La Buena Noticia del Dgo 14º-C

ENVIADOS A ANUNCIAR EL REINO DE DIOS. Lc 10, 1-12.17-20

Los mandó por delante de dos en dos
Los mandó por delante de dos en dos

.

LA HORA DE LA PALABRA

La alegría de anunciar el Evangelio
Jesús envía a un grupo de setenta y dos discípulos a colaborar con él en el proyecto del Reino de Dios. Y los envía de dos en dos para que el camino sea más llevadero y para que lo que prediquen sea un testimonio contrastado. Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”
En este mundo en el que sigue aumentando cada vez más la separación entre ricos y pobres, el anuncio del Reino de Dios y el compromiso con él, es más urgente que nunca, si queremos ser fieles a Jesús.
Los discípulos de Jesús no solo estamos llamados a seguirle, sino a ser también anunciadores del mensaje a otros.
ACTUALIZACION DE LA PALABRA

DOS CONSIGNAS DE JESÚS 

Después de veinte siglos de cristianismo es difícil escuchar las instrucciones de Jesús a los suyos sin sentir sonrojo. No se trata de vivirlas al pie de la letra. No. Simplemente de no actuar contra el espíritu que encierran. Solo recordaré dos consignas.

Jesús envía a sus discípulos por las aldeas de Galilea como «corderos en medio de lobos». ¿Quién cree hoy que esta ha de ser nuestra identidad en una sociedad atravesada por toda clase de conflictos y enfrentamientos? Y, sin embargo, no necesitamos entre nosotros más lobos, sino más corderos. Cada vez que desde la Iglesia o su entorno se alimenta la agresividad y el resentimiento, o se lanzan insultos y ataques que hacen más difícil el mutuo entendimiento, estamos actuando contra el espíritu de Jesús.

Lo «primero» que han de comunicar sus discípulos al entrar en una casa es: «Paz a esta casa». La paz es la primera señal del reino de Dios. Si la Iglesia no introduce paz en la convivencia, los cristianos estamos anulando de raíz nuestra primera tarea.

La otra consigna es más desconcertante: «No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias». Los seguidores de Jesús vivirán como los vagabundos que encuentran en su camino. No llevarán dinero ni provisiones. Caminarán descalzos, como tantos pobres que no tienen un par de sandalias de cuero. No llevarán siquiera una alforja, como hacían ciertos filósofos itinerantes.

Todos podrán ver en su manera de vestir y de equiparse su pasión por los últimos. Lo sorprendente es que Jesús no está pensando en lo que han de llevar consigo, sino precisamente en lo contrario: en lo que no deben llevar; no sea que se distancien demasiado de los más pobres.

¿Cómo se puede traducir hoy este espíritu de Jesús en la sociedad del bienestar? No simplemente recurriendo a un atuendo que nos identifique como miembros de una institución religiosa o responsables de un cargo en la Iglesia. Cada cual hemos de revisar con humildad qué nivel de vida, qué comportamientos, qué palabra, qué actitud nos identifican mejor con los últimos.

Por José Antonio Pagola

TESTIGOS DE LA PALABRA

Representación de la masacre ante el monumento a la memoria del Sumpul
Representación de la masacre ante el monumento a la memoria del Sumpul

La masacre del Sumpul

En la madrugada del 14 de mayo de 1980, en el departamento de Chalatenango, El Salvador, en el río Sumpul, que hace frontera con Honduras, fueron asesinadas más de 600 personas civiles (niños y adultos), por soldados, Guardia Nacional, miembros de la organización paramilitar ORDEN, apoyados por helicópteros que comenzaron a disparar sobre la gente. Antes de rematarlos, les torturaban tirando a los niños pequeños al aire para hacer blanco.
Los sobrevivientes intentan atravesar el río, huyendo hacia la frontera con Honduras. Muchos se ahogan y los que logran pasar son asesinados por el ejército hondureño apostado en la otra orilla. Ese día el río Sumpul se tiñó de sangre inocente.
Todos los años las comunidades cristianas rememoran la masacre pidiendo que haya pronto justicia para tantos inocentes.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

Manda, Señor, obreros a tu mies
Manda, Señor, obreros a tu mies
Quiero ser altavoz de tu Palabra
Allí donde eres desconocido o ignorado
Porque en esta tarea no estoy solo; somos muchos
Pero no siempre tenemos el valor suficiente
Para dar valor de tu presencia,
Para ser tus testigos con todas las consecuencias.
Manda, Señor, obreros a tu mies Quiero ser trabajador de tu campo.
¡Ayúdame, Señor, a ponerme en camino!
sin más amparo que el ancho cielo,
sin otro apoyo que tu Espíritu,
sin más aliento que tu Palabra.
Quiero ser reflejo de tu amor y de tu paz
Llevando al mundo esperanza,
Ilusión y alegría a los hombres y mujeres
que carecen de ellas.
Porque experimento cada día,
que mi nombre, que nuestros nombres
están escritos en la palma de tu mano.
.
Isidro Lozano o.c.
.
Pastoral bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro, Cuenca

La Buena Noticia del Dgo. 13º-C

SEGUIR A JESÚS SIN CONDICIONES. Lc 9, 51-62

Tú, sígueme
Tú, sígueme

Seguir a Jesús es el corazón de la vida cristiana.
Las primeras generaciones nunca olvidaron que ser cristianos es “seguir” a Jesús y vivir como él.
Seguir a Jesús es vivir de camino, sin instalarnos en el bienestar y sin buscar un falso refugio en la religión. Abrir caminos al Reino de Dios trabajando por una vida más humana es siempre la tarea más urgente.
Ciertamente es arriesgado y exigente seguir a Jesús, pero es lo único que puede infundir alegría en nuestra vida.

COMENTARIO AL EVANGELIO

Pagola: «Seguir a Jesús exige estar dispuestos a la conflictividad y a la cruz»

Jesucristo

Jesucristo

«Seguir a Jesús no significa huir hacia un pasado ya muerto, sino tratar de vivir hoy con el espíritu que le animó a él»

Este seguimiento no consiste en buscar novedades ni en promover grupos de selectos, sino en hacer de Jesús el eje único de nuestras comunidades, poniéndonos decididamente al servicio de lo que él llamaba reino de Dios

Por José Antonio Pagola

En tiempos de crisis es grande la tentación de buscar seguridad, volver a posiciones fáciles y llamar de nuevo a las puertas de una religión que nos «proteja» de tanto problema y conflicto.

Hemos de revisar nuestro cristianismo para ver si en la Iglesia actual vivimos motivados por la pasión de seguir a Jesús o andamos buscando «seguridad religiosa». Según el conocido teólogo alemán Johann Baptist Metz, este es el desafío más grave al que nos enfrentamos los cristianos en Europa: decidirnos entre una «religión burguesa» o un «cristianismo de seguimiento».

«Con el aire de Jesús»

Seguir a Jesús no significa huir hacia un pasado ya muerto, sino tratar de vivir hoy con el espíritu que le animó a él. Como ha dicho alguien con ingenio, se trata de vivir hoy «con el aire de Jesús» y no «al viento que más sopla».

Este seguimiento no consiste en buscar novedades ni en promover grupos de selectos, sino en hacer de Jesús el eje único de nuestras comunidades, poniéndonos decididamente al servicio de lo que él llamaba reino de Dios.

¡Eucaristía! Son dos Corazones  ¡Él y Tú!

¡Eucaristía! Son dos Corazones ¡Él y Tú! Alfonso Jesús Olaz

Por eso, seguir a Jesús implica casi siempre caminar «a contracorriente», en actitud de rebeldía frente a costumbres, modas o corrientes de opinión que no concuerdan con el espíritu del Evangelio.

No dejarse domesticar

Y esto exige no solo no dejarnos domesticar por una sociedad superficial y consumista, sino incluso contradecir a los propios amigos y familiares cuando nos invitan a seguir caminos contrarios al Evangelio.

