asociación Encrucillada, uno plantea a Vidal cómo cree que vive el Papa la fuerte oposición que está encontrando dentro de la Iglesia.

“Le duele profundamente”, contesta el periodista. “Ocurren cosas que no se vieron nunca en un cardenal: la saña de los ataques; una especie de odio ideológico. Como que sienten que les están tirando el tinglado y arremeten con todo porque se les viene la vida abajo, en todos los sentidos”.

“El papa lo vive con serenidad. Está muy acostumbrado a estas cosas. Él sabía perfectamente, desde que llegó, que si quería cambiar algo, tendría que someterse a un pim pam pum constante, brutal. La visceralidad con que le están atacando es nueva y le duele, sobre todo en la cuestión de ideología. De que no seamos capaces de llegar a un acuerdo, pero tiene una capacidad inmensa de asumir el disenso”. “Siempre dice que tiene muy claro que el Espíritu de Dios está con él; que tiene una misión que cumplir. Y estoy seguro de que va a llegar hasta el final”.

Termina Jornada en un aplauso y una cosa queda clara: el barco avanza, a pesar del temporal. Y yo, me pregunto si esos ataques desesperados de los que es víctima el Papa, no son una afirmación de su poderío y su grandeza. Los últimos estertores de una Iglesia que agoniza por decadente y alejada de la vida, la piel de la serpiente que quedará en el camino. El ruido de una renovación que no tiene vuelta atrás, probablemente.

Encrucillada_220 Marta García «Claves lectura A.T.»


O próximo venres, 12 de febreiro, ás 20h, no zoom de Encrucillada, poderán asistir a un coloquio con Marta García Fernández sobre a formación do Antigo Testamento. Esta actividade enmárcase nos Coloquios na Encrucillada, ao fío dos artigos publicados no nº 220 da revista Encrucillada (nov-dec 2020).

No seguinte enlace, Marta García convídaos a ler a súa colaboración (que vai adxunta), suscitando preguntas que poden atopar no texto.
https://www.youtube.com/watch?v=7R56FIlNJao&feature=youtu.be

O enlace para participar no coloquio é
Encontro con Marta García- Ler a Biblia esbozando claves de lectura, 12 Feb, 2021 08:00 PM Madrid. Link Zoom: https://zoom.us/j/93524843964

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Asoc. Encrucillada
ENCRUCILLADA_nº 220 Marta García Ler o Antigo Testamento[87604]