Agrupación de 3 municipios de Cuenca contra las macrogranjas

Alianza de tres municipios de Cuenca que crearán una agrupación vecinal contra dos macrogranjas porcinas que superan los 15.000 cerdos
La Asociación de propietarios afectados por el incendio de Barchín del Hoyo colaborará con el colectivo Pueblos Vivos de Cuenca y anuncia “movilizaciones y acciones legales” para impedir su instalación
La Asociación de propietarios afectados por el incendio de Barchín del Hoyo, en Cuenca, establecerán una alianza con el colectivo Pueblos Vivos de Cuenca que se traducirá en la creación de una agrupación vecinal que integre a los habitantes de Gabaldón, Piqueras del Castillo y Barchín del Hoyo y a otros vecinos del entorno después de que se proyecten en la zona dos macrogranjas que, en conjunto sumarían más de 15.000 cerdos en la zona.
Los vecinos pretenden llevar a cabo “todas las movilizaciones y acciones legales necesarias” para impedir su instalación y, añaden, “evitar así un empeoramiento de la ya maltrecha supervivencia de la zona”.
“En el último mes los vecinos de Barchín del Hoyo, Gabaldón y Piqueras del Castillo han recibido, con una gran sorpresa e indignación, la noticia de la instalación de dos macrogranjas porcinas en sus términos municipales”. La primera, en Gabaldón, con un censo de 7.000 cerdos de engorde. La segunda, entre los términos municipales de Barchín y Piqueras, con un censo de 6.000 animales. Esta segunda granja estaría ubicada dentro del perímetro del incendio que, en 2019, arrasó 2.800 hectáreas de pinar perteneciente a estos tres municipios conquenses.
Los vecinos y afectados por el incendio califican esta noticia como un verdadero “atropello a los intereses y dignidad” de los ciudadanos, puesto que estas dos macrogranjas supondrían la “puntilla” para la supervivencia de los pueblos de la zona. Consideran “inaudito e inadmisible” que, “tan sólo dos años después del tremendo y trágico incendio que arrasó la comarca, se instalen estas dos explotaciones porcinas con los grandes perjuicios directos que esto comporta” y que detallan: malos olores, vertido de purines, contaminación de acuíferos con nitratos y nitrosaminas perjudiciales para la salud, daño a la regeneración del bosque quemado y la escasa generación de puestos de trabajo que estas granjas mecanizadas conllevan.
Como efectos indirectos, denuncian, estas macrogranjas supondrán la desaparición del turismo rural y el éxodo de poblaciones en tres municipios cuya suma total de habitantes ronda las 200 personas.
La Asociación de propietarios afectados por el incendio de Barchín del Hoyo () califica esta noticia como “una tragedia” para los intereses de las decenas de sus asociados. Los afectados por el incendio no entienden cómo, a pesar de haberse reunido en septiembre de 2019 con el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, Rodrigo Molina, y entregarle un plan de recuperación de la zona del incendio del cual no han recibido respuesta, ahora la administración regional admite y consiente la instalación de estas dos macrogranjas.
“Esta administración es perfectamente conocedora de la gran extensión que tuvo el incendio, la grave problemática que ha existido y existe con la retirada de la madera quemada y el paupérrimo estado en el que ha quedado el bosque afectado”, recuerdan.
A esto hay que añadir que, los promotores de la macrogranja de Barchín han solicitado a la Confederación Hidrográfica del Júcar la ejecución de un pozo de 105 metros de profundidad para el suministro de agua a los animales. Esto supondría, en su opinión, “una mayor desecación del terreno y un grave perjuicio para la regeneración del pinar quemado”.