Por eso, seguir a Jesús exige estar dispuestos a la conflictividad y a la cruz. Estar dispuestos a compartir su suerte. Aceptar el riesgo de una vida crucificada como la suya, sabiendo que nos espera resurrección. ¿No seremos capaces de escuchar hoy la llamada siempre viva de Jesús a seguirlo?

13 Tiempo Ordinario – C (Lucas 9,51-62)

TESTIGOS DE LA PALABRA

El Padre Rafael Palacios y Monseñor Romero
El Padre Rafael Palacios y Monseñor Romero
El impulsor de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base)
El P. Rafael Palacios fue asesinado el 20 de junio de 1977 en la ciudad de Santa Tecla cuando se dirigía hacia su vehículo estacionado frente a la iglesia de El Calvario. Fueron cuatro desconocidos los que le dispararon desde un vehículo.  Su cuerpo quedó tendido a media calle con doce perforaciones de bala en la cabeza y en el pecho. El ya estaba amenazado por la UGB, uno de los escuadrones de la muerte que habían señalado su carro con la mano blanca.
Mons. Romero señaló de “trágica y bien dolorosa” la muerte del P. Rafael Palacios; y destacó el carácter eminentemente pastoral el trabajo del P. Rafael en las diferentes parroquias de la Arquidiócesis y sobre todo a escala de las CEBs.
.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

Quiero seguir tus caminos, Señor
Quiero, Señor, seguir tus caminos.
Más allá de mi necesidad
Y más acá de mi indigencia,
Fuera del ruído y del miedo que me atenaza,
Con mis sentidos y con mis sentimientos,
Con mi vida y con todo lo que soy y lo que tengo,
Quiero seguirte, Señor
Quiero, Señor, seguir tus caminos
A esta tarea quiero dedicar mi tiempo,
Mi esfuerzo y mi trabajo,
Sabiendo que el camino
Por el que he decidido seguirte
Es un camino de resurrección y de felicidad,
Aunque en ocasiones me cueste reconocerlo…
Con mi vida y con todo lo que soy y lo que tengo
Quiero seguirte, Señor
.
Isidro Lozano o.c.
.

Pastoral bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro, Cuenca

La buena Noticia del Domingo Fiesta del Corpus Cristi-C

Yo soy el Pan vivo que ha bajado del Cielo

Jn, 51-58

El que me come vivirá por mi

Desde su origen, la Cena del Señor ha sido celebrada por los cristianos para hacer memoria de Jesús, actualizar su presencia viva en medio de nosotros y alimentar nuestra fe en él, en su mensaje y en su vida entregada por nosotros hasta la muerte.

La comida que Jesús repartió significaba la vida que traía para todos. Por eso la Eucaristía abarca toda la existencia: es palabra orientadora en nuestro caminar, es alimento para nuestro desgaste, es clave liberadora de todas nuestras esclavitudes y es derecho de todos los pobres para reclamar: el pan de cada día. La institución de la Eucaristía recoge el testamento de Jesús: “Haced esto en memoria mía”.

El pan y el vino que adoramos son el cuerpo y la sangre de Jesús. Pero de un Jesús que se entrega por todos. Desconocerlo es adorar a un Cristo incompleto
Aunque hoy nos centremos más en el Cuerpo del Señor, ¡No podemos prescindir del Cristo total! Por eso comulgar es aceptar a Cristo, aceptar su estilo de vivir y de relacionarse. No puedo comulgar con el Señor, sino comulgo con su vida, con su cuerpo y con sus hermanos

TESTIGOS DE LA PALABRA

El papa Francisco ha canonizado al sacerdote italiano Cosme Spessotto, conocido como Sante y asesinado en San Juan Nonualco (El Salvador) en el día 14 de junio de 1980 por los Escuadrones de la Muerte, al igual que Rutilio Grande  tres años antes y el que fuera arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero en ese mismo año 1980.

Spessotto nació el 28 de enero de 1923 en Mansuè (Treviso) y fue enviado a Centroamérica como misionero en 1950 y asignado a San Juan Nonualco (El Salvador), donde construyó una iglesia parroquial, talleres para enseñar a los niños un oficio y una escuela parroquial para las clases de primaria, explica el Vaticano en su biografía.

Por su atención a los pobres, el sacerdote italiano, como muchos durante esa época, fue amenazado de muerte por militares y escuadrones.

Fue asesinado el 14 de junio de 1980 mientras, arrodillado en el banco de una iglesia cerca del tabernáculo, tenía la intención de leer la Palabra de Dios. Dos personas, usando pelucas que ocultaban su identidad, entraron en la iglesia y le dispararon con una ametralladora.

El Vaticano explica que el cura «no hizo política» sino que «ejerció su ministerio sacerdotal, tratando de mediar entre las partes en conflicto» y, por lo tanto, es posible identificar como motivo de su muerte el «odium fidei», es decir, el odio a la fe.

 El martirio -añade la Santa Sede- también surge de sus escritos, en los que expresó su disposición a perdonar a sus posibles asesinos. Sabía que estaba en peligro porque había recibido amenazas.

«Los superiores le habían sugerido que regresara a Italia, pero él, impulsado por la caridad pastoral, quería quedarse en El Salvador para no abandonar a su pueblo», se lee en la nota

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

La comunión, fuente de fraternidad
Que la comunión contigo, Señor, nos dé fuerzas
Para crear un mundo de hermanos.
Sin tu vida, nuestra vida está vacía e insatisfecha
Porque un mundo sin Dios
Es una realidad que pierde el sentido del futuro
Acepta, Señor, por un día, por unas horas,
La ofrenda de nuestras calles,
El encanto de nuestras calles engalanadas
La música de nuestros corazones,
Amigo que caminas llevándonos de la mano.
Que la comunión contigo, Señor,
Nos de fuerzas para caminar.
El pan es vida y libertad, es gracia;
El pan es para todos, nos has dicho, Señor.
Ayúdanos a ser, ante nuestros hermanos,
Testimonios vivos de tu presencia
Que, por el anuncio de tu Evangelio,
Hacen posible ese Reino de Dios,
Donde el pan multiplicado y compartido
Llega a todos los necesitados.
.
Isidro Lozano o.c.

Materiales para la Celebración de la

Fiesta del Corpus Cristi

.

PUNTOS-HOMILIA  

“Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”.

