Otro sacerdote asesinado en Nigeria

Un ataque de hombres armados acabó con la vida de Vitus Borogo el pasado sábado

Vitus Borogo
  • El sacerdote Vitus Borogo, de 50 años, fue asesinado el pasado sábado por un grupo de hombres armados que asaltaron una finca del estado nigeriano de Kaduna, tal como recoge Europa Press. Se trata, así, de un ataque más contra los cristianos en el país, donde, durante las últimas semanas, han sido asaltadas varias iglesias dejando decenas de fallecidos.

Borongo era el capellán de la comunidad católica del politécnico estatal de Kaduna, donde los atacantes entraron abriendo fuego indiscriminado. Borogo era, además, representante estatal en la Asociación de Sacerdotes Diocesanos Católicos de Nigeria.

Condolencias de la Archidiócesis

“El reverendísimo Matthew Man-Oso Ndagoso, arzobispo católico de Kaduna expresa sus condolencias a la familia inmediata, a la Familia NFCS de la Politécnica de Kaduna y, de hecho, a toda la Comunidad Politécnica de Kaduna; y les asegura su fraterna cercanía y oración”, se puede leer en un comunicado de la Archidiócesis.

A la espera de los detalles del funeral, la Iglesia nigeriana a “encomendado su alma a la maternal intercesión de la Santísima Virgen María, y llamamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a continuar orando por el pacífico descanso de su alma y por el consuelo de su afligida familia, especialmente de su madre”

Otra misionera asesinada en Haití

Luisa Dell’Orto, la última misionera que derrama su sangre en la martirizada Haití

Luisa Dell'Orto, misionera asesinada en Haití

Religiosa de las Hermanitas del Evangelio (la congregación de Carlos de Foucauld), ha sido asesinada este 25 de junio en Puerto PríncipeLlevaba 20 años en la misión y se entregaba en cuerpo y alma al Kay Chal, un hogar infantil en un suburbio de la capital haitianaUna vez más, Haití ha visto derramar sangre misionera en su ya de por sí martirizado suelo. Tristemente, el último caso lo ha protagonizado la religiosa italiana Luisa Dell’Orto, misionera de las Hermanitas del Evangelio (la congregación de Carlos de Foucauld), asesinada este pasado 25 de junio en Puerto Príncipe.


La religiosa milanesa llevaba 20 años de misión en la capital haitiana, donde se entregaba en cuerpo y alma al Kay Chal, un hogar infantil en un suburbio marcado por la vulnerabilidad extrema. Además, daba clases de Filosofía con una comunidad de salesianas en el Seminario de Notre Dame.

Posible robo

Las reacciones a su asesinato, del que apenas hay datos confirmados (se habla de que trataron de robarla y asaltaron su coche), han sido numerosas en las últimas horas. Empezando por el papa Francisco, que la recordó ayer en el ángelus dominical, destacando que “la hermana Luisa” llevaba dos décadas “al servicio de los niños de la calle”. Un servicio que se ha cortado drásticamente, por lo que Bergoglio ofreció su oración por “su alma” y “por el pueblo haitiano, especialmente por los más pequeños, para que puedan tener un futuro más sereno, sin miseria ni violencia. Sor Luisa hizo de su vida un don para los demás, hasta el martirio”.

El arzobispo de Milán, Mario Delpini, también ha recordado a la religiosa, nacida hace hoy 65 años en la localidad lombarda de Lomagna, destacando que “su muerte nos deja desconsolados y desconcertados; se convierte en una revelación del bien que hizo y de la vida santa que vivió; se convierte en dolor y oración”.

Alabanza de los misioneros

En este sentido, el prelado milanés ensalza la labor de todos los misioneros, quienes “no van en busca de peligros, sino de signos del Reino de Dios que viene, entre los pobres, entre los que solo son importantes para Dios e ignorados por todos. Aman la vida, no van a buscar la muerte donde cuatro monedas cuentan más que una mujer santa; van a sembrar palabras del Evangelio para que incluso los países desesperados se abran a la esperanza”.

Para Delpini, además, los misioneros, quienes “no salen en las noticias” y “no van con programas y presunciones, con doctrinas y pretensiones; van a ofrecer amistad, en nombre del Señor; van a decir su impotencia perseverando en la oración. No eligen a dónde ir, van a donde son llamados por el gemido menos escuchado; van a donde son enviados para convertirse en oración, en ofrenda, en amigos, en semilla que muere para dar fruto”.

