Vientos de cambio en América latina

por Yolanda Sober

No habrá luz en el planeta si dejamos de creer
que la próxima esperanza está siempre por nacer.

Quilapayún, “Aquí estamos”

Fuente: América Latina y el Caribe : panorama económico general – Otro Mundo Es Posible

La pandemia ha acallado las protestas que habían tomado las calles en diversos países de América Latina, pero no el descontento social que las propició. Y las urnas están dando cuenta de ello.

En 2021, mientras en Nicaragua se perpetúa el binomio del matrimonio Daniel Ortega y Rosario Murillo, gracias a la represión de los opositores, muchos en la cárcel o huidos, el resto de las elecciones presidenciales del continente han dado pie a un cambio de partido. En Ecuador, Guillermo Lasso, además de los votos de la derecha tradicional sumó los desafectos del correísmo.

En Perú, el sindicalista y docente, Pedro Castillo, uno de cuyos lemas de campaña su “¡Nunca más un pobre en un país rico!, se hizo con la presidencia como líder de “Perú Libre”, partido de izquierda. Pero, seis meses después de su toma de posesión, no ha conseguido consolidar un gobierno: 14 ministros han dejado su cargo y se ha visto obligado a renovar por cuarta vez su gabinete. Además, en el Congreso, su partido “Perú Libre” está dividido y carece de fuerza. Las encuestas no le son favorables y, según la publicación a mediados de enero por el diario “El Comercio”, el 60% de los ciudadanos desaprueba su gestión. Solo aprueba en el sur del país, con el 54% de los ciudadanos a favor. El mayor rechazo lo tiene en Lima, donde lo reprueban el 79% de los encuestados. Un resultado que no sorprende, ya que su rival en las elecciones presidenciales, Keiko Fujimori, le ganó con holgura en la provincia de Lima, donde se concentra un tercio de la población.

Honduras, “¡Sí, se pudo!”

“¡Sí, se pudo!”. Así recibieron los hondureños, el pasado 27 de enero, la toma de posesión de su nueva presidenta, Xiomara Castro. Honduras ha inaugurado los relevos presidenciales previstos para 2022. Y ha sido una renovación en el sentido más amplio, ya que Xiomara Castro, al frente del Partido Libertad y Refundación (Libre), una coalición de izquierdas creada en 2011, llega a la presidencia tras una clara victoria en las elecciones con mayor participación de la historia del país y un amplio respaldo, en particular en las principales ciudades, Tegucigalpa y San Pedro Sula. Además, marca otro hito: es la primera mujer en ocupar la presidencia en Honduras.

Esposa de Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de Estado en 2009, Xiomara Castro se comprometió a gobernar para todos y subrayó que Honduras, el segundo país más pobre de América Latina, está “en bancarrota tras 12 años de dictadura”, y se comprometió a una refundación socialista y democrática y, entre sus prioridades, señaló el acabar con la corrupción y la impunidad.

Xiomara Castro

Como no podía ser menos, se dirigió también en particular a las mujeres hondureñas, subrayando que “estamos rompiendo cadenas y tradiciones” y se comprometió a defender sus derechos, ya que Honduras, junto con el vecino El Salvador, tiene las tasas de violencia de género y feminicidios más altas de América Latina, lo que además es, según ACNUR, una de las causas del desplazamiento forzado en el país. Tuvo también un gesto hacia los pueblos indígenas y participó en una ceremonia simbólica, en la que recibió la “vara alta”, símbolo de la autoridad y el mando, de manos de Berta Zúñiga, de la comunidad lenca e hija de Bertha Cáceres, asesinada en 2016 por su defensa de sus tierras y recursos ancestrales.

Chile, una nueva generación con propuestas de cambio

En el extremo sur del continente, también se gira a la izquierda. Al frente de “Convergencia Social”, que aglutina varios grupos y movimientos políticos, Gabriel Boric, con 36 años, se convertirá, el próximo 11 de marzo, en el presidente más joven de Chile y también el más votado en unas elecciones en la que se registró la mayor participación desde que el voto es voluntario. Su victoria (55,9% de los votos) frente al candidato del Partido Republicano, el ultraderechista José Antonio Kast (44,1%) ha sido incontestable.

Gabriel Boric representa un cambio generacional en la política chilena y la esperanza de una nueva forma de hacer política. Su gobierno, según ha avanzado, no será paritario, pero sí muy diverso: 14 mujeres y 10 hombres y la mitad de ellos se han formado en centros públicos. Sus retos son afrontar las profundas transformaciones para acabar con la desigualdad y la injusticia social, tal como se reivindicó en las calles desde el estallido de las protestas de octubre 2019. Otros retos serán que el nuevo Congreso, en el que no tiene mayoría, apruebe una nueva Constitución, y la recuperación económica, para lo que debería establecerse un diálogo con los empresarios.