Lo que quiere decirnos esta fiesta del Corpus lo podemos estudiar en los libros, pero yo creo que sólo lo vamos a entender de verdad cuando nosotros vivamos una vida parecida a la de Jesús. Es decir: cuando vivamos una vida llena de generosidad y de entrega. Entonces sí que podremos comprender bien esta fiesta. Y eso ¿por qué? Pues porque la Eucaristía es eso: generosidad y entrega. Lo decía Jesús cuando la víspera de morir nos daba su cuerpo entregado y su sangre derramada. Nos estaba entregando su vida entera. ¿ Qué sentía Jesús cuando nos hablaba de su cuerpo entregado y de su sangre derramada? ¿Cómo estaría Jesús en esos momentos? Pues Jesús veía que lo iban a matar en cualquier momento. Ya no le quedaba tiempo para nada. Jesús había dejado su oficio de carpintero y se había metido por caminos muy peligrosos. Se dedicó a predicar. Él era un hombre bueno, cariñoso, muy sensible, inmensamente compasivo. Le dolían los sufrimientos de la gente. Cada día veía cómo acudían a él los enfermos, los despreciados, los pobres y Jesús les devolvía la alegría, la esperanza, las ganas de vivir. La gente salía contentísima de estar con él. Así fue metiéndose poco a poco en la vida de la gente hasta no tener tiempo ni para descansar. Él mismo lo reconocía cuando decía: “La mies es mucha y los trabajadores pocos”. Es decir: que había mucho trabajo por hacer. ¡Cuántas veces llegaría a la noche cansado de caminar, cansado de atender enfermos, cansado de escuchar penas y de levantar personas hundidas! Y así un día y otro día y otro día. Jesús llevaba en su vida a muchas vidas. Muchas. Y le pesaban. Alguna vez pensaría: ¿Qué más puedo hacer yo por esta gente? ¿Qué me queda por hacer? Pues aquella noche descubrió una cosa que le quedaba por hacer. Le faltaba entregar su vida. Pues eso es lo que significa la Eucaristía. Eso es lo que había en aquel pan y en aquel vino: la vida de Jesús entregada. Así se lo dijo a sus amigos. Yo pienso que el día que nosotros también seamos generosos y vivamos para los demás, ese día también compren­deremos muy bien lo que es la Eucaristía. Lo comprenderemos sin estudiar ningún libro y sin que nadie nos dé lecciones de nada porque ese día la estaremos viviendo. La Eucaristía es eso: ofrecer al mundo nuestra vida con todo lo que somos y con todo lo que tenemos. Y nos pasará como a Jesús: que llegaremos a la noche cansados de ayudar, cansados de preocuparnos por los demás, cansados de cuidar de todos: hechos pan para la vida del mundo. Y entonces haremos muy bien nuestras misas porque nosotros también nos estamos haciendo Pan para el mundo. Ese fue el camino de Jesús. Fijaos qué bonito es todo eso. En cada misa podemos descubrir la generosidad y la entrega de Jesús. Pues en cada misa se puede descubrir también nuestra generosidad y nuestra entrega porque somos seguidores de Jesús. Tenemos su mismo estilo de vida: nos hacemos pan para el mundo.

La buena noticia del Dgo de la Santísima Trinidad-C

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. Jn 16,12-15

 Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, Comunidad de amor (Dibujo Cerezo B.)
Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, Comunidad de amor (Dibujo Cerezo B.)

LA HORA DE LA PALABRA

Jesús, desde su experiencia de Dios, invita a sus seguidores a relacionarse de manera confiada con el Padre, a seguir fielmente sus pasos de Hijo de Dios encarnado, y a dejarse guiar por el Espíritu Santo.
Con su grupo de seguidores, Jesús quiere formar una familia nueva donde todos busquen cumplir la voluntad del Padre.
Se trata de formar un movimiento de hermanos al servicio de los más pequeños y desvalidos.
Y esa familia, esa Iglesia, será símbolo y germen del nuevo mundo querido por el Padre.

Comentario al Evangelio

EL CRISTIANO ANTE DIOS

Written by José Antonio Pagola

No siempre se nos hace fácil a los cristianos relacionarnos de manera concreta y viva con el misterio de Dios confesado como Trinidad. Sin embargo, la crisis religiosa nos está invitando a cuidar más que nunca una relación personal, sana y gratificante con él. Jesús, el Misterio de Dios hecho carne en el Profeta de Galilea, es el mejor punto de partida para reavivar una fe sencilla.

¿Cómo vivir ante el Padre?

Jesús nos enseña dos actitudes básicas.
En primer lugar, una confianza total. El Padre es bueno. Nos quiere sin fin. Nada le importa más que nuestro bien. Podemos confiar en él sin miedos, recelos, cálculos o estrategias. Vivir es confiar en el Amor como misterio último de todo.

En segundo lugar, una docilidad incondicional. Es bueno vivir atentos a la voluntad de ese Padre, pues solo quiere una vida más digna para todos. No hay una manera de vivir más sana y acertada. Esta es la motivación secreta de quien vive ante el misterio de la realidad desde la fe en un Dios Padre.

¿Qué es vivir con el Hijo de Dios encarnado?

En primer lugar, seguir a Jesús: conocerlo, creerle, sintonizar con él, aprender a vivir siguiendo sus pasos. Mirar la vida como la miraba él; tratar a las personas como él las trataba; sembrar signos de bondad y de libertad creadora como hacía él. Vivir haciendo la vida más humana. Así vive Dios cuando se encarna. Para un cristiano no hay otro modo de vivir más apasionante.

En segundo lugar, colaborar en el proyecto de Dios que Jesús pone en marcha siguiendo la voluntad del Padre. No podemos permanecer pasivos. A los que lloran, Dios los quiere ver riendo, a los que tienen hambre los quiere ver comiendo. Hemos de cambiar las cosas para que la vida sea vida para todos. Este proyecto que Jesús llama «reino de Dios» es el marco, la orientación y el horizonte que se nos propone desde el misterio último de Dios para hacer la vida más humana.

¿Qué es vivir animados por el Espíritu Santo?

En primer lugar vivir animados por el amor. Así se desprende de toda la trayectoria de Jesús. Lo esencial es vivirlo todo con amor y desde el amor. Nada hay más importante. El amor es la fuerza que pone sentido, verdad y esperanza en nuestra existencia. Es el amor el que nos salva de tantas torpezas, errores y miserias.

Por último, quien vive «ungido por el Espíritu de Dios» se siente enviado de manera especial a anunciar a los pobres la Buena Noticia. Su vida tiene fuerza liberadora para los cautivos; pone luz en quienes viven ciegos; es un regalo para quienes se sienten desgraciados

TESTIGOS DE LA PALABRA

El misionero manchego Vicente Hondarza
El misionero manchego Vicente Hondarza

El próximo 14 de junio, se cumplirán 39 años del asesinato en 1983 del misionero del IEME y sacerdote diocesano de Ciudad Real, Vicente Hondarza Gómez, conocido como el padre de los pobres.
Había nacido en Fernancaballero, Ciudad Real, el 15 de octubre de 1935, en el seno de una familia modesta del citado pueblo manchego. Trabajó en la parroquia de Chancay en la diócesis de Huacho-Chosica al norte de Lima, Perú.
Vicente sufrió violencia y fue asesinado cuando regresaba de atender a sus comunidades en la cordillera andina.
Según el testimonio de los campesinos de la localidad de Lampián, cerca de donde fue encontrado su cuerpo, el sacerdote fue asesinado por su opción por los pobres y humildes a quienes defendió con su vida. Vicente ayudó mucho a los pueblos jóvenes en cuanto a su organización, dándoles facilidades; coordinaba con otros organismos que podían ayudar Formó el centro de Madres del pueblo joven Juan Velasco, el grupo de Juventud Estudiantil Católica, el de Derechos Humanos y otros más.
El grupo del IEME de la diócesis de Huacho- Chosica ha editado un CD con el nombre “Tras sus huellas” donde se recuerda su trabajo y testimonio en el seguimiento de Jesucristo.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

¡Dios mío, Trinidad a quien adoro! 
¡Dios mío, Trinidad a quien adoro!
¡Quien te descubriera, mi Dios,
Padre, Hijo y Espíritu Santo!
Gracias porque eres alguien
A quien no alcanzo a entender,
Pero vives en mi dando sentido a mi vida,
Que hablas con la fuerza y autoridad del Padre
Que amas con las palabras y el corazón
del Hijo
¡Dios mío Trinidad a quien adoro!
¡Quién te descubriera, mi Dios
Padre, Hijo y Espíritu Santo!
Como un río en el mar de tu grandeza
Nuestra pequeñez se anega en tu infinito mar
Haz de nuestras vidas tu comunitario cielo,
Y llévanos cada día al hogar donde tú habitas
Señor y Dios nuestro,
Padre, Hijo y Espíritu Santo!
.
Isidro Lozano o.c.
.

