Plan formativo del CEBITEPAL

Susana Nuin: “Formación en el marco de la sinodalidad y de todas las demás respuestas de la Iglesia”

Susana Nuin
Susana Nuin

«No basta emitir conceptos y se vuelve indispensable el generar fuertes marcos teóricos y fuertes marcos de metodología»

«Para el Cebitepal la formación es muy importante que sea inter eclesial, inter vocacional e inter cultural»

«Nosotros creemos que no es posible más una Iglesia que no sea abierta, no autorreferencial, sino trabajando con todas las demás instituciones de la Iglesia en dimensión sinodal»

«Nosotros estamos predispuestos, estamos abiertos, deseamos soñar con todo el Pueblo de Dios en todo lo que se necesite, en lo que sea necesario servir»

Todos los Cursos del Cebitepal aquí

Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Latinoamérica

El Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) siempre tuvo la formación como una de sus prioridades, una tarea confiada tradicionalmente al Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y El Caribe (Cebitepal), que actualmente es uno de los cuatro centros que componen el Celam.

Su coordinadora, Susana Nuin nos presenta en esta entrevista la programación para 2022, que está fundada en los cuatro sueños de Querida Amazonía y tiene como tema principal la sinodalidad. Se quiere proponer una metodología que permita que “tú te apropies del conocimiento y no simplemente un repetidor o hayas escuchado, o conceptualizado muchas cosas”, ayudando a superar el clericalismo, uno de los pedidos de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe.

Mostrando su disposición a acompañar procesos de formación, tanto virtual como presencial, el Cebitepal remarca su vocación pastoral y el ser un lugar que amplía visiones y conocimientos que no se repiten en otros lugares. Junto con eso, la importancia del trabajo en red, animando a participar de una programación que invita a soñar con todo el Pueblo de Dios.

El Cebitepal está lanzando los nuevos cursos para 2022. 

Dentro de esta programación, ¿cuáles son los elementos que podemos destacar, en que insiste el Cebitepal en este año 2022?

Toda la programación está fundada sobre los cuatro sueños que aparecen en Querida Amazonía, que transcienden la Amazonía y son continentales. En ese perfil de los cuatro sueños se da el desarrollo y las propuestas de los cursos.

En este momento los cursos son muy variados. Sin duda la sinodalidad es un gran tema para todos los miembros del Pueblo de Dios. Sin lugar a dudas, el tema social, ecológico y el tema pastoral son temas prioritarios. Pero no se deja de lado aquello que ha sido una característica típica del Cebitepal, que es la formación, ya sea de la vida consagrada, de la vida sacerdotal, pero todo esto muy en el marco de la sinodalidad y de todas las demás respuestas de la Iglesia.

Quizás algo novedoso es que estamos trabajando mucho en la metodología. Entendemos que no basta emitir conceptos y se vuelve indispensable el generar fuertes marcos teóricos y fuertes marcos de metodología. Una metodología que permita que tú te apropies del conocimiento y no simplemente un repetidor o hayas escuchado, o conceptualizado muchas cosas.

A partir de estos comentarios, ¿podríamos decir que desde el Cebitepal se intenta dar respuesta a las necesidades actuales de la Iglesia de América Latina y el Caribe, a aquello que la sociedad está demandando, queriendo hacer realidad una Iglesia en salida, que va al encuentro de la gente?

Creo que se está intentando dar una respuesta, creo que se busca salir de un universo más situado en la vida sacerdotal, se busca, y este fue un pedido muy fuerte de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, superar a través de todos los elementos necesarios la formación en el clericalismo. Hay una búsqueda de dar una respuesta desde la renovación del Celam, que tiene que ver con todo esto en su esencia, en los cuatro centros, no solo en el Cebitepal, y también creo que se busca dar respuesta profundamente en todos estos frentes, y después de la Asamblea mucho más, pues ha sido después de una importante escucha del Pueblo de Dios.

Dentro de la programación del Cebitepal, la mayoría de los cursos serán virtuales, que es una nueva forma de realizar el trabajo formativo, no solamente en la Iglesia, en este tiempo de pandemia. ¿Hasta qué punto esa virtualidad favorece o dificulta ese trabajo formativo del Cebitepal?

Hasta ahora no hemos visto que dificulte. Obviamente hay que tener nuevas creatividades, salir al encuentro de nuevos estilos de formación, porque no se dan los mismos elementos. Para el Cebitepal la formación es muy importante que sea inter eclesial, inter vocacional e inter cultural. Esa es una de sus novedades y de sus bellezas, y justamente en este marco se da esta posibilidad de respuesta que a través de lo digital se logra.

