Pronunciamiento: al lado de los más débiles

          Colectivo Ecuménico por el Perú – CEP

REVISTA DE PRENSAAMÉRICA LATINA


A poco más de un mes, el régimen Boluarte – Otárola ya carga en sus espaldas el horror de decenas de muertos, cerca de 50 víctimas. Todos eran gente del pueblo que protestaban contra la criminalización de sus luchas y el golpe de Estado en el Perú. Se trata, no cabe dudas, de un gobierno criminal con ansias de poder que se ha interesado más en proteger la “propiedad”, desproteger la vida de sus ciudadanos y escalar la represión a nivel de masacre y genocidio.

Convencidos de que “la paz brota de la justicia” lamentamos mucho el proceder de las principales iglesias cristianas en esta coyuntura. Desde el campo católico como del evangélico, recientes pronunciamientos tienen en común equiparar a las víctimas y a sus agresores, como un enfrentamiento entre iguales. Incauta o premeditadamente han utilizado la figura de Caín y Abel cuando en realidad se trata de David y su honda resistiendo a Goliat y su mortal armadura.

Del pueblo de “Israel” huyendo del todopoderoso Faraón. De Jesús y su látigo contra los mercaderes del templo. Del Perú profundo luchando por dignidad y justicia frente a los intereses de las transnacionales, la oligarquía y las élites de la sociedad peruana.
La explícita determinación del Premier Alberto Otárola, real comandante de las fatales decisiones del gobierno, en complicidad con Dina Boluarte, apuntan clara e insensiblemente que nuestros hermanos y hermanas seguirán recibiendo balas, palos y gases como respuesta a sus justos reclamos.

Esta situación hace apremiante que bases y cúpulas de las iglesias, católica y evangélicas, abandonen la comodidad camaleónica de una supuesta “neutralidad” y denuncien proféticamente en nombre de Dios el carácter terrorista, asesino e ilegítimo del actual régimen. Desde el sur va creciendo y extendiéndose cada vez más el clamor popular que exige a los líderes religiosos delaten con todas sus letras el régimen Boluarte – Otárola, sin el inaceptable y vergonzoso argumento de que “debemos apoyarlos a pesar de sus excesos”.

El criminal gigante no debe permanecer en pie; en este momento, su furia ya muestra su flaqueza. Desde la espiritualidad, las prácticas pastorales y los compromisos con los más excluidos y pobres de la tierra, urge que Obispos, Pastores, liderazgo y comunidades cristianan opten por la vida y no por la muerte, tomen partido, como lo manda el Evangelio, al lado de los más débiles. Porque nuestras luchas van “contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo”.

Colectivo Ecuménico por el Perú – CEP
“Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso” (Salmo 82:3)

Piden solución inmediata a la crisis

Obispos peruanos urgen al Congreso a dar una «solución inmediata» a la crisis

Historia de Agencia EFE 

Lima, 23 ene (EFE).- Los obispos de las regiones peruanas de Cuzco y Puno urgieron este lunes al Congreso del país a «dar una solución inmediata al pedido» de las protestas antigubernamentales y expresaron su rechazo a la «violencia», que desde diciembre pasado ha dejado más de 60 muertos.

Obispos peruanos urgen al Congreso a dar una «solución inmediata» a la crisis

En un pronunciamiento, los Obispos del altiplano y de la Diócesis de Sicuani-Cuzco exhortaron a las autoridades peruanas, y en especial al Poder Legislativo, «a tener presente los pedidos de los pueblos… que claman por ser escuchados».

«Hacemos un llamado a todos los miembros del Congreso de la República para que pueda dar una solución inmediata al pedido que realizan nuestros hermanos y hermanas, y así impedir mayores acontecimientos que puedan generar pérdidas humanas, evitar personas heridas y agresiones a las entidades públicas y privadas», señalaron.

Las protestas antigubernamentales, que se sienten sobre todo en regiones del sur de Perú, entre ellas Puno y Cuzco, exigen la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, el cierre del Parlamento y nuevas elecciones para 2023, además de la convocatoria a una asamblea constituyente.

En su pronunciamiento, los obispos expresaron su «plena confianza» con que el país pueda «retomar la paz y tranquilidad» mediante el diálogo, así como su solidaridad con «el dolor que atraviesan las familias que perdieron a sus hijos, hermanos, padres y madres en estos enfrentamientos».

SICSAL PERU

Cristianos de Perú recogen palabras de San Oscar Romero

Carlos Alejos

Estimado Antonio – Atrio
Te comparto este texto que me parece importante para publicar por la importancia de la voz de los laicos desde sus movimientos y comunidades cristianas ante la crisis violenta y sociopolítica en Perú. Gracias. Carlos Alejos.

