Oportunidad para vivir felices en la tercera edad

Unir lo individual a lo colectivo y lo espiritual

Centro Residencial CONVIVIR (Horcajo de Santiago, Cuenca)

Por Pedro Pierre

Los ‘chats’ tienen sus perlas en medio de mucha basura. Otra debilidad es que se limitan en su gran mayoría a los aspectos individuales de las personas. El último que acabo de leer insiste sobre el aprovechamiento del momento presente porque es lo único que poseemos: el pasado ya pasó y no lo podemos cambiar, y el futuro tampoco lo tenemos. Lastimosamente llenamos el momento presente de mucho individualismo y consumismo que eliminamos lo sabroso que podría ser mediante más fraternidad y más espiritualidad, porque he aquí las tres componentes para una vida más feliz: Juntar lo individual al colectivo y a lo espiritual.

Eso es el proyecto de mi amigo Claudio en un pequeño lugar del sur de Francia. Lo conocí con ocasión de una reunión en Paris. Tuvo la gentileza de prestarme varias veces un cuartito en su departamento durante unos 15 días. Y nos hicimos amigos. Él es jubilado, un poco mayor que yo, y trabajaba con varias asociaciones para la animación de barrios parisinos. Además, eran un grupo de amigos que trabajaban juntos para llevar adelante una mejor vida colectiva.

Un día, entre una docena de personas, decidieron poner en marcha un proyecto de habitación comunitaria para ellos mismos en un mismo terreno. Eran familias, viudos, solteros, con niños y jóvenes. Empezaron a vender sus departamentos parisinos para comprar dicho terreno…

Descubrieron que eran, al nivel del país en esa época, a lo menos una docena de grupos con esta misma opción de vida comunitaria, algunos de los cuales ya lo estaban viviendo. Conocieron en una comuna del sur de Francia a un alcalde que quería hacer urbanizaciones con esa característica más comunitaria. Optaron por comprar un terreno en su comuna para trabajar juntos. Comenzaron el proyecto hace 2 años.

Al mismo tiempo mi amigo Claudio con 2 compañeros más se inscribieron a un taller de Taoísmo con reuniones mensuales virtuales y presenciales, para entender la dimensión espiritual de la vida y conocer las espiritualidades de las grandes religiones. Me escribe que es para unificar mejor las tres dimensiones de la vida: lo individual, lo comunitario y lo espiritual… ¡Menuda iniciativa en este mudo tan convulsionado y violento!

Hace unas pocas semanas, mi amigo Claudio me escribe muy contento, diciéndome que tiene en sus manos las llaves de su casa muy sencilla y la de un edificio colectivo donde están la cocina, la biblioteca, las salas de reuniones, de recreaciones, con unos cuartos para acoger las amistades… En cuanto al proyecto municipal de urbanización, este avanza y los futuros propietarios se están reuniendo para preparar con el alcalde y este grupo de innovadores esta nueva manera de vivir más comunitariamente.

A nosotros nos queda el ejemplo y la lección: juntar en nuestras vidas lo individual con lo comunitario y lo espiritual. ¿A eso estamos trabajando? ¿O nos dejamos llevar por el ambiente individualista, consumista y materialista? Al nivel individual, nuestra opción de vida depende de cada uno de nosotros, porque nadie nos obliga a vivir insatisfecho, agresivo, solitario, perdido o amargado. Claro, esto significa que no decidimos sin pensar cual va a ser la profesión que mejor nos convenga, el estilo de vida matrimonio que vamos a llevar, el lugar donde vamos a habitar, los valores que queremos promover, la fe que seguimos…

Pero muchos prefieren dejase llevar por el ambiente individualista que nos rodea, porque nunca toman el tiempo en pensar cómo orientar su vida personal. Prefieren los vicios, los malos amigos y el dinero fácil y mal habido… Así descartamos las oportunidades de dejar los malos rumbos, de optar por más fraternidad y sencillez de vida, de elegir amistades que nos hacen bien, de continuar hacia una fe más madura y comprometida…

Al nivel colectivo, estamos bastante mal en nuestro país porque hemos dejado que el individualismo nos domine. Solos no podemos enfrentar los desafíos de una vida más feliz. A pesar de todo, siempre podemos encontrar gente decidida a avanzar en una vida más comunitaria para lograr enfrentar y resolver los problemas que nos ahogan. En todos nosotros están sembrados los valores y las capacidades que nos permitan salir adelante… pero siempre será juntos y gracias a otros que lo lograremos. Nada es imposible si decidimos unirnos para “ganar la partida” y no “perder la vida en el intento” individual.

En lo espiritual, el papa Francisco pasó a ser el gran líder de una humanidad diferente. A los cristianos y ‘los hombres y mujeres de buena voluntad’, nos propone un humanismo y una espiritualidad para nuestro tiempo. Condena incansablemente el sistema capitalista de organización social “que hace a los ricos más ricos a costa de los pobres más pobres”, que fomenta el hambre, la violencia, la migración. Nos invita repetidamente a vivir “la fraternidad sin frontera, la amistad social, el amor político y una espiritualidad liberadora”. De esta manera, nos dice, podremos llevar adelante una transformación estructural de la Iglesia católica, poner en marcha la ‘sinodalidad’ para que las y los cristianos nos empoderen de nuestro bautismo, siendo “profetas, sacerdotes y reyes-pastores”, es decir, ser responsables juntos de nuestra manera a seguir a Jesús de Nazaret y construir en este mundo la fraternidad y la justicia, o sea, el Reino de Dios.

Nuestro tiempo, como todos los tiempos, tiene las 2 caras de una misma moneda: los aspectos desastrosos y las oportunidades para vivir bien. Se trata de ayudarnos a emprender el camino de la fraternidad contra el individualismo mortal, de la coherencia contra la facilidad engañosa, de la espiritualidad contra el vacío de una vida desordenada. Siempre hay oportunidades para ser felices si juntamos lo individual con lo colectivo y lo espiritual.

NOTA: Me uno a este artículo de Pedro Pierre, queriéndolo concretar en el Centro Residencial para Mayores, donde resido desde hace unos años (Foto arriba)
Daniel Sánchez Barbero

En el 34º aniversario de Proaño

Leonidas Proaño: El patriarca de la solidaridad

Leonidas Proaño
Leonidas Proaño

«Al final de este mes de agosto, en las Américas del Sur, del Centro y del Norte como también en Europa se va a celebrar los 34 años de la pascua de monseñor Leonidas Proaño, ex obispo de la diócesis de Chimborazo»

«Hoy monseñor Proaño sigue siendo el emblema nacional e internacional de las luchas por la solidaridad. Siguen vivas y ejemplares las luchas indígenas por el Bien Vivir a nivel tanto personal como colectivo»

«Actualmente el papa Francisco llama a los cristianos de a pie a construir la sinodalidad. Monseñor Proaño puso los cimientos para la creación de una Iglesia indígena que conserve sus valores tradicionales y expresa mediante su cultura el mensaje de Jesús de Nazaret»

«En estos tiempos cuando crecen indetenibles la pobreza, la miseria y la violencia por las imposiciones del sistema neoliberal, que la fuerza firme y apacible de monseñor Leonidas Proaño habite nuestras lucha»

Por Pedro Pierre

Al final de este mes de agosto, en las Américas del Sur, del Centro y del Norte como también en Europa se celebran los 34 años de la pascua de monseñor Leonidas Proaño, ex obispo de la diócesis de Chimborazo. Se hará memoria del inmenso legado que nos ha dejado a lo largo de su ministerio pastoral, el cual nos marca el camino a seguir. Felizmente él queda como una figura luminosa para la Iglesia, los Pueblos indígenas de América Latina y para la sociedad en general.