Pero no descarto en absoluto y sobrevaloro también el tema de lo presencial. Lo presencial puede ser viniendo a Bogotá, sede del Celam, o lo presencial puede ser también aquello que es en cada lugar según la solicitud, puede ser una Iglesia particular, que tiene necesidad de un determinado tipo de formación, puede ser una región, puede ser una conferencia episcopal, o varias conferencias episcopales de una región.

Estamos abiertos a diplomados, workshops, talleres, laboratorios, acompañar instituciones inclusive. Hemos abierto un laboratorio de catequesis en función del ministerio de la catequesis, y lo hemos abierto con las personas de las distintas redes de catequesis del continente, incluido Estados Unidos. Y entendemos que se hace para que ese acompañamiento en la formación se vuelva siempre más real, para que esa creatividad esté siempre más en boga. O sea, poder justamente estar dando respuesta en todo aquello que es necesario hoy en los itinerarios formativos.

Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe

Habla sobre algunos elementos fundamentales de ese trabajo formativo del Cebitepal, que no siempre han estado presentes en la formación teológica de la Iglesia. El Cebitepal trabaja con las conferencias episcopales, también con algunas universidades e instituciones de la Iglesia. ¿Cómo ayudar para que esa formación en sinodalidad, en ecología integral, en temas no siempre presentes en la formación, sean asumidos en la formación de la Iglesia de América Latina y el Caribe, inclusive en las facultades de teología?

El Cebitepal siempre ha tenido una vocación pastoral, y en este margen pastoral nos encontramos con muchos académicos que frecuentan el Cebitepal, también como estudiantes, porque les aporta un estilo de formación, que justamente por ser inter vocacional, inter eclesial, inter cultural, y también con profesores de toda América Latina y el Caribe, y sin excluir los de fuera del continente, se encuentra algo que normalmente no se encuentra en un solo país y en una sola universidad.

Esto es para decir que se puede dar respuesta a esta necesidad a partir de elementos que son muy típicos del Cebitepal, que no se repiten en otros lugares.

Ese trabajo en red con las conferencias episcopales, con diferentes instituciones de la Iglesia de América Latina y el Caribe, como es la CLAR y CARITAS o las mismas redes como REPAM,  CEAMA, CLAMOR ¿cómo enriquece a la labor que lleva a cabo el Cebitepal?

Muchísimo, porque creemos que la Iglesia es entretejido comunional. Entendemos que, si lo es, hay que vivirlo y es una experiencia estupenda el poder vivirlo, el poder hacerlo realidad. También Caritas, entre esas que nombraste, está participando en los procesos de formación. También universidades, centros de estudios de distintos tipos, de distintos frentes. Nosotros creemos que no es posible más una Iglesia que no sea abierta, no autorreferencial, sino trabajando con todas las demás instituciones de la Iglesia en dimensión sinodal.

Asamblea Eclesia

¿Cómo animar para que todos aquellos que forman parte de la Iglesia de América Latina sientan la necesidad de participar de estos procesos formativos y de los diferentes cursos y diplomados que el Cebitepal ofrece para este año de 2022?

Una manera de animar es que conozcan la agenda. Otro elemento que es importante es que se animen, que se atrevan a pedir información, a consultar, a comunicarse con el Cebitepal, de manera que lo que no hay, se pueda también soñar juntos. Eso es muy importante, porque puede ser que para un obispo sea muy importante, como me comentaba uno en la Asamblea, la formación, por ejemplo, en conflictos de minería. Él lo va a pedir para su conferencia episcopal, y allí estaremos atendiéndolo.

O sea, animarse a soñar con el Cebitepal juntos. Nosotros estamos predispuestos, estamos abiertos, deseamos soñar con todo el Pueblo de Dios en todo lo que se necesite, en lo que sea necesario servir.

