Mensaje del Cardenal Hummes

Cardenal Hummes: “Concretar la sinodalidad del proceso como metodología eclesial”

Cardenal Hummes
Cardenal Hummes

“Caminar juntos, respetando nuestras legítimas diferencias, y manteniéndonos en red entre nosotros y en alegre y real comunión con nuestro querido Papa Francisco”

«Ser una «Iglesia en salida», que “rompe los muros y construye puentes para llegar y escuchar a todos, con prioridad a los pobres

«Hacer realidad una pastoral misionera de una Iglesia que busca no sólo a las comunidades humanas y a las personas, sino a toda la creación, a la naturaleza, en una ecología integral

Importancia del trabajo diario en las comunidades locales, insistiendo que “es ahí donde debemos escuchar a las bases y con ellas elaborar y concretar lo básico de lo que nos pide todo este proceso sinodal

Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Latinoamérica

Retomar e implementar las tareas de la CEAMA para 2022, “en favor de la misión de la Iglesia en nuestra querida PanAmazonía”. Ese ha sido el propósito del mensaje en video lanzado por el cardenal Claudio Hummes, presidente de la entidad.

En un camino legitimado e iluminado por el Sínodo para la Amazonía y sus documentos orientadores, así como la creación y el reconocimiento canónico de la CEAMA, el purpurado brasileño llama a “caminar juntos, respetando nuestras legítimas diferencias, y manteniéndonos en red entre nosotros y en alegre y real comunión con nuestro querido Papa Francisco”.

Para el presidente de la CEAMA, la sinodalidad debe ser la metodología eclesial, en la que todos participan, buscando ser una «Iglesia en salida», que “rompe los muros y construye puentes para llegar y escuchar a todos, con prioridad a los pobres”, insistiendo en llegar a los indígenas y con ellos buscar los avances necesarios.

CEAMA

El cardenal Hummes ha llamado a “socializar lo que hace cada comunidad e inspirar a las demás en su propio trabajo”, recordando la necesidad de “elaborar y poner en práctica un Plan Pastoral Conjunto”, algo que ya se está haciendo y que “quiere hacer realidad una pastoral misionera de una Iglesia que busca no sólo a las comunidades humanas y a las personas, sino a toda la creación, a la naturaleza, en una ecología integral”.

También hace una llamada a la preservación del medio ambiente y a “desarrollar un espíritu y una práctica sinodales” en las comunidades. Destaca la urgencia de formar a los futuros pastores indígenas ordenados y anima a los obispos a avanzar en el camino de la inculturación de la fe. Va citando otras necesidades, como la creación de una Universidad Católica Panamazónica, insistiendo en el apoyo del CELAM y de la REPAM.

Finalmente destaca la importancia del trabajo diario en las comunidades locales, insistiendo que “es ahí donde debemos escuchar a las bases y con ellas elaborar y concretar lo básico de lo que nos pide todo este proceso sinodal

Mensaje del presidente de la CEAMA a la Asamblea Eclesial

  

Cardenal Hummes: «Tiempos difíciles, pero también abiertos a innovaciones y nuevos sueños» 

Cardenal Cláudio Hummes

 Una Iglesia sinodal, «una institución pastoral y misionera, constituida no sólo por obispos, sino también por representantes de las demás categorías del pueblo de Dios» 

«La Iglesia está en la Amazonía no como los que tienen las maletas en la mano para irse después de haber explotado todo lo que pudieron» 

«El Papa puede ahora constituir Conferencias eclesiales en cualquier otra parte de la Iglesia en el mundo» 

Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Latinoamérica 

Un mensaje inspirador de alguien a quien Mauricio López se refirió como «un embajador del desborde del Espíritu«. El cardenal Claudio Hummes se dirigió a los participantes de la Asamblea Eclesial reconociendo que «los tiempos actuales son difíciles, desafiantes, pero también abiertos a las innovaciones y a los nuevos sueños«. Un ejemplo de estos nuevos sueños es esta Asamblea Eclesial, insistió el presidente de la CEAMA. 

El cardenal Hummes recordó la homilía de la misa que el Papa Francisco celebró poco después de su elección con los cardenales del Cónclave, que se basó en las palabras camino y caminar. El Papa insistió en derribar muros y tender puentes para salir, para encontrarse con las periferias y con ellas construir «caminos eclesiales, caminos sinodales«. Caminos que formaban parte de la Iglesia primitiva, retomados en el Concilio Vaticano II y sostenidos en el sensus fidei y el sensus fidelium. 

Una Iglesia sinodal, «una institución pastoral y misionera, constituida no sólo por obispos, sino también por representantes de las demás categorías del pueblo de Dios«. El cardenal recordó el largo proceso para llegar a esta Asamblea, refiriéndose al proceso vivido en el Sínodo para la Amazonia, donde se fue «al encuentro de todos, pero especialmente de los más sufrientes y pobres de las periferias geográficas y existenciales de la Panamazonía con el objetivo de escuchar, escuchar y escuchar». 

