No a las macrogranjas en Castilla La Mancha

El Gobierno de Castilla-La Mancha prohíbe la construcción y ampliación de macrogranjas hasta 2025

 Las Cortes de Castilla-La Mancha han aprobado este jueves una enmienda que impide —hasta 2025— la concesión de permisos para construir macrogranjas o ampliar las que están en funcionamiento. La portavoz del Gobierno autonómico, Ana Isabel Abengózar, ha defendido la medida ante el “crecimiento exponencial de autorizaciones y de modificaciones de proyectos con aumento de capacidad” de estas explotaciones: “Esta medida no pone en riesgo al sector cárnico ni al ganadero ni al agrícola”, ha señalado Abengózar. La moratoria ha contado con el voto favorable del PSOE, que gobierna con mayoría absoluta en la región. El Partido Popular se ha opuesto a pesar de que su líder en la autonomía, Paco Núñez, se pronunció en contra de este modelo de ganadería intensiva.

Esta regulación en la edificación de macrogranjas, que se ha aprobado por 19 votos a favor y 14 en contra y sin abstenciones, llega después de una semana de polémica por las palabras del ministro de Consumo, Alberto Garzón, que aseguró que estas explotaciones “contaminan” y “exportan carne de peor calidad” en comparación con la producida por la ganadería extensiva. El presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page (PSOE), criticó las palabras del ministro y pidió su “rectificación”, al igual que otros varones socialistas y miembros del Gobierno. Sin embargo, el Ejecutivo de Page ha aprobado este jueves la primera medida con aplicación en toda la comunidad autónoma contra este tipo de ganadería intensiva.

El Partido Popular (PP), que no se opuso a esta iniciativa el mes pasado ni planteó texto alternativo alguno, ha pedido al Gobierno regional que retire la enmienda porque “esta moratoria condena una actividad económica que genera empleo y cumple rigurosamente con una normativa medioambiental muy exigente y de sanidad y de bienestar animal”. Además, el diputado popular Miguel Ángel Rodríguez, ha acusado al Gobierno de Emiliano García-Page de hacer “seguidismo” del ministro de Consumo: “Con esta moratoria están diciendo lo mismo que el ministro Garzón, que aquí se produce carne de mala calidad, y que los ganaderos son los culpables”.

En el pleno de este jueves también se ha debatido a propósito de las palabras de Garzón. Dolores Merino, del PP, ha solicitado “la reprobación” y el “cese fulminante” del titular de Consumo por decir que “España exporta carne contaminada de animales maltratados”. Además, ha tildado de “irresponsable” la respuesta de Page a las declaraciones de Garzón, que ironizó contestando al ministro que “se va a pasar la vida sin poder pedirse un filete”. Merino ha añadido sobre las afirmaciones de Garzón: “Son un ataque a nuestros ganaderos, veterinarios y funcionarios públicos (…) Son un insulto a la marca España y son mentira”. El ministro ha defendido este jueves en una entrevista publicada en EL PAÍS que se trata de “un bulo” de la “derecha” y la “extrema derecha”.

Aunque Ciudadanos no ha hecho mención alguna a la enmienda del Gobierno regional que prohíbe la construcción de macrogranjas, sí ha cargado contra el ministro. Desde la formación han asegurado que son un “ataque en un medio extranjero” al sector ganadero. Elena Jaime, procuradora del grupo, ha calificado al ministro de “populista” y “demagogo”, y ha achacado su continuidad en el Gobierno de España a un “pacto casi diabólico” con Unidas Podemos, socio de Gobierno.

Fernando Mora, parlamentario autonómico del grupo socialista, ha calificado de “inoportunas” y “poco meditadas” declaraciones del ministro de Consumo. Aunque también ha asegurado que el líder del PP castellanomanchego ha hecho afirmaciones “mucho peores” que las realizadas por Garzón, cuando acusó a los “inversores” de querer “convertir nuestro país en la porquera del planeta (…) Se pretende transformar la ganadería tradicional en grandes infraestructuras deshumanizadas”. Mora ha recordado los tuits del PP de Castilla-La Mancha en 2018 en los que alertaban de las “consecuencias para la salud públicas” de las macrogranjas y que la formación ha eliminado recientemente de su red social.

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Moratoria de macrogranjas de cerdos en Cataluña

Ganaderos y ecologistas chocan por la moratoria catalana a la construcción de granjas de cerdos

  • Las organizaciones agrarias responsabilizan al Govern de una presencia excesiva de nitratos procedentes de los purines en 68 municipios catalanes, mientras que entidades como Aigua es Vida piden una reducción de la cabaña porcina ante la pérdida de la calidad de los acuíferos en un contexto de crisis climática.

Con el objetivo de rebajar la presencia abundante de nitrato en las aguas de 68 municipios catalanes con una alta densidad de cría de cerdos, especialmente en las comarcas de Osona (Vic) y el Segrià (Lleida), la Generalitat de Catalunya ha decidido ampliar cuatro años más la moratoria que impide ampliar y construir granjas de cerdos en estas localidades.

En estos lugares, los nitratos procedentes de los purines de los animales se sitúan por encima del volumen que pueden absorber los cultivos. Aunque la medida ya se aplica desde hace dos años, los niveles de contaminación continúan en registros similares: un 40,3% de la superficie de Catalunya está declarada vulnerable a la contaminación por nitratos de origen agrario, lo que representa casi la mitad de los municipios del territorio (465). Estos son los que presentan un índice de nitratos que supera los 50 miligramos por litro. Ante esta situación, las entidades agrarias instan al Departament d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural a que se ponga manos a la obra, analizando la actividad de todos los agentes de la cadena, no sólo de los ganaderos. Por su parte, las organizaciones ecologistas advierten de la problemática ambiental que supone el mal estado de los acuíferos, que son las reservas de agua naturales.

Tras la publicación del Decreto Ley de medidas extraordinarias de limitación de la densidad ganadera en zonas vulnerables (ZV), la organización Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) constata que «el Departament d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural ha fracasado en la reducción de la contaminación, tal como ha reconocido la conselleria, y está en camino de volver a hacerlo si no aborda la problemática de forma amplia, incidiendo en la actividad de todos los agentes implicados en este tema».

La entidad señala que un 20% de las tierras fertilizables situadas en zonas vulnerables no están abonando con deyecciones ganaderas porque hay una persecución de esta práctica. Para incentivar la fertilización orgánica, JARC pide al Departament d’Acció Climàtica y al Ministerio de Agricultura que se bonifique a todos aquellos agricultores que fertilicen con un mínimo de un 30% de abono orgánico. Su responsable sectorial del porcino, Jaume Bernis, comenta que, ya que «hay que abonar los campos para producir alimentos, debe hacerse de la manera más sostenible posible».

Mal estado de las masas de agua

El análisis de JARC no lo comparten ni en la forma ni en el fondo las entidades ecologistas. Es el caso de la plataforma Aigua es Vida, que recuerda que la Agència Catalana de l’Aigua (ACA) presentó en el año 2019 el Pla de Districte de Conca Fluvial de Catalunya, donde ya se recogía el retraso de tres años para tener un buen estado ecológico de las masas de agua. El portavoz de la entidad, Quim Pérez, precisa que «en la contaminación de los acuíferos ni siquiera hemos sido capaces de reinvertir la tendencia, sino que ésta ha ido a más con el crecimiento de la cabaña porcina».

Pérez califica de «buena noticia» el decreto que extiende la moratoria, pero cree que resulta insuficiente hasta que no se impulsen medidas como la reducción de la cifra de cerdos para engordar en Catalunya, que se sitúa en los siete millones anuales. De hecho, desde Aigua es Vida se recuerda que la ACA se muestra de acuerdo con las alegaciones presentadas por las entidades ecologistas al plan de cuenca.

Entre éstas, se encuentran una moratoria al crecimiento de las granjas, el decrecimiento de la cabaña porcina, un plan de control de los vertidos de purines de las instalaciones, internalizar los costes en la industria porcina, una reparación de los daños causados al medio ambiente, dictar normas sobre la aplicación preventiva de antibióticos en la ganadería y considerar el engorde de los cerdos como una industria y no como una actividad agraria.

El ‘lobby’ del cerdo

Quim Pérez lamenta que las «presiones del ‘lobby del cerdo’ hayan sido tan potentes durante décadas que el sector ha hecho lo que ha querido bajo el amparo de la Administración y el pretexto de ser un ámbito que aporta mucho al PIB agrario y al de la economía catalana». De hecho, los datos oficiales muestran que el porcino es el cuarto sector industrial y el principal ámbito agroalimentario de Catalunya, con un peso del 21,6% del PIB industrial y del 4% del PIB del total.

A pesar de esta supuesta fortaleza, Pérez define la situación de muy grave por la contaminación por nitratos. «Estamos perdiendo nuestras reservas de agua en un contexto de emergencia climática, donde las sequías en Catalunya serán más recurrentes e intensas». Hace un año, la Comisión Europea ya requirió al Estado español para que cumpla la Directiva 91/676 sobre nitratos, con la que se quieren proteger las aguas superficiales y subterráneas de la contaminación procedente de fuentes agrarias, exigiendo a las autoridades que tomen medidas para evitarlo. La administración comunitaria añadía la necesidad de tomar «acciones adicionales o reforzadas en varias regiones para alcanzar los objetivos de la directiva».

