La explotación de migrantes en Lleida

La explotación de migrantes, origen del rebrote de Lleida

La falta de medidas de protección, la ausencia de vivienda para trabajadores, la irregularidad de muchos empleados o las condiciones de hacinamiento de temporeros están detrás del descontrol en el Segrià, donde la situación es la misma que la del año pasado aunque con más migrantes en busca de trabajo tras un “efecto llamada” de la patronal hortofrutícula. 

jairo vargas

“No se pueden poner en marcha políticas de salud pública para controlar una pandemia teniendo miles de excluidos del sistema que están durmiendo en la calle”, decía a Público hace casi dos meses Blanca Garcés, investigadora del CIDOB experta en migraciones. Se refería, sobre todo, a las imágenes de cientos de temporeros durmiendo en las calles de Lleida y alrededores, donde se concentra ahora el principal foco de infección por coronavirus desde que acabó el estado de alarma. Los sanitarios confirman ahora esta advertencia, cuando los evitable ya ha sucedido, cuando el rebrote es una bomba de relojería que amenaza a todo el país.

Son muchas las voces que aseguran que el confinamiento de la comarca del Segrià anunciado por la Generalitat de Catalunya era más que previsible. Y se debe, fundamentalmente, a las condiciones en las que los temporeros se ven obligados a y trabajar y a vivir durante la campaña de recogida de la fruta en la zona, algo que también afecta a la vecina provincia de Huesca. Este lunes, Aragón decretó la vuelta a una fase 2 “flexibilizada” en Zaragoza, Huesca y cuatro comarcas orientales, al tiempo que se localizaba un nuevo brote en un asentamiento de temporeros en un almacén abandonado en Albalate de Cinca, una de las comarcas oscenses limítrofes con Lleida. Con los datos del pasado viernes ya se podía hablar en Lleida de trasmisión comunitaria descontrolada del virus en la zona, con 338 nuevos positivos solo ese día y 84 personas hospitalizadas, a pesar de llevar casi una semana de confinamiento perimetral en los 38 municipios del Segrià, incluida la capital leridana. Un 28% de los hospitalizados eran trabajadores del sector de la fruta, explicó a EFE el responsable de Covid del Hospital Arnau de Vilanova, José Luis Morales, que hablaba de situación “crítica”. Sigue leyendo