El caos de la pandemia esconde un nuevo orden en la Tierra

Nuestra misión es garantizar la vida, la Madre Tierra y a nosotros mismos, crear la Casa Común dentro de la cual todos podamos vivir en justicia, paz y alegría.

Por Leonardo Boff

Raramente en la ya larga historia de la vida ha ocurrido una situación de caos planetario como en los días actuales. Estábamos acostumbrados a regularidades y a órdenes sistémicas aunque en los últimos decenios hemos experimentado también con creciente frecuencia irregularidades como tsunamis, huracanes, terremotos y eventos extremos de calor y de frío. Tales fenómenos han llevado a los científicos a pensar e intentar comprender cómo dentro del orden dado podían ocurrir situaciones caóticas.

De ahí surgió toda una ciencia, la del caos, tan importante como las otras, hasta el punto de que algunos han llegado a decir que el siglo XX será recordado por la teoría de la relatividad de Einstein, por la mecánica cuántica de Heisenberg/Bohr y por la teoría del caos de Lorenz/Prigogine.

La esencia de la teoría del caos reside en que un cambio muy pequeño en las condiciones iniciales de una situación lleva a efectos imprevisibles. Se pone de ejemplo el “efecto mariposa”. Pequeñas modificaciones iniciales, aleatorias, como el aleteo de las alas de una mariposa en Brasil pueden provocar modificaciones atmosféricas hasta culminar en una tempestad en Nueva York. El presupuesto teórico es que todas las cosas están interligadas y van asumiendo elementos nuevos, creando complejidades en el curso de su existencia (en este caso, calor, humedad, vientos, energías terrestres y cósmicas) de forma que la situación final es totalmente diferente de la inicial.

El caos está en todas partes, en el universo, en la sociedad y en cada persona. Es decir, los órdenes no son lineales y estáticos. Son dinámicos, buscando siempre un equilibrio que los mantiene actuantes. 

El universo se originó de un tremendo caos inicial (big bang). La evolución se hizo y se hace a lo largo de muchos milenios para poner orden en este caos. 

Mas aquí surge una novedad: el caos nunca es sólo caótico, él guarda dentro de sí, en gestación, un nuevo orden. Lógicamente él tiene su momento destructivo, caótico, sin el cual el orden nuevo no podría irrumpir. El caos es generativo de este nuevo orden.

Quien analizó con detalle este fenómeno fue el gran científico ruso/belga Ilya Prigogine (1917-2003), premio Nobel de Química en 1977. Estudió particularmente las condiciones que permiten la aparición de la vida. Según este gran científico, siempre que exista un sistema abierto y siempre que haya una situación de caos (por tanto fuera del orden y lejos del equilibrio) y exista una no-linealidad, la conectividad entre las partes genera un nuevo orden, que sería la vida (cf. Order out of Chaos,1984).

Ese proceso conoce bifurcaciones y fluctuaciones. Por eso el orden nunca es dado a priori. Depende de varios factores que llevan en una u otra dirección, de aquí la inmensa biodiversidad.

Hacemos toda esta reflexión sumarísima para que nos ayude a entender mejor el actual caos pandémico. Vivimos innegablemente en una situación de caos completo, caos destructivo de millones de vidas humanas. Nadie puede decir cuándo terminará ni hacia dónde vamos. Él conoce múltiples variantes, es su triunfo sobre nuestras células. Es innegablemente caótico y está aterrorizando a toda la humanidad.

Nos plantea cuestiones fundamentales: ¿qué hemos hecho con la naturaleza para que ella nos castigue con un virus tan letal? ¿Dónde nos equivocamos? ¿Qué cambios debemos hacer en relación a la naturaleza para impedir que ella nos envíe una verdadera gama de otros virus?

Sabemos que hay oculto dentro de él un orden más alto y mejor. Lo peor que podría sucedernos es la continuidad o volver al pasado que originó el caos. Tenemos que usar nuestra fantasía creadora y sobre todo forjar, a través de una práctica histórica, un orden más amigo de la vida, tierno, fraterno y justo. 

Sería el caos generativo. Tenemos que entender el contexto de donde vino el coronavirus. Él es una expresión del antropoceno, es decir, de la sistemática agresión del ser humano a la naturaleza y a Gaia, la Madre Tierra. Es la consecuencia de haber tratado a la Tierra como una mera reserva inerte de recursos a nuestra disposición y no como un superorganismo vivo que merece cuidado y respeto.

A partir de la revolución industrial la hemos explotado tanto que ella no consigue ya regenerarse y ofrecernos todos los bienes y servicios vitales. Tenemos que inaugurar una relación de sinergia y sostenibilidad para con la naturaleza, sintiéndonos parte de ella, responsables de su perpetuidad, y no sus dueños y señores. Si no realizamos esta conversión ecológica podremos conocer catástrofes inimaginables.

En el caso brasilero, lo primero que tenemos que hacer es preservar la inmensa riqueza ecológica que heredamos de la naturaleza, en términos de selvas húmedas, abundancia de agua, suelos fértiles y de una inmensa biodiversidad.

Después tenemos que superar la marginalización, el odio cobarde que tributamos a los pobres. El desprecio y las humillaciones hechas cruelmente contra las personas esclavizadas ha pasado a estos empobrecidos. Tal inhumanidad ha dejado marcas profundas en la población. 

No en último lugar tenemos que liquidar el perverso legado de la Casa Grande traducido por el rentismo y por unos cuantos millonarios que controlan gran parte de nuestras finanzas. Hacen fortunas con la pandemia, sin empatía con los familiares que han perdido a más de medio millón de seres queridos. Ellos son el sustentáculo del actual gobierno necrófilo, cuyo presidente se ha hecho aliado del virus. 

Estos puntos son el mayor obstáculo para la superación del caos instalado en Brasil.

Tenemos que formar un frente amplio de fuerzas progresistas y enemigas de la neocolonización del país para desentrañar el nuevo orden, oculto en el caos actual, pero que quiere nacer. Tenemos que consumar ese parto aunque sea doloroso. De lo contrario, continuaremos rehenes y víctimas de aquellos que siempre pensaron corporativamente sólo en sí mismos, de espaldas al pueblo, que devastaron la naturaleza con su agronegocio y refuerzan la irrupción del coronavirus entre nosotros.

Debemos inspirarnos en el universo, nacido del caos primordial, pero que, al evolucionar, fue creando órdenes nuevos y más complejos cada vez hasta generar la especie humana. Nuestra misión es garantizar la vida, la Madre Tierra y a nosotros mismos, crear la Casa Común dentro de la cual todos podamos vivir en justicia, paz y alegría. Este modelo deberá salir de las entrañas del actual caos y establecer las bases de un nuevo comienzo para la humanidad.

