Dimisión del Consejero de Rusia ante la ONU

El Consejero de Rusia ante la ONU en Ginebra dimite: «Nunca me he sentido tan avergonzado de mi país»

Putin

La ONU hace ahora hace un llamado a todos los demás diplomáticos rusos en las Naciones Unidas, y en todo el mundo, para que sigan su ejemplo moral y renuncien.

Guerra Rusia-Ucrania

El Consejero de Rusia ante la ONU en Ginebra, Boris Bondarev, ha dimitido de sus funciones por la invasión de Ucrania ordenada por Vladimir Putin el pasado 24 de febrero. «Nunca me he sentido tan avergonzado de mi país», dice el consejero en una declaración escrita enviada a los medios. 

«Durante veinte años de mi carrera diplomática he visto diferentes giros de nuestra política exterior, pero nunca me he sentido tan avergonzado de mi país como el 24 de febrero de este año. La guerra  desatada por Putin contra Ucrania, y de hecho contra todo el mundo occidental, no es solo un crimen contra el pueblo ucraniano, sino también, quizás, el crimen más grave contra el pueblo de Rusia. Con una letra Z en negrita ha tachado todas las esperanzas y perspectivas de una sociedad libre próspera en nuestro país», dice el diplomático

Bondarev acusa a los promotores de la guerra de querer perpetuarse en el poder y de no importarle la vida de sus conciudadanos. «Aquellos que concibieron esta guerra solo quieren una cosa: permanecer en el poder para siempre, vivir en palacios pomposos e insípidos, navegar en yates comparables en tonelaje y costo a toda la Armada rusa, disfrutar de poder ilimitado y total impunidad», acusa. 

«Para lograrlo están dispuestos a sacrificar tantas vidas como sea necesario. Miles de rusos y ucranianos ya han muerto solo por esto», denuncia.

El diplomático afea también el comportamiento de su país a nivel internacional en los últimos años y señala directamente al ministro de Exteriores ruso, Sergey Lavrov: «Lamento admitir que durante estos veinte años el nivel de mentiras y falta de profesionalismo en el trabajo del Ministerio de Relaciones Exteriores ha ido en aumento. En lugar de información imparcial, análisis imparcial y pronósticos sobrios, hay clichés de propaganda en el espíritu de los periódicos soviéticos de la década de 1930. Se ha construido un sistema que se engaña a sí mismo. El ministro Lavrov es un buen ejemplo de la degradación de este sistema». 

Para Bondarev, hoy, «el Ministerio de Relaciones Exteriores no se trata de diplomacia», «se trata de belicismo, mentiras y odio». «Sirve a los intereses de unos pocos, de muy pocas personas, contribuyendo así a un mayor aislamiento y degradación de mi país», concluye.

Las claves de una catástrofe anunciada

El lamentable papel de Europa en la guerra Rusia – Ucrania y las lágrimas que desató

El reconocido sociólogo portugués analiza cómo se llegó al conflicto y la incapacidad de los dirigentes europeos para desarmar una guerra largamente preparada. El papel de Estados Unidos y lo que le espera a la política y la economía internacional.

Boaventura de Sousa Santos

Por Boaventura de Sousa Santos

Debido a que Europa no ha sido capaz de hacer frente a las causas de la crisis, está condenada a hacer frente a sus consecuencias. El polvo de la tragedia está lejos de haberse asentado, pero, aun así, nos vemos obligados a concluir que los líderes europeos no estaban ni están a la altura de la situación que estamos viviendo. Pasarán a la historia como los líderes más mediocres que Europa ha tenido desde el final de la Segunda Guerra Mundial. 

Seguí en vivo el minuto a minuto de la guerra entre Rusia y Ucrania 

Ahora están haciendo todo lo posible en la ayuda humanitaria, y no se puede cuestionar el mérito de dicho esfuerzo. Pero lo hacen para salvar las apariencias ante el mayor escándalo de este tiempo. Gobiernan los pueblos que, en los últimos setenta años, más se han organizado y manifestado contra la guerra en cualquier parte del mundo donde sea que esta se haya producido. Y no fueron capaces de defenderlos de la guerra que, al menos desde 2014, se venía gestando en casa. 

Las democracias europeas acaban de demostrar que gobiernan sin el pueblo. Hay muchas razones que nos llevan a esta conclusión.

Una guerra preparada hace mucho

Esta guerra estaba siendo preparada hace mucho tiempo tanto por Rusia como por Estados Unidos. En el caso de Rusia, la acumulación de inmensas reservas de oro en los últimos años y la prioridad otorgada a la asociación estratégica con China, concretamente en el ámbito financiero, con miras a la fusión bancaria y la creación de una nueva moneda internacional, y en el comercio, donde hay enormes posibilidades de expansión con la iniciativa Belt and Road en Eurasia. 

En las relaciones con los socios europeos, Rusia ha demostrado ser un socio creíble, dejando claras sus preocupaciones de seguridad. Preocupaciones legítimas, si por un momento pensamos que en el mundo de las superpotencias no hay buenos ni malos, hay intereses estratégicos que hay que acomodar. Este fue el caso en la crisis de los misiles de 1962 con la línea roja de Estados Unidos, que no quería misiles de mediano alcance instalados a 70 km de su frontera. Que no se piense que fue solo la Unión Soviética la que cedió. Estados Unidos también desistió de los misiles de mediano alcance que tenía en Turquía. Cedieron de manera recíproca, se acomodaron, y tuvieron un acuerdo duradero. ¿Por qué no fue posible lo mismo en el caso de Ucrania? Veamos la preparación en el lado estadounidense.

La democracia es solo la pantalla de EE.UU.

Ante el declive del dominio global que ha tenido desde 1945, EE.UU. busca consolidar a toda costa zonas de influencia, que garanticen facilidades comerciales para sus empresas y acceso a materias primas. Lo que escribo a continuación se puede leer en documentos oficiales y think tanks, por lo que se prescinde de teorías conspirativas. La política del regime change no está dirigida a crear democracias, solo gobiernos que sean fieles a los intereses de Estados Unidos. 

No fueron estados democráticos los que surgieron de las sangrientas intervenciones en Vietnam, Afganistán, Iraq, Siria, y LibiaNo fue para promover la democracia que alentaron golpes de Estado que depusieron a presidentes elegidos democráticamente en Honduras (2009), Paraguay (2012), Brasil (2016), Bolivia (2019), sin mencionar el golpe de 2014 en Ucrania. 

