María, mujer del pueblo y mujer de Dios

“La hemos reducido al papel de mediadora y despojado de su carácter de modelo de seguimiento” 

La buena noticia a los pobres, equipo de lectura pastoral de la Biblia, Perú Juan Bosco 

María, plenitud de mujer

María ocupa, sin duda, un lugar importante en nuestras vidas y en nuestra experiencia de fe 

Es cierto que está muy presente en la devoción popular y que estas expresiones reflejan el amor que el pueblo siente por ella; pero también es cierto que la han alejado de lo que es y era, una mujer campesina y pobre 

Como sucede también con much@s sant@s, la hemos reducido al papel de mediadora para conseguir favores y milagros y la hemos despojado de su carácter de modelo de seguimiento 

También la hemos despojado de su femineidad plena, reduciéndola, como sucede en una perspectiva patriarcal a ser “madre” y, además, madre “virgen” 

Planteamos, por eso, limpiar nuestras miradas y encontrarnos con Ella desde una perspectiva distinta 

Nos encontraremos con textos de los evangelios en los que encontramos a la persona de María. Nos acercamos a María en cinco momentos distintos o desde cinco miradas distintas 

Son 24 encuentros comunitarios en la dinámica de la lectio divina al estilo de la ABP como la vivimos en el equipo de lectura pastoral de la Biblia (Lepabipe) 

Por Juan Bosco Monroy 

María ocupa, sin duda, un lugar importante en nuestras vidas y en nuestra experiencia de fe

Sin embargo, muchas veces la hemos y alejadode la realidad del pueblo por lo que pierde significatividar para la mayoría de las mujeres y varones en la respuesta de fe desde su realidad concreta. 

Muchas veces la hemos divinizado, entronizado o enseñoreado, convirtiéndola en una casi diosa que habita en un cielo lejano, o una reina sentada en un trono llena de coronas y signos de poder, o una “señora” poseedora de vestidos lujosos y privilegios. 

Es cierto que está muy presente en la devoción popular y que estas expresiones reflejan el amor que el pueblo siente por ella; pero también es cierto que la han alejado de lo que es y era, una mujer campesina y pobre, alejándola de la realidad cotidiana de nuestro pueblo y haciéndole perder la significatividad que tiene para l@s que queremos seguir el camino de Jesús. 

Como sucede también con much@s sant@s, la hemos reducido al papel de mediadora para conseguir favores y milagros y la hemos despojado de su carácter de modelo de seguimiento. 

También la hemos despojado de su femineidad plena, reduciéndola, como sucede en una perspectiva patriarcal a ser “madre” y, además, madre “virgen”. En esa perspectiva, la mujer, manchada por el pecado original y causante culpable de ese pecado, sólo encuentra su redención en la maternidad o la virginidad. La única posibilidad de redención para la mujer está en ser mamá o monja. 

También puede suceder que nuestra mirada y encuentro con María se ha “rutinizado”, repitiendo siempre las mismas “verdades”, los mismos “ritos” y anulando la capacidad transformadora que Ella puede provocar en nuestras vidas. 

Otro elemento importante, es que la hemos aislado; la hemos separado del grupo de mujeres y varones que caminaron con Jesúsy del que Ella formó parte activa. Esta separación favorece una perspectiva individualista tan querida por un cierto modo de concebir a la persona, a la sociedad y a la experiencia de fe; perdemos la dimensión comunitaria tan característica de la propuesta de Jesús. 

Planteamos, por eso, limpiar nuestras miradas y encontrarnos con Ella desde una perspectiva distinta. 

María mujer, vista desde su ser y su experiencia de mujer en un contexto histórico concreto y formando parte de una clase social concreta y de una comunidad de fe también concreta

María mujer, vista desde nuestros propios ojos de mujeres… y de varones… mujeres y varones que buscan vivir sus vidas en respuesta a un llamado que se experimenta como llamado y propuesta de Dios y al que se quiere responder en un compromiso de fidelidad en la construcción del Reino. 

Esta mirada a María como mujer en un contexto concreto nos permite poner atención a algunos aspectos de su persona, de su vida y de su experiencia de fe, a los que, quizá, no hemos puesto mucha atención. 

Necesitamos abrirnos a la novedad de Dios que siempre es más grande y está más allá de lo que creemos saber sobre Él, y sobre Ella. Dejar que, a través de esta mirada, María nos sorprenda y a través de Ella, también Dios nos sorprenda. 

Por eso en los textos nos encontramos con la “revelación de Dios” … siempre tienen algo nuevo que decirnos y provocan la conversión de la vida. 

Buscamos, entonces, acercarnos a María mujer, y mujer pobre, desde el ser y la experiencia de las mujeres, especialmente las mujeres pobres, de ayer y hoy; acercarse a ella desde una perspectiva de género y de clase. Ver a María, mujer, desde la realidad de las mujeres, y desde la relación que entablamos con ellas los varones, para volver a la realidad de las mujeres y varones con las luces que el encuentro con ella nos ofrece. Una preocupación importante, era cómo poder escapar de una mirada masculina y una mentalidad patriarcal en el encuentro con esta mujer. 

Nos encontraremos con textos de los evangelios en los que encontramos a la persona de María. Nos acercamos a María en cinco momentos distintos o desde cinco miradas distintas: 

-María de la encarnación 

-María de la visitación 

-María de la incertidumbre 

-María de la fidelidad 

-María de la comunidad resucitada 

Primero nos encontramos con la mujer joven que tiene sus planes y expectativas para construir su vida futura dentro de los modelos que su cultura y su pueblo le ofrecen, pero que debe discernir todo desde un llamado nuevo que “escucha”. A partir de ahí vive una conversión profunda y radical que orienta toda su vida en una dirección contraria con consecuencias muy grandes. 