Pastoral bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro, Cuenca

La buena noticia del domingo Fiesta de Pentecostés-C

SE LLENARON TODOS DEL ESPÍRITU SANTO. Lc 20, 19-23

El Espíritu Santo os recordará todo lo que os he enseñado
El Espíritu Santo os recordará todo lo que os he enseñado

LA HORA DE LA PALABRA

El Espíritu de Dios puede estar en todas partes y se manifiesta en los “signos de los tiempos”, es decir, todo aquello que hay de verdad, de vida y de amor para una mejor realización humana.
Sin embargo, los cristianos creemos que el Espíritu Santo continúa la obra de Jesús especialmente a través de la Iglesia.
Es la fidelidad de los cristianos a esta acción la que puede hacer más fecundo el camino de toda la humanidad.
El Espíritu Santo es la fuerza que abre caminos, que nos impulsa siempre más allá.
El Espíritu hace posible la historia de la humanidad.

TESTIGOS DE LA PALABRA

José María Gran
José María Gran

José María Gran nace en Barcelona en 1945 y es ordenado sacerdote el 9 de junio de 1972, día de Pentecostés.
A los tres años se va como misionero a Guatemala, donde hay una gran represión de los militares, sobre todo en el Quiché, su zona de trabajo.
El 31 de enero de 1980 mueren calcinados en la embajada española 39 campesinos y catequistas. La diócesis del Quiché hace una fuerte denuncia: “Desde nuestra experiencia de fe , interpretamos esta realidad como un rechazo al plan de Dios y como una situación contínua de pecado”.
Las militares acusan al P. Gran de ser el que informa al obispo Mons. Gerardi de las acciones represivas del ejército a los indígenas.
El 4 de junio al regreso de una gira misionera en el municipio de Chajul, el P. José Maria y su sacristán Domingo del Barrio son interceptados por un batallón del ejército, que les asesinaron con todo lujo de detalles y les llenaron sus mochilas de propaganda de la guerrilla para poder acusarlos de subversivos.
Por motivos de seguridad llevaron a enterrar sus restos a Chichicastenango, a una tumba prestada por un vecino del lugar y donde pudimos ir a hacerle un sentido homenaje los misioneros españoles de Centroamérica.
En 1993 la parroquia de Chajul reclamó sus restos donde han quedado dignamente colocados bajo el altar mayor de la iglesia recientemente reconstruida y restaurada.
Allí sus restos son un signo elocuente de la entrega de una vida misionera hasta el final, hasta derramar su sangre sirviendo a la causa del Evangelio.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

¡Gracias, Señor, por tu Espíritu!

Ven, Espíritu Santo, porque sin ti,
Nuestro “progreso” no nos conduce hacia una vida más digna.
Enséñanos a cuidar esta tierra
Que nos la has regalado
Como casa común donde pueda crecer
La familia humana;
Enséñanos a entendernos
Aunque hablemos lenguajes diferentes.
Ven, Espíritu Santo,
y enséñanos a creer en ti
como ternura personal de Dios
para con cada uno de nosotros,
como fuerza y poder de gracia
que puede dar vida a nuestra vida.
¡Gracias, Señor por tu ESpíritu!
¡Que escuchemos sus llamadas
En nuestro corazón!

Isidro Lozano o.c.

Comentario de Mons. Agrelo

Discípulos en la escuela del Espíritu

Pentecostés

Pentecostés

Lo que tal vez no llegues siquiera a sospechar es que, para cumplir “los mandamientos de Jesús”, necesitamos tener el Espíritu de Jesús.

En el último día del mes de mayo celebrábamos el misterio de la visitación de María a su prima Isabel. En ese misterio sobreabundante de gracia nada hubiera sido posible sin la acción del Espíritu Santo: no habría motivo para el camino de María desde Galilea a la montaña de Judá; no habría motivo para apresurar el encuentro, para los saludos inspirados, para la alegría mesiánica, para el entusiasmo de la estéril, para el cantico de la virgen, para la danza de Juan en el seno materno; sin el Espíritu Santo no sería posible la maternidad de María, la fecundidad de Isabel, la presencia de Jesús, la fiesta de Juan.

Pentecostés

Apenas se le menciona, y en nada de lo que ves se le ve; y, sin embargo, él está en todo, en todos, y todo lo hace posible, y todo lo llena. Y lo que parece una historia familiar de madres inesperadas, es una historia de salvación, una historia de gracia, una historia que sólo el Espíritu de Dios podía escribir…

Ahora volvemos a ti, Iglesia cuerpo de Cristo, a ti y a cada uno de nosotros, tus hijos. Y esto es lo que hoy nos recuerda el Apóstol en su carta: “Nadie puede decir «Jesús es Señor», si no es bajo la acción del Espíritu Santo”.

Aunque te sorprenda, esa es la realidad: Nadie puede creer si no es bajo la acción del Espíritu Santo; no podemos ser transformados, de modo que vivamos en Cristo y Cristo viva en nosotros, si no es por la acción del Espíritu Santo; nadie es enviado a evangelizar a los pobres si no es ungido por el Espíritu Santo; nadie puede ser hijo de Dios si no tiene el Espíritu de Cristo Jesús.

De ahí que ya no te sorprenda si alguien te dice que el Hijo de Dios se hizo hombre –que “la Palabra se hizo carne”- para que el hombre recibiese el Espíritu de Dios –para que “el hombre se hiciera Dios”-. Y encuentras del todo natural que el misterio de la Pascua de Cristo sea misterio de glorificación de Jesús y, al mismo tiempo, sea misterio de efusión del Espíritu sobre la humanidad nueva, sobre los que creen en Cristo, sobre el cuerpo de Cristo que es la Iglesia.

El evangelista Juan dio a entender esa efusión del Espíritu, cuando escribió: “Jesús… inclinando la cabeza, entregó el espíritu”.

Pentecostés

Y la narró así: “Estaban los discípulos en una casa… Entró Jesús, se puso en medio, y les dijo: «Paz a vosotros»… Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo»”.

Del Señor resucitado, aquellos discípulos, que se protegían de sus miedos en una casa con las puertas cerradas, estaban recibiendo otro Defensor que iba a estar siempre con ellos. Ese Defensor será también el Maestro que les enseñará a ofrecerse con Jesús, a perderse a sí mismos con Jesús. En la escuela del Espíritu, los discípulos aprendemos a guardar los mandamientos del Señor, a amar como Jesús nos ama, a servir como Jesús sirve, a ser como Jesús un pan sobre la mesa de los pobres. Sólo en la escuela del Espíritu podemos aprender a ser uno, a ser Jesús; sólo su Espíritu puede hacer de nosotros una imagen viva de Cristo Jesús.

Recibido el Espíritu Santo, empieza la misión de la Iglesia, nuestra misión –pero no salga jamás de la escuela, no dejes de aprender a Jesús-.

La buena noticia del Dgo 6º de Pascua-C

EL ESPÍRITU OS LO ENSEÑARÁ TODO. Jn 14, 23-29

Vendremos a él y haremos morada en él (Dibujo Cerezo B.)
Vendremos a él y haremos morada en él (Dibujo Cerezo)

Lectura de la Palabra

Juan 14, 23-29

                     El Espíritu Santo os irá recordando todo lo que os he dicho

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.

El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.

Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.

La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: «Me voy y vuelvo a vuestro lado.» Si me amárais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.»

LA HORA DE LA PALABRA
Jesús quiere manifestar a los suyos que nunca les dejará solos, que su presencia permanece en ellos. Y esta presencia tiene que ver con guardar su Palabra. Dios se hace presente en quienes cumplen su voluntad.. La prueba más evidente de la resurrección del Señor es que vivimos como él nos mandó; hacemos posible su vida porque actuamos como él actuaría.
Si no lo tenemos a él en persona, tenemos lo mejor de él: su Espíritu. Quien se compromete a cumplir las exigencias de Jesús, contará siempre con el Espíritu de Jesús.
Quien ha optado por la paz del Señor, sabe que la encontrará no en cerrar la casa, sino en abrir las puertas y ventanas, para que su casa sea la casa de Dios y de todos. ¡Cristo ha roto todas nuestras cerraduras!.