SICSAL PERU. Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América Latina «Óscar Romero»

En esta situación dura que nos ha tocado vivir política y socialmente en crisis dónde el desgobierno y la violencia imperan en nuestro país, los movimientos y comunidades cristianas laicas no sé han quedado en silencio y en fidelidad al evangelio y a la doctrina social de la iglesia y sobre todo a lo que decía monseñor Enrique Angelelli, mártir latinoamericano, de tener un oído al pueblo y el otro al evangelio y magisterio social ,presentaron los PRONUNCIAMIENTOS dónde se han manifestado Fratelli tutti frente a la dura realidad Peruana.

Los movimientos y comunidades qu han hecho público manifiestos son:

    • Signis Perú – Asociación Peruana de Comunicadores
    • MANTHOC-Movimiento de Adolescentes y Niños Trabajadores Hijos de Obreros Cristianos
    • REDINJUV – Red Peruana Infanto Juvenil
    • Juventud Obrera Cristiana
    • INSPIR – plataforma de organizaciones y sindicatos de trabajadores jóvenes, mujeres y periodistas de la economía formal e informal
    • Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América Latina «Óscar Romero» – SICSAL PERU
  • Solo un texto de esos muchos MANIFIESTOS:El Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América Latina«Óscar Romero» – SICSAL PERU como organización que sigue el testimonio dejado por San Oscar Romero queremos pronunciarnos ante la situación de crisis política y social que nos ha tocado vivir en estos días de diciembre 2022.Nos preocupa y entristece la violencia ocurrida en Andahuaylas donde hubo el resultado de la muerte de Christian Alex Rojas Vásquez (19 años), Beckham Romario Quispe Garfias (18 años), D.A.Q. (15 años) y 4 personas más.Nos unimos a los gritos de muchas organizaciones sociales y eclesiales diciendo: NI UN MUERTO MÁS.Desde aquí recordemos lo que en la encíclica del papa Francisco, Fratelli Tuti se lee en el numeral 285: “En el nombre de la inocente alma humana que Dios ha prohibido matar, afirmando de que quien mata a una persona es como si hubiese matado a toda la humanidad y quien salva a una es como si hubiese salvado a la humanidad entera”.Queremos esta vez dejarnos guiar por la palabra dejada por San Oscar Romero que creemos de alguna manera ilumina la realidad que nos ha tocado vivir en nuestro país.Monseñor Romero ¿que nos diría ante las estructuras de injusticia social que se mantiene en nuestro país?
  • Tenemos que condenar esta estructura de pecado en que vivimos, esta podredumbre que presiona, lastimosamente, a muchos hombres a tomar opciones radicales y violentas. Los culpables son, precisamente, los que mantienen estas estructuras de injusticia social, que hacen perder la esperanza de que se puedan arreglar de otro modo, más que por la violencia. Ellos tienen que considerar que si queremos evitar estos caminos hacia la clandestinidad, hacia la violencia, hacia tantos desórdenes, tienen que empezar por quitar el gran desorden de su egoísmo y de su injusticia social (Homilía 13 de enero de 1980, VIII p. 156).
  • Monseñor Romero y ante la violencia que vivimos en estos días ¿que nos diría?
  • Existen, pues dos violencias. La que está oprimiendo de arriba, políticamente, económicamente, y la que reacciona contra esa violencia. «Los dos aspectos -continua el Vaticano diciendo- pueden ser difíciles de separar, y la injusticia puede ser recíproca». En las dos puede haber injusticia. Evidentemente, -son palabras del Vaticano- hay injusticia en la primera violencia». O sea, que aquí el documento de la Santa Sede llama injusta a esa situación de opresión, de represión, de querer tener más, de querer ser poderosos aún reprimiendo a los débiles. «Evidentemente en el primer caso vale, pero también con frecuencia en el segundo». Nunca voy a defender yo, ni nadie católico puede defender, la injusta violencia, aunque proceda del más oprimido. Siempre sera una injusticia si traspasa los límites de la ley de Dios (Homilía 13 de noviembre de 1977, I-II p. 316).

¿Cuál debe ser nuestra actitud ante la violencia monseñor?

  • A mí me da miedo, hermanos, cuando leyes represivas o actitudes violentas están quitando el escape legítimo de un pueblo que necesita manifestarse. ¿Qué sucede con la caldera que está hirviendo y no tiene válvulas de escape? Puede estallar. Todavía es tiempo de dar a la voz de nuestra gente la manifestación que ellos desean. Con tal de que haya, al mismo tiempo, la justicia que regula. Porque naturalmente, hermanos, cuando defendemos estas justas aspiraciones no estamos parcializándonos con reclamos terroristas. La Iglesia no está de acuerdo con la violencia de ninguna forma, ni la que brota como fruto de la represión ni la que reprime en formas tan bárbaras. Simplemente llama a entenderse, a dialogar, a la justicia, al amor (Homilía 19 de marzo de 1978, IV p. 79).