Convivencia y armonía con la creación

Monseñor Duffé, en su despedida: “Convivencia y armonía con la Creación, brújula y reto para el mundo actual”

En un contexto mundial frenético e inquieto debemos recuperar nuestro “sentido del ritmo y del límite”

Tiempos modernos que define como marcados por el “gran reto de la convivencia, el reconocimiento y la aceptación mutua” 

La salud, la ecología y las cuestiones sociales están profundamente vinculadas y conducen a lo que Francisco pidió, a saber, un “redescubrimiento de la creación”

“Somos una Iglesia -dice- en medio de un mundo ansioso, a veces incluso angustiado. Somos una Iglesia llamada a ofrecer presencia, atención, misericordia y cuidado a las personas. Y este es el sentido de esta reforma”

Por| Hélène Destombes y Gabriella Ceraso

(Vatican News).- Al final de su mandato, el secretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, monseñor Bruno-Marie Duffé repasa los puntos más destacados de sus cuatro años de trabajo y lanza una invitación a desarrollar nuevas formas de relación para dar espacio a la esperanza: en un contexto mundial frenético e inquieto debemos recuperar nuestro “sentido del ritmo y del límite”.

A partir de julio, monseñor Bruno-Marie Duffé, sacerdote de la diócesis de Lyon, termina su mandato como secretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, dirigido por el cardenal Peter Turkson. Un encargo que comenzó en junio de 2017 con el nombramiento papal y marcado por etapas importantes como el viaje como enviado a Brasil en 2019 a Brumadinho, tras el derrumbe en la mina de hierro que causó la muerte de más de 270 personas.Proximidad y reciprocidad: palabras clave en el repaso de estos años de Monseñor Duffé, en la entrevista que concedió a la redacción francesa de Vatican News, deteniéndose en unos tiempos modernos que define como marcados por el “gran reto de la convivencia, el reconocimiento y la aceptación mutua” que nos sitúa en el filo, a caballo entre “la violencia y la ruptura” o “el diálogo y el estímulo mutuo”.

Convivencia y acogida: los grandes retos de los tiempos modernos

Una gran parte de su trabajo en los últimos años se ha centrado en el problema “sanitario”, esencialmente a causa de la pandemia y la consiguiente decisión del Papa de crear una Comisión COVID-19. Monseñor Duffé señala que esta experiencia ha mostrado cada vez más claramente cómo la salud, la ecología y las cuestiones sociales están profundamente vinculadas y conducen a lo que Francisco pidió, a saber, un “redescubrimiento de la creación”. Y todos los actores, todos los ámbitos, todas las religiones, son importantes en este sentido: todos pueden contribuir a “construir, reconstruir y desplegar un nuevo modo de relaciones entre nosotros y un nuevo modo de diálogo entre todos” en armonía con la Creación.

Pero, ¿cómo aplicarlo y por dónde empezar? Mons. Duffé, citando también su experiencia en América Latina, subraya el concepto de “memoria”, de “revisar nuestra memoria”. En nuestra memoria colectiva y personal, dice, “tenemos un cierto número de elementos que pueden ayudarnos a pensar en este nuevo modelo. No se trata de volver al pasado”, explica, “sino de revisar los valores y las referencias que tenemos”, empezando por recuperar el sentido del “límite” y del “ritmo” en una época que Monseñor Duffé considera frenética”. Uno de los retos actuales es precisamente este: “La memoria, la esperanza, la solidaridad concreta”, dice, “son como una brújula que podríamos ofrecer a todos”.La reforma del Vaticano: no sólo las normas sino la identidad de la Iglesia

Por último, una reflexión sobre la reforma iniciada por el Papa, que, lejos de ser puramente estructural o administrativa o incluso normativa, debe entenderse en términos de “dinámica de la misión y de la presencia de la Iglesia en el mundo contemporáneo”. La imagen que adopta el prelado es la del Pontífice abriendo “caminos y perspectivas” para que todos los bautizados puedan ser actores de la misión. “Somos una Iglesia -dice- en medio de un mundo ansioso, a veces incluso angustiado. Somos una Iglesia llamada a ofrecer presencia, atención, misericordia y cuidado a las personas. Y este es el sentido de esta reforma”

De la pandemia a la utopía

Bienvenidos al feliz mundo pandémico: violencia, guerra fría y vacunas

Boaventura de Sousa Santos,

En un libro reciente sobre la pandemia titulado El futuro comienza ahora: de la pandemia a la utopía (Ediciones Akal, 2021), escribí que a medida que pasara la fase aguda de la pandemia nos encontraríamos con tres escenarios posibles, de los cuales dependería la calidad futura de la vida humana y no humana, que comúnmente llamamos naturaleza. Los tres escenarios son el negacionismo, el gatopardismo y la alternativa civilizatoria.

El primer escenario consiste en negar la gravedad excepcional de esta pandemia y afirmar que pronto todo volverá a la normalidad, aunque, mientras tanto, hayan muerto unos 4 millones de personas, algunas de ellas innecesariamente. El segundo escenario reconoce que la pandemia ha sido (es) grave y que se necesitan algunos ajustes en las políticas públicas, particularmente en el sector salud, pero no se necesitan cambios estructurales. Cambiar lo necesario para que nada cambie en esencia.

El tercer escenario se basa en la idea de que las medidas propuestas en el segundo escenario son importantes y urgentes, pero no son suficientes. Además de eso, es necesario cambiar nuestros modos de producción, consumo y vida en sociedad. Después de todo, la vida humana es el 0,01% de la vida total del planeta, pero se comporta como si fuera dueña del planeta, comprometiendo los ciclos vitales de este sin saber que, con ello, está comprometiendo la calidad e incluso la posibilidad de vida humana en el futuro más o menos lejano.

Cada escenario ofrece una narrativa pandémica adecuada para que sea la única posible y legítima, a la vez que es apoyada social y políticamente por las fuerzas que más se beneficiarán de ella. Los tres escenarios representan los nuevos términos en los que se afianzarán los conflictos sociales y políticos en las próximas décadas. Lo que ocurra tendrá un impacto importante en la vida de la sociedad, pero será muy desigual en los diferentes países del mundo.
Los conflictos que generará cada escenario aún no están mapeados y pueden sorprendernos. Tampoco es posible anticipar las consecuencias.

Sólo sabemos que la oposición al escenario imperante se hará por referencia a uno de los otros escenarios posibles.  En este punto se puede decir que el primer escenario parece prevalecer a nivel mundial. Este escenario tiene varias manifestaciones muy diferentes y desigualmente distribuidas en todo el mundo.

La violencia represiva del Estado

La primera de estas manifestaciones es la violencia represiva del Estado ante la crisis social agravada por la pandemia. Después de 40 años de concentración de la riqueza y ataques a los derechos económicos y sociales de las clases populares, cada vez más vulnerables por las políticas neoliberales, ya habían estallado fuertes protestas sociales contra la austeridad en muchos países antes de la pandemia.

