Las macroresidencias privadas a examen

Las macrorresidencias privadas, epicentro de un descalabro: más muertes por covid que en las públicas

Decenas de personas convocadas por la Asociación Plataforma por la Dignidad de las personas Mayores se manifiestan este martes 15 de junio contra Ayuso por su gestión de las residencias
Decenas de personas convocadas por la Asociación Plataforma por la Dignidad de las personas Mayores se manifiestan este martes 15 de junio contra Ayuso por su gestión de las residencias. 

Un estudio demuestra que la mortalidad de la covid fue mayor en las macrorresidencias privadas. El formato menos lesivo durante la pandemia, apunta este informe, es el de residencias públicas de menos de 25 plazas. 

JOSE CARMONA@JOSECARMONAGILO

Pasan los meses y cada vez hay más certezas al respecto. Las macrorresidencias de mayores, gestionadas por empresas privadas, tuvieron una mortalidad considerablemente mayor durante la primera ola de la covid-19 que las residencias de gestión pública. 

Cuanto mayor es el tamaño de la residencia, más riesgo de muertes por covid-19 hay, una tendencia mucho más acusada cuando la residencia es privada y es de más de 100 plazas, las llamadas macrorresidencias a las que el Ministerio de Asuntos Sociales pretende poner coto. Esa es la conclusión a la que llega el estudio Covid-19 y personas mayores en residencias: impacto según el tipo de residencia, realizado por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y publicado y premiado por la Revista española de geriatría y gerontología.

La investigación dirime los resultados de la primera ola de covid, en la que el 86% de los fallecidos fueron personas mayores de 70 años. Hubo comunidades autónomas como Madrid, donde murió el 22% de toda la población geriátrica. Los datos de la capital, que con Ayuso al frente dio la orden de no derivar a urgencias a mayores de residencias, muestran por tanto que con las mismas condiciones y las mismas políticas desde la administración, las residencias privadas tuvieron unos resultados peores respecto a las públicas.

En toda España, los datos oscilaron considerablemente al medir qué porcentaje del total de fallecidos eran mayores ingresados en residencias. La región con datos más bajos fue Islas Canarias con un 11,92%, mientras que en Aragón se disparó hasta el 88,26%.

«El tamaño de la residencia es estadísticamente significativo y claro», asegura la investigación, y concluye que «se ha observado que las macrorresidencias privadas son las más vulnerables a brotes de alta letalidad durante la primera oleada«. Además, los datos también revelan que las residencias donde la letalidad de la covid fue menor tenían una gestión pública y no superaban las 25 plazas.

Son varias las investigaciones que han llegado a estas conclusiones. Otro estudio publicado en la revista Epidemiología aseguraba que el número de muertes en Madrid fue mucho más elevado en las residencias gestionadas por la empresa privada que en aquellas de gestión pública. Hasta un 15% de diferencia. 

La problemática de las macrorresidencias fue abordada por el Ministerio de Asuntos Sociales, que a través de un acuerdo con las comunidades autónomas ha puesto freno a este modelo de residencias. Los centros proyectados tras la aprobación no podrán superar las 75 plazas residenciales cuando se encuentren ubicados en zonas rurales o zonas escasamente pobladas, no podrán superar las 90 plazas si se encuentran ubicados en localidades o zonas de densidad intermedia y no superarán las 120 plazas cuando estén ubicados en ciudades o zonas densamente pobladas. El límite quedará fijado en un máximo de 50 plazas para aquellos centros cuya atención se destine a personas con discapacidad.

En estas unidades convivirán un grupo reducido, que en ningún caso podrá superar las 15 personas residentes, de forma que se pueda garantizar un funcionamiento tipo hogar. Las Comunidad Autónoma o administración que tenga la competencia podrán excepcionar a los centros cuya construcción se haya iniciado con carácter previo a la aprobación del presente acuerdo del cumplimiento de este requisito cuando la adaptación al mismo se demuestre inviable por razones arquitectónicas.

41 Congreso de Teología

41 Congreso de Teología: será online entre el 9 y 11 de septiembre de 2022

Desde hace más de dos años venimos sufriendo una pandemia mundial que ha provocado más de doscientos millones de personas contagiadas y la muerte de más de diez millones de seres humanos. Pero no podemos quedarnos en las cifras fría de ellas hay vidas humanas frustradas, proyectos truncados y experiencias de amor rotas, La covid-19 no ha afectado a todos por igual y con la misma intensidad. Lo que ha puesto de manifiesto es. por una parte, la vulnerabilidad del ser humano y la fragilidad del mundo, y, por otra, el fracaso del modelo neoliberal que ha reforzado las brechas de la desigualdad.

Este año celebramos el 41 Congreso centrado en la pandemiasus consecuencias y las posibles respuestas. Lo inaugurará Vítor Codina, quien hablará de “Pandemia y resistencia” mostrando cómo la experiencia vivida estos dos años no puede llevarnos a una parálisis, sino que requiere una respuesta liberadora desde la resistencia activa.

Maite Muñoz hará un análisis sobre “El virus que paralizó nuestras vidas”, y Victoria Camps reflexionará sobre “El valor emergente del cuidado” como respuesta a las situaciones de precariedad provocadas por la pandemia y sus consecuencias en la postpandemia. A continuación, tendrá lugar la reflexión teológica. Jesús Peláez, se centrará en la “Resistencia de Jesús de Nazaret ante los poderes”, y Leonardo Boff lo hará con la conferencia “Hacia una Iglesia samaritana y cuidadora de la naturaleza” desde una perspectiva ética, ecológica y utópica.

El Congreso terminará con la lectura del Mensaje, que ofrecerá las líneas de acción a seguir.

Haití sumido en una grave crisis

Haití se enfrenta al Covid-19 y a otras formas de pandemia

Por Launay Saturne

Haití, al igual que otros países del mundo, está experimentando graves consecuencias relacionadas con el Covid-19. Además de este, el país está marcado por otras formas de pandemia, algunas de las cuales son fuente de miedo, angustia y muerte. El país se enfrenta a actos de seguridad y secuestros que traumatizan a toda la población. Nadie está a salvo, ni el rico ni el pobre, ni el fuerte ni el débil. El asesinato del presidente Jovenel Moïse, en su residencia privada, el 7 de julio de 2021, da cuenta de ello.

