Convivencia anual del IEME

El IEME aborda el primer anuncio como “una pastoral en clave misionera”

El Instituto Español de Misiones Extranjeras celebra su convivencia anual para sacerdotes y diáconos

Por LUIS CARLOS RILOVA HURTADO

Con el hilo conductor ‘El Primer anuncio: una pastoral en clave misionera’, se ha celebrado del 9 al 12 de enero de 2023 la 42 Convivencia de Animación Misionera para sacerdotes y diáconos que el IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras) ofrece todos los años en enero. Se trata de un espacio de encuentro y formación donde compartir la amistad, intercambiar experiencias e inquietudes y conocer diferentes realidades misioneras que nos ayuden a recobrar y acrecentar el ímpetu apostólico en la dulce y confortadora alegría de evangelizar.

Este año se desbordaron las previsiones y han participado una veintena de sacerdotes provenientes de las diócesis de Orense, Santiago de Compostela, Oviedo, Zamora, Astorga, León, Burgos, Bilbao, Calahorra-Logroño, Cuenca, Cartagena, Jaén, Almería y Tenerife.

El fin de la Iglesia de Cristiandad

El segundo día, parte del Equipo de Primer Anuncio de la CEE, Tote Barreda, antiguo director de cursos Alpha y cofundador de Pastores Gregis Christi, y Jesús Úbeda, vicario de Primer Anuncio de la diócesis de Getafe, dirigieron la reflexión partiendo del cambio de paradigma cultural actual.

El final de la época de una Iglesia de Cristiandad ha llegado y ya no podemos dar por supuesta la fe en tantos bautizados que se acercan a las parroquias como usuarios que consumen sacramentos y catequesis pero que no se han encontrado con Jesús ni le conocen. Urge pasar a otro modelo, el de una Iglesia que evangeliza y prepara discípulos para enviarlos a la misión.

Oportunidades y dificultades

En el contexto de un mundo secularizado, los métodos de primer anuncio son como la chispa que provoca la conversión personal pero deberán completarse con itinerarios y procesos que formen verdaderos discípulos misioneros. La ponencia abrió paso a la reflexión por grupos con el objetivo de descubrir las oportunidades y dificultades para embarcar a las parroquias en esta dinámica.

En la tarde, Julián Palencia, sacerdote de la diócesis de Burgos, nos ofreció su testimonio de búsqueda hacia un modelo de parroquia de discípulos y misioneros ayudándonos a ser creativos, dejando de lado esquemas y modelos pasados y poner manos a la obra porque “no existen varitas mágicas”.

Otros encuentros

En la mañana del tercer día, José Antonio Cano y Angelines Morales, miembros de la Comisión Permanente de la Acción Católica General (ACG) presentaron el proyecto y los materiales de los obispos españoles de cara a la evangelización y formación de discípulos misioneros.

El proyecto “Encuentros Cuatro-40” es un itinerario que abarca desde la infancia, pasando por la juventud hasta la madurez, y ayuda a provocar la conversión y el encuentro con Jesús, la formación del corazón del discípulo, y su vocación que lo alienta a la misión.

Itinerarios que acompañan

En la tarde nos desplazamos a la localidad de Villanueva de la Cañada donde tuvimos un encuentro con el párroco de San Carlos Borromeo, Gonzalo Pérez-Boccherini, y con Myriam Gahinet, miembro del consejo de evangelización de la parroquia y responsable de los cursos Alpha en España, con el objetivo de conocer cómo trabajan la convocatoria del primer anuncio y los itinerarios que acompañan y forman discípulos misioneros.

La Eucaristía de cada día y los momentos de oración funcionaron como catalizador del encuentro junto a los abundantes momentos de convivencia que ayudan al enriquecimiento personal y el intercambio de experiencias como salidas a la ciudad, concierto de Joaquín Achúcarro y de la Orquesta Sinfónica de Madrid en el Auditorio Nacional, compartir y degustar los productos típicos de cada región…

Durante este curso, tres sacerdotes se preparan para salir en breve, a través del IEME, a la misión ad gentes: Jesús Campos (Zamora), Pablo Jareño (Cartagena) y Alejandro Rodríguez (Oviedo).