Ante esta reprimenda, la consejera de Acció Climàtica, Teresa Jordà, admite que el volumen de deyecciones es superior a la cantidad que pueden asumir las necesidades de los cultivos en Catalunya. Aunque se reafirma en que con la moratoria, iniciada en el año 2019, se han dado pasos adelante, reconoce que «nos hemos quedado cortos y por eso la hemos tenido que alargar más con este decreto». Jordà explica que la nueva normativa también contempla la declaración anual de todos los empresarios ganaderos sobre los purines que generan y que es lo que hacen con ellos. La consellera reivindica la importancia de reconvertir los excedentes en plantas de compostaje y transformarlos en fertilizante orgánico.

Después de años y de algunas medidas correctoras, el problema de los nitratos en las aguas subterráneas aún afecta a un 68% de los acuíferos catalanes. Si no termina funcionando el plan para delimitar las zonas vulnerables por nitratos de origen agrario, el horizonte de las sanciones de la Unión Europea se convertirá en una realidad en 2027.

Haití está en cuarentena: ¿Cómo superará la epidemia?

Joseph Gontrand, obispo de Jérémie: «En Haití quedarse en casa, incluso por un día, es casi suicida»

«Haití está en alerta, pero la población haitiana duda de la capacidad de las autoridades gubernamentales para apoyar a los haitianos frente a esta pandemia del coronavirus»

«La población de Jérémie debe salir todos los días a buscar algo para comer, de lo contrario corren el riesgo de morir de hambre y sed, encerrados en sus casas sin dinero en el bolsillo, sin refrigerador, sin electricidad, sin agua potable»

«Los haitianos encuentran fuerza y resistencia en su fe en Dios, la oración y el humor»

«Nuestras iglesias están cerradas. Los sacerdotes celebran solos, sin fieles. Los fieles siguen las celebraciones por radio diocesana en casa. Esto complica una situación pastoral de por sí difícil, por el contexto sociopolítico poco claro»

Lucía López Alonso

«¿Dónde encontrará la población haitiana hospitales equipados frente a la pandemia?», se pregunta monseñor Joseph Gontrand Decoste sj, obispo de la diócesis de Jérémie, de las más empobrecidas dentro del siempre pobre país haitiano.

Consciente de que no habrá medios suficientes para hospitalizar y atender a los contagiados, el obispo afirma que los esfuerzos deben dirigirse a la prevención. Pero los vecinos de Jérémie no podrán guardar una cuarentena digna «sin otro horizonte que cuatro paredes decrépitas y oscuras de su casa improvisada», lamenta el prelado.

Escalonando la expresión de su miedo del término menos concreto al más crudo, nos dice en esta entrevista: «Temo una crisis humanitaria, una crisis alimentaria, el hambre». Porque los vulnerables se suelen llevar la peor parte en las catástrofes.

«A veces nos sentimos impotentes», confiesa sobre la diócesis de Jérémie, tan pobre como sus fieles. Necesitada de ayuda internacional para impulsar proyectos que garanticen alimentación y educación a los habitantes de este país, verde pero deforestado, rico pero contaminado y expoliado, alegre pero apaleado.

Después de pormenorizar la situación que le rodea, monseñor Gontrand pide una ayuda imprescindible, porque sin agua no habrá prevención posible frente al coronavirus: «La perforación de pozos artesanos es realmente una emergencia».

Estudiantes en una fuente de agua potable en una escuela católica de Jérémie¿De qué manera está afectando la pandemia de coronavirus en Haití?

Haití, como se puede imaginar, teme una propagación del coronavirus dentro del país, porque no está realmente preparado para enfrentar una pandemia de tal magnitud. Haití está en alerta, pero la población haitiana duda de la capacidad de las autoridades gubernamentales para apoyar a los haitianos frente esta pandemia.

Los haitianos no tienen los medios para poner en práctica las regulaciones sanitarias que las autoridades gubernamentales les invitan a respetar. Por ejemplo, ¿cómo respetarán las personas que no tienen casa y viven en la calle las instrucciones de quedarse en casa? ¿Cómo permanecerán los haitianos días y días encerrados en sus hogares cuando tienen que salir todos los días para obtener pan para vivir cada día? ¿Cómo cumplirá la población haitiana que no tiene acceso al agua potable con las instrucciones de lavarse las manos con frecuencia? ¿Cómo lograrán los haitianos respetar la distancia sanitaria cuando todos los miembros de la familia viven amontonados en una pequeña habitación en los numerosos barrios marginales superpoblados que pululan en nuestras ciudades? ¿Y qué decir de los prisioneros en las prisiones haitianas, superpobladas?

Jérémie en el mapa

Entonces uno entiende cómo la población haitiana vive en angustia, miedo y teme la llegada al suelo de Haití de la Covid-19, igual que teme cuando se anuncia la inminente llegada de una tormenta tropical, de un ciclón. ¿Dónde encontrará la población haitiana hospitales bien equipados y el personal médico capacitado para tratarlos en caso de que la pandemia Covid-19 llegue a Haití? Temiendo lo peor, los haitianos encuentran fuerza y resistencia en su fe en Dios, la oración y el humor…

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