Año Jubilar Teresiano

El Papa concede un año jubilar a Salamanca y Ciudad Rodrigo

El obispo José Luis Retana ha anunciado la decisión de la Penitenciaría apostólica con motivo del cuarto centenario de la canonización de santa Teresa de Jesús

El obispo de Salamanca y de Ciudad Rodrigo, José Luis Retana, ha comunicado esta mañana que el papa Francisco, a través de la Penitenciaría Apostólica, ha concedido para las diócesis de Salamanca y Ciudad Rodrigo un Año Jubilar Teresiano, coincidiendo con los 400 años de la canonización de Santa Teresa y el centenario de su ‘honoris causa’ por la Universidad de Salamanca. Una cita que comenzará con la apertura de la Puerta Santa en la iglesia dedicada a la santa en Alba de Tormes el próximo 15 de octubre. El jubileo concluirá el 15 de octubre de 2023.

La celebración en el convento de La Anunciación, donde se encuentra el sepulcro de la fundadora, comenzará con una procesión a mediodía del 15 de octubre y a las 12:30 h. se llegará a la Puerta Santa que será abierta por el obispo emérito de Salamanca,  Carlos López Hernández, ya que Retana asistirá ese día a la toma de posesión del nuevo obispo de Plasencia, sede de la que vino a las diócesis salmantinas.

10 templos jubilares

El prelado recordó que el año jubilan lleva consigo la concesión de la indulgencia plenaria, “bajo las condiciones habituales de confesión  sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa”, y que podrá ser obtenido en diez templos: las catedrales de Salamanca y Ciudad Rodrigo; el monasterio de la Anunciación de Nuestra Señora de Alba de Tormes; el monasterio de la Encarnación de Peñaranda de Bracamonte; el monasterio de San José, de Cabrerizos; el monasterio de Cristo Crucificado, de Las Veguillas; el monasterio de Nuestra Señora del Carmen y San Juan de la Cruz, de Mancera de Abajo; el convento de Santa María Magdalena, de Salamanca capital; el convento de San Juan de la Cruz, de Alba de Tormes y el convento de la Sagrada Familia, de Ciudad Rodrigo.

Una comisión diocesana trabaja en la organización de este Año Jubilar Teresiano para el que se irán estableciendo celebraciones especiales para los peregrinos. Así, en Alba de Tormes se ofrecerá diariamente un tiempo de confesión gracias a un acuerdo entre los carmelitas y los sacerdotes diocesanos previa a la misa diaria del peregrino se celebrará en La Anunciación a las 12:30 horas (los domingos a las 13:oo h.).

Cursos de verano de la HOAC

“La mejor política social ya no es el empleo, sino aquella que no deja a nadie atrás”

Raúl Flores, durante su ponencia en los cursos de verano de la HOAC
Raúl Flores, durante su ponencia en los cursos de verano de la HOAC  José A. Pérez García

Maru Megina: «Nuestra responsabilidad pasa por dar respuestas más allá de la denuncia de las situaciones, dando voz a quienes no la tienen, o se la silencia, y creando conciencia entre los trabajadores y trabajadoras para ir construyendo una sociedad distinta desde esas prácticas de comunión”

Raúl Flores: «La inmensa mayoría de los 27 millones de personas que no tienen un empleo en nuestro país, trabajan todas los días»

Por Olivia Pérez Reyes, Noticias Obreras

Con una invitación a seguir reflexionando en “las propuestas y prácticas para avanzar hacia el trabajo y la vida digna en el mundo obrero y del trabajo”, por parte de su presidenta, Maru Megina, se han iniciado esta mañana las Jornadas de profundización y diálogo de los cursos de verano de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) en Salamanca, las primeras con carácter presencial tras el parón obligado por la COVID-19.

