Matrimonio es +


  por Fernando Vidal 

El 14 de febrero, la Iglesia española propone celebrar la semana del matrimonio. Bajo el lema Matrimonio es +, la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal lanza una atractiva campaña que cuenta con una aplicación para móviles, vídeos, meditaciones, propuestas de cine para dialogar y otros recursos disponibles en matrimonioesmas.org.


Con una imagen moderna, lenguaje de la gente normal y experiencias cercanas a la realidad de la inmensa mayoría, la Conferencia Episcopal hace un acercamiento positivo y propositivo para concienciar sobre el valor de una unión en la que la mayor parte de la humanidad se juega lo más importante de su vida.

La conyugalidad sigue siendo extraordinariamente valorada. Existe una realidad de matrimonio social que es más amplia que la forma jurídica de matrimonio civil. En ella se incluyen las parejas de hecho y, sobre todo, tantos cientos de miles de parejas que se unen para formar un hogar y una familia sin acta legal. Sin embargo, es una realidad conyugal creciente.

El matrimonio integral no supone solamente una realidad jurídica de derechos y deberes, sino que es mucho más. Implica que la pareja constituye una sociedad de dos ante la comunidad, la sociedad y el mundo. Para recibir, ofrecer y crear. En un mundo en el que se ha producido la gran desvinculación, la realidad se diluye y los compromisos entre la gente se vuelven más fluidos y efímeros, el matrimonio integral fortalece el tejido popular.

Fortalecer el vínculo

Nuestra civilización es una sociedad de parejas y familias, tanto por número como por cultura. Forman una inmensa malla que crea y sostiene la vida.

En un tiempo tan líquido como el actual, que licúa nuestras relaciones y proyectos personales, merece la pena fortalecer institucionalmente un vínculo tan vital que crea sociedad y tejido popular desde abajo y desde lo crucial. Matrimonio es +

La Buena Noticia del Dgo 27º-B

Iguales ante Dios

Al principio Dios los creó hombre y mujer

Lectura del evangelio según san Marcos (10,2-16):

En aquel tiempo, se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús, para ponerlo a prueba: «¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?»Él les replicó: «¿Qué os ha mandado Moisés?»Contestaron: «Moisés Permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio.»Jesús les dijo: «Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios «los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne». De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.»En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: «Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio.»

Actualización de la Palabra:

El proyecto original de Dios no fue un matrimonio patriarcal.
Dios ha creado al varón y a la mujer para que sean “una sola carne”, como personas llamadas a compartir su amor, su intimidad y su vida entera en comunión total.
Hombre y mujer han sido hechos por igual a imagen del Dios de la vida.
La igualdad es el fundamento de la complementariedad y no hay amor sino entre iguales.

¿Cuál es el plan de Dios sobre el matrimonio ya desde el principio?

De qué forma se puede deteriorar la fidelidad y la unión en el matrimonio?

¿Cómo debería ser la preparación al matrimonio?

Dios Creador

Dios, fuerza creadora, Padre y Madre
Que has creado nuestro cuerpo y nos has hecho
Hombres y mujeres a imagen y semejanza tuya,
Hijos e hijas llamados a vivir en armonía dinámica,
En amor complementario, en armonía gozosa.
Ayúdanos a madurar como personas,
Como sociedad, como cristianos,
Para que los tabúes y las obsesiones
Cedan el paso a actitudes comprensivas
Y a una valoración positiva y gozosa
De todas las fuerzas y riquezas
de que has dotado a nuestra naturaleza,
de la que son frutos nuestros hijos,
Tú que vives y haces vivir
Por los siglos de los siglos