Marcha en Madrid: en defensa de las pensiones y salarios dignos

Pensionistas de varias CCAA se manifiestan este sábado en Madrid

europapress

Movimientos de pensionistas de diferentes comunidades autónomas han convocado una manifestación en Madrid para este 15 de octubre a fin de exigir la revalorización de las pensiones respecto al incremento del IPC acumulado anual y una pensión mínima del 60% del salario medio.

Entre las diferentes plataformas convocantes se encuentran organizaciones de pensionistas de Galicia, Andalucía, Extremadura, País Vasco y Madrid, así como la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (Coespe), la Asociación Jubilación Anticipada sin Penalizar (Asjubi40) y la Confederación General del Trabajo (CGT).

Esta manifestación, que se celebra a mediodía desde la Plaza de Neptuno hasta Callao, será el primer paso de una movilización general que los convocantes tienen previsto realizar en noviembre en los pueblos y comunidades para seguir defendiendo sus reivindicaciones.

Además de exigir la revalorización de las pensiones con el IPC, piden una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social y muestran su «rechazo a la privatización del Sistema Público de Pensiones (SPP)».

Las asociaciones de pensionistas convocantes denuncian que, mientras algunas comunidades están bajando impuestos, como el de Patrimonio, las pensiones mínimas y no contributivas son «de miseria».

Recuerdan, además, que las pensiones perdieron en 2021 un 3% de poder adquisitivo y que salarios y pensiones están perdiendo más de seis puntos de poder de compra en lo transcurrido de 2022.

Frente a ello, critican, las empresas del Ibex 35 están batiendo récords de beneficios, alcanzando los 48.868 millones de euros en el primer semestre del año.

«La causa fundamental del incremento de los precios no son los salarios ni las pensiones: son quienes, en régimen de monopolio, fijan los precios para mantener e incrementar sus escandalosos beneficios», denuncian.

«Seguiremos en la calle hasta revertir las contrarreformas que nos están imponiendo, acabar con la brecha de género en salarios y pensiones, eliminar la penalización a las pensiones anticipadas con largas carreras de cotización, recuperar los derechos perdidos en las sucesivas reformas laborales y de pensiones, generar un reparto equitativo de la riqueza y mejorar y garantizar servicios públicos y comunitarios universales y de calidad», advierten los convocantes. 

Manifestación del 15-O en Madrid

15 de octubre: Gobierne quien gobierne el IPC real se defiende ¡Nos vemos en Madrid!

Hace tan solo unos meses, el gobierno “progresista” del PSOE-UP, contraviniendo sus promesas electorales, asestó un duro golpe al movimiento pensionista y a los trabajadores en general, confirmando el dicho de que la izquierda del sistema, cuando llega al gobierno, hace todo aquello que la derecha no se atreve a realizar: el inicio de la privatización del sistema público de pensiones, a través de los planes de empresa. Si las nuevas fórmulas consiguen imponerse en los convenios, supondrá un agravamiento del déficit de la Seguridad Social (una parte de las cotizaciones de los trabajadores irá a parar a los planes gestionados por el capital financiero), antesala de nuevos recortes en el futuro, con el pretexto de que el déficit continua agravándose.

Para complicar todavía más las cosas, y como un vulgar trilero que es, el ministro de la Seguridad Social José Luis Escrivá se sacó de la chistera la fórmula del IPC medio, para sustituir tradicional IPC real. El resultado ha sido que los pensionistas perdimos, tan solo en 2021, un 3% del poder adquisitivo de las pensiones. En el 2022, la sangría sigue aumentando y si se concreta un 8,5% hoy será por la lucha.

Las direcciones de CCOO y UGT han participado en el festín de la patronal de forma entusiasta, cumpliendo su papel de desinformación y engaño a los trabajadores, a cambio de una tajada de las comisiones que cobrarán los bancos y aseguradoras por gestionar los nuevos fondos. A cambio de las prebendas, tampoco les ha importado, adelantándose al posible Pacto de Rentas que propone el gobierno, contener las luchas de los trabajadores (como en el sector del metal en Cádiz y Cantabria, ahora TMB bus de Bcn y tantos colectivos más), para que acepten perder una parte del poder adquisitivo de sus salarios. Nuevos recortes se adivinan detrás de las declaraciones del gobierno “progresista”, con el pretexto de que hay que arrimar el hombro en los costes de la guerra. No solo quieren recortar los salarios y las pensiones (que, no olvidemos, son salarios diferidos).

La crisis económica se ha convertido para los capitalistas, en una gran oportunidad para aumentar sus beneficios un 18% de media. Las empresas del IBEX, envalentonadas por la política del gobierno, obtienen beneficios históricos y reclaman una todavía mayor parte del festín, a costa nuevos recortes en la sanidad y los servicios sociales. Mientras tanto y como consecuencia de ello, la inflación se dispara y el gobierno, la patronal y los sindicatos subvencionados negocian un posible pacto de rentas, que impida que los trabajadores en activo (y los pensionistas) se movilicen en defensa del poder adquisitivo de sus salarios. Piden a los trabajadores moderación para evitar una espiral de precios (que han provocado los mismos capitalistas) y en nombre del reparto de sacrificios a causa de la guerra. Mientras tanto y de nuevo, el gobierno “progresista” se dispone a cumplir con el 2% oficial del PIB en los presupuestos, comprometidos con USA y la OTAN, para contribuir al rearme y los preparativos de la guerra.

¿PORQUÉ ES IMPORTANTE QUE TODOS VAYAMOS A MADRID?

Con toda seguridad, COBAS y el resto de los sindicatos combativos no hemos sabido estar a la altura del reto que nos imponía la situación. Tampoco el movimiento pensionista en sus movilizaciones, debilitado por sus divisiones internas y confundido por las ilusiones de que era posible contrarrestar esta ofensiva desde dentro de las instituciones, presionando a los grupos parlamentarios para que se opusieran a los proyectos privatizadores del gobierno ha sabido estarlo. Los derechos y conquistas de los trabajadores nunca se consiguieron en los parlamentos, sino en la calle, luchando juntos, codo con codo. Después del revés sufrido, sólo mediante un balance honesto de los errores, podemos lanzar una contraofensiva que nos permita recuperar todo aquello que hemos perdido. Hoy más que nunca, debemos ser consecuentes con nuestra máxima: “Gobierne quien gobierne, los derechos (las pensiones, los salarios, la sanidad, la educación, los servicios sociales y democráticos, la vivienda…) se defienden!