También es necesario subrayar el fenómeno de la “gangterización” que impone su ley en algunas ciudades del país, como en Puerto Príncipe. Esto da lugar a una fuga masiva de cerebros; a un aumento de los precios de los productos de primera necesidad; a una elevada tasa de desempleo; a una inestabilidad política crónica que ha provocado el mal funcionamiento de varias instituciones estatales, entre ellas el Parlamento y el Poder Judicial; a una agitación social esporádica, y a un aumento de la corrupción.

Estas otras formas de pandemia han conducido a la impunidad y la injusticia en casi todas las esferas de la sociedad. A pesar de todo, el pueblo no se rinde. Siguen trabajando, soñando y creyendo en un mañana mejor. Ante la magnitud de esta catástrofe, la Conferencia de Obispos de Haití no ha permanecido indiferente; ha recordado en repetidas ocasiones a las autoridades estatales la urgencia de asumir sus responsabilidades para garantizar la seguridad de vidas y bienes.

La Conferencia de Obispos de Haití no ha dejado de despertar la conciencia colectiva y patriótica de los haitianos para que se comprometan a encontrar una solución nacional a la crisis. También sigue mostrando su cercanía como madre y compañera de los más vulnerables en los ámbitos de la caridad, la educación, la salud y la justicia. Aunque todavía tardaremos en ver los frutos, muchos grupos políticos y de la sociedad civil están tratando de encontrar un consenso muy amplio.

Oración, penitencia, perdón y compartir

Seguimos esperando contra viento y marea que la luz de la justicia y la verdad acabe triunfando sobre la oscuridad de la violencia y la impunidad, al igual que la luz de la armonía triunfará sobre el odio. Este es el determinante constitutivo de cualquier condición real que pueda dotar al país de elecciones creíbles y líderes legítimos.

Para lograr tal condición, se requiere la fraternidad universal y la oración de todos. El país no debe quedarse solo en sus “condiciones límite”. Debe ser acompañado en su búsqueda de una solución duradera. ¡Que las cuatro palabras clave de la Cuaresma, a saber: oración, penitencia, perdón y compartir, nos abran más a los gritos de Cristo y del hombre por un mundo más humano y fraterno! 

Ante el aumento de los suicidios

Actuemos solidariamente y en serio 

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Nuevamente hemos conocido del suicidio de una pareja de personas mayores en nuestro país, de 59 y 60 años, respectivamente.

Esta noticia que conmociona y es muy lamentable, nos tiene que impulsar como personas y sociedad a visibilizar el tema, a tomarle la importancia que merece. Ello, porque alrededor de 700 mil personas se suicidan al año en el mundo y de este número aquellas con 70 años y más va en aumento.

En Chile, por su parte, se suicidan cerca de mil 800 personas anualmente y los dos grupos que más se suicidan son los jóvenes adolescentes y las personas mayores. Las cifras son alarmantes y representan vidas y familias que quedan fragmentadas en el dolor y la culpa. Se trata de un problema urgente y prevenible, donde todos y todas jugamos un rol desde los profesionales de la salud, las familias, las comunidades, la ciudadanía hasta el Estado.

Por lo mismo, tenemos que prestar atención cuando una persona mayor dice que no quiere ser una carga, que ya está cansado/a y quiere descansar, que ya no puede más con su vida, que perdió el sentido, etc.

En ese contexto, algunos factores que debemos mirar con detención para prevenir-intervenir son la soledad, el maltrato, la depresión, los duelos, las enfermedades crónicas, el dolor crónico, los conflictos familiares y el abandono.

Asimismo, en las políticas de salud mental se debiera considerar al colectivo de personas mayores, incluyendo medidas específicas enfocadas en este segmento etario. Aún existen muchos estereotipos negativos asociados a la vejez que impiden un buen diagnóstico, tratamiento y obviamente la prevención.

Porque no es normal estar deprimido/a en la vejez ni en cualquier edad, se debe hablar de este tema, no hay prevención sin apertura, sin diálogo.

La pandemia nos ha golpeado fuerte a todos/as y probablemente mucho más a las personas mayores, quienes han debido soportar situaciones como la mencionada soledad y abandono, angustia y condiciones de vulnerabilidad multifactorial.

Diana León
Psicóloga clínica
Miembro Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile

UBUNTU

«Yo soy yo a través de ti»: Ubuntu, una salida a nuestra barbarie

Ubuntu
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La pandemia ha mostrado una abismal desigualdad mundial y una cruel falta de solidaridad hacia las personas que no pueden mantener la distancia social ni dejar de trabajar

En este contexto ultrajante dos alternativas pueden salvarnos: la solidaridad y el internacionalismo. En esa perspectiva consideramos inspiradora una categoría fundamental, venida de África. Esta se expresa por la palabra Ubuntu, que significa: yo solo soy yo a través de ti

Fue relatada por un viajante europeo y blanco que se extasió con el hecho de que siendo más pobres que la mayoría, los africanos eran menos desiguales. Quiso saber el por qué e ideó un test

Por Leonardo Boff

La pandemiaha mostrado una abismal desigualdad mundial y una cruel falta de solidaridad hacia las personas que no pueden mantener la distancia social ni dejar de trabajar porque entonces no tienen qué comer. Para ser concretos: no hemos abandonado aún el mundo de la barbarie: si ya la habíamos dejado, hemos vuelto ella. Nuestro mundo no se puede llamar civilizado cuando un ser humano no reconoce y acoge a otro ser humano, independientemente del dinero que lleva en el bolsillo o tiene depositado en el banco, o de su visión de mundo y su pertenencia religiosa. 

La civilizaciónsurge cuando los seres humanos se entienden iguales y deciden convivir pacíficamente. Si esto es así, estamos todavía en la antesala de la civilización y navegamos en plena barbarie. Este escenario es dominante en el mundo de hoy, agravado aún más por el ataque de la Covid-19. Él adquirió su más siniestra expresión mediante la cultura del capital, competitiva, poco solidaria, individualista, materialista y sin ninguna compasión con la naturaleza. En este contexto ultrajante dos alternativas pueden salvarnos: la solidaridad y el internacionalismo.