La Diputación de Albacete dice NO a las macrogranjas

Una decisión histórica
Por Liberal de Castilla


La Diputación de Albacete se armó de valor y decidió apoyar de una forma clara y contundente a sus vecinos y Ayuntamientos, para evitar la instalación de las conocidas como macrogranjas en sus municipios. Fue el pasado 3 de diciembre, tres días antes de celebrar todos los españoles una fecha también histórica, el Día de la Constitución.
Esta moción, aprobada por toda la Corporación, no debería pasar desapercibida, porque es la primera vez que una Diputación de Castilla La Mancha toma una decisión así y porque, a partir de ahora, quizá otras Diputaciones puedan seguir su ejemplo.
En el documento aprobado se dice textualmente que “La ciudadanía y sus alcaldes y alcaldesas muestran inquietud ante las posibles consecuencias relacionadas con estas explotaciones¨. Y ¿cuáles son esas consecuencias? Pues el elevado consumo de agua, la contaminación de los suelos y las aguas subterráneas, los malos olores, el impacto visual o la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.
La Diputación de Albacete, además de dar su apoyo a la ganadería extensiva y a la familiar, en definitiva, a un desarrollo sostenible, pide al Gobierno regional que revise las declaraciones de impacto ambiental de este tipo de proyectos.
Más claro imposible. La pregunta que cabe hacerse ahora es: ¿qué va a pasar con la Diputación de Cuenca? ¿Apoyará también las decisiones que se tomen en sus municipios para evitar la instalación de macrogranjas?
Hay que recordar que en todas las provincias de nuestra región han llegado nuevos proyectos con el visto bueno de la Junta de Comunidades, y que en concreto en Cuenca se han aprobado más de 30 expedientes de macrogranjas, produciéndose en los últimos años una escalada muy rápida de autorizaciones de estas instalaciones, lo que ha provocado que en muchos pueblos haya surgido una sensación de indefensión y una creciente protesta vecinal, especialmente en pueblos como Villalba de la Sierra, Almendros, Priego, Mota del Cuervo, Villar de Domingo García, Quintanar del Rey, o Cardenete, entre otros muchos; pueblos, por cierto, con Ayuntamientos de diferentes colores políticos, que han intentado canalizar sus acciones y su descontento a través de la Plataforma Pueblos Vivos Cuenca.
Lo que está claro es que se necesitan muchos cerdos cerca del nuevo matadero de Incarlopsa en Tarancón, inaugurado en junio de 2017, y donde (según la propia empresa) se llegarán a “sacrificar a pleno rendimiento más de 10.000 cerdos al día”. Por su parte, la empresa ICPOR se encarga de construir las granjas y fábricas de piensos necesarias para abastecer esa importante demanda. Es la otra pieza importante de este negocio del cerdo en nuestra provincia que, en apenas unos años, parece querer darnos jaque mate. En la última década, la producción de porcino se ha multiplicado en Cuenca por cuatro, siendo el censo más reciente de 400.000 cabezas.
Son muchas granjas y muchos cerdos. La densidad de animales en un radio de 180 kilómetros a la redonda en torno a Montalbo, donde está prevista una fábrica de piensos será de más de 250.000 cerdos, según los cálculos que hacen las propias empresas, las cuales defienden estos proyectos, negando los peligros que conllevan: contaminación del agua, de la tierra y del aire.
Todo en exceso es malo y los números y cifras del negocio del cerdo producen escalofríos en los indefensos vecinos de la provincia. Menos en Tarancón, un pueblo acostumbrado a los olores, donde ni vecinos ni Ayuntamiento parecen estar preocupados por la instalación de cuatro granjas industriales en un radio de cuatro a cinco kilómetros.
Quizás para muchos sea difícil resistirse a una buena loncha de jamón, pero con este sistema de negocio de macroexplotación, además de estar en juego el medio ambiente y la economía de muchos pequeños ganaderos, pone en jaque nuestro futuro como sociedad. ¿Quién nos asegura que todo esto no sea una burbuja que, cuando se desinfle, dejará nuestro territorio hipotecado de residuos?. El mundo, al que pertenecemos, busca la sostenibilidad y ese es el camino que debemos seguir, sin olvidarnos de dos cosas muy evidentes: que las decisiones de hoy marcarán nuestro futuro, y algo que hemos escuchado siempre por estas tierras: “Todo en exceso es malo”.
Por Milagros Herreros. Vecina de Cadenete y miembro de Cuenca Ahora

