Palestina, entre la represión y el abandono

Muertos, heridos desplazados y viviendas destruidas y miles de personas se han visto directamente afectadas por las guerras israelíes, aunque el trastorno afecta de una u otra manera a toda la población palestina que vive traumatizada a causa de ocupación y el apartheid. A esa tensión hay que añadir los periódicos bombardeos por parte del Ejército israelí. No obstante, el mundo “civilizado” solo mira sus intereses … ¿A quien le importa realmente los derechos humanos y la vida de la gente y de los niños?

La ofensiva militar israelí contra la Franja de Gaza se ha detenido, por el momento. Ha dejado un balance de bajas terrorífico. El Ejército israelí ha matado a 48 palestinos, 17 de ellos menores de edad; ha causado heridas a 360 personas, casi la mitad son niños; se han contabilizado también 58 mujeres y 19 personas mayores heridas. Al menos 1.761 viviendas han sufrido daños de cierta consideración provocando desplazamientos internos. En conjunto 8.500 personas se han visto directamente afectadas por la campaña militar israelí, aunque el trastorno afecta de una u otra manera a toda la población palestina que vive traumatizada a causa de ocupación y el apartheid. A esa tensión hay que añadir los periódicos bombardeos por parte del Ejército israelí.

Tras la tregua y el recuento de daños llega el momento de la ayuda humanitaria y la reconstrucción. En este campo el déficit es cada vez más palpable. La financiación se ha reducido en todo el mundo, unas veces por razones políticas, como en el caso de EEUU que todavía no ha recuperado el nivel previo al mandato de Donald Trump; otras veces por la crisis económica. La guerra en Ucrania también ha absorbido fondos de ayuda humanitaria que, en consecuencia, han dejado de fluir hacia Palestina. Así lo reconoce la directora de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNWRA) en el Estado español, en una entrevista que hoy publica GARA. La reducción de la ayuda que llega a Palestina es el reverso político del abandono por parte de la comunidad internacional de la causa palestina. No hay ningún interés en que se respete el derecho internacional humanitario, tampoco en promover un proceso de paz o en aliviar las terribles condiciones de vida de la población palestina sometida desde hace años a un implacable bloqueo.

Abandonar a su suerte a los pueblos ocupados, como Palestina o el Sahara Occidental, es abonar el terreno para que otros países se arroguen el derecho a acometer nuevas invasiones. Dejando desamparados a los débiles frente a los poderosos y renunciando a la justicia, la comunidad internacional induce el surgimiento de nuevos conflictos

Palestina

Palestina, entre la represión y el abandono

Muertos, heridos desplazados y viviendas destruidas y miles de personas se han visto directamente afectadas por las guerras israelíes, aunque el trastorno afecta de una u otra manera a toda la población palestina que vive traumatizada a causa de ocupación y el apartheid. A esa tensión hay que añadir los periódicos bombardeos por parte del Ejército israelí. No obstante, el mundo “civilizado” solo mira sus intereses … ¿A quien le importa realmente los derechos humanos y la vida de la gente y de los niños?

La ofensiva militar israelí contra la Franja de Gaza se ha detenido, por el momento. Ha dejado un balance de bajas terrorífico. El Ejército israelí ha matado a 48 palestinos, 17 de ellos menores de edad; ha causado heridas a 360 personas, casi la mitad son niños; se han contabilizado también 58 mujeres y 19 personas mayores heridas. Al menos 1.761 viviendas han sufrido daños de cierta consideración provocando desplazamientos internos. En conjunto 8.500 personas se han visto directamente afectadas por la campaña militar israelí, aunque el trastorno afecta de una u otra manera a toda la población palestina que vive traumatizada a causa de ocupación y el apartheid. A esa tensión hay que añadir los periódicos bombardeos por parte del Ejército israelí.