¿Y ante las víctimas de esta violencia que se le puede decir monseñor?

  • Queremos ser la voz de los que no tienen voz para gritar contra tanto atropello contra los derechos humanos. Que se haga justicia, que no se queden tantos crímenes manchando a la patria, al ejército. Que se reconozca quiénes son los criminales y que se dé justa indemnización a las familias que quedan desamparadas (Homilía 28 de agosto de 1977, I-II p. 192).

¿Qué papel deben jugar los medios de comunicación ante esta realidad de crisis?

  • Es lástima, hermanos, que en estas cosas tan graves de nuestro pueblo se quiera engañar al pueblo. Es lástima tener unos medios de comunicación tan vendidos a las condiciones. Es lástima no poder confiar en la noticia del periódico o de la televisión o de la radio porque todo está comprado, está amañado y no se dice la verdad (Homilía 2 de abril de 1978, IV pp 129-130).

Queremos hacer nuestro los muchos pronunciamientos de organizaciones sociales y eclesiales de nuestro país para que esta situación mejore y se respete la vida de las personas y la democracia integral.

Y para que se detenga todo tipo de violencia que engendra más violencia hacemos nuestra las últimas palabras de monseñor Romero en su última homilía dominical antes de ser martirizado:

Yo quisiera hacer un llamamiento muy especial a los hombres del ejército, y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles. Hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: no matar. Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno, en nombre de Dios: ¡cese la represión! (Homilía 23 de marzo de 1980, VIII p. 382).

Movilización popular en Perú

Perú. Marcha y concentración multitudinaria en centro de Lima arrincona a régimen Boluarte-Otárola

Publicado el 20 de enero de 2023 / Por Andrés Figueroa Cornejo

Todo el pueblo y todos los pueblos. Mestizos, aymaras, quechuas, campesinos, trabajadores, estudiantes, feministas populares, veteranos y juventud. En el norte y sur del Perú se movilizaron. Y desde los 4 puntos del país andino, innumerables comunidades y agrupaciones sociales e indígenas confluyeron en el centro de Lima este jueves 19 de enero, tal como lo prometieron. A pesar de las muertes de la dictadura, los heridos, los presos, la represión criminal de la policía y los soldados.

Superando cualquier tipo de pronóstico, delegaciones de todos los rincones del territorio se agregaron a la convocatoria de paro general, cívico y popular realizada por la Confederación General de Trabajadores, CGTP, y la Asamblea Nacional de los Pueblos, ANP, para exigir la renuncia de la dictadora Dina Boluarte y de la mesa directiva del Congreso, elecciones generales el 2023 y el establecimiento de una Asamblea Constituyente.

Pese a que el régimen ilegal de Boluarte-Otárola estableció el estado de emergencia en las regiones de Lima, el Callao, Puno y Cusco, las clases trabajadores, populares e indígenas, armadas de dignidad y razones justas, marcharon legítimamente sobre la capital, como lo hicieron hace años contra la tiranía del genocida Alberto Fujimori.

Empero, las protestas se desarrollaron tanto en Lima como en el resto del país. De hecho, en Arequipa y Juliaca murieron dos manifestantes bajo fuego de agentes policiales durante la jornada. En 42 días de dictadura, 55 suman los caídos en la lucha por recuperar la democracia y conquistar la justicia social.

Desde el lunes 16 de enero, incontables caravanas están llevando adelante la Marcha de los Cuatro Suyos (en referencia a la ancestral división del territorio incaico) con las mismas demandas. Los estudiantes de la Universidad de San Marcos los albergaron en las dependencias de la casa de estudios superiores durante la noche del 18 de enero, donde debieron resistir el hostigamiento, los conatos, los perdigones y el ahogo de las bombas lacrimógenas provenientes de la policía militar.

Los manifestantes expresaron que no volverán a sus pueblos hasta que Dina Boluarte renuncie y se avance hacia la realización de nuevos comicios. Igualmente, indicaron que estaban hastiados de que los medios de comunicación y una parte de la población los estigmatice como “terroristas”, “vándalos”, y se les dé un trato racista. Además, denunciaron la presencia de policías de civil cuya misión es provocar, caotizar las movilizaciones, y ofrecer falsas justificaciones para ser reprimidos.

Mientras se cerraba la presente nota, la policía militar, a unas 4 horas del inicio la concentración, comenzó a disparar sobre la multitud en Lima, y a arrojar bombas lacrimógenas sobre los techos del Banco de la Nación y otros edificios céntricos de larga data de la zona de Abancay, en Plaza San Martín, provocándose siniestros.