La solidaridadpertenece a la esencia de lo humano, pues si no hubiera habido un mínimo de solidaridad y de compasión, ninguno de nosotros estaría aquí hablando de estas cosas. Fue necesario que nuestras madres solidariamente nos acogieran, abrazaran, alimentaran y amaran para que podamos existir.

Sabemos por la bioantropología que por la solidaridad nuestros antepasados antropoides se volvieron humanos, y con esto, civilizados, cuando empezaron a traer comida al grupo, la repartieron solidariamente entre ellos y practicaron la comensalidad. Esta acción continúa todavía hoy, cuando muchos grupos, especialmente los Sin Tierra, se han mostrado solidarios distribuyendo decenas de toneladas de alimentos del campo y muchos centenares de marmitas para saciar el hambre de miles de personas en las calles y periferias de nuestras ciudades. 

«Parece obvio: si el problema es internacional, debería haber también una solución concertada internacionalmente. ¿Pero quién cuida de lo internacional?»

Cada país cuida de sí mismo como si no hubiese nada más allá de sus fronteras. Ocurre sin embargo que hemos inaugurado una fase nueva de la historia de la Tierra y de la Humanidad: la fase planetaria, la de la única Casa Común. Los virus no respetan las fronteras nacionales. La Covid-19 ha atacado a toda la Tierra y amenaza a todos los países sin excepción. Las soberanías se muestran obsoletas. ¿Qué hubiera sido de los mayores de Italia, gravemente infectados por la Covid-19, sin la solidaridad de Angela Merkel de Alemania que salvó a la gran mayoría? Pero eso fue una excepción para mostrar que es mediante la superación del nacionalismo envejecido en nombre del internacionalismo solidario como podremos encontrar un camino de salida a nuestra barbarie. En esa perspectiva consideramos inspiradora una categoría fundamental, venida de África. Mucho más pobre que nosotros, ella es más rica en solidaridad. Esta se expresa por la palabra Ubuntu, que significa: yo solo soy yo a través de ti.

Por lo tanto, el otro es esencial para que yo exista en cuanto humano y civilizado. Inspirado por Ubuntu, el recién-fallecido arzobispo anglicano, Desmond Tutu, encontró para Sudáfrica una clave para la reconciliación entre blancos y negros en la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación.

Como ilustración de cómo el Ubuntu está enraizado en las culturas africanas, consideremos este pequeño testimonio:

Un viajante europeo y blanco se extasió con el hecho de que siendo más pobres que la mayoría, los africanos eran menos desiguales. Quiso saber el por qué. Ideó un test. Vio un grupo de chicos jugando futbol en un campo rodeado de árboles. Compró una hermosa cesta de variados frutos llenos de color y la puso en lo alto de una pequeña colina.

Llamó a los jóvenes y les dijo: “Allí arriba hay un cesta llena de sabrosos frutos. Vamos a hacer una apuesta, pónganse todos en fila y cuando dé la señal empiecen a correr. El primero que llegue arriba podrá coger la cesta y comer todo lo que quiera”.

Dio la señal de partida. Cosa curiosa: todos se dieron las manos y juntos corrieron hacia lo alto, donde estaba la cesta. Y empezaron a saborear solidariamente los frutos.El europeo, estupefacto, preguntó: ¿por qué hicieron eso? ¿no era que el primero que llegase podría comer todos los frutos él solo? 

Todos gritaron al unísono: ¡Ubuntu! ¡Ubuntu! Y un chico algo más mayor le explicó: “¿Cómo uno de nosotros podría ser feliz solo si todos los demás estuvieran tristes?” Y añadió: “Mi señor, la palabra Ubuntu significa eso para nosotros: “yo solo puedo ser yo por medio del otro”. “Sin el otro no soy nada y estaría siempre solo”. “Soy quien soy porque soy a través de los otros. Por eso repartimos todo entre nosotros, colaboramos unos con otros y así nadie se queda fuera y triste. Eso hicimos con su propuesta. Comemos todos juntos porque todos ganamos la carrera y juntos disfrutamos los buenos frutos que nos trajo. ¿Entendió ahora?”

Este pequeño relato es lo contrario de la cultura capitalista. Esta imagina que alguien es tanto más feliz cuanto más puede acumular individualmente y disfrutarlo solo. A causa de esta actitud reina la barbarie, y hay tanto egoísmo, falta de generosidad y ausencia de colaboración entre las personas. La alegría (falsa) es de pocos, al lado de la tristeza (verdadera) de muchos. Para vivir bien en nuestra cultura, muchos tienen que vivir mal. Sin embargo, por todas partes en la humanidad, están fermentando grupos y movimientos que ensayan vivir esa nueva civilización de la solidaridad entre los humanos y también con la naturaleza. Creemos que la construcción del Arca de Noé ha empezado. Ella podrá salvarnos si el Universo y el Creador nos conceden el tiempo necesario. Fuera de la solidaridad y el sentido internacionalista pereceremos en nuestra barbarie. 

Haití, un estado fallido

Haití ingobernable: corrupción, violencia y crisis humanitaria en un Estado fallido

Desde el asesinato del presidente Moïse en julio, el país caribeño sigue a la deriva, con un gobierno interino muy cuestionado, el auge de las pandillas criminales y la incompetencia de la comunidad internacional

CÉSAR G. CALERO

Al periodista haitiano Jean Dominique, azote de los poderosos, lo mataron el 3 de abril de 2000 a la puerta de la emisora de radio donde trabajaba en Puerto Príncipe. Había sido un feroz opositor a la dictadura de los Duvalier (1957-1986) y desde los micrófonos de Radio Haití-Inter también denunciaba la corrupción enquistada en las instituciones democráticas. A día de hoy todavía no se sabe quién lo mandó matar. Dos décadas después de ese crimen que conmocionó a Haití, nada parece haber cambiado en ese rincón del Caribe. La impunidad campa a sus anchas. El asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio pasado ha dejado un país ingobernable, cada vez más empobrecido, víctima de las constantes rencillas entre la clase política y dominado por unas violentas pandillas que pretenden suplantar al Estado ante la incompetencia de la comunidad internacional.