Comentario de Pagola

EL GRAN REGALO DE JESÚS
Siguiendo la costumbre judía, los primeros cristianos se saludaban deseándose mutuamente la «paz». No era un saludo rutinario y convencional. Para ellos tenía un significado más profundo. En una carta que Pablo escribe hacia el año 61 a una comunidad cristiana de Asia Menor, les manifiesta su gran deseo: «Que la paz de Cristo reine en vuestros corazones».

Esta paz no hay que confundirla con cualquier cosa. No es solo una ausencia de conflictos y tensiones. Tampoco una sensación de bienestar o una búsqueda de tranquilidad interior. Según el evangelio de Juan, es el gran regalo de Jesús, la herencia que ha querido dejar para siempre a sus seguidores. Así dice Jesús: «Os dejo la paz, os doy mi paz».

Sin duda recordaban lo que Jesús había pedido a sus discípulos al enviarlos a construir el reino de Dios: «En la casa en que entréis, decid primero: «Paz a esta casa»». Para humanizar la vida, lo primero es sembrar paz, no violencia; promover respeto, diálogo y escucha mutua, no imposición, enfrentamiento y dogmatismo.

¿Por qué es tan difícil la paz? ¿Por qué volvemos una y otra vez al enfrentamiento y la agresión mutua? Hay una respuesta primera tan elemental y sencilla que nadie la toma en serio: solo los hombres y mujeres que poseen paz pueden ponerla en la sociedad.

No puede sembrar paz cualquiera. Con el corazón lleno de resentimiento, intolerancia y dogmatismo se puede movilizar a la gente, pero no es posible aportar verdadera paz a la convivencia. No se ayuda a acercar posturas y a crear un clima amistoso de entendimiento, mutua aceptación y diálogo.

No es difícil señalar algunos rasgos de la persona que lleva en su interior la paz de Cristo: busca siempre el bien de todos, no excluye a nadie, respeta las diferencias, no alimenta la agresión, fomenta lo que une, nunca lo que enfrenta.

¿Qué estamos aportando hoy desde la Iglesia de Jesús? ¿Concordia o división? ¿Reconciliación o enfrentamiento? Y si los seguidores de Jesús no llevan paz en su corazón, ¿qué es lo que llevan? ¿Miedos, intereses, ambiciones, irresponsabilidad?

TESTIGOS DE LA PALABRA

Alfonso Navarro, recién ordenado, comenzó su trabajo pastoral en San Juan Opico donde tomó contacto con jóvenes y campesinos.
Formó grupos dejóvenes animándoles con la doctrina social de la Iglesia para que tomaran conciencia de vivir en comunidad, de asumir su papel histórico de transformar el mundo.
Será el primer sacerdote diocesano que muere mártir el 12 de mayo de 1977, asesinado por el escuadrón de la muerte de la Unión Guerrera Blanca (UGB), que había anunciado matar a curas jesuitas y marxistas.
Alfonso ya lo presentía porque unos días antes dijo: “Posiblemente yo seré el próximo, pero no me lloren, traigan claveles rojos que son señal de alegría en la Iglesia”.
Unos hombres armados entraron a su casa matando a Luisito de 14 años y dispararon a Alfonso. Cuando le llevaban herido al hospital donde falleció dijo: “He predicado la paz en mi tierra, sigan mis pasos, les perdono a todos, aún a los que me han matado. Voy feliz”.

Nosotros no podemos esconder su rostro. No podemos acallar su voz.

Nosotros no podemos esconder su rostro. No podemos acallar su voz. Nos urge por misión profética “destapar estiércol en los negocios legales y corazones de piedra” que sustentan el sistema económico injusto, no pocas veces bajo el “nombre” de cristianos (“cristianos de herencia”, -no de convicción-decía el P. Alfonso)

Alfonso Navarro, recién ordenado, comenzó su trabajo pastoral en San Juan Opico donde tomó contacto con jóvenes y campesinos.
Formó grupos de jóvenes animándoles con la doctrina social de la Iglesia para que tomaran conciencia de vivir en comunidad, de asumir su papel histórico de transformar el mundo.
Será el primer sacerdote diocesano que muere mártir el 12 de mayo de 1977, asesinado por el escuadrón de la muerte de la Unión Guerrera Blanca (UGB), que había anunciado matar a curas jesuitas y marxistas.
Alfonso ya lo presentía porque unos días antes dijo: “Posiblemente yo seré el próximo, pero no me lloren, traigan claveles rojos que son señal de alegría en la Iglesia”.
Unos hombres armados entraron a su casa matando a Luisito de 14 años y dispararon a Alfonso. Cuando le llevaban herido al hospital donde falleció dijo: “He predicado la paz en mi tierra, sigan mis pasos, les perdono a todos, aún a los que me han matado. Voy feliz”.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

¡Morir para vivir!
Señor, hoy vengo a tu presencia dispuesto a nacer de nuevo.

¡Dios de la vida y de la resurrección
Escucha mi plegaria!
Que el Espíritu que nos has prometido
Aliente mi deseo de seguirte en fidelidad
Y me ilumine para aprender que hay
Muertes que dan vida.
Quiero nacer a una vida nueva
Para encontrarte en mi hogar, en mi trabajo
En mi soledad.
Quiero nacer a una vida nueva
Para reconocerte en los hermanos
que tú pones en mi camino.
Quiero nacer a una vida nueva
Para sentirme amado, elegido, enviado
Que el Espíritu que nos has prometido
Aliente mi deseo de seguirte en fidelidad
Y me ilumine para aprender que hay
Muertes que dan vida,
Y me haga experto en la lucha por la paz
Señor, hoy vengo a tu presencia dispuesto
A nacer de nuevo.
¡Dios de la vida y de la resurrección
Escucha mi plegaria!.
Isidro Lozano o.c.

Dios cambia de casa y de forma de ser

Por Marcelo Barros

 En este sexto domingo de Pascua, el evangelio propuesto por el leccionario ecuménico es Juan 14, 23-29. Hasta 1968, era el Evangelio que se leía en la fiesta de Pentecostés. Ahora, en este domingo, ya nos invita a entrar en el ambiente de Pentecostés que, para nosotros, concluye las fiestas de Pascua.

Según los Evangelios, en otras ocasiones, Jesús ya había advertido a sus discípulos que se iría de este mundo e incluso la forma violenta y terrible en que moriría. Sin embargo, sólo en ese momento de la Última Cena parecieron darse cuenta del momento que estaban viviendo y plantearon dudas y preguntas. Jesús había prometido que se iría en ese momento, pero que volvería para manifestarse vivo a los que le amaran y permanecieran fieles a su propuesta (sus mandamientos). Entonces, Judas (no Iscariote) le pregunta: “Señor, ¿por qué te manifiestas sólo a nosotros y no al mundo?”.

fotoportada5ce47761ecdd6_21052019_310pm

Hasta hoy, este tipo de interrogatorio es habitual. ¿Por qué Jesús no se manifiesta directamente al mundo? ¿Por qué no hace un milagro para convencer a la gente? Jesús ni siquiera responde directamente a esta pregunta. Simplemente demuestra que ese no es el plan divino. Jesús no quiere imponerse al mundo. Más bien, tiene un secreto de amor que es íntimo y desde el cual los discípulos pueden actuar en el mundo.