Alrededor de las 21.15 (hora local), Dina Boluarte dio un mensaje por los medios de comunicación donde, como era de esperar, agradeció el accionar de las policías y la fiscalía, y amenazó a los luchadores sociales, indicando que la Dirección Nacional de Inteligencia junto al ministerio público atraparán individualmente a quienes están atentando contra la propiedad pública y privada. También llamó al “diálogo y la unidad nacional” y aseguró que “la situación está controlada y actuaremos con todo el peso de la ley”.

Según el Instituto de Estudio Peruanos, la población, conforme a las diversas regiones del país, rechaza el régimen de Boluarte entre un 80 y un 88 por ciento, y más de un 70 por ciento aprueba una Asamblea Constituyente.

*El texto precedente empleó de fuentes directas a los dirigentes sociales peruanos Álvaro Campana y Arturo Ayala.

La crisis política del Perú

Organizaciones interconfesionales del Perú suscriben manifiesto: “No queremos un país atomizado, polarizado ni violento”

Católicos, evangélicos, judíos, metodistas, mormones, mahometanos, budistas, entre otros, reconocen que la actual crisis social y política “tiene raíces en la inequidad y desigualdad”

Organizaciones interconfesionales –entre estos la Conferencia de obispos y la Conferencia de religiosos – han suscrito un manifiesto ante la actual crisis política del Perú, que ha derivado en conatos de violencia en varios puntos del país.


Es así como católicos, evangélicos, judíos, metodistas, mormones, mahometanos, budistas, entre otros han reconocido que la actual crisis social y política “tiene raíces profundas en una historia de inequidades y desigualdades”.

“Nos solidarizamos con profundo dolor por las vidas que se han perdido en las recientes manifestaciones y que requiere de una investigación transparente ante los graves acontecimientos que amenazan la paz social”, han dicho.

Un llamado a la unidad

Para la organizaciones “todos compartimos la misma dignidad y la misma peruanidad”, por ello,  “creemos que debemos escucharnos y atender el clamor de nuestros hermanos que reclaman por sus derechos, tarea particularmente propia del Estado”.

“No queremos un país atomizado, polarizado ni violento. Los millones de peruanos queremos y confiamos en la justicia, la unidad y la paz, pues una casa dividida no puede prosperar, engendra su propia destrucción”, han señalado.

Invitan a todos los sectores “a crear a crear espacios de diálogo sincero y vinculante, caminos de esperanza para las nuevas generaciones, lejos del odio”, porque “necesitamos reconciliarnos para entendernos y caminar juntos, todos: civiles y militares, hombres del campo y de la ciudad”.

Marcados por la esperanza

Por otra parte, han llamado a sentir empatía: “El gran mensaje que queremos transmitir es tratar a los demás como quisiéramos que se nos trate a nosotros mismos, principio ético que todos debemos compartir”.

Por ende, “los peruanos queremos una sociedad que esté marcada por la esperanza, el diálogo, la paz social, la justicia y el desarrollo humano”.

“Pedimos a la comunidad internacional respetar nuestra soberanía y la transición democrática que vive nuestro país. Hacemos un llamado a la Paz, a la tranquilidad, a la unidad y la reconciliación a partir de un amplio proceso de escucha y diálogo nacional”, acotaron

Protestas en Lima

Miles de personas piden la renuncia de Dina Boluarte en una multitudinaria protesta en Lima, Perú

Miles de personas han salido a las calles de la capital de Perú, Lima, para pedir la renuncia de la presidenta, Dina Boluarte, todo ello después de que en los últimos días hayan llegado a la ciudad decenas de caravanas de manifestantes procedentes de regiones de todo el país.

Protestas en Perú – Lucas Aguayo Araos/

Mes y medio después de que tuviera inicio el estallido social en el que se encuentra inmerso Perú y con un balance de fallecimientos que desde el 7 de diciembre rebasa la cifra de los 50 muertos, el paro nacional celebra una jornada de protestas marcada por el fuerte despliegue policial de las autoridades peruanas, con más de 11.000 agentes de seguridad en las calles de la capital.

Las autoridades del país han pedido calma a los manifestantes y han hecho un llamamiento para que expresen sus reclamos de manera pacífica. De hecho, la propia mandataria apeló el pasado lunes a los ciudadanos peruanos a llevar a cabo la ‘Toma de Lima’ «en paz».

Durante la jornada de este jueves se han registrado enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad en diversos puntos de la ciudad, así como la quema de mobiliario urbano, el cierre de parte del transporte público, y el lanzamiento por parte de la Policía de gases lacrimógenos en un esfuerzo por apaciguar los disturbios.