La Biblia y la Eclesiología

70 líderes de la Diócesis de São Gabriel da Cachoeira profundizan en la Biblia y la Eclesiología

Participantes de la Escuela de Formación de la diócesis de São Gabriel da Cachoeira
Participantes de la Escuela de Formación de la diócesis de São Gabriel da Cachoeira

«Necesitamos promover el encuentro con la Palabra y la maduración en la santidad a través de variados servicios laicales, que suponen un proceso de preparación —bíblica, doctrinal, espiritual y práctica— y diversos caminos de formación permanente

Esta iniciativa es fruto de la Asamblea Diocesana, que busca ofrecer formación teológica y pastoral a los líderes de las distintas comunidades de la diócesis

Se abordaron «las principales ideas eclesiológicas desde el Concilio Vaticano II, pasando por Medellín, Puebla y la Conferencia de Aparecida. Igualmente, las inspiraciones de la Evangelii Gaudium y del Sínodo de la Amazonía»

Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Latinoamérica

Indígenas en encuentro de Formación

La formación de líderes siempre ha sido un desafío para la Iglesia en la Amazonía, que se hizo aún mayor después del Sínodo para la Amazonía. Buscando siempre una mayor presencia como Iglesia en las comunidades, poco a poco se van dando pasos para ayudar a hacer realidad este propósito.

En la Exhortación Postsinodal, reflexionando sobre el debate en torno a la ordenación de los ministros locales, Querida Amazonía dice que «no se trata sólo de facilitar una mayor presencia de ministros ordenados que puedan celebrar la Eucaristía. Este sería un objetivo muy limitado si no intentamos también provocar una nueva vida en las comunidades. Necesitamos promover el encuentro con la Palabra y la maduración en la santidad a través de variados servicios laicales, que suponen un proceso de preparación —bíblica, doctrinal, espiritual y práctica— y diversos caminos de formación permanente”.

Se trata de una formación que pretende establecer un diálogo con las culturas locales, un camino que en algunas diócesis se inició hace décadas, pero que ahora se impulsa con más fuerza, buscando avanzar en la interculturalidad.

Danza tradicional indígena

En la diócesis de São Gabriel da Cachoeira, que tiene el mayor porcentaje de población indígena de Brasil, siempre ha habido misioneros que se han comprometido a asumir la riqueza de las culturas locales en la vida de las comunidades, a través de cantos, ritos y lenguas que se han introducido en la liturgia y en los procesos de formación. En continuidad con este camino, se está llevando a cabo el segundo módulo de la Escuela de Formación de Líderes, que del 17 al 29 de enero reunió a unos 70 líderes de las 11 parroquias de la diócesis.

Esta iniciativa es fruto de la Asamblea Diocesana, que busca ofrecer formación teológica y pastoral a los líderes de las distintas comunidades de la diócesis. Estuvieron presentes representantes de 9 de los 23 pueblos que habitan la Diócesis de São Gabriel da Cachoeira.

Durante la primera semana, del 17 al 21 de enero, los participantes profundizaron en el conocimiento del Nuevo Testamento, con la ayuda del biblista Mauricio Sete, sacerdote misionero Fidei donum de la diócesis de Módena y párroco de la catedral de São Gabriel da Cachoeira. Fue un tiempo para estudiar los Evangelios, haciendo una introducción a cada uno de ellos y centrándose en la figura de la Virgen María, profundizando así en cuestiones relacionadas con la Mariología.

Mauricio Sete

A partir del 24 de enero, iniciaron la etapa de Eclesiología, acompañados por el padre Zenildo Lima, rector del Seminario Arquidiocesano de Manaos, donde se forman los seminaristas del Regional Norte 1 de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), de la que forma parte la diócesis de São Gabriel da Cachoeira. Según el padre Zenildo, «las reflexiones sobre la eclesiología retoman todo el camino de la Iglesia como participante en la historia de la salvación».

El asesor afirma que se abordaron «las principales ideas eclesiológicas desde el Concilio Vaticano II, pasando por Medellín, Puebla y la Conferencia de Aparecida. Igualmente, las inspiraciones de la Evangelii Gaudium y del Sínodo de la Amazonía», donde el Padre Zenildo participó como auditor de la Asamblea Sinodal.

El encuentro ha sido una ocasión para profundizar en las Orientaciones Pastorales del Regional Norte 1 aprobado en la última asamblea, que según el rector del Seminario de Manaos, «también presenta la identidad de la Iglesia de la Amazonía». Los participantes también tuvieron la oportunidad de implicarse en el proceso de escucha del Sínodo sobre la Sinodalidad.