Secuestros, asesinatos y extorsiones son el pan de cada día en Haití. El año pasado se registraron casi mil secuestros, entre ellos los de 55 extranjeros, según el Centro de Análisis e Investigaciones de Derechos Humanos de Haití (CARDH). El primer ministro, Ariel Henry, salía ileso de un atentado a principios de este mes. Desde el gobierno se acusa del ataque a bandas del crimen organizado. Apoyado en un primer momento por el denominado Core Group (EE.UU., Canadá y Francia, entre otros países), Henry ha ido perdiendo credibilidad desde que la justicia lo vinculara con el magnicidio. El fiscal Bedford Claude reveló en septiembre que Henry había hablado por teléfono horas después del atentado con uno de los principales sospechosos del caso, Joseph Badio, y pidió que se abriera una investigación al respecto. Para defenderse, el primer ministro pasó a la ofensiva y ordenó al ministro de Justicia, Rockefeller Vincent, que cesara al fiscal. Como Vincent no le hizo caso, Henry destituyó al ministro y despidió al fiscal de una tacada.

Hay cerca de medio centenar de personas arrestadas por el asesinato de Moïse, entre ellas 18 mercenarios colombianos y varios mandos policiales haitianos. Pero no se ha podido demostrar todavía quiénes fueron los autores intelectuales de un atentado que tiene muchos interrogantes sin resolver. Los miembros de la seguridad del mandatario no opusieron resistencia al comando armado que irrumpió en la residencia presidencial el 7 de julio. En una entrevista con The New York Times, Rodolphe Jaar, empresario ligado en el pasado al narcotráfico, ha admitido su colaboración en la trama. Según su relato, puso 130.000 dólares de su bolsillo, armas y una casa para albergar a los exmilitares colombianos.

Ahora que acaba de ser detenido en República Dominicana a petición de Estados Unidos, tal vez tenga tiempo para dar más explicaciones. Entre otras revelaciones, Jaar le contó al diario norteamericano que Badio le había hablado maravillas de Henry, un aliado político al que supuestamente tenía bajo su control. El plan inicial era deponer a Moïse pero no matarlo, de acuerdo con la declaración de Jaar, quien se habría unido a la confabulación después de que Badio le asegurara que los conspiradores contaban con el apoyo de Estados Unidos. Según esa hipótesis, Moïse, en el poder desde 2017, habría perdido el favor de Washington por su errática forma de gobernar.

El académico haitiano Laennec Hurbon, lamentaba ya en febrero de 2021 la «deriva autoritaria» de Moïse. En un artículo publicado en la revista Nueva Sociedad, Hurbon señalaba también la responsabilidad de la Casa Blanca: «La situación de Haití se caracteriza por una doble impostura: la de un presidente, Jovenel Moïse, que se declara aún presidente del país cuando su mandato (de cinco años) finalizó el 7 de febrero de 2021, y la de una comunidad internacional, representada esencialmente por Estados Unidos, que apoya el camino de una nueva dictadura en Haití (…) Los cuatro años de Moïse en la presidencia se distinguen por una serie de masacres perpetradas todas en bidonvilles de Puerto Príncipe». Moïse pretendía permanecer en el poder hasta febrero de 2022, bajo el argumento de que tardó un año en asumir el cargo debido a las irregularidades detectadas en los comicios de finales de 2015 y la repetición electoral un año después. En enero de 2020 disolvió el Parlamento y se negó a convocar elecciones legislativas.

Haití precisa de un consenso social y político previo a cualquier proceso electoral

Mientras la investigación del magnicidio continúa, Haití sigue tan inestable como siempre. El asesinato de Moïse provocó una dura pugna por el control del poder. Henry, un neurocirujano de 72 años que ya fue ministro del Interior en el gobierno de Michel Martelly (2011-2016), se impuso a sus rivales con la promesa de una reforma constitucional y una convocatoria electoral. No ha cumplido su palabra todavía, aunque se espera que lo haga a lo largo de este año.

En todo caso, Haití precisa de un consenso social y político previo a cualquier proceso electoral, y un mayor esfuerzo de la comunidad internacional para aliviar la grave crisis humanitaria que padece. Como si se tratara de una maldición bíblica, la tierra tembló otra vez un mes después del magnicidio. Aunque el terremoto del 14 de agosto no fue tan devastador como el de 2010 (en el que murieron unas 300.000 personas), hubo más de 2.000 muertos y 300 desaparecidos.

El poder de las pandillas

A la inestabilidad política se suma la cada vez más violenta presencia de las pandillas criminales en las calles de la capital. Hombres armados mataron hace diez días a dos periodistas que investigaban precisamente sobre las disputas entre bandas rivales en un barrio de Puerto Príncipe. Históricamente, el poder político se ha valido de esas pandillas, a las que ha formado y financiado con la ayuda de empresarios sin escrúpulos. Los sátrapas François y Jean-Claude Duvalier tenían como fuerza de choque a los tristemente célebres Tontons-Macoutes. Ya en democracia, Jean-Bertrand Aristide contó en sus diferentes mandatos con el fanatismo de los Chimères. Y Moïse también se apoyó en varias pandillas.

El informe anual de Human Rights Watch denuncia esa connivencia entre actores institucionales y un centenar de grupos armados. Pero esa dinámica podría estar cambiando. Organizaciones de Derechos Humanos de Haití alertan sobre la creciente independencia de las bandas, cuyo perfil va pareciéndose al de las maras centroamericanas. Un caso paradigmático es el de la G-9 an fanmi (G9 y familia, una alianza de nueve pandillas), comandada por el expolicía Jimmy Chérizier, alias Barbecue, y acusada de varias masacres. A mediados de septiembre, las pandillas pusieron en jaque al país al tomar varios puertos y hacerse con el control de los depósitos de combustible.

La encrucijada en la que se encuentra Haití no tiene visos de resolverse a medio plazo. Dos millones de haitianos (casi el 20% de la población) han emigrado en los últimos años. Para el 50% de los que se quedan, la lucha por la vida se libra con menos de dos dólares al día. No hay soluciones fáciles para el país caribeño, hundido en una recesión económica y castigado también por la pandemia. Un reciente informe del International Crisis Group sugiere que antes de embarcarse en un proceso electoral, Haití debería acometer sin más dilación reformas profundas con la ayuda de la comunidad internacional: “Los donantes y organismos extranjeros deben actuar de inmediato para respaldar reformas al poder judicial, a la policía y al sistema penitenciario, enfocadas en la lucha contra los delitos graves de alto impacto».