Tras la tregua y el recuento de daños llega el momento de la ayuda humanitaria y la reconstrucción. En este campo el déficit es cada vez más palpable. La financiación se ha reducido en todo el mundo, unas veces por razones políticas, como en el caso de EEUU que todavía no ha recuperado el nivel previo al mandato de Donald Trump; otras veces por la crisis económica. La guerra en Ucrania también ha absorbido fondos de ayuda humanitaria que, en consecuencia, han dejado de fluir hacia Palestina. Así lo reconoce la directora de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNWRA) en el Estado español, en una entrevista que hoy publica GARA. La reducción de la ayuda que llega a Palestina es el reverso político del abandono por parte de la comunidad internacional de la causa palestina. No hay ningún interés en que se respete el derecho internacional humanitario, tampoco en promover un proceso de paz o en aliviar las terribles condiciones de vida de la población palestina sometida desde hace años a un implacable bloqueo.

Abandonar a su suerte a los pueblos ocupados, como Palestina o el Sahara Occidental, es abonar el terreno para que otros países se arroguen el derecho a acometer nuevas invasiones. Dejando desamparados a los débiles frente a los poderosos y renunciando a la justicia, la comunidad internacional induce el surgimiento de nuevos conflictos

El Secretario Gral. de la ONU pide el cese de la guerra entre Israel y Palestina

El secretario general de la ONU pide a Israel y Palestina «detener la lucha inmediatamente» al comenzar una reunión de urgencia

El jefe de la organización mundial advirtió de que los combates pueden arrastrar a «israelíes y palestinos a una espiral de violencia con consecuencias devastadoras para las dos comunidades y para toda la región».

El secretario general de la ONU, António Guterres.  REUTERSEl secretario general de la ONU, António Guterres, exigió este domingo a israelíes y palestinos que detengan de forma inmediata los combates y vuelvan a la mesa de negociaciones para avanzar hacia la paz.

«La lucha debe terminar. Debe detenerse de inmediato. Los cohetes y morteros por un lado y los bombardeos aéreos y de artillería por el otro deben cesar», dijo Guterres en la apertura de una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El jefe de la organización mundial advirtió de que los combates pueden arrastrar a «israelíes y palestinos a una espiral de violencia con consecuencias devastadoras para las dos comunidades y para toda la región».

«Tiene el potencial de desencadenar una crisis humanitaria y de seguridad incontenible y de fomentar aún más el extremismo, no solo en los territorios palestinos ocupados e Israel, sino en la región en su conjunto», insistió.

Guterres condenó tanto el alto número de bajas civiles entre los palestinos, incluidos muchas mujeres y niños, causados por los ataques aéreos de Israel en Gaza como las muertes de israelíes a causa de cohetes lanzados desde la franja.

También se declaró muy preocupado por los choques violentos entre fuerzas de seguridad israelíes y palestinos en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este, donde hay familias palestinas amenazas de desahucio.

«En Israel, la violencia de grupos y turbas de tipo justiciero ha agregado una dimensión más horrenda a una crisis que ya se está deteriorando. Los líderes de todas las partes tienen la responsabilidad de frenar la retórica incendiaria y calmar las crecientes tensiones», recalcó.

Guterres consideró además «extremadamente preocupante» la destrucción de oficinas de medios de comunicación en Gaza y dejó claro que los periodistas deben poder trabajar sin miedo y acoso.

La intervención del diplomático portugués abrió una reunión por videoconferencia del Consejo de Seguridad sobre la escalada en Oriente Medio, la tercera que el máximo órgano de decisión de la ONU celebra esta semana, pero la primera abierta a los observadores.

Situación en Palestina

Gaza: 56 palestinos muertos, 14 niños, 3 mujeres y más de 320 heridos en bombardeos a zonas civiles. Ataques a viviendas, escuelas, hospitales e infraestructura vital

Israel ha lanzado mas de 1500 rondas de bombardeos a Gaza con armas de ultima generación. 56 palestinos han fallecido debido el masivo e indiscriminado bombardeo que ha dejado fuerte destrucción. En respuesta la resistencia ha lanzado cohetes a Dimona y Ashdod. Continúan los ataques a Gaza.

El Ministerio de Salud había anunciado que el número de muertos por la agresión había aumentado a 56, incluidos 14 niños y 3 mujeres, y 320 heridos con diversas lesiones.