Desde hace algún tiempo, el principal rival es China. En el caso de Europa, la estrategia estadounidense tiene dos pilares: provocar a Rusia y neutralizar a Europa (especialmente a Alemania). La Rand Corporation, una conocida organización de investigación estratégica, publicó en 2019 un informe preparado a petición del Pentágono, titulado «Extendiendo Rusia. Competir desde terreno ventajoso». En él se analiza cómo impactar a los países para que la provocación pueda ser explotada por Estados Unidos. 

Cómo desestabilizar a Rusia

Con respecto a Rusia, dice: «Hemos analizado una serie de medidas no violentas capaces de explotar las vulnerabilidades y ansiedades reales de Rusia como un medio para presionar al ejército y la economía de Rusia y el estatus político del régimen en el país y en el extranjero. Los pasos que hemos examinado no tendrían la defensa ni la disuasión como objetivo principal, aunque podrían contribuir a ambos. Por el contrario, tales pasos se consideran elementos de una campaña diseñada para desestabilizar al adversario, obligando a Rusia a competir en campos o regiones donde Estados Unidos tiene una ventaja competitiva, llevando a Rusia a expandirse militar o económicamente, o haciendo que el régimen pierda prestigio e influencia a nivel nacional y/o internacional». 

¿Necesitamos saber más para entender lo que está sucediendo en Ucrania? Rusia fue provocada a expandirse para luego ser criticada por hacerlo. La expansión de la OTAN hacia el este, en contra de lo que se había acordado con Gorbachov en 1990, fue la pieza clave inicial de la provocación. La violación de los acuerdos de Minsk fue otra pieza. Cabe señalar que Rusia comenzó por no apoyar el reclamo de independencia de Donetsk y Lugansk después del golpe de 2014. Prefería una fuerte autonomía dentro de Ucrania, como está establecido en los acuerdos de Minsk. Estos acuerdos fueron rotos por Ucrania con el apoyo de Estados Unidos, no por Rusia.

El papel destinado a Europa

En cuanto a Europa, el principio es consolidar la condición de socio menor que no se atreva a perturbar la política de las zonas de influencia. Europa debe ser un socio fiable, pero no puede esperar reciprocidad. Por eso la UE, ante la ignorante sorpresa de sus líderes, fue excluida del AUKUS, el tratado de seguridad para la región del Índico y el Pacífico entre EE.UU., Australia e Inglaterra. 

La estrategia del socio menor requiere que se profundice la dependencia europea, no solo en el ámbito militar (ya garantizado por la OTAN) sino también en el económico, es decir, en términos energéticos. La política exterior (y la democracia) de EE. UU. está dominada por tres oligarquías (no solo hay oligarcas en Rusia y Ucrania): el complejo militar-industrial; el complejo gasífero, petrolero y minero; y el complejo bancario-inmobiliario. Estos complejos tienen ganancias fabulosas gracias a las llamadas rentas monopólicas, situaciones privilegiadas de mercado que les permiten inflar los precios.

El objetivo de estos complejos es mantener al mundo en guerra y crear una mayor dependencia de los suministros de armas estadounidenses. La dependencia energética de Europa en relación con Rusia era inaceptable. Desde el punto de vista de Europa, no se trataba de dependencia, se trataba de racionalidad económica y diversidad de socios. 

Con la invasión de Ucrania y las sanciones, todo se consumó como estaba previsto, y la apreciación inmediata de los precios de las acciones de los tres complejos tenía champán esperándolosUna Europa mediocre, ignorante y sin visión estratégica cae impotente en manos de estos complejos, que ahora les dirán los precios a cobrar. Europa está empobrecida y desestabilizada por no haber tenido líderes a la altura del momento. 

Además de eso, se apresura a armar a los nazis. Tampoco recuerda que, en diciembre de 2021, la Asamblea General de la ONU adoptó, a propuesta de Rusia, una resolución contra la «glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que promuevan el racismo, la xenofobia y la intolerancia». Dos países votaron en contra, Estados Unidos y Ucrania.

¿Para qué sirve la OTAN?

Las negociaciones de paz en curso son una equivocación. No tiene sentido que sean entre Rusia y Ucrania. Deberían ser entre Rusia y EE.UU./OTAN/Unión Europea. La crisis de los misiles de 1962 se resolvió entre la URSS y Estados Unidos. ¿Alguien se acordó de llamar a Fidel Castro para las negociaciones? 

Es una cruel ilusión pensar que habrá una paz duradera en Europa sin compromiso real por parte de Occidente. Ucrania, cuya independencia todos queremos, no debería unirse a la OTAN. ¿Finlandia, Suecia, Suiza o Austria han necesitado hasta ahora la OTAN para sentirse seguros y desarrollarse? 

De hecho, la OTAN debería haber sido desmantelada tan pronto como acabó el Pacto de Varsovia. Solo entonces la UE podría haber creado una política y una fuerza de defensa militar que respondiera a sus intereses, no a los intereses estadounidenses. ¿Qué amenaza había para la seguridad de Europa que justificara las intervenciones de la OTAN en Serbia (1999), Afganistán (2001), Irak (2004), y Libia (2011)? Después de todo esto, ¿es posible seguir considerando a la OTAN como una organización defensiva?

¿Quién critica al Papa?

Sectores conservadores atacan a Francisco por su posición ante la guerra

12/04/2022 - El papa Francisco muestra una bandera de Ucrania que fue enviada desde la localidad de Bucha durante la audiencia semanal en el Salón de Pablo VI en el Vaticano.
El papa Francisco muestra una bandera de Ucrania que fue enviada desde la localidad de Bucha durante la audiencia semanal en el Salón de Pablo VI en el Vaticano. 

Aunque ha recibido numerosas críticas por su inacción, el Vaticano asegura que son varios los intentos que el pontífice ha hecho para mediar en el conflicto.

ELENA LLORENTE (PÁGINA 12)

La invasión rusa a Ucrania comenzó el 24 de febrero de 2022, y ha sido considerada como el mayor ataque militar convencional en suelo europeo desde las guerras yugoslavas. El panorama internacional tiene la mirada puesta allí, tras la amenaza que supone para Occidente y por las grandes consecuencias humanitarias, económicas y sociales que se está saldando el conflicto. El pretexto de esta ‘operación específica militar’, así tildada por el presidente ruso Vladimir Putin, ha sido el intento de Ucrania por formar parte de la organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Ante este contexto, el Papa Francisco ha tratado desde el principio de la guerra mantener una relación diplomática con Ucrania y con Rusia. El objetivo a fin de cuentas es que ambos países llegaran a un acuerdo lo más pacífico posible. No obstante, esta acción es criticada en ciertos ambientes católicos y por algunos de los medios de países poderosos. Esto es así, porque el Papa nunca se ha dirigido al presidente ruso Vladimir Putin, pero sí condena cada día la guerra en Ucrania como «monstruosa» y «repugnante».