Con la pandemia, la desaceleración de la actividad económica y el gasto de emergencia que, por insuficiente que fuera, tuvo que hacerse, agravaron la situación financiera del Estado; la solución, típica del neoliberalismo, era hacer pagar el costo de la crisis a quienes menos condiciones tenían para hacerlo. Y la gente está diciendo: ¡Basta! Este escenario ya es claramente visible en algunos países de desarrollo intermedio que están gobernados por fuerzas políticas de derecha y que han estado adoptando políticas neoliberales con mayor fidelidad. Estos son los casos de Colombia, Brasil e India.

Desde abril, Colombia vive un intenso conflicto social, con un paro nacional y bloqueo de carreteras liderado por organizaciones sociales indígenas, campesinas y sindicales y por movimientos espontáneos donde destacan jóvenes “hambrientos y sin futuro”. La represión por parte del Estado ha sido violenta y desproporcionada, con más de 61 personas asesinadas por la policía o por actores armados ilegales en conjunto con la policía, 358 desaparecidos y 47 personas con heridas en los ojos. La ciudad de Cali, la ciudad más negra de Colombia, y las regiones indígenas y campesinas del Cauca han sido el epicentro. Un decreto presidencial del 28 de mayo, ciertamente inconstitucional, ha creado un verdadero estado de sitio que permite la “asistencia militar” en el uso de la fuerza y ​​la violencia contra la población civil y las protestas pacíficas.

Brasil, por su parte, es hoy el laboratorio mundial del negacionismo. Con aproximadamente el 3% de la población mundial, representa el 13% de las muertes en el mundo. El rechazo militante de las medidas sanitarias y la reserva de vacunas hizo que el virus se propagara sin control, llegando a las poblaciones más vulnerables, “negros y pobres”, como dicen en la jerga brasileña.

Está en marcha una operación de darwinismo social, si no una política genocida, especialmente en el caso de la población indígena. Se han presentado más de 100 solicitudes de impeachment en el Congreso, se han presentado varias denuncias por crímenes de lesa humanidad en tribunales internacionales y se han presentado varias demandas para declarar interdicto por incapacidad mental al presidente. Mientras tanto, el país comenzó a despertar y a manifestarse en las calles contra esta política de muerte. El día 29 de mayo, unas 500.000 personas se manifestaron en 213 ciudades unidas bajo el lema “Fuera Bolsonaro”.

Finalmente, India es el retrato más cruel del neoliberalismo. Como el mayor productor de vacunas del mundo, no ha logrado vacunar a su población y, por el contrario, la desprotege activamente. El gobierno aprovechó la crisis social para promulgar leyes agrarias neoliberales que harán aún más difíciles y precarias las condiciones de vida de los campesinos, la mayoría de la población. Se convirtió en un caso ejemplar de error de cálculo por parte de los gobernantes. Pensando que la pandemia dificultaría las protestas sociales contra estas leyes, el gobierno se sorprendió con una de las movilizaciones campesinas más grandes y duraderas de las últimas décadas.

La nueva guerra fría

La primera generación de la Guerra Fría terminó con la caída del Muro de Berlín. Pero como el capitalismo se alimenta de contradicciones que a menudo generan enemigos reales o imaginarios (guerra contra el comunismo, guerra contra las drogas, guerra contra el terrorismo, guerra contra la corrupción), no pasó mucho tiempo antes de que surgiera una nueva guerra fría, esta vez teniendo como principal enemigo a China, a la que se unió progresivamente la Rusia desovietizada.

Aunque siempre se disfraza con terminologías idealistas (como democracia versus dictadura), de lo que siempre se trata es de controlar o neutralizar a los competidores reales o potenciales. En esta nueva generación de guerra fría, la verdadera contradicción es entre el capitalismo de mercado, dominado por el capital financiero y las multinacionales estadounidenses, y el capitalismo de estado dominado por China, un imperio en decadencia contra un imperio en ascenso.

La pandemia trajo una nueva agresión a la nueva guerra fría. Por un lado, China se afirmó como la fábrica mundial de productos de protección personal contra el coronavirus y superó con creces a Estados Unidos en la protección de sus ciudadanos. Por otro lado, los avances chinos en la cuarta revolución industrial (inteligencia artificial) generaron temores de que China se convirtiera en la primera economía del mundo antes de 2030, como se predijo inicialmente en los estudios de los servicios secretos estadounidenses.

Ante este temor, la administración estadounidense intensificó la presión sobre los aliados para detener el avance de China. Este proceso comenzó con el presidente Donald Trump y se intensificó enormemente con su sucesor Joe Biden. El origen del virus es la más reciente arma de la guerra fría.

Como en epidemias anteriores, siempre es importante conocer el origen del virus, aunque siempre es difícil dada la imposibilidad de identificar al paciente cero. Lo nuevo en este caso es la intensa politización del origen del virus, atribuyéndolo, sin pruebas, a China y convirtiendo su propagación en un accidente de laboratorio, si no en un acto de guerra biológica. La teoría de la conspiración del Laboratorio de Wuhan fue propuesta en enero de 2020 por la extrema derecha estadounidense de Steve Bannon en asociación con un disidente chino para quien “el virus había sido liberado deliberadamente por el Partido Comunista Chino”.

Fue esto en lo que Trump se basó para hablar del “virus chino”. Tras la misión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a China, esta teoría quedó desacreditada, reconociendo incluso la casi imposibilidad de conocer con precisión el origen del virus. Pero como en la guerra fría no se buscan medios para neutralizar al enemigo, la administración Biden volvió a la carga y presionó a sus aliados para promover la sospecha. Es muy posible que el período pandémico intermitente en el que posiblemente estamos entrando cree nuevas oportunidades para la politización de la pandemia en detrimento de los objetivos de la OMS. Este es el caso de la geopolítica de las vacunas.

Capitalismo de vacunas o vacuna popular

Como sabemos, la existencia de vacunas es el único hecho nuevo para proteger la vida en tiempos de pandemia. Las vacunas contra COVID-19 se crearon en un tiempo récord y no es de extrañar que, si bien ya se están produciendo en masa, aún existan muchas incógnitas sobre su efectividad y posibles efectos secundarios, y sobre si la población inoculada esté sirviendo como conejillo de indias.

Sin embargo, se sabe que la protección eficaz contra el virus solo tendrá lugar cuando un porcentaje significativo de la población mundial esté vacunada y que la protección con las vacunas actuales será tanto más eficaz cuanto más rápido ocurra esto, ya que esta es la única forma de evitar que el virus continúe propagándose y desarrolle nuevas variantes para las que las vacunas no ofrezcan protección. A pesar de todas las declaraciones y advertencias de la OMS al respecto, por ahora está claro que prevalece el escenario del negacionismo. En otras palabras, la gravedad de la pandemia no justifica ninguna medida excepcional para combatirla.

Así, los derechos de propiedad intelectual (patentes) deben seguir vigentes como en períodos normales, la producción y distribución de vacunas debe ser responsabilidad exclusiva de las empresas farmacéuticas que las desarrollaron y las distribuirán a los precios definidos por la ley de la oferta y la demanda. Esta posición es naturalmente defendida por las propias empresas farmacéuticas, por los Estados más desarrollados (también por Brasil y Colombia) y por las instituciones internacionales que avalan los intereses del capital multinacional.