Una de las mayores virtudes de monseñor Leonidas Proaño fue la solidaridad. Su testimonio de vida está marcado por sus incansables luchas por la solidaridad. Se lo identifica al nivel internacional con uno de sus poemas hecho canción sobre esa misma temática: “¡Solidaridad, solidaridad, solidaridad!” – “Sentir como propio el sufrimiento del hermano de aquí y del de allá, hacer propias las angustias de los pobres…”

En Ecuador es reconocido como ‘el obispo de los Indios’. El mismo, siendo mestizo, era orgulloso de sus raíces indígenas: “¡Amo lo que tengo de Indio!” Las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) tienen en él su fundador, en los años 1970. Fue también el gran defensor de la naturaleza por su cosmovisión indígena: “Debemos actuar antes de que sea demasiado tarde, antes que la ambición y codicia de unos pocos conviertan a nuestro planeta en una luna muerta, en un cementerio del espacio”.

A nivel de América Latina fue el promotor de la teología de la liberación gracias a los innumerables encuentros que promovía en la Casa de Retiro de Santa Cruz, cerca de Riobamba, donde vivía de una manera muy sencilla. Hizo de la solidaridad su bandera de lucha tanto con los Pueblos indígenas del Ecuador y del continente, como también con los Pueblos en rebeldía por sus derechos pisoteados, en particular con los de Centro América. Sus numerosos escritos e intervenciones han sido inscritos en el patrimonio nacional del Ecuador y es nombrado como el “Padre de la Iglesia de los Pobres” de América Latina.

Monseñor Proaño encontró su motivación por la solidaridad en la educación que le proporcionaron sus padres, en el testimonio de Jesús de Nazaret y de los primeros cristianos, en la valentía de los mártires latinoamericanos contemporáneos de él y en su pasión para desterrar las injusticias. “Tenemos los cristianos la capacidad de transformar este mundo de odios y de muerte en un mundo de amor, en un mundo de entrega de los unos hacia los otros; esa es la capacidad enorme que podemos conquistar si somos consecuentes con nuestra fe.”

Hoy monseñor Proaño sigue siendo el emblema nacional e internacional de las luchas por la solidaridad. Siendo monseñor Proaño el artífice de la unión de los Pueblos indígenas del Ecuador, estos lo nombran en todos sus levantamientos. Gracias a su solidaridad con ellos, los Pueblos indígenas buscan erradicar la marginación por la que siguen víctimas por más de 5 siglos, en particular por la explotación económica. En las 3 últimas décadas han logrado ser reconocidos como los protagonistas de una nueva sociedad internacional que destierre el capitalismo sustituyéndolo por la “Cosmovisión del Bien Vivir”. Esta cosmovisión está basada en la comunidad, el compartir equitativo, la participación mediante el consenso, la complementariedad y la comunión con la naturaleza.

Al nivel continental, siguen vivas y ejemplares las luchas indígenas por el Bien Vivir a nivel tanto personal como colectivo. Allí están el testimonio vivo de los Zapatistas en México y la plurinacionalidad en la organización socio-política de BoliviaEstán demostrado el valor de sus culturas ancestrales frente a las desgracias traídas por la colonización europea. Su cosmovisión es una alternativa social, económica, política y espiritual al nivel mundial para sustituir la globalización neoliberal que destruye las personas, los pueblos y la naturaleza, llevando el planeta a su colapso. “Busco en todas partes luchadores de la paz y de la vida.”

Al nivel internacional son innumerables las asociaciones y grupos que se reclaman de la espiritualidad de monseñor Leonidas Proaño: Luchan a favor del medio ambiente, de una sociedad nueva y de una Iglesia sinodal. Al nivel eclesial, la espiritualidad indígena es asumida como sabiduría universal que anima las personas y los pueblos a despertar una nueva conciencia, transformar las religiones encerradas en estructuras obsoletas, revitalizar el cristianismo mediante la interculturalidad.

Actualmente el papa Francisco llama a los cristianos de a pie a construir la sinodalidad, es decir, colaborar decididamente en la puesta en marcha de una Iglesia en manos de los bautizados que destierre el clericalismo autoritario y patriarcal. Monseñor Proaño puso los cimientos para la creación de una Iglesia indígena que conserve sus valores tradicionales y expresa mediante su cultura el mensaje de Jesús de Nazaret.

En estos tiempos cuando crecen indetenibles la pobreza, la miseria y la violencia por las imposiciones del sistema neoliberal, que la fuerza firme y apacible de monseñor Leonidas Proaño habite nuestras luchas solidarias por una sociedad justa e inclusiva y por una Iglesia sinodal al servicio del Reino. En su voz de “maestro de la solidaridad” escuchemos la voz de la Tierra: “Hijo, si como yo fecundo quieres ser en la vida, sé como yo, tierra y nada más que tierra, sin vanas pretensiones, sin quejas, sin envidias.”

Curso virtual sobre la sinodalidad en julio

Francisco lanza un curso virtual gratuito para cien mil personas sobre la Sinodalidad

«El Vaticano está pensado en grande para hacer avanzar la sinodalidad al nivel mundial. Está abriendo las inscripciones para un curso virtual sobre la sinodalidad»

«El papa Francisco encuentra bastantes resistencias tanto para su Reforma de la Curia vaticana como para el proceso hacia una Iglesia sinodal»

«La gran mayoría de los obispos y un sinnúmero de sacerdotes demuestran su falta de interés y acogida con relación a las proposiciones del papa Francisco. También muchos católicos»

«Hace 9 años, el papa Francisco fue elegido, según lo repite el mismo, con la misión de lograr una profunda reforma eclesial, mediante un volver a la persona de Jesús y a la dimensión misionera de la Iglesia»

«La sinodalidad se trata en particular de devolver a los bautizados sus derechos y su misión bautismal. Su espacio»

«Por lograr eso, el papa Francisco acaba de lanzar la invitación a un curso virtual gratuito sobre la Sinodalidad, Espera en una primera etapa lograr más de 100,000 inscritos decididos a llevar adelante una Iglesia en manos de los bautizados»

«El llamado está hecho. Encontrará acogida porque el Espíritu de la Vida y del Amor anida y actúa en todos los corazones humanos que se empeñan en construir una Civilización del compartir»

Por| Pedro Pierre

Con una chispa de innovación, el Vaticano está pensado en grande para hacer avanzar la sinodalidad al nivel mundial. Está abriendo las inscripciones, al nivel de todas las Iglesias católicas del planeta para un curso virtual sobre la sinodalidad. Espera tener de entrada al menos unas 100,000 personas decididas a acoger esta novedad eclesial.

De hecho, el papa Francisco encuentra bastantes resistencias tanto para su Reforma de la Curia vaticana como para el proceso hacia una Iglesia sinodal. Monseñor Oscar Maradiaga, de Honduras, del grupo de cardenales llamados por el papa para diseñar con él dicha Reforma, acaba de denunciar la “huelga de brazos caídos” de los cardenales de la misma Curia vaticana. Además, si miramos a nuestro alrededor, podemos darnos cuenta de la poca acogida para no decir el rechazo tanto a la Reforma de la Curia vaticana por sus consecuencias para toda la Iglesia, como a la puesta en marcha de la sinodalidad.