Como primer Papa jesuita y latinoamericano de la historiaFrancisco Bergoglio fue criticado desde el principio de su pontificado. Fue elegido en 2013 y ya en 2017, un grupo de estudiosos católicos lo acusó de «hereje» por lo que había escrito en su exhortación apostólica Amoris Laetitia (2016) entre otras, porque habló de dar la comunión a los divorciados.Entre sus opositores más importantes se encontraban el cardenal estadounidense Raymond Burke y el nuncio apostólico italiano (representante papal) Carlo M. Viganò, quien le pidió a Bergoglio que renunciara. Y cuando convocó el sínodo (asamblea de obispos escogidos de las distintas regiones del mundo) en 2019 sobre el Amazonas en la Santa Sede, se abordó la posibilidad de que indígenas casados pudieran ser sacerdotes. Por lo tanto, las críticas no cesaron. A esto se suma los juicios contra los curas que habían abusado sexualmente en algún momento de su vida, que impulsó el Papa, y el juicio, todavía en curso, contra exempleados y a un cardenal por malversación de fondos del Vaticano.

Los católicos estadounidenses más conservadores vieron a Francisco siempre como un papa demasiado cercano a los pobres, y algunos hasta lo acusaron de ser «comunista».

El no-papel de la Organización de las Naciones Unidas

En la última audiencia general realizada esta semana en el Vaticano, el Papa habló de que la lógica dominante hoy en el mundo de la política es «la de la estrategia de los estados más poderosos para afirmar sus propios intereses y extender su influencia económica, ideológica y militar». Y claramente, aunque sin nombrarlos, se refirió a Estados Unidos, Europa, Rusia y China. Rusia, que si bien ocupa el 11º lugar entre las principales economías mundiales según datos de 2021, con esta guerra está tratando de aumentar su territorio para obtener beneficios económicos y retomar el liderazgo perdido con la caída de la Unión Soviética en 1989.

Siempre refiriéndose a la guerra, el Papa también destacó en estos días que la ONU ha sido completamente ineficaz. «Después de la Segunda Guerra mundial se intentó sentar las bases para una nueva historia de paz. Pero la vieja historia de las grandes potencias que compiten entre sí, no cambia. Y en la actual guerra en Ucrania asistimos a la impotencia de la ONU», dijo el Pontífice.

Las grandes potencias del mundo como Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y China, entre otras, siguen teniendo el control de la ONU, al ser los únicos miembros permanentes del Consejo de Seguridad y sólo ellos tienen derecho a veto. Los demás miembros del consejo de seguridad, diez países que cambian periódicamente, no lo tienen. El Consejo de Seguridad es el máximo organismo de la ONU y el único que puede tomar medidas obligatorias para los 193 países miembros de la organización. Al inicio de la guerra se intentó sancionar a Rusia, pero esta puso su veto. Pese a todo, la asamblea de la ONU suspendió a Rusia del Consejo de Derechos Humanos por lo que está ocurriendo en Ucrania.

¿Mediación entre Rusia y Ucrania?

Francisco, desde el principio, trató de mediar entre Rusia y Ucrania. Si bien es cierto que no se hicieran públicas las intenciones del Papa, ciertos hechos provocaron que se revelase. Entre ellos, la visita que hizo, sin aviso previo, a la Embajada Rusa ante el Vaticano el 25 de febrero. Según publicó la prensa italiana, su objetivo era pedirle a Putin que terminara con los bombardeos. Su encuentro con el embajador ruso Aleksander Avdeev duró poco más de media hora. Pese a que el Papa conocía a Avdeev desde hace tiempo, la conversación no llegó a ningún puerto. Sin embargo, el Papa siempre repitió a la prensa: «estoy dispuesto a hacer todo lo que se pueda hacer». Y aclaró que la sección diplomática de la Santa Sede se está ocupando en particular el cardenal secretario de estado Pietro Parolin, (número dos del Vaticano) y  el monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados.

«Están haciendo de todo, pero no lo podemos publicar por prudencia y por privacidad», señaló el Pontífice. El 23 de marzo, el cardenal Parolin recibió al embajador ruso Avdeev y el encuentro duró cerca de dos horas. Según el diario italiano Corriere della Sera, entre las cosas de las que hablaron estaba el viaje del Pontífice a Kiev, capital ucraniana. El Papa fue invitado por el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, días antes tras mantener una conversación telefónica. El hecho de que en su reciente viaje a la isla de Malta el Papa reiterase que no descarta la posibilidad de ir a Kiev, el diario señaló que es una advertencia sobre Putin. Si no cesa el conflicto por las buenas, el viaje podría transformarse como el último recurso para conseguir el alto al fuego.

Otro de los intentos por mediar la situación ha sido el encuentro que mantuvo con el líder de la Iglesia ortodoxa rusa, el Patriarca Kirill, quien apoyó abiertamente la guerra desde el principio. Kirill y Francisco se conocen desde hace tiempo, puesto que ambos participaron en un encuentro religioso internacional que se hizo en Cuba en 2016. Desde la elección del Papa Francisco en 2013, la Iglesia rusa y el Vaticano han mantenido cierta sintonía. Y, varias fuentes revelan que guarda cierta simpatía a Putin, quien al parecer, protegía las minorías cristianas en Medio Oriente.

Pero desde que se desencadenó la guerra en Ucrania, todo eso se vino abajo. El conflicto ha sido calificado como la primera guerra entre cristianos, ortodoxos rusos y ortodoxos y católicos ucranianos, que se ve en territorio europeo después de décadas de paz.

La compra de armas y la censura

El papa Francisco se ha manifestado siempre en contra de las guerras y sobre todo, contra el aumento de la carrera armamentística. Señala que mientras miles de familias en el mundo necesitan educación y alimentos básicos, ciertos gobiernos prefieren invertir el dinero en armas. El 25 de marzo fue un día especial en este sentido,  ya que se censuraron las palabras de Bergoglio sobre la condena a los países «locos» europeos que habían decidido aumentar su gasto en armas al 2% del Producto Interior Bruto de cada país. Rai Italia, canal de televisión internacional y emisora nacional italiana, decidió censurar el comentario del Papa en uno de sus tres canales, el ligado a los sectores más conservadores del país. 

Pero al parecer no fue solo la televisión quien lo censuró. Varios diarios importantes de Italia, tanto de Roma como de Milán, no publicaron las palabras del Papa. Otros lo hicieron, pero como noticia de segundo plano. La censura de las palabras de un personaje mundial como el Papa, muestra que ciertos sectores italianos se oponen a los pacifistas y antiarmamentistas como él.

