Ante la grave violación de DD.HH. en la valla de Melilla

EL GRUPO CRISTIANO DE REFLEXIÓN- ACCIÓN DE LA BAHÍA DE CÁDIZ EN CONTRA DE LA VIOLENCIA CONTRA LOS INMIGRANTES EN LA VALLA DE MELILLA.

 

Desde el Grupo Cristiano de Reflexión- Acción de la Bahía de Cádiz queremos unir nuestras voces a la de tantos y tantos colectivos y organizaciones de todo tipo que estos días están alzando su voz para protestar por las violentas muertes que se han producido en la valla de Melilla en la que han fallecido decenas de personas y otras muchas más han resultado heridas.

Desde aquí nuestras condolencias con los familiares de los fallecidos y nuestros deseos de pronta recuperación de los heridos. Exigimos una investigación imparcial de lo sucedido y que  se diriman las responsabilidades que correspondan a los responsables de España y en Marruecos.

La Unión Europea y España en particular están más obsesionados en que los inmigrantes no lleguen a sus fronteras que en favorecer cauces legales para que personas que huyen de la guerra, del hambre y de la miseria puedan  ser acogidas con la solicitud y cordialidad que se merecen como seres humanos que viven ellos y sus familias en extrema situación de vulnerabilidad.

Recordamos las palabras del buen Papa Francisco, quien en sus discursos anuales del día del inmigrante y especialmente en la encíclica Fratelli Tutti nos ilumina cómo debe ser el comportamiento con estos hermanos nuestros.

Así en su mensaje con motivo de la 108 Jornada mundial del emigrante y el refugiado de 2022 animaba a “la inclusión de las personas más vulnerables en la sociedad como condición necesaria para obtener la plena ciudadanía”,

Y en la encíclica Fratelli Tutti:

“…hay que incrementar y simplificar la concesión de visados, adoptar programas de patrocinio privado y comunitario, abrir corredores humanitarios para los refugiados más vulnerables, ofrecer un alojamiento adecuado y decoroso, garantizar la seguridad personal y el acceso a los servicios básicos, asegurar una adecuada asistencia consular, el derecho a tener siempre consigo los documentos personales de identidad, un acceso equitativo a la justicia, la posibilidad de abrir cuentas bancarias y la garantía de lo básico para la subsistencia vital, darles libertad de movimiento y la posibilidad de trabajar, proteger a los menores de edad y asegurarles el acceso regular a la educación, prever programas de custodia temporal o de acogida, garantizar la libertad religiosa, promover su inserción social, favorecer la reagrupación familiar y preparar a las comunidades locales para los procesos integrativos”  (Fratelli tutti, 130).

Nos parece muy bien la acogida que se le está haciendo a los ucranianos, pero creemos que todos los inmigrantes deben recibir el mismo trato, sin discriminación entre unos y otros por el color de su piel o por la pobreza de unos y otros.

Sólo un mundo basado en la amistad social y la fraternidad será posible. Los recientes acuerdos de España y Marruecos sobre el Sáhara no pueden ser una ocasión para que Marruecos actúe como gendarme con violencia contra las personas que intentan llegar a España. Estas actitudes chocan de lleno contra los más elementales Derechos Humanos que España y Marruecos deben respetar.

Bahía de Cádiz 28 de Junio de 2022

La frontera de Melilla

Monseñor Agrelo: «La frontera de Melilla deja a la vista de todos las vergüenzas de la Europa de siempre»

Valla de Melilla
Valla de Melilla

«Nos asombramos de que la voluntad de un solo hombre pueda en un momento arrojar fuera de la normalidad a millones de personas»

«Que nadie me pida distinguir entre buenos y malos: no sabría. Sólo sé que en esa locura hay víctimas y agresores, que unos sufren y otros hacen sufrir, que unos son los asesinados y otros los que asesinan»

«Ante la crisis humanitaria que esa guerra trae consigo, Europa abre las fronteras; y, en una semana, por esas fronteras, pasa un millón de personas que huyen de la muerte»

«Y, haciendo el uso siempre criminal de la mentira, en Melilla, a las víctimas, a nuestras víctimas, las pintamos de peligrosos, de violentos, extremadamente violentos, buscando justificar de esa manera la violencia criminal que nosotros ejercemos contra ellos»

05.03.2022

Vivimos momentos de gran conmoción. Otra guerra ha traído a nuestras casas imágenes de destrucción, se adivina la muerte entre las ruinas de ciudades golpeadas como objetivos militares, y nos asombramos de que la voluntad de un solo hombre pueda en un momento arrojar fuera de la normalidad a millones de personas.

Que nadie me pida distinguir entre buenos y malos: no sabría. Sólo sé que en esa locura hay víctimas y agresores, que unos sufren y otros hacen sufrir, que unos son los asesinados y otros los que asesinan.

Ante la crisis humanitaria que esa guerra trae consigo, Europa abre las fronteras; y, en una semana, por esas fronteras, pasa un millón de personas que huyen de la muerte.

Todos hemos visto que Europa abrió sus fronteras; pero que nadie me pida discernir si se trata de una Europa que se despierta solidaria con los necesitados, o es la Europa aburrida y dormida, cuando no interesada, que tiene la costumbre de ser.

Y en la misma semana, en los mismos días, llega el tornasol que evidencia lo que yo no sabía discernir: la frontera de Melilla deja a la vista de todos las vergüenzas de la Europa de siempre

Puede que nos obstinemos en ignorarlo, pero en Melilla llegan a nuestras fronteras los que nosotros echamos de sus casas; en Melilla rechazamos sin piedad a hermanos nuestros que huyen de otras guerras, de otros horrores, de otros sin vivir. Y, haciendo el uso siempre criminal de la mentira, en Melilla, a las víctimas, a nuestras víctimas, las pintamos de peligrosos, de violentos, extremadamente violentos, buscando justificar de esa manera la violencia criminal que nosotros ejercemos contra ellos.

He aprendido a no esperar nada de ese poder con que el tentador seduce al hombre. Nada. En la naturaleza de ese poder está oprimir, mentir y matar.

No ha de ser así entre los hijos de Dios, no ha de ser así entre los discípulos de Jesús, no ha de ser así entre los que han entrado con Cristo en la vida de Dios, no ha de ser así para quienes han conocido el amor que es Dios, no ha de ser así para ti, Iglesia cuerpo de Cristo. Tu vocación es servir. Tu ser es amar. Tu misión es la de ser evangelio para las víctimas de todas las violencias.

Y éste es hoy tu camino con Cristo hacia la Pascua: camino con Cristo en los que sufren, con tu Señor en los excluidos, con tu Dios en los calumniados, en los hambrientos, en los desdichados, en los últimos.

Melilla

Para ellos has de multiplicar tu pan y tu compasión

A ese templo de Dios que son los pobres has de llevar la cestilla de tus primicias. En ese templo harán tus hijos su confesión de fe: El Señor “nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo, que tú, Señor, me has dado”. 

Entramos en esta cuaresma soñando una humanidad nueva, fraterna, humilde, de hombres y mujeres parecidos a Cristo Jesús; soñamos la llegada del reino de Dios, el advenimiento de una tierra para los pobres… soñamos y pedimos… soñamos y construimos… soñamos y trabajamos… y presentamos al Señor nuestra tu cestilla, llena de gratitud para él, llena de pan para los pobres.

Feliz camino con Cristo hasta la vida.