Jean Dominique era la voz de los que no tienen voz. Desde los micrófonos de Radio Haití-Inter les hablaba en créole a esos miles de haitianos que nacen y mueren en una bidonville. Pese a las amenazas de muerte recibidas, denunció hasta el último momento a políticos y empresarios corruptos. Soñaba con un Haití más justo, menos desigual. Casi veintidós años después de que silenciaran su voz, la corrupción, la violencia institucional y una pobreza secular son todavía las señas de identidad de un territorio ingobernable.

Funcionarios de prisiones

Los funcionarios de prisiones serán considerados agentes de la autoridad 
 

La Ley de Cuerpos prevé la creación de nuevas figuras laborales como la de guardia de libertad condicional y vigilada. 

Exterior de la Cárcel de Valdemoro (Madrid).  J. Hellín / EUROPA PRESS 

El ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, ha avanzado que la futura Ley de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado prevé que los funcionarios de prisiones tengan la consideración de agentes de la autoridad, así como crear nuevas figuras laborales como la de agentes de libertad condicional

Durante su intervención en la inauguración de las Jornadas de Trabajo de directores de centros penitenciarios que tendrán lugar durante tres días en la ciudad de Cuenca, Marlaska ha asegurado además que los trabajos están orientados a poder sacar adelante esa normativa antes de que finalice esta legislatura. 

«Trabajamos para consensuar un texto integrador que ponga en a la dispersión normativa y modernice la estructura corporativa penitenciaria regulada por dos leyes preconstitucionales«, ha señalado Marlaska, quien ha mostrado su deseo de que el texto «se ajuste a la realidad actual y recoja las peculiaridades propias y exclusivas del personal funcionario penitenciario que no están adecuadas a la legislación aplicable a todos los colectivos funcionarios». 

Creará «puestos de trabajo inexistentes» pero imprescindibles en cuanto a medidas penales no privativas de libertad. 

Con todo, esta norma incluirá, además del reconocimiento como agente de la autoridad de los funcionarios, un refuerzo de la protección penal de los trabajadores, el reconocimiento de asistencia jurídica y la creación de «puestos de trabajo inexistentes pero imprescindibles en cuanto a medidas penales no privativas de libertad», como agentes de libertad condicional y vigilada. 

Balance positivo de la lucha contra la covid 

Marlaska ha recordado la irrupción del COVID-19 en marzo del año pasado, cuando se generó «un estado de alarma» en los centros penitenciarios, centros cerrados que se arriesgaban a una mayor propagación que en la calle
Hoy, ha dicho, se puede hacer una balance satisfactorio «gracias al trabajo realizado por todos los profesionales y gracias al comportamiento paciente de los internos y sus familias«. 
Gracias a este trabajo, el impacto en los centros penitenciarios «ha sido cuatro veces inferior al que ha tenido en la población general«, según sus datos, un balance «reconocido incluso por el Defensor del Pueblo» y por centros latinoamericanos que han pedido ayuda a España en este sentido. 
En este balance, en todo caso, no se ha olvidado de «todo el daño» sufrido en pandemia, tras lo que ha brindado un homenaje a los funcionarios e internos fallecidos por el coronavirus en los últimos 19 meses desde que se declarara la pandemia. 

Datos y estadísticas 

Ahora, estas jornadas de trabajo llegan en el momento «idóneo» para hacer este balance. Así, ha recordado algunos datos del último año y medio, con 2.724 reclusos menos –un 5,4% menos–; con un número de internos que cumplen condena en régimen abierto que ha pasado de 7.066 en marzo de 2020 a 7.813 en agosto de este año. 
Las medidas para evitar la propagación del virus generaron un número menor de fallecidos por consumo de drogas  

El porcentaje de condenados en régimen abierto ha crecido del 39% al 68% hasta los 4.600; y la apuesta por los talleres reeducativos telemáticos para condenados ya sirve para cumplir un total de 2.841 penas. 
Aunque en la primera fase de pandemia la actividad laboral quedó paralizada, «hoy se están recuperando los niveles prepandemia» con una media mensual de «más de 11.600 internos ocupados». 
Como último dato a destacar, ha señalado el ministro de Interior que las medidas adoptadas para frenar la propagación del virus generaron un número menor de fallecidos por consumo de estupefacientes en centros penitenciarios. 
 

Todas estas estadísticas deben ser analizadas, según Marlaska, quien ha pedido aprender y extraer las enseñanzas necesarias «para afrontar retos de futuro». La principal misión es «la reinserción de los internos» y devolver a la sociedad a los presos que pasan por los centros penitenciarios. 
Programa de delitos económicos 

Fernando Grande-Marlaska ha citado en su alocución algunas de las medidas implementadas en los últimos tiempos como el Programa de Delitos Económicos, «el primero de todo el mundo» en centros penitenciarios, y que da respuesta «al aumento detectado en los últimos años». 

Este programa se ha instaurado ya en doce centros penitenciarios y en cinco centros de reinserción, y en ellos participan 134 hombres y nueve mujeres, «cifras que crecerán al implantar este programa en centros donde todavía no ha llegado». 

Se han nombrado 65 médicos interinos nuevos desde 2018, aunque «todavía un problema» 

El programa de justicia restaurativa también ha sido citado por Marlaska, quien ha apuntado que se trata de diálogos restaurativos donde participan ya 1.079 personas condenadas. 
Por último, Marlaska ha hablado de avances en cuanto a la adopción de medidas sanitarias, como el nombramiento de 65 médicos interinos desde 2018, si bien existe todavía un problema para el que se trabaja en la búsqueda de soluciones. 
En este sentido, ha indicado que mientras llegan las soluciones se está diseñando un mecanismo de apoyo entre todos los médicos pertenecientes a instituciones penitenciarias para dar servicio telemático de apoyo entre los facultativos. 