Estamos convencidos de que la convocatoria del 15-O es una oportunidad para clarificar objetivos y reagrupar nuestras fuerzas, en defensa de los derechos y conquistas de los trabajadores. El 15-O no es una fecha cualquiera, en la que se va a realizar una movilización más. Tiene que ser el principio de una profunda inflexión de los movimientos sociales y de los colectivos en lucha.

Sólo a través de la unidad en la acción podemos derribar el muro de silencio y desinformación que el gobierno, la patronal, CCOO y UGT han tejido en torno a los trabajadores. Sólo la unidad de los trabajadores (en activo o no) y los pensionistas y también de las organizaciones sindicales y movimientos sociales que defienden sus derechos y conquistas, pueden hacer fracasar los planes que los capitalistas y sus cómplices están tejiendo en torno a nosotros.

Tenemos que empezar a organizarnos en asambleas en nuestros centros de trabajo, y en nuestros barrios y localidades. Es importante que Necesitamos un plan de movilizaciones que supere el clima de apatía y pesimismo que todavía infecta a muchos trabajadores (y pensionistas), y éste sólo puede salir de nosotros mismos. Un plan que ayude a crear las condiciones para una huelga general que derrote los planes de la patronal y sus socios.

IPC REAL, SALARIO NETO y PODER ADQUISITIVO

La clase obrera estamos en retroceso prolongado, nos dan tantas hostias que ni siquiera tenemos tiempo de quejarnos antes de que el sistema capitalista nos arree la siguiente.
Retuercen las leyes, hacen trampas con los reglamentos y la propaganda mediática, ocultan las verdades inventando cuentos y conceptos para anestesiarnos.

Cuando los sindicatos «mayoritarios» están aceptando de antemano, sin movilización y con la cerviz baja, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, reivindicando incrementos salariales muy por debajo de la carestía de vida, bajo el eufemismo de recuperar las pérdidas más adelante, es más necesario que nunca que los movimientos sociales reafirmarnos la lucha por la revalorización de pensiones y salarios en base a la carestía de la vida real y en el salario neto a disponer para afrontarla. Se impone un conocimiento y debate minucioso que entre golpe y golpe no hemos tenido tiempo de hacer, espero que la siguiente aportación ayude.

El IPC real es aquel que se ajusta a la evolución de los precios como referencia para equilibrar el poder adquisitivo al coste de la vida en el momento de su aplicación, por tanto hablamos del IPC acumulado. El IPC acumulado es el que establecía la ley como referencia para la revalorización de las pensiones, que se vino aplicando hasta que Zapatero en el año 2011 y Rajoy del 2012 al 2017 incumplieran pactos leyes y acervo. El IPC real es el mismo, que recuperamos con nuestra lucha los pensionistas y que se volvió a aplicar en 2018, 2019 y 2020. El año pasado se inventaron el IPC medio para meternos un recorte que supuso la pérdida de un 3% de poder adquisitivo de las pensiones gracias al trilerismo del gobierno, a la derecha que lo respaldó, al Pacto de Toledo y a los agentes sociales del mismo.

Para cada trabajador el IPC real es aquel que coincida con el porcentaje de encarecimiento o abaratamiento de los productos y servicios que compra y utiliza de acuerdo al límite que le marcan sus ingresos. Es obvio que el IPC como índice de aplicación general no es individualizable, por tanto debería ser de consenso político y social para la clase obrera y la mayoría del pueblo. que el IPC viniera determinado por el encarecimiento de la cesta de productos y servicios que están al alcance de ser consumidos por el poder de compra del salario y la pensión media en este país.
Actualmente la cesta de productos que se utiliza para evaluar la variación de precios no se corresponde en absoluto con la que correspondería a un trabajador o pension cesta de ingresos medios.

Históricamente, cuando los diferentes gobiernos han hecho variaciones en el conjunto de productos que componen la cesta a efectos del IPC oficial, lo han hecho con la clara intención de adulterar a la baja el IPC oficial para reducir las reivindicaciones y el incremento de salarios y pensiones y lo han conseguido sin contestación sindical. En el contexto actual, a octubre de 2022 los precios de la alimentación y los suministros básicos de imprescindible consumo para todos, se han disparado por encima del 25%, mientras el IPC oficial sitúa la variación al alza en torno al 10%. Más que nunca se nota el desfase entre el IPC oficial y la cesta de la compra del trabajador o pensionista medio. Posiblemente otros de los productos de esa cesta ficticia no han subido o incluso pueden haber bajado, como por ejemplo la depilación por láser u otros lujos fuera de alcance o prescindibles que sólo están en la cesta oficial para manipular el promedio a la baja. Por este timo, trabajadores y pensionistas, podemos sufrir en elpróximo ejercicio, un empobrecimiento histórico aún en el caso de que salarios y pensiones se incrementen con elengañoso IPC oficial, ya no os digo el drama para las pensiones mas bajas y los salarios precarios.

Otro factor que reduce nuestro poder adquisitivo, aunque pensiones y salarios se hayan incrementado con el IPC real es, año tras año, la no deflactación de la tabla del IRPF, porque si la tabla de IRPF no se actualiza con arreglo a los mismos parámetros del IPC entonces acostumbra a suceder que, el incremento del IPC en el salario bruto o pensión, no se refleja en nuestro salario neto al pagar mas impuesto, por tanto, aún aplicando el IPC real tenemos menos poder de compra, o sea que nos empobrecemos.

Imaginemos un pensionista o trabajador que este año ingresa en bruto 100 pero como le descuentan el 10% de IRPF sus ingresos netos quedan reducidos a 90 que es su dinero disponible para comprar este año. Para el año siguiente le aumentan un hipotético IPC oficial de 10% por lo que con su base de 100, sus ingresos brutos suben a 110 pero al no variar igual la tabla de IRPF resulta que debido al aumento aplican otro escalón de IRPF y en vez de retenerle el 10% ahora le retienen el 11%, entonces sus ingresos netos que eran de 100-10% = 90 pasaran a ser de 110-11% = 97,90, es decir su salario o pensión bruta subió el 10% pero su dinero disponible que ha pasado de 90 a 97,90 sólo ha subido el 8,77%. Para comprar lo que antes compraba con 90 ahora necesita 99 pero sólo ingresa 97,90 es decir, se ha empobrecido en 1,23 puntos por cada 100 de ingresos.