Por su parte, el ala militar de Hamas, llevó a cabo lanzamiento de decenas de cohetes hacia Dimona y Ashdod.

En un comunicado informaron que se ha lanzado un ataque con 15 misiles en Dimona después de que lanzó un ataque con 50 misiles en la ciudad de Ashdod.

Israel intencionalmente ataca civiles

Es de destacar que la agresión hasta el momento también ha causado grandes pérdidas materiales y daños a la infraestructura, hogares y granjas de los ciudadanos, según información reportada por agencias en Gaza:

  • El bombardeo de más de 500 torres residenciales de viviendas y oficinas, entre demoliciones totales y parciales, además del daño de al menos 1000 casas por daños graves y moderados por los continuos bombardeos.
  • 2 torres residenciales fueron bombardeadas y demolidas por completo, y 12 sedes de medios informativos resultaron dañadas en una de estas torres, así como otras instituciones, asociaciones y oficinas.
  • El bombardeo de 52 sedes gubernamentales, que varió entre el cuartel general de la policía, las instalaciones de seguridad y de servicios
  • Siete escuelas, varias clínicas de atención primaria de salud y la planta desalinizadora de agua en el norte de Gaza resultaron gravemente dañadas por los intensos bombardeos en sus inmediaciones.
  • El bombardeo de granjas de animales, tierras agrícolas, pozos y redes de riego, con pérdidas de millones de dólares.
  • El bombardeo de calles e infraestructura representado por redes y transformadores de electricidad, agua y alcantarillado.
  • Más de 50 automóviles y medios de transporte público resultaron total y parcialmente dañados.
  • Además del continuo cierre de los cruces comerciales de la ocupación en la Franja de Gaza y la prohibición de que los pescadores salgan al mar a pescar.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada 

Claves para entender la nueva escalada de violencia en Gaza y Jerusalén

Entre el lunes y el martes han muerto 26 personas en Gaza y otras 300 han sido heridas en Jerusalén en una nueva escalada del conflicto tras el intento de desahucio de decenas de palestinos para entregar esas tierras a colonos judíos

Ascienden a 26 los muertos en Gaza, nueve de ellos niños, en un bombardeo israelí

¿Qué está pasando?

El viernes, alrededor de la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén, estallaron protestas que acabaron con 205 civiles palestinos y 17 policías israelíes heridos. La policía incluso entró dentro de la mezquita y disparó material antidusturbios. Las protestas continuaron a lo largo del fin de semana y la escena de los disturbios dentro de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado en el islam, se ha repetido este lunes, dejando más de 300 palestinos heridos.

La tensión ha aumentado cuando Hamás, que gobierna la Franja de Gaza, ha lanzado un ultimátum a Israel para retirar a los agentes de la mezquita. Israel no se ha replegado y Hamás ha disparado varios cohetes, algunos de ellos hacia Jerusalén, a lo que Israel ha respondido bombardeando la Franja de Gaza y provocando 26 fallecidos, nueve de ellos menores, según han denunciado las autoridades palestinas. Los cohetes lanzados este martes desde Gaza han provodado la muerte de dos mujeres civiles israelíes y decenas de heridos en la ciudad de Ashkelon.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha advertido este martes de que Israel intensificará los ataques de represalia contra milicias palestinas en Gaza. «Nuestra pauta es aumentar aún más la intensidad y cantidad de los ataques» contra objetivos del enclave, ha asegurado Netanyahu, añadiendo que Hamás, que controla de facto la franja, «recibirá golpes que no esperaba» por parte del Ejército israelí.

Este lunes Israel celebraba el Día de Jerusalén, en el que conmemora la victoria sobre la ciudad en la guerra de 1967. Decenas de jóvenes palestinos se han congregado para impedir el paso de una marcha ultranacionalista judía, que finalmente ha tenido que cambiar de ruta.

¿Cuál es el origen de este nuevo estallido?

Las actuales protestas en Jerusalén tienen su origen en el posible desahucio de ocho familias palestinas  –87 personas, entre ellas 24 menores, según activistas– del barrio de Sheikh Jarrah, situado en Jerusalén Este, con el objetivo de entregar esas tierras a colonos judíos. La situación de cuatro de estas familias es más urgente, con los tribunales a punto de tomar una decisión.