Las reivindicaciones feministas también están presentes en sus propuestas, como no podía ser menos en el país en el que el grupo “Las Tesis” creó y representó durante las protestas “Un violador en tu camino”, un performance que se convirtió rápidamente en un himno feminista internacional, con representaciones en las calles de ciudades de todo el mundo. Entre la propuesta figuran el acceso a la anticoncepción en la sanidad primaria, promover una ley que garantice la interrupción voluntaria del embarazo y un modelo de educación sexual integral.

Otro reto es la Araucanía, donde persiste el conflicto con los pueblos originarios, que reivindican su autonomía y territorios.

Las elecciones presidenciales de 2022

El calendario electoral se inició en Costa Rica, pero la mayor atención internacional se centrará en Colombia y en Brasil.

Tras meses de las grandes movilizaciones de protesta, Colombia celebrará elecciones presidenciales el 29 de mayo y una posible vuelta, el 19 de junio. Como precandidatos figuran, entre otros, Ingrid Betancourt, el economista Alejandro Gaviria Uribe, el ex senador Juan Manuel Galán, el ex alcalde de Medellín, Sergio Fajardo y Gustavo Petro, ex guerrillero y ex alcalde de Bogotá, quien, en caso de confirmarse los sondeos previos, podría ser el primer presidente izquierdista de Colombia.

En Brasil, las presidenciales, previstas para octubre, serán un mano a mano entre el actual presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro, y el expresidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, absuelto de sus cargos por corrupción. Las últimas encuestas dan como favorito a Lula da Silva, aunque puede necesitar la segunda vuelta, que sería el 30 de octubre. Juega al su favor, además, otro punto que señalan las encuestas: el 64% de los encuestados desaprueba la gestión de Bolsonaro, el 55% piensa que su gobierno es malo o pésimo y el 21%, regular. Bolsonaro ha alcanzado el mayor índice de desaprobación desde que tomó posesión como presidente, en enero de 2019. De confirmarse los pronósticos, Lula da Silva se ganaría la revancha.

Los obispos de Honduras apoyan el cambio

Garachana, presidente del Episcopado hondureño: “Xiomara Castro cataliza las aspiraciones del pueblo”

Tras el saludo ayer del cardenal Maradiaga a la nueva presidenta, hoy el obispo de San Pedro Sula también valora el cambio en Vida Nueva

Xiomara Castro

Si ayer era el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga el que saludaba desde Vida Nueva la llegada a la presidencia de Honduras de Xiomara Castro, hoy es el presidente de la Conferencia Episcopal y obispo de San Pedro Sula, el claretiano español Ángel Garachana, quien, también en conversación con este medio, apela a la concordia en esta nueva etapa, con la que parece cerrarse definitivamente la herida abierta en 2009 con la abrupta salida del poder del también izquierdista Manuel Zelaya.


Así, Garachana ofrece una mirada de esperanza: “Tengo la convicción de que el pueblo hondureño, en las elecciones generales del pasado 28 de noviembre, expresó dos deseos que yo recojo en dos frases lapidarias: ‘Basta ya’, ‘queremos un cambio’”.

“Basta ya”

Así, este “basta ya” es el eco “de una catástrofe económica que pone en pobreza extrema a la mitad de la población, de la corrupción arraigada, impune y contagiosa, de violencia pandémica, del resquebrajamiento del Estado de Derecho…”. Del mismo modo, el “queremos un cambio” se traduce en que la elección de Xiomara Castro “expresa y recoge este deseo de cambio. Su persona y su programa son como un catalizador de las aspiraciones del pueblo. Despiertan muchas esperanzas y levantan el ánimo de un pueblo que estaba abatido por la decepción y el desencanto”.

Sobre la llamada de la presidenta a “refundar un Estado socialista y democrático”, el claretiano cree que esa tarea “comienza por el restablecimiento al respeto del ser humano, la inviolabilidad de la vida, la seguridad de los ciudadanos”. “Nos refundamos –enfatiza– sobre los valores soberanos y queremos sentar las bases del combate frontal a la corrupción”. De ahí que “tengamos el deber de restaurar el sistema económico sobre la base de la transparencia, la eficacia y la justicia social”, concentrándose todos los esfuerzos en “la educación, la salud y el empleo”.