Así, en la presentación de las Jornadas, la presidenta de la HOAC insistía en que “las respuestas que da el sistema van en la dirección de precarizar las condiciones del trabajo y expulsar cada vez más a los trabajadores y trabajadoras del mundo laboral”. Para Megina, estas Jornadas, cuyo lema es Soñando el trabajo decente, construyendo prácticas de comunión, nos animan a “interesarnos por conocer más a fondo otras realidades que igual que nuestro movimiento promueven el trabajo decente y la lucha por el bien común”. Por ello, “nuestra responsabilidad –ha añadido–, pasa por dar respuestas más allá de la denuncia de las situaciones, dando voz a quienes no la tienen, o se la silencia, y creando conciencia entre los trabajadores y trabajadoras para ir construyendo una sociedad distinta desde esas prácticas de comunión”.

Un menú con diez platos para cocinar el trabajo decente

La ponencia inaugural de las Jornadas ha sido desarrollada por Raúl Flores, coordinador de Estudios de Cáritas Española y secretario técnico de la Fundación FOESSA, que, con el título De camino hacia la vida digna, pasando por el trabajo decente, ha mostrado la realidad actual del mundo del trabajo y del empleo en nuestra sociedad.

Flores ha iniciado su conferencia cuestionando algunas de los supuestos esenciales del trabajo en la actualidad: su capacidad para generar los ingresos básicos que una persona necesita para tener una vida digna; su papel fundamental para que las personas sientan que forman parte de la sociedad; su centralidad como fuente de reconocimiento social; y cómo el empleo remunerado muchas veces ha dejado de articular nuestra cotidianidad. Estos elementos no son hoy tan verdad en una sociedad en la que no todos los trabajos son empleos remunerados y, con demasiada asiduidad, el empleo no es capaz de facilitar las condiciones de vida digna de las familias.

En este sentido, el responsable de Estudios de Cáritas ha recordado que, aunque el trabajo es una dimensión constitutiva del ser humano “la inmensa mayoría de los 27 millones de personas que no tienen un empleo en nuestro país, trabajan todas los días”. En este sentido, Flores ha insistido en que la “invasión de la lógica del mercado” ha provocado que “muchos trabajos y muchos empleos absolutamente esenciales son infravalorados e incluso invisibilizados en nuestra sociedad donde todo es mercado o todo está al servicio del mercado, y lo que no, sobra y se convierte en residuo. Así, solo lo que tiene precio, constituye valor, y solo que que tiene un precio alto, tiene un alto valor”, ha añadido.

Volatilidad, escasez y precariedad

Para Flores, el empleo actual en nuestro país está marcado por tres características: su volatilidad, su escasez y su precariedad. En este sentido, es un empleo “muy expuesto a la estacionalidad y al ciclo económico; con altas tasas de paro y con una elevada precariedad debido, principalmente a tasas de parcialidad y temporalidad altas y bajos salarios”. Además, la crisis de la COVID-19 ha impactado en las rentas del trabajo, pero también ha afectado al trabajo no considerado empleo (trabajos de cuidados, limpieza, etc.).

De la misma manera, esta crisis ha maltratado, de forma más intensa, a las personas involucradas en empleos informales y en los sectores más vulnerables que se han visto afectados, entre otros elementos por la transformación tecnológica; la parcialidad creciente; la inestabilidad laboral grave estructural que impide el proyecto vital; la polarización de los empleos, entre los altamente cualificados y los altamente precarizados; o la reducción del empleo irregular, con la consiguiente pérdida de oportunidades.

Entre las propuestas que Raúl Flores ha “servido como último plato” de su menú por el trabajo decente, el secretario técnico de la Fundación FOESSA ha insistido en que “el empleo es un derecho inseparable de otros derechos”, por lo que “tenemos que construir un camino en el que avanzar hacia el trabajo decente signifique avanzar hacia otros derechos, como el acceso a la vivienda, a unos ingresos mínimos y una protección social de las familias”, ya que para Flores, “la mejor política social ya no es el empleo, sino aquella que no deja a nadie atrás”.

Cristina Antoñanzas (i) y Maru Megina.