Para explicar esto, Jesús utiliza una imagen que recorre toda la revelación divina en la Biblia. Desde el principio de la historia, la gente ha identificado a Dios con ciertos lugares específicos. En la época de los patriarcas, consideraban la encina como un árbol sagrado en el que Dios se revela, y adoraban a Dios bajo las encinas (Gn 18,1). En la espiritualidad afro, la Gameleira (el Irôco) es un Orixá. Para algunos pueblos indígenas, cada montaña es un lugar sagrado. En el Éxodo, la montaña sagrada de Horeb o Sinaí es el lugar desde el que Dios se revela. Más tarde, Dios pide a Moisés que construya una tienda durante la marcha del pueblo por el desierto, y ésta sería el santuario en el que el pueblo podría consultar al Señor (Ex 35). Más tarde, Salomón y el pueblo pidieron a Dios que aceptara hacer del templo de Jerusalén la morada de su Nombre, donde la gente pudiera invocarlo. A través de los profetas, Dios ha dejado claro que es el Dios del universo. El universo entero no puede contenerlo. Acepta ser adorado en el templo, siempre que el pueblo camine por la senda de la rectitud. No quiere una religión ritual, sino una fe ética.

istockphoto-529838325-612x612

El cuarto Evangelio comienza afirmando que, en la persona de Jesús de Nazaret, “la Palabra de Dios se hizo carne y acampó entre nosotros” (Jn 1,14). Ahora, en la cena, Jesús deja claro que, al dejar este mundo, quiere inaugurar otro tipo de presencia. Declara que esta presencia ya no será ni una tienda de campaña, ni un templo, ni un objeto sagrado, sino la más íntima de las personas que le aman y permanecen fieles a su propuesta (su mandamiento de amor solidario): “Si alguien me ama, se adhiere a mi Palabra, mi Padre y yo vendremos a él o ella, y en esa persona haremos nuestra morada”.

 A partir de entonces, los discípulos serán una morada divina, pero no una presencia mecánica o externa. Es una presencia a través del amor divino que se plasmará en la vida de aquellos que permanezcan en esta intimidad con el Padre, a través del amor de Jesús. Para garantizar esta nueva forma de presencia, Jesús promete el Espíritu, la energía divina, que en la Biblia se llama soplo, viento o nuevo aire atmosférico. Esta energía (Ruah en hebreo) es una fuerza reconfortante en el momento del duelo y un defensor en el momento en que se necesita la defensa. A través de esta nueva forma de presencia, Dios deja de ser externo a nosotros y se identifica con lo mejor de cada uno de nosotros. En la espiritualidad afro, los Orixás son fuerzas de la naturaleza que se incorporan a las personas y el Oxum de María no es el mismo que el de Joana. Es Oxum sin dejar de ser María o Juana.

argentina2

Estas palabras de Jesús, las más íntimas y tiernas de todo el Evangelio, dejan claro que tenemos que alimentar esta relación de intimidad amorosa, a partir de la escucha de la Palabra y ésta será la raíz de nuestra misión para hacer de este mundo una tierra de amor, justicia y vida plena para todos los seres vivos.

Hace siete años, el 25 de mayo de 2015, el Papa Francisco publicó Laudato Si’ y en ella oficializó la expresión Ecología Integral que une el cuidado de la Madre Tierra con el camino de la justicia ecosocial y el esfuerzo permanente de conversión para que cada uno de nosotros sea siempre más morada del Espíritu.

Cada uno de nosotros se da cuenta de si ha conseguido estar donde está y vivir lo que vive, en el sabor del Espíritu, o si participa en las cosas e incluso puede prestar alguna colaboración, pero no está en el Espíritu. Estar en el Espíritu es dejarse devorar por un fuego que enciende pero no quema, un amor que nos abraza y nos hace avanzar y que tiene la capacidad de transformar en amor todo lo que toca: la política, el arte y la vida.

Que el Espíritu, que el Padre del Amor nos da, nos sumerja en la plenitud de la verdad (Él os enseñará todo y os recordará todo lo que os he dicho). En nosotros será una fuerza para la Paz, la inquieta Paz de la Justicia Liberadora, como la llamó Pedro Casaldáliga. Es el Espíritu el que no se deja engañar por la publicidad que favorece las guerras y la opresión en este mundo. Que nuestras vidas, impulsadas por el Amor, sean una encarnación permanente del Espíritu, en la apertura universal a todos los espíritus a favor de la Vida (en todas las religiones y culturas) y que provoquemos un nuevo Pentecostés en el mundo.

maxresdefault

 Esta promesa que Jesús hace del Espíritu parece muy pentecostal y como si fuera para establecer una espiritualidad más íntima. Dios dentro de nosotros. ¿Cómo podemos interpretar una espiritualidad liberadora y social basada en un evangelio como éste? Puede dar la impresión de ser una religión sólo espiritualista. La relevancia del Evangelio de hoy es que quienes aceptamos ser discípulos de Jesús podemos contar con esta presencia y fuerza del Espíritu Santo, la Ruah Divina en nosotros y en medio de nosotros.

Hoy en Brasil, el escenario está de nuevo preparado para una campaña electoral muy reñida con propuestas políticas muy diferentes entre sí. Es importante que tengamos el Espíritu de Dios, el espíritu del amor, para ponernos del lado de la democracia, de los derechos de los pobres y del amor como forma de hacer política. Sólo podremos ser testigos de la resurrección de Jesús y de la presencia del Espíritu en el mundo si luchamos contra la política de odio y violencia que asola Brasil y nos colocamos como constructores de un Brasil que no tenga miedo de ser feliz.

La buena noticia del domingo 24.04.2022—2º. Dgo de Pascua-C

SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO

Jesús se hace presente a los discípulos y a Tomás (Dibujo Cerezo B.)
Jesús se hace presente a los discípulos y a Tomás (Dibujo Cerezo B.)

LA HORA DE LA PALABRA

Una comunidad tentada de encerrarse por el miedo

Nuestras comunidades cristianas no viven días como aquellos en los que la gente se hacía lenguas de los cristianos y el número de los que se adherían al Señor crecía visiblemente. As bien nos asemejamos a los discípulos que estaban con las puertas cerradas, dominados por el miedo a un mundo que nos parece lleno de peligros.

La experiencia creyente del Resucitado

El Resucitado sale al encuentro de sus discípulos llenos de miedo y desesperación porque han matado al maestro. El se hace presente para decirles: “Yo soy el que vive; estaba muerto y, ya veis,vivo por los siglos”

Los discípulos vieron al Señor Resucitado y se llenaron de alegría.

También en medio de nosotros se hace presente el Señor y nos invita a creer en El, como la forma propia de hacer también nosotros la experiencia del Resucitado y ser testigos de la resurrección ante los demás.

TESTIGOS DE LA PALABRA

La catequista Laura
La catequista Laura

Laura López

El pasado 23 de abril ha sido el 37º aniversario de la muerte de Laura López, una líder campesina salvadoreña, celebradora de la Palabra y asesinada por el ejército en un operativo de “tierra arrasada” en la ladera norponiente del cerro de Guazapa. Era la Primera Responsable y Coordinadora del Equipo Pastoral de las Comunidades del cerro Guazapa. Donde no había sacerdotes que pudieran atender a las comunidades, o solo alcanzaba a llegar alguno después de varios meses porque era una zona de guerra.
Ella siempre acompañaba al pueblo sufriente, que a veces tenía que salir “en guinda” porque venía el ejército destruyendo todo lo que encontraba a su paso ya fueran personas, animales, casas y cultivos.

¡FELIZ PASCUA FLORIDA!

Por unos pueblos vivos en C-LM y un mundo rural más consciente y más organizado. Para defender la vida, la salud Y una ecología integral para todos.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

Creemos en la resurrección

Creemos
que afirmar la resurrección
es vivir como resucitados:
una forma de situarse en el mundo,
de vivir de otra manera,
de apuntarse a la construcción del Reino,
de seguir apuntados
asumiendo las propias limitaciones
y el propio pecado,
de optar por el bien,
la verdad y la hermandad.
Creemos
Que la resurrección de Jesús
Significa que está vivo
y se puede uno encontrar con El
y tener una experiencia liberadora,
y seguir siendo una persona,
una amalgama de gloria y de miseria.
Creemos
Que para experimentar una resurrección
en nosotros y en el mundo
no tenemos más salida
que rebelarnos y asumir la insurrección
Amén.
Juaquín Suárez Bautista, “Los otros salmos”. Sal Terrae.

