Siempre la Cañada Real

Dos años sin luz en la Cañada Real: 4.000 personas se enfrentan a un nuevo invierno «en una situación dantesca»

Una niña camina por la Cañada Real, en una imagen de archivo tomada el 31 de diciembre de 2021, en Madrid
Una niña camina por la Cañada Real, Madrid

Activistas, organizaciones y vecinos solicitan que se reestablezca el suministro eléctrico en los sectores afectados y se haga contratos de la luz a las familias. 

CRISTINA DEL GALLEGO

Dos años sin luz llevan algunos vecinos de la Cañada Real. Todo comenzó en octubre del 2020. Desde entonces, alrededor de 4.000 personas –1.800 menores– están afectadas por esta situación que les impide poner el aire acondicionado o el ventilador en plena ola de calor, o la calefacción en mitad del invierno. 

Empieza octubre de 2022 y parece que nada ha cambiado. El sector VI de la Cañada Real continúa sin suministro eléctrico. Tan solo un pequeño tramo goza de lo que, para estos vecinos, ya es un privilegio. Por su parte, en el sector V se redujo tanto la potencia contratada que, apretándose el cinturón, han conseguido superar el verano, pero ahora que el frío ya se asoma de nuevo, los vecinos temen volver a quedarse sin luz ni calefacción. 

«La situación es dantesca, es una vulneración de derechos humanos permanente y continuada«, describe el abogado Javier Rubio Público. «Quien allí vive es población vulnerable, que es quien más ayuda necesita para calentarse, conservar la salud, para que los niños tengan una vida medianamente digna…», recuerda el también activista. 

«Es una vulneración de derechos que clama al cielo, pero nadie hace nada. La Comunidad de Madrid no hace nada, pero los ayuntamientos de Rivas y Madrid tampoco están restableciendo la luz. Lo primero es eso, luego ya se harán los realojos», apunta.

«La Comunidad de Madrid se mantiene impávida, mirando para otro lado y utiliza los realojos para tapar los cortes de luz», realojos que no son inmediatos, explica. «Pueden durar ocho años y durante ese tiempo la gente tiene que seguir viviendo», añade.

En la misma línea se pronuncia Amnistía Internacional. Su directora en Madrid, Jenifer Rebollo, matiza a Público que lo que «se está vulnerando es el derecho a un suministro eléctrico y este, a su vez, imposibilita que se puedan dar los derechos a la salud, la educación o la vivienda digna. Así es imposible mantener el derecho a tener un nivel de vida adecuado».

Desde la organización rememoran cómo ya en 2011 tuvieron que trabajar en la Cañada Real. Entonces, por los desalojos que allí se estaban produciendo. «La historia de Cañada Real no deja de ser la historia de la falta de políticas públicas de vivienda que, en este caso, se inicia en los años 60. Son décadas de desatención por parte de las autoridades», remarca Rebollo. «Ahora, nos encontramos con que, más de 10 años después, tenemos que volver a trabajar con ellos», relata.

Solicitan que se reestablezca con urgencia el suministro eléctrico e instan a las autoridades a que se regularice la situación al respecto, que se haga contratos, se ponga en marcha una mesa de seguimiento y se permita la constante participación de los vecinos en la toma de decisiones.

La batalla judicial para conseguir revertir estos hechos continúa: a la denuncia por coacciones contra la Comunidad de Madrid y Naturgy de diciembre de 2020 se suma una reclamación colectiva interpuesta en febrero de 2022 por la Plataforma Cívica por la luz en Cañada ante el Consejo de Europa por incumplimiento de la Carta Social Europea. 

Público se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Madrid sin recibir respuesta a las preguntas efectuadas en el momento de la publicación de este reportaje.

El Defensor del Pueblo y Save The Children piden soluciones

A estas peticiones se ha sumado Save The Children, que esta semana ha entregado 47.000 firmas a la Delegación del Gobierno de Madrid, encargada de coordinar la Comisión interministerial sobre la Cañada Real y de dialogar con la Comunidad de Madrid y los tres ayuntamientos implicados (Madrid, Rivas y Coslada).

En un comunicado hecho público califica el escenario de «urgencia» y pide soluciones para evitar que, en los próximos meses, ante la llegada del invierno, «vuelvan a producirse situaciones graves».

El Defensor del Pueblo se ha vuelto a pronunciar al respecto una vez más. Este martes, Ángel Gabilondo ha pedido que «se afronte y se resuelva» la situación en la Cañada Real, que ha calificado de «insostenible».

«Había un pacto suscrito entre diferentes administraciones; con los pactos se pueden hacer dos cosas: desde luego, cumplirlos, o también reescribirlos si hace falta, pero no ignorarlos, y no podemos ignorar la existencia de estos asentamientos en condiciones mínimas de habitabilidad«, ha zanjado.

Marcha en Madrid: en defensa de las pensiones y salarios dignos

Pensionistas de varias CCAA se manifiestan este sábado en Madrid

europapress

Movimientos de pensionistas de diferentes comunidades autónomas han convocado una manifestación en Madrid para este 15 de octubre a fin de exigir la revalorización de las pensiones respecto al incremento del IPC acumulado anual y una pensión mínima del 60% del salario medio.

Entre las diferentes plataformas convocantes se encuentran organizaciones de pensionistas de Galicia, Andalucía, Extremadura, País Vasco y Madrid, así como la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (Coespe), la Asociación Jubilación Anticipada sin Penalizar (Asjubi40) y la Confederación General del Trabajo (CGT).

Esta manifestación, que se celebra a mediodía desde la Plaza de Neptuno hasta Callao, será el primer paso de una movilización general que los convocantes tienen previsto realizar en noviembre en los pueblos y comunidades para seguir defendiendo sus reivindicaciones.

Además de exigir la revalorización de las pensiones con el IPC, piden una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social y muestran su «rechazo a la privatización del Sistema Público de Pensiones (SPP)».

Las asociaciones de pensionistas convocantes denuncian que, mientras algunas comunidades están bajando impuestos, como el de Patrimonio, las pensiones mínimas y no contributivas son «de miseria».

Recuerdan, además, que las pensiones perdieron en 2021 un 3% de poder adquisitivo y que salarios y pensiones están perdiendo más de seis puntos de poder de compra en lo transcurrido de 2022.

Frente a ello, critican, las empresas del Ibex 35 están batiendo récords de beneficios, alcanzando los 48.868 millones de euros en el primer semestre del año.

«La causa fundamental del incremento de los precios no son los salarios ni las pensiones: son quienes, en régimen de monopolio, fijan los precios para mantener e incrementar sus escandalosos beneficios», denuncian.

«Seguiremos en la calle hasta revertir las contrarreformas que nos están imponiendo, acabar con la brecha de género en salarios y pensiones, eliminar la penalización a las pensiones anticipadas con largas carreras de cotización, recuperar los derechos perdidos en las sucesivas reformas laborales y de pensiones, generar un reparto equitativo de la riqueza y mejorar y garantizar servicios públicos y comunitarios universales y de calidad», advierten los convocantes. 

La Marcha de los Pensionistas en Madrid

Inicio del otoño en lucha de los pensionistas: «Reivindicamos poder vivir, hay pensiones por debajo de los 600 euros»

El movimiento de pensionistas vuelve a salir a las calles con el apoyo de multitud de organizaciones en defensa de lo público. La Coordinadora de Pensionistas de Madrid estima una manifestación con más de 10.000 personas que llenen las calles de la capital. «Llevamos perdiendo valor adquisitivo desde 2007 pero ahora con la inflación, sí, nos suben un 8,5% pero queremos el IPC real», defiende Juan Antonio Herranz, portavoz de la Coordinadora General de Pensionistas Madrid Unidad. Las plataformas de pensionistas exigen la revalorización de las pensiones en función del incremento del IPC acumulado anual, pensiones dignas que alcancen por lo menos una pensión mínima del 60% del salario medio, el fin de la brecha de género y parar la privatización del Sistema Público de Pensiones.

Las Marchas de los pensionistas

Los pensionistas se manifestarán este sábado en Madrid

Pensionistas de diversas plataformas se manifestarán este próximo sábado en Madrid.

El Independiente

Movimientos de pensionistas de diferentes comunidades autónomas han convocado una manifestación en la capital de España para el próximo 15 de octubre a fin de exigir la revalorización de las pensiones respecto al incremento del IPC acumulado anual y una pensión mínima del 60% del salario medio.

Entre las diferentes plataformas convocantes se encuentran organizaciones de pensionistas de Galicia, Andalucía, Extremadura, País Vasco y Madrid, así como la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (Coespe), la Asociación Jubilación Anticipada sin Penalizar (Asjubi40) y la Confederación General del Trabajo (CGT).

Esta manifestación, que se celebrará a mediodía desde la Plaza de Neptuno hasta Callao, será el primer paso de una movilización general que los convocantes tienen previsto realizar en noviembre en los pueblos y comunidades para seguir defendiendo sus reivindicaciones, informa Europa Press.

Además de exigir la revalorización de las pensiones con el IPC, piden una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social y muestran su «rechazo a la privatización del Sistema Público de Pensiones (SPP)».

Pensiones de miseria

Las asociaciones de pensionistas convocantes denuncian que, mientras algunas comunidades están bajando impuestos, como el de Patrimonio, las pensiones mínimas y no contributivas son «de miseria».