“Me dirán que estoy un poco loca”

Si cabe, aún resuenan con más fuerza estas palabras que Luisa Dell’Orto, quien antes fue misionera en Camerún y Madagascar, escribió en octubre a un grupo de misioneros y que hoy recupera ‘Vatican News’: “Me dirán que estoy un poco loca. ¿Por qué permanecer aquí? ¿Por qué exponerse al riesgo? ¿Qué sentido tiene vivir con tanta incomodidad? ¿No sería mejor que la gente resolviera sus propios problemas? No podemos callar lo que hemos visto y oído. ¡Poder contar con alguien es importante para vivir! Y dar testimonio de que se puede contar con la solidaridad que surge de la fe y el amor a Dios es el mayor don que podemos ofrecer”.

El medio vaticano también reproduce unas declaraciones de su hermana Adela que son muy significativas del grado de entrega de la misionera: “Ella era consciente de que podía pasar algo, porque es evidente, incluso en su última carta lo decía, que la situación era muy difícil. Pero ella quería quedarse y dar su testimonio”.

Inseguridad

La Conferencia Haitiana de Religiosos (CHR) ha recordado con mucho cariño a Luisa Dell’Orto y ha denunciado que “la inseguridad sin nombre de nuestro querido Haití ha tocado una vez más a la puerta de nuestra hermanda

Dos Jesuitas asesinados en México

Fueron asesinados al querer defender a una persona que buscaba refugio en su parroquia

Los padres Javier Campos SJ, y Joaquín Mora SJ
Los padres Javier Campos SJ, y Joaquín Mora SJ

Se trata de los padres Javier Campos SJ, y Joaquín Mora SJ

«Condenamos estos hechos violentos, exigimos justicia y la recuperación de los cuerpos de nuestros hermanos que fueron sustraídos del templo por personas armadas»

«Los jesuitas de México no callaremos ante la realidad que lacera a toda la sociedad. Seguiremos presentes y trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz, a través de nuestras obras pastorales, educativas y sociales»

El superior provincial de la Compañía de Jesús en México, Luis Gerardo Moro Madrid SJ, ha informado este lunes de la muerte de dos jesuitas en Cerocahui (Tarahumara). «Con profundo dolor e indignación les informo que el día de hoy 20 de junio por la tarde, en Cerocahui, Tarahumara, los padres Javier Campos SJ, y Joaquín Mora SJ, fueron asesinados en el contexto de violencia que vive este país, luego de intentar defender a un hombre que buscaba refugio en el templo y que era perseguido por una persona armada».

Así se expresaba en un comunicado interno este martes. Unas horas después, publicaba un comunicado oficial en el que «con profundo dolor», denunciaba el homicidio«Condenamos estos hechos violentos, exigimos justicia y la recuperación de los cuerpos de nuestros hermanos que fueron sustraídos del templo por personas armadas». Según ha publicado la prensa local, los asesinos huyeron llevándose los cuerpos de los jesuitas.

Medidas de protección

Los jesuitas piden también «de forma inmediata» que se adopten «todas las medidas de protección para salvaguardar la vida de nuestros hermanos jesuitas, religiosas, laicos y de toda la comunidad de Cerocahui». Precisamente se encuentran en el país los jesuitas Esteban CornejoJesús Reyes Jesús Zaglul (jesuita de República Dominicana y asistente para América Latina Septentrional).

Por su parte, el superior general de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa SJ, ha expresado en un tuit que se encuentra conmocionado y triste por esta noticia: «Mis pensamientos y oraciones están con los Jesuitas en México y las familias de los hombres. Tenemos que detener la violencia en nuestro mundo y tanto sufrimiento innecesario«, asegura.

Además, la Fiscalía del Estado ha confirmado que son tres las personas asesinadas: los dos jesuitas y un civil. El Gobierno del Estado de Chihuahua condena y lamenta los hechos violentos ocurridos en los que los dos religiosos se convirtieron en víctimas circunstanciales. Ante esto, medios mexicanos aseguran que ya se han activado los mecanismos de coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional para brindar seguridad a los ciudadanos de esta población. Además, se ha activado una línea especial en el número de teléfono 911 para personas que tengan familiares y quienes necesiten información.

Dos jesuitas asesinados en México al defender a un hombre en una parroquia

«No callaremos»

En el comunicado, los jesuitas mexicanos recuerdan que estos hechos no son aislados: «La sierra tarahumara, como muchas otras regiones del país, enfrenta condiciones de violencia y olvido que no han sido revertidas. Todos los días hombres y mujeres son privados arbitrariamente de la vida, como hoy fueron asesinados nuestros hermanos«.

De esta forma, aseguran con rotundidad: «Los jesuitas de México no callaremos ante la realidad que lacera a toda la sociedad. Seguiremos presentes y trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz, a través de nuestras obras pastorales, educativas y sociales».

Denunciando lo ocurrido, recuerdan el dolor del pueblo ante la violencia imperante y se solidaridan «con tantas personas que padecen esta misma situación, sin que su sufrimiento suscite empatía y atención pública».

«Confiamos que los testimonios de vida cristiana de nuestros queridos Javier y Joaquín sigan inspirando a hombres y mujeres a entregarse en el servicio a los más desprotegidos», asegura el comunicado.

