Criminalización de los migrantes

Los religiosos españoles alzan su voz ante la “desprotección” de los migrantes tras la última tragedia en la valla de Melilla

“Manifestamos nuestra preocupación ante la creciente criminalización de migrantes”, afirman la CONFER

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“Estamos profundamente consternados ante la desprotección que viven las personas migradas y refugiadas en la frontera sur y manifestamos nuestra preocupación ante la creciente criminalización de migrantes”. Así lo expresa la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) en un comunicado ante la última tragedia vivida en la valla de Melilla el pasado viernes 24 de junio con la muerte de 37 personas además de otros tantos heridos.


“La CONFER ha apoyado y se ha manifestado en diversas ocasiones en favor de la vida, la dignidad y la hospitalidad ante la situación de las personas migradas y refugiadas que intentan buscar un futuro mejor y un lugar donde poder desarrollar sus proyectos en libertad. Rechazamos categóricamente el incumplimiento de los tratados internacionales a los que España está adscrito”, señalan en el mismo escrito.

Asimismo, “nos hacemos uno con la Iglesia de Melilla en su quehacer en favor de los migrantes y queremos unir nuestra voz a la de aquellos que trabajan por recuperar la dignidad y los derechos humanos de nuestros hermanos y hermanas migrantes”.

Málaga, contra al trato inhumano

La CONFER se adhiere también al comunicado emitido por la Delegación Diocesana de Migraciones de Málaga y Melilla, quienes el mismo viernes mostraban su preocupación por “la situación que se está viviendo en Nador: el trato inhumano que están recibiendo estas personas, mientras se les impide solicitar asilo”.

“Tanto Marruecos como España han optado por eliminar la dignidad humana en nuestras fronteras, sosteniendo a toda costa que hay que evitar la llegada de personas migrantes, olvidando las vidas que se desgarran por el camino. Las autoridades no pueden eludir su responsabilidad ante estos hechos, muchas de estas personas vienen huyendo de la guerra, de persecuciones y conflictos, la falta de vías seguras para solicitar asilo han ocasionado estas muertes, los heridos y la alarma social”, denuncia la diócesis malagueña. Por eso, exigen a las autoridades “la protección de los refugiados, como marcan los tratados internacionales”.

Por otro lado, manifestaban su preocupación por “la criminalización a los migrantes por parte de la sociedad. No son considerados suficientemente dignos para participar en la vida social como cualquier otro, se ha olvidado que tienen la misma dignidad que nosotros”. Y agregaron: “Nuestra actitud se debe regir por la ley suprema del amor fraterno”.

La Iglesia en Melilla está “atenta, socorriendo al ‘extraño en el camino’. Desde la Delegación seguiremos denunciando la vulneración de derechos en nuestra frontera sur y acompañando a las personas para restituir su dignidad como hijos de Dios”, subrayaron.

Justicia y paz, contra la cultura de la muerte

Por su parte, Justicia y Paz ha denunciado “la cultura de la muerte que hay detrás de la política migratoria europea y española que cada año se cobra miles de vidas”.

“Los gravísimos sucesos no deben calificarse como un episodio más en la gestión de flujos migratorios en el que se asume como normal la represión con extrema dureza por parte de fuerzas policiales, en el que se practican devoluciones en caliente y en el que se intenta desviar la atención de la opinión pública poniendo el énfasis en actuaciones de tipo violento que puedan haberse producido por parte de algunos migrantes”, afirman.

Y añaden: “No debe obviarse que la guerra, el hambre y las persecuciones están detrás de todas y cada una de las historias de las personas que salen de sus países. Tampoco debe obviarse que todos los países de la Unión Europea, además de los países en tránsito, son signatarios de la Convención de Ginebra sobre el estatuto de los refugiados que obliga a los estados miembros a proporcionar protección”.

Asimismo, “exigimos una investigación exhaustiva a los gobiernos español y marroquí sobre su actuación en estos hechos, al tiempo que lamentamos profundamente la falta de empatía que el presidente del Gobierno español ha mostrado en todo este lamentable episodio”.