El Tribunal Supremo ha retrasado este lunes una sesión en la que se iba a pronunciar sobre el desahucio inminente de estos cuatro hogares. Tribunales de menor instancia ya han aprobado el desalojo. El Supremo, por su parte, había pedido a las cuatro familias que llegasen a un acuerdo con la organización israelí que reclama los hogares de los palestinos, pero estos se niegan.

«El juez ha ordenado que ambas partes deben llegar a un acuerdo mediante el cual las familias de Sheikh Jarrah admiten que la organización de los colonos tiene la propiedad y que les paguen un alquiler. Nosotros, las cuatro familias de Sheikh Jarrah, rechazamos las condiciones de ese acuerdo porque estos son nuestros hogares y los colonos no son nuestros caseros», señalaron las familias afectadas en un comunicado.

Un problema generalizado y posible «crimen de guerra»

La expulsión de ciudadanos palestinos de Jerusalén Este, ocupada por Israel, no es un asunto nuevo. «Según una investigación de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en 2020 al menos 218 hogares palestinos en Jerusalén Este, incluidas las familias de Sheikh Jarrah, tuvieron casos de desahucios en su contra en los tribunales. La mayoría de estos casos han sido iniciados por ‘organizaciones de colonos’, y han situado a 970 personas, incluidos 424 menores, en riesgo de desplazamiento», señaló la semana pasada Rupert Colville, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

«La transferencia de partes de la población civil de la potencia ocupante al territorio que ocupa está prohibida bajo el derecho humanitario internacional y puede constituir un crimen de guerra», dijo Colville. «Nos gustaría enfatizar que Jerusalén Este sigue siendo parte del territorio ocupado palestino, en el cual se aplica el derecho internacional humanitario. La potencia ocupante no puede confiscar propiedad privada en el territorio ocupado y debe respetar la legislación del país. Esto significa que Israel no puede imponer su propio conjunto de leyes en territorio ocupado para desahuciar a palestinos de sus hogares».

¿De quién es la tierra de Sheikh Jarrah?

Cuando estalló la guerra en 1948, muchas personas se vieron obligadas a abandonar sus casas. La mayoría eran árabes que dejaban sus tierras en la parte occidental de la línea de armisticio, pero también hubo algunos judíos que salieron de la parte oriental de dicha línea (Jerusalén Este).

En muchos casos, los refugiados judíos recibieron compensación por sus tierras, según informa Haaretz. Por otro lado, en 1956, el Gobierno de Jordania, con ayuda de Naciones Unidas, reubicó a parte de los refugiados palestinos en Sheikh Jarrah, que a cambio renunciaron al estatus de refugiado. Años más tarde, en la guerra de 1967, Israel ocupó Jerusalén Este y se lo anexionó por ley en 1980, decisión que fue denunciada por el Consejo de Seguridad de la ONU, que no reconoció la decisión unilateral de Israel. 

El teniente de alcalde de Jerusalén, Aryeh King, activista proasentamientos, ha llamado «okupas» a los palestinos de Sheikh Jarrah.

King es el mismo que durante las protestas de la semana pasada le dijo a un activista palestino que era «una pena» que no le hubiesen disparado en la cabeza: «¿Te han quitado la bala del culo? Es una pena que no fuese aquí [apuntando a la cabeza]». El activista había recibido en el pasado un disparo. El vídeo fue grabado por un periodista de +972 Magazine.

https://www.youtube.com/embed/az3VIoiNsKM?enablejsapi=1&origin=https%3A%2F%2Fwww.eldiario.es ¿Cuál es la base legal que utiliza Israel?

El proceso actual de desahucio en Sheikh Jarrah, al igual que otros ocurridos en Jerusalén Este, se basa en la aplicación de dos leyes: la Ley de Propiedad de Ausentes y la Ley de Asuntos Legales y Administrativos de 1970. La primera permitió a Israel quedarse con las propiedades de Jerusalén Oeste que dejaron los palestinos desplazados en la guerra. La segunda, por el contrario, permite a los judíos israelíes reivindicar la propiedad sobre tierras que supuestamente tenían antes de la guerra de 1948 en Jerusalén Este y que dejaron atrás con la guerra.