Persecución a la Iglesia de Nigeria

Dos sacerdotes y dos niños secuestrados en un ataque contra una iglesia de Nigeria

“No hay información sobre su paradero. Recen por su seguridad y su liberación”, señalan desde la diócesis de Sokoto

La Diócesis de Sokoto, en el estado nigeriano de Katsina, al norte del país, ha confirmado que al menos dos sacerdotes han sido secuestrados este miércoles, 25 de abril. El rapto ha sido el desencadenante de un atraco a una iglesia católica producido a primera hora de la mañana por una serie de personas armadas no identificadas.


 Un “ministerio de misericordia”

El ataque, según ha informado el director de comunicación de la diócesis, Christopher Omotosho, fue contra la casa parroquial de la iglesia San Patricio. Junto a los presbíteros Stephen Ojapa y Oliver Okpara han sido secuestrados dos niños. La prensa local, según recoge Europa Press, señala que no hay aún reclamación de la autoría del suceso.

No hay información sobre su paradero. Recen por su seguridad y su liberación”, ha señalado el portavoz de la diócesis. Este hecho, lejos de ser un acontecimiento aislado ya que la inseguridad en Nigeria ha crecido por todo el noreste del país en los últimos meses, difundiéndose varias redes terroristas y criminales.

Asesinado el P. José Guadalupe Rivas

Era el responsable de la Casa del Migrante en Tecate, Baja California, México.

Asesinan a sacerdote responsable de la Casa del Migrante en Tecate, Baja California, México.
P. José Guadalupe Rivas

Al ser visto por última vez, el 15 de mayo, se reportó como desaparecido al padre José Guadalupe Rivas Saldaña, quién lamentablemente días después fue encontrado sin vida cerca de la frontera de Estados Unidos. 

El padre José Guadalupe Rivas Saldaña, era párroco de la Parroquia de San Judas Tadeo y dirigía la Casa del Migrante de Nuestra Señora de Guadalupe en Tecate.

Por Jimena Hernández corresponsal en México

La Arquidiócesis de Tijuana que dirige el Arzobispo  Mons. Francisco Moreno Barrón, manifestó su tristeza e indignación por el asesinato del P. José Guadalupe Rivas Saldaña, quién ofreció su ministerio sacerdotal en dicha Arquidiócesis durante más de 25 años.

“Que Cristo Resucitado sea fortaleza y consuelo para su Familia, el Movimiento de Renovación Carismática Católica en nuestra Arquidiócesis, La Comunidad de la Casa del Migrante de Nuestra Señora de Guadalupe y para la Parroquia de San Judas Tadeo en el Municipio de Tecate donde se desempeñaba como párroco”, manifestó, Mons. Moreno Barrón. 

El pasado 15 de mayo, fue la última vez que se tuvo contacto con el padre José Guadalupe, pero al ya no contestar ni regresar a su comunidad en los días siguientes, sus compañeros fueron a buscarlo a una cabaña cerca de la frontera de México con Estados Unidos y lo encontraron su cuerpo sin vida con signos de violencia.

Cabe destacar que en este lamentable suceso, el alcalde de Tecate, Darío Benítez, señaló que la muerte del sacerdote se derivó de una “posible explosión”mientras que el Fiscal General de Justicia de Baja California afirmó que se trato de un homicidio violento, pero que continúan las investigaciones y hasta el momento no se reportan detenidos.

Con el homicidio del padre José Guadalupe Rivas son 5 los sacerdotes fallecidos por causas violentas en México desde el 2018: Padre José Martín Guzmán (23 de agosto de 2019); José Guadalupe Popoca (30 de agosto de 2021); Gumersindo Cortés (28 de marzo de 2021) y fray Juan Antonio Orozco (12 de junio de 2021), de acuerdo a información del  Centro Católico Multimedial. 

Y es que tan sólo en tres años y medio de gobierno van 120 mil homicidios, siendo este el periodo más violento que se tenga registro en la historia de México. 

Asesinan a periodista palestina

Militares israelíes asesinan a una periodista palestina de Al Jazeera TV. Iba perfectamente identificada como prensa

Le dispararon a quemarropa y directo a la cara a pesar de que tenía el chaleco identificatorio de la prensa. Hay decenas de denuncias sobre agresiones diarias a periodistas palestinos por parte de la ocupación israelí. «En un trágico asesinato premeditado que viola las leyes y normas internacionales, las fuerzas de ocupación israelíes, a sangre fría, mataron a nuestra reportera, Shireen Abu Akleh», dijo en un comunicado la Red Internacional de Al Jazeera.

