Solidaridad con la Iglesia de Nicaragua

Obispos centroamericanos se solidarizan con la Iglesia en Nicaragua

Rolando Álvarez
Rolando Álvarez

Los obispos de la región centroamericana exhortan a las autoridades a buscar y encontrar caminos de diálogo que posibiliten la convivencia armónica entre los ciudadanos y las instituciones de Nicaragua

Solidaridad con todos los miembros de la Iglesia en el país, en particular con quienes están sufriendo la vulneración de su derecho a la seguridad y libertad plena

Referencia particular a Mon. Rolando Álvarez, Obispo de la Diócesis de Matagalpa y Administrador Apostólico de la Diócesis de Estelí y al Pbro. Harving Padilla, párroco de la Parroquia San Juan Bautista de la Ciudad de Masay

(Vatican News).- Escuchamos el clamor del pueblo nicaragüense y nos apena la situación social, económica y política que atraviesa provocándole dolor y sufrimiento: así lo expresan los obispos de la región centroamericana unidos colegiadamente en el Secretariado Episcopal de América Central, en un comunicado publicado en la Solemnidad del Corpus Christi.

Derecho a la seguridad y libertad plena

Los prelados, que expresan su solidaridad con la Iglesia que peregrina en Nicaragua, hacen referencia en particular a Mons. Rolando Álvarez, Obispo de la Diócesis de Matagalpa y Administrador Apostólico de la Diócesis de Estelí y al Pbro. Harving Padilla, párroco de la Parroquia San Juan Bautista de la Ciudad de Masaya, quienes sufren la vulneración de su derecho a la seguridad y libertad plena.

Buscar caminos de diálogo

A Dios piden la comprensión, la tolerancia, el diálogo, la unidad y la paz, y exhortan a las autoridades civiles y militares “a buscar y encontrar caminos de diálogo que posibiliten la convivencia armónica entre los ciudadanos y las instituciones que conforman el entramado de dicha sociedad, entre ellas la Iglesia que a lo largo de cinco siglos ha velado con amor por dicho pueblo”. 

En la solemnidad del Corpus Christi, conociendo la fe, amor y devoción de nuestros pueblos, y, siendo el nicaragüense uno de ellos, – concluyen – pedimos a Nuestro Señor Jesús, que por su Cuerpo y Sangre se logre la unidad nacional tan anhelada y necesaria en Nicaragua.

La confrontación de la Iglesia con el régimen nicaragüense

Un obispo de Nicaragua, en ayuno “indefinido” por la perscución 24 horas de la policía de Ortega

Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, es uno de los pastores más críticos con el régimen sandinista

La confrontación en Nicaragua entre la Iglesia y el régimen de Daniel Ortega es ya máxima. A la expulsión, semanas atrás, del nuncio papal, el polaco Waldemar Sommertag, quien apenas tuvo unas horas para recoger sus cosas antes de cruzar la frontera, causando el malestar de la Santa Sede, se ha sumado el último choque con un obispo


En este caso, Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, quien ha denunciado, a través de un vídeo difundido en redes sociales, lo que le ocurrió ayer, jueves 19 de mayo: “Hoy he sido perseguido durante todo el día por la policía sandinista, desde la mañana hasta estas horas de la noche, en todo el momento y durante todos mis movimientos del día”.

Vigilancia indisumulada

Un notorio hostigamiento policial que en absoluto se disimuló por parte de los agentes: “Estando en la casa de mi sobrina, he ido directamente a preguntarle a los oficiales de la policía sobre por qué me persiguen. Ellos me han informado de que obedecen órdenes.

Tras invitarles a dejar por ese día la persecución y pedirles “que se fueran a descansar”, sucedió, por mandato del “Gobierno”, precisamente lo contrario: “Entraron en mi círculo de privacidad familiar (…), poniendo en riesgo la seguridad de mi familia”.

Protegido por un sacerdote

Con el fin de evitar males mayores a sus familiares, Álvarez encontró cobijo en una parroquia de Managua, acogiéndole el sacerdote Carlos Herrera.

Con un evidente malestar, el obispo, uno de los más críticos con el régimen sandinista, ha anunciado que inicia “un ayuno a agua y suero” que será “indefinido” hasta que la policía se comprometa a dejar de acosarle.

A través de Twitter, Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua que permanece en el exilio en Miami tras las amenazas poco veladas del régimen de Ortega, ha mostrado su apoyo a su compañero: “Le ofrezco mi solidaridad y mi cercanía fraterna a mi hermano Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, quien está siendo hostigado por la policía. Me uno a su oración, pidiéndole al Señor que lo proteja con la fortaleza de su Espíritu”.

Persecución a la Iglesia en Nicaragua

Rolando Álvarez, en ayuno indefinido para denunciar «la persecución» del régimen

Rolando Álvarez
Rolando Álvarez

Los episcopados de Costa Rica, Panamá y Nicaragua respaldan al obispo de Matagalpa

“Expresamos nuestra solidaridad y cercanía a nuestro hermano monseñor Rolando Álvarez, quien siente zozobra por su seguridad personal y la posibilidad de ejercer su derecho a vivir y celebrar su fe, y cumplir pastoral en un ambiente de paz”

Una situación similar a la de Álvarez vive desde mediados de esta semana el sacerdote Harvy Padilla, de la parroquia San Juan Bautista de la ciudad de Masaya

El líder sandinista ha calificado de “golpistas” al Episcopado nicaragüense desde que los religiosos dieron refugio en sus templos a quienes huían de los ataques armados del Gobierno contra las manifestaciones en 2018

 | RD/Efe

Los episcopados de Nicaragua, Costa Rica y Panamá expresaron este domingo su respaldo al obispo nicaragüense Rolando Álvarez, crítico del Gobierno de Daniel Ortega, quien se encuentra “recluido” en una parroquia de Managua y en ayuno indefinido para pedir que cese la “persecución” en su contra.

“Expresamos nuestra solidaridad y cercanía a nuestro hermano monseñor Rolando Álvarez, quien siente zozobra por su seguridad personal y la posibilidad de ejercer su derecho a vivir y celebrar su fe, y cumplir pastoral en un ambiente de paz”, indicó la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) en un comunicado firmado por los restantes siete obispos activos, incluyendo al cardenal Leopoldo Brenes.

Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa y Administrador Apostólico de Estelí, ambas en el norte de Nicaragua, denunció el pasado día 20 que fue víctima de “persecución” constante por parte de la Policía nicaragüense durante una visita a Managua y anunció un “ayuno indefinido de agua y suero” hasta que las autoridades garanticen el fin del asedio.

Tras la denuncia, la parroquia Santo Cristo de Las Colinas, en las afueras de Managua, fue rodeada por agentes de la Policía Nacional, que bloquearon la calle del templo, donde quedó “recluido”.

Una situación similar a la de Álvarez vive desde mediados de esta semana el sacerdote Harvy Padilla, de la parroquia San Juan Bautista de la ciudad de Masaya (Pacífico), que en 2018 se proclamó “territorio libre del dictador”, en referencia a Ortega.

El pasado viernes Álvarez denunció que el Gobierno de Ortega, al que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) responsabiliza por la muerte de al menos 355 personas en las manifestaciones antigubernamentales de 2018, así como de mantener encerrados a más de 180 “presos políticos”, quiere “una iglesia muda”.

Las fricciones entre la Iglesia Católica y Ortega son históricas. El líder sandinista ha calificado de “golpistas” al Episcopado nicaragüense desde que los religiosos dieron refugio en sus templos a quienes huían de los ataques armados del Gobierno contra las manifestaciones en 2018.