Esta postura representa un peligro para el mundo, ya que retrasará la vacunación de la población mundial. Además, hay algo moralmente detestable en esto cuando asistimos al surgimiento de un verdadero apartheid entre la “euforia de la vacunación” de los países ricos (Israel con el 59% de la población totalmente vacunada) y la pesadilla de la vacunación de la gran mayoría de la población mundial.

Los países menos desarrollados solo recibieron el 0,3% de las vacunas disponibles hasta el final de mayo de 2021. En países como Brasil, India, Irán y Nepal, el virus continúa propagándose sin control, mientras que Canadá ha ordenado vacunas para diez veces su población y el Reino Unido ocho veces. Según Vaccine Alliance, los países ricos habrán comprado 1.500 millones de dosis en exceso.

Igualmente, es detestable lo que New York Times del 29 de mayo llama “turismo de vacuna”. Consiste en un viaje a Miami para los miembros de las élites económicas y políticas de América Latina y otras regiones del mundo para ser vacunado. Estos viajes incluyen vacaciones (el intervalo entre dosis) y cuestan miles de dólares. Y Miami no es el único paraíso de las vacunas en el mundo. Que estos viajes puedan ser vehículos para la propagación de nuevas variantes del virus no se les ocurre a quienes viajan ni a quienes les dan la bienvenida.

El capitalismo de vacunas es el modo de acceso a la vacuna determinado exclusivamente por la solvencia monetaria, tanto la propia como la del Estado o institución que las adquiere para su distribución interna. Si prevalece este modo de distribución, es muy probable que entremos en un período de pandemia intermitente.
En este caso, no se trata de la aparición de una nueva pandemia, sino del manejo prolongado de la pandemia actual. Por ejemplo, mantener patentes sobre la producción de vacunas retrasará peligrosamente la vacunación de la población mundial, hasta tal punto que la población vacunada eventualmente estará expuesta al virus.

No es sorprendente que muchas voces se alcen contra el capitalismo de las vacunas y muchos grupos se estén organizando para promover alternativas de distribución que sean éticamente más justas y materialmente más efectivas para enfrentar la pandemia. Las alternativas son diversas.

Algunas están permeadas por el escenario del gatopardismo (haz cambios para que lo esencial no cambie). Este es el caso de la intensificación de las donaciones de vacunas o la promesa de las empresas farmacéuticas de incrementar la infraestructura de producción. Esta es la solución Covax, la iniciativa que tiene como objetivo crear un fondo global de vacunas para distribución mundial y que integra a la OMS, la Gavi Vaccine Alliance y la CEPI (Coalition for Epidemic Preparedness Innovations). Su objetivo sería vacunar a toda la población en riesgo y a todo el personal de salud para finales de 2021, una quinta parte de la población mundial. Sería un objetivo insuficiente, pero incluso eso se ve comprometido por el hecho de que alrededor de 30 países más ricos (a los que se unió Brasil) han abandonado Covax.

La única alternativa efectiva al capitalismo de las vacunas está en el escenario de la alternativa civilizatoria, que asume el carácter excepcional del tiempo presente y la necesidad de inventar nuevas soluciones que preparen a la población mundial para evitar otras pandemias y defenderse mejor de las que se presenten. Entre estas soluciones se encuentran la constitución de bienes públicos universales, como la salud y todos los medicamentos y vacunas considerados imprescindibles para defenderla en una emergencia sanitaria.

En el caso específico de las vacunas, han circulado varias peticiones por todo el mundo para que la vacuna contra la covid-19 sea de acceso universal. Los presidentes de Sudáfrica y Pakistán, entre más de 140 figuras públicas de todo el mundo, pidieron una “vacuna democrática”. En mayo de 2021, OXFAM lanzó una petición para una vacuna gratuita accesible para todos. Según OXFAM, costaría $ 25 mil millones, el equivalente a menos de cuatro meses de ganancias para las 10 principales compañías farmacéuticas.

También el grupo parlamentario GUE / NGL del Parlamento Europeo pidió (a través de la voz de Marisa Matias y Marc Botenga) una vacuna popular. Ricardo Petrella y el Ágora de los Habitantes de la Tierra lanzaron una campaña mundial para la declaración de la vacuna como bien público gratuito y universal. Esta petición es parte de un movimiento más amplio por un sistema mundial público común para la salud y la seguridad de la vida, libre de patentes, fuera del mercado, basado en el derecho universal a la vida. Para lograr este objetivo, en el contexto actual de la pandemia, sería suficiente que, con la justificación de la inversión pública aplicada en la investigación de vacunas, las universidades y los Estados interesados ​​compartan todos los conocimientos y tecnologías disponibles, depositándolos en el Fondo de Acceso a la Tecnología de la OMS.

Estas ideas presiden la People’s Vaccine Alliance y contrastan la cooperación con la competencia, la solidaridad con el lucro. Es una vasta alianza global que considera las vacunas como un bien público universal y que, como tal, deben ser producidas lo más rápido posible por todos los laboratorios del mundo que tengan la capacidad para hacerlo y distribuidas a costo cero o a un precio asequible. Esta será la vacuna popular.

Esta posición es defendida por la mayoría de los países del Sur Global y por varias organizaciones y asociaciones transnacionales de ciudadanía activa, derechos humanos y salud pública. Se divide en tres propuestas.
Primero, la suspensión de patentes sobre vacunas y sus componentes y materias primas. La propia Fundación Bill y Melinda Gates, que inicialmente se opuso a la suspensión de patentes, se unió a ella el 6 de mayo de 2021, luego de que Estados Unidos se mostrara partidario de esta solución. El lobby corporativo es considerado el más poderoso del mundo y ciertamente se está moviendo para ofrecer una dura oposición.

Recordemos que cuando Brasil propuso suspender las patentes de medicamentos retrovirales hace 20 años para combatir eficazmente el VIH/SIDA, la reacción fue brutal, incluso por parte de Estados Unidos. Pero Brasil se impuso y los resultados fueron inmediatos.
La segunda propuesta es la transferencia de tecnología a países del Sur Global. La disponibilidad para la producción es total y la posibilidad real es mucho mayor de lo que uno puede imaginar. Cuando la OMS anunció la demanda de productores de ARN mensajero (ARNm, el nuevo tipo de vacuna) fue inundada de propuestas por parte de los países del Sur Global. El presidente Paul Kagame de Ruanda hizo un llamamiento muy enérgico a este respecto en la última reunión de la OMS, mostrando que la iniciativa Covax sería insuficiente porque estaba limitada por los intereses de las multinacionales farmacéuticas. La tercera propuesta consiste en apoyo financiero para la producción en el Sur Global.