Educar para una cultura de paz

Justicia y Paz amplifica las voces que educan hacia la paz en Europa

Justicia y Paz
Justicia y Paz

Justicia y Paz desarrolló ayer el seminario web de educación hacia una cultura de paz en Europa el mismo día en el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometió a aumentar el gasto en Defensa

El 10% del gasto militar mundial de 2021 sería suficiente para financiar el Objetivo de Desarrollo número 4, de asegurar una educación de calidad

La educación para la ciudadanía global necesita ser integral para transformar el individualismo que genera fracturas generacionales, entre las culturas, las religiones, y con el planeta

 | Justicia y Paz

(Justicia y Paz).- Justicia y Paz desarrolló ayer el seminario web de educación hacia una cultura de paz en Europa el mismo día en el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometió a aumentar el gasto en Defensa y alcanzar el 2% del PIB que pide la OTAN, urgido por la guerra en Ucrania.

El seminario -que contó con la participación de Carmen Magallón, de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz; Quique Sánchez, del Centre Delàs; y Francisco Vila, de las Scholas Ocurrentes- forma parte de un ciclo dedicado a la Conferencia sobre el Futuro de Europa. En esta ocasión, la educación hacia la paz se presenta como un aprendizaje permanente, necesario en todos los ciclos educativos y etapas de la vida.

Hacia la paz
Hacia la paz

Diferencia entre conflicto y violencia

La educación para la paz insiste en que conflicto no equivale a violencia. El lenguaje mezcla los dos conceptos diferentes. Los conflictos son inevitables en una sociedad diversa, como la que vivimos, y hay que aprender a gestionarlos de una forma noviolenta. Esto se lleva haciendo desde la escuela, la sociedad y a nivel internacional durante décadas tras las dos guerras mundiales donde el valor fundamental es el respeto.

A través de la educación se aprende, respeta y defiende la legislación internacional, nacida con el objetivo de no tener que recurrir a la violencia y a las armas. En ella tuvieron mucha parte las mujeres del pacifismo feminista de La Haya, en 1915. Los contenidos de la cultura de paz son muy variados y hay que cultivarlos día a día: derechos humanos, desarrollo integral, democracia, justicia social, multilateralismo y desarme entre otros.

La lógica de la paz de la civilización global conduce a resistirse a una nueva carrera de armamentos, sabiendo que las armas no nos salvarán.

La óptica de la seguridad humana y común

La disuasión de las armas genera desconfianza en lugar de diálogo y ha demostrado que cuanta mayor cantidad de armas hay en juego, existen mayores posibilidades de que estalle la guerra. Es un contrasentido hablar de que para conseguir la paz, hay que prepararse para la guerra. El Complejo Militar Industrial genera sus propios intereses con los que se hace imprescindible.

La doctrina para la seguridad nacional supone identificar amenazas que no se pueden solucionar por la vía militar como el terrorismo, el ciberataque, el crimen organizado, las migraciones, el cambio climático o las pandemias.

Cuando invertimos dinero público en armas dejamos de hacerlo en otras partidas que contribuyen a la seguridad humana y común de forma más directa, como los servicios básicos sociales, de salud o educación. La cultura del cuidado prioriza a los seres humanos y su entorno medioambiental frente a la seguridad nacional, proponiendo nuevas alternativas de seguridad.

El gasto militar para ofrecer mayor seguridad en 2021 supuso algunos costes de oportunidad. Con un 7% podríamos haber vacunado a todo el mundo contra el coronavirus. Con un 10% se financiaría el ODS 4 sobre educación de la Agenda 2030.

La educación hacia la fraternidad como motor de paz

El papa Francisco hace un llamamiento a un Pacto Educativo Global ante un nuevo cambio de época marcado por los avances tecnológicos, que modifican la forma de conocer la realidad fomentando el individualismo y el subjetivismo.

Con el Pacto se pretende transformar la educación utilitarista del poseer un título para tener un trabajo y ser alguien, por la educación integral de ser para abrirse a la acogida y hacer con alguien.

Fomentando la cultura del encuentro en la alteridad, desde la educación en la diferencia, rompemos las barreras que nos hacen ver a la persona distinta como enemiga, a la vez que construimos con ella, formando un poliedro con valor adicional a la suma de las caras. Esto nos permite acercarnos a la fraternidad compartida en la casa común.

Dos objetivos fundamentales del Pacto son situar a la persona en el centro del proceso educativo y cuidar la casa común, que contribuirán a cambiar la visión que tenemos de la economía, la política, la sociedad y la cultura.