Recuerdan, además, que las pensiones perdieron en 2021 un 3% de poder adquisitivo y que salarios y pensiones están perdiendo más de seis puntos de poder de compra en lo transcurrido de 2022.

Frente a ello, critican, las empresas del Ibex 35 están batiendo récords de beneficios, alcanzando los 48.868 millones de euros en el primer semestre del año.

«La causa fundamental del incremento de los precios no son los salarios ni las pensiones: son quienes, en régimen de monopolio, fijan los precios para mantener e incrementar sus escandalosos beneficios», denuncian.

«Seguiremos en la calle hasta revertir las contrarreformas que nos están imponiendo, acabar con la brecha de género en salarios y pensiones, eliminar la penalización a las pensiones anticipadas con largas carreras de cotización, recuperar los derechos perdidos en las sucesivas reformas laborales y de pensiones, generar un reparto equitativo de la riqueza y mejorar y garantizar servicios públicos y comunitarios universales y de calidad», advierten los convocantes.

Manifestación del 15-O en Madrid

15 de octubre: Gobierne quien gobierne el IPC real se defiende ¡Nos vemos en Madrid!

Hace tan solo unos meses, el gobierno “progresista” del PSOE-UP, contraviniendo sus promesas electorales, asestó un duro golpe al movimiento pensionista y a los trabajadores en general, confirmando el dicho de que la izquierda del sistema, cuando llega al gobierno, hace todo aquello que la derecha no se atreve a realizar: el inicio de la privatización del sistema público de pensiones, a través de los planes de empresa. Si las nuevas fórmulas consiguen imponerse en los convenios, supondrá un agravamiento del déficit de la Seguridad Social (una parte de las cotizaciones de los trabajadores irá a parar a los planes gestionados por el capital financiero), antesala de nuevos recortes en el futuro, con el pretexto de que el déficit continua agravándose.

Para complicar todavía más las cosas, y como un vulgar trilero que es, el ministro de la Seguridad Social José Luis Escrivá se sacó de la chistera la fórmula del IPC medio, para sustituir tradicional IPC real. El resultado ha sido que los pensionistas perdimos, tan solo en 2021, un 3% del poder adquisitivo de las pensiones. En el 2022, la sangría sigue aumentando y si se concreta un 8,5% hoy será por la lucha.

Las direcciones de CCOO y UGT han participado en el festín de la patronal de forma entusiasta, cumpliendo su papel de desinformación y engaño a los trabajadores, a cambio de una tajada de las comisiones que cobrarán los bancos y aseguradoras por gestionar los nuevos fondos. A cambio de las prebendas, tampoco les ha importado, adelantándose al posible Pacto de Rentas que propone el gobierno, contener las luchas de los trabajadores (como en el sector del metal en Cádiz y Cantabria, ahora TMB bus de Bcn y tantos colectivos más), para que acepten perder una parte del poder adquisitivo de sus salarios. Nuevos recortes se adivinan detrás de las declaraciones del gobierno “progresista”, con el pretexto de que hay que arrimar el hombro en los costes de la guerra. No solo quieren recortar los salarios y las pensiones (que, no olvidemos, son salarios diferidos).

La crisis económica se ha convertido para los capitalistas, en una gran oportunidad para aumentar sus beneficios un 18% de media. Las empresas del IBEX, envalentonadas por la política del gobierno, obtienen beneficios históricos y reclaman una todavía mayor parte del festín, a costa nuevos recortes en la sanidad y los servicios sociales. Mientras tanto y como consecuencia de ello, la inflación se dispara y el gobierno, la patronal y los sindicatos subvencionados negocian un posible pacto de rentas, que impida que los trabajadores en activo (y los pensionistas) se movilicen en defensa del poder adquisitivo de sus salarios. Piden a los trabajadores moderación para evitar una espiral de precios (que han provocado los mismos capitalistas) y en nombre del reparto de sacrificios a causa de la guerra. Mientras tanto y de nuevo, el gobierno “progresista” se dispone a cumplir con el 2% oficial del PIB en los presupuestos, comprometidos con USA y la OTAN, para contribuir al rearme y los preparativos de la guerra.

¿PORQUÉ ES IMPORTANTE QUE TODOS VAYAMOS A MADRID?

Con toda seguridad, COBAS y el resto de los sindicatos combativos no hemos sabido estar a la altura del reto que nos imponía la situación. Tampoco el movimiento pensionista en sus movilizaciones, debilitado por sus divisiones internas y confundido por las ilusiones de que era posible contrarrestar esta ofensiva desde dentro de las instituciones, presionando a los grupos parlamentarios para que se opusieran a los proyectos privatizadores del gobierno ha sabido estarlo. Los derechos y conquistas de los trabajadores nunca se consiguieron en los parlamentos, sino en la calle, luchando juntos, codo con codo. Después del revés sufrido, sólo mediante un balance honesto de los errores, podemos lanzar una contraofensiva que nos permita recuperar todo aquello que hemos perdido. Hoy más que nunca, debemos ser consecuentes con nuestra máxima: “Gobierne quien gobierne, los derechos (las pensiones, los salarios, la sanidad, la educación, los servicios sociales y democráticos, la vivienda…) se defienden!

Estamos convencidos de que la convocatoria del 15-O es una oportunidad para clarificar objetivos y reagrupar nuestras fuerzas, en defensa de los derechos y conquistas de los trabajadores. El 15-O no es una fecha cualquiera, en la que se va a realizar una movilización más. Tiene que ser el principio de una profunda inflexión de los movimientos sociales y de los colectivos en lucha.

Sólo a través de la unidad en la acción podemos derribar el muro de silencio y desinformación que el gobierno, la patronal, CCOO y UGT han tejido en torno a los trabajadores. Sólo la unidad de los trabajadores (en activo o no) y los pensionistas y también de las organizaciones sindicales y movimientos sociales que defienden sus derechos y conquistas, pueden hacer fracasar los planes que los capitalistas y sus cómplices están tejiendo en torno a nosotros.

Tenemos que empezar a organizarnos en asambleas en nuestros centros de trabajo, y en nuestros barrios y localidades. Es importante que Necesitamos un plan de movilizaciones que supere el clima de apatía y pesimismo que todavía infecta a muchos trabajadores (y pensionistas), y éste sólo puede salir de nosotros mismos. Un plan que ayude a crear las condiciones para una huelga general que derrote los planes de la patronal y sus socios.

IPC REAL, SALARIO NETO y PODER ADQUISITIVO

La clase obrera estamos en retroceso prolongado, nos dan tantas hostias que ni siquiera tenemos tiempo de quejarnos antes de que el sistema capitalista nos arree la siguiente.
Retuercen las leyes, hacen trampas con los reglamentos y la propaganda mediática, ocultan las verdades inventando cuentos y conceptos para anestesiarnos.

Cuando los sindicatos «mayoritarios» están aceptando de antemano, sin movilización y con la cerviz baja, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, reivindicando incrementos salariales muy por debajo de la carestía de vida, bajo el eufemismo de recuperar las pérdidas más adelante, es más necesario que nunca que los movimientos sociales reafirmarnos la lucha por la revalorización de pensiones y salarios en base a la carestía de la vida real y en el salario neto a disponer para afrontarla. Se impone un conocimiento y debate minucioso que entre golpe y golpe no hemos tenido tiempo de hacer, espero que la siguiente aportación ayude.

El IPC real es aquel que se ajusta a la evolución de los precios como referencia para equilibrar el poder adquisitivo al coste de la vida en el momento de su aplicación, por tanto hablamos del IPC acumulado. El IPC acumulado es el que establecía la ley como referencia para la revalorización de las pensiones, que se vino aplicando hasta que Zapatero en el año 2011 y Rajoy del 2012 al 2017 incumplieran pactos leyes y acervo. El IPC real es el mismo, que recuperamos con nuestra lucha los pensionistas y que se volvió a aplicar en 2018, 2019 y 2020. El año pasado se inventaron el IPC medio para meternos un recorte que supuso la pérdida de un 3% de poder adquisitivo de las pensiones gracias al trilerismo del gobierno, a la derecha que lo respaldó, al Pacto de Toledo y a los agentes sociales del mismo.

Para cada trabajador el IPC real es aquel que coincida con el porcentaje de encarecimiento o abaratamiento de los productos y servicios que compra y utiliza de acuerdo al límite que le marcan sus ingresos. Es obvio que el IPC como índice de aplicación general no es individualizable, por tanto debería ser de consenso político y social para la clase obrera y la mayoría del pueblo. que el IPC viniera determinado por el encarecimiento de la cesta de productos y servicios que están al alcance de ser consumidos por el poder de compra del salario y la pensión media en este país.
Actualmente la cesta de productos que se utiliza para evaluar la variación de precios no se corresponde en absoluto con la que correspondería a un trabajador o pension cesta de ingresos medios.

