«Comité para el diálogo y la paz»

México propone al Vaticano crear un ‘Comité para el Diálogo y la Paz’ para acabar con la guerra en Ucrania

Formado por el Papa, el secretario general de la ONU y el primer ministro indio

El canciller mexicano presentó la propuesta a Sergei Lavrov
El canciller mexicano presentó la propuesta a Sergei Lavrov  Gobierno de México

“Muy grata conversación con el secretario de Estado de la Santa Sede, el Cardenal Pietro Parolin. Le compartí la propuesta de mediación y paz del presidente López Obrador”, informó el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón

La iniciativa de México para el Diálogo y la Paz en Ucrania plantea el establecimiento de un Consejo de Alto Nivel que pueda llevar los esfuerzos de mediación en los países en conflicto

 | RD/Agencias

El Gobierno de México presentó este viernes al Vaticano su plan para frenar el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. La propuesta de presidente Andrés Manuel López Obrador consiste en establecer un Comité para el Diálogo y la Paz, el cual estaría integrado por el primer ministro de la India, Narendra Modi; el Papa Francisco y el secretario general de la ONU, António Guterres.

“Muy grata conversación con el secretario de Estado de la Santa Sede, el Cardenal Pietro Parolin. Le compartí la propuesta de mediación y paz del presidente López Obrador”, informó el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón.

La iniciativa de México para el Diálogo y la Paz en Ucrania plantea el establecimiento de un Consejo de Alto Nivel que pueda llevar los esfuerzos de mediación en los países en conflicto.

“El objetivo de este Caucus sería servir como canal diplomático para comprometerse tanto con la Federación Rusa como con Ucrania, con miras a construir medidas de fomento de la confianza, disminuir las tensiones y negociar un alto el fuego que podría conducir a una tregua, abriendo así un camino para el diálogo hacia el objetivo fundamental de lograr un acuerdo de paz sostenible”, dice el documento presentado por Relaciones Exteriores.

“No es necesario decir que es más fácil decirlo que hacerlo. México es plenamente consciente de que la condición previa para que cualquier esfuerzo de mediación tenga éxito es la voluntad política de las partes y estamos conscientes de que las tensiones continúan en aumento”, agrega.

Las autoridades de México se mostraron convencidas de que es deber de todos los miembros de las Naciones Unidas agotar todos los esfuerzos diplomáticos para un acuerdo pacífico de los conflictos

“La indiferencia es inaceptable. Es precisamente en tiempos difíciles como estos cuando nuestra resistencia se pone a prueba”, dice la iniciativa.


“No podemos ni debemos ceder a la desesperación. Esta iniciativa está ahora a merced de la voluntad política de las partes. Esperamos que conduzca a un nuevo capítulo en este conflicto, regido por la diplomacia y el diálogo político, por el bien de los pueblos del mundo que continúan sufriendo el flagelo de la guerra y ante quienes siempre seremos responsables de nuestras acciones y de nuestras omisiones”, añade.

Ayer, el canciller Marcelo Ebrard llevó ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador para frenar la guerra entre Rusia y Ucrania.

En una intervención de 11 minutos, el diplomático mexicano afirmó que ante la parálisis del Consejo de Seguridad de la ONU, todos los países del mundo deben ofrecer un canal diplomático para la resolución de conflicto entre Rusia y Ucrania.

Recuperar a Rusia

¿Va por buen camino la guerra de Ucrania?

J.I. González Faus

Rusia no es Putin. Como Alemania no era Hitler y como Israel no es el Likud. Putin es solo algo así como el Likud ruso. Como Netanyahu viene a ser el Putin de Israel: la perversión de una realidad tan grande como el judaísmo

si Putin no es Rusia sino la perversión de lo ruso, es importante para Europa una recuperación de lo ruso, que forma parte de nuestra identidad europea mucho más que Wall Street

Por José Ignacio González Faus

Francisco no se cansa de repetir que la guerra de Ucrania no tiene más salida que sentarsey más fuerte que Ucrania y Occidente se cansará de ir ayudando), lo cual sería desastroso para la misma Ucrania. O bien: una internacionalización de la guerra, lo cual será aún más catastrófico. Y que, además de todos los desastres de rigor, contribuiría a una falsa identificación entre Rusia y Putin.

Y Rusia no es Putin. Como Alemania no era Hitler y como Israel no es el Likud. Putin es solo algo así como el Likud ruso. Como Netanyahu viene a ser el Putin de Israel: la perversión de una realidad tan grande como el judaísmo, al que tanto debe la humanidad, y que en estos momentos está aprovechando el horrible holocausto que sufrió, como título colorado para producir su pequeño holocausto palestino. Y en esto tiene toda la razón Mahmud Abbas, aunque no nos guste reconocerlo, por la mala conciencia latente en Europa por su pasado antisemita.

Se puede objetar a eso que Putin tiene apoyo de la mayoría del pueblo ruso.  Pero este es un dato típico de todas las dictaduras: Hitler tuvo apoyo de la mayoría del pueblo alemán, como lo tiene el Likud del pueblo de Israel y como lo tuvo Franco de la mayoría de los españoles (aunque, en cuanto llegó la transición, resultó que todos eran “demócratas de toda la vida”). ¡Quien lo hubiera dicho antes! Pero ese es un rasgo de la psicología de los pueblos que viene a constituir la “ley de la gravedad” política.

Y volviendo adonde íbamos: si Putin no es Rusia sino la perversión de lo ruso, es importante para Europa una recuperación de lo ruso, que forma parte de nuestra identidad europea, mucho más que Wall Street. Nuestros son, entre otros, Tolstoi y Dostoievski, Boris Pasternak, Rachmaninov y Chaikovski, Alekhine, Navalny (que viene a ser el J. Assange norteamericano), Maria Skobtsov y Svetlana Aleksiévich (al menos por la lengua), Mendelejev y Andréi Sajarov, el autor de esa frase fundamental que no me canso de repetir y que pone en evidencia a Putin: “la intolerancia es la angustia de no tener razón”. Por eso nada hay más intolerante que el talibanismo (que es la perversión de lo religioso) y que El Capital (que es la perversión de lo humano): porque ambos temen o adivinan, allá en el fondo, que no tienen razón.