El segundo momento nos presenta un encuentro de mujeresencuentro fecundo que pone en crisis todo el sistema socialy plantea una transformación radical del mismo, expresado en ese canto de las mujeres que descubren al Dios que revoluciona toda la vida. 

El tercer momento nos lleva a encontrarnos con María en sus experiencias de migrante, excluida, exiliada, marginada y sola junto con su pueblo

El cuarto momento nos ayuda a encontrarnos con María que, junto con otras mujeres, acompaña a Jesús en su vida comprometida con la realización del proyecto de “Papá”, el Reino de Dios. 

Por último, nos encontramos con ella en medio de la comunidad de discípulos y discípulas que han experimentado la vida nueva de y en Jesús y llevan adelante su propuesta

Este encuentro con María, mujer del pueblo y mujer de Dios, nos revitalizapara ser iglesia en salida; mujeres y varones que acompañan a sus hermanos y hermanas en el camino de la vida y ahí, junto con ellos y ellas, hacen la experiencia de Dios que l@s compromete a anunciar y realizar el “Reino de Papá”. 

En la dinámica de la lectio divina 

Son 24 encuentros comunitarios en la dinámica de la lectio divina al estilo de la ABP como la vivimos en el equipo de lectura pastoral de la Biblia (Lepabipe). 

En la perspectiva de la “animación bíblica de toda la vida y la pastoral” (DA 248), la lectio divina se va convirtiendo en el espacio comunitario que integra y alimenta a tod@s l@s que nos sentimos convocad@s por la Palabra al seguimiento de Jesús para la construcción del Reino. De esta manera la comunidad creyente se construye desde el encuentro con la Palabra que “anima toda la vida y la pastoral”

Esto supone una conversión de la vida, de l@s agentes pastorales, de los grupos y comunidades y de todos los procesos evangelizadores. Exige ser “una iglesia en salida”, “no autorreferencial”, como tanto insiste Francisco, obispo de Roma. 

A partir del sínodo de la Amazonía se plantea que queremos ser una iglesia samaritana, encarnada al modo en que el Hijo de Dios se encarnó; una iglesia magdalena, que se siente amada y reconciliada, que anuncia con gozo y convicción a Jesús crucificado y resucitado; una iglesia mariana que genera hij@s a la fe y l@s educa con cariño y paciencia aprendiendo también de las riquezas de los pueblos; una iglesia servidora, kerigmática, educadora, inculturada en medio de los pueblos que servimos

Esto exige de nosotr@s un contacto frecuente y profundo con la Palabra de Dios que se nos ofrece y nos sale al encuentro en la realidad, en el texto escrito, en la comunidad, en el interior de cada una de nosotr@s. 

Un encuentro constante con la Palabra que permita que cada persona y cada comunidad tengan más vida. Una lectura que trata de no acomodar y hacer encajar a las comunidades en la biblia, sino de ayudar a que la biblia se convierta en el elemento dinamizador de sus vidas

Son encuentros para la comunidad; una comunidad abierta, acogedora, que valora la vida, la presencia y el aporte de cada un@. La experiencia vivida en la dinámica de la lectio va permitiendo y favoreciendo la integración de la comunidad. 

En el proceso se mantienen los cuatro pasos tradicionales de la lectio, aunque añadiendo también otras formas de nombrarlas; de esta manera buscamos responder tanto a quienes viven esta experiencia por primera vez como a personas que ya tienen la experiencia de la lectura orante. 

A los cuatro pasos tradicionales hemos agregado un primer paso que consiste en partir de la realidad. En la línea de los dos libros de San Agustín, primero leemos el libro de la vida para después ir al libro de la biblia retornando, al final del proceso, a la vida, pero contemplada con otros ojos. 

Para cualquier información sobre este material pueden comunicarse a: 
jboscomonroyc@gmail.com 

Encuentro nacional de agentes pastorales y líderes sociales de Perú

Agentes pastorales y líderes sociales del Perú: compromisos y respuestas a la crisis social y política 

Desde algo más de cinco décadas, el Instituto Bartolomé de Las Casas viene realizando un encuentro nacional de agentes pastorales y líderes sociales. Este año, con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia, nos invitamos a preguntarnos qué país somos, haciendo memoria profética desde el reverso de la historia. Una reflexión para la práctica, desde una relectura de Fratelli Tutti (FT) e iluminada/juzgada por la Palabra de Dios (Hechos 6, 1-4). 

Con similitudes a la experiencia de la primitiva comunidad cristiana, también nos sentimos confrontados/as por una realidad que nos desborda. Escuchamos quejas (Hch 6, 1c-d), nos preguntamos ¿qué tenemos/podemos que hacer? (cf. Lc 3, 10), sabiendo que “no debemos esperar todo de quienes nos gobiernan; tenemos el espacio para la corresponsabilidad en la creación y la puesta en marcha de nuevos procesos y cambios” (FT 77). 

Hubo quejas porque sus viudas eran desatendidas en la asistencia cotidiana 

Nos toca, asumir nuestra parcela de responsabilidad en medio de la densidad del presente (Gutiérrez, G., 1996)por éstos, nuestros días (Hch 6, 1a). Densidad llena de preguntas: ¿cómo construir fraternidad y asumir nuestra participación activa hacia una buena política (FT 176), en un país tan complejo y fragmentado, en medio de las múltiples crisis sanitaria, económica, política, alimentaria, ecológica y ética? ¿De qué manera articular más y mejor contemplación y profecía (cf. Hch 6, 2b), conectando nuestros quehaceres pastorales con la promoción de derechos, libertades, igualdad de las personas y el fortalecimiento de actitudes y procesos democráticos? 