Signos fehacientes

Ante esta hoja de ruta, Garachana valora que “la propuesta incide en los puntos neurálgicos de la tragedia social y económica que enfrenta Honduras”. Eso sí, conscientes de que “su realización requiere tiempo, procesos, profesionalidad, ética y diálogo. Y es importante que, ya desde el principio, el Gobierno ofrezca signos de una voluntad clara y eficaz de cambio y dé pasos concretos de coherencia entre las obras y las palabras”.

“Si no sucediera así –advierte–, existe el peligro de que cunda de nuevo la decepción, el pueblo se sienta abandonado, continúe imparable la migración y surjan comportamientos sociales peligrosos”.

Refundar Honduras

Xiomara Castro, presidenta de Honduras
Xiomara Castro

Maradiaga ante el plan de Xiomara Castro: “Refundemos Honduras sobre la verdad, la justicia, la libertad y el amor”

En declaraciones a Vida Nueva, el cardenal deja atrás la polémica por la salida de Zelaya en 2009 y apuesta por el entendimientoEl arzobispo de Tegucigalpa saluda la llegada al poder de la presidenta: “Ha llenado de esperanza a la gran mayoría del pueblo”En su toma de posesión, la nueva mandataria abogó por “refundar un Estado socialista y democrático”

Para muchos hondureños, el pasado 27 de enero de 2021 parecía enlazarse directamente con el 28 de junio de 2009, cuando el izquierdista Manuel Zelaya, tras considerar el Congreso que pretendía extender su mandato más allá de lo previsto por la Constitución, fue cesado como presidente y, en pijama (en una imagen icónica de lo ocurrido), obligado por el ejército a dejar el país. Entonces, se abrió una fractura que dividió a la sociedad centroamericana, considerando unos que se había actuado en defensa de la legalidad y otros que se trataba de un golpe de Estado encubierto


Después de esta década de gobiernos conservadores (empezando por Roberto Micheletti, elegido por el Congreso para sustituir a Zelaya, a quien siguieron, tras imponerse en las urnas, Porfirio Lobo y Juan Orlando Hernández), volvemos a este 27 de enero en el que, tras su triunfo en las últimas elecciones generales, era investida como nueva presidenta de Honduras Xiomara Castro, de ideología izquierdista y primera mujer en alcanzar el poder en la historia del país. La nueva líder nacional, precisamente acompañada de Zelaya y sosteniendo un cartel de la líder indigenista asesinada Berta Cáceres (muy implicada con la Iglesia de base en su lucha), no dudó en dirigirse a la “resistencia nacional” y llamó a “refundar un Estado socialista y democrático”.

Criticado por los zelayistas

Para valorar este momento de cambio en clave eclesial, Vida Nueva constata la opinión del arzobispo de Tegucigalpa, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, uno de los principales colaboradores del papa Francisco en la reforma de la Iglesia y quien fuera duramente criticado en 2009 por los partidarios de Zelaya al entender que había sido un “colaborador del golpe” tras defender este que su cese había sido un acto en concordancia con el orden constitucional.

Dejando atrás la polémica y apostando por la concordia, Maradiaga destaca a esta revista que “la toma de posesión presidencial de Xiomara Castro ha llenado de esperanza a la gran mayoría del pueblo hondureño”. “El gesto inicial –destaca–, muy sincero y que salió de ella, de recibir una bendición en la ermita histórica de Nuestra Señora de Suyapa, fue algo muy apreciado por la gente humilde. Con su esposo, sus hijos y nietos ya fue un primer mensaje”.

Deseo de verdaderos cambios

“Los desafíos –enfatiza el cardenal– son muy grandes, pero hay un gran deseo de verdaderos cambios”. “Se necesita refundar Honduras –concluye Maradiaga haciendo alusión a lo proclamado por Castro en su discurso de toma de posesión–, pero no sobre ideologías ya gastadas por el mal uso de algunos políticos. Es mejor sobre la verdad, la justicia, la libertad y el amor. No se necesita buscar en el pasado. La luz de la Doctrina Social de la Iglesia señala claros caminos de una fundación que busque el alivio de la pobreza desde la ética y la honestidad”

En la toma de posesión de Xiomara Castro, presidenta de Honduras

Por Soa Watch

Hoy celebramos con el pueblo hondureño la toma de posesión de la presidenta Xiomara Castro, que pone fin oficialmente a doce años de gobierno de un régimen narco que ha saqueado su país. La histórica elección de la presidenta Castro, en la que se registró la mayor participación electoral de la historia del país, es un testimonio de la firme organización de los movimientos sociales de base que se unieron para resistir el golpe militar de 2009 respaldado por Estados Unidos. El partido LIBRE (Libertad y Refundación) de la presidenta Castro nació del Frente Nacional de Resistencia Popular, que reunió a un conjunto diverso de hondureños -de los movimientos indígena, afroindígena, campesino, LGBTQ y de trabajadores- para elaborar estrategias y movilizar sus esfuerzos de resistencia.

