Reivindicando el mundo ural

Obispos convocan un toque de campanas para reivindicar el mundo rural: «Extremadura, ¡levántate y anda!»

Obispos de Extremadura
Obispos de Extremadura

«Los obispos extremeños escuchamos los clamores de nuestro pueblo. Y nos unimos a asociaciones y grupos como los que componen la Plataforma Extremadura Vaciada, al Movimiento Rural Cristiano presente en nuestras tres diócesis y las Delegaciones de Pastoral Rural Misionera»

Invitamos a «a las comunidades cristianas de nuestras tres diócesis extremeñas a que lleven a cabo el próximo 31 de marzo, a las doce de la mañana, un toque de campanas en todos los templos de cada parroquia»

Pedimos a los fieles que este toque «sea expresión de nuestra preocupación por cuanto acontece en el mundo Pedi y de nuestro deseo de colaborar en la justicia que necesita nuestra región»

«Extremadura, ¡levántate y anda!, como dijo Jesús a Lázaro»

(Diócesis de Plasencia).- Los obispos de la Provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz han publicado esta mañana una carta a los fieles extremeños sobre la situación de nuestros pueblos. En ella vuelven a dar la voz de alarma sobre el vaciamiento progresivo del mundo rural, que cada vez están más envejecidos y empobrecidos, rebajados de servicios.

Los obispos se unen a los movimientos que trabajan en este terreno y señalan que “las comunidades cristianas están llamadas a ser fermento de renovación de este mundo”.

Animan “a las comunidades cristianas de nuestras tres diócesis extremeñas a que lleven a cabo el próximo 31 de marzo, a las doce de la mañana, un toque de campanas en todos los templos de cada parroquia, que sea expresión de nuestra preocupación por cuanto acontece en el mundo rural y de nuestro deseo de colaborar en la justicia que necesita nuestra región”.

Provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz

Carta a los fieles sobre la situación de nuestros pueblos

18 de marzo de 2022


Queridos hermanos:

El papa Francisco nos invita a escuchar los clamores de los pueblos, para poder ejercer con transparencia el rol profético (cf. QA 19). Nuestros pueblos claman por sus gentes que no cesan, año tras año, de irse a otros lugares, a construir proyectos personales más atrayentes, al tiempo que empobrecen su lugar de origen. En efecto, nuestros pueblos, con una gran diferencia en muchos casos entre defunciones y nacimientos, se ven privados cada vez más del mejor capital, que es el humano. Al mismo tiempo, nuestra tierra ve cómo sus productos, de una gran calidad, en muchos casos son transformados en otras regiones, perdiendo esa gran fuente de riqueza. Además, nuestros pueblos, envejecidos, cada vez más despoblados, con menos servicios de todo tipo (sanitarios, de comunicaciones, financieros) asisten al riesgo creciente de una amenaza abusiva.

Por ello, los obispos extremeños escuchamos los clamores de nuestro pueblo. Y nos unimos a asociaciones y grupos como los que componen la Plataforma Extremadura Vaciada, al Movimiento Rural Cristiano presente en nuestras tres diócesis y las Delegaciones de Pastoral Rural Misionera, que nos piden que no callemos ante la realidad marcada por el sufrimiento en nuestros pueblos. Nuestra respuesta debe pasar por el Evangelio y por la indignación. Porque “es necesario indignarse, como se indignaba Moisés, como se indignaba Jesús, como Dios se indigna ante la injusticia. No es sano que nos habituemos al mal, no nos hace bien que nos anestesien la conciencia social” (QA 15). Hemos de despertarnos y ayudar a otros a despertarse. Las comunidades cristianas están llamadas a ser fermento de renovación de este mundo, de esta tierra nuestra, de estos pueblos nuestros, cuyas alegrías y esperanzas son las nuestras, cuyos dolores y angustias son los nuestros (cf. GS 1).

Por eso, haciéndonos eco de la invitación que nos han hecho Extremadura Vaciada, las Delegaciones de Pastoral Rural y el Movimiento Rural Cristiano, animamos a las comunidades cristianas de nuestras tres diócesis extremeñas a que lleven a cabo el próximo 31 de marzo, a las doce de la mañana, un toque de campanas en todos los templos de cada parroquia, que sea expresión de nuestra preocupación por cuanto acontece en el mundo rural y de nuestro deseo de colaborar en la justicia que necesita nuestra región.