El New York Times y otros diarios

The New York Times ha sido considerado por muchos como uno de los diarios más objetivos y de mejor calidad estadounidense. No obstante, tras sus últimas aportaciones, parece haberse pasado al ‘otro bando’. Debido al tratamiento sobre cómo el Papa ha actuado intentando mediar la guerra, para el diario, Bergoglio ha sido «demasiado prudente», especialmente con Rusia. Algunas de las críticas que New York Times le hace al Papa son tales como que evita cuidadosamente nombrar al agresor (Putin), puesto que según el periódico «el Papa deplora la guerra en Ucrania, pero no al agresor».

En cambio, el diario estadounidense no hace mención a los esfuerzos de mediación no publicitados que está haciendo el argentino. «El Vaticano es consciente de que debe moverse con mucha atención y es importante que el papa Francisco mantenga un lenguaje por encima de las partes», escribió el escritor y periodista experto en el Vaticano Marco Politi, en el diario Il Fatto Quotidiano de Roma.

Otros periódicos han optado por recordar lo que hicieron Papas como Juan Pablo II, cuando en 2003 el presidente estadounidense George Bush decidió invadir Irak. Juan Pablo II trató de convencerle para que cambiara de idea, aunque sin éxito. Un buen número de católicos le acusó entonces de «pacifista» y «no realista». Años después, se demostró que el pretexto para la invasión, que era la supuesta posesión de armas de destrucción masiva, era mentira, tal y como reconoció públicamente el entonces secretario de estado de Bush, Colin Powell.

Las declaraciones de Kirill

CRISMHOM, contra las declaraciones de Kirill: «Expresa sin pudor su homofobia»

Cirilo y Putin
Cirilo y Putin

«Condenamos la agresión del presidente ruso a la nación soberana de Ucrania, provocando esta nueva guerra en Europa. Lamentamos  también la alianza entre el trono y el altar, que creíamos realidades de  tiempos pasados»

«Utilizar la religión para justificar la guerra y como aglutinante político es uno de los mayores pecados contra la humanidad. Señalar de  nuevo a las personas LGTBIQ+ como chivos expiatorios de lo que ocurre  nos retrotrae a los periodos más oscuros de la historia»

A los hermanos LGTBI+ en Ucrania y Rusia: «Compartimos vuestro sufrimiento y dolor, tanto por  la guerra como por la exclusión, rezamos siempre por vuestro  bienestar y defenderemos los derechos que nos corresponden a todas  las personas LGTBI+»

| CRISMHOM

CRISMHOM, comunidad cristiana ecuménica LGTBI+ de Madrid,  se hace eco de la noticia aparecida recientemente sobre la declaración del  Patriarca de Moscú, Kirill, con motivo del Domingo del Perdón, que en  Rusia abre la Cuaresma. Denunciamos públicamente sus palabras y animamos al Patriarca de Moscú a rectificar y volver a la senda evangélica de la que es representante. 

Ante la reiterada petición de cristianos ortodoxos (ucranianos,  rusos y de otras nacionalidades) y católicos de todo el mundo para que interviniera contra la ocupación de un país soberano, Kirill afirmó que “la  guerra en Ucrania es una especie de cruzada contra los países que apoyan  los derechos homosexuales” y justificó la ocupación, en lugar de condenar  sin ambages el conflicto y sus consecuencias. Para el Patriarca, de hecho,  se trata de luchar contra la promoción de modelos de vida pecaminosos  y contrarios a la tradición cristiana.

¿Quién es Putin?

Vlademir Putin

Putin no es de izquierdas, es un nacionalista ultraconservador: ¿ por qué se relaciona con la izquierda autoritaria latinoamericana?

Adrián Parrondo

Las redes sociales se han convertido en un hervidero de comentarios sobre el papel de Putin y los supuestos apoyos que el presidente ruso podría tener en el arco parlamentario. ¿Qué ideología mantiene el Kremlin en estos momentos? Algunos comentarios se basan, únicamente, en los socios internacionales de Putin, sin hablar sobre otros factores sobre los que luego incidiremos, ya que en política internacional, los enemigos son amigos: ¿acaso Estados Unidos y Arabia Saudí serían serían aliados en un contexto normal? ¿A alguien se le ocurre decir que Joe Biden es un integrista islámico por tener relaciones con Arabia Saudí?

Los apoyos internacionales de Putin se están vendiendo para decir que Putin es de izquierdas. A pesar de que únicamente hay gobiernos realmente considerados de izquierdas en Venezuela, Nicaragua, Bielorrusia, Cuba o Siria, quizás en Palestina. En Hamas, Huzíes e Irán pesa, sobre todo en Irán, el factor religioso con mayor peso, hasta el punto de que Irán podría constituirse como un gobierno de extrema derecha adaptado a la visión musulmana.

Lo único que aglutina a todos estos gobiernos, con excepción de Palestina (con una situación territorial muy particular), no es la ideología: es el rechazo a Estados Unidos, Occidente y el orden liberal que representa tener un sistema multipartidista, derecho a un voto libre y poder escuchar al que escucha diferente y expresarse sin represión.

Vladímir Putin forma parte de un bloque contrario al Occidental, que a diferencia de la Guerra Fría, no se basa en la izquierda y la derecha. Tampoco en el capitalismo o el comunismo: China tiene un capitalismo mucho más feroz que el aplicado en la Unión Europea.

De hecho, el presidente ruso no es de izquierdas, sino de derechas. Su formación, Rusia Unida, ha formado parte como observador de la Internacional Democrática de Centro, un organismo internacional que acoge a formaciones conservadoras en la que se integra el Partido Popular español como miembro.

El Partido Comunista ha sido objeto de persecución. La policía ha realizado redadas en su sede tras denunciar fraude electoral y ha sufrido bloqueos en redes sociales. «Hay una serie de hechos absolutamente escandalosos sobre los que deben tomarse medidas inmediatamente«, dijo Guennadi Ziugánov, el líder del Partido Comunista de Rusia (PCR), mientras Alexéi Navalni presentaba una lista desde la cárcel.

El origen de Putin

Tampoco cabe olvidarse del verdadero origen de Putin. El presidente ruso fue una apuesta personal del expresidente Boris Yeltsin, autor de las mayores privatizaciones emprendidas en la Rusia posterior a la Unión Soviética , una acción que generó las mayores desigualdades posibles y una etapa de gran empobrecimiento e inseguridad entre la población.