A pesar de la violenta represión política a la que se enfrentaron, la fuerza de voluntad del pueblo para transformar sus condiciones hizo posible esta histórica jornada de investidura. Honramos esta victoria de los movimientos sociales de Honduras y reconocemos que sin una mayoría unificada en el Congreso, la Presidenta Castro se enfrenta a muchos desafíos en su intento de transformar un sistema de gobierno que ha sido devastado durante mucho tiempo por la fortaleza de la élite económica, la obstinada corrupción política y los intereses intervencionistas de Estados Unidos.

SOA Watch y la comunidad solidaria internacional permanecerán especialmente atentos al papel de Estados Unidos en Honduras. Es muy raro que la vicepresidente de los Estados Unidos asista a una inauguración en América Latina, pero la vicepresidenta Kamala Harris encabezó una delegación estadounidense para asistir a la inauguración en Tegucigalpa. Entre los miembros de la delegación se encontraban Samantha Power, de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), y José Fernández y Brian Nichols, del Departamento de Estado de los Estados Unidos, entre otros. La presencia de esta delegación estadounidense señala la importancia que la Casa Blanca otorga al mantenimiento del control geopolítico de Honduras cuando la presidenta Xiomara Castro asuma el poder.

La vicepresidenta Harris está liderando los esfuerzos de Estados Unidos para supuestamente hacer frente a la migración masiva desde Centroamérica y, por lo tanto, sus relaciones con los líderes gubernamentales de la región son fundamentales para el despliegue y la implementación de la Estrategia de Estados Unidos para abordar las causas fundamentales de la migración en Centroamérica.

Históricamente y recientemente, las políticas de Estados Unidos hacia Honduras han priorizado y beneficiado los intereses económicos y militares de Estados Unidos en la región a expensas del pueblo hondureño. La Estrategia Biden-Harris para abordar las causas profundas de la migración en Centroamérica amenaza con hacer más de lo mismo en nombre del crecimiento económico y el desarrollo de la mano de obra. Las soluciones que propone no son nuevas ni innovadoras, sino más bien una promoción continua de más ayuda en materia de seguridad/militarización, y reformas neoliberales que permiten la inversión para dar paso a los Bancos Multilaterales de Desarrollo, las Instituciones Financieras Internacionales y las empresas privadas que operan en Honduras.

Esta agenda corporativa de los Estados Unidos está en contradicción directa con algunos de los compromisos de la Presidente Castro con el pueblo de Honduras. En las semanas, meses y años venideros, la presidenta Xiomara Castro se ha comprometido a derogar múltiples leyes aprobadas desde el golpe de estado que operan para conceder impunidad a los funcionarios corruptos del gobierno, reprimir la disidencia política y vender la tierra y los recursos naturales de Honduras al mejor postor.

La Presidenta planea disolver las ZEDEs (Zonas de Empleo y Desarrollo Económico). Estas zonas de libre comercio, apodadas “ciudades modelo”, son ciudades-empresa inconstitucionales que pueden operar con total autonomía y crear sus propios sistemas políticos, judiciales y económicos independientes sobre tierras predesignadas en todo el país. Las ZEDES son descarados proyectos neoliberales posteriores al golpe de estado que despojan a los hondureños de sus tierras y derechos, su abolición es especialmente crítica para el futuro de los movimientos campesinos, indígenas y afro-indígenas cuya existencia está ligada a la tierra. Ahora que la Presidente Castro asume el poder, hacemos un llamamiento a los EE.UU. para que respeten finalmente la autonomía del pueblo hondureño y de sus funcionarios elegidos. La asociación con Estados Unidos no puede seguir significando que se espere que Honduras reciba órdenes de marcha de Washington y que llame a eso democracia. No puede seguir significando la imposición de la voluntad de Washington al pueblo de Honduras. Si la Presidente Castro prioriza los intereses del Pueblo de Honduras por encima de los intereses lucrativos de Estados Unidos, éste no debe intervenir ni interferir, sino que debe respetar finalmente el derecho de los hondureños a construir el país en el que quieren vivir.

“De esta manera los pueblos indígenas y negros dan el compromiso a la presidenta Xiomara Castro de acompañar la lucha histórica por las causas justas y por liberar los territorios del despojo, la corrupción y la explotación.”