La madrugada del 11 de mayo, fuerzas de ocupación del Estado de Israel asesinaron a la reportera de Al-Jazeera Shireen Abu Akleh, quien se encontraba cubriendo una incursión del Ejército en la ciudad de Jenin, ubicada al norte del territorio de Cisjordania, parte de Palestina, pero bajo dominio israelí de facto.

La periodista palestina falleció después de que una bala le alcanzara en la cabeza, mientras que otro compañero periodistafue herido con una bala en la espalda y su condición es estable, según el Ministerio de Salud palestino.

El productor de la cadena, Ali Al Samudi, que también fue “atacado al ser disparado por la espalda durante la cobertura y ahora se encuentra siendo tratado”, dijo el medio, sin dar más detalles sobre su estado de salud.

El productor dijo que no había palestinos armados en la zona cuando su compañera murió.

Un fotógrafo de la AFP en el lugar confirmó que Abu Akleh y su compañero vestían chalecos de prensa cuando empezaron los disparos.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP), reportó Al Jazeera, aseguró que presentará el caso de Abu Akleh frente a la Corte Penal Internacional. “Otra vez periodistas, vistiendo chalecos de prensa, claramente identificados, fueron atacados por tiradores israelíes”, señaló la Federación en un comunicado.

Al Jazeera pidió a la comunidad internacional responsabilizar a Israel por la muerte «intencional» de la periodista.

«En un asesinato flagrante que viola las leyes y normas internacionales, las fuerzas de ocupación israelíes asesinaron a sangre fría a la corresponsal de Al Jazeera» en los territorios palestinos», indicó la televisión.

El ejército israelí confirmó que realizó un operativo la mañana del miércoles en el campo de refugiados de Yenín, en el norte de Cisjordania ocupada, pero negó haber disparado a periodistas.

El ejército de ocupación aseguró que hubo un intercambio de tiros entre sospechosos y las fuerzas de seguridad, y que está «investigando el hecho y viendo la posibilidad de que los periodistas fueran atacados por palestinos armados».

La organización israelí de derechos humanos B’Tselem desmiente la versión oficial israelí

No obstante, la investigación de la organización israelí de derechos humanos B’Tselem reveló que los disparos de un supuesto pistolero palestino, tal como se documenta en la cinta publicada y distribuida por el ejército israelí, no pueden ser el origen de las lesiones de la periodista Shireen Abu Akleh.

«En un trágico asesinato premeditado que viola las leyes y normas internacionales, las fuerzas de ocupación israelíes, a sangre fría, mataron a nuestra reportera, Shireen Abu Akleh», dijo en un comunicado la Red Internacional de Al Jazeera.

Fuentes: Agencias, corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada y redes sociales

VER: 

‘Israel asesinó a 17 periodistas palestinos en su ataque a Gaza’

Lo que cierta prensa oculta: 384 ataques israelíes a periodistas en Palestina en 2021

Lo que la prensa occidental oculta: Brutal represión israelí contra perriodistas palestinos

Israel comete 337 violaciones contra periodistas en Palestina sólo durante el mes de mayo

Israel tiene aún a 16 periodistas palestinos encarcelados.

Lo que los medios occidentales ocultan: Periodistas sufren incautación de sus equipos, arrestos y golpizas por militares israelíes

Violaciones de la ocupación israelí en contra de los periodistas palestinos durante el mes de marzo

Jerusalén ocupada: Nuevamente soldados israelíes agreden a los periodistas y detienen a la periodista Al-Budairi

Video: Después de salir de la cárcel, periodista palestina clama por la situación de las infancias presas

El Sindicato de Periodistas Palestinos pide una investigación internacional sobre los ataques de Israel

Periodistas palestinos detenidos por Israel subió a 13 según Reporteros sin Fronteras

Denuncian a Israel ante Naciones Unidas por sus ‘ataques sistémicos’ contra periodistas en Palestina

Exigen liberación de 25 periodistas palestinos detenidos en las cárceles de la ocupación israelí 

16 -mayo, Día Internacional de la Convivencia en Paz

Manos Unidas denuncia la «violenta normalidad» en América Latina

Manos Unidas denuncia la "violenta normalidad" en América Latina
Manos Unidas denuncia la «violenta normalidad» en América Latina

«Desde Manos Unidas estamos en contacto permanente con nuestros socios en el Chocó para monitorear la situación de las comunidades –explica Santolaya– y fortalecer el rol de las organizaciones locales en la defensa de los derechos humanos y la paz»

En un contexto tan fraccionado y polarizado, la intervención de Manos Unidas en Colombia se centra en las comunidades y los grupos más vulnerables

| Manos Unidas

Para la Organización de Naciones Unidas (ONU), «la paz no solo es la ausencia de conflictos», sino que consiste en «aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida». Con este espíritu, la ONU declaró el 16 de mayo como el Día Internacional de la Convivencia en Paz.