Epifanía del Señor

Fiesta de Epifanía

Una luz para todos

Hoy es la fiesta de la Epifanía o la Manifestación del Señor a todos los pueblos de la tierra, simbolizados en los Magos que vienen de oriente guiados por una estrella.
Los Magos son modelos de fe para nosotros: están abiertos a lo nuevo, son personas inquietas, buscan y se ponen en camino siguiendo la estrella que les lleva a Jesús a quien adoran.
El Señor también nos envía continuamente luces que nos lleven hacia él.
¿Qué luces o estrellas recibimos nosotros y cómo las seguimos? ¿Cómo podemos ser nosotros luces o estrellas vivas para los demás?

Lectura de la Palabra

Mateo 2, 1-12

                                    Venimos de Oriente para adorar al Rey

Jesús nació en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo». Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos pontífices y a los letrados del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: «Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel»».

Entonces Herodes llamó en secreto a los Magos, para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño, y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo». Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.

Y habiendo recibido en sueños un oráculo para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino

Comentario a la Palabra

Epifanía del Señor: Matar o adorar

«No basta escuchar la llamada del corazón; hay que ponerse en marcha»

«Herodes y su corte representan el mundo de los poderosos. Todo vale en ese mundo con tal de asegurar el propio poder: el cálculo, la estrategia y la mentira»

«Según el relato de Mateo, unos magos venidos de Oriente irrumpen en este mundo de tinieblas. Algunos exegetas interpretan hoy la leyenda evangélica acudiendo a la psicología de lo profundo»

«Los magos representan el camino que siguen quienes escuchan los anhelos más nobles del corazón humano; la estrella que los guía es la nostalgia de lo divino; el camino que recorren es el deseo»

«Con su atención al débil y su ternura hacia el humillado, este Niño nacido en Belén introducirá en el mundo la magia del amor, única fuerza de salvación que ya desde ahora hace temblar al poderoso Herodes.»

 Por José Antonio Pagola

Herodes y su corte representan el mundo de los poderosos. Todo vale en ese mundo con tal de asegurar el propio poder: el cálculo, la estrategia y la mentira. Vale incluso la crueldad, el terror, el desprecio al ser humano y la destrucción de inocentes. Parece un mundo grande y poderoso, se nos presenta como defensor del orden y la justicia, pero es débil y mezquino, pues termina siempre buscando al niño «para matarlo».

«Para reconocer la dignidad del ser humano en vez de destruirla, hay que recorrer un camino opuesto al que sigue Herodes»

Según el relato de Mateo, unos magos venidos de Oriente irrumpen en este mundo de tinieblas. Algunos exegetas interpretan hoy la leyenda evangélica acudiendo a la psicología de lo profundo. Los magos representan el camino que siguen quienes escuchan los anhelos más nobles del corazón humano; la estrella que los guía es la nostalgia de lo divino; el camino que recorren es el deseo. Para descubrir lo divino en lo humano, para adorar al niño en vez de buscar su muerte, para reconocer la dignidad del ser humano en vez de destruirla, hay que recorrer un camino opuesto al que sigue Herodes.

No es un camino fácil. No basta escuchar la llamada del corazón; hay que ponerse en marcha, exponerse, correr riesgos. El gesto final de los magos es sublime. No matan al niño, sino que lo adoran. Se inclinan respetuosamente ante su dignidad; descubren lo divino en lo humano. Este es el mensaje de su adoración al Hijo de Dios encarnado en el niño de Belén.