La gran mayoría de los obispos y un sinnúmero de sacerdotes demuestran su falta de interés y acogida con relación a las proposiciones del papa Francisco. También hay muchos católicos que prefieren una Iglesia que no cambia porque se han acomodado a una religiosidad superficial que satisface su tranquilidad. Todo esto nos hace ver la realidad catastrófica de la crisis que atraviesa la Iglesia católica.

Hace 60 años, el Concilio Vaticano 2° había buscado actualizar el catolicismo abriéndose a las culturas y demás religiones, discerniendo “los signos de los tiempos” para reconocer los actuales llamados de Dios, solidarizándose con los millones de oprimidos de nuestro mundo, siendo “una servidora, pobre y misionera” a la manera de su fundador Jesús de Nazaret.

El Concilio insistía en reconocer y promover la participación y el protagonismo de los seglares, valorizando su triple misión bautismal: ser “profetas, sacerdotes y reyes-pastores”. Pero los papas Juan Pablo 2° y Benedicto 16 prefirieron marginar las orientaciones del Concilio y promover una línea eclesial tradicionalista mediante la promoción de Movimientos espiritualistas, la formación en los Seminarios de sacerdotes conservadores y la nominación de obispos sumisos a las directivas papales.

En cuanto a los obispos y los sacerdotes fieles al espíritu renovador del Concilio, estos fueron marginados; los teólogos que abogaban por una teología de la liberación inspirada en el Evangelio fueron sistemáticamente condenados u hostigados; las Comunidades Eclesiales de Base que seguían la fe y la práctica de las primeras Comunidades cristianas fueron perseguidas y sus miles de mártires desconocidos… Consecuentemente, las parroquias se fueron vaciando de sus cristianos y es creciente la secularización de los jóvenes.

Hace 9 años, el papa Francisco fue elegido, según lo repite el mismo, con la misión de lograr una profunda reforma eclesial, mediante un volver a la persona de Jesús y a la dimensión misionera de la Iglesia. A eso se ha empeñado de manera sencilla y valiente. Para lograr ese doble objetivo, hace 2 meses, ha publicado una Reforma de la Curia vaticana después de 8 años de preparación y hace un año puso en marcha un proceso sinodal a nivel de toda la Iglesia.

La sinodalidad no es más que una nueva manera de ser Iglesia en la línea del Concilio, es decir, una Iglesia más conforme al mensaje y la práctica de Jesús de Nazaret, como también al testimonio ejemplar de los primeros cristianos. Se trata en particular de erradicar el clericalismo y el patriarcalismo que se empoderaron del ministerio sacerdotal ordenado y devolver a los bautizados sus derechos y su misión bautismal.

Los bautizados están invitados a ser los portavoces de la Buena Noticia de Jesús a los pobres y a los hombres y mujeres de buena voluntad, ser los constructores del Reino de Dios mediante la fraternidad universal, ser los artesanos de una Iglesia signo de esperanzapara un mundo trastornado por un sistema de gobierno y de economía que destruyen a los pobres y la naturaleza.

Por lograr eso, el papa Francisco acaba de lanzar la invitación a un curso virtual gratuito sobre la Sinodalidad, apoyándose en las Conferencias episcopales continentales y nacionales. Espera en una primera etapa lograr más de 100,000 inscritos decididos a llevar adelante una Iglesia en manos de los bautizados, signo de liberación de los pobres, testimonio colectivo del Reino de Dios y esperanza concreta para una juventud que busca en vano encontrar caminos a la altura de sus necesidades e ilusiones. El llamado está hecho. Encontrará acogida porque el Espíritu de la Vida y del Amor anida y actúa en todos los corazones humanos que se empeñan en construir una Civilización del compartir

Ucrania: desafío por la paz

Pedro Pierre

La guerra es siempre condenable porque es una espiral que crece en destrucciones y muertes. Hay que condenarla siempre, actuar para detenerla y construir entre nosotros una cultura de paz y una organización social promotora de paz. Construir la paz se logra desterrando las raíces de la violencia y fomentar la justicia entre nosotros y en nuestros gobiernos.

Para comprender la invasión de Ucrania por parte de Rusia, hay que analizar los hechos y dejar de clasificar a las personas y los países, los unos en buenos y los otros en malos. Remontemos al final de la segunda guerra mundial (1939-1945). Por su compromiso militar en armas y soldados a favor de Francia, Inglaterra y Rusia, Estados Unidos entró de lleno en la escena mundial. Recordemos que quien provocó la caída de Hitler fue la URSS, hoy Rusia.

Al terminar la guerra en 1945, EE.UU. aprovechó la destrucción y sumisión de Alemania para pasar a ser el país hegemónico mundial en ventas de armas, en crecimiento económico y en dominación financiera. Esto provocó el auge del capitalismo tanto en EE.UU. como en Europa. Por fortalecer la extensión mundial del capitalismo se creó la OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte, entre EE.UU. y Europa, cuyo comandante en jefe es siempre un norteamericano. Cuando el sistema capitalista no lograba imponerse, estallaban nuevos conflictos. Entre los años 1945 y 2001 en 153 regiones del mundo, de los 248 conflictos armados que se produjeron201 fueron iniciados por EE.UU., lo que supone el 81 % del número total.

Mientras tanto la URSS, golpeada por la guerra y un socialismo impuesto por el gobierno comunista no lograba consolidarse ni edificar la unión sólida de sus repúblicas, se desintegraba en 1989, posibilitando la independencia de varias de sus repúblicas, en particular los llamados país de la Europa del Este. Poco a poco la URSS volvió a recomponerse, llamándose “Federación Rusa” con una docena de repúblicas, y adoptó un estilo mixto de gobierno socialo-capitalista. Desde esa época, Vladimir Putin creció como el hombre fuerte, llegando a presidente de Rusia desde 2012.

En 1997, por la llamada “guerra fría” entre Rusia y EE.UU.-Europa, se firma un acuerdo militar en Minsk, capital de Bielorrusia (república de la Federación Rusa). Este preveía que la OTAN no podía integrar países fronterizos con Rusia, por el motivo de que, por ejemplo, un misil nuclear implantado en Donbás, al este de Ucrania, necesitara 5 minutos para alcanzar Moscú.

Veamos ahora el conflicto que pasa a ser la destrucción de Ucrania. Su capital es Kiev que en siglos pasados fue capital de Rusia. La mayoría de su población es de ascendencia rusa y ésta es mayoritaria en la provincia fronteriza con Rusia: Donbás. Al independizarse de la URSS en 1989, Ucrania tuvo gobiernos amistosos con Rusia y la región de Donbás reclama su independencia. En 2014, EE.UU. y Europa fomenta un golpe de Estado. Se posesiona un gobierno de extrema derecha enemigo de Rusia y fomenta grupos neonazis dedicados a hostigar a la población de origen rusa, en particular en la región de Donbás, para que se vaya a Rusia.

El conflicto con Rusia comienza hace unos meses cuando el gobierno de Ucrania habla de unirse pronto a la OTAN y crece el hostigamiento militar con bombardeos a las 2 provincias de Donbás. Los habitantes de estas 2 provincias piden ayuda a Rusia para ser acogidos como refugiados, principalmente mujeres y niños. Rusia les otorga pasaportes rusos. Los varones se quedan para defender su territorio ancestral. Europa y EE.UU. envían a Ucrania millones de dólares y armamento militar; EE.UU. aumenta el número de sus tropas acampadas en Europa. Anuncian sanciones económicas a Rusia en caso de intervención militar. De paso notemos que China se queda al margen del conflicto, pero afirma que cada país tiene derecho a precautelar su seguridad.