Busquen de entre ustedes y pónganse al frente de esta tarea 

La justicia requiere de cambios estructurales y exige discernir estrategias concretas que puedan lograrla. Necesitamos una mirada de conjunto que clarifique la tarea que tenemos por delante y acompañarnos en nuestro pensamiento crítico y capacidad de diálogo y consenso: 

  1. Recoger las quejas prioritarias, hoy (Hch 6, 2a): (1) Niños/as y adolescentes  por (a) educación precaria, con un elevado número de abandono escolar, sobre todo en la Amazonía y sierra por el trabajo infantil y falta de conectividad y b) un deterioro en su salud mental, al confinamiento se unen violencias y abusos dentro del núcleo familiar.  Es particularmente preocupante (2) la situación de los penales y ausente una política carcelaria más humana.  (3) Sigue siendo necesaria una mayor conciencia del clamor de la tierra y el grito de los pobres: la constante depredación de la Amazonía y el aumento de la vulnerabilidad y persecución a comunidades indígenas-serranas. ¿Qué fue del Acuerdo EZCAZU? 
  1. Fortalecer nuestra participación política con incidencia, vinculando las acciones solidarias (ollas comunes, comedores populares, plantas de oxígeno) a una visión de desarrollo que, superando la urgencia de la caridad para la supervivencia, abogue por la redistribución justa de la riqueza del país. 
  1. Mayor contribución en la formación política (a) en conciencia crítica, familias, colegios, parroquias, fundamentalmente a mujeres, en articulación con las organizaciones locales. Animación de círculos de reflexión, interculturales, intergeneracionales y en redes, con análisis de la realidad con sentido crítico (criterios y enfoques) que resignifique la democracia, más orientada al bien común. Unificar discipulado y ciudadanía, con nuevos y éticos liderazgos, en articulación con otras instituciones y organizaciones con fines comunes. También en la Iglesia, compartir y sensibilizar nuestras redes, construir y reconstruir espacios. 

En la comunión del Espíritu, el texto bíblico de Hechos nos facilita una metodología en caso de despistes y miopías: volver, convertirse a la fraternidad, a la amistad social que integra compromiso eclesial, re- construir nuestras instituciones y movimientos, y compromiso político, para “orientar la sociedad hacia la búsqueda del bien común y, con este propósito, a perseverar en la consolidación de su orden político y social, su tejido de relaciones, sus objetivos humanos” (cf. FT 66). Pongámonos al frente de esta tarea 

Glafira Jiménez, del Instituto Bartolomé de las Casas, Lima 

El triunfo de Pedro Castillo en Perú

El triunfo de Castillo, triunfo de la esperanza y la justicia

La solución de las urgencias sanitarias y económicas inmediatas será la demostración práctica de que Pedro castillo sabe gobernar, y, más importante aún, gobiernan en aras del bien común y el interés nacional. 

 “Soy un peruano que orgullosamente, como un demonio  feliz habla  en cristiano y en indio, en español y en quechua…” JM Arguedas

                      CRISIS DE RÉGIMEN Y PROCESO CONSTITUYENTE

Reforma Agraria, La deuda actual y “otros detalles…”

La información sobre el fenómeno socio-económico más importante del siglo XX peruano, (Reforma Agraria-1969) dice en estos días: Para 1979, se habían expropiado 9.1 millones de hectáreas de las 30 de tierra cultivable del país.

En el 2012, el Tribunal Constitucional anunció que elaboraba una resolución para que el gobierno cancelara la deuda.

La deuda de la reforma agraria se estima impagable, puesto que los valores reconocidos a los más de 20,000 agricultores grandes y pequeños, que fueron perjudicados, estaban por debajo de 1/50 de su valor real, es decir, once millones de hectáreas fueron bonificadas a un valor cincuenta veces menor que el real… Empresas agrícolas del norte del Perú obtuvieron valores incluso menores…

No abundaremos en expresiones retóricas, solo diremos que si se habla de deudas, la verdadera e impagable, es la que todavía mantienen los descendientes de encomenderos, oligarcas y terratenientes ante los descendientes de los pueblos indígenas, que desde el siglo XVI sufrieron despojo y explotación inimaginables, que en no pocos casos se agravaron durante la Republica.

El cambio del poder de encomenderos a sus hijos terratenientes y burócratas criollos, solo aumento el sufrimiento y opresión de las masas indígenas. Hasta 1920, gobierno de Leguía, los indios seguían pagando el tributo indígena, carga que se originó durante la colonia, persistió hasta 1860, como contribución indígena y hasta 1920, como circunscripción vial.

Los grandes latifundios y haciendas se formaron de la apropiación y robo de los terrenos de ayllus y comunidades.

Si estas haciendas y latifundios, frutos del despojo se tuviesen que valorizar para estimar la deuda con los pueblos indígenas, la cifra resultante sería sideral. Y esto sin considerar el trabajo y la vida de millones de indígenas a lo largo de cuatro siglos

Los hacendados, terratenientes y gamonales, expropiados por la Reforma Agraria de 1969, mantienen todavía en la actualidad una enorme deuda económica y social con los pueblos indígenas.

 Con la Reforma Agraria, el 30% del total de tierras cultivables del país, se entregaron a los que realizaban el cultivo. Unas 400 mil familias, dos y medio millones de personas, fueron las beneficiarias, que en la época representaba al 20% de la población nacional. Estas cifras que ofrecen la imagen cuantitativa del trascendental hecho es un pálido reflejo de su efecto en la vida social, política y cultural del país, particularmente del mundo rural.