Históricamente, cuando los diferentes gobiernos han hecho variaciones en el conjunto de productos que componen la cesta a efectos del IPC oficial, lo han hecho con la clara intención de adulterar a la baja el IPC oficial para reducir las reivindicaciones y el incremento de salarios y pensiones y lo han conseguido sin contestación sindical. En el contexto actual, a octubre de 2022 los precios de la alimentación y los suministros básicos de imprescindible consumo para todos, se han disparado por encima del 25%, mientras el IPC oficial sitúa la variación al alza en torno al 10%. Más que nunca se nota el desfase entre el IPC oficial y la cesta de la compra del trabajador o pensionista medio. Posiblemente otros de los productos de esa cesta ficticia no han subido o incluso pueden haber bajado, como por ejemplo la depilación por láser u otros lujos fuera de alcance o prescindibles que sólo están en la cesta oficial para manipular el promedio a la baja. Por este timo, trabajadores y pensionistas, podemos sufrir en elpróximo ejercicio, un empobrecimiento histórico aún en el caso de que salarios y pensiones se incrementen con elengañoso IPC oficial, ya no os digo el drama para las pensiones mas bajas y los salarios precarios.

Otro factor que reduce nuestro poder adquisitivo, aunque pensiones y salarios se hayan incrementado con el IPC real es, año tras año, la no deflactación de la tabla del IRPF, porque si la tabla de IRPF no se actualiza con arreglo a los mismos parámetros del IPC entonces acostumbra a suceder que, el incremento del IPC en el salario bruto o pensión, no se refleja en nuestro salario neto al pagar mas impuesto, por tanto, aún aplicando el IPC real tenemos menos poder de compra, o sea que nos empobrecemos.

Imaginemos un pensionista o trabajador que este año ingresa en bruto 100 pero como le descuentan el 10% de IRPF sus ingresos netos quedan reducidos a 90 que es su dinero disponible para comprar este año. Para el año siguiente le aumentan un hipotético IPC oficial de 10% por lo que con su base de 100, sus ingresos brutos suben a 110 pero al no variar igual la tabla de IRPF resulta que debido al aumento aplican otro escalón de IRPF y en vez de retenerle el 10% ahora le retienen el 11%, entonces sus ingresos netos que eran de 100-10% = 90 pasaran a ser de 110-11% = 97,90, es decir su salario o pensión bruta subió el 10% pero su dinero disponible que ha pasado de 90 a 97,90 sólo ha subido el 8,77%. Para comprar lo que antes compraba con 90 ahora necesita 99 pero sólo ingresa 97,90 es decir, se ha empobrecido en 1,23 puntos por cada 100 de ingresos.

ESTE TIMO HABITUAL PUEDE SER ESPECIALMENTE SANGRANTE ESTE AÑO SI NO SE DEFLACTA LA TABLA DE IRPF.

Más sangrante puede ser para menores ingresos si no se aumentan de acuerdo al IPC los mínimos de IRPF exentos por ingresos y situación familiar. Otro factor histórico de deterioro de la revalorización de salarios y pensiones en Catalunya ha sido que los índices de referencia se toman a nivel estatal y es sabido que en los últimos 50 años, el IPC en Catalunya siempre superaba el estatal, con lo que el poder de compra de un salario o pensión media en Catalunya es cada vez menor respecto al poder de compra real, así por ejemplo si los precios en Catalunya suben un 4 y en otra parte un 2, el IPC oficial computaría que la vida ha subido un 3 con lo que su aplicación representaría la pérdida de un punto en la capacidad de compra de trabajadores y pensionistas en Catalunya y eso es lo que ha venido sucediendo los últimos 50 años, salvo en contadas ocasiones. Este es un tema tabú. No se trata de agravios, simplemente constatar otro factor, el nivel de vida que dan 900 euros es muy inferior en Catalunya a la mayoría de territorios como consecuencia de esa erosión muy repetida durante décadas. Quizás debería introducirse un factor corrector de mantenimiento del poder adquisitivo.

POR EL IPC REAL DEL SALARIO Y PENSION MEDIA. POR EL IPC REAL ACUMULADO
POR LA DEFLACTACION DEL IRPF EN LOS MISMOS PARÁMETROS QUE LA
REVALORIZACIÓN DE PENSIONES Y SALARIOS.

Octubre de 2022, Antonio Castán, afiliado de cobas pensionistas

ENTREVISTA A LA DIPUTADA ESTATAL POR CANARIAS  MERI PITA (AFILIADA DE CO.BAS)

1 – El Gobierno PSOE-UP ha hecho una reforma laboral que mantiene las facilidades para el despido y una reforma de pensiones que las actualiza con el IPC medio en lugar del IPC acumulado. ¿Qué opinas de estas reformas? ¿Se podía hacer más y mantener los compromisos del programa derogando las reformas de los gobiernos Rajoy y Zapatero?

Las reformas habidas no están a la altura de las expectativas que generó el gobierno de progreso constituido en el año 2019, en estos temas centrales, y en otros. Decir lo contrario sería mentir. Las reformas implementadas en pensiones están muy lejos de lo que era el programa electoral de Unidas Podemos, y en cuanto a la derogación de las reformas laborales que tanto daño han hecho al trabajo con derecho y al derecho al trabajo. Algunos logros alcanzados de importancia, pero hay muchos temas por derogar y por avanzar. En mi opinión, si la correlación de fuerzas del gobierno no dejaba avanzar más, debió explicarse así a la ciudadanía, en la línea de esa democracia real que defendíamos; abrir espacios de reflexión colectiva, debates, consultas, contar la verdad confiando en nuestro pueblo y en nuestra gente, y dejar atrás campañas o argumentarios de cambios de paradigmas, porque han sido solo algunos cambios, pero desde luego no estructurales.

2 – Se dice que el ministro Escrivá ha impuesto su criterio respecto a los planes de reforma de la Seguridad Social para estabilizar las cuentas con mayores requisitos de edad y cotización para acceder a la pensión contributiva. ¿Es así o más bien una decisión colegiada del gobierno? ¿Qué papel ha jugado U.P. en la reforma de las pensiones?

Cuando se desgajo la Seguridad Social del Ministerio de Trabajo y se nombró ministro al Sr. Escrivá, ya debimos ver por donde vendrían los tiros. Leyendo el curriculum del ministro no podíamos esperar más que el seguimiento a ciegas a los postulados dictados por lo que eufemísticamente llaman “Europa”, – es decir los poderes económicos-, en relación con el tema de las pensiones públicas, pero el ministro es nombrado por el presidente del gobierno, no es él el responsable máximo sino quien lo pone, y para que lo pone. Desde luego con ese perfil no era para blindar el sistema público de pensiones. La negociación se dio a nivel de gobierno sí. Es bueno recordar que los acuerdos del Pacto de Toledo no son Ley, son solo recomendaciones, es decir que, el PT propone y el gobierno dispone. Y, finalmente, la llamada Ley de Escrivá responde a esos intereses: mochila austriaca o similar, planes públicos de gestión privadas, etc. Para nada viene a blindar el sistema público de pensiones. El papel de UP ha sido el de una minoría de gobierno que finalmente acepta el texto con algunas modificaciones, pero muy lejos de del proyecto de Ley sobre pensiones que la propia coalición presentó en su día.

3 – Se ha consolidado la jubilación a los 67 años y el aumento a 25 años de cotización para el cálculo de una pensión contributiva, pero ya vemos artículos y declaraciones proponiendo nuevas reformas para llegar a los 70 años, al período de 35 años o incluso toda la vida laboral. ¿Cuál crees que es el objetivo del gobierno?

No creo de verdad que se atrevan ahora. Entramos en año electoral y mandan las encuestas. Lo que si espero es que salga adelante la auditoria pendiente de las cuentas de la SS. Llevamos meses exigiendo que se cumpla con la Ley, que se practique de una vez esa auditoria pública y que de manera transparente se publicite la misma para que los trabajadores que son los que mantienen esa caja única de la seguridad social, a través de sus salarios deferidos, comprueben la mala gestión interesada que se ha hecho de la misma. Si es bien gestionado el sistema público de pensiones, sí es sostenible.

4 – La novedad más relevante de la reforma de las pensiones es la aprobación del sistema de planes de pensiones de empresa acordados por convenio, como complementario al Sistema Público de Pensiones. Parece evidente la intención de promover la pensión individual en detrimento de la caja solidaria y de reparto, pero no vemos mucha concreción sobre los planes de empresa. ¿Sabes cómo será su gestión y si hay posibilidad de tener una depositaria pública o quedarán en manos de las gestoras constituidas por las entidades financieras con participación de CC.OO. y U.G.T.?

Si es evidente que ese es el sentido, pero aún no nos han dicho nada respecto, solo conocemos lo que dice el texto de la Ley. Ojalá me equivoque, pero dudo que permitan depositaria pública.

5 – Se ha iniciado el proceso de creación de la Agencia Estatal de la Seguridad Social, pero no tenemos claras sus funciones. Aparte de facilitar la tramitación de prestaciones y centralizar la administración, ¿cuál es su finalidad, puede cumplir algún papel en el impulso de los planes privados de pensiones?

No han explicado ni desarrollado cuales serán sus funciones, la Ley dice que servirá para asegurar el actual nivel de prestaciones públicas, pero por otro lado vemos que la tasa de reposición del personal de la seguridad sociales es nula, que no ha habido oferta de empleo públicos para cubrir vacantes, que la media de edad de su personal es muy alta… veremos.

6 – ¿Cómo valoras la experiencia de la comisión y el debate parlamentario sobre la reforma de las pensiones? ¿Ha influido la presión sindical y del movimiento pensionista? ¿Qué has echado en falta desde el punto de vista político en este proceso?