Extremadura, ¡levántate y anda!, como dijo Jesús a Lázaro.

+ Jesús Pulido Arriero. Obispo de Coria-Cáceres

+ Celso Morga Iruzubieta. Arzobispo de Mérida-Badajoz

+ Ciriaco Benavente Mateos. Admin. Apostólico de Plasencia

El cierre masivo de los bancos

El cierre masivo de bancos excluye a los mayores 

Jordi Pueyo Busquets,Gonzalo Moncloa 

© CRISTÓBAL CASTRO (EL PAÍS) Vecinos del barrio Bellavista de la localidad barcelonesa de Les Franqueses del Valès, protestan por el cierre de la sucursal de BBVA. 

La edad es un inconveniente y mucho más si se trata de lidiar con las nuevas tecnologías. Algo que, con el continuo cierre de oficinas bancarias en España, se ha vuelto una obligación para los más mayores. Más de la mitad de los municipios se han quedado sin sucursales bancarias, sobre todo en las áreas rurales, pero también en las urbanas, de manera que los ancianos han de apañarse con internet. Adiós a la atención humana. Y esto genera grandes problemas en la gestión de su dinero. Solo uno de cada cuatro personas de más de 74 años usa la red a diario, según una encuesta publicada por el INE, y solo algunas administraciones locales y regionales intentan paliar los efectos del cierre de bancos, en general, optando por mantener los cajeros automáticos en los pueblos. 

“Si un día tengo un problema, quiero que una persona me atienda”, expone Guadalupe Bermúdez (73 años). Vecina de Bellavista, núcleo obrero de 9.500 habitantes de Les Franqueses del Vallès (Barcelona), vio desaparecer hace menos de un mes la última sucursal (y el último cajero automático) de la zona. Hace unos años cerca de la plaza España de su barrio había seis bancos, en locales aún identificables por no servir a otra actividad comercial. Uno de ellos está okupado. Únicamente en 2021 los cuatro grandes bancos (Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell) han reducido en un 12,93% su red de oficinas. 

Unos 40 vecinos se concentran ante la recién cerrada oficina del BBVA, tapiada, para compartir con este diario su preocupación. “Utilizamos todavía la libreta”, explica Rosa María Estrada (76 años), funcionaria jubilada que considera este sistema como el óptimo para controlar sus gastos y, como a Bermúdez, con sus achaques de salud, se le hace muy cuesta arriba tener que ir hasta Granollers —a unos dos kilómetros y 20 metros de desnivel— a la nueva oficina que le han asignado, sin combinación de transporte público. 

“El objetivo principal de las entidades ha sido la reducción de costes y las oficinas han cerrado ante la mirada pasiva de las administraciones”, denuncia el director de la Unión de Consumidores de Cataluña, Oriol Aroa. Un empleado del sector bancario de la Comunidad de Madrid, con 15 años de experiencia y que prefiere no revelar su identidad, explica que ha vivido como una “barbarie” la estrategia de su entidad de “tratar a los clientes en función del margen”. Asegura recibir presiones para reducir el uso de la libreta y el número de personas atendidas en la caja. 

La secretaria de comunicación del Sindicato de Ahorro de Cataluña (SEC, en sus siglas en catalán) y empleada de caja de BBVA, Mònica Brugué, cuenta que en su oficina los profesionales de cara al público son “la mitad que hace un año” y que su incapacidad para llegar a todos los clientes genera “colas de hasta tres cuartos de hora”. Entre los vecinos de Bellavista, Alfonso Lloret (77 años) narra lo que pasó cuando fue a su entidad a pagar una factura que vencía el mismo día. Solo consiguió que le atendieran gracias a que un señor le ayudó “a montar un circo” para que le hicieran caso. Sobre estas tensiones, el empleado anónimo expone que ha recibido insultos fruto de la “frustración” de una generación que ha visto cómo se ha ido perdiendo el trato cercano característico de “las desaparecidas cajas de ahorro”. La portavoz del SEC explica que el sindicato hasta tiene constancia de agresiones físicas. 

Los vecinos de Bellavista denuncian medidas disuasorias de los bancos, como la comisión de dos euros para la entrega en mano de efectivo, así como los horarios de caja restringidos hasta las 11 de la mañana. Muchos de ellos requieren ayuda de otras personas, principalmente de sus hijos, ya que consideran la confianza un elemento esencial y sufren por su seguridad cuando tienen que sacar cantidades notables de efectivo.                           “Hace tiempo que las sucursales dejaron de ser la principal red de distribución de productos y servicios bancarios. Ahora el cliente marca cuándo y cómo quiere establecer su relación con el banco. A los consumidores ya no nos llama la atención la oficina física”, sostiene José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca. Martínez defiende que los bancos atienden las necesidades de todos sus clientes “con independencia de su grado de digitalización”. 

Elisabet Ruiz-Dotras, profesora de la UOC y experta en educación financiera, subraya que “nos estamos dejando por el camino” a personas “que no tienen ninguna intención de digitalizarse” y que, además, se sienten abrumadas por la terminología económica. “No es una brecha digital, es que quedan excluidos del sistema financiero a través de la digitalización”, prosigue. A pesar de que los bancos son privados, Ruiz-Dotras defiende el razonamiento de que “si el Gobierno obliga a tener una cuenta corriente para ingresar la pensión, uno tiene que tener acceso a su dinero de forma fácil”.                                          El alcalde de Les Franqueses del Vallès, Francesc Colomé, presentó el pasado miércoles al registro del Congreso una moción aprobada en su Ayuntamiento. “Reclamamos unidad política a nivel nacional para que esto no se acabe convirtiendo en un problema grave. De hecho, ya lo es”, defiende. El pasado agosto el Banco de España alertó de que más de 1,3 millones de ciudadanos están en una situación de vulnerabilidad ligada a su incapacidad de acceso al dinero en efectivo, la mayoría de ellos en la llamada España vaciada

Cajeros automáticos municipales 

La senadora de Teruel Existe, Beatriz Martín, explica que la próxima semana el Congreso votará una enmienda de su grupo a los Presupuestos Generales del Estado de 2022. La medida está centrada “en buena parte de la población de edad avanzada”, para destinar 5 millones a la instalación de dispensadores de efectivo gestionados por los ayuntamientos. Las inversiones en cajeros multientidad del Gobierno de Cantabria (2,3 millones en cinco años) o en la diputación de Guadalajara (295.000 euros) son ejemplos que intentan paliar los efectos del desmantelamiento. En esta línea, tanto la diputación de Barcelona como el Parlament de Cataluña han aprobado declaraciones de intenciones para frenar las dificultades de acceso a los bancos. Hay municipios que optan por instalar un cajero por su cuenta, como acaba de hacer Aldeaseca de Armuña (Salamanca). El coste ronda los 15.000 euros anuales. 

Martín menciona que Correos incluirá cajeros en sus oficinas en 1.500 localidades, aunque le sorprende que algunos de los municipios incluidos en el proyecto aún disponen de oficinas. Es el caso de Puente de Domingo Flórez, un pueblo de 1.400 habitantes de Castilla y León, la comunidad autónoma con mayores problemas para acceder al efectivo, según el Banco de España. El municipio cuenta con una oficina y tres cajeros, los últimos con el soporte de un “agente bancario”, un freelance que se encarga de gestionar la atención al público. Es otra forma, cuenta el alcalde Julio Arias, de como los bancos han abordado la reducción de recursos. El director general de Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León, Antonio Calonge, explica que la comunidad se plantea utilizar los fondos de recuperación europeos Next Generation para habilitar cajeros automáticos dentro de autobuses que vayan rotando por los pueblos. 

La pandemia, según el director ejecutivo del Observatorio de Digitalización Financiera del think tank Funcas, Santiago Carbó, “parece haber demostrado” que la población de edad más avanzada, mayor de 65 años, puede mejorar significativamente su grado de digitalización: “Hay que hacer pedagogía. También hay que complementar servicios digitales con atención telefónica”, agrega. “Es un tema temporal. La gente que ahora tiene 50, 55 o 60 años se desenvuelve bien con la tecnología. Cuando tengan 80 la tecnología para ellos no será un problema”, concluye Ruiz Dotras que, pese a esgrimir este argumento, subraya la inquietud que para ella supone la exclusión de una generación del acceso a sus finanzas

Comunicado Movimientos Rurales Cristianos de Jóvenes y de Adultos 

«La pospandemia nos pide compromisos en nuestro mundo rural» 

Encuentro de consiliarios y curas rurales 

«Una quincena de cristianos que vivimos y trabajamos en el mundo rural nos hemos reunido los días 9 y 10 de noviembre, para reflexionar sobre los retos pospandémicos en la España Vaciada» 

«Hemos analizado la grave pandemia de COVID-19. Su origen es ecológico, pero con el trasfondo de un sistema neoliberal, capitalista y consumista que altera gravemente el Medio Ambiente» 

«La pospandemia nos pide compromisos. Se trata de afrontar nuestra realidad activamente, huyendo de un espiritualismo que nos lleva al repliegue» 

«Apostamos por vivir con esperanza estos momentos, con una pastoral rural misionera que ya acompaña y anima nuestras comunidades, en muchos casos, con estos valores que proponemos para la acción» 

17.11.2021 | Consiliarios del Movimiento de Jóvenes Rurales Cristianos y Movimiento Rural Cristiano 

Una quincena de cristianos que vivimos y trabajamos en el mundo rural nos hemos reunido los días 9 y 10 de noviembre, para reflexionar sobre los retos pospandémicos en la España Vaciada

Hemos analizado la grave pandemia de COVID-19, que afecta al mundo desde finales de 2019. Su origen es ecológico, pero con el trasfondo de un sistema neoliberal, capitalista y consumista que altera gravemente el Medio Ambiente, multiplicando los efectos dañinos. 

Hemos descubierto que Dios, que no es el origen de la pandemia, quiere ser fuente de consuelo para la humanidad sufriente. La comunidad cristiana está llamada a dar signos del amor de Dios en estos momentos cruciales, aguardando la nueva realidad que debe surgir de estos dolores de parto y esforzándose en la construcción del Reino de Dios. 

La pospandemia nos pide compromisos en nuestro mundo rural. No hemos de añorar la “normalidad”, que estaba plagada de injusticias y problemas. Se trata de afrontar nuestra realidad, huir de un espiritualismo que nos lleva al repliegue. Al contrario, sintiéndonos una Iglesia-familia, hemos de vivir una presencia encarnada, transformadora y esperanzada. Esta presencia unas veces llevará a denunciar falsas promesas de desarrollo (macrogranjas, megaminas) frente a la propuesta, cada vez más razonable, del decrecimiento económico; y otras veces llevará al apoyo de la presencia pública de los cristianos o la acción de plataformas como España Vaciada. Además, es preciso valorar el papel de la mujer, como pilar de nuestros pueblos y nuestras parroquias; y acoger a personas de otros países que buscan construir una vida digna entre nosotros. 

Apostamos por vivir con esperanza estos momentos, con una pastoral rural misionera que ya acompaña y anima nuestras comunidades, en muchos casos, con estos valores que proponemos para la acción 

La misión de la Iglesia en el mundo rural

Argüello sobre el mundo rural: “Lo que está en juego es una comprensión de la vida” 

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española ha participado en la tercera y última sesión del Seminario de Ecología Integral organizado por la Fundación Pablo VI 

“Lo que está en juego es una comprensión de la vida”. De esta manera concibe la actual situación del mundo rural el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, quien ha participado en la tercera y última sesión del Seminario de Ecología Integral organizado por la Fundación Pablo VI y la Conferencia Episcopal, celebrado bajo el título ‘La España rural: un reto para la nueva evangelización y el cuidado de la creación’. 

Para Argüello, el mundo rural de hoy “no es lo mismo una concepción de la persona como ser en relación o en familia, que una concepción individualista de la persona“. De hecho, ha señalado que ni la forma de concebir la familia ni el trabajo son igual ahora que en tiempos pasados. “Están en juego problemáticas que son de política internacional”, ha advertido. 

“Hay muchos asuntos que influyen: la baja natalidad, la nueva forma de organizarse el mundo en el que tienen especial protagonismo las grandes ciudades y su capacidad de absorción, la nueva forma de entender el trabajo, la nueva forma de organizarnos como sociedad y familia”, ha aseverado el obispo. 

La fe sencilla 

Para José Moreno Losada, sacerdote de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, el mundo rural “es la alternativa a lo que nos está ocurriendo como sociedad”. Es, de esta manera, “un tesoro y una perla que tenemos que ir a buscar y cultivar”. 

Por su parte, Ángel Martín, sacerdote de la diócesis de Coria-Cáceres, ha subrayado que, en este contexto, “hay sentimiento de fracaso en los pueblos, pero la fe de la gente sencilla permanece“, porque “la humildad y la ternura no es la virtud de los débiles”. “El que seamos pocos y débiles no quiere decir que dejemos de comprometernos. Hoy no se nos pide la cantidad, sino la calidad” , ha aseverado. 

Asimismo, Juan Luis Martín Barrios, director de la Comisión de Evangelización, Catequesis y Catecumenado de la 
CEE, ha señalado, en cuanto a la misión de la Iglesia en el mundo rural, que debe plantearse “cómo pasar de una Iglesia en estado de cristiandad con una pastoral de mantenimiento, a una Iglesia en estado de misión con una pastoral evangelizadora”. 

Del mismo modo, ha apuntado que la religiosidad popular “es el terreno de cultivo donde sembrar el Evangelio, pero hay que acompañar también con la dimensión celebrativa y solidaria“. Por ello, Martín Barrios apuesta por “una pastoral que mira al mundo en positivo, una pastoral de lo pequeño y una pastoral de la gratuidad”. 

La vida en el campo tras la pandemia

Abilio Martínez Varea : «La soledad de nuestros ancianos es otra de las periferias que tenemos que atajar»

«Es el momento de que los laicos tomen conciencia de su papel importante dentro de la iglesia, y que ellos mismos encuentren en la familia, en el trabajo o en las relaciones con sus amistades un lugar privilegiado al que llevar a Dios»

«Han venido varias familias a residir a Soria alejándose de las aglomeraciones de las grandes ciudades pero… algunas ya han manifestado su deseo de marchar cuando termine la pandemia»

«Los sacerdotes son los que acompañan, los que sostienen tanto espiritual y anímicamente la vida de muchos de nuestros pueblos»

«Esta nueva situación que se abre tras la pandemia, puede ser el momento adecuado para que la gente vuelva a valorar la vida en el mundo rural»

«Tenemos que tender a buscar una sociedad que luche por el Bien Común, donde todos tengamos lo necesario para poder desarrollarnos como personas y poder ser realmente reflejo del amor de Dios»

16.05.2021 José Manuel Vidal

Abilio Martínez Varea (La Rioja, 1964) lleva cuatro años en la diócesis de Osma-Soria, tomándole el pulso y acompañando a una zona eminentemente rural, que quizás la pandemia «ayude a que la gente vuelva a valorar la vida en el mundo rural». De este universo, a Don Abilio le duele especialmente el paro y la desigualdad social o «la soledad de nuestros ancianos, que es otra de las periferias que tenemos que atajar». En el acompañamiento y en la lucha por la dignidad está la Iglesia y, sobre todo, los curas de pueblo, que «son los que acompañan, los que sostienen tanto espiritual y anímicamente la vida de muchos de nuestros pueblos» y los amigos «que traen al Amigo».

¿La diócesis de Osma-Soria, que usted pastorea y que forma parte de la España rural, necesita la protección de San Isidro y algo más?

San Isidro es el patrón de los agricultores. Sin duda es uno de los santos más importantes que tenemos en el mundo rural, pero no olvidemos que fue un laico casado con Santa María de la Cabeza con la que tuvo un hijo. Ambos fueron canonizados y se fueron santificando día a día gracias a su trabajo cotidiano, humilde y sencillo en el campo y llevando una vida familiar.

Visto así, es evidente que necesitamos de muchos “san Isidros”, necesitamos muchas familias cristianas evangelizadoras. Es el momento de que los laicos tomen conciencia de su papel importante dentro de la iglesia, y que ellos mismos encuentren en la familia, en el trabajo o en las relaciones con sus amistades un lugar privilegiado al que llevar a Dios. En definitiva, la tarea de la evangelización es algo que nos compete a todos, no solo a los sacerdotes, sino a todos los bautizados, como nos enseñó San Isidro.

Dicen que la pandemia está provocando la vuelta al campo y a las ciudades pequeñas. ¿Se está notando en Soria?

Efectivamente la pandemia que estamos viviendo está haciendo que nuestras costumbres estén cambiando. Ahora empezamos a valorar más la tranquilidad que ofrece el ámbito rural o la belleza de un entorno natural, lo que hace que muchas personas vean con añoranza esa vida de calidad que ofrecen los preciosos campos de Soria. Internet y las nuevas tecnologías facilitan mucho precisamente esta cuestión ya que muchas personas han visto que se puede tele-trabajar también desde otros lugares. A su vez, esto supone un reto de creación de empresas, de infraestructuras, comunicaciones, servicios… que son necesarios para facilitar la vuelta a nuestras tierras. Han venido varias familias a residir a Soria alejándose de las aglomeraciones de las grandes ciudades pero… algunas ya han manifestado su deseo de marchar cuando termine la pandemia.

Además de permanecer y resistir en el mundo rural (que ya no es poco), ¿los curas de pueblo siguen aportando ilusión, esperanza y Dios a la gente?

Así es. La misión de todo cristiano, y más la de un cura es la de llevar la esperanza y la alegría a todos aquellos que le rodean. Es la fe en un Cristo de la Vida la que nos mueve, y la que hace que muchísimas veces sean los sacerdotes los que permanecen en poblaciones muy pequeñas. Son los que acompañan, los que sostienen tanto espiritual y anímicamente la vida de muchos de nuestros pueblos. Para muchas personas mayores, la visita del sacerdote o la celebración de la Eucaristía es un momento que esperan con gran ilusión durante toda la semana. El cura, es algo más que el cura: es ese amigo que trae al Amigo.

Pocos curas y mayores. ¿Cómo reactivar la pastoral vocacional en el mundo rural, otrora vivero de vocaciones sacerdotales?

Si no hay mucha población joven, no es fácil que haya muchas vocaciones al sacerdocio… ni a la vida consagrada, ni al matrimonio. Pero no podemos ni debemos escudarnos en esta situación. Cada vez es más necesario dar a las personas ese acompañamiento humano y espiritual que todos necesitamos y los sacerdotes lo realizan desde su ministerio. Precisamente por eso, me ha parecido necesario crear en la Diócesis de Osma-Soria una red de intercesores que recen por las vocaciones, potenciar la pastoral vocacional insistiendo en que es una labor de todos: los sacerdotes dando buen testimonio y siendo ejemplo motivador, las familias educando en una vida de fe, entrega y generosidad y los consagrados entregándose a la oración que interceda por nuevas vocaciones. En definitiva, todos tenemos que implicarnos en hacer que haya más sacerdotes para que Cristo llegue a todos.

¿Tras la pandemia, volverá la gente a la Iglesia como antes o todavía más?

Esta pandemia está siendo un punto de inflexión en nuestras vidas. La añoranza de tiempos pasados que antes veíamos como habituales: visitar a la familia, frecuentar nuestras amistades o darnos un simple paseo, son cosas que miramos con nostalgia y con deseo de poder volver a realizar cuanto antes. Para el cristiano poder celebrar su fe con su comunidad, poder recibir la Comunión o poder confesarse, son parte esencial de su crecimiento en la fe. Todavía estamos en un momento de restricciones de aforo y de cuidados sanitarios, pero, las personas necesitamos volver a la fuente de nuestra fe. Y de hecho, ya estamos retomando cierta normalidad, respetando siempre las normas sanitarias, claro está: las celebraciones litúrgicas, encuentros de formación, catequesis,… Noto, en los cristianos de Osma – Soria, ganas de volver a celebrar la fe en Jesucristo viviéndola en la comunidad.

Pero no podemos olvidar que, durante esta pandemia, la Iglesia ha realizado y sigue realizando diversas acciones para ayudar a los más desfavorecidos: la ayuda directa de Caritas y de tantos voluntarios son un claro ejemplo. En la Diócesis de Osma-Soria hemos impulsado la creación de un Fondo de Solidaridad para ayudar a aquellas personas que lo están pasando mal económicamente además de la crisis sanitaria. Toda esta labor que la Iglesia está haciendo, de manera desprendida, sin esperar nada a cambio, qué duda cabe que está llevando a que muchas personas en nuestra sociedad se interpelen ante esta entrega y se sientan atraídos hacia la Iglesia.

¿Cómo mantener el enorme patrimonio de una diócesis como la suya cada vez más vaciada?