Las cárceles españolas como referencia 

De su lado, el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, ha agradecido «la presencia y trabajo» que todos los directores de centros han venido realizando durante «el atípico 2020 y durante estos meses de 2021″. «Nos podemos sentir orgullosos en la forma que estamos superando la pandemia», ha reivindicado Ortiz. 
«Agradecimientos todos los directores de centros han venido realizando durante  el atípico 2020 y durante estos meses de 2021» 

El secretario general también ha tenido palabras para los directores de la comunidad de Madrid, a quienes ha agradecido «superar la borrasca Filomena de una manera ejemplar». En esta línea no han faltado palabras de ánimo para el director del centro penitenciario de La Palma, quien no ha podido asistir a esta reunión por la cancelación de vuelos en la isla, a quien le ha mandado un mensaje de apoyo con la ovación del público que estaba en la sala. 

Del mismo modo, ha alabado el trabajo de todos los directores de prisiones presentes, ya que, a su juicio, «tanto vuestro trabajo como el de los compañeros hace que la administración penitenciaria de España siga siendo referente en muchos países», por lo que ha visto «importante» que en reuniones como esta «se puedan poner en común experiencias e inquietudes, que tendrán el reconocimiento de quien dirige la política penitenciaria» 

El 22 de abril, una fecha clave para el alcalde 

El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, ha indicado que el 22 de abril lo va a tener siempre guardado en la memoria, ya que ese fue el día en que el secretario general de Instituciones Penitenciarias anunció en el Congreso de los Diputados que Cuenca era la ciudad elegida para ser la sede del C 

Del mismo modo, ha clasificado estas jornadas como «muy intensas», y ha esperado que los directores de prisiones disfruten de la ciudad y que esta primera reunión de directores se repita periódicamente en la ciudad de Cuenca. 
Por último, ha subrayado que la ciudad de las Casas Colgadas está «ya preparada» para albergar a los primeros funcionarios de prisiones, que empezarán a llegar a partir del mes de marzo de 2022 en dos tandas de 450 alumnos cada una. Esta primera promoción se formará en el campus de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha  

La salud mental en España

Recurrir a la sanidad privada o esperar: la salud mental es un lujo en España 
 

Un joven que intentó suicidarse varias veces tuvo que esperar tres meses para la primera cita con un psiquiatra en la sanidad pública y ahora tendrá que esperar cinco para la segunda. Es uno de los muchos de casos que muestran cómo el sistema está abandonando a miles de personas con problemas de salud mental. 

Una mujer con un cartel en la que se lee: `Más apoyos a la sanidad´, participa en la manifestación convocada por Marea Blanca, en defensa de la Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, a 20 de junio de 2021, en Madrid, (España).  Alejandro Martínez Vélez / EUROPA PRESS 

MADRID 

11/09/2021 08:32 

BEATRIZ ASUAR GALLEGO@BEAASUARGALLEGO 

La falta de psicólogos y psiquiatras en la sanidad pública obliga a los pacientes a ir a un profesional privado o a esperar durante meses para tener cita. La salud mental se convierte así en un lujo que solo es accesible para algunos privilegiados, abandonando a las personas que no tienen recursos para pagar unos 50 o 60 euros por consulta. Una de las personas que se ven afectadas por esta falta de la sanidad pública es Adrián, un joven de 17 años que ha intentado suicidarse cinco veces en el último año. Tuvo que esperar tres meses para la primera cita en psiquiatría y ahora tiene que esperar otros cinco meses para la segunda. 

Adrián explotó este jueves y contó su experiencia por las redes sociales. No solo ha intentado quitarse la vida. Tiene depresión, ansiedad y problemas de sueño. Y, pese a todo, la próxima cita con su psiquiatra será el 21 de enero. La primera fue hace tres semanas, según cuenta a Público. En este tiempo tampoco tendrá cita con ninguna psicóloga. Además, cuenta que la cita será de 45 minutos y 30 de ellos con su padre porque ya en la primera sesión se «centraron» en su familia.  
 

El caso de Adrián no es único ni excepcional. Es la realidad de miles de personas que intentan tener una cita con un psicólogo o con un psiquiatra de la sanidad pública en España. En redes sociales estos casos salen a la luz cada vez más. Jóvenes que rompen con los tabúes y los estigmas para gritar que están pidiendo ayuda y no la reciben, que el Estado les están abandonando, como también denuncia Román Reyes que el sistema hizo con su madre durante años antes de que se acabara quitando la vida

Román Reyes: «El suicidio de mi madre fue un crimen de Estado porque pedimos ayuda y nos dieron la espalda» 

BEATRIZ ASUAR GALLEGO / VÍDEO: JAIME GARCÍA-MORATO Y ÁLVARO MARTÍNEZ 

Estos mensajes no se quedan en las redes sociales. Los datos muestran que es la realidad de miles de personas. El 6,7% de la población de España está afectada por la ansiedad y depresión, según la Encuesta Nacional de Salud de 2017. Es la última publicada aunque los datos sobre salud mental durante la pandemia muestran que ahora deben ser peores ya que el 46% de la población española manifestó un aumento del malestar psicológico durante el confinamiento, según el informe de investigación Las consecuencias psicológicas de la covid y el confinamiento. Además, los datos tan solo del suicidio ya son realmente alarmantes: una persona se quita la vida cada dos horas y media

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Aunque con la pandemia se prevé que los datos sean más graves, el problema viene de hace muchos años atrás. Pese a todo, España sigue teniendo menos especialistas que otros países europeos: 11,8 psiquiatras por cada 100.000 habitantes frente a 18 de media europea, según los datos de Eurostat de 2019. Países como Alemania llegan a tener a 27 y Grecia 26. El número de psiquiatras en España casi no ha cambiado en la última década. En 2011 había  una ratio de 10,7. 

La psicología: la gran olvidada de la sanidad pública 

Hay pocos datos oficiales sobre las listas de espera para psicología ya que en las listas de espera publicadas por el Ministerio de Sanidad no aparecen los números de ambos servicios. Y la mayoría de las comunidades tampoco ofrecen los datos. Algunas es que aún ni los recogen. Sobre las situación en psicología el Defensor del Pueblo publicó un informe con datos ofrecidos por nueve comunidades autónomas. La demora va desde los 23 días hasta los 71. La región que sale peor parada es Murcia. 