El presidente de la CEAMA también recordó las palabras del Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud de 2013, donde habló de que «la Iglesia está en la Amazonía no como los que tienen las maletas en la mano para irse después de haber explotado todo lo que pudieron». El Papa llamó a consolidar «el rostro amazónico de la Iglesia«, pidiendo audacia y valentía para ello. Todo ello se ha concretado con la creación de la REPAM, un proceso que fue explicado por el cardenal Hummes, y que el cardenal ve como el germen de esta Asamblea Eclesial, «en la que no sólo participan y deciden los obispos, sino todo el pueblo de Dios, según el Concilio Vaticano II». 

Su presidente, también recordó la creación de la CEAMA, aprobada canónicamente por el Papa Francisco el 9 de octubre, que el cardenal Hummes define como «ese punto firme irreversible», para toda la Iglesia. «El Papa puede ahora constituir Conferencias eclesiales en cualquier otra parte de la Iglesia en el mundo«, insistió. Esto es visto como «¡un avance extraordinario!», mostrando el deseo de la CEAMA de «participar plenamente en esta nueva etapa de la Iglesia en América Latina y el Caribe en términos de una Iglesia Sinodal, que se nutre de las grandes propuestas de Aparecida y del Vaticano II». 

La Conferencia eclesial de la Amazonía

La Conferencia Eclesial de la Amazonía, modelo de sinodalidad en la Iglesia»

Cardenal Hummes: «También el pueblo sabe hacia dónde sopla el Espíritu Santo»

«Los fieles también saben lo que la fe nos dice sobre cómo vivir la fe en los tiempos actuales y de cara al futuro«

«En el bautismo todos reciben el Espíritu Santo que les da ese sentido de la fe»

El 29 de junio de 2020 se creó la CEAMA, que aún sin estar aprobada canónicamente ha estado trabajando para poner en práctica el Sínodo en el territorio

«Es un trabajo en red, con todas las culturas, con todos los países»

«Es el Espíritu Santo el que renueva la Iglesia, pero a través de esta sinodalidad, este sentido de la fe que da al Pueblo de Dios la capacidad de participar en este proceso»

Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Latinoamérica

«La Conferencia Eclesial de la Amazonía, modelo de sinodalidad en la Iglesia«. Este fue el tema del webinar organizado por el Grupo de Investigación de Teología y Pastoral de la Facultad Jesuita de Belo Horizonte, en colaboración con el Centro Loyola, el Instituto Santo Tomás de Aquino y la PUC Minas.

El evento, dirigido por el Padre Geraldo de Mori y el Hermano Denilson Mariano, forma parte del proyecto Tejiendo Redes, diálogos online sobre Teología Pastoral. El invitado fue el Cardenal Claudio Hummes, presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía

El Cardenal Hummes comenzó diciendo que, a petición del Papa Francisco, «no es una conferencia episcopal, es una conferencia eclesial«, que incluye a todos los que forman parte del Pueblo de Dios. Estamos ante la única conferencia de este tipo en el mundo, subrayó el Cardenal Hummes, afirmando que «quiere ser una inspiración para toda la Iglesia en cuanto a un camino de sinodalidad, que hoy es de hecho el camino que la Iglesia quiere recorrer hacia su futuro».

Es necesario entender lo que es, según el cardenal, sabiendo que incluso actuando sigue esperando el reconocimiento canónico de Roma, siguiendo las directrices del Papa Francisco. El estatuto que se está elaborando está tardando porque será un modelo para otras conferencias eclesiales de todo el mundo, insistió el presidente de CEAMA. Presentó la historia del CEAMA, a partir de la Conferencia de Aparecida, donde el Papa Francisco comenzó a darse cuenta de la importancia de la Amazonía, siendo arzobispo de Buenos Aires y presidente de la Comisión de Redacción, de la que también formaba parte el Cardenal Hummes.En el Documento de Aparecida, recordó el purpurado, hay cuestiones que se refieren a la Amazonía, sobre el cuidado del medio ambiente, pero también sobre la creación de una Iglesia con rostro amazónico, una Iglesia inculturada, una Iglesia que sepa aportar elementos de las culturas de los pueblos, una Iglesia que sepa formular un plan pastoral para toda esta región, formada por nueve países y muchas culturas, pero que también respete las diferencias, un trabajo que debe revisarse continuamente, algo dinámico, un proceso.

La Iglesia en Brasil, siguiendo las reflexiones del Concilio Vaticano II, de una Iglesia como Pueblo de Dios, una Iglesia misionera, una Iglesia inculturada, ha ido asumiendo esto, siguiendo las directrices del Documento de Santarém en 1972, y siendo discutido cada año en las Asambleas de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB). A principios del milenio, la CNBB creó una Comisión Episcopal Especial para la Amazonía, que él mismo preside desde su regreso a Brasil tras ser Prefecto de la Congregación del Clero. Durante su presidencia visitó 34 diócesis y prelaturas de la Amazonía, visitando las comunidades locales, conociendo las dificultades de la Iglesia en la Amazonía.

