Las Iglesias ortodoxas contra la guerra

Kirill cada vez más solo en su defensa de Rusia entre los líderes ortodoxos

El Patriarca de Constantinopla preside una celebración con motivo de la festividad de san Pantaleón y pide por la paz en Ucrania


Por el cese de la guerra

El líder de la Iglesia ortodoxa participó en esta celebración con diferentes representantes del patriarcado, clérigos de Estados Unidos e, incluso, algunos fieles de habla rusa. Su homilía estuvo centrada en el “amor maternal” que la Iglesia de Constantinopla siempre ha tenido por todos. “Es el amor con el que Constantinopla dio primero a los búlgaros y luego a todas las tribus eslavas las luces de la fe cristiana, el alfabeto cirílico y la cultura. Es el amor con el que abrazó al pueblo ucraniano y le dio lo que le pertenecía. Es el amor con el que reza por el cese de la guerra en Ucrania desde hace unos seis meses”.

Bartolomé aseguró, además, su oración “por todos los Primados ortodoxos de las Santas Iglesias de Dios, aunque algunos de ellos no recuerden y honren a su Iglesia Madre”, apuntó sin citar expresamente el líder de la Iglesia Ortodoxa rusa, el patriarca Kirill de Moscú. “Es el amor de la Iglesia Madre, no de la madrastra, sino de la verdadera y genuina Iglesia Madre, el que ha hecho entrar en la canonicidad de la Iglesia Ortodoxa a nuestros hermanos y hermanas de Macedonia del Norte, recientemente, y ha abierto el camino para que este pueblo entre en la familia pan-ortodoxa”, recalcó según recogen medio del patriarcado.

Además de presentar un nuevo candidato que será ordenado sacerdote de la Iglesia ucraniana, reiteró que ha querido llevar “a todos sin excepción, este mensaje de amor y unidad. Somos una sola familia pan-ortodoxa. Recemos todos por el cese de la guerra en Ucrania. Queremos la paz, queremos la unidad, queremos el amor. Sólo así podremos vivir felices en este mundo”, concluyó.

División en la Iglesia Ortodoxa

Onufriy se declara “independiente” y Kirill se queda solo

Kirill, patriarca de Moscú, y el patriarca ecuménico Bartolomé I, durante su encuentro en Estambul

El Patriarcado Ortodoxo de Kiev sigue la vía de Epifaniy y ya no reconoce la autoridad espiritual de Moscú

Ahora falta conocer si se culmina una posible reunificación eclesial de la ortodoxia ucraniana, rota desde 2018

Kirill, patriarca ortodoxo de Moscú, se ha quedado más solo que nunca a causa de su apoyo incondicional a la invasión rusa a Ucrania por parte de Vladímir Putin. Un debilitamiento en su autoridad espiritual que ya comenzó en diciembre de 2018, cuando del Patriarcado Ortodoxo de Kiev, subordinado desde hacía tres siglos al de Moscú, surgió una escisión en forma de Iglesia Autocéfala Ucraniana. Pastoreada por Epifaniy, se constituyó en la decimoquinta Iglesia ortodoxa a nivel mundial y, desde el principio, se situó bajó la órbita del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, la otra gran corriente ortodoxa, liderada por el patriarca Bartolomé.


Hasta ahora, a Kirill le quedaba el apoyo del Patriarcado Ortodoxo de Kiev, quien reconocía la autoridad espiritual de Moscú pese a mostrar desde el inicio de la invasión (hace ahora 100 días) su rechazo tajante a la acción violenta de Putin contra su pueblo. Pero la situación, enquistada ya, ha dado un giro definitivo y, desde este pasado 27 de mayo, la Iglesia encabezada por el patriarca Onufriy ya declara su “plena independencia” espiritual.

¿Posible acuerdo?

Basta por comprobar si habrá un acuerdo o no entre Epifaniy y Onufriy de cara a una posible reunificación eclesial de la ortodoxia ucraniana (hasta ahora, lo único que las enfrentaba era su posición de subordinación respecto a Moscú), pero parece que estamos ante un cambio irreversible y Kirill, quien tanto denigró lo que él entendía como un “cisma” en la sombra provocado por Bartolomé (llegó a acusarle formalmente de ello en una reciente carta al Consejo Mundial de Iglesias), ha perdido toda influencia sobre una Iglesia en la que él ve “la pila bautismal” de la ortodoxia rusa.

En esta ocasión, el patriarca utilizó un tono diplomático y, como manifestó en su homilía de este domingo 29 en la catedral de Cristo Salvador de Moscú, aseguró que “comprendemos perfectamente el sufrimiento actual de la Iglesia ortodoxa ucraniana y entendemos que Su Beatitud, el metropolitano Onufriy y su episcopado, deben actuar de la manera más sabia posible para no complicar la vida de su pueblo creyente”. Eso sí, aunque sin citar a nadie expresamente, Kirill añadió que “nunca alcanzarán su objetivo” quienes buscan “dividir” y “destruir la unidad espiritual” de las Iglesias rusa y ucraniana.

Difusión de una “herejía”

La crisis en el seno de la ortodoxia eslava parecía haber superado un punto de no retorno cuando, días atrás y con el apoyo explícito de Epifaniy, quien compartió la resolución en sus redes, el Consejo de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana llegó a solicitar formalmente a Bartolomé que le retirara a Kirill su condición de patriarca, culpándole de “interferir” en sus “asuntos internos” y de “propagar la herejía de una doctrina etno-racial basada en la ideología del ‘mundo ruso’”, entendiendo, en definitiva, que promovía un “cisma”.

En declaraciones a RT1, el patriarca de Constantinopla, aunque no contestó a esa petición concreta de decenas de sacerdotes ortodoxos ucranianos, sí reconoció que Kirill había “defraudado” a quienes esperaban una condena unánime de la invasión de Putin desde el seno de la ortodoxia. Además, reconoció que se pregunta sobre “cómo se lo justificará ante su conciencia”. Finalmente, también lamentó el hecho que a su juicio está en la base de todo: “La Iglesia rusa codicia la primacía de Constantinopla”