Lidia de Tiatira

Genealogías femeninas de la revuelta de las Mujeres en la Iglesia

Por Pepa Torres

Desde la Revuelta de las mujeres en la iglesia de Madrid  este pasado 3 de abril  hemos organizado el II Taller preparatorio del Sínodo Mundial de mujeres ( CWC) en torno a los ejes poder y participación. En él  recuperamos la genealogía de Lidia de Tiatira, una de las primeras lideresas y mujeres con autoridad en las primeras  comunidades cristianas. Os la presento.   

Soy Lidia de Tiatira, gentil, convertida al judaísmo y más tarde al cristianismo, vendedora de púrpura, propietaria de un taller de tejidos en Filipos. con el que di trabajo a muchas mujeres. Juntas constituimos un espacio seguro para nosotras en una sociedad donde la vida de las mujeres no importaba.

Una tarde que estábamos celebrado nuestros ritos judíos fuera de la ciudad, junto al rio Gangas conocimos al apóstol Pablo. Nos conmovió la propuesta de Jesús de Nazaret y su Buena noticia de liberación, que sentimos también lo era para nosotras.

Desde aquel momento abrí mi casa al Evangelio anunciado por Pablo. Me bauticé junto con toda mi casa y me hice también su testigo poniendo todos mis dones y bienes a su servicio. (Hch.16.14-15).

Mi casa se convirtió en la primera comunidad cristiana en Macedonia y en ella se me reconoció el liderazgo y la autoridad. Una comunidad que no necesitaba templos para vivir y actualizar la memoria peligrosa y liberadora de Jesús, sino un iglesia doméstica, donde se practicaba la hospitalidad y la inclusión.

Cuando Pablo y Silas fueron detenidos y encarcelados mi influencia y liderazgo fueron importantísimos para protegerles y mantener unida y cohesionada la recién fundada comunidad. (Hch. 16.16-24) . Fue entonces cuando descubrimos que el Evangelio exigía riesgos y confianzas inquebrantables y que la fe nos hacía iguales. En nuestra iglesia no había estructura jerárquica, sino que éramos una comunidad de participación y ministerios. Em ellas nos respetamos y ayudamos mutuamente entre los varones y las mujeres, los amos y los esclavos, y las distintas culturas.

Juntas descubrimos que Dios era también “ tejedora ” de comunión y de inclusión desde las mas empobrecidas y marginadas