«No es un camino fácil»

Podemos vislumbrar también el significado simbólico de los regalos que le ofrecen. Con el oro reconocen la dignidad y el valor inestimable del ser humano: todo ha de quedar subordinado a su felicidad; un niño merece que se pongan a sus pies todas las riquezas del mundo. El incienso recoge el deseo de que la vida de ese niño se despliegue y su dignidad se eleve hasta el cielo: todo ser humano está llamado a participar de la vida misma de Dios. La mirra es medicina para curar la enfermedad y aliviar el sufrimiento: el ser humano necesita de cuidados y consuelo, no de violencia y agresión.

Con su atención al débil y su ternura hacia el humillado, este Niño nacido en Belén introducirá en el mundo la magia del amor, única fuerza de salvación que ya desde ahora hace temblar al poderoso Herodes.

 

Testigos de la Palabra

Misioneros asesinados en 2020


Según el desglose continental, este año el número mayor vuelve a registrarse en América, le siguen África y Asia. En los últimos 20 años, del 2000 al 2020, han sido asesinados en el mundo 535 agentes pastorales, de los cuales 5 eran obispos. También muchos agentes pastorales han sido asesinados durante intentos de robo, han sido secuestrados o se han visto envueltos en actos de violencia. Ninguno de ellos ha realizado hazañas o acciones llamativas, sino que simplemente han compartido la misma vida cotidiana que la mayoría de la población. La lista anual de Fides no solo se refiere a los misioneros ad gentes en sentido estricto, sino que trata de reflejar todos los casos en los que bautizados comprometidos con la vida de la Iglesia han muerto de manera violenta
| Agencia Fides
En el año 2020, según los datos recopilados por la Agencia Fides, han sido asesinados en el mundo 20 misioneros: 8 sacerdotes, 1 religioso, 3 religiosas, 2 seminarista y 6 laicos. Según el desglose continental, este año el número mayor vuelve a registrarse en América, donde han sido asesinados 5 sacerdotes y 3 laicos (8). Le sigue África, donde han sido asesinados 1 sacerdote, 3 religiosas, 1 seminarista y 2 laicos (7). Mientras que en Asia han sido asesinados 1 sacerdote, 1 seminarista y 1 laico. Por último, en Europa 1 sacerdote y 1 religioso. En los últimos 20 años, del 2000 al 2020, han sido asesinados en el mundo 535 agentes pastorales, de los cuales 5 eran obispos.
Continuando con su servicio de recopilación de información relativa a los misioneros asesinados durante el año, la Agencia Fides usa el término “misionero” para todos los bautizados, conscientes de que “en virtud del Bautismo recibido, cada miembro del Pueblo de Dios se convierte en discípulo misionero. Cada persona bautizada, sea cual sea su función en la Iglesia o conocimiento de la fe, es un sujeto activo de evangelización” (EG 120). Además, desde hace algún tiempo, la lista anual de Fidesno solo se refiere a los misioneros ad gentes en sentido estricto, sino que trata de reflejar todos los casos en los que bautizados comprometidos con la vida de la Iglesia han muerto de manera violenta, no expresamente “por odio a la fe”. Por esta razón, preferimos no usar el término “mártires”, – excepto en su significado etimológico de “testigos”-, con el fin de no entrar en el juicio que la Iglesia pueda hacer sobre algunos de ellos proponiéndolos, después de una cuidadosa consideración, para la beatificación o canonización, como sucede con frecuencia.
En este 2020 también muchos agentes pastorales han sido asesinados durante intentos de robo, realizados con gran ferocidad, o han sido objeto de secuestro o se han visto envueltos en tiroteos o en actos de violencia en los contextos en los que trabajaban marcados por la pobreza económica y cultural, de degrado moral y ambiental, donde la violencia y el desprecio por la vida y por cada derecho humano son casi lo habitual. Ninguno de ellos ha realizado hazañas o acciones llamativas, sino que simplemente han compartido la misma vida cotidiana que la mayoría de la población, dando su testimonio evangélico como signo de esperanza cristiana.