ESTE TIMO HABITUAL PUEDE SER ESPECIALMENTE SANGRANTE ESTE AÑO SI NO SE DEFLACTA LA TABLA DE IRPF.

Más sangrante puede ser para menores ingresos si no se aumentan de acuerdo al IPC los mínimos de IRPF exentos por ingresos y situación familiar. Otro factor histórico de deterioro de la revalorización de salarios y pensiones en Catalunya ha sido que los índices de referencia se toman a nivel estatal y es sabido que en los últimos 50 años, el IPC en Catalunya siempre superaba el estatal, con lo que el poder de compra de un salario o pensión media en Catalunya es cada vez menor respecto al poder de compra real, así por ejemplo si los precios en Catalunya suben un 4 y en otra parte un 2, el IPC oficial computaría que la vida ha subido un 3 con lo que su aplicación representaría la pérdida de un punto en la capacidad de compra de trabajadores y pensionistas en Catalunya y eso es lo que ha venido sucediendo los últimos 50 años, salvo en contadas ocasiones. Este es un tema tabú. No se trata de agravios, simplemente constatar otro factor, el nivel de vida que dan 900 euros es muy inferior en Catalunya a la mayoría de territorios como consecuencia de esa erosión muy repetida durante décadas. Quizás debería introducirse un factor corrector de mantenimiento del poder adquisitivo.

POR EL IPC REAL DEL SALARIO Y PENSION MEDIA. POR EL IPC REAL ACUMULADO
POR LA DEFLACTACION DEL IRPF EN LOS MISMOS PARÁMETROS QUE LA
REVALORIZACIÓN DE PENSIONES Y SALARIOS.

Octubre de 2022, Antonio Castán, afiliado de cobas pensionistas

ENTREVISTA A LA DIPUTADA ESTATAL POR CANARIAS  MERI PITA (AFILIADA DE CO.BAS)

1 – El Gobierno PSOE-UP ha hecho una reforma laboral que mantiene las facilidades para el despido y una reforma de pensiones que las actualiza con el IPC medio en lugar del IPC acumulado. ¿Qué opinas de estas reformas? ¿Se podía hacer más y mantener los compromisos del programa derogando las reformas de los gobiernos Rajoy y Zapatero?

Las reformas habidas no están a la altura de las expectativas que generó el gobierno de progreso constituido en el año 2019, en estos temas centrales, y en otros. Decir lo contrario sería mentir. Las reformas implementadas en pensiones están muy lejos de lo que era el programa electoral de Unidas Podemos, y en cuanto a la derogación de las reformas laborales que tanto daño han hecho al trabajo con derecho y al derecho al trabajo. Algunos logros alcanzados de importancia, pero hay muchos temas por derogar y por avanzar. En mi opinión, si la correlación de fuerzas del gobierno no dejaba avanzar más, debió explicarse así a la ciudadanía, en la línea de esa democracia real que defendíamos; abrir espacios de reflexión colectiva, debates, consultas, contar la verdad confiando en nuestro pueblo y en nuestra gente, y dejar atrás campañas o argumentarios de cambios de paradigmas, porque han sido solo algunos cambios, pero desde luego no estructurales.

2 – Se dice que el ministro Escrivá ha impuesto su criterio respecto a los planes de reforma de la Seguridad Social para estabilizar las cuentas con mayores requisitos de edad y cotización para acceder a la pensión contributiva. ¿Es así o más bien una decisión colegiada del gobierno? ¿Qué papel ha jugado U.P. en la reforma de las pensiones?

Cuando se desgajo la Seguridad Social del Ministerio de Trabajo y se nombró ministro al Sr. Escrivá, ya debimos ver por donde vendrían los tiros. Leyendo el curriculum del ministro no podíamos esperar más que el seguimiento a ciegas a los postulados dictados por lo que eufemísticamente llaman “Europa”, – es decir los poderes económicos-, en relación con el tema de las pensiones públicas, pero el ministro es nombrado por el presidente del gobierno, no es él el responsable máximo sino quien lo pone, y para que lo pone. Desde luego con ese perfil no era para blindar el sistema público de pensiones. La negociación se dio a nivel de gobierno sí. Es bueno recordar que los acuerdos del Pacto de Toledo no son Ley, son solo recomendaciones, es decir que, el PT propone y el gobierno dispone. Y, finalmente, la llamada Ley de Escrivá responde a esos intereses: mochila austriaca o similar, planes públicos de gestión privadas, etc. Para nada viene a blindar el sistema público de pensiones. El papel de UP ha sido el de una minoría de gobierno que finalmente acepta el texto con algunas modificaciones, pero muy lejos de del proyecto de Ley sobre pensiones que la propia coalición presentó en su día.

3 – Se ha consolidado la jubilación a los 67 años y el aumento a 25 años de cotización para el cálculo de una pensión contributiva, pero ya vemos artículos y declaraciones proponiendo nuevas reformas para llegar a los 70 años, al período de 35 años o incluso toda la vida laboral. ¿Cuál crees que es el objetivo del gobierno?

No creo de verdad que se atrevan ahora. Entramos en año electoral y mandan las encuestas. Lo que si espero es que salga adelante la auditoria pendiente de las cuentas de la SS. Llevamos meses exigiendo que se cumpla con la Ley, que se practique de una vez esa auditoria pública y que de manera transparente se publicite la misma para que los trabajadores que son los que mantienen esa caja única de la seguridad social, a través de sus salarios deferidos, comprueben la mala gestión interesada que se ha hecho de la misma. Si es bien gestionado el sistema público de pensiones, sí es sostenible.

4 – La novedad más relevante de la reforma de las pensiones es la aprobación del sistema de planes de pensiones de empresa acordados por convenio, como complementario al Sistema Público de Pensiones. Parece evidente la intención de promover la pensión individual en detrimento de la caja solidaria y de reparto, pero no vemos mucha concreción sobre los planes de empresa. ¿Sabes cómo será su gestión y si hay posibilidad de tener una depositaria pública o quedarán en manos de las gestoras constituidas por las entidades financieras con participación de CC.OO. y U.G.T.?