Desde Manos Unidas nos sumamos a las acciones de sensibilización en este día a través de la denuncia de la grave situación de violencia que soportan las comunidades indígenas y campesinas de Colombia; una violencia que ha llegado a afectar directamente a las comunidades y socios locales con los que trabajamos.

Ever Ortega y Luz Marina Arteaga, activistas sociales asesinados en Colombia
Ever Ortega y Luz Marina Arteaga

En pocos meses hemos recibido dos terribles noticias de nuestros socios locales: en los primeros días del año encontraban el cuerpo sin vida de Luz Marina Arteaga, miembro de la Corporación Claretiana NPB –organización socia de Manos Unidas en la región del Casanare–, y hace pocos días ocurría lo mismo con Ever Ortega, colaborador del Servicio Jesuita de Refugiados.

La «violenta normalidad» en América Latina

Miembro de la guardia indígena

Lamentablemente, estos asesinatos –realizados presumiblemente como «castigo» a Luz Marina y Ever por su labor junto a las comunidades y en defensa de los derechos humanos– han venido conformando una «violenta normalidad» que se extiende a lo largo de toda América Latina y que afecta sobre todo a aquellas regiones disputadas por actores con intereses en el agronegocio, las industrias extractivas y el narcotráfico.

Tal y como hemos venido haciendo recientemente al denunciar la violencia contra las poblaciones indígenas en Perú (aquíaquíaquí), en esta ocasión insistimos en alertar sobre la crisis humanitaria desatada en Colombia a raíz de una violencia que, según Carmen Santolaya, responsable de Proyectos de Manos Unidas en Colombia, se relaciona con tres grandes factores:

  • La falta de compromiso y la débil implementación del proceso de paz ante el conflicto armado interno.
  • La explotación de los territorios por parte de un modelo económico extractivista que se beneficia de la violencia para amedrentar o controlar a los pobladores.
  • El incremento de la actividad de grupos guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes, de la que el «paro armado» decretado el 5 de mayo por el «Clan del Golfo» sería el último episodio de una «guerra» que sigue cobrándose víctimas en Colombia.

Aunque los ataques –en forma de amenazas, secuestros, agresiones y asesinatos– se suceden a lo largo del todo el país, nos referimos a continuación a tres regiones en las que trabaja Manos Unidas.

«Que la defensa de los derechos humanos de las comunidades no cueste la vida»

Con este lema arranca el comunicado firmado, entre otras organizaciones, por el Servicio Jesuita de Refugiados (SJR) en Colombia, tras el reciente asesinato de Ever Ortega en el municipio de Norosí, en el Sur del departamento Bolívar. Ever era colaborador del SJR, líder comunitario y presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento de Santa Elena. Para el SJR, el liderazgo del joven se destacó por «su sencillez, carisma y disposición al servicio dinamizando procesos en favor de su comunidad».

A través de iniciativas apoyadas por Manos Unidas, Ever y otros jóvenes trataban de cumplir su sueño de arraigo y permanencia en el territorio a pesar de todas las dificultades. Se formaron en derechos humanos, en agroecología y economía solidaria, y junto a otros campesinos fortalecieron sus redes y sus medios de vida a través de viveros, cultivos sostenibles y cría de animales.

Jóvenes colombianos asisten a un taller de formación comunitaria

«Este territorio está en medio del paro armado –explica el SJR– y sus pobladores están padeciendo zozobra y miedo». «Sienten cómo se van quedando solos» y «sin un Estado que les proteja». Por esta razón, el SJR apela al Estado colombiano para «avanzar en la implementación del Acuerdo final de Paz, asumiendo con responsabilidad su obligación de proteger los liderazgos y la integridad de quienes habitan en territorios históricamente golpeados por la violencia».

El «paro armado» golpea al Chocó

La región del Chocó ha sido una de las regiones más afectadas por el «paro armado» impuesto por el Clan del Golfo, como ha denunciado el obispo de Quibdó, Juan Carlos Barreto, que ha alertado del cierre de los transportes y del obligado confinamiento que, bajo amenazas de muerte, ha sufrido la población.

Diálogo entre activistas sociales y el ejército colombiano


Diálogo entre el ejército colombiano y activistas sociales
Foto: NPB

Tal y como se denuncia en un comunicado firmado por organizaciones colombianas e internacionales como Manos Unidas, el Chocó sufre «una compleja crisis humanitaria y de derechos humanos que, de acuerdo con el informe de las Misiones Humanitarias, se deteriora cada día más». En este sentido, las organizaciones piden «poner límites a la confrontación armada mientras se avanza en una negociación política que ponga fin al conflicto armado interno».

Muertes y desplazamientos en el Casanare

Indígena colombiana cultiva yuca

En el departamento del Casanare, la Corporación Claretiana NPB desarrolla con apoyo de Manos Unidas un programa de soberanía alimentaria junto a los pueblos indígenas del Resguardo de Caño Mochuelo, una zona de conflicto entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y un grupo guerrillero disidente de las FARC-EP.