Pues con mucho esfuerzo y con mucha dedicación y colaboración por parte de las diversas instituciones empezando por la Diócesis, las parroquias y los sacerdotes. Nuestro patrimonio es parte de nuestra memoria, de nuestra historia y, sobre todo, de una fe que queremos seguir viviendo y celebrando. Intentamos mantener en las mejores condiciones posibles todo aquello que es el fruto de la fe de nuestros antepasados, el sustrato de nuestro presente y las raíces de nuestra historia cristiana. Esta labor de mantenimiento es muy ardua, pero muy necesaria. Estamos haciendo una labor ingente en el mantenimiento de nuestros templos y ermitas… obras que serían imposibles si no fuera gracias a la colaboración de las instituciones civiles y de tantos fieles anónimos que colaboran a todos los niveles con el mantenimiento de nuestro patrimonio.

¿Cómo insuflar esperanza en la gente desanimada por la constante despoblación?

Cuando hablamos de esperanza debemos hacerlo con una visión sobrenatural: Dios no nos abandona nunca. La esperanza es una virtud teologal: es el motor que nos mueve, esa fuerza de Dios que nos lleva a comprometernos en este mundo poniendo los ojos en el Cielo.

Ciertamente es una pena ver cómo nuestros jóvenes no continúan el relevo generacional que van dejando nuestros mayores: unos porque buscan mejores oportunidades laborales fuera, otros porque se van a estudiar a otras poblaciones… Sin embargo, todos somos conscientes de que esta nueva situación que se abre tras la pandemia, puede ser el momento adecuado para que la gente vuelva a valorar la vida en el mundo rural. Todo aquello que nosotros ofrecemos: buena calidad de vida, tranquilidad, naturaleza, relaciones personales muy cercanas,… son sin duda una excelente tarjeta de

¿Cómo atajar el problema de la creciente soledad de los ancianos en pueblos casi vacíos?

Se trata de un problema que nos duele a todos. Precisamente, durante estos meses pasados con confinamientos, con restricciones y con situaciones complicadas por la pandemia nos han hecho replantearnos la necesidad de vivir en comunidad. En la provincia de Soria tenemos ancianos que pasan el invierno en sus casas, en pueblos de muy poca población, pero que quieren seguir en su entorno y con su ritmo y estilo de vida de siempre. Pero qué duda cabe que, como contraprestación, muchos de ellos sufren una soledad que nos tiene que hacer plantearnos nuevas formas de acompañamiento. El Papa Francisco habla del acompañamiento a las nuevas periferias. La soledad de nuestros ancianos es otra de las periferias que tenemos que atajar, y para ello tenemos que buscar soluciones audaces que sean capaces de paliar esta situación desde la atención sanitaria, humana y religiosa.

¿Habría que exigir a los políticos una apuesta más radical y constante por el mundo rural?

El mundo rural necesita un apoyo claro y decidido por parte de todos. Es lógico que los grandes núcleos urbanos concentren los recursos sanitarios, educativos, o a nivel de infraestructuras… que facilitan la vida de todos. Pero habría que conseguir que todos estos recursos también encontraran su lugar en los núcleos rurales, con el fin de paliar ese éxodo de los espacios rurales y potenciar el retorno a todos nuestros pueblos. Favorecer las empresas, las infraestructuras, Internet o los recursos sanitarios y educativos, son algunos de los campos que ayudarían a frenar la actual situación.

Como responsable de la Pastoral del Trabajo, ¿qué le preocupa más: el paro o la creciente desigualdad social?

Como dice el Papa Francisco en el n.162 de Fratelli Tutti: “El gran tema es el trabajo. (…) Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna”. Ambas cosas, el paro y la desigualdad social van de la mano. Como cristianos, la dignidad que toda persona tiene como tal, nos tiene que llevar a buscar un mundo más solidario, más fraterno y más humano. Tenemos que tender a buscar una sociedad que luche por el Bien Común, donde todos tengamos lo necesario para poder desarrollarnos como personas y poder ser realmente reflejo del amor de Dios.

Día del mundo rural: una celebración necesaria


El 15 de mayo se celebra en muchos de nuestros pueblos la festividad de San Isidro, patrón de los agricultores. Son muchos y variados los actos que se organizan en torno a este santo, desde celebraciones religiosas como la misa con la bendición de los campos (“bendición de panes”, se llama en algunos sitios) hasta las comidas colectivas. En muchos pueblos existe la cofradía de San Isidro que junto con el ayuntamiento y la parroquia son los encargados de organizar dichos actos.

