«Hombres Nuevos»

Treinta años de Hombres Nuevos: «La utopía se hace realidad en la otra Bolivia»

Treinta años de Hombres Nuevos
Treinta años de Hombres Nuevos

Hace 30 años que una pequeña fraternidad de apóstoles que querían aplicar el proyecto de humanización de Jesús en este barrio marginal, denominado Plan 3000, en el que el 60% eran pobres y el 40% vivían en la miseria

Educación y Cultura, evangelización, alimentación y viviendas funcionales, con la colaboración de más de 5.000 voluntarios y las aportaciones generosas de instituciones, empresas y personas, han hecho posible la utopía

El proyecto es boliviano y dirigido por bolivianos, pese a algunas críticas infundadas, el proyecto Hombres Nuevos, está en manos bolivianas y tiene futuro boliviano

Subidos en la utopía de Jesús, la utopía de Hombres Nuevos se hace realidad en la otra Bolivia, la fraterna, la igualitaria, donde todos vivimos en Bolivia con dignidad y alegría

Por Nicolás Castellanos

Hoy 16 de enero, hace 30 años que llegó al Plan 3000, a Santa Cruz de la Sierra, a Bolivia. Constituye una fecha histórica el 16 de enero del año 1992. Un grupo  insignificante. En la Iglesia una pequeña fraternidad de apóstoles que querían  aplicar el proyecto de humanización de Jesús en este barrio marginal, denominado Plan 3000, en el que el 60% eran pobres y el 40% vivían en la miseria

El proyecto tiene un nombre: HOMBRES NUEVOS, también por supuesto, mujeres nuevas. 

El sueño inicial del fundador hoy realidad, el proyecto es boliviano y dirigido por  bolivianos, pese a algunas críticas infundadas, el proyecto Hombres Nuevos, está  en manos bolivianas y tiene futuro boliviano

Treinta años de andadura C O N los pobres, pisando el barro del barrio, tras las pisadas de Jesús de Nazaret, felices haciendo felices a los bolivianos empobrecidos, marcando esta hoja de ruta. 

Educación y Cultura: 100 escuelas, hogares en el altiplano para que las/los alumnos no tengan que andar 6, 4 horas para ir a la escuela, 85 canchas polifuncionales, facultad de Teatro, con la Universidad Católica de Bolivia, Escuela y Orquesta de Hombres Nuevos, Escuelas deportivas, Gimnasia Rítmica, Tinku… 

Evangelización, realizada a través de la promoción integral de TODO el hombre y de TODAS las mujeres y hombres, a través de grupos de profundización en la fe, de jóvenes, de niños, de derechos humanos, de caritas, de Comunidades Eclesiales  de Base, de formación de profesionales, a través de las becas universitarias (5000  licenciados o técnicos superiores), de emprendedores de microempresas…  

Alimentación: En 1992, la desnutrición terminaba con muchas vidas de niñas y niños en el Plan 3000, en el centro de niños “Palencia”, que empezó a funcionar al mes de estar Hombres Nuevos en Santa Cruz, ha salvado más de 5.000 vidas de niñas y niños bolivianos

Las Viviendas sociales funcionales, han terminado con esa vivienda de un cuarto de 4×4, lo mismo para 8 que para 12 personas. 

Esta ingente labor social se ha realizado con la colaboración de más de 5.000 voluntarios y las aportaciones generosas de instituciones, empresas y personas

Esta hoja de ruta de Hombres Nuevos, todavía mucho más extensa, tenía y tiene un doble objetivo:

«Elevar la autoestima del boliviano, mediante el instrumento de la educación, elevar su dignidad hasta llegar a ser protagonista de su propia historia, dejando de ser súbdito, sumiso, pasivo y alumbrando un ciudadano libre, responsable, solidario y alegre»

Después de 30 años, tercamente perseverantes en el camino de los pobres, Hombres Nuevos ha mostrado que otra Bolivia es posible y factible. Precisamente la Bolivia que todos soñamos, una Bolivia moderna, progresista, democrática, libre,  solidaria, en igualdad, habitable para todos, sin excluir a nadie de los bolivianos, sin corrupción, sin enfrentamientos, sin contrabando, sin ese 85% de trabajo informal, sin que los niños trabajen ni bajen a las minas y se pueda terminar con el Covid-19. 

Subidos en la utopía de Jesús, la utopía de Hombres Nuevos se hace realidad en la otra Bolivia, la fraterna, la igualitaria, donde todos vivimos en Bolivia con dignidad y alegría. 