«La Ley de Propiedad de Ausentes y la Ley de Asuntos Jurídicos y Administrativos se aplican de forma intrínsecamente discriminatoria, basándose únicamente en la nacionalidad u origen del propietario», denunció Colville.

Con estas leyes, organizaciones de colonos judíos, en este caso Nahalat Shimon, empezaron a comprar los derechos sobre esas tierras de Jerusalén Este a sus herederos originales para después recurrir a los tribunales y expulsar así a las familias palestinas que viven allí desde hace décadas.

Según han informado varias organizaciones de derechos humanos, Nahalat Shimon, que ya logró el desahucio de alrededor de 67 palestinos en 2008 y 2009, presentó un plan de urbanismo para demoler las casas de los palestinos en Sheikh Jarrah y construir 200 hogares para colonos israelíes.

Respuesta internacional

La ONU ha calificado lo ocurrido de posible «crimen de guerra» y recuerda que «todas las resoluciones y medidas administrativas y legislativas de Israel, la potencia ocupante, que han alterado o pretenden alterar el carácter y estatus de Jerusalén Este, incluida la expropiación de tierras y propiedades, son nulos, carentes de valor y deben dejarse sin efecto de inmediato».

«Estas acciones son ilegales bajo el derecho internacional humanitario y solo sirven para alimentar las tensiones sobre el terreno», señaló el fin de semana el portavoz de Exteriores de la UE, Peter Stano. Por su parte, el cónsul británico en Jerusalén visitó el barrio de Sheikh Jarrah y afirmó: «Jerusalén Este está ocupada y está siendo anexionada de manera ilegal. Las leyes de urbanismo y restitución no son justas y violan las obligaciones de Israel como potencia ocupante».EEUU también se ha pronunciado sobre el asunto, aunque con mucha menos contundencia respecto a su tradicional aliado. «Estamos muy preocupados ante el posible desalojo de familias palestinas en Sheikh Jarrah y Silwan, muchas de las cuales han vivido ahí durante generaciones. Es fundamental evitar pasos que aumenten la tensión o que nos alejen de la paz. Esto incluye los desalojos en Jerusalén Este, los asentamientos, la demolición de casas y los actos de terrorismo», ha señalado el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

Tensiones previas

La cuestión de Sheikh Jarrah que ha desencadenado el estallido final de los disturbios ha ido precedida de un mes de tensiones en la ciudad de Jerusalén, convertida en la clave del conflicto entre la Autoridad Palestina e Israel.

El 12 de abril, coincidiendo con el comienzo del Ramadán, se produjeron enfrentamientos en la Puerta de Damasco cuando las autoridades impideron a los musulmanes celebrar la fiesta en este punto tradicional de la ciudad, lo que para muchos se convirtió en símbolo de humillación. Los disturbios duraron varios días. La tensión siguió aumentando cuando se viralizó un vídeo de un joven palestino dando una bofetada a un ultraortodoxo.

Incidentes como estos se han ido repitiendo en los últimos días hasta llegar a la situación actual. Uno de los más destacados se produjo a principios de abril, cuando el diputado Ofer Cassif, el único miembro judío de la coalición árabe del Parlamento israelí, participó en una manifestación en Sheikh Jarrah y fue golpeado por la policía.