Moción contra las macrogranjas en la Diputación de Albacete

La Plataforma Pueblos Vivos Cuenca solicita al pleno de la Diputación una moción de apoyo para evitar la instalación de macrogranjas
Por Liberal de Castilla jueves, 17 de diciembre de 2020 en Cuenca
Siguiendo el impulso de la Diputación Provincial de Albacete (donde la moción de apoyo fue aprobada en pleno por los cuatro grupos parlamentarios: PSOE, PP, Ciudadanos y Unidas Podemos-IU), la plataforma ha querido solicitar expresamente una moción apoyo de los tres grupos parlamentarios que componen la Diputación Provincial de Cuenca: PSOE, PP y Cuenca nos Une.
En el correo electrónico enviado a los grupos parlamentarios se realiza una exposición clara de la problemática a la que se enfrentan los municipios de la provincia de Cuenca por la proliferación de los últimos años de este tipo de ganadería industrial. Efectos tan perniciosos como la contaminación de los acuíferos, contaminación del aire, emisión de gases de efecto invernadero van de la mano de la implantación de las macrogranjas.
Pueblos Vivos Cuenca denuncia el desamparo de los pueblos de la provincia de Cuenca frente a este tipo de industria contaminante. Las plataformas vecinales y las gentes de Cuenca son contrarias a este tipo de desarrollo industrial ganadero, que tan alejado está de la sostenibilidad y tan cercano está de la especulación económica cortoplacista. El incremento de estas macrogranjas no da respuesta a las necesidades cárnicas ni de la provincia, ni de la región, ni del país, sino que responden a la necesidad ingente de carne porcina de países asiáticos.
La Plataforma Provincial manifiesta su indignación y solicita el apoyo de la Diputación ante las políticas de desarrollo económico que están impulsando diferentes empresas del sector porcino, como Incarlopsa, auspiciadas por el amparo de PSOE castellanomanchego y diferentes dirigentes de la administración regional.
Por todo ello, Pueblos Vivos Cuenca solicita a la Diputación Provincial de Cuenca que:
1. Impulse una moción institucional donde se posicione en contra de la instalación y ampliación de explotaciones ganaderas no sostenibles en la provincia de Cuenca.
2. Apoye, a través de su Servicio de Atención Técnica a Municipios, a las entidades locales afectadas por estos proyectos de explotaciones ganaderas intensivas. La Diputación debe poner sus técnicos del área jurídica, urbanística y arquitectónica a disposición de los municipios que deseen redactar ordenanzas que frenen la instalación de estas macrogranjas.
3. Inste al Gobierno Regional de Castilla-La Mancha a revisar las Declaraciones de Impacto Ambiental de manera global y conjunta, por entender que son proyectos interrelacionados que han de valorarse como una acumulación de impactos ambientales.
4. Inste al Gobierno Regional a considerar la puesta en marcha de una moratoria que paralice las autorizaciones de explotaciones porcinas intensivas en la región en tanto no se defina y se ejecute un Plan Estratégico de Ganadería Intensiva, el cual, además, debería someterse a una Evaluación Ambiental Estratégica que valore de forma detallada y rigurosa el impacto ambiental acumulado de la ganadería intensiva en Castilla-La Mancha. De esta forma se actuaría en coherencia con la Declaración de Emergencia Climática decretada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en septiembre de 2019.
Pueblos Vivos Cuenca está formada por movimientos vecinales de Almendros, Barajas de Melo, Belinchón, Campillo de Altobuey, Cañada del Hoyo, Cañete, Cardenete, Fuentes, Mariana, Mota del Cuervo, Portilla, Pozorrubielos de la Mancha, Priego, Quintanar del Rey, Reíllo, San Clemente, Tarancón, Tinajas, Torrejoncillo del Rey, Vellisca, Villalba de la Sierra, Villar de Domingo García y Zarzuela, junto a Ecologistas en Acción Cuenca.

Alarmante avance de la gnadería industrial

España lidera el “alarmante” avance de la ganadería industrial en Europa

Entre 2013 y 2019, se instalaron granjas industriales a un ritmo de casi 20.000 cerdos a la semana

España lidera el “alarmante” avance de la ganadería industrial en Europa. Entre 2013 y 2019, se instalaron en España granjas industriales a un ritmo de casi 20.000 cerdos a la semana, lo que convierte a España en el país europeo que más cerdos alberga, según un informe de Amigos de la Tierra y Food & Water Action Europe.
El informe, que se presentará esta tarde en un evento digital, analiza los riesgos que este avance supone para la salud de las personas, la seguridad alimentaria y el cambio climático, sin olvidar su relación con la propagación de virus como la COVID-19.
Líder en uso de antibióticos
La ONG destaca que entre sus conclusiones, el estudio asegura que España es líder en uso de antibióticos, contaminación del agua y contaminación del aire asociados a este modelo de producción. El crecimiento de la producción está impulsado por la exportación, principalmente a China.
“La ganadería industrial está poniendo en riesgo nuestra salud. La dosificación rutinaria de antibióticos a los animales está aumentando el riesgo de que las bacterias resistentes a los antibióticos acaben en la carne”, ha asegurado el autor del informe y director de Food & Water Action Europe, David Sánchez Carpio.
En este contexto, Carpio ha reconocido que en la actualidad hay más riesgos que diariamente sufren miles de personas en España. “Cada año miles de personas en zonas rurales de España ven limitado su acceso a agua potable en sus hogares debido a la contaminación por nitratos y nuestro país lleva años superando los límites de emisiones de amoniaco”, ha puntualizado el autor del documento.
Por otra parte, el informe asegura que las condiciones de trabajo inseguras en las granjas industriales y los mataderos ponen en peligro a las personas trabajadoras, lo que provoca el aumento de propagación de enfermedades, como se ha visto recientemente con el coronavirus.
“La crisis de la COVID-19 ha demostrado la fragilidad e inhumanidad de un sistema basado en conseguir carne barata. Pero este no es un fenómeno exclusivamente español. El riesgo de desaparición de la ganadería extensiva se está dando en toda Europa y necesitamos una acción urgente de los responsables políticos nacionales y de la UE”, ha reivindicado el responsable de Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra, Andrés Muñoz Rico.
Política agrícola común
El Consejo de Ministros de Agricultura de la UE y el Parlamento Europeo han aprobado, recientemente, la regulación de una Política Agrícola Común (PAC) que, según comentan las organizaciones, implica continuar financiado a la ganadería industrial, pese al impacto climático, medioambiental y social de dicho modelo.
“No es admisible lo aprobado la semana pasada en Bruselas, ya que pone aún más en riesgo los modelos de ganadería más sostenibles y marca un camino erróneo hacia una política alimentaria que no permitirá el cumplimiento de los objetivos climáticos y de conservación de la biodiversidad del Acuerdo de París y de la nueva Estrategia Europea de Biodiversidad para 2030”, ha denunciado David Sánchez.

Manifestación en Cuenca contra las macrogranjas

Pueblos Vivos Cuenca convoca una nueva manifestación contra las macrogranjas, esta vez en coche
Por tercer año consecutivo, y bajo el lema: “PUEBLOS VIVOS Y UNIDOS POR UN MEDIO RURAL SOSTENIBLE”, la Plataforma Pueblos Vivos Cuenca convoca a las y los vecinos de pueblos conquenses afectados por las macrogranjas y a la sociedad en general, a una nueva manifestación en contra de la proliferación de la ganadería industrial en los pueblos de la provincia y por la defensa de un modelo agroecológico para la pervivencia de nuestra tierra. También se unirán, pero desde sus respectivos municipios, las Plataformas “No a la macrogranja en Pozuelo y Argamasón” en Pozuelo (Albacete) y “Salvemos Nuestra Tierra” en Jumilla (Murcia).


Este año será en coche, una manera para garantizar la seguridad de todas y todos los que participen, frente a la Covid_19.


La cita es el próximo domingo, 8 de noviembre a las 11 horas, en las calles aledañas al Centro Comercial “El Mirador”, desde donde se partirá en coche. Se recorrerán las calles Avenida Juan Carlos I, Hermanos Becerril, Fermín Caballero, Hurtado de Mendoza, República Argentina, San Ignacio de Loyola, Colón, Puente de San Antón, Avenida de los Alfares y finalizará en el entorno del Centro Comercial “Alcampo”.

Queremos mostrar así nuestro rechazo al modelo de ganadería industrial que en los últimos años se ha disparado en la provincia de Cuenca. Es realmente preocupante cómo este 2020, y durante la pandemia, la Consejería de Economía Circular de la JCCM ha continuado aprobando autorizaciones ambientales de ampliaciones mediante “modificaciones no sustanciales” y nuevos proyectos de macrogranjas porcinas y avícolas y algunas en zonas vulnerables a la contaminación por nitratos. Ha ocurrido en localidades como Villar de Domingo García, Belinchón, Zarzuela, Huerta de la Obispalía, Iniesta, Osa de la Vega, Sotorribas, Carboneras de Guadazaón, Yémeda, Barajas de Melo, Priego,… y se han iniciado los trámites para otras en Campillos-Paravientos, Cardenete,… Observamos alarmados que las autorizaciones ambientales integradas que otorga la JCCM llegan con irregularidades tan graves como la carencia de plan para la gestión de purines o concesión de aguas. Y nos enfrentamos a cifras como éstas: una macrogranja de casi 3.000 cerdas produce al año más de 84.000 lechones y genera más de 18.000 m3 de purines –casi 8 piscinas olímpicas- y necesita más 44.000 m3 de agua.