La vacuna popular es la única alternativa capaz de minimizar los inmensos costos sociales que se proyectan para los próximos tiempos. Tiene lugar en un momento oportuno. Últimamente se ha hablado mucho de la justicia histórica en relación con el mundo que sufrió la injusticia histórica del colonialismo y se empobreció por el saqueo de sus riquezas y la dependencia económica a la que fue sometido después de la independencia política. Aquí radica una oportunidad histórica para hacer justicia histórica.

¡Ahora es tu hora, América latina

América Latina y El Caribe

Por Pedro Pierre 

 En estos días pasados, se multiplicaron las reuniones y manifestaciones nacionales e internacionales, más virtuales que presenciales, por el 33 aniversario de la Pascua de monseñor Leonidas Proaño. Él ayudó al despertar de los Indígenas y a la solidaridad entre los pueblos de la Patria Grande. Su testimonio es más necesario que nunca en estos tiempos en que el imperio occidental liderado por Estados Unidos y apoyado por la OTAN (Organización del Tratado militar del Atlántico Norte: leamos Europa) ha perdido vergonzosamente la guerra en Afganistán. 

Después de este estrepitoso fracaso, EE.UU. va a mirar y actuar en lo que considera todavía como su “patio trasero”: América Latina, donde China y Europa los están desplazando poco a poco con el comercio y la ayuda económica. Vemos que los gobiernos latinoamericanos apoyados por EE.UU. no logran mantenerse en la línea que se les impone. 

El caso más claro es Bolivia que ha recuperado su gobierno pluricultural, a pesar del apoyo de la jerarquía católica a la golpista Jeanine Añez. En Chile el proceso de la redacción de una nueva Constitución marca un profundo cambio con la dominación de la derecha nacida de la dictadura pinochetista. El gobierno fascista de Jaír Bolsonaro está acorralado por la justicia y las protestas de varios sectores sociales, en particular los Indígenas de la Amazonía. 

El gobierno norteamericano lo está presionando para que no acepte la instalación en su territorio de la nueva red ‘5G’ de última generación para las comunicaciones internacionales por satélites, promovida por China. ¡Hasta le ofrece entrar en la OTAN, como pasó con Colombia! En México, el presidente propone sustituir el “Grupo de Lima” (12 países americanos) por la CELAC (Comunidad de Estados Latino-Americanos y Caribeños, con la totalidad de sus 33 países). 

La resistencia civil en Colombia, organizada nacionalmente, ha sustituido la resistencia armada a pesar de las 7 bases militares norteamericanas que acampan en su territorio. Los colombianos apoyan a la oposición progresista de Gustavo Petro, senador de la República, para las próximas elecciones presidenciales. 

En Perú el nuevo gobierno izquierdista de Pedro Castillo se mantiene a pesar de no tener mayoría en la Asamblea legislativa y de sufrir las campañas negativas de los Medios de Comunicación comerciales. En Paraguay las protestas reclaman más democracia y participación. Venezuela resiste a pesar del bloqueo económico y logra controlar la oposición financiada y aconsejada por EE.UU. 

América Central, incluyendo Puerto Rico, es un polvorín contra EE.UU. que mantiene su gran base militar en Honduras. Cuba sufre nuevas sanciones contra su economía y los intercambios con sus ciudadanos en Norteamérica… pero sus vacunas combaten la covid en varios países de América Latina y África. 

Y Ecuador… ¡perdido en su laberinto de derecha! con un movimiento indígena que no encuentra su rumbo y la izquierda que se ha esfumado. El presidente vende el país a “precio de gallina robada”, posterga las promesas de su campaña electoral, busca entrar en la Alianza del Pacífico patrocinada por Estados Unidos, mientras, a 100 días de gobierno, crecen el descontento popular, el des-“encuentro” con los Movimientos sociales, populares e indígenas, y aumentan el desempleo y la migración… 

Los sectores progresistas de la Iglesia Católica no quedan atrás gracias al apoyo del papa Francisco que denuncia incansablemente los estragos del sistema neoliberal, promueve como mayores agentes del cambio de estructuras de gobierno y economía a los movimientos populares. 

El Sínodo sobre la Amazonía de 2019 y la Carta papal “Querida Amazonía” promueven el desarrollo integral de esta inmensa región a partir de los mismos Indígenas y de la defensa y promoción de la naturaleza. Las Iglesias de los 9 países que participan de la Cuenca amazónica se han organizado en un Conferencia Eclesial común, para coordinar sus actividades pastorales y sociales. El Consejo Episcopal Latino Americano (CELAM), con sede en Bogotá, se ha renovado y está apoyando decididamente las opciones del papa Francisco. Para noviembre próximo el mismo papa ha convocado la Iglesia católica a una reunión de nuevo cuño: Una “Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe”. 

La novedad es la participación de todas las y los bautizados y no solo del clero (obispos, sacerdotes y diáconos) tanto en la preparación como en la realización de dicha Asamblea. Se repite la primera Asamblea Eclesial en los tiempos de las primeras Comunidades cristianas tal como nos lo cuenta el libro bíblico de los Hechos de los Apóstoles. De esta manera se retoma la dinámica de los tiempos del Concilio Vaticano 2° en los años ’60 del siglo pasado, tal como lo proclamó el papa Francisco el día de su elevación al papado: “Quiero una Iglesia pobre al servicio de los pobres”… confirmando los espacios y movimientos eclesiales que siempre trabajamos en la línea de la teología de la liberación. 

Así que… preparémonos a resistir los nuevos embates de dominación y persecución de parte del gobierno de EE.UU. A pesar de que ya ha perdido la hegemonía mundial a nivel tanto económico como militar, no por eso va a quedarse quieto y amigable. Nunca ha dejado de realizar el sueño de sus fundadores, los invasores europeos: “¡Las Américas a los americanos (del norte)!” Pero Abya Yala se está reconformando, unificando e integrando. 

Sigamos las huellas de monseñor Leonidas Proaño que quería un nuevo Ecuador, parte viva y pujante de una Patria Grande sin fronteras de razas ni de ideologías ajenas. “Tenemos que beber en nuestro propio pozo”, tal como lo decía el padre de la Teología de la Liberación, el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez. Por allí, muchos ya andamos 

América Latina va porque va

Por Pedro Pierre

Echemos una mirada a nuestra Patria Grande para confirmarnos en la esperanza y la solidaridad con lo mejor que está pasando en ella. La pandemia nos sigue desestabilizando y aumenta la migración, pero no nos detiene en las luchas por una presente y un futuro mejores. La gran manipulación de los medios de comunicación neoliberales nos invade de noticias parciales y falsas para discriminar los países como los grupos que buscan construir alternativas a la agonía del sistema capitalista.

Es llamativo que, en todos los países, no cesan las protestas juveniles. Colombia lideró esta hazaña con 2 meses de luchas incesantes a pesar de ser terriblemente reprimidos. En esta realidad, también destaca el protagonismo de los Indígenas. En Bolivia, han restablecido el gobierno del partido político de Evo Morales (indígena aymara y anterior presidente) después de un año de golpe de Estado.

