Homenaje a las BBII y víctimas del franquismo en Tarancón

Homenaje a las BBII y a las víctimas del franquismo en Tarancón

febrero 23, 2020

 

Como es ya costumbre por estas fechas se celebró un nuevo homenaje a los escoceses caídos en la Batalla del Jarama y a los taranconeros víctimas de la represión franquista. El acto se viene celebrando desde 2012 en el cementerio de Tarancón y contó este año con una nutrida presencia de asistentes al homenaje llegados de todos los puntos de la provincia.

Entre quienes participaron en el homenaje organizado por la Asociación de Recuperación de la Memoria Histórica en Cuenca se pudo contar para esta ocasión con Mike Arnott, representante en Escocia del International Brigade Memorial Trust; Almudena Cross, presidenta de la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales y de Máximo Molina, presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Cuenca.

 Acudieron también a la cita de este día especial, familiares de Avelino Gómez Morillas, fusilado en las tapias del cementerio de Tarancón en 1939, así como la bisnieta y la hija de Dositeo Moreno Barrios, víctima del nazismo en el campo de concentración de Mauthausen.

 El homenaje fue multitudinario y emotivo por lo que entraña recordar a quienes defendieron la legalidad republicana y la causa de la libertad, incluso venidos allende de nuestras fronteras para hacer frente al totalitarismo franquista. Algo que no quedará suficientemente reconocido nunca.

Tras el acto los asistentes se encontraron con la historia de la Guerra Civil en la ciudad en una visita guiada por el «Tarancón de la Guerra y la posguerra», visitando cárceles y hospitales, como el ‘Hospitalillo’ de Santa Emilia

 

 

Los bombardeos sobre Tarancón en el 37

Tarancón, el pueblo que resistió los bombardeos italianos y alemanes sin defensas antiaéreas

‘Tarancón bajo las bombas’ es la exposición que rescata una parte de la historia de la localidad conquense, hasta ahora prácticamente desconocida

«Desde Tarancón se distribuía todo, desde las patatas hasta obuces, y eso lo contamos, hasta como se organizaban las defensas y los dos únicos refugios. La gente se iba a las cuevas»

Unos sesenta ciudadanos murieron durante los bombardeos que sufrió la localidad de Tarancón durante la Guerra Civil. La ciudad se convirtió en una «válvula de entrada y salida» entre Madrid y el resto del territorio republicano, por la que pasaba todo lo posible desde comida hasta armamento. Y por tanto, se convierte en «objetivo» de la aviación italiana y alemana, sin contar con refugios anti-bombas, sino cuevas en los que la gente al final debía «hacer vida». »

«El miedo constante hizo de Tarancón su morada», reza la presentación de la exposición ‘Tarancón bajo las bombas’, que se inaugura en la localidad este sábado 23 de noviembre para dar a conocer a la población actual lo que ocurrió durante esos años en su pueblo. La Asociación de la Recuperación de la Memoria Histórica de Cuenca ha  hecho un trabajo de recopilación para contar desde el primer bombardeo, en agosto de 1936, pasando por el «más grande», en diciembre del 1937, hasta el fin de la Guerra.

«Aún queda mucho por investigar», admiten desde la Asociación. Máximo Molina, explica que la iniciativa nace de las investigaciones realizadas alrededor del Hospitalillo en la localidad. «Hemos estado dedicados a la represión casi todo este tiempo, luego se cruzó en nuestro camino la exhumación de Uclés, que ha absorbido el 100% de nuestro tiempo, pero cuando comenzamos a estudiar el Hospitalillo nos metimos más en temas de guerra».

De este modo, consiguieron documentación que demuestra que fueron unos 60 las víctimas de los bombardeos en la localidad conquense. «Se bombardeaba muchísimo y de esto no se había hablado nunca, pero nosotros queremos difundir la historia del pueblo», explica Molina. «No entendemos por qué al investigar parece que queremos dividir. Parece que algunos tienen el odio muy arraigado».

Seis paneles grandes cuentan la historia de los hechos, que están documentados en los archivos del Ejército del Aire, de los cuales han extraído la conclusión de que 1937 fue el año «más brutal» con bombardeos con «muchísima frecuencia» durante «buena parte del año».

El mayor bombardeo, relata Molina, empezó a las 9.30 de la mañana y acabó a las 18.30 horas. «En una localidad donde no había defensas antiaéreas, que son instaladas en 1938». Pero es que, una vez se instalan las defensas, «crecen los bombardeos» que van decreciendo después de la batalla de Teruel. «Tenemos los informes del Ejército del Aire, los planes de los objetivos militares de aviación. Incluso, muestras de algunas bombas», explica Molina.

«Desde Tarancón se distribuía todo, desde las patatas hasta obuces, y eso lo contamos, hasta como se organizaban las defensas y los dos únicos refugios. La gente se iba a las cuevas», asegura Molina. Igualmente en la exposición se habla de cómo se «ametrallaba» a la población, porque uno de los objetivos era «desmoralizar» a los ciudadanos. En la exposición, que se puede visitar hasta el 4 de diciembre en la Casa Parada de la localidad también se pueden ver testimonios de la gente del pueblo sobre los bombardeos. «Así podemos escuchar lo que cuentan los mayores, cómo se sentían con los bombardeos», concluye.