-@COPINHHONDURAS, @BerthaZuniga1

Elecciones en Honduras

Los retos feministas de Xiomara Castro, la primera presidenta de Honduras 

Xiomara Castro saluda a sus seguidores tras conocer los resultados electorales.INTI OCON  

En el país con más feminicidios de la región, donde el aborto está prohibido bajo cualquier circunstancia y miles de familias son empujadas cada año a migrar, el cambio de Gobierno renueva las esperanzas de las mujeres 

SALLY PALOMINO 

Neesa Medina no recordaba cuándo había sido la última vez que sintió el impulso de encender la radio, sintonizar alguna cumbia y ponerse a bailar. Hacía mucho tiempo, años, que no sentía una pizca de esperanza que la motivara a pensar que Honduras, su país, podría tomar un rumbo diferente. Esta semana, con Xiomara Castro elegida como presidenta, la música ha vuelto a su casa y confiesa que la sensación de calma se siente extraña. “El país estaba de luto. Siempre estamos en duelo”, dice Medina, integrante de la plataforma Somos Muchas, una coalición de organizaciones y colectivos sociales de mujeres y feministas. 

Desde el golpe de Estado, hace doce años, el día después de cada jornada electoral estaba marcado por violentas protestas y los toques de queda nocturnos. “Se siente raro celebrar, temíamos que al final algo pasara, que hubiera otro golpe, que lograran hacer fraude”, relata por teléfono desde Tegucigalpa. En la mañana del lunes, intercambiaba mensajes por chat con otras que tenían un sentimiento parecido. “¿Qué es esta paz?, ¿qué es esta calma a la que no estamos acostumbradas?”, cuenta que se preguntaban. 

El respaldo a Xiomara Castro, de 62 años, es mayoritario. Así lo confirman los votos: con más del 67% de las actas escrutadas, la candidata ha obtenido el apoyo del 51,5% de la población frente al 35% del siguiente candidato, el oficialista Nasry Asfrura. Pero para las hondureñas, su victoria es el paso más grande que han dado las mujeres en el país, es una verdadera “revolución”, dice Medina. Y no lo es por el solo hecho de que Castro será la primera presidenta de Honduras, sino porque con su victoria ha logrado romper con el bipartidismo que se ha repartido el poder durante décadas y porque esperan que su victoria ponga fin a los últimos doce años de gobierno conservador en los que los ciudadanos no han hecho más que resistir. “El efecto inmediato de la elección de Xiomara es despertar con esperanza, hay gente que decidió suspender sus planes de migrar porque saben que la mujer que tomará el poder lo hará de forma distinta a lo que han sido los últimos gobiernos”, confía Medina. 

Honduras es un país difícil para ser mujer, los retos que tiene la nueva presidenta por delante no son pocos. Es el país con más feminicidios en la región: 4,7 por cada 100.000 mujeres, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Este año, hasta el pasado 25 de noviembre, habían sido asesinadas 321. Además, la impunidad en estos casos supera el 95%, no existe justicia y mucho menos reparación. Cada tres horas hay una denuncia por abuso, cada 17 matan a una mujer y cada mes al menos 20.000 casos violencia doméstica son denunciados. Neesa Medina se sabe las cifras casi de memoria porque en Honduras la violencia es cotidiana, cercana. “Siempre hay peligro”, dice. Las mujeres han tenido que aprender a vivir con miedo, a ser asesinadas o desaparecidas. Las madres se fijan muy bien en el color de la ropa, en las prendas que llevan sus hijas cuando salen de sus casas por si las desaparecen y necesitan describirlas para encontrarlas. 

“Desde el golpe de Estado, la situación de las mujeres no solo se ha estancado, sino que ha retrocedido. En 2014, las tasas de violencia superaban las de Siria, con Siria estando en guerra. Es urgente que haya control de armas. No es normal que una persona pueda andar hasta con tres armas, que las calles estén militarizadas. Todo esto en un país machista contribuye a la violencia contra las mujeres. Son armas que terminan dejando víctimas de feminicidios”, dice Medina. La lista de reclamos de las mujeres en Honduras es larga. También es el país con más niñas embarazadas. La tasa de natalidad de adolescentes en Honduras es de 89 por cada 1.000 niñas, superior al promedio regional de 61 por 1.000 y más del doble del promedio mundial, según el programa sobre salud sexual y reproductiva de Naciones Unidas. 

Honduras es uno de los cinco países de América Latina donde el aborto está penalizado bajo cualquier circunstancia. Y, desde 2009, ni siquiera las víctimas de violación pueden acceder a la píldora de emergencia. A las mujeres las fuerzan a ser madres en un contexto violento y en un país con una tasa de pobreza del 74%. Además, la economía de las mujeres hondureñas es más débil que la de los hombres porque sobre ellas recae el cuidado de las familias. “No hay oportunidades para las mujeres en Honduras y eso genera o dependencia económica o la necesidad de migrar”, afirma. El camino para buscar un mejor futuro en otro país también es peor para ellas: “Muchas sufren abuso sexual. No es un secreto, en los chats de las caravanas migrantes se hacen recomendaciones como llevar doble pantalón para que sea más difícil que las violen, o buscar en Guatemala pastillas para abortar, por si quedan embarazadas tras un abuso”, relata la activista. 