© Proporcionado por Los Replicantes Yeltsin estaba convencido de que Putin seguiría su política, imagen de sustitución

Yeltsin estaba convencido de que Putin seguiría su política

El problema de Rusia es que la transición desde el sistema soviético al capitalista se quiso efectuar de un día para otro, sin medidas quirúrgicas que generasen una incipiente clase media que crease un estado consolidado. Esto dio pie a grandes oligarcas, como Berezovski, Mijaíl Jodorkovski, Vladímir Potanin, Vladímir Bogdánov, Rem Viájirev, Vagit Alekpérov, Aleksandr Smolenski, Víctor Vekselberg, Mijaíl Fridman o Román Abramóvich.

Estos grandes oligarcas, evidentemente, defienden sus intereses y Putin es su gran valedor. La renuncia de Yeltsin por su enfermedad en 1999 dejó como sucesor, en unas elecciones, a su elegido, Vladímir Putin, que continuó con su legado. Una tarea continuista, en la que se ha apostado por exacerbar el nacionalismo ruso para dar seguridad a aquellos ciudadanos que sintieron incertidumbre por las fuertes reformas económicas que enriquecieron a unos pocos y dejaron en el abismo a muchos. Y a Rusia, en la esfera internacional, pasando de liderar uno de los dos bloques del planeta, a ser un país relevante, sí, pero no como antaño.

Una agenda internacional con dos aristas: extrema derecha en Europa y populismos de izquierda en América Latina o la dictadura Siria

Putin ha tenido que jugar a múltiples aguas en la esfera internacional para ampliar sus tentáculos, pero sus aliados internacionales no le definen ideológicamente. La política internacional es endiablada y la ideología pasa a un segundo plano cuando se trata de construir amigos fuera de las fronteras.

En el caso de las formaciones de extrema derecha, sí es cierto que Putin tiene buena relación con la mayoría de líderes, como Marine le Pen, Matteo Salvini o incluso Orban, el presidente húngaro que ahora mantiene una posición ambigua porque teme ser castigado por la UE a la hora de recibir ayudas.

Estos movimientos aprecian en Putin un referente, un modelo de sociedad, una especie de ‘Roma’ que se está salvando de la decadencia que aprecian en Occidente. Que Rusia está encantada con el auge de estos partidos es evidente, puesto que situaría a Europa en su cuerda y, además, desmembraría a una Unión Europea que percibe como una amenaza militar y estratégica, sobre todo, desde que anexionó a buena parte de los países del este.

En cuanto a aquellos líderes de izquierdas, cada caso tiene un punto a destacar. En cuanto a Siria, Bashar al Assad representa la salida de Putin al Mediterráneo, ya que tiene un puerto militar en la ciudad de Lattakia, además de bases militares en Oriente Próximo. Irán también representa un aliado geoestratégico muy importante. Y China, con poder de veto en el Consejo de Seguridad, una economía situada en la cúspide y una capacidad de producción imparable, no tiene competidor.

En el caso de Latinoamerica, Rusia también se permite introducir sus tentáculos en territorio enemigo, pero por estrategia. La situación de Cuba recuerda a la Guerra Fría y la crisis de los misiles, con amenazas de ataque en terreno estadounidense. Nicaragua, ahora simpatizante de Moscú, también supone un desembarco en Centroamérica. Y Venezuela, tierra con grandes recursos, también se alinea con el Kremlin. Tres países claramente posicionados de su parte, no por ideología, sino por conveniencia: evitar el orden liberal, la democracia, el sistema de libertades.

Repudio mundial a la invasión de Ucrania

Teólogos de todo el mundo condenan la invasión rusa de Ucrania: «Es un ataque a los fundamentos de la civilización humana»

Rusia y Ucrania, tan lejos, tan cerca
Rusia y Ucrania, tan lejos, tan cerca

«El ataque a Ucrania es un ataque a los fundamentos mismos de una civilización humana alimentada por la guía moral del cristianismo y otras religiones del mundo. Todos los responsables de este acto de guerra deben ser nombrados por su nombre y llevados ante la justicia»

«También pedimos que se rece por el pueblo de Rusia: tanto por los que tienen el valor de enfrentarse al mal, como por los que han sufrido un lavado de cerebro a causa de la viciosa propaganda difundida por la maquinaria mediática de su Estado y convertidos en instrumentos de la actividad criminal de su líder»

«Instamos a todos los líderes religiosos de Rusia a que pronuncien una palabra clara de condena de la guerra injusta y criminal y del sufrimiento que su Estado ha traído al país vecino y a Europa»

Por Jesús Bastante

«Es un crimen contra el derecho internacional, contra los derechos humanos, contra la libertad y contra la humanidad». Una veintena de teólogos de todo el mundo, entre los que se encuentra el español Gabino Uríbarri, sj., han emitido una declaración en el que muestran su rotunda condena contra «la agresión militar rusa» contra Ucrania, al tiempo que exigen que cese de inmediato la violencia.

«El ataque a Ucrania es un ataque a los fundamentos mismos de una civilización humana alimentada por la guía moral del cristianismo y otras religiones del mundo. Todos los responsables de este acto de guerra deben ser nombrados por su nombre y llevados ante la justicia», recalca el escrito, que está abierto a la firma de todos los teólogos que deseen.

Comienzan los ataques en Ucrania
Comienzan los ataques en Ucrania

«Expresamos nuestra plena solidaridad con los llamamientos de las Iglesias cristianas de Ucrania», señalan los teólogos que «condenamos de la manera más enérgica esta guerra contra el Estado soberano de Ucrania». «Este ataque no provocado que ya ha costado miles de vidas no puede tener justificación. Si continúa, costará muchas más tragedias humanas», añade el escrito.

Rezar también por Rusia

«Nos solidarizamos con el pueblo de Ucrania en este trágico momento de su historia y pedimos a las personas de todo el mundo que recen con nosotros por Ucrania y los ucranianos«, apuntan, instando a que también «se rece por el pueblo de Rusia: tanto por los que tienen el valor de enfrentarse al mal, como por los que han sufrido un lavado de cerebro a causa de la viciosa propaganda difundida por la maquinaria mediática de su Estado y convertidos en instrumentos de la actividad criminal de su líder».

Vladimit Putin, ¿Hitler?
Vladimit Putin, ¿Hitler?

Que se rece por el pueblo de Rusia: tanto por los que tienen el valor de enfrentarse al mal, como por los que han sufrido un lavado de cerebro a causa de la viciosa propaganda difundida por la maquinaria mediática de su Estado y convertidos en instrumentos de la actividad criminal de su líder

«Instamos a todos los líderes mundiales que respetan la libertad, la dignidad humana y los principios democráticos a que ejerzan la presión más dura posible sobre el Kremlin para que detenga esta guerra inmediatamente y retire todas sus tropas del territorio ucraniano», culmina el comunicado, que llama expresamente «a todos los líderes religiosos de Rusia a que pronuncien una palabra clara de condena de la guerra injusta y criminal y del sufrimiento que su Estado ha traído al país vecino y a Europa».

«Pedimos a todas las personas de buena voluntad que apoyen a las víctimas de esta agresión. Pedimos a Dios por la paz y la justicia para Ucrania, Rusia, Europa y el mundo entero», finaliza el escrito que tiene la voluntad de «predicar el Evangelio de la verdad y la justicia» e invita a «nuestras hermanas y hermanos de todas las iglesias, denominaciones y religiones a que añadan su firma en apoyo de nuestro llamamiento».

Bandera de Ucrania
Bandera de Ucrania

Teólogos internacionales en apoyo de Ucrania

2 de marzo de 2022

Nosotros, teólogos de diferentes países y continentes, expresamos nuestra plena solidaridad con los llamamientos de las Iglesias cristianas de Ucrania para detener la agresión militar rusa contra su país. Condenamos de la manera más enérgica esta guerra contra el Estado soberano de Ucrania. Este ataque no provocado que ya ha costado miles de vidas no puede tener justificación. Si continúa, costará muchas más tragedias humanas. Es un crimen contra el derecho internacional, contra los derechos humanos, contra la libertad y contra la humanidad. El ataque a Ucrania es un ataque a los fundamentos mismos de una civilización humana alimentada por la guía moral del cristianismo y otras religiones del mundo. Todos los responsables de este acto de guerra deben ser nombrados por su nombre y llevados ante la justicia.

Nos solidarizamos con el pueblo de Ucrania en este trágico momento de su historia y pedimos a las personas de todo el mundo que recen con nosotros por Ucrania y los ucranianos. También pedimos que se rece por el pueblo de Rusia: tanto por los que tienen el valor de enfrentarse al mal, como por los que han sufrido un lavado de cerebro a causa de la viciosa propaganda difundida por la maquinaria mediática de su Estado y convertidos en instrumentos de la actividad criminal de su líder. Instamos a todos los líderes mundiales que respetan la libertad, la dignidad humana y los principios democráticos a que ejerzan la presión más dura posible sobre el Kremlin para que detenga esta guerra inmediatamente y retire todas sus tropas del territorio ucraniano. Instamos a todos los líderes religiosos de Rusia a que pronuncien una palabra clara de condena de la guerra injusta y criminal y del sufrimiento que su Estado ha traído al país vecino y a Europa. Pedimos a todas las personas de buena voluntad que apoyen a las víctimas de esta agresión. Pedimos a Dios por la paz y la justicia para Ucrania, Rusia, Europa y el mundo entero.

Rusia y Ucrania
Rusia y Ucrania

Hacemos este breve y urgente llamamiento como teólogos cuya vocación es predicar el Evangelio de la verdad y la justicia. Rezamos para que el Dios de la misericordia conceda la paz y la libertad a cada ser humano creado a imagen y semejanza de Dios, a cada familia, a cada hogar y a cada nación.

Instamos a nuestras hermanas y hermanos de todas las iglesias, denominaciones y religiones a que añadan su firma en apoyo de nuestro llamamiento.

Rev. Prof. Dr. Yury P. Avvakumov, Universidad de Notre Dame, Indiana, EEUU
Rev. Prof. Dr. Víctor Ronald La Barrera Villareal, Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina del Consejo Episcopal Latinoamericano, Bogotá, Colombia
Mons. Prof. Dr. Antonio Luiz Catelan Ferreira, Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, Brasil
Prof. Dr. John C. Cavadini, Universidad de Notre Dame, Indiana, USA
Rev. Prof. Dr. Jorge José Ferrer SJ, Pontificia Universidad Católica, Ponce, Puerto Rico
Rev. Prof. Dr. Simon Francis Gaine OP, Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino «Angelicum», Roma, Italia
Rev. Prof. Dr. Krzysztof Góźdź, Universidad Católica Juan Pablo II de Lublin, Polonia
Rev. Prof. Dr. Gaby Alfred Hachem, Universidad del Espíritu Santo de Kaslik, Líbano
Prof. Dr. Michael Hollerich, Universidad de Santo Tomás, St. Paul MN, EE.UU.
Prof. Dr. Reinhard Huetter, The Catholic University of America, Washington DC, USA
Rev. Prof. Dr. Marek Jagodziński, Universidad Católica Juan Pablo II de Lublin, Polonia
Rev. Prof. Dr. Thomas Kollamparampil, Dharmaram Vidya Kshetram, Bangalore, India
Sr. Prof. Dr. Isabell Naumann ISSM, Instituto Católico de Sydney, Australia
Sr. Prof. Dr. Josée Ngalula, Universidad Católica del Congo en Kinshasa, República Democrática del Congo
Prof. Dr. Thomas Prügl, Universidad de Viena, Austria
Prof. Dr. Tracey Rowland, Universidad de Notre Dame, Australia
Prof. Dr. Marianne Schlosser, Universidad de Viena, Austria
Rev. Prof. Dr. Gabino Uríbarri Bilbao SJ, Universidad Pontificia Comillas, Madrid, España
Prof. Dr. Robin Darling Young, The Catholic University of America, Washington DC, USA

La guerra en Ucrania

La impotencia del sacerdote ucraniano Oleg Popuik: “Rusia está bombardeando a civiles, niños, orfanatos… Todo”

Guerra en Ucrania

El capellán de la comunidad greco-católica en Marbella lamenta a Vida Nueva que “lo que se sale en televisión no es nada comparado con lo que está pasando”“Hay muchos sabotajes a cargo de grupos que, disfrazados como el ejército o la policía ucraniana, están matando a gente donde todavía no hay guerra”“En la actualidad ya han muerto más de 3.000 rusos, pero Rusia se niega a llevarse sus cuerpos”

Se pueden estar viviendo las horas más duras desde que hace tres días Rusia invadiera Ucrania. Así se lo manifiesta a Vida Nueva el sacerdote ucraniano Oleg Popuik, capellán de la comunidad greco-católica en Marbella y quien, tras hablar con su obispo en Kiev, quiere transmitir el mensaje de este: “Que todo el mundo sepa lo que está sucediendo ahora en Ucrania”.


Y es que, se lamenta, “lo que se transmite por televisión no es nada comparado con lo que está pasando en Ucrania”. De hecho, las tropas rusas parecen ir mucho más allá de sus teóricos objetivos militares: “Rusia está bombardeando a civiles, niños, orfanatos… Todo”.