Esta celebración cada año resulta más minoritaria, cada día hay menos agricultores a tiempo completo, muchas de nuestras tierras hoy en día son sembradas por personas que tienen otra ocupación y dedican sus ratos libres al campo y no pueden estar en la festividad; otras personas que también viven en el Mundo Rural y no tienen vinculación con la agricultura deben acudir a trabajar a la fábrica, a la oficina, en los domicilios de personas mayores, y en ese día tampoco pueden estar en la festividad, como tampoco pueden estar los niños que en ese día en sus escuelas se imparten clase con normalidad.


No son pocos los pueblos en los que se habla de San Isidro como algo pasado y propio de los agricultores. Desde los Movimientos Rurales Cristianos sabemos lo importante que son las tradiciones porque nos dan identidad, por eso es necesario que, adaptándolas a nuestro tiempo, podamos seguir manteniéndolas, en este caso concreto, en esta festividad de San Isidro, podría ser interesante adaptarla para que no solo se sintieran identificada con ella los agricultores sino todas las gentes del Mundo Rural y eso es lo que intentamos celebrando esta jornada del 15 de mayo como Día del Mundo rural, tanto el Movimiento Rural Cristiano como el movimiento de Jóvenes Rurales Cristianos.


Con ello pretendemos que es este día tenga, además de un carácter festivo, un fuerte matiz reivindicativo para visibilizar al Mundo Rural y un elemento de identificación y orgullo. Y desde este elemento de identificación y orgullo rural en los movimientos rurales, convencidos de que el lenguaje no es neutro y crea pensamiento y conciencia, apostamos por la expresión “Mundo Rural” y no medio rural. La razón es porque nos parece que la palabra ”mundo” es mucho más integral e integradora al abarcar tres dimensiones: las personas, las culturas, que, aun siendo creadas por las personas, marcan la personalidad de los habitantes y el medioambiente.

Ambos movimientos cada año elaboramos unos materiales con un tema de actualidad y que preocupa en el Mundo Rural. Estos materiales están compuestos por un cartel, un documento de análisis que pretende no solo invitar a la reflexión sino también a la transformación de la realidad de nuestros pueblos, una hoja-resumen como material más adaptado para el trabajo en grupos, un manifiesto y una propuesta de celebración de la eucaristía.

Activos en la esperanza

En los últimos años hemos elaborado unos pequeños videos para difundir por redes sociales que resumen los documentos de trabajo. Como novedad en esta jornada queremos celebrar un coloquio del Dia del Mundo Rural, con el lema de este año ‘Vida en los pueblos, una respuesta ante la pandemia’.

Son tiempos difíciles, son tiempos ambiguos, tiempos en lo que se ha mostrado que solo es posible avanzar si lo hacemos unidos, en lo comunitario, en los cuidados. Sin embargo, el riesgo del individualismo nos acecha continuamente sin darnos cuenta de que “no nos hace más libres, más iguales, más hermanos. La mera suma de los intereses individuales no es capaz de generar un mundo mejor para toda la humanidad. Ni siquiera puede preservarnos de tantos males que cada vez se vuelven más globales. Pero el individualismo radical es el virus más difícil de vencer. Engaña. Nos hace creer que todo consiste en dar rienda suelta a las propias ambiciones, como si acumulando ambiciones y seguridades individuales pudiéramos construir el bien común” (FT 105).

Los cristianos debemos estar vigilantes y activos, activos en la esperanza, para descubrir que estos tiempos son, además, tiempos de oportunidades

Congreso Nacional de PODEMOS en marzo

Iglesias anima a la gestora de Castilla-La Mancha a aprovechar el congreso nacional para elegir nueva dirección

El secretario general de Podemos ha anunciado la convocatoria para el mes de marzo de la tercera asamblea ciudadana estatal, para poner «a punto» la organización

El nuevo vicepresidente del Gobierno, que ya lleva seis años al frente del partido, ha decidido adelantar un año la asamblea

Europa Press    18/01/2020 –

El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique; la portavoz adjunta de Unidas Podemos en el Congreso, Ione Belarra; y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, FOTO: Ricardo Rubio/ Europa Press

El secretario general de Podemos y nuevo vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, ha anunciado la convocatoria para el mes de marzo de la tercera asamblea ciudadana estatal, para poner «a punto» la organización ante los nuevos retos que afronta como partido de gobierno. Además, ha avanzado que se presentará a la reelección para un tercer mandato, y ha animado a las seis gestoras actuales, entre ellas la de Castilla-La Mancha, ha aprovechar esa cita para elegir nueva dirección.

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