El camino que tiene por delante la nueva presidenta no será fácil y tomará tiempo, opina Regina Fonseca, investigadora y directora de incidencia política internacional del Centro de los Derechos de la Mujer en Honduras. “Muchos cambios tal vez no sean inmediatos porque no es posible con las condiciones en las que está el país. Tenemos que reconstruirlo. Los cambios que involucran al poder legislativo serán más difíciles porque en el Congreso hay fuerzas distintas, grupos conservadores”, señala Fonseca en un mensaje de voz. 

La propuesta de Xiomara Castro en campaña de despenalizar el aborto en las tres causales básicas, como en caso de violación, generó polémica en Honduras, un país donde el conservadurismo es aún muy fuerte. Según datos del Centro de Estudios de la Mujer, cada año unas 2.300 mujeres son violadas, el 60% de ellas son menores de edad y un 30% del total resulta embarazada tras el abuso. “Nos encontramos en un escenario de mucha esperanza de cambio. No porque Xiomara sea mujer, claro que eso influye, pero es sobre todo porque es una mujer sensible a los derechos humanos. Que haya ganado significa que se le ha dado un rotundo no al autoritarismo y a la corrupción que hemos vivido los últimos doce años”, dice Fonseca, quien lleva toda la semana atendiendo entrevistas. Nunca como ahora habían pensado tanto en las feministas tras una elección presidencial en Honduras. 

Castro no fue la única mujer que llenó de optimismo a las mujeres en estas elecciones. También lo hizo Rixi Moncada, miembro del Consejo Nacional Electoral, por su papel en la organización de los comicios. “Demostró ser una funcionaria capaz de oponerse a los intentos por manipular el proceso, su trabajo ofreció garantías. Había temor de que esta vez, como las anteriores, hubiera fraude”, dice Neesa Medina. Para ella, la calma tras la votación del domingo es extraña después de todo lo que ha pasado el país en poco más de un año. Dos huracanes seguidos, Eta e Iota, arrasaron con todo a finales de 2020, en el peor momento de la pandemia. “Fue muy doloroso ver el desprecio con el que el Gobierno trató a la población. Hoy todo es dimensionalmente distinto. Hoy le decía a mi papá que por fin me dieron ganas de poner cumbia todo el día”. 

Xiomara Castro, el renacer de Honduras

Xiomara Castro

 Ilka Oliva Corado 

Mucho han dolido las humillaciones que sufren los migrantes centroamericanos indocumentados que tratan de atravesar México para llegar a Estados Unidos, buscando salvarse de la violencia institucional del narco-Estado: en el caso de Guatemala, El Salvador y Honduras. El famoso triángulo norte que tanto cargan para acá y para allá los políticos en el discurso de las empresas transnacionales que a cambio de una migaja que lanzan desde la mecedora donde se hamaquean; plácidos y jampones, se llevan las entrañas de la tierra que están secando, porque no es la suya, es la de los pueblos mancillados desde hace siglos. 

Pueblos infestados de corrupción, empobrecidos y violentados que han sido obligados a emigrar en esas grandes peregrinaciones a las que la prensa ya no le pone atención porque son el pan nuestro de cada día. Violaciones, secuestros, asesinatos, nada espanta ya, son migrantes, los últimos de los últimos. Con la pequeña variante que desde hace una década son familias enteras las que migran, con sus hijos a tuto, con las lágrimas como mar salado surcándoles los pómulos reventados por el sol. Labios partidos, sangrando, pies rajados, el alma rota. 

Las mujeres hondureñas, por su fisonomía de mulatas: carnes macizas, robustas, lomos anchos, caderas de yegua, son las más explotadas en el tráfico sexual en el camino migratorio. Las fosas clandestinas en México están llenas de ellas, porque una vez inservibles las desaparecen. Y esas madres centroamericanas que claman año con año, buscándolas, jamás las encontrarán con vida. La realidad es cruel, pero la esperanza es el único aliento. 