Los purines (mezcla de excrementos, orines, desinfectantes, rodenticidas, antibióticos,…) de las macrogranjas contaminan aire, la tierra y el agua por nitratos, metano y amoniaco, entre otros. En Cuenca, los proyectos autorizados por la JCCM incluyen su vertido en los campos, sin un control real del filtrado en el subsuelo y terminan contaminando acuíferos y fuentes de agua para consumo humano (como ha ocurrido en Torrejoncillo del Rey). Para colmo, el Gobierno Regional continúa apoyando la ganadería industrial con subvenciones directas, pero sin un ordenamiento del sector. Pensamos que debería llevarse a cabo una evaluación de impacto ambiental global y conjunto, ya que no son proyectos aislados, sino un conjunto interrelacionado que acumulará sus efectos negativos hacia el medio ambiente. Y como no le pongamos freno, esto es lo que nos espera, la cárnica Incarlopsa tiene como objetivo producir un millón de cerdos en nuestra tierra, estamos ya en más de 600.000.

Y todo esto sucede mientras la Comisión Europea ha pedido a España que reduzca las emisiones de amoniaco que no dejan de aumentar –mientras bajan en el resto de países de la UE- y la contaminación de aguas por nitratos. Queda así demostrada la gran miopía de los dirigentes políticos de Cuenca y Castilla-La Mancha que se retratan como absolutos ignorantes de la contribución de nuestra tierra al cambio climático: las macrogranjas agravan la crisis climática y devoran el planeta por la producción de piensos a costa de la deforestación y el acaparamiento de tierras para los monocultivos, la contaminación del aire, la tierra y el agua, con un modelo de producción low-cost que exige gran consumo de energía fósil en el transporte y comercio.

Con la manifestación del 8 de noviembre, también protestamos por la carencia de garantías en el bienestar animal para los cientos de miles de animales que mueren anualmente por la avaricia de la industria, y porque la ganadería industrial no solo no soluciona el problema de la despoblación, sino que lo agrava: genera escasos puestos de trabajo y de baja cualificación, produce carne barata para la exportación al extranjero, esquilma los acuíferos, acorrala a la ganadería extensiva ya que el vertido de purines inutiliza los pastos de parcelas agrícolas, y perjudica a las pequeñas empresas familiares, al turismo rural y de naturaleza y a la compra de viviendas por la condena de oler a mierda en los pueblos.


Por lo que, conquense y visitante, si amas la provincia de Cuenca, que es rural de cabo a rabo y no quieres que la despoblación vaya a más, si crees que el futuro de la provincia no es esquilmar sus recursos naturales y expulsar de los pueblos a sus habitantes, estás llamado a secundar esta manifestación

En pie contra las macrogranjas en Cuenca

La expansión de grandes explotaciones porcinas es un problema que afecta gravemente a nuestra provincia de Cuenca, con importantes consecuencias sociales y medioambientales. Así nace la plataforma Pueblos Vivos Cuenca, destinada a luchar hasta acabar con ellas.

UNA PROVINCIA DE CERDOS

Recientemente fuimos sorprendidos todos y todas las conquenses con una buena noticia: por primera vez en los últimos diez años, nuestra provincia sufrió un ligero aumento poblacional de 200 personas, llegando a un total de 199.828 habitantes en 2019 (Fuente: INE).

Sin embargo, si comparamos con la estimación de censo porcino para el mismo año, estamos realmente lejos de alcanzarlo. El año pasado se logró una capacidad de 539.779 cerdos. Tocamos a casi tres por habitante. Somos una provincia de cerdos.

Se trata de un fenómeno que ha crecido exponencialmente durante la última década. En 2009 había en la provincia 150.552 cabezas porcinas, según el último censo agrario del INE (durante 2020 se está realizando uno nuevo). Sin embargo, fundamentalmente a raíz de grandes empresas como INCARLOPSA o ICPOR, y con el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM), este número no ha parado de crecer, pasando a 245.325 en 2016, unos 400.000 en 2018 y 539.779 el pasado año. Sigue leyendo