En el encuentro se hizo presente Carlo Krieger, embajador de Luxemburgo en Brasil, de visita en São Gabriel da Cachoeira. Según Monseñor Edson Damian, «quiso conocer la realidad de nuestra diócesis, por ser la más indígena de Brasil», y quedó «encantado con todo lo que vio, sintiéndose a gusto entre nuestros indígenas». Para el obispo local, «fue una visita de dos días, pero llena de gran significado», del representante diplomático de un país que, según el embajador, cabría más o menos 100 veces en el territorio de la diócesis más extensa de Brasil, con 294 mil kilómetros cuadrados

Escuelas de formación para aplicar el Sínodo

Escuelas de formación en la Amazonía: formar ministros para aplicar el Sínodo

Se trata de concretar “los sueños de nuestro querido Papa Francisco sobre la misión de la Iglesia en Panamazonia después del Sínodo Especial, que tenía como tema definir nuevos caminos para la Iglesia en esta región y para una ecología integral”

“Francisco, en el proceso eclesial puesto en marcha por el Espíritu Santo en el Sínodo, sueña con una Iglesia cada vez más sinodal, es decir, basada en el sensus fidei (sentido de la fe) de todos los bautizados, una Iglesia que sale y va a las comunidades, las escucha y construye con ellas los ‘nuevos caminos’»

Las escuelas de formación, lejos de transmitir “conocimientos teóricos y abstractos a los alumnos, de arriba para abajo”, debe tener un programa “actualizado, innovado, inculturado e involucrado en todo el proceso de la diócesis o prelatura, en el esfuerzo para aplicar el sínodo en la región”

Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Latinoamérica

Aplicar el Sínodo en la Amazonía es uno de los desafíos que la Iglesia en la región está enfrentando. A pesar de las dificultades suscitadas como consecuencia de la pandemia del Covid-19, se están dando pasos que pueden hacer realidad una Iglesia con rostro amazónico.

Diferentes diócesis están llevando a cabo experiencias en ese sentido, con la institución de ministerios para hombres y mujeres, de catequistas y líderes comunitarios, ordenación de diáconos permanentes. Entre ellos cabe destacar el cada vez mayor número de indígenas que asumen esos servicios dentro de las comunidades amazónicas.

Desde la Comisión Episcopal para la Amazonía de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), que preside el cardenal Claudio Hummes y tiene como secretario a Mons. Erwin Kräutler, se da valor a esas iniciativas, esperando que sean una referencia para las iglesias particulares que todavía no comenzaron a desarrollar esas experiencias. Se trata de concretar “los sueños de nuestro querido Papa Francisco sobre la misión de la Iglesia en Panamazonia después del Sínodo Especial, que tenía como tema definir nuevos caminos para la Iglesia en esta región y para una ecología integral”.

El Sínodo para la Amazonía, considerado por el propio Papa Francisco como hijo de la Laudato Si, ha llevado a dar nuevos pasos en la reflexión en torno al cuidado de la casa común. Pero también ha sido una oportunidad para adentrarse en la innovación e inculturación en la realidad actual.La ordenación de diáconos permanentes, la implementación de ministerios laicales y la apuesta por agentes de pastoral locales, especialmente indígenas, ha sido una insistencia del Papa Francisco desde el inicio de su pontificado. Como se señala desde la Comisión Episcopal para la Amazonía, “Francisco, en el proceso eclesial puesto en marcha por el Espíritu Santo en el Sínodo, sueña con una Iglesia cada vez más sinodal, es decir, basada en el sensus fidei (sentido de la fe) de todos los bautizados, una Iglesia que sale y va a las comunidades, las escucha y construye con ellas los ‘nuevos caminos’».

En esa Iglesia sinodal, las escuelas de formación, lejos de transmitir “conocimientos teóricos y abstractos a los alumnos, de arriba para abajo”, debe tener un programa “actualizado, innovado, inculturado e involucrado en todo el proceso de la diócesis o prelatura, en el esfuerzo para aplicar el sínodo en la región”. Se trata de algo que haga realidad reforma que impulsa el Papa Francisco en toda la Iglesia pretende, que lleve a “poner en marcha una Iglesia que derriba muros y construye puentes para salir al encuentro de todos, pero referentemente de los pobres”.

Lo que se busca es hacer realidad una Iglesia “que se hace próxima, ‘en salida’, evangelizadora, que atrae por su amor gratuito e incansable, que no apuesta por las leyes, por la disciplina, por las estructuras de su propia seguridad, que no señala con el dedo para condenar, sino que atrae por su misericordia”. Sólo la misericordia salva.

El objetivo de las escuelas de formación tiene que ser “preparar evangelizadores misioneros”, algo que presupone ser discípulos, una idea presente en el Documento de Aparecida, que tiene su fundamento en el propio Evangelio. Por eso, desde la Comisión Episcopal de la Amazonía, en una carta enviada a los obispos de la Amazonía brasileña, se insiste en que esas escuelas se multipliquen y unas inspiren a otras desde un trabajo en red.