Rusos son todos esos y otros más. Por eso, lamento decirlo pero yo me siento mucho más ruso que norteamericano. Por eso me duele tanto la actitud ciega del patriarca Kirill que ha confundido la defensa de Rusia con la defensa de lo peor de lo ruso, mostrando una vez más lo ciegos que pueden llegar a ser los nacionalismos absolutizados.

Ya es un poco tarde pero, al menos, miremos de actuar antes de que sea demasiado tarde

Dimisión del Consejero de Rusia ante la ONU

El Consejero de Rusia ante la ONU en Ginebra dimite: «Nunca me he sentido tan avergonzado de mi país»

Putin

La ONU hace ahora hace un llamado a todos los demás diplomáticos rusos en las Naciones Unidas, y en todo el mundo, para que sigan su ejemplo moral y renuncien.

Guerra Rusia-Ucrania

El Consejero de Rusia ante la ONU en Ginebra, Boris Bondarev, ha dimitido de sus funciones por la invasión de Ucrania ordenada por Vladimir Putin el pasado 24 de febrero. «Nunca me he sentido tan avergonzado de mi país», dice el consejero en una declaración escrita enviada a los medios. 

«Durante veinte años de mi carrera diplomática he visto diferentes giros de nuestra política exterior, pero nunca me he sentido tan avergonzado de mi país como el 24 de febrero de este año. La guerra  desatada por Putin contra Ucrania, y de hecho contra todo el mundo occidental, no es solo un crimen contra el pueblo ucraniano, sino también, quizás, el crimen más grave contra el pueblo de Rusia. Con una letra Z en negrita ha tachado todas las esperanzas y perspectivas de una sociedad libre próspera en nuestro país», dice el diplomático

Bondarev acusa a los promotores de la guerra de querer perpetuarse en el poder y de no importarle la vida de sus conciudadanos. «Aquellos que concibieron esta guerra solo quieren una cosa: permanecer en el poder para siempre, vivir en palacios pomposos e insípidos, navegar en yates comparables en tonelaje y costo a toda la Armada rusa, disfrutar de poder ilimitado y total impunidad», acusa. 

«Para lograrlo están dispuestos a sacrificar tantas vidas como sea necesario. Miles de rusos y ucranianos ya han muerto solo por esto», denuncia.

El diplomático afea también el comportamiento de su país a nivel internacional en los últimos años y señala directamente al ministro de Exteriores ruso, Sergey Lavrov: «Lamento admitir que durante estos veinte años el nivel de mentiras y falta de profesionalismo en el trabajo del Ministerio de Relaciones Exteriores ha ido en aumento. En lugar de información imparcial, análisis imparcial y pronósticos sobrios, hay clichés de propaganda en el espíritu de los periódicos soviéticos de la década de 1930. Se ha construido un sistema que se engaña a sí mismo. El ministro Lavrov es un buen ejemplo de la degradación de este sistema». 

Para Bondarev, hoy, «el Ministerio de Relaciones Exteriores no se trata de diplomacia», «se trata de belicismo, mentiras y odio». «Sirve a los intereses de unos pocos, de muy pocas personas, contribuyendo así a un mayor aislamiento y degradación de mi país», concluye.

Las claves de una catástrofe anunciada

El lamentable papel de Europa en la guerra Rusia – Ucrania y las lágrimas que desató

El reconocido sociólogo portugués analiza cómo se llegó al conflicto y la incapacidad de los dirigentes europeos para desarmar una guerra largamente preparada. El papel de Estados Unidos y lo que le espera a la política y la economía internacional.

Boaventura de Sousa Santos

Por Boaventura de Sousa Santos

Debido a que Europa no ha sido capaz de hacer frente a las causas de la crisis, está condenada a hacer frente a sus consecuencias. El polvo de la tragedia está lejos de haberse asentado, pero, aun así, nos vemos obligados a concluir que los líderes europeos no estaban ni están a la altura de la situación que estamos viviendo. Pasarán a la historia como los líderes más mediocres que Europa ha tenido desde el final de la Segunda Guerra Mundial. 

Seguí en vivo el minuto a minuto de la guerra entre Rusia y Ucrania 

Ahora están haciendo todo lo posible en la ayuda humanitaria, y no se puede cuestionar el mérito de dicho esfuerzo. Pero lo hacen para salvar las apariencias ante el mayor escándalo de este tiempo. Gobiernan los pueblos que, en los últimos setenta años, más se han organizado y manifestado contra la guerra en cualquier parte del mundo donde sea que esta se haya producido. Y no fueron capaces de defenderlos de la guerra que, al menos desde 2014, se venía gestando en casa. 

Las democracias europeas acaban de demostrar que gobiernan sin el pueblo. Hay muchas razones que nos llevan a esta conclusión.

Una guerra preparada hace mucho

Esta guerra estaba siendo preparada hace mucho tiempo tanto por Rusia como por Estados Unidos. En el caso de Rusia, la acumulación de inmensas reservas de oro en los últimos años y la prioridad otorgada a la asociación estratégica con China, concretamente en el ámbito financiero, con miras a la fusión bancaria y la creación de una nueva moneda internacional, y en el comercio, donde hay enormes posibilidades de expansión con la iniciativa Belt and Road en Eurasia. 

En las relaciones con los socios europeos, Rusia ha demostrado ser un socio creíble, dejando claras sus preocupaciones de seguridad. Preocupaciones legítimas, si por un momento pensamos que en el mundo de las superpotencias no hay buenos ni malos, hay intereses estratégicos que hay que acomodar. Este fue el caso en la crisis de los misiles de 1962 con la línea roja de Estados Unidos, que no quería misiles de mediano alcance instalados a 70 km de su frontera. Que no se piense que fue solo la Unión Soviética la que cedió. Estados Unidos también desistió de los misiles de mediano alcance que tenía en Turquía. Cedieron de manera recíproca, se acomodaron, y tuvieron un acuerdo duradero. ¿Por qué no fue posible lo mismo en el caso de Ucrania? Veamos la preparación en el lado estadounidense.

La democracia es solo la pantalla de EE.UU.

Ante el declive del dominio global que ha tenido desde 1945, EE.UU. busca consolidar a toda costa zonas de influencia, que garanticen facilidades comerciales para sus empresas y acceso a materias primas. Lo que escribo a continuación se puede leer en documentos oficiales y think tanks, por lo que se prescinde de teorías conspirativas. La política del regime change no está dirigida a crear democracias, solo gobiernos que sean fieles a los intereses de Estados Unidos. 

No fueron estados democráticos los que surgieron de las sangrientas intervenciones en Vietnam, Afganistán, Iraq, Siria, y LibiaNo fue para promover la democracia que alentaron golpes de Estado que depusieron a presidentes elegidos democráticamente en Honduras (2009), Paraguay (2012), Brasil (2016), Bolivia (2019), sin mencionar el golpe de 2014 en Ucrania. 

Desde hace algún tiempo, el principal rival es China. En el caso de Europa, la estrategia estadounidense tiene dos pilares: provocar a Rusia y neutralizar a Europa (especialmente a Alemania). La Rand Corporation, una conocida organización de investigación estratégica, publicó en 2019 un informe preparado a petición del Pentágono, titulado «Extendiendo Rusia. Competir desde terreno ventajoso». En él se analiza cómo impactar a los países para que la provocación pueda ser explotada por Estados Unidos. 

Cómo desestabilizar a Rusia

Con respecto a Rusia, dice: «Hemos analizado una serie de medidas no violentas capaces de explotar las vulnerabilidades y ansiedades reales de Rusia como un medio para presionar al ejército y la economía de Rusia y el estatus político del régimen en el país y en el extranjero. Los pasos que hemos examinado no tendrían la defensa ni la disuasión como objetivo principal, aunque podrían contribuir a ambos. Por el contrario, tales pasos se consideran elementos de una campaña diseñada para desestabilizar al adversario, obligando a Rusia a competir en campos o regiones donde Estados Unidos tiene una ventaja competitiva, llevando a Rusia a expandirse militar o económicamente, o haciendo que el régimen pierda prestigio e influencia a nivel nacional y/o internacional». 

¿Necesitamos saber más para entender lo que está sucediendo en Ucrania? Rusia fue provocada a expandirse para luego ser criticada por hacerlo. La expansión de la OTAN hacia el este, en contra de lo que se había acordado con Gorbachov en 1990, fue la pieza clave inicial de la provocación. La violación de los acuerdos de Minsk fue otra pieza. Cabe señalar que Rusia comenzó por no apoyar el reclamo de independencia de Donetsk y Lugansk después del golpe de 2014. Prefería una fuerte autonomía dentro de Ucrania, como está establecido en los acuerdos de Minsk. Estos acuerdos fueron rotos por Ucrania con el apoyo de Estados Unidos, no por Rusia.

El papel destinado a Europa

En cuanto a Europa, el principio es consolidar la condición de socio menor que no se atreva a perturbar la política de las zonas de influencia. Europa debe ser un socio fiable, pero no puede esperar reciprocidad. Por eso la UE, ante la ignorante sorpresa de sus líderes, fue excluida del AUKUS, el tratado de seguridad para la región del Índico y el Pacífico entre EE.UU., Australia e Inglaterra. 

La estrategia del socio menor requiere que se profundice la dependencia europea, no solo en el ámbito militar (ya garantizado por la OTAN) sino también en el económico, es decir, en términos energéticos. La política exterior (y la democracia) de EE. UU. está dominada por tres oligarquías (no solo hay oligarcas en Rusia y Ucrania): el complejo militar-industrial; el complejo gasífero, petrolero y minero; y el complejo bancario-inmobiliario. Estos complejos tienen ganancias fabulosas gracias a las llamadas rentas monopólicas, situaciones privilegiadas de mercado que les permiten inflar los precios.

El objetivo de estos complejos es mantener al mundo en guerra y crear una mayor dependencia de los suministros de armas estadounidenses. La dependencia energética de Europa en relación con Rusia era inaceptable. Desde el punto de vista de Europa, no se trataba de dependencia, se trataba de racionalidad económica y diversidad de socios. 

Con la invasión de Ucrania y las sanciones, todo se consumó como estaba previsto, y la apreciación inmediata de los precios de las acciones de los tres complejos tenía champán esperándolosUna Europa mediocre, ignorante y sin visión estratégica cae impotente en manos de estos complejos, que ahora les dirán los precios a cobrar. Europa está empobrecida y desestabilizada por no haber tenido líderes a la altura del momento. 

Además de eso, se apresura a armar a los nazis. Tampoco recuerda que, en diciembre de 2021, la Asamblea General de la ONU adoptó, a propuesta de Rusia, una resolución contra la «glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que promuevan el racismo, la xenofobia y la intolerancia». Dos países votaron en contra, Estados Unidos y Ucrania.

¿Para qué sirve la OTAN?

Las negociaciones de paz en curso son una equivocación. No tiene sentido que sean entre Rusia y Ucrania. Deberían ser entre Rusia y EE.UU./OTAN/Unión Europea. La crisis de los misiles de 1962 se resolvió entre la URSS y Estados Unidos. ¿Alguien se acordó de llamar a Fidel Castro para las negociaciones? 

Es una cruel ilusión pensar que habrá una paz duradera en Europa sin compromiso real por parte de Occidente. Ucrania, cuya independencia todos queremos, no debería unirse a la OTAN. ¿Finlandia, Suecia, Suiza o Austria han necesitado hasta ahora la OTAN para sentirse seguros y desarrollarse? 

De hecho, la OTAN debería haber sido desmantelada tan pronto como acabó el Pacto de Varsovia. Solo entonces la UE podría haber creado una política y una fuerza de defensa militar que respondiera a sus intereses, no a los intereses estadounidenses. ¿Qué amenaza había para la seguridad de Europa que justificara las intervenciones de la OTAN en Serbia (1999), Afganistán (2001), Irak (2004), y Libia (2011)? Después de todo esto, ¿es posible seguir considerando a la OTAN como una organización defensiva?

¿Quién critica al Papa?

Sectores conservadores atacan a Francisco por su posición ante la guerra

12/04/2022 - El papa Francisco muestra una bandera de Ucrania que fue enviada desde la localidad de Bucha durante la audiencia semanal en el Salón de Pablo VI en el Vaticano.
El papa Francisco muestra una bandera de Ucrania que fue enviada desde la localidad de Bucha durante la audiencia semanal en el Salón de Pablo VI en el Vaticano. 