La Corporación Claretiana, que ha sufrido recientemente el asesinato de uno de sus miembros, Luz Marina Arteaga, hace un llamamiento a «desescalar el conflicto y que se respeten los convenios internacionales de derechos humanos».

Según Jaime León, director de la Corporación, «en lo que va de 2022 los asesinatos suman ya cerca de 150 solo en el Arauca», a lo que se suman «las personas desaparecidas, el desplazamiento masivo y el silencio institucional». «Las familias migran ante el temor de ser asesinadas –continúa León– y, quienes deciden quedarse, terminan atrapadas, confinadas y sufriendo el desabastecimiento».

¿Cómo trabaja Manos Unidas por la paz en Colombia?

En un contexto tan fraccionado y polarizado, la intervención de Manos Unidas en Colombia se centra en las comunidades y los grupos más vulnerables. De forma paralela, «impulsamos procesos productivos y de generación de ingresos para que la población pueda permanecer en sus comunidades de forma autónoma y que pueda disfrutar de los derechos económicos, sociales y culturales que ahora se encuentran en constante amenaza», afirma Santolaya.

Formación comunitaria en Colombia


Formación comunitaria en Colombia.
NPB

«Fortalecemos a las organizaciones civiles para que puedan defender su territorio ante los diferentes grupos armados y ante aquellos actores con intereses de mercantilización del territorio con graves efectos de expulsión de los pueblos originarios: indígenas, afros, campesinos», explica Carmen Santolaya, responsable de Proyectos de Manos Unidas en Colombia.

Profetas: el porvenir de la Iglesia

marcha en El Salvador en memoria de Ignacio Ellacuría y jesuitas asesinados 1989 mártires de la UCA 2017
Por Rafael Narvona

Se considera profetas a los intermediarios entre Dios y la humanidad. En el pasado, este concepto se hallaba asociado a un planteamiento mitológico que implicaba una experiencia sobrenatural, una especie de misticismo pagano con ciertos signos de teatralidad. En la actualidad, un profeta no es un taumaturgo, sino alguien clarividente, un visionario cuya lucidez no se vincula a estados alterados de conciencia, sino a una comprensión profunda del Evangelio y el misterio de Dios. Profetas son Óscar Romero, Ignacio Ellacuría –dos mártires– o el papa Francisco, que con ‘Fratelli tutti’ y sus reformas, firmemente comprometidas con los pobres y con una mayor presencia de mujeres y laicos en la iglesia, ha encendido la esperanza entre creyentes y no creyentes. Profetas son también Leonardo Boff, Pedro Arrupe, reformador de la Compañía de Jesús o Jon Sobrino, superviviente de la matanza de la UCA en El Salvador. Frente a los sabios, más concentrados en el trabajo intelectual y el estudio, los profetas vuelcan su atención en la actualidad, intentando identificar los signos de los tiempos y denunciando las conductas que atentan contra la dignidad y los derechos del ser humano.


Los profetas de las últimas décadas del siglo XX sufrieron mucho con Juan Pablo II, que interpretó la teología de la liberación como una infiltración marxista en el seno de la iglesia. Su experiencia en Polonia con una dictadura comunista le impidió apreciar que ninguno de los teólogos adscritos a esa tendencia exaltó el marxismo. Simplemente, lo utilizó como una herramienta de análisis para denunciar los abusos del capitalismo. Ignacio Ellacuría repitió muchas veces que el marxismo había alertado sobre las intolerables desigualdades sociales provocadas por la economía de mercado, pero su alternativa no era ética y humana, pues pasaba por la violencia y desembocaba en un Estado totalitario. Juan Pablo II no mostró interés por comprender a los teólogos que esgrimían la “opción preferencial por los pobres”. Se limitó a silenciarlos y marginarlos. Afortunadamente, corren otros tiempos y la iglesia ha vuelto a recuperar ese espíritu profético que impregna todo el Evangelio. El gesto de Francisco de suspender las sanciones contra el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal, otro profeta, puso de manifiesto que se abría una nueva época. Aunque todavía hacen mucho ruido los movimientos y las publicaciones integristas, los vientos de renovación y apertura parecen imparables. ¿Podría involucionar la iglesia? ¿Un nuevo Papa podría desmontar todo lo que ha hecho Francisco e imponer un modelo tradicionalista, aliado con las corrientes más intransigentes de la sociedad? Es imposible saberlo, pero si la iglesia diera eligiera ese camino, se hundiría en la insignificancia, convirtiéndose en algo marginal y anacrónico.