Sabotajes

Con todo, se están encontrando con una defensa mucho más fuerte de la que pensaban: “Ucrania defiende valientemente su territorio, pero necesita la ayuda y el apoyo del mundo”. Entre otras cosas, porque reina la incertidumbre: “Hay muchos sabotajes a cargo de grupos que, disfrazados como el ejército o la policía ucraniana, están matando a gente donde todavía no hay guerra. Hay que tener mucho cuidado con los provocadores; están por todas partes, y aquí también”.

Otro aspecto a lamentar es el número de víctimas: “En la actualidad ya han muerto más de 3.000 rusos, pero Rusia se niega a llevarse sus cuerpos. Se están realizando negociaciones para que la Cruz Roja lo haga”. Según le cuenta su obispo, Popuik detalla cómo “ahora vuelan cohetes por todas partes en nuestro país. Hay una guerra a gran escala”.

Ayuda eclesial

Frente a tanta oscuridad, la Iglesia ya está actuando para ayudar: “Buscamos vivienda para aceptar a refugiados, pues habrá muchos de ellos. Necesitamos de todo: botiquines de primeros auxilios, torniquetes o, especialmente, hemostático. También sabemos que nuestro ejército necesita alimentos en las fronteras. Por lo tanto, debemos transferir productos de almacenamiento a largo plazo, varios alimentos enlatados, frutos secos… Sin olvidarnos de mantas, almohadas, sacos de dormir… Y dinero”.

Con honda tristeza, el sacerdote ucraniano da las “gracias” al mundo “por sus oraciones, apoyo y compasión”. Y deja un ruego final: “Les pedimos sinceramente a todos que ayuden a poner fin a la guerra en Ucrania”.

Los obispos españoles contra la guerra en Ucrania

«Paremos esta guerra sin sentido, nos sobra el tiempo para hablar»

Comienzan los ataques en Ucrania
Comienzan los ataques en Ucrania

Carlos Osoro: «Estoy consternado por las noticias que llegan de Ucrania. Rezo por la paz, como también lo hacen los fieles de Madrid y del Ordinariato. ¡Nunca más la guerra!»

Luis Ángel de las Heras: «Oremos por la paz, ayunemos de toda violencia y seamos pacíficos y pacificadores como discípulos del Príncipe de la Paz»

Saiz Meneses: «Un serio examen de conciencia ante Dios, que es el Dios de la paz y no de la guerra, que es el Padre de todos, no sólo de algunos, que quiere que seamos hermanos y no enemigos»

Juan Carlos Elizalde: «Una humanidad sin diálogo y sin fraternidad está abocada a su autodestrucción»

Por Jesús Bastante

Los obispos españoles comienzan a reaccionar tras el estallido de la guerra en Ucrania. Los ataques perpetrados, desde esta madrugada, por Rusia, amenazan con romper la frágil estabilidad de una Europa que tiene que responder a esta amenaza.

Estas son algunas de las primeras reacciones. A medida que vayan surgiendo otras, las iremos añadiendo.

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal y cardenal de Madrid, Carlos Osoro, sostiene que «una guerra es una tragedia para la humanidad; somos hermanos«. «Estoy consternado por las noticias que llegan de Ucrania. Rezo por la paz, como también lo hacen los fieles de Madrid y del Ordinariato. ¡Nunca más la guerra!».

El conflicto en Ucrania¡Ay de los vencedores!

Conflicto de Ucrania
Conflicto de Ucrania

Por José I. González Faus

Reflexiones éticas

Los romanos solían decir “ay de los vencidos” (vae victis), pero quizás es que sabían vencer mejor que nosotros… El hecho es que, después de la primera guerra mundial, los vencedores fueron tan crueles con la Alemania derrotada, en aquella paz de Versalles, que contribuyeron alnacimiento del nazismo. Los alemanes no son de por sí racistas, pero sí que se produjo entonces una generación humillada, que fomentó el racismo y aplaudió la victoria de Hitler.

Y la historia se repite: tras la caída del comunismo soviético, los vencedores se portaron de manera igual de cruel con Rusia, dejándola como Alemania en 1918. Eso ha facilitado la aparición del Putin dictador con apoyo en el pueblo ruso. “El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”.

El resultado podría ser que desde la primera a la segunda guerra mundial transcurrieron unos 20 años; y ahora transcurran casi 80 desde la segunda a la que podría ser tercera guerra mundial: algo hemos progresado pero no suficiente. Y además tampoco parece que hayamos aprendido las lecciones del pasado: el invencible Napoleón fracasó en su intento de invadir Rusia. Y al “invencible” Hitler le pasó algo parecido…

Y, como siempre, actuamos con dos medidas distintas: cuando la crisis de los misiles cubanos, EEUU veía muy claro su derecho a no tener tan cerca aquella amenaza: y se sintió autorizado para invadir Cuba en aquel episodio ridículo de la bahía de Cochinos. Pero no le reconocen a Rusia el mismo derecho a no tener una amenaza a solo 500 kms. de sus puertas.

OTAN

Más de lo mismo: criticábamos antaño con razón el expansionismo soviético, pero olvidamos que la OTAN (organización del ¡Atlántico Norte!) tampoco tenía ningún derecho de expandirse hacia el Este (Rumanía, Bulgaria y ahora Ucrania): porque además la OTAN pretende ser una organización solo defensiva.  Y dejemos ya de hablar como los niños cuando se pelean: “ha sido él quien ha empezado”.

Damos además oídos a las informaciones de un mentiroso oficial (como es el sr. Boris Johnson) sobre el plan de Rusia para invadir inmediatamente Ucrania. Y valga todo esto para no mentar el ridículo que hacemos cuando nuestro escándalo (¡legítimo! sin duda) por el caso Navalny, no nos lleva a abrir los ojos ante nuestro vergonzoso caso J. Assange, criticado incluso por Amnistía Internacional…

Ahora podrán decirme que soy comunista, que soy prosoviético, que soy antipatriota y todos esos adjetivos que tenemos tan a mano. Podría responder que no estoy alabando a Rusia (de la que aquí no hablo), sino criticando a Occidente. Pero prefiero contar un ejemplo que considero profundamente cristiano: en 1956, cuando la salvaje invasión de Hungría por la URSS, hubo en todo el mundo occidental manifestaciones verbales y callejeras contra aquel crimen. Y llamó mucho la atención que Karl Barth (figura muy conocida en el mundo académico de entonces, y quizás el mayor teólogo del s. XX) se negó a participar en todas ellas. Pero Barth se limitó a responder: “no tenemos derecho a criticar a la URRS porque, aunque ha fracasado, ha sido en el intento de resolver un problema que nosotros occidentales ni siquiera hemos querido plantearnos: el problema social”. Barth no defendía a la URSS, pero pedía que examináranos nuestras conciencias.