En Chile, país conocido por su marginación del pueblo mapuche, nos sorprende al nombrar una mujer mapuche de gran trayectoria, Elisa Loncón, a la presidencia de la Asamblea Constituyente. En México, los indígenas zapatistas han delegado a 7 de ellos para visitar durante 4 meses las organizaciones europeas que van en contra del neoliberalismo. En Perú, los sectores indígenas han apoyado la elección del nuevo presidente, Carlos Castillo, un maestro dirigente del sindicato nacional de los maestros y profesores.

En Ecuador, a pesar de las divisiones, la CONAIE (Confederación Nacional de los Indígenas del Ecuador) ha elegido en la persona de Leonidas Iza a un dirigente crítico al candidato neoliberal que ha ganado las elecciones presidenciales.
Con la elección de Carlos Castillo, Perú acaba de sumarse a México, Argentina, Bolivia y de alguna manera Chile para revertir la ola de gobiernos neoliberales impulsados por Estados Unidos.

El presidente de México, Andrés López, acaba de sugerir que se sustituya la OEA (Organización de los Estados Americanos), controla por el gobierno norteamericano, por la CELAC (Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños). En Brasil, la resistencia contra el presidente fascista Jaír Bolsonaro es permanente; el antiguo presidente Lula tiene opiniones favorables para ser nuevamente elegido presidente el año que viene. Nicaragua y Panamá acaban de firmar un acuerdo novedoso de cooperación con China: China aporta el dinero y se reparten las ganancias mitad por mitad. Cuba y Venezuela sufren embargos criminales que limitan su desarrollo y su convivencia pacífica.

Pero resisten y siguen adelante con la solidaridad con muchos países. Cuba, a pesar del bloqueo económico impuesto desde 60 años, ha logrado elaborar varias vacunas y prevé vacunar a toda su población antes del fin de este año.
Al nivel eclesial, el papa Francisco, inspirándose en su conocimiento de la Iglesia latinoamericana, está promoviendo en la Iglesia católica la primera ‘Asamblea Eclesial de América Latina y El Caribe’ en México para noviembre próximo.

Es una novedad sorprendente ya que las anteriores reuniones continentales eran exclusivamente de obispos. Esta Asamblea Eclesial está abierta a todos los bautizados para prepararla, participar y redactar un documento final de orientaciones pastorales. Con esta Asamblea Eclesial el papa Francisco pone en marcha una Iglesia sinodal, o sea, en manos de los laicos y donde todos se sientan iguales e igualmente responsables, tal como era la práctica de las primeras Comunidades cristianas.

Esta novedad encuentra mucha resistencia en la gran mayoría del clero católico, obispos y sacerdotes. Estos prefieren mantener su poder clerical y sus privilegios, hacer opción por los gobiernos neoliberales y no entrar en la dinámica del Concilio Vaticano 2° que quiso “una Iglesia pobre y al servicio de los pobres”. Felizmente el Consejo Episcopal Latinoamericano con sede en Bogotá anima decididamente la preparación de esta Asamblea Eclesial.

De esta manera el papa Francisco apoya una renovación de las actuales estructuras eclesiales. Esta renovación arrancó en el Sínodo por la Amazonía del año 2019 que abogó por el protagonismo de los laicos y los pueblos indígenas. Esta Sínodo permitió a las iglesias de los 9 países amazónicos conformarse en un Conferencia Eclesial de la Amazonía que tiene cierta independencia para reorganizar la liturgia, los ministerios y otras actividades misioneras para que sean más acordes a la realidad amazónica.

Así nos movemos, en todos los ámbitos, entre signos de resistencia y esperanza. Hagamos nuestros los deseos de monseñor Oscar Romero: “Señor, cambia el corazón de los que gobiernan y de los gobernados. Renuévanos por dentro con la justicia y la santidad. A los que les has dado la valentía de luchar por una patria nueva y se esfuerzan en las reivindicaciones del pueblo, hazles comprender que no gasten sus energías solamente en el pan que llena el estómago, sino que se eleven a luchar y morir con ideales del Reino de los cielos. Estos son los caminos que hay que seguir. Mueren, pero siguen viviendo.” “¡América Latina va porque va!”

Encuentro Internacional Hechos 29

Colombia, presente en el encuentro internacional de evangelizadores digitales

Vida Nueva conversó con Sor Selfie sobre este evento a realizarse en México y que busca reunir a influencers católicos de todo el continente

Influencers católicos de Colombia han dicho presente en el encuentro internacional ‘Hechos 29’ a celebrarse del 23 al 28 de agosto de manera presencial en México y con participaciones virtuales desde todo el mundo.

En este evento desde Colombia participarán la religiosa Marta Moreno, @sorselfie,  la joven laica Ana Cristina Tobón -@mydailydate y los sacerdotes José Varela @josevarela17 y John Hebert Rojas @padrejohnhebertrojas, quienes hacen parte del proyecto evangelizador de @curaslocos.

Vida Nueva ha conversado con Sor Selfie, quien además estará como facilitadora del taller Cómo y por qué evangelizar en Tiktok, junto a otros compañeros del colectivo Catholitokers. Este evento está organizado por el movimiento Ilumina.

Mejorar la evangelización digital

PREGUNTA.- ¿En qué consiste este evento?

RESPUESTA.- “El evento se divide en dos partes, la primera es una pre Jornada: ¿Qué es?: Semana de retiro, del 23 al 27 de agosto, en el cual los evangelizadores participarán de diferentes actividades de formación, integración, oración y vida en comunidad. Con el objetivo de generar una experiencia espiritual para evangelizadores digitales, en la cual se logre meditar y discernir sobre la misión, además, una experiencia comunitaria de convivencia y formación.

La segunda parte a la cual estamos invitados todos es la Jornada que se llevará a cabo el 28 de agosto, Se realizará a través de 24 diferentes talleres, además de un encuentro con panel de expertos, conferencias, concierto y oración.

El objetivo es encontrarnos como Iglesia en salida, y así despertar, acompañar y capacitar a los asistentes para promover y mejorar la evangelización digital. Recordando que la evangelización es tarea de todos los miembros de la Iglesia y es una tarea urgente que el Papa Francisco justo en este mes de Agosto nos invita a vivir. Podrán participar de manera presencial y virtual”.

Un evento de envío

P.- ¿Por qué se ha elegido como nombre Hechos 29?

R.- “Tal vez no todos lo habrán notado, pero en libro de Hechos de los Apóstoles solo tiene 28 capítulos. Entonces, ¿por qué Hechos 29?, porque estamos convencidos que ese libro de los Hechos se sigue escribiendo, somos todos nosotros los que estamos formando día a día la historia del capítulo 29, de la continuación de la historia de salvación de Jesús.

Es por eso que “Hechos29” no es solo un evento de congregación, sino también de envío. Un espacio para reunirnos en nuestro cenáculo, y después, ir a cumplir la misión que el buen Dios nos ha encomendado como evangelizadores digitales”.

Nueva tierra de evangelizadores

P.- ¿Qué significa evangelizar digitalmente en estos tiempos?