El camino estrecho

Hace años, dos sacerdotes se acercaron a mí mientras contemplaba la fachada de la catedral de Astorga y hablaron conmigo durante casi dos horas. Una y otra vez me repitieron que la iglesia no era el clero, sino el pueblo de Dios, la comunidad que sigue las enseñanzas del Evangelio. Pienso que esa es la razón por la que Francisco ha incrementado con sus reformas la presencia de las mujeres y los laicos, intentando restaurar la atmósfera de las primeras comunidades cristianas, cuando aún no existían las diferencias jerárquicas y el espacio de encuentro no era un rito solemne, sino la mesa compartida.

¿Qué puede aportar el Evangelio en nuestros días? ¿Cuál es hoy el papel de los profetas? Como señala José Antonio Pagola en ‘Jesús. Una aproximación histórica’, “el reino de Dios se va gestando allí donde ocurren cosas buenas para los pobres”. El Evangelio es una buena noticia porque aboga por un porvenir más justo, sin parias, explotados, ofendidos ni marginados. Como apunta Pagola, “¡Dios defiende a los que nadie defiende!”. Los profetas intentan mantener vivo ese mensaje, escogiendo el camino estrecho que tomó Óscar Romero, asesinado por luchar contra la actitud inhumana de las oligarquías. El arzobispo de San Salvador siguió el ejemplo de Jesús, que alzó la voz en favor de los campesinos pobres, los arrendatarios y los jornaleros de Galilea, con graves problemas de subsistencia por culpa de los terratenientes, partidarios de promover el comercio de trigo, vino y aceite en vez del cultivo de cebada, judías y otros productos necesarios para la subsistencia de las familias más modestas. Jesús vivió como los pobres, durmiendo a la intemperie y sin un trabajo estable. Desafiando a los ricos y poderosos, anunció que el reino sería de los olvidados y los oprimidos, de los humillados y los desamparados, de los que tienen sed y hambre de justicia. En cambio, los más prósperos y adinerados quedarían fuera. Su entrada en el reino sería más improbable que el tránsito de un camello por el ojo de una aguja.

Solidaridad con el vulnerable

Algunos sostienen que –conforme a su sustrato arameo– las bienaventuranzas deberían ser traducidas en primera persona. En realidad, Jesús habría dicho: “Dichosos nosotros que no tenemos nada… Dichosos los que ahora tenemos hambre… Dichosos los que ahora lloramos”. No es extraño que los políticos, oligarcas y militares salvadoreños que organizaron el asesinato de Romero llegaran a pensar que la Biblia era un panfleto revolucionario e interpretaran su posesión como un gesto subversivo. Jesús no habla de un amor retórico, como señala Pagola, sino de alimentar al hambriento, vestir al que está desnudo, visitar al que está en la cárcel, compartir con el que no tiene nada. Exalta la misericordia, no la penitencia. La salvación no es un privilegio de los que observan los ritos religiosos, sino de los que ayudan a los necesitados. Lo esencial no es el culto o la obediencia, sino la compasión.

Jon Sobrino se pregunta si es humano un mundo donde una minoría acumula insolidariamente y otra muere de escasez. Los medios de comunicación encubren esa realidad, logrando que los pobres sean invisibles e irrelevantes. Sobrino afirma que lo cristiano es prestar la voz a los que carecen de ella. Hay que contrarrestar las campañas de desinformación de “los que tienen demasiada voz”. La resignación, el fatalismo o la complicidad con los poderes establecidos no son opciones cristianas. Lo cristiano es solidarizarse con el más débil y vulnerable. Sobrino comenta con pesar que niño del Primer Mundo consume los recursos de más de 400 niños etíopes y que todos los años mueren cincuenta millones de personas a causa del hambre. Frente a esta iniquidad, aboga por la creación de “un mundo que llegue a ser un hogar para el hombre”, según las palabras del filósofo Ernst Bloch. Escribe Sobrino: “Desde la fe cristiana, tal como la actualizaron entre nosotros monseñor Romero e Ignacio Ellacuría, las víctimas son más que víctimas. Son el pueblo crucificado, el siervo doliente de Yahveh, el Cristo crucificado de nuestro tiempo”.

El porvenir de la iglesia depende de la aparición de nuevos profetas. Profetas que irriten tanto como Jesús, crucificado por la Roma imperial. Profetas como monseñor Romero, que pidió a la Guardia Nacional que no disparara contra sus hermanos (“En nombre Dios, ¡cese la represión!”). Profetas como Ellacuría, que afirmó que nadie tenía derecho a lo superfluo mientras todos no tuvieran lo esencial. Sin profetas, la iglesia solo será una institución, más preocupada por su supervivencia que por el legado del Evangelio. “La gloria de Dios –apuntó monseñor Romero– es que el pobre viva”. Lo contrario es impiedad, blasfemia. Ojalá el siglo XXI nos depare nuevos santos como Romero, testigo de Cristo entre sus hermanos.