Si es evidente que ese es el sentido, pero aún no nos han dicho nada respecto, solo conocemos lo que dice el texto de la Ley. Ojalá me equivoque, pero dudo que permitan depositaria pública.

5 – Se ha iniciado el proceso de creación de la Agencia Estatal de la Seguridad Social, pero no tenemos claras sus funciones. Aparte de facilitar la tramitación de prestaciones y centralizar la administración, ¿cuál es su finalidad, puede cumplir algún papel en el impulso de los planes privados de pensiones?

No han explicado ni desarrollado cuales serán sus funciones, la Ley dice que servirá para asegurar el actual nivel de prestaciones públicas, pero por otro lado vemos que la tasa de reposición del personal de la seguridad sociales es nula, que no ha habido oferta de empleo públicos para cubrir vacantes, que la media de edad de su personal es muy alta… veremos.

6 – ¿Cómo valoras la experiencia de la comisión y el debate parlamentario sobre la reforma de las pensiones? ¿Ha influido la presión sindical y del movimiento pensionista? ¿Qué has echado en falta desde el punto de vista político en este proceso?

He sido miembro del Pacto de Toledo en estos últimos cinco años y la experiencia ha sido intensa, muy intensa. Solicité desde el principio que las reuniones del pacto fueran públicas y no lo consintieron, alegaron que de ser publicas jamás se llegaría a un acuerdo de todos los grupos, que era, decían, el fin del Pacto. Siempre me pareció un oxímoron acordar con fuerzas que defienden otro sistema no público, aunque nadie se confesaba así; todos hablaban eso sí, de dinero público, pero pocos estaban dispuestos a blindar las pensiones públicas en la Constitución. Una y otra vez se hablaba de ¨gastos¨ no de derechos. Pero el problema de la caja única no son los gastos, son los ingresos y, desde luego, la buena gestión de sus fondos. Mi percepción es que esta herramienta, el Pacto de Toledo, no ha servido, como dicen, para garantizar el sistema público de pensiones, y a las pruebas me remito; creo que su creación en el año 1995 respondió al intento de desmovilizar las protestas y huelgas (cinco huelgas generales entre los años 80/90 del siglo pasado, tres de ellas a gobiernos socialistas) escondida tras la publicidad de salvaguardar las pensiones.

Y claramente, sin la presión movilizadora de las coordinadoras de pensionistas y los sindicatos, los pequeños logros como revalorar las pensiones conforme a IPC, subir la pensión mínima, la auditoria … jamás habrían visto la luz. El sistema público de pensiones solidario, suficiente, inter e intra generacional es un logro de la clase trabajadora, y no vamos a dejar de luchar para blindar esos derechos, no nos vamos a conformar con menos, por lo que fueron, los que somos y los que vendrán.

Vuelven las movilizaciones de pensionistas

El día 15 de 0ctubre en Madrid llegando de toda España

La Asociación Cultural y de Solidaridad «Hervás y Panduro» de Horcajo de Santiago colaboraremos para darles la bienvenida en Villarrubio de Santiago a los que llegan de Alzira-Valencia el domingo 9 a las 11:30 a.m. e invitamos a los de Almendros, Torrubia del Campo, El Acebrón y Fuente de Pedro Naharro a acompañarlos. A las 19:00 tendremos una Charla-coloquio en la Casa de la Cultura : «Por qué exigimos que las residencias de mayores sean públicas»

Y el día 10 también invitamos a todos a recibirles en Tarancón a las 11:30 horas en la rotonda del Restaurante STOP Y Mercadona para ir por Av/ Juan Carlos I y Miguel de Cervantes hasta la nave de Ferias Allí tendremos con ellos una charla coloquio sobre «El sistema público de pensiones» a las 18:30

Son varios los temas que desde el gobierno progresista se cierran en falso o, sencillamente, se dejan entreabiertos; así han quedado la ley Mordaza, la Memoria Histórica, las reformas laborales, la ley de Extranjería, y las pensiones. Sí, las pensiones, ¿o es que ya han sido satisfechas las justas demandas de las mareas de pensionistas?

Sin duda ha sido el de las personas mayores el colectivo que más afectado se ha visto por las restricciones que hemos soportado como consecuencia de la pandemia del coronavirus. Pero a pesar de esas limitaciones a la movilidad y de ser también las personas adultas mayores quienes más han sufrido los contagios y el largo tratamiento del Covid-19, se puede asegurar sin miedo a equivocarse que el movimiento de pensionistas y jubilados/as ha sido uno de los más activos durante estos dos años de reconocida desmovilización social.

Incluso en los meses más duros de la crisis sanitaria no ha faltado alguna localidad, algún grupo de pensionistas -con mascarilla y demás medidas preventivas- en la que no sacaran a la calle, a la plaza o al mercado sus pancartas y folletos exigiendo unas pensiones más justas. Tampoco se han suspendido las reuniones (físicas o virtuales) de coordinación de las plataformas, las charlas informativas y la presencia en las redes sociales de los puntos más significativos de la ya larga lucha en defensa del sistema público de pensiones.

Ahora, cuando las medidas que limitaban la movilidad y los contactos sociales se van relajando, los colectivos de pensionistas y el sindicalismo alternativo vuelven a la carga y a la calles. De nuevo este otoño trabajadores/as jubilados/as y en activo somos llamados a defender una conquista irrenunciable: el derecho a disfrutar de una pensión publica suficiente al finalizar nuestra vida laboral.

No faltará quien se sorprenda al enterarse de que miles de pensionistas siguen exigiendo garantías para la continuidad del sistema público de pensiones, cuando desde hace meses muchas voces aseguran que ese sistema ya ha sido mejorado y tiene el respaldo de la mayoría parlamentaria para seguir siendo público en el futuro. No negaremos que se han producido algunas mejoras y que también se vaticina que en las negociaciones del Pacto de Toledo el gobierno, la patronal y los dos sindicatos  habituales encontrarán una solución que asegure la financiación y continuidad de las pensiones públicas.

Sin embargo, tomando en consideración las declaraciones y las intenciones de unos y otras, no hay razones para la tranquilidad; ni mucho menos. Por un lado hemos visto -y sufrido en carne propia- la imparable subida de los precios. Un incremento del coste de la vida que muy pronto se comió el 2.5% que han subido las pensiones en 2022. Recordemos aquí, para más escarnio, que todavía siguen existiendo pensiones por debajo de los 700€.