Al continuar Ucrania los bombardeos al Donbás y la llegada de armas a Ucrania, Rusia decide intervenir para proteger la población de Donbás e impedir que Ucrania entre en la OTAN. Comienza la invasión rusa con bombardeos masivos los objetivos militares, control de las mayores ciudades para derrocar al gobierno ucraniano y el comienzo de negociaciones. Mientras los gobiernos tanto EE.UU. y Europa se reúnen para condenar la invasión rusa y tomar medidas económicas con Rusia… con el apoyo discordante de varios países europeos que temen perder su comercio con Rusia y el aprovisionamiento en gas que viene mayoritariamente de Rusia. El gobierno ucraniano denuncia que se sienten utilizados y traicionados por EE.UU. y Europa.

Saquemos unas conclusiones. Quiénes provocaron el conflicto son EE.UU. y Europa al no respetar los acuerdos de Minsk con Rusia e presionar al gobierno de Ucrania a entrar en la OTAN. Quién persigue y mata a la población rusa de Donbás es el gobierno de Ucrania. Quién decide los bombardeos a Ucrania y la toma de su capital, Kiev, es Rusia. Los grandes medios internacionales de comunicación, controlados por la industria militar norteamericana, dan noticias que favorecen a EE.UU. y Europa, las unas exactas pero muchas incompletas o falsas. Por otra parte, la mayoría de nuestros medios de comunicación nacionales repiten sin investigar las noticias que reciben de los grandes medios internacionales.

Entre los motivos escondidos del conflicto, vemos cómo EE.UU. está perdiendo la hegemonía mundial y busca un salida mediante un conflicto con Rusia, por el intermediario de Ucrania. Rusia tiene el armamento más sofisticado y eficaz del planeta y China domina el comercio mundial. Además EE.UU. no logra resolver sus problemas sociales internos: el racismo contra los negros y los migrantes latinos, la multiplicación de armas pesadas en manos de sus ciudadanos por ser de venta libre, la presión cada vez mayor del ex presidente Donald Trump de los grupos más derechista y fascistas (la “minoría blanca”), el desempleo creciente, la inflación en aumento constante la impresión sin control de dólares sin de respaldo suficiente… Una guerra le viene bien al gobierno para unir en torno a el a la población norteamericana.

De esta manera también, los grandes medios de comunicación internacionales se olvidan de la guerra genocida en Yemen, el hambre generalizada en Etiopía, del genocidio de los Palestinos por Israel, de los bombardeos de EE.UU. en Siria, de los conflictos guerreros y el saqueo de las riquezas en África por parte de los antiguos gobiernos coloniales de Europa con la consecuente migración por el hambre, la inseguridad y la explotación… Además, mucha gente está cansada del coronavirus y de su manipulación financiera …
Hemos de preguntarnos cuándo y dónde el próximo foco de tensión que beneficie al neoliberalismo occidental y sus países secuaces, en particular en América Latina… Hemos de preguntarnos también, por una parte, que hacemos para entender la verdadera situación de nuestro mundo y de nuestro país y, por otra, como construimos una cultura de paz y el establecimiento de más justicia en nuestra familia, vecindad, profesión y país.

Por nuestro individualismo, desorganización y quemeimportismo fomentamos la violencia al nivel local y nos hacemos cómplices de las guerras al nivel internacional. Que la no violencia activa y colectiva de Gandhi sea un faro que oriente nuestra manera de vivir y convivir.

El compromiso político de los cristianos 

Pedro Pierre 

El recién e impactante mensaje del papa Francisco me incita a hacer unas reflexiones sobre el proceso de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) más antiguas de Guayaquil -¡ya 50 años!- en su compromiso político a partir de su fe cristiana… Nacieron en los sectores pobres y miserables de la ciudad de esa época, el ‘suburbio oeste’ en particular. ¿Puede una madre o un padre dejar que su hijo se estrelle contra una pared sin decir ni hacer nada o sólo mirar y limitarse a rezar? 

Evidentemente la respuesta es negativa… Pienso que como cristianos no podemos desinteresarnos de lo que pasa en nuestro país; tampoco podemos quedarnos callados o de brazos cruzados frente a estructuras contrarias a los derechos humanos, a la dignidad de las personas y al Evangelio de Jesús de Nazaret. 

Vamos a mirar cómo estas CEBs han llegado poco a poco a interesarse en la política, a hablar de ella y actuar consecuentemente con su fe… En su mensaje por la Jornada Mundial de los Pobres el papa Francisco tiene palabras contundentes: “A todos quiero pedirles en nombre de Dios: Es hora de frenar la locomotora, una locomotora descontrolada que nos está llevando al abismo… (sistema) basado en la exclusión y la desigualdad, el descarte o la indiferencia, donde la cultura del privilegio, la explotación y el abuso son como un método habitual…” 

En los años ‘70, los miembros de estas CEBs se sintieron llamados a reunirse en torno a la amistad y la Palabra de Dios porque tenían el testimonio de entrega y solidaridad de otros miembros de su familia, o porque habían participado en cursos de alfabetización que se inspiraban en Paolo Freire, o porque habían descubierto que sus devociones religiosas eran un punto de partida para cambiar de vida y cambiar la vida social hacia mejores días. 

El mismo Concilio Vaticano 2°, a principios de los años ’60, había reconocido el potencial evangelizador de las pequeñas comunidades cristianas de los sectores populares. Al final del Concilio, en Roma, unos 40 obispos latinoamericanos habían hecho un Pacto en la Catacumba Domitila para “vivir pobremente y colaborar en la liberación de los pobres”: Eran “los padres de la Iglesia de los Pobres” de América Latina, que buscaban hacer realidad el sueño del papa Juan 23. En 1975, el papa Pablo 6° escribía una carta llamativa sobre “El Anuncio del Evangelio” donde recalcaba que “El Reino es lo único absoluto”, “La iglesia debe trabajar por liberación de millones de pobres”, “Las CEBs son una esperanza para la Iglesia universal”. 

En 1968, estos mismos obispos organizaron la 2ª Conferencia Episcopal Latinoamericana en Medellín (Colombia) para aplicar el Concilio a la realidad de América Latina. Reconocieron que la pobreza era el mayor problema del continente, con esta característica que era “empobrecimiento”, o sea, consecuencia de “un sistema que hace a los ricos más ricos a costa de los pobres cada vez más pobres”, tal como lo calificó el papa Juan Pablo 2°. Los obispos invitaban a los cristianos a solidarizarse con las causas de los pobres para hacer retroceder la pobreza, porque mientras haya estas “estructuras de pecado” que la producen, habrá demasiados pobres, lo que es un insulto a Dios. 

En Ecuador monseñor Leonidas Proaño junto con otros obispos se empeñaban en una pastoral liberadora: “Fomentar una pastoral al servicio del Reino… Comenzando ya la fiesta que vendrá… Caminar con los 2 pies: el de la Comunidad y el de las Organizaciones Populares”. 

En 1981, el papa Juan Pablo 2° confirmaba en una Carta encíclica sobre ‘el Trabajo Humano’ “la opción por las causas de los pobres” recalcada en una nueva Conferencia Episcopal Latinoamericana en Puebla (México, 1979): “La solidaridad de la Iglesia con los trabajadores es el criterio de nuestra fidelidad a Jesucristo para ser verdaderamente la Iglesia de los Pobres”. 