Necesidad de apoyo a la causa palestina y a la causa saharaui

USA, Israel, Marruecos, Sahara, Palestina, España…
• «La decisión de Trump difícilmente podrá ser revocada por el nuevo presidente demócrata, estrechamente ligado a Marruecos»
• «Trump, Netanyahu y Mohamed VI han lanzado definitivamente el desafío: Hay que decidir si apostar por la legalidad internacional o abiertamente por la ley de la fuerza»
• «Toca posicionarse a favor de los pueblos palestino y saharaui, a favor del derecho internacional y de los derechos humanos o a favor de Israel, USA y la ley del más fuerte»

Jesus Garay, de la Asociación Amigos y Amigas de la RASD
Por fin se confirmaron los rumores: USA reconoce a Marruecos su soberanía sobre el Sahara Occidental; a cambio, Marruecos reconoce oficialmente a Israel y ambos establecen relaciones diplomáticas plenas. En esta ocasión, Mohamed VI ha sabido manejar bien los tiempos. La decisión de Trump difícilmente podrá ser revocada por el nuevo presidente demócrata, estrechamente ligado a Marruecos gracias a los Clinton y muy dependiente del poderoso lobby judío.
A pesar de ello, no podrá evitar los efectos negativos de esta decisión: la pérdida de prestigio y el descontento que ha generado entre sus súbditos y la población de los países árabes, podría llegar a generar dificultades políticas e incluso altercados callejeros al régimen; el impacto mediático que la decisión tendrá en torno a la cuestión saharaui, es contrario a la estrategia de silencio y ocultación que el Majzen venía manteniendo; la extensa red de solidaridad internacional que genera la causa palestina, encontrará ahora más motivos para empatizar con la lucha del pueblo saharaui, ofreciendo nuevas oportunidades de movilización e incidencia política; igualmente, este acuerdo supone una dificultad añadida para que sus aliados occidentales sigan defendiendo la “legitimidad democrática” de la postura marroquí sobre el Sahara Occidental.
Pero, el intercambio de reconocimientos adquiere un valor añadido tras la ruptura del alto el fuego, provocada por la nueva invasión marroquí del Sahara en el Guerguerat. De entrada, establece una nueva relación de fuerzas en el marco de la guerra. A partir de este momento Israel y Estados Unidos, consideran formalmente la guerra como un asunto interno (una guerra civil o contra un grupo separatista) de un país aliado, por lo que podrían brindar ayuda militar y económica directa. No en vano, al anuncio del acuerdo se suma el de una venta extraordinaria de material militar USA, entre el que figuran drones y otros equipos hasta ahora vetados para Marruecos. Ciertamente el apoyo incondicional de ambos países al régimen alauí, también en materia militar, no es una novedad, pero el acuerdo oficializa esta relación. Además, Israel y USA ofrecen cobertura a Marruecos para una intervención generalizada más allá del muro defensivo, en los territorios liberados de la RASD. Finalmente, ofrece a otros países, menos poderosos y muy dependientes de la política USA, un modelo a imitar. También abre el camino a otros aliados, como a un Reino Unido libre de las ataduras de la UE. Por su parte, los países aliados de la RASD y amigos del Frente Polisario, especialmente Argelia, se verán obligados a incrementar sus ayuda y colaboración. Al margen del nivel de internacionalización que todo pudiera suponer, todo ello hará más complicado un acuerdo amistoso entre las partes como punto final del conflicto.
Más allá de cualquier consideración sobre el valor jurídico de las decisiones de los tres países implicados, la pretensión de Trump es dar visos de legalidad a la política que se viene practicando en la sombra, no solo por Estados Unidos, sino por el conjunto de las potencias occidentales, encabezadas por la UE y, especialmente por España y Francia. Esto es, el aliento, la cooperación y la asesoría política, económica y militar a Marruecos e Israel para mantener la ocupación, el expolio de los bienes y la represión de los pueblos palestino y saharaui, a cambio de dudosos beneficios geopolíticos y evidentes réditos económicos para algunas empresas. No hay que olvidar, a este respecto, que la tercera pata de esta operación consiste en una serie de acuerdos de inversión en el territorio ahora adjudicado a Marruecos que benefician a empresas y allegadas del holding real marroquí, a través de multinacionales como Siemens Gamesa, empresa muy vinculada a intereses políticos europeos (y, en particular, vascos) que algunas fuentes cifran en más de 3000 millones de dólares.
Los partidos de Gobierno de la UE se enfrentan, así, a una disyuntiva que hasta ahora han podido sortear invocando una supuesta neutralidad o la repetición de fórmulas mágicas como “la adhesión a los esfuerzos de la ONU (sin ironía)” o “propiciar el mutuo acuerdo entre las partes” con aditivos como “solución realista” o “que permita a los habitantes (que no al pueblo) expresar su opinión” etc. Ahora Trump, Netanyahu y Mohamed VI han lanzado definitivamente el desafío: Hay que decidir si apostar por la legalidad internacional, esto es, apoyar la lucha desigual del pueblo saharaui contra la ocupación colonial, o abiertamente por la ley de la fuerza, permitiendo que algunos países puedan ocupar, expoliar y reprimir a sus vecinos, menos afortunados en el reparto del mundo.
Unidas Podemos y el PSOE, junto a los partidos que dan apoyo parlamentario a este Gobierno, PNV, ERC, EHBildu, etc. no pueden obviar por más tiempo la realidad. Aún están a tiempo de tomar la iniciativa. El resto de los partidos del Estado no tienen excusa para mantenerse al margen. Ya no valen declaraciones más o menos contundentes de profundo rechazo al pacto y de solidaridad con el Sahara y Palestina, que se quedan, en el mejor de los casos, en el compromiso individual de quien las realiza. Es la hora de la acción política. Apoyar la legalidad internacional implica la obligación de los estados de asistir a los pueblos que tienen reconocido el derecho a la autodeterminación y luchan por ejercerlo. Y es también una obligación legal impedir cualquier medida que obstaculice ese derecho.
Al igual que la guerra de Irak marcó una profunda división entre los Gobiernos que apoyaron la invasión y quienes la rechazaron, hoy toca posicionarse a favor de los pueblos palestino y saharaui, a favor del derecho internacional y de los derechos humanos o a favor de Israel, USA y la ley del más fuerte.
Como entonces, la ciudadanía hoy también está llamada a expresar su adhesión a favor de los pueblos y en contra de los intereses que generan y mantienen las guerras como la del Sahara. Esperamos que las organizaciones sociales, sindicatos, ONGs, etc. sean capaces de coordinarse para lograr una movilización que no deje dudas de la voluntad popular y obligue al gobierno a actuar en consecuencia