Por otro parte siguen en marcha las medidas que van alejando la edad de jubilación, para alcanzar los 67 años a partir de 2027… salvo los afortunados y afortunadas que hayan podido cotizar 38 años y medio. Al mismo tiempo se introducen mayores penalizaciones para las personas que quieran adelantar su retiro. Todo esto sin olvidar las ocurrentes propuestas de ampliar a toda la vida laboral el período de cálculo de la pensión (después de ir subiendo de los dos últimos años a los 10, 15 o 25).

Como puede verse no son razones lo que les faltan a quienes insisten, contra viento y marea, en seguir defendiendo el derecho a unas pensiones públicas dignas. Convocados estamos, tanto los ya jubilados/as como quienes están en activo o incluso todavía no han entrado en el mercado laboral, a sumarnos a esta desigual lucha en pro de una de las conquistas más importantes de la clase trabajadora.

Las pensiones, ¿cómo van a quedar?

¿Cómo quedarán las pensiones máximas y mínimas para 2023?

Nuño Rodrigo Palacios,Raquel Pascual Cortés

El Gobierno ha confirmado de forma definitiva, al dar luz verde al proyecto de Presupuestos Generales del Estado, que la revalorización de las pensiones de cara al próximo ejercicio se hará conforme a la ley vigente, que obliga a que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo aunque crezcan los precios. Tal y como había adelantado el Ejecutivo, las pensiones se actualizarán con la inflación media de los últimos 12 meses a cierre de noviembre, mediante una subida que se aplicará a partir de enero para los nueve millones de pensionistas que cobran más de diez millones de prestaciones (cerca de un millón de beneficiarios cobra dos pensiones).

Garantizar que los pensionistas no perderán poder de compra con la inflación rondando el 10% durante buena parte del año, ¿significa que las pensiones subirán en una cuantía similar desde enero?

No. Aunque el dato de IPC interanual del mes de septiembre ha sido del 9%, la inflación no se calculará con el dato de cierre de noviembre, sino con el promedio de los 12 meses anteriores (desde noviembre de 2022 a diciembre de 2021).

De hecho, con los datos actuales de la evolución de los precios en 2022 solo una fuerte subida del IPC (hacia el entorno del 16% en los meses de octubre y noviembre) podría llevar la media de 12 meses al área del 10%, algo muy poco probable hasta en el actual escenario de fuerte incertidumbre.

Entonces, ¿cuánto van a subir las prestaciones?

El Gobierno ya apuntó ayer a una subida del 8,5%, décima arriba o abajo, según dijo la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. A falta de dos meses, la media de los 10 que computarán en las pensiones es del 8,75%. El panel de expertos de Funcas, actualizado en septiembre, apunta a un IPC del 8,4% en octubre y el 8,2% en noviembre, lo que dejaría una media de 12 meses del 8,675%. Este panel ya sobreestimó en cuatro décimas en IPC de septiembre; si se repitiera este error, el IPC medio en el periodo de cómputo sería del 8,6%, y si la desviación a la baja fuera de un punto en cada uno de los meses, las pensiones subirían el 8,5%. Si los datos finales se desviaran un punto porcentual al alza la media se iría al 8,84%. .

Dando por bueno ese 8,5% que ha tenido de referencia el Gobierno para elaborar los Presupuestos Generales del Estado, ¿cómo quedarán las pensiones mínimas y máximas a partir de enero del próximo año?

La pensión mínima por jubilación, con cónyuge a cargo sube, así, hasta los 20.290 euros al año, o 966,19 al mes. Son 76 euros mensuales más que el año pasado. Sin cónyuge a cargo la pensión queda en 10.962 euros al año, o 783,04, en 14 pagas. La pensión de viudedad superará los 900 euros (905), y la pensión máxima superará, por primera vez en la historia, los 3.000 euros.

¿Habrá en 2023 paguilla compensatoria del IPC?

No. La llamada paguilla –que acuñó la que fuera ministra de Trabajo y Seguridad Social del PSOE, Magdalena Valerio– consistía en una paga extra que se abonaba a los pensionistas en los meses de enero o febrero, de una sola vez, por valor de la diferencia entre lo que hubieran subido las pensiones al inicio del año y el IPC de noviembre de ese mismo ejercicio. Así, por ejemplo, en las pensiones subieron un 0,9% en enero de 2021, en línea con las previsiones  de inflación del Gobierno, pero dado que el IPC después fue mayor (un 2,5% medio en los 12 meses que terminaron en noviembre), el Gobierno tuvo después de ajustar esta brecha con una paga compensatoria equivalente al 1,6% que va del 0,9% al 2,5%. Pero el año 2021 fue el último en el que los pensionistas cobraron dicha paga compensatoria, ya que a partir del pasado ejercicio, la ley especifica que las pensiones subirán lo mismo que lo haga el promedio de los precios.

¿Cuántas pagas tendrán los pensionistas en 2023?

La Ley 21/2021, de 28 de diciembre, de Garantía del Poder Adquisitivo de las Pensiones y de otras Medidas de Refuerzo de la Sostenibilidad Financiera y Social del Sistema Público de Pensiones, que entró en vigor el 1 de enero y que recuperó la revalorización de las prestaciones con el IPC pasado, no modificó la fórmula de cobro, por lo que los pensionistas seguirán cobrando 14 pagas anuales, con dos extras en junio y diciembre.

Pensiones «justas y suficientes»

Miles de personas de toda España reclaman en Madrid unas pensiones «justas y suficientes» 

(I-D) Los portavoces nacionales de COESPE ESTATAL, Ramón Franquesa; Conchita Ribera y Ciriaco García, encabezan la concentración de pensionistas por el centro de Madrid.(I-D) Los portavoces nacionales de COESPE ESTATAL, Ramón Franquesa; Conchita Ribera y Ciriaco García, encabezan la concentración de pensionistas por el centro de Madrid. Carlos Luján / Europa Press 

Europa Press 

Pensionistas de toda España, convocados por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Publico de Pensiones (Coespe), se han manifestado este sábado en Madrid para reclamar unas pensiones «justas y suficientes» y protestar contra el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, y su reforma, que el mes pasado superó su primer examen en el Pleno del Congreso tras rechazarse la enmienda de totalidad planteada por el PP. 