El Ministerio de Defensa, por su parte, ha lanzado una advertencia sobre posibles tomas a instituciones públicas y privadas como el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima o antenas de televisión

Solidaridad con Perú

Perú: de la inestabilidad permanente a la movilización permanente

Por PEPE MEJÍA

La situación de inestabilidad política, económica y social son los motivos por los cuales la población en Perú -especialmente en los territorios del sur en donde operan las principales empresas transnacionales extractivistas- ha salido a las calles para movilizarse y exigir la dimisión de la Presidenta, Dina Boluarte, el cierre del Congreso y el adelanto de las elecciones generales. También se pide la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que permita incluir todos los temas de la agenda indígena amazónica relacionados a la protección de los derechos colectivos de los pueblos indígenas.

La crisis política en Perú deja ya 40 muertos

El actual Congreso está dominado por actores y políticas de extremo racismo, extractivismo, privatismo, homofobia y recorte de los derechos humanos. La corrupción corroe los cimientos de este Congreso pero también en el Poder Judicial, Fiscalía y Tribunal Constitucional.

Las movilizaciones van en aumento y se extienden por todo el territorio peruano. El Gobierno responde con más represión. Hay alrededor de 600 heridos y decenas de personas fallecidas mientras ejercían su derecho a manifestarse.

No hay argumento ni justificación alguna para que las Fuerzas Armadas y policiales hayan respondido a una masiva protesta popular con disparos de bala, perdigones, canicas, bombas lacrimógenas al cuerpo. Este uso desproporcionado de la fuerza estatal contra población inerme es no solo indignante, inmoral, sino ilegal, y exige iniciar un juicio ante la Corte Penal Internacional por lesa humanidad a sus responsables directos en el ejecutivo, legislativo, jefes y subordinados militares y policiales; y los indirectos, que siguen azuzando una “guerra mediática” de falsedades en ciertos medios de difusión.

Urge que los gobiernos democráticos, y en particular el Gobierno español, se desmarquen de un gobierno que utiliza la represión y la muerte contra un pueblo desarmado. No podemos ser cómplices de la masacre de un pueblo

Las comunidades campesinas y pobres de Perú están gritando ¡Escuchemos!


Pronunciamiento del Equipo de Lectura Pastoral de la Biblia de Perú, frente a lo que pasa en el país

Protestas de comunidades campesinas en Perú

«Queremos hacer pública, en primer lugar, nuestra solidaridad y cercanía con nuestros hermanos y hermanas de las comunidades campesinas y pobres de las diversas regiones del país»

«Siempre se intenta descalificar y difamar primero para poder reprimir después con fachada de legalidad»

«Condenamos la violencia en cualquiera de sus formas y venga de donde venga, pero recordemos que la primera violencia es la institucionalizada y legalizada con discursos falsos»

«En nuestros hermanos y hermanas, campesinos, campesinas y pobres que luchan por dignidad y justicia, reconocemos a los nuevos rostros de Jesús de Nazaret acusado de hereje y subversivo para poder ser crucificado»

 | ELPB

Queremos hacer pública, en primer lugar, nuestra solidaridad y cercanía con nuestros hermanos y hermanas de las comunidades campesinas y pobres de las diversas regiones del país; especialmente de la región del sur andina, con quienes hemos tenido durante mucho tiempo vínculos de articulación y mucho camino andado juntos.

Vemos su sufrimiento en la represión, escuchamos su clamor ante el maltrato, sentimos su humillación ante el desprecio y queremos estar cerca de ell@s en sus luchas de liberación.

La sangre de nuestros hermanos y hermanas grita desde el suelo, desde la tierra que abrió sus fauces para recibir la sangre derramada de nuestr@s herman@s

Como país, debemos enfrentar el desafío que se nos presenta: ¡Escuchemos! Y Hagámonos la pregunta, ¿qué hemos hecho con nuestr@ herman@? Los responsables de estas muertes y de esta sangre derramada, llevarán para siempre, como Caín, la marca en la frente que los identificará en la memoria de nuestro pueblo.

Las comunidades campesinas y pobres, están gritando; han gritado fuerte desde las elecciones pasadas y están gritando fuerte ahora. Necesitamos escuchar ese grito en vez de querer reprimirlo y silenciarlo. Se les quiso, y se les quiere, silenciar a través del desprecio, la discriminación y la mentira.

Se les quiso silenciar con la falsa narrativa del “¡Fraude!” y con el desprecio y la discriminación del “son ignorantes”, “no saben firmar”, “los engañan fácilmente”, “son manipulados”.

Se les sigue queriendo silenciar con la descalificación y la calumnia, con la falsa narrativa del vandalismo, de la mano negra extranjera o del terrorismo.

Según los datos ofrecidos por el primer ministro en su conferencia de prensa, en Puno hubo 9000 manifestantes y en Juliaca 15000. O sea que, según él afirma, sólo en esta región, hay una “turba de vándalos” de 24000 peruan@s.