Política de venganza y barbarie de Israel

Israel bombardea hospital infantil e instalaciones eléctricas en Gaza
¿Cuál es el objetivo de Israel de atacar hospitales, escuelas y redes eléctricas? Simplemente esto corresponde a la política de venganza y barbarie donde se instruye a los soldados a disparar a matar y bombardear cualquier objetivo palestino. Tal vez esto explica la enorme cantidad de palestinos muertos y heridos y hospitales, escuelas e infraestructuras bombardeadas y destruidas.
La ministra palestina de Salud, Mai al-Kaila, dijo hoy sábado que «Israel ha amenazado la vida de decenas de niños enfermos y personal médico en el Hospital infantil Al-Durra en la Franja de Gaza, como resultado del bombardeo que provocó que decenas de niños enfermos y sus acompañantes entraran en pánico y causar daños en el hospital».
La ministra agregó en un comunicado de prensa que el bombardeo israelí del Hospital Al-Durra es un crimen y una violación de los Convenios de Ginebra, el derecho internacional y el derecho internacional humanitario.
Indicó que aparte de atentar en contra de la vida de los niños y el personal del hospital, el temor de que los niños enfermos vivieran dentro del hospital ocasionaría severos efectos psicológicos, indicando que el bombardeo había afectado el trabajo del personal médico, además de causar graves daños dentro del hospital.
El bombardeo israelí sobre Gaza, en la madrugada de hoy sábado, también destruyó redes eléctricas y les causó graves daños a las torres de transmisión de energía, a los transformadores, a los disyuntores automáticos, a los cables y paneles de control que fueron seriamente dañados.
¿Cuál es el objetivo de Israel de atacar hospitales, escuelas y redes eléctricas? Simplemente esto corresponde a la política de venganza y barbarie donde se instruye a los soldados a disparar a matar y bombardear cualquier objetivo palestino. Tal vez esto explica la enorme cantidad de palestinos muertos y heridos y hospitales, escuelas e infraestructura bombardeadas y destruidas.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada