Residencias o morideros: dignidad o negocio

Por MARTA NEBOT

Ayer, unas 1.000 o 5.000 personas, dependiendo de quién contara, se manifestaron en Madrid convocadas por la Plataforma Estatal de Organizaciones de Familiares y Usuarias de Residencias para Mayores y para Personas Discapacitadas para reclamar otro modelo de residencias.

En el manifiesto que hicieron público y en su convocatoria pedían una gran movilización social que no sucedió.

Ni los versos que dedicó Serrat a la cita y a la causa ni el apoyo de Miguel Ríos movieron a las masas. Y es que hay una cantinela que de tanto oírla se nos ha metido en el cerebro y nos paraliza.

Cada vez que escucho «no hay dinero» cuando hablan de la reconversión del modelo de residencias de ancianos me dan ganas de arañar pizarras, tirarme del pelo, gritar hasta partirme la garganta. Decir que no hay dinero para eso en un país rico –siempre salimos en todos los rankings entre las veinte economías más destacadas del mundo– es un chiste malo o un insulto a la inteligencia colectiva. Viajar un poco arregla rápido las cabezas que no ven que este es un país en el que hay mucha pasta.

¿No hay dinero para que no se nos deshidraten nuestros viejos? ¿No hay dinero para que no les aten con correas o con fármacos o para que su alimentación sea la adecuada? ¿No se puede buscar la manera de que sus familias puedan visitarles cuando les dé la gana, de que sus cuidadores tengan contratos estables para que no cambien cada media hora? ¿No sería mejor que todos los que pudieran se quedaran en sus casas y en sus entornos con la ayuda domiciliaria necesaria? ¿En serio? ¿No hay dinero es el argumento cuando hay todo un entramado internacional con pingües beneficios, incluso en paraísos fiscales, dedicado a este negocio? ¿No hay dinero cuando la mayoría de sus víctimas pagan copagos, se dejan la pensión en esas cárceles, incluso venden sus casas para darse el lujo de ser malcuidados?

Lo que se ha perdido no es el dinero, sino la vergüenza y el sentido de lo público y de lo trágico de la vida. Todos, o al menos los más afortunados, seremos ellos y no todos tendremos la pasta necesaria para las residencias de lujo, que haberlas también haylas.

Esta semana ha vuelto el tema a la palestra porque un residente valiente, apasionado y con labia se ha plantado en el ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes y ha denunciado lo que sigue pasando, callando todas las bocas que no han hecho nada más que hablar.

Mariano Turégano, de 82 años, simplemente ha contado lo que han sufrido en su residencia este verano: «Habitaciones a 40 grados», «comida deleznable», «deshidrataciones que les han llevado al hospital».

Y, como pasa siempre, las víctimas siempre tienen la razón. Nadie contradice en público a alguien que conmueve al respetable. La cuestión es si se les da algo más que buenas palabras, algo más que parches momentáneos.

A raíz de su denuncia, la Comunidad de Madrid y su presidenta, Ayuso, han declarado que lo van a arreglar, que ya han tomado cartas en el asunto.

Ver sus declaraciones compungidas también me da ganas de gritar hasta el infinito y apuesto a que le pasaría lo mismo a cualquiera que se entere un poco de los entresijos del asunto, vote lo que vote.

Hace menos de tres meses, el 28 de julio, se hizo público el acuerdo en el Consejo Territorial para mejorar el sistema de residencias y de cuidados de los mayores. La votación salió adelante 10 a 9. Votaron en contra las comunidades y ciudades autónomas gobernadas por el PP, las gobernadas por nacionalistas y García-Page.         El Ministerio de Derechos Sociales propone el texto y  arbitra las negociaciones para conseguir mayoría de votos de las comunidades, pero no vota. Se reunió primero con la Mesa de Diálogo Civil y con la Social, con familiares y con sindicatos. De esas reuniones salió un primer borrador, que luego se fue rebajando para conseguir el acuerdo. Por eso no están contentos con el acuerdo final los que hicieron aportaciones al primer borrador, aunque el último mejore sin duda lo que hoy tenemos.

Los buenos acuerdos dejan descontento a todo el mundo, me dijo una vez alguien que sabe mucho de eso. Este Consejo Territorial ha conseguido, desde 2020, 31 acuerdos; 29 por unanimidad, 1 con el voto en contra de Madrid –el que redistribuía menores que entraron por Ceuta y Melilla entre las diferentes comunidades– y este último con el resultado mencionado, después de muchísima negociación. Entre 2014 y 2019, el Consejo Territorial anterior solo cerró 5 acuerdos. Voluntad de consenso no falta.

El nuevo modelo residencial da diez años para reconvertirse y no cierra nada. El acuerdo pactado compromete una ratio de 51 cuidadores (43 gerocultores + personal profesional de segundo nivel –enfermeras, terapeutas ocupacionales, psicólogos-) por cada 100 usuarios para 2030, que se alcanzará con un incremento progresivo cada año. Las plataformas de familiares piden 113 profesionales por cada 100 mayores, lo que garantizaría la presencia de un trabajador por cada cuatro residentes en los turnos de mañana y tarde y de uno por cada diez por la noche. Cifras cercanas al modelo de los países nórdicos. Y no es que el ministerio no quiera ese modelo, es que las comunidades autónomas no lo han querido porque no quieren pagarlo.

Hoy no hay una ratio estatal. Cada comunidad tiene la suya sin límites. Por ejemplo, en Galicia oscilan entre 20 y 35 trabajadores por cada 100 usuarios; en Cataluña, 25 y en Madrid, 47.

Sin embargo, estos números se los lleva el viento según los Marianos y sus familiares que se atreven a contar los hechos porque no se hacen las inspecciones que obligarían a que los cuidados mínimos se cumplan, a penalizar seriamente a quien maltrate a un solo mayor.

Fuentes cercanas al ministerio confirman que en el acuerdo no se pudo especificar nada a este respecto porque las comunidades consideraban que las inspecciones –que brillan por su ausencia– son solo competencia suya.

En Alemania, las inspecciones no solo son como mínimo anuales, sino que además son públicas y se exponen a las puertas de estos centros.

Y, volviendo a lo de los dineros, el gasto en los mayores se ha incrementado un punto por año desde que empezó el Gobierno de coalición. Del 0,7% del PIB ha pasado al 1%. De 7.000 a 10.000 millones. La OCDE marca un 1,6–1,8% como la media de gasto en estos derechos mínimos. Es decir, falta mucho, pero su presupuesto ha crecido 3.000 millones en menos de tres años. De los fondos europeos se prevén 2.000 millones para la reconversión del modelo. El Ejecutivo ya ha transferido 700 millones para la transformación de residencias. Hay dos proyectos en marcha para dar asistencia domiciliaria hasta final de vida y para retornar de las residencias a sus casas y están funcionando, incluso con mejores números, es decir, más baratos. Porque el camino es más vida independiente y menos hospitalaria, en el mal sentido. Lo dice Europa –es la estrategia de cuidados que está marcando– y lo confirma el sentido común, si lo pensamos en primera persona.

Así que cuando la patronal de las residencias, de cuya gestión depende el 90% de las que tenemos, en las que residen cerca de 400.000 ancianos, dice que con esta nueva normativa ha perdido inversores, tenemos que alegrarnos. El modelo de morideros gigantescos tiene los días contados.

Y cuando dicen que no hay dinero pensemos que simplemente mienten, que es que quieren seguir ganando lo mismo o más;  y que, probablemente, para que las residencias sean vivibles tengan que ganar menos.

Esperemos que el Gobierno sea valiente y encuentre la manera de obligar a las comunidades que votaron que no a cumplir lo acordado. Es menos de lo que queremos pero es un comienzo y no podemos permitir que se nieguen a cumplir con el mínimo que ellos mismos han acordado: unidades convivenciales de 15 personas en residencias de un máximo de 120 residentes, y que las grandes dividan su espacio en estas unidades para que puedan ser hogares y dejen de ser centros penitenciarios.

Exijamos simplemente que cumplan lo que acuerdan*, que asuman sus leyes. Ese debería ser nuestro mínimo.

*Anexo con  los principales puntos del acuerdo del Consejo Interterritorial:

Transformación y modernización del modelo de cuidados y apoyos con enfoque de derechos humanos

Derecho a la atención y apoyos personalizados

Derecho a una atención libre de sujeciones

Sin nuevas macro-residencias

Residencias con ambiente hogareño, lo más parecido a un hogar

Participación de las familias

Derecho a la intimidad y privacidad

Personalización de los espacios y entornos amigables

Ubicación en el entorno comunitario

Mejora de los servicios domiciliarios

Más profesionales de atención directa cuidando y prestando apoyos

Mejora de la calidad del empleo

Mejora de la coordinación social y sanitaria

Cultura de la evaluación de la calidad

Otro modelo de residencias es posible

Centenares de personas se plantan contra el modelo de residencias: “Basta de negocios con nuestros mayores”

Una larga columna de gente desfila por Madrid para denunciar las paupérrimas condiciones de las residencias actuales y para pedir un nuevo modelo de gestión pública

Informe Especial — Nada ha cambiado en las residencias dos años y 32.000 muertos después

Manifestación en Madrid con el lema «Otro modelo de residencias es posible» Javier Lopez

Alberto Ortiz

La pandemia de coronavirus sigue cediendo y en algunos casos es ya un simple recuerdo. Es difícil, sin embargo, olvidar lo ocurrido en las residencias en 2020. Allí fallecieron 20.000 personas según los registros oficiales –aunque las organizaciones estiman que fueron 30.000– durante los peores meses de la crisis sanitaria. Algunas decisiones políticas y las paupérrimas condiciones fueron terminales para muchos residentes. Las asociaciones que agrupan a los familiares y a los usuarios han decidido movilizarse, esgrimir un “¡basta ya!” a esas condiciones y pedir un nuevo modelo asistencial basado en la protección pública y en el aumento del personal de cuidados.