Los bolivianos de Hombres Nuevos han diseñado la tercera etapa con proyectos y alianzas con la Gobernación y Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra y los municipios de Montero, Cotoca, Pailón, Concepción, Santa Ana de Velasco, Puerto Suárez. Hombres Nuevos, como ves, tiene futuro, apostando por los pobres. 

Nicolás Castellanos Franco osa

Entrevista a Nicolás Castellanos

Nicolás Castellanos: “Veo futuro en la Iglesia, pero como un pequeño rebaño más auténtico” 

El obispo emérito de Palencia, misionero en Bolivia desde hace varias décadas, publica sus ‘Memorias’ 

A sus 86 años, Nicolás Castellanos Franco (Mansilla del Páramo, 1935) no solo no se siente anciano, sino que sigue luchando cada día por un mundo más justo y solidario… y por una Iglesia más sinodal. Lo hace como misionero en Bolivia, a donde este agustino –leonés de cuna y palentino de adopción– llegó hace ya tres décadas después de renunciar a la pequeña diócesis castellana en la que aprendió a ser pastor. De todo ello da cuenta ahora en sus ‘Memorias’ recién publicadas, un viaje en el tiempo por la ‘Vida, pensamiento e historia de un obispo del Concilio Vaticano II’ (Ed. RL). 

PREGUNTA.- ¿Qué le ha movido a escribir sus ‘Memorias’? 

RESPUESTA.- No cabe duda de que ha sido una oportunidad para agradecer el paso de Dios por mi vida. Me parecía razonable presentar la peripecia humana de una persona “normal”, que piensa en los otros, en los más vulnerables, que ayuda a los demás a ser felices, a aliviar el dolor, y a hacer la vida agradable con intensidad y horizonte solidario

En mis Memorias, quiero resaltar el perfil de un obispo del Concilio Vaticano II, que no tienen en cuenta algunos pastores y creyentes. Y también pretendo diseñar mi pedagogía, aplicada a lo largo de mi vida humana, creyente, evangelizadora, cultural, social… 

Oposición a Francisco 

P.- Su prolongada experiencia como misionero le ha permitido descubrir que “otro mundo es posible”. ¿Es posible también otra Iglesia? Porque Francisco se afana en ello, pero… 

R.- No solo es posible, sino factible. De los 5.000 voluntarios que han enriquecido la obra social del Proyecto Hombres Nuevos, muchos del norte, agnósticos o indiferentes, me han confesado: “En este Dios en el que creéis aquí y en esta Iglesia que vivís en Hombres Nuevos, yo también puedo creer y vivir”. 

El obispo de Roma, Francisco, es lo que está haciendo. Y resulta incomprensible la oposición virulenta que encuentra, cuando lo que está haciendo es una reforma profunda según el Evangelio

Sínodo sobre la sinodalidad 

P.- ¿Qué espera del Sínodo sobre la sinodalidad que está en marcha? 

R.- Mucho. La sinodalidad, identidad de la Iglesia, es consecuencia del Bautismo, que nos ofrece la gracia de la paternidad de Dios y la fraternidad, todos hermanos e iguales

La sinodalidad rompe con la Iglesia patriarcal, clerical, invierte la pirámide: el pueblo arriba, la jerarquía abajo, y en el centro Jesús y todos los demás a su alrededor. 

La sinodalidad exige la consulta al Pueblo de Dios al elaborar documentos eclesiales, en asuntos económicos, de la familia, de la sexualidad y en el nombramiento de obispos. “Lo que afecta a todos debe ser tratado por todos”. 

Hoy, la misión de la Iglesia pasa por la sinodalidad. Hoy le falta a la Iglesia más creatividad, discernimiento personal y comunitario, más fe en el Espíritu Santo, más parresia, despegarse de los poderes y apegarse al Evangelio de Jesús, sus dichos y hechos, como nos está incitando el obispo de Roma, Francisco. 

En definitiva, la sinodalidad exige mucha oración, discernimiento, precisamente a base de diálogo y oración, y confianza plena en el Espíritu Santo. 

P.- ¿Cómo contempla el futuro desde la atalaya de la ancianidad? 

R.- Para empezar, no me siento anciano. Veo futuro en la Iglesia, pero como un pequeño rebaño, un pequeño grupo de cristianos auténticos, porque la fe tiene futuro por gozar de denominación de origen: el Espíritu Santo. Tendrá presencia significativa en el nuevo paradigma de otro modo de ser Iglesia. Y concluyo con Javier Elzo, que estamos estrenando una nueva primavera de Iglesia: la Iglesia que va a venir. 

Diseñar una globalización alternativa

Nicolás Castellanos: «Esperamos un cambio en la política y la economía. Diseñar una globalización alternativa»
«Seguir el Concilio Vaticano II asegura vivir en estado permanente de misión»
«La evangelización liberadora es algo más que las causas humanitarias que pueden realizar organismos no gubernamentales»
«Un obispo misionero reza, estudia, está disponible las 24 horas del día para escuchar y aprender de los pobres y con ellos hacer emprendimientos para reducir las fronteras de la pobreza»
«¿A qué se dedicó Jesús? A curar enfermos, dar de comer al que tenía hambre y cuidar las relaciones humanas para una buena convivencia»
18.10.2020 Lucía López Alonso
Tras casi 30 años como misionero en Bolivia, el obispo español Nicolás Castellanos describe que la misión hace descubrir «que los pobres son un lugar teológico, donde está Dios. Y entonces no te queda otra que bajar a los infiernos». Los de las minas en las que eran explotados los menores cuando llegó al país, o todos los otros que surgen en un mundo actual en el que «las sombras se multiplican». Sin agotar la esperanza, en cambio, el obispo emérito de Palencia dice que «el Evangelio de Jesús siempre interroga, sana y humaniza». Y hablando en el plural del que se siente naturalmente parte del pueblo, promete en esta entrevista: «No bajarnos nunca de la utopía de Jesús».
¿Son necesarias las misiones en el siglo XXI, caracterizado por la diversidad de organismos no gubernamentales y laicos dedicados a causas humanitarias?
Sí, por supuesto, si entendemos bien lo que es la misión. No olvidemos que hemos pasado de las misiones a la Misión. La Iglesia nace misionera. La misión pertenece a su entraña y constituye su razón de ser. Seguir el Concilio Vaticano II (1965) asegura vivir en estado permanente de misión. Porque nace del designio amoroso del Padre, se configura como la prolongación de Jesús y es fruto de la acción creadora del Espíritu Santo.
La comunidad misionera lleva la alegría y la esperanza del Evangelio y hace lo que hizo Jesús: Anunciar el Reino, sentir a Dios como Padre, Madre, ternura, compasión y misericordia. La evangelización liberadora es algo más que las causas humanitarias que pueden realizar organismos no gubernamentales.
¿Cómo es el día a día de un obispo misionero?
Como el de toda persona humana y creyente: Reza, estudia, está disponible las
24 horas del día para escuchar y aprender de los pobres y con ellos hacer
emprendimientos para reducir las fronteras de la pobreza, levantar esperanzas y
hacer con ellos un mundo habitable para todos.
¿Qué lecciones saca de la convivencia misionera?
Que los pobres son un lugar teológico, donde está Dios. Y entonces no te queda
otra que bajar a los infiernos, donde se sienten las fauces de la muerte. Y ahí
descubres que el cristianismo es como una propuesta de vida buena y de buena
vida.
¿Cómo no caer, en el trabajo social en el país de misión, en paternalismos
o incluso en ‘neocolonialismo’ cultural y religioso?
Según mi visión, eso se consigue mirando a Jesús de Nazaret. Porque el Evangelio de Jesús siempre interroga, sana y humaniza. Parece que se queda en el más acá y si me apuran un poco, es más humano y social que religioso. ¿A qué se dedicó Jesús? A curar enfermos, dar de comer al que tenía hambre y cuidar las relaciones humanas para una buena convivencia.
En definitiva, lo que quiere Jesús, a toda costa, es que el dinero, la relación con la familia, los emprendimientos sociales y hasta religiosos, que en vez de humanizarnos, nos deshumanicen, que es lo que ocurre con frecuencia, no ocurra. El seguimiento de Jesús es la forma perfecta de humanización, un proyecto de humanización, basado en el amor, la libertad, la dignidad y la liberación de todas las esclavitudes y pecados. La marca de Jesús es la humanización.
¿Cuál es la panorámica que el coronavirus ha dejado en Santa Cruz de la Sierra?
Desoladora, empresas que cierran, miles y miles de desempleados, hambre en los
barrios… llevamos más de cuatro meses colaborando en las ollas solidarias. Nuestra gente pasa hambre. En Santa Cruz de la Sierra: Contagiados 43.263. Muertos 4.139. Recuperados 38.675.
Esperamos un cambio en la política global y en la economía. Diseñar una globalización alternativa: Una nueva arquitectura política que consiste en poner orden en este desorden mundial: Justicia, igualdad, distribución equitativa y destino universal de los bienes y la riqueza, defensa de los derechos humanos, búsqueda del bien común, derecho a un trabajo digno y estable y cuidado de la ecología integral.
Las elecciones se acercan. ¿Qué mensaje puede lanzar a la ciudadanía boliviana?
No se puede construir un país a partir de las hostilidades, de la violencia, de negar
y perseguir al que piensa distinto, o sumidos en la corrupción y corrompidos por el
narcotráfico.
Estamos de acuerdo y reconocemos y asumimos con alegría y responsabilidad la
Bolivia multiétnica, pluricultural, plurirreligiosa, con prevalencia de la católica. Y nos
sentimos orgullosos de ser bolivianos y cantar a pulmón lleno “Viva mi patria Bolivia”.
Hay que suprimir todo aquello que impida crecer juntos, en libertad, en solidaridad, en el ámbito de un estado de derecho, donde reine la independencia de los tres Poderes, el Ejecutivo, el Legislativo y el de la Justicia. Y en cambio, cuidar la riqueza de todas las diferencias, que son valores, si entran en diálogo, en reciprocidad, si se aceptan y se ponen a trabajar en la misma dirección de búsqueda de la prosperidad de Bolivia y del bien común, empezando por los más pobres.
¿Qué les dice a aquellos que consumen y destruyen el medioambiente, mientras otros apenas pueden sobrevivir?
Lo que dice el obispo de Roma, Francisco, en Laudato Si: La humanidad está
llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida,
de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las
causas humanas que lo producen y acentúan.
Desde que fundó Hombres Nuevos en 1992, ¿qué es lo que recuerda que más le ha indignado como misionero? ¿Lo más conmovedor?
Dos cosas, cuando llegamos a Bolivia en 1992, existía un millón de niñas y niños en
edad escolar sin escuela. Y en Potosí y Oruro, los niños siguen bajando a las minas a trabajar. Y en el Plan 3000, donde llevo 29 años, me indignó que el 60% fueran pobres y el 40% viviesen en la miseria. Los niños se morían por desnutrición. En el Centro de Niños Palencia, hemos salvado más de 5.000 vidas de niñas y niños.
«En el Plan 3000, donde llevo 29 años, me indignó que el 60% fueran pobres y el 40% viviesen en la miseria. Los niños se morían por desnutrición y en vez de ir a la escuela, bajaban a las minas»
La fórmula del proyecto Hombres Nuevos apuesta por educar a los jóvenes
para salvarlos de la pobreza. ¿Cómo le gustaría que continuase su obra en el
futuro?
Seguir el aliento del Espíritu Santo “que hace nuevas todas las cosas” con la fuerza de Jesús de Nazaret, que nos llena de coraje, parresia y entrega a fondo perdido para seguir en el camino de los pobres. Apoyados en el Espíritu Santo, nos ubicamos en la audacia misionera: Creer y confiar en la Providencia, en la presencia liberadora del Padre, que actúa en nosotros y a través de la generosidad de las personas.
Para ello, hemos de colaborar todos, optimizando los recursos humanos y económicos; caminar juntos, resistir juntos, compartir esfuerzos y sacrificios. La crisis nos debe hacer mejores y no bajarnos nunca de la utopía de Jesús.
¿Qué le inspira la encíclica de Francisco sobre la fraternidad? ¿Qué punto destacaría?
Esa es la clave de la vida cristiana y la solución a los problemas del mundo de hoy. El obispo de Roma, Francisco, propone la fraternidad como única salida a un
mundo enfermo y no solo de coronavirus, pero también, porque las sombras del mundo actual se multiplican en toda la superficie de la tierra.
Se está trabajando en su candidatura para el Nobel de la Paz. ¿Qué le parece que le propongan para un reconocimiento así?
Al final de la tarde de la historia, diremos siervos inútiles somos y con Francisco de
Asís, reconoceremos: Poco y nada hemos hecho, comencemos hermanos.