Antes del diálogo entre el ponente y los participantes, la vicesecretaria general de la UGT, Cristina Antoñanzas, presente en el inicio de las Jornadas, ha intervenido para subrayar las prioridades de su sindicato en la defensa del trabajo decente y las movilizaciones por salarios dignos para los trabajadores y las trabajadoras. Antoñanzas, además, ha recordado el compromiso de su organización con la HOAC “para seguir estableciendo relaciones que ayuden a mejorar la vida de los trabajadores y trabajadoras y la calidad de vida de las personas de nuestro país”.

Miguel Ángel, cura y paisano, descansa en paz!

Por X. Pikaza

Miguel Angel fue mi alumno, culminando sus estudios de teología, a principios de los años noventa del siglo pasado. Era ya médico, formaba parte de una comunidad de intensa vida cristiana, con su amigo y mi amigo Peio Sánchez,  que es hoy columnista de cine en RD y profesor de la Fac. de Teología de Barcelona.

Venían los dos, como jóvenes presbíteros de la parroquia de Santa Marta, de la comunidad Adsis, todos los días, los primeros en la clase, ambos ya maduros. Peio era maestro en narraciones, experto en cine. Miguel Ángel era médicos.  Los dos grandes tipos. Ambos fueron y han seguido siendo desde la entraña de la vida amigos, Peio más lejano porque se fue a Barcelona, desde donde manda para RD las mejores crónicas de cine religioso que conozco (https://www.religiondigital.org/buscador/?text=Peio+Sanchez). Miguel Ángel ha estado más cercano, porque aunque vivió y enseño unos años en Chile volvió a Salamanca, donde ha sido Párroco de Sancti-Spíritus…. En estos momentos, Peio (imagen 2) es profesor de la Facultad de Teología de Cataluña, en Barcelona.

Como trabajo de fin de carrera, para la licencia, Peio me propuso un análisis del film de Alex de la Iglesia, El día de la Bestia. Evidentemente, le dije que sí, pero que tenía que analizar no sólo el lenguaje de cine, la forma de vida de las “tribus urbanas”, los miedos del tiempo… sino también el fondo apocalíptico, el lenguaje de la salvación, comparando los temas de la película con el Evangelio, el Apocalipsis y la vida de la Iglesia… Además, me dijo, el protagonista del Dia de la Bestia era un teólogo de Deusto. Yo le contesté: Pero tú me rehaces la película y el tema como teólogo de Deusto‒Salamanca.

Miguel Ángel decía que quizá no necesitaba hacer trabajo de fin de carrera y obtener la Licencia en Teología, que era médico y de MIR, que él no era de «escrituras», como Peio, sino de contacto directo, cuerpo a cuerpo, mano a mano, como Jesús, su amigo terapeuta.

Pero entonces vino Gabriel Pérez, amigo entrañable,  casi perpetuo Vice‒Decano de la facultad de Teología de Salamanca… Y me dijo-

— “Oye, que Miguel Ángel se va de misionero‒médico y profesor a Chile… y dice que no hace la Licencia”.Es una pena, le vendrá muy bien la licencia: tiene el currículo practicamente acabado, le queda el trabajo de síntesis de investigación. Tú tienes mano con él..

Le cogí de banda, le cogimos de banda, Don Gabriel y un servidor… y le convencimos de que hiciera un trabajo final, con examen de grado… sobre los milagros‒curaciones de Jesús en los evangelios.

Logramos convencerle y se puso a trabajar, encerrado en su parroquia… Le di una lista de milagros de Jesús, un par de libros de consulta, comentarios de los evangelios, con algún trabajo que yo mismo había escrito sobre los milagros y las sanaciones en Marcos… Y le dije:

– Nos analizas uno a uno los tipos de “terapia” de Jesús: Clase de enfermos, encuentro con Jesús‒Medico, formas de Sanación, sentido social y religioso de los temas.

Y así fue como Miguel Ángel, médico sobrio de intensa vida interior, l se licenció en Teología y se fue a Chile, y fue no sólo médico de cuerpos, sino también de almas…. (él me decía que en el fondo era lo mismo).