Canadá y Estados Unidos están llenos de estos migrantes que van a dejar lo que les queda de lomo, en los campos de cultivo, en los jardines de las grandes mansiones en los suburbios del norte, en la albañilería, en los oficios de mantenimiento: en casas, oficinas y centros comerciales. Lo último de lo último lo hace el migrante indocumentado latinoamericano, pero bien sabido es que el mexicano y el centroamericano es el más buscado porque es el que más rinde y al que menos se le paga. Es el que migra desde las entrañas del arrabal y de los pueblos inhóspitos, en su gran mayoría sin saber leer ni escribir. 

El golpe de Estado a Manuel Zelaya en el 2009, fue un golpe al corazón del pueblo hondureño, los resultados los hemos visto: familias migrando en grandes caravanas. El narco-Estado de Felipe Calderón y Peña Nieto hicieron mella en territorio centroamericano, los canallas sin escrúpulo alguno decidieron hacer de Guatemala, El Salvador y Honduras la versión centroamericana de Colombia. 

El relato está escrito en calco, mares de lágrimas han sido derramados, el dolor como una herida abierta palpita en carne viva en la memoria de los migrantes que lloran a sus muertos y a sus desparecidos. Qué alzar la voz, que tener una ideología distinta, que buscar justicia, que luchar contra la impunidad no nos valga la vida. Que buscar comida, techo y una oportunidad tampoco. 

En el año de la post pandemia, sucedió lo inverosímil, Honduras decide ponerse en pie, honrando a todos los que fueron silenciados a la mala, a todos los que fueron lanzados al exilio y al olvido, a todos los que quedaron en el camino de la ruta migratoria, a todos los que jamás volverán, a todos los que sueñan con el regreso, a los que añoran. 

A los que aman ese pedacito de tierra: una jícara con atol de pinol, un pedazo de mango tierno con limón y sal, el agua fresca de los ríos, los retumbos del mar abierto, la sombra de los tamarindos, la teja mojada al amanecer. El olor a leña oreada, el ocote encendido en el polletón de la abuela, las manos del abuelo al que se le secó la vista esperando. A los que sueñan con llegar al camposanto del pueblo a enflorar a sus muertos. 

A los que esperan con los brazos abiertos el retorno de los suyos. A que la tierra florezca, a que los azahares perfumen las tardes, a que se pueda caminar sin temor en las calles de un país que ha sido arrodillado por hijos ingratos que irrespetaron la entraña que los parió. A los que esperan el la Ley de Aborto, el Matrimonio Igualitario, el derecho a la educación, a la salud, a la jubilación, la reforma agraria. En fin, a los que sueñan con el renacer de Honduras. 

No es tarea fácil la que tiene Xiomara Castro, pero sabemos que con dignidad, amor, humildad, memoria y ahínco podrá desempeñar a cabalidad la  responsabilidad que ha depositado el pueblo hondureño en ella. 

Las mujeres centroamericanas del pueblo, pueblo,  en memoria de Berta Cáceres y de tantos, saludamos a Xiomara Castro, esperando que cumpla las promesas de campaña sin olvidar a los pueblos originarios, al arrabal,  los derechos de género  que tanta falta nos hacen  y a los miles de hondureños que añoran el retorno desde la diáspora. 

Apoyo de obispos a la presidenta electa de Honduras

Los Obispos de Honduras saludan a la Presidenta electa y piden que promueva “un auténtico desarrollo” 

La presidenta electa, Xiomara Castro

  | Celam 

Tras las elecciones en Honduras el pasado 28 de noviembre, en la que fue elegida Iris Xiomara Castro como presidenta de esta nación centroamericana, los Obispos han saludado a la primera mandataria y han pedido que gobierne en pos de “un auténtico desarrollo y crecimiento de nuestro país y de cada familia”. 

En especial, abogan para que se busque el bien común en favor de los más pobres y excluidos, por ello han dicho que “nos sumamos a aquellos aspectos que la Sra. Xiomara ha señalado como prioridades de su gobierno y que nosotros también primamos”. 

Entre las que han señalado: “La erradicación de la pobreza, la lucha contra la impunidad, la generación de empleos, la dignificación del sistema de salud y de la educación”. 

Al respecto, mencionan al Papa Pablo VI, quien “había presentado el desarrollo de los pueblos como el paso de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida más humanas: esto es un verdadero acto de justicia y de solidaridad”. 

Transparencia en todos los niveles electivos 

Al tiempo han indicado que esta elección presidencial “es solo uno de los componentes de las elecciones celebradas recientemente”, puesto que “fueron elegidas autoridades edilicias para los 298 municipios del país y, además, los diputados al Congreso Nacional”. 

“Con mucho pesar y sincera preocupación, hemos visto cómo en los últimos días se han levantado innumerables voces, señalando que se ha efectuado un fraude en estos otros niveles electivos”, han añadido. 