La nueva Bolivia que nace en las últimas elecciones

Nicolás Castellanos: «Nace una nueva Bolivia, moderna, progresista, libre, sin pobres, plural, reconciliada»
«En un ambiente tranquilo, democrático, se votó en libertad y ganó limpiamente. El MAS volvió a ganar, por un porcentaje que nos recuerda su primer triunfo»
«Se cuida la inclusión de los sectores marginados. El control estatal de los hidrocarburos, permitió la estabilidad económica»
«Los retos del nuevo gobierno son múltiples, inaplazables»
«En Santa Cruz de la Sierra, se dan 41.000 embarazos al año y en los 4 primeros meses de pandemia, en Bolivia se dieron 90 embarazos al día. Esto exige mayor inversión en educación y en salud»
27.10.2020
Felicidades, Presidente de todos los bolivianos. Ganó Bolivia, la democracia. En un ambiente tranquilo, democrático, se votó en libertad y ganó limpiamente. El MAS volvió a ganar, por un porcentaje que nos recuerda su primer triunfo. Pero que no ocurra con aquel triunfo de Evo Morales que sembró Bolivia de esperanzas, que luego no cuajaron todas.
Resaltamos algunos aciertos, las políticas sociales redistributivas. Efectivamente la mejor distribución de la riqueza para quienes nunca recibían nada (Bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy y Dignidad). Tanto seguidores como opositores reconocen la incorporación indígena de occidente en la toma de decisiones. En cambio, no se sienten reconocidos los indígenas del oriente: Guarayos, guaraníes, chiquitanos, mojeños, trinitarios. Se cuida la inclusión de los sectores marginados. El control estatal de los hidrocarburos, permitió la estabilidad económica.
Se dio un rápido crecimiento económico del país, impulsado por las exportaciones de gas, que había nacionalizado y por la bonanza económica. Pero Evo Morales, que pudo pasar a la historia como un gran estadista incurre en esa política, frecuente en la izquierda corrupta, anticonstitucional, represiva, sin libertad de expresión, sin respetar la independencia de poderes y quererse perpetuar en el poder y con sus prácticas antidemocráticas y totalitarias.
El 18 – X – 2020 nace una nueva Bolivia, moderna, progresista, libre, sin pobres,
plural, reconciliada, implicados todos en buscar el bien común. Los retos del nuevo gobierno son múltiples, inaplazables.
Lo primero de todo, reactivar la economía que golpea a todos los bolivianos. Para ello crear políticas sociales y educativas para mejorar la educación, salud, acabar con la pobreza, y eso se consigue creando puestos de trabajo, que desaparezca ese 60% a 70% de trabajo informal.
Escuela para todos, porque todavía existen unos 500.000 sin escuela y que en el Altiplano no tengan que andar 4, 3, 2, 1 hora para ir a la escuela, según la distancia de la comunidad. Y en esas mismas comunidad de Coro Coro, los tres meses de sequía para beber agua las personas y los animales tienen que andar cuatro horas, dos de ida y dos de vuelta.
También implicaría acabar con ese 13% de bolivianos que viven en extrema pobreza y ese 37% que viven en situación de pobreza. En este capítulo tendrán que promover la cultura y el turismo, con todo lo que lleva de mejorar la red hotelera, de carreteras y ferrocarriles.
«Todavía existen unos 500.000 sin escuela y que en el Altiplano no tengan que andar 4, 3, 2, 1 hora para ir a la escuela, según la distancia de la comunidad»
Suprimir ese número exagerado de feminicidios, infanticidios, homicidios que ocurren todos los días, así como los embarazos de preadolescentes y adolescentes. En Santa Cruz de la Sierra, se dan 41.000 embarazos al año y en los 4 primeros meses de pandemia, en Bolivia se dieron 90 embarazos al día. Esto exige mayor inversión en educación y en salud.
Integración plena de los indígenas, movimientos sociales e implicación de todos en la cosa pública, cada uno desde su ideología. Y en esta misma línea, la integración cultural boliviana de La Paz y Santa Cruz de la Sierra, del Oriente y del Occidente.
El MAS tiene que sacudirse esa afrenta de que favorece al narcotráfico. Entonces, corrupción y narcotráfico cero y recuperar las relaciones internacionales.
Pedimos al nuevo Presidente que tome en cuenta a las Fundaciones, ONGs, Asociaciones que trabajan a fondo perdido por devolver al pobre su dignidad y promoción integral a través de la educación y acabar de una vez con la pobreza, ignominia de Bolivia.
La solución a todos estos males de nuestra Bolivia enferma, nos la da el Papa Francisco en la encíclica “Fratelli tutti”, y es la “Fraternidad”. Y no hay otro camino. Entonces integración de todas y todos los bolivianos y juntos diseñar una Bolivia moderna, plural, justa, habitable para todos. Que cantemos a pulmón lleno “Viva mi Patria Bolivia”.

Nicolás Castellanos: ¿Dónde están los profetas?

Nicolás Castellanos: «¿Dónde están los profetas? Parece que la sociedad y la Iglesia se han quedado afónicas»

«Es fácil decir que estamos todos en el mismo barco. Pero no hay un solo barco. Unos viajan en yate y otros se aferran a tablas y otros, más de 200.000 ya no nos acompañan en el viaje»

«Los responsables no atienden a las mayorías empobrecidas y desangradas. Se comprueba que si no les mata el Covid-19, les mata la corrupción y la pobreza»

«La carta levanta la bandera de solidaridad, que comparte medicinas y alimentos en las ollas solidarias, en mil gestos del pueblo, de empresarios, de samaritanos, que siguen la huella del profético y carismático obispo de Roma, Francisco»

22.08.2020 Nicolás Castellanos

No tiene desperdicio. Nos evoca la memoria de Pedro Casaldáliga recién fallecido: “Todo es relativo, menos Dios y el hambre”. Ya solo se oye la voz profética del obispo de Roma, Francisco. Se necesitaba esta carta de las Teólogas y Teólogos de diversas iglesias.