Como he dicho, Don  Gabriel y un servidor  le tuvimos medio encerrado un tiempo, haciendo preparando su trabajo de síntesis final de carrera. Quedamos satisfechos… Trabajó luego muy bien de profesor en Chiile. A su vuelta a Salamanca le he ido viendo con cierta regularidad… Trabajaba en la parroquia,  en Santa Marta, Luego en Sancti‒Spiritus… Trabajaba en el Clínico…

Cuando yo estuve enfermo unas largas semanas,   él venía todos los días a verme al hospital, como si no hiciera nada, como si fuera lo más normal del mundo, con humanidad, con hondo espíritu cristiano. Estaba, preguntaba, escuchaba… Como persona y amigo, como médico y cura… Sin hacerse notar, un ratito cada día, como un resquicio de luz en la habitación enferma.  Gracias, Miguel Ángel.

Le he visto después varias veces cuando en estos últimos años que lleva de enfermo, un largo cáncer que le ha ido consumiendo… La última vez fue en Alba de Tormes, hace unos cuatro meses… Solía ir a ver a su amigo Gonzalo, con el que se había ordenado de presbítero, su amigo, en la parroquia de San Pedro… Nos paramos largo tiempo ante la iglesia. Me confirmó ya que se iba

  Si, va en serio, me dicho… He luchado meses y meses, he  luchado hasta el fin, le habían dado la quimioterapia más de 30 veces… Pero ya no hay remedio en el plano médico Sólo me queda aprender a morir, morir como cristiano… Que Jesús me cure del todo por dentro, como nos decías en las clases.

(Imagen de Miguel Ángel, en la parroquia de la Purísima, que era convento e iglesia a donde iba Fray Luis de León)

Lo sabía bien como médico. Sólo le quedaba morir y morir en paz. Me habló de su inmensa suerte… Sabía cuándo iba a morir… Le quedaban unos cuatro meses, hasta que el cáncer le llegara de lleno al cerebro. Quería vivirlos ante el Señor. Que no me preocupara, que su vida había sido hermoso, desde siempre…

Hablamos también de nuestro amigo común Peio Sánchez, de otra cosas de nuestros viejos tiempos, de nuestra amistad. Me dijo que no le veía demasiado, pero que de vez en cuando se juntaban para comentar las cosas de sus vidas de estudiantes, des presbíteros, de amigos.

He ido preguntando siempre por él estos últimos cuatro meses…, pero no me he atrevido a ir a verle. Estaba preparado, tenía los ojos luminosos de esperanza, un brillo especial:

Soy un privilegiado, el Señor me ha dado una vida hermosa, y ahora me está diciendo que voy a morir pronto, de forma que estoy preparado.

Ha sido para mí un testimonio de vida, una inyección de teo-terapia, una de las mejores lecciones de teología. Gracias, Miguel Ángel. Te has ido y estás… Gracias, sobre todo, por haberme acompañado en mis días de enfermo en el clínico. Creo que nunca te he dado las gracias… Intenté hacerlo una vez, pero no me dejaste. Ahora no necesitas que te las dé… pero es hermoso decir: Gracias. Un abrazo… ¿Recuerdas cuándo me hablabas de la «enfermedad» de nuestro tiempo que consiste en no soportar ningún tipo dolor en la vida?

Estabas empeñado en lograr que la juventud aprendiera a vivir y a querer, a divertirse y gozar… sin necesidad de drogas, de escapatorias falsas… Tú has soportado muchos dolores, sé que has ido y estás purificado. Xabier (lo que sigue es de la Diócesis de Salamanca).

El sacerdote diocesano Miguel Ángel García Sánchez falleció anoche (del 31 de marzo al 1 de Abril 2020) en Salamanca a los 62 años, tras una larga enfermedad y 32 años de dedicación a su labor apostólica y sacerdotal. La Diócesis llora su pérdida y se une en oración para dar gracias por su vida y ponerlo en manos del Padre que le recibe ya para siempre en su casa.