Por tanto, “hacemos un llamado a los entes responsables a prestar la debida atención a estos reclamos y a resolverlos de manera expedita y en base a la ley”. 

“Por el bien de nuestro país, no pueden quedar dudas sobre la transparencia en el recuento de los votos y el respeto de la decisión de los votantes”, han dicho. 

PUEBLO HONDUREÑO HA ELEGIDO EL SOCIALISMO

Cardenal Madariaga y Xiomara Castro

 Noviembre ha sido un mes de muchas elecciones ( Chile, Venezuela, Honduras) 

Llamaron mucha la atencion las de Venezuela y las de Honduras. En los dos casos estaban en juego el socialismo versus el neoliberalismo. 

En el caso de Honduras, el cardenal Maradiaga se hizo muy presente en la iglesia para llamar al pueblo de no dejarse llevar por ideologias (socialismo) puras promesas sin mañanas. 

Importa recordar que Xiomara Castro es la esposa del ex-presidente Manuel Zelaya, vivtima del golpe de Estado de junio 2009. Golpe de estado sostenido por el cardenal Maradiaga. 

Por | Oscar Fortin 

Las elecciones del 28 de noviembre, en Honduras, nos revelan un pueblo soberano e independiente, capaz de tomar por si mismo, sus propias decisiones. Los llamados del cardenal Maradiaga, al no dejarse engañar por las ideologías, no dieron resultados. Desde los tiempos del golpe de estado de junio 2009, el pueblo ha tomado madurez y sabe, mejor que muchos otros, el camino a seguir para lograr los intereses del pueblo entero.  Sabe también los verdaderos intereses de los que tratan manipularlo.  

El tiempo en que el Pueblo se dejaba manipular, tanto por los políticos que por los episcopados, ya ha pasado. Fue el caso del Pueblo venezolano como fue, ahora, el caso del Pueblo hondureño. Un hecho que las instituciones y personalidades implicadas deben tomar en cuenta. Si ellos siguen respetados no son por lo tanto mas creíbles en sus reclamos políticos.  

Lo que mas recomiendo es profundizar la doctrina social de la Iglesia. Tenemos las encíclicas del Papa Juan XX111, las del papa Pablo II, y las del Papa J.P. II y del Papa Francisco, en su Evangelio Gaudium. De eso, obispos y sacerdotes deben ser enterados y capaces  de darla a conocer a los pueblos y políticos. 

Importa que el Vatican con los episcopados se dediquen mas a la doctrina social de la Iglesia que a la defenza del neo-liberalismo y que esten mas cerca de sus pueblos que de las oligarquias nacionales y interncacionales que alimentan el  capitalisme salvaje. 

Con el socialisme del siglo xxi ,promovido por Chavez, quize hacer una comparacion de este con el pensamiento social del Papa Juan XXIII. Vean por su cuenta. 

https://www.religiondigital.org/humanismo_de_jesus/Papa-Juan-XXIII-Socialismo-XXI_7_1840385968.html

Presidenciales en Honduras

La izquierdista Xiomara Castro proclama su victoria 

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Xiomara Castro

Honduras bascula hacia la izquierda. Con resultados aún parciales, los seguidores de Xiomara Castro han salido a las calles a celebrar su victoria en las presidenciales. 

Xiomara Castro llama a la reconciliación 

Xiomara Castro, candidata del partido de izquierda Libertad y Refundación (Libre) y esposa del depuesto expresidente Manuel Zelaya, ha hecho un llamamiento a la reconciliación. 

«Vamos a formar un Gobierno de reconciliación en nuestro país. Un Gobierno de paz y un Gobierno de justicia. Vamos a iniciar un proceso en toda Honduras para garantizar una democracia participativa, una democracia directa». 

Con casi el 40 % de los votos escrutados, Xiomara Castro obtenía más del 53 % de las papeletas, frente al 34% de su principal rival, el alcalde de Tegucigalpa, Nasry Asfura, del oficialista Partido Nacional. 

¿Regreso de la izquierda doce años después de la salida de Manuel Zelaya? 

De confirmarse estos resultados, la victoria de Castro acabaría con 12 años de Gobierno conservador en Honduras y devolvería a la izquierda al poder por primera vez desde que Manuel Zelaya fue depuesto por un golpe de Estado en 2009. 

La participación en estas elecciones, del 68 %, ha sido histórica. Los comicios se han celebrado sin incidentes significativos, pero en un contexto muy tenso, con el actual presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, haciendo frente a las sospechas de narcotráfico, mientras del país, sacudido por los efectos económicos de la pandemia y los desastres naturales, siguen saliendo olas de migrantes hacia Estados Unidos.