Durante el debate parlamentario, Escrivá, presentó su reforma como algo «no de partido ni de Gobierno», sino «de país», que nace del acuerdo parlamentario del Pacto de Toledo y también con el consenso de los principales sindicatos, patronales y organizaciones de autónomos, «tras una década sin consenso». 

Según Coespe, con esta nueva concentración quieren defender unas pensiones públicas «justas y suficientes» y unos servicios públicos de «calidad», así como mostrar su oposición al Pacto de Toledo y la inminente reforma de las pensiones del ministro José Luis Escrivá. Entre otras peticiones están unas pensiones «dignas» de 1.084 euros tal y como establece la Carta Social Europea, una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social y acabar con la brecha de género o adelantar la edad de jubilación. 

En la marcha ha estado presente Unidas Podemos, en concreto, el diputado en el Congreso, Javier Sánchez, que ha destacado que en esta legislatura han dado algunos «pasos importantes» para garantizar unas pensiones dignas, ya que han conseguido «revalorizarlas al IPC y derogar el factor de sostenibilidad», aunque, ha dicho, tienen «claro» «que no es suficiente». 

«Hay que subir las mínimas y las no contributivas de forma que alcancen como mínimo la cuantía del SMI. Desde Unidas Podemos tenemos muy claro que no vamos a permitir ningún retroceso en el sistema público de pensiones», ha añadido. 

La marcha ha comenzado en el Congreso de los Diputados y ha terminado en la Puerta del Sol. 

Manifestación de pensionistas en Madrid

Los pensionistas tomarán Madrid el 16 de octubre contra los «recortes» de Escrivá y Pacto de Toledo

La protesta de los pensionistas se celebrará primero ante el Congreso de los Diputados, para marchar luego hasta la Puerta del Sol. La fecha del 16 de octubre no es aleatoria, se ha escogido porque se cumplen dos años desde el 19 de octubre de 2019, cuando se produjo una multitudinaria manifestación-concentración de miles pensionistas, como culminación de dos marchas que recorrieron el país de norte a sur.

Por Pepa Montero 

El próximo día 16 de octubre, pensionistas de todo el país están llamados a llenar las calles de Madrid en una gran manifestación, convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, Coespe (@CoespeOficial), en defensa del sistema público de pensiones, «que está en peligro por las reformas y contrarreformas que están haciendo a través del Pacto de Toledo y los acuerdos vergonzosos a los que se está llegando en la mesa de negociación social, que suponen recortes inadmisibles», según denuncia Damián Rodríguez, portavoz de Coorpen Madrid-Coespe y miembro de la Comisión de Organización Estatal.

La protesta de los pensionistas se celebrará primero ante el Congreso de los Diputados, para marchar luego hasta la Puerta del Sol. La fecha del 16 de octubre no es aleatoria, se ha escogido porque se cumplen dos años desde el 19 de octubre de 2019, cuando se produjo una multitudinaria manifestación-concentración de miles pensionistas, como culminación de dos marchas que recorrieron el país de norte a sur.

«Vamos a entregar en el Congreso cientos de miles de firmas en favor de realizar una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social, porque entendemos que el sistema público de pensiones es sostenible y lo que debe hacer el Gobierno es resarcir a la caja de la Seguridad Social de todas las cantidades que han detraído, de una manera absolutamente reprobable, desviando dinero de las pensiones hacia gastos impropios», argumenta Damián Rodríguez.

Asimismo, la Asociación Jubilación Anticipada sin penalizar con 40 o más años cotizados, Asjubi40 (@asjubi40), también convocante de esta gran marcha sobre Madrid, está llamando a pensionistas de toda España para que acudan a la capital. Esta organización representa a los actuales 550.000 jubilados anticipados que sufren penalizaciones eternas que reducen sus pensiones hasta en un 25%, a pesar de que todos acumulan más de 40 años cotizados. 

 Santiago Menchero, portavoz de Asjubi40, también confirma a 65Ymás que van a seguir luchando. «De ningún modo aceptamos el capotazo que nos quiere dar el ministro Escrivá», señala, en referencia al informe realizado por el ministro en el que se opone a despenalizar la jubilación anticipada en trabajadores con largas carreras. Tal como detalla Menchero, el contenido del informe (adelantado por 65Ymás) es «injustificable, no es el estudio que reclamó el Pacto de Toledo, sino todo lo contrario, es un informe en el que el ministro Escrivá trata de demostrar que eliminar las penalizaciones a los jubilados anticipados con largas carreras supone una carga de gasto extra para el Estado, aunque hayamos cotizado mucho más de 40 años».

El portavoz de Asjubi40 asegura que no van a aceptar que se de marcha atrás en los «compromisos que han adquirido con nosotros los partidos políticos y el propio Pacto de Toledo. Nos vamos a movilizar lo que sea necesario, en las calles, en el Parlamento, con los grupos políticos… en defensa de las pensiones públicas y en contra de los recortes y amenazas que se ciernen sobre los pensionistas presentes y sobre los futuros».

 Auditar las cuentas, una exigencia unánime

La Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones mantiene abierta una petición en la plataforma Change.org y dirigida a Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que dirige José Luis Escrivá, para exigir una auditoría a fondo de las cuentas del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Según sus promotores, «entre 1989 y 2013, España gastó más de 103.690 millones de euros que pertenecían a la hucha de las pensiones en otras cuestiones. Fue una práctica aparentemente legal, pero incorrecta, que hizo desaparecer los excedentes de cotizaciones que hoy debían nutrir esa hucha de las pensiones tan esquilmada en épocas de paro y crisis como la que hoy vivimos. Los recursos y cotizaciones que han desaparecido de la caja de la Seguridad Social, que debían haber servido de reservas para tiempos peores, estaban protegidas por la Ley General de la Seguridad Social, formaban parte del Patrimonio de la Seguridad Social, que pertenece a los trabajadores y ningún gobierno, ningún partido, puede utilizarlo para lo que mejor le convenga en cada momento. Pues su destino exclusivo es atender a las prestaciones de la Seguridad Social y no a otras necesidades».

 Derogar las reformas de pensiones 

Otras reivindicaciones inexcusables para los convocantes de esta macromanifestación en Madrid son igualar la pensión mínima al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), acabar con la brecha de género, mejorar las pensiones de viudedad, así como la derogación de las reformas de pensiones y las ya citadas auditoría de la Seguridad Social y la despenalización de las jubilaciones anticipadas con más de 40 cotizados.

La coordinadora de pensionistas exige una «reforma integral del Sistema Público de Pensiones que conllevará una verdadera Reforma Fiscal en la que paguen más los que más tienen, porque no es de recibo la propuesta de algunos partidos de que bajando y suprimiendo impuestos se puede sostener los servicios sociales de un país».

Los pensionistas vuelven a la calle


El movimiento pensionista vuelve a salir a la calle en todo el Estado
La Coordinadora denuncia que detrás de las recomendaciones del Pacto de Toledo está la presión de la banca para gestionar el sistema público.
Convocados por la Coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE) pensionistas de toda España han vuelto a salir a las calles para denunciar los planes privatizadores que consideran se encubren bajo fórmulas como el apoyo a los “sistemas complentarios”, defendidos por el ministro de Seguridad Social. Los jubilados consideran que detrás de esta fórmula se esconde el proyecto de sacar recursos públicos para entregarlos a su gestión por parte de la banca.
El movimiento ha denunciado que detrás de las recomendaciones del Pacto de Toledo se encuentra la presión de los grandes poderes financieros interesados en hacer negocio con la gestión del sistema público de pensiones. También han criticado la brecha de género entre jubilados y jubiladas, y han pedido la derogación de las reformas de las pensiones y las reformas laborales de Zapatero y de Rajoy.
Ciudades de toda España han acogido concentraciones. En Asturies la protesta ha tenido lugar en la Plaza de la Escandalera de Uviéu. Las organizaciones asturianas han reclamado la revalorización de las pensiones y la supresión de los beneficios fiscales a los planes privados de pensiones.

Los pensionistas desconfían del Pacto de Toledo

“Va en contra de las pensiones públicas”
• Distintos grupos de pensionistas creen que el acuerdo del Pacto de Toledo no resolverá los grandes problemas del sistema de pensiones
• Sospechan que servirá para introducir a nivel estatal un modelo parecido al vasco de Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) o al británico
• El Ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, es partidario de un «fondo de pensiones de empleo de carácter abierto»

Por Sara Montero

Imagen de una manifestación de pensionistas. / Efe
Compartir Distintos grupos de pensionistas creen que el acuerdo alcanzado por la Comisión del Pacto de Toledo en el Congreso no solo no resolverá los problemas del sistema de pensiones, sino que además, creen que le pone la alfombra roja a la entrada de modelos como la famosa ‘mochila austriaca’, la ‘vasca’ o la ‘británica’. «Estamos en contra del Pacto de Toledo. Significa ir en contra de las pensiones públicas», afirma Conchita Ribera, una de las portavoces de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones desde su último congreso.
Desde distintos frentes, los pensionistas están analizando el acuerdo que alumbró el pacto de Toledo a finales de octubre. El grupo Unidad COESPE tiene su propio documento de análisis, firmado por los pensionistas Domiciano Sandoval, y Manuel Colinas, que además organizan charlas estos días. Su análisis también queda muy lejos del triunfalismo de los partidos políticos. De la Comisión del Congreso tampoco esperan ya nada: «Ni se creó con el objetivo de salvaguardar el Sistema Público de Pensiones, ni trabaja para ello, más bien se ha convertido una firme aliada de todos esos intereses económicos que compiten por privatizar ese sistema público». En cualquier caso, ahora esas recomendaciones tienen que pasar al Pleno del Congreso y después dependerá de la acción de Gobierno.
La mochila austriaca, inglesa o vasca
En el documento del acuerdo del Pacto de Toledo hay hasta 20 recomendaciones, pero la que más preocupa a los pensionistas de Unidad COESPE es la número 16. Los diputados, amparándose en el artículo 41 de la Constitución, recuerdan que la Carta Magna «ampara el desarrollo de sistemas complementarios de carácter voluntario», aunque asegura sin ser sustitutivos de las pensiones públicas.
A pesar de que considera que hasta el momento, estas fórmulas han tenido un recorrido «insuficiente» e » insatisfactorio», la Comisión «reafirma su apuesta» por la «implantación efectiva». Además, detalla que las entidades que lo gestionen deben ser «prioritariamente» sin ánimo de lucro y deben contener fórmulas específicas de apoyo a los salarios más bajos o a las carreras profesionales más vulnerables».
Tampoco hay datos demasiado específicos, pero los pensionistas consultados interpretan este punto como un intento de introducir a nivel estatal un modelo parecido al vasco de Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) o al británico (el NEST) con planes de empresa, donde el trabajador va ‘ahorrando’ para su desempleo o su pensión. ¿Pero qué interés tienen los políticos en promover esta gestión? Desde Unidad COESPE sospechan que «el objetivo final es el de adelgazar la parte destinada a pensiones públicas, y derivar una buena parte de estas hacia estas pensiones. Además de que las empresas, en total, paguen menos».
Pero estos pensionistas, en su documento, señalan muchos peligros, entre los que están el hecho de que la existencia de este complemento suponga a medio o largo plazo una merma de las pensiones públicas o que se creen «dos o más clases diferenciadas de trabajadores: los que tienen empleo fijo y bien remunerado que tendrán una buena pensión pública y un buen complemento de la empresa y los que «tengan solo una pensión pública asistencial», una diferencia importante en su calidad de vida.
Conchita Ribera recuerda, además, que el sistema vasco está generando algunos problemas no resueltos, como en el caso de los 1.500 pensionistas vascos que llevarán su sistema a los tribunales, tal y como informó el 2 de noviembre el diario La Información. «Son un desastre», concluye sobre esta experiencia.
El Ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ya ha dicho que es partidario de un «fondo de pensiones de empleo de carácter abierto», que se desarrollará en «el marco de la negociación colectiva». Aún así, el Ejecutivo ha dado pocos datos para analizar cuál será el modelo concreto.
Ribera reconoce que las presiones son muchas. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, incluso ha llegado a plantear que se usen los fondos europeos para financiar la transición hacia la mochila austriaca, tal y como publica El Español. Es un debate que vuelve periódicamente a la política, desde que Zapatero la estudiara en 2010, sin llegar a plantearla por ser su implantación demasiado cara. También sobrevoló la legislatura anterior, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez era monocolor.
Un acuerdo insuficiente
La veterana pensionista pide que se haga una «auditoría» pública sobre el sistema de pensiones, ya que cree que «en la Seguridad Social hay dinero» y quieren ver exactamente cómo se distribuye para acabar con el mantra de que el sistema público está en peligro: «Lo que está en crisis son los planes de pensiones privados», argumenta.
Sí ha habido algunos avances en el documento del Pacto de Toledo, pero no han sido un regalo, sino fruto de las movilizaciones de los últimos años, como la subida con el IPC. «Nos lo hemos ganado a pulso, que no nos vengan con que es un logro del Pacto de Toledo. Ya habían dicho que iban a derogar la subida del 0,25 de Rajoy y que el factor de sostenibilidad pasaba al 2023 gracias a los pensionistas», sostiene.
A pesar de que la Comisión del Pacto de Toledo defiende «el mantenimiento del poder adquisitivo
de los pensionistas» a través de la revalorización anual del IPC y «su garantía por Ley», no es suficiente para los consultados que creen que tiene que haber un mayor compromiso con ese blindaje, incluso por legislación o introduciéndolo en la Constitución. Desde Unidad COESPE creen que «la revalorización de nuestras pensiones, sigue quedando al libre albedrío del partido gobernante y de las mayorías del Congreso».