37º ANIVERSARIO DE LAURA LOPEZ

      A Laura López

Yo canto a Laura López

Verdadera mujer nueva

Y de moldes rompedora.

El treinta y tres aniversario

Del veinticuatro de abril

Fue vilmente asesinada

Junto con el pueblo pobre

En las faldas del Guazapa

Del pais El Salvador

Como catequista y pastora

De la iglesia popular

Cristiana comprometida

Y guerrillera valiente

Rompedora de otros moldes

Que adelantan formas nuevas

De la mujer en la Iglesia

Compañera “LauraLópez”                 ¡ Presente ¡

La compañera Felipa Durán era originaria del pueblo de Guazapa. La madre de tres hembras y dos varones quedó viuda durante la guerra, cuando los Cuerpos Represivos asesinaron a su compañero de vida Manuel Hernández.

Fue catequista en El Paisnal en estrecha colaboración con el padre Rutilio Grande. Por su compromiso social como Coordinadora Nacional de la Iglesia Popular CONIP fue buscada por el enemigo y adoptó el seudónimo de “Laura López”. Guindeaba por todo el Cerro de Guazapa con las masas perseguidas quienes cariñosamente la llamábamos “Mama Laura”. Fue alegre, chistosa y no se dejó agobiar ni por los bombardeos ni por los problemas diarios.

 

La catequista Laura
La catequista Laura

 Ella será nuestro ejemplo

De verdadera mujer

Y de moldes rompedora

Primicia de Iglesia nueva

Donde la mujer tendrá

El puesto que corresponde.

Que junto con su marido siendo los dos catequistas

Deciden comprometerse

Para liberar al pueblo

con la lucha guerrillera.

Daniel S. Barbero

 

Laura “solía decir : “Si nos matan, que sea por algo, que no nos maten sólo por gusto; y tampoco nos vamos a dejar.”

“Laura” aprovechó cualquier espacio para organizar reflexiones bíblicas a la luz de la Teología de Liberación y promovió nuestro trabajo solidario, andando siempre delante con su ejemplo.

A sus 38 años de edad, el 23 de abril de 1985 durante un operativo militar  de la Fuerza Armada en nuestra zona los soldados de la dictadura la balearon en un cañal de la comunidad Valle Verde del municipio de Suchitoto.

Los cobardes remataron a la ejemplar luchadora con un tiro de gracia. “Laura López” sigue viva en el recuerdo de muchos pobladores de nuestra región, donde la comunidad Laura López lleva su nombre.

“Que la reseca muerte no me encuentre vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.”    Victor Heredia

Secuestrada una misionera marianista en Burkina Faso

Golpe en Burkina Faso

La estadounidense Suellen Tennyson, de la Congregación de las Hermanas Marianistas de la Santa Cruz, tiene 83 añosEl país es uno de los más golpeados por el yihadismo desde que en 2015 surgieran varios grupos ligados a Al Qaeda o el Estado Islámico

“En la noche del lunes 4 al martes 5 de abril, hombres armados no identificados irrumpieron en la comunidad de las religiosas de la parroquia de Yalgo, en la Diócesis de Kaya, y secuestraron a la hermana Suellen Tennyson, de la Congregación de las Hermanas Marianistas de la Santa Cruz”.


Así fue como, en un comunicado difundido por La Croix, Théophile Nare, obispo de Kaya, en Burkina Faso, dio a conocer el secuestro padecido por esta religiosa estadounidense de 83 años y que llevaba desde octubre de 2014 ofreciendo su servicio misionero en Yalgo.

Vandalizaron el lugar

Sin poder dar más detalles, pues aún no se conoce la identidad de los captores ni la agrupación a la que podrían pertenecer, Nare sí que compartió cómo se dio el rapto: “Fue llevada a un destino desconocido por sus captores, que, antes de partir, vandalizaron las salas del lugar y dañaron el vehículo de la comunidad, que también trataron de llevarse”.

Yalgo es un enclave norteño situado entre las grandes ciudades de Kaya y Dori, dándose la circunstancia de que esta región es una de las más golpeadas por el auge del yihadismo desde que en 2015 surgieran varios grupos radicales, unos más cercanos a Al Qaida y otros al autodenominado Estado islámico.

Los militares, en el poder

En estos siete años, la violencia se ha disparado en el norte de Burkina Faso y en otros países de su entorno, estimándose en el caso burkinés en unas 2.000 las víctimas mortales de sus atentados y forzando a la huida de sus hogares de 1,8 millones de desplazados.

La inestabilidad es tal que, el pasado 24 de enero, se produjo un golpe de Estado por el que un grupo de militares forzó la salida del presidente, Roch Marc Christian Kaboré. El nuevo jefe del Ejecutivo es el líder de la asonada, el teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba, quien ha puesto en el centro de su gestión la lucha contra los diferentes grupos yihadistas.