En 1992, nuevamente los obispos latinoamericanos se reunían en Santo Domingo de República Dominicana. Confirmaron la validez de las CEBs e invitaron a una Evangelización hecha de inculturación del Evangelio, la liturgia, el dogma, la Iglesia y de promoción social. En 2007 los mismos obispos reunidos en Aparecida (Brasil) retomaron la definición de las CEBs de Medellín como “primero y fundamental núcleo eclesial… célula inicial de estructuración eclesial”. 

Al comienzo del nuevo milenio, varios miembros de las CEBs de Guayaquil participaron en Cursos de Formación Cristiana organizados por la “Comisión de Vivencia Fe y Política”, promovida en el sur de Quito por el conocido padre José Carollo. Allí se descubrió que el compromiso político es parte integrante de la fe cristiana. Se reconoció que los partidos de derecha promueven un sistema capitalista de gobierno contrario a la Doctrina Social de la Iglesia y al mismo Evangelio porque este sistema, basado en la ganancia ilimitada, empobrece la mayoría de la población. A partir de eso se vio la necesidad de señalar cuáles eran estos partidos de derecha para avisar que no era ni bueno ni cristiano votar por ellos. 

Luego se reconoció que había que apoyar partidos de izquierda e involucrarse en sus actividades, cumpliendo lo que decían los obispos: “La política partidista es el campo de los laicos” para construir una sociedad más conforme al Reino de Dios. En ese tiempo nacieron varios movimientos políticos desde los cristianos: en el Oro, en Sucumbíos y otro promovido por el Consejo Nacional de los Laicos de la misma Conferencia episcopal. Hoy las CEBs antiguas de Guayaquil siguen su compromiso político en nombre de su fe cristiana, sintiéndose respaldadas por las palabras y las actitudes del papa Francisco. 

¡A estas CEBs queridas y a otras de Ecuador le digo lo mismo que acaba de decir el papa Francisco a los Movimientos Sociales: “¡Gracias por hacerme parte del proceso histórico que están transitando y gracias por compartir conmigo este diálogo fraterno que busca ver lo grande en lo pequeño y lo pequeño en lo grande, un diálogo que nace en las periferias!”… porque “el mundo se ve más claro desde las periferias.” 

¡Cambiemos este sistema de muerte!

“¡Cambiemos este sistema de muerte!”, Papa Francisco 

Por Pedro Pierre 

Ya son años que el papa Francisco desvela la perversidad del sistema capitalista, como ningún papa antes de él. Además nos dice que quiénes son los que tienen más capacidad de cambiarlo son las Organizaciones sociales. Eso fue su discurso en 2015 en Santa Cruz de Bolivia. Acaba de repetirlo en un mensaje a los mismas Organizaciones Sociales hace unos pocos días. Pero nosotros, ¿estamos convencidos que este sistema que nos organiza la vida diaria es perverso? Tal vez ahora con el actual gobierno empezamos a preguntarnos por qué motivos estamos en un caos que beneficia a los 1% de ricos y perjudica a los demás 99%. 

Ya el papa Juan Pablo 2° lo decía hace más de 40 años: Se trata de un sistema que produce “ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres”. Repetía lo que los obispos latinoamericanos habían escrito unos 10 años antes en el Documento de Conclusión de su reunión latinoamericana en Medellín (Colombia, 1968): Los pobres son “empobrecidos” por un sistema que explota sin límite tanto a los seres humanos como a la naturaleza. El problema no es la pobreza, sino la riqueza, es decir la acumulación de bienes en cada vez pocas manos que despojan a los demás. Por estas razones el papa Francisco insiste en un cambio de este sistema que nos lleva a la muerte. 

Pero, ¿creemos que no hay problemas que no podamos superar?… porque una cosa es estar convencido que estamos en un sistema de muerte y otra que tengamos la seguridad que podemos sustituirlo. La fuerza del capitalismo reside en nuestra complicidad con él: Nosotros mismos somos su sustento, porque escuchamos y obedecemos lo que nos dicen los medios de comunicación nacionales e internacionales de manera muy sutil y permanente: “¡El dinero lo resuelve todo!” 

Es la gran mentira por la que nos desgastamos la vida inútilmente porque así no vamos a lograr resolver nuestros problemas. O nos dicen: “¡Los que trabajan tienen éxito!” Otra mentira: tal vez lo estemos entendiendo mejor con el presidente que nos gobierno. El se ha hecho rico con el dinero que le hemos confiado libre, voluntaria y generosamente. 

Analicemos la gestión de los bancos. ¿A quiénes pertenece el dinero de los bancos? A los ecuatorianos, ¿no es cierto? Nosotros le confiamos nuestro dinero y ellos lo hacen ‘trabajar’. Nos cobran un montón de tasas por los servicios que nos prestan. ¿Se han puesto a pensar cuánto ganan por ejemplo con las planillas de planillas de luz, agua, teléfono, internet cada mes, a 50 centavos cada una? Ya pagamos 2 dólares mensualmente. Si en Ecuador hay 4 millones de familias que tienen una casa o un departamento, cada mes pagamos 8 millones de dólares a los bancos. Al año, ¡96 millones! ¿Quién se da cuenta? ¿Quién protesta 

Otro ejemplo de los mismos bancos. Cuando depositamos dinero al banco, nos dan un interés -los economistas serán más precisos- de 4% mensual. Pero si prestamos dinero al mismo banco, ¿cuánto tenemos que pagar mensualmente? de 10 a 30% según la compra que queremos hacer. Por eso: más dinero depositamos, más ganan los banqueros y todavía mucho más ganan si les prestamos dinero… ¿Cuándo no rinden cuentas? Nunca. Y cuando tienen mucho dinero que han ganado con nuestro dinero, lo depositan en lo paraísos fiscales o lo que es todavía más seguro y rentable en los bancos norteamericanos. ¿Quién protesta por esta ‘espectacular’ ganancia de los bancos con nuestro dinero? … ¿Está claro o no? ¡Somos los grandes cómplices de estas ‘fabulosas’ situaciones! 

¿Qué tenemos que hacer para cambiar esto? Lo primero es darnos cuenta que un sistema nos organiza toda la vida, y este sistema es el capitalismo. Luego deberíamos informarnos más de cómo funciona. Eso es simple: en 1848 (¿han leído bien? 1848, hace 173 años), un tal Karl Marx lo describió de una manera muy sencilla en un pequeño fascículo llamado “Manifiesto del partido comunista”, porque este señor fue el primero en desentrañar la perversidad del capitalismo. 

Es por esta razón que nos han hecho creer que ¡Karl Marx era peor que el diablo! 
Y si Karl Marx le da algún recelo, lean “los padres de la Iglesia” (de los primeros siglos de nuestra era cristiana) cuando hablan del dinero. Un “botón para muestra”: “¡El rico es rico por ladrón o por ser hijo de ladrón!” Desde más de un siglo los papas nos describen esta perversidad del capitalismo y han constituido la así “La Doctrina Social de la Iglesia”… Pero, ¿cuántos católicos saben que existe tal Doctrina Social? Y ¿por qué motivos no se habla de ella en las clases de catecismo o desde el púlpito? 

Tal vez sea por eso, por tanta ignorancia católica que nos sorprendemos de lo que dice, perdón, de lo que repite el papa Francisco. O también puede ser porque preferimos olvidar lo que dice el mismo Jesús sobre la riqueza y el dinero que tanto anhelamos: “¡Malditos, ustedes los ricos, porque ya tienen su recompensa!” “¡Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que un rico entrar en el Reino de Dios!” Entonces, ¿qué hacer con nuestro dinero? También lo dijo el mismo Jesús: “¡Con ese maldito dinero háganse amigos!” ¿Entendido? 