Cientos de personas han cruzado este sábado la Gran Vía, epicentro del capital en la ciudad, con un mensaje rotundo contra la privatización de los centros de mayores y dependientes. “A su robar, hoy llaman privatizar”. “Dignidad y respeto”. “Derechos humanos al anciano”. “Sin enfermeras no hay cuidados”. Son las consignas impresas en las pancartas que desfilaban por la céntrica calle madrileña, a la que han llegado personas de todas partes de España, vinculadas a diferentes colectivos de familiares de residentes y usuarios de estos centros. La manifestación ha partido desde la Plaza de España y ha alcanzado la Plaza del Callao, donde la periodista Rosa María Artal ha leído un manifiesto titulado ‘Basta Ya’, con un compendio de las medidas que reclaman a las comunidades autónomas, en las que están delegadas las competencias de dependencia.

“¡Por nuestros mayores!”, gritaba un grupo de personas pocas horas antes del comienzo de la marcha, al encontrarse con un otro de manifestantes en Plaza de España. Llevaban banderas andaluzas y carteles con las caras de sus familiares. Una chica se emocionaba al ver llegar a tanta gente. “Son muchos sentimientos encontrados, son muchos años de pelear”, explicaba a este diario con los ojos empañados. Su nombre es Esther Pascual, que junto a otro grupo de familiares fundó la asociación ADBAR en la Comunidad Valenciana. Lo hizo cuando internó a su madre en una residencia y se quedó espantada con las condiciones que vio. “¿Cómo puede ser que se acuesten sin cenar, que haya brotes de chinches, que no haya personal sanitario?”, se pregunta.

A los pocos meses de ingresar, su madre perdió 30 kg, relata: “Te dicen: se mueren porque son mayores. No, perdona, se morirán cuando toquen, pero tú no puedes acelerar ese proceso. A mi madre no le tocaba morirse”. Su madre falleció el año pasado, después de pasar por dos residencias y la pandemia. “¿Cómo le damos la vuelta a este modelo?”, cuestiona.

A su lado sujeta una pancarta Francisco Martínez, que tiene 74 años y en Navidad tuvo que operarse del corazón. Ha venido desde Elche para protestar por la situación que él mismo vive en La Saleta, la residencia en la que lleva más de una década. “Nos han tenido abandonados y olvidados. Cuando vino la pandemia hubo tal caos que nos contagiamos todos. No han sabido manejar la situación. Falleció bastante gente. Mucho abandono”, cuenta. La pandemia sacó a la luz las costuras de una gestión que ya antes era mala y que a pesar de los embates de la crisis sanitaria nadie ha decidido resolver. Hoy Francisco tiene que ayudar al escaso personal de enfermería a llevar la cuenta de las medicinas del resto de pacientes. “Es una lucha diaria. Las enfermeras más veteranas se han marchado. Entra gente nueva que está saturada porque no hay gente. Hay enfermeras que se van a la semana porque están desbordadas”, explica. Luego, enumera: persianas rotas, timbres que no funcionan y muchos radiadores que llevan estropeados meses y que ahora que se acerca el otoño nadie ha decidido arreglar todavía.

La movilización ha sido convocada por La Plataforma Estatal de Organizaciones de Familiares y Usuarias de Residencias para Mayores y para Personas Discapacitadas, una entidad que agrupa a las principales asociaciones de este sector, como la Coordinadora 5+1, Rede o Pladigmare. En una carta dirigida a la ciudadanía, publicada hace pocos días, los organizadores pedían una gran manifestación para denunciar la situación que se vive a diario en las residencias y para pedir a las comunidades autónomas “un cambio de actitud y de talante” para acometer un cambio normativo que regule el funcionamiento de estos centros. 

En esa misiva, la plataforma enumeraba las principales deficiencias del sistema de residencias actual, que coincide con las descripciones de Ester o de Francisco: “La inexistencia de personal suficiente, y cualificado, para atender las múltiples necesidades de los resi­dentes; la deficiencia de la atención médica; la práctica abusiva de sujeciones físicas y químicas; el funcionamiento ausente de los servicios de inspección; las continuas violaciones de las normativas por parte de las empresas operadoras; la alimentación escasa y pobre en valores nutricionales; la ausencia de la iniciativa pública en beneficio de una consolidada red de empresas privadas usureras; unos servicios asistenciales y de cuidados paupérrimos o abandonados, etc”. Todo ello, denuncian en la carta “es el inaceptable reflejo del modelo hoy vigente de residencias”. 

Precisamente esta semana, en un pleno del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes, Mariano Turégano, de 82 años, relataba las condiciones en las que se encuentran él y sus compañeros en la residencia de Moscatelares, en San Sebastián de los Reyes, unas instalaciones que dependen de la Comunidad de Madrid. “En nuestras habitaciones hemos pasado un verano de 40 grados porque la Comunidad de Madrid mira para otro lado cuando se trata de ver por la salud y el bienestar de sus ciudadanos. Algunas de nuestras compañeras y compañeros han sido hospitalizados este verano con altos niveles de deshidratación que agravan o desencadenan otras patologías”, explicaba emocionado. 

Paulino Campos, uno de los portavoces de La Plataforma y presidente de REDE en Galicia, afirma en declaraciones a este diario que el de Mariano no es un caso singular. “Marianos hay todos los días. El asunto es cómo permitimos como sociedad que se dé esta situación”, se pregunta. “¿Por qué estamos torturando a las personas mayores y a los familiares también? No es aceptable, por eso convocamos la manifestación”, argumenta.

Irene Velasco, que marcha junto a varios familiares en la manifestación, ha viajado hasta Madrid desde Alcalá de Guadaira, donde tiene a su madre ingresada. Las condiciones de la residencia, gestionada por la empresa Domus VI, tienen unas carencias que, dice, “no se pueden permitir”. “La alimentación es mala, hay fallos en la medicación, falta personal…”, resume. Esa falta de personal –no hay enfermería por las tardes, noches o fines de semana– provoca situaciones como la que se vivió hace poco: a una residente se le soltó la sonda de la alimentación, un problema que se habría resuelto rápidamente con una enfermera en el centro. El agujero de la vía se cerró y precisó una intervención quirúrgica en un hospital. “Ellos no detectan los problemas de salud, somos nosotros los que les hacemos test de covid o nos damos cuenta de que tienen una infección de orina”, protesta.

Hace poco, a su madre le cambiaron la alimentación por el deterioro de su estado a un menú de triturados, pero el centro no avisó a la familia. “No me parece que cosas tan importantes en la vida de una persona no se hagan con la suficiente delicadeza y humanidad que precisan”, comenta. Por ello, han presentado una demanda contra el centro ante la Justicia y se han asociado con otras familias en la misma situación para valorar acciones conjuntas, porque se han dado cuenta, dice, que hay problemas que son estructurales y precisan una respuesta organizada.

Un nuevo modelo de residencias

El pasado 28 de junio, el Ministerio de Sanidad y los consejeros de dependencia de las comunidades autónomas llegaron a un acuerdo sobre los criterios para garantizar la calidad de los centros y servicios de dependencia. Ese documento establece un plazo de varios meses para que las comunidades aprueben sus nuevas normativas para regular el funcionamiento de los centros. La Plataforma cree que este es un momento esencial para exigir a los diferentes gobiernos regionales “un cambio de actitud para encarar el debate público sobre el marco normativo y el modelo” de residencias y, en general, de la dependencia. 

Las asociaciones agrupadas en torno a la plataforma creen que el acuerdo alcanzado este verano se queda corto, no garantiza el cambio de modelo y no asegura “cuidados dignos y de calidad”. “No han tomado en consideración gran parte de las exigencias prioritarias de los familiares y las usuarias”, lamenta la carta enviada a la ciudadanía. Por ejemplo, el Acuerdo establece un coeficiente mínimo de 43 cuidadores por cada 100 usuarios, mientras que la petición de la plataforma era elevar ese ratio hasta un trabajador por cada cuatro residentes en los turnos de mañana y de tarde y de 1 a 10 en los de noche. “La cifra aprobada en el acuerdo perpetúa uno de los grandes dramas que arrastran las residencias: la flagrante falta de personal”, lamentan. Tampoco se tiene en cuenta, añaden, el suficiente refuerzo del personal de inspectores ni se establecen órganos de representación con la participación de familiares.,

Otro de los principales puntos que las asociaciones pedían y que no se han tenido en cuenta es la creación de residencias públicas para, argumentan, “combatir adecuadamente la obscena privatización del sector de los cuidados a personas mayores y con discapacidad”. “Lo público está ausente y eso explica parte de lo que está sucediendo. Si desaparece la administración pública, no tenemos la posibilidad de escrutar desde el servicio público y la ciudadanía lo que está sucediendo. Has dejado una tierra ancha para que entren estos malvados, que solo les interesa ganar dinero”, sostiene Campos.

Por último, las organizaciones lamentan que no se haya reflejado en ese acuerdo un compromiso para acabar con las macroresidencias “ni el espíritu de hacinamiento que transmiten”. “Se seguirán permitiendo construcciones de edificios de 120 plazas, cuando hemos propuesto que la cantidad no sobrepase las 60 camas por centro”, apuntan, al tiempo que rechazan que no haya una exigencia sobre el número de camas individuales mínimas que deben existir.

200.000 firmas ante el Congreso

Campos explica que una de las iniciativas que han impulsado de cara a esta movilización es la recogida de más de 200.000 firmas que van a presentar ante el Congreso de los Diputados, un gesto simbólico, puesto que las competencias de dependencia están transferidas a las comunidades autónomas, pero que esperan sirva de llamada de atención para todos los parlamentarios. Las firmas son en realidad una donación de las recogidas en la plataforma Change.org por el periodista Manuel Rico y el profesor Fernando Flores para pedir a la Fiscalía General del Estado una investigación sobre lo sucedido en las residencias durante la pandemia y al Congreso la creación de una comisión de la verdad para el mismo fin. A las rúbricas recogidas en esa plataforma se suman las coleccionadas por Amnistía Internacional, que también realizó una campaña en este sentido y también ha decidido donarlas para la causa. 

“El Congreso de los Diputados tendría que haber investigado y analizado lo que pasó en las residencias. Nosotros queremos pedir con estas firmas que se analice, que se investigue lo que ha ocurrido, que todavía está sin investigar y se va a cerrar en falso”, explica Campos, que pone en valor una investigación de este tipo no solo por razones de verdad, reparación y justicia, sino porque puede ser una herramienta positiva para preparar mejor una siguiente pandemia. “Por ejemplo, para saber qué porcentaje de habitaciones individuales es necesario. Es de cajón que el mayor número de muertes fue en las residencias, que fue peor en las macroresidencias y en las que más habitaciones dobles tenían. Es de cajón pero hay que demostrarlo con datos empíricos”, sostiene. 

De momento, la manifestación de hoy servirá, esperan, como una llamada de atención tanto a los políticos como a la sociedad a la que han interpelado desde el centro de la calle: “No nos mires, únete”. La concentración ha terminado en la Plaza del Callao con la lectura del manifiesto y entre canciones de Joan Manuel Serrat y el Blues de la Tercera Edad, de Miguel Ríos: “En el cristal ve su reflejo; su belleza es la dignidad; repite el mantra de un consejo; Ana, no te rindas jamás”

El Madrid olvidado: Vallecas

Viñetas de un barrio de Madrid que pasó del barro a la dignidad gracias a sus vecinos

Vecinos del Pueblo de Vallecas delante de sus viviendas en 1957
Vecinos del Pueblo de Vallecas delante de sus viviendas en 1957 EFE
  • En ‘Vallecas, los años de barro’, el periodista y poeta Rodolfo Serrano narra sus recuerdos del madrileño barrio cuando llegó allí siendo un chaval, ilustrados con las viñetas de Román López-Cabrera

Carlota E. Ramírez

El olor a humedad, las calles embarradas, la falta de luz eléctrica, la organización vecinal y la represión de los rojos. Son algunos de los recuerdos que el periodista y poeta Rodolfo Serrano tiene de sus primeros años en el madrileño barrio de Vallecas, apodado más tarde como ‘la Pequeña Rusia’ de Madrid por la cantidad de comunistas que se refugiaron en él. 

En una novela gráfica publicada por la editorial de su hijo, el cantautor Ismael Serrano, Hoy es siempre, el periodista comparte sus recuerdos y los de decenas de vallecanos que aterrizaron en el sur de Madrid huyendo del hambre, del paro y de la represión en los años 50 y 60. Un momento que coincidía con el auge de la construcción en la capital, por lo que migrantes de lugares como Extremadura o Andalucía acudieron ante la necesidad de mano de obra. 

Los recuerdos de Serrano, que en el cómic los narra su alter ego, Carlos, un periodista recién jubilado que se pasa las noches escribiendo las historias que vivió en su infancia, van acompañados de las viñetas de Román López-Cabrera. “Román hizo Historia de una guitarra, que es la historia de España contada a través de cantautores. Y me gustó mucho. Me preguntó si yo tenía algo que contar, le mandé mis historias y me contestó con ellas convertidas en cómic”, cuenta Serrano. Así empezaron a trabajar juntos en lo que hoy es Vallecas, los años del barro. “Yo le contaba el ambiente, las casas, le mandaba fotos… Y él captó muy bien todo eso y fue recogiendo la historia”. 

Un barrio de migrantes

Desde los años 60 hasta hoy, Vallecas ha sido un barrio de migrantes. Muchos acudían arrastrados por otros familiares o amigos que ya se habían instalado allí. Entonces, las casas se construían por las noches, para que la policía no tuviese la oportunidad de tirarlas: “Se decía que si por la mañana estaba puesto el techo y había alguien dentro no podían tirarlas, pero aún así muchas se tiraban porque no daba tiempo a hacerlas en una sola noche y había que volver a levantarlas”. 

Así, con “casas muy pequeñas, cuyas habitaciones se llamaban huecos, construidas alrededor de patios, se constituyó todo el barrio”. Hoy está disgregado dos distritos, Puente de Vallecas (con más de 230.000 habitantes) y Villa de Vallecas (107.000 habitantes censados), y más de medio siglo después ha sobrevivido a la precariedad, la represión, las consecuencias de la droga, la estigmatización y la pandemia del coronavirus, cuya incidencia allí durante los primeros meses fue de las más altas de Europa. 

Que no se pierda la memoria

Uno de los capítulos más divertidos del cómic –y a la vez amargo, por lo que significa– narra cómo un vecino se hizo con un urinario y lo plantó en medio de su salón. El urinario era necesario para que les concediesen la cédula de habitabilidad y llegase la luz eléctrica al barrio (por la que lucharon esencialmente las mujeres, acudiendo cada día a la Casa de la luz, en Pacífico, hasta que les hiciesen caso). Aquel vecino alquiló el retrete a decenas de familias, que se lo iban pasando casa por casa para que una funcionaria –muchos dicen que “hizo la vista gorda”– pudiese darles los papeles. 

Serrano recopila este tipo de historias para que no se pierda la memoria de lo que logró un barrio entero. “Porque hay mucha gente que no conoce la historia. Se ha perdido la memoria porque muchos viejos no quieren hablar de lo que fue ese pasado tan duro, no lo cuentan y muchos jóvenes no preguntan”, lamenta. 

“En una conversación con Juan Barranco [alcalde de Madrid entre 1986 y 1989] me decía que estas son historias que deberían enseñarse en los colegios, que los niños tienen que saber de dónde vienen”, señala Serrano a elDiario.es. 

El movimiento vecinal

Porque muchos de quienes hoy habitan Vallecas son hijos y nietos de los que lucharon por la vivienda, entre otras cosas, cuando intentaron expropiarles sus casas. Lograron que, en vez de echarlos, se reconstruyese el barrio con ellos dentro. “Se pasó de chabolas a casas, se construyeron parques, llegó el agua, aunque mucho más tarde que la luz, se puso el asfaltado…”, recuerda Serrano. Y todo gracias al movimiento vecinal, del que el periodista formó parte activamente. Por eso, considera Vallecas, los años de barro como “memoria viva, recuerdos de mucha gente que estaba allí”. 

Y estos movimientos no se pueden entender sin la organización del barrio ni sin figuras clave como el Padre Llanos, uno de los curas rojos que transformó Vallecas, o el párroco de Palomeras Bajas, Gabriel Rosón, que dejó una gran huella al autor del cómic por, entre otras cosas, fundar la primera asociación de vecinos legal de todo Madrid, que hoy sigue activa tras más de medio siglo de luchas por unas condiciones dignas para los vallecanos. La iglesia tuvo un papel muy importante en el desarrollo del barrio porque era en las pequeñas salas que hacían de parroquia donde, además de rezar, se celebraban las asambleas de vecinos. 

De hecho, el protagonista del cómic señala que fue en Vallecas donde observó cómo unos policías estuvieron a punto de tirar la casa que su padre había construido en una noche, cuando vio a los uniformados por primera vez como el enemigo: “Hubo bastante represión –recuerda Serrano–. Cuando empezó el movimiento vecinal pero también antes, porque muchos rojos se refugiaron allí”. “Había un gran movimiento político, los jóvenes teníamos conciencia política y sabíamos que los enemigos eran los grises y quienes mandaban”, señala. 

Un “sentimiento político y social” que, aún hoy, da identidad al barrio. La solidaridad estuvo presente con la llegada de la droga, en los años 60: “En los malos momentos, los vecinos siempre se han apoyado unos a otros. En eso, Vallecas siempre ha sido un ejemplo y de ahí el orgullo que hay de ser vallecano, que está muy bien, porque da un sentimiento de unidad”. 

Solidaridad que está hoy representada en todas las asociaciones y organizaciones que hay en el barrio y que, durante la pandemia, tuvo como gran representante a Somos Tribu, un grupo de cientos de personas que empezaron ayudando a hacer la compra a los mayores durante la cuarentena y acabaron abordando todo tipo de actividades: cuidado de niños, acompañamiento de mujeres y personas solas, recogida de alimentos… Hasta el punto de ser galardonados por el Parlamento Europeo con el Premio Ciudadano de 2020-2021. 

Serrano dice que su novela gráfica es una especie de “prehistoria” y tiene ganas de más: “Me gustaría contar la parte en la que el barrio empieza a luchar y contar cómo fue la represión, la organización vecinal”. Organización en la que él mismo participó de manera activa junto a su mujer y otros amigos del barrio. Los años después del barro. Pero un segundo tomo “depende de los lectores”, concluye.

La carrera de armamentos y los gastos militares…

Gastos militares y cumbre de la OTAN en Madrid. ¿Quién nos gobierna?

Manifestación en Madrid contra la cumbre de la OTAN
Manifestación en Madrid contra la cumbre de la OTAN

«Qué hay detrás? Primero vino la pandemia del Covid-19, y sin solución de continuidad la guerra de Ucrania. El gasto de la pandemia fue enorme en personas y en dinero, y tanto esta como la guerra les está sirviendo a las multinacionales para enriquecerse sin medida, ganando dinero a espuertas, de tal manera que el 10 % más poderoso económicamente posee ya tres cuartas partes de todo el patrimonio mundial»

«El gasto militar mundial alcanzó un nivel récord el segundo año de pandemia, 2021, con más de 2 billones de dólares. Los 5 países que más gastaron fueron:  EE.UU. con 801.000 millones de dólares, China con 293.000 millones, India 77.000 millones, R. Unido 68.000 millones y Rusia con 66.000 millones. Total 1305.000 millones de dólares, unos 1148.000 millones de euros»

«¿Hay algo más detrás y más profundo? Sí, el sistema neoliberal capitalista, capitaneado por los EE.UU., los países europeos, Rusia, China y Japón, pues todos se mueven en la órbita del país más rico del mundo, de momento, los EE.UU. El neoliberalismo es un sistema perverso»

Por Faustino Vilabrille

Querid@s amig@s colaboradores y cooperantes en la lucha por un mundo mejor para todos los Seres Humanos y la Madre Tierra

Esta próxima semana se va a celebrar en Madrid una cumbre de la OTAN, que va a suponer para España un gasto de unos 50 millones euros. La OTAN o NATO es una entente POLITICO-MILITAR, que con frecuencia plantea a los países que la forman aumentar sus gastos militares. Parece que en Madrid también va a ser así, lo que nos da oportunidad para hablar un poco de los cuantiosísimos gastos militares mundiales, con lo magnífico que sería destinarlos a remediar los grandes males de la humanidad, especialmente de los países más empobrecidos y necesitados y para promover la educación, la sanidad, la alimentación, las comunicaciones, la ciencia, la investigación para la paz…

Por otra parte también decimos algo del poderío cada vez mayor de las multinacionales,  que ya están por encima de muchos gobiernos, a los que los sectores populares tenemos la máxima urgencia de defender, porque sin ellos no tendríamos acceso a los servicios más básicos, como la educación, la sanidad, o la asistencia social, porque las multinacionales lo privatizarían todo, incluso ayudadas por algunos gobiernos que… Y de ahí la necesidad tan grande que tenemos de educarnos políticamente, para no ser ingenuamente manipulados en función de los intereses de quienes más tienen y más quieren.

El tema del día

Por todas partes y en los diferentes medios se oye decir: “todo está subiendo mucho, la comida, la luz, el gasoil, la gasolina, el gas, la ropa.

Es cierto, muchos precios están imparables, pero no solo en España. En el resto de Europa están igual o peor. Según la previsión de OMIP, en un próximo futuro el precio de la electricidad aun van a ser más alto en Francia y en Alemania que en España. 

Qué hay detrás? Primero vino la pandemia del Covid-19, y sin solución de continuidad la guerra de Ucrania. El gasto de la pandemia fue enorme en personas y en dinero, y tanto esta como la guerra les está sirviendo a las multinacionales para enriquecerse sin medida, ganando dinero a espuertas, de tal manera que el 10 % más poderoso económicamente posee ya tres cuartas partes de todo el patrimonio mundial. Veamos algunos casos:

Multinacionales farmacéuticas

Las multinacionales farmacéuticas experimentaron crecimientos de vértigo. Pfizer, Moderna, BioNTech, AstraZeneca y Johnson & Johnson han encontrado en el covid-19 una verdadera oportunidad de negocio que rompió la barrera de los 74.000 millones de euros en 2021. El virus fue para ellas una mina de oro. (Fuente: Servimedia).

Pfizer-Biontech y Moderna, a finales de 2021, obtuvieron unos beneficios de 65000 dólares (unos 57.000 euros) cada minuto (Fuente: Oxfam-Intermón), y dedicaron menos del uno por ciento de sus suministros totales de vacunas a los países pobres.

Multinacionales petroleras

Cepsa ganó 265 millones, más del triple. La noruega Equinor ganó 4.478 millones de euros, 2,5 veces las ganancias de hace un año. Exxon, la mayor petrolera estadounidense, ganó 5.480 millones de dólares, el doble. Y su rival Chevron, 6.259 millones, el 355% más.

Las Petroleras han ingresado 3300 millones de euros EXTRA desde la invasión d Ucrania. Solo en marzo, 107 millones cada día, y en España 7,6 millones de euros EXTRA cada día. (Fuente: @greenpeace_esp, 18/05/22).

Multinacionales fabricantes de armas y gastos militares

La cifra total de las ventas, en plena pandemia, ascendió a 470.000 millones de euros), después de seis años consecutivos de aumentos (Fuente SIPRI). Las 41 compañías de EE.UU. incluidas entre las 100 principales del mundo acapararon el 54% de las ventas totales el año pasado, con 252.000 millones de euros (Fuente: El País). Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, en poco más de una semana el valor de las 15 empresas armamentistas con mayores ventas del mundo –de las que nueve son estadunidenses–, se disparó en alrededor de 71.500 millones de euros, revelan datos de mercado de las diferentes compañías. Un día antes de estallar la guerra dichas compañías tenían un valor conjunto de 705.000 millones de euros (era el 23 de febrero) y una semana después (el 2 de marzo) habían subido a 777.000 millones de euros.

Armas nucleares
Armas nucleares

El gasto militar mundial alcanzó un nivel récord el segundo año de pandemia, 2021, con más de 2 billones de dólares. Los 5 países que más gastaron fueron:  EE.UU. con 801.000 millones de dólares, China con 293.000 millones, India 77.000 millones, R. Unido 68.000 millones y Rusia con 66.000 millones. Total 1305.000 millones de dólares, unos 1148.000 millones de euros.

 Ahora, con la guerra de Ucrania, todos los países desarrollados se sienten justificados para aumentar los gastos militares.

 Los días 29 y 30 se va a reunir la OTAN (NATO) en Madrid. Es una alianza política y militar, que tiene objetivos POLÍTICOS Y MILITARES. Parece que esta cumbre va a fijar un nuevo «Concepto Estratégico» y los aliados renueven su compromiso de incrementar el gasto militar. De momento a los españoles ya nos va a suponer un gasto de unos 50 millones de Euros la celebración de esta cumbre en Madrid.

 Por cierto; ¿No se ha precipitado la OTAN en querer incorporar a Ucrania en su organización? ¿No hemos ido a azuzar al león a la puerta de su jaula? Está claro que Putin declaró la guerra y es el responsable de esa decisión, pero ¿es solo él el único responsable de los cuantiosísimos daños y gastos que está causando esta guerra, no solo a Ucrania, por supuesto a la que más, sino también a nivel mundial y seguro que también a muchos ciudadanos y familias rusas que ven morir a sus miembros o hijos en esta guerra? Una guerra tan cruel y tan dañina en plena Europa del siglo XXI. ¡¡¡Increíble!!! ¿Estaremos bien informados de todo lo que hay detrás?

 La carrera de armamentos y los gastos militares son lo más abyecto de este mundo, lo más contrario a Jesucristo y su mensaje, lo más indigno del ser humano, la mayor contradicción con el Dios de Jesucristo. Con ellos se podría crear un mundo infinitamente mejor, más justo, más humano, más feliz, más digno del ser humano.

 Estas multinacionales de la alimentación llevan decenas de años aprovechándose de unas tierras y una mano de obra baratas para conseguir una producción en masa que les reporta enormes beneficios, a pesar de su alto coste social y medioambiental, pero afortunadamente, gracias a la presión de organizaciones internacionales, comprometidas con los consumidores y el medio ambiente, están mejorando un poco sus políticas productivas y comerciales. (Fuente: Oxfam Internacional-Servimedia).

Parece que el Covid-19 y la guerra Rusia-Ucrania fueron diseñados para enriquecer a los que más tienen y empobrecer a todos los demás. Pero todos somos víctimas y a la vez culpables, del poderío de las multinacionales, porque por un lado nos crean necesidades y por otro las secundamos comprando todo lo que nos ofrecen.

 ¿Hay algo más detrás y más profundo? Sí, el sistema neoliberal capitalista, capitaneado por los EE.UU., los países europeos, Rusia, China y Japón, pues todos se mueven en la órbita del país más rico del mundo, de momento, los EE.UU. El neoliberalismo es un sistema perverso, que cada vez hace más ricos a los más ricos y más pobres a los empobrecidos, aumentando cada día más las asimetrías ricos-pobres, Norte (países ricos)-Sur (países pobres).

 ¿Pueden los gobiernos hacer algo contra este estado de cosas? Hay que decir que cada vez menos, porque las multinacionales cada vez son más poderosas y algunas ya tienen más fuerza que muchos gobiernos. El presupuesto de las multinacionales más grandes supera el presupuesto de muchos países. Si la multinacional Apple fuera un país, tendría un tamaño similar al de la economía turca, holandesa o suiza. De las 100 principales entidades económicas del mundo 69 son empresas y solo 31 son países. Hay multinacionales que ya pueden comprar todo un estado si quieren, y su influencia en las decisiones gubernamentales es enorme, con capacidad de volcar los resultados electorales en una u otra dirección.

Esta semana un amigo me decía: “yo ahora podría comprar un coche nuevo, pero no siento ninguna necesidad de hacerlo y además no lo necesito porque el que tengo me sirve perfectamente para mis necesidades”. Pero claro, piensa y siente de manera muy diferente a como piensa y siente la gran mayoría de la sociedad, porque ahora mismo se está preparando para irse dos meses a Ruanda, y conocer la realidad del país: cómo vive la gente, qué necesidades tiene, la situación de los niños y las mujeres y los pobres. “no voy de turismo, ni a ver gorilas, ni parques naturales, quiero conocer la realidad de la gente que sufre, que pasa necesidad, y cuando me jubile poder ayudarles”. Hay quien presumía estos días en un medio de comunicación de gastar 900 euros en un chuletón…, y no hace mucho un deportista famoso presumía de gastarse 20.000 en una botella de champán. Hay una diferencia abismal entre uno y otro planteamiento.

Conclusiones:

 1.-Es evidente que cada día que pasa estamos más en las manos y el poder del dinero, es decir, del neoliberalismo capitalista. Cada vez manda y gobierna más el dinero que los gobiernos y el poder político.

 2.-Seguro que la mayoría de los que nos quejamos del aumento desorbitado de los precios, echamos la culpa a los gobiernos: en España a Pedro Sánchez, en Francia a Macrón, en el Reino Unido a Boris Johnson, en Italia a Mario Draghi, en Alemania al Canciller Federal… Son gobiernos de diferente color y todos reciben las mismas críticas, porque no nos damos cuenta de que muy por encima de ellos están los grandes poderes económicos, y contra estos, pocos levantan o levantamos la voz, porque también son ellos mismos los que controlan los medios de comunicación, y a muchos ciudadanos nos entretienen y duermen con diferentes opios: mitos del futbol, de otros deportes, juegos de azar, publicidad, ocio vacacional, drogadicciones, etc. lo importante para esos medios económicos es que no pensemos. Sin duda los gobernantes podrían gobernar mejor y más unidos gobiernos y oposición, sobre todo en los grandes temas de estado, pero muchas veces los vemos mucho más preocupados por mantener el poder o por alcanzarlo, incluso como carrera profesional para resolver su vida, que por servir al pueblo de forma leal, honrada y sincera.

 3.-Pero es evidente que los propios gobiernos están subyugados por las multinacionales, incluso la UE, que es incapaz de controlar el precio de los combustibles, la electricidad o los alimentos en los países que la forman. Un ejemplo: vimos cómo en fechas recientes el precio del crudo bajaba en origen, y sin embargo la gasolina y el gasoil subían y subían sin parar, llegando a duplicar el precio en muy poco tiempo, y poniendo a otros sectores como los transportistas en pie de guerra.

 4.-Los ciudadanos de a pie dependemos de los gobiernos para acceder a los servicios básicos: educación, salud, alimentación, etc. Solo los gobiernos nos pueden defender de la voracidad de las grandes corporaciones, que lo quieren privatizar todo y a veces algunos gobernantes, también españoles, las secundaron  y aun las secundan con el pretexto de favorecer la competencia, pero ellas saben bien ponerse acuerdo para pactar políticas comerciales a favor de sus beneficios y esquivar las Comisiones Nacionales de la Competencia (CNC).

 5.-Necesitamos mucha más información y sobre todo formación políticay mucho más compromiso ciudadano para promover, defender y apoyar a gobiernos que realmente miren por los intereses del pueblo y en especial de los ciudadanos más vulnerables, y que sean gobiernos por lo menos capaces de controlar la avaricia de las multinacionales, gravando sus ganancias con una fuerte hipoteca social. La única fuerza capaz de hacer frente al neoliberalismo, a sus multinacionales y a los gobiernos que las apoyan, es la de un pueblo políticamente educado y maduro. En esto, aun estamos en pañales. Esa educación política es totalmente necesaria e imprescindible para defender el futuro de la humanidad y del planeta que la sustenta. El Papa Francisco, el único líder actual más creíble, expresa muy claramente todo esto en sus Encíclicas.

 En el Evangelio del domingo de hoy Jesús nos dice que vayamos a anunciar el Reino de Dios. ¿Qué es le Reino de Dios para Jesucristo? Es justicia, amor, fraternidad, igualdad, solidaridad, paz, vida, compasión. En la promoción de estos valores tendríamos que estar unidos los seres humanos: creyentes, no creyentes, agnósticos, ateos, librepensadores, unidos por la finalidad de construir un mundo mejor para tod@s y todas las criaturas de la Creación.

 Feliz domingo a tod@s.-Faustino

Semana de África 2022

Por los Derechos de las Personas Migrantes

Semana de África 2022 en Madrid
Semana de África 2022 en Madrid

Para las entidades de REDESÁfrica sigue siendo una prioridad. REDES impulsa, junto al resto de entidades de la Coordinadora para el Día de África, las actividades de la Semana de África en Madrid

Las actividades incluyen música, exposición de arte y fotografía, cine, mesa redonda y una marcha por el centro de Madrid

El objetivo es poner en valor la riqueza que las personas africanas aportan a nuestra sociedad y reclamar que estas tengan derechos como cualquier vecino

(IVICON).- Para las entidades de REDESÁfrica sigue siendo una prioridad. Después de concluir la campaña África Cuestión De Vida, Cuestión Debida, han seguido impulsando la fraternidad con el continente vecino, a través de la celebración cada año del Día de África.  

REDES impulsa junto al resto de entidades de la Coordinadora para el Día de África (Comités Umoya, Antena África Europa Fe y Justicia, Delegación Diocesana de Movilidad Humana, Inakuwa, Karibu y Revista Mundo Negro) las actividades de la Semana de África en Madrid, que incluyen música, exposición de arte y fotografía, cine, mesa redonda y una marcha por el centro de Madrid. El objetivo es poner en valor la riqueza que las personas africanas aportan a nuestra sociedad y reclamar que estas tengan derechos como cualquier vecino. 

Casa del Reloj
Casa del Reloj

-VIERNES 20. Apertura Exposición Artística (20-28 mayo) Fotografía: “Colores y Miradas de Sierra Leona”, de Magdalena Wolnik y Luca Grudysz Pintura: Moisés Eyama, Eric Álvarez, Marian Davies y Justo A.P. N. En el Centro Cultural Casa del Reloj (Junto a Matadero).

-DOMINGO 22. Encuentro de Música Africana MYUZIC, a las 19h en la Sala Margarita Xirgú de Alcalá de Henares (C/ Vía Complutense 19). 

-LUNES 23. Documental Siriri, sobre la amistad entre el Cardenal de Bangui y el Imán durante la guerra civil de R. Centroafricana. Fue presentado en el Festival de Cine y DDHH de Berlín 2021. En la Iglesia de Medinaceli, Pza de Jesús, 2. 17h. V.O. francés con subtítulos en inglés. 

-MARTES 24. Mesa redonda de inauguración de la Semana de África 2022 con Chema Caballero, Nicole Ndongala, Sonia Mankongo y Musa Obed. Concierto del percusionista Aboubakar Syla. Recorrido de la exposición con los artistas. Centro Cultural Casa del Reloj, 17h.

-SÁBADO 28. Marcha por los derechos de las personas migrantes. Pza Jacinto Benavente, 11.30h. Danzas, teatro, batucada y lectura del manifiesto.     

Para controlar el aforo de algunos espacios, os rogamos inscripción en este enlace

Manifestación de pensionistas en Madrid

Los pensionistas tomarán Madrid el 16 de octubre contra los «recortes» de Escrivá y Pacto de Toledo

La protesta de los pensionistas se celebrará primero ante el Congreso de los Diputados, para marchar luego hasta la Puerta del Sol. La fecha del 16 de octubre no es aleatoria, se ha escogido porque se cumplen dos años desde el 19 de octubre de 2019, cuando se produjo una multitudinaria manifestación-concentración de miles pensionistas, como culminación de dos marchas que recorrieron el país de norte a sur.

Por Pepa Montero 

El próximo día 16 de octubre, pensionistas de todo el país están llamados a llenar las calles de Madrid en una gran manifestación, convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, Coespe (@CoespeOficial), en defensa del sistema público de pensiones, «que está en peligro por las reformas y contrarreformas que están haciendo a través del Pacto de Toledo y los acuerdos vergonzosos a los que se está llegando en la mesa de negociación social, que suponen recortes inadmisibles», según denuncia Damián Rodríguez, portavoz de Coorpen Madrid-Coespe y miembro de la Comisión de Organización Estatal.

La protesta de los pensionistas se celebrará primero ante el Congreso de los Diputados, para marchar luego hasta la Puerta del Sol. La fecha del 16 de octubre no es aleatoria, se ha escogido porque se cumplen dos años desde el 19 de octubre de 2019, cuando se produjo una multitudinaria manifestación-concentración de miles pensionistas, como culminación de dos marchas que recorrieron el país de norte a sur.

«Vamos a entregar en el Congreso cientos de miles de firmas en favor de realizar una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social, porque entendemos que el sistema público de pensiones es sostenible y lo que debe hacer el Gobierno es resarcir a la caja de la Seguridad Social de todas las cantidades que han detraído, de una manera absolutamente reprobable, desviando dinero de las pensiones hacia gastos impropios», argumenta Damián Rodríguez.

Asimismo, la Asociación Jubilación Anticipada sin penalizar con 40 o más años cotizados, Asjubi40 (@asjubi40), también convocante de esta gran marcha sobre Madrid, está llamando a pensionistas de toda España para que acudan a la capital. Esta organización representa a los actuales 550.000 jubilados anticipados que sufren penalizaciones eternas que reducen sus pensiones hasta en un 25%, a pesar de que todos acumulan más de 40 años cotizados. 

 Santiago Menchero, portavoz de Asjubi40, también confirma a 65Ymás que van a seguir luchando. «De ningún modo aceptamos el capotazo que nos quiere dar el ministro Escrivá», señala, en referencia al informe realizado por el ministro en el que se opone a despenalizar la jubilación anticipada en trabajadores con largas carreras. Tal como detalla Menchero, el contenido del informe (adelantado por 65Ymás) es «injustificable, no es el estudio que reclamó el Pacto de Toledo, sino todo lo contrario, es un informe en el que el ministro Escrivá trata de demostrar que eliminar las penalizaciones a los jubilados anticipados con largas carreras supone una carga de gasto extra para el Estado, aunque hayamos cotizado mucho más de 40 años».

El portavoz de Asjubi40 asegura que no van a aceptar que se de marcha atrás en los «compromisos que han adquirido con nosotros los partidos políticos y el propio Pacto de Toledo. Nos vamos a movilizar lo que sea necesario, en las calles, en el Parlamento, con los grupos políticos… en defensa de las pensiones públicas y en contra de los recortes y amenazas que se ciernen sobre los pensionistas presentes y sobre los futuros».

 Auditar las cuentas, una exigencia unánime

La Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones mantiene abierta una petición en la plataforma Change.org y dirigida a Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que dirige José Luis Escrivá, para exigir una auditoría a fondo de las cuentas del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Según sus promotores, «entre 1989 y 2013, España gastó más de 103.690 millones de euros que pertenecían a la hucha de las pensiones en otras cuestiones. Fue una práctica aparentemente legal, pero incorrecta, que hizo desaparecer los excedentes de cotizaciones que hoy debían nutrir esa hucha de las pensiones tan esquilmada en épocas de paro y crisis como la que hoy vivimos. Los recursos y cotizaciones que han desaparecido de la caja de la Seguridad Social, que debían haber servido de reservas para tiempos peores, estaban protegidas por la Ley General de la Seguridad Social, formaban parte del Patrimonio de la Seguridad Social, que pertenece a los trabajadores y ningún gobierno, ningún partido, puede utilizarlo para lo que mejor le convenga en cada momento. Pues su destino exclusivo es atender a las prestaciones de la Seguridad Social y no a otras necesidades».