Aunque ha recibido numerosas críticas por su inacción, el Vaticano asegura que son varios los intentos que el pontífice ha hecho para mediar en el conflicto.

ELENA LLORENTE (PÁGINA 12)

La invasión rusa a Ucrania comenzó el 24 de febrero de 2022, y ha sido considerada como el mayor ataque militar convencional en suelo europeo desde las guerras yugoslavas. El panorama internacional tiene la mirada puesta allí, tras la amenaza que supone para Occidente y por las grandes consecuencias humanitarias, económicas y sociales que se está saldando el conflicto. El pretexto de esta ‘operación específica militar’, así tildada por el presidente ruso Vladimir Putin, ha sido el intento de Ucrania por formar parte de la organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Ante este contexto, el Papa Francisco ha tratado desde el principio de la guerra mantener una relación diplomática con Ucrania y con Rusia. El objetivo a fin de cuentas es que ambos países llegaran a un acuerdo lo más pacífico posible. No obstante, esta acción es criticada en ciertos ambientes católicos y por algunos de los medios de países poderosos. Esto es así, porque el Papa nunca se ha dirigido al presidente ruso Vladimir Putin, pero sí condena cada día la guerra en Ucrania como «monstruosa» y «repugnante».

Como primer Papa jesuita y latinoamericano de la historiaFrancisco Bergoglio fue criticado desde el principio de su pontificado. Fue elegido en 2013 y ya en 2017, un grupo de estudiosos católicos lo acusó de «hereje» por lo que había escrito en su exhortación apostólica Amoris Laetitia (2016) entre otras, porque habló de dar la comunión a los divorciados.Entre sus opositores más importantes se encontraban el cardenal estadounidense Raymond Burke y el nuncio apostólico italiano (representante papal) Carlo M. Viganò, quien le pidió a Bergoglio que renunciara. Y cuando convocó el sínodo (asamblea de obispos escogidos de las distintas regiones del mundo) en 2019 sobre el Amazonas en la Santa Sede, se abordó la posibilidad de que indígenas casados pudieran ser sacerdotes. Por lo tanto, las críticas no cesaron. A esto se suma los juicios contra los curas que habían abusado sexualmente en algún momento de su vida, que impulsó el Papa, y el juicio, todavía en curso, contra exempleados y a un cardenal por malversación de fondos del Vaticano.

Los católicos estadounidenses más conservadores vieron a Francisco siempre como un papa demasiado cercano a los pobres, y algunos hasta lo acusaron de ser «comunista».

El no-papel de la Organización de las Naciones Unidas

En la última audiencia general realizada esta semana en el Vaticano, el Papa habló de que la lógica dominante hoy en el mundo de la política es «la de la estrategia de los estados más poderosos para afirmar sus propios intereses y extender su influencia económica, ideológica y militar». Y claramente, aunque sin nombrarlos, se refirió a Estados Unidos, Europa, Rusia y China. Rusia, que si bien ocupa el 11º lugar entre las principales economías mundiales según datos de 2021, con esta guerra está tratando de aumentar su territorio para obtener beneficios económicos y retomar el liderazgo perdido con la caída de la Unión Soviética en 1989.

Siempre refiriéndose a la guerra, el Papa también destacó en estos días que la ONU ha sido completamente ineficaz. «Después de la Segunda Guerra mundial se intentó sentar las bases para una nueva historia de paz. Pero la vieja historia de las grandes potencias que compiten entre sí, no cambia. Y en la actual guerra en Ucrania asistimos a la impotencia de la ONU», dijo el Pontífice.

Las grandes potencias del mundo como Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y China, entre otras, siguen teniendo el control de la ONU, al ser los únicos miembros permanentes del Consejo de Seguridad y sólo ellos tienen derecho a veto. Los demás miembros del consejo de seguridad, diez países que cambian periódicamente, no lo tienen. El Consejo de Seguridad es el máximo organismo de la ONU y el único que puede tomar medidas obligatorias para los 193 países miembros de la organización. Al inicio de la guerra se intentó sancionar a Rusia, pero esta puso su veto. Pese a todo, la asamblea de la ONU suspendió a Rusia del Consejo de Derechos Humanos por lo que está ocurriendo en Ucrania.

¿Mediación entre Rusia y Ucrania?

Francisco, desde el principio, trató de mediar entre Rusia y Ucrania. Si bien es cierto que no se hicieran públicas las intenciones del Papa, ciertos hechos provocaron que se revelase. Entre ellos, la visita que hizo, sin aviso previo, a la Embajada Rusa ante el Vaticano el 25 de febrero. Según publicó la prensa italiana, su objetivo era pedirle a Putin que terminara con los bombardeos. Su encuentro con el embajador ruso Aleksander Avdeev duró poco más de media hora. Pese a que el Papa conocía a Avdeev desde hace tiempo, la conversación no llegó a ningún puerto. Sin embargo, el Papa siempre repitió a la prensa: «estoy dispuesto a hacer todo lo que se pueda hacer». Y aclaró que la sección diplomática de la Santa Sede se está ocupando en particular el cardenal secretario de estado Pietro Parolin, (número dos del Vaticano) y  el monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados.

«Están haciendo de todo, pero no lo podemos publicar por prudencia y por privacidad», señaló el Pontífice. El 23 de marzo, el cardenal Parolin recibió al embajador ruso Avdeev y el encuentro duró cerca de dos horas. Según el diario italiano Corriere della Sera, entre las cosas de las que hablaron estaba el viaje del Pontífice a Kiev, capital ucraniana. El Papa fue invitado por el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, días antes tras mantener una conversación telefónica. El hecho de que en su reciente viaje a la isla de Malta el Papa reiterase que no descarta la posibilidad de ir a Kiev, el diario señaló que es una advertencia sobre Putin. Si no cesa el conflicto por las buenas, el viaje podría transformarse como el último recurso para conseguir el alto al fuego.

Otro de los intentos por mediar la situación ha sido el encuentro que mantuvo con el líder de la Iglesia ortodoxa rusa, el Patriarca Kirill, quien apoyó abiertamente la guerra desde el principio. Kirill y Francisco se conocen desde hace tiempo, puesto que ambos participaron en un encuentro religioso internacional que se hizo en Cuba en 2016. Desde la elección del Papa Francisco en 2013, la Iglesia rusa y el Vaticano han mantenido cierta sintonía. Y, varias fuentes revelan que guarda cierta simpatía a Putin, quien al parecer, protegía las minorías cristianas en Medio Oriente.

Pero desde que se desencadenó la guerra en Ucrania, todo eso se vino abajo. El conflicto ha sido calificado como la primera guerra entre cristianos, ortodoxos rusos y ortodoxos y católicos ucranianos, que se ve en territorio europeo después de décadas de paz.

La compra de armas y la censura

El papa Francisco se ha manifestado siempre en contra de las guerras y sobre todo, contra el aumento de la carrera armamentística. Señala que mientras miles de familias en el mundo necesitan educación y alimentos básicos, ciertos gobiernos prefieren invertir el dinero en armas. El 25 de marzo fue un día especial en este sentido,  ya que se censuraron las palabras de Bergoglio sobre la condena a los países «locos» europeos que habían decidido aumentar su gasto en armas al 2% del Producto Interior Bruto de cada país. Rai Italia, canal de televisión internacional y emisora nacional italiana, decidió censurar el comentario del Papa en uno de sus tres canales, el ligado a los sectores más conservadores del país. 

Pero al parecer no fue solo la televisión quien lo censuró. Varios diarios importantes de Italia, tanto de Roma como de Milán, no publicaron las palabras del Papa. Otros lo hicieron, pero como noticia de segundo plano. La censura de las palabras de un personaje mundial como el Papa, muestra que ciertos sectores italianos se oponen a los pacifistas y antiarmamentistas como él.

El New York Times y otros diarios

The New York Times ha sido considerado por muchos como uno de los diarios más objetivos y de mejor calidad estadounidense. No obstante, tras sus últimas aportaciones, parece haberse pasado al ‘otro bando’. Debido al tratamiento sobre cómo el Papa ha actuado intentando mediar la guerra, para el diario, Bergoglio ha sido «demasiado prudente», especialmente con Rusia. Algunas de las críticas que New York Times le hace al Papa son tales como que evita cuidadosamente nombrar al agresor (Putin), puesto que según el periódico «el Papa deplora la guerra en Ucrania, pero no al agresor».

En cambio, el diario estadounidense no hace mención a los esfuerzos de mediación no publicitados que está haciendo el argentino. «El Vaticano es consciente de que debe moverse con mucha atención y es importante que el papa Francisco mantenga un lenguaje por encima de las partes», escribió el escritor y periodista experto en el Vaticano Marco Politi, en el diario Il Fatto Quotidiano de Roma.

Otros periódicos han optado por recordar lo que hicieron Papas como Juan Pablo II, cuando en 2003 el presidente estadounidense George Bush decidió invadir Irak. Juan Pablo II trató de convencerle para que cambiara de idea, aunque sin éxito. Un buen número de católicos le acusó entonces de «pacifista» y «no realista». Años después, se demostró que el pretexto para la invasión, que era la supuesta posesión de armas de destrucción masiva, era mentira, tal y como reconoció públicamente el entonces secretario de estado de Bush, Colin Powell.

Las declaraciones de Kirill

CRISMHOM, contra las declaraciones de Kirill: «Expresa sin pudor su homofobia»

Cirilo y Putin
Cirilo y Putin

«Condenamos la agresión del presidente ruso a la nación soberana de Ucrania, provocando esta nueva guerra en Europa. Lamentamos  también la alianza entre el trono y el altar, que creíamos realidades de  tiempos pasados»

«Utilizar la religión para justificar la guerra y como aglutinante político es uno de los mayores pecados contra la humanidad. Señalar de  nuevo a las personas LGTBIQ+ como chivos expiatorios de lo que ocurre  nos retrotrae a los periodos más oscuros de la historia»

A los hermanos LGTBI+ en Ucrania y Rusia: «Compartimos vuestro sufrimiento y dolor, tanto por  la guerra como por la exclusión, rezamos siempre por vuestro  bienestar y defenderemos los derechos que nos corresponden a todas  las personas LGTBI+»

| CRISMHOM

CRISMHOM, comunidad cristiana ecuménica LGTBI+ de Madrid,  se hace eco de la noticia aparecida recientemente sobre la declaración del  Patriarca de Moscú, Kirill, con motivo del Domingo del Perdón, que en  Rusia abre la Cuaresma. Denunciamos públicamente sus palabras y animamos al Patriarca de Moscú a rectificar y volver a la senda evangélica de la que es representante. 

Ante la reiterada petición de cristianos ortodoxos (ucranianos,  rusos y de otras nacionalidades) y católicos de todo el mundo para que interviniera contra la ocupación de un país soberano, Kirill afirmó que “la  guerra en Ucrania es una especie de cruzada contra los países que apoyan  los derechos homosexuales” y justificó la ocupación, en lugar de condenar  sin ambages el conflicto y sus consecuencias. Para el Patriarca, de hecho,  se trata de luchar contra la promoción de modelos de vida pecaminosos  y contrarios a la tradición cristiana.

¿Quién es Putin?

Vlademir Putin

Putin no es de izquierdas, es un nacionalista ultraconservador: ¿ por qué se relaciona con la izquierda autoritaria latinoamericana?

Adrián Parrondo

Las redes sociales se han convertido en un hervidero de comentarios sobre el papel de Putin y los supuestos apoyos que el presidente ruso podría tener en el arco parlamentario. ¿Qué ideología mantiene el Kremlin en estos momentos? Algunos comentarios se basan, únicamente, en los socios internacionales de Putin, sin hablar sobre otros factores sobre los que luego incidiremos, ya que en política internacional, los enemigos son amigos: ¿acaso Estados Unidos y Arabia Saudí serían serían aliados en un contexto normal? ¿A alguien se le ocurre decir que Joe Biden es un integrista islámico por tener relaciones con Arabia Saudí?

Los apoyos internacionales de Putin se están vendiendo para decir que Putin es de izquierdas. A pesar de que únicamente hay gobiernos realmente considerados de izquierdas en Venezuela, Nicaragua, Bielorrusia, Cuba o Siria, quizás en Palestina. En Hamas, Huzíes e Irán pesa, sobre todo en Irán, el factor religioso con mayor peso, hasta el punto de que Irán podría constituirse como un gobierno de extrema derecha adaptado a la visión musulmana.

Lo único que aglutina a todos estos gobiernos, con excepción de Palestina (con una situación territorial muy particular), no es la ideología: es el rechazo a Estados Unidos, Occidente y el orden liberal que representa tener un sistema multipartidista, derecho a un voto libre y poder escuchar al que escucha diferente y expresarse sin represión.

Vladímir Putin forma parte de un bloque contrario al Occidental, que a diferencia de la Guerra Fría, no se basa en la izquierda y la derecha. Tampoco en el capitalismo o el comunismo: China tiene un capitalismo mucho más feroz que el aplicado en la Unión Europea.

De hecho, el presidente ruso no es de izquierdas, sino de derechas. Su formación, Rusia Unida, ha formado parte como observador de la Internacional Democrática de Centro, un organismo internacional que acoge a formaciones conservadoras en la que se integra el Partido Popular español como miembro.

El Partido Comunista ha sido objeto de persecución. La policía ha realizado redadas en su sede tras denunciar fraude electoral y ha sufrido bloqueos en redes sociales. «Hay una serie de hechos absolutamente escandalosos sobre los que deben tomarse medidas inmediatamente«, dijo Guennadi Ziugánov, el líder del Partido Comunista de Rusia (PCR), mientras Alexéi Navalni presentaba una lista desde la cárcel.

El origen de Putin

Tampoco cabe olvidarse del verdadero origen de Putin. El presidente ruso fue una apuesta personal del expresidente Boris Yeltsin, autor de las mayores privatizaciones emprendidas en la Rusia posterior a la Unión Soviética , una acción que generó las mayores desigualdades posibles y una etapa de gran empobrecimiento e inseguridad entre la población.

© Proporcionado por Los Replicantes Yeltsin estaba convencido de que Putin seguiría su política, imagen de sustitución

Yeltsin estaba convencido de que Putin seguiría su política

El problema de Rusia es que la transición desde el sistema soviético al capitalista se quiso efectuar de un día para otro, sin medidas quirúrgicas que generasen una incipiente clase media que crease un estado consolidado. Esto dio pie a grandes oligarcas, como Berezovski, Mijaíl Jodorkovski, Vladímir Potanin, Vladímir Bogdánov, Rem Viájirev, Vagit Alekpérov, Aleksandr Smolenski, Víctor Vekselberg, Mijaíl Fridman o Román Abramóvich.

Estos grandes oligarcas, evidentemente, defienden sus intereses y Putin es su gran valedor. La renuncia de Yeltsin por su enfermedad en 1999 dejó como sucesor, en unas elecciones, a su elegido, Vladímir Putin, que continuó con su legado. Una tarea continuista, en la que se ha apostado por exacerbar el nacionalismo ruso para dar seguridad a aquellos ciudadanos que sintieron incertidumbre por las fuertes reformas económicas que enriquecieron a unos pocos y dejaron en el abismo a muchos. Y a Rusia, en la esfera internacional, pasando de liderar uno de los dos bloques del planeta, a ser un país relevante, sí, pero no como antaño.

Una agenda internacional con dos aristas: extrema derecha en Europa y populismos de izquierda en América Latina o la dictadura Siria

Putin ha tenido que jugar a múltiples aguas en la esfera internacional para ampliar sus tentáculos, pero sus aliados internacionales no le definen ideológicamente. La política internacional es endiablada y la ideología pasa a un segundo plano cuando se trata de construir amigos fuera de las fronteras.

En el caso de las formaciones de extrema derecha, sí es cierto que Putin tiene buena relación con la mayoría de líderes, como Marine le Pen, Matteo Salvini o incluso Orban, el presidente húngaro que ahora mantiene una posición ambigua porque teme ser castigado por la UE a la hora de recibir ayudas.

Estos movimientos aprecian en Putin un referente, un modelo de sociedad, una especie de ‘Roma’ que se está salvando de la decadencia que aprecian en Occidente. Que Rusia está encantada con el auge de estos partidos es evidente, puesto que situaría a Europa en su cuerda y, además, desmembraría a una Unión Europea que percibe como una amenaza militar y estratégica, sobre todo, desde que anexionó a buena parte de los países del este.

En cuanto a aquellos líderes de izquierdas, cada caso tiene un punto a destacar. En cuanto a Siria, Bashar al Assad representa la salida de Putin al Mediterráneo, ya que tiene un puerto militar en la ciudad de Lattakia, además de bases militares en Oriente Próximo. Irán también representa un aliado geoestratégico muy importante. Y China, con poder de veto en el Consejo de Seguridad, una economía situada en la cúspide y una capacidad de producción imparable, no tiene competidor.

En el caso de Latinoamerica, Rusia también se permite introducir sus tentáculos en territorio enemigo, pero por estrategia. La situación de Cuba recuerda a la Guerra Fría y la crisis de los misiles, con amenazas de ataque en terreno estadounidense. Nicaragua, ahora simpatizante de Moscú, también supone un desembarco en Centroamérica. Y Venezuela, tierra con grandes recursos, también se alinea con el Kremlin. Tres países claramente posicionados de su parte, no por ideología, sino por conveniencia: evitar el orden liberal, la democracia, el sistema de libertades.

Repudio mundial a la invasión de Ucrania

Teólogos de todo el mundo condenan la invasión rusa de Ucrania: «Es un ataque a los fundamentos de la civilización humana»

Rusia y Ucrania, tan lejos, tan cerca
Rusia y Ucrania, tan lejos, tan cerca

«El ataque a Ucrania es un ataque a los fundamentos mismos de una civilización humana alimentada por la guía moral del cristianismo y otras religiones del mundo. Todos los responsables de este acto de guerra deben ser nombrados por su nombre y llevados ante la justicia»

«También pedimos que se rece por el pueblo de Rusia: tanto por los que tienen el valor de enfrentarse al mal, como por los que han sufrido un lavado de cerebro a causa de la viciosa propaganda difundida por la maquinaria mediática de su Estado y convertidos en instrumentos de la actividad criminal de su líder»

«Instamos a todos los líderes religiosos de Rusia a que pronuncien una palabra clara de condena de la guerra injusta y criminal y del sufrimiento que su Estado ha traído al país vecino y a Europa»

Por Jesús Bastante

«Es un crimen contra el derecho internacional, contra los derechos humanos, contra la libertad y contra la humanidad». Una veintena de teólogos de todo el mundo, entre los que se encuentra el español Gabino Uríbarri, sj., han emitido una declaración en el que muestran su rotunda condena contra «la agresión militar rusa» contra Ucrania, al tiempo que exigen que cese de inmediato la violencia.

«El ataque a Ucrania es un ataque a los fundamentos mismos de una civilización humana alimentada por la guía moral del cristianismo y otras religiones del mundo. Todos los responsables de este acto de guerra deben ser nombrados por su nombre y llevados ante la justicia», recalca el escrito, que está abierto a la firma de todos los teólogos que deseen.

Comienzan los ataques en Ucrania
Comienzan los ataques en Ucrania

«Expresamos nuestra plena solidaridad con los llamamientos de las Iglesias cristianas de Ucrania», señalan los teólogos que «condenamos de la manera más enérgica esta guerra contra el Estado soberano de Ucrania». «Este ataque no provocado que ya ha costado miles de vidas no puede tener justificación. Si continúa, costará muchas más tragedias humanas», añade el escrito.

Rezar también por Rusia

«Nos solidarizamos con el pueblo de Ucrania en este trágico momento de su historia y pedimos a las personas de todo el mundo que recen con nosotros por Ucrania y los ucranianos«, apuntan, instando a que también «se rece por el pueblo de Rusia: tanto por los que tienen el valor de enfrentarse al mal, como por los que han sufrido un lavado de cerebro a causa de la viciosa propaganda difundida por la maquinaria mediática de su Estado y convertidos en instrumentos de la actividad criminal de su líder».

Vladimit Putin, ¿Hitler?
Vladimit Putin, ¿Hitler?

Que se rece por el pueblo de Rusia: tanto por los que tienen el valor de enfrentarse al mal, como por los que han sufrido un lavado de cerebro a causa de la viciosa propaganda difundida por la maquinaria mediática de su Estado y convertidos en instrumentos de la actividad criminal de su líder

«Instamos a todos los líderes mundiales que respetan la libertad, la dignidad humana y los principios democráticos a que ejerzan la presión más dura posible sobre el Kremlin para que detenga esta guerra inmediatamente y retire todas sus tropas del territorio ucraniano», culmina el comunicado, que llama expresamente «a todos los líderes religiosos de Rusia a que pronuncien una palabra clara de condena de la guerra injusta y criminal y del sufrimiento que su Estado ha traído al país vecino y a Europa».

«Pedimos a todas las personas de buena voluntad que apoyen a las víctimas de esta agresión. Pedimos a Dios por la paz y la justicia para Ucrania, Rusia, Europa y el mundo entero», finaliza el escrito que tiene la voluntad de «predicar el Evangelio de la verdad y la justicia» e invita a «nuestras hermanas y hermanos de todas las iglesias, denominaciones y religiones a que añadan su firma en apoyo de nuestro llamamiento».

Bandera de Ucrania
Bandera de Ucrania

Teólogos internacionales en apoyo de Ucrania

2 de marzo de 2022

Nosotros, teólogos de diferentes países y continentes, expresamos nuestra plena solidaridad con los llamamientos de las Iglesias cristianas de Ucrania para detener la agresión militar rusa contra su país. Condenamos de la manera más enérgica esta guerra contra el Estado soberano de Ucrania. Este ataque no provocado que ya ha costado miles de vidas no puede tener justificación. Si continúa, costará muchas más tragedias humanas. Es un crimen contra el derecho internacional, contra los derechos humanos, contra la libertad y contra la humanidad. El ataque a Ucrania es un ataque a los fundamentos mismos de una civilización humana alimentada por la guía moral del cristianismo y otras religiones del mundo. Todos los responsables de este acto de guerra deben ser nombrados por su nombre y llevados ante la justicia.

Nos solidarizamos con el pueblo de Ucrania en este trágico momento de su historia y pedimos a las personas de todo el mundo que recen con nosotros por Ucrania y los ucranianos. También pedimos que se rece por el pueblo de Rusia: tanto por los que tienen el valor de enfrentarse al mal, como por los que han sufrido un lavado de cerebro a causa de la viciosa propaganda difundida por la maquinaria mediática de su Estado y convertidos en instrumentos de la actividad criminal de su líder. Instamos a todos los líderes mundiales que respetan la libertad, la dignidad humana y los principios democráticos a que ejerzan la presión más dura posible sobre el Kremlin para que detenga esta guerra inmediatamente y retire todas sus tropas del territorio ucraniano. Instamos a todos los líderes religiosos de Rusia a que pronuncien una palabra clara de condena de la guerra injusta y criminal y del sufrimiento que su Estado ha traído al país vecino y a Europa. Pedimos a todas las personas de buena voluntad que apoyen a las víctimas de esta agresión. Pedimos a Dios por la paz y la justicia para Ucrania, Rusia, Europa y el mundo entero.

Rusia y Ucrania
Rusia y Ucrania

Hacemos este breve y urgente llamamiento como teólogos cuya vocación es predicar el Evangelio de la verdad y la justicia. Rezamos para que el Dios de la misericordia conceda la paz y la libertad a cada ser humano creado a imagen y semejanza de Dios, a cada familia, a cada hogar y a cada nación.

Instamos a nuestras hermanas y hermanos de todas las iglesias, denominaciones y religiones a que añadan su firma en apoyo de nuestro llamamiento.

Rev. Prof. Dr. Yury P. Avvakumov, Universidad de Notre Dame, Indiana, EEUU
Rev. Prof. Dr. Víctor Ronald La Barrera Villareal, Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina del Consejo Episcopal Latinoamericano, Bogotá, Colombia
Mons. Prof. Dr. Antonio Luiz Catelan Ferreira, Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, Brasil
Prof. Dr. John C. Cavadini, Universidad de Notre Dame, Indiana, USA
Rev. Prof. Dr. Jorge José Ferrer SJ, Pontificia Universidad Católica, Ponce, Puerto Rico
Rev. Prof. Dr. Simon Francis Gaine OP, Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino «Angelicum», Roma, Italia
Rev. Prof. Dr. Krzysztof Góźdź, Universidad Católica Juan Pablo II de Lublin, Polonia
Rev. Prof. Dr. Gaby Alfred Hachem, Universidad del Espíritu Santo de Kaslik, Líbano
Prof. Dr. Michael Hollerich, Universidad de Santo Tomás, St. Paul MN, EE.UU.
Prof. Dr. Reinhard Huetter, The Catholic University of America, Washington DC, USA
Rev. Prof. Dr. Marek Jagodziński, Universidad Católica Juan Pablo II de Lublin, Polonia
Rev. Prof. Dr. Thomas Kollamparampil, Dharmaram Vidya Kshetram, Bangalore, India
Sr. Prof. Dr. Isabell Naumann ISSM, Instituto Católico de Sydney, Australia
Sr. Prof. Dr. Josée Ngalula, Universidad Católica del Congo en Kinshasa, República Democrática del Congo
Prof. Dr. Thomas Prügl, Universidad de Viena, Austria
Prof. Dr. Tracey Rowland, Universidad de Notre Dame, Australia
Prof. Dr. Marianne Schlosser, Universidad de Viena, Austria
Rev. Prof. Dr. Gabino Uríbarri Bilbao SJ, Universidad Pontificia Comillas, Madrid, España
Prof. Dr. Robin Darling Young, The Catholic University of America, Washington DC, USA

La guerra en Ucrania

La impotencia del sacerdote ucraniano Oleg Popuik: “Rusia está bombardeando a civiles, niños, orfanatos… Todo”

Guerra en Ucrania

El capellán de la comunidad greco-católica en Marbella lamenta a Vida Nueva que “lo que se sale en televisión no es nada comparado con lo que está pasando”“Hay muchos sabotajes a cargo de grupos que, disfrazados como el ejército o la policía ucraniana, están matando a gente donde todavía no hay guerra”“En la actualidad ya han muerto más de 3.000 rusos, pero Rusia se niega a llevarse sus cuerpos”

Se pueden estar viviendo las horas más duras desde que hace tres días Rusia invadiera Ucrania. Así se lo manifiesta a Vida Nueva el sacerdote ucraniano Oleg Popuik, capellán de la comunidad greco-católica en Marbella y quien, tras hablar con su obispo en Kiev, quiere transmitir el mensaje de este: “Que todo el mundo sepa lo que está sucediendo ahora en Ucrania”.


Y es que, se lamenta, “lo que se transmite por televisión no es nada comparado con lo que está pasando en Ucrania”. De hecho, las tropas rusas parecen ir mucho más allá de sus teóricos objetivos militares: “Rusia está bombardeando a civiles, niños, orfanatos… Todo”.

Sabotajes

Con todo, se están encontrando con una defensa mucho más fuerte de la que pensaban: “Ucrania defiende valientemente su territorio, pero necesita la ayuda y el apoyo del mundo”. Entre otras cosas, porque reina la incertidumbre: “Hay muchos sabotajes a cargo de grupos que, disfrazados como el ejército o la policía ucraniana, están matando a gente donde todavía no hay guerra. Hay que tener mucho cuidado con los provocadores; están por todas partes, y aquí también”.

Otro aspecto a lamentar es el número de víctimas: “En la actualidad ya han muerto más de 3.000 rusos, pero Rusia se niega a llevarse sus cuerpos. Se están realizando negociaciones para que la Cruz Roja lo haga”. Según le cuenta su obispo, Popuik detalla cómo “ahora vuelan cohetes por todas partes en nuestro país. Hay una guerra a gran escala”.

Ayuda eclesial

Frente a tanta oscuridad, la Iglesia ya está actuando para ayudar: “Buscamos vivienda para aceptar a refugiados, pues habrá muchos de ellos. Necesitamos de todo: botiquines de primeros auxilios, torniquetes o, especialmente, hemostático. También sabemos que nuestro ejército necesita alimentos en las fronteras. Por lo tanto, debemos transferir productos de almacenamiento a largo plazo, varios alimentos enlatados, frutos secos… Sin olvidarnos de mantas, almohadas, sacos de dormir… Y dinero”.

Con honda tristeza, el sacerdote ucraniano da las “gracias” al mundo “por sus oraciones, apoyo y compasión”. Y deja un ruego final: “Les pedimos sinceramente a todos que ayuden a poner fin a la guerra en Ucrania”.

Los obispos españoles contra la guerra en Ucrania

«Paremos esta guerra sin sentido, nos sobra el tiempo para hablar»

Comienzan los ataques en Ucrania
Comienzan los ataques en Ucrania

Carlos Osoro: «Estoy consternado por las noticias que llegan de Ucrania. Rezo por la paz, como también lo hacen los fieles de Madrid y del Ordinariato. ¡Nunca más la guerra!»

Luis Ángel de las Heras: «Oremos por la paz, ayunemos de toda violencia y seamos pacíficos y pacificadores como discípulos del Príncipe de la Paz»

Saiz Meneses: «Un serio examen de conciencia ante Dios, que es el Dios de la paz y no de la guerra, que es el Padre de todos, no sólo de algunos, que quiere que seamos hermanos y no enemigos»

Juan Carlos Elizalde: «Una humanidad sin diálogo y sin fraternidad está abocada a su autodestrucción»

Por Jesús Bastante

Los obispos españoles comienzan a reaccionar tras el estallido de la guerra en Ucrania. Los ataques perpetrados, desde esta madrugada, por Rusia, amenazan con romper la frágil estabilidad de una Europa que tiene que responder a esta amenaza.

Estas son algunas de las primeras reacciones. A medida que vayan surgiendo otras, las iremos añadiendo.

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal y cardenal de Madrid, Carlos Osoro, sostiene que «una guerra es una tragedia para la humanidad; somos hermanos«. «Estoy consternado por las noticias que llegan de Ucrania. Rezo por la paz, como también lo hacen los fieles de Madrid y del Ordinariato. ¡Nunca más la guerra!».