R.- “El año 2020 fue un tiempo de grandes retos para la humanidad, donde la cuarentena, la incertidumbre, y el dolor causado por la pandemia, parecía que nos alejaba cada vez más a unos de otros.

Mientras tanto la Iglesia Católica, como siempre, iba caminando con su pueblo, sufriendo con él, y pensando en cómo llevar a todos el mensaje de esperanza de un Dios que ya ha vencido a la muerte.

Como Iglesia en salida, fue entonces que las Redes Sociales dejaron de ser un mero espacio de esparcimiento, para convertirse en la nueva “tierra” de evangelizadores, espacios de misión, de encuentro, de acompañamiento, y hasta un sitio en el cual, a la distancia, se podía ser parte de la celebración de la Santa Misa.

Un camino largo

P:  ¿En Colombia cómo ve el tema de la evangelización digital?

R: “En Colombia el tema ha avanzado muchísimo durante el último año en el que la pandemia nos obligó a volvernos creativos. Ver como sacerdotes, religiosas y laicos deciden emprender en el terreno de la evangelización digital es grandioso.

Sin embargo, el camino es largo. Siento que aún es mucho lo que se puede lograr y hacer. El evento de Hechos 29 por ejemplo, sabemos que será motor de impulso para muchos jóvenes que anhelan profundamente ser misioneros en las redes”.

Hora de vernos

P.-¿Qué pasa con el cara a cara, cómo llegar a esas periferias de quienes no tienen acceso a tecnologías?

R: El lema de Hechos.29 lo dice muy claro: “¡Es hora de vernos!” Realmente la presencialidad nunca va a perder su importancia, por eso además de la evangelización digital el papa Francisco  insiste mucho en ser una Iglesia en salida y gracias a Dios contamos con muchos misioneros sacerdotes, Religiosos y laicos que están en sitios de misión llevando la buena nueva del Evangelio, que incluso se nutren de la  evangelización digital para su tarea.

Hoy gracias a la pandemia hemos crecido en presencia evangelizadora en las redes pero en la medida en que la misma nos permita encontrarnos volveremos a vernos cara a cara y esto es lo que ha querido este evento encontrarnos para dar respuesta a los retos evangelizadores en el hoy que vivimos”

Marcos teóricos para entender la crisis actual

“Otro dato es la Sobrecarga de la Tierra (The Earth’s overshoot), es decir, el agotamiento de los bienes y servicios necesarios para el mantenimiento de la vida humana y terrestre”

“Están también las “9 fronteras planetarias para el desarrollo” que no deben ser superadas  (climas, agua, suelo, biodiversidad, disminución de la capa de ozono, acidificación de los océanos, entre otras)”

“El escenario es dramático para el sistema-vida y el sistema-Tierra, agravado por la gran ausencia de conciencia colectiva acerca de las amenazas reales que pesan sobre la humanidad en la mayoría de las personas y en los jefes de Estado”

 Leonardo Boff

Toda la realidad histórico-social, por bien que se presente o por hundida en una situación de caos, demanda un marco teórico (conjunto de conceptos) para poder ser entendida, sea para enfrentar las amenazas que puede representar sea para celebrar un nuevo orden que puede surgir con sus promesas.

El primer marco teórico sigue la ciencia tal como ha venido siendo comúnmente practicada y cuyo método se inauguró en el siglo XVIII con los padres fundadores del paradigma científico moderno. Adquirió su más clara expresión con los resultados del IPCC que hace el seguimiento del calentamiento actual y de la salud de la Tierra. Se orienta por el principio del orden.

Los hechos sobre los cuales reflexiona son, por ejemplo, la irrupción de la Covid-19 mostrando  la reacción de la Tierra contra las agresiones hechas por los seres humanos en la era geológica del antropoceno. 

El otro dato es el crecimiento del calentamiento global cuyo C02, como sabemos, permanece en la atmósfera más de cien años. Dada la voracidad industrialista está llegando a un límite peligroso. Hasta 2030 debe ser reducido drásticamente, en caso contrario conoceremos una dramática transformación del equilibrio de la Tierra, que amenazaría gravemente la biosfera y generaría millones de emigrados en el mundo.

Otro dato es la Sobrecarga de la Tierra (The Earth’s overshoot), es decir, el agotamiento de los bienes y servicios necesarios para el mantenimiento de la vida humana yterrestre. Se está volviendo cada vez más grave como revela el último análisis, verificado el 20 de septiembre de 2020. De continuar el nivel de consumo actual, que exige una Tierra y media, puede llevarnos a altos índices de iniquidad social, especialmente entre los pobres. 

Están también las “9 fronteras planetarias para el desarrollo” que no deben ser superadas  (climas, agua, suelo, biodiversidad, disminución de la capa de ozono, acidificación de los océanos, entre otras). Cuatro se encuentran en alto grado de degradación. A partir de la quinta puede ocurrir unefecto dominó, pues todos los factores son sistémicos y se articulan entre sí. Ahí podría ocurrir el colapso de nuestracivilización.

Resultado final: el escenario es dramático para el sistema-vida y el sistema-Tierra, agravado por la gran ausencia de conciencia colectiva acerca de las amenazas reales que pesan sobre la humanidad en la mayoría de las personas y en los jefes de Estado. El peligro es que engrosemos el cortejo de aquellos que se dirigen hacia su propia sepultura (S.Bauman). Esa lectura lleva al pesimismo y desinterés de las personas por el factor ecológico.

El segundo marco parte de la nueva cosmogénesis, de las ciencias de vida y de la Tierra.  La categoría central no es elorden sino el caos. Aquí se utilizan las conquistas provenientes de la teoría del caos que nos proporciona una lectura más positiva y promisoria. Junto con la teoría de la relatividad de Einstein, de la mecánica cuántica de Heisenberg/Bohr y de la teoría del Caos de Lorenz/Prigogine se ha fundado un nuevo paradigma científico que interpreta de otra forma la realidad histórico-social. Todo en el universo viene de un inconmensurable caos (big-bang). Su explosión hace 13,7 miles de millones de años proyectó materia, energía e informaciones en todas las direcciones. La evolución se hace como una forma de poner orden en este caos. Así surgieron las grandes estrellas rojas. 

De su explosión, los materiales formados dentro de ellas fueron lanzados por todos los espacios creando las galaxias, los agujeros negros, las estrellas, nuestro sol y la Tierra y todo lo que ella contiene. Ese caos es singular: posee una dimensión destructiva (caótica) y otra constructiva (generativa). Como ha sido mostrado por Bohm, Lorenz y Prigogine, en el interior de este casos se forma siempre un nuevo orden que emerge dominante en lamedida en que disminuye (sin nunca desaparecer totalmente) la destructividad del caos. Triunfa un nuevo orden, más caos irrumpe en todos los seres, también en nosotros los humanos siempre que un orden dado ya no aborda los problemas creados. Así nosotros los humanos somos caóticos y cosméticos (ordenados), sapientes y dementes, portadores de amor y empatía y simultáneamente de odio y de exclusión. Somos la convivencia de estos contrarios.