Parece que la sociedad, la Iglesia se han quedado afónicas. Ya no se oye aquel grito ‘¿Dónde están los profetas?’ ¿Por qué se ha silenciado la Teología de la Liberación? ¿Quién reclama hoy el 0,07%?

Las Teólogas y Teólogos han escrito una carta de amistad, que parte de estas palabras de San Romero de América: “La Iglesia debe predicar su palabra para salvar del pecado, de la esclavitud; para derribar la idolatría y proclamar al único Dios que nos ama… aunque eso signifique Cruz y humillación, pero nunca traicionar su mensaje”.

Ciertamente la carta pone el dedo en la llaga. Claman con el salmista: “Muchas son las angustias del justo” (Salmo 34, 20). Describen y hacen un análisis de la realidad, el VER de nuestra realidad de América Latina y el Caribe.

Se ha convertido en el epicentro mundial de la pandemia: Millones de contagiados, miles de fallecidos y de desempleados, viviendo situaciones de hambre, miedo, xenofobia, aporofobia, que mueren por falta de oxígeno, medicinas, alimentos, que viven en condiciones indignas, en soledad y llanto; y los niños sin escuela, sin espacio para jugar y sin comer.

Se ven esfuerzos para reactivar la economía, con leyes que excluyen a los pobres y como siempre el capital por encima de la persona. Es fácil decir a los pobres “quédense en casa”, pero de qué viven, qué comen si no trabajan. Es fácil decir que estamos todos en el mismo barco. Pero no hay un solo barco. Unos viajan en yate y otros se aferran a tablas y otros, más de 200.000 ya no nos acompañan en el viaje.

Los responsables no atienden a las mayorías empobrecidas y desangradas. Se comprueba que si no les mata el Covid-19, les mata la corrupción y la pobreza.

¿Cuál es la “nueva normalidad”? El sufrimiento, la explotación, la exclusión, el confinamiento.

La carta que presentamos afirma que según Oxfam, la Cepal y la Fao los ricos de América Latina y el Caribe son hoy un 17% más ricos, a costa de 16 Millones de nuevos empobrecidos, subidos en la informalidad laboral, autoempleo, explotación, especialmente de mujeres, migración forzada, trata de personas, asesinatos, incremento de la delincuencia y de economías ilícitas: Narcotráfico y contrabando.

Pero la carta también abre la puerta de la esperanza, puesta en Dios. Claman al Señor con confianza (JUZGAR): “El pobre grita y el Señor le escucha y le salva de sus angustias” (Salmo 34, 7. Job. 16, 18 – 19). En la misma línea insiste el Éxodo 3, 7 – 8: “Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos. He bajado para librarle y para subirle a una tierra buena y espaciosa, que mana leche y miel”.

Pero no se queda la carta solo en la denuncia, se agarra a la palabra liberadora y sanadora de Jesús de Nazaret y alientan el compromiso contra la idolatría del mercado (ACTUAR). “Ídolos que mercantilizan la salud y la educación, ocultando que lo que vivimos es fruto de la depredación del ecosistema, en nombre de la maldita acumulación” “¡Ay de ustedes los ricos!, porque han recibido su consuelo.

¡Ay de ustedes, los que ahora están hartos! Porque tendrán hambre. ¡Ay de los que ríen ahora, porque tendrán aflicción y llanto!” (Lc. 6, 24 – 25).

Efectivamente la carta levanta la bandera de solidaridad, que comparte medicinas y alimentos en las ollas solidarias, en mil gestos del pueblo, de empresarios, de samaritanos, que siguen la huella del profético y carismático obispo de Roma, Francisco.

Finalmente nos invitan en la carta a “organizar la esperanza” y yo añadiría y la solidaridad. Decía Ignacio Ellacuría: “la verdad de la realidad, no es lo que hemos hecho hasta ahora, sino lo que nos falta por hacer” en este mundo desigual, injusto, vertebrado, pero sin dejar de ser apasionante: Redoblar cuidados, sin perder la alegría, apostar por la compasión sin perder la esperanza, levantar la voz indignada y endurecida sin perder la ternura.

