Oración por la paz en Ucrania

La Conferencia Episcopal Española rezará por la paz en Ucrania el 14 de septiembre

Una mujer joven, durante una oración en Cracovia/JMJ

Bajo el lema ‘Arrodillados ante la eucaristía para invocar la paz’, se ha invitado a celebrar actos de adoración eucarística en las iglesias de Europa

Coincidiendo con la fiesta de la Exaltación de la Cruz, el próximo 14 de septiembre, la Iglesia europea se unirá en oración por la paz en Ucrania. Hoy, la Conferencia Episcopal Española ha anunciado que formará parte de esta oración, iniciativa está convocada por el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE), concretamente por su presidente Gintaras Grušas, arzobispo de Vilnius.


Por este motivo, y bajo el lema ‘Arrodillados ante la eucaristía para invocar la paz‘, el CCEE ha invitado a celebrar actos de adoración eucarística en las iglesias de Europa. De esta manera, “obispos y fieles de toda Europa
se encontrarán de rodillas ante el Santísimo para invocar del Señor la paz para Ucrania, haciendo suyo el llamamiento del Papa Francisco que pide ‘a todos ser constructores de paz y a rezar para que los pensamientos se propaguen por todo el mundo, así como proyectos de concordia y reconciliación’”.

Cadena eucarística

La iniciativa forma parte de otra mayor, llamada “cadena eucarística”, que fue concebida como signo de la cercanía de la Iglesia a las víctimas del covid y a sus familias. Este año se ha convertido también en una oportunidad para rezar por las víctimas de la guerra e invocar la paz en Ucrania.

Llamamiento a parar la guerra

La CEE y la Iglesia ortodoxa rusa hacen un llamamiento conjunto al fin «de la invasión de Rusia a Ucrania»

Paz
Paz

Apelan a «todos aquellos que tienen el poder de detener la violencia y la barbarie a que escuchen en su conciencia la voz de Dios, que rechaza el mal y la guerra, y llama a reconstruir la fraternidad universal»

«Desde la segunda guerra mundial, Europa no se ha enfrentado a una catástrofe de tal magnitud»

Por Jesús Bastante

«Apelamos a todos aquellos que tienen el poder de detener la violencia y la barbarie a que escuchen en su conciencia la voz de Dios, que rechaza el mal y la guerra, y llama a reconstruir la fraternidad universal». La Iglesia ortodoxa rusa en España y Portugal y la Conferencia Episcopal Española hacen público hoy, una Declaración conjunta por la Paz en Ucrania.

En la misma, católicos y ortodoxos muestran «el dolor y el sufrimiento provocado a tantos hermanos nuestros, ortodoxos, católicos y personas de todas las creencias, por la invasión de Rusia a Ucrania«.

Intensificar la oración por la paz

«Desde la segunda guerra mundial, Europa no se ha enfrentado a una catástrofe de tal magnitud«, señala la nota, en la que los obispos de ambas confesiones «invitamos a todos nuestros fieles a intensificar la oración por la paz en todo el mundo, especialmente en Ucrania, para que la luz radiante de la Pascua no quede oscurecida por las lágrimas de los que lloran a sus muertos, víctimas de la guerra».

«Agradecemos los gestos de caridad hacia las víctimas de la guerra y la acogida generosa a todos los refugiados. La solidaridad con el hermano que sufre es expresión del consuelo y la misericordia del Padre celestial hacia todos sus hijos», concluye la carta, que muestra «nuestro compromiso para seguir trabajando por la reconciliación entre los pueblos como auténticos pastores que desean ser instrumentos de paz y de comunión».

Foto de familia tras el encuentro
Foto de familia tras el encuentro

Texto íntegro

Bienaventurados los que trabajan por la paz

Declaración Conjunta por la Paz de la Iglesia ortodoxa rusa en España y Portugal y la Conferencia Episcopal Española

Nuestras Iglesias se unen ante el dolor y el sufrimiento provocado a tantos hermanos nuestros ortodoxos, católicos y personas de todas las creencias, por la invasión de Rusia a Ucrania. Desde la segunda guerra mundial, Europa no se ha enfrentado a una catástrofe de tal magnitud, que agrava la ya difícil crisis provocada por la pandemia de Covid-19. En este contexto desolador, nuestras Iglesias quieren recordar juntas las palabras de nuestro Señor Jesucristo, el Príncipe de la Paz: «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9).

En este tiempo de Cuaresma, en el que nos preparamos para celebrar el triunfo de la Vida sobre la muerte, invitamos a todos nuestros fieles a intensificar la oración por la paz en todo el mundo, especialmente en Ucrania, para que la luz radiante de la Pascua no quede oscurecida por las lágrimas de los que lloran a sus muertos, víctimas de la guerra.

Agradecemos los gestos de caridad hacia las víctimas de la guerra y la acogida generosa a todos los refugiados. La solidaridad con el hermano que sufre es expresión del consuelo y la misericordia del Padre celestial hacia todos sus hijos.

Apelamos a todos aquellos que tienen el poder de detener la violencia y la barbarie a que escuchen en su conciencia la voz de Dios, que rechaza el mal y la guerra, y llama a reconstruir la fraternidad universal.

Mostramos nuestro compromiso para seguir trabajando por la reconciliación entre los pueblos como auténticos pastores que desean ser instrumentos de paz y de comunión.

Madrid, 6 de abril de 2022

– Mons. Néstor Sirotenko, arzobispo de Madrid y Lisboa – Patriarcado de Moscú

– Mons. Francisco Javier Martínez, arzobispo de Granada – Presidente de la Subcomisión Episcopal para Relaciones Interconfesionales y Diálogo Interreligioso.

«¡Escuchen las voces de los niños que mueren en los bombardeos!»