La prevención de los suicidios, una estrategia olvidada por los gobiernos a la que por fin se busca solución 

BEATRIZ ASUAR GALLEGO 

Sin embargo, el Defensor del Pueblo no pudo recoger los datos del resto de comunidades porque las consejerías de sanidad alegaron que no disponían de ellos. Catalunya, Extremadura y el País Valencià ni siquiera contestaron a tiempo a la solicitud de información. Mientras que Castilla y León alegó que «la información de listas de espera no incluye a las especialidades no médicas», Madrid y Navarra que «no disponen» de los datos porque están en proceso de implantación de un sistema para desagregar los datos y Euskadi que no se «monitoriza» la lista de espera de consulta de psicología. 

Oros datos de los que se disponen tampoco son buenos para estas comunidades —al igual que para las otras—. La ratio por cada 100.000 habitantes se calcula aproximadamente en seis mientras que la media europea está en 18. Además, ni siquiera todos los hospitales del Sistema Nacional de Salud cuentan con atención psicológica. Según indica el informe del Defensor del Pueblo, solo tienen este servicio un 60%. Todos estos datos llevaron a la institución a pedir al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud a «promover a la mayor brevedad de la realización de una evaluación de necesidades en materia de atención psicológica para incrementar progresivamente este tipo de asistencia en los servicios autonómicos de salud». Sin embargo, esto fue en enero, y nada se ha hecho desde entonces. 

Cuba resiste. Una mirada latinoamericana

“No deseo para el futuro de Cuba el presente de Brasil, Guatemala, Honduras o incluso Puerto Rico, una colonia estadounidense a la que se le negó la independencia. ” -Frei Betto

       Por: Frei Betto*

Pocos ignoran mi solidaridad con la Revolución cubana. Durante 40 años he visitado con frecuencia la isla por compromisos de trabajo e invitaciones a eventos. Durante un largo período, medié en la reanudación del diálogo entre los obispos católicos y el gobierno cubano, como se describe en mis libros ‘Fidel y la religión’ (Fontanar/Companhia das Letras) y ‘Paraíso perdido – Viajes al mundo socialista’ (Rocco).

Conozco en detalle la vida cotidiana cubana, incluyendo las dificultades que enfrenta la población, los desafíos a la Revolución, las críticas de los intelectuales y artistas del país. Visité cárceles, hablé con opositores a la Revolución, conviví con sacerdotes y laicos cubanos opuestos al socialismo.

Cuando me dicen a mí, un brasileño, que en Cuba no hay democracia, desciendo de la abstracción de las palabras a la realidad.

¿Cuántas fotos o noticias se han visto o se ven de cubanos en la miseria, mendigos desparramados en las aceras, niños abandonados en las calles, familias bajo los viaductos? ¿Algo parecido a la cracolandia (la tierra del crack), a las milicias, a las largas colas de enfermos que esperan años para ser atendidos en un hospital?

Advierto a los amigos: si eres rico en Brasil y te vas a vivir a Cuba, conocerás el infierno. No podrá cambiar de coche cada año, comprar ropa de diseño, viajar con frecuencia de vacaciones al extranjero.

Y, sobre todo, no podrás explotar el trabajo de los demás, mantener a tus empleados en la ignorancia, estar «orgulloso» de María, tu cocinera desde hace 20 años, y a la que niegas el acceso a su propia casa, a la escolarización y al plan de salud.

Si eres de clase media, prepárate para conocer el purgatorio. Aunque Cuba ya no es una sociedad estatal, la burocracia persiste, hay que tener paciencia en las colas de los mercados, muchos productos disponibles este mes pueden no encontrarse el próximo debido a la inconstancia de las importaciones.

Sin embargo, si eres asalariado, pobre, sin hogar o sin tierra, prepárate para conocer el paraíso. La Revolución garantizará tus tres derechos humanos fundamentales: la alimentación, la salud y la educación, así como la vivienda y el trabajo.

Puede que tengas un gran apetito por no comer lo que te gusta, pero nunca pasarás hambre. Tu familia dispondrá de escolarización y asistencia sanitaria, incluidas las cirugías complejas, totalmente gratuitas, como deber del Estado y derecho del ciudadano.

No hay nada más prostituido que el lenguaje. La célebre democracia nacida en Grecia tiene sus méritos, pero es bueno recordar que, en aquella época, Atenas tenía 20 mil habitantes que vivían del trabajo de 400 mil esclavos… ¿Qué respondería uno de esos miles de servidores si se le preguntara por las virtudes de la democracia?

No deseo para el futuro de Cuba el presente de Brasil, Guatemala, Honduras o incluso Puerto Rico, una colonia estadounidense a la que se le negó la independencia. Tampoco quiero que Cuba invada Estados Unidos y ocupe una zona costera de California, como es el caso de Guantánamo, que se ha transformado en un centro de tortura y una prisión ilegal para presuntos terroristas.

La democracia, en mi concepto, significa el «Padre Nuestro» -la autoridad legitimada por la voluntad popular- y el «Pan Nuestro» -el reparto de los frutos de la naturaleza y del trabajo humano-. La rotación electoral no hace, ni asegura una democracia. Brasil e India, considerados democracias, son ejemplos flagrantes de miseria, pobreza, exclusión, opresión y sufrimiento.

Solo quienes conocen la realidad de Cuba antes de 1959 saben por qué Fidel contó con tanto apoyo popular para llevar la Revolución a la victoria.

El país era conocido por el apodo de «burdel del Caribe». La mafia dominaba los bancos y el turismo (hay varias películas sobre esto). El principal barrio de La Habana, todavía llamado Vedado, tiene este nombre porque no se permitía a los negros circular por allí…

Estados Unidos nunca se conformó con haber perdido la Cuba sometida a sus ambiciones. Por ello, poco después de la victoria de los guerrilleros de la Sierra Maestra, éstos intentaron invadir la isla con tropas mercenarias. Fueron derrotados en abril de 1961. Al año siguiente, el presidente Kennedy decretó el bloqueo de Cuba, que continúa hasta hoy.

Cuba es una isla con pocos recursos. Se ve obligada a importar más del 60 por ciento de los productos esenciales del país. Con el endurecimiento del bloqueo promovido por Trump (243 nuevas medidas y, de momento, no retiradas por Biden), y la pandemia, que ha puesto a cero una de las principales fuentes de recursos del país, el turismo, la situación interna ha empeorado.