Oriundo de Alconada, localidad en la que nació el 16 de enero de 1958, era el hijo menor de una familia numerosa y creyente. Miguel Ángel se formó con los Padres Paúles de Santa Marta de Tormes. Y, en 1978, mientras hacía los estudios de Medicina en la Universidad de Salamanca, ingresó en la comunidad Adsis como hermano.

En los años ochenta estudió Teología en la Universidad Pontificia y se ordenó sacerdote el 7 de noviembre de 1987 en la Catedral Vieja junto a otros dos diáconos, Juan Francisco Buitrago y Gonzalo Escamilla. “Tres presbíteros en una única celebración y en la Catedral, algo que hacía varios años que no sucedía”, como recordaba al celebrar sus bodas de plata en 2012.

“Estar junto al Señor para recibir su espíritu y acoger, con agradecimiento, temor y temblor para la misión de llevar el Evangelio a los pobres, vendar corazones rotos, liberar y cambiar ceniza de luto por diadema de gozo”, este texto del profeta Isaías fue uno de los proclamados en la celebración de su ordenación sacerdotal y que han sido luz y guía a lo largo de su vida y ministerio.

Su primer destino pastoral fue Santa Marta de Tormes, y desde Cáritas diocesana puso en marcha y coordinó el Servicio de apoyo en Toxicomanías. Más tarde, de 1993 a 1997 fue misionero en la diócesis chilena de Valdivia, donde fue párroco de San Pablo y responsable de la Escuela diocesana de formación de laicos y de diáconos permanentes.

De nuevo en Salamanca, fue nombrado párroco “in solidum y moderador” de Santa Marta de Tormes y Pelabravo (1997), impulsando la construcción de los nuevos templos de Santa Marta y Valdelagua y de una creciente comunidad parroquial. En el año 2000 es nombrado delegado episcopal de Diaconado Permanente y dos años después, delegado episcopal para el Clero y responsable del equipo de formación permanente, además de arcipreste del Trastormes y miembro del Colegio de Consultores.

Miguel Ángel junto a la Cruz de los Jóvenes, octubre de 2010. En 2003 pasa a ser rector de la iglesia de la Clerecía y responsable diocesano de la Pastoral Universitaria, a la vez que participa en numerosos servicios diocesanos, entre ellos el Consejo presbiteral. En 2012 asume como párroco Santi Spiritus, en la ciudad, y dos años después es nombrado delegado diocesano de Pastoral de la Salud, labor que desempeñó hasta mayo de 2019. En estos últimos años ha ejercido otros cargos de relevancia pastoral, como el de coordinador de los miembros del Servicio de asistencia religiosa católica (SARC) en los centros hospitalarios públicos, desde 2016 a 2019, y miembro del Consejo de Pastoral diocesano.

Miguel Ángel ha sido un sacerdote servicial y muy querido, luchador y creyente. En estos últimos años de enfermedad ha sido un ejemplo de ánimo con todos y confianza plena en Dios. Son muchos los que hoy comparten su recuerdo agradecido.

Mi comentario: Xavier Pikaza: comparto lo que dices Miguel Ángel, éramos amigos de infancia, aunque yo le llevo varios años más, éramos los dos curas nacidos en Alconada.  Ahora solo quedo yo…Voy a intentar contactar con sus hermanos: con Virgilín, de mi edad, con quien estudié en Villacarriedo (en los años 50) con los escolapios, y con  su hermano Luis, el primero del pueblo que fue al Seminario y después se salió. Quiero acompañarles en el sentimiento…y decirles que le recordaré con cariño en mi oración y que le podré como TESTIGOS DE LA PALABRA el dgo 26 de abril en mi Blog     www.unassemillitas.wordpress.com

Daniel Sánchez Barbero

Iglesia de Alconada, donde íbamos a catequesis de pequeños y donde hemos rezado juntos