«Se les sigue queriendo silenciar con la descalificación y la calumnia, con la falsa narrativa del vandalismo, de la mano negra extranjera o del terrorismo»

Si le agregamos l@s de Cuzco, Ayacucho y las otras regiones, ¿Cuánt@s “vándalos violentistas” hay en Perú?

¿Tantos miles de peruan@s son “terroristas”? ¿Tod@s est@s peruan@s están “movidos y soliviantados por elnarcotráfico y por Evo Morales” como afirma el premier?

¿Tant@s miles de peruan@s son l@s mal@s, mientras los poquitos pobrecitos ministros y congresistas son los buenos?

Condenamos la violencia en cualquiera de sus formas y venga de donde venga; por eso, condenamos también la violencia “infiltrada” que lleva a la muerte de nuestros “hermanos” policías; pero recordemos que la primera violencia es la institucionalizada y legalizada con discursos falsos.

«La primera violencia es la institucionalizada y legalizada con discursos falsos»

No dudamos que pueda haber infiltrados que provocan violencia, pero no aceptamos que las protestas legítimas del pueblo sean descalificadas con la difamación y la mentira, y no creemos que la represión y la muerte sean el camino para responder al resentimiento y la rabia justas, acumuladas por tantas formas de desprecio durante tanto tiempo.

No aceptamos que se siga reprimiendo al pueblo pobre mientras desde los poderes establecidos, y los grupos de poder afines, siguen queriendo destruir las instituciones democráticas del país…

siguen queriendo gobernar los que perdieron en las democráticas elecciones pasadas…

«¿Quiénes son los vándalos más dañinos en el largo plazo?»

¿Quiénes son los vándalos más dañinos en el largo plazo? ¿Los que “impiden el libre tránsito y destruyen propiedad pública o privada, agreden a policías y a los comerciantes que quieren seguir trabajando”? como afirman; ¿O los congresistas que están dinamitando nuestras instituciones fundamentales?

¿Qué nos afecta más?

Acabar con la autonomía del Tribunal Constitucional, manipular y controlar los organismos electorales, destruir la calidad educativa por sus intereses particulares, pervertir y corromper el congreso con la relección inmediata de ellos mismos y con la admisión sin filtros de personas corruptas y sin partidos, fomentar los partidos vientres de alquiler, eliminar la posibilidad de cerrar el congreso, pero no la de censurar y defenestrar al presidente, querer destruir el ojo que llora y el museo de la memoria, ¿no son actos de vandalismo antidemocrático y actos de terror más graves a largo plazo?

Siempre se intenta descalificar y difamar primero para poder reprimir después con fachada de legalidad. Por eso, en nuestr@s herman@s campesin@s y pobres que luchan por dignidad y justicia reconocemos a los nuevos rostros de Jesús de Nazaret acusado de hereje y subversivo para poder ser crucificado.

¡BASTA YA DE SANGRE! ¡BASTA YA DE REPRESIÓN!

Para poder dialogar, necesitamos primero escuchar al otr@.

Equipo de Lectura Pastoral de la Biblia – Perú

Perú explosivo

La contundente represión que aplica el Gobierno de Dina Boluarte a las protestas no es la respuesta política a la crisis actual

Varias personas caminaban el miércoles entre una barricada levantada durante las manifestaciones en la ciudad peruana de Tacna.RAFAEL ARANCIBIA (EFE)

Perú ha entrado en un laberinto peligroso. La brecha entre los peruanos y el Gobierno de la presidenta Dina Boluarte es cada vez mayor. La oleada de protestas que desató el autogolpe fallido de Pedro Castillo suma ya 46 muertos en zonas rurales a causa de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. La indolencia del nuevo Ejecutivo, embarcado en una huida hacia adelante con destino incierto, y el uso desproporcionado de la fuerza han exacerbado el desencanto hacia los gobernantes y desatado un clamor internacional para que cese la represión policial. La Fiscalía de la nación ha iniciado una investigación preliminar contra la presidenta y varios de sus ministros como responsables de las muertes y los centenares de heridos causados por una desmedida represión de las protestas en distintas zonas del país, la última de ellas, Cuzco, la más turística de Perú.

Las movilizaciones se calmaron durante las fiestas navideñas pero han rebrotado con fuerza este enero. Y los pronósticos son que se mantengan por largo tiempo. Los peruanos arrastran una década de graves fracasos políticos a los que se suma el descontento de gran parte del país, que se siente ignorado por el centralismo de Lima. Es en los territorios andinos del interior donde las manifestaciones han sido más numerosas y donde se han registrado todas las muertes: 18 de ellas solo el pasado lunes en Puno. También se ha sabido que el nuevo Gobierno suscribió dos contratos el 20 y el 27 de diciembre para comprar 31.615 cartuchos y granadas de bombas lacrimógenas, lo que da una idea del plan de contención previsto ante las marchas.

La llegada de Pedro Castillo a la presidencia en 2021 generó una oleada de entusiasmo, sobre todo en las regiones más pobres y olvidadas de Perú. Su caída, debida al autogolpe del 7 de diciembre, que acabó con él en prisión, encendió la mecha de las protestas que ya se han extendido por todo el país. Es tarea del Gobierno que reemplazó al de Castillo buscar una salida a este conflicto. Y eso implica ir más allá de la represión o de encastillarse en la capital, dando la espalda al resto del país.

Muchos peruanos, como reflejo de un malestar creciente, exigen la salida de Boluarte, e incluso de todos los parlamentarios, a los que identifican con una élite ensimismada en sus privilegios y abstraída en Lima. El Congreso, sin embargo, fijó las elecciones para abril de 2024, alejando más de un año una solución electoral a un conflicto que no hace sino agravarse. Es hora de que el Ejecutivo cambie su política, se replantee la fecha de los comicios y suprima cualquier exceso en la represión de las protestas. La senda recorrida hasta ahora hace temer un mayor derramamiento de sangre y una evolución enormemente peligrosa de la crisis. Evitarlo debe ser la principal premisa del Gobierno peruano.

Crisis política en Perú

La izquierda sale a la calle a exigir Asamblea Constituyente y elecciones

Convocan huelga general indefinida a partir del martes

Las protestas contra el nuevo gobierno y el Congreso de Perú se multiplicaron este domingo en todo el país, donde rutas y aeropuertos fueron bloqueados, volvieron a chocar manifestantes y policías, y organizaciones sociales de una región llamaron a una huelga por tiempo indefinido a partir de este lunes, informó la prensa local.

Miles de personas se movilizaron por calles de Cajamarca, Arequipa, Tacna, Andahuaylas, Huancayo, Cusco y Puno, entre otras regiones, según imágenes difundidas por televisoras locales.

La Policía Nacional del Perú (PNP) informó que envió el sábado desde Lima un contingente de 150 efectivos con el objeto de restablecer el orden en Andahuaylas.

Asimismo, un grupo de organizaciones sociales de Apurímac se declaró en “insurgencia popular” y llamó a un paro por tiempo indefinido a partir de mañana en esa región

Héctor Béjar: Es una sublevación contra el sistema político, especialmente contra el Congreso

El abogado y sociólogo de la Universidad de San Marcos Héctor Béjar, reflexiona acerca de las manifestaciones populares en Perú, que reclaman un nuevo proceso electoral de manera inmediata.

 Perú. Los errores de Castillo no pueden justificar un gobierno golpista de derecha

Una nueva oportunidad perdida. Pedro Castillo ha caído como en su momento le ocurrió a su colega paraguayo Fernando Lugo, con pena pero sin gloria. ¿Jaqueado por la derecha?, por supuesto. Lo hicieron desde antes de ganar la segunda vuelta, lo pusieron en la mira, lo acusaron desde ser terrorista hasta corrupto, ensuciaron con mentiras su pasado y  su presente, el de él y el de su familia. Lo obligaron a que modifique el rumbo de lo que se había planteado hacer en sus compromisos con el pueblo pobre, trabajador y campesino. Nada le alcanzaba a la furibunda ultraderechista de Keiko Fujimori y sus amigos empresarios (esos sí corrompidos hasta más allá del límite), militares con pasado criminal,  policías ídem y paramilitares al servicio de los negocios narcos. Siempre pedían más y más, para no dejar gobernar a un Castillo que por lo menos pecó de ingenuo en sus primeros momentos y de converso en los últimos tiempos.

Claro que sí, la derecha hizo eso y mucho más. ¿Qué esperaban? ¿Qué le perdonarán a ese maestro y sindicalista llegado del Perú profundo, la osadía de desafiar a la burguesía de Lima, cuestionando su poder y su historia de impunidades? Castillo fue, a pesar de sí mismo, el representante de los nadies que un día se hartan de tanto maltrato y se deciden a ir por todo, incluido el Gobierno.

Castillo se mareó entre sus propias palabras y muy pronto dejó constancia que había confundido el rumbo. Lo apartó en las primeras horas de su gobierno al mejor canciller peruano que podía tener Nuestra América, Héctor Béjar. Y esa ya fue una luz roja en el semáforo, que Castillo ni vio ni quiso escuchar que se lo advirtieran. Ya estaba dispuesto a retroceder ante el aluvión de acusaciones que le caían encima.

Y eso, se sabe cómo empieza, pero lo peor es como termina.Después fueron cayendo uno tras otro los ministros de su gabinete. “Senderistas”, “comunistas”, “corruptos”, etc, etc,  los dardos envenenados de la derecha no cesaban y cada vez pedían más. Algunos amigos le susurraron al oído al profe Castillo, que intente frenar las concesiones porque “van por tu cabeza”. Otros, desde el partido Perú Libre (PL), “su” partido, o por lo menos el  que le fue útil para ganar las elecciones, y “su” base de sustentación en las masas, le aconsejaron que profundice el proceso, que convoque la Constituyente, que nacionalice el gas, que no retroceda. Pero Castillo siguió cambiando ministros, haciendo alianzas, un día con la izquierda “caviar”, en otra ocasión poniendo funcionarios que orillaban la derecha, hasta que las relaciones con PL se agrietaron del todo, y fue separado del partido.

En las relaciones internacionales no dejó de equivocarse, coqueteó mal con EE.UU,  renegó de Venezuela, se acercó a la OEA y su mandamás Luis Almagro, condenó a Rusia por “invadir” Ucrania, facilitó la llegada de inversores megamineros, olvidándose de las luchas en Las Bambas y otros enclaves, donde los trabajadores,  a lo largo de décadas, pusieron listas de muertos para parar la destrucción del territorio. Pero ninguna de esos volantazos, con respecto a lo prometido en campaña, sirvió para calmar al monstruo, que no dejó de pedir sangre.

El pueblo, mientras tanto, exigía revertir la situación, se movilizaba por la Constituyente y por el castigo a las agresiones directas del fujimorismo, y con total claridad advertía a su presidente: “cierre el Congreso”, “meta mano en ese nido de víboras”, “póngase los pantalones, profe”.

El futuro estaba anunciado. La conspiración que no paró nunca, sumó en un determinado momento para sus filas a la ambiciosa Dina Boluarte, que no es de izquierda como anuncian algunos, ni tampoco inocente, sino la pieza clave que la derecha necesitaba para hacer el golpe “en el marco de la legalidad democrática”. Y la Boluarte, que soñaba con la banda roja sobre su pecho, se convirtió en furiosa enemiga del presidente legítimo, votado por millones de ciudadanos.

En el colmo de las posición erráticas, un sector de Perú Libre, por puro resentimiento y por no saber distinguir entre el árbol y el bosque, se volcó con todo a la idea de quitar a Castillo de la  presidencia, y sin ningún tipo de escrúpulos le dio los votos a los diputados fujimoristas y sus aliados para destituirlo. Ese es el momento que acrecientan las dudas sobre qué se quiere decir cuando algún partido o sector dice livianamente ser de “izquierda”.

Final: Para que no haya dudas: la derecha y el imperialismo no dan tregua a ninguna experiencia política que pretenda atacar sus intereses de clase. Con los que honesta y valientemente lo hacen desde posiciones revolucionarias, el imperio tiene recetas de muerte, terror y destrucción, que por supuesto no siempre les han salido bien: ahí están Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Irán, Siria, Yemen, Corea del Norte e infinidad de pueblos que le plantan cara. Otros, que más allá de sus discursos, al gobernar son tibios o “ni  ni”, y que creen que se van a salvar por usar ese tipo de flirteos, cuando llega la ocasión les bajan el pulgar, aprovechando que el único escudo que puede defenderlos en ocasiones extremas, el pueblo, se fue alejando por no ser tenidos en cuenta sus reclamos.

Ahora reina Boluarte, aplaudida por Keiko Fujimori y toda la derecha oligárquica empresarial. Es muy probable que la usen un tiempo y después la saquen de escena como hicieron con Castillo. Más allá de lo sucedido, es importante que el presidente votado por el pueblo sea defendido y se exija su libertad, y si fuera posible evitar reconocer diplomáticamente a alguien que se hizo con el gobierno a través de un golpe de Estado. Sería lo menos que se puede hacer para no sentar un mal antecedente, algo que Andrés López Obrador comprendió de inmediato, mientras el presidente argentino, Alberto Fernández, volvió a poner la política exterior del  país por el suelo al telefonear a la golpista Boluarte para felicitarla.

El desenlace muestra una realidad derivada de un cúmulo de traiciones: Castillo lo hizo con el mandato popular, Boluarte le dio la espalda a Castillo y conspiró por derecha a favor de un golpe, y los diputados que votaron por “izquierda” un golpe de Estado, traicionaron los más elementales principios que dicen sostener.

Ahora, vendrán tiempos difíciles, salvo que el recorrido por las poblaciones y provincias del país que viene realizando Antauro Humala, despertando simpatías populares por donde pasa con su discurso nacionalista radicalizado, cuaje pronto en un movimiento que enfrente a los golpistas. O que las organizaciones populares de trabajadores y movimientos sociales, desconozcan masivamente al gobierno fuji-derechista. Eso podría abrir un nuevo capítulo.

Carlos Aznarez