En este momento con presencia dramática del coronavirus estamos en el corazón de un poderoso caos, que afecta a todo el planeta y a cada uno de los seres humanos. Pero él nos hace descubrir a la Tierra como un todo y que somos también Tierra, parte consciente de ella y no sus dueños y señores. El virus ha invalidado los soberanismos tradicionales, pues el virus no respeta los límites de las naciones, nos ha hecho descubrir que nuestra esencia humana está hecha de colaboración/solidaridad  y de la ética del cuidado de unos hacia otros y para con lanaturaleza. Nos ha mostrado la urgencia de construir la Tierra como matria/patria común, como la Gran Casa dentro de la cual vivimos, la naturaleza incluida. 

La pandemia ha hecho surgir la necesidad de un pacto social planetario para que vivamos como especie en paz y con un mínimo de tensiones. Será una civilización centrada en el valor supremo de la vida, y la economía y la política deben ponerse al servicio de la perpetuación de todo tipo de vida, especialmente de la nuestra. La conclusión que derivamos de este tipo de interpretación es que un orden viejo ha entrado en caos irreversible pero que dentro de él se está gestando (no sin sufrimiento) un nuevo orden, podemosdecir, una forma nueva de habitar la Tierra en sinergia con la naturaleza, con fraternidad y amor social. Esto no ocurre en un abrir y cerrar de ojos, pues el caos posee  una larga historia y una lenta agonía. Pero él no prometeninguna esperanza, solo más de lo mismo, imposible de ser repetido, pues el nuevo orden tendrá más fuerza de convicción y de asumir la hegemonía en la conducción de la historia.

Resumen de la situación: no vamos en dirección a nuestra propia sepultura sino en dirección a un nuevo tipo de mundo. El sueño de los Foros Sociales Mundiales se realizará no solo como un nuevo mundo posible, sino como unnuevo mundo necesario. Dentro de él estarán los distintos mundos culturales, chino, indio, andino, africano ybrasilero con sus valores y tradiciones, mostrando la diversidad de formas de ser humano.

¿Por dónde empezar? El Papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti dice: debemos empezar desde abajo (pues de arriba viene siempre más de lo mismo o peor), con cada uno, con cada localidad, con cada país hasta el último rincón del planeta. Todo empezará en el territorio (biorregionalismo), no como viene siendo delimitado artificialmente por la geografía política de los municipios, sino por las formas con que la naturaleza configuró elterritorio con sus montañas, sus ríos, sus selvas, sus suelos, sus paisajes y principalmente con la población que durante decenios o siglos ha habitado ese lugar. 

Todo será integrado en pequeñas y medianas empresas de producción, empezando con la agroecología, con un nuevo tipo de democracia socio-ecológica, reconociendo los derechos de la naturaleza y de la Madre Tierra, con la participación de todos, y con políticas de disminución almáximo de la pobreza y con la integración pacífica de todos. Las tradiciones culturales, las fiestas profanas yreligiosas, la veneración de los artistas, de los políticos ejemplares, de sus santos, santas y sabios formarán elterritorio en el cual, verdaderamente, se puede llevar a cabo una real sostenibilidad.

Podríamos representar a la Tierra como un inmenso tapete urdido de territorios autónomos e interligados constituyendo la nueva era de la Casa Común, de la Madre Tierra, Madre de todas las luchas y de todas las victorias, cuidada, amada y habitada por pueblos que se sienten hermanos y hermanas porque todos son hijos e hijas de la Magna Mater, o mejor, son la propia Tierra que siente, piensa, ama, cuida y venera. Estaremos juntos en la alegre celebración del Misterio del mundo y del milagro de nuestra propia existencia, compartida con toda la comunidad de vida. ¿Una utopía? Sí, pero necesaria, pues hacia ahí apunta el camino de la evolución ascendente, es el anhelo de todos los pueblos y realiza también el designio del Creador.

*Leonardo Boff, ecoteólogo, texto dedicado a las organizaciones de agroecología CAATINGA, SABIÁ y SASOP, en función de un calendario para 2022 que tiene como tema “Tierra Madre de todas las luchas”.

Lo peor está por llegar

                                                                                   Leonardo Boff
Las grandes crecidas que han ocurrido en Alemania y en Bélgica en julio. mes del verano europeo, causando cientos de víctimas, asociadas a una ola de calor abrupto que en algunos lugares ha llegado a más de 50 grados, nos obliga a pensar y a tomar decisiones con vistas al equilibrio de la Tierra. Algunos analistas han llegado a decir: la Tierra no solo se ha calentado; en algunos sitios se ha vuelto un horno.
Esto significa que decenas de organismos vivos no consiguen adaptarse y acaban muriendo. Actualmente el calentamiento que tenemos subió en el último siglo más de un grado Celsius. Si llegase, como está previsto, a dos grados, cerca de un millón de especies vivas estarán al borde de su desaparición, después de millones de años viviendo en este planeta. Sigue leyendo

El principio compasión y las víctimas del COVID-19


Por Leonardo Boff
A través de la Covid-19 la Madre Tierra está llevando a cabo un contraataque sobre la humanidad como reacción al ataque avasallador que ella viene sufriendo desde hace siglos. La Covid-19 es igualmente una señal y una advertencia que nos envía: no podemos hacerle una guerra como hemos hecho hasta ahora, pues está destruyendo las bases biológicas que la sustentan y sustentan también todas las demás formas de vida, especialmente, la humana.
Tenemos que cambiar, de lo contrario podrá enviarnos virus más letales todavía, quien sabe, hasta un virus invencible contra el cual nada podríamos hacer. Entonces estaríamos seriamente amenazados como especie. No sin razón la Covid-19 ha atacado solo a los seres humanos, como aviso y lección. Ha llevado ya a la muerte a millones de personas, dejando un viacrucis de sufrimientos a otros millones y una amenaza letal que puede alcanzar a todos los demás. Sigue leyendo

Cóm se podría haber evitado la pandemia y por qué no se hizo


Por VICENÇ NAVARRO

La pandemia está poniendo al descubierto una vez más que el actual orden internacional imperante es uno de los mayores obstáculos en el mundo para la mejora del bienestar y calidad de vida de la mayoría de las poblaciones, tanto de los países desarrollados como de los que están en vías de desarrollo. Según científicos que gozan de gran credibilidad, este acontecimiento, uno de los que más daño han causado en los últimos cien años, podría haberse evitado si hubiéramos tenido organizaciones internacionales puestas servicio del bien común, anteponiéndolo a los intereses económicos, financieros y políticos particulares de grupos minoritarios de la población, así como de nacionalismos que obstaculizan la solidaridad internacional, sin la cual las poblaciones -tanto las de los países en vías de desarrollo como las de los países desarrollados- no podrán combatir las enormes crisis sociales y salubristas causadas por la pandemia. Sigue leyendo