 Derogar las reformas de pensiones 

Otras reivindicaciones inexcusables para los convocantes de esta macromanifestación en Madrid son igualar la pensión mínima al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), acabar con la brecha de género, mejorar las pensiones de viudedad, así como la derogación de las reformas de pensiones y las ya citadas auditoría de la Seguridad Social y la despenalización de las jubilaciones anticipadas con más de 40 cotizados.

La coordinadora de pensionistas exige una «reforma integral del Sistema Público de Pensiones que conllevará una verdadera Reforma Fiscal en la que paguen más los que más tienen, porque no es de recibo la propuesta de algunos partidos de que bajando y suprimiendo impuestos se puede sostener los servicios sociales de un país».

Pongamos que hablo de Madrid

J.I. GonzálezFaus

Esta civilización de lo digital, de la prisa y los medios llamados de comunicación nos ha ido acostumbrando a las abreviaturas. Uno se encuentra con IA y ya no sabe si es la Inteligencia Artificial, la Incidencia Acumulada de contagios de la Covid o la Ingeniería Aeronáutica. Y si el sistema operativo me pide una URL tengo que renunciar a seguir por ahí, porque no sé lo que me están pidiendo…

La brevedad de las abreviaturas se prolonga en la brevedad de las palabras. Quien lea la última novela del Nobel Kazuo Ishiguro (Klara y el sol) verá que no se le aclaran las cosas cuando pasa de las AA a las Amigas Artificiales. Por eso los antiguos aristotélicos nunca argumentaban sobre alguna realidad sin dar antes una clara definición conceptual de esa realidad. Pero ocurre que la aclaración de conceptos reclama su porción de espacio y de tiempo. Y hoy andamos muy escasos de los dos.

“Pongamos que hablo de Madrid” como cantaba Joaquín Sabina. Pues bien, hablando de Madrid nos encontramos con peleas entre políticos y aportación de datos contradictorios, simplemente porque esa palabra no significa lo mismo para unos que para otros. Al igual que el coronavirus, las palabras tienen también sus variantes: una variante madrileña, una variante Cantó, una variante independentista, una variante Sánchez o una variante Iglesias…

Desde una sensibilidad llamémosla cristiana (y ciñéndonos a la ciudad capital), hablar de “Madrid” sería hablar, en primer lugar, de la Cañada Real, o de la parroquia de San Carlos con sus curas “rojos” (otra indefinición: porque rojo en la liturgia católica es el color de los mártires, del amor y del Espíritu Santo; y no parece que quieran decir eso quienes les tachan de rojos). En cambio, desde otra sensibilidad, digamos que más pagana, hablar de Madrid es hablar solo del barrio de Salamanca o de La Moraleja. En un caso el presidente de un gobierno podrá decir que lo de la Covid en Madrid es “muy serio” y, en el otro, la presidenta de otro gobierno podrá acusar de “mentiroso” a quien eso dice. Así lo hemos oído estos días. Y todo por no dar definiciones.

Y no digamos nada si hablamos de igualdad: “todos los hombres son iguales”, dice la Declaración de derechos. Quizá por eso, un político madrileño propone subir los impuestos medio punto, para todos igual: tanto para el que se mueve entre millones de euros, como para el que se arrastra entre unos cientos. Efectivamente, todos los hombres son iguales: aunque “unos más que otros”, como avisó aquel sabio inglés…

Por supuesto, todo eso no pasa solo en Madrid. Madrid no es más que un ejemplo reciente. Pero ocurre lo mismo cuando hablamos de España: para algunos, España tiene solo unos 11 millones de habitantes: los demás serán “invasores” o ilegales o espurios, pero no propiamente españoles. En este sentido se puede decir con verdad que “España va bien”. Pero si España tiene más de 40 millones de habitantes, entonces resulta que no va tan bien.

Tampoco es problema exclusivo de Madrid ni de España. Pasa lo mismo en Estados Unidos o en mi querida Cataluña, donde hay quienes creen que el país tiene solo tres millones de habitantes, los cuales quieren ser independentistas: por lo que se sienten con el deber de ejercer ese derecho sin dialogar con nadie y contra todo impedimento legal: evidencia irrebatible desde ese punto de mira. Pero resulta que hay otros puntos de mira.

Quizá por eso, el político Arzalluz (que, como jesuita que fue, había tenido una formación aristotélica) se sintió obligado a aclarar conceptos, hablando de “los verdaderos vascos”. Y aunque no dijera quién es el que decide de ese carácter verdadero, resulta que hoy tampoco nos sirve aquella precisión: porque hemos entrado en esta época de la postverdad, más discípula de Pilatos (el que preguntaba “¿qué es la verdad?”) que de Aristóteles.

Y ya nadie sabe qué es eso de la verdad: si nos atenemos a las etimologías, lo verdadero en griego es “lo desnudado” (a-lethês) mientras que en hebreo (emeth) es la actitud de respeto con que te acercas a las cosas. Y puede ocurrir que una cosa se te entregue y se te desnude mucho más cuando te acercas a ella con respeto que cuando crees desnudarla tú.

Para acabar de complicarlo, si antes he hablado de sensibilidades cristianas y paganas, resulta que hay gentes que se profesan cristianas pero tienen una sensibilidad pagana; y también al revés: gentes no cristianas pueden tener una sensibilidad más cristiana que otros bautizados y hasta “practicantes”. Hace ya más de veinte siglos un galileo llamado Jesús descubrió que “publicanos y prostitutas” (y hasta algún “samaritano”) podían tener una sensibilidad mucho más judía que los representantes y defensores del judaísmo oficial. Descubrir eso le costó la vida. Pero hizo que salieran otros cristianos como Emmanuel Mounier con aquella definición tan molesta: “la verdad, Pilatos, es ponerse del lado de los pobres”.

Tampoco creamos que la solución debe estar en definir bien los términos antes de cualquier afirmación. Eso era antes. Pero ya dije que eso es hoy imposible porque nos quita espacio y tiempo: en nuestra civilización de lo digital y de la velocidad, los matices son un lastre que nos vuelve pesados y lentos. Podían ser útiles en la época de la verdad; pero en esta era lo que cuenta no es la verdad sino la victoria. Y la victoria se consigue siendo más ligeros, más rápidos y con más pegada. Mientras que la verdad es lenta, se abre camino paso a paso y no pretende ofender sino conjuntar.

Una pequeña experiencia personal sobre esta dificultad: infinidad de veces se me ha pedido reducir un escrito a tantas palabras (o tantos espacios). Y al final el recurso que encontré para ello ha sido suprimir las definiciones (“el lector ya entenderá”), suprimir adjetivos (que a veces ayudan a matizar algo), sustituir un sustantivo por otro sinónimo pero más corto (aunque quizá menos preciso en aquel contexto) y, cuando la claridad pedía repetir un sujeto, sustituirlo por un demostrativo (“este” o “ese” que total son solo tres o cuatro espacios) aunque el lector tenga que preguntarse quién será exactamente este o aquel…

Total pues: no se peleen los políticos que lo que importa no es lo que se dice, sino el decirlo muchas veces en las redes sociales, en las teles, en las radios… En esta época en que todo es relativo, unos miles muertos más o menos tampoco cambian mucho la realidad visto que al final todos nos hemos de morir y, cuando alguien se muere, es cuando mejor hablamos de él. En cambio, unos miles de euros más o menos, sí que pueden cambiar mucho la realidad.

J. I. González Faus

La Comunidad de Madrid: paradigma de la desigualdad

«La Comunidad de Madrid es hoy en España el paradigma de la desigualdad, en materia de vivienda, empleo o salud»

Denuncian «los discursos de odio de determinados grupos políticos que legitiman y exaltan el supremacismo blanco y occidental, el racismo institucional, la aporofobia y la homofobia; a la vez que niegan y condenan los avances de las mujeres en la historia, representados por los feminismos»

Piden a los votantes “optar por un Programa político que identifique bien estos problemas y programe soluciones solidarias e integradoras. Las opciones políticas, pueden ser variadas, pero el objetivo general del cambio social, inaplazable y urgente”

23.04.2021 Jesús Bastante

“Nos identificamos con el sufrimiento de quienes están viviendo situaciones de exclusión social creciente en nuestra comunidad autónoma y, desde ahí, reclamamos soluciones políticas urgentes que erradiquen esas situaciones de marginación, violencia estructural e injusticia”. Decenas de colectivos de cristianos y cristianas de base han emitido un comunicado que, bajo el título ‘Frente a la exclusión social y la pobreza, política de integración’, denuncian “las dinámicas de desigualdad, pobreza y marginación hoy dominantes en Madrid y reclamar procesos de integración y políticas de igualdad de oportunidades para todos y todas cuantas vivimos en esta Comunidad”.

Ante el 4-M, “levantamos públicamente nuestra voz” con una serie de principios básicos que ha de tener en cuenta todo ciudadano creyente. En primer lugar, “terminar con la exclusión social”. En este sentido, denuncian, sobre la base del Informe Foessa, que “la Comunidad de Madrid es hoy en España el paradigma de la desigualdad, en materia de vivienda, empleo o salud». “La Comunidad de Madrid se ha convertido en una de las regiones con más desequilibrios socioeconómicos de Occidente en las últimas décadas. Ricos y pobres viven cada vez más separados, con condiciones de vida y de acceso a recursos y servicios crecientemente desiguales”, constatan, recalcando las consecuencia que “están a la vista: cientos de desahucios, colas del hambre, niños sin medios para su educación, mayores y discapacitados desatendidos, desempleo creciente, dificultad para acceder a las ayudas, falta de atención psicológica y jurídica, etc.”.

Vivienda social y renta mínima de inserción

Por ello, añaden, “resulta URGENTEque el gobierno de la Comunidad promueva un gran parque de vivienda social, que se potencie el empleo de calidad y que se mejoren los procedimientos de acceso a la Renta Mínima de Inserción”.

Del mismo modo, instan a “revertir el deterioro de los servicios públicos” que se ha visto a lo largo de la presente legislatura en Madrid, “consecuencia de la desinversión y las políticas de privatización” que se nota especialmente en la sanidad pública y la educación, donde ”el índice de segregación escolar se sitúa por encima de la media nacional y la segunda región más segregadora en toda la UE”.

De igual modo, recalcan, “los servicios sociales de esta comunidad son incapaces de atender la inseguridad y desprotección de personas sin recursos, y habiendo convertido la atención social en una carrera de obstáculos burocráticos que agravan más si cabe el empobrecimiento de gran parte de la sociedad”.

Son las organizaciones sociales y las plataformas vecinales quienes están dando respuesta a estos problemas, facilitando alimentación y educación”, subrayan.

Inmigrantes, «sospechosos delincuentes»

La situación de los migrantes que llegan a Madrid, “a quienes lejos de ofrecerles una acogida humanitaria e integradora, y de respetar sus derechos humanos, se les impide cualquier medio de actividad económica de supervivencia y se les persigue como sospechosos delincuentesy se les criminaliza con una política cada vez más dura, que impide su regularización o el derecho de asilo”, es otro de los puntos críticos, así como los MENAS, que “son fuertemente estigmatizados o bien “almacenados” en centros con poquísima atención personal y, cuando cumplen la mayoría de edad, son arrojados a la calle sin ningún tipo de apoyo que les ayude a imaginar un futuro posible que no sea la calle”.El escándalo de las familias de la Cañada Real, sin luz durante meses, en mitad de Filomena, también clama al cielo, así como “los discursos de odio de determinados grupos políticos que legitiman y exaltan el supremacismo blanco y occidental, el racismo institucional, la aporofobia y la homofobia; a la vez que niegan y condenan los avances de las mujeres en la historia, representados por los feminismos”.  

“Estamos convencidos que estos discursos y la desigualdad estructural que vivimos en la Comunidad de Madrid con sus políticas antisociales y privatizadoras quebrantan las posibilidades de convivencia armónica y violan la protección de derechos humanos fundamentales”, concluye el documento, que piden a los votantes “optar por un Programa político que identifique bien estos problemas y programe soluciones solidarias e integradoras. Las opciones políticas, pueden ser variadas, pero el objetivo general del cambio social, inaplazable y urgente”

Ante las elecciones del 4 de mayo en Madrid

Comunicado de cristianas/os de base

 
                  FRENTE A LA EXCLUSIÓN SOCIAL Y LA POBREZA, POLÍTICAS DE INTEGRACIÓN
“Si unimos la clemencia con la fuerza y la fuerza con la razón, el amor será nuestro legado, y el cambio, el patrimonio de nuestros hijos” (Amanda Gorman)
Los colectivos y personas abajo firmantes, cristianas y cristianos de base, asumiendo como propia la ética que impregna el mensaje del evangelio y guiados por aquella máxima de “quien no ama a su hermano a quien está viendo, mucho menos va a amar a Dios, a quien no puede ver” nos identificamos con el sufrimiento de quienes están viviendo situaciones de exclusión social creciente en nuestra comunidad autónoma y, desde ahí, reclamamos soluciones
políticas urgentes que erradiquen esas situaciones de marginación, violencia estructural e injusticia.
Unidos a cuantas personas y movimientos de base trabajan para hacer posible una sociedad más justa y más fraterna, sentimos la urgencia de denunciar las dinámicas de desigualdad, pobreza y marginación hoy dominantes en Madrid y reclamar procesos de integración y políticas de igualdad de oportunidades para todos y todas cuantas vivimos en esta Comunidad. Por ello, con ocasión del proceso electoral al que estamos convocados, levantamos públicamente nuestra voz, para llevar a la conciencia de toda la ciudadanía la necesidad imperiosa de participar y de transmitir a los futuros parlamentarios autonómicos
que los principales objetivos a desarrollar en la Asamblea Regional y en el Gobierno de la Comunidad, durante la próxima legislatura, deben estar orientados a:
A) TERMINAR CON LA EXCLUSIÓN SOCIAL.
Este es el más grave problema de la sociedad madrileña. La Comunidad de Madrid es hoy en España el paradigma de la desigualdad. Así lo revelaba el último Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Madrid (2019), constatando que 1 millón de personas se encuentra en situación de exclusión social, y 269.000 sufren exclusión social extrema; que la pobreza severa se ha incrementado en los últimos cinco años un 23%, afectando ya a 243.000 personas y que la desigualdad entre el 20% más rico y el 20% más pobre es la más alta de España.
Según el citado Informe, los factores de exclusión social más determinantes en Madrid son la VIVIENDA, EL EMPLEO Y LA SALUD. Y algunos de sus indicadores más elocuentes:
-67.000 hogares presentan situaciones de hacinamiento.
-Casi 90.000 hogares se encuentran en situación de vivienda insegura (sin contrato de arrendamiento, o con notificación de desahucio); y 219.000 hogares no reúnen condiciones adecuadas de habitabilidad.
-La precariedad laboral afecta a 6 de cada 10 personas empleadas. El número de las que trabajan a jornada parcial duplican los de quienes trabajan a jornada completa.
-134.000 personas malviven con un empleo de exclusión (venta a domicilio, recogedores de cartón y otros residuos, reparto de propaganda, mendicidad); – Alarmante nivel de paro entre los jóvenes (34,2%), abocados a seguir dependiendo de sus familias. -El 45% de las personas con discapacidad o dependencia no recibe ayuda de ningún tipo; – En 161.000 hogares se ha dejado de comprar medicinas por dificultades económicas.
En resumen, según el VIII Informe FOESSA, la Comunidad de Madrid se ha convertido en una de las regiones con más desequilibrios socioeconómicos de Occidente en las últimas décadas. Ricos y pobres viven cada vez más separados, con condiciones de vida y de acceso a recursos y servicios crecientemente desiguales.
Las consecuencias están a la vista: cientos de desahucios, colas del hambre, niños sin medios para su educación, mayores y discapacitados desatendidos, desempleo creciente, dificultad para acceder a las ayudas, falta de atención psicológica y jurídica,…etc., Por lo que resulta URGENTE que el gobierno de la Comunidad promueva un gran parque de vivienda social, que se potencie el empleo de calidad y que se mejoren los procedimientos de acceso a la Renta Mínima de Inserción.
B) REVERTIR EL DETERIORO DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS
Es otro de los factores de exclusión social, que perjudica de modo especial a las clases populares:
Lo hemos visto con total evidencia en el caso de la SANIDAD PÚBLICA que, como
consecuencia de la desinversión y las políticas de privatización de las últimas décadas, ha mostrado su incapacidad para hacer frente a la pandemia del Covid-19, y ha originado desastres inimaginables entre los profesionales sanitarios. De otro lado, su saturación ha sido factor desencadenante de la muerte de cientos de personas mayores, recluidos en las Residencias por falta de atención médica y hospitalaria.
Se pueden comprobar igualmente los efectos de la reducción de recursos que ha sufrido la EDUCACIÓN PÚBLICA, recursos que sí se han concedido a la enseñanza privada-concertada.
La Comunidad de Madrid es la única donde el índice de segregación escolar se sitúa por encima de la media nacional y la segunda región más segregadora en toda la UE. Un importante porcentaje de niños, niñas y adolescentes (NNA), que no cuentan con apoyos en sus familias, carecen de los medios necesarios para poder seguir el ritmo de las clases, lo que desemboca en un crecimiento diario del fracaso escolar.
Y no menos ocurre con los SERVICIOS SOCIALES de esta Comunidad, incapaces de atender la inseguridad y desprotección de personas sin recursos, y habiendo convertido la atención social en una carrera de obstáculos burocráticos que agravan más si cabe el empobrecimiento de gran parte de la sociedad. Son las organizaciones sociales y las plataformas vecinales quienes están dando respuesta a estos problemas, facilitando alimentación y educación.
Todo este conjunto de dinámicas desintegradoras y de políticas antisociales tienen diferentes niveles de impacto sobre la población madrileña. Pero hay grupos y/o sectores sociales en los que esas políticas adquieren niveles de escándalo, inexplicables ya a estas alturas de nuestra historia. Dos ejemplos paradigmáticos son: el de los Inmigrantes que llegan a nuestra ciudad, a
quienes lejos de ofrecerles una acogida humanitaria e integradora, y de respetar sus derechos humanos, se les impide cualquier medio de actividad económica de supervivencia y se les persigue como sospechosos delincuentes y se les criminaliza con una política cada vez más dura, que impide su regularización o el derecho de asilo.
También nos resulta alarmante la situación de los niños y niñas que viajan solos, y que son fuertemente estigmatizados o bien “almacenados” en centros con poquísima atención personal y cuando cumplen la mayoría de edad, son arrojados a la calle sin ningún tipo de apoyo que les ayude a imaginar un futuro posible que no se la calle.
El otro ejemplo, el de 4.000 familias de la Cañada Real Galiana que durante todo el invierno se han visto privadas de energía eléctrica, situación que se mantienen en la actualidad, por la ambición de la compañía correspondiente, sin que las autoridades locales y autonómicas hayan sido capaces de garantizar un derecho humano tan fundamental.
Nos preocupa de forma alarmante los discursos de odio de determinados grupos políticos que legitiman y exaltan el supremacismo blanco y occidental, el racismo institucional, la aporofobia y la homofobia; a la vez que niegan y condenan los avances de las mujeres en la historia, representados por los feminismos.
Estamos convencidos que estos discursos y la desigualdad estructural que vivimos en la Comunidad de Madrid con sus políticas antisociales y privatizadoras quebrantan las posibilidades de convivencia armónica y violan la protección de derechos humanos fundamentales PROPONEMOS E INVITAMOS a que en estos momentos en los que vamos a elegir un nuevo gobierno de la Comunidad de Madrid todas y todos tomemos conciencia de nuestra responsabilidad ciudadana para optar por un Programa político que identifique bien estos
problemas y programe soluciones solidarias e integradoras.
Las opciones políticas, pueden ser variadas, pero el objetivo general del cambio social, inaplazable y urgente.
Madrid, 12 de abril de 2021

Algunos recuerdos y enseñanzas recibidas (2)

Una Misión en El Salvador

En estos días de confinamiento en la Residencia CONVIVIR, de Horcajo de Santiago, Cuenca, donde estoy viviendo con mi hermana, he aprovechado para recoger memorias y fotos de mi estancia en El Salvador durante más de 20 años y ha salido un pequeño libro titulado “Una misión en El Salvador”. Son 62 páginas con unas 70 fotos.