Los cubanos tuvieron que apretarse el cinturón. Entonces, los descontentos con la Revolución, que gravitan en la órbita del «sueño americano», promovieron las protestas del domingo 11 de julio –con la ayuda «solidaria» de la CIA, cuyo jefe acaba de hacer una gira por el continente, preocupado por los resultados de las elecciones en Perú y Chile.

Quien mejor explica la situación actual de Cuba es su presidente, Díaz-Canel: «Ha comenzado la persecución financiera, económica, comercial y energética. Ellos (la Casa Blanca) quieren que se provoque un estallido social interno en Cuba para pedir ‘misiones humanitarias’ que se traduzcan en invasiones e injerencias militares. Hemos sido honestos, hemos sido transparentes, hemos sido claros, y en todo momento hemos explicado a nuestra gente las complejidades de la actualidad.

«Recuerdo que hace más de año y medio, cuando comenzó el segundo semestre de 2019, tuvimos que explicar que estábamos en una situación difícil. Estados Unidos comenzó a intensificar una serie de medidas restrictivas, endurecimiento del bloqueo, persecuciones financieras contra el sector energético, con el objetivo de ahogar nuestra economía. Esto provocaría el deseado estallido social masivo, para poder pedir una intervención ´humanitaria´, que acabaría en intervenciones militares.

«Esta situación continuó, luego vinieron las 243 medidas (de Trump, para endurecer el bloqueo) que todos conocemos, y finalmente se decidió incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Todas estas restricciones llevaron al país a cortar inmediatamente varias fuentes de ingreso de divisas, como el turismo, los viajes de cubano-americanos a nuestro país y las remesas. Se formó un plan de desprestigio de las brigadas médicas cubanas y de las colaboraciones solidarias de Cuba, que recibió una parte importante de divisas por esta colaboración.

«Toda esta situación ha generado una situación de desabastecimiento en el país, principalmente de alimentos, medicinas, materias primas e insumos para poder desarrollar nuestros procesos económicos y productivos que, al mismo tiempo, contribuyen a las exportaciones. Se eliminan dos elementos importantes: la capacidad de exportar y la capacidad de invertir recursos.

«También tenemos limitaciones en el combustible y los repuestos, y todo esto ha provocado un nivel de insatisfacción, sumado a problemas acumulados que hemos podido resolver y que venían del Período Especial (1990-1995, cuando la Unión Soviética se derrumbó, con grave reflejo en la economía cubana).»

Junto a una feroz campaña mediática de desprestigio, como parte de la guerra no convencional, que intenta fracturar la unidad entre el partido, el Estado y el pueblo; y pretende calificar al gobierno como insuficiente e incapaz de proporcionar bienestar al pueblo cubano. El ejemplo de la Revolución cubana ha molestado mucho a Estados Unidos durante 60 años. Aplicaron un bloqueo injusto, criminal y cruel, ahora intensificado en la pandemia. Bloqueo y acciones restrictivas que nunca han llevado a cabo contra ningún otro país, ni siquiera contra los que consideran sus principales enemigos.

Por lo tanto, ha sido una política perversa contra una pequeña isla que sólo aspira a defender su independencia, su soberanía y a construir su sociedad con autodeterminación, según los principios que más del 86 por ciento de la población ha apoyado.

En medio de estas condiciones, surge la pandemia, una pandemia que ha afectado no solo a Cuba, sino a todo el mundo, incluido Estados Unidos. Afectó a los países ricos, y hay que decir que ante esta pandemia ni los Estados Unidos ni estos países ricos tenían toda la capacidad para afrontar sus efectos.

Los pobres fueron perjudicados, porque no hay políticas públicas dirigidas al pueblo, y hay indicadores en relación al enfrentamiento de la pandemia con resultados peores que los de Cuba en muchos casos.

Las tasas de infección y mortalidad por millón de habitantes son notablemente más altas en Estados Uuidos que en Cuba (EE.UU. ha registrado mil 724 muertes por millón, mientras que Cuba está en 47 muertes por millón). Mientras Estados Unidos se atrinchera en el nacionalismo vacunal, la Brigada Henry Reeve de médicos cubanos continúa su labor entre los más pobres del mundo (por la que, por supuesto, merece el Premio Nobel de la Paz)’.

Sin la posibilidad de invadir Cuba con éxito, Estados Unidos persiste en un rígido bloqueo. Tras la caída de la URSS, que proporcionó a la isla formas de sortear el bloqueo, Estados Unidos intentó aumentar su control sobre el país caribeño.

A partir de 1992, la Asamblea General de la ONU votó por abrumadora mayoría el fin de este bloqueo. El gobierno cubano informó que entre abril de 2019 y marzo de 2020 Cuba perdió cinco mil millones de dólares en comercio potencial debido al bloqueo; en las últimas casi seis décadas, perdió el equivalente a 144 mil millones de dólares.

Ahora, el gobierno de Estados Unidos ha profundizado las sanciones contra las compañías navieras que llevan petróleo a la isla.

Es esta fragilidad la que abre un flanco a las manifestaciones de descontento, sin que el gobierno haya puesto tanques y tropas en las calles. La resistencia del pueblo cubano, alimentada por ejemplos como Martí, el Che Guevara y Fidel, ha demostrado ser invencible. Y debemos, todos los que luchamos por un mundo más justo, solidarizarnos con ellos.

*Frei Betto, En dos ocasiones —1985 y 2005— fue premiado con el Premio Jabuti, el premio literario más importante de Brasil. En 1986 fue elegido Intelectual del Año por la Unión Brasileña de Escritores. Asesor de movimientos sociales, como las Comunidades Eclesiales de Base y el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra. Entre 2003 y 2004 fue asesor especial del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y coordinador de Movilización Social del Programa Hambre Cero.

Los movimientos populares, protagonistas del cambio

Turkson: Los movimientos populares deben ser protagonistas del cambio
En su intervención en el IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares, el Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano e Integral insta a combatir la cultura de la indiferencia y a garantizar la dignidad de toda persona, especialmente en tiempos de pandemia.
Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano Seguir leyendo