Pensionistas vascos vuelven a la calle

Miles de pensionistas vascos vuelven a la calle en Bilbao y anuncian la continuidad de la lucha por pensiones públicas dignas

 Este es el comunicado que han difundido:

No ha sido fácil esta manifestación por las condiciones en que hemos debido realizarla debido a la emergencia sanitaria en la que nos vemos metidos de lleno por el coronavirus. Nuestro primer saludo a los familiares de las personas que fallecieron y siguen falleciendo a cuenta de la pandemia. Asimismo, a todas las personas que en estos momentos se encuentran contagiadas y en los hospitales y en especial a las personas mayores afectadas en residencias o en casa, así como a los y las trabajadoras que les atienden y cuidan con riesgo para su salud.

Hemos participado en esta manifestación con mascarillas, las manos limpias, guardando la distancia sanitaria y en cuatro hileras. Y lo hemos hecho como siempre lo venimos haciendo el movimiento de pensionistas de Bizkaia y de todo Hego Euskal Herria, pues nadie tiene más interés que nosotros y nosotras en defender la salud de todo el mundo y en particular la nuestra, y esta es una de nuestras reivindicaciones básicas.

Por eso seguimos denunciando que seis meses después del inicio de la pandemia las residencias de personas mayores dependientes sigan sin ser un lugar seguro y se sigan sin adoptar las medidas de prevención, seguimiento de la evolución de la pandemia, adecuación habitacional, mejora de condiciones laborales e incremento de personal necesarias para ello.

Pero tampoco queremos que se olviden o dejen a un lado utilizando la excusa de la pandemia nuestras exigencias en defensa del sistema público de pensiones y pensiones públicas dignas, la derogación de las reformas laborales y de pensiones que las deterioran, tomar medidas para elevar la cuantía de las pensiones y garantizar incrementos en función como mínimo del incremento del coste de la vida. Más de la mitad de las pensiones están por debajo de los 1.080m euros, imprescindible para acceder a unas condiciones de vida dignas. La gran mayoría de quienes sufren esas pensiones de miseria son mujeres, buena parte de ellas en situación de viudedad. Esto no hace más que corroborar e incrementar la brecha de género y de pobreza.

Exigimos a los gobiernos de Madrid, Gasteiz, Iruña y a las instituciones que tienen competencias para ello que tomen medidas urgentes para superar y resolver estos problemas, sin esperar siquiera a la aprobación de sus respectivos presupuestos públicos.

Hemos salido hoy a calle y lo vamos a seguir haciendo como lo hemos desde el 15 de enero de 2018, hace más de dos años y medio, tanto por nuestra cuenta como en colaboración con los trabajadores y trabajadoras y otros sectores y movimientos sociales. El lunes 7 de septiembre, en las cuatro capitales y en unos 70 pueblos de Hego Euskal Herria reiniciaremos las concentraciones y movilizaciones. Que no les quepa ninguna duda, vamos a continuar en la pelea hasta conseguir nuestras reivindicaciones.

Queremos terminar agradeciendo a las personas y colectivos sociales que nos han acompañado en esta manifestación, pues lo que está en juego es la salud para todo el mundo y las pensiones para hoy y para las próximas generaciones

 

La reforma de las pensiones

El Gobierno pretende aprobar este año la reforma de las pensiones para garantizar el poder adquisitivo de los jubilados

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones espera que el Pacto de Toledo alcance un acuerdo pronto y que se pueda eliminar por ley las subidas del 0,25% de Rajoy antes de terminar el año

Escrivá confía en desarrollar el Ingreso Mínimo Vital contra la pobreza a partir de 2021 y este año aumentar las ayudas por hijo a cargo

Laura Olías Follow @@laura_olias

  • 27/02/2020 –

Manifestación por las pensiones públicas en Madrid. OLMO CALVO

Tener aprobada la reforma de las pensiones y el sistema de la Seguridad Social este 2020. Esta ambiciosa meta es la que se ha marcado el nuevo ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. La nueva legislación sustituirá la reforma unilateral de 2013 del PP y garantizará por ley, de manera estable, una subida anual de las pensiones que garantice el poder adquisitivo de los pensionistas, eliminando así el famoso 0,25% de Rajoy. Para financiar y sostener la Seguridad Social, la reforma trasladará numerosos «gastos impropios» a los Presupuestos Generales del Estado.

José Luis Escrivá ha anunciado este y otros planes del Ministerio que dirige en su comparecencia este jueves en la comisión de Trabajo, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en el Congreso de los Diputados. El Gobierno prevé cerrar la reforma de las pensiones antes de que concluya el año y después de que los diferentes partidos políticos alcancen un acuerdo en la materia en la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, por lo que en el Ejecutivo confían en que este consenso político llegue pronto.

Varias formaciones han comenzado con optimismo el debate sobre las pensiones esta legislatura y esperan lograr un pacto más fácilmente ahora que Unidas Podemos forma parte del Gobierno.

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