En medio de todo está el Dios de la historia que se humanizó en Jesús de Nazaret para humanizar y hacer habitable este mundo deshumanizado y no habitable para todos.

No queda otra que aceptar con alegría y compromiso el reto y desafío que nos presenta el futuro.

Religión Digital dirigida por José Manuel Vidal, además de informar, formar y conformar es hoy la mejor fuente de información sobre la realidad eclesial y social.

 

Un día de gloria. Casaldáliga celebra su Pascua

 Nicolás Castellanos: «Se jugó la vida con los pobres, por los pobres y como los pobres. Sus gritos hoy no se quieren oír»

Pedro Casaldáliga

«Quiero acompañaros en el dolor y en la esperanza queridos hermanos agustinos Félix Valenzuela, José Saraiva, Ivo Cardeñoso, Paulinho, Paulo Gabriel de la Provincia Agustiniana de la Consolación de Brasil, que habéis sido los ángeles volcados en cuidar y mimar al austero, testigo y profeta Pedro Casaldáliga»

09.08.2020 Nicolás Castellanos

La muerte de Pedro Casaldáliga nos sobrecoge. Sentimos perderle en esa tierra prometida de Araguaia. Pero nos consuelan sus palabras:

“Al final del camino me dirán:
-¿Has vivido? ¿Has amado?
Y yo, sin decir nada,
abriré el corazón lleno de nombres…”

Nos duele no poder acudir a despedirle, por culpa de la pandemia del Covid-19. Pero desde la distancia (Bolivia) estamos presentes en espíritu, cariño y oración. Sí Pedro, estamos presentes celebrando tu Muerte y Resurrección, tu Pascua.

Pascua sagrada, ¡Oh fiesta de la luz! Pascua sagrada, ¡Oh fiesta universal! Pascua sagrada, ¡Victoria de la cruz! Pascua sagrada, ¡Oh noche bautismal! Pascua sagrada, ¡Eterna novedad! Pascua sagrada, ¡Cantemos al Señor! Vivamos la alegría

Dada luz en el dolor, en el camino recorrido por ti Pedro, cosido a la cruz del Señor, para resucitar con ÉL a la paz y al gozo del Reino. Con lágrimas en los ojos, te despedimos, Pedro, y te cantamos con el místico San Juan de la Cruz:

¡Hoy llama de amor viva,
Que tiernamente hieres,
De mi alma el más profundo centro!, Pues ya no eres esquiva,
Acaba ya, si quieres;
Rompe la tela de este dulce encuentro                                                                                                                                      ¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado!,                                                                                                                                Que a vida eterna sabe
Y toda deuda paga.

Pedro, tú que sabes de mística, de martirio deseado, tu llama de amor viva en tal dulce encuentro, que a vida eterna sabe, quedó sellada para siempre en la misericordia del Padre y en el esplendor del viviente, crucificado en los indígenas del pueblo Apyawa, Karaja, Xabante de Araguaia y Xingu, campesinos, desposeídos, atropellados, pero al fin resucitados.

Quiero acompañaros en el dolor y en la esperanza queridos hermanos agustinos Félix Valenzuela, José Saraiva, Ivo Cardeñoso, Paulinho, Paulo Gabriel de la Provincia Agustiniana de la Consolación de Brasil, que habéis sido los ángeles volcados en cuidar y mimar al austero, testigo y profeta Pedro Casaldáliga, sin olvidar a Vania Anguiar, toda la familia de ANSA, la gran obra de Pedro Casaldáliga y a los cuidadores de Pedro: Dilmar, Ijani, Josa, Reinaldo Marusan.

Permitidme que evoque la gran figura del profeta Pedro Casaldáliga. Era una vez un profeta, con ansias de martirio. Se juega la vida con los pobres, por los pobres y como los pobres. Guarda, como un tesoro, un trocito de la sotana ensangrentada de Óscar Romero, un trocito de hueso de Ignacio Ellacuría, sangre derramada por los pobres, mártires del reino y de la liberación.

Y sin embargo Pedro Casaldáliga vivió una ancianidad prolongada, con achaques. Su vida toda fue un milagro, el milagro de la solidaridad humana y del amor; la parábola del Samaritano con el indio, con el negro, con el campesino. Sus huellas martiriales, en el camino de los pobres, son gritos que hoy no se quieren oír.

En sus gestos proféticos se refleja el dolor y el esplendor del VIVIENTE, Crucificado, entronizado y resucitado. Con la llegada de Pedro a Sao Felix do Araguaia, se siente la caricia de Dios en indígenas, negros, campesinos, peones sertanejos. Renació la esperanza: “Ninguna familia sin casa, ningún campesino sin tierra”.