He sido miembro del Pacto de Toledo en estos últimos cinco años y la experiencia ha sido intensa, muy intensa. Solicité desde el principio que las reuniones del pacto fueran públicas y no lo consintieron, alegaron que de ser publicas jamás se llegaría a un acuerdo de todos los grupos, que era, decían, el fin del Pacto. Siempre me pareció un oxímoron acordar con fuerzas que defienden otro sistema no público, aunque nadie se confesaba así; todos hablaban eso sí, de dinero público, pero pocos estaban dispuestos a blindar las pensiones públicas en la Constitución. Una y otra vez se hablaba de ¨gastos¨ no de derechos. Pero el problema de la caja única no son los gastos, son los ingresos y, desde luego, la buena gestión de sus fondos. Mi percepción es que esta herramienta, el Pacto de Toledo, no ha servido, como dicen, para garantizar el sistema público de pensiones, y a las pruebas me remito; creo que su creación en el año 1995 respondió al intento de desmovilizar las protestas y huelgas (cinco huelgas generales entre los años 80/90 del siglo pasado, tres de ellas a gobiernos socialistas) escondida tras la publicidad de salvaguardar las pensiones.

Y claramente, sin la presión movilizadora de las coordinadoras de pensionistas y los sindicatos, los pequeños logros como revalorar las pensiones conforme a IPC, subir la pensión mínima, la auditoria … jamás habrían visto la luz. El sistema público de pensiones solidario, suficiente, inter e intra generacional es un logro de la clase trabajadora, y no vamos a dejar de luchar para blindar esos derechos, no nos vamos a conformar con menos, por lo que fueron, los que somos y los que vendrán.

Las Marchas de los pensionistas a Madrid

Pensionistas de varias CCAA se manifestarán este sábado en Madrid en defensa de pensiones y salarios «dignos»

– Varios pensionistas durante una concentración el pasado mes de junio –

Por María Rodríguez

Movimientos de pensionistas de diferentes comunidades autónomas han convocado una manifestación en Madrid para el próximo 15 de octubre a fin de exigir la revalorización de las pensiones respecto al incremento del IPC acumulado anual y una pensión mínima del 60% del salario medio.

Entre las diferentes plataformas convocantes se encuentran organizaciones de pensionistas de Galicia, Andalucía, Extremadura, País Vasco y Madrid, así como la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (Coespe), la Asociación Jubilación Anticipada sin Penalizar (Asjubi40) y la Confederación General del

Esta manifestación, que se celebrará a mediodía desde la Plaza de Neptuno hasta Callao, será el primer paso de una movilización general que los convocantes tienen previsto realizar en noviembre en los pueblos y comunidades para seguir defendiendo sus reivindicaciones.

Además de exigir la revalorización de las pensiones con el IPC, piden una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social y muestran su «rechazo a la privatización del Sistema Público de Pensiones (SPP)».

Las asociaciones de pensionistas convocantes denuncian que, mientras algunas comunidades están bajando impuestos, como el de Patrimonio, las pensiones mínimas y no contributivas son «de miseria».

Recuerdan, además, que las pensiones perdieron en 2021 un 3% de poder adquisitivo y que salarios y pensiones están perdiendo más de seis puntos de poder de compra en lo transcurrido de 2022.

Frente a ello, critican, las empresas del Ibex 35 están batiendo récords de beneficios, alcanzando los 48.868 millones de euros en el primer semestre del año.

«La causa fundamental del incremento de los precios no son los salarios ni las pensiones: son quienes, en régimen de monopolio, fijan los precios para mantener e incrementar sus escandalosos beneficios», denuncian.

«Seguiremos en la calle hasta revertir las contrarreformas que nos están imponiendo, acabar con la brecha de género en salarios y pensiones, eliminar la penalización a las pensiones anticipadas con largas carreras de cotización, recuperar los derechos perdidos en las sucesivas reformas laborales y de pensiones, generar un reparto equitativo de la riqueza y mejorar y garantizar servicios públicos y comunitarios universales y de calidad», advierten los convocantes

Residencias o morideros: dignidad o negocio

Por MARTA NEBOT

Ayer, unas 1.000 o 5.000 personas, dependiendo de quién contara, se manifestaron en Madrid convocadas por la Plataforma Estatal de Organizaciones de Familiares y Usuarias de Residencias para Mayores y para Personas Discapacitadas para reclamar otro modelo de residencias.

En el manifiesto que hicieron público y en su convocatoria pedían una gran movilización social que no sucedió.

Ni los versos que dedicó Serrat a la cita y a la causa ni el apoyo de Miguel Ríos movieron a las masas. Y es que hay una cantinela que de tanto oírla se nos ha metido en el cerebro y nos paraliza.

Cada vez que escucho «no hay dinero» cuando hablan de la reconversión del modelo de residencias de ancianos me dan ganas de arañar pizarras, tirarme del pelo, gritar hasta partirme la garganta. Decir que no hay dinero para eso en un país rico –siempre salimos en todos los rankings entre las veinte economías más destacadas del mundo– es un chiste malo o un insulto a la inteligencia colectiva. Viajar un poco arregla rápido las cabezas que no ven que este es un país en el que hay mucha pasta.

¿No hay dinero para que no se nos deshidraten nuestros viejos? ¿No hay dinero para que no les aten con correas o con fármacos o para que su alimentación sea la adecuada? ¿No se puede buscar la manera de que sus familias puedan visitarles cuando les dé la gana, de que sus cuidadores tengan contratos estables para que no cambien cada media hora? ¿No sería mejor que todos los que pudieran se quedaran en sus casas y en sus entornos con la ayuda domiciliaria necesaria? ¿En serio? ¿No hay dinero es el argumento cuando hay todo un entramado internacional con pingües beneficios, incluso en paraísos fiscales, dedicado a este negocio? ¿No hay dinero cuando la mayoría de sus víctimas pagan copagos, se dejan la pensión en esas cárceles, incluso venden sus casas para darse el lujo de ser malcuidados?

Lo que se ha perdido no es el dinero, sino la vergüenza y el sentido de lo público y de lo trágico de la vida. Todos, o al menos los más afortunados, seremos ellos y no todos tendremos la pasta necesaria para las residencias de lujo, que haberlas también haylas.

Esta semana ha vuelto el tema a la palestra porque un residente valiente, apasionado y con labia se ha plantado en el ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes y ha denunciado lo que sigue pasando, callando todas las bocas que no han hecho nada más que hablar.

Mariano Turégano, de 82 años, simplemente ha contado lo que han sufrido en su residencia este verano: «Habitaciones a 40 grados», «comida deleznable», «deshidrataciones que les han llevado al hospital».

Y, como pasa siempre, las víctimas siempre tienen la razón. Nadie contradice en público a alguien que conmueve al respetable. La cuestión es si se les da algo más que buenas palabras, algo más que parches momentáneos.

A raíz de su denuncia, la Comunidad de Madrid y su presidenta, Ayuso, han declarado que lo van a arreglar, que ya han tomado cartas en el asunto.

Ver sus declaraciones compungidas también me da ganas de gritar hasta el infinito y apuesto a que le pasaría lo mismo a cualquiera que se entere un poco de los entresijos del asunto, vote lo que vote.

Hace menos de tres meses, el 28 de julio, se hizo público el acuerdo en el Consejo Territorial para mejorar el sistema de residencias y de cuidados de los mayores. La votación salió adelante 10 a 9. Votaron en contra las comunidades y ciudades autónomas gobernadas por el PP, las gobernadas por nacionalistas y García-Page.         El Ministerio de Derechos Sociales propone el texto y  arbitra las negociaciones para conseguir mayoría de votos de las comunidades, pero no vota. Se reunió primero con la Mesa de Diálogo Civil y con la Social, con familiares y con sindicatos. De esas reuniones salió un primer borrador, que luego se fue rebajando para conseguir el acuerdo. Por eso no están contentos con el acuerdo final los que hicieron aportaciones al primer borrador, aunque el último mejore sin duda lo que hoy tenemos.

Los buenos acuerdos dejan descontento a todo el mundo, me dijo una vez alguien que sabe mucho de eso. Este Consejo Territorial ha conseguido, desde 2020, 31 acuerdos; 29 por unanimidad, 1 con el voto en contra de Madrid –el que redistribuía menores que entraron por Ceuta y Melilla entre las diferentes comunidades– y este último con el resultado mencionado, después de muchísima negociación. Entre 2014 y 2019, el Consejo Territorial anterior solo cerró 5 acuerdos. Voluntad de consenso no falta.

El nuevo modelo residencial da diez años para reconvertirse y no cierra nada. El acuerdo pactado compromete una ratio de 51 cuidadores (43 gerocultores + personal profesional de segundo nivel –enfermeras, terapeutas ocupacionales, psicólogos-) por cada 100 usuarios para 2030, que se alcanzará con un incremento progresivo cada año. Las plataformas de familiares piden 113 profesionales por cada 100 mayores, lo que garantizaría la presencia de un trabajador por cada cuatro residentes en los turnos de mañana y tarde y de uno por cada diez por la noche. Cifras cercanas al modelo de los países nórdicos. Y no es que el ministerio no quiera ese modelo, es que las comunidades autónomas no lo han querido porque no quieren pagarlo.

Hoy no hay una ratio estatal. Cada comunidad tiene la suya sin límites. Por ejemplo, en Galicia oscilan entre 20 y 35 trabajadores por cada 100 usuarios; en Cataluña, 25 y en Madrid, 47.