Quiero recoger aquí algunos recuerdos y enseñanzas recibidas durante mi estancia en El Salvador y que han dejado huella en mi vida. Estas experiencias ahora me sirven para construir el presente y para imaginar un futuro mejor para todos.

El libro está recibiendo los últimos retoques antes de ir a la imprenta. En breve se pondrá a la venta y se podrá adquirir en los dos formatos: on-line y en papel.         Yo cederé todos los derechos y el producto de las ventas a la Asociación de Solidaridad San Atanasio, que apoya varios proyectos de desarrollo y sobre todo uno desde hace más de 30 años , el Proyecto de Ayuda Escolar para apoyar a un grupo de estudiantes salvadoreños de La Chacra en San Salvador, para que puedan tener acceso a la Universidad

El hecho de ponerlo por entregas en este blog www.unassemillitas.wordpress.com es para que el Blog pueda servir como lazo de unión y de relación con tanta gente con quienes hemos caminado juntos estos años y que ahora podamos seguir haciéndolo  por medio del Blog, con los aportes y comentarios que parezcan interesantes y enriquecedores.

 

(Este libro lo dedico a todos los que han compartido conmigo esta Misión

y a todos los que dieron su vida por el pueblo)

                          INDICE

 -Salida de la Comunidad de San Atanasio de Madrid              3

-Llegada a San Salvador                                                                   6

-Aterrizaje en San Francisco Mejicanos                                        7

-La tumba de Mons. Romero                                                          8

-Encuentro con los refugiados y los presos políticos                 11

-Mi estancia en Ilopango                                                                 12

-Mesa Grande                                                                                    14

-Catequistas de “zonas de conflicto” en Apulo                           15

-Laura López                                                                                     16

-El nacimiento de la nueva Parroquia                                         18

-El encuentro con el equipo de pastoral                                     20

-El nombre de la Parroquia                                                           21

-Comienzo del trabajo pastoral                                                   22

-Inauguración de la Parroquia                                                    23

-La visita del Sr. Arzobispo                                                         24

-La visita de Consuelo y nacimiento de los hermanamientos     25

-El primer aniversario de la Parroquia                                      28

-Las celebraciones de los mártires                                              31

-El movimiento imparable de las repoblaciones                      36

-San José Las Flores                                                                       37

-La llegada de la 2ª Repoblación                                                 39

-La tercera Repoblación                                                                 42

-El tapón de San Martín                                                                43

-La llegada a Suchitoto                                                                 44

-Acompañamiento a los directivos                                             45

-El caso de D. Lito                                                                          46

-La llegada del Nuncio a Copapayo                                             47

-Un 1º de Mayo especial                                                                48

-Una acusación muy grave                                                            49

-El atentado de FENASTRAS                                                       50

-La ofensiva de noviembre                                                            51

-La noche de los cuchillos largos                                                 53

-Entierro de los Jesuitas en la UCA                                             54

-Salida obligada para España                                                      55

-El primer conflicto en San Rafael Cedros                                56

-Unos laicos con responsabilidades en la Iglesia                     57

-La celebración de los Acuerdos de Paz                                      58

-Vuelta a La Chacra y Misión Evangelizadora                           59

-Construcción de la iglesia parroquial                                        62

Pág. 3

Salida de la Comunidad San Atanasio de Madrid para la Misión en El Salvador

En los años 70 las grandes parroquias de Madrid se subdividen en varias parroquias pequeñas que utilizan locales a pie de calle para sus actividades pastorales.

Eso fue lo que ocurrió en la parroquia Santa María la Mayor, en Estrecho, de donde se desgajaron las parroquias de San Julián y de San Atanasio. Esta última en la C/ Naranjo del Barrio de Tetuán, se desgajó de Nuestra Señora de los Ángeles de Tetuán.

Al ser San Atanasio una parroquia nueva y pequeña en el Barrio popular de Tetuán, con un equipo joven de curas y seminaristas, y con un grupo de religiosas y laicos/as muy motivados por las enseñanzas del Concilio Vaticano II, que acababa de terminar, pudimos poner en práctica una organización pastoral más participativa y creativa en las distintas áreas pastorales

Al tener que volver a su diócesis de Albacete el párroco de San Atanasio, se me propuso asumir ese cargo, cuando estaba de cura en Santa María la Mayor.           Y al ser San Atanasio una parroquia nueva y pequeña en el Barrio popular de Tetuán, con un equipo joven de curas y seminaristas, y con un grupo de laicos/as muy motivados por las enseñanzas del nuevo Concilio, pudimos poner en práctica una organización pastoral más participativa y creativa en las distintas áreas pastorales. También iniciamos la Escuela Popular de Teología del Arciprestazgo, así como la creación de las comunidades cristianas de Madrid.

Igualmente nos vimos involucrados en la transición política y en la participación en los movimientos sociales y culturales del Barrio (Asociación de Vecinos de Berruguete y Centro Cultural «La Almenara»).

También estábamos en contacto con los movimientos de liberación en América Latina, y África, sobre todo los que se libraban en Centro América, donde los Sandinistas habían logrado llegar al Gobierno en Nicaragua derrotando la dictadura somocista y donde estaban surgiendo los movimientos guerrilleros de Guatemala, El Salvador y Honduras, que luchaban también contra las dictaduras de esos países.

Lo que más nos llamaba la atención era la participación activa de los cristianos en esas luchas de liberación y en las celebraciones festivas de la liturgia, donde aprendimos las poesías y cantos religiosos de la Misa Nicaragüense y también de la Salvadoreña.

El acontecimiento de la muerte de Mons. Romero nos afectó fuertemente en la Comunidad de San Atanasio y esa Semana Santa la vivimos intensamente.

Recuerdo que poníamos las fotos de los periódicos y revistas de esos días sobre la muerte de Monseñor y la masacre en la plaza de la gente que asistió a su entierro.

Así la celebración de la muerte de Jesús el Viernes Santo se nos concretaba en las muertes injustas de tantos inocentes en el pueblo salvadoreño y sobre todo en su exponente principal:  Mons. Romero.

Del asombro y estupor pasamos a la rabia y al “no hay derecho”, del “esto no puede ser” al “tenemos que hacer algo”…

Fueron días de oración y contemplación: “contemplarán al que traspasaron”; pero también fueron días de encontrar fortaleza y formas de compromisos concretos.

Uno de ellos era el conocer mejor la situación de este pueblo sufriente y de este hombre tan especial y que tanto nos llamaba la atención llenándonos de muchos interrogantes a los que queríamos encontrar respuestas.

¿Quién es este obispo tan especial, tan comprometido y tan identificado con el pueblo que siendo inocente ha sido asesinado celebrando la Eucaristía?…y encima los que lo asesinan dicen que son católicos…¿Cómo se entiende esto?   Y los mismos obispos de El Salvador y hasta el Papa Juan Pablo II que le criticaron y le abandonaron a su suerte…Todavía se complica más…una verdadera confusión y un escándalo …

Con razón diría Mons. Urioste, quien fuera su Vicario General:

  “Mons. Romero era el hombre más mado                                                                         y también el más odiado en El Salvador”

También nos venían otros muchos interrogantes: ¿Qué pueblo ha dado tal líder? ¿Y qué Iglesia ha dado un pastor tan especial en quien se refleja a la perfección el Siervo Sufriente de Isaías y el mismo Jesús de Nazaret asesinado de una forma ignominiosa por los poderes religiosos y políticos de aquella época?

Esto nos llevó a muchos a comprometernos más en la solidaridad con El Salvador, creando el Cté. de Solidaridad Mons. Romero , que se extiende enseguida  a otras ciudades españolas, de los cuales permanecen aún algunos trabajando en la solidaridad. También participábamos en las actividades que organizaba el Cté. Político de Solidaridad con el Salvador, aunque estos ctés. políticos se terminaron pronto una vez acabado el conflicto de la guerra civil  con los Acuerdos de Paz.

Yo seguía siempre con todos esos interrogantes, pero se me ofreció la oportunidad de poder ir a El Salvador para apoyar el proceso liberador del pueblo salvadoreño que lideraba el FMLN y que acompañaba la Iglesia popular de El Salvador.                                                                                                                            Habían asesinado a varios sacerdotes y religiosas; y también a bastantes catequistas y líderes populares. Con el aumento de la represión habían expulsado a varios sacerdotes extranjeros y también por la fuerte represión y por la falta de sacerdotes se habían tenido que cerrar varias parroquias de la ciudad de San Salvador.

Tuve también la oportunidad de encontrarme varias veces en Madrid con Mons. Rivera, el sucesor de Mons. Romero, quien fuera su obispo auxiliar y era el más cercano y el único de los obispos que le apoyaba.. Aunque él me escribió varias cartas invitándome a ir a la diócesis, tuve que retrasar un año la salida por la enfermedad  terminal de mi padre. Esto, sin embargo, me ayudó a informarme mejor de la situación del país, que había entrado ya en la guerra civil; y también a conocer más a Mons. Romero en sus escritos y en muchos libros que enseguida comenzaron a publicarse