Así comienzan los cambios en nuestras vidas: Hacernos amigos para aprender a vivir y vivir plenamente… Así también se aprende a conocer la perversidad del sistema capitalistas del cual somos los mejores cómplices y encubridores. Así también comprenderemos las invitaciones del papa Francisco: “¡Cambien este sistema de muerte!” Así pasaremos a estar seguro que “¡el cambio comienza conmigo! 

Haití: la revolución relegada y denegada

Pedro Pierre 

¿A quién no les duele el alma ver, desde más de 10 años, lo inhumano que está pasando en Haití? A pesar de todo parece más fuerte la siguiente afirmación que hace que los haitianos siempre se levantan y resisten: “Los ideales de libertad y anticolonialismo nunca dejaron de ser parte de la conciencia haitiana” (Wikipedia), porque en Haití triunfó la primera revolución de negros esclavos y pobres de los tiempos modernos. Hoy son los países occidentales -Estados Unidos y Europa- quienes no quieren que se hagan realidad estos “ideales de libertad y anticolonialismo” ni en Haití ni en América Latina. 

Primero se niega la realidad de la revolución haitiana que fue el primer movimiento revolucionario de América Latina y logró la primera independencia en las colonias de las Américas del Norte, Centro y Sur. Además, se busca desterrar una verdad histórica, silenciando a toda costa esta revolución negra que tuvo un impacto mundial más allá de las Américas y de Europa. Por eso justamente, estos últimos países hacen lo imposible para que no vuelvan a despertar en América Latina “los ideales de libertad y anticolonialismo” que abrigan los haitianos, ni que progresen en los países que los están poniendo en práctica como Cuba y Venezuela. 

La revolución de Haití demoró 13 largos años de masacres: de 1791 a 1804, porque estuvieron involucradas las grandes potencias colonialistas del Occidente: España, Francia, Inglaterra y Estados Unidos. En esa época Haití era la posesión colonial europea más exportadora de riquezas en azúcar, café, tabaco, algodón e índigo. 

Por ser, en esa época, colonia francesa, Haití se benefició de la declaración de “libertad, igualdad y fraternidad” de la Revolución francesa de 1789 a favor de todos los ciudadanos franceses. Haití, al ser el primer país del Caribe y América Latina en obtener su independencia, fue reconocida, con mucha resistencia, como la primera república negra y el primer país en abolir el sistema de esclavitud, contra la voluntad de España, Inglaterra y Estados Unidos; mientras tanto Francia había suprimido la esclavitud. En esta revolución hay que nombrar a la alta sacerdotisa vudú, Cécile Fatiman, que en una ceremonia ancestral hizo la siguiente proclama: “El Buen Señor que creó la Tierra, que nos da la luz desde lo alto… nos observa. Nuestro Dios sólo pide obras buenas de nosotros… Él nos ayudará…Escuchen a la voz de la libertad que habla en el corazón de todos nosotros.” 

La revolución haitiana también destruyó los planes de Napoleón de restablecer la esclavitud en las colonias francesas, de invadir América del norte y de reclamar los Estados Unidos como parte de “nueva Francia”. La revolución asustó a los propietarios de esclavos en todo el mundo, que provocaron embargos intermitentes en contra de Haití durante todo el siglo XIX. El tercer presidente estadounidense, Thomás Jefferson (1801-1809), gran propietario de esclavos, aseguró que Estados Unidos blocaría las influencias revolucionarias de Haití, hasta afirmar que quería que ¡la nación haitiana fracasara! 

Durante su independencia, en múltiples ocasiones, los líderes de Haití ofrecieron ayuda o asilo a los revolucionarios liberales a nivel mundial, como por ejemplo a Simón Bolívar, a los nacionalistas mexicanos durante la guerra de Independencia y hasta los griegos que luchaban contra los turcos. 

Las contribuciones de Haití al movimiento anticolonial fueron muy significativas. Muchos revolucionarios latinoamericanos se inspiraron de la independencia de Haití, como son los casos de José de San Martín de Argentina, José Martí de Cuba, Ramón Emeterio de Puerto Rico…  Muchos activistas afroamericanos de Estados Unidos encontraron en Haití mucha iluminación para su defensa de los derechos civiles, como Malcolm X, Frederick Douglas o Martin Luther King. 
Con todo eso vemos, por una parte, hasta donde llega la maldad humana tanto ayer como hoy y, por otra, cómo es invencible la resistencia a dicha maldad. Estamos en esta lucha que hemos de ganar… 

Y si no vemos el desenlace feliz, esta lucha misma es ya una victoria y es nuestra dignidad. Si un pueblo tan pequeño como Haití, compuesto de pobres, esclavos y negros ha sido capaz de tan grandes hazañas, ¡cuánto más pueden lograr los pueblos negros, indígenas y pobres de la Patria Grande! La victoria del pequeño David contra el gigante Golias es un símbolo universal que nos pasa al olvido. 
Ahora, con relación a Haití, tenemos que preguntaros si no estaremos en deuda de agradecimiento y solidaridad. 

La revolución haitiana se está gestando en casi todos los países latinoamericanos hacia más libertad y justicia. En Ecuador, particularmente: ¿por qué tanto odio a la Revolución Ciudadana y tantos presos y exiliados entre sus miembros? si no es porque durante 10 años derribó por primera vez del poder y del saqueo la tradicional oligarquía ecuatoriana, sacó al imperialismo norteamericano de la base naval de Manta, demostró que era posible repartir más equitativamente la riqueza nacional, logró la gratuidad de los servicios de educación y de salud, devolvió la autoestima a los ecuatorianos, redujo en 20% la pobreza nacional, etc. 

Si Dios es el defensor de las víctimas, de los más pobres y despreciados, ¿no abrigará un nuevo “éxodo” para Haití y los pueblos del continente? ¿No estará buscando “nuevos Moisés” latinoamericanos y ecuatorianos? Por terminar tenemos que preguntarnos también cómo vamos a ser más solidarios, primero, con Haití para que vuelva a levantarse, luego más solidarios con los países que están sacudiendo el yugo de la dominación capitalista y, en fin, más solidarios entre nosotros para que alcemos la bandera de la libertad y de la descolonización en los países que más las necesitan, Ecuador en particular. 

Las CEBs en América Latina-Carta circular

“ LA  IGLESIA  DE  LOS  POBRES ”  EN  LAS  CEBs

Rupturas  y  novedades  en  América  Latina

Pedro Pierre, Guayaquil, julio de 2021.

CONTENU

1.      Mis vivencias en este camino de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base)

2.      Las CEBs adultas están en vía de desaparición, pero… dejan muchas huellas.

3.      Conclusión: Es una esperanza que desestabiliza.

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La sinodalidad, ese camino eclesial donde vivimos como iguales y con iguales responsabilidad, ha pasado a ser el gran tema de reflexión y resistencia en la Iglesia católica… Y no es para menos. Quienes tenemos una larga experiencia de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base) nos sentimos felices porque es una confirmación de nuestra manera de vivir, como nuevo de Iglesia, el seguimiento de Jesucristo.