Sin embargo, estos números se los lleva el viento según los Marianos y sus familiares que se atreven a contar los hechos porque no se hacen las inspecciones que obligarían a que los cuidados mínimos se cumplan, a penalizar seriamente a quien maltrate a un solo mayor.

Fuentes cercanas al ministerio confirman que en el acuerdo no se pudo especificar nada a este respecto porque las comunidades consideraban que las inspecciones –que brillan por su ausencia– son solo competencia suya.

En Alemania, las inspecciones no solo son como mínimo anuales, sino que además son públicas y se exponen a las puertas de estos centros.

Y, volviendo a lo de los dineros, el gasto en los mayores se ha incrementado un punto por año desde que empezó el Gobierno de coalición. Del 0,7% del PIB ha pasado al 1%. De 7.000 a 10.000 millones. La OCDE marca un 1,6–1,8% como la media de gasto en estos derechos mínimos. Es decir, falta mucho, pero su presupuesto ha crecido 3.000 millones en menos de tres años. De los fondos europeos se prevén 2.000 millones para la reconversión del modelo. El Ejecutivo ya ha transferido 700 millones para la transformación de residencias. Hay dos proyectos en marcha para dar asistencia domiciliaria hasta final de vida y para retornar de las residencias a sus casas y están funcionando, incluso con mejores números, es decir, más baratos. Porque el camino es más vida independiente y menos hospitalaria, en el mal sentido. Lo dice Europa –es la estrategia de cuidados que está marcando– y lo confirma el sentido común, si lo pensamos en primera persona.

Así que cuando la patronal de las residencias, de cuya gestión depende el 90% de las que tenemos, en las que residen cerca de 400.000 ancianos, dice que con esta nueva normativa ha perdido inversores, tenemos que alegrarnos. El modelo de morideros gigantescos tiene los días contados.

Y cuando dicen que no hay dinero pensemos que simplemente mienten, que es que quieren seguir ganando lo mismo o más;  y que, probablemente, para que las residencias sean vivibles tengan que ganar menos.

Esperemos que el Gobierno sea valiente y encuentre la manera de obligar a las comunidades que votaron que no a cumplir lo acordado. Es menos de lo que queremos pero es un comienzo y no podemos permitir que se nieguen a cumplir con el mínimo que ellos mismos han acordado: unidades convivenciales de 15 personas en residencias de un máximo de 120 residentes, y que las grandes dividan su espacio en estas unidades para que puedan ser hogares y dejen de ser centros penitenciarios.

Exijamos simplemente que cumplan lo que acuerdan*, que asuman sus leyes. Ese debería ser nuestro mínimo.

*Anexo con  los principales puntos del acuerdo del Consejo Interterritorial:

Transformación y modernización del modelo de cuidados y apoyos con enfoque de derechos humanos

Derecho a la atención y apoyos personalizados

Derecho a una atención libre de sujeciones

Sin nuevas macro-residencias

Residencias con ambiente hogareño, lo más parecido a un hogar

Participación de las familias

Derecho a la intimidad y privacidad

Personalización de los espacios y entornos amigables

Ubicación en el entorno comunitario

Mejora de los servicios domiciliarios

Más profesionales de atención directa cuidando y prestando apoyos

Mejora de la calidad del empleo

Mejora de la coordinación social y sanitaria

Cultura de la evaluación de la calidad

Otro modelo de residencias es posible

Centenares de personas se plantan contra el modelo de residencias: “Basta de negocios con nuestros mayores”

Una larga columna de gente desfila por Madrid para denunciar las paupérrimas condiciones de las residencias actuales y para pedir un nuevo modelo de gestión pública

Informe Especial — Nada ha cambiado en las residencias dos años y 32.000 muertos después

Manifestación en Madrid con el lema «Otro modelo de residencias es posible» Javier Lopez

Alberto Ortiz

La pandemia de coronavirus sigue cediendo y en algunos casos es ya un simple recuerdo. Es difícil, sin embargo, olvidar lo ocurrido en las residencias en 2020. Allí fallecieron 20.000 personas según los registros oficiales –aunque las organizaciones estiman que fueron 30.000– durante los peores meses de la crisis sanitaria. Algunas decisiones políticas y las paupérrimas condiciones fueron terminales para muchos residentes. Las asociaciones que agrupan a los familiares y a los usuarios han decidido movilizarse, esgrimir un “¡basta ya!” a esas condiciones y pedir un nuevo modelo asistencial basado en la protección pública y en el aumento del personal de cuidados.

Cientos de personas han cruzado este sábado la Gran Vía, epicentro del capital en la ciudad, con un mensaje rotundo contra la privatización de los centros de mayores y dependientes. “A su robar, hoy llaman privatizar”. “Dignidad y respeto”. “Derechos humanos al anciano”. “Sin enfermeras no hay cuidados”. Son las consignas impresas en las pancartas que desfilaban por la céntrica calle madrileña, a la que han llegado personas de todas partes de España, vinculadas a diferentes colectivos de familiares de residentes y usuarios de estos centros. La manifestación ha partido desde la Plaza de España y ha alcanzado la Plaza del Callao, donde la periodista Rosa María Artal ha leído un manifiesto titulado ‘Basta Ya’, con un compendio de las medidas que reclaman a las comunidades autónomas, en las que están delegadas las competencias de dependencia.

“¡Por nuestros mayores!”, gritaba un grupo de personas pocas horas antes del comienzo de la marcha, al encontrarse con un otro de manifestantes en Plaza de España. Llevaban banderas andaluzas y carteles con las caras de sus familiares. Una chica se emocionaba al ver llegar a tanta gente. “Son muchos sentimientos encontrados, son muchos años de pelear”, explicaba a este diario con los ojos empañados. Su nombre es Esther Pascual, que junto a otro grupo de familiares fundó la asociación ADBAR en la Comunidad Valenciana. Lo hizo cuando internó a su madre en una residencia y se quedó espantada con las condiciones que vio. “¿Cómo puede ser que se acuesten sin cenar, que haya brotes de chinches, que no haya personal sanitario?”, se pregunta.

A los pocos meses de ingresar, su madre perdió 30 kg, relata: “Te dicen: se mueren porque son mayores. No, perdona, se morirán cuando toquen, pero tú no puedes acelerar ese proceso. A mi madre no le tocaba morirse”. Su madre falleció el año pasado, después de pasar por dos residencias y la pandemia. “¿Cómo le damos la vuelta a este modelo?”, cuestiona.

A su lado sujeta una pancarta Francisco Martínez, que tiene 74 años y en Navidad tuvo que operarse del corazón. Ha venido desde Elche para protestar por la situación que él mismo vive en La Saleta, la residencia en la que lleva más de una década. “Nos han tenido abandonados y olvidados. Cuando vino la pandemia hubo tal caos que nos contagiamos todos. No han sabido manejar la situación. Falleció bastante gente. Mucho abandono”, cuenta. La pandemia sacó a la luz las costuras de una gestión que ya antes era mala y que a pesar de los embates de la crisis sanitaria nadie ha decidido resolver. Hoy Francisco tiene que ayudar al escaso personal de enfermería a llevar la cuenta de las medicinas del resto de pacientes. “Es una lucha diaria. Las enfermeras más veteranas se han marchado. Entra gente nueva que está saturada porque no hay gente. Hay enfermeras que se van a la semana porque están desbordadas”, explica. Luego, enumera: persianas rotas, timbres que no funcionan y muchos radiadores que llevan estropeados meses y que ahora que se acerca el otoño nadie ha decidido arreglar todavía.

La movilización ha sido convocada por La Plataforma Estatal de Organizaciones de Familiares y Usuarias de Residencias para Mayores y para Personas Discapacitadas, una entidad que agrupa a las principales asociaciones de este sector, como la Coordinadora 5+1, Rede o Pladigmare. En una carta dirigida a la ciudadanía, publicada hace pocos días, los organizadores pedían una gran manifestación para denunciar la situación que se vive a diario en las residencias y para pedir a las comunidades autónomas “un cambio de actitud y de talante” para acometer un cambio normativo que regule el funcionamiento de estos centros. 

En esa misiva, la plataforma enumeraba las principales deficiencias del sistema de residencias actual, que coincide con las descripciones de Ester o de Francisco: “La inexistencia de personal suficiente, y cualificado, para atender las múltiples necesidades de los resi­dentes; la deficiencia de la atención médica; la práctica abusiva de sujeciones físicas y químicas; el funcionamiento ausente de los servicios de inspección; las continuas violaciones de las normativas por parte de las empresas operadoras; la alimentación escasa y pobre en valores nutricionales; la ausencia de la iniciativa pública en beneficio de una consolidada red de empresas privadas usureras; unos servicios asistenciales y de cuidados paupérrimos o abandonados, etc”. Todo ello, denuncian en la carta “es el inaceptable reflejo del modelo hoy vigente de residencias”. 

Precisamente esta semana, en un pleno del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes, Mariano Turégano, de 82 años, relataba las condiciones en las que se encuentran él y sus compañeros en la residencia de Moscatelares, en San Sebastián de los Reyes, unas instalaciones que dependen de la Comunidad de Madrid. “En nuestras habitaciones hemos pasado un verano de 40 grados porque la Comunidad de Madrid mira para otro lado cuando se trata de ver por la salud y el bienestar de sus ciudadanos. Algunas de nuestras compañeras y compañeros han sido hospitalizados este verano con altos niveles de deshidratación que agravan o desencadenan otras patologías”, explicaba emocionado. 

Paulino Campos, uno de los portavoces de La Plataforma y presidente de REDE en Galicia, afirma en declaraciones a este diario que el de Mariano no es un caso singular. “Marianos hay todos los días. El asunto es cómo permitimos como sociedad que se dé esta situación”, se pregunta. “¿Por qué estamos torturando a las personas mayores y a los familiares también? No es aceptable, por eso convocamos la manifestación”, argumenta.

Irene Velasco, que marcha junto a varios familiares en la manifestación, ha viajado hasta Madrid desde Alcalá de Guadaira, donde tiene a su madre ingresada. Las condiciones de la residencia, gestionada por la empresa Domus VI, tienen unas carencias que, dice, “no se pueden permitir”. “La alimentación es mala, hay fallos en la medicación, falta personal…”, resume. Esa falta de personal –no hay enfermería por las tardes, noches o fines de semana– provoca situaciones como la que se vivió hace poco: a una residente se le soltó la sonda de la alimentación, un problema que se habría resuelto rápidamente con una enfermera en el centro. El agujero de la vía se cerró y precisó una intervención quirúrgica en un hospital. “Ellos no detectan los problemas de salud, somos nosotros los que les hacemos test de covid o nos damos cuenta de que tienen una infección de orina”, protesta.

Hace poco, a su madre le cambiaron la alimentación por el deterioro de su estado a un menú de triturados, pero el centro no avisó a la familia. “No me parece que cosas tan importantes en la vida de una persona no se hagan con la suficiente delicadeza y humanidad que precisan”, comenta. Por ello, han presentado una demanda contra el centro ante la Justicia y se han asociado con otras familias en la misma situación para valorar acciones conjuntas, porque se han dado cuenta, dice, que hay problemas que son estructurales y precisan una respuesta organizada.

Un nuevo modelo de residencias

El pasado 28 de junio, el Ministerio de Sanidad y los consejeros de dependencia de las comunidades autónomas llegaron a un acuerdo sobre los criterios para garantizar la calidad de los centros y servicios de dependencia. Ese documento establece un plazo de varios meses para que las comunidades aprueben sus nuevas normativas para regular el funcionamiento de los centros. La Plataforma cree que este es un momento esencial para exigir a los diferentes gobiernos regionales “un cambio de actitud para encarar el debate público sobre el marco normativo y el modelo” de residencias y, en general, de la dependencia. 

Las asociaciones agrupadas en torno a la plataforma creen que el acuerdo alcanzado este verano se queda corto, no garantiza el cambio de modelo y no asegura “cuidados dignos y de calidad”. “No han tomado en consideración gran parte de las exigencias prioritarias de los familiares y las usuarias”, lamenta la carta enviada a la ciudadanía. Por ejemplo, el Acuerdo establece un coeficiente mínimo de 43 cuidadores por cada 100 usuarios, mientras que la petición de la plataforma era elevar ese ratio hasta un trabajador por cada cuatro residentes en los turnos de mañana y de tarde y de 1 a 10 en los de noche. “La cifra aprobada en el acuerdo perpetúa uno de los grandes dramas que arrastran las residencias: la flagrante falta de personal”, lamentan. Tampoco se tiene en cuenta, añaden, el suficiente refuerzo del personal de inspectores ni se establecen órganos de representación con la participación de familiares.,

Otro de los principales puntos que las asociaciones pedían y que no se han tenido en cuenta es la creación de residencias públicas para, argumentan, “combatir adecuadamente la obscena privatización del sector de los cuidados a personas mayores y con discapacidad”. “Lo público está ausente y eso explica parte de lo que está sucediendo. Si desaparece la administración pública, no tenemos la posibilidad de escrutar desde el servicio público y la ciudadanía lo que está sucediendo. Has dejado una tierra ancha para que entren estos malvados, que solo les interesa ganar dinero”, sostiene Campos.

Por último, las organizaciones lamentan que no se haya reflejado en ese acuerdo un compromiso para acabar con las macroresidencias “ni el espíritu de hacinamiento que transmiten”. “Se seguirán permitiendo construcciones de edificios de 120 plazas, cuando hemos propuesto que la cantidad no sobrepase las 60 camas por centro”, apuntan, al tiempo que rechazan que no haya una exigencia sobre el número de camas individuales mínimas que deben existir.

200.000 firmas ante el Congreso

Campos explica que una de las iniciativas que han impulsado de cara a esta movilización es la recogida de más de 200.000 firmas que van a presentar ante el Congreso de los Diputados, un gesto simbólico, puesto que las competencias de dependencia están transferidas a las comunidades autónomas, pero que esperan sirva de llamada de atención para todos los parlamentarios. Las firmas son en realidad una donación de las recogidas en la plataforma Change.org por el periodista Manuel Rico y el profesor Fernando Flores para pedir a la Fiscalía General del Estado una investigación sobre lo sucedido en las residencias durante la pandemia y al Congreso la creación de una comisión de la verdad para el mismo fin. A las rúbricas recogidas en esa plataforma se suman las coleccionadas por Amnistía Internacional, que también realizó una campaña en este sentido y también ha decidido donarlas para la causa. 

“El Congreso de los Diputados tendría que haber investigado y analizado lo que pasó en las residencias. Nosotros queremos pedir con estas firmas que se analice, que se investigue lo que ha ocurrido, que todavía está sin investigar y se va a cerrar en falso”, explica Campos, que pone en valor una investigación de este tipo no solo por razones de verdad, reparación y justicia, sino porque puede ser una herramienta positiva para preparar mejor una siguiente pandemia. “Por ejemplo, para saber qué porcentaje de habitaciones individuales es necesario. Es de cajón que el mayor número de muertes fue en las residencias, que fue peor en las macroresidencias y en las que más habitaciones dobles tenían. Es de cajón pero hay que demostrarlo con datos empíricos”, sostiene. 

De momento, la manifestación de hoy servirá, esperan, como una llamada de atención tanto a los políticos como a la sociedad a la que han interpelado desde el centro de la calle: “No nos mires, únete”. La concentración ha terminado en la Plaza del Callao con la lectura del manifiesto y entre canciones de Joan Manuel Serrat y el Blues de la Tercera Edad, de Miguel Ríos: “En el cristal ve su reflejo; su belleza es la dignidad; repite el mantra de un consejo; Ana, no te rindas jamás”

El Madrid olvidado: Vallecas

Viñetas de un barrio de Madrid que pasó del barro a la dignidad gracias a sus vecinos

Vecinos del Pueblo de Vallecas delante de sus viviendas en 1957
Vecinos del Pueblo de Vallecas delante de sus viviendas en 1957 EFE
  • En ‘Vallecas, los años de barro’, el periodista y poeta Rodolfo Serrano narra sus recuerdos del madrileño barrio cuando llegó allí siendo un chaval, ilustrados con las viñetas de Román López-Cabrera

Carlota E. Ramírez

El olor a humedad, las calles embarradas, la falta de luz eléctrica, la organización vecinal y la represión de los rojos. Son algunos de los recuerdos que el periodista y poeta Rodolfo Serrano tiene de sus primeros años en el madrileño barrio de Vallecas, apodado más tarde como ‘la Pequeña Rusia’ de Madrid por la cantidad de comunistas que se refugiaron en él. 

En una novela gráfica publicada por la editorial de su hijo, el cantautor Ismael Serrano, Hoy es siempre, el periodista comparte sus recuerdos y los de decenas de vallecanos que aterrizaron en el sur de Madrid huyendo del hambre, del paro y de la represión en los años 50 y 60. Un momento que coincidía con el auge de la construcción en la capital, por lo que migrantes de lugares como Extremadura o Andalucía acudieron ante la necesidad de mano de obra. 

Los recuerdos de Serrano, que en el cómic los narra su alter ego, Carlos, un periodista recién jubilado que se pasa las noches escribiendo las historias que vivió en su infancia, van acompañados de las viñetas de Román López-Cabrera. “Román hizo Historia de una guitarra, que es la historia de España contada a través de cantautores. Y me gustó mucho. Me preguntó si yo tenía algo que contar, le mandé mis historias y me contestó con ellas convertidas en cómic”, cuenta Serrano. Así empezaron a trabajar juntos en lo que hoy es Vallecas, los años del barro. “Yo le contaba el ambiente, las casas, le mandaba fotos… Y él captó muy bien todo eso y fue recogiendo la historia”. 

Un barrio de migrantes

Desde los años 60 hasta hoy, Vallecas ha sido un barrio de migrantes. Muchos acudían arrastrados por otros familiares o amigos que ya se habían instalado allí. Entonces, las casas se construían por las noches, para que la policía no tuviese la oportunidad de tirarlas: “Se decía que si por la mañana estaba puesto el techo y había alguien dentro no podían tirarlas, pero aún así muchas se tiraban porque no daba tiempo a hacerlas en una sola noche y había que volver a levantarlas”. 

Así, con “casas muy pequeñas, cuyas habitaciones se llamaban huecos, construidas alrededor de patios, se constituyó todo el barrio”. Hoy está disgregado dos distritos, Puente de Vallecas (con más de 230.000 habitantes) y Villa de Vallecas (107.000 habitantes censados), y más de medio siglo después ha sobrevivido a la precariedad, la represión, las consecuencias de la droga, la estigmatización y la pandemia del coronavirus, cuya incidencia allí durante los primeros meses fue de las más altas de Europa. 

Que no se pierda la memoria

Uno de los capítulos más divertidos del cómic –y a la vez amargo, por lo que significa– narra cómo un vecino se hizo con un urinario y lo plantó en medio de su salón. El urinario era necesario para que les concediesen la cédula de habitabilidad y llegase la luz eléctrica al barrio (por la que lucharon esencialmente las mujeres, acudiendo cada día a la Casa de la luz, en Pacífico, hasta que les hiciesen caso). Aquel vecino alquiló el retrete a decenas de familias, que se lo iban pasando casa por casa para que una funcionaria –muchos dicen que “hizo la vista gorda”– pudiese darles los papeles. 

Serrano recopila este tipo de historias para que no se pierda la memoria de lo que logró un barrio entero. “Porque hay mucha gente que no conoce la historia. Se ha perdido la memoria porque muchos viejos no quieren hablar de lo que fue ese pasado tan duro, no lo cuentan y muchos jóvenes no preguntan”, lamenta. 

“En una conversación con Juan Barranco [alcalde de Madrid entre 1986 y 1989] me decía que estas son historias que deberían enseñarse en los colegios, que los niños tienen que saber de dónde vienen”, señala Serrano a elDiario.es. 

El movimiento vecinal

Porque muchos de quienes hoy habitan Vallecas son hijos y nietos de los que lucharon por la vivienda, entre otras cosas, cuando intentaron expropiarles sus casas. Lograron que, en vez de echarlos, se reconstruyese el barrio con ellos dentro. “Se pasó de chabolas a casas, se construyeron parques, llegó el agua, aunque mucho más tarde que la luz, se puso el asfaltado…”, recuerda Serrano. Y todo gracias al movimiento vecinal, del que el periodista formó parte activamente. Por eso, considera Vallecas, los años de barro como “memoria viva, recuerdos de mucha gente que estaba allí”. 

Y estos movimientos no se pueden entender sin la organización del barrio ni sin figuras clave como el Padre Llanos, uno de los curas rojos que transformó Vallecas, o el párroco de Palomeras Bajas, Gabriel Rosón, que dejó una gran huella al autor del cómic por, entre otras cosas, fundar la primera asociación de vecinos legal de todo Madrid, que hoy sigue activa tras más de medio siglo de luchas por unas condiciones dignas para los vallecanos. La iglesia tuvo un papel muy importante en el desarrollo del barrio porque era en las pequeñas salas que hacían de parroquia donde, además de rezar, se celebraban las asambleas de vecinos. 

De hecho, el protagonista del cómic señala que fue en Vallecas donde observó cómo unos policías estuvieron a punto de tirar la casa que su padre había construido en una noche, cuando vio a los uniformados por primera vez como el enemigo: “Hubo bastante represión –recuerda Serrano–. Cuando empezó el movimiento vecinal pero también antes, porque muchos rojos se refugiaron allí”. “Había un gran movimiento político, los jóvenes teníamos conciencia política y sabíamos que los enemigos eran los grises y quienes mandaban”, señala. 

Un “sentimiento político y social” que, aún hoy, da identidad al barrio. La solidaridad estuvo presente con la llegada de la droga, en los años 60: “En los malos momentos, los vecinos siempre se han apoyado unos a otros. En eso, Vallecas siempre ha sido un ejemplo y de ahí el orgullo que hay de ser vallecano, que está muy bien, porque da un sentimiento de unidad”. 

Solidaridad que está hoy representada en todas las asociaciones y organizaciones que hay en el barrio y que, durante la pandemia, tuvo como gran representante a Somos Tribu, un grupo de cientos de personas que empezaron ayudando a hacer la compra a los mayores durante la cuarentena y acabaron abordando todo tipo de actividades: cuidado de niños, acompañamiento de mujeres y personas solas, recogida de alimentos… Hasta el punto de ser galardonados por el Parlamento Europeo con el Premio Ciudadano de 2020-2021. 

Serrano dice que su novela gráfica es una especie de “prehistoria” y tiene ganas de más: “Me gustaría contar la parte en la que el barrio empieza a luchar y contar cómo fue la represión, la organización vecinal”. Organización en la que él mismo participó de manera activa junto a su mujer y otros amigos del barrio. Los años después del barro. Pero un segundo tomo “depende de los lectores”, concluye.

La carrera de armamentos y los gastos militares…

Gastos militares y cumbre de la OTAN en Madrid. ¿Quién nos gobierna?

Manifestación en Madrid contra la cumbre de la OTAN
Manifestación en Madrid contra la cumbre de la OTAN

«Qué hay detrás? Primero vino la pandemia del Covid-19, y sin solución de continuidad la guerra de Ucrania. El gasto de la pandemia fue enorme en personas y en dinero, y tanto esta como la guerra les está sirviendo a las multinacionales para enriquecerse sin medida, ganando dinero a espuertas, de tal manera que el 10 % más poderoso económicamente posee ya tres cuartas partes de todo el patrimonio mundial»

«El gasto militar mundial alcanzó un nivel récord el segundo año de pandemia, 2021, con más de 2 billones de dólares. Los 5 países que más gastaron fueron:  EE.UU. con 801.000 millones de dólares, China con 293.000 millones, India 77.000 millones, R. Unido 68.000 millones y Rusia con 66.000 millones. Total 1305.000 millones de dólares, unos 1148.000 millones de euros»

«¿Hay algo más detrás y más profundo? Sí, el sistema neoliberal capitalista, capitaneado por los EE.UU., los países europeos, Rusia, China y Japón, pues todos se mueven en la órbita del país más rico del mundo, de momento, los EE.UU. El neoliberalismo es un sistema perverso»

Por Faustino Vilabrille

Querid@s amig@s colaboradores y cooperantes en la lucha por un mundo mejor para todos los Seres Humanos y la Madre Tierra

Esta próxima semana se va a celebrar en Madrid una cumbre de la OTAN, que va a suponer para España un gasto de unos 50 millones euros. La OTAN o NATO es una entente POLITICO-MILITAR, que con frecuencia plantea a los países que la forman aumentar sus gastos militares. Parece que en Madrid también va a ser así, lo que nos da oportunidad para hablar un poco de los cuantiosísimos gastos militares mundiales, con lo magnífico que sería destinarlos a remediar los grandes males de la humanidad, especialmente de los países más empobrecidos y necesitados y para promover la educación, la sanidad, la alimentación, las comunicaciones, la ciencia, la investigación para la paz…

Por otra parte también decimos algo del poderío cada vez mayor de las multinacionales,  que ya están por encima de muchos gobiernos, a los que los sectores populares tenemos la máxima urgencia de defender, porque sin ellos no tendríamos acceso a los servicios más básicos, como la educación, la sanidad, o la asistencia social, porque las multinacionales lo privatizarían todo, incluso ayudadas por algunos gobiernos que… Y de ahí la necesidad tan grande que tenemos de educarnos políticamente, para no ser ingenuamente manipulados en función de los intereses de quienes más tienen y más quieren.

El tema del día

Por todas partes y en los diferentes medios se oye decir: “todo está subiendo mucho, la comida, la luz, el gasoil, la gasolina, el gas, la ropa.

Es cierto, muchos precios están imparables, pero no solo en España. En el resto de Europa están igual o peor. Según la previsión de OMIP, en un próximo futuro el precio de la electricidad aun van a ser más alto en Francia y en Alemania que en España. 

Qué hay detrás? Primero vino la pandemia del Covid-19, y sin solución de continuidad la guerra de Ucrania. El gasto de la pandemia fue enorme en personas y en dinero, y tanto esta como la guerra les está sirviendo a las multinacionales para enriquecerse sin medida, ganando dinero a espuertas, de tal manera que el 10 % más poderoso económicamente posee ya tres cuartas partes de todo el patrimonio mundial. Veamos algunos casos:

Multinacionales farmacéuticas

Las multinacionales farmacéuticas experimentaron crecimientos de vértigo. Pfizer, Moderna, BioNTech, AstraZeneca y Johnson & Johnson han encontrado en el covid-19 una verdadera oportunidad de negocio que rompió la barrera de los 74.000 millones de euros en 2021. El virus fue para ellas una mina de oro. (Fuente: Servimedia).

Pfizer-Biontech y Moderna, a finales de 2021, obtuvieron unos beneficios de 65000 dólares (unos 57.000 euros) cada minuto (Fuente: Oxfam-Intermón), y dedicaron menos del uno por ciento de sus suministros totales de vacunas a los países pobres.

Multinacionales petroleras

Cepsa ganó 265 millones, más del triple. La noruega Equinor ganó 4.478 millones de euros, 2,5 veces las ganancias de hace un año. Exxon, la mayor petrolera estadounidense, ganó 5.480 millones de dólares, el doble. Y su rival Chevron, 6.259 millones, el 355% más.

Las Petroleras han ingresado 3300 millones de euros EXTRA desde la invasión d Ucrania. Solo en marzo, 107 millones cada día, y en España 7,6 millones de euros EXTRA cada día. (Fuente: @greenpeace_esp, 18/05/22).

Multinacionales fabricantes de armas y gastos militares

La cifra total de las ventas, en plena pandemia, ascendió a 470.000 millones de euros), después de seis años consecutivos de aumentos (Fuente SIPRI). Las 41 compañías de EE.UU. incluidas entre las 100 principales del mundo acapararon el 54% de las ventas totales el año pasado, con 252.000 millones de euros (Fuente: El País). Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, en poco más de una semana el valor de las 15 empresas armamentistas con mayores ventas del mundo –de las que nueve son estadunidenses–, se disparó en alrededor de 71.500 millones de euros, revelan datos de mercado de las diferentes compañías. Un día antes de estallar la guerra dichas compañías tenían un valor conjunto de 705.000 millones de euros (era el 23 de febrero) y una semana después (el 2 de marzo) habían subido a 777.000 millones de euros.

Armas nucleares
Armas nucleares

El gasto militar mundial alcanzó un nivel récord el segundo año de pandemia, 2021, con más de 2 billones de dólares. Los 5 países que más gastaron fueron:  EE.UU. con 801.000 millones de dólares, China con 293.000 millones, India 77.000 millones, R. Unido 68.000 millones y Rusia con 66.000 millones. Total 1305.000 millones de dólares, unos 1148.000 millones de euros.

 Ahora, con la guerra de Ucrania, todos los países desarrollados se sienten justificados para aumentar los gastos militares.

 Los días 29 y 30 se va a reunir la OTAN (NATO) en Madrid. Es una alianza política y militar, que tiene objetivos POLÍTICOS Y MILITARES. Parece que esta cumbre va a fijar un nuevo «Concepto Estratégico» y los aliados renueven su compromiso de incrementar el gasto militar. De momento a los españoles ya nos va a suponer un gasto de unos 50 millones de Euros la celebración de esta cumbre en Madrid.

 Por cierto; ¿No se ha precipitado la OTAN en querer incorporar a Ucrania en su organización? ¿No hemos ido a azuzar al león a la puerta de su jaula? Está claro que Putin declaró la guerra y es el responsable de esa decisión, pero ¿es solo él el único responsable de los cuantiosísimos daños y gastos que está causando esta guerra, no solo a Ucrania, por supuesto a la que más, sino también a nivel mundial y seguro que también a muchos ciudadanos y familias rusas que ven morir a sus miembros o hijos en esta guerra? Una guerra tan cruel y tan dañina en plena Europa del siglo XXI. ¡¡¡Increíble!!! ¿Estaremos bien informados de todo lo que hay detrás?

 La carrera de armamentos y los gastos militares son lo más abyecto de este mundo, lo más contrario a Jesucristo y su mensaje, lo más indigno del ser humano, la mayor contradicción con el Dios de Jesucristo. Con ellos se podría crear un mundo infinitamente mejor, más justo, más humano, más feliz, más digno del ser humano.

 Estas multinacionales de la alimentación llevan decenas de años aprovechándose de unas tierras y una mano de obra baratas para conseguir una producción en masa que les reporta enormes beneficios, a pesar de su alto coste social y medioambiental, pero afortunadamente, gracias a la presión de organizaciones internacionales, comprometidas con los consumidores y el medio ambiente, están mejorando un poco sus políticas productivas y comerciales. (Fuente: Oxfam Internacional-Servimedia).

Parece que el Covid-19 y la guerra Rusia-Ucrania fueron diseñados para enriquecer a los que más tienen y empobrecer a todos los demás. Pero todos somos víctimas y a la vez culpables, del poderío de las multinacionales, porque por un lado nos crean necesidades y por otro las secundamos comprando todo lo que nos ofrecen.

 ¿Hay algo más detrás y más profundo? Sí, el sistema neoliberal capitalista, capitaneado por los EE.UU., los países europeos, Rusia, China y Japón, pues todos se mueven en la órbita del país más rico del mundo, de momento, los EE.UU. El neoliberalismo es un sistema perverso, que cada vez hace más ricos a los más ricos y más pobres a los empobrecidos, aumentando cada día más las asimetrías ricos-pobres, Norte (países ricos)-Sur (países pobres).

 ¿Pueden los gobiernos hacer algo contra este estado de cosas? Hay que decir que cada vez menos, porque las multinacionales cada vez son más poderosas y algunas ya tienen más fuerza que muchos gobiernos. El presupuesto de las multinacionales más grandes supera el presupuesto de muchos países. Si la multinacional Apple fuera un país, tendría un tamaño similar al de la economía turca, holandesa o suiza. De las 100 principales entidades económicas del mundo 69 son empresas y solo 31 son países. Hay multinacionales que ya pueden comprar todo un estado si quieren, y su influencia en las decisiones gubernamentales es enorme, con capacidad de volcar los resultados electorales en una u otra dirección.

Esta semana un amigo me decía: “yo ahora podría comprar un coche nuevo, pero no siento ninguna necesidad de hacerlo y además no lo necesito porque el que tengo me sirve perfectamente para mis necesidades”. Pero claro, piensa y siente de manera muy diferente a como piensa y siente la gran mayoría de la sociedad, porque ahora mismo se está preparando para irse dos meses a Ruanda, y conocer la realidad del país: cómo vive la gente, qué necesidades tiene, la situación de los niños y las mujeres y los pobres. “no voy de turismo, ni a ver gorilas, ni parques naturales, quiero conocer la realidad de la gente que sufre, que pasa necesidad, y cuando me jubile poder ayudarles”. Hay quien presumía estos días en un medio de comunicación de gastar 900 euros en un chuletón…, y no hace mucho un deportista famoso presumía de gastarse 20.000 en una botella de champán. Hay una diferencia abismal entre uno y otro planteamiento.

Conclusiones:

 1.-Es evidente que cada día que pasa estamos más en las manos y el poder del dinero, es decir, del neoliberalismo capitalista. Cada vez manda y gobierna más el dinero que los gobiernos y el poder político.

 2.-Seguro que la mayoría de los que nos quejamos del aumento desorbitado de los precios, echamos la culpa a los gobiernos: en España a Pedro Sánchez, en Francia a Macrón, en el Reino Unido a Boris Johnson, en Italia a Mario Draghi, en Alemania al Canciller Federal… Son gobiernos de diferente color y todos reciben las mismas críticas, porque no nos damos cuenta de que muy por encima de ellos están los grandes poderes económicos, y contra estos, pocos levantan o levantamos la voz, porque también son ellos mismos los que controlan los medios de comunicación, y a muchos ciudadanos nos entretienen y duermen con diferentes opios: mitos del futbol, de otros deportes, juegos de azar, publicidad, ocio vacacional, drogadicciones, etc. lo importante para esos medios económicos es que no pensemos. Sin duda los gobernantes podrían gobernar mejor y más unidos gobiernos y oposición, sobre todo en los grandes temas de estado, pero muchas veces los vemos mucho más preocupados por mantener el poder o por alcanzarlo, incluso como carrera profesional para resolver su vida, que por servir al pueblo de forma leal, honrada y sincera.

 3.-Pero es evidente que los propios gobiernos están subyugados por las multinacionales, incluso la UE, que es incapaz de controlar el precio de los combustibles, la electricidad o los alimentos en los países que la forman. Un ejemplo: vimos cómo en fechas recientes el precio del crudo bajaba en origen, y sin embargo la gasolina y el gasoil subían y subían sin parar, llegando a duplicar el precio en muy poco tiempo, y poniendo a otros sectores como los transportistas en pie de guerra.

 4.-Los ciudadanos de a pie dependemos de los gobiernos para acceder a los servicios básicos: educación, salud, alimentación, etc. Solo los gobiernos nos pueden defender de la voracidad de las grandes corporaciones, que lo quieren privatizar todo y a veces algunos gobernantes, también españoles, las secundaron  y aun las secundan con el pretexto de favorecer la competencia, pero ellas saben bien ponerse acuerdo para pactar políticas comerciales a favor de sus beneficios y esquivar las Comisiones Nacionales de la Competencia (CNC).

 5.-Necesitamos mucha más información y sobre todo formación políticay mucho más compromiso ciudadano para promover, defender y apoyar a gobiernos que realmente miren por los intereses del pueblo y en especial de los ciudadanos más vulnerables, y que sean gobiernos por lo menos capaces de controlar la avaricia de las multinacionales, gravando sus ganancias con una fuerte hipoteca social. La única fuerza capaz de hacer frente al neoliberalismo, a sus multinacionales y a los gobiernos que las apoyan, es la de un pueblo políticamente educado y maduro. En esto, aun estamos en pañales. Esa educación política es totalmente necesaria e imprescindible para defender el futuro de la humanidad y del planeta que la sustenta. El Papa Francisco, el único líder actual más creíble, expresa muy claramente todo esto en sus Encíclicas.

 En el Evangelio del domingo de hoy Jesús nos dice que vayamos a anunciar el Reino de Dios. ¿Qué es le Reino de Dios para Jesucristo? Es justicia, amor, fraternidad, igualdad, solidaridad, paz, vida, compasión. En la promoción de estos valores tendríamos que estar unidos los seres humanos: creyentes, no creyentes, agnósticos, ateos, librepensadores, unidos por la finalidad de construir un mundo mejor para tod@s y todas las criaturas de la Creación.

 Feliz domingo a tod@s.-Faustino