La masa indígena y la sociedad rural seguían, hasta 1969, excluidas del desenvolvimiento político y cultural del país oficial. Los analfabetos, hablantes de idiomas diferentes al español, en cualquiera del multilingüismo existente (60% de la población nacional) carecían de ciudadanía. No elegían ni podían ser elegidos. Las políticas públicas: educación, salud, justicia y las actividades oficiales se realizaban exclusivamente en español. Algo más de la mitad de la población, compuesta por indígenas andinos y amazónicos, estaba al margen del estado. Salvo para la sanción represiva y el servicio militar obligatorio al que eran conducidos como bestias.

Estos trascendentales cambios constituyen el núcleo central de la Constitución de 1979, constitución que se elabora y aprueba como condición del retiro de las FF: AA del poder.

La prueba irrefutable de cómo estas reformas cambiaron el Perú está en la actual elección presidencial. Pedro Castillo, hijo de Ireño Castillo, un peón agrícola beneficiario de la Reforma Agraria, es el nuevo presidente del Perú. Sin reforma agraria, Pedro hubiese reproducido la vida de su padre, jornalero de campo. La parcela de tierra obtenida cambió radicalmente la vida familiar y los hijos asistieron a la escuela, se hicieron profesionales y, uno de ellos alcanzó el más alto honor al que un ciudadano puede aspirar en una sociedad democrática: la presidencia de la república.

Que Vargas llosa, apátrida hispanizado, anclado mentalmente en el siglo XIX, no entienda que aquí se ha producido una Reforma Agraria y campesinos e indios son ciudadanos, es consecuencia de confundir la realidad y la fantasía, y una vocación de sirviente mercenarizado del gran poder neoliberal mundial y de su expresión local, corrupta y prejuiciosa.

Ha asumido un anacrónico título nobiliario y ha vuelto a la colonia.

Constitución de 1979, encuentro de nación, estado, y justicia social.

Encuentro de la nación con el estado, avance en justicia social y soberanía nacional caracterizan a la constitución de 1979.

Para decirlo en breve, reencuentro con la nación y el proceso de modernidad política y cultural mundial producidos. Se van a expresar en la reorganización del estado que se puso a tono con las transformaciones, pues el estado oligárquico carecía de las estructuras, funcionalidad administrativa y equipo humano para procesar e implementar  los cambios introducidos.

El esfuerzo transformador, entre 1969-1975 implicó, entre otras cosas, el robustecimiento del estado y la renovación de su matriz de funcionamiento. Se incorpora el concepto de planificación como búsqueda de racionalidad y eficiencia en la gestión.

La demonización del velasquismo y el desmontaje del estado que se produce desde 1980, con el segundo belaundismo, no es otra cosa que los intentos restauradores de una oligarquía herida mortalmente, que no pudo revertir los profundos cambios, pero los trabó y empantanó, condenando al país a la parálisis y a una rearticulación asimétrica con el capitalismo mundial, en franca subordinación a los EE.UU.

La constitución de la justicia social, obstáculo contra el neoliberalismo

Realinear al país con el triunfante neoliberalismo global, luego del colapso de la Unión Soviética y el establecimiento del Consenso de Washington, requería eliminar la valla más seria: La constitución de 1979, que protegía los derechos ciudadanos y defendía el interés nacional. Contenido incompatible con el Estado Subsidiario del neoliberalismo, en que el imperio del mercado asume el poder de asignación y distribución de los recursos, abandonando a los ciudadanos vulnerables a su suerte.

Es lo que propugna el fujimorismo y la constitución de 1993, que se consolida con la derrota de las fuerzas democráticas, del  movimiento popular y la marginalización de la izquierda socialista a lo largo de la década del 90 y el 2000.

Cuando arribamos al siglo XXI, el neoliberalismo había arrasado las políticas sociales y los derechos ciudadanos. Cientos de miles de trabajadores habían perdido su empleo, miles de sindicatos y federaciones habían sido destruidos y desactivados; el salario había perdido su capacidad adquisitiva en un 45/50 %. La pobreza bordea el 50% de la población. Los Servicios públicos indispensables: educación, salud, vivienda se habían privatizado, reemplazados por nada  o, sucedáneos de pésima calidad.

Que el fujimorismo haya podido naturalizar estas políticas salvajes solo se explican por la presencia del terrorismo senderista de los años 80 y 90. Produjo tal caos y temor que la mayoría de peruanos creyendo sentir la llegada del diluvio final, tuvieron que someterse a las políticas de despojo y pérdida de derechos laborales y sociales. Amén de la liquidación física de líderes sociales y populares y sus organizaciones, por parte del terrorismo de SL y de Estado.

El “triunfador” Fujimori, presentado por los medios mercenarios  como el cónsul que salva providencialmente a la patria de los bárbaros, cobró en grande. No solo implementando estas políticas y privatizando a remate los activos más valiosos del país, sino apropiándose de miles de millones de dólares de la privatización, con el que financian todo tipo de actividades ilegales y criminales.

La Carta Política más avanzada y democrática del siglo y medio republicano del Perú, reemplazada el año 1993, no mereció mayor resistencia. La dispersa y desorganizada defensa de los derechos sociales y ciudadanos alcanzados en el periodo reformista, estaba circunscrita a cuestiones puntuales. No se entendían ni asumían como fruto y consustancial a la constitución democrática y de justicia social de 1979.

Esta constitución terminó siendo el niño huérfano, sin padre ni madre. Las críticas y la oposición a la constitución fujimorista aluden a su origen espurio, ilegal. No implican la defensa de la carta democrática reemplazada. Esta débil oposición, de la izquierda socialista y la derecha liberal, reducida al procedimiento legal, evidencia el concepto de democracia vaciada de contenido social que era la democracia de oligarcas y señores, vigente desde 1821. Concepción procedimental que terminó siendo asumida por la izquierda socialista tradicional.

Facilitaron la consolidación del proceso dictatorial y corrupto del fujimorismo y fueron derrotados por su discurso efectista y ciertos logros macroeconómicos, que crearon el espejismo de 30 años de milagro económico. Milagro para los ricos y las grandes transnacionales pues los pobres, el medio ambiente y el país siguen más pobres, depredado y en el atraso.

El populismo conservador fujimorista, que dura 30 años ha sido herido muerte en las últimas elecciones. Derrotado el 2011, 2016 y prácticamente liquidado en las elecciones de este año. Magros resultados en estas justas electorales y los 25 años de cárcel que esperan a Keiko Fujimori, su lideresa actual y,  la permanencia en cautiverio, del fundador, por varios años más, los conducen a la extinción.

La correlación de fuerzas como determinación del poder constituyente

Las constituciones no son sino la expresión jurídica legal que legítima ante el conjunto de la sociedad, los intereses hegemónicos que una coalición de sectores sociales logra imponer como interés común. Lo que supone que en un proceso de persuasión y/o coacción estos sectores han logrado establecer un acuerdo social que es asumida por el conjunto de la sociedad.

Significa que han logrado la correlación de fuerzas sociales y políticas favorable que les permite institucionalizar los cambios por medio de una nueva Constitución o reformar la vigente, adecuándola a las nuevas exigencias. Dependerá finalmente de la magnitud de los cambios a realizar y de las fuerzas acumuladas. El poder constituyente alcanzado.

En nuestra experiencia histórica, el año 1979 los cambios constitucionales se tuvieron que realizar por medio de una Asamblea Constituyente porque las modificaciones eran radicales, profundas. Se requería dar forma jurídica a un régimen político que pudiese expresar la emergencia de una sociedad que había sufrido modificaciones sustanciales en su estructura económica, social y política. Las FF.AA que mantenían el control del estado, exigieron la Asamblea Constituyente, como condición para el retorno a los cuarteles. Tenían la fuerza para imponer tanto el procedimiento de los cambios constitucionales como el contenido esencial de la nueva carta. Expresada en cuestiones como: reconocimiento del quechua como idioma oficial, derecho de votos a los analfabetos, la ley de comunidades nativas, entre otros.

En 1993, derrotadas las fuerzas democráticas y eliminado el protagonismo social; producido el auto golpe de estado de Fujimori un año antes, la comunidad internacional y la oposición interna reclaman la vigencia del sistema democrático liberal. El propio golpista requiere legitimidad. Es lo que lleva a la realización del Congreso Constituyente Democrático para elaborar la nueva carta magna, que finalmente se aprueba en un referéndum amañado en octubre de 993.

Constitución de 1993, madre de la corrupción

El Congreso Constituyente Democrático, como su denominación indica, viene a ser un hibrido que permite introducir cambios sustanciales, sin recurrir a la forma legal clásica de Asamblea Constituyente. Es una mezcla de vía congresal y Asamblea constituyente, y su aprobación a través de un Referéndum. Modalidad que es elegida para cumplir con el mínimo de formalidad jurídica exigida por la comunidad internacional.  En realidad el procedimiento y la forma en que se produjo la nueva constitución fueron un remedo de proceso democrático. Lleno de irregularidades y trampas que culminaron con un referéndum fraudulento.

Esta constitución, vigente hasta la actualidad, cumple los siguientes propósitos esenciales:

1) cambia el carácter social del acuerdo constitucional de 1979, privatiza servicios públicos esenciales; elimina la protección del mercado y capital nacional; 3) facilita el dominio del capital monopólico  4) hipoteca la soberanía nacional a las instancias controladas por los intereses norteamericanos. En resumen, instala el modelo neoliberal digitado por el Consenso de Washington.

El resultado de 30 años de aplicación de este modelo ha sido desastroso en lo económico y social y en términos del interés nacional. Las cifras son contundentes al respecto.

Es imprescindible resaltar un fenómeno tanto o más  importante que el anterior, que los grupos de poder beneficiados por estas tres décadas infames, naturalizan con  su egoísmo y codicia.

El deterioro de la institucionalidad y el envilecimiento de la política alcanzan con Fujimori niveles de sima. Un rasgo nuevo, terriblemente perverso, es haber construido con Montesinos, un estado narcotraficante. Esta impronta incide en el funcionamiento y carácter de todo el estado. La corrupción sistémica del estado y la sociedad no puede entenderse sin las  inducciones realizadas por el dueto del mal, Fujimori-Montesinos. Legitimaron el asesinato, el robo y soborno, el chantaje y la mentira, como instrumentos de la política. El divorcio entre la ética y la política, y la pátina de suciedad que imprimen al quehacer político y el estado ha sido probablemente el daño más grande que han ocasionado a nuestro país.

El Covid-19, plebiscito y final del régimen fujimorista

En el año y medio que dura la pandemia, el Perú goza del triste record de ocupar uno de los primeros lugares en cantidad de muertos por cien mil habitantes; 200 mil fallecidos y 2 millones ochenta mil infectados.

La pertinencia y eficiencia de un estado se califica por su desempeño en tiempos normales y en situaciones de excepción. El estado peruano, reorganizado con la constitución de 1993, ha sido un completo desastre, en ambos casos.

Carencia de infraestructura sanitaria, personal mal protegido y peor remunerado, y una corrupción en todos los niveles de la sociedad y el ministerio del sector, explican este infeliz desempeño.

30 % de pobres, 70% de empleo informal, 15% de desnutridos y 20% de anemia infantil, regiones en las que llega hasta el 40%, son cifras que desnudan el pretendido milagro neoliberal, con 30 años de bonanza y excepcional crecimiento. Los ricos se hicieron más ricos y los pobres, terminaron más pobres. Resultados de los tiempos normales

La propaganda cotidiana de empresarios engordados hasta la obscenidad y su coro mediático, era tan intensa y potente, que la población llegó a aceptar el perverso mensaje como realidad. Alimentó la esperanza. Se crea tanta riqueza, que ya me tocará, no me importan los otros ni se requiere organización gremial ni reclamos colectivos, decía el sentido común instalado en los noventa. Todo se hizo añicos con la llegada de la pandemia, en el verano del 2020.