Quien tenga oídos para oír que oiga, solía decir Jesús de Nazaret. Y añadía aquello de: quita primero la mancha que tienes en tu ojo, y entonces podrás decir a tu hermano que te deje quitarle la mancha que tiene en el suyo.

Reflexiones prácticas

Por esas paradojas de la vida, una de las grandes ventajas de Occidente se convierte ahora en una desventaja: si hay una nueva guerra, ya no bastará con hacer luego un homenaje a los caídos (en Normandía por ejemplo), que a ellos no les devolverá la vida y a nosotros tampoco nos tranquilizará la conciencia. Habrá que pensar muy seriamente en ellos antes de que caigan: en el sufrimiento (afectivo y físico) de cada persona concreta, en las malas noches, en el dolor de las familias a las que comunican la pérdida de un hijo o que viven temiendo esa noticia, en el de los soldados que piensan en la novia o en la mujer…

EEUU no debería olvidar la cantidad de ciudadanos que tiene psíquicamente enfermos como consecuencia de sus aventuras bélicas en Vietnam, en Irak, en Afganistán (de las que además, tampoco salió muy bien parado) y que provocarán multitud de “objeciones de conciencia” (o “objetores por experiencia”). Ese es el precio de la libertad que hemos conquistado.

Pero eso no pasará en Rusia porque no se conoce tanto la experiencia de la libertad. Y ante esa debilidad es cuando surge la tentación del armamento a distancia y del armamento atómico: no olvidemos que así es como se justificó el lanzamiento de la bomba atómica: “para evitar males mayores” (¿?). Tampoco bastará con iniciar una guerra de sanciones, porque eso implicaría que Alemania se quede sin el gas que recibe de Rusia, lo cual no es viable ni imaginable.

Recordemos pues unas palabras del Vaticano II:

 “La humanidad que ya está en grave peligro: aun a pesar de su ciencia admirable, quizá sea arrastrada funestamente a aquella hora en la que no habrá otra paz que la paz horrenda de la muerte… Con las armas científicas, las acciones bélicas traspasan excesivamente los límites de la legítima defensa… Esto nos obliga a examinar la guerra con mentalidad totalmente nueva” (GS 82.80). Y proponía el Concilio dos soluciones que hemos dejado totalmente de aplicar: “el establecimiento de una autoridad pública universal” y “detener la carrera de armamentos (que) es la plaga más grave de la humanidad y perjudica a los pobres de la tierra de manera intolerable” (82,81).

Conclusión

Esperemos pues que no llegue la sangre al río, que las negociaciones se intensifiquen, que se llegue a una situación aceptable para todos (lo que implicará renuncias por ambas partes): una solución aceptable sobre todo para Ucrania que es quien peor lo pasaría en caso de guerra. Y que todas estas líneas resulten de verdad perfectamente inútiles.

¿Estamos ante una tercera guerra mundial?

 Sergio Rodríguez Gelfenstein

Durante las últimas semanas se ha ido sembrando la idea de que el mundo avanza inexorablemente a una nueva guerra fría, esta vez entre Estados Unidos y China. La idea debería ser causa de investigación y estudio, dadas las implicaciones que ello tendría para el sistema internacional. En mi caso será motivo de un próximo artículo en días venideros.

Ahora, quería hacer notar los niveles de paroxismo que permean al gobierno estadounidense en su afán de confrontar a China. Así, el secretario de Estado Mike Pompeo instó a las naciones de todo el mundo a rechazar al Partido Comunista de China y crear una coalición para que asuma tal responsabilidad. Llama la atención que la mayor potencia mundial esté pidiendo ayuda para hacer frente a lo que considera su principal amenaza en el plano estratégico. Lejos de ser expresión de fuerza, las declaraciones de Pompeo reflejan debilidad.

A pesar que Estados Unidos ha tenido un sostenido crecimiento de su gasto militar desde finales del siglo pasado -con un breve intento de disminución durante el gobierno de Obama- la situación de sus fuerzas armadas parecen no estar en un buen momento para confrontar a China, mucho menos si ésta constituye una alianza con Rusia cuyo poder militar supera a Estados Unidos en varias áreas.

Desde septiembre del año pasado se ha estado filtrando información que da cuenta de un deplorable estado de los componentes de las fuerzas armadas estadounidenses además de un acentuado deterioro moral de sus soldados.

Una primera alerta en la flota de portaviones de Estados Unidos fue dada por el Harry S. Truman, que no pudo navegar debido a un fallo en su sistema de distribución eléctrica, que lo obligó a permanecer en puerto. Otro desastre ocurrió en el Gerald R. Ford, del cual se dice que es el más avanzado y costoso de la Marina de Estados Unidos. Este navío que fue construido a un costo de 13 mil millones de dólares, fue botado el 9 de noviembre de 2013, teniendo prevista su incorporación formal a la Amada para ese año, pero no fue hasta 2017 que pudo concretarse su disponibilidad operativa. Una de sus características más importante que lo hace diferente a sus pares son los elevadores electromagnéticos de armas avanzadas (AWE), que sirven para subir las bombas, misiles y otras municiones hasta los hangares donde están las aeronaves. Pero a mediados del año pasado en el Gerald R. Ford solo funcionaban 2 de sus 11 elevadores de armas, según informó los primeros días de octubre el Instituto Naval de Estados Unidos. Ahora, se supone, que el barco estará en pleno funcionamiento en 2024 cuando el fabricante se comprometió a que los ascensores estarías totalmente operativos para 2018.

En ese mismo mes de septiembre se produjo el colosal fallo de los sistemas de defensa antiaérea Patriot y Aegis de fabricación estadounidense que no pudieron repeler los ataques lanzados el 14 de septiembre del año pasado contra dos refinerías de Arabia Saudí, porque no cumplen con las características declaradas que dicen tener según fuentes militares de Rusia e Israel. Por su parte, el general Joseph Dunford, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos insultando los conocimientos mínimos en materia militar que puede tener cualquier especialista afirmó que “Ningún sistema [de defensa antiaérea] es capaz de defenderse de una amenaza como esa”. Cabe destacar que el bombardeo fue realizado por fuerzas militares irregulares yemeníes que distan mucho de ser el aparato de guerra regular de cualquier potencia.

A mediados de ese mes, el mismo general Dunford reconoció tras la reunión del Comité Militar de la OTAN en Eslovenia que en los últimos años esa alianza ha venido perdiendo superioridad militar sobre Rusia agregando que la ventaja de ese bloque militar sobre el país euroasiático “se ha erosionado”. Según Dunford el reconocimiento de tal situación obligó a que el alto mando militar de Estados Unidos se haya propuesto desarrollar una nueva estrategia para la alianza militar que dirige Estados Unidos. Seguir leyendo