Pastoral bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro, Cuenca

La Buena Noticia del Dgo de Resurrección-C

¡ALLELUYA, ALLELUYA! ¡EL SEÑOR RESUCITÓ!

Vio y creyó que Jesús había de resucitar de entre los muertos (Dibujo Cerezo Barredo)
Vio y creyó que Jesús había de resucitar de entre los muertos (Dibujo Cerezo Barredo)

LA HORA DE LA PALABRA

JESÚS TENÍA RAZÓN

¿Qué sentimos los seguidores de Jesús cuando nos atrevemos a creer de verdad que Dios ha resucitado a Jesús?¿Qué vivimos mientras seguimos caminando tras sus pasos? ¿Cómo nos comunicamos con él cuando lo experimentamos lleno de vida?

Jesús resucitado, tenías razón.

Es verdad cuanto nos has dicho de Dios. Ahora sabemos que es un Padre fiel, digno de toda confianza. Un Dios que nos ama más allá de la muerte. Le seguiremos llamando «Padre» con más fe que nunca, como tú nos enseñaste. Sabemos que no nos defraudará.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios es amigo de la vida. Ahora empezamos a entender mejor tu pasión por una vida más sana, justa y dichosa para todos. Ahora comprendemos por qué anteponías la salud de los enfermos a cualquier ley o tradición religiosa. Siguiendo tus pasos, viviremos curando la vida y aliviando el sufrimiento. Pondremos siempre la religión al servicio de las personas.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios hace justicia a las víctimas inocentes: hace triunfar la vida sobre la muerte, el bien sobre el mal, la verdad sobre la mentira, el amor sobre el odio. Seguiremos luchando contra el mal, la mentira y los abusos. Buscaremos siempre el reino de ese Dios y su justicia. Sabemos que es lo primero que el Padre quiere de nosotros.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora sabemos que Dios se identifica con los crucificados, nunca con los verdugos. Empezamos a entender por qué estabas siempre con los dolientes y por qué defendías tanto a los pobres, los hambrientos y despreciados. Defenderemos a los más débiles y vulnerables, a los maltratados por la sociedad y olvidados por la religión. En adelante escucharemos mejor tu llamada a ser compasivos como el Padre del cielo.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora empezamos a entender un poco tus palabras más duras y extrañas. Comenzamos a intuir que el que pierda su vida por ti y por tu evangelio la va a salvar. Ahora comprendemos por qué nos invitas a seguirte hasta el final cargando cada día con la cruz. Seguiremos sufriendo un poco por ti y por tu evangelio, pero muy pronto compartiremos contigo el abrazo del Padre.

Jesús resucitado, tenías razón.

Ahora estás vivo para siempre y te haces presente en medio de nosotros cuando nos reunimos dos o tres en tu nombre. Ahora sabemos que no estamos solos, que tú nos acompañas mientras caminamos hacia el Padre. Escucharemos tu voz cuando leamos tu evangelio. Nos alimentaremos de ti cuando celebremos tu cena. Estarás con nosotros hasta el final de los tiempos.

José Antonio Pagola

TESTIGOS DE LA PALABRA

Paul McAuley
Paul McAuley

El misionero y activista medioambiental británico Paul McAuley, de 71 años, fue encontrado sin vida en el albergue que él mismo fundó para escolares indígenas en un barrio de la ciudad de Iquitos, en plena Amazonía peruana.
Los primeros indicios señalaban que el religioso había sido quemado hasta la muerte, pero un experto forense peruano, según « The Washington Post», asegura que murió antes de que su cuerpo fuera quemado en la Comunidad Estudiantil Intercultural ‘La Salle’ al no encontrarse dióxido de carbono en su sangre.
Los fiscales todavía no han determinado si McAuley fue asesinado o cuál ha sido el motivo de su muerte, aunque el forense señala que el cuerpo fue quemado «en circunstancias sospechosas”.

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

¡ Cristo el Señor resucitó!
¡Alegría! ¡Aleluya! ¡Cristo el Señor resucitó!
Como un grito en la mañana, ¡resucitó!
Como amigo en el camino, ¡resucitó!
Como aquel que da la vida, resucitó!
 
¿Dónde estás, Señor, dónde?
Auí estoy, en el silencio, provocando la sorpresa
Abre los ojos y mira hacia dentro y hacia fuera,
Que en el lugar del dolor, en el trajín de la fiesta
O en la noria del amor, yo, el Señor,
llamo a tu puesta.
Quien se siente caminante,
de seguro que me encuentra
Llamando por las esquinas
Voy de camino y sin tregua.
 
Peregrino hacia Emaús para sentarme a tu mesa
Partiendo el Pan con cariño,
descubrirás mi presencia.
 
¿Dónde estás, Señor, dónde?
Vivo estoy y para siempre
Resucitado a tu vera.
Grita conmigo: ¡Aleluya!
Que ha merecido la pena.
Resucité del sepulclo y el cielo se hizo tierra.
¿Dónde estoy? Preguntas…
Tu vida es la respuesta.
¡Alegría! ¡Aleluya! ¿Cristo el Señor resucitó!
Como amigo en el camino, ¡resucitó!
Como aquel que da la vida, ¡resucitó!
 
Isidro Lozano o.c.
 
Pastoral Bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro (Cuenca).

El legado de Rutilio (13)

Los funerales en Aguilares, en San Salvador y en El Paisnal

El P. Jerez presidió la Misa de las 10 de la mañana del domingo 13 en Aguilares con unos diez sacerdotes. Llegó el secretario de la nunciatura Mons. Baldisseri pidiendo presidirla, pero el P. Jerez le dijo que eso le correspondía a él.

Los féretros permanecieron todo el día en el templo parroquial, abarrotado de campesinos descalzos pobremente vestidos, de señoras con niños en brazos y de jóvenes visiblemente emocionados. La multitud lloraba y cantaba la esperanza y la liberación que Rutilio había representado para ellos. En la noche se conformaron grupos de reflexión para dialogar sobre el significado de la muerte de Rutilio y compañeros. Mientras tanto los mensajes de la YSAX se escuchaban en todas las casas. En la noche llegaron a San Salvador algunos jesuitas de Guatemala para asistir a los funerales del día siguiente en catedral.

En la madrugada del lunes , la multitud se desplazó hacia San Salvador. Los tres coches fúnebres salieron de Aguilares a eso de las 8 de la mañana. La Misa en la catedral fue presidida por Mons. Romero, Mons. Rivera y Mons. Chávez y concelebrada por más de 150 sacerdotes en una catedral abarrotada. El centro de San Salvador se paralizó.

Mons. Romero visiblemente emocionado ante la inmensa multitud y la enorme audiencia que tenía en ese momento a través de la YSAX, dijo que esa mañana, la catedral era un signo de la Iglesia universal:

“Es aquí la convergencia de toda una rica pastoral de una Iglesia particular que engarza con la pastoral de todas las diócesis y de todo el mundo, y sentimos entonces que la presencia no solo de los vivos, sino de estos tres muertos, le dan a esta figura de la Iglesia su perspectiva abierta al Absoluto, al infinito, al más allá: Iglesia universal, Iglesia más allá de la historia, Iglesia más allá de la vida humana…

Si fuera un funeral ordinario, hubiera hablado de unas relaciones humanas y personales con el P. rutilio Grande, a quien siento como un hermano. En momentos culminantes de mi vida, él estuvo muy cerca de mí, y esos gestos jamás se olvidan…

La clave de la vida y la muerte de Rutilio Grande, según Mons. Romero, se encontraba en la Evangelii Nuntiandi, de manera especial en el nº 38 y en el Sínodo de 1974. Según Pablo VI, “la Iglesia no puede estar ausente en esa lucha de liberación” de “tanta miseria” humana. Esa había sido, justamente, la lucha de Rutilio.