La desolación y el temor cundieron a partir de mediados del 2020. La cantidad de muertos y la pobreza no hacían sino aumentar, semana a semana. Lo más penoso y censurable llegaría con el tráfico de la muerte y el hambre. La compra de los elementos indispensables: vacunas, camas UCI, mascarillas, etc. Todo el material adquirido por el estado para la atención sanitaria ha sido motivo de coimas y prebendas. En algunos casos no se adquirían porque no había acuerdo en los porcentajes de comisiones.

El acto que sintetiza la indolencia y la corrupción de las más altas autoridades del régimen vigente, se produce con la vacunación del presidente Vizcarra, la ministra Pilar Mazzeti, de salud y  sus funcionarios antes que se vacune la población vulnerable.

Las ofensivas y obscenas muestras de angurria y desbocada corrupción, expresadas en la vacancia de PPK a dos años de su gobierno y a Martín Vizcarra, seis meses después por medio de oscuras maniobras y acuerdos, asaltaron el gobierno colocando como presidente a un lúdico agricultor tumbesino (Manuel Merino) dedicado a las peleas de gallos.

Se ha Iniciado el proceso constituyente

En cinco días, multitudinarias manifestaciones a lo largo y ancho del país, lo hicieron renunciar.

Estas movilizaciones promovidas por la  denominada generación del Bicentenario, abrieron las puertas de la esperanza y, sobre todo la vía del cambio constituyente. Hasta la primera semana de noviembre-2020, el cambio o modificación constitucional eran aspiraciones y consignas levantadas por voces aisladas que desarrollaban una postura crítica sobre el régimen fujimorista. Con poca audiencia en la mayoría nacional, percibida como declaración de intenciones impracticables.

A partir de esta fecha amplios sectores de la sociedad empezaron a intuir o ver la relación entre desastre sanitario, corrupción y el modelo vigente.

A lo largo de la campaña, tanto en primera como en segunda vuelta, el tema constitucional se incorpora al debate electoral. No está en cuestión si hay cambios constitucionales, se pone en cuestión la magnitud de los cambios. ¿Cambio de algunos artículos o de toda la constitución? Hasta los fujimoristas, autores del engendro, reconocen que habría que evaluar algunos aspectos que podrían cambiarse.

En otras palabras, las movilizaciones de noviembre abren el proceso constituyente. El triunfo de Castillo consolida el proceso.

Es lo que está en el centro de la actual pugna de política.

Cambio constitucional. Los candados y cerrojos de la constitución fuji-montesinista

La Carta fuji-montesinista, pertenece a la historia de la infamia política del Perú. Tanto por su carácter retrogrado en lo social y la hipoteca de nuestra soberanía nacional como por su origen y arquitectura mafiosa. Ha sido elaborada de modo tal que han introducido mecanismos y procedimientos muy difíciles de absolver. En sustancia, toda reforma parcial o total de la constitución tiene que pasar por el congreso.

La Constitución Política de 1993 dispone en su artículo 206° que dice “Toda reforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta del número legal de sus miembros, y ratificada mediante referéndum”. Asimismo, dispone que “Puede omitirse el referéndum cuando el acuerdo del Congreso se obtiene en dos legislaturas ordinarias sucesivas con una votación favorable, en cada caso, superior a los dos tercios del número legal de congresistas”.

No existe la figura de Asamblea Constituyente para el cambio constitucional, para lo cual tendría que cambiarse este artículo e incluirlo como procedimiento legal.

Es lo que ahora en lenguaje novedoso llaman, candados o cerrojos. En realidad es una versión legalizada del secuestro de la constitución en manos de las mafias corruptas, que actúan como esbirros del gran capital monopólico y transnacional.

Entre el congreso y el cambio constitucional, la calle lo decide

El condicionante mafioso del cambio constitucional hace poco viable su cambio por el camino congresal pues la mayoría de esta instancia no lo promoverá ni aprobará. Eso supone un referéndum convocado por el congreso o por iniciativa ciudadana. En este procedimiento igualmente el congreso deberá aprobar el resultado del referéndum.

Queda evidenciado que solo una gran presión social puede imponer el procedimiento y su resultado. Oponerse a una masiva exigencia social es un desacato que puede terminar con la disolución congresal y su remplazo por otro parlamento que, surgido de la exigencia de este objetivo, apruebe los cambios o modifique el articulo 206 e incluya la Asamblea Constituyente como mecanismo de cambio. Que sería lo más recomendable.

Todo indica que la participación ciudadana activa, la movilización social serán factores decisivos.

La generación del Bicentenario debe erigirse  en la fuerza del relevo generacional socio-político de la del 70. En buena hora y ante las grandes tareas que la patria reclama.

Primero es lo primero, el cambio constitucional exige resolver el desastre sanitario y reactivar la economía

La sociedad reclama el control de la pandemia, que se traduce en vacunar a toda la población nacional hasta diciembre del presente año. Mantener y reforzar las medidas preventivas, haciendo estrictas las acciones de control y ampliar la cobertura de atención a los pueblos indígenas y poblaciones alejadas de la capital y grandes centros urbanos. Los positivos avances deben continuarse hasta culminar la vacunación.