COMENZARÉ CONTANDO MIS VIVENCIAS EN ESTE CAMINO DE LAS CEBs…

Siempre estuve en un trabajo parroquial en sectores populares en la línea de las CEBs tanto en la ciudad como en el campo. Primero estuve en una parroquia suburbana de Guayaquil (1976-1987). Luego de unos estudios en Roma estuve durante 8 años (1989-1997) en Nicaragua en una parroquia del campo en la zona tropical del este del país, de 120,000 habitantes en unas 130 comunidades bien organizadas. El centro urbano contaba con unos 15,000 habitantes. Visitaba en carro unas 30 comunidades cada 3 meses  y las demás 100, una vez al año, en mula o macho, por grupos de 10 a 20 durante un día cada uno. Estas Comunidades eran distantes de 3 a 5 horas de camino. Había en la parroquia unos 3,000 ministr@s de 27 ministerios diferentes: eclesiales, sociales y cívicos. El resto del tiempo lo dedicaba a la formación: tod@s est@s ministr@s tenían seguían un curso anual de formación de 3 a 6 días… Para los candidatos al diaconado (en mi época eran 4) el curso anual era de un mes.

Allí en Nicaragua hice la experiencia de una Iglesia en manos de los seglares. Había una Asamblea anual de delegados de cada Comunidad, unas 150 personas. Esta Asamblea era conducida por los seglares: se evaluaba la realidad de la parroquia en lo social y lo eclesial (¿respondemos a las necesidades sociales y religiosas?), buscando luces en la Palabra de Dios y los documentos eclesiales, en particular latinoamericanos y se decidía la programación del trabajo de toda el año siguiente. Había en Semana santa las celebraciones del Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, incluida ‘la Cena del Señor’, con chicha o café y tortilla de maíz. Los laicos celebraban los sacramentos de los enfermos y la confesión comunitaria con absolución (la del final del ‘Yo confieso’) de los moribundos o enfermos graves… En definitiva, los laicos eran ‘sacerdotes’ a la manera de las y los de las primeras comunidades cristianas. Era la Iglesia de los Pobres viva y muy activa deseada por el papa Juan 23… con la gran suerte que el obispo apoyaba esto, un poco asustado a veces de ver todo lo que se podía hacer cuando los laicos “toman en serio el Evangelio”… Por supuesto esa línea de Iglesia había comenzada antes de que yo llegara. Todas las parroquias iban también por ese camino y nos ayudábamos compartiendo experiencias y formación.

Me confirma estas opciones el mismo padre José Comblin (fallecido en 2011) que encontré muchas veces desde que llegué a Ecuador en 1976. Él decía más o menos lo siguiente:

1.      La Institución eclesial es como Rusia en tiempos de Gorbachov: un cascarón vacío que va a romperse no se sabe cuándo… ¿Qué habrá para sustituirlo?

2.      Va a haber una ruptura en la Iglesia. No puede ser de otra manera: la institución es incapaz de renovarse. Construyamos paralelamente y en comunión la Iglesia de los Pobres, desde los laicos y comunidades nuevas.

3.      El camino es la misión bautismal de los laicos: ser profeta, sacerdote y rey-pastor. El sacerdocio bautismal es primero, según el Concilio, sobre el sacerdocio ordenado y terminará sustituyéndolo.

4.      Nos quedaremos con 2 sacramentos: el bautismo y la fracción del pan, como en las primeras Comunidades.

5.      El cristianismo como religión está desapareciendo (ritos, sacerdocio ordenado, dogmas, moral, templos…). Volvemos al movimiento de Jesús por el Reino, es decir, la promoción de los valores humanos y los derechos de la naturaleza en nombre del Dios de la Vida y del Amor, esa Energía vital que todo lo habita.

6.      Vamos hacia un humanismo integral abierto a esta trascendencia.

7.      Las otras religiones tienen mucho que enseñarnos…

Personalmente creo que la puesta en marcha de una Iglesia sinodal es una ‘ruptura’. Con ella comienza otro modelo de Iglesia iniciado, desde las bases, a la manera de las CEBs en “autonomía y comunión” con la jerarquía eclesial. De hecho las CEBs caminamos en ruptura con los obispos y sacerdotes que nos persiguen y tratan de destruirnos a lo largo y ancho del continente.

POR OTRA PARTE, PIENSO QUE LAS CEBs ADULTAS ESTÁN EN VÍA DE DESAPARICIÓN, PERO DEJAN MUCHAS HUELLAS

Haré aquí la diferencia entre las CEBs adultas que nacimos en Brasil por los años 1955 y las CEBs juveniles.

Las CEBs juveniles que tuvieron su primera reunión continental el año pasado en el 11° Encuentro Continental que se realizó en Guayaquil. Ellas van por un camino nuevo tanto en lo teológico, como en la interpretación bíblica… Sus opciones muestran un decidido compromiso social. Estas CEBs juveniles vienen de las CEBs adultas, pero tienen su propia identidad y su propio camino.

Las CEBs adultos quedamos como un testimonio irremplazable. Decimos que:

–        otra forma de Iglesia es posible: la Iglesia de los pobres

–        otra forma de vivir y celebrar los sacramentos es posible

–        otra forma de religiosidad popular liberadora es posible,

–        otra forma de interpretar la Biblia mucho menos fundamentalista es posible,

–        otra forma de espiritualidad ‘laica’ es posible,

–        ….

CONCLUSIÓN: Es una esperanza que desestabiliza…

… Sobre todo si añoramos el pasado y no nos actualizamos tanto en la realidad social como en las transformaciones eclesiales impulsados por el papa Francisco. Además, ‘no hay camino abierto, el camino se está haciendo caminando’. El desafío es:

1.      Compartir todo esto con los laicos más abiertos y comprometidos y entre sacerdotes y obispos que vamos por este camino, como también con tod@s quieren emprenderlo.

2.      No quedarnos sólo en lo eclesial y espiritual, sino en lo social y lo político.

3.      Animarnos por una fuerte espiritualidad liberadora centrada en Jesús histórico, la oración contemplativa, la lectura de los signos de los tiempos y la sabiduría de todas las religiones.

4.      Estar convencido que el Reino es el horizonte definitivo y comienza a acontecer hoy en nosotros y en medio de nosotros.

Confirmémonos en este camino esperanzado para ser los testigos de un Iglesia renovada que responda a los actuales desafíos en fidelidad creativa a Jesús de Nazaret y a las primeras Comunidades cristianas

América Latina va porque va

Por Pedro Pierre

Echemos una mirada a nuestra Patria Grande para confirmarnos en la esperanza y la solidaridad con lo mejor que está pasando en ella. La pandemia nos sigue desestabilizando y aumenta la migración, pero no nos detiene en las luchas por una presente y un futuro mejores. La gran manipulación de los medios de comunicación neoliberales nos invade de noticias parciales y falsas para discriminar los países como los grupos que buscan construir alternativas a la agonía del sistema capitalista.

Es llamativo que, en todos los países, no cesan las protestas juveniles. Colombia lideró esta hazaña con 2 meses de luchas incesantes a pesar de ser terriblemente reprimidos. En esta realidad, también destaca el protagonismo de los Indígenas. En Bolivia, han restablecido el gobierno del partido político de Evo Morales (indígena aymara y anterior presidente) después de un año de golpe de Estado.

En Chile, país conocido por su marginación del pueblo mapuche, nos sorprende al nombrar una mujer mapuche de gran trayectoria, Elisa Loncón, a la presidencia de la Asamblea Constituyente. En México, los indígenas zapatistas han delegado a 7 de ellos para visitar durante 4 meses las organizaciones europeas que van en contra del neoliberalismo. En Perú, los sectores indígenas han apoyado la elección del nuevo presidente, Carlos Castillo, un maestro dirigente del sindicato nacional de los maestros y profesores.