En definitiva, como nos propone el Papa en el Mensaje Mundial de la Paz de este año, la educación es una de las herramientas junto con el diálogo generacional y el trabajo por la dignidad humana, que son esenciales para gestar un pacto social hacia un proyecto de paz.

HOAC y Justicia y Paz ante las elecciones del 4-M

HOAC y Justicia y Paz condenan «la pandemia de las disputas partidistas» en Madrid

«La política se ha degradado y se ha generado un clima insano muy crispado en el que se hace difícil el diálogo y mucho más el acuerdo. Se demoniza al adversario político. No se dialoga»

«Con frecuencia la política es un diálogo entre los representantes del pueblo y los medios de comunicación, donde importa menos la verdad que el impacto mediático. A veces se manipula a la población induciendo al rechazo de otros, por ejemplo, de los extranjeros»

«No se puede deslegitimar la política y presentar a toda la clase política como corrupta… Eso es muy peligroso. Induce a una deriva totalitaria y al desentendimiento de la colectividad de la vida pública, de lo comunitario»

Reclaman «políticas que garanticen la asistencia personal, física y emocional a personas sin techo, víctimas de trata, víctimas de la violencia de género, personas de la tercera edad y dependientes para que vivan con dignidad»

23.04.2021 | HOAC y Justicia y Paz Madrid

HOAC Madrid y la Comisión Diocesana de Justicia y Paz, ante las próximas elecciones autonómicas convocadas en Madrid en plena pandemia por las disputas partidistas,

CONSTATAMOS:

1.- La política se ha degradado y se ha generado un clima insano muy crispado en el que se hace difícil el diálogo y mucho más el acuerdo. Se demoniza al adversario político. No se dialoga. Los “argumentarios” que se facilitan a los políticos por sus “equipos” provocan que estén más preocupados de vender su propio producto que de acoger el del otro en lo que tenga de verdadero.

2.- Con frecuencia la política es un diálogo entre los representantes del pueblo y los medios de comunicación, donde importa menos la verdad que el impacto mediático. A veces se manipula a la población induciendo al rechazo de otros, por ejemplo, de los extranjeros.

3.- Todo esto se produce en un contexto de pandemia que ha extendido el paro y la precariedad y ha agravado la vulnerabilidad de personas sin techo, víctimas de trata, víctimas de la violencia de género, inmigración en situación administrativa irregular, personas de tercera edad y dependientes.Por ello, CONSIDERAMOS:

1.- La acción política debe estar al servicio de las personas.

2.- La vida humana, por su destino eterno, conserva todo su valor y toda su dignidad en cualquier condición, incluso de precariedad y fragilidad, y como tal es siempre digna de la más alta consideración.

3.- No se puede deslegitimar la política y presentar a toda la clase política como corrupta… Eso es muy peligroso. Induce a una deriva totalitaria y al desentendimiento de la colectividad de la vida pública, de lo comunitario.

4.- La caridad política nos empuja a humanizar la acción política.

Ante estas realidades que deben cambiar, SOLICITAMOS:

1.- Políticas que garanticen la salud pública en el actual contexto de pandemia.

2.- Políticas que garanticen la asistencia personal, física y emocional a personas sin techo, víctimas de trata, víctimas de la violencia de género, personas de la tercera edad y dependientes para que vivan con dignidad.

3.- Políticas que promuevan procesos de integración de personas vulnerables, combatan la brecha de género, la brecha digital y apuesten por la igualdad de oportunidades.

4.- Políticas que garanticen la cobertura suficiente del ingreso mínimo vital para quienes lo necesitan, incluidas las personas en situación administrativa irregular.

5.- Políticas que garanticen el empadronamiento y la regularización de migrantes en situación administrativa irregular.

6.- Políticas para que la vivienda no sea un factor de especulación y se promueva el derecho al uso de una vivienda.

7.- Políticas que favorezcan la iniciativa emprendedora, la actividad productiva en los ámbitos tecnológico e industrial y el trabajo decente.

8.- Políticas que combatan la precariedad laboral en el ámbito de la Administración y en el ámbito de las empresas.

9.- Una campaña en que estos temas se debatan ampliamente en televisión y se reduzca el gasto en mítines, caravanas electorales y publicidad.