La reactivación económica es una tarea de suma urgencia. Inversión social, financiamiento especial a las mypes, crédito de urgencia a la agricultura familiar, pequeña y mediana, impuesto especial a la sobre ganancia minera, cobranza coactiva a los grandes deudores y evasores de la SUNAT, son algunas de las medidas económicas de urgencia. Entre tanto los bonos y bolsas de alimentos deben garantizarse a la población vulnerable, por lo menos hasta fin de año.

Es un avance extraordinario que se haya abierto el proceso constituyente, que se traduzca en cambio constitucional implican acciones y luchas diversas. Que la actitud favorable se traduzca en voluntad organizada y movilizada para hacer el cambio, es la tarea inmediata. Convertir esta germinal opinión favorable en poder constituyente.

El cambio de la correlación de fuerzas es la tarea esencial del actual periodo político.

La solución de las urgencias sanitarias y económicas inmediatas será la demostración práctica, que Pedro castillo y su gobierno saben gobernar, y más importante aún, gobiernan en aras del bien común y el interés nacional. El buen liderazgo se legitima y valida atendiendo y resolviendo las necesidades más urgentes de la sociedad.

Es la hora de mostrar y construir este nuevo tipo de liderazgo.

Un liderazgo que sirve al Perú merece todo el apoyo para cambiar la actual constitución mafiosa del fujimontesinismo.

Constitución del siglo XXI, Pluricultural y Descentralista

No es propósito del presente artículo debatir sobre el tipo de constitución que requiere el Perú, sin embargo debemos señalar algunos criterios que ayuden a esclarecer el modelo constitucional que requerimos:

– Asumir la nueva constitución como la expresión más elevada de una amplia y profunda lucha por la renovación ética y moral de nuestra sociedad. La renovación del compromiso con la política como servicio ciudadano, el bien común como aspiración superior de la ciudadanía.

-Debe asumirse como heredera y continuación de la constitución de 1979, cuyo espíritu esencial es el servicio a la persona humana, su carácter social y  dignidad nacional

-Pluricultural y Descentralista, expresado en la representación directa de las diferentes culturas, fortalecimiento de las instancias sub nacionales, descentralización efectiva del poder político y presupuestal

-Calificación intercultural y bilingüe de autoridades y funcionarios

-Políticas publicas interculturales y bilingües, como política esencial del estado

-La sostenibilidad ambiental y la ecología deben ser parte constitutivas de su núcleo central

– Interculturalidad como enfoque y política de estado en el conjunto de la sociedad

-Equidad de género, promoción de igualdad en todos los niveles, profesional, salarial, cargos públicos.

Estos enunciados rectores harán de la nueva carta magna una carta del siglo XXI, atenta a los cambios globales de la humanidad y a la urgente corrección de la depredación ambiental. La tierra es el hogar común.

La globalización implica una relación intercultural, un mundo más justo exige que la otra mitad de la humanidad esté en pie de igualdad con los varones.

Desafíos del nuevo gobierno de Pedro Castillo en Perú

Cinco desafíos a los que se deberá enfrentar el nuevo Gobierno de Pedro Castillo en Perú
• Diferencias con aliados, acusaciones de ilegitimidad, peticiones de destitución, investigaciones judiciales contra dirigentes de su partido y los efectos económicos de la pandemia pueden complicar el mandato de Castillo, que asumirá la presidencia el próximo miércoles
• — Las denuncias de fraude electoral de Keiko Fujimori envalentonan a la extrema derecha racista de Perú
Pedro Castillo saluda a los partidarios que celebran los resultados parciales de las elecciones en la sede de su campaña en Lima, el día después de una segunda vuelta presidencial. Martín Mejía/AP
Por Ayelén Oliva Sigue leyendo

Perú y una alternativa novedosa


Sergio Ferrari
Tres preguntas a un analista político
El sociólogo y analista político chileno Ricardo Jiménez vive en Perú desde hace más de diez años. Acaba de participar en la elaboración del dossier Perú: un sueño postergado, publicado por la prestigiosa agencia de noticias ALAI, con sede en Ecuador, pero con amplia cobertura de los países andinos.
P: ¿Cómo visualiza el futuro de Perú en caso de que gane Pedro Castillo?
Ricardo Jiménez: Es difícil prever cómo gobernaría Castillo, porque es imposible predecir el futuro. Hace apenas unas semanas, casi nadie lo conocía y casi todos pensaban que no era un candidato significativo. Ahora, grupos de poder tradicional ya leen el futuro y auguran desastres en caso de que gane. Castillo y Perú Libre representan el hartazgo de la población y serían una respuesta a la crisis estructural actual. Perú debe optar entre salir de la crisis o caer en una de represión y corrupción acrecentadas. En mi opinión, esta segunda opción, solo podría imponerse con un fraude. En ese caso estallaría el país mucho antes de terminar el mandato de Keiko Fujimori. Sigue leyendo

Misionera italiana asesinada en Perú

El obispo de Chimbote, indignado tras el asesinato de la misionera italiana Nadia De Munari