Poco a poco, el cardenal vió la necesidad de crear redes, que sacaran a las comunidades del aislamiento para resolver juntas los grandes problemas, a menudo similares. En esta coyuntura se creó la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en septiembre de 2014, donde «todos empezaron a darse la mano», comenzando a visitar, escuchar, planificar juntos, dialogar y hablar sobre cómo ser una Iglesia inculturada, con rostro amazónico, como había sugerido Aparecida. Fue algo que el Papa Francisco apoyó y bendijo desde el principio.De ahí nació la idea de un Sínodo para la Amazonía, que se celebró en octubre de 2019. El Cardenal Claudio Hummes destacó la importancia del Documento Final y de la Querida Amazonía, que son los sueños del Papa Francisco a partir de todo lo que se había formulado hasta aquel momento. El cardenal define la preparación del Sínodo para la Amazonía como «un gran ejercicio de sinodalidad«, en el que la REPAM escuchó a las comunidades para elaborar el Instrumento de Trabajo.

«Allí vimos cómo el pueblo quiere hablar, cómo el pueblo quiere ser escuchado«, según el presidente de la CEAMA, insistiendo en que «el pueblo también sabe hacia dónde sopla el Espíritu Santo«, una expresión del «sensus fidei», que «los fieles también saben lo que la fe nos dice sobre cómo vivir la fe en los tiempos actuales y de cara al futuro«. Insistió en la necesidad de que los obispos escuchen a la gente, a las familias, porque «en el bautismo todos reciben el Espíritu Santo que les da ese sentido de la fe», algo que considera fundamental para la sinodalidad, que «se basa en esto de verdad», en que el Pueblo de Dios muestre cómo ser discípulos misioneros hoy y se santifique.

Una de las propuestas del Sínodo fue la creación de un organismo episcopal para poner en práctica el Sínodo en el territorio. Pero el Papa, que siempre está más allá de nosotros, recordó el cardenal, propuso un organismo que involucrase a todas las categorías del Pueblo de Dios, donde todos son miembros. Un organismo con autonomía propia, que dio lugar a la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA). Era algo totalmente nuevo, que poco a poco debía elaborarse, vinculado al Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), que según el cardenal también está haciendo un proceso de renovación para ser más sinodal.El 29 de junio de 2020 se creó la CEAMA, que aún sin estar aprobada canónicamente ha estado trabajando para poner en práctica el Sínodo en el territorio. El Cardenal Hummes insistió en que se trata de un proceso «que se autocorrige, que se autoalimenta» con la fuerza del Espíritu y la fe que siente el Pueblo de Dios. Por ello, el purpurado llamó a participar, a ser sujetos de este proceso, algo que la CEAMA está haciendo al elaborar el plan pastoral para dinamizar, articular y acompañar las propuestas del Sínodo en el territorio. Insistió en que «es un trabajo en red, con todas las culturas, con todos los países«.

Según el cardenal Hummes, no hay una fórmula mágica para que la sinodalidad empiece a aparecer, sino el trabajo de la gente para hacerla avanzar, insistiendo en sentarse juntos, en escuchar juntos. El presidente de la CEAMA, hablando del CELAM, que está preparando la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, dijo que «está tratando de transformarse dentro de esta dinámica sinodal«, siendo un gran ejemplo para las conferencias episcopales, que a su vez deben estimular a las diócesis y parroquias para que vean que esto es posible.

Según el cardenal brasileño «es el Espíritu Santo el que renueva la Iglesia, pero a través de esta sinodalidad, este sentido de la fe que da al Pueblo de Dios la capacidad de participar en este proceso». El cardenal insistió en la importancia de la comunicación, de ver a través de qué vías se pueden vislumbrar los procesos que están ocurriendo, de las redes sociales, un mundo en el que no hemos podido entrar suficientemente, según el purpurado.

El Cardenal Hummes analiza los pasos a dar por la CEAMA

El cardenal Hummes llama a la Iglesia de la Amazonía a pasar del deber hacer al hacer
Quedarse en lo que debemos hacer, aunque sea algo bueno, “no es suficiente”
“Ir a las comunidades, presentándoles los resultados del Sínodo, escuchándolas y construyendo con ellas ‘los nuevos caminos’, y luego comunicar a toda la red ‘lo que estamos haciendo’»
«Apertura de escuelas de diaconado permanente, de catequistas y líderes comunitarios, ya sean mujeres u hombres, agentes misioneros con práctica sinodal, así como la renovación sinodal de nuestro actual clero y de los religiosos-as”
Por Luis Miguel Modino, corresponsal en Latinoamérica Seguir leyendo