Niños en un refugio
Niños en un refugio

Los salesianos de la Ispectoría ‘María Auxiliadora’ de la Ucrania greco-católica han alzado su voz para defender la vida de los más pequeños, de los horrores de la guerra

Denuncian: «Desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania, al menos 80 niños han muerto y muchos han resultado heridos»

No podemos permanecer en silencio en estos trágicos momentos. Quién les protegerá, si no nosotros, que hemos sido enviados a ellos? No debemos tener miedo de decir la verdad

El mundo y los líderes mundiales deben conocer estos horrores. Unámonos para proteger a los niños, no sólo con la oración, sino también con acciones concretas

17.03.2022

(Agencia Fides) – Los salesianos de la Ispectoría “María Auxiliadora” de la Ucrania greco-católica han alzado su voz para defender la vida de los más pequeños, de los horrores de la guerra.

En un llamamiento publicado por la agencia salesiana Ans, denuncian: “Desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania, al menos 80 niños han muerto y muchos han resultado heridos. Miles de niños se ven obligados a huir de los bombardeos y a esconderse en sótanos abandonados y ruinosos, permaneciendo allí durante días en el frío, sin luz y sin comida ni agua. Miles de personas, incluidos niños y jóvenes, han sufrido traumas psicológicos debido al miedo a la muerte y a la lucha por la vida.

Nosotros, Salesianos y Familia Salesiana, no podemos permanecer en silencio en estos trágicos momentos en los que el agresor agrede y viola vidas inocentes. Debemos gritar, hablar a todo el mundo civilizado sobre estos actos bárbaros y horribles. Escucha las voces de los niños que mueren a causa de los bombardeos.

¿Quién les protegerá, si no nosotros, que hemos sido enviados a ellos? No debemos tener miedo de decir la verdad. El mundo y los líderes mundiales deben conocer estos horrores.

Unámonos para proteger a los niños, no sólo con la oración, sino también con acciones concretas. Gracias a todos por su apoyo y ayuda. ¡Juntos somos fuertes! Pedimos una oración más intensa por los niños y por los miles de personas que lo han perdido todo. Señor, acompáñanos en estos trágicos momentos. Sólo contigo nos sentimos seguros”.

Llamada del Papa contra la guerra

Francisco insta en el ángelus a abrir corredores humanitarios para los desplazados por la guerra de Ucrania

El Papa ha llevado su pensamiento a “los ancianos que a esta hora buscan refugio” y a “las madres que huyen con sus hijos”

Al concluir el rezo del ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico, Francisco ha vuelto a lamentar el estallido de la guerra de Ucrania. “Dios está con los operadores de la paz, no quienes usan la violencia”, ha recordado el Papa.


“Quien hace la guerra olvida la humanidad, no mira la vida concreta de las personas, sino que coloca delante todos los intereses del poder”, ha afirmado. “Se confía a la lógica diabólica de las armas, que es la más lejana a Dios, y se distancia de la gente común que quiere la paz”. Sin embargo, “en cada conflicto, la gente común es la que paga las consecuencias”.

Así, el Papa ha llevado su pensamiento a “los ancianos que a esta hora buscan refugio” y a “las madres que huyen con sus hijos”. Por ello, Francisco ha instado a abrir corredores humanitarios para hacer segura su huida: “Son hermanos y hermanas que deben ser recibidos y para los cuales es urgente abrir corredores humanitarios”.

Asimismo, el Papa ha invitado nuevamente a hacer, el próximo Miércoles de Ceniza –2 de marzo– “una Jornada de Oración y Ayuno por la paz en Ucrania”, cuyo objetivo será “hacernos cercanos al sufrimiento del pueblo ucraniano, para sentirnos todos hermanos e implorar a Dios por el fin de la guerra”.

Limpiar la mirada y el lenguaje

Antes del ángelus, Francisco ha reflexionado acerca de la liturgia de este domingo. “El riesgo que corremos, dice el Señor, es concentrarnos en mirar la astilla en el ojo del hermano sin fijarnos en la viga en el nuestro”, ha expresado el Papa. “En otras palabras, estar muy atentos a los defectos de los demás, incluso a los pequeños como una paja, descuidando serenamente los propios, dándoles poco peso”, ha continuado. “Lo que dice Jesús es cierto: siempre encontramos razones para culpar a los demás y justificarnos a nosotros mismos”.

Ante todo ello, “el Señor nos invita a limpiar nuestra mirada“. “Primero nos pide que miremos dentro de nosotros mismos para reconocer nuestras miserias. Porque si no somos capaces de ver nuestros defectos, siempre estaremos inclinados a magnificar los de los demás”, porque, “si, en cambio, reconocemos nuestros errores y nuestras miserias, se nos abre la puerta de la misericordia”.

“Después de haber mirado hacia adentro”, ha aseverado el Papa, “Jesús nos invita a mirar a los demás como lo hace él, que no ve sobre todo el mal, sino el bien. Dios nos mira así: no ve en nosotros errores irremediables, sino niños que se equivocan. Dios siempre distingue a la persona de sus errores. Siempre cree en la persona y siempre está dispuesto a perdonar los errores. Y nos invita a hacer lo mismo”.

Por último, Francisco ha señalado que “después de la mirada, hoy Jesús nos invita a reflexionar sobre nuestro hablar“, porque “las palabras que usamos dicen quiénes somos”. “Con el lenguaje también podemos alimentar prejuicios, levantar barreras, agredir e incluso destruir a nuestros hermanos”, ha subrayado, y ha advertido, además, que “hoy en día, especialmente en el mundo digital, las palabras corren rápido; pero demasiados transmiten ira y agresión, alimentan noticias falsas y aprovechan los miedos colectivos para propagar ideas distorsionadas”.