                                                   • Nadia De Munari, la misionera asesinada
El Obispo de la Diócesis de Chimbote, Perú, manifiesta su “desconcierto y dolor” tras el asesinato de la misionera italiana
Nadia De Munari, después de haber sido brutalmente atacada con un machete en un intento de robo en un Centro de Asistencia a personas vulnerables
Confía en la investigación policial que permita dar con el autor para que la justicia lo sancione severamente
(Vatican News).- “Espero que la DIRINCRI haga un buen trabajo de investigación para saber quién fue el asesino y cuál fue el móvil para destruir a una mujer cuando aún tenía 50 años de vida”, lo dijo Monseñor Ángel Francisco Simón Piorno, Obispo de la Diócesis de Chimbote, Perú, en sus declaraciones a la prensa local – según informó el Diario de Chimbote – al condenar el asesinato de la Misionera italiana Nadia De Munari, acaecida el pasado sábado 24 de abril, después de haber sido brutalmente atacada con un machete en un intento de robo en un Centro de Asistencia a personas vulnerables de Nuevo Chimbote, en Ancash, al centro oeste de Perú.
Monseñor Piorno: lo que se ha hecho con ella no tiene nombre
El Obispo de Chimbote señaló que, “este caso traerá repercusiones internacionales porque lo que se ha hecho con ella no tiene nombre”. Además, “resulta desconcertante la muerte de la misionera – agregó – por cuanto nunca había sido amenazada por alguna razón, sin embargo, confía en la investigación policial que permita dar con el autor para que la justicia lo sancione severamente”. Asimismo, Monseñor Simón Piorno recordó la misión social que cumplía Nadia De Munari, quien estaba encargada de los seis jardines de infancia y los comedores de la Operación Mato Grosso en los asentamientos humanos más alejados del distrito de Nuevo Chimbote.
Probablemente un robo que termino mal
La misionera laica italiana, originaria de Schio (Vicenza, noreste), fue asesinada en Perú con un machete, quizás durante un intento de robo en un Centro de Asistencia a personas vulnerables. La prensa local señala que, la mujer fue presuntamente asesinada mientras dormía. Nadia De Munari fue sometida a una operación de emergencia, en el Hospital Regional de Chimbote, luego fue trasladada a Lima, donde falleció, a causa de las graves heridas, en particular por un traumatismo craneoencefálico severo, fractura de brazo derecho y lesiones en el rostro.
Asistencia a personas vulnerables
Para la policía local, que encontró muchos rastros, incluida sangre, en la habitación de la mujer, pudo haber sido un robo que terminó mal. Pero aún no existen hipótesis certeras. La emboscada a la mujer no tuvo testigos. En el Hogar Familiar que compartía con otras diez maestras, la misionera de Vicenza atendía a unas niñas, que, sin embargo, no escucharon nada, porque dormían en otra ala. En Perú con la Operación Mato Grosso, la misionera estuvo a cargo del Centro “Mamma mia” en Nuevo Chimbote, construido por el padre Ugo De Censi. En el Hogar Familiar se proporciona comida gratuita a los niños y madres necesitados de la zona.

Denuncia de hacinamiento en cárceles de Perú

Iglesia en Perú: “Nuestras cárceles son escuelas de criminalidad”
El padre Enrique Gonzales, Secretario Ejecutivo de la CEAS, en una larga entrevista con Ancep, la Agencia de Prensa de los obispos, subraya que la Comisión de Acción Social (CEAS) de los obispos peruanos continúa su valioso servicio de acompañamiento espiritual a los privados de libertad
Denuncia las condiciones de “hacinamiento” y “la falta de un trato digno de los huéspedes”
Anuncia el relanzamiento de los proyectos de pastoral carcelaria a través de la creación de una “red nacional” dirigida por Monseñor Jorge Izaguirre
03.11.2020
(Vatican News).- Acompañamiento espiritual a las personas privadas de libertad y a sus familias. La pastoral penitenciaria promovida por la Comisión de Acción Social (CEAS) de los obispos peruanos continúa su valioso servicio, incluso en tiempos de pandemia. Las restricciones no impidieron que los voluntarios y capellanes entraran en los centros penitenciarios y asistieran a los huéspedes que, debido al COVID-19, padecen un doble sufrimiento: el estado de detención y la distancia de sus seres queridos.
Así lo revela el Padre Enrique Gonzales, Secretario Ejecutivo de la CEAS, en una larga entrevista con Ancep, la Agencia de Prensa de los obispos: “Nuestras cárceles son auténticas escuelas del crimen y no lugares de reinserción social”. El Padre Gonzales añade que “las causas deben atribuirse al hacinamiento, a las precarias condiciones” en que se encuentran las prisiones, “a la falta de un trato digno de los huéspedes y, por último, al prejuicio generalizado de la opinión pública con respecto a las prisiones”. Tras la propagación de la pandemia, la situación se ha desplomado como en el resto del mundo.
“Pero las cosas empeoraron aquí”. Cuatrocientas víctimas en las cárceles
El sacerdote continúa explicando que “la incapacidad de responder a las necesidades de los numerosos prisioneros los ha hecho más vulnerables”. Con el resultado de que “el número de contagiados ha sido muy alto” y, hasta ahora, han registrado 400 víctimas. Como resultado, se prohibieron las visitas y los detenidos ya no pudieron recibir alimentos y medicinas. “El trabajo también se ha detenido”, continúa el Padre Gonzales. Ante un panorama desalentador, los agentes pastorales no se han dado por vencidos y han logrado “también gracias a su imaginación y espíritu de iniciativa” garantizar su presencia constante.
“Los capellanes no podían celebrar la misa, pero la oración y la reflexión sobre la Palabra nunca faltó”. El Secretario Ejecutivo de la CEAS también dijo que tomaron medidas para la distribución de medicamentos y mascarillas. “A través de llamadas telefónicas pudimos responder a las peticiones de los prisioneros”. El Padre Gonzales anticipó, después, el relanzamiento de los proyectos de pastoral carcelaria a través de la creación de una “red nacional” dirigida por Monseñor Jorge Izaguirre, obispo de la prelatura de Chuquibamba y presidente del Ceas.
El sacerdote observa con satisfacción: “Las primeras reuniones de la red, todas online, han permitido una comparación fructífera entre los diversos equipos que trabajan en el sector en todas las diócesis”. Mientras por lo que respecta a la medida relativa a la liberación de los presos más vulnerables, el Padre Gonzales califica la decisión de “tardía”. Y concluye: “Muchos de nuestros hermanos y muchas de nuestras hermanas han muerto mientras tanto. A pesar de esto, lucharemos para que se aplique”.