En Ecuador, a pesar de las divisiones, la CONAIE (Confederación Nacional de los Indígenas del Ecuador) ha elegido en la persona de Leonidas Iza a un dirigente crítico al candidato neoliberal que ha ganado las elecciones presidenciales.
Con la elección de Carlos Castillo, Perú acaba de sumarse a México, Argentina, Bolivia y de alguna manera Chile para revertir la ola de gobiernos neoliberales impulsados por Estados Unidos.

El presidente de México, Andrés López, acaba de sugerir que se sustituya la OEA (Organización de los Estados Americanos), controla por el gobierno norteamericano, por la CELAC (Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños). En Brasil, la resistencia contra el presidente fascista Jaír Bolsonaro es permanente; el antiguo presidente Lula tiene opiniones favorables para ser nuevamente elegido presidente el año que viene. Nicaragua y Panamá acaban de firmar un acuerdo novedoso de cooperación con China: China aporta el dinero y se reparten las ganancias mitad por mitad. Cuba y Venezuela sufren embargos criminales que limitan su desarrollo y su convivencia pacífica.

Pero resisten y siguen adelante con la solidaridad con muchos países. Cuba, a pesar del bloqueo económico impuesto desde 60 años, ha logrado elaborar varias vacunas y prevé vacunar a toda su población antes del fin de este año.
Al nivel eclesial, el papa Francisco, inspirándose en su conocimiento de la Iglesia latinoamericana, está promoviendo en la Iglesia católica la primera ‘Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe’ en México para noviembre próximo.

Es una novedad sorprendente ya que las anteriores reuniones continentales eran exclusivamente de obispos. Esta Asamblea Eclesial está abierta a todos los bautizados para prepararla, participar y redactar un documento final de orientaciones pastorales. Con esta Asamblea Eclesial el papa Francisco pone en marcha una Iglesia sinodal, o sea, en manos de los laicos y donde todos se sientan iguales e igualmente responsables, tal como era la práctica de las primeras Comunidades cristianas.

Esta novedad encuentra mucha resistencia en la gran mayoría del clero católico, obispos y sacerdotes. Estos prefieren mantener su poder clerical y sus privilegios, hacer opción por los gobiernos neoliberales y no entrar en la dinámica del Concilio Vaticano 2° que quiso “una Iglesia pobre y al servicio de los pobres”. Felizmente el Consejo Episcopal Latinoamericano con sede en Bogotá anima decididamente la preparación de esta Asamblea Eclesial.

De esta manera el papa Francisco apoya una renovación de las actuales estructuras eclesiales. Esta renovación arrancó en el Sínodo por la Amazonía del año 2019 que abogó por el protagonismo de los laicos y los pueblos indígenas. Esta Sínodo permitió a las iglesias de los 9 países amazónicos conformarse en un Conferencia Eclesial de la Amazonía que tiene cierta independencia para reorganizar la liturgia, los ministerios y otras actividades misioneras para que sean más acordes a la realidad amazónica.

Así nos movemos, en todos los ámbitos, entre signos de resistencia y esperanza. Hagamos nuestros los deseos de monseñor Oscar Romero: “Señor, cambia el corazón de los que gobiernan y de los gobernados. Renuévanos por dentro con la justicia y la santidad. A los que les has dado la valentía de luchar por una patria nueva y se esfuerzan en las reivindicaciones del pueblo, hazles comprender que no gasten sus energías solamente en el pan que llena el estómago, sino que se eleven a luchar y morir con ideales del Reino de los cielos. Estos son los caminos que hay que seguir. Mueren, pero siguen viviendo.” “¡América Latina va porque va!”

La sinodalidad es social y religiosa

«La ‘sinodalidad’ es el sueño de Abraham y Sara, su mujer. La novedad es que este sueño es primero social. Es la utopía de una vida fraterna entre todos»

«Nuestra lectura fundamentalista de la Biblia nos la hace mirar como una historia religiosa cuando fue primero una experiencia social y cultural»

«Con su llegada hace 2,000 años, Jesús confirmó esta opción social, cultural y religiosa de Abraham y Sara, continuada por Moisés y Miriam, las y los profetas y las y los sabios»

«En estos tiempos de grandes cambios sociales y religiosos al nivel planetario es bueno reencontrar en la fe liberada de fundamentalismo un aliento para nuestras luchas sociales y religiosas hacia más democracia o sinodalidad»

«Es lo que se han propuesto el papa Francisco y muchedumbres que protestan por todo el orbe, hasta el don de la vida, contra un sistema de esclavitud, engaños, desigualdades, hambre y muerte»

Por Pedro Pierre

El papa Francisco está reformando la Iglesia utilizando una palabra ‘nueva’ que es tan ‘vieja’ como la historiade la Biblia y el sueño de la humanidad: la ‘sinodalidad’. Esta palabra significa ‘caminar juntos y a la par, en la igualdad y el compartir de las responsabilidades. En definitiva, es otro nombre de la democracia…

La ‘sinodalidad’ es el sueño de Abraham y Sara, su mujer

La novedad es que este sueño es primero social. Es la utopía de una vida fraterna entre todos, una sociedad sin dominadores, un compartir de tareas y de responsabilidades. Abraham y Sara dejaron su tierra, sus dioses y a los de su raza. Se trata de una ruptura social y cultural; solamente después toma una dimensión religiosa.

Nuestra lectura fundamentalista de la Biblia nos la hace mirar como una historia religiosa cuando fue primero una experiencia social y cultural. Es en su nueva experiencia social y cultural que Abraham, Sara y su parentela hicieron la experiencia de una Dios único y amigo. Al no entender nosotros este proceso hemos dejado de leer la Biblia como la historia social, política, económica e ideológica de un pueblo del Medio Oriente. Por eso tenemos tanta dificultad para asumir la dimensión política de la fe cristiana.

Abraham y Sara vivieron en una época en que la esclavitud era la ley

Un rey controlaba un pequeño territorio, vivía en la ciudad y defendía a los campesinos de los invasores de tierras y los ladrones de rebaños. Como contrapartida los campesinos facilitaban al rey y su corte los alimentos y servicios que precisaban. La religión era la religión del rey: Proyectaba en el cielo la organización piramidal de la tierra con sus distintos niveles de poderes y privilegios.

Es contra esta organización esclavista e idólatra que Abraham, Sara y su parentela se rebelan. En esta experiencia social intuyen a un Dios único y amigo de los humanos. Por estos motivos Abraham y Sara son una ‘bendición de Dios’: Su ruptura social, cultural y religiosa pasa a ser una alternativa tanto a la esclavitud social como a la falsedad religiosa de la época.

Sabemos que, después de varios siglos, el proyecto de Abraham y Sara fue interrumpido

Por una gran hambruna sus descendientes, para no desaparecer, tuvieron que migrar a Egipto y aceptar la esclavitud del rey llamado ‘faraón’ y su religión piramidal. Pero ya estaba sembrada la posibilidad de alternativas tanto al nivel social como religioso. El sueño de Abraham y Sara volvió a florecer en Moisés y Miriam que lograron sacar a sus hermanos de raza de la esclavitud de Egipto. Dieron al sueño de Abraham y Sara un triple objetivola libertad, o sea, la decisión de no ser más esclavos, la ‘equidad’, es decir la satisfacción de tener lo que cada uno necesita, y la democracia o participación en las decisiones colectivas: Es toda una organización social novedosa.