Desde Medellín, en América Latina el Espíritu Santo sopla desde el Sur: Ahí está la sangre de los Mártires del Reino, las Comunidades Eclesiales de Base, y últimamente la voz profética del obispo de Roma, Francisco.

Loado mi Señor, por estas voces proféticas que empujan a la Iglesia hacia las periferias humanas y geográficas, a reducir las fronteras de la pobreza, y en el horizonte, en lontananza, la fraternidad universal.

Admiro a Pedro Casaldáliga porque ejerce de Pastor, entre médico, poeta y profeta,
maestro, animador, amigo de los pobres. Y sobre todo, siempre provocador, como los grandes profetas. Pedro no es un “iluminado”, sino que desde la profunda experiencia de Dios anuncia y denuncia los designios del Señor. Creo que Pedro Casaldáliga es un hito señero que se levanta en la Iglesia de América Latina y en la Iglesia universal.

 

La Iglesia de los pobres: una opción teológica

LA IGLESIA DE LOS POBRES NO ES UNA MODA DE PONTIFICADO, ES UNA OPCIÓN TEOLÓGICA

Written by

Con la llegada del obispo de Roma, Francisco, se estrena un nuevo paradigma eclesial. Este vocablo de origen griego, significa modelo y se utiliza en la investigación. Siempre se investiga desde un modelo, tanto en las ciencias como en la pastoral. Pero los modelos se gastan y se agotan. Y no queda más remedio que cambiar de paradigma, porque el viejo ya no sirve, ni ofrece respuestas, ni soluciones a los problemas de hoy.

El modelo de Iglesia antes del Papa bueno, Juan XXIII, era extremadamente rígido, centralizado, “romano”, con un estilo de poder, muy clerical; según Francisco el clericalismo es un cáncer en la Iglesia. La situación eclesiástica la describe y condena el gran teólogo perseguido y al final nombrado cardenal por Juan Pablo II, Yves Congar, que se expresa así: Absolutizan una eclesiología en la que “hay un Papa que lo piensa todo, que lo dice todo y obedecerle es lo que constituye a uno como católico… Es una concepción de Iglesia en la que no queda más salida que repetir y orquestar totalmente los posicionamientos del Papa, sus “effata”, oráculos, exclamando: ¡Realmente es genial!… Para mí es una evidencia que Roma sólo ha buscado siempre y busca ahora una sola cosa: La afirmación de su autoridad… Toda la historia de Roma es una reivindicación asumida de su autoridad, y la destrucción de todo lo que no acepta otra cosa que no sea la sumisión”.

Lo mismo que en la Edad Media, el papado, con su Curia, tomó la forma que ha regido en la historia, el obispo de Roma, Francisco, con el mismo derecho diseña un nuevo paradigma de Iglesia, inspirado en el Evangelio, en la gran tradición, en los signos de los tiempos, interpretados a la luz del Evangelio, que sabe estar en la cresta del cambio, caminar contra corriente que sabe discernir todo lo bueno, válido y bello.

Y aunque no le guste a ciertos grupos, Opus Dei, Comunión y Liberación, Heraldos del Evangelio… que se atreven a llamarle a Francisco hereje. El obispo de Roma, Francisco, con su mensaje profético y parresia, sin miedos, nos ha diseñado los parámetros de la Iglesia hoy. Una Iglesia de los pobres y para los pobres, no por ser una opción ideológica, ni una moda del pontificado, sino por ser una opción teológica y cristocéntrica, que escucha la voz de los pobres y de las víctimas.

Porque el grito de los pobres se hace cada vez más fuerte, pero también menos escuchado, sofocado por el estruendo de unos pocos ricos, que son siempre menos, pero siempre más ricos. En este paradigma de Francisco, lo que cuenta es lo pequeño, lo suficiente, lo austero, las presencias en las periferias humanas y geográficas, porque la fuerza no está en el poder, sino en la Palabra, en la Profecía, en la Cultura del Encuentro, en el Anuncio de la oferta gratuita del Reino y la ecología integral; y en la aplicación de la Pastoral Social y en la denuncia de ese mundo basado en la injusticia, en la desigualdad, y en la injusta distribución de la riqueza.

En definitiva, una Iglesia en salida, samaritana, experta en humanidad, identificada con el proyecto de humanización de Jesús que cuida igualmente las tres dimensiones de la comunidad cristiana la fe, celebración de los sacramentos y la dimensión social y caritativa, hoy muy devaluada porque existe un criterio generalizado de una Iglesia centrada solo en los sacramentos