“La liberación que el P. Grande predicaba es inspirada por la fe que nos habla de una vida eterna, una fe que ahora él, con su rostro levantado al cielo, acompañado de dos campesinos, la ofrece en su totalidad, en su perfección…es la liberación que se apoya en Cristo, la única fuerza salvadora; esta es la liberación que Rutilio Grande ha predicado y por eso ha vivido el mensaje de la Iglesia”.

Por lo tanto su lucha “por levantar , por dignificar al hombre” fue “una presencia muy original”, porque la llevó a cabo desde la “iluminación de la fe que hace distinguir cualquier liberación de tipo político, económico, terrenal, que pasa más allá de ideologías, de intereses y de cosas que se quedan en la tierra”. Por esa razón, tal como “dice el Papa no puede confundirse con otros movimientos liberadores sin horizontes espirituales. Ante todo, es una inspiración de fe”. Por eso “el mundo no podrá comprender”.

La “motivación de amor” había sido la razón última de la vida y de la muerte de Rutilio

“El amor verdadero es el que trae a Rutilio Grande, en su muerte, con dos campesinos de la mano. Así ama la Iglesia. Muere con ellos y con ellos se presenta a la trascendencia del cielo. Los ama y es significativo que mientras el P. Grande caminaba para su pueblo, a llevar el mensaje de la misa y de la salvación, allí fue donde cayó acribillado. Un sacerdote con sus campesinos, camino a su pueblo, para identificarse con ellos; no una inspiración revolucionaria, sino una inspiración de amor”.

Por lo tanto en él no había odio, ni violencia, como habían dicho sus detractores.

“Quienes lo escuchamos, quienes compartimos los ideales del P. Rutilio, sabemos que es incapaz de predicar el odio, que es incapaz de azuzar a la violencia. Quizá por eso Dios lo escogió para este martirio, porque los que le conocimos sabemos que jamás de sus labios salió un llamado a la violencia, al odio, a la venganza”.

Este mensaje de amor no se podía perder, sino que había que darle continuidad. Por lo tanto, Mons. Romero invitó al clero a recoger “esta herencia preciosa” y a construir la unidad alrededor de esa misión. Uno de los frutos de la muerte de Rutilio era, según Mons. Romero, la visible unidad de la Iglesia en catedral.

Finalmente Mons. Romero hizo un llamado a la esperanza:

“Somos una Iglesia peregrina, expuesta a la incomprensión, a la persecución; pero una Iglesia que camina serena porque lleva esa fuerza del amor. Hermanos salvadoreños, cuando en estas encrucijadas de la patria parece que no hay solución y se quisieran buscar medios de violencia, yo les digo, hermanos, bendito sea Dios que en la muerte del P. Rutilio la Iglesia está diciendo que sí hay solución. La solución es el amor, es la fe, la solución es sentir la Iglesia como el círculo donde Dios se quiere encontrar con los hombres”.

Al llegar a El Paisnal, se procedió a dar sepultura a Rutilio y a sus dos compañeros frente al altar del templo. Mientras la gente se retiraba, a eso de las tres de la tarde, un conjunto de guitarras campesinas interpretó varias veces, entre nutridos aplausos, un corrido compuesto en memoria de Rutilio y sus compañeros.

El 19 de marzo, festividad de San José, salieron muy de mañana dos peregrinaciones, una desde Aguilares y otra desde El Paisnal, hacia el sitio donde había tenido lugar el asesinato. Allí plantaron tres cruces donde habían caído Rutilio y los dos que le acompañaban, en medio de cantos, poemas y prédicas sencillas pero profundas.

Después todos se dirigieron a El Paisnal donde Mons. Romero con unos quince sacerdotes celebraron la Eucaristía en la puerta principal que da a la plaza po la inmensa multitud que participaba. Al terminar una fila enorme visitaba las tumbas depositando una gran cantidad de flores y velas.

Se recibieron una enorme cantidad de telegramas y mensajes de condolencia procedentes de todas partes del mundo, así como muchos testimonios de Rutilio.

Uno de esos mensajes fue el del provincial de los jesuitas de Argentina, el P. Jorge Mario Bergoglio, dirigida al P. Jerez:

Quiero -desde hace días- ponerte estas líneas que te lleven mi fraternal saludo y mis sentimientos por los momentos que están viviendo ustedes allí.

Lo de Rutilio aquí nos ha conmovido mucho. Es verdad que el Señor tiene sus caminos… pero a veces son duros. En la Provincia hemos tenido una celebración y, por mi intermedio, todos los hermanos hacen llegar sus sentimientos más profundos.

Un fuerte abrazo, no me olvides en tu oración.

Puedes ver el documental sobre El P. Rutilio Grande en el siguiente link:

http://www.youtube.com/watch?v=IXFRuIVZXoQ

La buena noticia del domingo 28.03.2021—Dgo de Ramos-B

Bendito el que viene en nombre del Señor

 

LA HORA DE LA PALABRA

Jesús se entrega por todos.

Ante la pasión de Jesús no podemos ser meros espectadores o un auditorio pasivo.

Dios sufre con nosotros

Ante los millones de personas que mueren de hambre, que son refugiados o están desaparecidos, nos preguntamos: ¿Dónde está Dios? ¿Qué dice ante el sufrimiento?

Si queremos conocer la respuesta de Dios al sufrimiento, la tenemos que descubrir en el rostro de un crucificado que ha muertotras un misterioso grito lanzado al cielo, pero no contra el cielo.

Ahora el dolor ya no es signo de la ausencia de Dios. Donde parece que no hay Dios o que ha desaparecido, es donde está más cercano que nunca.

La respuesta de Dios al sufrimiento humano se halla en su cruz y en nuestra cruz de cada día.

TESTIGOS DE LA PALABRA

“Donde la vida, pongo el fuego”. Guillermo Sotillos
“Donde la vida, pongo el fuego”. 
Guillermo Sotillos 
 
Hace dos años se nos fue nuestro  compañero y hermano Guillermo Sotillos… Nos acompañó a las gentes de la Red desde  su origen, en los tiempos más duros de las redadas racistas en Lavapiès.
Formó   parte de los primeros grupos de apoyo a detenidos. Siempre desde abajo, y desde lo invisible obedeció a su corazón más que a las leyes injustas luchando contra ellas desde la libertad de su pasión por la dignidad humana y su amistad con tantos compañeros y compañeras sin papeles…
 
Con él aprendimos  muchas cosas, entre ellas a terapeutizar el dolor y la rabia a través del teatro, la poesía y los cuentos.
Su jovialidad y su incondicionalidad en la amistad y en las luchas y sueños compartidos, su disponibilidad a cualquier hora del día o de la noche, permanecen vivos en nuestra memoria para siempre… y con él seguimos y seguiremos, a partir de ahora de otra manera, aunque su ausencia hoy nos rompa el corazón.

 

 

ORACIÓN DESDE LA PALABRA

 
¡Bendito el que viene en nombre del Señor! 
 
¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
Con tu entrada en Jerusalén, Señor, se cumple
lo que todo un pueblo soñó desde siglos,
lo que fue su grito de esperanza
ante todas las dificultades.
 
Bien sabes, Señor, 
Que nuestro sí de hoy, mañana será un no;
que nuestros cantos se quedarán
en boca cerrada;
Que nuestros vivas darán lugar a deserciones;
Que nuestros gritos se convertirán
en silencios de muerte. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
Te pedimos, Señor, que ante las dificultades
de la vida,
no se apaguen nuestras voces porque somos
tu expresión;
Que no escondamos nuestra vida cristiana
porque somos tu cuerpo;
Que no neguemos tu evangelio ni tu presencia
porque somos tu palabra.
 
Bien lo sabes, Señor Dios,
hermano y amigo nuestro para siempre,
que ya no podemos vivir sin ti.
Isidro Lozano o.c.
 

Pastoral bíblica de Daniel Sánchez Barbero en Fuente de Pedro Naharro, Cuenca